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Disparo en Red

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Material Information

Title:
Disparo en Red
Physical Description:
Serial
Language:
English
Publisher:
Disparo En Red
Place of Publication:
Havana, Cuba
Publication Date:
Frequency:
monthly
three times a year
regular

Subjects

Subjects / Keywords:
Science fiction, Latin American -- Periodicals   ( lcsh )
Science fiction -- Periodicals   ( lcsh )
Genre:
periodical   ( marcgt )
serial   ( sobekcm )

Record Information

Source Institution:
University of South Florida Library
Holding Location:
University of South Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
usfldc doi - D42-00036-n35-2007-07
usfldc handle - d42.36
System ID:
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HOY: 31 de JULIO del 2007

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DISPARO EN RED: Boletn electrnico de cienciaficcin y fantasa. De frecuencia mensual y totalmente gratis. disparoenred@centro-onelio.cult.cu -------------------------------------------------------Para descargar d isparos anteriores: http://www.esquina13.co.nr http://www.cubaunderground.com -------------------------------------------------------El sitio web del Fantstico Cubano http://www.cubaliteraria. cu/guaican/index.html

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disparoenred@centro -onelio.cult.cu Editores: Darthmota. Jartower. Colaboradores: Taller de Creacin ESPIRAL de ciencia ficcin y fantasa. espiral@centro-onelio.cult.cu espiralgrupo@yahoo.es Anabel Enrquez Istvn Bent Juan Pablo NoroaCoghan Vctor Hugo Prez Gallo Leonardo Gala Eliete Lorenzo Ral Aguiar 0. CONTENIDOS: 1. La frase de hoy : Neal Stephenson. 2. Artculo : LIMBO", o como ser feliz cortndose un brazo, Por Jorge Oscar Rossi. 3. Cuento clsico : Vela por los vivos, Ray Bradbury. 4. Cuento made in Cuba: Sobre el oficio de matar dragones, Jorge Bacallao Guerra. 5. Las cosas que vendrn (…y que pasan) 6. Cmo contactarnos?

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1. LA FRASE DE HOY : Se trata de un error o de algo increblemente genial que todava no comprendo? Neal Stephenson. Criptonomicn. Al INDICE

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2. ARTICULO: LIMBO", O COMO SER FELIZ CORTNDOSE UN BRAZO Por Jorge Oscar Rossi www.literareafantastica.com.ar Este trabajo fue expuesto, en la categora de poster, en el evento terico de ciencia ficcin y fantasa, Ansible 2007 celebrado los das 25 y 26 de mayo. Los editores. IMAGINA... La idea del "mundo perfecto", esa sociedad ideal en la que, aparentemente, se solucionaron todos los problemas de la Humanidad, no es nueva en la literatura fantstica. Esos "mundos perfectos" generalmente esconden regmenes totalitarios, como es el caso de "Un mundo feliz", de Aldous Huxley, o "1984", de George Orwell, donde los individuos son controlados en diversas formas. En 1952, para la misma poca de "1984" (publicada tres aos antes), un norteamericano llamado Bernard Wolfe (1915-1985) escribi una novela de CF, a la que titul "Limbo". Wolfe haba sido marino mercante y guardaespaldas de Len Trotsky en Mxico, ocupacin desempeada en su poca de marxista heterodoxo. Tambin estaba doctorado en psicologa por la Universidad de Yale. "Limbo" es una anti-utopia de primer nivel, pero casi desconocida, comparndola con las ya mencionadas "Un mundo feliz" y "1984". En espaol, la obra se public en 1984, en la coleccin Ciencia Ficcin, de Ultramar Editores. Advertencia: "Limbo", con sus 507 paginas cargadas de reflexiones filosficas y jerga psicoanaltica, no es un libro de lectura sencilla. Pero la experiencia vale la pena. DE QUE TRATA?

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Como buen libro de CF escrito en plena Guerra Fra, parece que se vino noms la Tercera Guerra Mundial entre el Este y el Oeste. Y es una guerra a lo bestia o, mejor dicho, a lo maquina. En esta Tercera Guerra Mundial, do s supercomputadoras (llamadas EMSIAC) controlan los ejrcitos del m undo. Luego de una guerra fe roz, donde la civilizacin queda semiextinguida, los humanos, cansa dos, se rebelan contra las EMSIACs y toman el control de la tecnologa. No hay vencedores ni vencidos. Los dos bandos quedaron demasiado hecho pedazos como para pensar en otra cosa que en sobrevivir. Hasta ahora, nada nuevo. Cientos de relatos de este tenor se vomitaron en la dcada del cincuenta. Uno de los combatientes de esa Tercera Guerra Mundial resulta ser el Dr. Martine, protagonista de "Limbo". Martine es un medico neurocirujano, especialista en realizar lobotomias, quien, durante la guerra, es destinado a servir en una unidad medica, trasladndose de un lugar a otro y remendando heridos como puede. Hastiado de tanta muerte, un buen da deserta, escapando en el avin-ambulancia, un aparato equipado con moderna tecnologa medica. En el apuro, Martine se deja olvidado su diario personal. Apenas huye, el campamento donde se encontraba es bombardeado por el enemigo. Martine se dirige a un lugar alejado del frente de batalla. Va a parar a una pequea isla perdida en el Ocano Indico. All se encontrar con una tribu de muy pacficos nativos, los mandunji. Los mandunji son realmente pacifistas a ultranza, Su filosofa de vida se basa en la no agresin. Son tan pero tan tranquilos que si, por casualidad, algn miembro de la tribu les llega a salir medio agresivo, enseguida le aplican una antigua Prctica Ritual a la que llaman "Mandunga". Que vendra a ser eso?. Bueno, casi nada: solo le abren el crneo y le sacan un pedazo de cerebro para que el compaero se ponga ms pacfico. Lo peor de todo es que tienen razn. Despus de la operacin, los que sobreviven se vuelven tan tranquilos como una palmera. El problema es que sobreviven pocos, por esas cosas de la falta de asepsia.

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Martine se da cuenta que los nativos estn practicando, sin saberlo, una precaria lobotoma. Aclaremos que es esto de la lobotoma: Se trata de abrir el crneo, con una trepanadora o con un cincel golpeado con una roca, segn la tecnologa de que se disponga, y luego extirpar ciertas zonas del cerebro, en la parte de los lbulos frontales, donde se encuentran los centros que manejan la agresividad humana. Atencin: estamos hablando de una operacin real. En una poca (primera mitad del siglo XX), se la consider un recurso extremo pero aceptable para controlar a individuos muy agresivos, as como para otras "patologas". Martine queda fascinado por esta prctica. Como mdico, al mismo tiempo que siente desagrado por los efectos de estas operaciones, se ve impulsado a ofrecer sus servicios, para que, por lo menos, no mueran tantas personas. As termina convirtindose en el especialista oficial en Mandunga. Los equipos de alta tecnologa mdica que venan en el avin en el que escapo de la guerra lo ayudan. En la isla, Martine comienza una nueva vida, con esposa e hijo nativos. Pasan veinte aos en esa situacin y llega el tiempo en el que el doctor siente que no puede permanecer ms al margen. Necesita sabe que pas, como termin la guerra y que qued de su sociedad. Es el ao 1990 y se dispone a volver a Estados Unidos, en el mismo avin, para ver que ocurri. Puede decirse que aqu empieza la novela. LA SOCIEDAD DE LA INMOVILIZACION (ALIAS, "EL INMOB") Al llegar a "la civilizacin", Martine descubre con desagrado que al termino de la Tercera Guerra Mundial, algunas de sus reflexiones medico filosficas se transformaron en el fundamento de la vida en todo el planeta. La doctrina que el mundo acepta con entusiasmo dispone que el Nuevo Hombre puede realizarse solo a travs de la amputacin voluntaria de los brazos y las piernas, destinadas a ser sustituidas por eficientes prtesis cibe rnticas, una condicin que, se espera, eliminar para siempre la agresividad y la guerra.

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A ver si se entiende: Para que el ser humano deje de ser agresivo, lo mejor es desarmarlo. Entonces hay que prohibir las armas, todas las armas. Por eso, para lograr el desarme total, lo ideal es que el hombre se despoje voluntariamente de las armas que la naturaleza le ha dado, es decir, los brazos y las piernas, (de paso, arms, en ingls, significa tanto armas como brazos). Pero si a un hombre le sacamos brazos y piernas queda reducido a la inutilidad. Cul es la solucin que propone el nuevo mundo pacifista?: Las prtesis, que son todava mejores que los miembros naturales y presentan otra gran ventaja: pueden quitarse a voluntad, con lo cual, el individuo pacifista puede hacer profesin de su fe, des-armndose a placer. El ncleo de Limbo reside propiamente a qu: En el terror y la fascinacin que el libro muestra acerca de la mutilacin/castr acin, y en la relacin ambigua con las maquinas. As que el pobre Martine viene de una isla remota, despus de 20 aos de mutilar cerebros para controlar la agresin y se encuentra con que su sociedad celebra un gigantesco ritual de automutilacin de mi embros superiores e inferiores, tambin en nombre de la paz. Para conjurar la agresividad innata, la soci edad se ha autoimpuesto una filosofa de mutilacin fsica. Si es verdad que un brazo puede tener un puo para golpear, entonces amputamos el brazo y la sustituimos por una prtesis mecnica mucho ms eficiente y que se puede quitar a voluntad. Uni-amp, bi-amp, tri-amp y tetraamp, segn el nmero de miembros que se han sustituido con prtesis: esta es la jerarqua social de la sociedad del futuro. Cuantos ms miembros mutilados, mayor es la consideracin de que se goza ( y sobre todo, por parte de las mujeres, dado que la mayor parte de los mutilados son hombres). Ustedes estarn pensando, "esto me suena como a masoquismo". No estn equivocados. Incluso, existe un partido de oposicin en este mundo futuro, que sostiene una postura an ms radical: La mutilacin debe permanecer as, sin sustitucin por prtesis. Ms an, se puede llegar a la prctica de la castracin para eliminar tambin la agresividad sexual. Estos opositores, denominados Anti-Pros, creen que

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los mutilados que usan prtesis, en realidad estn mintiendo cuando afirman que buscan des-armarse. El nico defecto es que estos radicales, que viven en cestas y cubiertos por un lienzo, tienen necesidad de mujeres que los cuiden, alimenten e higienicen. El horror del Dr. Martine es que la base de la filosofa del Inmob (inmovilizacin) deriva de una tergiversacin de un diario personal suyo. Recuerdan el diario que mencionamos antes?. Martine lo escribi en medio de la guerra, harto de ver tanta muerte y destruccin. No tena un estado de nimo precisamente maravilloso, as que propuso en esas pginas algunas ideas extremas para que la gente dejar de matarse entre s. El problema es que lo to maron en serio. El diario fue encontrado en el campamento militar bombardeado del que haba huido Martine, al doctor lo dieron por muerto y con los aos fue convertido en un hroe. Su diario ahora era una especie de Biblia del Inmob (la Inmovilizacin), estudiada en las Universidades. Wolfe dice, en la nota final de Limbo, que su novela "es solo una burla ms bien biliosa sobre 1950...sobre lo que podra ser 1950 si se le hubiera permitido realizarse, si hubiera continuado siendo 1950, y ms, y ms, durante otras cuatro dcadas...Cual ser realmente el aspecto de 1990 es algo de lo que no tengo la ms remota idea." UN POCO DE ANALISIS Limbo tiene algunas coincidencias con el movimiento Cyberpunk, por lo que puede ser considerado como un antecedente del mismo. No tanto por la ambientacin de una ciudad hipertecnologica o por una anticipacin del ciberespacio, que aqu no se da, como por un aspecto ms “ maldito” : De hecho, si es verdad que uno de los argumentos ms estimulantes de la CF postmoderna es el anlisis de la relacin entre el cuerpo y sus extensiones protsicas, Bernard Wolfe puede ser considerado un pionero. En la novela, se describe una sociedad donde se exalta el supremo sacrificio de mutilarse y se compensa al mutilado con honores y prtesis. El mutilado, voluntariamente, se quitaba una parte de si para ser menos animal y ms humano,

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para evitar ser prisionero de los instintos (o del Ello freudiano) y poder elegir vivir en armona como lo dems. Toda una filosofa del masoquismo. Bernard Wolfe, en "Limbo", describe minuciosamente a esta extraa y enferma sociedad, empeada en abandonar la agresividad a base de mutilaciones, buscando ser ms humana a fuerza de extirparse partes del cuerpo de sus miembros. Una sociedad que glorifica a los que voluntariamente se quitan una parte de si. Y aqu nos encontramos con una de las caractersticas ms extraordinarias del genero de CF: su capacidad para permitir las especulaciones ms osadas y para mostrar, amplificada como por una potente lupa, algn detalle de nuestra vida actual. A primera vista, la sociedad descripta en "Limbo" no tiene nada que ver con la nuestra. Nosotros no andamos cortndonos brazos y piernas. No nos mutilamos. O si? A cuantas cosas que queremos hemos renunciado? Cuantas veces nos hemos "sacrificado", privndonos de algo que nos resultaba placentero, para cumplir con alguna obligacin? No nos han dicho, desde chicos, en la casa, en la escuela y en otros tantos lugares, que hay que privarse de cosas, sacrificarse para ser un hombre de provecho, sentar cabeza, dejarse de pavadas, reprimirse, controlarse, cumplir con los deberes, conseguir un trabajo respetable, etc, etc.? Nuestros padres y madres no nos han contado los grandes sacrificios que hicieron por nosotros, todo lo que dejaron en la vida por criarnos y, de paso, alguna insinuacin ms o menos directa de que nosotros debamos hacer lo mismo por ellos? Esa tambin es glorificar una automutilaci n. Una mutilacin psquica y vital, pero mutilacin vital. Nuestra sociedad sigue glorificando el Sacrificio, el sufrimiento y desprecia el placer. como?, dirn algunos, con tanta revista pornogrfica, con tanta carne al desnudo que se ve ltimamente, este tipo me viene a decir que somos una sociedad pacata y culposa?. Por supuesto que si. El placer, el goce (n o solo el sexual, obviamente) sigue dando culpa, como si fuera cosa de vagos o degenerados. En mi pas, Argentina, hay una

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frase que se usa muchsimo: "Y...que se le va a hacer". Es la frase de la resignacin, la resignacin a privarse de cosas, a vivir una vida gris y limitada. Pero, que pasa cuando una persona voluntariamente decide sufrir y "sacrificarse" por una supuesta Gran Causa? Segn sea la causa en cuestin, puede convertirse en un lder religioso o poltico. Una de las cosas en las que ms insista la propaganda nazi era en que Adolfo Hitler haba sacrificado su vida en pro de la Gran Causa Alemana. Limbo se inserta, como novela, en el campo de la anti-topia y describe una sociedad enferma, como dijimos antes, que no es ms ni menos, decimos ahora, que la sociedad de la poca en que escribi Wolfe, la poca de la Guerra Fra. Y podemos agregar que esa sociedad no se diferencia demasiado, en el fondo, de la actual. Ese es el mayor mrito de esta novela y una de las principales razones para leerla. Por eso no pienso contarles el final.

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Jorge Oscar Rossi Naci en 1965, en Lans, una ciudad ubicada en la Provincia de Buenos Aires, Repblica Argentina. Es autor de cuentos, ensayos de crtica literaria y guiones para cine y televisin. Desde 1996 coordina talleres y cursos de creacin literaria. En 1996 gan el "Concurso Neuromante de Cuento Fantstico y de Ciencia Ficcin ", por el cuento "Elena est..."? .En 1998 fue finalista del Premio "Ms All", en el rubro cuento.Public cuentos y artculos en la desaparecida revista Neuromante Inc. Es el director de Liter Area Fantstica, (www.quintadimension/literarea), un sitio dedicado a la difusin de la literatura de Ciencia Ficcin, Fantasa y Terror. Es secretario de redaccin, de Quinta Dimensin, (www.quintadimension.com), una "revista virtual" especializada en todas las expresiones de la Ciencia Ficcin, la Fantasa y el Terror. Redacta notas, como freelance, para tuxys.com (www.tuxys.com), una enciclopedia virtual de arte y cultura. Actualmente es profesor adjunto en la Universidad Abierta Interamericana. AL INDICE

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3. CUENTO CLASICO: VELA POR LOS VIVOS Por Ray Bradbury Durante bastante das, en los que estuvo reci biendo partes metlicas y otros trastos, que Charles Braling llevaba con ansiedad febr il a su pequeo taller, se estuvo oyendo continuamente martillear y golpetear. Era un hombre moribundo, casi agonizante, y pareca tener mucha prisa, entre accesos de tos y escupitajos, en montar un ltimo invento. Qu es lo que ests haciendo? inquiri su hermano menor Richard Braling. Haba escuchado con creciente dificultad y mucha curiosidad todo aquel trastear y martillear, y ahora meti la cabeza por la puerta del taller. Vete muy lejos, y djame tranquilo dijo Charles Braling, que tena setenta aos y se pasaba temblando y babeando la mayor parte del tiempo. Temblequeando, colocaba clavos en su lugar, y temblequeando los ma rtilleaba con dbiles golpes sobre un gran madero, colocando luego una pequea tira de metal dentro de una intrincada mquina. Estaba trabajando como un loco. Richard continu mirando, con ojos amargos, durante largo tiempo. Se odiaban. Llevaban hacindolo durante bastantes aos, y ahora, el que Charlie se estuviera muriendo no alteraba la situacin. Richard estaba muy contento al conocer que se le acercaba la muerte, cuando pensaba en ello. Pero todo este dedicado fervor de su hermano le preocupaba. Dmelo, por favor dijo, sin moverse de la puerta. Si es que quieres saberlo gru el vi ejo Charles, metiendo algo en la caja colocada frente a l -, estar muerto dentro de una semana, as que estoy... ¡estoy fabricando mi propio fretro! Un fretro, mi querido Charlie?; eso no parece un fretro. Un fretro no es tan complejo. Venga ya, qu es lo que ests haciendo?

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¡Te digo que es un fretro! Un fretro raro, pero sin embargo... el viejo movi los dedos por dentro de la gran caja -, sin embargo, un fretro. Pero sera ms fcil comprar uno. ¡No uno como ste! No se podra comprar uno como ste en ninguna parte, nunca. Oh, desde luego, ser un fretro verdaderamente bueno. Obviamente ests mintiendo Richard se movi hacia delante -. ¡Pero si ese fretro tiene ms de tres metros y medio de largo! ¡Tiene un metro y medio ms largo del tamao normal! Y? el viejo ri silenciosamente. Y una tapa transparente. Quin ha odo hablar de un atad a travs del cual se puede mirar? Para qu le sirve a un cadver una tapa transparente? Bah, simplemente, no te preocupes cant alegremente el viejo -. ¡Laaa! y continu canturreando y martilleando por el taller. ¡Este atad es terriblemente grueso! grit el hermano menor por encima del ruido -. ¡Pero si debe tener un metro y medio de espesor! ¡Es totalmente innecesario! Tan slo deseara poder vivir para patentar este asombroso fretro dijo el viejo Charlie -. Sera un regalo del cielo para todas las gentes pobres del mundo. Piensa en cmo eliminara los gastos en la mayor parte de los funerales. Ah, pero naturalmente, t no sabes cmo hara esto, no es as? ¡Qu tonto soy! Bueno, no te lo dir. Si este atad fuera producido en serie, naturalmente al principio saldra caro, pero cuando uno lograse producirlo en grandes cantidades, ah, la cantidad de dinero que se ahorrara la gente. ¡Al infierno con ello! y el hermano menor sali echando chispas del taller. Haba sido una vida desagradable. El joven Richard siempre haba sido tan inepto que nunca haba logrado juntar dos monedas al mismo tiempo. Todo su dinero le haba venido de su hermano mayor Charlie, que haba tenido la indecencia de recordrselo a cada momento. Richard pasaba muchas horas con sus diversiones: le gustaba mucho el amontonar las botellas de vino francs en el jardn. Me gusta la forma en que brillan deca a menudo, sentado y dando un trago, dando un trago y estando sentado. Era el hombre del pas que poda mantener la mayor cantidad de ceniza de un cigarro de cincuenta centavos durante ms tiempo. Y saba cmo poner la mano de forma en que sus diamantes brillasen a la luz. Pero ni haba comprado el

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vino ni los diamantes ni los cigarros. ¡No! Todo era regalos. Nunca le permita comprar nada. Siempre se lo compraba todo y se lo daba. Tena que pedrselo todo, incluso el papel de escribir. Se consideraba casi un mrtir por haber aceptado el recibir cosas de aquel pesado hermano suyo durante tanto tiempo. Todo en lo que Charlie pona la mano se converta en dinero. Todo lo que Richard haba intentado para lograr una vida de placeres haba fracasado. Y ahora ah estaba el vejestorio ese, trabajando en un nuevo invento que probablemente le dara un buen capital adicional aun despus de que sus huesos se estuviesen pudriendo en la tierra. Bueno, pasaron dos semanas. Una maana, el hermano mayor subi arriba y rob las tripas del fongrafo elctrico. Otra maana, invadi el invernadero del jardinero. Y en otra ocasin, recibi una entrega de una compaa mdica. Todo lo que poda hacer el joven Richard era sentarse y sostener su larga ceniza gris de cigarro quieta mientras las murmurantes excursiones tenan lugar. ¡He terminado! grit el viejo Charlie a la catorceava maana. Y cay muerto. Richard termin su cigarrillo y, sin demost rar la ms mnima excitacin, lo dej en el cenicero, con su hermosa y larga ceniza de al menos cinco centmetros de largo un verdadero rcord para levantarse luego. Camin hasta la ventana y contempl como la luz del sol jugueteaba alegremente entre las gruesas botellas de champaa en el jardn. Mir hacia arriba, al final de las escaleras, en donde el querido viejo hermano Charlie yaca apaciblemente derrumbado sobre la baranda. Luego, se dirigi al telfono y descuidadamente marc un nmero. Oiga? La funeraria Verde Pradera? Aqu es la residencia Braling. Tendrn la bondad de enviar a alguien? S. Para mi hermano Charlie. S. Gracias. Gracias. Mientras la gente de las pompas fnebres estaban metiendo al hermano Charlie en un bal de mimbre, recibieron sus instrucciones: Un atad ordinario dijo el joven Richard -. No quiero servicio funerario. Pngalo en un fretro de pino. l lo habra preferido as: simple. Adis.

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¡Ahora! dijo Richard, frotndose las manos -. ¡Ahora veremos ese atad fabricado por el querido Charlie! No creo que se d cuenta de que no lo estn enterrando en su caja especial. Ja. Entr en el taller del piso alto. El atad se hallaba frente a unas ventanas de estilo francs abiertas; con su tapa cerrada, completo y bien acabado, montado con la precisin de un reloj suizo. Era amplio, y descansaba sobre una muy larga mesa con ro dillos por debajo para su fcil manejo. El interior del atad, como vio mientras curioseaba por la tapa acristalada, tena un metro ochenta de largo. Deban de haber noventa centmetros de doble fondo tanto a los pies como en la cabeza del fretro. Noventa centmetros a cada lado que tal vez revelasen, cubierto por paneles secretos que en alguna forma debera abrir... exactamente el qu? Dinero, naturalmente. Sera muy propio de Charlie el llevarse consigo a la tumba su dinero, dejando a Richard sin un solo centavo con el que comprar una simple botella. ¡El viejo tacao! Alz la tapa transparente y palp el interior, no encontrando ningn botn escondido. Haba un pequeo cartelito escrito cuidadosamente en papel blanco, y colocado con chinchetas a un lado de la caja forrada de satn. Deca: EL ATAD ECON"MICO BRALING. De fcil manejo. Puede ser usado una y otra vez por las funerarias y las familias previsoras. Richard dio un dbil bufido. A quin crea estar engaando Charlie? Haba algo ms escrito: INSTRUCCIONES: SIMPLEMENTE COLOQUEN EL CUERPO EN EL ATAD. Qu cosa ms tonta. ¡Colocar el cuerpo en el atad! ¡Naturalmente! Para qu iba a servir si no? Sigui leyendo cuidadosamente, terminando con las instrucciones: SIMPLEMENTE COLOQUEN EL CUERPO EN EL ATAD, Y COMENZAR A SONAR LA MUSICA. ¡No puede ser¡ Richard se qued con la boca abierta, mirando el cartel -. Que no me digan que todo este trabajo ha sido para... se dirigi a la abierta puerta del taller, atraves la terraza y llam al jardinero, que se hallaba en su invernadero -: ¡Rogers! el jardinero sac la cabeza -. Qu hora es? pregunt Richard.

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Las doce en punto, seor replic Rogers. Bueno, a las doce y cuarto sube aqu arriba y mira si todo va bien. S, seor contest el jardinero. Richard se dio la vuelta y volvi de nuevo al taller. Ahora veremos... dijo tranquilamente. No pasara nada por meterse en la caja para probarla. Haba visto pequeos agujeros de ventila cin en los costados. Aunque estuviese la tapa cerrada, no le faltara aire. Rogers subira en un momento o dos. Simplemente coloquen el cuerpo en el atad, y comenzar a sonar la msica. Realmente, qu simple haba sido su hermano. Richard se subi a la caja. Era como un hombre metindose dentro de una baera. Se sinti desnudo y observado. Introdujo un brillante zapato dentro del atad, e inclin su rodilla, apoyndose confortablemente, e hizo una pequea observacin no dirigida a nadie en particular; luego, subi su otra rodilla y pie, y se qued all acurr ucado, como si estuvies e inseguro acerca de la temperatura del agua del bao. Removindose, rindose suavemente, se tendi, bromeando consigo mismo; pues era divertido el hacer ver que estaba muerto, que la gente estaba llorando por l, que humeaban velas que lo iluminaban, y que el mundo se haba quedado detenido a causa de su muerte. Puso una cara de circunstancias, cerr los ojos, y contuvo su risa tras unos labios cerrados. Cruz los brazos y decidi que se senta inerte y fro. Brrr... ¡clang! Algo susurr dentro de la pared de la caja. ¡Clang! ¡La tapa se haba cerrado sobre l! Desde fuera, si alguien hubiera llegado a la habitacin, se hubiera imaginado que un loco estaba dando patadas, golpeando, chillando y agitndose dentro de un armario. Se oa un atronar de carne y puos. Se oy el sonido de un cuerpo bailando y retorcindose. Se oy un chillido y un soplido producido por los pulmones de un hombre atemorizado. Se oy un crujido como el del papel, y el quejido de numerosas gaitas tocadas a la vez. Entonces se oy un alarido verdaderamente hermoso. Luego... silencio. Richard Braling yaca en el atad, y se relajaba. Distendi todos sus msculos. Comenz a rer. El perfume de la caja no era molesto. A travs de las pequeas perforaciones obtena aire ms que suficiente para vivir confortablemente. Tan slo tena

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que empujar suavemente hacia arriba con las manos, sin molestarse en patalear y gritar, y la tapa se abrira. Uno tena que mantener la calma. Flexion los brazos. La tapa estaba firme. Bueno, todava no haba peligro. Rogers subira dentro de un momento o dos. No haba nada que temer. La msica comenz a sonar. Pareca venir de alguna parte del interior de la cabeza del atad. Era msica buena. Msica de rgano, muy lenta y melanclica, que recordaba a los arcos gticos y largas velas negras. Ola a tierra y a susurros. Produca ecos hacia lo alto entre paredes de piedra. Era tan triste que uno casi se echaba a llorar escuchndola. Era msica de plantas en macetas y ventanas con cristales azules y carmeses. Era el sol del atardecer y un fro viento soplando. Era una maana con niebla y la lejana sirena de un faro sonando. Charlie, Charlie, Charlie, ¡viejo tonto! ¡As que este es tu raro atad! lgrimas de risa inundaron los ojos de Richard -. Nada ms que un fretro que suena su propia msica fnebre. ¡Oh, por mi santa abuela! Yaci, y escuch crticamente, pues era una hermosa msica, y no poda hacer nada hasta que subiese Rogers y lo dejase salir. Sus ojos erraban sin rumbo. Sus dedos tamborileaban suaves cancioncillas en los cojines de satn. Cruz las piernas indolente. A travs de la tapa acristalada vio la luz penetrando por las ventanas de estilo francs, y observ las partculas de polvo bailando. Era un bello da azul con jirones de nubes en lo alto. Comenz el sermn. Se acall la msica de rgano, y una suave voz dijo: Estamos aqu reunidos, aquellos que conocamos y ambamos al finado, para rendirle nuestro homenaje. ¡Charlie, bendito seas! ¡Esa es tu voz! Richard estaba encantado. Un funeral transcrito mecnicamente, ¡por Dios! ¡Msica de rgano, y un sermn en discos! ¡y el propio Charlie rezando su responso por s mismo! La suave voz continu diciendo: Aquellos que lo conocimos y que lo amamos estamos apenados por el fallecimiento de...

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Qu fue eso? Richard se semiincorpor, asombrado. No poda creer lo que haba odo. Lo repiti para s mismo, tal y como lo haba odo -: Aquellos que lo conocimos y que lo amamos estamos apenados por el fallecimiento de Richard Braling. Esto era lo que haba dicho la voz. Richard Braling dijo el hombre del atad -. ¡Pero si yo soy Richard Braling! Un desliz, naturalmente. Simplemente, un desliz. Charlie haba querido decir Charles Braling. Seguro. S. Naturalm ente. S. Seguro. S. Naturalmente. S. Richard era una buena persona dijo la voz, continuando -. No conoceremos a nadie mejor en nuestros das. ¡De nuevo mi nombre! Richard comenz a agitarse inquieto en el interior del fretro. Por qu no suba Rogers? Era muy difcil que fuera una equivocacin el usar dos veces un nombre. Richard Braling. Richard Braling. Estamos aqu reunidos. Te echaremos de menos... Nos apena... No habr un hombre mejor... No encontraremos uno mejor en nuestros das... Estamos aqu reunidos... El fallecido... Richard Braling... Richard Braling. ¡Trrrrr! ¡Caplum! ¡Flores! ¡Seis docenas de brillantes flores azules, rojas y amarillas saltaron de dentro del atad impelidas por ocultos muelles! El dulce olor de flores recin cortadas llen el fretro. Las flores se balanceaban suavemente ante su asombrada vista, golpeando silenciosamente la tapa transparente. Otras saltaron, y otras, hasta que el atad estuvo recubierto por ptalos y color y dulces aromas. Gardenias y dalias y petunias y narcisos, temblando y brillando. ¡Rogers! El sermn continuaba: -...Richard Braling, en su vida, fue un conocedor de las cosas grandes y buenas... La msica suspir, se hizo ms fuerte y disminuy de nuevo en la distancia. -...Richard Braling sabore la vida como lo hace uno con un vino de vieja cosecha, paladeando... Se abri un pequeo panel en el costado de la caja. Una rpida palanca metlica salt. Una aguja se clav en el trax de Richard, no muy profundamente. Grit. La aguja le

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inyect una buena dosis de lquido coloreado antes de que pudiera agarrarla. Luego se volvi a introducir en su receptculo y el panel se cerr de golpe. ¡Rogers! Un creciente abotargamiento. Repentinamente, no poda mover sus dedos o sus brazos, o girar la cabeza. Sus piernas estaban inertes y fras. Richard Braling amaba las cosas bellas. La msica. Las flores dijo la voz. ¡Rogers! Esta vez no logr gritarlo. Tan slo pudo pensarlo. Su lengua estaba inerte en su boca anestesiada. Se abri otro panel. De l surgieron frceps metlicos, en el extremo de brazos de acero. Su mueca izquierda fue traspasada por una gran aguja absorbente. Su sangre estaba siendo extrada de su cuerpo. Oy una pequea bomba funcionando en alguna parte. -...echaremos a faltar a Richard Braling de entre nosotros... El rgano sollozaba y murmuraba. Las flores lo contemplaban, agitando sus cabezas cubiertas de brillantes ptalos. Seis cirios, negros y esbeltos, se alzaron de receptculos ocultos y quedaron entre las flores, parpadeando y luciendo. Otra bomba comenz a funcionar. Mientras su sangre era vertida por un extremo de su cuerpo, su mueca derecha fue tambin traspasada, aferrada y clavada por una aguja, mientras la segunda bomba comenzaba a introducirle formaldehdo en sus venas. Chup, pausa, chup, pausa, chup, pausa, chup, pausa. El atad se mova. Un pequeo motor traqueteaba y vibraba. La habitacin se desliz por ambos lados. Pequeas ruedas giraban. No eran necesarios portadores. Las flores se agitaban a medida que el atad sala a la terraza bajo un claro cielo azul. Chup, pausa, chup, pausa. Richard Braling ser echado a faltar por todos sus... Dulce y suave msica. Chup, pausa. Ah, dulce misterio de la vida, al fin... cantos.

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Braling, el gourmet... Ah, conozco al fin el secreto de todas... Contemplando, contemplando, con sus ojos ciegos, el pequeo letrero con el rabillo de sus ojos. EL ATAUD ECONOMICO BRALING. Instrucciones: Simplemente coloquen el cuerpo en el atad, y comenzar a sonar la msica. Un rbol pas por encima. El atad rodaba suavemente a travs del jardn, por detrs de unos matorrales, llevando consigo la voz y la msica. Y es ya la hora en que debemos confiar esta parte de este hombre a la tierra... De los costados del fretro surgieron pequeas palas brillantes. Comenzaron a cavar. Vio como las palas lanzaban la tierra hacia arriba. El atad se hunda. Golpeaba, se hunda. Paletada, golpe, hundimiento; paletada, golpe y hundimiento de nuevo. Chup, pausa. Chup, pausa. Chup, pausa. Chup, pausa. Las cenizas con las cenizas, el polvo con el polvo... Las flores brillaban y se mecan. La caja estaba ya profunda. La msica sonaba. La ltima cosa que Richard Braling vio fue los brazos de las palas del Atad Econmico Braling extendindose y cubriendo el agujero con tierra. Richard Braling, Richard Braling, Richard Braling, Richard Braling, Richard Braling... El disco se haba rayado. Pero a nadie le importaba. Nadie lo escuchaba.

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Ray Bradbury Ray Bradbury naci el 22 de agosto de 1920 en Waukegan, Illinois. Durante la Gran Depresin se traslad con su familia a Los Angeles, donde se gradu en 1938 en Los Angeles High School. Su educacin acadmica acab ah, pero continu formndose por cuenta propia hasta que en 1943 se convirti en escritor profesional. Sus obras ms conocidas son CR"NICAS MARCIANAS (1950), una recopilacin de relatos que describe con emotividad la colonizacin de Marte, EL HOMBRE ILUSTRADO (1951) donde tomando como excusa los tatuajes de un hombre se desgranan varios relatos y FARENHEIT 451 (1953) una antiutopa en la que os libros estn prohibidos y un grupo secreto de libros vivientes se esfuerzan por transmitir de boca en boca la antigua cultura. Al INDICE

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4. CUENTO MADE IN CUBA: Sobre el oficio de cazar dragones. Por Jorge Bacallao Guerra. Este cuento result ganador del concurso Arena 2007, que fue otorgado durante la realizacin del IV encuentro terico del gnero fantstico, ANSIBLE 2007, los das 25 y 26 de mayo del presente ao. Los editores. “…Si volvieran los dragones a cruzar las avenidas de este planeta que se suicida…” Joaqun Sabina. Estoy quieto, muy quieto. Contengo el aliento y evito sus ojos. Estudio sus movimientos. Cada segundo cuenta. La clave del xito est en escoger el instante preciso para acometer. Y hacerlo sin titubeos, esa es la otra parte. Una vez que se inicie el avance no hay retroceso posible. As fui entrenado, y as me gano el pan. Conozco slo de referencia el verbo retroceder. Kuellor se acerca desde mi derecha e inicia la acometida. Pongo la mano en su pecho y lo paro en seco. Cuando vuelvo mi vista, ya mi objetivo se aleja y con l, doscientos kangs de cobre, la recompensa. No es el primer negocio que Kuellor arruina con su premura. Ese es su mayor defecto, se desespera. Por fortuna casi siempre estoy ah para contenerlo. Hacemos un buen equipo. l, bajo y musculoso, ese tipo de hombre que se dijera tallado a cincel en la roca. Yo, ms esbelto y abierto de entendederas. Es mi pareja

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de cacera desde hace veinte estaciones y voto al cielo si le he escuchado quejarse alguna vez. Ni an de nio, cuando Kasig, el Maestro en Jefe, castigaba las faltas aporrendonos con zarzas espinosas. Yo siem pre sospech que no se quejaba porque saba que si era expulsado de la Academia su padre lo mataba. Tenamos seis aos cuando ingresamos en la Academia. Nuestra clase era la menos numerosa, solo siete estudiantes En los aos que estuve en la Academia, ninguna clase de aprendices de cazadores tuvo ms de diez alumnos. Es lgico, supongo. Cada persona cuerda de Los Territorios sabe que no hay oficio ms peligroso que el de cazador de dragones. Un dragn adulto mide doce pies de largo, y que se coman los gusanos estos ojos si no he visto al menos tres que pasan de veinte. Algunas especies vuelan y otras arrojan fuego, y los dragones negros hablan, y razonan como el ms ladino hechicero. La raza de los dragones fue hecha para gobernar el mundo, deca Kasig, pero a mi juicio el Hacedor les puso algo podrido en la mente, que los hace ser las ms avariciosas criaturas que han pisado Los Territorios, y echarse a todo lo largo de su cuerpo, encima de la primera porquera que consideren un botn. Los dragones son fuertes y astutos, rpidos y taimados. Su piel es dura (aunque no invulnerable) y siempre tienen hambre. Su sueo es ligero y no conocen la piedad. Para un dragn cualquier cosa es una presa. Comen ganado, hombres, enanos o lo que sea y segn las Escrituras, no mueren de viejos. Por eso constituye un honor ser cazador de dragones, o ms bien, lo constitua. Un cazador era hace quince estaciones un hombre del primer crculo. Yo lo fui, voto al cielo, y Kuellor tambin. No nos faltaba la carne ni la leche, pequeos lujos para los simples mortales. Te na acceso a las mejores hosteras y all, los hombres se peleaban por pagarnos la cerveza y las mujeres por cabalgarnos. Como Kasig deca, a las mujeres les encanta el olor a dragoneros, y se revuelcan con uno para que el sudor se les meta en la piel y las distinga. Empezaba a vivir cuando mi padre me dej en la puerta de la Academia. Llegu all pensando en la gloria y no en los dineros, pero vamos, que hasta los tontos de capirote saben que diez aos de estudios y entrenamiento deberan bastar para vivir hoy como es menester.

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Un cazador de dragones hace un bien al pas, y no quiero drmelas de sabichoso. Los dragones se comen las va cas y los cerdos, asolan las aldeas y queman los sembrados. O a veces algunos con poderes mgicos, se transforman en campesinos o monjes e incitan a rebeliones contra el rey. Y vlgame que tienen la lengua afilada, que he visto yo en ms de alguna aldea un rollo grande. Ni Kuellor ni yo somos capaces de sobrevivir con nuestra miserable paga de dragoneros. Por eso no tenemos familia. Antes era distinto: matabas un dragn y te quedabas con el botn (que a veces no era mucho pero a veces s). Eso ha cambiado; por orden del rey, desde hace diez estaciones cobramos cada mes, matemos o no dragones. Puedo pasar hambre, de hecho la he pasado, pero voto al cielo que prefiero que me coman vivo las sanguijuelas a or un mocoso llorar por pan. Lo probamos todo, s seor. Que me cuelguen por los huevos si miento. Cazamos dragones por cuenta propia y funcion bien, un tiempo. El rey mand crear la Oficina para Asuntos de Dragones y fuimos perseguidos. Doy f, y s que Kuellor piensa como yo, y que Kasig lo hara si viviera, de que ya los dragones no son las criaturas ms peligrosas de Los Territorios. He peleado con dragones y he resultado malherido. He sufrido graves quemaduras y no veo del ojo derecho. Pero este temblor que me impide usar el arco y que me hace derramarme la papilla en la cota de maya en cada comida, este temblor apareci, no por coincidencia, la primera vez que nos topamos con un Inspector de Caza. Aquella vez se me hel la sangre y se me hiela hoy todava cuando recuerdo su media sonrisa, su voz como si cantara y sus maneras automticas. Kuellor dice que son mquinas, que no piensan y que vienen de ms all de Los Territorios, a muchas lunas a caballo hacia el oriente. Aquel primer encuentro me marc para siempre, y despus de desembolsarle las tres cuartas partes de la ganancia que habamos arrebatado a un dragn verde, nos fuimos con las cabezas bajas y el carcter envenenado con el parsito del miedo. Me gusta mi oficio. Segu cazando dragones por una paga miserable, an despus de que nos obligaron a suscribirnos a la Oficina y pagar un impuesto y adems, renunciar a todo otro trabajo. Segu cazando dragones aunque las armas

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aumentaron de precio y el blsamo contra el fuego comenz a venderse no ya en kangs de cobre, sino en dracs de oro, cada uno equivalente a ms de veinte kangs. Hubiese cazado dragones toda la vida, pero los dragones se han ido. Han muerto algunos, pero los dems se han ido. Primero desaparecieron las vacas y los cerdos, por orden del rey. Luego los dragones, que sin comer no pueden vivir, por supuesto. Se ha dicho que se fueron a otras tierras, y que regresarn cuando vuelvan los cerdos y las vacas. Kuellor me toca el hombro casi imperceptiblemente. No tengo que mirarlo para saber lo que pasa, entramos en accin. Esta vez ir yo, no puedo arriesgarme a que lo arruine de nuevo. Miro la presa, boto el aire y me le acerco decidido, preparando los msculos para el esfuerzo que viene. Me le acerco por detrs y sin darle tiempo a que reaccione le digo: -Permtame el caballero ocuparme de sus maletas y sus armas. Ha escogido bien seor, es esta la mejor hostera de Los Territorios. No se preocupe, mi amigo Kuellor se har cargo de su caballo y los animales se le dan de perilla. El hombre no me mira, y arroja a la tierra doscientos kangs de cobre. Los recojo y separo los cien de Kuellor, que ya regresa de la cuadra. Miro al cielo, y con la f de cada da, le pido al Hacedor que regrese los dragones. Jorge Bacallao Guerra Nacido en 27 de julio de 1979 Graduado de Matematicas en la Universidad de la Habana. 1er Premio en el 1er Concurso de Literatura Humoristica Juan Angel Cardi. Mencion en 2do Concurso de Literatura Humoristica Juan Angel Cardi. Premio del Instituto Cubano de la Msica en el Concurso Internacional de Minicuentos Dinosaurio 2006 1er Premio en el Concurso Arena.

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5. LAS COSAS QUE VENDRAN (…y que pasan) ATENCION: Minicurso: “El Cuento y las Tcnicas Narrativas” EL Taller Espiral convoca a todos lo s interesados en aprender sobre las caractersticas principales del cuento sus componentes y las tcnicas narrativas aplicadas a participar en el MiniCurso Taller: “El Cuento y las Tcnicas Narrativas” que se impartir en la sede y el ho rario habitual del Taller Espiral en los meses de septiembre a diciembre del 2007. A continuacin la programacin del Ta ller Espiral para estos meses. Programa del Taller Espiral para los meses de Septiembre a Diciembre del 2007 Taller Espiral de creacin y crtica literaria del gnero fantstico LUGAR : Casa de Cultura de 10 de Octubre, Calzada del 10 de Octubre y Carmen. HORARIO: Primeros y terceros sbados de cada me s desde la 1:30 PM hasta las 4:30 PM de la tarde Del 1 de septiembre al 15 de diciembre Sbado 1 de septiembre Tema: El Cuento: Estructura, recursos literarios y el tono de un cuento. Por: Javier de la Torre Sbado 15 de septiembre Tema: El Cuento: El Narrador y el Punto de vista. Por: Javier de la Torre

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Sbado 6 de octubre Tema: El Cuento: Los Personajes. Por: Anabel Enrquez Pieiro Sbado 20 de octubre Tema: El Cuento: El dilogo, el monlogo interior y la corriente de pensamiento. Por: Juan Pablo Noroa Sbado 3 de noviembre Tema: Tcnicas Narrativas: La caja china y el dato escondido. Por: Javier de la Torre Sbado 17 de noviembre Tema: Tcnicas Narrativas: Mudas, saltos cualitativos y vasos comunicantes. Por: Anabel Enrquez Pieiro Del 18 al 25 de Noviembre: FESTIVAL de Literatura y Arte Fantstico Arco de Korad: Dioses, Mundos y Hombres. Dedicado a H. P. Lovecraft Sbado 1 de diciembre Tema: Tcnicas Narrativas: Niveles de Lectura y corriente subterrnea de sentido. Por: Juan Pablo Noroa Sbado 15 de diciembre 8vo FESTIVAL DE JUEGOS DE ROL AL INDICE

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6. COMO CONTACTARNOS? S tienes algn comentario, sugerencia o colaboracin escrbenos a: darthmota@centro-onelio.cult.cu jartower@centro-onelio.cult.cu espiral@centro-onelio.cult.cu aceptamos cualquier colaboracin seria y desinteresada. Traten de ponerla en el cuerpo del mensaje. Advertencia: Los mensajes de direcciones desconocidas que contengan adjuntos sern borrados. Para suscribirte envanos un correo en blanco a: disparoenred@centro-onelio.cult.cu con la palabra "BOLETIN" en el asunto. Para desincribirte envanos un correo en blanco a: disparoenred@centro-onelio.cult.cu con la frase "NO BOLETIN" en el asunto. Para obtener nmeros atrasados envanos un correo en blanco a: disparoenred@centro-onelio.cult.cu con la frase en el asunto "Numeros anteriores" y el nmero del correo atrasado que deseas entre parntesis a continuacin. Si los quieres todos escribir a continuacin “todos”. Ejemplos : Con el asunto “Numeros anteriores (2)(5)(20)” obtendras los nmeros 2, 5 y 20 del Disparo en Red. Con el asunto “Numeros anteriores todos” obtendras todos los nmeros del Disparo en Red existentes. Al INDICE