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Korad

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Material Information

Title:
Korad
Physical Description:
Serial
Language:
English
Publisher:
Korad
Place of Publication:
Havana, Cuba
Publication Date:
Frequency:
quarterly
three times a year
regular

Subjects

Subjects / Keywords:
Science fiction, Latin America -- Periodicals   ( lcsh )
Science fiction fiction -- Periodicals   ( lcsh )
Genre:
periodical   ( marcgt )
serial   ( sobekcm )

Record Information

Source Institution:
University of South Florida Library
Holding Location:
University of South Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
usfldc doi - K31-00010-n09-2012-04
usfldc handle - k31.10
System ID:
SFS0024292:00008


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eDITORIAL Les presentamos Korad 9, correspondiente al trimestre abril-mayo-junio del 2012. Korad es la revista que persigue aglutinar la narrativa fantstica cubana en su sentido ms amplio, incluyendo la ciencia ficcin, la fantasa heroica, el terror fantstico y la poesa especulativa, entre otros. Pero Korad tambin divulga ensayos, crnicas, crticas y reseas. Nuestra seccin Plstika Fantstika cuenta con un invitado especial: el ilustrador, pintor y escritor cubano Jos Lu is Farias, que accedi gentilmente a colaborar con nuestra revista y acompa sus dibujos con el relato Singularidad Tambin aparecen en este nmero los dos cuentos (Dennis Mourdoch y la dupla de Davi d Alfonso y Carlos Muoz), el ensayo (Dennis Mourdoch) y el poema (Leonardo Estrada) que resultaron premiados en nuestro concurso Oscar Hurtado 2012, as como varias menciones del mismo concurso. La seccin de Humor ofrece el cuento Un mundo mejor es posible de Eduardo del Llano y por ltimo encont rarn las acostumbradas reseas de libros y concursos. Esperamos que la disfruten. Algunos amigos nos han preguntado si Korad acepta solo trabajos de escritores cubanos. Para los lectores que tengan la misma duda les aclaramos que no es as; si bien uno de los principales propsitos de Korad es divulgar la obra de los autores cubanos del gnero, nuestra revista est abierta a recibir colaboraciones de creadores de otros paises. Las mismas nos las pueden hacer llegar a travs de nuestra direccin de email donde sern atendidas por nuestro comit editorial. Esperamos pues por ustedes. Consejo editorial Editor : Ral Aguiar Co-Editores : Elaine Vilar Madruga, Jeffrey Lpez y Carlos A. Duarte Correccin : Zulln Elejalde Macas y Victoria Isabel Prez Plana, Olimpia Chong Carrillo y Sunay Rodrguez Andrade Colaboradores : Claudio del Castillo, Dana Chaviano Diseo y composicin : Ral Aguiar Seccin Poesa : Elaine Vilar Madruga Ilustracin de portada : Jos Luis Farias, Apocalipsis (acuarela y grabado) coleccin de Juan Jos Izquierdo Ilustracin de portada y contraportada: Jos Luis Farias, Prembulo y La ruptura de los sellos Ilustraciones de interior : Guillermo Enrique Vidal, Humver, Jess Rodrguez Prez, Jos Luis Farias, Maykel Fajardo, Rodolfo Valenzue la (Komixmaster), Rolando Manuel Talls Proyecto Editorial sin fines de lucro, patrocinado po r el Taller de Fantasa y CF Espacio Abierto y el Centro de Formacin Literaria Onelio Jorge Cardoso Redaccin y Administracin: Centro de Formacin Lite raria Onelio Jorge Cardoso. 5ta. ave, No. 2002, entre 20 y 22, Playa, Ciudad Habana, Cuba. CP 11300 Telef: 206 53 66 e-mail : revistakorad@yahoo.com Los artculos y cuentos publicados en Korad expresan exclusivamente la opinin de los autores. Korad est disponible ahora en el blog de la escritora cubana Dana Chaviano All podrn descargar versiones de mayor calidad que las que enviamos por email.

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ndice: Editorial/ 2 El cuarto As: Crnica del evento Espacio Abierto 2012. Yoss/4 Acta del jurado de narrativa del concurso Oscar Hurtado 2012/ 10 Intrprete de espadas (Premio cuento fantstico). Dennis Mourdoch 11 Lirios en invierno (Mencin cuento fantstico). Jorge Bacallao/ 15 Tren ( Premio cuento de ciencia ficcin ). David Alfonso y Carlos Muoz /18 Crnica del XXI ( Primera mencin premio cuento de ciencia ficcin ). Claudio del Castillo/22 Acta del jurado de ensayo del concurso Oscar Hurtado 2012/27 Las caras (Premio Ensayo) Dennis Mourdoch/28 El reto digital (Mencin Ensayo) Victoria Isabel Prez /31 Acta del jurado de poesa fantstica del concurso Oscar Hurtado 2012/37 Seccin Poesa Fantstica: Morir o no morir (Premio Poesa). Leonardo Estrada Velzquez/38 Confesiones de Caronte (Mencin Poesa). Rolando Reyes Lpez/39 Seccin Plstika Fantstika: Jos Luis Farias /40 Singularidad (cuento). Jos Luis Farias/42 Seccin Humor: Un mundo mejor es posible (cuento). Eduardo del Llano/48 Reseas: Axis Mundi/Cuentos de Bajavel/54 Concursos: Calendario/Hydra/Domingo Santos/ La cueva del lobo/56

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por Yoss Finales de marzo, 2012. Ao del Dragn (segn el calendario chino) y del 400 aniversario del descubrimiento de la imagen de la Virgen de La Caridad de l Cobre, patrona oficial de Cuba (segn Benedicto XVI y los dems catlicos) y cuarta edicin del evento Espacio Abierto. 2009-2012 se dice fcil, aunque parece que fue ayer cuando acabbamos de fundar el taller literario y estbamos en la Casa de Cultura de Playa reunindonos a leernos textos mientras debajo sonaban boleros. Pero ya hace tres aos y medio que el Centro de Formacin Literaria Onelio Jorge Cardoso de Quinta Avenida y 20 en Miramar acoge nuestras sesiones vesper tinas, un domingo s y otro no y que algunas semanas despus de la Feria del Libro nos convoca a tres das especiales de conferenci as, presentaciones de libros, concursos y juegos, con la CF, la fantasa, el terror y el absoluto entusiasmo del fandom por estos gneros como leitmotiv de la fiesta. Este ao, al igual que en aquel ya lejano e inicitico 2009, no tuvimos ningn invitado extranjero1, pero en cambio tuvimos una esperada aparicin del patio a la que ya nos referiremos en su mome nto (y eso fue para crear algo de suspense para los que no estuvieron, claro). El viernes 30 de marzo a eso de las dos y cuarto de la tarde, tras unas breves palabras inaugurales a cargo de la hermosa maest ra de ceremonias Elaine Vilar, estudiante de teatro en el ISA, escritora multipremiada y de las ms entusiastas fundadoras del taller, quien estas lneas escribe tuvo el honor de romper el hielo con la conferencia inaugural Las vueltas de tuerca en la CF un anlisis de la estructura argumental y el ritmo de introduccin de contrafactuales que impliquen giro dramtico en este gnero, que mucho debe a nuestro invitado especial, el conocido terico ese mismo, sigan leyendo. Como ley el autor de este trabajo, nervioso por los le treritos de faltan 10 minutos y faltan 5 minutos (ingeniosa idea de los organizadores, en verdad): a velocidad meterica y con muchos buchitos de agua de por medio, mientras el power point iba mostrando las portadas de las novelas por l elegid as para ejemplificar las tesis de su trabajo (desde los hermanos Strugatsky hasta Stanislaw Lem y Dan Simm ons, pasando por C. J. Cherryh y Asimov, pero sin obras cubanas). Y de todas maneras, casi que no da tiempo a hacer preguntas. Despus vino otro de los ms fervientes impulsores del talle r, el bilogo y escritor Carlos Duarte. Su conferencia La biologa en la Construccin de Mundos. Ejemplo: Cancin de Hielo y Fuego fue seguida con mucho inters por la cada vez ms amplia comunidad de fans de la extraordinaria saga de George R. R. Martin, que ha aumentado ms an 1 Ya, ya, podra haber sorpresas para el 2013 quizs hasta dos, un mexicano y una venezolana! pero guarden el secreto por ahora, que ya sabe: en silencio ha tenido que ser, porque hay cosas que para lograrlas han de andar ocultas etc, etc.

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(si cabe) tras la primera temporada del serial televisivo Juego de Tronos excelente adaptacin donde las haya. Carlos dividi la biota de la saga en especies terrestres actuales; especies extintas (como el mamut y el huargo, que todos los que no han ledo los libros en el ingls original descubrieron as era el direwolf o perro dirus del Pleistoceno, ms slido y corpulento que los lobos actuales aunque ni as del tamao de un caballo, como describe Martin); especies fantsticas tradicionales (como dragones, krakens y mantcoras) y especies ntegr amente creadas por el autor, (como los gatos sombra y los rboles corazn o arcianos). Bravo por el gremio de bilogos. A continuacin, Ral Aguiar quin mejor que l? tuvo a su cargo la presentacin de varios ttulos fantsticos aparecidos en nuestras libreras este ao: los Cuentos de Bajavel segundo libro de Leonardo Gala ( Aitana fue el primero, en el 2011); Crnicas de lo Ajeno y lo Lejano de Rinaldo Acosta (en honor a la verdad, aparecido en el 2011, pero siempre actual!); Delicados procesos cuentos de CF de Yonnier Torr es (premio Luis Rogelio Nogueras 2010); y para terminar la antologa de la CF latinoameri cana compilada por el propio Ral (con el autor de esta crnica como representante del patio) titulada justamente Qubit. Haciendo honor a la fama de barco por la que todava se le recuerda en la F acultad de Fsica (tard nueve aos en graduarse), Erick Jorge Mota nunca se apareci. Lstima, muchos esperbamos ansiosos su anunciada conferencia Cosmonautas vs Astronautas. Extrapolacin del futuro o crisis del presente? Para dar conclusin al primer da, en el que, como se esp eraba, la asistencia de pblico fue menor que en los dos siguientes (pero no mucho) Ral Aguiar cumpli su amenaza (es broma) impartiendo una disertacin sobre Qu es la ciberliteratura? tambin llamada literatura digital o electrnica, y que incluye la narrativa hipertextual, la poesa digital o ciberpoesa y el ciberdrama. Charla que interes a algunos y a otros no, pese a lo mucho que se esforz en su conferencia, explicando la teora y mostrando ejemplos concretos. Bueno, quizs no era el mejor auditorio para este tema no? El sbado 31 de marzo a las 10 y poquito de la maana (que no somos britnicos, ya se sabe) arranc por todo lo alto, con Gerardo Chvez Spinola. El impulsor de la gustada, dinmica (y ahora congelada, si no extinta) web de la CF y fantasa cubanas, El Guaicn Literario y coautor junto a Manuel Rivero Glean del indispensable compendio Catauro de seres mticos y legendarios en Cuba toc una vez ms el clsico motivo antropolgico del viaje del hroe, pero esta vez con ejemplos cubanos, tan diversos como lo s del hroe cultural tano Deminn Caraca racol, Cristbal Coln, Matas Prez, la mujer-hombre Enriqueta Faber, Evangelin a Cosso y Loreta Velsquez. Interesante de verdad. Faltando poco para las 11 continu Sheila Padrn, la inefable Dragona de DiALFa2Hermes, con su conferencia Historia del Movimiento de Divulgacin del Fantstico Cubano Esta versin enriquecida del breve resumen cronolgico que presentara una semana antes con motivo del 5to aniversario del popular proyecto que dirige cmo pasa el tiempo, no(?)! y profusamente ilustrada con fotos, nombres, fechas y algunos materiales impresos de boletines que han divul gado el gnero fantstico a lo largo de estos aos, sirvi para que nos sintiramos contentos por todo lo hecho y llenos de entusiasmo para acometer lo mucho que nos falta por hacer, claro. Que lo mejor todava est por llegar, I hope so Y manden gente, que estamos ganando. Como bien que se mereca, acto seguido Sheila recibi (muy emocionada) un homenaje en nombre de DiALFa, por sus cinco aitos. Pero no hubo cake ni velitas qu lstima, verdad(?)! Luego el matemtico, humorista, escritor fantstico y practicante asiduo de kickboxing Jorge Bacallao, ya otra presencia habitual en estos eventos, atrap y divirti al pblico sobre El terror de ahora despotricando contra versiones adocenadas como Stephenie Meyers y sus edulcorados Crepsculos (hubo caras de desacuerdo entre la audiencia ms joven, pero la verdad es la verdad) mi entras elogiaba a maestros como Stephen King, Peter Straub, Clive Barker y eh, era slo una minigua, siempre se qued algo bueno fuera, en zombies y vampiros, en libros y cine. 2 Divulgacin del Arte y Literatura Fantsticos Sheila Padrn

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Luego le toc al autor de este trabajo3 repetir casi calcada su presentacin de libros de la coleccin mbar de la Editorial Gente Nueva en el Pabelln Infantil Tesoro de Papel, el 18 de febrero, cuando la Feria del Libro. Como en aquella ocasin, se habl de Solo en su mente recopilacin de cuentos y poemas del incansable Bruno Henrquez (ahora s el presentador haba tenido tiempo de lerselos); de Ciudad en red autntica obrita maestra del ciberpunk cubano para nios y jvenes de Sigrid Victoria Dueas, ma gistralmente ilustrada por su esposo Carlos Acel Novoa, como mismo antes lo fuera su fantasa Inicio del cuento ; de La casa a oscuras terror del mexicano Fernando Vega Villasante; de las antologas de fantasa heroica Axis Mundi recopilada por Elaine Vilar y Jeffrey Lpez; y de CF deportiva En sus marcas, listos futuro! con seleccin a cargo de Carlos Duarte y el que firma estas pginas y last but not least aunque no fuera CF, del muy esperado librito Aire del recientemente fallecido e insustituible Maestro de Santa Clara, Agustn de Rojas4, con veinte ejemplares trados providencialmente a tiempo por nuestro hombr e en la villa de Marta Abreu, Claudio Ajmalayo del Castillo. Estos y otros ttulos quedaron en venta en una mesa en el vestbulo durante el almuerzoy eso fue un eufemismo, s obre todo para los que no viven cerca y carecan de presupuesto o no estuvieron dispuestos a caminar cinco cuadras hasta la carpa en CUC de la Playita de 16. Hay que amarrar mejor el asunto gastronmico; suerte que el domingo la cosa mejor algo gracias al puestecito de 22... Por la tarde, con el sueito pospandrial torpedeando la atencin, fue responsabilidad del joven, muy pronto escritor editado! y graduado de Fsica Gabriel Gil (alias el hombre de las jirazas) demostrar que su especialidad debe ser una herramienta ms del escritor del gnero. Con su conferencia Sobre la creacin de universos alterados logr el milagro de hacer que muchos finalmente! comprendieran la relatividad al menos la especial. As que ya todo el mundo se qued sabiendo, como mnimo, que eso de que todo es relativo no lo dijo nunca Einstein, sino ms bien todo lo contrario, que la velocidad de la luz es siempre la misma, adems de qu s on las paradojas de los gemelos, de la escalera y de Tolman, los taquiones y etc Tras prometernos a los preguntones de si empre una segunda parte de la conferen cia hablando del miau muerto-vivo de Schrdinger, la mecnica cuntica y otras paradojas fsicas, Gabriel liber al auditorio para la inauguracin de la esperada muestra de los creadores de la plstica afiliados al Grupo Arcngel Excelentes esculturas en cuerno, en barro, y muy buenos cuadros, sobre todo el de la locomoto ra medio flica entrando en el tnel de esa montaa tan femenina suspendida en el aire (huy, profe, es que usted hace cada dibujos que) Luego Javier de la Torre, fsico, uno de los lderes del Grupo de Creacin Espiral y miembro del equipo tras el guin de la gustada serie de TV para jvenes Adrenalina 360 sorprendi agradablemente al pblico con su conferencia La CF en Cuba, una propuesta de etapas editoriales cuyo ttulo intrigaba a muchos Al fin alguien hizo un trabajo exhaustivo con fechas de publicacin, grficas y dems! Desde aquel lejano 1993 en que Gabriel Cspedes (ms recordado como autor del premio David y bodrio indiscutible La nevada ) intentara hacer algo similar, nadie se haba tomado tan en serio el aspecto estadstico. Un trabajo que merece seguimiento y mayor detalle, (esa falta de nmero s en el ltimo grfico del power point ayayay) pero que mucho contribuy a elevar de forma sensible el nivel terico del evento. Lo mismo en la siguiente conferencia, a cargo de la media naranja de Javier, la psicloga y escritora Anabel Enrquez (sin H, no lo olviden) autora del inolvidable lib ro que fuera premio Calendario de CF en el 2005, Nada que declarar as como otra del equipo guionstico de Adrenalina 360 y del Grupo de Creacin Espiral Con su trabajo Narrativa Trasmedia y CF Anabel defini para la audiencia lo que es esta extensin de la obra orig inal que no se limita al merchandising e historias colaterales, y para la que tan a propsito resulta todo el fantstico. Otra ponencia de altsimo nivel. Bravo por el matrimonio 3 Como siempre, luchando la condicin de Jugador Ms til al Equipo o Mximo Robador de Cmara, segn otros. 4 En cuya memoria se coloc en el vestbulo del Centro Onelio un pster para que los asistentes fueran dejando sus palabras, dibujos, etc. Yoss en el pster dedicado a Agustn de Rojas Pintura de Maykel Fajardo

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Conclusin de la jornada fue el segmento audiovisual. Primero Abdala: El regreso de los seores de Xibalb animado de un colectivo de los estudios de animacin del IC AIC de Holgun, que traslad la clsica obra de teatro de Jos Mart a un ambiente maya precolombino? fantstico de CF? con interesantes resultados, pese a que los actores elegidos para poner voz a los diversos personajes, por lo visto, nunca se lo tomaron muy en serio. Luego vino el mediometraje De los Caminantes y de los Viajantes5, del do Milena Almira y Ernesto Ren. Esta adaptacin del clsico cuento de Arkadi y Boris Strugatsky, muy fiel al texto, y con una esttica y ritmo que son un explcito homenaje al gran Andri Tarkovs ky, pec de lenta, larga y en general s oportable, pero no leve, con perdn de Milan Kundera, aunque demostr que con pocos recursos y mucha imaginaci n se puede hacer un cortometraje de CF incluso aqu en Cuba. Por lo visto, el ltimo da, domingo primero de abril, el cambio de huso horario a la hora de verano (o la parranda tradicional del sbado-noche ) torpede la puntual asistencia de pblico en las tempranas horas de la maana (s, para algunos las diez son todava madrugar por lo menos hay que levantarse a las nueve y media no?). Lstima, porque la conferencia inaugural, a cargo de la Licen ciada en Teologa (y artista de la plstica miembro del Grupo Arcngel) Deneb6 Gonzlez, Demonologa en la tradicin catlica que logr despertar el inters del pblico con su coloquial forma de comunicacin, result muy in teresante para esclarecer los orgenes griegos (y nada malficos en un principio) del trmino daimon Aunque luego cometiera el mism o error del buen Troll en el 2010: pedir que le interrumpieran. Aprovechando la poca gente que haba, aquello casi se vuelve un debate teolgico, pero igual se not el dominio del tema por la conferencista. Bien, que hay que saber de todo, no slo de Fsica y de Biologa se alimentan los creadores del fantstico. Casi una hora despus de lo previsto (siempre por el nue vo horario de verano, claro) Yusmani guila, zapatero de profesin y fan a la fantasa de corazn, y hoy por hoy conf erencista casi de rigor en el podio de DiALFa-Hermes, deleit a los ya (por suerte) bastante m s numerosos asistentes con su conferencia Los lmites de la fantasa versin de la impartida hace algunos meses en uno de los encuen tros mensuales del ltimo sbado del proyecto que liderea Sheila en la biblioteca Rubn Martnez Villena de la Plaza de Armas. Acompaado de uno de esos dinmicos y humorsticos power points a los que nos tiene ya acostumbrados, Yusmani habl de los dos grandes dominios de la fantasa heroi ca: el pico-mtico, con su dios Tolkien y su Biblia, El Seor de los Anillos ; y el aventurero-realista, lidereado por Robert E. Howard y su inmortal carcter Conan El Brbaro. Para luego extenderse en casos concretos en las fr onteras del gnero como la serie de historietas El mercenario de Vicente Segrelles; la de libros de Gor de John Norman, clebre por su descarna da sexualidad que no teme al BDSM; y la pardica, irreverente y siempre hilarante Mundo Disco de Terry Pratchett, que ya va por treinta y nueve entregas. Una conferencia realmente refrescante que mucho levant los nimos del pblico. Por contraste, le toc despus a Vickyo sea, a Victoria Prez, poner se seria con su ponencia El hacker como personaje En su calidad de especialista informtica, se dedic a desmitificar el clsico concepto negativo de hacker que el cine sensacionalista ms que la lite ratura ha contribuido a crear en la mente del pblico: aclar las diferencias entre hackers y crackers, los or genes del trmino en el MIT, lo que son los hackers de sombrero negro, blanco y gris, y pas revista a las biografas de algunas de las estrellas de este campo explicando lo po sitivo y lo negativo de cada uno. Muy informativa la exposicin, que los cultores del ciberpunk habrn agradecido especialmente. A modo de intermedio, se insert aqu un breve pero senti do homenaje a dos pioneros del fantstico en Cuba: Germn Piniella, traductor y autor antologado en numerosas recopilaciones con su texto Las montaas, los ros y los barcos del cielo (buena parte de su intervencin la dedic a contar cmo haba surgido dicho cuento de un ejercicio impuesto por el decano de la CF cubana, ngel Arango); y Rafael Morante, premio David 1985 por su novela Amor ms ac de las estrellas, autor tambin de Desterrado en el tiempo y dibujante y guionista de la recordada serie de historietas Alona que apareci por entregas a finales de los 80 en la llorada revista Cmicos adems de escritor de varios 5 El autor de estas lneas confiesa que slo pudo ver 14 de los 24 minutos del material aunque tambin tiene una coartada de hierro: tuvo que irse temprano porque justo ese sbado 31 de marzo daban a las 18:15 por Tele Rebelde el programa Entre Libros a l dedicado al cabo de slo un ao de haber sido grabado! Quede claro que si la gente se queja es nicamente por falta de paciencia: hay que tener fe, que todo llega, como deca Consuelito Vidal en el 58. 6 Nombre de estrella, para los que no es tn fuertes en astron oma o en rabe.

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cuentos incluidos en antologas y dibujante de multitud de afiches y portadas de libros7 a lo largo de su extensa carrera como diseador grfico. Si Piniella a sus 77 se explay un poco hablando de su padre, el tambin muy recordado Germn Pinelli8, el gallego Morante, con sorprendente energa a sus 81, fue breve y concis o: apenas si habl del libro de cuentos sobre la Guerra Civil espaola que est terminando (no de CF) y de la novela (esa s del gne ro) que espera concluir este ao o el siguiente. Bravo por los dos, y honor a quien honor merece. La ltima conferencia de la sesin matutina estuvo a cargo de Laura Azor, biloga, escritora y novia de Gabriel Gil (no necesariamente en ese orden de importancia, claro). Y si en entregas anteriores haba deleitado (sola o a cuatro manos con Gabriel) al pblico con presentaci ones ms centradas en la ecologa y el worldbuilding biolgico, esta vez hizo las delicias de todos analizando (b ien que demasiado someramente para el gusto de tantos, ay, esa falta de tiempo) los filmes fantsticos de la Walt Disney Productions, que tan impor tantes han sido para la formacin del sense of wonder de varias generaciones. Desde las iniciales Blancanieves y La Bella Durmiente hasta la reciente Wall-e pasando por Los Increbles9, El Planeta del Tesoro y Lilo & Sticht Laura detall a toda prisa la evolucin de los personajes en esta clase de filmes, sobre todo en los llamados del Renacimiento Disney, comenzado por La Sirenita Esperamos que trabaje ms en el tema, completndol o con referencias a filmes con fragmentos fantsticos inolvidables como la Fantasa de 1940 y su plida copia del 2000, amn de La espada encantada y El caldero mgico que provocaron una encendida polmica en el pblico acer ca de su pertenencia o no a la factora Disney. Tras el almuerzo, siempre con el horario corrido, Javiher Guti rrez, historiador, fan del gnero y otro habitual en estos eventos, trat en su conferencia Historia y CF sobre el papel de esta ciencia en la sociedad y la importancia que tiene su dominio para el autor de CF (pese a que fsicos, ma temticos, qumicos y hasta bilogos no la tomen en serio tachndola de ciencia blanda como a todas las humanida des). Interesante, sin dudas aunque habra sido an mejor si ilustrara su charla, por ejemplo, con referencias a al gunas ucronas, el subgnero por excelencia del historiador. Y luego lleg lo esperado por todos: el amable introvertido y sapientsimo Rinaldo Acosta, que tras aos escurrindose con diversas y tmid as excusas, al fin se dej engatusar para impartir una conferencia (la primera de su larga carrera de estudioso de la CF!) nada menos que sobre la CF dura y las diversas posiciones respecto a sus caractersticas y definicin. Habra venido bien un micrfono para reforzar la voz no muy potente de Acosta, porque inters sobraba y tambin falt el tiempo. No obstante, Rinaldo sali no slo ileso, sino lleno de entusiasmo de su pr imera charla ante un pblico de conocedores y fans. Esperemos que en prximos eventos se an ime a repetir la experiencia, que todos disfrutamos con el mximo de atencin. Luego, de nuevo por falta de tiempo, el Co mit Organizador decidi sobre la marcha echarse el panel previsto de Tendencias actuales del fantstico en Cuba en aras de que conferencistas y pblico tuvieran la oportunida d de disfrutar el siempre esperado encuentro de conocimientos. Como va ya siendo tradicin, tambin esta vez lo organiz quien esto redacta. Que, como en entregas anteriores del evento ya los participantes le haban ms o menos cogido la vuelta a su Reversi-go de preguntas fantsticas, este ao cambi de palo parumba. Y se apareci con un Mega tres-en-raya : 81 casillas divididas en nueve subtableros de nueve cada una, con temas claramente definidos en cada ca silla, amn de las incgnitas. Dos bandos de cinco jugadores, como de costumbre, un minuto por pregunta, y hasta muchas con apoyo de imgenes, el pblico jugando al fallo y la lucha comenz. Aunque declaramos que este ao el juego vendra como caf de la bodega, con menor contenido de chcharos, y ambos equipos arrancaron muy bien, hubo sorpresas, como si empre. Quizs la mayor fue que de las tres preguntas con imgenes de saurios prehis tricos, los de los 010 no dieron pie con bola con ninguna. Mientras que en el bando de las 7Entre ellas la de Crnicas de lo ajeno y lo lejano de Rinaldo Acosta. 8Los que no estuvieron, que lo sepan; Piniella era el apellido or iginal de la familia, slo que Germn padre, antes de ser el inolvidable intrprete del culto periodista de ufrates del Valle en San Nicols del Peladero quera cantar pera y un apellido ms italiano ayudaba algo, supuso. 9 No hay ni que decirlo; esta y la anterior en colaboracin con los magos de la Pixar. 10Elaine Vilar, Jeffrey Lpez, Carlos Duarte, Gabriel Gil y Jorge Bacallao. Rinaldo Acosta

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X11 seguan sin poner una con el anime Inuyasha aunque est claro que conocen bien la Liga de la Justicia y hasta la historieta europea de Enki Bilal Divertido, porque contra todo prons tico hubo una enconada lucha por el cuadrante central de 9 preguntas incgnitas y al final las X ganaron (por una vez no fue el pblico) cuando las 0 se rindieron por falta de tiempo. Hay que destacar que en el pblico, y aunque jugando al fallo, Aleja ndro Rojas respondi nada menos que 3 preguntas y de las duras! hay que enrolarlo para la prxima! Autocrtica del Maestro del Juego: para la prxima vez ha y que usar un programa ms sofisticado para agilizar el proceso de bsqueda de las preguntas, que puso a Sandy y sobre todo a Vicky a sudar tinta en la laptop y el datashow Mea culpa, mea culpa Y para terminar con tres das de fiesta, se procedi a la premiacin de las distintas modalidades del concurso Oscar Hurtado12, en el que este ao, en los gneros de fantasa y CF, concursaron unos 80 textos notable incremento numrico! Comenz la premiacin con la cate gora de ensayo. Menciones para El macrognero de lo irreal de David Alfonso y Carlos Muoz, CF en Cuba y la etapa del Quinquenio Gris de Javier de la Torre y El reto digital de Victoria Isabel Prez. El premio para Las Caras de Dennis Mourdoch, que compite por primera vez en esta categora. En Poesa Fantstica y Especulativa, los mencionados fueron Carnada para unicornio de Leidy Vidal, Vaticinio de Teresa Regla Mecena y Confesiones de Caronte de Rolando Reyes Lpez. Premio para Morir o no morir de Leonardo Estrada Velzquez. En narrativa, tras varios debates y opiniones divididas por part e de los jurados, en la cate gora de Cuento de Ciencia Ficcin se otorgaron dos menciones: Meiosis de Jos Martn Daz Daz y Universos Paralelos de Jorge Bacallao, adems de una Primera mencin a Crnica del XXI de Claudio del Castillo (Ajimalayo) Y finalmente el Premio para Tren del do David Alfonso y Carlos Muoz. La categora de Cuento Fantstico (incluido el Terror) tuvo igualmente dos menciones para Cordn Umbilical de Marlon Daniel Dumnigo y Las muertes de Rembrandt de Adolfo Nelson Ochagava (Sideral) y una primera mencin para Lirios en Invierno de Jorge Bacallao. Con Intrprete de Espadas el indiscutible arrasador (y primer sorprendido) fue Dennis Mourdoch Morn, que se llev tambin el premio de cuento de fantasa. En fin, otro evento ms para fans y autores que termina, y que nos deja el buen sabor de una fiesta y el reto de mejorarlo para el ao prximo. As que, si en cuatro en tregas hemos logrado cuatro ases no queda sino, para el 2013, tener preparado el Joker con perdn de Batman, claro. 3 de abril de 2012 Jos Miguel Snchez (YOSS) (Ciudad Habana, 1971) Licenciado en Biologa. Miembro de la UNEAC. Ensayista, crtico y narrador de r ealismo y CF. Su obra ha obtenido diferentes premios y menciones, tanto en Cuba (David 1988 de CF; Revolucin y Cultura 1993; Ernest Hemingway 1993; Los Pinos Nuevos 1995; Luis Rogelio Nogueras de CF 1998 y Calendario de CF 2004) como en el extranjero (Universidad Carlos III de CF, Espaa 2002; Mencin UPC de novela corta de CF, Espaa, 2003, Domingo Santos de cuento de CF, 2005 y UPC de CF, 2010. Ha publicado Timshel, 1989; W, 1997; I sette peccati nazionali (cubani) 1999; Los pecios y los nufragos (novela de CF) 2000; Se alquila un planeta (cuentinovela de CF, en Espaa, 2001); El Encanto de Fin de Siglo, 2001; Al final de la senda 2003; La causa che rinfresca e altre meraviglie cubane 2006 ; Precio justo, 2006 y Pluma de len 2007. Ha sido asimismo antologador de los volmenes Reino eterno 1999 y Escritos con guitarra (2006). En Korad hemos publicado sus ensayos Idiomas aliengenas (Korad 0) y Generacin V (Korad 5) un fragmento de su novela corta Super Extragrande premio UPC; Entrevista inconclusa a Agustn de Rojas Anido (Korad 6) y La pica farsa de los sobrevivientes una crtica a la pelcula cubana Juan de los Muertos (Korad 8) 11Yadira lvarez, Ral Aguiar, Leonardo Gala, Eric Flores y David Alfonso El Troll. 12Este ao por primera vez se otorg un premio de 500 CUP para cada uno de los premios y adems, como ya es costumbre, tanto premios como menciones recibieron psters, cmics, libros, robocitos plsticos y dems bisutera para fans aportada desinteresadamente por los miembros del taller Espacio Abierto Cabe destacar los filmes en DVD suministrados por Bacallao (que por suerte, mencin en dos gneros, no tuvo ninguno de vuelta) y un aporte en metlico enviado por Dana Chaviano, quien adems ha colgado gratuita y servicialmente en su sitio web todos los nmeros de Korad la revista del taller.

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ACTA DEL JURADO DE NARRATIVA DEL CONCURSO OSCAR HURTADO 2012 A los 31 das del mes de marzo, los jurados del concurso Oscar Hurtado 2012 en la modalidad de narrativa, tras sucesivas conferencias bilaterales (Yonnier Carlos Carl os Ral), que, como era de esperar, revelaron algunas coincidencias de criterios y otros juicios diametralmente diferentes, despus de compatibilizar las diferencias y acentuar las coincidencias decidieron, por voto siempre dividido, otorgar: En la categora de Cuento de Ciencia Ficcin: MENCIONES: Por su muy original exploracin del tema de los gneros montada sobre una estructura tambin original y eficaz a Meiosis enviado por el autor cuyo seudnimo es Raf ael, quin result ser Jos Martn Daz Daz. Por la eficacia narrativa y originalidad con que aborda el tema de lo s universos paralelos a Universos Paralelos del autor con seudnimo Perro Chino, que se nos revel luego como Jorge Bacallao. Adems de: PRIMERA MENCIN : Por su dominio exquisito de la trama y la vvida descripc in de una distopa construida sobre elementos de cubana a Crnica del XXI, presentada bajo el seudnimo de Abelardo, cuyo nombre real es Claudio del Castillo (ms conocido por Ajimalayo). Y el PREMIO nico : Por el original tratamiento de un tema tan tratado como lo s viajes en el tiempo, con una muy notable eficacia narrativa, fluidez y soltura de su lenguaje y un desenlace impactante a Tren cuyo autor escogi el seudnimo de Hspero, siendo nada ms y nada menos que la dupla de Carlos Muoz y David Alfonso, En la categora de Cuento Fantstico MENCIONES: Por la lograda visin del ambiente onrico plasmada en la historia y una lnea de fuga al absurdo a Cordn Umbilical, presentado con el seudnimo de Gladiador, qu in result ser Marlon Daniel Dumnigo. Por su interesante combinacin de mundos paralelos con el concepto de inmortalidad d esde una perspectiva metafsica a Las muertes de Rembrandt del autor con pseudnimo Rembrandt que di ce llamarse Adolfo Nelson Ochagava pero cuyo verdadero nombre no es ese, sino Sideral. PRIMERA MENCIN : Por una historia enmarcada en un ambiente opresivo pe ro no exento de poesa y contenido alegrico a Lirios en Invierno del autor con seudnimo Perro Chino que ya sabem os que no es otro que Jorge Bacallao Guerra, Y, finalmente, el PREMIO nico a: Intrprete de Espadas del autor que particip bajo el seudnimo de Primate, cuyo nombre verdadero es Dennis Mourdoch Morn, por su original historia de fantasa casi heroica contada con una envidiable eficacia narrativa. Y para que as conste, firman la presente: Y onnier Torres, Carlos Duarte y Ral Aguiar

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PREMIO CONCURSO OS CAR HURTADO 2012 CATEGORA: CUENTO FANTSTICO Intrprete de espadas Dennis Mourdoch Aros vena a este lugar cuando necesitaba recordar que tena un don especial. Lo lograba con el viento colmado de ro, en el calor del cuerpo, la tensin de los brazos que se movan con movimientos precisos, armnicos. Ignoraba la molestia en la espalda al deslizar la hoja Irma, del Barn, sobre la plateada piedra de amolar, casi tan brillante como la misma hoja. La afilaba con paciencia. Era uno de sus deberes como sirv iente y la nica tarea que disfrutaba, en la que comprenda y era comprendido. Las espadas, lanzas, puales y hasta las flechas lo entendan. Hoy el Barn matar un gigante dijo el filo de Irma, como un colmillo en la punta, ascende nte, amplio hacia la empuadura y de peso justo para el equilibrio perfecto. Aros la oa disfrutar y se senta especial cada vez que la deslizaba sobre la piedra, que haba comenzado a gastarse. Tiempo atrs, cuando Aros comenz a escuchar las armas, se pregunt si haba magia en l. Con ese anhelo fue a pedirle al Encantador que lo tomase como pupilo. La carcajada de aquella boca desdentada baj por las escaleras de la torre espiral. Aros sinti como las venas le estallaban dentro y la furia se derramaba. Quiso matarlo. Pero le tema. La magia surge hasta los quince aos, le dijo el Encantador, por que el corazn es joven y se deja llevar por la vida. Lo que posees es un don. Los dones son caprichosos y aparecen dent ro de cualquier intil. Le mostr un grabado de una mujer sin ojos, la personificacin de la prestidigitacin, el ms caprichoso y cruel. Quizs, con un poco ms de suerte, te hubiese tomado co mo aprendiz dijo el Encantador, y por esas palabras Aros permaneca soando con una vida imposible. Haba adquirido la cost umbre de perderse para volver cuando caa la noche. Entonces le costaba baar, vestir, limpiar, perfumar al Barn y verter el urinario despus de que este hiciera sus necesidades. El Encantador haba dicho quizs y apar te de fantasear con esa posibilidad remota, Aros solo disfrutaba afilar las armas, escucharlas. Llevaba toda la maana con Irma, y casi la tena lista. Solo faltaba el ltimo retoque del ar tista para que el filo fuera perfecto. Listo. Sonri, dejndola cortar el ro. Tom a C obra, la daga del Barn. Una obra mgica de filo verdeazul, con la sencillez de haber sido forjada sin yunque ni martillo; tan solo vertida en un crisol. Aros desliz la daga por la piedra de amolar. Sinti su vigor y fineza. Repiti la accin una vez ms. Casi escuch su voz. Vir la hoja, la desliz,

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una, dos veces. Morder a, Aros di Olis Tredi dijo la daga. Y l la alej de la piedra, mirando a todos lados, como si no hubiese escuchado bien, o la voz hubiese venido de otro lugar; y buscando ese lugar escudri con la vista y el odo. Volvi a deslizar el cuchillo. Morder al Barn, dijo de nuevo, y Aros la alej pr ecipitado de la piedra de afilar. Casi se haba calmado cuando volvi al trabajo. Morder a Aros di Olis Tredi y al Barn Dijo alto y claro la daga, como para no dejar lugar a la duda. Aros la lanz al ro en una reaccin sbita, impulsada por el miedo a su propia muerte. El ltigo lo matara de igual forma si no encontraba la daga, regalo paterno del Barn cuando est e alcanz la mayora de edad. Pero la daga haba dicho tambin su nombre Huir. S, huir era la nica solucin. Aros se qued mirando al r o mientras pensaba si esta sera la mejor salida. Pero saba que saldran a cazarlo y sufrira un destino cruel si l ograba sobrevivir a los solda dos, los colmillos de los perros y la llanura blanca. Estaba perdido a no ser que matase c on sus propias manos al Barn, dueo de Cobra que siempre descansa en el cinto labrado dentro de la funda de cuero rojo. Luego huira aprovechando el revuelo por el asesinato. Se zambull en el ro cuando estuvo convencido de que esta no era la mejor solucin. Necesitaba refrescarse. No tena la menor idea de cmo salvarse. Solo se le ocurri esperar por los acontecimientos, dudaba si sera el Barn quien lo matase u otra persona que, en algn momento, tuviese a Cobra. No se le ocurra ninguna, pero, aun as, se aferr a ese pensamiento con autocomplacencia. La solucin era nunca soltar a Cobra. Despus de mucho bracear pudo rec uperar la daga, regresarla a la funda roja, colocarla en el cinto junto a la espada que matar al gigante; y salir a todo galope hacia la ci udadela desdibujada por el resplandor de la llanura blanca. Primera defensa, casi inexpugnable, que iluminaba las noches con la luz recogida durante el da. Para detener el resplandor, los muros de la ciudadela eran altos. Al enfilar por el camino Aros se cubri los ojos con una banda oscura traslcida para atenuar la luz mientras cabalgaba. El golpetear de los cascos fue odo por uno de los vigas, mucho antes de que la silueta fuese ntida. En la llanura, los sonidos viajaban de prisa. Aros cruz la puerta, pas por debajo del arco y enfil por la calzada con gracia y majestuosidad. Arrebat miradas ardientes a ms de una muje r con la que se cruz. Estaba consciente de lo bien que lo haban tratado los aos, al otorgarle la suficiente sab idura como para engendrar algn que otro bastardo y darle varios consejos al respecto a su seor. Sabes ms que los diab los, le deca este. No s por qu te estimo ms: si por tus consejos, tu don, o tu voz. Al Barn le encantaba orlo hablar, lo disfrutaba ms cuando hablaba en otras lenguas, por el acento que le impregnaba. Muchas veces le peda opinin sobre un asunto con tal de orlo. Y entonces Aros hablaba con todo su ingenio, pero no le era suficiente para competir con el Consejero, el Encantador o el General. Estaban all los tres; sentados alrededor de una pequea mesa, sorbiendo con suav idad un buen tinto y mordisqueando pan humeante y queso, cuando Aros entr a la estancia del Ba rn por una de las puertas la terales. Cuando un instante despus entr el Barn, el armero sinti un escalofro. Ins tintivamente protegi el coraz n con las manos. El Barn se sent junto a los dems y extendi la mano para que Aros le diese la espada. La desenvain y pidi que corriesen las cortinas. Satisfecho con el resplandor de Irma, lo perfecto de los filos, se la cedi al General para que la inspeccionara. Magnfico dijo este. Y cerr los ojos como disfruta ndo una meloda, tuvo el impulso de deslizar su dedo enguantado por el filo, pero se abstuvo. Pens que se cortara. Qu te ha dicho? pregunt el Barn. Que usted matar al gigante dijo Aros. El Barn sonri, se puso en pie y pidi su armadura. Aros senta que en cualquier momento se le echara encima. Vigilaba cada uno de los movimientos de su seor mientras le pona el peto acolchado, antes de comenzar con la armadura. Mientras lo haca, exprima todo su ingenio bu scando una razn por la cual el Barn o cualquier otro querran matarlo. Tambin se esforzaba al mximo para hacer todo impecable, y no darle razn alguna. Cobra no dijo nada? pregunt el Encan tador con una sonrisa, mientras sorba de su copa de leche con vino. A Aros se le cay una de las hombreras y esta se balance con el sonido de metal sobre una fina capa de suciedad. Aros la recogi, y se empe en lustrarla. El Barn lo mira ba intrigado. El Encantador morda con las encas pedazos de pan y queso sin dejar de sonrer. Ve a dentro de Aros el torrente de em ociones. Y estaba decidido a encenderlas hasta hacerlo arder por completo. Aros sigui colocndole la armadura al Barn. Y bien qu fue lo que dijo Cobra? volvi preguntar el Encantador.

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Aros ya tena la mentira en la punta de la lengua: No dijo nada. Cobra estaba muy molesta sobre la marcha improvisara algo ms. Pero el Encantador lo miraba y Aros no se atrevi a repetir la mentira delant e de l. As que decidi hablar con astucia: Dijo Aros di Olis Tredi. Quin? pregunt el Consejero. Aros repiti su nombre. No lo conozco dijo el Consejero. Debe ser algn enemigo desconocido sugiri el General. Pondr a los espas tras su pista. Despus todos bebieron en silencio, obs ervando a Aros ponerle la armadura al Barn. Cuando solo faltaba el yelmo, Aros trajo la silla alta para que el Barn se sentase. No dijo nada ms? pregunt el Encantador, que solo rea con los ojos brillantes. Barn de Tanis dijo Aros en un susu rro. Pero por alguna razn relacionada con el Encantador, las palabras fueron claras, casi transparentes. El Barn palideci al orlas y mir con nerviosismo a su sirviente. Mi nombre! Qu significa? Responde! Que hoy, en esta estancia, va a ser asesinado dijo el En cantador. La interrogante es, quin de nosotros lo har. El Barn mir a su sirviente, luego al Consejero, a su General y por ltimo al Encantador que segua sentado. Disfrutando. Barn continu el Encantador, todos tenemos motivos para querer matarlo. Y este momento ha sido preparado por uno de los presentes para consumar esta traicin. No hay guardias; las puertas han sido atrancadas y selladas. El Barn desenvain a Irma con un movimiento brusco. Es intil le dijo divertido el Encantador. No escuchast e a tu sirviente. Irma solo matar al gigante. Eso lo veremos dijo el Barn. Le temblaba la voz. Quizs todo es un engao de ese Aros di Olis Tredi sugi ri el Consejero, con calma, pasado el momento de consternacin. S, eso es dijo el General, tambin calmado. El Barn los miraba y mova la espada apuntando a uno y a otro, y se haba parapetado detrs de la silla alta. Aros di Olis Tredi es el sirviente dijo el Encantador. Todos callaron. Entonces, l es traidor. Quiere que desconfe de nosotros, mi seor dijo el Consejero. Aros se hinc de rodillas con rapidez y pidi con sumisin. No les crea. Recuerde que el pual tambin dijo mi nombre. Yo tambin voy a morir. Por favor, mi seor. Quizs tenga razn dijo el Encantador. Todos callaron. El Barn se acerc a la puerta e intento ab rirla. Llam a gritos a los guardias. Entonces se volvi con el rostro colrico, sus manos apretando la espada, crispadas sobre la empuadura. Traidores! grit. Ests pensando en arremeter contra t odos nosotros y matarnos dijo el Encantador. Esa sera una buena solucin, aunque te repito: a ninguno matars con Irma. Pero Cobra se al a la daga aparecida en el medio de la mesa sin que ninguno de los presentes lo notase. Aros se sobresalt al ve rla, en todo momento la haba llevado consigo cmo era posible?, Cobra solo te matar a ti y a tu sirviente dijo el Encantador. El Barn mir a Aros y dijo con furia controlada. Te dije que ya veremos si Irma no corta tu cabeza.

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Aros entonces se percat que no sera el Barn quien lo ma tase, sino cualquiera de los otros, por ser testigo de la traicin. Y se preguntaba quin podra ser. En numerosas ocasiones el Barn se haba negado a la expansin de sus feudos. Causa de disputas con el General que lo tildaba de dbil y argumentaba que la nica forma de tener una paz duradera era la unificacin. Tambin deca que la guerra ha ba finalizado en el sur. Y muchos principados haban quedado vulnerables por extender demasiado su territorio. Si los atacamos ahora, deca el General, nos haremos con el control de la pennsula. La causa de las disputas del Barn con el Consejero eran los tratados de comercio, minera y construccin de un canal, con los alquimistas mecnicos venidos del oriente, en pequeas mquinas. Pero cuando Aros miraba el Encantador, no se le ocurra ninguna razn. Y este cuando hablaba de la traicin siempre se refera a nosotros. Nunca se exoneraba de ser un posible traidor. Por qu sera? se preguntaba. El Encantador lo mir. Mirada incomprensible para Aros nunca haba sido bueno juzgando a las personas con tan solo mirarlas, pero en el caso del Encantador, era como si no pudiese abarcarlo. Seguramente palideci, porque el Encantador le dijo: toma un poco de vi no para que te vuelva el color a la ca ra. Aunque tambin se lo pudo haber dicho al ver que Aros se haba rendido; pensaba que para l era in til luchar contra el Encantador, el General y el Consejero. Quizs por eso dej que se acercara a la mesa, tomase la copa que le serva con un grueso chorro de vino oscuro. Aros bebi con calma, consciente de que ese sera su ltimo trago. As lo disfrut. Cerr los ojos para poder ver el color, el sabor dejado en el paladar, sentir la textura tejida por los barriles de madera y el tiempo. Cuando dej la copa vio a Cobra, enfundada en rojo, los grabados de la empuadura, su forma curva; cruel. Decidi que si se haca con el pual una vez ms, y mataba al Barn; conservara la vida al volverse cmplice de la traicin. Agarr la daga con rapidez y con un rpido movimiento la desenfund y carg contra el Barn. Este arremeti tambin contra l. Aros se detuvo cuando el Barn se acer caba a la silla alta y salt detrs de ella cuando Irma descendi como un relmpago. La hoja cort limpiamente la madera. Pero antes de que volviese a alzarse, ya Aros haba llegado a un costado de su seor y hundido a Cobra en su cuello. Aros sostuvo la daga dentro hasta que el Barn cay muer to y an despus. Luego patin con la sangre y cay de bruces. El sonido seco, metlico, de la armadura se qued dentro de su cabeza. Se incorpor con rapidez y mir hacia los otros mientras les prometa silencio, que l no los delatara. Ninguno haba hecho ademn de levantarse. Sus rostros, en cambio, mostraban expresiones diferentes. Quizs para un mismo sentimiento. El General fue el primero en abandonar su asiento, acercarse al Barn con pasos lentos, cerrar sus ojos, volverse a sentar y tomar una copa de vino. Eres hombre muerto, Aros dijo el Consejero. Aros parpade, incrdulo, luego su bo ca se torci en una mueca de desilusin y sus palabras salieron con desespero. Tengo la daga dijo, no hay forma de que pueda morir. El General haba terminado su tercera copa. Mir al Encanta dor que no lo perda de vist a, concentrado en disfrutar cada una de sus expresiones. Entonces se puso de pie y volvi a encaminarse hacia Aros. Aljate! grit el armero. Tengo la daga. No me puedes matar. El General sigui avanzando hasta llegar a menos de dos pasos de Aros. Este salt hacia atrs. Pero tan solo haba tocado el piso, ya el General estaba enci ma de l. Aros atac con la daga que el General detuvo sin mucha dificultad. Comenz a torcerle el brazo lentamente y a guiarlo inexorable, hacia el estmago de su rival. Puedes orlo? susurr. Seguro que an dice tu nombre. Dennis Mourdoch Morn (Ciudad Habana, 1985) Graduado de Ingeni era Mecnica en el 2009. Graduado del curso de tcnicas narrativas del Cent ro Onelio Jorge Cardoso. Miembro de Espacio Abierto Obtuvo menciones en los concursos Oscar Hurtado, 2010 y 2011, en la modalidad de cuento de CF y en el concurso Mabuya, 2011. En Korad hemos publicado sus cuentos Geotrmico (Korad 2), Los cerros contra los foco s (Korad 5) y Muequita Carla ( Korad 8 ) Ilustraciones: Rolando Manuel Talls Surez (Cuba) Mario C. Carper (Argentina)

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PRIMERA MENCIN CONCURSO OSCAR HURTADO 2012 CATEGORIA: CUENTO FANTSTICO Lirios en Invierno Jorge Bacallao Haca fro. Un fro sinttico que caa desde el techo como plomo. Me le tu ensayo y me gust, para que te voy engaar. Rebusc con parsimonia entre las pginas, y el sonido de las hojas del folleto acompa por unos segundos al ronroneo montono del aire acondicionado. Esto de espectros sin corazn, con un alma tan gris como sus trajes de lujo ha molestado aqu y all. Pero a m, la verdad, me gust, hasta me lo aprend. Usted es los escritores tienen una fo rma de decir las cosas Le gui un ojo con complicidad, hizo una pausa para estirar se el saco gris e inhal complacido un poco del aire fro de la habitacin. Si t supieras que los trajes no son tan caros. No te puedo hablar de precios porque yo no los compro, pero no, no son tan caros. Volvi a respirar. Disfrutaba el aire helado entra ndo a sus pulmones como si de alimento se tratase. Te deca que me gust el ensayo, pero eso no quita que te pasaste se acomod en la silla de manera que ahora su cara quedaba a unos centmetros del rostro del hombre atado y baj el tono de voz. Haroldo, t no sabes que no se puede escribir del gobierno? Oye, yo te sigo desde que em pezaste. Tengo casi todos tus libros y mira, a mi mujer le encantas. Pero el tema es que te pones a decir lo que no deb es. Tenas que haber escrito de tus matas, o de los pjaros o de lo que fuera. Pero no de nosotros. No de nosotros. Se que te sientes incmodo ah amarrado. Bueno, imagnate como me siento yo. Por un lado soy tu admirador y por otro tengo que hacer mi trabajo. Y tengo que admitirlo, mi trabajo me encanta. Haroldo estaba sentado en una silla frente al hombre de gris Era el segundo que vea tan de cerca. El primero haba sido aquel que apareci de pronto recostado al marco de la puerta de su casa y no dijo ni una palabra, se limit a hacer un gesto para indicar que lo siguiera. Le haba llamado la atencin el impecable afeitado, y era un pequeo detalle en comparacin con todos los espacios en blanco referentes al momento de su detencin. Ahora estaba en una sala insonorizada sin ventanas, un cubo perfecto de dos metros de arista, respirando un aire que saba a metal. -Ah, no trates de hablar que tienes puest a una cosita en la boca para eso mismo, para que no hables. Lo tuyo ahora es or, en definitiva ya dijiste en tu ensayo lo que tenas que decir y nos qued claro. Ahora hablamos nosotros y t escuchas. Ya es diez de marzo, estamos en plena primavera dijo Haroldo mientras regaba los lirios. Ya lo s, seora Clara, en cuanto tenga un lirio abierto se lo doy para la virgen. No, no se me olvida. Cundo he quedado mal con usted? Usted sabe que los lirios son mi vida, que slo corto las flores para usted. Bueno, para la virgen, claro est. Pero yo no lo hago por ella, lo hago por usted.

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Haroldo revis el lirio nacido haca once das, el veintisiet e de noviembre, se despidi en voz alta de una seora Clara que no respondi y fue a lavarse las manos. Slo haca dos co sas bien en la vida, cuidar los lirios y escribir. Cada vez que cambiaba de una actividad a otra se lavaba las ma nos. No era ningn ritual, simplemente algo parecido a ponerse un uniforme. Necesitaba delimitar entre sus dos aptitudes, a unque le fuese la vida en cada ensayo o en tener lirios en flor todos los meses del ao. Sus dedos se deslizaron giles por el teclado: los hombres de gris, alimaas o androides, es igual que nombre se les d, estn al servicio del gobierno. No importa que figuren como una empresa particular de seguridad. Es la ms ingenua tapadera que ha existido nunca. Hacen el trabaj o sucio y tienen luz verde. O luz gris, sera ms correcto Senta una satisfaccin particular con cada palabra escrita. La satisfaccin de crear sin consecuencias. Aunque saba, s, con certeza, a lo que se arriesgaba. Se arriesgaba a una visita. Dos horas despus de entregar el ensayo en la redaccin de la revista llamaron a la puerta. Estaba preparado para la visita, pero los grises no llegaran hasta la tarde siguien te. Esta vez era un seor que pasaba y haba visto lirios florecidos en la ventana. Cmo lirios en diciembre? Qu diablos les echa? Es usted una especie de brujo? Hablndoles, mi seor, hablndoles, le haba dicho mientras le acercaba la taza de t. Pero qu les dice, qu les dice? Cualquier cosa, minti, les hablo de la vida o de la seora Clara, les hablo de los pjaros, de los colores, del caf de la maana y del peridico, de los nios que corren en el par que de aqu enfrente, y que a veces caen y lloran, y se levantan para volver a correr, les hablo de los abrigos de piel cuando nieva y del vino a temperatura ambiente, de las seoras con sombrilla y los croissants de la Avenida Mayor, del sonido de las piedras cuando se hunden en el ro y de las muchachas del Pars de noche, que son las mejores del m undo en lo que a cario toca. Les hablo de todo seor, de todo. Hoy, por ejemplo, les dir que vino usted aqu y pregunt. Hbleles a sus lirios, si tiene. No haba dicho la verdad, o slo la haba dicho a medias. No dijo que manipulaba los cristales del techo para que la luz llegase como llega en primavera. No dijo que soltaba nmeros pares de mariposas, que atontadas por la prisin momentnea de los dedos, despegaban de sus manos en vuelo desordenado, como si se cortejaran. Dijo que les hablaba a los lirios, pero no dijo que siempre deca en voz alta que era marzo, y que sus lirios, de odo fino, se pensaban siempre en primavera, y se les antojaba parir, y as, sus flores encarnadas eran perpetuas. O que prometa flores a una inexistente seora Clara para su virgen, y as, cada lirio se esforzaba en ser el elegido. Le minti al seor, pero y qu? Acaso no menta a sus lirios cada da? Haroldo, te voy a ser franco. La orden es erradicarte, co mo decimos nosotros. Qu te parece? Pero no te me angusties, que nadie se muere hasta que se muere. Te falta ron algunas cosas por poner en el ensayo. Es lgico, t queras denunciar y que adems quedara bon ito el hombre de gris carraspe y de posit el esfuerzo de su garganta en un cubo de metal pulido, como de saln de operaciones. Fjate, tienes puesta esa cosa en la boca para que no hables sin reflexionar. La estamos estrenando en ti. Y parece que funciona, porque no has dicho una palabra, y yo s que t eres de los que no se quedan callados. Te falt por poner en el ensayo que tenamos salones de convencim iento, dira yo, y laboratorios en donde se producen sorpresitas como esa que llevas en la boca. Y djame decirt e que tenemos ms cosas, aparaticos que ni te imaginas. Ahora mismo es una lstima que seas un pobre tipo sin fam ilia, porque la familia ayuda a convencer. Y esa es la cuestin, te queremos convencer. El gris no miraba a Haroldo directamente, pareca ms bien tener la vista fija en al gn punto indeterminado de la pared acolchada. Haroldo pens que aquel hombre disfrutaba escucharse de una manera especial, como si su propio discurso le fuese ajeno. Convencerme de qu?, te preguntars. Pues bien, no demoro ms este asunto. Chasque los dedos y al instante siguiente, como si esperara detrs de la puerta, apareci una mujer joven con un traje gris en un perchero. Un traje gris impeca ble, pens Haroldo. Y entonces comprendi. Casi que me da pena decirlo, pero no tenemos a nadie como t. Y nos hace falta alguien que ponga lindas algunas ideas, que... Cmo te dira? Vaya, que dichas directamente podran ser mal vistas por alguna gente. Nada, que t nos denuncias, y nosotros te ofrecemos un trabajo. Cmo diablos pensarn que voy a ser uno de ellos slo quier o irme a mi casa y cuidar mis flores mis lirios hablar con la seora Clara no me importa si existe o no la virgen o el seor el seor que pregunta como es posible flores todo el

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ao y tengo fro ese uniforme no es mi talla estamos en ma rzo esta primavera no es gris es verde verde como las hojas de mis lirios o los rboles del parque donde corren los nios y caen y se levantan no los ve seor? Jams ser gris pueden matarme si quieren o torturarme o lo que sea no ser gris nunca ser verde y soy verde y rojo como mis lirios de todos los meses del ao y si cometen el error de dejarm e salir voy a escribir otro ensayo y voy a agregar lo de las salas de convencimiento o como se llamen y a la porra la be lleza y las metforas y dir de este aparato que me obliga a tragarme la lengua cuando intento hablar no ser alima a ni androide soy escritor que se lava sus manos para cultivar lirios y jardinero que lava sus manos para escri bir o sepulturero o asesino o cualquier cosa que no sea hombre de gris hombre de gris no no hombre de gris no. No s lo que pasa seora Clara, ests plantas han dejado de dar lirios, y eso que es marzo, el marzo ms bonito de los ltimos aos. Estuve fuera unos das y s que les hago falta, pero bueno, volv hace ya un tiempo y no logro que florezcan. Espero que me disculpe, usted y la virgen, por supuesto. No tengo lirios ya. Ya no serva nada. No haba lirios desde que regres. Harol do saba el por qu. O lo intua, ms bien. Las plantas saban de su nuevo oficio. Ya no era un escritor-jardinero si no un esbirro-jardinero, y a unque continuaba separando sus funciones con la higiene de manos de siempre, las planta s de parecan intuir el sutil cambio, como si olieran el color gris. Nunca permiti que vieran su uniforme. Lo guardab a bien alejado de la terraza, en un cuarto que haba sido trastero hasta devenir cuarto del uniforme. Control sus sollozos todo lo que pudo, jams llorar en la terraza. Fabric la primavera con todos sus detalles, incluso de manera ms concienzuda que antao. Dijo marzo y solt el doble de mariposas que siempre. Se lav las manos. Ya la tercera semana las restregaba con odio y cepillo de cerda dura y maldeca su suerte. Quin era l sin escribir lo que senta? Quin era sin lirios en Diciembre? Aquel lunes no resisti ms. Abri la puerta de la casa y si n quitarse el uniforme gris fue hasta la terraza. Tom la maceta donde creca un lirio sin flores y la sacudi. Parte de la tierra cay al suelo y los terrones saltaron en todas direcciones. Vas a dar flores, sabes, vas a dar flores. No depende de ti, as de fcil. Tienes dos das, si al cabo de ese tiempo no tienes flores te voy a tirar al piso. Pinsalo. Dos das. Arranc una hoja con la furia del impoten te y la tir al suelo. Las piernas no lo sostuvieron y cay al suelo. Comenz a llorar el llanto ms largo de su vida. Haroldo, te voy a dar alguna informacin que no tienes. Si vas a seguir escribiendo de noso tros te va a hacer falta. Para que escribas con propiedad, digo yo. Mira, una cosa que debes saber es que no hacemos nada a lo loco. El caso tuyo como ejemplo. Sabemos que va a costar trabajo te nerte con nosotros. Bueno, pues designamos un equipo para estudiar tus puntos dbiles y creo que con un poquito de suerte hoy sales de aqu con un traje gris de tu talla. Y gratis, que conste. Ya s que ahora mismo prefieres morir, sabemos todo eso. Pero muerto no nos sirves. Yo mismo extraara mucho tus libros. Te explico, nunca hemos pensado en matarte. Jams har amos algo as. No somos santos tampoco. Por mucho que me duela, si a pesar de todo decides no cooperar tendremos que tomar medidas. Nada del otro mundo. No estoy cien por ciento seguro, pero creo que escuch en un pasillo la me dida. O algo de amarrarte en tu casa para que veas como mueren poco a poco los lirios. Pobres, sin nadie que los cuide. Bueno, pero a m no me creas que aqu se comenta y se comenta. Ahora te voy a remover el aparato que no te deja hablar. No te apures, tmate tu tiempo. Esta es una decisin importante. Afuera nios juegan en el parque. Algunos caen, se levantan y continan. Un seor de bigote trae a su esposa del brazo. Este hombre es increble, le dice, ya vers la vent ana. Qu mano para las flores, nunca haba visto cosa igual. l dice que les habla, pero tiene que haber otra cosa, prod uctos qumicos o algo. Mira, mira lo que te digo. No es maravilloso? Primero lirios todo el ao, y ahora, lirios grises. Jorge Bacallao Guerra: Matemtico, escritor y comediante. Graduado del IX Curso de Tcnicas Narrativas del centro Onelio Jorge Cardoso. Ha publicado cuentos en la revista El Cuentero Ha sido ganador de varios concursos de literatura humorstica, como el 1er premio en 1er y 4to Concurso de literatura humorstica Juan Angel Card. Tambin obtuvo el Premio en Narrativa: Libro de Cuento en Festival Aquelarre 2010. Premio del Instituto de la Msica en el Concurso Dinosaurio 2006. Ganador del concurso Arena 2007. Menciones en Fantasa y CF en el 2do Concurso Oscar Hurtado y en el Wi chy Nogueras de CF en 2010. En Korad hemos publicado sus cuentos Los inconvenientes de contactar a los seres (Korad 1), La palabra (Korad 2), La alianza de la espada (Korad 4) y El da de la bestia (Korad 7), todos en la seccin de Humor Fantstico.

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PREMIO CONCURSO OSCAR HURTADO 2012 CATEGORA: CUENTO DE CIENCIA FICCIN Tren por David Alfonso y Carlos Muoz El seor Gluckenfill abord el tren con aire expectante. Mirando a su alrededor pudo darse cuenta de que el diseo del mismo era complicado y muy poco funcional. Parece un pjaro se dijo a s mismo antes de echarse sobre una silla, la cual inmediatamente se adapt a su figura. Sin sorprenderse, se ajust el cinturn y respirando lo ms profundo que pudo, cerr los ojos. Estaba cansado Llegar a aquella isla desde el otro extremo del mundo fue simpleme nte agotador, an cuando la propaganda sobre ese tren en particular fuese inmejorable, tanto, que todava disfrutaba esas imgenes. Sin lugar a dudas, el diseador de estas era un gran conocedor de su oficio. Consciente de que an quedaba tiempo, comenz a sacar cuenta s como de costumbre. No estaba dispuesto a invertir en este prototipo en particular si no cumpla con sus mejo res expectativas. Un tren qu e viaje en el tiempo, suena bastante increble, ciertamente, pero esta no era la nica compaa que trabajaba en el sector, por decirlo de alguna manera y l, como siempre, iba a poner su dinero en manos del ganador para recuperar despus, al menos, el doble. As que tendra que mantenerse lo ms escptico possible, y al menor error que otro pague el pasaje. La idea de escoger La Habana como punt o de referencia para probar por vez primera el modelo no lo tom por sorpresa. Era obvia la eleccin de ese tipo de ciudad: pintoresca, eclctica y mestiza. Un sitio en el cual el paso del tiempo era realmente palpable. Sonri. No habra sido esa su preferida, pero la decisin no le molest en lo absolutoEran inteligentes los de la compaa Una voz femenina lo sac de sus reflexiones. Bella, impers onal, relataba el recorrido, dando instrucciones precisas a los pasajeros han ido a por todas pens nuevamente, mientras escuchaba. No le era ajeno que en los otros vagones habra ms como l, millonarios gordos y pode rosos con la idea de un buen negocio entre manos. Competencia era competencia, a fin de cuentas, y sin re ncores... La Isla de Cuba se form hace aproximadamente unos 40 millones de aos, emergiendo de las aguas del lla mado Mar Caribe se escuch decir por el altavoz. Por cuestiones de seguridad no viajaremos a esa poca, la cual est autorizada solo a personal militar. A modo extraoficial, un veterano nos cont que no es precisament e un paraso prehistrico lo que hay all. Algo como un terror permanente fue lo que mencion y de esa manera consta en su informe. As que terror permanente, je, esta s que es buena. Me la tengo que aprendercomo adoro las frases hechas, je, je, y punto a favor porque la locutora no sea de mentiritas

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De repente, la maquina ech a andar. Contrario a lo que esper aba, algo as como un ruido sordo y un tirn, solo sinti una opresin en el pecho, como si estuviera en una iononave de transporte de pasajeros. Si n embargo, al mirar por la ventanilla no pudo evitar una ligera sorpresa. Funciona, defin itivamente funciona puedo ir pensando en el dinerito, ese si es un terror permanente Por los cristales del tren poda verse un panorama paradisaco Todo lo que alcanzaba la mirada estaba lleno de verde, verde por doquier. Los pasajeros del tren movieron las sillassoporte inquietos y la voz meldica de la gua se escuch otra vez. Estamos en el ao 1501, nueve aos despus de que Cristbal Coln desemba rcara por Bariay en 1492, en aquel entonces provincia de Holgun. En aquel, perdn, en este mome nto ya la Isla est dividida en cacicazgos. De hecho, la versin ms extendida atribuye el nombre que toma la ciudad al ca cique Habaguanex, que gobernaba la zona en la que hoy est La Habana antes de la llegada de los espaoles a esta. Hay otras hiptesis, menos extendidas pero biensi quieren bajar, no hay problemas, nadie puede vernos, l as intromisiones temporales como bien sabemos estn severamente penadas as que hemos tomado todas las precauci ones necesarias. A modo de consejo adems, tanto aqu, como en las prximas paradas traten, por favor, de respirar con la mayor suavidad posible ya que la concentracin de oxgeno es muy alta. Si tienen algn problema o indisposicin, las sillas estn e quipadas con mdulos de cura, as que no se preocupen. Tenemos adems personal militar en el tr en, de manera que estamos segurosy hay escolta para aquellos que quieran dar un paseo. Las sillas comenzaron a moverse. Nadie quiere quedarse aqu parece que todos estn tan interesados como yo. Bien, hay que ir , pens, mientras con las manos activaba los contro les de su asiento y se diriga a la salida. Contrario a lo que esperaba, la luz del sol no lo ceg al salir La causa eran los rboles, cientos de ellos, tantos que se perdan en el horizonte. Al mirar ms detenidamente vio a lo s indios del lugar. No pudo dejar de notar la lozana de sus cuerpos, el tono bronceado de la piel, la belleza de l as mujeres, sobre todo una en especial, a la que llamaban tambin Habana? Solo verla hizo tanta mella en l que no pudo dejar de mirarse a s mismo, obeso y deforme, prisionero en una silla que haca de m dico, niera y caballo al mismo tiempo. Y no pudo dejar de envidiar esa vida tan primitiva, por ms que fuera uno de los magnates ms r econocidos del futuro, dueo de incontables empresas de nanorobots con las ms increbles aplicaciones. De su ensueo lo sac la voz de la gua: estamos en la desembocadura del ro Casiguaguas, actualm ente Almendares. Estos indi os que ven son tanos, el grupo tnico predominante en Cuba en esta fecha. A pesar de su apariencia, la esperanza de vida de cada individuo era, a lo sumo, de 25 aos. Los asientos estn equipados c on muchos vdeos de esta poc a y va Internet, sin costo adicional, cargaremos en sus sillas pers onales toda la informacin disponible de este viaje. Ahora, por favor, volvamos al tren y para acallar alguna posible protesta con tinu, alzando un brazo que ms pareca una columna en miniatura, recuerden que esto es solo un ensayo y que la compaa cuenta con el esfuerzo de cada uno de ustedes para lograr sacar al mercado una versin definitiva de este tren. Uno a uno los pasajeros fueron entrando en el vehculo. Despus de tomarse unos minutos enviando mensajes telepticos a las diferentes compaas, mensajes que ar chivaran los asientos mientras estuvieran fuera de las coberturas de los amplificadores de seal, se prepararon para el prximo salto. La siguiente parada la haremos en La Habana coloni al, en el ao 1830. Podrn ustedes observar la tpica arquitectura espaola, adems del gran mestizaje que ya exista en la poblacin, producto de la combinacin de la raza blanca, china y negra, puesto que los indios nativos del pa s fueron prcticamente extinguidos por los conquistadores. Es esta Habana, valga la redundancia, la descrita por el gran escritor cubano Cirilo Villave rde, en su obra Cecilia Valds o la Loma del ngel, por ese mo tivo escogimos este ao como destino. Un leve temblor sacudi el tren, pero ya estamos andando? pens. De repente el panorama se aclar y se abrieron las compuertas, un tanto prematuramente quiz, pues los pasaj eros sintieron el zumbido de la barrera temporal al encenderse. Era bien sabido por estos que si se materializab an en algo slido las consecuencias seran fatales, amn de que no podan ser vistos por las personas en el pasado; pe ro de todas formas el ruido los intranquiliz un tanto. Gluckenfill fue uno de los primeros en sobreponerse y h aciendo visera con una mano y ma l manipulando su silla con la otra, sali al exterior. Esta vez el sol si quemaba, tanto, que los climatizadores de las sillas y las barreras polarizadoras se encendieron casi al instante. El gento era increble. Por todos lados ha ba hombres vociferando, el ruido era casi ensordecedor. Como ya les haba explicado se escuch la voz de la gua, estamos ahora en 1836 era algo incmodo escucharla con las personas pasando a travs de uno. Esta ig lesia que ven aqu es la Catedral de la Habana, su

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construccin termin en el siglo XVIII por favor, s que estn intranquilos pero recuerden que aqu nadie puede vernos y mucho menos tocarnos gracias a la barrera tempor al que hemos desarrollado para ustedes. De todas formas les presentaremos pruebas tangibles del funcionamiento de nuestro modelo. En este momento estoy introduciendo algunas coordenadas en los asientos con el objetivo de mostra rles otro lugar, de seguro, menos concurrido que este. Lo prximo que vieron aquellos turistas del tiempo fue la orilla del mar. No pudieron evitar un gesto de sorpresa, incluso se dejaron or varios comentarios, lo cu al era raro para unos seres tan poco comunicativos. Esta es la baha de La Habana, escenario de luchas y nau fragios. Y es sorprendente el mar, tan azul no es cierto? Y si cancelan los filtros y respiran, eso s, poco a poco, sentirn su olor. Gluckenfill obedeci. En otros momentos lo habra cues tionado todo, desde la importancia del hecho hasta el conocimiento de la gua. Pero esta vez solo se limit a susurrar con cierto sarcasmo terror permanente y a suspender los filtros como le haban sugerido. Aspir despacio y sinti aquel aroma, salobre y refrescante, bajar por su garganta y llenar sus pulmones, tanto, que tuvo que toser. Record el ocano del futuro, su presente de hecho, una cosa negra y viscosa, donde, amn de los anfibios carnvoros y las alg as negras, no exista nada. Es to era tan diferente... Sin muchos deseos sigui a los dems hacia el tren. Estando ya acomodado en su sitio, por primera vez se dign a consultar el programa del viaje. Sin duda alguna se senta emocionado, casi tanto como cuando su esposa y l, de mutuo acuerdo, entregaron sus clulas reproductivas a la matriz artificial. Sonri ante el recuerdo y se pregunt si esos indios esbeltos o aquellas espaolas tan bien vestidas, y qu decir de las mulatas que haba visto en La Catedral !, necesitaran la asistenci a de los medirobots para reproducirse. De seguro que no. Un detalle que salt a su vista le sac de sus reflexion es. Algo no estaba bien en aquel programa y por tanto le envi un correo a la gua, preguntndole (transmitir una emisin me ntal a una casta inferior o dirigirle explcitamente la palabra, estaba mal visto). Cinco minutos despus se escuch la femenina voz. Estimados pasajeros, he recibido sus preguntas y la respuest a es la siguiente: como recordarn, esta es una versin de prueba y por tanto, los recursos co n los que contamos son bastante limita dos. Por ende, solo podremos hacer dos paradas ms, tratando de sacar el mayor partido posible de estas. Entonces decidimos hacer la prxima en el ao 2100, pues la ciudad propiamente dicha mantuvo un ritmo de creci miento, en lo concerniente a estructuras, hasta 1960, despus de lo cual no cambi casi nada. Es viable, por tanto, ese salto de casi dos siglos y medio. Y la ltima sera ya cerca de nuestro tiempo, en plena Tercera Guerra Mundi al. No nos da para ms el presupuesto que actualmente tenemos, cosa que con su gen til ayuda pensamos mejorar. Son unos listillos los muchachos de la compaa pens Gluckenfill, pero sin ning n enojo. Saba de sobras que el viaje era de pruebas y adems, que era bastante caro, en su momento haba hojeado las pginas del manual de viaje. El problema estaba en la aplicacin del ya mencionado prototip o en sus mltiples negocios, algo que todava no lograba ver y estaba razonablemente seguro que los dems tampoco. Invertir en toda una imagen para introducirse en un nuevo sector era muy arriesgado en esos das, sobre todo por los im puestos que cobraba la CiudadEstado, amn de los pagos a los gremios correspondientes si no queras sufrir todo tipo de sabotajes. Y el de turismo cobraba su permiso bien caro De todas formas, es intil adelantarse a los acontecimientos . Ya tomara las decisiones en su momento, ahora a disfrutar del tour. Y de repente le vino una idea loca: qu tal si se construan determ inados chalets o bungalows o hasta hoteles triple diamante, con sus barreras temporales, claro, en diversas pocas. As la gente podra pasar sus vacaciones entre indios o esquimales, en cualquier moment o histrico. La venta, discreta obviamente, para as no pagarle impuesto al gremio inmobiliario. Gluckenfill sonri e incluso trat de frotar sus manos una con otra sin xito. Se poda sacar partido, como no. Despus de cesar el zumbido ya familiar, los viajeros co menzaron a moverse sin esperar apenas por la gua. Tampoco se inquietaron cuando los filtros polarizadores entraron en acci n. La gua fue la ltima en salir, y se notaba contenta. Y no era para menos, el viaje era todo un xito. Esta es la Ciudad de La Habana en el ao 2100 comen z diciendo al mismo tiempo que colocaba su silla frente a los dems pasajeros. Vean que cambio, hay rascacielos de titanio puro en casi toda la ciudad, en contraste con aquellas construcciones que constituyen, hoy en da, parte del patrimonio mundial. A pesar de que, ahora mismo, Europa y frica estn tratando de detener la invasin de los gusanos de lava, el continen te americano, y en especial, las islas, permanecieron intactos a pe sar de la crisis. Vean los edificio s gemelos donde hoy por hoy residen el presidente y sus ministros, adems del arzobispo de la is la, si observan detenidamente el puente que los une se

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percatarn de que est hecho de diamante pulido. La visita a esta poca ser as de corta por el hecho de que la tecnologa para detectar la emisin de seales de alt as frecuencias, incluyendo la de nuestras sillas, ya est implementada. Entonces, si no es molestia, terminar la charla en el tren. Una vez que el vehculo estuvo en movimiento y todos est uvieron cmodos en sus cabinas, la voz de la gua se escuch otra vez: Como iba diciendo, esta fue una poca de gran prosperidad pa ra el continente americano. Sin embargo, la tendencia consumista era la misma, por tanto el agua se continuaba utilizando como com bustible, al igual que en el resto del planeta. Tambin la contaminacin del a gua, valga la redundancia, y de los suel os por una industria cada vez mayor, era algo comn. Es por tanto, esta poca, la que sienta el precedente para la Tercera Gu erra Mundial y donde aparece, adems, el virus Genoma, aunque en un a escala muy pequea. Y ahora, la ltima parada, ao 2172, en plena Tercera Guerra. Bajar a por un paseo es imposible, podramos ser de tectados por los ciber-soldados. Como ven, todo est completamente destruido, la ciudad de La Habana es ahora un estado que abarca tambin a la Isla de la Juventud. No queda nada aqu y ya el aspecto de los sobrevivientes es casi el nuestro, estn confinados en las sillas modelo ALAS 1.0, que fueron las primeras en comercializarse, y que como sabemos, no eran muy seguras, por estadsticas dos de cada diez usuarios moran. En esta isla, por desgracia, los anfibios carnvoros hicieron grandes masacres pues podan avanzar bastante tierra adentro dada la escasez de elevaciones. Concluyendo esta frase, el tren se detuvo. Y bien, esto es todo, estimados clientes dijo la mujer a modo de despedida. Sinceramente esperamos que el viaje haya sido de su agrado. Siempre su ms fiel servidora, Cies 18. El clon nmero diez y ocho, pens Gluckenfill. Definitiv amente clase media. Y qu ms da, si ya nosotros tendremos que empezar a clonarnos tambin, mi permis o de reproduccin termina con mis hijos, la poblacin no puede aumentar ms y solo podemos clonarnos veinte veces. Un terror permanente y este si es serio. Comprar ese tren, al menos para que cuando todo acabe, mi ltimo clon pueda morir en un mundo sano y joven. Que pena que seamos tan incompatibles genticamente con esos que lla mamos antepasados Y la id ea de los bungalows tambin est muy buena. De pronto record algo, un pequeo comentario que hizo la gu a justo a principio del viaje. Mir a su alrededor para localizarla mientras introduca el nmero de serie del asien to de esta y el comando detener. No poda haber ido muy lejos en esa silla de tercera. Al encontrarla se situ a ms de dos metros de ella como ex igan las costumbres y le envi una pregunta junto con una transaccin de dine ro. Antes de los indios, que encontraron ? Un mundo destruido, contaminado segn el punto de vista de aquellas criaturas que se mataban en un torbellino de destruccin, con armas completamente distintas a todo lo que conocemoscontest ella . Tambin del mar salan criaturas a comer sus cuerpos muertos, y vivos. Criatur as a las que llamamos ancestros, aquellos que evolucionaron para convertirse en lo que somos ahora. Y, segn las mues tras que los soldados pudieron tomar antes de morir, esos anfibios carnvoros que ahora nos asedian, son los descendientes de aquella raza. El tren es mo . Carlos Csar Muoz Garca del Pino: (Ciudad Habana, 1981). Inge niero en Telecomunicaciones y Electrnica. Particip en el curso 20 04-2005 de Tcnicas Narrativas en el Centro Onelio Jorge Cardoso. Miembro del taller literario de Fantasa y Ciencia Ficci n Espacio Abierto. Recibi Mencin del II concurso de cuentos Oscar Hurtado en el gnero fantasa por el cuento Bienvenido al Consumiso Public el minicuento Nuevos Mitos en Cuentos aligeros, ed. Hipalge, Espaa 2010. Recientemente recibi el tercer premio del concurso Juventud Tcnica 2011 por el cuiento Evolucin, escrito a cuatro manos con David Alfonso Hermelo. David Alfonso Hermelo : (Ciudad Habana, 1986). Graduado de la Facultad de Lenguas Extranjeras de la Universidad de la Habana. Particip en el curso 2010-20 11 de Tcnicas Narrativas en el Centro Onelio Jorge Cardoso. Uno de los ms asiduos miembros del taller lite rario de Fantasa y Cienci a Ficcin Espacio Abierto. Recibi Mencin del II concurso de cuentos Oscar Hurtado en el gnero fantasa por el cuento Bienvenido al Consumiso Public el minicuento Nuevos Mitos en Cuentos aligeros, ed. Hipalge, Espaa 2010. Recientemente recibi el tercer premio del co ncurso Juventud Tcnica 2011 por el cuiento Evolucin escrito a cuatro manos con Carlos Csar Muoz. Ilustracin: Maykel Fajardo (Proyecto Arcngel)

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PRIMERA MENCIN CONCURSO OSCAR HURTADO 2012 CATEGORIA: CUENTO DE CIENCIA FICCIN Crnica del XXI Claudio del Castillo Ignoro cmo escap La Esperanza de la barbarie. Por qu en nuestras tierras an crecen la yuca, el maz y el cacao; de dnde proviene el agua cris talina que atesora el pozo junto a la iglesia; qu capricho de la Na turaleza legitima el cinturn verde que nos asla de los Parajes Yermos? En qu lugar del planeta se oculta La Esperanza? Mis interrogantes se destrozan los nudillos contra las viej as puertas del pueblo; ya no queda nadie que conozca las respuestas. El que no muri, ciertamente las ha olvidado. La poca en que cada inquietud era satisfecha, se esfum con el ltimo visitante en su sano juicio a quien nuestra gente diera hospitalidad, hace ms de medio siglo. Despus solo han venido los Extraos. Y a esos no puedo preguntarles; a esos tengo que matarlos. Me llamo Abelardo y soy el jefe de los Guardianes de La Esperanza, un pequeo asentamien to rural que el sudor de nuestros antepasados erigi no muy lejos del mar. Los Guardianes asumimos con abnegacin este trabajo, solo retribuido con largas jornadas de vigilia e insufribles padeci mientos. Claro, alguien ha de hacerlo. Si no, quin protegera a La Esperanza de los Extraos ? Ellos no pueden entrar en nuestros dominios , este es mi credo. Por eso organizo patrullas de cuatro a seis personas, armadas con m achetes y rifles, y las distribuyo a lo largo de la franja costera y el lindero exterior de la selva que nos embol sa. Pues no es un secreto que una invasin de los Extraos acarreara la perdicin a La Esperanza. Mi abuelo paterno era bruto como un arado, lo cual no le impidi coleccionar recortes de peridicos hasta el 36, ao en que la imprenta exhal el postrer suspiro.

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Las figuritas que me gustan, carajo!, se justificaba. Tener bajo el colchn de su cama los nicos vestigios de la Historia pre-holocausto que se conservaron, le granje la consideracin de sus paisanos. De perdurar las clases soci ales de antao, quiz l hubiera aspirado a la alcalda del pueblo. A la sazn, la posicin equivalente en responsabilidad y prestigio era la de jefe de los Guardianes. Y eso fue mi abuelo: jefe de los Guardianes, como ms tarde lo seramos pap y yo. La amargura y la tristeza consumieron al pobre anciano en el 73, cuando una incursin masi va de Extraos anunciara el final del Invierno Eterno. Entonces vinieron friks del oest e y el camposanto de La Esperanza floreci como nunca. Cinco lpidas llevan el Capdevila o el Prez de la familia dos se nombran como mis padres. Los retazos de peridicos y un cuaderno donde pap verta sus refl exiones fueron su legado al morir ellos. A veces, cuando me permito un descanso, dejo mi puesto de observacin en el promontorio que domina la playa y me voy hasta el boho. All releo en silencio las pginas amar illentas del abuelo, tratando de pintar en mi cerebro mi propio cuadro, siquiera impreciso, de lo que debi pasar, sus consecuencias. Pero soy hijo de la Era Ominosa y siempre termino preparando un tilo para mi cabeza adolorida. Vencido, me re fugio en los apuntes de pap, a quien ser alumno brillante del ltimo maestro que hubo en el pueblo le sirviera para exprimirle el jugo a los peridicos y as formarse una opinin digna de crdito. Y mientras me sumerj o en su cuidada caligrafa me persuado de que, fuera de La Esperanza, no hay nada ms porque una vez cotejadas las piezas de tan comple jo puzzle, la conclusin se insina irrevocable. El siglo XXI hered la teora de la Exognesis, que postulaba que la vida haba arribado a nuestro planeta a lomos de un asteroide. Es posible. Lo que s es innegable es que los asteroides trajeron consigo la desolacin y la muerte. Todo tiene un comienzo y un fin, y el comienzo de nuestro fin tiene una fecha: el 11 de septiembre de 2021; da en que la sonda japonesa Hayabusa II se pos en el Itokawa y, al igual que su predecesora, tom muestras de su superficie. En esta ocasin no un gramo, sino un kilogramo. Q u buscaba? Microorganismos. En 2023 la Hayabusa II debi descender en el Centro Espacial Tanegashima; en vez de ello se desintegr al penetrar en la atmsfera terrestre. Y ese kilogramo de polvo impo de l Itokawa se esparci a los cuatro vientos, cual estornudo del cielo sobre nuestras cabezas. El Japn, Australia, frica, la India, China Cunt os pases no veran a sus habitantes deambular como zombis hablando una lengua extraa, mirando al firmamento? Quemando campos y ciudades!, pues solo la vista del fuego aplacaba sus ansias de luz; como si no fuese suficiente para ellos la luz del sol, la luna y las estrellas. As aparecieron los primeros Extraos: los kawas; seres enigmticos de pupilas al rojo rub. Y las llamas de un infierno ajeno se ensaaron con la Tierra. La Gripe de Dios se extendi como una sarna mal curada... pese a que la Eugenics Corp. acelerara en 2025 las pruebas a su Inhibiter y lo lanzara al mercado a un precio asequible. Poco despus, una secuencia de cdigos errne a en la programacin de los nanobots se hizo evidente y retiraron la vacuna de circulacin. Demasiado tarde. Pa ra ese momento los nanobots jugaban a los mdicos con el ADN de sus vctimas y se replicaban en su torrente sanguneo. Cien millones de ricachones fueron testigo de cmo lo s subyug la necesidad de nutrirse con minerales tomados directamente del suelo; y sintieron que sus rganos se solidificaban y su piel se endureca, adquiriendo un tinte cobrizo. Hechos que solo los desconcer taron los instantes previos a que la lgica booleana fuese su nica razn, y la certeza de un futuro de in mortalidad, su presente. Ms Extraos: los droides; de propsitos tan oscuros como sus ojos. Y llueve sobre mojado: la Tierra antes calcinada, ahora con lo s restos de su flora en surrealista competencia por los alimentos. Pero en aquella poca al menos se conoca qu suceda en el mundo y dentro del caos reinaba cierto orden siempre que no fuesen vulnerados los bloqueos terrestre, areo y naval impuestos a las regiones afectadas. Multiplicados por m il resucitaron los fantasmas de Auschwitz, Dachau, Ravensbrck, Treblinka, Yagry, Guantnamo Y pareci que habamos recuperado el control. As fue un tiempo. Hasta que ocurri lo del Apophis, en 2036, y lo que quedaba de humano y civilizado se fue a la mierda.

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La probabilidad de que el asteroide colis ione con la Tierra es de 1 en 45000, aseguraban los expertos de la NASA. No obstante, los rusos dieron luz verde a un costossimo proyect o y, en solitario, disearon la nave Hrcules. Su objetivo era acoplarse con el Apophis para darle un empujn que lo expul sara de su trayectoria fatdica. La semana ulterior al despegue, el director de Roscosmos filtr un comunicado a la prensa. Explicaba, en breves lneas, que a los veintids minutos de iniciada la maniobra el propul sor inico de la Hrcules haba fallado. Una fuga de xenn dijo. Nadie se preocup. Si era de 1 en 45000 En algn sitio entre Vermont y Montreal cay el Apophis, grande como un campo de caa. No querra haber estado all, no. Cada sismgrafo del planeta registr el impacto. Los me dios de comunicaciones pronto se saturaron con las estremecedoras imgenes satelitales: un hongo crdeno de gigantescas proporciones aflo raba cual grano purulento en el rostro de La canica azul. La noticia ocup merecidamente los titulares durante un da. Lapso suficiente para que los Estados Unidos y Canad tomaran un respiro y desataran su ataque nuclear contra Rusia. Que respondi. Y en menos de lo que se tarda en contarlo cada pas miembro de una alianza, y con ojivas nucleares en su arsenal blico, se crey en el deber de obsequiarle a su enemigo una ge nerosa dosis de gigatones. Con lo que se gan el derecho a recibirla. Los escasos supervivientes quedaron a merced de la radiactivid ad, el fro y la pandemia. O de la solucin evolutiva hallada por la Naturaleza en el recin estrenado entorno: la s mutaciones. Agresivas mutaciones. La Tierra envenenada, glacial y en s ilencio. Y nuevos Extraos proliferando: los friks; criaturas arteras de pupilas iridiscentes. Todo mezclado. Excepto en La Esperanza. Por eso estoy en el promontorio, mirando al mar, y no s qu pensar de esa enorme vela que asoma en el horizonte, aproximndose veloz desde el este. Pues ningn Extrao ha arribado a nuestras costas con el viento del este. Jams. Del norte s que han llegado muchos droides y friks. Sus raquticas balsas, hundidas a medias por el peso de la brea impregnada en la madera, casi siempre son arrastradas por la corriente, que los hace naufragar en los Escollos de Acero. Los que consiguen pisar la playa mueren ahogados ba jo un aguacero de balas. De los Parajes Yermos, al oeste y al sur, vienen kawas y algn que otro droide. Tambin friks que emulan con las cucarachas si de cantidad y difusin se trata. Los escabrosos senderos de las M ontaas Colapsadas son su ruta habitual. Podra contar con los dedos de mis manos los Extraos que han burlado mi cordn de Guardianes. Cuando esto ha ocurrido, hemos peinado la selva para cazarlos como a animales. Porque eso son, no? Cierta noche nos topamos en un calvero con un frik, un kawa y un droide. O mejor: una droide. El inslito acontecimiento evocaba el chiste ese de: el prroco, la put a y un tonto de La Esperanza coincidieron frente a las ruinas del Correo Supongo que el frik atrap al nieto de Martn mientras el muchacho se entretena correteando jutas para asarlas en una hoguera. Cuando, orientndome por los alaridos llegu con mi patrulla al lugar, el frik ya le haba destazado el vientre a Ignacito y le brindaba una porcin al famlico kawa. Es te no entendi su ofrecimiento. Creo que ni siquiera le prestaba atencin. l solo quera su luz, as que le prendi fuego a una mata de guayabas con una tea de la hoguera y se sent, con los brazos en alto, a contemplar las estrellas. En eso se les uni la droide. Era gorda y canosa, con cara de nia. Y usaba un vestido muy deteriorado, pero idntico al de la actriz que entrevistan en uno de los peridicos (Quin sospechara que una seora de apariencia tan respetable buscara el sustento en la tierra?) No bien la droide clav sus ojos negros en el kawa, se le acerc parsimoniosa y le retorci el cuello con gesto preciso. Acto seguido se volte hacia el frik, que azotaba el suelo con la cola, espantado. Rugiendo de ira abandon mi escondite y salt al calvero. Cinco disparos en el trax por poco no me bastan para d espachar a la droide. El kawa se muri l solito. Antes me pareci que farfullaba esa suerte de letana adormecedora; aunque por el sonido que escuch, pudieron ser los grillos

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en el robledal cercano. De inmediato encaon al frik, que jugueteaba nervioso con dos cuartas de intestino en una garra. Revintalo, Abelardo! gritaron a mis espaldas. El frik agach la cabeza como el cro que no halla la manera de justificar su fechora y apur el bocado que tena en suspenso en la garganta. Se ator. Las convulsiones o el miedo lo hicieron vomitar. Luego se re pleg sobre s, temblando. Y an sin mirarme, toc mi pecho y el suyo con la garra en que so stena la tripa ensangrentada y gru: Ab Ablarrd, Yonng. Yonng, Ablarrd. Le hund el crneo de un culatazo. Sepultamos all mismo los despojos de Ignacito. Quiso la Providencia que Martn no estuviera para ver aquello. Despus de alimentar la hoguera con los cadveres de los Extraos, sofocamos el incendio incipiente y nos llenamos los bolsillos de guayabas. De regreso al poblado me ardan los ojos. Debi de ser el humo. La embarcacin se aproxima a la costa, all donde la selva se diluye en mangle y uva caleta y penetra en el mar. Del tamao de la iglesia, su armazn es lo ms caprichosa e in forme que cabra imaginar; y sus invisibles tripulantes la guan torpemente, arriesgando absurdos zigzags, propiciando ba ndazos de miedo. Mas la suerte es su brjula. A duras penas sortea los Escollos de Acero y encalla en la arena. Bajo del promontorio con los talones rozndome la nuca. A la sombra de unas palmeras, la tropa despide el XXI a chicharrones de puerco y ronazos. Desa finan una antigua meloda, hoy caren te de significado. Escupo las malas noticias. Corremos como posesos hasta la playa. Los Extraos han desembarcado. Feo: no son menos de cuarenta. Exceden en nmero el total de Guardianes de La Esperanza. Como se encuentran en el lmite del alcance de nuestras armas y no andamos sobr ados de balas, le ordeno a mis compaeros que me sigan. A rastras, ocultndonos entre los matorral es, avanzamos furtivos hasta donde estn ellos. Dira que ya solo nos separan unos ochenta pasos. Desde la trinchera a la que nos lanz amos casi de cabeza, comprobamos que no son friks. Es un alivio. Si fueran kawas podramos darles la pelea; si son droides La piel cobriza de los Extraos se adivina bajo los hara pos que visten. Me muerde la angustia. Bueno, pensndolo mejor, los kawas son sensibles a las radiaciones solares y estos vienen de lejos, seguro... No, no apostara un boniato a que son kawas; mi vista no es la que sola ser. Me volteo para pedirle su opinin al compaero ms cercano. Es Martn. A buen rbol me arrimo! El viejo est ms cegato que yo de tanto resplandor que ha cogido vigilando la pl aya. Est enfrascado en llenarle el buche a su escopeta de dos caones con esos proyectiles que recubri con el cu ero de un droide. Segn l, no hay peor cua que la del mismo palo. El resto de la tropa elig e su blanco. Cuchichean entre ellos: Al cariflaco bigotn le meto una por el culo y Vive Dios que si el chico se libra de mis perdigones de cinco milmetros! Miguel solo atina a balbucear incohere ncias con voz gangosa. Por sus aspav ientos desmaados interpreto que disparar al tuntn. No me preocupo, siempre le doy bal as de salva. En l la consanguinidad se ha cobrado otra vctima: sus padres son primos. Ser el destino de La Esperanza albergar un hato de bobos? Ms interrogantes. ltimamente me rondan como guasazas. Desisto y vuelvo a lo mo. Los Extraos se dispersan por la playa. Miran en derredor, a puntan a la selva con gestos frenticos, se tumban de espaldas en la aren a... Parecen locos. Decenas de locos. Si bien con el intelecto suficiente para construir un barco apto para la na vegacin. Ahora no recuerdo quin especu l sobre qu pasara si un droide se contagiara con la Gripe de Dios Sera el prroco en su perorata domi nguera del Apocalipsis? Lo remoto de la posibilidad no me ayuda a tranquilizarme. Sus implicaciones, lo admito, me ponen la piel de gallina. Si tan solo pudiera verles los ojos a esos cabrones! Qu va!, estamos muy lejos.

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Miguel reclama mi atencin. He percibido en sus gaidos cierta nota de urgencia. Seala vagamente al horizonte. Muy, muy feo. Dos velas ms se perfilan en el este, que ho y se ha empeado en colmarnos de sorpresas. Mi primer impulso es enviar a Miguel al pueblo para que avise a la ge nte y traiga ms Guardianes a todos, pero temo que se entretenga persiguiendo mariposas y lo necesito aqu. Es un b estia con el machete. Quiz despus. S, s, despus! Una muchacha de cabello rubio se ha apartado del grupo de Ex traos y camina arrastrando sus pies por la arena, con la mirada clavada en el suelo. De sbito se detiene donde comienza la franja de csped que bordea la lnea costera, a un tiro de piedra de la trinchera. El sudor me lame la frente y las axilas mientras simulo el graznido del tot. Es la orden de aprestarse a disparar: la joven se ha inclin ado para tomar un puado de tierra. Nuestra tierra. La estruja, la huele. Oigo a mi alrededor imprecaciones contenidas, las or aciones del prroco, el martillar de las armas. La joven se embarra el meique con una pizca de tierra y la degusta con la punta de la lengua! El gatillo de mi springfield se aprieta contra mi dedo, el percutor se impacienta Entonces descubro los garabatos en la proa. Y aunque desde aqu no distingo qu importa? Es un nombre! El barco tiene nombre! De mis labios escapa un pitirre, seal inequvoca de cautela. Un seco bang me contesta. Coo su! Miguel larg una salva! Los Extraos se incorporan y corren hacia nosotros. Qu fue eso? Alguien ha gritado Mara? El doble estampido de una escopeta junto al odo me aturde, el fogonazo me desl umbra No lo suficiente. No lo suficiente para que no pueda fijarme en los ojos de la muchacha quien, con su sonrisa colgando de un boquete horrible, ha reculado hacia atrs. S, he visto sus ojos tan azules como un da lo fueran el cielo y el mar y mis pulmones estallan: No disparen, cojones! Claudio G. del Castillo ( Santa Clara, 1976). Es ingeniero en Tel ecomunicaciones y Electrnica y trabaja en el aeropuerto internacional de Santa Clara. Miembro del taller Espacio Abierto participa adems en el taller Carlos Loveira de Santa Clara y es integrante de la Red Mundial de Escritores en Espaol (REMES). Fue alumno del curso online de relato breve que impartiera el Taller de Escritores de Barcelona en el perodo junio/agosto de 2009. Entre las numerosas distinciones ganadas se encuentran el I Premio BCN de Relato para Escritores Noveles (Espaa) en 2009; Finalista del Certam en Mensual de Relatos (septiembre/09) de la Editorial Fergutson (Espaa); Tercer Premio del Concur so de CF 2009 de la revista Juventud Tcn ica; Finalista en la categora Fantasa de l III Certamen Monstruos de la Razn (Espaa); Premio en la cat egora Fantasa del III Concurso Oscar Hurtado 2011 (Cuba); Finalista en la categora Terror de la IV Muestra Cryptshow Festival de Relato de Terror, Fantasa y CF (Espaa); Primera Mencin en la categora Cuento de Humor del Festival Aquelarre 2011; Finalista en el IX Certam en Internacional de Minicuento Fantstico miNatura 2011 (Espaa); Mencin en el Concurso La Casa Tomada 2011 (Cuba); Tercer Premio en el III Concurso La cueva del lobo (Venezuela); Segundo Premio en el Concurso de CF 2011 de la revista Juventud Tcnica. Ha publicado relatos en las antologas Tiempo Cero (Editorial Abril, 2012) y Cryptonomikon 4, mientras que otros textos suyos se han difundido a travs de diferentes publicaciones digitales como Axxn, NGC 3660, miNatura, Tauradk, Cosmocpsula, Qubit, Korad, Cuenta regresiva, Prxima, La cueva del lobo, Isliada as como en los blogs literarios del grupo Heliconia Ha publicado en Korad: Escenario 0: Valle del Chessick (Korad 4), Crnica de unas vacaciones (Korad 5) y Azul (Korad 8). Ilustracin: Guillermo Enrique Vidal (Argentina)

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ACTA DEL JURADO DE ENSAYO DEL CONCURSO OSCAR HURTADO 2012 A los 29 das del mes de marzo de 2012, el jurado en la categora de ensayo del c oncurso Oscar Hurtado 2012, compuesto por Erick J. Mota, Javhier Gutirrez Forte y Ral Aguiar deciden, por unanimidad conceder los siguientes premios y menciones: PREMIO a: Las Caras. Autor: Dennis Mourdoch. Buen texto, breve, rpido, claro. Lleno de ideas, reflexi ones, sugerencias, sospechas todas bien construidas y mejor presentadas acerca de diferentes aspectos relevantes en la obra de Michel Encinosa F. El jurado recomienda la adiccin de una bibliografa de los textos consultados. As como otorgar menciones a: 1. La Ciencia Ficcin en Cuba y la etapa del Quinquenio gris. Autor: Javier de la Torre. Por su propuesta metodolgica para la investigacin del desarrollo de la ciencia ficcin en Cuba, atendiendo a su perspectiva editorial y dentro de un marco socio-histrico determinado. 2. El reto digital. Autor: Victoria Isabel Prez, por un panorama divulgativo y bastante abarcador acerca de los nuevos desafos de la tecnolog a digital para la literatura. 3. El macrognero de lo irreal Autores: David Alfonso y Carlos Muoz. Por su ambicioso proyecto de elaborar una taxonoma genrica dentro de lo s campos fantsticos y de ciencia ficcin e intentar delimitar sus categoras. Y para que as conste, firman la presente ACTA Ral Aguiar, Erick J. Mota y Javhier Gutirrez

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PREMIO OSCAR HURTADO 2012 CATEGORIA ENSAYO LAS CARAS (Algunas consideraciones sobre la obra de Michel Encinosa Fu) Dennis Mourdoch Un fantico, un verdadero fantico de la ciencia ficcin (CF) solo lee, ve y juega cosas de ciencia ficcin. Y piensa que los escritores solo escriben cosas del gnero. Criteri o un poco absolutista, pero era lo que pensaba en mi adolescencia. Mas cuando uno choca con Qubit Espacio Abierto, Dialfa, autores y libros y v as a las actividades donde alguien dice: lee Sol Negro s que no es lo tuyo, es fantasa, pero est genial uno empieza a cambiar de parecer. Y busca y encuentra en la biblioteca Villena. n ico ttulo disponible. La persona que me atendi dijo: no lo puedes sacar, los otros se los robaron. La mir y maldije bajito, estaba en una biblioteca y era necesario ser educado. Me sent y ella sigui mirndome, hasta que le dijeron algo y comenz a rer y yo a l eer. Leer, devorar. El tiempo se diluy de tal forma que solo un hambre de cincel cont ra las paredes del estmago fue capaz de hacerme dejar el libro por el momento. Mi primer contacto con la fantasa impresa fue a travs de ese libro, Sol Negro. Despus encontr otro del mismo autor: Mi chel Encinosa. Era de ciencia ficcin. Dioses de Nen Ciberpunk! Ciberpunk! soy enfermo al cyberpunk. Lo compr en el acto, tambin haban dos ms: Veredas: ms ciberpunk! Y Dopamina Sans Amour, no era de Ciberpunk sino de realismo!, algo que nor malmente no haba ledo, salvo dos o tres ttulos. Lo abr en una pgina al azar y choqu con algo as: sacamos los GameBoy Advance (Nintendo). Pusimos el cable. Los ngeles de la interconectividad entonaron un himno all en lo alto... Era realismo de un escritor que, hasta ese momento, para m solo escriba CF y fantasa. Debo decir que no soy el primero ni ser el ltimo que not tal efecto Pandora (satlite de la pelcula Avatar de James Cameron, no la mujer griega). Yoss, en esa vital antologa Crnicas del Maana expresa en el pequeo subprlogo: Como escritor, Michel se mueve con seguridad en muy vari ados registros, que van desde el prolijo barroquismo de su fantasa heroica, a la prosa cnicamente descar nada con que aborda el realismo sucio en un estilo neopop muy personal Confieso que el ciberpunk de Michel me choc en un pr incipio. No era a lo que est aba acostumbrado. Su estilo literario; la manipulacin de los tonos entre una historia a otra; la diversidad de pers onajes y situaciones; fueron demasiadas cosas a digerir para un lector inexperto. Cua ndo Michel escribe su ciberpunk se preocupa por la aplicacin

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de tcnicas literarias y por la renovacin y formacin de un lenguaje. En Ofidia, universo donde se desarrollan las historias de Dioses de Nen Nios de Nen y Veredas, Michel genera buenos persona jes cumpliendo con la premisa de que los mejores no son los estereotip ados, sino aquellos que pueden ser identifi cados por el lector dentro de uno de esos estereotipos y a la vez tienen ca ractersticas propias que le dan vida y autonoma. Otros personajes simplemente no pueden ser encasillados. Porque, segn el propio Michel en una entrevista realizada por el escritor Ahmel Echevarra y publicada en el sitio digital Vercuba : se debe aprender a eludir los arquetipos, aprender que los arquetipos no son imprescindibles Michel utiliza tambin en su ciberpunk una imbricacin de temas clsicos como la inmortalidad en su cuento Rafaela y la amistad en Erika pero no en la forma tradicional sino en una veta menos idealista. En otros cuentos emplea temas postmodernos caractersticos del gnero, como en Atomovilieta y en especial en Primero soy un Jerbo Sobre este aspecto cito una vez ms al antologador de Crnicas del Maana : es una reflexin sobre el individualismo y los peligros que acarrea, sobre la inhum anidad de un capitalismo hipertecnolgico que usa y tira no solo a los objetos si no a las personastambin nos advierte del sedentarismo extremo Se debe puntualizar que esto se refiere en especfico al cuento antologado, pero mucho de este criterio se puede aplicar a las obras de ciberpunk de Encinosa y, por qu no, en especial a Primero soy un Jerbo Este cuento podra decirse que est construido de forma ep isdica con un lenguaje donde priman los galimatas. Michel autor desaparece y deja que su personaje tome el control de la historia, narrada en primera persona y reforzada por el lenguaje en la que este nos la cuenta: ...+/ como 3 semanas antes en el Barrio Helloween, pero con mucho + jugo. Crono 0134. Slo quedamos 2 de este lado, 2 del otro, escalera de X y 13 cadveres viola2 por ratas en los pisos... As comienza el cuento. Y nos sumerge dentro del personaje y de alguna forma es como si visemos todo una vez que lo ha procesado, y le ha dado su extraa interpretacin de lo que ve y sucede. Este hecho se refuerza por lenguaje, y principalmente, el uso de los smbolos. Mostrando una inme nsa capacidad de seleccin de material, Michel estructura el cuento en episodios de corta duracin lo que permite la constante accin de la trama y amortigua de esta forma la cantidad de smbolos que, de cierta manera, limitaran la expresin de sentimientos complejos caractersticos en sus personajes. En este ltimo punto se podra discrepar porque, acaso el personaje no deja ver sus sentimientos y estados de nimo durante todo el cuento? Y as es. Porque en literatura siempre es mejor mostrar que decir. Y en Primero soy un Jerbo se muestra. En este cuento se pone de manifiesto que hay historias para experimentar, solo tienen que ser bien escritas. Y Primero soy un jerbo es una de ellas, aunque es algo difcil de leer en un principio. Pero esa no es la nica historia en que Mich el experimenta. En su libro de cuentos Dopamina, sans amour utiliza una tcnica, parecida a la usada por Cortzar en su inmortal Rayuela : Argumento rizomtico. El libro puede ser ledo de varias formas como hbilmente nos invita al final de cada cuen to. Ambas formas dan una nueva dimensin del personaje y de la historia, como un cuarto de espejos, o como si el libro fuese la Piedra Roseta. Pero el verdadero sello de Michel es, a mi forma de ver, ese estilo literario tan postmoderno que muchos consideran de CF, como expres Yoss en las notas de su artculo La Flota Martima Boliviana parte a la Conquista de los ocanos publicado en el Caimn Barbudo en el 2010. All muy lejos, distante y remota, hay una muchacha. Es belga, vive en Tokio. Trabaja en una imprenta donde hacen cajas para DVDs. Las de cartn, quiero decir. Ahora estn tirando las de una compaa coreana. Las que llevan un logo con detalles en tinta irisada. Las imprimen en Japn, les sale ms barato. En fin, la muchacha belga. Todos los das acude a este blog y sabe que existo, que an existo Es ese estilo suyo tan propio, de manifiesto en sus libros Dioses de Nen Nios de Nen Veredas y tambin muchos de sus cuentos del libro Vivir y Morir sin ngeles En este libro en especial, se despliega como una andanada, el erotismo. sale de la baera. Se para de frente al espejo y la exa mino de pies a cabeza. Nunca haba notado la entrepierna tan velluda que tiene. Se extiende hasta ms arriba del ano, brilla a trasluz //clavo las uas en sus nalgas por entre sus

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muslos, y abarco su sexo en mi boca bien abierta, tratando de tragrmelo todo completo, raspando con mis dientes, saboreando y lengeteando como si fuese la ltima vez y no la primera//Est toda mojada y fra, y para colmo empieza a gemir, a decir que le gusta, que se viene Alberto Garrands expresa en su artculo La lengua impregnada (fragmentos repetitivos sobre sexo y literatura), publicado en el nmero 69 de la revista Unin: Las angulaciones de esos intercambios, cada vez ms viol entos e imaginativos, tienden a transformarlos en una especie de gran lmite tras el cual estn, como insinu, lo s problemas de sentimiento y la compaa. Lo mejor del relato de Encinosa se encuentra ah, en la escandalosa visibilidad del lmite. Tomo prestadas las palabras de Garrands: Michel se mueve en la escandalosa visibilidad del lmite en algunas de sus obras de CF y rea lismo, usando como principal cable conector su estilo. Michel usa su fuerza de lenguaje como una espada de dos filos. Cuando escribe CF, escribe CF y cuando es realismo es realis mo, pero en ocasiones, como ya otros han notado, su realismo pudiera ser CF si tuviese el elemento disruptor, o extrapolativo. Porque de cierta forma su CF no es del que pasara s y se centra ms en el que pasara si este personaje fuese de esta forma en este ambiente tecnolgico Todo enfocado en el individuo y no en la novedad tecnolgica. Ejemplo de a lo que me refiero es su cuento Atomovilieta donde el personaje acta de esa forma quizs por el ambiente tecnolgico en que existe, o porque simplemente es as, o porque es el presente extrapolado en una escala muy, muy grande. Y en cambio, el personaje protagnico de Dopamina Sans Amour da la impresin de vivir en una Cuba futurista, porque nu estro presente inmediato en verdad no es muy tecnolgico, y a cada momento durante la lectura de los cuen tos que componen el libro, se tiene la sensacin de que en cualquier momento aparecera un aerodeslizador, un purgador, o la oscilante silueta de las megatorres de Ofidia. Ese es el hlito de vida que les entrega a sus personajes tanto de CF como de realismo y fantasa. Una independencia que trasciende los gneros en que est escrito. Y a mi forma de ver, uno de los principales puentes intergenricos que tiende Michel. El otro es su estilo, que sin embargo, vara ra dicalmente en la fantasa, quizs por el tipo de historia, o por las concepciones del gnero. Esto es lo que normalmente ocurre cuando comienzas a se guir escritores que se mueven en varios registros. Atas cabos para no perderte en la madeja. Algo parecido sucede con Al final de la Senda; el libro de cuentos realistas W y el reciente Leyenda de los cinco Reinos de Yoss. Estilos diferentes para cada libro pero en ambos un desbordante sentido del humor y de la maravilla caracterstico del autor. O con Bondage 3D y Figuras cuentos de Ral Aguiar. O con la dualidad Fantasa y CF muy comn en los jvenes escritores cubanos como Gabriel Gil, Elaine Vilar, Eric Flores, David Alfonso, Claudi o del Castillo y Leonardo Gala. Y veremos que poco a poco un gnero se contamina con otro y, en algn momento de los prx imos aos, despertar el cyborg. Porque en las palabras del propio Encinosa: Ser escritor es igual que ser mulato o chino, hombre o mujer, cobarde o valie nte. Es una naturaleza, o cuando menos, parte de esa naturaleza plur al que eres como individuo.

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(MENCIN OSCAR HURTADO 2012 CATEGORIA ENSAYO) El reto digital Victoria Isabel Prez Estamos en la era digital. Muchas cosas que se considerab an ciencia-ficcin hace algunos aos ahora son realidad cotidiana. La televisin ya se trasmite digital en muchos pa ses y otros estn en proceso de hacerlo. Los peridicos, las emisoras radiales y televisivas tienen una fuerte presencia en Internet (aunque dentro de nuestro pas todava la mayora no tengamos el anhelado acceso por esta va). A travs de Internet se puede, por ejemplo, consultar la versin digital de un peridico y en l observar un vdeo tal como se ven las imgenes en movimiento en El profeta de la saga de Harry Potter. La diferencia est en que nuestro papel mgico es una pantalla. Muchas editoriales comercializan ya libr os y revistas en formato digital, los cuales se pueden adquirir a travs de pginas web, a precios inferiores que los impresos en pa pel (aunque esto se puede solicitar opcionalmente). En nuestro pas tambin se ha comenzado a comerc ializar algunos ttulos de esta forma. No hay dudas, el soporte para un libro ya no es solo el pape l, sino tambin una amplia ga ma de equipos electrnicos, particularmente aquellos porttiles, muchos de los cuales se pueden conectar a Internet. Pero este nuevo horizonte tecnolgico se convierte en un reto para los escritores, no solo en el sentido de asimilar la nueva tecnologa para usarla y sacarle provecho adecuad amente, sino tambin porque a la par que abre nuevos caminos creativos, invita a cambios en cu anto a la forma de concebir una obra. La literatura fantstica (desde la clasificada como ciencia fi ccin hasta la alta fantasa) presenta cierta tendencia a ocupar una posicin ms vanguardista respecto al cambio de paradigmas que la literatura general (sin decir esto de manera absoluta), pero por lo general sus lectores y tamb in sus escritores son menos reacios ante lo diferente. Es por eso que comentaremos algunas de las implicacion es, ventajas y desafos de estos cambios de soporte y tecnologa para los escritores del gnero fantstico. Los motivos del cambio Sin duda, uno de los beneficios del uso de las microcomputadoras para los escritores fue la posibilidad de editar directamente el texto. Antes estuvieron claro, los procesadores de texto (word processor), pero con el tiempo estos equipos resultaron relegados, ya que los programas disponibl es en la computadora superan con creces lo que se puede hacer. Tambin el proceso editorial fue beneficiado, ya que si el escritor entrega el texto digitalizado solo hay que revisarlo, agregar ilustraciones y recomponerlo para su impr esin. An as, esto ltimo lleva tiempo. De ah que la edicin digital disminuye algo la espera del lector.

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Pero leer un libro en una computadora de escritorio es in cmodo para muchos. Pensemos en algunas desventajas respecto a un libro de papel: consumo de electricidad, can sancio visual despus de un tiempo frente a una pantalla (aunque los monitores actuales son menos molestos), no lo podemos leer cmoda mente en la cama antes de dormir (una laptop incluso es un poco grande para esto) o mientras esper amos o viajamos en el transporte pblico, entre otras. Sin embargo, este es el caso cuando simplemente se trata de un mero cambio de soporte, una versin digital de un libro impreso, texto organizado en pginas con un ndice y quiz algunas figuras intercaladas. Pero la era digital ha trado mucho ms. Las denominadas multimedias por ejemplo (en CD o DVD), pueden incluir imgenes, vdeo, animaciones, msica, juegos, y otros tipos de interacciones. En esta fo rma de presentar informacin se han hecho versiones de algunos libros y tambin productos totalmente original es diseados con ese fin. Muchos utilizaron por aos la Enciclopedia Encarta ms que el diccionario de la Real A cademia (hasta que apareci Wikipedia y Microsoft decidi cancelar el producto en el 2009). Imaginemos por un momento que en vez de leer El seor de los anillos de J. R. R. Tolkien (por poner un ejemplo clsico) en un libro de papel, tenemos la posibilidad de hacerlo en formato multimedia. Con un diseo adecuado podramos, a la vez que leemos el texto en una parte de la pantalla (no hay por qu renunciar del todo al placer de leer e imaginar), de manera opcional (que se pueda mostrar u ocultar a gusto) observar en otra parte de la pantalla figuras o animaciones tridimensionales que nos muestren los persona jes y lugares donde ocurren las acciones, con facilidades para ampliar o desplazarse para observar detalles. O tamb in en las partes del texto donde aparecen, escuchar las canciones o los poemas recitados, tanto en el idioma ingls orig inal (la rima y la mtrica se pierden generalmente al traducir) como su traduccin a nuestro idioma. Y consultar en cualquier momento de la lectura un mapa de Tierra Media, o por qu no?, un modelo tridim ensional por el cual se pueda caminar. No se trata de tener un audiovisual ni las pelculas de Pe ter Jackson delante de nosotros. La idea fundamental sigue siendo la lectura, pero enriquecida con otros elementos que sin opacarla ni sustituirla, apoyen la inmersin en el universo fantstico. Aadir detalles que, de incluirlos en el texto, lo haran quiz ms extenso o aburrido. O aportar a nuestra imaginacin sugerencias que nos ayuden a entender y disfrutar mejor. De eso se trata la narrativa hipermedia, de otra forma de interaccin entre el autor y el lector, quiz ms cerca de los videojuegos, pero que en el caso del gnero fantstico, pueden contribuir a una mejor comunicacin. Muchas veces a los escritores les cuesta trabajo encontrar la forma adecuada de describir el universo o brindar informacin importante. A veces la carga frontal es muy fuer te. Es cierto que existen recursos narrativos que los ms experimentados logran emplear apropiadamente. Pero con una buena ilustracin intercalada podramos ahorrarnos un par de prrafos que un lector quiz agradecer. En el g nero fantstico esto adquiere una dimensin mayor, cuando creamos un universo diferente al que conoce el lector, pues resulta ms complejo trasmitir las ideas apropiadamente, no excederse ni dejar de decir. Muchos escritores del gnero fantstico son aficionados (o incluso fanticos) a los juegos de rol. Y no solo a jugarlos, sino que crean sus propios universos e historias de este ti po. Es as que algunos de los elementos que componen una multimedia por ejemplo (en el sentido creativo) no les son ajenos. Por otro lado, actualmente hay una fuer te tendencia general en las personas, sobre todo los ms jvenes, a consumir ms audio y vdeo que a leer. Los audio-libros y las series televisivas son opciones ms atractivas para ellos que la lectura. Lo visual predomina por encima de lo textual. En un mundo donde las leyes del mercado imperan, no se debe descuidar las preferencias en los gustos, aunque sabemos que se pueden orientar o desviar mediante campaas con estrategias bien trazadas. Por qu no entonces incorporar a un libro elementos de otras manifestaciones artsticas, integrados como un todo, pero de manera coherente y racional? La tecnol oga digital lo permite, y de hecho esa es una ventaja con respecto al papel. Escribir diferente, leer diferente La denominada literatura hipertextual ro mpe con el esquema lineal acostumbrado en una narracin. El libro impreso se convierte en una barrera que limita un tanto la variedad en cuanto a la forma aunque no al contenido, que sigue dependiendo del escritor. Tanto las multmedias como las pginas web y su interconexin son ms apropiadas para desarrollar este tipo de narraciones aunque no el nico. Aunque se crea que es algo reciente, la escritura no-lineal exis te hace tiempo. Ejemplos de es to son (por solo citar dos en nuestro idioma) La Tourne de Dios (1932) de Enrique Jardiel Poncela y Rayuela (1963) de Julio Cortzar. En la primera de estas incluso, en algunos casos se emplean cari caturas y figuras en sustitucin de palabras intercaladas con el texto. Solo que en un libro de papel es algo ms incmodo saltar de una pgina a otra que con un clic en la pantalla.

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Mejor aun si se nos recuerda la secuencia de pginas que he mos recorrido (historial). Esto permite crear una obra que pueda ser leda en forma ramificada o rizomtica, o incluso con forma de grafo, donde se entrelazan indistintamente en cualquier direccin las pginas que guardan alguna relaci n entre si, como estamos acostumbrados a hacer con cualquier hipertexto no literario. Incluso puede haber relaci n con otro libro diferente al que estemos leyendo, o una pgina web como Wikipedia donde se explique un concepto que tal vez no conocemos. Otro concepto a tener en cuenta es la llamada poesa digital o tecnopoesa. Si bien es cierto que no todas las obras as denominadas concuerdan con lo que tr adicionalmente consideramos poesa como manifestacin literaria, haciendo cuestionable el trmino, sin duda se trata de formas de arte novedosas. No es objetivo nuestro debatir el concepto, pero tomaremos un ejemplo para ilustrar un poco cul es la dificultad que realmente enfrenta el escritor. En el DVD incluido en [1], aparece una poesa [2] del portugus Jorge M. Martins Rosa bajo el ttulo Cummings en formato HTML13. A primera vista parece una poesa normal en idioma ingls. Pero pasados unos segundos, observamos que algunas palabras cambian, modificndose as el c ontenido. Este proceso se repite una y otra vez, de modo que se nos muestran diferentes combinaciones de palabras y el texto cambia su sentido. Un anlisis del cdigo HTML nos revela cmo se logra est o. Empleando un pequeo progra ma en lenguaje Javascript, se realizan las acciones necesarias. Diecinueve palabras dent ro del texto se modifican en un ciclo infinito, escogiendo aleatoriamente para cada posicin que ocupan dentro del poema, una palabra de entre cinco opciones, luego de lo cual se muestra el resultado de la nueva seleccin (un poema difere nte) sustituyendo la anterior combinacin. El total de variantes posibles es 95, producto de 19 palabras por 5 opcion es cada una). Si imprimiramos todas ellas llenaramos un libro. Es complicado poder verlas tod as, pero de esta forma es ms dinmica la visualizacin. El tiempo en que se puede observar cada una es corto y no da tiempo de leerlo completo en una mquina de las actuales (aunque esto es un detalle de programacin que pue de arreglarse). Es de notar que todas las palabras que cambian son sustantivos o adjetivos en su mayora, excepto un verbo y un adverbio. En el ejemplo descrito, la programacin del efecto visual es algo relativamente simple para cualquier programador. Lo difcil es concebir un esquema tal que las noventa y cinc o variaciones constituyan un poema coherente. Ese es como diramos en buen cubano, el pollo del a rroz con pollo. La tecnologa es solo el medio de expresin y no lo principal, sino la creatividad, y eso debe quedar claro. Un poema como ese cumple la caracterstica de que solo tiene sentido verlo en soporte digital. Fuera de eso pierde su esencia que es mostrar las combinaciones en orden arbitrario Esa es la particularidad fundamental de lo que se considera literatura digital. Ideas como esta pueden aportar nuevas formas expresivas, refl ejo de una poca cambiante a velocidades cada vez mayores. Y el gnero fa ntstico puede sacar provecho de esto a su favor. Algunos autores han experimentado en los ltimos aos con Internet para ofrecer opcion es interactivas basadas en libros ya publicados por ellos, una especie de presentacin extendida del universo. Tal fue el caso del escritor Neal Stephenson, que en el 2004, tr as la publicacin de su novela Quicksilver (con el ttulo Azogue en espaol) en 2003, abri un sitio de Internet nombrado Metaweb [3] en forma de wiki14 donde apareca comentado el contexto en que se desarrolla dicha novela. La idea era que los lectores tambin aportaran criter ios para algo ms que la propia novela, pero a principios de 2007 dej de estar acti vo. Lleg a contener ms de mil artculos. Esta experiencia tiene algn punto de cont acto con la llamada escritura colabora tiva. No es que sea algo nuevo que un grupo de personas decida escribir algo de conjunto. Para es o no hace falta una computadora ni Internet. Lo que la tecnologa ha facilitado es la comunicacin entre ms person as desde lugares distantes (sin necesidad de moverse ni reunirse en un lugar y hora especficos simultneamente) y de ma nera casi inmediata, incluso sin conocerse. Las wikis, blogs15 y redes sociales son medios empleados para este tipo de escritura, donde el lector puede modificar la historia. Es una experiencia emparentada en algo con los juegos de rol. Otro caso reciente vino de la mano de J. K. Rowling, au tora de la conocida saga de Harry Potter. El 31 de julio (cumpleaos de ella y tambin de su personaje) del 2011 lanz oficia lmente su ya anunciado sitio web Pottermore [4]. Se trata de una especie de re-lectura en lnea de lo s libros de la autora, aumentada con ilustraciones y datos adicionales de los personajes y escenas de los libros publi cados anteriormente y mucho ms. Con elementos de red 13 Hyper Text Market Language 14 Sitio web donde los usuarios pueden agregar, modificar o borrar su contenido a travs de un programa navegador de Internet. Wikipedia es un ejemplo de este tipo de sitios. 15 Abreviatura de web log sitio web que pertenece a una persona o grupo y se actualiza peridicamente, con textos o artculos en orden cronolgico (los ms reci entes primero), enlaces a otro s sitios y donde los lectores pueden escribir comentarios.

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social y videojuego en lnea, cada usua rio registrado puede disfrutar experi encias como el Sombrero Seleccionador para ubicarse en una de las cuatro casas de Hogwarts, hacer pociones (y perder puntos, dinero mgico e ingredientes cuando no salen bien), aprender y practicar los conjuros (hay varios libros disponibles para ello) y realizar duelos de magos emplendolos, a la vez que se sigue la historia. Po r el momento se limit al primer libro de la saga, Harry Potter and the philosophers stone (Ha rry Potter y la piedra filosofal). El proceso de marketing para el lanz amiento de la versin de prueba ( beta en el argot informtico) emple ampliamente Internet. Particularmente durante la semana a partir del 31 de julio, mediante The Magical Quill (La bsqueda de la pluma mgica), una serie de siete preguntas (una diaria) relacionadas con cada uno de los libros y sus correspondientes respuestas corr ectas, el primer milln de fans pudo regi strarse inicialmente en el sitio. An se mantiene la fase de prueba y no se ha abierto al pblico general, se supone lo haga durante el 2012. La Rowling se reserv el der echo de decidir los contenidos de dicha pgi na, desde el texto hasta las ilustraciones que aparecen en l. Sin embargo, lamentablemente no incluy el juego de quidditch (algo que lo hara muy dinmico y que sin dudas atraera muchos ms usuarios). Otra dificultad es que para poder disfrutarlo hace falta una conexin de buen ancho de banda (lo que limita el acceso a ciertas regiones del mundo). De cualquier manera y al margen de las crticas y acier tos, esto nos muestra que se pueden hacer cosas novedosas y atractivas si se sabe aprovechar las tecnologas disponibl es. Indiscutiblemente J. K. Rowling se anot varios puntos a su favor con esta iniciativa despus de terminar el ltimo lib ro, en vez de hacer una prolongacin infinita de la saga (algo que no siempre sale bien). Para gustos... formatos y dispositivos De la misma manera que los libros pueden imprimirse c on papel de diferente calidad con cubierta rstica o encuadernada, con ilustraciones en blanco y negro o a colores; en el mundo digital hay una gran variedad para escoger. Poniendo aparte la creacin de productos multimedia, que generalmente requiere de un trabajo ms complejo y un equipo multidisciplinario, supongamos que un escritor desea h acer un libro para su publicacin en formato digital, aprovechando algunas de las posibilidad es en cuanto a estilo narrativo que no son posibles en papel y hemos mencionado anteriormente. El formato de ficheros para editar un libro puede ser, adem s de los propios de los editores de texto comunes (como los .doc de Microsoft Word o .odt de Open Office Wr iter) o de programas especializados para la confeccin de publicaciones impresas, utilizando otros ms apropiados para visualizacin y no para su modificacin, como son, por mencionar solo tres ejemplos: HTML (usado por las pgin as web), PDF (de Adobe Reader) y EPUB (estndar abierto para publicaciones electrnicas). Existe adems un gran nmero de formatos libres o propietarios de diferentes empresas, varias de ellas fabricantes de dispositi vos porttiles, y algunos constituyen estndares. En ellos es posible, mediante programas que facilitan estas ta reas, incluir vnculos entre diferentes partes del texto, hacer ndices de diferentes tipos (epgrafes, ilustraciones, temas), incluir figuras y otros tipos de objetos incrustados o mediante vnculos a otros programas que los manipulen. La dificultad est entonces en la capacidad de asimilacin de los escritores para saber emplearlas. En caso de tener l as ideas pero no saber como concretarlas, se puede buscar alguien capacitado que lo haga. Otra solucin es integrar equi pos como ocurre con la realizacin de las multimedias, y una forma de empezar a hacer algo es acudiendo a los am igos. La forma colaborativa en mucho casos resulta tan efectiva como la empresarial. Si bien hasta hace poco tiempo la lectura digital no era al go muy cmodo que digamos para la mayora de las personas acostumbradas al papel, la profusin actual de dispositi vos electrnicos porttiles hace que esta barrera vaya siendo superada. Comentaremos un po co sobre algunos de ellos. En primer lugar la aparicin de los lectores de libros el ectrnicos (e-book readers o e-readers), dispositivos porttiles diseados fundamentalmente para leer documentos en format o digital. Con un tamao y peso similares a un libro, la tecnologa de tinta electrnica (e-ink) que emplean elimina las dificultades del cansancio vi sual y la poca nitidez bajo la luz solar, caractersticas de las pantallas lumnicas u sadas en otros dispositivos como laptops y telfonos celulares. Si bien estn diseadas para mostrar datos que no cambien a gr an velocidad (o sea, no para ver vdeos), son una opcin para leer libros digitales que muchos prefieren. Permiten incluso editar textos y otras opciones. Los telfonos celulares con pantallas tctiles permiten entre ot ras cosas la lectura de textos en diferentes formatos. Los mini-notebooks se han ido c onvirtiendo en opciones econmicas y de gran aceptacin por el bajo consumo y pequeo tamao, apropiado para viajar de un lado a otro, con menor peso que las laptops convencionales.

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Sin embargo, la verdadera revolucin han sido las tabletas (t ablet-PC) a partir de que Apple presentara en abril del 2010 el iPad. Esta computadora porttil, sin teclado ni ratn, sino con una pantalla tctil, impact adems por su bajo consumo de energa, costo econmico y peso ligero. Todo est o se tradujo en xito de mercado y posteriormente otros fabricantes produjeron equipos similares, incluso en tama os ms pequeos (denominadas Ultra-Mobile PC). Estas caractersticas resultan apropiadas para la lectura de libros digitales, particularmente aquellos que contengan algo ms que texto. El aumento de las ventas de los dispositivos porttiles con respecto a las computadoras de escritorio, puede indicar que tal vez haya un cambio en la forma de leer de las personas. Y esto puede propiciar tambin un cambio en la forma de escribir. Otros pros y contras El libro digital tiene una ventaja indiscutible respecto al papel: ocupa mucho menos espacio en la casa. En un CD hay espacio para miles de libros en cualquiera de los format os ms usuales, en un DVD cabe mucho ms. Podemos tener en la palma de la mano todo un librero o incluso una biblioteca entera. El consumo de energa es algo que tiende a disminuir en general en los equipos electrnicos, ya que se estn desarrollando tecnologas en funcin de esto, as que no es una limitacin como aos atrs. Para hacer una edicin digital, no necesitamos forzosamente una empresa que lo haga, aunque la experiencia y el marketing siempre ayudan. Podemos asumirlo nosotros mismos, ya sea solos o con la ayuda de los amigos. Claro, ya existe un mercado editorial de libros digitales, que ofrecen su experiencia en este sentido y solo debemos preocuparnos de escribir. Un pequeo problema en la comercializacin del libro di gital es la piratera. Copiar un libro impreso es ms laborioso, mientras ms pginas peor, en tanto que si nos pr estan un libro para leerlo no se quebranta ninguna ley. Sin embargo, copiar un fichero es algo fcil aunque se infrinjan las leyes del copyright. Para eso se han diseado sistemas de proteccin anticopias ms o menos efectivos, pero en muchos casos violables. Las tecnologas DRM16 utilizan algoritmos criptogrficos y/o ofuscacin para proteger contra las copias ilegales, adems de apoyarse en un sistema de leyes que permite condenar a los infract ores, pero poco efectivo en la prcti ca contra la avalancha de copias que pueden circular en Internet, ya sea a travs del correo electrni co o de los sitios de intercambio de ficheros. Esto atenta contra las editoriales y los autores y se debe tener en cuenta, ya que es el mismo problema que enfrentan hoy la industria musical y cinematogrfica. Digitalizarse? Si Resumiendo un poco lo que hemos comentado, hace rato que todo escritor, siempre que tiene la posibilidad, prefiere editar por si mismo sus textos en una computadora que escrib ir a mano o dictarle a otra persona. Es entonces lgico que solo se necesite ampliar un poco los conocimientos para emplear una mayor diversidad en cuanto a formas de narracin. Aunque en el mundo ya muchas editoriales han comenzado a publi car libros en formato digital, en la mayora de los casos son simplemente un cambio de soporte. Tambin los audio-libros son muy populares entre las personas que no tienen tiempo o paciencia para leer. Pero no se trata de cambiar simplemente el soporte (el pape l por la pantalla), sino de que ante otras opciones de esparcimiento los gustos de las personas cambian. Es quiz est e el momento para plantearnos una inflexin en cuanto a formas de narrar el gnero fantstico. Sobre todo si este g nero ha sido tal vez un poco marginado tanto por editoriales como por crticos. El uso de las tecnologas ha contribuido en nuestro pas a la divulgacin del gnero, y puede ayudar ms a los escritores a asumir por s mismos la edici n de sus obras, aunque por suerte algunas editoriales han comenzado a cambiar su posicin a favor. El proceso creativo para una novela por ejemplo puede durar desde unos meses hast a varios aos. Por el contrario, la velocidad de renovacin de la tecnologa es ms rpida. Es hora de asumir el ansible de la tecnologa digital. Referencias 1. Antonio, Jorge Luiz: Poesia Digital, teoria, histria, antologias Navegar Editora, So Paulo, Brasil, 2010. 2. DVD adjunto a [1], \Poesias\Jorge M Martins Rosa\Jorge M. Martins Rosa cummings.html 16 Digital Rights Management

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3. http://web.archive.org/web/20060405103507/ http://metaweb.com/wiki/wiki.phtml Copia archivada del sitio web no activo http://metaweb.com/wiki/wiki.phtml. 4. http://ww.pottermore.com Sitio web Pottermore de J.K.Rowling. 5. http://www.wikipedia.org Wikipedia, The Free Encyclopedia. Victoria Isabel Prez Plana (La Habana, 1967). Licenciada en Cibern tica Matemtica (Universidad de la Habana) e Ingeniera Civil (CUJAE). Mster en Ciencias en Informtica aplicada a la In geniera y la Arquitectura (CUJAE). No tiene libros publicados. Miembro del Taller literario Espacio Abierto y del proyecto DiALFa (Divulgacin del Arte y la Literatura Fantsticos). Correctora de la Revista Korad Ha publicado dos minicuentos en la revista MiNatura y otro un cuento suyo es t en proceso de publicacin en la antologa Ciencia-Riccin para el 2012. Ha obtenido menciones en la categora de Ensayo del III y IV Concurso Oscar Hurtado. Ilustracin: Jess Rodrguez Prez (Cuba)

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ACTA DEL JURADO DE POESA FANTSTICA DEL CONCURSO OSCAR HURTADO 2012 Reunidos, tras una no extensa, pero s intensa deliberacin por parte de los jurados Elaine Vilar Madruga, (poetisa y narradora), Yanelys Encinosa (poetisa) y Eduardo Herrera Ba ullosa (poeta y narrador) deciden casi por unanimidad, conceder: Mencin (en igualdad de condiciones) a los poemas: Carnada para unicornio firmado bajo el seudnimo de Kerra Arlana: por lograr una e volucin emotiva acertada del texto que redunda en una integridad de la lrica, as como un correcto manejo del lenguaje potico. El autor, una vez abierta la plica result ser Leidy Vidal Garca Vaticinio firmado bajo el seudnimo de Kali: por su lenguaje limpio, econmico y connotativo, adems de conseguir un discurso potico distpico que se aparta de lo adoctr inante, un acertado trabajo metafrico y un vuelo potico admirable, y cuyo autor es Teresa Regla Mecena Conceder adems 1ra mencin al poema: Confesiones de Caronte firmado bajo el seudnimo de Andrs: por conseguir una lrica que exalta lo potico, con un acertado cuid ado de la metfora y la tr opologa, que le confiere un aliento lrico respetable y un envidiable dominio del sujeto lrico, y cuyo autor se Rolando Ryes Lpez Y finalmente conceder el premio Oscar Hurtado de Poesa a: Morir o no morir firmado bajo el seudnimo de Segismundo: por su aliento potico y dominio del gnero en que incursiona. Un bellsimo poema fantstico que no solo consigue un gran acierto en sus metforas, y su sujeto lrico y tropolgico que juega con el carcter connotativo del lenguaje para mantener implcita la identidad del sujeto y trabajar desde all la figura del Vampiro, logrando un equilib rio potico a lo largo de todo el texto que nos muestra la sensibilidad y talento de un autor promesa: Leonardo Estrada Velzquez Resaltar adems la poca calidad de los trabajos presentados a concurso y agradecer a todos los participantes por sus obras. Y para que as conste, firman la presente: Eduardo Herrera Baullosa, Yanely s Encinosa y Elaine Vilar Madruga

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SECCI N POES A FANT STICA (PREMIO OSCAR HURTADO 2012 CATEGORIA POESA) Morir o no morir Leonardo Estrada Velzquez Ser o no ser Hamlet, Williams Shakespeare. Me he limitado a quedar despierto ante el transitar inmutable de los siglos, al abismo casi torpe que arrastr hacia su hendidura tantsimas cicatrices tatuadas. A m no. A m me toc nacer sin prisa bajo las piernas sudorosas del tiempo, brot invencible desde su espiral, desde su vientre de agua turbia por la daga de los inmortales. De ella beb, beb, beb y alucin siluetas mudas en el fondo que iba quedando sobre mi garganta, sent el sabor a hierro y cre salir ileso al desafo que embriagaba mi lengua, mas no pude saciar la sed: eran muchas las ganas de seguir bebiendo. A veces soy saturado por el polvo que hinca, muerde y sacude a mis cuerdas abiertas con las manos del insomnio. A merced del sarcfago en el que habito a contraluz respiro Escucho los espasmos de los otros, de aquellos, de los espectros devorados por el delirio donde se acumulan pedazos de soledad. A veces quedo inerme ante el manto de penumbras que oculta mi cuerpo de la mirada impetuosa del poniente Coqueteo con una estaca ensangrentada: ya no s si estoy muerto, ya no s si quiero morir. Leonardo Estrada Velzquez. Holgun, 1989. Miembro del grupo literario Silvestre de Balboa Estudiante de primer ao del Instituto Superior de Arte en la carrera de Arte Teatral, en la especialidad de Dramaturgia. Narrador y poeta. Entre sus premios se encuentran: Primera mencin en el Festival Nacional de dcimas canarias Indio Nabor 2008. Premio Tert ulia de Dcimas Canarias 2008. 1er Premio en Poesa en verso libre

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en los 1eros Juegos Martianos 2009. 1eras Menciones en el Festival de literatura para nios: poesa tema canario y cuento tema libre. Premio en el Concurso Nacional de Glosa Indio Nabor 2010. Premio de soneto de los Segundos Juegos Martianos, 2011. Segundo Premio de cuento tema canario y Premio de cuento de tema libre, ambos del concurso de literatura infanto-juvenil auspiciado por la Asociacin Canaria de Cuba, 2011. Obras de su autora sern publicadas en di versas antologas y revistas nacionales e internacionales, du rante los aos 2011 y 2012. Ilustracin : Humver (Grupo Arcngel) (MENCIN OSCAR HURTADO 2012 CATEGORIA POESA) Confesiones de Caronte Rolando Reyes Lpez Quieren que no me ausente que vea en la barca los silencios. Pero el agujero se arrepiente la fe cuando sabe el aedo que lo acusan la espina y la maana. Ustedes y los hombres se sentirn culpables del arrepentimiento y de las dudas de la noche y la niebla. Creen las brevedades y los silencios pero nunca recuerden mi nombre cuando parta: Evadan la pregunta; puede que alguien vea los ros y de m sepa. Sepan que no es importante el destino puede que alguien no vea la imagen de los dioses en el hombre que nunca yo ser. Puede que alguien no vea el polvo y no huya de aquella fe que ha visto en el poeta algo ms que este llanto sepan que para el vers o no importa la pregunta ni esparcir las cenizas a lo largo del ro para ser alimento de las brumas. Nadie puede acusarme de extraviar la vergenza tras la barca navegan las mentiras aquella falsedad aquel pndulo trunco imaginen mi voz del otro lado del ro as descubrirn que la muerte es risible slo as no andar la espiral forma que me acusa de ser acertijo y paredes. Ya nadie juzgar al poeta ni a las cenizas nadie ver el naufragio que concurre en aquellas palabras no dichas por el humo Prohban las verdades. No prohban el sol a quien an quede con vida. Jams prohban la luna: Ilustracin: Jos Luis Farias

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Seccin Plsti Fantsti Jos Luis Farias: Jos Luis Farias (La Habana, 1972). Pintor, dibujante, ilustrador y escritor. Miembro de la Unin de Escritores y Artistas de Cuba. Graduado con Ttulo de Oro en San Alejandro curs estudios en el Instituto Superior de Arte de 1991 a 1995. Ha realizado veinticinco exposiciones personales y setenta y siete colectivas. Ha impartido talleres y conferencias en universidades y museos de New York, Colorado, Florida y Pennsylvania. En 1995 obtuvo la meda lla del Premio de Reconocimiento NOMA, UNESCO, de ilustracin. Ha recibido premios y menciones nacionales como pintor y dibujante. Ob ras suyas figuran en las colecciones privadas de John Le Carr, Jay D. Hyman, Steven Spielberg, Silvio Rodrguez, Carlos Weil, Jeannine Bernheim, Anne Arne McDonald, Michael Berger, Esther Bondareff, Miyako Yoshinaga, Harold Gramatges, Esther y Gustavo Orta, Thiago de Me llo, Aitana Alberti y Chucho Valds, entre otras. Ha sido jurado en certmenes nacionales de ilustracin y dibujo. Poemas y relatos suyos figuran en diversas antolog as; entre estas, las publicadas por The City University of New York, la universidad de Loyola en New Orleans; la UNAM, de Mxico, as como en la Antologa de la poesa judeolatinoamericana de S. Sadow & Isaac Goldemberg, Hostos Review, 2006, New York City, y la Antologa de poesa centroamericana y del Caribe Isla Negra 2006, de Gabriel Impaglione, Cerdea, y en otras revistas especializadas de Cuba, Estados Unidos, Espaa, Mxico, Argentina, Italia y Holanda. Narraciones suyas fueron antologadas por Salvador Redonet en Novsimos narradores cubanos Universidad de Zaragoza, 1999 y en El nfora del Diablo Letras Cubanas, 2000, reeditada por la UNAM, Mxico. Ensayos suyos han sido publicados en La Gaceta de Cuba. Su cuaderno de poemas en prosa Incuria, Ediciones Z ", La Habana, l993, ha sido traducido al ingls y al holands. La Gaceta de Cuba, UNEAC, le otorg la Beca de Creacin Prometeo de Poesa en su edicin del 2002. Aparece includo en el Author Index de literatura cubana en intern et de The City University of New York, en los anales del American Biographic Institute y en the The Contemporary Whos who of Professionals 2005. Prepara los poemarios El oro de los muertos para el sello Ediciones UNION, y Pan de crisis para la coleccin Poesa de la Editorial Letras Cubanas. Trabaja actualmente en la fase final de un libro de relatos, dos novelas y una noveleta Ha realizado numerosas lecturas en prestigiosas instituciones cultura les cubanas y extranjeras como el Instituto Cubano del Libro, la lib rera Ateneo de La Habana y el Baruch College de New York. ka

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SINGULARIDAD Jos Luis Farias ...all these had done something to his mind, had prepared it to face the incredible. I Jeremas Golpitz hubiera preferido encostrarse en el ne gocio paterno del cultivo del champin con su efectivo sistema de bandejas, pero algo nausea bundo sacudi su interior cuando el mome nto de elegir entre la crianza de hongos y los laberintos del espacio profundo se detuvo ante la medrosa paz de sus ojos definitivamente enrojecidos al final de su juventud. Fue una eleccin hecha deprisa, como las ms graves, y lo haba llevado muy lejos; literalmente: lo haba conducido mas lejos que a nadie jams. La Misin ZERO, que le confiaron por misericordia dos d as despus de la muerte de su esposa, accidentalmente electrocutada en un presidio experimental de las afue ras de Kravia, se dilataba hasta el absurdo. Jeremas, alucinado como un santo y envejecido, divagaba por los corredores y las estancias pentagonales de la 301. Quienes pudieron verlo antes de perderse fuera de t odo contacto, lo podran haber confundido con un Golem desamparado que se tambaleaba entre dos muertes sobr e el filo de las rutinas de supervivencia. Desde el final de la segunda semana de viaje, el solitari o Jeremas, alguna vez deslumbrante Doctor en mineraloga transneptuniana, se comprenda atrapado como una rata en la vastedad de la nave 301, insignia de la flotilla de exploracin de la lbrega Academia de Artes Cosmolgicas. El privilegio de ser el primer astronauta en rebasar la Nube de Oort no lo conmova ya, ni le devolva algn r escoldo del resplandor de los laureles suecos que en dos ocasiones se inclinaron en su nombre para coronarle ante la gris muchedumbre que a ciegas lo aplauda. Hoy reinaba a duras penas en su cpsula sideral, una tumba abierta que vaga sin rumbo.

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Hacia cuarenta y cinco anos que reinaba en aquella espl ndida tumba inteligente. Pero el escalofro inicial que le clavaba en el espinazo esa certidumbre haba pasado a ser, bajo el aserradero de la costumbre, un desasosiego de apoyatura o una segunda respiracin que lo sostena sobre el vaco de su propia ignorancia fundamental dictndole la ruta de un escalonado apagamiento. ltimamente los sueos que lo trabaj aban durante las escasas horas de repos o contenan una excesiva cantidad de alarmas primitivas que lo aguijoneaban con la fijeza de hostiles diamantes dan zando sobre su corazn expuesto a los cuatro vientos. El miedo que lo atacaba al acostarse y al d espertar, tambin se infiltraba con facilidad durante el resto de su jornada, imposible de conjurar. Era un miedo exquis ito casi de tan laborioso, deli cado y hondo como un bosque de abetos dentro de una burbuja, y Jeremas, que saba apreciar los objetos cargados de esa clase de belleza incomprensible, comenz a adorarlo como si estuviera en presencia de la solidificacin habitable de una cantata de Bach. Ese miedo era poseedor de un equilibrio raras veces acc esible a los hombres, y se haba transformado para l en un refugio de desconocida naturaleza, aunque ese modo suyo ta n poco lineal de asimilarlo lo hacia ms vulnerable, porque debilitaba su capacidad para r eaccionar segn los golpes y las declinacion es de la luz, como debera hacer la fiera acorralada que esen cialmente continuaba siendo. Era previsible entonces que un nuevo temor se le desprendiera del viejo, el miedo a no saberse dejar arrastrar por el te rror habiendo llegado el momento. Y de este nuevo temor brot una impaciencia descontrolada que pareca funcionar en Jer emias como un cido que corrige malas interpretaciones de toda ndole, dinamitando grado a grado las habituales maniobras autofgicas de sus embotados pensamientos, haciendo que su conciencia de esa doble fragilidad pareciera la sombra de un rebao que simula escapar de su propia finalidad. Ms all del terror y de la ser enidad, merodeaba a paso de aura derri bada que cierra las alas sobre el brillo inhspito de su ltimo oasis de carroa. Jeremas ya no frecuentaba las imgenes o los nombres de su mundo como al inicio de la travesa. Los nombres de las cosas ms comunes llegaban a veces a mostrrsele revestidos de una capa impenetrable qu e lo repela. Sus labios repetan maquinalmente: Silla, Sol, Brjula, Retorno, y lo que su mente vislumbraba era un amasijo catico de entraables fantasmas que se despedazaban entre s. Tampoco la risa, el sueo o el rezo le concedan la antigua paz de los pecadores que codician el reposo intermitente de sus de monios. Tal vez ya olvidaba, sin felicidad ni sensacin de ganancia o de prdida derivadas de este olvido, el clido desastre latente en cualquier gesto de autorreconocimiento. Estaba encapsulado en una rutina silenciosa que lo afantasm aba como si l tambin fuera el nombre agonizante de alguna otra cosa ya diseminada. Ver su reflejo levitando en las cristalinas superficies metlicas o en los cuatro espejos de la nave ya no era una confirmacin de su persistencia fsica; se miraba sin verse, con impaciencia y fijeza, sin recordarse, como un tigre que sopesa la presencia de la presa cercana, solo que el hambre nueva de Jeremas era una oscura fuerza, un impulso sin destino conocido, y la gacela i ndefensa que vea all en el fondo, enjaulada de antemano dentro del brillo del cristal, era un eco de su ms ntim o caos vigilante. Solamente cuando comprenda que aquella gacela no iba a serle destinada le daba en tonces la espalda a su reflejo y se alej aba con un difuso rencor agridulce que lo mantena cabizbajo durante largas horas. La penltima vez que visit los espejos escribi luego sobre un pao de madera negr a con un anacrnico crayn de albayalde que descubri al fondo de la caja de los comp ases para las correcciones telemtricas, todo en maysculas y con esmerados trazos: SOLO EXISTE LO EXTRAO II La selecta biblioteca de a bordo perduraba inconmovible d esde el DA 394 de la trayectoria. Sobre el trpode qued para siempre abierto en la pgina 33 un diminuto volumen de la Odisea, pe ro las ltimas palabras que fueron subrayadas en vida por Jeremas con imperceptibles lneas de grafito, continuaran resonando entre su crneo y su caja torxica durante casi 754 jornadas ms: Si oyeres decir que tu padre vive y ha de volver, sfrelo todo un ao ms, aunque ests afligido; pero si te dijesen que ha muerto y que ya no existe, retorna sin demora a la patria, ergele un tmulo, hazle las muchas exequias que se le deben, y bscale a tu madre un esposo Esas palabras de Homero, que Jeremas acariciaba repitindolas en su inte rior hasta que perdan su sentido, eran su ltimo lazo terrenal. Sin asistente de observacin ni co-piloto, el alma de Jeremas era su ex clusivo compaero de vuelo, una especie de colega alucinado que proceda, sin consulta, siguiendo los trazos residual es de una trayectoria perdida haca milenios, excavando

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indiscriminadamente dentro del crculo mgico de su propia zona de riesgo. Su rutina, la ms sencilla, consista en seguir respirando y dejar que las mquinas tramaran a gusto el tejido de finalidades que segu an registradas bajo aquel descolorido cdigo cada vez ms ajeno e insignificante: ZERO. Como misionero, Jeremas era un verdadero enigma porque no solamente desconoca los parme tros de la travesa sino que pareca haber olvidado el conten ido de sus ms elementales debere s para con el Puesto de Mando que inevitablemente monitoreaba cada uno de sus movimiento s dentro de la nave y acaso tambin dentro de su pensamiento. Que diran ahora, al verle ir y venir como al azar de la corriente de un circular ro crecido por los desolados corredores de la Nave los colegas all reunidos para el Resumen Bianual de la Misin ZERO en el deslumbrante Departamento de Ciencias Espaciales de su vieja Academ ia? Cmo cerraran o no sus ojos al presenciar, a travs del minucioso tapiz de las hipersensibles pantallas de campo ab soluto del Puerto de Mando, el alucinante calidoscopio de las recnditas divagaciones del viejo Jeremas Golpitz? Frente a semejante panorama ellos, desde sus poltronas climatizadas azul Winsor, solo nega ban, tres veces y en silencio, movie ndo con dulzura sus tristes cabezas multipremiadas. Luego se tragaban con d esesperacin unos pocos sorbos de alguna bebida relajante y, como epitafio del angustioso contacto con un colega de semejante capaci dad de desapego de las cosas terrenales, tan heroico e irrecuperable al mismo tiempo, se repar tan fraternos abrazos simblicos. Seguid amente diran a secas y como si con ello hicieran una especie de sacrificio rudimentario pero estricto y altamente funcional: Pobre Jeremas. Infelizdijo tambin el jefe de maniobras, Dr. Pedro Konev otro genio perdido. Una soberb ia pena, compaeros pero la ciencia, y especialmente ahora, tambin necesita mrtires Durante una larga temporada se condolan al final de cada nueva reunin extraordinaria, compadecindose de Jeremas como si se refirieran a un profeta bblico que tena que ser invocado por pura formalidad pero con cierto grado de conviccin. Pobre hombre Pobre Jeremas decan una y ot ra vez inmersos en un fals o tono de rezo letrgico. Eso pareca bastar para hacerles recuperar toda su presen cia de nimo, y se retiraban desconectando en el acto los monitores para no seguir presenciando ni por un segundo ms el espectculo de aquel decrpito colega que prcticamente se desintegraba ante sus ojos. El nuevo director de Programas agreg, antes de desapar ecer por la carretera norte enfundado en su emblemtico Jaguar pardo-marciano como la tu rba debajo de la nieve: S que no debera, pero el entraable Jeremas, me hace recordar al seor Waldemar. Qu genio hemos perdido! Al ingeniero Waldemar Pisteck? pregunt uno desde la recin restaurada escalinata de peldaos demasiado limpios. No, no, Waldemar el grande, el de Poe: el mori bundo putrefacto No lo recuerdas? Era genial ese Poeverdaderamente genial. Ah, claro, Poe, por supuesto. Al referirse a l de esta forma descarnada como al mrtir de ZERO los implicados tenan la incmoda sensacin de que por ms que se desvivieran para mantener aferrados en sus manos todos los ejes y dispositivos de la Misin, exista en ella algo que rehua con absoluta limpieza cual quier tentativa de control. Exista, adems, entre los responsables primarios y secundarios de la Misin ZERO, un cr eciente terror a dialogar con Jeremas. La sola idea de volver a escuchar su voz grave e infantil desde las profundida des de la nube de Fucks, los hacia renunciar a cualquier nueva tentativa de comunicacin directa. Simpleme nte decan para sus adentros y en ingls, Let it be, let it be Despus de todo eran las computadoras las que estaban al mando de todos los pormenores de ZERO. Jeremas era un dispositivo viviente pero disfuncional del que se poda prescindir absolutamente. Tenan la infundada tranquilidad de que nada interrumpira el proceso natural de la Misin, ni un estallido en las calderas de reaccin de la nave y, acaso mucho menos, el inminente fallecimiento del Dr. Jeremas Golpitz. III Como si desenterrara dolos de barro que ya no le hablab an ni le protegan, Jeremas divagaba como una partcula elemental en los recintos hipercnicos de lo extrao por ex celencia". Asistido por la soledad de las raras manos de su alma, se hallaba inmerso en un lgamo incontrolable de paradojas que, surgiendo de s mismo, parecan, no obstante,

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dirigirse con sospechosa rectitud hacia los confines de una cristalizacin predeterminada. Imaginarle un rostro y una figura suficiente a esa meta en progreso devolva a Jerem as la serenidad irresponsable de otra edad. Nadie que contemplara su rostro endurecido por la incertidumbre podra estar seguro de lo que se gestaba detrs de aquella correosa mscara. Nadie, excepto tal vez su hija mayor que coleccionaba insectos de invierno y revistas de neurologa recreativa, habra podido descifrar en aquella severidad de esfinge las races de una felicidad inminente. Un latido irregular resonaba en sus odos octogenarios como una cr iatura que se retuerce framente en la caja vaca de su renacimiento. Jeremas observaba casi con fervor su creciente incompeten cia para resolver los problemas ms ordinarios de la travesa interestelar. l no reconoca estos cambios bajo la forma de una zigzagueante ln ea de descenso sino como una secuencia de peldaos imprevistos que lo estaban conduciendo con xito ms all de su naturaleza. Algo lo impulsaba a encarnar las rbitas de otro ser y tena que enterrar la Misin ZERO, la fronda de sus lazos familiares y todo su mundo anterior en las arenas de un estado de suspensiones residuales. l no era simplemente un hombre agotado que va a morir en el vientre de una ballena metlica. Ahora era una crislida. No se crea, sin embargo, detenido en el umbral de la bienaventuranza, pero imaginaba que algo semejante andaba destrenzndose cerca de sus fronteras. IV Apenas se levantaba ya para reverenciar la violencia atvica de los ciclos vitales. El cuerpo de Jeremas se aletargaba y comenz a sonrer nuevamente, primera vez desde aquel doce de junio al amanecer, cuarenta y cinco aos atrs. La sensacin que lo dominaba mientras sonrea era la de un d escendimiento a travs de tneles lquidos. Esa cada de apariencia absoluta y cuyo grado de libertad era igual a cero, sola ser llamada por los conservadores acadmicos bostonianos de la era de las guerras finales comoel despertar de Eolo. Era un paisaje de naturaleza terminal, pero lo que determin la aparicin ostensible del punto de giro de aquel deslizamient o fue el olvido acelerado y minucioso del significado global o parcial del program a de vuelo de la Misin ZERO. El Dr. Jeremas contemplaba los polvorientos paneles de c ontrol como si observara, con la impotencia de un anhelo que ha perdido ya los ejes de su lecho astral, antiguas re liquias destinadas a la alimentacin y el goce misterioso de dioses extraviados. Se detuvo entonces, por primera vez en muc hos aos, a repetir en voz ba ja, a la manera de un brujo que llora, los nombres y las funciones de cada barra i ndicial y de cada arco cifrado, hurgando con desesperacin arqueolgica en cada centmetro de su pantalla de registro pero estaba seguro de que las palabras y los cdigos que surgan de su garganta eran otros, que estaba pronunciando una brusca procesi n de nombres irreconocibles. Enumer en vano los trece espejos hipersensibles y corrigi maquinalmente nica forma de creerse capaz de recordarlos los ngulos crticos del prisma-matriz que presida la maqueta de las zonas proyectadas. No poda rememorar ni los ms sencillos conceptos que formaron una vez el lquido amnitico del nacimiento y la puesta en marcha de la Misin. Solamente quedaba, limpio, como un pico nevado en el desier to de su mente, aquel nombre nico e invulnerable en un descampado sin orillas: ZERO. Era acaso el nombre de un dios aliado, una clave o una verdadera indicacin de destino? Tambin le haba perdido el r astro a las circunstancias de su partida de la Tierra. Recordaba con increble precisin cada pliegue del vestido de su esposa armenia, la seda blanca con gaviotas rojas estampadas girando en el vaco y el penetrante olor, casi nauseabundo, de unas rosas reci n cortadas al final de una tarde lluviosa. Estaba en verdad combatiendo algo o era su propia pasin de resist encia el punto justo que deba ser aniquilado ante los temblores silenciosos de su transmigracin? No podra ser acaso la Misin ZERO, simplemente, el cdigo de un conteo regresivo para activar la autodestruccin de la nave una vez rebasado ciertos cuadrantes? El anciano Golpitz haba dejado de sonrer hacia doce hor as y media y como ya no sabia llorar cruzaba a menudo los brazos como un Ramss que regresara oscuramente desprotegi do del Poniente para echarse sediento a morir como cualquier arquitecto en desgracia abandonado a la orilla de l Nilo. Como nico alivio obtuvo un suspiro casi limpio, algo que no haba logrado en varias dcadas: un sencillo suspir o semejante a lo que sera el ms elemental y grave de los lamentos. Luego quiso tocar los rebordes del instante y se quem placenteramente los labios con una infusin de mieles fsiles. Pudo comprobar que aun haba cosas nfimas, promesas sensoriales y micro-cristaleras de resonancia que sobrevivan a aquella desbandada de su mundo de origen en retirada. Los suspiros ulteriores fueron degenerando gradualmente ante el desasosiego con que Jeremas afrontaba la posibilidad de una salvacin todava indeterminada. Mecnic amente interrumpi la comunicacin de las computadoras de vuelo con el Puesto de Mando en Tierra. Ahora la nave se desplazaba desarraigada como un madero a la deriva, como si hubiera recobrado el peso verdadero de su razn de ser en el universo. La comedia de una Misin monitoreada

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o proyectada por unos cuantos cerebros diminutos desd e un remoto punto azul en el espacio acababa de ser desmantelada. El moribundo Jeremas se aproxim al icosaedro de observacin nica ventana accesible desde cualquiera de los corredores que estructuraban la nave y fingi que le sonrea con franqueza y sabidura al espacio ajeno que de ndigo-humo par eca haberse vuelto negro para siempre y don de las estrellas ya no estaban. Finga que confiaba todava en la limpieza del alma cada, madura ya para el gran salto, y que contempla el cielo desde un recndito agujero de aguas mercuriale s. Quiso reconstruir con los rudiment os de su pensamiento un lugar donde comprobar con los mtodos ms elementales la probable pur eza incondicional del alma originaria. Se acerc al ngulo de mira y vio, o crey ver; all se detuvo con temor presi ntiendo desastres mayores. Prefera retroceder pero ya era un poco tarde. En la pantalla vio claramente un inexplicable tejido de esas colas de cometas solo visibles con un filtro de luz de sodio que enseguida interpret como las marcas definitivas de su propio rastro futuro. Partculas oscuras creaban a su vez una secuencia inestab le de anillos en constante rotacin en torno a centros gravitatorios que se multiplicaban en una turbulenta danza aleatoria de sist emas nacientes. Tal vez era un mal pronstico lo que poda descifrarse a simple vista, viendo aquel catico conglomera do de espirales superpuestas en procesin. Jeremas quiso ver all un retrato de su alma a punto de escaprsele hacia la singularidad de otro conglomerado de circunstancias. La transmigracin no era acaso, al mismo tiempo, la situ acin hipercrtica donde todo confluye y se acopla para la creacin de otra secuencia de universos? Ignoraba la respuesta pero Jeremas asinti en silencio mientras una increble paz se animaba susurrante alla en el fondo de sus ojos exhaus tos. Semejante al sol, su alma estaba manchada, era un foso turbulento que engendra y devora la luz como un dra gn invencible contra el que no valen San Jorges, Alejandros ni trampas Teolgicas, aunque, probablemente, tambin como el sol, tampoco sera eterna. Con placer pero ya sin sensibilidad en las manos, Jeremas palp las mltiples caras del espejo visceral del icosaedro que delimitaba con profusin de refracciones lo interior de lo exterior: la pupila de cclope de la nave. Afuera no vea nada ms que una sombra casi perfecta que lo abrazaba todo sin esfuerzo ni finalidad aparentes; era una penumbra densa que contena un ojo central, tal vez un nudo de gas y polvo, como la nebulosa del Ojo de gato; o el verdadero ojo de Dios finalmente prest ndole toda su atencin con la terrible fijeza con que Saturno contemplaba a sus hijos, a manera de despedida, segundos antes de devorarlos. O ac aso eran capas de galaxias ilu soriamente superpuestas por las deformaciones hexagonales del inadecuado vidrio estriado del ventanal de observacin? El doctor Jeremas no lo saba o no quera precisarlo y, aunque ya haca dos hor as y once minutos que estaba clnicamente muerto, comenz a comprender que, cuando se estaba enraizado como l en una cp sula peregrina pero profundamente lejos del origen y de la finalidad que le prefiguraban sus propias estructuras cau sales, se haba entrado ya en los pastos cuaternarios de una vida mayor. La prdida del significado de la misin se transformaba en una finalidad en s misma. El crculo del periplo se haba cerrado o abierto abruptamente desde el propio centro de Jeremas Golpitz. La Misin ZERO haba sido aniquilada a una aceleracin inexpresable y en su luga r ahora creca un vaco impecable, un desasosiego compacto cuyas nervaduras podan palparse como las de un hacha de silex que nunca hubiese sido utilizada esperando a ser alcanzada por el roce y la voluntad singular de las manos m as extraviadas del universo: las manos transubstanciadas de Jeremas. V Pareca un pantano cubierto de cirros y de alguna especie de niebla ardiente, pero un espacio inamovible eclipsaba toda forma de movimiento ilusorio. Solo all y en aquel inst ante todo era eterno, definitivo e imborrable. Lo que all sucedi, ocurri para siempre. Y no haba error ni relatividad ni prximo deslumbramie nto. Todo era Aquello y Jeremas era eso: minuciosamente todo. Se visualiz como una abertura cuyo espectro era seme jante a un hombre muerto que avanza arrodillado. Se pens infinitamente dividido como un teclado solitario y roto, exqui sitamente destrozado en millones de fragmentos que se reanimaban siguiendo determinadas pulsaciones ubicuas. Los br azos extendidos y dispersos los reconfigur al centro de un espejo invisible del que brotaba un calor esencial aunque muy imperfecto todava. Acerc sus odos a unas lminas de platino que yacan en su poder; estaban mancha das por el severo hielo de dixido de azufre y no eran precisamente hermosas, pero comenz a escuchar en su inte rior la respiracin del vaco que se abra paso hacia l, haca Todo, inexpresivo y devastador: una respiracin desap acible que estallaba en todas direcciones. Decidi que haba que esperar como se separara una ltima puesta de Sol; y esper hasta que nada qued por hacer excepto

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improvisar una mscara para aquel despertar del caos ren aciente. Sobre un pao de piedra cubierto por un delgado manto sulfreo, que tambin estaba justo all, en sus manos, Jeremas traz con cierta esmerada precipitacin y rasgos infantiles un mar de bisontes enfurecidos que le daban caza a una turba humana en estampida. La recreacin de esta imagen pareci agotarle y se detuvo. Abri la boca y encontr ya en ella el extremo de una cuerda roja y blanca que colgaba del cielo raso de aquel momento y comprendi que estaba siendo amamantado. Luego, buscando una posicin de reposo, se abraz a s mismo como quien oprime en un haz de trigo fresco los curiosos huesos fusiformes de todo el tiempo extinguido. C on unas simples agujas, que tambin yacan en su poder, quiso ensayar un nuevo primer llanto, incontenible, para repr oducir la crisis del trmino traumtico de la existencia fetal hacindose una docena de veloces incisiones. Pero la sangre no brot de las blancas heridas, se resista a escapar; poda sentir, no obstante, su olor inconfundible invadindolo de vrtigo con su tibieza ancestral que manchaba sin remedio la orbitela de su rito solitari o. Poco despus redescubri, al alcance de sus manos, muy cerca del vientre, pero tambin fuera de s, el lecho del Verbo que era su propio lecho. Lo vislumbr girando en contra de cualquier rumbo imaginable, semejante a una esfera lquida de filosa superfi cie donde el ms leve roce podra destejerlo Todo. Supo entonces que estaba a su alcance elegir nuevamente y acaso por mucho menos de un instante, hacer suyo el ms singular y terrible de los actos. Fue en ese momento cuando, sin poder evitar las lgrimas y con la garganta endurecida por un nudo de amargas confianzas, Jerema s dijo finalmente, a modo de comienzo: Hgase la sombra! Aunque era un magma negro de saturacin extrema que dola de so lo creer en ello, casi como una luz invertida que se desplazaba hacia el abierto interior de todas partes, Jerem as vio, o crey ver, que la sombra era buena, siempre fresca y aparentemente incorruptible Y la sombra se hizo. Jos Luis Farias. (La Habana, 1972). Escritor y pintor. (UNEAC, IWA). Autor de Incuria relatos, Ed. Z, 1993, y de El resto ms blanco poesa, Ed. Sur, 2006. Figura en Novsimos narradores cubanos Salvador Redonet, Universidad de Zaragoza, 1999; Heridos por la Luz poesa, Jess Souza, Universidad de Guadalajara, 2002, y Literatura judeolatinoamericana Stephen Sadow, LAWI, New York, 2008, entre otr as antologas. Ha ofreci do conferencias en New York City University y Cornell University. Recibi el Premio Dragn, Cubaficcin 2003; la Beca Prometeo de Poesa 2001 y menciones en concur sos literarios nacionales e internacionales. Su obra plstica ha merecido premios nacionales en Cuba y en Espaa y se conserva en colecciones y museos de Europa y Estados Unidos. Ilustracin: Jos Luis Farias

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Seccin humor UN MUNDO MEJOR ES POSIBLE Eduardo Del Llano Rodrguez Le explicar cmo funciona dijo Nicanor, operativo pr imero debe decir la frase. No bien usted atraviese la puerta, habr un par de segundos en que se sentir perdido. Como cuando termina un sueo y empieza otro. Puede que le parezca ms tiempo por el rollo de la relatividad, pero son dos segundos just os. Entonces aparecer en la Habana. Concretamente, frente al Capitolio, al lado de la librera. No parece complicado evalu el cliente, que haba dicho llamarse Rodrguez. No he terminado. Para regresar debe volver justo al mismo sitio, y decir en voz baja pero audible la misma frase, que es El sueo de la razn produce monstruos. Apntela. Si se equivoca en una slaba, el Tnel no se dar por aludido. Y slo tiene una oportunidad. Comprendo. Y lo ms importante de todo: slo puede estar una hora en la Habana. Ni un segundo m s. En caso contrario, no slo se quedar usted atascado all, sino que el Tnel dejar de func ionar para siempre. Rodrguez lanz un bufido de contrariedad. Era un tipo co rpulento, calvo, con mal aliento perceptible a un metro de distancia. No me joda. Quiero ir a ver a alguien en Alturas de la Li sa. Cree posible ir de Centrohabana a la Lisa y regresar en una hora? Coja un taxi en dlares. Le repito que esa condicin es abso lutamente esencial. Si no la cumple, se acab el Tnel, y a sacar pasaje en avin como todo el mundo.

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Oiga, eso est muy raro dijo Rodrgu ez, suspicaz Quiero decir, para estar seguro de que el tiempo lmite es una hora, alguien tiene que haberse pasado, verdad? Si no, cmo puede saberlo? Lo pone en el Manual de Instrucciones. El cliente se qued mirando a Nicanor durante casi un minuto, con la expresin de quien est seguro de escuchar a continuacin algo como n, es jodedera ma. Me est diciendo que un Tnel espaci otemporal con puerta de entrada en su piso de Madrid y salida frente al Capitolio habanero vena con Manual de Instrucciones? Exacto. Es lo ms absurdo Y quin lo hizo? Ni idea. Pero he verificado todas las reglas susceptibles de comprobacin excepto esa, y siempre ocurre tal y como advierte el Manual. No hay razn para pensar que en ese caso sea diferente. Y todo el mundo lo cumple? P informales, los cubanos Esa es la razn de que el servicio que ofrezco se limite a gente de confianza, o muy recomendada, como es su caso. Y la gente del interior? Porque, si el plazo es una hora, slo le servir a los habaneros. Oiga, que yo no dise el Tnel. El que quiera ir a Pinar del Ro a ver a la familia est jodido. Mi oferta es para gente que va a la Habana a hacer algo urgente y concreto. Pierdo mucho dinero, pero es la nica forma de garantizar que la puerta siga abierta. Ya que toca el tema del dinero, por qu lo exige todo por adelantado? Lo normal sera la mitad antes, la mitad despus. Si sale mal No saldr mal. Funciona siempre. Y si saliera mal sera culpa suya, y me habr jodido el negocio, y nada podra compensarme. Rodrguez mir con melancola el bulto de billetes que, a la entrada, haba depositado sobre la mesa. Era mucho, pero an bastante menos que lo que costaba un pasaje de avin de ida y vuelta a la dscola Antilla. Como comprender continu Nicanor otra consecuencia de es a regla es que la gente de aqu puede ir de visita all, pero los de all no pueden venir aqu. Ningn cubano de la isla vendra a Madrid por una hora. Pero uno podra quedarse all unos d as, para que una persona de su c onfianza se pase ese tiempo en Madrid. Nicanor enarc la ms escptica de sus cejas. Una persona de su confianza? Eh, s. Mi novia de all. He estado tratando de traerla, pe ro usted sabe, si no es un familiar directo es muy difcil, as que pens bueno, por lo menos que se pase una semanita Cunto tiempo hace que no la ve? Cuatro aos. Y, sin embargo, se sacrificara por ella, quedndose una semana en Cuba para que la chica haga turismo en Madrid, confiando en que pasado ese tiempo ella regresar a la Ha bana motu proprio. Vaya, sin necesidad de tortura. Claro. Ya veo dijo Nicanor slo puedo decirle que, afortuna damente para usted, lo que propone es imposible. El mismo objeto fsico que va en una direccin tiene que regresar en direccin contraria. Rodrguez hizo una mueca. Qu se le va a hacer. Bueno, an puede arrepentirse y llevarse su dinero. Eso s, le advierto que si se queda ms tiempo en la Habana no slo no podr regresar, sino que, si consigue hacerlo alguna vez en el futuro, no se le ocurra venir a Madrid, ni siquiera a Europa, porque habr mucha gente buscndole para matarle. No soy un nio malcriado dijo el gordo con altivez hagmoslo. Estoy listo.

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Nicanor asinti, y se guard el dinero en el bolsillo. Ya que va, necesito que me haga un favor dijo Nicanor lla me a casa de mis padres y pregntele a la vieja si lo que me pidi lo necesita en supositorios o en pomada. Haban transcurrido cincuenta y cinco minutos, y Nicanor empezaba a ponerse nervioso. La mayora de los novatos regresaban antes de que se cumpliese la hora. Estimaban, a la luz de su experiencia, que en la Habana es mejor adelantarse media hora para no atrasarse demasiado. Reljate, le orden su yo ms razonable, hace dos aos que descubriste el Tne l, habr pasado por l casi un millar de personas, y no ha ocurrido un solo accidente. Gracias a eso sobrevives sin trabajar y haces felices a muchos compatriotas. No, si va a resultar que eres el nico cubano que hace algo concreto por el prjimo. Nicanor haba descubierto el Tnel por casualidad, un domi ngo por la tarde, justo al regresar de su primera e inolvidable visita al Museo del Prado. En ese momento ya llevaba tres aos largos en Madrid, trabajaba de ayudante en una carpintera y nunca le alcanzaban el tiempo o el di nero, de tal suerte que los domingos, cuando es gratis la entrada al Prado y otros museos, se los pasaba holgazaneando en el pisito que comparta con un taxista colombiano. Aquel domingo necesitaba una excusa para invitar a una chica, as que sugiri un poco de pintura. El resultado fue que la chica se aburri a la semana, pero la de Goya fue una epifana que cambi su vida. Frente a las Pinturas Negras tuvo una emisin espontnea de espiritualidad. De vuelta en su piso, repiti el ttulo de uno de los grabados ms inquietantes, y esas palabras en ese sitio concreto entre el bao y la cocina revelaron la puerta y el Tnel. Enseguida hizo un primer viaje tentativo, y tras un rato de desorientacin y pnico frente al Capitolio, repiti la frase y regres. Al hacerlo, el Manual de Instrucci ones estaba sobre la mesita de barato art nouveau que haba recuperado unos meses antes, intacta, de la basura. Supuso que la activacin del Tnel provocaba la aparicin del Manual en forma automtica, pero la verdad es que suponerlo no exp licaba nada. El Manual, por otra parte, era un folleto funcional cuyo diseo e impresin no se adjudicaba nadie en la primera o la ltima pgina. Se resign, pues, a aceptar que era el afortunadsimo portero de una abertura espaci otemporal con vista a la Habana. La utiliz varias veces, y luego empez a alquilarla con cautela a los amigos, establ eciendo un precio fijo e invariable. Aceptaba entre seis y diez clientes a la semana, personas que necesitaban ver a un pa riente, llevar medicinas, traer papeles. Una vez supo de alguien que pretenda usar el Tnel para hacer sabotajes en la Habana, y le neg el acceso. Mientras l pudiera controlarlo, el Tnel servira para ayudar a la gente, no a los polticos. Empez a venir gente de todo el pas, luego de otros punt os de Europa, incluso un tipo desde Mxico que asegur que, con tal de librarse de los trmites de entrada y el control, hara cualquier cosa. El Tnel se convirti en leyenda, y Nicanor en un apstol. Al cabo de seis meses, dijo adis a la carpintera. Rodrguez emergi de pronto. El amo del Tne l mir el reloj: cincuenta y nueve minutos. Dice tu madre que es mejor en pomada. Ya haba comprado los supositorios se quej Nicanor, algn tropiezo? N, todo estelar. Necesit casi diez minutos para encontrar un taxi, pero el tipo se puso en la Lisa en menos de veinte. Le dije que me esperara, estuve cinc o minutos con la jeba, y vuelta al Capitolio. Todo bien con su novia? S. Bueno, una vecina le acababa de pintar las uas, as que muy cariosa no pudo ponerse. Pero le alegr verme. Est igualita. Se ti de rubio. Le asien ta. Me dijo que la prxima vez le avisara, para descongelarme un encuentro de pollo, pero le expliqu que no haba tiempo. An as, vali la pena, no? Seguro los ojos de Rodrguez brillaron haca un calor del carajo, y en el Capitolio un polica me mir raro, pero la Habana es la Habana. Me alegra que le haya gustado repuso Nicanor, y comp robar que se lo ha tomado en serio. En fin, ya sabe, vuelva cuando quiera. Eso s, llame antes para concerta r una cita. En verano o a fin de ao, a pesar de mis advertencias, se arma all afuera un tumu lto con pretickets y cola de fallos. Rodrguez estrech la mano de Nicanor. Luego lo abraz. Y lue go, ya en la puerta, se volvi y le dijo que lo invitaba a una caa en el bar de los bajos.

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Nicanor meti casi medio kilo de pomada medicinal en los bolsillos interiores de su chaleco de fotgrafo de segunda mano, se coloc en el sitio exacto e invoc el grabado de Goya. La psicodelia del viaje no era nada en comparacin con el golpe de luz y calor. La Habana herva en ms de un sentido. Nicanor permaneci unos segundos sin moverse, sin tiendo como el peso de su chaleco se duplicaba. Nadie pareci fijarse en l. Para lograr ese efecto, el viajero hab a proletarizado previamente su vestimenta y maneras; si lo tomaban por un turista, enseguida se vera acosado por gente que le ofrecera el paraso en porciones. Respir con naturalidad y ech a andar. Un menhir azul le cort el paso. Su identificacin, ciudadano. Nicanor asinti con exagerada urbanidad y le cedi al po lica su carnet de identidad, que haba conservado primero por descuido y, despus de la revelacin del Tnel, por necesidad. Para casos como ste. De Miramar ley el otro con ahnco, se puede saber qu haces en Centrohabana? T no trabajas, chico? Me deban tres das de vacaciones. Hoy quera pasear un poco. Hacer visitas. Ir a libreras. Como esa. Vas a entrar ah? Acabo de salir. Mentira dijo el polica, jubiloso, yo estoy aqu desd e las ocho de la maana. Todos los das. Apareciste de pronto, no s como. Ayer fue otro, un gordito calvo, pero cre que sera una distraccin ma, as que hoy me puse p eso. Qu llevas ah? Nicanor exhibi las medicinas. Una pomada para la vieja. Tanta? Y de dnde la sacaste? Eso no se vende aqu. Todava tiene hasta el precio pegado. La resolv. Ya sabe. No, no s. Pero me voy a enterar. El agente del orden empu demostrativamente su walkie talkie. Antes de hablar, ech una ltima y fugaz mirada a su presa. A ver, a ver dijo Nicanor, interpretando la expresin del otro no hay manera de que podamos arreglar esto? No s. Dmelo t. Entonces el viajero record que slo llevaba encima algo de calderilla y una tarjeta de crdito que no estaba seguro de que sirviera a este lado del ocano. Tendramos que ir a un Banco Internacional, o a un Hotel. Para qu? Para sacar la verdad es que, bueno, yo no vivo aqu. Aqu donde? Hace cinco aos vivo en Madrid. Madrid. Eso es Espaa. El polica segua considerndolo con suspicacia, pero abati el walkie talkie, lo que a todas luces constitua una buena seal. Aunque vivas afuera, no puede ser que salgas del aire. Ni los americanos hacen eso. Es que tenemos un Tnel. Un Tnel desde Espaa a La Habana?

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Nicanor saba que haba tomado el cami no equivocado, pero por ms que su cerebro trabajaba a toda velocidad buscando las variantes ms inofensivas, el polica lo arrastraba a aguas profundas. T crees que yo me voy a tragar eso, compadre? T crees que todos los policas son comemierdas? Nicanor decidi contestar oblicuamente. No es un Tnel bueno, como el tnel de la Habana. Es algo que tiene que ver con la Fsi ca, lo que los astrnomos llaman agujeros de gusano De gusano? Ahora Nicanor comprendi que estaba perdido. Decidi que de todos modos iba a ejercer hasta el final su derecho al pataleo. Mire, no se refiere a gusanos en sentido poltico T te vienes conmigo a la estacin. Me encantara, pero la verdad es que tengo que regresar enseguida. Vamos, chico, no quiero tener que ponerme bruto Un momento. Has dicho regresar? S. El polica demor unos segundos en formular su conclusi n, como quien no puede creer que el nmero premiado coincide con el de la boleta que tiene en la mano. O sea, que segn t, uno se mete por ese tnel y va a salir en Espaa. S, pero no replic Nicanor, ate rrado slo puede regresar quien Ensame el Tnel. Y lo tom por un brazo. El viajero, obediente, llev al polica hasta el emplazamiento exacto de la puerta invisible, a cosa de un metro de uno de los pilares del portal. El hom bre de azul dio un paso, inspeccion el aire con palpable escepticismo, y luego mir a su alrededor. Esto no es Espaa. No, claro. Hay que decir el sue o de la razn produce monstruos Qu hay que decir qu? Es una frase de Goya. De quin? Nicanor le hizo un breve esbozo biogrfico del genio zaragozano. Escuche dijo luego, poniendo en sus palabras el tono de fe rviente splica con que Doroth y le pide al Mago de Oz que la ayude a regresar esto funciona hace un par de aos, y le soluciona problemas a mucha gente. Le traje estas medicinas a la vieja. Djeme ir. Si no regreso en una hora, el Tnel se cerrar para siempre. El polica lo mir con incredulidad. Me cuentas que los gusanos han hecho un tnel para entrar ilegalmente a nuestro pas, y esperas que no haga nada. No me jodas, caballo. Claro que, antes de informar, te ngo que comprobarlo. No quiero que el mayor Rocasolano se burle de m. No funcionar advirti Nicanorno se puede ir desde aqu si no se ha venido antes. Encima, es un Tnel discriminatorio. Y si vamos los dos? Tiene que regresar el mismo cuerpo, lo siento. Me habra escapado hace un momento, cuando le dije la frase clave, pero usted no me suelta. El representante de la autoridad se pas por la frente la mano libre. El eterno bochorno habanero se ensaaba con l: su uniforme se oscureca en todas las articulaciones, una cas cada aceitosa flua bajo su gorra. Era un momento difcil. Era una decisin difcil.

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Confa en m dijo Nicanor Por favor, djame ir. Y si todo esto es un cuento? Me viste aparecer de la nada. Y a Rodrguez ayer. Eso no es ilegal, pero es un hecho. Est bien, creo en el Tnel. Pero no tengo por qu creer en tus buenas intenciones. En que no sea un plan del enemigo. Eso es verdad. No tienes por qu hacerlo. El polica se recost al pilar. El Tnel es lo nico que tenemos que an est al margen de la poltica filosof Ni canor, si no somos capaces de preservarlo El polica lo mir sin expresin. Apart la vista. Hizo una mueca. Hay una posibilidad para ti aadi el ex carpintero, ya conoces la frase. Espera un par de minutos despus que yo me vaya, y sala. Eso s, no puedes estar ms de una hora en Madrid, o se joder el Tnel. El polica mir con tristeza al Capitolio. N, brder. Despus no hay quien viva con eso. Nicanor mir su reloj. Ya no me da tiempo de entregarle las medicinas a la vieja. Djamelas dijo el agente si me das la direccin, yo se las llevo. Y no me mires as, que no me las voy a robar. Vete echando antes de que me arrepienta. Gracias dijo Nicanor. El otro lo tendi un bolgrafo y un papel. El viajero apunt las seas y le entreg las medicinas. Entonces el polica le solt el brazo y dio un paso atrs. Nicanor pronunci la frase y desapareci. Un par de transentes se haban detenido, estupefactos. Y ustedes qu coo miran? dijo el polica Vamos, circulen. 24 de agosto de 2007 Eduardo del Llano Actor, narrador, guionista y director. Fundador y director del grupo de creacin literaria y teatral NOS-Y-OTROS. Naci en Mosc, en 1962. Licen ciado en Historia del Arte en la Universidad de la Habana en 1985, dur ante la dcada de 1980 estuvo integrado en el grupo teatral y literario NOS-Y-OTROS. Se form con Jorge Goldenberg, Tom Abramsy Walter Bernstein en la elaboracin de guiones cinematogrficos, al tiempo que desarrollaba su labor como profesor en la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de la Habana (Historia del Arte Latinoamericano y Fotografa). En su faceta como escritor, destacan: Los doce apstatas (1994). Nostalgia de la babosa (1993) (poesa). El elefantico verde (literatura infantil), (1993). Criminales (cuentos), (1994 ). La clessidra di Nicanor (1997). Obstculo (1997). Los viajes de Nicanor (cuentos), (2000 ). Tres (2002 ). El beso y el plan (cuentos). Como cineasta destaca en va riados cortos y lar gometrajes como 1990, Alicia en el pueblo de maravillas (Co-guionista. LM Ficc.). Di r. Daniel Daz Torres. 1994, Apagn (Co-guionista. CM Ficc. para video.). Dir. Delso Aquino. 1996, El mago y la bicicleta (Co-guionista. CM Ficc. para video). Dir. Delso Aquino. Filminutos 25, 29, 34 y 48 (Chistes breves para Dibujos Animados). 1997, Kleines Tropikana (Co-guionista. LM Ficc.). Dir. Daniel Daz Torres. 1998 La vida es silbar (Co-guionista. LM Ficc.). Dir. Fernando Prez. 2000 Hacerse el sueco (Co-guionista. LM Ficc.). Dir. Daniel Daz Torres. 2004, Monte Rouge (Guin y Direccin. CM Ficc.). 2005, High Tech (Guin y Direccin. CM Ficc.). 2006, Madrigal (Co-guionista. LM Ficc.). Dir. Fernando Prez. Photo Shop (Guin y Direccin. CM Ficc.). Homo Sapiens (Guin y Direccin. CM Ficc.). 2009, Brainstorm (cortometraje). Fue guionista de Lisanka de Daniel Daz Torres. Director y guionista de Cubanos en primer pl ano: Sidra Casanova Director, guionista y productor de GNYO (largometraje documental, digital, Sex Machine Producciones, 2009). Director y guionista de Pas de Quatre (cortometraje de ficcin, HD, Sex Machine Producciones, 2009). Director y guionista de Ach (cortometraje de ficcin, HD, Sex Machine Producciones, 2010). Director y guionista de Pravda (cortometraje de ficcin, HD, Sex Machine Producciones, 2010). Director y guionista de Exit (mediometraje de ficcin, HD, Sex Machine Producciones, 2011). Da Vinci. Ficc. 2011. Productora: ICAIC. Ilustracin: Rodolfo Valenzuela (Komixmaster)

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R eseas A XIS M UNDI. EL MUNDO EN SU EJE Gente Nueva publica una antologa del cuento fantstico. Conversamos con uno de sus autores por Yimel Daz Malmierca Desde la Antigedad la litera tura hosped a la fantasa. Entonces se deca que el eje del mundo (axis mundi) estaba justo all, donde crecan leyendas y mitos. Uno de los ms destacados escritores franceses, Guy de Mauppasant (18501893), asegur tiempo despus, que entre los secretos de la literatura fantstica estaba el de combinar lo maravilloso y lo inslito, categoras diferentes en tanto el cuento de hadas (prototipo de lo maravilloso) permite racionalizar lo sobrenatural, mientras que en lo inslito las respuestas se debaten entre lo racional y lo imaginado. Disquisiciones en torno al tema han provocado a crculos y talleres literarios durante mucho tiempo. Ahora la editorial Gente Nueva intenta aproximarse publicando la primera antologa cubana de cuentos fantsticos, Axis Mundi La compilacin corri a cargo de dos fervientes lectores devenidos escritores: Elaine Vilar Madruga y Jeffrey Lpez Dueas. A propsito, conversamos con Jeffrey: Cmo delimitas las frgiles fronteras existentes entre la literatura fantstica y la fantasa heroica? Dnde ubicaras Axis Mundi? El gnero se llama literatura fantstica y dentro de l hay varios subgneros, como pueden ser la fantasa heroica, el realismo mgico de Alejo Carpentier, Isabel Allende o Gabriel Garca Mrquez, y la ciencia ficcin. Este es solo mi criterio, definir nunca ha sido fcil, siempre hay quien opina diferente, no obstante, Axis Mundi es un libro de fantasa en general. En su s pginas predominan la magia y el mito, aunque no deja de aparecer el acero. A qu te refieres con acero? La fantasa heroica tiene una gran carga de magia, y criatu ras fantsticas, pero tambin de combates picos, al estilo de La Ilada y La Odisea por tanto, espada, hachas y lanzas juegan un papel preponderante. Llamo acero entonces a las armas que llevan todos los hroes pa ra enfrentar al villano de turno. Consideras tarda la llegada del gnero a los crcu los de creacin literaria en Cuba? Qu razones lo explican? No creo que el gnero haya llegado tardamente, hace mucho que se lee y escribe, lo que sucede es que muchos autores y editoriales no la consideran literatura seria. En Cuba, desde las dcadas de los 70 y los 80 del pasado siglo, se viene incursionando en l. Autores co mo Rafael Morante, Dain a Chaviano, Chely Lima, Alberto Serret y Gina Picard escribieron cuentos y novelas donde mezclaban la fantas a y la ciencia ficcin. Con posterioridad Yoss, Michel Encinosa y otros continuaron ese camino. Lo que s es reciente es el apoyo de las editoriales.

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Por qu recomendaras la lectura de Axis...? Por qu alguien se leera un libro? La respuesta a e sa pregunta servira en este caso, y tambin aunque quizs mi opinin no resulte imparcial permite disfrutar de una buena lectura de un gnero que los cuba nos no encontramos habitualmente en las libreras. Axis ... propicia el aprendizaje de otras culturas y religiones del mundo. Adems nos permite soar y recuperar la confianza en determinados valores que estn cayendo en desuso, como la lealtad y la amistad. Cuentos de BajavelBajavel, tierra libre del estilo de vida corporado. Introducen al lector en un mundo donde la inteligencia artificial ha alcanzado un alto nivel de desarrollo y su interaccin con los seres humanos genera atractivos conflictos, cuyos desenlaces son catalizados por valores como la amistad, el amor, as como por el deseo de defender la identidad personal. Bajavel, tierra libre del es tilo de vida corporado. Tierra fuera del control del gobierno. Resguarda do de la expresin personal, rincn anti-estructuras. La pradera virtual d onde liberar el instinto humano de soar. Lo desconocido, lo nunca imaginado, siempre posible de ser encontrado, de ser creado y compartidos. De esta manera el narrador nos presenta el sugestivo universo ficcional en que se desenvuelve Cuentos de Bajavel Estos relatos introducen al lector en un mundo donde la inteligencia artificial ha alcan zado un alto nivel de desarrollo y su interaccin con los seres humanos genera atractivos conflictos, cuyos desenlaces son catalizados por valores como la amistad, el amor, as como por el deseo de defender la identidad personal. Los hackers, el ciberespacio, los complejos submarinos, la marginalidad, son algunas zonas temticas que nos acercan tanto a la periferia como al ncleo mismo de este mundo. Leonardo Gala Echemenda (La Ha bana, 1972) Narrador. Su cuento Ed Dedos obtuvo el primer premio Salomn en 2008 y fue incluido en la antologa Crnicas del Maana (Letras Cubanas, 2009). Ha publicado la novela Aitana (Editorial Gente Nueva, 2010), que fuera galardonada con el premio La Edad de Oro en ciencia ficcin y policaco en 2009. Colabora en el proyecto Dialfa-HERMES y en el taller literario Espacio Abierto Varios de sus cuentos y artculos han aparecido en revistas fanzines digitales. Es Ingeniero en Informtica.

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CONCURSOS Premio Calendario de Ciencia ficcin La Asociacin Hermanos Saz, con el au spicio del Instituto Cuba no del Libro, la Casa Edit ora Abril y el Fondo de Desarrollo para la Cultura y la Educacin, con el obje tivo de estimular la creacin literaria entre los jvenes escritores, convoca al Premio Cale ndario en su edicin de 2013. Podrn participar escritores de hasta 35 aos, sean miembros o no de la AHS y que no hayan recibido el premio con anterioridad en el gnero que concursa. Se entregar un pr emio en los gneros de poes a, cuento, ensayo, literatura infantil, teatro y Ciencia Ficcin consistente en diploma acreditativo, $3000. 00 pesos MN y la publicacin de la obra en la coleccin Calendario de la AHS y la Casa Editora Abril. Los libros presentados, en original y dos copias, debida mente mecanografiados y presillados, debern ser inditos y tener una extensin de hasta 80 cuartillas. Los participant es se acogern al sistema de lema o seudnimo y en sobre aparte incluirn los siguientes datos: nombres y apellidos de l autor, nmero de carn de identidad, direccin, telfono y sntesis curricular, as como la declaracin de que el proyecto responde efectivamente a un libro inconcluso e indito. El jurado estar integrado por prestigiosos escritores de nuestro pas. Los resultados se darn a conocer en acto pblico durante la Feria Internacional del Libro, en Ciudad de La Habana, en febrero de 2013. Los trabajos se recibirn hasta el 31 de octubre de 2012 en la s sedes de las filiales provincia les de la AHS o en su sede nacional. PREMIO HYDRA 2012 Noveleta de ciencia ficcin y fantasa. Vence 1 de diciembre 2012 BASES: Las obras debern ser inditas y no estar comprometidas con ningn otro premio nacional o internacional. Se presentarn en original y dos copias por el sistema de pli ca, firmadas con seudnimo. En sobre aparte se consignarn los datos personales del autor. Los materiales deben tener una extens in entre 80 y 120 cuartillas y se enviarn impresos en pgina A4, con letra Arial a 12 puntos e interlineado doble. Se otorgar un premio nico consistente en mil pesos (CUP ), ms la publicacin de la obra en la coleccin Nbula, de la Casa Editora Abril y el pago de los correspondientes derec hos de autor. Podrn concederse hasta dos menciones. Los resultados se darn a conocer en la Feria del Libro del 2013. La convocatoria se har cada dos aos. Dirija su texto a Revista Juventud Tcnica, Casa Editora Abril.Prado 553 e/ Dragones y TenienteRey, La Habana Vieja, La Habana, CP 10200.

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Cuarto concurso de Ciencia Ficcin de La Cueva del Lobo Es un placer para m invitarlos a participar en nuestro Concurso de Relatos de Ciencia Ficcin por cuarto ao. Ante todo agradecer nuevamente a nuestros lectores quienes a travs de sus visitas han conseguido que nuevamente estemos listos para arrancar con el concurso ms temprano que nunca! Muchas gracias! :D El ao pasado arrancbamos en Julio, y este ao estamos arra ncando a finales de Marzo. Es to nos va a permitir algo muy interesante, que pasaremos casi todo el ao con el concurso, el periodo de recepcin de relatos arranca maana y termina el 30 de Noviembre Son ocho meses, una oportunidad bastante amplia, lo que es muy apropiado pues s que muchos de nuestro s participantes habituales no estaban pr eparados (aunque yo les avis) para que el concurso arrancara tan pronto. Y no olvidemos que el premio del conc urso va aumentando a medida que van llegando mas visitas y va pasando ms tiempo, as que es seguro que el premio de este ao ser mas interesante que el del ao pasado. Quiero tambin agradecer nuevamente a todos los escritores que han participado en nuestro concurso a travs de estos aos y que han colaborado para que este blog y este concurso sean una parte relevante del panorama de la Ciencia Ficcin en espaol. Gracias. Cada ao los relatos estn mejores y mejores, Hagamos que este sea el mejor concurso hasta la fecha! :D Tambin muchas gracias a nuestra gran comunidad a quienes publican sus artculos por aqu, Eduardo Romero (Cidroq), Guillermo Moreno (William DarkGa tes), Ren Lara, Sergio Aguilera; a todos aquellos que participan con sus comentarios, que nos siguen y nos promueven en las redes sociales, a quienes ha n donado para engordar an mas el premio, a todas las personas que forman part e de nuestra comunidad, muchas gracias :) Gracias tambin a nuestros anunciantes y a Project Wonderful que a travs de la publicidad nos dan la mayor parte de los fondos para este concurso. Reglas del Concurso 1) Pueden participar todos los escritores independientemente de su nacionalidad, o edad. Ca da participante presentar un nico cuento, original que no haya sido publicado antes. 2) Los relatos no excedern las 7000 palabras pertenecern al gnero de la Ciencia Ficcin, y estarn en espaol 3) Los relatos se enviarn al correo: vladimir.vasquez@gmail.com 3) Todos los relatos participantes aparecern en el blog La Cueva del Lobo como un post individual a medida que vayan llegando. 4) La Fecha de recepcin de relatos comienza el 30 de Marzo de 2012 y termina el 30 de Noviembre de 2012 5) El mejor relato ser determinado por un jurado 6) Quienes sean Jueces no podrn participar como autores 7) El pago del premio se reali zar preferiblemente a travs de PayPal Pero es negociable (as que si no tienes Paypal no te asustes). 8) El Valor del premio ser determinado por la s ganancias que genere el blog en publicidad (comenzando con 10 dlares) y adicionalmente agregaremos lo obtenido a travs de donaciones. Lo nico que he cambiado en relacin a ocasiones anteriores es el largo de los cuentos (en ruta al concurso de novelas) y por supuesto la longitud del concurso. No me queda mas que decirles que estoy esperando sus re latos, mucha suerte a todos, que gane el mejor: D.

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XXI CERTAMEN DOMINGO SANTOS, DE CIENCIA-FICCIN, FANTASA O TERROR En el marco de la XXX Hispacn se convoca el premio Domi ngo Santos en su XXI edicin, que se regir por las bases que detallamos a continuacin: 1. Podrn presentarse al certamen Domingo Santos todas aquellas novelas cortas escrita s en castellano que puedan ser encuadradas dentro de los gneros de ciencia-ficcin, fantasa o terror. 2. Las obras debern ser inditas. 3. La extensin de la novela deber ser de un mnimo de 40.000 palabras y un mximo de 50.000 palabras. Se aceptar solamente una novela por autor. 4. El plazo de recepcin de relatos concluye el 31 de agosto de 2012 a las 23:59 horas (GMT +1). 5. Los relatos debern ser enviados a travs de la cuen ta de correo electrnico siguiente: domingosantos.certamen [arroba] gmail.com. 6. Los escritos se enviarn como archivo adjunto en formato Word con tipo de letra Times New Roman, tamao 12, sin imgenes, marcos o elementos accesorios. Al principi o de cada novela se pondr el ttulo y seudnimo del autor. En otro documento adjunto se aadir la plica (con los datos personales del autor: seudnimo utilizado, nombre completo, direccin postal, telfono, fecha de nacimiento, DNI y direccin de correo electrnico). Ambos documentos se nombrarn con el ttulo del relato. En el caso de la novela en s, solo el ttulo y en el caso de la plica, el ttulo y a continuacin la palabra PLICA. 7. Los miembros de la Junta Directiva de la AEFC FT y de la FESFE no podrn presentar obras a concurso. Esta restriccin se aplicar tambin a los miembros del jurado y a sus familiares. 8. Los finalistas se harn pblicos el 1 de octubre de 2012 y el ganador se dar a conocer en la cena de gala de la Hispacn 2012, que se celebrar en Urnieta (Donosti) el da 12 de octubre (fecha an por confirmar). 9. Se establece un nico premio, consistente en 500 euros, a los que se aplicarn las deducciones fiscales vigentes, como adelanto de derechos de autor. La novela cort a ganadora ser publicada por Kelonia Editorial en formato tradicional y digital. La obtencin del premio implica la aceptacin por parte del autor de dicha publicacin por parte de esta editorial que efectuar una primera edicin de la obra galardonada. De esta primera edicin el autor no devengar otra cantidad que la establecida en el premio y no exceder en ejemplares al importe econmico recibido. Todo quedar reflejado en un c ontrato de cesin de derechos. Se har entrega del mismo en la Hispacn el da 12 de oc tubre en la cena de gala y es obligatorio que el premiado recoja en persona el premio o delegue en alguien para hacer lo. En caso de no hacerlo as, el premio pasara al siguiente nominado en el acta del jurado. El premio no podr ser declarado desierto. Tambin se establece como premio un lote de libros formado por un ejemplar de todos los Visiones y Fabricantes de Sueos de los que haya stock de la AEFCFT. Al igual que de Descubriendo Nuevos Mundos de la Federacin Espaola de Fantasa pica. 10. El jurado se har pblico el mismo da de la entrega de premios. 11. Todas las novelas presentadas recibirn acuse de recibo y no se mantendr ms contacto con el autor salvo en el caso de resultar finalista. 12. La presentacin al concurso implica la total aceptacin de estas bases.


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260
Havana, Cuba:
b Korad
April-June, 2012
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Quarterly
650
Science fiction, Latin America
v Periodicals.
Science fiction fiction
Periodicals.
1 773
t Korad.
4 856
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