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Disparo en Red

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Material Information

Title:
Disparo en Red
Physical Description:
Serial
Language:
English
Publisher:
Disparo En Red
Place of Publication:
Havana, Cuba
Publication Date:
Frequency:
monthly
three times a year
regular

Subjects

Subjects / Keywords:
Science fiction, Latin American -- Periodicals   ( lcsh )
Science fiction -- Periodicals   ( lcsh )
Genre:
periodical   ( marcgt )
serial   ( sobekcm )

Record Information

Source Institution:
University of South Florida Library
Holding Location:
University of South Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
usfldc doi - D42-00011-n10-2005-03
usfldc handle - d42.11
System ID:
SFS0024301:00010


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HOY: 24 de MARZO del 2005 DISPARO EN RED: Boletn electrnico de ciencia-ficc in y fantasa. De frecuencia quincenal y totalmente gratis. Editores: darthmota Jartower Colaboradores: Taller de Creacin ESPIRAL de ciencia ficcin y fantasa. Proyecto de Arte Fantstico Onrica. Anabel Enriquez Pieiro Juan Pablo Noroa Miguel Bonera Miranda Jorge Enrique Lage Coghan Victor Hugo Prez Gallo Ral Aguiar

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0. CONTENIDOS: 1. La frase de hoy : Viachelav Nasarov. 2. Artculo : Fascismo y ciencia-ficcin en la obr a de Robert H. Heinlein: Tropas del Espacio. Pedro A. Garca Bilbao. 3. Cuento clsico : Los que se alejan de Omelas, Ursula K. Le Guin. 4. Cuento made in Cuba : Tarot, Eliete Lorenzo Vila. 5. Curiosidades : Los hroes ya no son lo que era n. Identidad y diferencia en el cmic de fin de siglo. Fabin Gimnez Gatto. 6. Resea : Garbageland, Juan Manuel Santiago. 7. Humor : Manual del perfecto tirano. 9. Las cosas que vendrn : Jartower. 10. Cmo contactarnos? 11. Prximo Nmero

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1. LA FRASE DE HOY: “…Y es muy serio eso de tener que es tar demostrando la necesidad del bien. Eso significa que los milenios de desconfia nza y odio que convirtie ron el mal casi en un reflejo incondicionado an viven en la sangre de los adversarios; pero deber llegar el da en que el bien ser el reflejo inc ondicionado, cuando un llamado al mal provoque carcajadas unnimes. ¡Y ese ser el primer da de la razn!” Viacheslav Nazarov “La rebelin de los supros”. En Juego para Mortales Al ndice Al INDICE 2. ARTCULO: Fascismo y ciencia-ficcin en la obr a de Robert H. Heinlein: Tropas del Espacio. Pedro A. Garca Bilbao Robert A. Heinlein terminar por pasar a la historia como uno de los ms destacados escritores fascistas del siglo XX. Su novela Starships troopers, Tropas del espacio en su traduccin al castellano, ganadora del Premio Hu go en su edicin de 1960 -el galardn ms prestigioso de la ciencia-fi ccin mundial-, si tiene alguna bondad es la de darle voz y argumentos claros a la barbarie fasc ista en su modalidad estadounidense. Peridicamente a los foros de aficionados acude la polmica Heinlein-Fascismo. Los sentimientos y las razones se entrecruzan. En realidad es un problema que debieran dirimir los tcnicos: los politlogos y socilogos. El fa scismo est caracterizado por una serie de notas que lo definen: Estn presentes en la obra de Heinlein? Discutmoslo. Luego veremos si nos gusta o no, o si nos plantea algn problema moral situar a este autor donde debe.

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Se entiende que esta calificacin pueda resultar polmica y discutible, pero su debate nos permitira aclarar ms y mejor lo que se pret ende decir con ella. Heinlein escribi una apologa de la violencia, bas ndose en su supuesta condicin de partera de la historia. En sus tres cuartas partes, Tropas del Espacio est ocupada por las di sertaciones panfletarias de personajes que justifican y defienden un militarismo atroz, la supremaca del ms fuerte, la fuerza bruta como legitimadora de todo poder efectivo, a la vez que tildan a la democracia de degenerada y corrupta por de jar espacio de decisin a los dbiles e irresponsables, a los considerados inferiores; es decir, segn ellos, a la mayora de los seres humanos. O sea, fascismo puro. Su relato se desarrolla en un futuro no muy lejano, apenas un par de siglos. Durante ese tiempo, se nos dice, las democracias liber ales (en el sentido genuino, doceaista) condujeron al mundo a una guerra atroz. De entre las ruinas humeantes, de ese caos social absoluto nacido de la destruccin de las estr ucturas polticas y de las economas de las sociedades actuales, acab por surgir un Nue vo Orden. Les suena la terminologa? Un Nuevo Orden impuesto de forma natural por los veteranos excombatientes de aquellos conflictos bastardos que destruyeron el mundo tal y como era. Literalmente, sin rubor alguno, Heinlein expone c mo los Cuerpos Francos nacidos de la unin en hermandad de los antiguos soldados acabaron por extender su ley e impusieron un nuevo gobierno mundial basado en otro sistem a poltico, el mejor hasta la fecha, se nos insiste. Aquel en el que slo tienen de rechos quienes hacen servicio de armas, donde slo tienen ciudadana plena quienes estn dispuestos a obedecer y humillarse o a mandar sin admitir discusin, a matar o a morir por el me nor error. Un servicio de armas que, en la poca en la transcurre la accin, se centra sobr e todo en las contiendas estelares a las que la expansin por la galaxia ha llevado a los te rrestres. La descripcin del proceso de formacin y adoctrinamiento de un recluta vol untario en la Infantera mvil, las Tropas del Espacio del ttulo, representa el cuerpo central de la novela. Paul Verhoven, el director de cine holands, fue la person a escogida por Hollywood para llevar adelante la versin cinematogrfica de esta famosa obra. La pelcula ha sido un notable xito de taquilla y su estreno ha le vantado numerosa expect acin, quizs por ser una de las primeras historias de ciencia ficcin clsicas llevadas a la pantalla en los ltimos aos.

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Hace mucho que los aficionados a la ciencia ficcin escrita venan reivindicando guiones de pelculas basados en las novelas que crea ron escuela: la cosecha nunca fue demasiado numerosa, algunas versiones sobre Soy Leyenda de Matheson ( El hombre Omega -, con Charlton Heston) el viejo relato de Campbell sobre La Cosa (quizs esa pelcula de Jhon Carpenter sea una de las ms fieles adaptaciones de un texto literario de Ciencia ficcin), la excelente Fahrenheit 451 de Bradbury (de Truffa ut), la casi desconocida ¡Hagan sitio, hagan sitio! de Harry Harrison ( Soylent Green. Cuando el destino nos alcance .-. ), y casi siempre con numerosas transformaciones o traici ones al espritu de los relatos originales. Alguien que entienda debera escr ibir algn da un par de art culos sobre este asunto, pues el tema lo merece. Habr editor? De la potencialidad de la ciencia ficcin como fuente de historias cinematogrficas sugerentes pocos dudan, pero vivimos una poca en la que la mayora de la gente no lee y la imagen sustituye al texto cmo fuente de informacin. Cuando se escoge una historia de ese bancal, se suele hacer por una cuesti n economicista puramente, la industria no considera necesario respetar nada de lo que haya pretendido el autor, si es que pretendi algo. La tendencia actual no es otra que el que la ley del mercado sustituya al creador que quiere contar algo por un equi po de guionistas annimos y de pago, sujetos a los dictados de la productora, trocando su obra por un objeto artificial diseado para el consumo. Paul Verhooven ha reconocido, volvamos a la pe lcula, que ni saba qu ien era Heinlein ni haba ledo el libro Terrorfico. Se fi, no obstante, de la productora y del guionista (que fue quien ofert la idea de rea lizar el filme) y acometi el reto de convertir la historia en un espectculo cinematogrfico. En una entrevista al diario El Mundo Verhooven afirma estar ms influenciado por la poderosa fuerza visual de la directora favorita de Adolf Hitler, Leni Riesenthal, que por los escritos de Heinlein Y afirma, tambin, que sus recuerdos de la Holanda ocupada por los nazis constituyeron ot ra fuente de inspiracin. Sin duda aprendi la leccin. En la pelcula Starships troopers hay un elogio de la juventud y de la perfeccin fsica, del sufrimiento y del dolor como lugares donde pueden florecer camaradera y viril amistad; a la par, aparecen enemigos despreci ables e inhumanos, recrendose en el asco y la repulsin causada por los adversarios, potencindose sus aspectos ms asquerosos.

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Exactamente igual que la propaganda nazi; re ne todas las notas que caracterizan al fascismo. En una escena memorable, al final, el ms repugnante de los insectoides gime hecho prisionero entre la soldadesca, cuando uno de los protagonistas, el superhombre dotado de poderes telepticos, se acerca al monstruo y, en carndosele, su mente superior detecta sus pensamientos. Con sorpresa llena de placer se vuelve hacia los test igos del encuentro y grita: ¡Miedo, el monstruo tiene miedo!. Un estallido de regocijo recorre las filas de la tropa, estallando todos en aclamacione s y vtores. La victoria hu mana es segura con el valor demostrado de los infantes y la gua de los hom bres superiores, con lo que la historia pueda ya finalizar. Por si faltara alguna prueba, los uniformes de los oficiales y la tropa muestran un inequvoco parecido con la parafernalia na zi, destacando las trinch eras de cuero negro de la oficialidad cientfica, las guerreras de los pilotos o la esttica del Parlamento de la Federacin literalmente copiada del Reichstag hitleriano. Una delicia de pelcula. Atrs quedan las burlas hechas a una cient fica que intentaba exponer que quizs pudiera hablarse con el enemigo pues demostraba intelige ncia en su proceder, pese a lo diferente de su morfologa; un energmeno acalla con gr itos tal idea afirmando que siendo bichos asquerosos es una ofensa decir que puedan tener inteligencia de ningn tipo. El pblico actual puede creer que las inse rciones en la narracin flm ica de supuestos anuncios o noticiarios de propaganda de la federacin son bufos de puro ridculos, pero estn copiados literalmente de la propaganda anticomunista de los aos cincuenta. Literalmente. Tambin en otros aspectos menos ideolgicos la pelcula ofre ce aspectos discutibles. La tctica seguida por el ejrcito humano es bastante estpida Se limitan a invadir a cuerpo limpio las desoladas tierras de planetas le janos, enfrentndose a tiros con oleadas de insectos gigantes. Unas pasaditas de cazas arrasalotodo no siempre, y luego el avance de la fiel infantera a pelo. Si le unimos que por obligaciones del guin las armas son simples fusiles pesados de asalto con balas cinticas -las de toda la vida -, rozamos el absurdo. Heinlein, quien sera lo que fuese pero ente nda de esto algo, ofrece a sus infantes un armamento mucho ms conveniente : trajes armadura con protecci n total (espacial, nuclear, biolgica), servos para el salto y el vuelo individual, balas explosivas de alto poder destructivo, misiles porttiles (recuerden las armas de Depredador y se harn una idea). Todo eso como dotacin individual; cuando saltan las secciones de asalto (otro concepto

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cargadito de resonancias), la Flota ya ha plan chado la superficie pl anetaria y la cuestin consiste en destruir selectivamente lo que queda o asegurarse de no quede nada. Pero ¡claro!, los de abajo tienen me dios de defensa y las luchas son terribles en unos campos tipo tierra de nadie de la 1ra Guerra Mundial, ba tidos, eso s, por armas nucleares tcticas y otras horripilancias. Los desembarcos, en la obra escrita, los real izan desde la orbita, cayendo embutidos en sus armaduras de vaco y no en lanchones de la Navy tipo Liberacin de Somalia. Las tcticas de la Flota cinematogrfica son tan to rpes, apretujados a baja altura como si nada pasara, que los astronautas del filme tiene n bien merecidos los golpes que reciben. El filme contiene aadidos no presentes en la novela como las trepidantes escenas del asalto al fuerte; con ser excelentes y llenas de em ocin, resultan ridculas: son un remedo de Beau Geste (busquen P.C. Wren en la biblioteca ms cercana) con infantes e insectos en vez de legionarios franceses y beduinos o, si lo pref ieren, ya que quizs sea demasiado suponer qu alguien se acuerda de Siddi Bel Bes (e l mtico campamento base de la legin en Argelia), en vez de vaqueros e indios comanc hes en un fuerte del lejano Oeste americano: en un contexto de guerra galctica no resultan nada crebles (Por qu es una posicin abierta, sin techo? Por qu no hay armas f ijas automticas o artillera, o un simple campo de fuerza?). En la novela, las chinches, como apodan los pe rsonajes de Heinlein a los insectoides, son inteligentes, van armadas y usan naves espaci ales, pertenecen a una cultura tecnolgica, no a estpidas colonias de insectos galcticos, aunque su morfologa diferente y lo extico de su sociedad se muestren muy bien en la pantal la pese a estas diferenc ias de tratamiento (una tercera especie sale en la hist oria escrita: unos hu manoides, pellejudos en el argot de los infantes, quienes estn aliados con los insect oides hasta que un par de intervenciones selectivas de la Infantera Mv il les aconseja cambiar de bando). En el texto las chicas son pilotos natos por razones biolgicas: la mente femenina entiende mejor, se adapta mejor, a la cuatridimens ionalidad del hiperespacio. Bueno, ms o menos eso es lo que se deduce de las razones que llevan a la Carmen Flores literaria a la Academia Espacial. El encargado de selecci onar el reparto (en i ngls casting, por si alguien no entiende castellano; de nada) del filme fue un tipo afortunado: la cantidad y

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calidad de seres humanos femeninos y mascu linos hermosos que salen es notabilsima y uno de los mayores reclamos de la pelcula. Con todo, el tratamiento que ot orga el guionista a la cultura insectoide tiene muchos elementos de acierto. No construyen utensilios, se especializan biolgicamente. Ejemplo: el escarabajo pelotero lanzallamas (les juro que salen bichos as) de tamao kilomtrico. No se trata de que sea realmente lanzallamas, puede ser que estemos ante el tipo que digiere la comida para la colonia de insectos y que todos los otros bichos absorban sus secreciones: las muy efectivas llamaradas que suelta seran entonces simples escupitajos, algo de ardor o acidez. As, los muy efectivos bichos an tiareos podran no ser sino perforadores biolgicos de roca, segregadores de jugos perfor antes: enchufados al cielo en vez de a una superficie compacta, sus chorreos alcanzaran la orbita de planetas con una gravedad menor que la de su mundo de origen. Eso s es creble. Tambin lo es l que el salto a otras estrellas lo den por esporas. Qu tal? A que es convincente? Una especie as no necesitara tecnologa co mo la nuestra: no necesitan naves: son una plaga galctica, los nacidos llevan en su c digo gentico lo que necesitan saber: comer, crecer, reproducirse, arrasar lo que se ponga por delante. ¡Caramba! Empiezan a caerme bien las chinches de Heinlein comparadas con estas otras. Pero todo esto es la parte an ecdtica: El envoltorio. Heinlein lo muestra muy claramente: aventura espacial y blica: 15 por ciento; pero ratas ideolgicas: 85 por ciento. La pelcula presenta la particularidad de que, salvo el cante de los uniformes y un par de dilogos, resulta emocionante, vistosa y llena de emoc in. Por no hablar de lo estupendas que estn las protagonistas (no quiero decir nada de Rico, mandbula cuadrada para que no me malinterpreten, pero seguro que a las chicas le s gusta). Es la nueva era de la imagen. Luddendorf, Rosemberg, Hitler, Himmler, Mola, Franquito y Mussolini pueden estar contentos: sus mensajes nunca fueron ms sutilmente recreados y transmitidos masivamente. El fascismo no tiene porque repe tir los mensajes del pasado en la misma forma: no necesita repetir smbolos o uniformes; es una actitud, una tica individual y una moral colectiva basadas en lo expuesto al princi pio: el predominio natural de la fuerza y los fuertes. Basta con quebrar la delgada capa de la civilizacin y su rge el abismo inmenso de la barbarie, el fascismo es la barbarie organizada. La bestia rubia de la que hablaban los

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escritores antifascistas alemanes. No hay que estudiar, ni aprender, ni nada, basta dejarse arrastrar por la fiera. No falta quien recuerda que los protagonistas de Tropas del espacio no son anglosajones raciales, no todos al menos, sino hispanos, negros, orientales y eso tan confuso de caucasoides diversos. No olvidemos que esta mos ante una historia norteamericana, no europea. El ejrcito funciona como centrifugadora y batidora pe rfecta: adoctrina y encuadra a lo que es disperso de origen, lo uniforma y lo pone al servicio de la moral dominante. El actual ejrcito USA es algo as: en la historia de Heinlein se le presenta sublimado. Se viene a decir, no importa tu origen si estas dispuesto a obedecer sin rechistar, si sabes cul es tu lugar, colabora y tendrs un lugar entr e los que mandan, o cerca de ellos. Yunque o martillo? T eliges. Los valores enunciados de camara dera forjada en el dolor, la superacin del agotamiento fsic o, la suerte compartida crean se busca, un espritu de cuerpo y un orgullo de pertenen cia a algo que es ms que la suma de las partes, de all nacen los lazos que unen a la banda frente a los borregos, la masa informe de los que son dbiles y no son ciudadanos. En una sociedad como la norteameri cana el servicio militar es atractivo para muchas personas de clase social humilde y pertenecientes a minoras tnicas: les hace ciudadanos Cmo cuenta Heinlein. No debiramos olvidar otra cu estin sobre Heinlein. Debe se r uno de los escasos escritores de ciencia ficcin que ha escrito sobre la Guerra Hispano-CubanoNorteamericana de 1898. En Viaje ms all del crepsculo su protagonis ta se alista en la contienda y se cuenta el ambiente festivo y de movilizacin nacional contra la decadente y cruel presencia espaola en Cuba. La decepcin del entusias ta hroe viene de la escasa entidad del enemigo, quien defrauda a los que buscaban una buena pelea: los ni cos contratiempos son un breve susto causado por la puntera y alcance de la tropa espaola dotada de modernos muser y la desagradable sorpresa de la malaria y la fiebre amarilla como principales adversarios, por no hablar del descubrimiento de que la mayora de los rebeldes cubanos eran negros: ¡negros hispanos, adems! Pero esto no es ms que una breve ancdota de una novela ms larga y bastante ms estpida donde la clave de la trama est en que unas mujeres superlongevas, racialmente superdotad as, reciben dinero por procrear durante generaciones con cargo a un plan m aestro que busca superhombres. S que parece increble pero les aseguro que la trama de esta ot ra obra de Heinlein sigue estos trazos.

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Starships troopers es una pelcula de accin y emociones aseguradas, sus mensajes pueden parecerles poseer un carcter de denuncia, dado lo exagerado y bufo de muchas de las propuestas, pero verla sin realizar un mnimo de anlisis, de re flexin sobre lo que se est recibiendo desde la pantalla, puede resultar peligroso. Funcionan muy bien los mecanismos de identificacin con los personajes y, si endo estos bellos y famosos, valientes y aguerridos, es muy fcil tomar como algo natura l la moral y la ideologa que destilan. Un ejemplo: las generaciones ms jvenes de espao les tienden a creer que en el ejrcito la formula para dirigirse a los oficiales es el consabido ¡seor, s seor! dicha a voz en grito y vista al frente: nada ms lejos de la realidad, como deca el que fue alfrez de mi compaa Aqu todos somos seores. Se debe decir ¡a sus ordenes, mi alfrez! ordena usted alguna cosa ms?. Pero ya saben que la sombra de Hollywood es alargada y que lo que no sale en las pantallas no existe. Disfrutemos con la pelcula y, tambin, discutindola con los colegas. Algo ms Por qu Starships Troopers al cine y no La guerra interminable de Joe Haldeman? No seamos mal pensados, pero quizs sea por que toda la accin y la violencia de la historia de nuestro buen amigo Haldemann est notoriamente puest a al servicio de una denuncia de la guerra, la deshumanizacin de los soldados, del imperialismo y del racismo. ¡Qu formidable pelcula habra salido de La guerra interminable Pedro A. Garca Bilbao : Nacido en tierras gallegas (Vi go, 1961) es Socilogo y profesor en la URJC. Su otra actividad est alrededor de sus facetas de escritor, articulista y editor. Como escritor cabe destacar la Mencin UPCF -98 por su novela Fuego sobre San Juan (UPCF 98, Col. Nova 123, Ediciones B), coescrita con Javier Snchez, as como el Premio IGNOTUS al mejor Libro de Ensayo por Viaje s de los Aznar (Silente, 1999), coescrito con Carlos Saiz Cidoncha. Como editor podemos referirnos a la Mencin BEM de edicin, Hispacn de Gijn 2000, por su labor como editor en Silente y el Premio Karendon de edicin (1 Aznarcn, Santiago de Compostela 1999) Desde 1997 ha incrementado su labor como divulgador del gnero como conferenci ante, mesas redondas, articulista y editor. Forma parte del Escuadrn Delta (aficionados a la Saga de los Aznar). Mantiene en la web su sitio dedicado al gnero con sentido de la maravilla, http://www.silente.net

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Su primera Hispacn fue la del 79, participa ndo desde entonces en el fandom activo de forma ms o menos espordica (artculos y reseas publicadas en BEM, Bucanero, PulpMagazine, etc.). En 1980 public su fanz ine Silente (dos nme ros), convertido en faneditorial en 1997 (Hispacn de Matar). Ha publicado en su faned itorial 25 ttulos de autores tanto consagrados como noveles Al ndice Al INDICE

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3. CUENTO: Los que se alejan de Omelas por Ursula K. Le Guin Con un clamor de campanas que impuls a las gol ondrinas a levantar el vuelo, el Festival del Verano llegaba a la ciudad de Omelas, que descollaba radiante junto al mar. En el puerto, los aparejos de los barcos destellaban co n banderas. En las calles, entre las casas de rojos tejados y pintadas tapias entre los viejos jardines don de crece el musgo y bajo los rboles de las avenidas; frente a los grandes parques y los edificios pblicos desfilaba la multitud. Decorosos ancianos con largas tnicas rgidas malva y gris; graves y silenciosos artesanos, alegres mujeres que llevaban a sus hi jos y charlaban al caminar. En otras calles, la msica sonaba ms veloz, un trmulo de bati ntines y panderetas y la gente iba bailando; la procesin era una danza. Los nios correteaban de una parte a otra y sus gritos se alzaban sobre la msica y los cantos como el vuelo cruzado de las golondrinas. Todos los desfiles serpenteaban hacia el norte de la ciudad, donde en la gran vega llamada Verdes Campos, chicos y chicas, desnudos en el luminoso aire, con los pies, los tobillos y los largos y giles brazos salpicados de lodo ejer citaban a sus inquietos caballo s antes de la carrera. Los caballos no llevaban ningn tipo de pertrech o, slo un ronzal sin bocado. Las crines trenzadas con cordones de plata, oro y verde. Resoplaban por los dilatados ollares, hacan cabriolas y se engallaban. Al ser el caballo el nico animal que ha ba adoptado nuestras ceremonias como propias, se hallaba muy excitado. A lo lejos, por el norte y el oeste, las montaas se alzaban sobre la baha de Omelas casi envolvindola. El aire de la maana era tan lmpido que a nieve, coronando an los Ocho Picos, despeda reflejos oro y blanco a travs de las millas de aire iluminado por el sol, bajo el azul profundo del cielo. Soplaba el suficiente viento como para que los gallardetes que marcaban el curso de la carrera ondearan y chasquearan de vez en cuando. En el si lencio verde de la amplia vega se oa la msica que recorra las calles de la ciudad, y de todas partes y acercndose siempre una alegre fragancia de aire que de vez en cuando se acumulaba y estallaba con el gozoso repique de las campanas. ¡Goz oso! Cmo se puede explicar el gozo? Cmo describir a

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los habitantes de Omelas? No eran pers onas simples, aunque si felices. Pero no pronunciaremos ms palabras de alabanza. Toda s las sonrisas se han vuelto arcaicas. Al proceder a una descripcin como esta, uno tie nde a hacer ciertas suposiciones, a dar la impresin de que busca un rey montado en un esplndido corcel y rodeado de nobles caballeros, o quizs en una litera dorada conducida por al tos y musculosos esclavos. Pero no haba rey. No usaban espadas, ni posean esclavos. No eran brbaros. Desconozco las reglas y leyes de su sociedad pero sospecho que eran singularm ente escasas. Al igual que se regan sin monarqua ni esclavitud, tampoco n ecesitaban la bolsa de valores, repito que no era un pueblo simple; nada de dulces pastores nobles salvajes ni blandos utpicos, ni menos complejos que nosotros. El mal estrib a en que nosotros poseemos malos hbitos, animados por pedantes y sofisticados empea dos en considerar la felicidad como algo estpido. Slo el dolor es intelectual. Slo el mal es interesante. Es la tradicin del artista: la negativa a admitir la banalidad del mal y el terrible fastidio del dolor. Si no puedes morder no ensees los dientes. Si duele, vuelve a dar. Pero alabar el desespero es condenar el deleite; aceptar la violencia es perder la libertad para todo lo dems. Nosotros casi la hemos perdido; ya no podemos describir la fe licidad de un hombre ni manifestar una alegra. Cmo definir al pueblo de Omelas? No eran cndidos ni ni os felices -aunque a decir verdad, sus hijos si lo eransino adulto s maduros, inteligentes, apasionados, cuya vida no era desventurada. ¡Oh milagr o! Ms, ¡ojal supiera exp licarlo mejor y convencerles! Omelas produce la impresin, segn mis palabras de un pas de un cuento de hadas: rase una vez, hace mucho tiempo. Quizs fuera me jor que se lo imaginaran segn su propia fantasa, teniendo en cuenta que me pondra a la altura de las circunstancias, pues lo que si es cierto es que no puedo armonizar con todos. Por ejemplo, qu pasaba con la tecnologa? Creo que no haba coches ni he licpteros ni en la s calles ni por encima de ellas, como lgica consecuencia de que el pueblo de Omelas era feliz. La felicidad se basa en una justa discriminacin de lo que es necesario, de lo qu e no es ni necesario ni destructivo y de lo que es destructivo. Sin embargo, en la categora intermedia -la de lo innecesario pero no destructivo, la del confort, lujo, exuberancia, etc.-, podan perfectamente poseer calefaccin central, ferrocarriles, subterrneos, mquina s lavadoras y toda clase de maravillosos ingenios que an no se han i nventado aqu; fuentes luminosa s flotantes, poder energtico, una cura para los catarros comunes o nada de eso; no importa, como lo prefieran. Me

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inclino a pensar que las personas que han esta do viniendo a Omelas desde todos los puntos de la costa durante estos ltimos das antes de l Festival, lo hicieron en pequeos trenes muy rpidos y en tranvas de dos pisos, y que la es tacin de ferrocarriles de Omelas es el edificio ms bello de la ciudad, aunque ms sencillo que el magnfico Mercado Agrcola. Pero an, concediendo que hubiera trenes, temo que, hast a ahora, Omelas produzca en algunos de mis lectores la impresin de una ciudad gazmoa y cursilona. Sonrisas, campanas, desfiles, caballos, garambainas. En tal caso, agreguen un a orga. Si les sirve una orga, no vacilen. No obstante, no le pongamos templo que, con hermosos sacerdotes y sacerdotisas desnudos, casi en xtasis, se hallen dispuestos a copular c on quien sea, hombre o mujer, amante o extrao, por el deseo de unin con la profunda divinidad de la sangre, aunque sa fue mi primera idea. Pero sera mejor no le vantar templos en Omelas, por lo menos, templos habitados. Religin, s. Clero, no. Po r supuesto, los hermosos desnudos pueden deambular ofrecindose como divi nos sufls al hambriento del xtasis de la carne. Que se incorporen a los desfiles. Que repiquen las pa nderetas sobre las cpu las y la gloria del deseo se proclame sobre los batintines y ( un punto muy importante) que los vstagos de esos deliciosos rituales sean amados y ate ndidos por todos. S que en Omelas hay algo que nadie considera delito. Pero, qu puede ser? Al principio pe ns si no seran las drogas, pero eso es puritanismo. Para los que les gusta la tenue y persistente fragancia del drooz perfuma las calles de la ciudad; el drooz, que al principio otorga una gran lucidez mental y fuerza a los miembros, y finalmente maravillosas visiones con las que penetras en los misterios y secretos ms profundos del universo a la vez que excita el placer del sexo hasta lo indecible; y no crea hbito. En cuanto a los gustos ms modestos, creo que debera ser la cerveza. Qu otra cosa incumbe a la jubilosa ciudad? Sin duda, la se nsacin de la victoria, la evocacin del valor. Sin embargo, si supr imimos al clero, procedamos igual con los soldados. El jbilo que se erige sobre crm enes impunes no es verdad ero jbilo; nunca lo ser; es horrendo e intil. Una satisfaccin ilim itada y generosa, un magnfico triunfo que se experimenta, no contra un enemigo de fu era, sino por la com unin de las almas ms delicadas y hermosas de todos los hombres y el esplendor del verano del mundo es lo que inunda el corazn de los habitantes de Omelas y la victoria que ce lebran es la de la vida. En realidad, no creo que necesiten drogarse. Ca si todos los desfiles haban llegado ya a los Verdes Campos. Un delicioso aroma de manjares surge de las tiendas azules y rojas de los

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abastecedores. Las caras de los nios pequeos estn llenas de graciosos pringues; en la afable barba gris de un hombre, se han extravia do unas cuantas migas de un rico pastel. Los muchachos y muchachas han montado en sus ca ballos y comienzan a agruparse en la lnea de salida. Una anciana, pequea, gorda y sonrie nte, distribuye flores que saca de una cesta y un joven alto las prende en su cabello. Un ni o de nueve o diez aos se sienta al borde de la multitud, solo, jugando con una flauta de madera. La gente se detiene a escuchar y sonre, pero no le hablan pues nunca deja de to car ni tampoco los ve; sus ojos negros estn totalmente absortos en la dulce y tenue magia de la meloda. Termina y lentamente alza las manos sosteniendo la flauta de madera. Como si ese breve y reservado silencio fuese una seal, se oye de pronto el toque de una corn eta que surge del pabell n junto a la lnea de partida: imperioso, melanclico, penetrante. Lo s caballos se alzan sobre sus esbeltas patas traseras y algunos relinchan como respuesta. Con semblante sereno, los jvenes jinetes acarician el cuello de sus monturas y las calman susurrando: "Tranquilo, tranquilo, no te preocupes, todo saldr bien, mi beldad, mi ilusin..." Ocupan sus puestos en la lnea de salida. A lo largo de la pista, los espectador es son como un campo de hierba y flores al viento. El Festival del Verano ha comenzado. Lo creen? Aceptan el fe stival, la ciudad, la alegra? No? Entonces, permtanme que lo descri ba una vez ms. En el subsuelo de uno de los hermosos edificios pblicos de Omelas, o ta l vez en el stano de una de sus espaciosas casas particulares hay un lbrego cuartucho. Ti ene una puerta cerrada con llave y carece de ventanas. Una tenue luz se filtr a polvorienta entre las rendija s de la carcomida madera y que procede de un ventanuco cubierto de tela raas de algn lugar del otro lado del stano. En el ngulo del cuchitril un par de fregonas, c on las bayetas tiesas, pe stilentes, llenas de grumos, estn junto a un balde oxidado. El suelo est sucio, pegajoso co mo es habitual en un stano abandonado. El cuarto tiene tres pies de largo por dos de ancho: un simple armario para guardar escobas y los enseres en desuso. En el cuarto hay un nio sentado. Podra ser un nio o una nia. Aparenta unos seis aos pero en realidad tiene casi diez. Es retrasado mental. Tal vez naci anormal o se ha vuelto imbcil por el miedo, la desnutricin y el abandono. Se hurga la nariz y de vez en cuando se manosea los dedos de los pies o los genitales mientras se sienta encorvado en el rincn ms alejado del balde y de las bayetas. Les tiene miedo. Las encuentra horribles. Cierra los ojos pero sabe que las fregonas siguen ah, erguidas, y la puerta est cerrada y nadie acudir. La puerta siempre est cerrada y

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nunca viene nadie salvo en ciertas ocasiones -la criatura no tiene nocin del tiempo y los intervalosen que la puerta cruje espantosamente, se abre y asoma una o varias personas. Entra una sola y de un puntapi le obliga a le vantarse. Los otros jams se le acercan sino que lo observan con ojos de horror y asco. La escudilla de comida y el jarro de agua se llenan rpidamente, se cierra la puerta, los oj os desaparecen. La gente que est en la puerta nunca habla, pero el nio, que no siempre ha vivi do en el cuarto de los trastos y recuerda la luz del sol y la voz de su madre, a veces habla : "Por fa vor, squenme de aqu. Ser bueno." Jams le responden. Por las noches el nio gritaba pidiendo auxilio, gritaba muchsimo, pero ahora se limita a un dbil quejido y cad a vez habla menos. Est tan flaco que las piernas carecen de pantorrillas y tiene el vientr e hinchado; slo se a limenta una vez al da con media escudilla de gachas con sebo. Va de snudo. Las nalgas y muslos son una masa de doloroso llagas pues continuamente est sent ado sobre su propio excremento. Todos saben que existe, todo el pueblo de Omelas. Al gunos han ido a verlo, otros se contentan nicamente con saber que est all. Todos sa ben que tiene que estar. Algunos comprenden la razn, otros no pero ninguno ignora que su fe licidad, la belleza de su pueblo, la ternura de sus amigos, la salud de sus hijos, la sa bidura de sus becarios, la habilidad de su artesanos, incluso la abundancia de sus cosech as o el esplendor de su cielo dependen por completo de la abominable miseria de ese nio. Se lo explican a los nios de ocho a diez aos que estn capacitados para comprende r, y casi todos los que van a verle son adolescentes, aunque con cierta frecuencia tambin un adulto acude y vuelve para ver el nio. Por muy bien que se lo expliquen, al verlo experimenta un asco que haba credo superar. A pesar de todas las explicaciones se les advierte furiosos, ultrajados, impotentes. Quisieran hacer algo por el nio, pero todo es intil. ¡Qu hermoso sera si sacaran al sol a esa criatura, la limpiaran, le dieran de comer, la cuidasen! Pero si algu ien lo hiciera, ese da y esa hora, toda la prosperidad, la belleza y la dicha de Omelas quedaran destruidas. Esas son las condiciones. Cambiar t odo el bienestar y la armona de cada vida de Omelas por esa sola y pequea rehabilitacin; acabar con la fe licidad de millares a cambio de la posibilidad de hacer feliz a uno: pero eso sera, por supuest o, reconocer la culpa, admitir el delito. Las condiciones son estrictas y term inantes; no debe dirigirse al nio una sola palabra amable. A veces, los jvenes regresan a sus casas llor ando o con una furia sin lgrimas cuando han visto al nio y se han enfrentado a esa te rrible paradoja. Tal vez meditan sobre ello,

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semanas y aos, pero a medida que transcurre el tiempo comienzan a darse cuenta e que aunque soltaran al nio, de poco le servira su libertad; sin duda, una ligera, vaga satisfaccin por el cuidado humano y el alimen to, pero muy poco ms. Se halla demasiado degradado e imbcil para comprender la verd adera felicidad. Ha estado asustado demasiado tiempo para librarse del miedo. Sus costumbres son demasiado zafias e inciviles para que responda al trato humano. En efecto, despus de tanto tiempo se sentir a infortunado sin los muros que lo protegen, sin la oscuridad para sus ojos, sin el propio excremento para sentarse. Sus lgrimas, ante la amarga injust icia, se secan cuando em piezan a perc ibir la terrible justicia de la realidad y acaban acep tndola. Sin embargo, tal vez sus lgrimas y su rabia, el intento de su generosidad y la aceptacin de su propia impotencia son la verdadera causa del esplendor de sus vidas. Su felicidad no es vacua e irrespons able. Saben que ellos, como el nio, no son libres. Conocen la co mpasin. La existenc ia del nio y el conocimiento de esa existencia hacen posible la elegancia de su arquitectura, el patetismo de su msica, la profundidad de su ciencia. A causa del nio son tan amables con los nios. Saben que si ese desdichado no lloriquease en la oscuridad, el otro, el flautista, no tocara esa alegre msica mientras los jvenes jinetes se ponen en fila sobre sus beldades para la carrera que se celebra la primera maana de esto. Qu piensan ahora de ellos? ¡No son ms dignos de crdito? Pero todava tengo algo que contarle s, y esto es totalmente increble. A veces, un adolescente, chico o chica que va a ver al nio, no regresa a su casa para llorar o enfurecerse, no, en realidad no vuelve ms a su hogar. Otras, un hombre o mujer de ms edad cae en un mutismo absoluto durante unos das. Bajan a la calle, caminan solos y cruzan sin vacilar las hermosas pue rtas de Omelas. Sigue n andando por las tierras del labranto. Cada uno va solo, chico o chi ca, hombre o mujer. Anochece ; el caminante pasa por las calles de la ciudad, ante las casas de ventanas iluminadas, y penetra en la oscuridad de los campos. Siempre solos, se diri gen al Oeste o al Norte, hacia las montaas. Prosiguen. Abandonan Omelas, siempre adelante y no vuelven. El lugar adonde van es an menos imaginable para nosotros que la ciudad de la felicidad. No puedo describirlo en absoluto. Es posible que no exista. Pero parecen saber muy bien hacia donde se dirigen los que se alejan de Omelas.

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Ursula K. Le Guin : Naci el 21 Octubre de 1929 en Berkeley (California) EE.UU y es Graduada en Lenguas Romnticas en la Columbia University (New York). Ursula K. Le Guin es, sin lugar a du das, un clsico de la ciencia-ficcin contempornea. Su obra trasciende para muchos el propio gnero literario. Su narrativa en algunos momentos roza la poesa, y nadie como e lla para crear conciencia sobre el devenir de la humanidad en un futuro lejano en el as pecto de la interacci n con otras culturas u otras sociedades. Ella misma confiesa en sus novelas su afinidad a la utopa anarquista. Es casi imposible destacar una sola entre sus novelas, pero para los amantes del gnero es de lectura obligada "La Mano Izqui erda de la Oscuridad" y "El Nombre del Mundo es Bosque". Sus premios : Hugo 1969 y Nebula 1970 por "La mano iz quierda de la oscuridad" Finalista Nebula 1969 por "Nueve Vidas" Locus 1972 por "La Rueda Celeste" Finalista Hugo 1972 por "Ms vasto que los imperios y ms lento" Hugo 1973 por "El Nombre del Mundo es Bosque" Hugo, Nebula y Locus 1974 por "Los Desposeidos" Hugo 1974 por "Los que se marchan de Omelas" Nebula y Jpiter 1974, Locus 1975 y finalista del Hugo 1975 por "El da anterior a la revolucin” Al ndice Al INDICE

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4. CUENTO MADE IN CUBA: Tarot Por Eliete Lorenzo Vila "Las paredes oyen... y recuerdan". Proverbio antiguo La habitacin abri los ojos. Me despert el “crack” de la cerradura. Apenas me desperec dirig mi atencin hacia la puerta. Segundos despus apareci el rayo de luz. Dos figuras entraron. —Seguro fueron los fusibles. Ella cerr la puerta. “ ¡Oh no, otro ms! ” Fue lo primero que pens y el eco de mis palabras reson en el pasillo trasero del edificio. Ent onces pude ver su sonrisa de la joven. Brill un instante en la penumbra. Esa sonrisa de maldad asegurada. —No lo habrs hecho intencionalmen te para impresionarme Verdad? —Siempre pasa cuando hay un bajn de vol taje. Nada tiene que ver con lo que haremos. l la mir incrdulo. Not que el hombre estaba intentando aco stumbrarse a la oscuridad. A muchos les pasa. Una de las pocas cosas productivas de esta chiquilla es su amor por la oscuridad. El tipo en cambio, era un inadaptado y haba empezado a tropezar. Ella —me niego rotundamente a tratarla de duea— camin hasta el enorme reloj contador. Hizo unos ajuste s y tir del interruptor. El hombre dio un salto. "Se sobresalta slo por el "click" de un viejo interruptor. Me gustara que trajera, aunque sea por una vez, alguien que valiera la pena." Ella abri la puerta del cuarto. l la sigui . La chiquilla tamborile con los dedos en la madera del marco. A todas luces se trataba del Ritual antes de penetrar en el recinto sagrado “ El caso es que nunca o acerca de un ritual como ese. Demasiado ridculo para ser mgico.

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Farsante” Los ojos de la habitacin abandonaron el lugar para ir a concentrarse en el dormitorio. El concreto del cuarto me permite ver mejo r que los bloques de la sala. Puedo oler los restos del incienso quemado en el ltimo d a de suerte. El visitant e es alto, de cabello corto y negro. Su pulver deja vislumbrar un trib al en el hombro. Camina por la habitacin. Me observa. Desde la pared, cubierta de runas mancha das con tinta, le devuelvo la mirada, ms l no lo nota. “He conocido a cientos como t. Pretendes interesarte por la mstica y el mundo oculto pero slo buscas lo que ella pueda darte en la cama. Se acerca a los artilugios mgicos. Toma una soga de camo y comprueba su dureza. La desecha al rato. Par ece catalogar el resto de los instrumentos como “porquera para gente impresionable”. “Y en cierta forma tiene razn. ” La habitacin perdi inters en l, adormecindose. El tipo mira el lecho cubierto por un reguero de libros de adivinacin y la sbana a medio tender. “Puedo adivinar la malicia que se esconde tras esa cara de seductor barato.” —Siempre me gustaron las mujeres desordenadas. La habitacin bostez. —Vamos a lo nuestro —habl ella. — No vas a tirarme las cartas? Toda bruja debe tener cartas. —Estas tambin son cartas... — Tarot? Son mucho ms grandes. —Para lo que necesito, servirn...

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Un instante para que el desc uido hiciera boquear el escote de su blusa, mezclando la visin del nacimiento de sus senos con el aroma de canela que destila su piel. El viejo truco wicca. “Pattico, no tienes otra forma de atraer a tu vctima porque eres una mediocre. Las verdaderas ni siquiera ten an que usar sus poderes de mu jer. Los buenos tiempos han pasado, y yo tengo que soportarte. Eres mi karma” l se aproxim. Ella lo contuvo mientras se acomodaba en el lecho con las piernas cruzadas. Una a una fue sacando las grandes carta s del mazo. Eligi tr es y las coloc boca abajo sobre el lecho. “La peor de las formas posibles de mane jar esos poderes. Eres una nia malcriada que no hace ms que jugar con los conocimientos antiguos.” Volte la primera carta. — Esta es La Sacerdotisa, simboliza la atraccin que ejerces sobre una mujer —“ No escuchaba palabras tan banales desde que a la vi ejita de al lado le dio por or novelas de radio.” Volte la siguiente baraja. —Y luego El Carro... te saldrs co n la tuya si quieres poseerla — “Una vergenza para las adivinas, eso que ests diciendo no tien e nada que ver ni con el tarot, ni con la adivinacin. Espero que no seas la ltima bruja.” La tercera carta estaba en blanco. —Y esta es... — “Me hubiera gustado verte en lo s tiempos de la magia. Cuando cada aprendiz tena que hacerse de todos los artilugios. Espera r pacientemente la llegada de la luna llena; sacrificar animales exticos y realizar rit uales en los pramos. T solo tienes que llamar a tus amiguitos que venden baratijas msticas al precio de una remodelacin...” El remanente aroma del incienso se perdi con el color azul-gris de las paredes. Ella deja que le aferre la mueca. La boca del hombre recorre su cuello en besos cada vez ms sensuales, la lengua busca el luga r donde la canela se esconde sobre la piel. “ Al menos te sabes ese truco ”. Nuevamente el destello de su sonrisa, s lo que vas a hacer, he visto a muchas intentarlo antes. He visto a muchas fracasar. Solo en los tiempos antiguos...

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—... Qu significa la carta en blanco? Voy a terminar enamorndome de ti? —Se llama El Colgado, es la nica que carece de aliento de vida y no tiene nada que ver con el amor. — Aliento de... vida? —S, todas las cartas lo necesitan. No te preocupes por esas nimiedades. Acustate —susurr ella. El sueo lo gana al c aer sobre la almohada. Ella acaricia uno de los tobillos de l hombre, atndolo con la soga. En el silencio de la saleta la mujer cerr tras s la puerta del dormitorio. Te arreglas la blusa y dejas los hombro s al descubierto. Magia tergica, los ms difciles encantamientos de la historia. “ Puedo ver la satisfaccin en tu rostro. No te creas la mejor solo por haberlo conseguido... varias veces”. Entre las sedas del pauelo, el juego de tarot se desliza entre tus manos. Ya est completo, 22 arcanos mayores y 30 inferiores. T odas ellas con aliento de vida. Todas con el poder de la adivinacin. “ Un Tarot Autntico, eso s. Repleto de charlatanes de pelo largo, insulsos de puloveres desmangados, ridculos con muequeras de cuero. Todo un zoolgico urbano en un juego de cartas. En las manos de ella estaba la ltim a carta escogida para la prediccin. El dibujo en el cartn repr esenta un hombre con pulver sin mangas, cabello negro y tatuaje en el hombro, amarrado por un tobillo y colgado de cabeza. “No estoy de acuerdo con tus mtodos o lo s imbciles con los que andas... Pero 52 encantamientos bien hechos es algo”. Eliete Lorenzo Vila : La Habana 1978. Joven escritora cultivadora del gnero fantstico. Ganadora de la beca de creacin Caballo de Co ral del Centro de formacin literaria Onelio Jorge Cardoso. Al ndice

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Al INDICE 5. CURIOSIDADES: Los hroes ya no son lo que eran. Identidad y diferencia en el cmic de fin de siglo* Fabin Gimnez Gatto 1 La sociedad contempornea es atravesada por in finidad de relatos que entretejen el sentido de la experiencia tardomoderna en imgenes, ef ectos de sentido, mitos desechables, en fin, cultura masiva. La intencin de este artculo es rastrear, a partir de una serie de ejemplos extrados del inabarcable mundo del cmic, una serie de rupturas que se han producido recientemente en el imaginario en torno a la identidad. Los cmics no nos remiten a estereotipos sino a una aglomeracin de si gnificados en continuo movimiento, dejando traslucir las mutaciones producidas en nuestra forma de concebir la identidad y la diferencia, una subjetividad proteica y polimorfa que se refracta en una multiplicidad de imgenes ubicuas como las vietas de una historieta. Es decir, los fenmenos de autoreferencia lidad y complejidad intertextual del cmic contemporneo nos llevan a desconfiar de le cturas simplistas o ingenuas a la hora de enfrentarnos a estos "pequeos relatos" de la cultura massmeditica. Es ms, me parece que muchas teorizaciones, de moda en los oche nta, a propsito de una identidad moderna que no resistira por mucho tiempo los embates de l tiempo, toman cuerpo en estas formas de discursividad masiva, en fin, en los ochenta posmodernidad, en los noventa popmodernidad. Las historietas en general, y no solamente lo s cmics para adultos, los comix underground o las novelas grficas, nos intr oducen a algunos profundos problem as filosficos que le han quitado el sueo a cientos de intelectuales dur ante varias dcadas. No resultara del todo descabellado pensar la disper sin, la fragmentacin o el debilitamiento de la subjetividad moderna a partir del anlisis de una serie de historietas dirigidas a un pblico adolescente supuestamente ajeno a los serios proble mas de la filosofa postmetafsica. En este trabajo, abordar algunos aspectos de ciertos personajes de DC Comics, Marvel Comics e Image Comics, centrando el anlisis en las problematizaciones que se articulan en

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torno a la nocin de iden tidad, la cual se desdibuja a travs de una serie de historias que se apartan de los clsicos carriles de la mito loga heroica popular, arribando a una concepcin de la subjetividad mucho ms cercana a nuest ro campo de experienci a, otorgndole a estos cmics un grado de verosimilitud y densidad filosfica difcilmente visible en los textos acadmicos que abordan esta problemtica. 2 Ms all de los coloridos disfraces, la s mscaras, los archienemigos, las armas supersofisticadas y las invasiones aliengenas, los hroes de la cu ltura popular parecen sufrir con las mismas ansiedades e incertidum bres que aquejan a sus lectores de carne y hueso, a su vez, las historias reflejan un cierto estado de nimo que caracteriz a este fin de milenio; superando el mero entretenimiento, es tas ficciones se convierten en un sntoma de una peculiar transformacin en la forma de c oncebir la subjetividad, que permea desde el discurso filosfico deconstructivo hasta los soliloquios de un fustico Al Simmon convertido en un engendro del demonio, luego de un postmortem pacto diablico que lo regres a la tierra como un soldado de las fuerzas del mal Uno podra pensar que la desa fortunada odisea de Spawn di sta mucho de las andanzas heroicas de Kal-El en el planeta tier ra, sin embargo, Superman, uno de los pocos extraterrestres aceptados y queridos por la cultu ra masiva junto a E.T. y otras contadas excepciones, ha debido morir y re sucitar, enfrentarse a toda una serie de simulacros que intentaron ocupar su lugar en su ausencia como, asimismo, sufrir una pasmosa metamorfosis que convirti al antiguo hombre de acero en un inmaterial ser de energa pura y a Clark Kent en un simple mortal indefenso. Veamos ms detenidamente esta serie de transformaciones que ha sufrido uno de los superhroes ms populares de todos los tiempos desde su trgica batalla con Doomsday a principios de 1993. En una poca de cambios acelerados el Superman clsico pareca un tanto pasado de moda, la muerte de Kal-El pa reca inminente, luego de la muerte de Dios, la muerte del superhombre. La pelea final se desarrolla frente al Daily Planet, culminando con la "muerte" de Superman y de su temible antagonista. El comienzo de una nueva era se

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perfilaba entre las ruinas de la batalla. Superman, smbolo no so lo de indestructibilidad sino tambin de inmortalidad, mora dignamente de fendiendo a Lois, a Jimmy, a Metrpolis y al mundo. La mitologa heroica comenzaba a resq uebrajarse, los hroes tambin estaban sujetos al tiempo, la enfermedad y la muerte, Batman seguira el ejemplo, convirtindose en un paraltico luego de una cruenta batalla con Bane. Ahora bien, ms all de lo anecdtico de estas muertes y parlisis transitorias, lo interesante es el cuestionamiento de la imagen del hroe, abierta ahora a los peligr os de la vida y a la angustia de la muerte. Los cambios comen zaban a afectar la identidad slidamente construida durante dcadas del hombre de acer o. Luego de la muerte de su hijo adoptivo, Jonathan Kent sufre un paro cardaco que lo c onduce al umbral que separa la vida de la muerte. All encuentra a un Superman fantas mal y logra convencerlo de la naturaleza humana, y no necesariamente kriptoniana, de la muerte, por lo que padre e hijo retornan sanos y salvos a la vida. Dejando de lado esta triquiuela que regres aba al reino de los vivos a un hroe que haba demostrado a lo la rgo del tiempo su longevidad como verdadero mito popular, la historia apunt a a una serie de problemas ligados a la identidad, humana o no, de Superman. Finalmente, Superman no es un terrcola, su extranjera, es decir, su otredad extraterrestre, le permitir escapar, po r lo menos en esta ocasin, de la humana experiencia de la muerte. Sin embargo, la problemtica de la identidad no termina all para nuestro entraable superhroe, en su ausencia, cuatro simulacros entablan una lucha con el fin de ocupar el trono vacante. Cyborg, un simulacro metlico, Superboy, un clon adolescente, el Hombre de Kripton, un fantico religioso de dudoso origen kriptoniano y Steel, un imitador afroamericano de buenas intenciones enfundado en una armadura de acero, se embarcan en una verdadera "lucha por el reconocimiento". C on la desaparicin del original, se instaura el primado de la copia, el reino de los simul acros se erige reciclando las clsicas contiendas entre Superman y Superman Bizarro, un v illano que continuamente escapaba a su dimensin de caos para enfrentarse a su apoln ea anttesis de la tercera dimensin. En la coleccin La saga de los superhombres apreciamos una especie de pica de la autenticidad y del reconocimiento que recorre, como elemen to dramtico, la totalidad de la historia.

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Luego de recuperar su lugar en el olimpo de los superhroes, Superman tendr que sobrellevar una serie de metamo rfosis que lo conducirn a un estado inmaterial, lumnico y energtico que volver a cuestionar su identida d. "Todo lo que es slido se desvanece en el aire", el hombre de acero no detendr ms proyectiles con su musculoso pecho sino que quedar reducido a una criatura energtica, las balas pasarn a travs de su cuerpo como si se tratara de un fantasma, en l ugar de destruir muros los atrave sar dejndolos intactos y en lugar de volar se proyectar en el espacio como un haz de luz. A su vez, la doble identidad de l hombre de acero, que en el pasado solamente planteaba el problema de ser descubierta por Lois Lane o por algn supervillano vengativo, se vuelve algo mucho ms difcil de manejar, cuando S uperman adopta su apariencia humana pierde todos sus superpoderes convirtindose, efec tivamente, en el enclenque e indefenso periodista que durante toda su vi da de superhroe simul ser tras sus gafas, su corbata y su libreta de notas. Es decir, la doble identida d, una de las caracters ticas por excelencia del superhroe clsico, deja de ser simplement e una argucia ms o menos imaginativa para convertirse en un fenmeno que verdaderamente disloca la identidad del protector de Metrpolis, fragmentndolo en dos seres de na turaleza opuesta, una criatura energtica, poderosa e inmortal y en un se r material, dbil y mortal. Dos personajes de Marvel Comics compartiero n esta naturaleza frag mentaria desde sus orgenes, me refiero a Hulk y a Thor. En la portada del primer nmero de Hulk nos enfrentamos a esta interrogante: "Is he man or monster or... is he both?". Todos conocemos la historia de Bruce Banner, un cientfico nuclear que gracias a una desafortunada exposicin a los rayos Gamma se transformar durante las noches en el monstruo verde conocido como Hulk, una versin pop de la novela El extrao caso del Dr. Jekyll y Mr. Hyde A medida que el personaje evoluciona a travs del tiempo, sus cambios no estarn regidos por la alternancia de la luz y la os curidad sino por la lucha entre la razn y las pasiones. Un destino diferente esperaba al Dr. Blake, un frgil lisia do que descubre, durante sus vacaciones en las costas de Noruega, un bastn que lo convierte, al ser golpeado contra el

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suelo, en el poderoso Thor, dios del rayo y del trueno. El hroe de la mitologa escandinava se encarna, luego de miles de aos de sile ncio, en un simple mortal sin ninguna habilidad especial, salvo la de ser digno de blandir el martillo de Thor para defender a la humanidad de la invasin de los hombres de piedra de Saturno. En conclusin, la doble identidad y la relacin que el personaje establ ece con esta escisin marcan de forma contundente la naturaleza de l hroe, desde un Bruce Banner atormentado por el monstruo que encierra en su interior ha sta la alianza que el Dr. Blake establece entre su condicin humana y la naturaleza divina del seor de las tormentas. 3 Otro buen ejemplo de la natura leza conflictiva y problemtica de la doble identidad de los hroes contemporneos es el caso de Spawn. La saga de Spawn resulta ser una oscura historia neogtica de un ser de ultratumba en busca de su memoria e identidad perdidas. Este ser proveniente de las mismas entraas del infierno, se convier te en un justiciero neogtico que busca recuperar el amor de su ex -esposa, o mejor dicho, viuda, sin conseguir jams el final feliz al que nos tienen acostumb rados la mayora de historietas. Al Simmon regresa a la tierra con un aspecto francamente desagradable luego de su estada durante cinco aos en el infierno, y si bien posee enormes poderes que le permiten cambiar de aspecto a su antojo es incapaz de recupe rar la apariencia que tena antes de su muerte Al hacer uso de sus poderes de transformacin pa ra recuperar su antiguo aspecto, no consigue ms que transformarse en un rubio joven calif orniano, en lugar de recuperar su antiguo aspecto de adulto afroamericano. Pasamos, en tonces, del superhroe con doble identidad al antihroe atrapado en una iden tidad que no es la suya. Spawn puede ser un buen punto de partida para pensar otros aspectos constitutivos de la identidad del antihroe postmoderno. En prim er trmino, un alejamiento del tradicional juego de espejos de la doble identidad, a rribando a la problemtic a condicin de estar atrapado en un cuerpo que no es el suyo, para lelamente a una bsqueda de s mismo que tiene mucho que ver con la memoria como aspecto esencial en la recuperacin de su naturaleza humana. En segundo trmino, un corrimiento de la doble identidad que se vincula a la naturaleza proteica del hroe. La s prtesis han sido desde siempre un aspecto esencial en la conformacin de la identidad de estos personajes, en el caso de Spawn su

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traje posee vida propia y acta por s mismo, defendiendo al personaje del peligro, el problema de la doble identidad se demarca en la misma relacin de Spawn con su traje, el cual hace uso de su libre albedro para colabo rar con el personaje en sus aventuras. Su capa lo sigue reptando como una serpiente por entr e las sombras de los callejones, las cadenas que lo envuelven lo protegen de las balas y atacan automticamente frente a cualquier peligro. Las prtesis, entonces, constituyen otro elemento de la problematizacin de la identidad Prcticamente no podemos pensar en superhroes, villanos y antihroes sin sus respectivas prtesis. Dnde consigue l esos magnficos juguetes? ", exclama sorprendido el Jocker cuando Batman se le escabulle gracias a su batisoga. En este sentido, podramos preguntarnos que sera de la identidad de Ba tman sin su batimvil, su baticueva, su batiseal, su batisoga o su ba tilaser. No podramos concebir a Captain America sin su escudo indestructible, a Silver Surfer sin su tabla de su rf intergalctica, a Wonder Woman sin su lazo de la verdad y sus brazaletes inde structibles, a Spiderman sin sus lanzadores de telaraas o a Iron Man sin su armadura co mputarizada. Las prtesis constituyen una extensin del hroe, el traje resulta ser, de cierta forma, la identidad del hroe. La mscara sobre su rostro es, como dira Mc Luhan, una extensin de su piel. Las prtesis delinean la subjetivid ad del superhroe desde la supe rficie de la piel o desde la profundidad de los huesos, no olvidemos el esque leto de Adamantium de Wolverine, que se proyecta al exterior en forma de garras que emergen del dorso de sus manos a la hora de combatir las fuerzas del mal. Ahora bien, si las prtesis configuran la identidad desde dentro, los villanos y archienemigos conf iguran la identidad desde el exterior, presentndose como la anttes is irreconciliable del hroe. No me extender en la importancia de los enemigos como elementos constitutivos de identidad en la fantasa heroica, sin embargo, me detendr en un caso paradjico, qu sucede cuando los superhroes se enfrentan entre s y de su victoria depende la supervivencia de su universo? 4 Desde mediados de los setenta comienzan a surgir los crossovers como un himno a la

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dislocacin de la ficcin, gracias al salto de un hroe hacia el universo de otro, ya sea para aliarse con l o para convertirse en su anta gonista transitorio, la tranquilidad del universo del cmic se vea sacudida por un invitado inesperado. Ttulos como Superman vs. Spiderman o Batman vs. Hulk hicieron furor por aquella poc a, ya que dos superhroes de universos totalmente excluyentes -me refiero al universo DC y al universo Marvelse vean por vez primera las caras. A mediados de los noventa, un x-over se convirti en un evento csmico, para el agrado de vidos lectores de historietas la totalidad del universo DC se fusionara completamente con el universo Marvel. Esta historia se desarrollara a lo largo de los cuatro nmeros de la coleccin DC versus Marvel produciendo uno de los mayores acontecimientos en el universo mitolgico del cmic, comparable a Crisis en las tierras infinitas o a La muerte de Superman Ms all del impresionante despliegue visual desarrollado en la coleccin DC versus Marvel son de destacar las cuestione s filosficas que se amontona n, una tras otra, a lo largo de los cuatro nmeros de la serie. Por una part e, este enfrentamiento entre los dos universos paralelos puede leerse como una traduccin en cmic de la famosa "fusin de horizontes" de la hermenutica gadameriana. Dos m undos se encuentran, produciendo profundas distorsiones en la naturaleza de ambos, como antes haba sucedido de manera no tan radical con las colecciones Else Worlds en donde los hroes escapaban de su universo habitual para ubicarse en otros espaci os o tiempos, realidades pa ralelas y mundos posibles que hacan variar la situacin del personaj e pero no necesariamente su identidad, que permaneca ms o menos intacta a pesar de los descentramientos espacio-temporales. En cambio, en este caso, la colisin de dos realidades heterogneas responde al enfrentamiento de dos criaturas ordenadoras de sus respectivos universos, que se enfrascan en una dialctica posthegeliana que no conduce a una sntesis sino al establecimiento de un tercer universo paralelo a los otros dos y c on autonoma respecto de ellos. Nos estamos refiriendo al universo de Amalgam Comics que vuelve a poner en tela de juicio la identidad de los hroes de fin de siglo XX. Luego de la recuperacin del orden en ambos universos, a partir del mutuo reconocimiento

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de sus divinidades respectivas, un tercer universo emerge, en el cual los nuevos hroes son el resultado de un complejo pr oceso de hibridacin que produce una intertextualidad en el terreno de la identidad. Los fragmentos disp ersos se unen para crear una nueva casta de superhroes, en donde la identidad de los mismos surgir de la fusin de dos o ms personajes. Pasamos as del personaje con doble identidad a la identidad del hroe constituida a partir de la intertextu alidad de dos pers onajes diferentes. Veamos, para culminar este breve ensayo, algunos de los nuevos personajes nacidos del universo Amalgam Dark Claw es un personaje constitui do a partir de Batman y Wolverine, conserva la naturaleza oscura y taciturna de Batman combinndola con la ferocidad intempestiva de Wolverine, Spider-boy comb ina a los dos hroes adolescentes ms populares de ambos universos, mientras que Super-Soldier surge de la mixtura de Superman y Captain America, lo s hroes por excelencia del american way of life Bruce Wayne se convierte en agente de S.H.I.E.L.D. fusionndose aqu una de las identidades del hombre murcilago con el sargento Nick Fur y, mientras que Green Lantern se amalgama con Iron Man para hacer emerger a Iron Lant ern, un hroe enfundado en una armadura con el poder del anillo de Green Lantern. Infinida d de superhroes y villanos surgen de esta fecunda hibridacin de Marvel y DC, sugiriendo la posibilidad de pensar la identidad a partir de fenmenos de simulacin intertextual que dejan atrs la "aut enticidad" y fidelidad a s mismos de los hroes de la edad de oro y de plata del cmic En conclusin, los hroes ya no son lo que er an. La poca de los personajes de gruesos trazos y de identidad ms o menos invariable a dado paso a una serie de mitologas que son un buen correlato del debilitamiento de la subjetividad y de la fragmentacin de la experiencia contempornea. Hibridaciones, mezclas y mixturas parecen conformar la alqumica lgica del imaginario actual, ni siqui era la identidad de los ms grandes hroes de la cultura masiva poda permanecer intacta. *Publicado originalmente en El Huevo (Revista cultural de Mxico) Fabin Gimnez Gatto : Se licenci en filosofa en el In stituto de Profesores Artigas en 1995. Obtuvo maestra y doctorado en filosofa por la Universidad Iberoamericana de Mxico. Es coautor (junto c on Alejandro Villagrn) de Esttica de la oscuridad (Trazas,

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Montevideo, 1995). Vive en Mxico y trabaja en la Universidad del Claustro de Sor Juana. Es columnista de la revista cultural El Huevo Contacto electrnico: fgimenezgatto@yahoo.com.mx Al ndice Al INDICE

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6. RESEA: Garbageland (Col. Literatura Mond adori n149, Mondadori 2001) por Juan Manuel Santiago Una muestra ms que sintom tica de que la ciencia-ficci n producida desde dentro del fandom anda de capa cada es el hecho de que Mondadori haya encargado cerca de una docena de novelas de gnero a otros tant os autores latinoamericanos y espaoles completamente ajenos a las coordenadas auto rreferenciales en que se desenvuelve la produccin cienciaficcionera patria Y que, para colmo de males, no lo hagan del todo mal. Si Invasores de Marte (Reservoir Books) constitua una pequea sorpresa -entre otras cosas, gracias a relatos como el de Juan Abreu-, Garbageland nos ofrece la posibilidad de disfrutar un producto ms que solvente desde el punto de vista estilstico, en absoluto pacato en cuanto a ideas e inmerso de pl eno dentro de una especie de corriente slipstream marca de la casa, que caracteriza no slo a los ltimos ttulos editados por Mondadori ( Vurt de Jeff Noon es el ejemplo paradigmtico) si no a buena parte del actual gnero fantstico escrito en espaol, desde Tokyo ya no nos quiere de Ray Loriga (Plaza & Jans) y Euro Ral de Eduardo Lampaya (Visor) hasta los a n prcticamente inditos por estos pagos Bernardo Fernndez, Gerardo Sifuentes, Alej andro Espinoza o Gerardo Horacio Porcayo. William Gibson y Bruce Sterling son ya slo una de las posibles influencias literarias reconocidas y reconocibles de toda una genera cin de autores que, golpe a golpe, empiezan a crear un subgnero dentro de la cien cia-ficcin o, mejor dicho, a recuperar, institucionalizar y -esto es nuevohacer comercial la corriente ms francotiradora del gnero (W. Burroughs, Delany, Disch, el Farmer de "Jinetes del sala rio prpura"), la de aquellos autores que escriben (y publican) sin constreirse a las cada vez ms limitadas y endogmicas convenciones de la ciencia-ficcin del ghetto Lo cual, por supuesto, no es ni bueno ni malo por s mismo. Calidad literaria y capacidad de asombrar (forma y fondo, si se prefiere, o estilo e ideas) no se encuentran en absoluto descompensadas en Garbageland obra madura de Juan Abreu (La Habana, 1952), cruel y sardnica chanza, tremendamente seria al mismo tiempo, mordaz metfora de la sociedad yanki de consumo y de la actual situacin cubana, experimento literario y a la vez sublimacin de lo visual. Sin ser el no va ms, esta novela

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sorprende por su descaro y por su ritmo, pese a que en algn momento la trama se le escapa de las manos a Abreu, apenas capaz de contener y ordenar el torrente de ideas e imgenes que surgen de su mente: monjas clnicas asesinas, gigantescas cpulas que envuelven ciudades enteras con publicida d, artistas cuyas mayores obras de arte son sus propios cuerpos, sangrientas batallas entr e seres propios de series de dibujos animados, sexo virtual con sangrientos dictadores como Hitler o Fran co (a la pgina 184 me remito), gafas que permiten abstraerse de la realidad virtual imperante y ver la rea lidad objetiva (en una escena que recuerda al nico autor del ghetto capaz de moverse dentro de las coordenadas que propone este estilo Mondador i: el Eduardo Vaquerizo de Rax reciente premio Ignotus, o El lanzador ), desoladores paisajes casi ballardianos del basurero que da ttulo a la novela, una Garbageland en la que no es difcil reconocer a la Cuba natal de Abreu... Un caos, en resumen, un agradable caos que conforma una obra singu lar y meritoria que, sin llegar a ofrecer lo mejor de s misma, s confirma la creciente consolidacin de un nuevo subgnero dentro de la ciencia-ficcin en espaol, ni mejor ni peor que el que se ofrece desde dentro del fandom pero s mu cho ms fresco e innovador. Nos quedan tres telediarios, me temo. Juan Manuel Santiago (Madrid, 1970): Director de las Revistas Gigamesh y Stalker. Al ndice Al INDICE

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8. HUMOR: MANUAL DEL PERFECTO TIRANO o LAS CIEN COSAS QUE HARIA SI FUERA EL SEOR DEL MAL Todos sabemos por series y pelculas que los Malos no son malos por su perversidad y retorcidos pensamientos, son malos porque resultan ser unos incompetentes. En este pequeo manual se orienta al aprendiz de Seor del Mal sobre su oficio, acerca de lo que debe y no debe hacer, y de como tratar a su entorno. 1. Mis Legiones del Terror tendrn cascos con visores de plexigls transparente, no con visores que tapen la cara. 2. Mis conductos de ventilacin sern demasi ado pequeos para gatear por ellos. 3. Mi noble medio-hermano cuyo trono usur p debe ser asesin ado, no encarcelado secretamente en una celda ol vidada de mis calabozos. 4. Dispararles no debe ser suficiente para mis enemigos. 5. El Artefacto Que Es La Fuente De Mi Poder no ser guardado en la Montaa De La Desesperacin Mas All Del Ro De Fuego Guardado Por Los Dragones De La Eternidad. Estar en mi depsito de seguridad. Lo mismo es ap licable al Objeto Que Es Mi nica Debilidad. 6. No me recrear en el sufrimiento de mi enemigo antes de matarle. 7. Cuando halla capturado a mi adversario y l diga antes de matarme, podras decirme al menos que es todo esto? yo dir NO y le disparar..., no, pensndolo mejor le disparar y entonces dir NO. 8. Despus de raptar a la bella princesa nos casaremos inmediatamente en una modesta ceremonia civil. No con un espectculo sorprendente de tres semanas, tiempo en el cual la fase final de mi plan ser desbaratada. 9. No incluir un mecanismo de autodest ruccin a no ser que sea absolutamente necesario. Si es necesario, no ser un gran botn rojo con una etiqueta que diga Peligro: No Pulsar. El gran botn rojo, sin embargo, disparar una rfaga de balas sobre cualquiera lo bastante estpido para usarlo. De igual fo rma, el botn ON/OFF no estar claramente marcado como tal. 10. No interrogar a mis enemigos en el Santuario Interior; un pequeo hotel alejado de mis fronteras f uncionar igual de bien.

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11. Estar seguro de mi superioridad. Luego no sentir ninguna necesidad de probarla dejando pistas en forma de acertijos o dejando mis enemigos ms dbiles vivos para demostrarles que no suponen una amenaza. 12. Uno de mis consejeros ser un nio normal de 5 aos. Cualquier fallo en mi plan que sea capaz de detectar ser co rregido antes de ser llevado acabo. 13. Todos los enemigos asesinados sern incinerados, o al menos tendrn una cantidad de balas en el cuerpo equivalente a su propio peso, no sern dejados para que mueran en el fondo de un precipicio. El a nuncio de sus muertes, as como cualquier celebracin, ser aplazado hasta despus de que se halla llevado a cabo la disposicin nombrada. 14. El hroe no tendr derecho a un ltimo beso, ltimo cigarrillo, o cualquier otra forma de ltima voluntad. 15. Nunca emplear un dispositivo digital de cuenta atrs. Si encuentro que es absolutamente inevitable, lo programar para activarse cuando lle gue a 117, justamente cuando el hroe este poniendo su plan en marcha. 16. Nunca usar la frase pero antes de matarte, hay una sola cosa que quiero saber. 17. Cuando tenga consejeros, escuchar sus consejos de vez en cuando. 18. No tendr un hijo. Aunque su irrisoriamen te mal planeado intento de usurpar mi poder fallara fcilmente, podra proveer una distraccin fatal en un momento crucial. 19. No tendr una hija. Ella sera tan bella como malvada, pero una mirada al robusto aspecto del hroe y ella traicionar a su propio padre. 20. A pesar de su probado efecto anti-stress, no caer en las carcajadas tpicas de manacos. Cuando ests ocupado en eso es dema siado fcil no darse cuenta de desarrollos no esperados que un individuo m s atento podra percibir. 21. Contratara un diseador con talento para crear uniformes originales para mis Legiones del Terror, no usara baratos uniformes de rebajas que les haran parecer tropas nazis, soldados romanos, o salvajes hordas mo ngoles. Todos fueron derrotados al final y yo quiero que mis tropas tengan una disposicin ms positiva. 22. No importa lo tentado que est con la posibilidad del poder ilimitado, nunca consumir un campo de energa mayor que mi cabeza.

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23. Guardar una reserva de armas de baja tecnologa y entrenar a mis tropas para su uso. De esta forma, incluso si los hroes consiguen neutralizar El Artefacto Que Es La Fuente De Mi Poder y/o dejar intiles las armas normales de energa, mis tropas no sern superadas por un puado de salvajes armados con rocas y lanzas. 24. Mantendr un conocimiento realista de mi s fuerzas y debilidades. Aunque esto elimina parte de la diversin del tr abajo, al menos nunca dir la frase ¡¡¡No, esto no puede ocurrir, soy INVENCIBLE!!! (despus de lo cual la muerte es casi instantnea) 25. No importa lo bien que funcione, nun ca construir ninguna clase de maquinaria que sea completamente indestructible sal vo por un pequeo y virtualmente inaccesible punto vulnerable. 26. No importa lo atractivos que cier tos miembros de la rebelin sean, probablemente hay alguien igual de atractivo que no est desesperado por matarme. Desde luego, me lo pensar dos veces antes de or denar que un prisionero sea enviado a mi dormitorio. 27. Nunca construir un slo ejemplar de Cualquier Cosa Importante. Todos los sistemas tendrn paneles y ba teras redundantes. Por la mism a razn, siempre llevar al menos dos armas completamente cargadas en todo momento. 28. Mi monstruo mascota estar guardado en una prisin segura de la cual no pueda escapar y en la cual yo no pueda caer accidentalmente. 29. Vestir con ropas de colores brillant es y alegres, para sorprender a mis enemigos. 30. Todos los conjuradores divagantes, terr atenientes torpes, ba rdos sin talento y ladrones cobardes sern ejecutados de form a preventiva. Mis enemigos seguramente abandonarn su bsqueda si no tienen ninguna fuente de alivio cmico. 31. Todas las taberneras inocen tes y atractivas de mi re ino sern reemplazadas por camareras malhumoradas y hartas del mundo que no proporcionarn refuerzos inesperados y subargumentos romnticos al hroe o a su compaero. 32. No me enfurecer y matar al mensajer o que traiga malas noticias slo para demostrar lo malsimo que soy. Los buenos me nsajeros son difciles de encontrar.

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33. No requerir a los altos mandos feme ninos de mi organizacin que lleven bustiers de acero inoxidable. La moral mejora con una forma de vestir ms sencilla. De la misma forma, los trajes de cuero negro se rn reservados para ocasiones formales. 34. No me transformar en una serpiente, nunca ayuda. 35. No me dejare perilla. En los das an tiguos te daba un aspecto diablico. Ahora solo te hace parecer un miembro resentido de la Generacin X. 36. No encerrar miembros del mismo grupo rebelde en el mismo bloque de celdas, y menos en la misma celda. Si son prisionero s importantes, yo mismo conservara la nica llave de la celda en lugar de repartir copias a todos los gua rdias intiles de la prisin. 37. Si mi Hombre De Confianza me dice que mis Legiones del Terror estn perdiendo la batalla, le creer. Despus de todo es mi Hombre De Confianza. 38. Si el enemigo que acabo de matar ti ene un hermano menor o un hijo en algn lugar, lo encontrar y lo matar inmediatam ente, en lugar de espe rar que crezca abrigando sentimientos de venganza contra mi cuando me encuentre en mi vejez. 39. Si debo entrar en batalla, no lo har al frente de mis Legiones del Terror, ni buscar a mi contrario entre su ejercito. 40. Nunca ser caballeroso ni deportivo. Si tengo un Superarma Imparable, la usar tan pronto y tan a menudo como sea pos ible en lugar de reservarla. 41. Una vez que mi poder este asegurado, destruir todos esos malditos Dispositivos De Viaje En El Tiempo. 42. Cuando capture al hroe, me asegurar de capturar tambin a su perro, mono, hurn o cualquier animal asquerosamente listo capaz de roer cuerdas y coger llaves. 43. Mantendr una saludable cantidad de escepticismo cuando capture a la bella rebelde y ella me diga que le atrae mi poder y mi fsico y que traicionar gustosamente a sus compaeros si le dejo participar en mis planes. 44. Slo contratar cazarecompensas que trabajen nicamente por el dinero. Aquellos que trabajan por el placer de la caza tienden a hacer cosas tan estpidas como conceder al otro una depor tiva posibilidad de ganar. 45. Me asegurar de que las responsabilidades estn perfectamente definidas en mi organizacin. Por ejemplo, si mi general la fastidia no sacar mi pistola y le dir: Y este es el precio del fracaso dndome entonces la vuelta y matando a un subordinado cualquiera.

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46. Si un consejero me dice Mi seor, es slo un hombre, qu puede hacer un slo hombre? Yo responder Esto y matar al consejero. 47. Si advierto que un jovenzuelo ha emp ezado una aventura para destruirme, le matar mientras sea un jovenzuelo, en lugar de esperar a que madure. 48. Tratar a cualquier bestia que controle mediante magia o tecnologa con respeto y amabilidad. De tal forma que si el control es roto, no venga inmediatamente a vengarse de mi. 49. Si descubro la localizacin del Artef acto Que Puede Destruirme, no enviar a todas mis tropas a apropiarse de l. Las enviar a apropiarse de cual quier otra cosa y pondr un anuncio de se busca en el peridico local. 50. Mis ordenadores principales tendrn su propio sistema operativo, que ser totalmente incompatible con el estndar de los porttiles de IBM y MAC. 51. Si uno de los guardias de mis calabozos empieza a expresar preocupacin por las condiciones de la celda de la Bella Pr incesa, le transferir inmediatamente a una posicin menos orientada al pblico. 52. Contratar a un equipo cualificado de ar quitectos para que examinen mi castillo y me informen de todos los pasajes secretos y tneles abandonados que yo deba conocer. 53. Si la Bella Princesa que capture dice ¡Yo nunca me casar contigo! ¡Nunca! Me escuchas? ¡¡¡NUNCA!!! yo dir Vaaale y la matar. 54. Nunca cerrar un trato con un ser dem onaco para luego intentar engaarle simplemente por llevar la contraria. 55. Los mutantes deformes y los bichos raros psicpatas tendrn su lugar en mis Legiones del Terror. Sin embargo antes de envi arles en importantes misiones secretas que requieran tacto y sutileza, buscar alguien i gualmente cualificado que llame menos la atencin. 56. Mis Legiones del Terror sern entrenad as para tener una puntera bsica. Cualquiera que no pueda acertar a un hombre a 10 metros ser usado como diana para prcticas. 57. Antes de usar cualquier artef acto o maquinaria capturados, leer cuidadosamente el manual de usuario.

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58. Si es necesario huir, nunca me parar pa ra posar dramticamente y declamar una frase. 59. Nunca construir una computadora pensante ms inteligente que yo. 60. Mi consejero de cinco aos tambin ser requerido para desc ifrar cualquiera de mis cdigos. Si lo descifra en menos de 30 segundos no ser usado. Nota: lo mismo para las contraseas. 61. Si mis consejeros me preguntan Por qu ests arriesgndolo todo en un plan tan loco? no seguir con el plan hasta que encuentre una resp uesta que les satisfaga. 62. Disear los vestbulos de mi fortal eza sin nichos o estructuras de soporte prominentes que los intrusos puedan us ar para cubrirse en un tiroteo. 63. Los depsitos de desperdicios sern incineradores, no compresores. Y siempre sern mantenidos a no menos de 200 grados, sin contrasentidos como esas llamas que van a travs de tneles accesibles a intervalos predecibles. 64. Ir a ver a un psiquiatra competente para curarme de todas las fobias extremadamente raras y extraos hbitos co mpulsivos que puedan ser una desventaja. 65. Si debo tener un sistema de computador as con terminales accesibles al pblico, los mapas que muestren de mi complejo te ndrn una habitacin cl aramente sealizada como Sala de Control Principal. Esa hab itacin ser la Cmara De Ejecuciones. La verdadera Sala de Control Principal estar se alada como Contenedor Del Desbordamiento De Las Alcantarillas. 66. Mi teclado de seguridad ser realment e un escner de huellas. Cualquiera que vea a alguien presionando una secuencia de botones o que es polvoree el teclado en busca de huellas digitales y luego in tente entrar repitiendo la secu encia disparar el sistema de alarma. 67. No importa cuantos fallos tenga nuestro sistema, mis guardas sern entrenados para tratar cualquier fallo de una cmara de vigilancia como una emergencia completa. 68. Perdonar la vida de algui en que me la salv alguna vez en el pasado. Esto es razonable ya que anima a otros a hacerlo. Sin emba rgo la oferta es slo valida para una vez. Si quieren que se la perdone de nuevo, ser mejor que me vuelvan a salvar.

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69. Todas las nieras sern expulsadas del reino, todos los bebes sern llevados a hospitales aprobados por el es tado. Los hurfanos sern deja dos en casas de adopcin, no abandonados en el bosque para ser criados por criaturas salvajes. 70. Cuando mis guardias se separen para buscar a los intrusos, lo harn como mnimo por parejas. Y sern entrena dos de tal forma que si uno desaparece misteriosamente, el otro dar la alarma in mediatamente y pedir refuerzos en lugar de buscarlo estpidamente. 71. Si decido probar la lealtad de un teni ente y ver si debe convertirse en mi Hombre De Confianza, tendr una escuadra de mis Legiones del Terror preparada en caso de que el resultado no sea satisfactorio. 72. Si todos los hroes permanecen apia dos alrededor de un Extrao Dispositivo y empiezan a insultarme y desafiarme, usar el viejo revolver del abuelo en lugar de mi Superarma Imparable. 73. No estar de acuerdo en dejar libres a los hroes si ganan en un duelo, aunque mis consejeros me digan que es imposible que ganen. 74. Cuando encargue una presentacin multimedia de mis planes, de tal forma que mi consejero de cinco aos la entienda fcilmen te, no la dejar encima de mi mesa con una etiqueta que diga Proyecto del Seor Supremo 75. Instruir a mis Legiones del Terror para que ataquen al hroe en masa, en vez de hacerlo por parejas o en solitario mientras los dems esperan. 76. Si el hroe huye y sube al tejado, no lo pe rseguir para luchar con l e intentar tirarle. Tampoco luchar con l al borde de un abismo (y nunca, por supuesto, si es en mitad de un puente de cuerda s sobre un ro de lava) 77. Si sufro alguna clase de locura temporal y decido dar al hroe la oportunidad de rechazar un trabajo como mi Hombre De Confia nza, tendr la sufici ente prudencia como para evitar que mi actual Hombre De Confia nza pueda orme mientras hago la oferta. 78. No les dir a mis Legiones del Terror ¡Debe ser capturado vivo! la orden ser ms bien Slo debis intentar cogerle vivo si es razonablemente sencillo. 79. Si mi Dispositivo Del Juicio Final tien e la posibilidad de ser detenido una vez que se ha puesto en marcha, ser inmediat amente fundido y con l se har una edicin limitada de monedas conmemorativa.

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80. Si mis tropas mas dbiles no consiguen e liminar al hroe, enviar a mis mejores tropas en lugar de perder el tiempo mandando tropas de capacidad cada vez mayor mientras l las derrota y se acerca ms y ms a mi fortaleza. 81. Si estoy luchando con el hroe encima de una plataforma mvil, le he desarmado y estoy a punto de matarle y veo que l se tira al suelo, yo tambin me tirar al suelo, en lugar de girarme con curiosid ad para ver lo que l ha visto. 82. No disparar a ninguno de mis enemigos si estn quietos delante del Soporte Bsico De Una Estructura Pesada Y Peligrosamente Desequilibrada. 83. Si estoy cenando con el hroe, po ngo veneno en su copa y me tengo que ausentar por cualquier razn, pe dir nuevas bebidas en lugar de intentar adivinar si ha cambiado las copas de sitio. 84. No tendr prisioneros de un sexo vi gilados por guardias del sexo opuesto. 85. No usar ningn plan cuyo paso fina l sea horriblemente complicado como alinear las 12 piedras de poder en el altar sagrado, entonces activar el medalln en el momento del eclipse total, mas bien ser del tipo pulsar el botn rojo 86. Me asegurar de que mi Dispositivo De l Juicio Final est siempre preparado y bien apuntado. 87. Mis contenedores de productos qumic os estarn cubiertos cuando no estn siendo usados. Y nunca construir pasarelas encima de ellos. 88. Si un grupo de secuaces falla miserablemen te en una misin, les regaar por su incompetencia, pero nunca volver a enviar al mismo grupo a hacer la misma misin. 89. Despus de capturar el Superarma del h roe, no dir a mi Guardia que nos dejen solos y tampoco me confiar porque crea que qu ien la posea es imparable. Despus de todo el hroe la llevaba y yo se la quit no? 90. No disear mi Sala De Control de ta l forma que todas las estaciones de trabajo estn en frente de la puerta. 91. No ignorar al mensajero que se tamb alea agotado y evidentemente impaciente hasta que haya completado mi higiene persona l o mi pasatiempo haya acabado. Podra ser realmente importante. 92. Si alguna vez hablo con el hroe por tel fono, no le desafiar. En vez de eso le dir que su perseverancia me ha hecho darme cu enta de la futilidad de mi maldad y que, si

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me deja slo unos meses regresar al camino de la rectitud (los hroes son tremendamente crdulos en estos asuntos) 93. Si decido llevar a cabo una doble ejecuci n del hroe y un subalterno que me ha traicionado, intentar que el hroe sea el primero en ser ejecutado. 94. Cuando estn arrestando prisioneros, mi s guardias no les permitirn pararse para recoger una baratija de valo r puramente sentimental. 95. Mis calabozos tendrn su propio equi po medico con guardaespaldas. De tal forma que si un prisionero enferma de repente y su compaero le dice al guardia que es una emergencia, el guarda llamar al equipo mdico en lugar de abrir la celda para echar un vistazo. 96. Mis mecanismos de apertura de puertas sern diseados de tal forma que si vuelan el panel desde fuera la puerta se sellar y si lo vuelan desde dent ro se abrir. No al revs. 97. Las celdas de mis calabozos no estarn amuebladas con objetos que contengan superficies reflectantes o cualquier cosa que pueda ser desmontada. 98. Si una pareja de jvenes atractiv os entra en mi reino, los vigilar cuidadosamente. Si encuentro que son felices y se quieren, los ignorar. Sin embargo, si las circunstancias les han forzado a unirse contra su voluntad y se pasan todo el tiempo discutiendo entre ellos excepto en los momentos en que estn sa lvndose la vida el uno al otro, momento en el cual hay insinuaciones de tensin sexual, ordenar inmediatamente su ejecucin. 99. Cualquier fichero de datos de importan cia crucial ser dividido en bloques de 1.44 Mb. 100. Finalmente, para mantener a mis sbditos permanentemente encerrados en un estado de trance descerebrado, les proporciona r acceso gratis e ilimitado a Internet. Tambin quiero proclamar a HERCULES, XENA, SIMBAD, TARZAN y ROBIN HOOD como las Series De Televisin Oficiales de la lista de Seores del Mal. Sus repetidos esfuerzos para ilustrar porqu los Seores de l Mal necesitan unos consejos como estos son un ejemplo para todos nosotros.

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10. LAS COSAS QUE VENDRN Se acerca el Concilio de Lorien: El prximo 9 y 10 de abril en La Ma driguera, desde las 10 de la maana. Ansible 2005 Nuevamente publicamos las convocatorias a e xpositores, al Concurso Arena 2005 y una modalidad de premio para cuento ultracort o: miNatura 2005, todo dentro del II Encuentro Terico del Gnero Fantstico Ansible 2005. CONVOCATORIA DE PARTIC IPACI"N A EXPOSITORES a. Modalidad: Exposicin Oral (conferencias, paneles, etc.) Todos los investigadores, escritor es, crticos o simplemente afic ionados al gnero fantstico que deseen exponer el resultado de alguna i nvestigacin, ensayo, crtica u otro trabajo relacionado con las temticas del gnero en sus diferentes manifestaciones artsticas pueden enviar su solicitud antes del da 20 de abril del 2005. El Proyecto ABRAPALABRA El Grupo de Creaci n ESPIRAL El Grupo ONIRICA Festival de Equinoccio de Primaver a ESPADA Y HECHICERA D D e e l l 9 9 a a l l 1 1 0 0 d d e e L L a a A A u u s s p p i i c c i i a a d d o o p p o o r r La Madriguera, AHS Quinta de los Molinos, Jess Peregrino (final) e Infanta Plaza de la Revolucin, Ciudad de La Habana Telfono: 879-8175 C C o o n n c c i i l l i i o o d d e e L L o o r r i i e e n n CONVOCAN AL Centro de Teatro y Danza de la Habana ACCA UNEAC Un espacio para los amantes y creadores de lo fantstico, lo pico y lo artstico

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Para ello enviarn a la direccin electrnica: espiral@ centro-onelio.cult.cu los siguientes datos: Nombre y Apellidos Breve currculo Ttulo y Resumen de la(s) ponencia(s ), conferencia(s) o panel(es). En el caso del panel deben enviar los datos (nombre, apellidos y breve currculo) de los integrantes del panel. Necesidades tcnicas para la exposicin (televisin, video, PC, etc) Los organizadores del encuentro seleccionarn los trabajos que mejor se ajusten a los objetivos del ANSIBLE y se comunicarn, por la misma va electrni ca, con los autores que han sido seleccionados para formar parte del programa. b. Modalidad de Participacin mediante Pster o Carteles. Todas aquellas personas que por razones obvias de lejana no pueden participar en el ANSIBLE 2005, pero que desean dar a conocer el resultado de alguna investigacin o trabajo realizado sobre las temticas afines al encuentro podrn participar mediante la modalidad de pster o carteles. Los interesados podrn enviar, va correo electrnico los trabajos que deseen exponer sin lmites de cantidad, antes del da 25 de abril del 2005 a la direccin electrnica: espiral@centro-onelio.cult.cu La comisin organizadora del evento determin ar qu trabajos rene n los requisitos para participar en este y seleccionar tantos como estime pertinente. A los autores se les informar por email los trabajos que han sido escogidos. La comisin organizadora imprimir los poster seleccionados y los co locar en las reas destinadas para esta exposicin. Esta modalidad est abierta solo para los extranjeros y cubanos del interior del pas o residentes en el exterior. Requisitos de formato: 1-Enviar antes de la fecha establecida anteriormente el(los) trabajo(s) a presentar utilizando como formato hasta 9 hojas tipo carta (81/2 x 11) o A4 en or ientacin vertical de la hoja, con la sigu iente estructura. Hoja 1: Ttulo y Autores, Di reccin de Contacto, Ciudad y Pas. Hoja 2: Introduccin. Hoja 3 a la 7: Desarrollo del trabaj o (puede incluir imgenes, tablas o grficos)

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Hoja 8 y 9: Conclusiones y/o Recome ndaciones, Bibliografa (si lleva) o pueden utilizarlas para algn Anexo. 2La tipografa a emplear ser Arial o Time New Roman y el puntaje como sigue: Ttulo: puntaje 40, Autores, Ciudad y Pas: puntaje 28 Encabezados de cada hoja: puntaje 28. Texto interior: puntaje 18 3Los trabajos debern cont ener en la Hoja 1, la direcc in electrnica de los autores para que los interesados en el trabajo puedan contactar con los realizadores. Si no es inters de los autores que se les escriba entonces so lo colocarn los nombres y la ciudad y pas. 4Los trabajos seleccionados se darn a conocer a sus realizadores entre el da 26 y 30 de abril. 5Se imprimirn en papel bond, con impres in lser blanco y negro, y se montarn en pancartas de 70 cm de ancho por 100 cm de largo. (Las imgenes y grficos tambin se imprimirn en blanco y negro) Cualquier inquietud o duda al respecto por favor comunicarse con nosotros a la direccin electrnica: espiral@ centro-onelio.cult.cu CONVOCATORIA CO NCURSO DE CREACI ON “ARENA 2005” El Grupo de Creacin ESPIRAL de la Asoc iacin Hermanos Saz de Ciudad de La Habana convoca al II Concurso de Cr eacin Literaria del Gnero Fantstico ARENA 2005. 1. Podrn concursar todos los interesados, sin lmite de edad, que no posean libros publicados dentro del gnero, en la modalidad de Cuento corto de hasta 5 cuartillas a 1,5 espacios en formato carta (81/2 x 11 pulg.). Las obras se entregarn en original y dos copias. 2. Las obras, escritas en cast ellano, reflejarn temticas del gnero fantstico y no deben haber sido publicadas con anteriorid ad (impresa o digitalmente). Podrn entregarse hasta tres obras por autor. 3. Las obras debern entregarse en sobr e cerrado identificado con el nombre del concurso y el seudnimo del autor e ir acompaadas, en sobre aparte con igual identificacin, de los datos generales del autor: nombre y apellidos, edad, direccin particular, telfono, e-mail (si posee). 4. Las obras se entregarn o enviarn por correo postal a la direccin siguiente:

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Concurso ARENA 2005 Centro de Formacin Literaria “Onelio Jorge Cardoso” Ave. 5ta. N 2002 esq. a 20, Miramar, Playa, Ciudad Habana, CP 11300 5. Se otorgar un premio nico consistente en trofeo y diploma, as como libros, Cd-rom, y otras sorpresas relacionadas c on el gnero; y tantas menciones como estime el jurado, el que estar integr ado por reconocidos investigadores y escritores del gnero. 6. El veredicto del jurado ser inapelable y se dar a conocer en la sesin de clausura del II Encuentro Terico del Gnero Fantstico ANSIBLE 2005. 7. Las obras participantes no se devolvern. 8. No se aceptar la participacin por correo electrnico. 9. La participacin en el concurso supo ne la total aceptacin de sus bases. 10. El plazo de admisin vence el 29 de abri l del 2005. El matasellos de correo dar fe de la fecha de envo. BASES PARA EL CONCURSO DE CUENTO BREVE "MINATURA 2005" Tipo: Cuento Breve Dotacin: Publicacin Fecha Lmite: 3/5/2005 El Fanzine de Cuento Breve MiNatura, como parte organizad ora del II Encuentro Terico del Gnero Fantstico ANSIBLE 2005, de la AHS, convoca al concurso de cuento breve del gnero fantstico Miniatura 2005. 1Podrn concursar todas la s personas residentes o no en Cuba siempre que la obra este escrita en castellano, con una sola obr a de extensin no mayor de una cuartilla (30 lneas), a un espacio, usando letra Ar ial 12. Formato carta (81/2 x 11 pulg). 2Los cuentos tendrn una temtica fant stica (ciencia ficcin, fantasa, ficcin

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alternativa, horror, etc.), y estarn dirigidos a lect ores jvenes y adultos (no literatura infantil). 3Se concursar con seudnimo o lema y en sobre aparte, identificado con el seudnimo y ttulo del cuento, los datos ge nerales del autor: nombre y apellidos, edad, direccin particular, telfono, co rreo electrnico. Los documentos se entregarn en El Centro de Creacin Litera ria “Onelio Jorge Cardoso” Ave. 5ta No. 2002 esq. A 20, Miramar, Playa, Ciudad de La Habana. 4Las obras podrn ser enviadas tambi n en versin digita l a la direccin electrnica: coghan@centro-onelio.cult.cu identificando en el asunto: CONCURSO DE CUENTO BREVE MINATURA, y adj untando en documentos separados el cuento identificado con el seudn imo, y los datos del autor. 5El plazo de admisin ve nce el 3 de mayo de 2005. 6La obra premiada y las finalistas sern publicados en el fanzine de Cuento Breve MINATURA adems de recibir premios relacionados con la temtica fantstica. 7La premiacin se realizar el da 8 ma yo en la clausura del Evento Terico de Ciencia Ficcin y Fantasa ANSIBLE 2005. Las obras podrn optar por el Premio de la Popularidad que se entregar en la misma sesin de clausura previa lectura de las obras y por votacin del pblico asistente. 8La participacin en el concurso impli ca la aceptacin de su s bases. El jurado estar compuesto por el director de MiNatura y dos escritores del gnero. La decisin del jurado es inapelable.

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Nuevo Boletn en preparacin QUBIT es el nombre del “Boletn electrnico y postgeogrfico de literatura y pensamiento ciberpunk” editado por Ral Aguiar Prximamente ser asequible. Qu es un Qubit? Qubit es la nueva unidad de informacin en la realidad cuntica. Es el acrnico de "quantum bit". Representa una supe rposicin de los bits 0,1 que se realiza en un mundo estrictamente cuntico. A diferencia de las representaciones digitales un qubit permanece en un estado indeterminado hasta que es observado. Fue demostrado de manera reciente, que la teora de un computa dor cuntico pudiera resolver ciertos problemas matemticos, tale s como una gran prod uccin de nmeros, mucho ms rpido que los convencionales, y qu e pudiera ser utilizados por ejemplo, en un "codebreaking". Sera posible empl ear propiedades de la mecni ca cuntica en la "accin a distancia" para transportar informacin de manera instantnea a grandes distancias, sin prdida alguna de informacin. Esto debe sonar como Ciencia Ficcin, pero los primeros dos portales de cuntica lgica fueron demostrados a finales de 1995. Si es te campo es desarrollado, podremos ver toda una serie de palabras nueva s que comiencen con "qu" CONCURSOS XIII CERTAMEN UNIVERSITARIO DE RELATO BREVE FANTSTICO Tipo: Relato corto Dotacin: 1.400€ Fecha Lmite: 27/5/2005 1.Podrn participar en este Certamen toda s aquellas personas fsi cas que lo deseen, con originales inditos, escritos en euskara o en castellano. 2.Se otorgarn dos nicos premios de 1.400 euros, uno para el ganador o ganadora en euskara y otro para el ganador o ganador a en castellano, que estarn sujetos a las retenciones fiscales conforme a la legislacin vigente.

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3.El relato breve ser de tema fantstico y se presentar en DIN-A4 mecanografiado, por una cara a doble espacio, con un lmite de 20 foli os. El plazo de entrega de los originales finalizar el 27 de mayo de 2005. 4.Los relatos se entregarn o enviarn por triplicado, en sobre cerrado bajo seudnimo, indicando en la parte externa "Para el XIII Certamen Universitario de Relato Breve Fantstico" e irn acompaados de otro sobre con el mismo seudnimo cuyo interior contendr: nombre y apellidos del autor o au tora, DNI, direccin, c digo postal y telfono de contacto. 5.El jurado estar compuesto por profesorado de la UPV/EHU. El fallo se har pblico el da 24 de junio de 2005 y ser enviado a los medios de comunicacin. A su criterio, los premios podrn declararse desierto s, siendo su decisin inapelable 6.Los trabajos premiados quedarn en pos esin de la Universidad del Pas Vasco, Vicerrectorado del Campus de lava, pudiendo h acer uso de ellos a t odos los efectos. No se mantendr ningn tipo de correspondencia co n los concursantes, ni se proceder a la devolucin de los originales no premiados. 7.Los autores o autoras premiados no podrn pr esentarse a las tres ediciones siguientes. 8.La participacin en este Certamen s upone la aceptacin de las presentes bases. UNIVERSIDAD DEL PAIS VASCO VICERRECTORADO DEL CAMPUS DE ALAVA Comandante Izarduy, 2 Apartado 1614 01006 VITORIA-GASTEIZ Web: www.vc.ehu.es II PREMIO DE NOVELA DE AVENTURAS: DEVIR ARGONAUTA Tipo: Novela Dotacin: 10.000€ Fecha Lmite: 31/5/2005 Salgari, Dumas, Twain, Homero,... La historia de la literatura est llena de momentos picos, de bsquedas arriesgadas y de misiones sin retorno. Las pginas de los libros nos llevan hasta sitios lejanos y tiempos remotos, que nos permiten por un rato vivir hazaas distintas a la de la vida cotidiana. Leer es casi la aventura definitiva de la imaginacin, pero existe an otra mayor: escribir. Para recompensar a aquellos que buscan su

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vellocino de oro recreando hazaas en un folio en blanco, Devir convoca la segunda edicin de su Premio de novela de aventuras. Este galardn existe con la voluntad de reivindicar este gnero literario y recompensar el riesgo que corren los que se aventuran en l. Bases 1. Podrn participar en este concurso escritores de cualquier nacionalidad. Los autores que sean menores de 18 aos en el momento de concurrir al premio debern incluir en la plica una autorizacin firmada de sus padres o tutores aceptando las bases del premio. 2. Podrn concurrir al concurso obras redactadas en castellano de no menos de 200 pginas, segn el formato descrito en el punto 5, que tengan como tema y motivo la aventura. 3. Cada autor se obliga a suscribir cuantos documentos sean necesarios para que los derechos cedidos a Devir sobre su obra queden inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual y en cualesquiera otros registros pblicos nacionales, extranjeros o internacionales que acrediten su autora. La mera aceptacin de las bases exime a Devir de cualquier responsabilidad que se derivara del incumplimiento de este requisito. 4. Las obras presentadas no pueden estar pendientes del fallo de ningn otro concurso y quedarn excluidas todas aquellas cuyo autor hubiera fallecido en el momento de hacerse pblica esta convocatoria. Quedan excluidos de presentarse los familiares hasta segundo grado de los miembros del jurado, los empleados de Devir y los familiares de stos. 5. La presentacin de los trabajos se har en cinco juegos de hojas A4, mecanografiadas a doble espacio por un solo lado, con un mximo de 30 lneas de sesenta caracteres por pgina, en cuerpo 12, debidamente encuadernadas o encarpetadas individualmente, ms una copia en diskette o CD en formato Word para Windows. En la portada de cada juego debe constar el ttulo de la obra, as como un pseudnimo. Este mismo sistema se aplicar a la etiqueta del diskette o CD. Junto con los ejemplares, se remitir un sobre en el que debe constar el nombre de la obra y ese mismo pseudnimo, y en cuyo interior se consignar el nombre del autor, su direccin y su telfono de contacto (sistema de plica cerrada). Bajo ningn concepto se admitirn originales por email. 6. La dotacin del premio es de 10.000 euros. El premio se considerar como pago a la publicacin de la obra segn lo especificado en el punto siete en concepto de derechos de autor y estar sujeto a las retenciones pertinentes que marque la ley, que irn a cuenta del autor. 7. El premio implica tambin la cesin en exclusiva a Devir, por parte del ganador, de los derechos de edicin de su obra en forma de libro, bajo las modalidades de tapa dura o carton, tapa flexible, rstica, ediciones econmicas y/o de bolsillo, de lujo, de biblifilo, ilustradas, especiales para empresas u otras editoriales, para escuelas, club, CD-ROM u otros soportes digitales o magnticos, inclusin en colecciones o en publicaciones peridicas de forma parcial o completa y cualesquiera otras modalidades conocidas en ese momento. Esta edicin puede hacerse a travs de Devir Contenidos o Devir Iberia o de terceras personas a las cuales pudiera otorgarse una autorizacin exclusiva o no exclusiva.

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8. En virtud de ello, podr efectuarse una primera edicin de la novela galardonada con un mnimo de 1500 y un mximo de cien mil ejemplares, con las reimpresiones que, dentro de dichos totales, libremente decida el editor. Las ediciones sucesivas que sigan a la primera y que comprendern iguales mnimos y mximos que los sealados para cada caso sern libremente determinadas por el editor, pudiendo llegar hasta diez (10). La decisin acerca de la modalidad en que deba efectuarse cada una de las sucesivas ediciones, y el sistema de distribucin comercial, corresponder nica y exclusivamente al editor. 9. Devir se reserva la prioridad de obtener la cesin para la explotacin en cualquier modalidad de las obras que, presentadas al Concurso y no habiendo sido premiadas, pudieran interesarle, siempre que comunique a su autor dicha decisin en el plazo mximo de 90 das hbiles a contar desde la fecha en que se haga pblico el fallo del Premio. 10. Los ejemplares no premiados no sern devueltos a sus autores. Devir no mantendr correspondencia sobre las obras presentadas. 11. El plazo para la entrega de los originales se cierra da 31 de Mayo de 2005 a las 18:30 horas. Durante 14 das naturales posteriores a esta fecha, se aceptarn a discrecin de la editorial aquellos originales que lleguen con matasellos anteriores al final del plazo. 12. El fallo del jurado es inapelable. Devir se reserva derecho, si lo considerara conveniente, a someter las novelas a una primera seleccin por parte de una comisin de lectura. 13. Devir no responde de las opiniones expresadas por los miembros del jurado antes o despus de la emisin del fallo en relacin con cualquiera de las obras presentadas. 14. Todos los participantes declaran conocer y aceptar las presentes bases y garantizan la autora, el carcter indito y la originalidad de la obra, y que sta no copia ni modificacin total o parcial de ninguna otra ajena. La presentacin de la obra conlleva asimismo el compromiso de su autor a no retirarla del Concurso una vez hecho pblico el fallo y al consentimiento su publicacin segn lo establecido en los puntos siete y ocho. 15. Para cualquier duda, discrepancia, reclamacin c cuestin que pueda suscitarse directa o indirectamente con ocasin de la interpretacin y ejecucin de las presentes bases, las partes renuncian al fuero propio que pudiera corresponderles y se someten expresamente a la jurisdiccin de los Juzgados y Tribunales de Barcelona. 16. La entrega de los originales se har por correo o mano en Devir, Rambla de Catalunya, 117, pral. 2 Barcelona 08008. 17. El fallo del jurado se comunicar en un acto pblico en una fecha por determinar. Para ms informacin www.devir.es/eventos/argonauta/index.htm Al ndice

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10. COMO CONTACTARNOS? S tienes algn comentario, sugerenc ia o colaboracin escrbenos a: darthmota@centro-onelio.cult.cu jartower@centro-onelio.cult.cu jartower74@yahoo.es aceptamos cualquier colaboracin seria y de sinteresada. Traten de ponerla en el cuerpo del mensaje. Advertencia: Los mensajes de direccione s desconocidas que contengan adjuntos sern borrados. Para suscribirte envanos un correo en blanco a: disparoenred@centro-onelio.cult.cu con la palabra "BOLETIN" en el asunto. Para desincribirte envanos un correo en blanco a: disparoenred@centro-onelio.cult.cu con la frase "NO BOLETIN" en el asunto. Al ndice

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11. PROXIMO NUMERO Se presentar el artculo, Borges y la ciencia ficcin desarrollado por el escritor mexicano de ciencia ficcin, Alberto Chimal. Al ndice Al INDICE


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