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Disparo en Red

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Material Information

Title:
Disparo en Red
Physical Description:
Serial
Language:
English
Publisher:
Disparo En Red
Place of Publication:
Havana, Cuba
Publication Date:
Frequency:
monthly
three times a year
regular

Subjects

Subjects / Keywords:
Science fiction, Latin American -- Periodicals   ( lcsh )
Science fiction -- Periodicals   ( lcsh )
Genre:
periodical   ( marcgt )
serial   ( sobekcm )

Record Information

Source Institution:
University of South Florida Library
Holding Location:
University of South Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
usfldc doi - D42-00046-n45-2008-05
usfldc handle - d42.46
System ID:
SFS0024301:00044


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HOY: 5 de MAYO del 2008

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DISPARO EN RED: Boletn electrnico de ciencia-ficcin y fantasa. De frecuencia mensual y totalmente gratis. disparoenred@centro-onelio.cult.cu -------------------------------------------------------Para descargar disparos anteriores: http://www.esquina13.co.nr http:// www.cubaunderground.com -------------------------------------------------------El sitio web del Fantstico Cubano http://www.cubaliteraria.cu/guaican/index.html

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Editores: Darthmota. Jartower. Colaboradores: Taller de Creacin ESPIRAL de ciencia ficcin y fantasa. espiral@centro-onelio.cult.cu espiralgrupo@yahoo.es Anabel Enrquez Istvn Bent Juan Pablo Noroa Coghan Leonardo Gala Ral Aguiar Portada: Masamune Shirow. 0. CONTENIDOS: 1. La frase de hoy : Frederic Brown. 2. Artculo : Le debemos algo a la literatura de ciencia ficcin rusa?, Ral Aguiar. 3. Cuento clsico : Quemando Cromo, William Gibson. 4. Cuento made in Cuba: Diccionario Aakwail-Terrano, Yoss. 5. Artculo : Cronistas del Futuro, Ricardo Potts. 6. Cmo contactarnos?

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1. LA FRASE DE HOY : El ltimo hombre sobre la Tierra estaba solo en una habitacin. Son una llamada a la puerta... (minicuento de Frederic Brown) Al INDICE

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ARTICULO: LE DEBEMOS ALGO A LA LITER ATURA DE CIENCIA FICCIN RUSA? Ral Aguiar La ciencia ficcin Sovitica se desarroll para lelamente a la occident al, pero por un camino propio, separado de la corriente anglosajona y no sometida totalmente a su influjo cultural, como s sucedi con lo producido en el resto del mundo, donde a lo sumo dentro del gnero se otorgaba un "toque de color local". Si bien en sus principios fue eminentemente cientificista -y nunca de j de serlo del todo-, comenz a abandonar los espacios exteriores y ahondar en la profundidad humana mucho antes que su equivalente occidental, que solo lo hizo varios aos ms tarde, cuando una nueva camada de escritores pudo liberarse de los arquetipos narrativos de la "era de Campbell". Las primeras referencias disponibles de algo parecido a la cienciaficcin rusa datan del siglo XVI, con La leyenda del Sultn Mahomet un opsculo emparentado con las utopas y descripciones de viajes a tierras exti cas tan de moda por aquel entonces. Ya en el siglo XIX, aparecen Viaje al pas de Ofir (1806), del prncipe Sherbatov, El ao 4338 (1840), del prncipe Odoyevski, o Qu hacer? (1862), de Nikolai Chernichevski, la precursora de la utopa socialista. Tambin estn El sueo de un hombre ridculo de Dostoievski, o las fantasas satricas de Gogol. Uno de los cuentos de Antn Chejov "Las islas voladoras" (1885), es una lograda parodia de Julio Verne. Ya en el siglo XX, los crticos suelen citar El sol lquido de Alexandr Kuprin (1912), que vaticina la utilizacin de la energa solar; La estrella roja (1908), de Alexandr Bogdanov, una utopa socialista de sarrollada en Marte; La Icaria rusa, de P. Sakulina o, quizs lo ms clebre, las obras de Konsta ntin Tsiolkovski, el padr e de la cosmonutica. Con el triunfo de la Revolucin de 1917 surge la ciencia-ficcin "ofi cial", aunque an se escriben novelas como Plutonia (1915), de Vladimir Obruchev, o Los maestros y los aprendices (1923), antologa de relatos fantsticos de Kavarin. Sin em bargo, la regla general viene marcada por obras como Viaje de mi hermano Alexi a los pases de la utopa campesina (1920), prototipo de la CF de tipo soci al que, sin embargo, no pudo salvar a su

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autor de la deportaci n en los aos 30; El pas de Gonguri (1922), de Vivian Itin; Tiempo adelante, de Valentn Kataiev; El trust D.E. del ms oficial de los escritores oficiales soviticos, el siempre interesa nte Ili Ehrenburg, novela en la que el capitalismo americano conquista Europa.. Y un largo etctera, hasta lle gar a dos autores de sobra conocidos entre los aficionados cubanos al gnero: Alexi Tolstoi y Alexandr Beliaev. Alexi Tolstoi (1882-1945) es un caso singular Fugitivo de la Revolucin en 1918, regresa cinco aos despus, convertido en un entusiasta propagandista del rgimen, un poco como los personajes de Aelita (1922), su novela ms conocida. Progresivamente decantado hacia el realismo y la novela histr ica, sus primeras obras son si n embargo de ciencia-ficcin. Citemos en primer lugar su Aelita (1922), publicada en Cuba en la dcada de los 80, que sirvi como punto de partida para una cleb re pelcula homnima de 1924, dirigida por Protozanov. Aelita (tambin conocida como El Soviet en Marte ) puede leerse como una inteligente actualizaci n y revisin de la seri e de Marte de Edgar Ri ce Burroughs desde una perspectiva ms "cientfica", "ma dura" o "intelectual", si se desea, pero no por ello menos entretenida. Ms panfletaria es El hiperboloide de l ingeniero Garin (1925-7), tambin publicada en Cuba, en la que nos presenta al poco escrupu loso personaje homni mo, un cientfico loco dispuesto a dominar el mundo con su "hip erboloide", rayo lumnico de efectos devastadores, en cierto modo pr ecursor del lser. La novela se lee muy bien, pese a ciertas estridencias hacia el final. Se trata de una obra que an posee cier to encanto inocente, propia de los orgenes del gnero. En 1962 aparece en las libreras y bibliotecas c ubanas el primer libro de ciencia ficcin sovitico importado a nuestro pas: Un husped del cosmos, antologa de cuentos de importantes autores que de alguna manera ma rcaran nuevos rumbos para el desarrollo futuro de la ciencia ficcin escrita en la isla. Encabezaba la lista el cuento Hoiti-Toity de Alexander Beliaev, c onocido entre nosotros por la serie titulada Los descubrimientos del profesor Wagner y an ms por su novela corta Ictiandro que por esa fecha era llevada al cine con el ttulo El hombre anfibio una pelcula que en Cuba gust enormemente tal vez por la variedad romntica e imaginativa que traa a un cine saturado de consignas y personajes estereotipados, propios del realismo socialista. Precisamente Hoity Toity, cuyo tema es el trasplante de un cerebro humano a un

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elefante, tambin fue llevado al comic y publi cado en el semanario Pionero, lo que ayud an ms a su promocin por gran parte de los lectores, inclusive el pblico infantil.. Esta forma de hacer marcara, por su semeja nza con la ciencia ficcin anglosajona, la primera variante o tendencia para un relato fant stico escrito en un pas socialista. La trama, al situarse en un contexto occidental, tena plena libertad para esbozar personajes negativos, contradictorios y por lo mismo ms interesantes as como desarrollar argumentos de corte pesimista, siempre y cuando estas historias no oc urrieran en el futuro lejano, reservado para las utopas del comunismo, sino en el presente o el futuro inmediato. A Beliaev se le considera el Julio Verne de la ciencia-ficcin sovitica. Autor de ingente produccin (unos 60 libros), destaca por su agilidad narrativa, qu e compensa con creces el hecho de no haber envejecido lo que se dice muy bien. Sin embar go, ha sido la influencia principal de todos los autores de CF soviticos posteriores, el equivalente a Heinlein y Asimov juntos en un solo escritor. A todo esto hay que decir que pas gran parte de su vida postrado en la cama, a consecuencia de una cada pr oducida a los 14 aos, intenta ndo volar en un aparato de su invencin. Este hecho explica el que los prota gonistas de sus obras sean casi siempre seres dotados de superpoderes y habilidades especiales El ltimo cuento del libro, y otro ejemplo que marca la misma lnea de Beliaev, es desarrollada por Vladimir Savchenko, con El despertar del profesor Bern, tambin llevado a una magnfica historieta por el semanario Pionero. Be rn, el protagonista, de ms est decir que es un cientfico capitalista, se somete a hibernacin durante 18 mil aos. Segn su hiptesis, basada en la famosa cita de Einstein, la humanida d llegar a su fin por la tercera guerra mundial con bombas nucleares y en su lugar volvern a surgir los hombres de la Edad de las Cavernas. Cuando por fin despierta todo parece confirmar su hiptesis y casi perece cuando una horda de monos antropoides lo ataca. El desenlace pretende ser un final sorpresa. La humanidad no ha perecido, todo lo contrario, ha alcanzado un desarrollo inimaginable y da la casualidad que en ese lugar, precisamente, los paleontlogos estn haciendo experimentos para comprobar la hipt esis del origen del hombre y sus esfuerzos han permitido obtener un gnero de hombres monos, eslabn intermed io entre los monos antropomorfos y los pitecntropos. As se salv a Savchenko de ser considerado un escritor pesimista.

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La segunda tendencia est marcada precisament e por el segundo y tercer cuentos del libro: Un husped del cosmos y Un marciano de Alexander Kazantsev. En realidad son dos cuentos estrechamente relacionados y presenta n la posibilidad de que el meteorito de Tunguska hubiera sido una nave csmica marciana. El cuento se estruc tura en dos planos que son, al mismo tiempo, una narracin fantstica con persona jes que dialogan sobre el tema, y en la parte inferior de las cuartillas un artculo de divulga cin cientfica que va apoyando didcticamente la idea cen tral. Con este cuento se in augura, al menos en nuestro pas, la hiptesis del paleocontacto, civilizaci ones extraterrestres que nos visitaron en un pasado remoto y dejaron huellas de su paso o es tablecimiento temporal en nuestro planeta. Este tema luego ser abordado por ngel Arango en su cuento ms logrado Un inesperado visitante y ms tarde, con gran profusin en la dcada de los 80, por Dana Chaviano, sobre todo en su novela Los mundos que amo; De Tuln, la lejana, de Giordano Rodrguez y ms estrechamente con el tema del meteorito de Tunguska por el escritor Eduardo Frank, en su cuento Solo la tundra lo sabe entre otros. El tercer cuento del libro, Reflejo espontneo tambin llevado al comic en nuestro pas, pertenece a dos maestros indiscutibles de la ciencia ficcin mundial:: los hermanos Arkadi y Boris Strugaski. El relato, que trata aspe ctos todava vigentes, relacionados con la inteligencia artificial, marca la tercera tendencia y la ms caract erstica de la ciencia ficcin socialista: la denominada ciencia ficcin dura Ejemplo de ello son sus otros cuentos y novelas aparecidos en Cuba como Cataclismo en Iris o Qu difcil es ser Dios, entre otros. Su narrativa es, posiblemente, la ms ge nuina de todas, al no minimizar el elemento psicolgico y profundamente humano de sus personajes, al mismo tiempo que aborda problemticas de la ciencia y la tecnologa de vanguardia, salpicadas de consideraciones filosficas y ticas, y comprendiendo al hombr e y sus contradicciones sin importar el sistema socio-econmico imperante o la sociedad futura descrita. En esto se igualan a la obra de otro gran escritor mundialment e conocido: el polaco Stanislaw Lem. Lem y los hermanos Strugaski, prestaran dos de sus cuentos a Andrei Tarkovski para la realizacin de dos filmes antolgico s del gnero: Solaris y Stalker. Posiblemente la influencia ms visible de los Strugaski en la ciencia ficcin cubana se den sobre todo en el tono adoptado en la novele ta Beatrice y Primer contacto de Flix Lizrraga, as como en varios cuentos del libro El elegido de Julin Prez y algunos

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momentos en las primeras novelas Espiral y Una leyenda del futuro de Agustn de Rojas. Si los Strugaski, a pesar de su calidad literaria, no influyeron fuertemente, al menos de manera explcita, en la mayora de los escritores del gnero, Infra del dragn de Gueorgui Gurevich, el quinto cuento de Un husped del cosmos, marca la tendencia ms seguida por estos al tratar acerca del viaje espacial o el contacto con inteligencias extraterrestres. Es el mismo tema de otras novelas de cien cia ficcin socialista como la hartamente denostada utopa comunista La nebulosa de Andrmeda, publicada pocos aos despus de Un husped del futuro. En la novela de Efremov, escrita en 1958, asistimos como espectadores a La Era del Gran Circuito". Una etapa en la historia del ser humano en la que son posibles los viajes intergalcticos y el intercambio de informaci n entre planetas. Tambin hay referencias a nuestra era, la del mundo desunido", gobernad a por seres egostas, dbiles o mezquinos. Por el contrario, los hombres y mujeres de La Era del Gran Circuito son seres de conducta intachable: abnegados sabios y generosos. Fsicamente perfectos: atlticos, bellos. Son tan perfectos que ll egan a repugnar. Para Efremov el progreso de la Ciencia es un valor que est por encima del valor de la propia vida. Peca de i ngenuidad cuando prev que el triunfo del comunismo y la superacin del capitalismo alumbrar esa poca de ciencia y conocimiento donde el hombre elimin ar todas sus debilidad es y egosmos, sus temores e impulsos inconscientes, en pro de una racionalidad y perfeccin casi robticas. Muy pronto este libro se convertira en una es pecie de modelo para describir sociedades futuras. Tal vez el ejemplo m s claro sean las novelas de ngel Arango Transparencia, Coyuntura y Sider, en las que se describe un futu ro utpico donde los seres conviven armnicamente y se esfuerzan por alcanzar obje tivos comunes. El viaje espacial a otros planetas es el tema ms socorrido de todos, ejemplos de sobra hay en, o las novelas de Agustn de Rojas antes mencionadas, muchos cuentos de diferentes autores como La serpiente emplumada, de Arnoldo guila, donde hasta aparece un pionero cosmonauta, el engendro de Expedicin Unin Tierra de Richard Clenton y ni siquiera Dana Chaviano deja de tocarlo en algn cuento como Niobe.

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Por la misma poca tambin aparecen en Cuba varias antologas, como Caf molecular, Viaje por tres mundos y Devulveme mi amor que nos dan a conocer a otros autores importantes de la CF sovitica como Dim itri Bilenkin, Ilia Varshavsky, Sever Gansovsky, Anatoli Dneprov, Vladislav Krapivin, as como otros cuentos de Efremov (El corazn de la serpiente) y los hermanos Strugaski.. (Seis fsforos, Relato sobre una gigantesca fluctuacin, etc.) Alrededor de la dcada de los 70, y coincidi endo con el quinquenio gris, que sumi en el mutismo a todos los escritores cubanos del g nero, comienzan a llegar a Cuba magnficos ttulos de la ciencia ficcin sovitica. Viaje por tres mundos y Jinetes del mundo incgnito de los Abrmov; Cataclismo en Iris y Qu difcil es ser Dios de los Strugaski, La tripulacin de l Mekong y La columna negra, de I. Lukodianov y E. Voiskunski, Guianeya y das en una na ve sideral, de Gueorgui Martinov y El leopardo en la cumbre del Kilimanjaro de Olga Larionova, entre otros. Viaje por tres mundos, de los Abramov, aporta una variante muy s ugestiva acerca de los viajes en el tiempo. En esta especie de noveleta el tiempo pierde sus paradojas ya que no es vista como una sola lnea o dimensin del pasado al futuro, como sucede en tantas historias de CF anglosajona, sino como universos alter nos, paralelos, donde el viajero puede cambiar cualquier elemento del pasado, ya que esos cambios nunca tendrn consecuencias en el mundo de donde proviene. Los jinetes del m undo incgnito, la otra novela de estos autores publicada en Cuba, es una muy inteligente y original historia acerca del contacto con una civilizacin extraterrest re muy superior a la humana, con un ritmo y un tono a lo Hollywood, que hace muy deseable su traslacin al cine. En la misma lnea se encuentra el magnfi co libro La tripulacin del Mekong, llevada tambin a historieta en las pginas de la revista Pionero, con un tema indito hasta entonces: la posibilidad de la incorporeidad de los cuerpos, una serie de aventuras que se desarrollan en el presente y el pasado remoto, con un tono que recuerda lejanamente a Umberto Eco, por la mezcla de policiaco e histrico de su trama. Comparado con estos, las novelas de Gueorgui Martinov resultan ser mucho menores en cuanto temticas abordadas y ca lidad artstica. As y todo, en los aos 70 fue llevada a la radio en Cuba, en una versin bastante li bre, su novela Guianeya, que por lo menos

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cumpli la funcin de atraer a muchos nios y adolescentes al gnero y a la literatura de ciencia ficcin. Interesante el libro de Larionova, con una forma de hacer ciencia ficcin en femenino donde ya lo ms importante no es la idea cientfica, sino la interiorizacin psicolgica de los personajes, enfrentados a las problemticas existenciales del amor y la muerte. Algo similar comenzarn a desarrolla r algunos aos ms tarde Dana Chaviano, Alberto Serret y Chely Lima, en lo que se dio en llamar Cie ncia ficcin rosada como contrapartida a la ciencia ficcin metlica (lase dura) que escriban los dems autores. Al mismo tiempo comienzan a publicarse innu merables libros soviticos de divulgacin cientfica con el apellido de Recreativa, as como la muy consultada revista Sputnik, una fuente segura, barata y continuada de donde sacar nuevos conocimientos e hiptesis cientficas de vanguardia para nuevas historias y Llegan los 80 y con ellos una sola antologa de la editorial Mir:: La caja negra, un libro poco atractivo, casi decadente, con cuentos meno res de autores ya conocidos. Cuba por fin decide publicar los clsicos de Alexei Tols toi, pero estos solo son adquiridos como curiosidad y coleccionados como piezas de museo tr as una sola lectura, y ya al final de los 80, rompe la pereztroica y con ella aparece por fi n uno de los libros disidentes del fantstico ruso: El maestro y margarita, de Mijail Bulgakov as como dos incursiones de este autor en la ciencia-ficcin al estilo de H.G. Wells: Los huevos fatales (1924) y Corazn de perro (1925). Nunca llega a nuestro pas la superimportante novela Nosotros, del otro disidente Yevgueni Zamiatin, a un mi smo tiempo antecedente e influenciadora de las ms famosas y posteriores Un mundo feliz, de Huxley y 1984, de George Orwell.. Por suerte en los estanquillos se sigue vendiendo el sputnik y la revista Literatura Sovitica con un nmero anual dedicado por entero a la ciencia ficcin. Luego, con la cada del bloque se cierra la pila. Se acab para Cuba la ciencia ficcin sovitica. Es bastante complicado discernir cunto hay de ciencia ficcin sovitica en el fantstico cubano. Tal vez las influencias ms explcitas es tn en aquellos cuentos y novelas que en su esencia tratan sobre una expedicin csmica internacional a lo Efremov, Georgui Martinov o Savchenko donde no faltan, como en los chistes, el ruso, el norteamericano y el cubano, todos con maestras en varias especialidad es cientficas y por supuesto, si hay algn personaje negativo son los extraterrestres o el norteamericano. En el peor de los casos ni

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siquiera tienen contradicciones, salvo la de sacrificarse por los camaradas o el destino de la humanidad, ya que en el porvenir todos son he rmanos, hablan el mismo lenguaje y piensan casi de la misma manera. Tal vez el mejor exponente de este tipo de es critura sea Agustn de Rojas. Durante mucho tiempo, se planteaba una especie de dicotoma en las temticas de la ciencia ficcin. O centraba su atencin en la cienci a y la tecnologa como elemen to fundamental de la trama y subordinaba a esta el resto de las problemti cas, o trataba en primer plano los conflictos psicolgicos, emocionales o ticos de los person ajes y supeditaba a estos la idea cientfica. Precisamente, la conjuncin de estas dos tendencias es uno de los logros ms notables de las novelas escritas por Agustn de Rojas: Espiral de 1982, y Una leyenda del futuro, de 1985. En ambas novelas se utilizan los pe rsonajes arquetpicos. Un grupo elegido de especialistas con alta preparacin fsica, psic olgica y cientfica, de be cumplir una misin en el espacio o en otro planeta. Es precisament e el sentido colectivo de l deber lo que dirige la voluntad y la conducta de cad a uno de los integr antes del equipo pa ra quienes lo ms importante, an a costa de la propia vida, es el cumplimient o de la misin encomendada. Otra variante son aquellas novelas de puro di logo didctico, donde los cientficos se las pasan de reunin en reunin, discutiendo cmo evitar determinada catstrofe, como sucede en la novela La nevada de Gabriel Cspedes, novela lastrada por el tecnicismo excesivo, el conflicto humano diluido bajo los informes, las conferencias y los dilogos didcticos de personajes construidos como esquemas y que no l ogran mantener la atencin del lector ms all del tercer captulo.. Si algunos de estos textos o frag mentos de los mismos se salv an como buena literatura se debe a que, por suerte, tambin estn cruzados por otras premisas e influencias, adems de la idiosincrasia y los estilos original es de los autores antes referidos. Por suerte, la literatura de ciencia ficcin cubana, como bue na hija de padres separados, bebi a la vez de muchas fuentes, la sovitica y la anglosajona entr e las principales, pero el problema de descubrir lazos e influencias en la narrativa fantstica es bastante complejo, por lo difuso, y sera un crimen de leso reduccionismo no tener en cuenta todas esas lecturas mezcladas y si absurdamente pensram os que nuestros escritores solo leen y son influidos por la ciencia fi ccin, que no es el caso.

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Raul aguiar Ciudad Habana, 1962. Licenciado en Geografa por la Universidad de La Habana. Narrador, profesor de tcnicas narrativas del Centro de Formacin Literaria Onelio Jorge Cardoso. Ha publicado: La hora fantasma de cada cual, Premio David 1989, publicado por Ediciones UNION, 1994; Mata, Premio Pinos Nuevos, 1994, Editorial Letras Cubanas, 1994; Daleth, Premio Luis Rogelio Nogueras gnero cuento, 1993, Editorial Extramuros, 1994; La estrella bocarriba, Editorial Letras Cubanas, 2001; Figuras, Premio Iberoamericano de Cuento Julio Cortzar, 2003, Editorial Letras Cubanas, 2004. Antolog y prolog el libro de cuentos cubanos sobre rock Escritos con guitarra, Editorial UNION, 2006. AL INDICE

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CUENTO CLASICO : QUEMANDO CROMO. Por William Gibson. Haca calor, la noche en que quemamos a Cromo. En los paseos y en las lazas, las mariposas se mataban a golpes contra el nen, pe ro en la buhardilla de Bobby la nica luz sala de la pantalla de un monitor y de los testigos ro jo y verde del pa nel frontal del simulador de matriz. Me saba de memoria to dos y cada uno de los chips del simulador de Bobby; era como cualquier OnoSendai VII de trabajo diario, el Cyberspace Seven, pero lo haba reconstruido tantas veces que costara un triunfo encontrar un milmetro de circuito original a lo largo de todo aquel silicio. Esperbamos codo a codo frente a la consola del simulador, mirando la ventana del reloj en la esquina inferior izquierda de la pantalla. Adelante dije, cuando lleg la hora, pero Bobby ya estaba all, inclinndose para empujar con el taln de la mano el programa ruso en la ranura. Lo hizo con la rigurosa elegancia de un nio que mete monedas en una videogalera, seguro de ganar y listo para sacar toda una serie partidas gratis. Una bulle nte y plateada marejada de fosfeno atraves mi campo visual mientras la matriz comen zaba a desplegarse en mi cabeza, un ajedrez tridimensional, infinito y pe rfectamente transparente. El programa ruso pareci dar unos tumbos cuando entrbamos en la cuadrcu la. Si algn otro hubiese estado conectado a aquella parte de la matriz, tal vez habra vist o una oscilante ola de sombra que sala de la pequea pirmide amarilla que representaba a nuestro ordenador. El programa era un arma mimtica, diseada para absorber el color local y presentarse como una irrupcin de emergencia prioritaria en cual quier contexto que encontrase. Felicitaciones o que deca Bobby. Acab amos de convertirnos en una sonda de inspeccin de la Autoridad de Fisin del Litoral Este... Eso significaba que estbamos despejando lneas de fibra pti ca con el equivalente ciberntico de una sirena de bomberos, pero en la matriz de simulacin era como si estuvisemos corriendo directamente hacia la base de datos de Cromo. An no alcanzaba a ve rla, pero saba que aquellos muros estaban esperando. Muros de sombra, muros de hielo Cromo: cara bonita de nia, lisa como acero, con ojos que se habran sentido

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cmodos en el fondo de una profund a fosa del Atlntico, ojos fros y grises que vivan bajo una presin terrible. Decan que ella misma preparaba los cnceres para la gente que la traicionaba, variaciones barrocas a la medida, que tardaban a os en matarte. Se decan muchas cosas de Cromo, ninguna de ellas tranquilizadora. As que la tap con una imagen de Rikki. Rikki arrodillada en un haz de polvorienta luz solar que entraba oblicuamente en la buhar dilla por una rejilla de acero y vidrio: los descoloridos pantalones militares de camuflaje, las translcidas sandalias rosadas, la hermosa lnea de la espalda mientras revolva en un bolso de nailon lleno de herramientas. Levanta la mirada, y un rizo ca si rubio cae y le hace cosquill as en la nariz. Sonriendo, abotonndose una vieja camisa de Bobby, un rad o caqui de algodn que le cubre los senos. Sonre. Qu hijo de puta dijo Bobby. Acabamos de decirle a Cromo que somos una auditora de la IRS y tres citaciones de la Corte Suprema... Agrrate fuerte, Jack... Hasta la vista, Rikki. Quiz no vuelva a verte nunca ms. Y hay tanta, tanta oscuridad en los pasillos del hielo de Cromo. Bobby era un vaquero, y el hielo, de ICE, Intrusin Countermeasures Electronics, era la esencia del juego de Bobby. La matr iz es una representacin abstracta de las relaciones entre sistemas de datos. Los programadores leg timos entran en conexin con el sector de la matriz de sus jefes y se encuen tran rodeados por luminosas formas geomtricas que representan la informacin empresarial. Torres y campos de informacin ordenados en el incoloro no-espacio de la matriz de simulacin, la alucinacin consensual que fa cilita la manipulacin y el intercambio de enormes cantidades de data. Los programadores legtimos nunca ven los muros de hielo tras los que trabajan, los muros de sombra que ocultan sus ope raciones a los dems, a los artistas del espionaje industrial y a los buscavidas como Bobby Quine. Bobby era un vaquero. Bobby era un pirata informtico, un ladrn que estudiaba el extendido sistema nervioso elec trnico de la humanidad, que r obaba datos y cuentas en la abarrotada matriz, el monoc romtico no-espacio donde las nicas estrellas son densas concentraciones de informacin, y en lo alto de todo eso arden las gala xias corporativas y

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los fros brazos espirales de los sistemas militares. Bobby era otro de esos rostros maduro-juveniles que se ven bebiendo en el Gentleman Loser, el bar chic de los vaqueros informticos, los cuatreros, los saqueadores cibernticos. ramos socios. Bobby Quine y Automatic Jack. Bobby es el tipo delgado, plido, de gafas oscuras, y Jack es el cara-de-malo, el del brazo mioelctrico. Bobby es software y Jack es hard; Bobby teclea en la consola y Jack se encar ga de todos los detalles que pueden darte ventajas. O al menos eso es lo que los testigos presenciales del Gentleman Loser te habran dicho, antes de que Bobby decidiese quemar a Cromo. Pero tambin te podran haber dicho que Bobby estaba perdiendo el filo, perdie ndo velocidad. Tena veintiocho aos, Bobby, y eso es ser viejo para un vaquero de consola. Ambos ramos buenos en lo que hacamos pero, por alguna razn, no nos caa un buen paquete. Yo saba dnde ir a buscar el equipo adecuado, y Bobby estaba siempre al pie del can. Se sentaba con una cinta de toalla bl anca alrededor de la frente y mova las manos por el teclado ms rpido de lo que uno poda seguir con los oj os, abrindose paso entre los ms sofisticados hielos del ambiente empresarial, pero eso era cuando pasaba algo que consegua interesarlo a fondo, lo que no ocurra a menudo. No andaba muy motivado, Bobby, y yo era la clase de tipo que se contenta con tener el alquiler cubierto y una camisa limpia que ponerse. Pero Bobby tena esa cosa con las chicas, como si fueran su taro t privado o algo as, por el modo en que actuaba. Nunca hablbamos de eso, pero cuando empez a parecer que estaba perdiendo facultades, aquel verano, se dedic a pasar mas tiempo en el Gentleman Loser. Se sentaba a una mesa cerca de las pu ertas abiertas para observar al gento que pasaba por delante; noches en las que los insectos se arrojaban contra el nen y el aire ola a perfume y a comida rpida. Veas sus gafas de sol explorando rostros que pasaban, y debi de haber llegado a la conclusin de que Rikki era la que estaba esperando, el comodn, la que le cambiara la suerte. La nueva. Fui a Nueva York a inspeccionar el mercado, a ver qu era lo ltimo que haba salido en software.

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La casa del finlands tiene un hologram a defectuoso en la ventana, METRO HOLOGRAFIX, y ms abajo una exposicin de moscas muertas con chaquetas de polvo gris. Adentro, la chatarra llega hasta la cintura, montones que suben hasta paredes apenas visibles detrs de cacharros sin nombre, detrs de vencidos anaqueles de madera contrachapada atiborrados de viejas revistas pornogrficas y colecciones anuales de la National Geographic, con lomos amarillos. Necesitas una pistola dijo el finland s. El finlands parece un proyecto de recombinacin de ADN ideado para producir gente dotada de alta velocidad en la construccin de madrigueras. Ests de suerte. Tengo la nueva Smith & Wesson, la cuatro-cero-ocho Tctica. Tiene este proyect or de xenn acoplado debajo del can, mira, lleva las pilas en la culata, te dispara un crc ulo de treinta centmetros de pleno medioda a cincuenta metros en la oscurida d total. La fuente de luz es tan fina que es casi imposible detectarla. Es como vud en una pelea nocturna. Dej caer el brazo de golpe sobre la me sa y me puse a tamborilear con los dedos; los servos de la mano empezaron a zumbar como mosquitos cansados. Saba que el finlands odiaba ese ruido. Quieres empear eso? Me toc la arti culacin de duraluminio de la mueca con el tubo mordisqueado de un rotulador de felpa. B uscas acaso algo un poco ms silencioso? Segu tamborileando. No necesito ninguna pistola, finlands. Est bien dijo, est bien y dej de tamborilear. Slo tengo esto, y ni siquiera s qu es. Pareca triste.Se lo compr a unos pequeos rateros de Jersey la semana pasada. Cundo has comprado algo que no sabes lo que es, finlands? Qu listo eres. Y me pas un sobre transparente con algo que a travs del acolchado de burbujas pareca un cassette de audio. Tenan un pasaporte dijo. Tenan tarjetas de cr dito y un reloj. Y eso. Tenan el contenido de los bolsill os de alguien, quieres decir. El finlands asinti. El pasaporte era be lga. Y tambin falsificado, me dio la impresin, as que lo ech al hor no junto con las tarjetas. El reloj estaba bien, un Porsche, bonito reloj.

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Era, evidentemente, una especie de progr ama militar de conexin. Fuera del sobre, pareca el magazine de un pequeo rifle de as alto, revestido con plstico negro. En los bordes y las esquinas se vea metal brillant e; haba andado un buen rato rodando por ah. Te voy a cobrar una miseria, Jac k. Que sea por los viejos tiempos. Tuve que sonrer. Que el finlands te diera algo por una miseria era como si Dios revocase la ley de gravedad cuando tienes que cargar una maleta pesada por un corredor de aeropuerto de diez manzanas de largo. A m me parece ruso dije. Probablemente sea el control de emergencia de las cloacas de algn barrio de Leningrado. Justo lo que necesito. Mira dijo el finlands, tengo un par de zapatos que son m s viejos que t. A veces me parece que tienes tanta clase como esos patanes de Jersey. Qu quieres que te diga, que son las llaves del Kremlin? Aver igua t qu es eso. Yo slo lo vendo. Lo compr. Incorpreos, entramos bruscamente en el castillo de hielo de Cromo. Y vamos rpido, rpido. La sensacin es como si estuvisemos haciendo surf en la cresta del programa invasor, suspendidos por encima de los furiosos sistemas de proteccin que van mutando. Somos manchas vivas de aceite empujadas por pasillos de sombra. En algn lugar tenemos cuerpos, muy lejos, en una atestada buhardilla con techo de acero y vidrio. En algn lugar nos quedan mi crosegundos, quiz tiempo suficiente para salir. Hemos derribado las puertas, disfrazados de au ditores y con tres c itaciones, pero las defensas de Cromo estn especialmente equi padas para enfrentar ese tipo de intrusin oficial. Su hielo ms sofisticado est estr ucturado para rechazar rdenes de detencin, ejecutorias, citaciones. Cuando rompimos la pr imera puerta, el grueso de los datos de Cromo se desvaneci tras un hielo de co mando central, esas paredes que vemos como leguas de pasillos, como laberintos de sombra. Cinco lneas de tierra separadas dispararon seales de auxilio a bufetes jurdicos, pero el virus ya se haba apoderado del hielo parmetro. Los sistemas de defensa engullen las llamadas de peligro mientras nuestros subprogramas mimticos rastrean cualquier cosa que no haya sido anulada por el comando

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central. El programa ruso recoge un nmero de Tokio entre los datos descubiertos: elige por la frecuencia de llamadas, la duracin promed io de las llamadas, la velocidad con que Cromo respondi. De acuerdo dice Bobby, somos una llamada desmoduladora que le hace un compinche desde Japn. Debera servir. Mntalos, vaquero. Bobby lea su futuro en las mujeres; sus ch icas eran presagios, cambios de clima, y se sentaba toda la noche en el Gentleman Loser, a esperar que la estacin le pusiera un rostro nuevo delante, como una carta. Una noche me haba quedado a trabajar ha sta tarde en la buha rdilla, puliendo un chip, con el brazo quitado y el pequeo waldo conectado directamente al mun. Bobby lleg con una chica que yo no haba vist o antes, y por lo general me siento un poco incmodo cuando un desconocido me ve trabajando as, con esos cables sujetos a los conmutadores de carbono duro que me sale n del mun. La chica se acerc en seguida y se puso a mirar la imagen ampliada en la pantalla; entonces vio el waldo, que se mova bajo su cubierta antipolvo sellada al vaco. No dijo nada, slo mir. En seguida sent simpata por ella; a veces es as. Automatic Jack, Rikki. Es mi socio. Bobby se ech a rer, le abraz la cintura; algo en el tono de su voz me deca que me tocaba pasar aquella noche en un mugriento cuarto de hotel. Hola dijo ella. Alta, diecinueve, ta l vez veinte aos, y sin lugar a dudas atractiva. Con esas pocas pecas en lo alto de la nariz, y ojos a medio camino entre mbar oscuro y caf francs. Tjanos negros y ceidos, recogidos hasta media pantorrilla, y un angosto cinturn de plstico que comb inaba con las sandalias rosadas. Pero ahora, cuando a veces la veo, al tratar de dormir, la veo en algn sitio al borde de todo este tendido de ciuda des y humo, y es como si fuera un holograma atascado detrs de mis ojos, con un vestido brillante que alguna vez debi llevar, cu ando la conoc, algo que no le llegaba a las rodillas Piernas desnudas, largas y r ectas. Un viento que viene de

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algn lugar le revuelve el pelo castao salpicado de rubio que le rodea la cara, y la veo diciendo adis con la mano. Bobby finga buscar algo en una hilera de cassettes. Ya me voy, vaquero dije, desconectando el waldo. Ella me mir mientras yo me pona el brazo de vuelta. Sabes arreglar cosas? pregunt. Lo que sea, lo que quieras; Automatic Jack arregla todo. Abr de golpe los dedos de duraluminio para que los viese. Se sac un diminuto reproductor de simestim del cinturn y me ense la bisagra rota de la tapa de cassettes. Maana dije, no hay problema. Ay, ay, ay, me dije mientras el sueo me haca bajar los seis pisos hasta la calle, cul ser la suerte de Bobby con un bizcocho de la buenaventura como sa? Si su sistema funciona,una de estas noches nos hacemos ricos. Ya en la calle, sonriendo, bostezando, par un taxi con la mano. El castillo de Cromo se disuelve, lmi nas de sombra de hielo parpadean y desaparecen, devoradas por los sistemas de a lteracin que salen en espirales del programa ruso, alejndose a tumbos de nuestro ataque ce ntral e infectando la pr opia configuracin del hielo. Los sistemas de altera cin son anlogos virales cibern ticos, autoreproductores y voraces. Estn en constante y simultnea mut acin, subvirtiendo y absorbiendo las defensas de Cromo. Ya la hemos paralizado, o hay una alarma sonando en alguna parte, una luz roja que parpadea? Lo sabe ella? Rikki Wildside, la llamaba Bobby, y durante aquellas primeras semanas a ella le debi parecer que lo tena todo, todo el espectculo, re bosante, desplegado para ella, agudo y brillante bajo el nen. Era nueva en el ambien te, y tena todos esos kilmetros de paseos y

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plazas para merodear, todas las tiendas y los clubes, y a Bobby para explicarle el lado oscuro, la engaosa tramoya del reverso de las cosas, todos los jugadores y sus nombres y sus juegos. Bobby la haca sentirse en casa. Qu te pas en el brazo? me pregunt una noche en el Gentleman Loser; estbamos los tres bebiendo en una mesa pequea en un rincn. Volando en ala delta le dije; un accidente. Volando en ala delta sobre un campo de trigo dijo Bobby, en un sitio llamado Kiev. Nuestro Jack est suspendido en la oscuridad bajo un ala delta negra, con cincuenta kilos de equipo para interferencia de radar entre las piernas, y un ruso imbcil viene y le quema el brazo con un lser. No recuerdo cmo hice para cambiar de tema, pero lo hice. An estaba dicindome a m mismo que no er a Rikki lo que me in comodaba, sino lo que Bobby estaba haciendo con ella. Lo conoca desde haca mucho tiempo, desde el final de la guerra, y saba que utilizaba a las mujere s como contrincantes, Bobby Quine versus la fortuna, versus el tiempo y la noche de las metrpolis. Y Rikki apareci justamente cuando l necesitaba algo que lo mantuviese en movimiento, algo a donde apuntar. As que la puso como sm bolo de todo cuanto quera y no poda tener, de todo cuanto tena y no poda conservar. No me gustaba tener que escucharle decir cu nto la amaba, y saber que lo crea slo empeoraba la cosa. Era un maestro de las cad as duras y las recuperaciones rpidas, y ya haba visto eso unas doce veces. Poda ha berse hecho imprimir LA SIGUIENTE en maysculas fosforescentes en las gafas de sol, un letrero listo para dest ellar ante la primera cara interesante que pasara entre las mesas del Gentleman Loser. Yo saba lo que les haca. Las converta en emblemas, signos cabalsticos en el mapa de su vida de pirata, faros de nave gacin que poda seguir en un ocano de bares y nen. Qu ms tena para orientarse? No am aba el dinero, ni en s ni por lo que representaba, o no lo amaba lo suficiente para seguir sus luces. No trabajaba para obtener poder sobre otra gente: odiaba la responsabilidad que eso conlleva. Senta un orgullo elemental por sus habilidades, pero eso nunca bastaba para darle empuje. Por eso se las arreglaba con las mujeres. Cuando Rikki apareci, necesitaba una por sobre todas las cosas. Se estaba

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opacando rpido, y el dinero el ectrnico ya susurraba que estaba perdiendo el temple. Necesitaba ese golpe de suerte, y pronto, porque no conoca otro modo de vivir, y todos sus relojes estaban puestos para medir el tiempo de un buscavidas, calibrados para el riesgo y la adrenalina y esa excelsa calma de amanecer que sobreviene cuando todas las jugadas han salido bien y una dulce y gruesa tajada de cuen ta ajena entra en la tuya con un suave clic. Ya era hora de que empacara y se marcha se; por eso puso a Rikki ms alto y ms lejos de lo que ninguna de las otras haba es tado nunca, aunque y tuve la tentacin de gritrselo ella estuviese ah mismo, viva, to talmente real, humana, hambrienta, flexible, aburrida, bella, excitada, todo lo que ella era... Entonces l sali una tarde, como una semana antes de que yo me fuera a Nueva York a ver al finlands. Sali y nos dej all, en la buhardilla, esperando una tormenta. La mitad del tragaluz estaba ensombrecido por una bveda que nunca terminaron de construir, y por la otra mitad se vea el cielo, negro y azu l a causa de las nubes. Yo estaba de pie junto a la mesa de trabajo, atontado por el calor de la tarde, por la humedad; y ella me toc, me toc el hombro, el medio centmetro de tensa, rosada cicatriz que el brazo no cubre. Nunca me haban tocado all; haban seguido hasta el hombro, el cuello... Pero ella no hizo eso. Tena las uas laqu eadas de negro, no en punta sino ahusadas, y la laca era un tono ms oscuro que la lmina de fibra de carbono que me cubre el brazo. Y su mano me baj por el brazo, siguiendo con la s uas negras una costura de la lmina, la articulacin anodizada del codo, hasta la mu eca, esa mano de nudillos suaves como de nia, abriendo los dedos para cerrarlos sobre los mos, la palma contra el duraluminio perforado. La otra palma subi y me roz las platafor mas de retroalimentaci n; y llovi toda la tarde, gotas que tamborilearon en el acero y el vidrio manchado de holln que techaban la cama de Bobby. Los muros de hielo se alejan como ma riposas supersnicas hechas de sombra. Detrs de ellos, una ilusin de la matriz: es pacio infinito. Es como ver una filmacin del ensamblaje de un edificio prefab ricado; slo que la cinta corre al revs, y a al ta velocidad, y esas paredes son alas rotas. Tratando de recordarme que este sitio y lo s abismos que se abren ms all son slo representaciones, que no estamos en la comp utadora de Cromo, sino en interfaz con ella,

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mientras el simulador de matriz de la buhardilla de Bobby genera esta ilusin... La informacin del ncleo comienza a asomar, expuest a, vulnerable... se es el otro lado del hielo, la panormica de la matriz que nunca haba visto, la panorm ica que quince millones de legtimos operadores de consol a ven diariamente como si nada. La informacin del ncleo se alza a nu estro derredor como trenes de carga verticales, codificada por colores para acceder a ella. Brillantes colores primarios, de un brillo imposible en aquel vaco transparente conectados por innumerables horizontales de color azul y rosa. Pero el hielo todava oscurece algo en el centro de todo: el co razn de la costosa oscuridad de Cromo, el propio corazn... Eran las ltimas horas de la tarde cuando regres de mi expedicin de compras en Nueva York. No entraba mucho sol por el trag aluz, pero en la pantalla del monitor de Bobby brillaba una representacin grfica bidimens ional de las defensas computarizadas de alguien, lneas de nen que se entretejan como en una alfo mbra de oraciones rt Deco. Apagu la consola y la pantalla qued totalmente oscura. Las cosas de Rikki estaban esparcidas en mi mesa de trabajo, bolsos de nailon atiborrados de ropa y maquillaje, un par de botas vaqueras rojo brillante, cassettes de audio, lustrosas revistas japonesas que hablaban de es trellas del simestim. Met todo debajo de la mesa y me quit el brazo, olvidando que el programa que le haba comprado al finlands estaba en el bolsillo derecho de mi chaqueta, as que tuve que buscarlo con la mano izquierda y engancharlo c on las pinzas acolchadas del alicate de orfebre. El waldo parece una antigua platina de audio, de esas que llevaban los tocadiscos, con la prensa de tornillo instalada bajo una c ubierta antipolvo transparente. El brazo mide poco ms de un centmetro, y se balancea sobre lo que habra sido en otro tiempo el brazo del pick-up. Pero yo no miro eso una vez que me he conectado los cables al mun; solamente me fijo en el aumento, porque eso es lo que tiene mi brazo all, en blanco y negro: cuarenta aumentos. Verifiqu las herra mientas y escog el lser. Pareca un poco pesado, as que baj la escala de entrada del sens or de peso a un cuarto de kilo por gramo y me puse a trabajar. Con cuarenta aumentos, el lateral del programa pareca un camin remolque. Hicieron falta ocho horas de trabajo para abrirlo: tres horas con el waldo y el lser y

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cuatro docenas de intervencione s, dos horas al telfono con un contacto de Colorado, y tres horas para descargar un disco lexicn que pudiera traducir ru so tcnico de ocho aos de antigedad. Los alfanumricos cirlicos comenzaron a correr por el monitor, doblndose al ingls a mitad de camino. Haba muchos espacios en blanco, donde el lexicn se encontraba con siglas militares especializadas en el lector que le haba comprado a mi contacto en Colorado, pero as pude hacerme una idea de la cosa que le haba comprado al finlands. Me sent como un punk que hubiera salido a comprar una navaja automtica y volviera a casa con una pequea bomba de neutrones. Otra vez me estafaron, pens, De qu sirve una bomba de neutrones en una pelea callejera? El trasto que tena bajo la cubierta antipolvo superaba mis capacidades. Ni siquiera saba dnde descarga rlo, dnde encontrar un comp rador. Alguien lo haba comprado, pero estaba muerto, alguien que tena un reloj Porsche y un pasaporte belga falsificado, pero yo nunca haba intentado m overme en esos crculos. Los rateros del finlands haban tropezado con alguien que tena contactos muy altos y secretos. El programa que tena en la prensa de to rnillo era un rompehielos militar ruso, un programa de virus asesinos. Amaneca cuando Bobby reapareci. Vena solo. Yo me haba quedado dormido con una bolsa de sndwiches en el regazo. Quieres comer? le pregunt, sin despertar del todo, ofrecindole los sndwiches. Haba estado soando con el programa, con sus olas de hambrientos sistemas de alteracin y subprogramas mimtic os; en el sueo, era una especie de animal, amorfo y fluido. Bobby apart la bolsa con un ademn mientr as se acercaba a la consola. Puls una tecla de funcin. La pantalla se ilumin con el intrincado diseo que haba visto aquella tarde. Me frot los ojos con la mano izquierda para quitarm e el sueo, cosa que no puedo hacer con la derecha. Me haba quedado dor mido tratando de decidir si decirle lo del programa. Quiz debera venderlo por mi cu enta, quedarme con el dinero, marcharme a algn sitio nuevo, pedirle a Rikki que se fuera conmigo. De quin es? pregunt.

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Bobby estaba all con un mono de algodn negro, una vieja chaqueta de cuero sobre los hombros, como una capa. Haca das que no se afeitaba, y tena la cara ms delgada que de costumbre. Es de Cromo dijo. El brazo se me sacudi convulsivamente, empez a hacer ruidos metlicos; miedo traducido a mioelectricidad a travs de los conmutadores de carbn. Se me cayeron los sndwiches; verduras muertas y rodajas amarillas y brillantes de derivados lcteos en el suelo de madera sin barrer. Ests loco dije. No dijo l, te parece que se ha dado cuenta? Qu va. Ya estaramos muertos. Me acopl con ella mediante un sistema triple-ciego alquilado en Mombasa y un satlite de comunicaciones argelino. Ella saba que alguien andaba merodeando, pero no pudo descubrir el rastro. Si Cromo hubiese rastreado lo que Bobby le hizo con el hielo, ya estaramos ms que muertos. Pero quiz l tuviera razn; si no, ella me habra hecho saltar mientras regresaba de Nueva York. Por qu ella, Bobby? Dame una sola razn... Cromo: la habr visto quiz unas seis veces en el Gentleman Loser. Quiz anduviera de ronda por los bajos fondos, o estudiando la condicin humana, condicin a la que ella no aspiraba precisamente. Una dulce carita en fo rma de corazn, con los ojos ms repulsivos que jams se hayan visto. Tena aspecto de quinceaera desde haca ms tiempo del que nadie pudiese recordar, con el metabolismo a lterado por un masivo programa de sueros y hormonas. Era la cosa ms fea que la calle ha ba producido, pero ya no perteneca a la calle. Cromo era uno de los Muchachos, reconocido mi embro del grupo local de la mafia. Se deca que haba empezado como traficante, en la poca en que las hormonas sintticas de pituitaria estaban an proscritas. Pero no tuvo que pasar mucho tiempo traficando hormonas. Ahora era duea de la Casa de las Luces Azules. Ests loco de atar, Quine. Dame una raz n sensata para tener eso en tu pantalla. Deberas borrarlo ya... O una charla en el Loser dijo, quitndose la chaqueta de cuero. Black Myron y Crow Jane. Jane cont rola todos los negocios sexuales, dice saber a dnde va el dinero. Por eso le discute a My ron que Cromo es el inters do minante en las Luces Azules

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y no slo un testaferro de los Muchachos. Los Muchachos, Bobby dije. sa es la palabra clave. Todava lo puedes encender? Nosotros no nos metemos con los Muchac hos, recuerdas? Por eso es que seguimos caminando. Por eso seguimos siendo pobres, socio Se sent en la silla giratoria frente a la consola, abri la cremallera del mono y se ra sc el pecho esculido y blanco. Pero tal vez no lo sigamos siendo por mucho tiempo ms. Creo que esta sociedad quiz acaba de disolverse para siempre. Entonces me sonri. Fue una sonrisa verdaderamente loca, salvaje y concentrada, y supe en seguida que de verdad morir le importaba un cuerno. Mira dije, me queda algo de dinero, sabes? Por qu no lo aceptas y te vas en tren a Miami y tomas un saltamontes a M ontego Bay. Necesitas un descanso, hermano. Tienes que cargarte las pilas. Las pilas, Jack dijo, tecleando algo en la consola nunca las he tenido ms cargadas. La alfombra oriental de ne n de la pantalla se estrem eci y despert al arrancar un programa de animacin; lneas de hielo que se trenzaban con hipntica frecuencia, un mndala viviente. Bobby sigui tecleando, y el movimiento se redujo; el patrn se volvi ms ntido y un poco menos complejo, y empezaron a alternarse dos configuraciones distantes. Un trabajo de primera, y yo que no pensaba que an fuese tan bueno. Ahora dijo, ah est, lo ves? Espera. Ah. Ah est otra vez. Y ah. Es fcil perderla. Eso es. Entra cada hora y veinte minutos con una tr ansmisin al satlite de comunicaciones. Podramos vivir un ao con lo que les pa ga cada semana en intereses negativos. Qu satlite usa? El Zrich. Sus banqueros. All tiene su cu enta, Jack. All es adonde va el dinero. Crow Jane tena razn. Segu all inmvil. Mi brazo se haba olvidado de hacer ruido. Y cmo te fue en Nueva York, socio? Encontraste algo que me ayude a cortar hielo? Vamos a necesitar todo lo que podamos conseguir.

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Segu mirndolo a los ojos, esforzndome por a no mirar hacia el waldo, el torno de orfebre. All estaba el programa ruso, bajo la cubierta antipolvo. Comodines, cambiasuertes. Dnde est Rikki? le pregunt, acercndome a la consola, fingiendo estudiar las figuras que se alternaban en la pantana. Con unos amigos se encogi de hombros, unos chicos, todos estn metidos con el simestim. Sonri distradamente. Voy a hacerlo por ella, hermano. Voy a salir un rato a pensarlo, Bobby. Si quieres que regrese, no toques el teclado. Lo hago por ella dijo mientras la puert a se cerraba a mis espaldas. Sabes que s. Y ahora abajo, abajo; el programa es una montaa rusa que atraviesa este rado laberinto de muros de sombra, grises espacios catedralicios entre torres brillantes. Velocidad de vrtigo. Hielo negro. No pienses en eso. Hielo negro. Demasiadas historias en el Gentleman Lo ser; el hielo negro forma parte de la mitologa. Hielo que mata. Es ilegal, pero, acaso no lo somos todos? Una especie de arma de retroalimentacin neuronal, con la que slo se conecta una vez. Es como una espantosa Palabra que se come el cerebro de adentro hacia afuera. Como un espasmo epilptico que sigue y sigue hasta que no queda nada en absoluto... Y estamos zambullndonos hacia el suel o del castillo de sombras de Cromo. Trato de prepararme para el repenti no paro respiratorio, un malestar y un relajamiento final de los nervios. Miedo de esa fra Palabra que espera all abajo, en la oscuridad. Sal a buscar a Rikki y la enc ontr en un caf con un chico de ojos Sendai, al que le salan de las magulladas cuencas unas lneas de sutura a medio cicatrizar. Rikki tena un catlogo de papel brillante abierto sobre la mesa; Tally Isham sonrea en una docena de fotos, la Chica de los Ojos Zeiss Ikon. La pequea unidad de simestim, la que le haba reparado al da siguiente de

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conocerla, era una de las cosas que haba gu ardado bajo la mesa de trabajo la noche anterior. Pasaba horas conectad a a la unidad, con la banda de contacto cruzndole la frente como una tiara de plstico gris. Tally Isham era su favorita, y con la banda de contacto encendida se perda, se perda en algn lugar de l sensorio grabado de la estrella ms grande del simestim. Estmulos simulados: el mundo o al menos todas las partes interesantes tal como lo percibe Tally Isham. Tally piloteaba un Fokker negro s obre las mesetas de Arizona. Tally buceaba en la reserva de la isla Truk. Tally asista a fiestas con los super ricos en islas griegas privadas, pureza desgarradora de blancos y diminutos puertos al amanecer. En realidad se pareca mucho a Tally, la misma tez y los mismos pmulos. Me pareca que la boca de Rikki era ms fuerte. Ms insolente. Ella no quera ser Tally Isham, pero le envidiaba el trabajo. Esa era su ambi cin, estar en el simestim. Bobby se burlaba de ella. En cambio a m me hablaba del asunto. Cmo me vera con un par de esos? me pregunt una vez, mostrndome una foto a toda pgina, los Zeiss Ikon azules de Tally Isham, a la altura de los suyos, marrn ambarino. Se haba operado las crneas dos veces, pero an no llegaba a 20-20; por eso quera Ikons. Marca de las estrellas. Muy caros. Sigues mirando ojos en los escaparates? le pregunt al sentarme. Tiger acaba de ponerse unos dijo. Se vea cansada, me pareci. Tiger estaba tan contento con sus Sendais que no poda evitar sonrer, pero dud que en otras situaciones sonriera. Tena esa esp ecie de belleza de uniforme que se adquiere despus del sptimo viaje a la boutique quirrgi ca; y probablemente pasara el resto de su vida parecindose vagamente al personaje ms famoso de la farndula de cada nueva temporada; sin ser una copia demasia do obvia, pero nada original tampoco. Sendai, verdad? Le devolv la sonrisa. Asinti con la cabeza. Vi cmo trataba de estudiarme con lo que para l era la mirada de un profesional del simestim. Finga estar grabando. Me pareci que se demoraba demasiado en mi brazo. Sern estupendos pa ra la visin perifrica cuando el msculo haya cicatrizado dijo, y vi con qu cuidado mova la mano para levantar la taza de exprs doble. Los ojos Sendai son famosos por los defectos de percepcin en profundidad y porque garantizan problemas, entre otras cosas. Tiger se va a Hollywood maana.

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Y de all tal vez a Chib a City, no es as? Le sonre. No me devolvi la sonrisa Tienes una oferta, Tiger? Conoces a un agente? Slo voy a echar un vistazo dijo en voz ba ja. Entonces se levant y se fue. Se despidi rpidamente de Rikki, pero no de m Los nervios pticos de ese chico pueden empezar a deteriorarse dentro de seis meses. Sabes eso, Rikki? Los Sendais son ilegal s en Inglaterra, en Dinamarca, en muchos sitios. No se puede reemplazar los nervios. Jack, no vengas con discursos. Me rob un croissant y mordisque una de las puntas. Crea que yo era tu consejero, nia. S. Bueno, Tiger no es muy rpido, pero todo el mundo sabe lo de los Sendais. Es lonico que l se pu ede comprar, as que corre el riesgo. Si consigue trabajo podr cambirselos. Por esos? Di un golpe en el catlogo de Zeiss Ikon. Mucho dinero, Rikki. T eres suficientemente lista como para no correr ese riesgo. Rikki asinti. Quiero Ikons. Si subes a ver a Bobby, dile que se quede quieto hasta que hable con l. Bien. Negocios? Negocios dije. Pero eran locuras. Me tom el caf y ella se comi mis dos croissants. Luego la acompa hasta la casa de Bobby. Hice quince llamadas, cad a una desde una cabina diferente. Negocios. Locura rematada. Entre una cosa y otra, tardamos seis semana s en preparar el incendio, seis semanas con Bobby dicindome cunto la quera. Me esforc todava ms, intentando alejarme de aquello. Casi todo fueron llamadas telefnicas. Era co mo si cada una de mis primeras y muy indirectas quince averigua ciones hubieran engendrado quince ms. Buscaba un determinado servicio que Bobby y yo imaginb amos como un requisito de la economa clandestina del mundo, pero para el que tal vez nunca hubiera cinco clientes simultneos. Era un servicio que jams se anunciara. Buscbamos la tapadera ms pesada de l mundo, una lavandera de dinero no

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alineada que fuera capaz de lavar en seco una megafortuna transferida electrnicamente y olvidarse del asunto despus. Todas esas llamadas fueron finalmente una prdida de tiempo, porque fue el finlands quien me puso en la pista de lo que estaba buscando. Haba ido a Nueva York a comprar un dispositivo de caja negra, pues es tbamos arruinndonos con tantas llamadas. Le plante el problema de la manera ms hipottica posible. Macao me dijo. Macao? La familia del Zumbido Largo. Agentes de bolsa. Hasta tena el nmero. Si buscas un traf icante, pregntale a otro traficante. La gente del Zumbido Largo era tan poc o directa que hizo que mi idea de un acercamiento sutil pareciese un bombardeo nuclear tctico. Bobby tuvo que hacer dos viajes a Hong Kong para cerra r adecuadamente el acuerdo. Nos estbamos quedando sin capital, y rpido. Todava no s por qu decid participar en esto, para empezar; me asustaba Cromo, y la verdad es que nunca me haba vuelto muy loco por hacerme rico. Trat de decirme que quemar la Casa de las Luces Azules era una buena idea pues se trataba de un lugar horroroso, pero no lograba convencerme. No me gustaba. Luces Azules porque una vez haba pasado a ll toda una noche muy deprimido, pero sa no era una excusa para atacar a Cromo. En realidad, casi daba por sentado que moriramos en el intento. Incluso con a quel programa asesino, las probabilidades no estaban precisamente a nuestro favor. Bobby estaba perdido escribiendo la cadena de rdenes que introduciramos en el ncleo del ordenador de Cromo. se sera mi trabajo, porque Bobby tendra las manos ocupadas impidiendo que el programa ruso entrase directo a matar. Era demasiado complejo para reescribirlo; por eso iba a tratar de su jetarlo los dos segundos que yo necesitaba. Hice un trato con un camorrero llamado Miles. Miles seguira a Rikki la noche del incendio, para no perderla de vista, y me llamar a a una hora determinada. Le dije que si yo no estaba, o no responda de cierta manera, la aga rrase y la pusiese en el primer tren. Le di un sobre para que se lo dier a a ella: dinero y una nota. En realidad Bobby no haba pensado mucho en eso, en cmo le ira a ella si todo

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nos sala mal. No haca ms que decirme que la quera, a dnde iban a marcharse juntos, cmo gastaran el dinero.. Primero cmprale un par de Ikons, hermano. Es lo que quiere. Se ha tomado en serio eso de actuar en simestim. Oye dijo, apartando la mirada del tecla do, no le har falta trabajar. Lo vamos a conseguir, Jack. Ella es mi suerte No tendr que trabajar nunca ms. Tu suerte dije. No me senta feliz. No recordaba cundo me haba sentido feliz. Has visto a tu suerte por ah ltimamente? No la haba visto, pero yo tampoco. Los dos habamos estado demasiado ocupados. La extraaba. Al extraarla me acord de mi nica noche en la Casa de las Luces Azules, pues haba ido all porque extraab a a alguien. Me haba emborrachado para empezar, y luego me puse a inhala r Vasopressin. Si tu gran amor te deja, el alcohol y el Vasopressin son lo ltimo en farmacologa masoqui sta; el alcohol te p one sensiblero y el Vasopressin te hace recordar, pero recordar de verdad. Clnicamente se emplea para atenuar la amnesia senil, pero la calle da su propio uso a las cosas. As que lo que hice fue asegurarme una repeticin ultraintensa de un mal asunto; el problema es que se mezcla lo bueno con lo malo. Corres a buscar trances de xtasis animal y lo que encuentras es lo que dijiste, y lo que ella contest, y cmo te dio la espalda y se fue y nunca mir hacia atrs. No recuerdo haber decidido ir a las Luces Azules, ni cmo fui a parar all, pasillos silenciosos y aquella cascada decorativa de ta n mal gusto goteando en alguna parte, o a lo mejor era slo un holograma de una cascada. Aquella noche yo tena un montn de dinero: alguien le haba pagado un fajo grande a B obby por abrir una ventana de tres segundos en el hielo de otro. No creo que a los de la puerta les gustara mi aspecto, pero supongo que mi dinero estaba bien. Segu bebiendo all despus de haber hecho lo que haba ido a hacer. Luego le cont un chiste al barman sobre necroflicos encubi ertos, y eso no cay muy bien. Entonces vino un personaje que insista en llamarme Hroe de Guerra, lo cual no me gust. Creo que le ense algunos trucos con el br azo, antes de que se apagaran las luces, y despert dos das ms tarde en un rudimentario mdulo dormitorio de algn sitio. Un sitio barato, donde ni

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siquiera haba espacio para colgarse. Y me sent en aquel angosto colchn de gomaespuma y llor. Hay cosas peores que estar solo. Pero lo qu e venden en la Casa de las Luces Azules es tan popular que es casi legal. En el corazn de las tinieblas, en el centro inmvil, los sistemas de alteracin despedazan la oscuridad con remolinos de luz, navajas translcidas que se alejan de nosotros en rpida rotacin; estamos suspendidos en el centro de una explosin silenciosa y lenta, y los fragmentos de hielo que se desmoronan para siempre y la voz de Bobby atraviesa aos luz de elec trnica ilusin de vaco... Quema a esa puta. No puedo sujetar este chisme... El programa ruso suba entre torres de informacin, borroneando los colores de cuarto de nios. Y yo inserto el artesanal paquete de rdenes de Bobby en el centro del fro corazn de Cromo. Entra el chorro de tr ansmisin, un latido de informacin condensada que sube como un disparo verti cal, ms alto que la cada vez m s gruesa torre de oscuridad, el programa ruso, mientras Bobby se esfuerza por controlar ese segundo crucial. Un informe brazo de sombra se crispa en la oscuridad envolvente; demasiado tarde. Lo hemos logrado. La matriz se pliega a mi al rededor como un truco origami. Y la buhardilla huele a sudor y a circuitos quemados. Me pareci or gritar a Cromo, un ruido metlico, pero eso era imposible. Bobby se rea, con lgrimas en los ojos. El tiempo transcurrido, indicado en la esquina de monitor, era de 07:24:05. El incendio haba llevado poco menos de ocho minutos. Y vi que el programa ruso se haba fundido en la ranura. Habamos dado el grueso de la cuenta de Cromo en Zrich a una docena de sociedades benficas de todo el mundo. Era de masiado lo que haba all para moverlo, y sabamos que tenamos que romperla, quemarla en seguida; de lo contrario la tendramos encima. Tomamos menos del diez por ciento para nosotros y lo disparamos hacia el tinglado de los Zumbido Largo, en Macao. Ellos se quedaron con el sesenta por ciento de

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eso y nos devolvieron el resto a travs del sector ms complicado de la bolsa de Hong Kong. Pas una hora antes de que nuestro dine ro empezase a llegar a las dos cuentas que habamos abierto en Zrich. Mir cmo se apilaban los ceros detrs de una cifra sin sentido en el monitor. Era rico. Entonces son el telfono. Miles. Casi olvid la frase cdigo. Eh, Jack, hermano, no s...qu es lo que pasa con esa chica tuya? Aqu hay algo raro... Qu? Dime... Estuve siguindola, como me dijiste, de cerca pero sin dejar que me vieran. Entr en el Loser, pas all un rato, luego se meti en el metro. Fue a la Casa de las Luces Azules... Que qu? Por la puerta lateral. Slo empleados. No hubo modo de que los de seguridad me dejaran pasar. Est all ahora? No, hermano, la acabo de perder. Aquello es una locura, como si Luces Azules acabara de cerrar, pero para siempre, siet e alarmas diferentes sonando, todo el mundo corriendo, la polica con equipo antimotn... Ahora se ha armado la de siempre: gente de seguros, de propiedad inmobiliaria, ca mionetas con matrcula municipal... Miles, a dnde ira? La perd, Jack. Escucha, Miles, qudate con el dinero del sobre, de acuerdo? Lo dices en serio? Eh, lo siento, de verdad, yo... Colgu. Espera a que se lo digamos deca B obby, frotndose el pecho desnudo con una toalla. Dselo t, vaquero. Yo voy a dar una vuelta. Y sal a la noche y al nen y dej que el gento me arrastrara, caminando a ciegas, forzndome a ser slo un segmento de aquel or ganismo masivo, slo un chip de conciencia a la deriva bajo las geodesias. No pensaba, slo pona un pie delante del otro, pero despus

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de un rato s pens, y todo cobr sentido. Ella necesitaba el dinero. Pens tambin en Cromo. Que la habamos matado, asesinado, con la misma certeza que si le hubisemos cortado la garganta. La noc he que me arrastraba por paseos y plazas la estara acosando ahora, y ella no tena a dnde ir Cuntos enemigos tendra slo en aquel gento? Cuntos empezaran a moverse, ahora que no teman su dinero? Le habamos sacado todo lo que tena. Ahora es taba otra vez en la calle. Dudaba de que viviese hasta el amanecer. Finalmente record el caf, el sitio donde haba conocido a Tiger. Las gafas de sol lo decan todo; gafas negr as, enormes, con una delatora mancha de maquillaje color piel en la esquina de uno de los vidrios. Hola, Rikki dije, y estaba preparado cuando se las quit. Azules. Azul Tally Isham. El lmpido azul de marca por el que son famosos, ZEISS IKON en diminutas maysculas rodeando cada iris letras suspendidas all como vetas de oro. Son preciosos dije. Los hematomas estaban cubiertos de maquillaje. Con un trabajo tan bueno no quedan ci catrices. Hiciste dinero. Hice, s. Y se estremeci. Pero no voy a hacer ms, al menos de esa manera. Creo que ese sitio ya no funciona. Ah. Nada se le mova en la cara. Los ojos azules nuevos no se movan, y eran muy profundos. No tiene importancia. Bobby te espera. Acabamos de ganar un fajo de los gordos. No. Tengo que irme. Supongo que no lo va a entender, pero tengo que irme. Asent, viendo cmo mi brazo se alzaba pa ra agarrarle la mano; era como si no fuera una parte ma, pero ella lo sujet como si lo fuera. Tengo un billete de ida a Hollywood. Tiger conoce a gente con quien me puedo quedar. A lo mejor hasta llego a Chiba City. Rikki tena razn en cuanto a Bobby. Regres con ella. l no entendi. Pero ella ya haba cumplido su finalidad, para Bobby, y quise decirle que no sufriera por l, porque me di cuenta de que sufra. l ni siquiera sali al pasillo cuando ella hubo terminado de hacer las maletas. Se las baj y la bes y le arruin el maquillaje, y algo s ubi dentro de m, como haba subido el programa asesino sobre la informacin de Cromo. Un sbito paro

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respiratorio, en un sitio donde no hay pala bras. Pero a ella la esperaba un avin. Bobby estaba hundido en la silla giratoria de lante del monitor, mirando su hilera de ceros. Tena las gafas oscuras puestas, y supe que estara en el Gentleman Loser hacia el anochecer, observando el clima, ansiando una se al, alguien que le dijera cmo sera su nueva vida. Yo no la vea muy diferente. Ms cmoda, pero l siempre estara esperando que cayese esa prxima carta. Trat de no imaginarla en la Casa de las Luces Azules, trabajando en turnos de tres horas en una aproximacin de sueo REM, mi entras su cuerpo y un atado de reflejos condicionados se ocupaban del negocio. Los cl ientes nunca llegaban a quejarse de que eso era fingido, porque los orgasmos eran verdaderos. Pero los senta, si es que los senta, como tenues llamaradas de plata en algn punto de la frontera del sueo. S, es tan popular que casi es legal. Los clientes se desgarran entr e necesitar a alguien y querer estar solos a la vez, lo que quiz haya sido siempre la esencia de ese juego en particular, incluso antes de que tuviramos la neurolectrnica para permitir ambas opciones. Agarr el telfono y tecle el nmero de su lnea area. Di su nombre verdadero y el nmero de vuelo. Lo cambia dije para ir a Chiba City. Eso mismo, Japn. Met mi tarjeta de crdito en la ranura y tecle mi cdigo de identificacin. En primera. Un zumbido distante mientras verificaban mi saldo. Que sea un billete de ida y vuelta. Pero supongo que vendi el billete de regres o, o no lo necesit, porque no ha vuelto. Y a veces, muy tarde de noche, paso frente a escaparates con carteles de estrellas del simestim, todos esos ojos preciosos, idnticos, que me miran desde caras que son casi tan idnticas, y a veces los ojos son los de ella pero ninguna de las caras lo es, ninguna es nunca la suya, y la veo muy a lo lejos en el bor de de esta extensin de noche y de ciudades, y entonces dice adis con la mano. William gibson Autor estadounidense, pionero de la literatura ciberpunk. Nacido como William Ford Gibson en Conway, Carolina, estudi en Canad. Sus primeros relatos de ciencia ficcin aparecieron a finales de la dcada de 1970, muchos en la revista Omni. Su primer libro, Neuromante (1984), est

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reconocido como la primera novela ciberpunk y muchos consideran que se trata de la obra de ciencia ficcin ms importante de la dcada de 1980. Gibson obtuvo con Neuromante los Premios Nebula (1984) y Hugo (1985), dos de los ms importantes para literatura de ciencia ficcin. Gibson es autor tambin de otras obras ciberpunk como la coleccin de cuentos Quemando cromo (1986), que incluye Johnny Mnemonic (llevado al cine en 1994) y las novelas Conde Cero (1986), Mona Lisa acelerada (1988) y Luz virtual (1993). La mquina de la diferencia (1990), escrito junto al tambin americano Bruce Sterling. Al INDICE

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4. CUENTO MADE IN CUBA: DICCIONARIO AAKWAIL-TERRANO Por Yoss. Para Juan Pablo Noroa, que cree que uno de los grandes mritos de J. R. R. Tolkien es haber creado un universo a partir de un idioma. Para Gerardo Chvez Spinola, por su Catauro de seres m ticos y legendarios en Cuba A AAKWAIL: sust (toponmico) autctono para el tercer plan eta de Rgulo (alfa de la constelacin de Leo). De volumen y superficie menores que la Tierra (6000 km de circunferencia ecuatorial) es t cubierto en un 82% de agua. Las tierras emergidas se reducen a un continente y varios arco s de islas, todas escasamente pobladas. Por extensin, gentilicio para los naturales de dicho mundo, y tambin su lengua. Literalmente gente verdadera, completa o correcta. adj : adecuado, correcto. adv ; ejecutado del modo preciso, lgico, digno o completo. AAMINBA: adj. objeto que est siendo sometido a telekinesis (ver bauwad ). sust a menudo es aplicado especficamente a las moradas flotantes de trozos de roca, dotadas de gran uiow (ver) que construyen los aakwail durante su fase fion (ver) mediante moluwab (ver) Los aaminba son a menudo impresionantes palacios que con su delicado e ingrvido equilibrio desafan toda regla arquitectnic a conocida en el resto del Ecumen. Ms que simples moradas, son monumentos a la fuerza y paciencia de su habitante-constructor. Unos pocos aaminba fueron construidos fuera de Aakwail y todos antes del sawulab (ver) por luabbloids (ver) que queran as demostrar su buena disposicin hacia el Ecumen.

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ABBLUFAB: sust muy aproximativamente, dignidad o prestigio, aparentemente basada en el autosacrificio del individuo en aras del grupo o la especie, Existen fuertes indicios de que el concepto podra ser mucho ms complej o, y hondamente relacionado con el ms amplio de uiow (ver) y segn algunos, incluso con el dudoso neologismo suakk (ver) de uklos (ver). Literalmente disposicin a dejar de ser para ser algo ms ? Importantsima para la cultura aakwail es la diferencia entre aakwail abblufab la dignidad que t odo ente de su propia especie posee por nacimiento, y addiflo abblufab la que acumula o pierde segn sus obras, con el propsito final de ser aut orizado a disgregarse para la reproduccin de la siguiente generacin. ABSAWUL: adj. torcido, incorrecto, incompleto, erra do, perverso, sin sentido ni dignidad. Literalmente que se reproduce sin pensar en las consecuencias. adv. ejecutado del modo equivocado, ilgico, indi gno, incorrecto o inadecuado. Durante la estacin reproductiva, cada wao kauwa (ver) deposita incontables y diminutos suilmab (ver) en la superficie de las fabfaa (ver) ms frondosas. Si todos eclos ionaran y produjesen nuevos individuos tendra lugar una autntica explosin demogrf ica. La evita el ins tintivo hbito de los wao (ver) de agujerear cons tantemente las hojas de dicha pl anta, exponiendo dichos huevos al aire y la luz, agentes qu e impiden su eclosin normal. sust. (neologismo) Extranjero, no nacido en Aakwail ; diferente. Esta acepcin es claramente posterior al contacto con los terranos y otras razas del Ecumen Galc tico con los pobladores de Rgulo III, porque anteriormente estos ni siquiera conc eban la existencia de otros mundos. ADDIFLO: verb. (biologa) dejar de ser inteligente pa ra poder tener descendencia. Literalmente dividir la muerte y el dolor para que surja la vida. verb ; haber realizado un aakwail fion (ver) obras de tal mrito que la dignid ad permite poner fin al dolor de la vida disgregndose en nuevos aakwail wao (ver). El curioso ciclo de vida aakwail implica

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generaciones alternas. Una la constituyen los aakwail wao insectoides rpidos, no sintientes y sexuados; la otra son los aakwail fion lentos, asexuados, de gran inteligencia y formados por un agregado colonial de los primeros. Se supone que dicha agregacin conlleva hondos padecimientos para la coloni a inteligente resultante, aunque se ignora an si su naturaleza es fsic a, espiritual o una combinacin de ambas. Al cabo de un lapso de tiempo supuestamente condicionado por el abblufat (ver) que sea capaz de acumular con sus actos, cada colonia fion se vuelve a descomponer en numerosos individuos wao que a su vez se reproducen. B BAUWAD: verb desplazar objetos con la mente. Telekinesis. Literalmente mover algo del modo aakwail (ver) adj : define momentneamente a un aakwail que est efectuando telekinesis. Los aakwail-fion (ver) carecen de patas, tentculos u otros miembros manipuladores cualesquiera; es solo gracias a este poder paranormal que son capaces de interactuar con su medio y f abricar tanto sus asombrosos aaminba (ver) como otras delicadas y efmeras artesanas. Su control te lekintico es sorpre ndente a todo nivel: lo mismo pueden mover electrones o protones individuales dentro de un tomo (ver moluwab ) que objetos que pesan toneladas. Esto les perm ite, entre otras cosas, la transmutacin de un elemento en otro, base de su sofisticada industria qumica. BIAKOOSS: sust red mstica de energa vital, hasta hoy indetect able hasta para los ms sofisticados instrumentos del Ecumen, pero que segn los aakwail permite su bauwad (ver). Literalmente l os nexos entre todo lo que vive o ha vivido. Algunos xenlogos han equiparado a este concepto con el de Eee (ver) pero los aakwail consideran esta interpretacin no solo superficial y burda sino incluso casi sacrlega. biakoss-nubb (ver): Literalmente guardianes del biakoss. Forma metafrica de referirse a las lunas de Rgulo

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III. En los aakwail la metamorfosis de la fase wao ( ver) a la fion (ver) est directamente determinada por sutiles cambios en su energa vital, relacionados con las complejas rbitas de los dos satlites de su mundo, Kwail y Bsawul cuya influencia gravitatoria, aunque no puedan divisarse en su firmamento, afecta a todo el planet a, y especialmente a la biakoss de su raza inteligente. BLOPPEF: verb obligar o coaccionar, varios aakwail-fion (ver) a otro, a disgregarse, reproducirse o pasar a la fase wao (ver) en contra de sus dese os, en nombre del bienestar grupal. Por extensin o corrupcin irnica, cualquier tipo de coercin basada en superioridad numrica o de fuerza y no en r azones lgicas. No debe confundirse nunca con el addiflo (ver) ni tampoco con mucho ms reciente concepto de uklos (ver) pues ambos implican de un modo u otro la voluntariedad. En ocasiones el trnsito de wao (ver) a fion (ver) no es completamente aakwail (ver) y los individuos colonial es manifiestan trastornos sociopatas? en su conducta o desempeo, como negar su abblufab (ver) que son tolerados pero solo hasta cier to lmite impreciso, pasado el cual varios de sus semejantes obligan a la entidad colonial a aceptar su addiflo (ver) y disgregarse. Tras el primer contacto de exploradores del Ecumen con los habitantes de Rgulo III, varios terranos y cetianos perecieron lamentablemente desmembrados al considerar los aakwail que su conducta, adems de absawul (ver) era claramente bloppef Un incidente similar desencaden aos ms tarde la segunda guerra fuswao (ver) sust : sujeto que debera ser obligado a disgregarse en aras del bien comn. adj : superlativo de absawul (ver) (neologismo); uno de los trminos ms despectivos con que los aakwail definen a los terranos. sust. violencia fsica, enfrentamiento, guerra. Metafricamente, el trmino tambin califica a los marines del Ecumen, trop as de lite de origen cetiano cuyos cuerpos daados pueden autoclonarse varias veces en campaa, como descubrieron los aakwail

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durante la segunda guerra fuswao (ver) en la batalla de Paad (ver). BSAWUL: sust. (toponmico) satlite ms alejado y mayor de Rgulo III, (128 km de dimetro) muy rico en oro, uranio y otros me tales pesados. Metafricamente responsable de todo lo negativo de la psiquis aakwail En un principio, y probablemente por algn ininteligible motivo religioso, los aakwail sobre todo los dilssuids (ver) intentaron que la presencia de los representantes del Ecumen se limitara a una base en esta luna, pero la leve radiactividad all presente impidi est o, contribuyendo a desencadenar la primera guerra fuswao (ver) En su vertiginosa carrera espacial, los aakwail han siempre evitado explorar esta luna, quizs por temor a que si alguno de ellos la pisar se convirtiera en ipswo (ver). BUWLII: adj algo que aunque parece contradecir la lgica del sentido comn, finalmente resulta cierto. Paradoja. Puede emplearse eventualmente como sinnimo irnico de absawul (ver) Los aakwail estn dotados de un curioso sentido del humor. Dado que la atmsfera de Rgulo III est siempre cubierta de espesas nubes y que la visin es el menos desarrollado de sus en general pobres sentidos, resulta lgico que antes del contacto con el Ecumen ni siquiera concibiesen la existencia del lofiiklob buwlii (ver), o de otros planetas o estrellas, ms all de sus propias lunas. El descubrimiento del resto del universo gracias a los instrumentos terranos y cetianos an les provoca gran hilaridad, difcil de verter a conceptos o trminos de ot ras culturas: absolutamente buwlii D DABAA: adj aakwail fion (ver) incapaz de bauwad (ver). Constituye el segundo peor insulto en su cultura. sust por extensin, irnicamente, to da maquinaria o tecnologa no aakwail. adj. (despectivo) Estpido, incapaz, torpe, lisiado. Los aakwail suelen bloppef (ver) a sus daaba, negando su abblufab (ver) y sin siquiera permitirles invocar addiflo

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(ver) y por analoga muestran un divertido desprecio hacia cualquier utensilio o herramienta convencional para manipular materia; cuando los terrano s les mostraron la existencia de otros mundos en su propio sistema, emprendieron entusiastas su colonizacin, pero sin usar na ves, sino propulsando mediante el bauwad (ver) a algunos de sus aaminba (ver) ms uiow (ver) a travs del loofiiklob buwlii (ver), envueltos en una atmsfera mantenida gracias a la misma habilidad. DILSSU: verb irnico: convertir en aakwail a una forma de vida absawul (ver) Metafricamente, civilizar. adj: empresa imposible o bsicamente absurda. Una faccin mstica de los aakwail fion (ver), los seguidores de Muispwo (ver) llamados dilssuids crea que la misin divina impuesta por Eee (ver) a su raza era transformar a todas las entidades racionales y absawul del buwlii (ver) en aakwail manipulando sus genes. Hasta tanto fuera posible suplantar a las razas absawul del Ecumen con sus versiones aakwail su programa era expulsarlas de Rgul o III. Tericamente todos fueron bloppef (ver) durante la segunda guerra fuswao (ver), pero se especula que algunos lograron escapar para dar origen a los suakk (ver) y su actual poltica de sawulab (ver). DUWIIL: verb Canjear, comerciar o intercambiar artculos o habilidades tiles. Literalmente enriquecerse mudamente los biakoss (ver) para un mejor bauwad (ver) general. sust. (despectivo) para los dilssuids (ver) se aplica tanto a los primeros aakwail fion que se relacionaron con exploradores del Ecumen, como a la faccin neutral kauwid (ver) y sobre todo a sus irreconci liables enemigos polticos, los luabbloids (ver) Entre los nativos de Rgulo III la nocin de la propiedad es mu y difusa. Ninguno, por ejemplo, codiciar el aaminba (ver) de otro, por mucho uiow (ver) que posea, sino solo su nivel de acceso al biakoss (ver) que le permiti erigirlo mediante bauwad (ver). Este conocimiento de la interrelacin entre fuerzas vitales pue de aprenderse pacientemente o ser canjeado

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por otra informacin equivalente. Un gran biakoos para aaminba puede ser intercambiado por otro igual de grande para bloppef (ver), por ejemplo. Sobre estas bases fue que los luabbloids (ver) emprendieron su breve pero in tenso comercio con el Ecumen, hoy absolutamente interdicto por el sawulab (ver) suakk (ver) E EEE: sust ser supremo, Dios?, creador del univers o, la suma de todas las cosas, el que hace posible el biakoss (ver) y su absoluto y definitivo controlador Esta es la nica palabra de la lengua aakwail que contiene la vocal e Algunos lingistas terranos especulan que podra deberse a la especial dificultad de generar dicho sonido haciendo vibrar el aire mediante bauwad (ver), pero considerando la existencia del wombauwfabfaa (ver) y su amplio uso por los suakk (ver) la teora ms aceptada hoy por hoy es que se trata de un concepto tan sagrado e importante para los nativos de Rgulo III que prefieren que su fabfaa (ver) sea absolutamente inconfundible al odo. F FABFAA: sust. (concreto, biologa) especie vegetal nativa de Rgulo III, con una nica hoja vertical y ancha llena de perforaciones. Es filogenticamente equivalente a los lquenes terranos y los brmiaceos cetianos, aunque su estructura se asemeja mucho ms a la de grandes abanicos de mar de la Tierra (animal, celenterado, gorgnido) sust. (abstracto) msica o incluso cualquier sonido. Los aarkwail fion (ver) disfrutan gran uiow (ver) auditiva del rumor que produce el viento al atra vesar la celosa bidime nsional y vertical de las ramas del fabfaa. Lo interesante es que, aunque no parecen ocasionarle gran dao, estas perforaciones no son parte constitutiva de la planta, sino resultado directo de la actividad de los irraci onales insectoides aakwail wao (ver), los individuos de uno de cuyos tres sexos (ver lubblik ) diariamente agujerean el tejido veg etal para mantener afiladas las

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grandes mandbulas de que disponen impidiendo de paso a miles de sus propios huevos la eclosin, aunque no devorndolos, sino simplemente exponindolos al aire y la luz. sust (neologismo) Ecumen. verb (neologismo) : Para los suakk (ver), domesticacin. Metafricamente, implica la asociacin desigu al (simbiosis? comensalismo? predacin? explotacin?) entre dos o ms especies distintas, cuando la o las no racionales, sin ser directamente perjudicadas, tampoco obtienen tanto beneficio como la que s lo es. Los suakk se enorgullecen de haber finalmente domesticado a te rranos, cetianos y otras razas del Ecumen mediante el sawulab (ver) FIIKLOB: sust (biologa). artrpodo no volador y carnvoro, de gran tamao y ferocidad pero relativamente escasa inteligencia, na tivo de Rgulo II y muy temido por los aakwail Es marino, aunque desova en tierra firme (ver pafiiklsawul ) sobre la que tambin puede recorrer grandes distancias en busca de alimento. Ocasionalmente se emplea a los individuos ms jvenes y pequeos como mascotas (ver niowfaa). adj : depredador, irracional, que solo c onfa en la fuerza. Quizs por su singul ar propiedad de ser absolutamente inmunes al bauwad (ver), los aakwail consideran a los temidos fiiklob sus lejanos antepasados, criterio que todas las investigaciones genti cas de los xenlogos terranos parecen confirmar. Los fiiklob adultos, pese a que su tamao supera a veces los cinco metros de longitud y los dos de altura, se parecen mucho a la fase wao (ver) de los aakwail sust (neologismo): nave (del Ecumen) de guerra fuertemente armada y protegida con cambos anti bauwad (ver) Esta acepcin surgi en la primera guerra fuswao (ver), pero no se populariz realmente hasta que los suakk (ver) impusieron su sawulab (ver) FION: sust (biologa) fase colonial, menos mvil, fotosint etizadora, inteligente y dotada de bauwad (ver) del ciclo de vida de los aakwail. adj. Por extensin, civilizado. Literalmente capaz de supeditar los intereses del individuo a los de la mayora. Los aakwail fion

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tienen el aspecto de grandes gusanos planos verdes, a veces hasta de un metro de largo por veinte centmetros de ancho y cinco de al tura, sin boca, ano, sistema digestivo, respiratorio, nervioso o de ningn otro tipo centralizado, porque se forman por la agregacin de cientos de aakwail wao (ver) transformados de individuos en poco menos que clulas incapaces de func ionar de manera aislada. Son muy resistentes, porque sus funciones vitales se encuentran distribuidas por todo su cuerpo, pero sus sentidos son mucho menos agudos que en su forma voladora y predadora. No obstante, su autoconciencia, inteligenci a, memoria eidtica (ver iilak ) y su don del bauwad (ver) les han permitido construir una civilizacin sorprendentemente sofisticada, aunque no tecnolgica. FUSWAO: adj. diferendo, desacuerdo, incomprensin. Literalmente comportarse como los wao o sea, cada uno segn su antojo, sin intentar llegar a un entendimiento mutuo. sust. (neologismo) algunos nativos de Rgulo III dieron en llamar de tal modo a los xenlogos terranos cuya insa ciable curiosidad precip it la primera guerra fuswao Este conflicto, que evidenci la extrema peligrosidad que podra alcanzar el bauwad (ver) en un enfrentamiento violento (ver naabsawul ), se supone desencadenado tanto por la negativa de los terranos y cetianos a comportarse de modo fion (ver) (o mejor an, fabfaa (ver), en su reciente acepcin introducida por los suakk (ver) y resignarse a permanecer en la luna radiactiva Bsawul como por la irreflexiva indagacin que en los ms reverenciados aspectos de la cultura nativa (por ejemplo, la suprema inmanencia de Eee sobre el biakoss (ver) emprendieron algunos de sus investigadores. I IADLUS: sust. parsito fungoide que a veces afecta a la fase fion (ver) de los aakwail, restringiendo an ms su ya li mitada capacidad de movimiento. adj (neologismo,

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despectivo) para dilssuids (ver) y suakk (ver) por igual, el Ecumen y sus cnclaves. Para los nativos de Rgulo III, el concepto de democracia resulta bsicamente incomprensible. Lo que es aakwai l se hace, lo que es absawul (ver) se evita; si no, se es sin remedio bloppef (ver). Las largas discusiones con muchas palabras (ver mbauwfabfaa) cuidadosos anlisis de pros y contras t picas de los Cnclaves Ecum nicos los superan, y las consideran una enfermedad mental abs urda y limitante, puro proceder fabfaa (ver) (en su acepcin de ruido sin sentido). IILAK: sust (biologa). memoria eidtica de los aakwail fion (ver). Literalmente reconstruccin interior. Los nativos de Rgulo III no olvidan ni nguna experiencia o conocimiento vivido o adqui rido durante su fase fion En contra de la opinin imperante entre los xenlogos terranos, ciertos investigadores cetianos especulan que algunos de estos recuerdos selectos podr an llegar a la siguiente generacin, pasando a travs de la fase intermedia de aakwail wao (ver), constituyndose as en memoria gentica, para suplir la absoluta carencia de escritura de la civilizacin aakwail pero esta teora an no est suficientemente demostrada. ISPWO: sust. (mstico) hipottico aakwail fion (ver) que por avatares de la combinacin de sus componentes wao (ver), adems del bauwad (ver) dispone de otros asombrosos poderes mentales como la telepa ta, la teleportacin, el viaje en el tiempo o la ubicuidad. Por extensin, cualquiera de esto s poderes cuya existencia a n no se ha comprobado entre los nativos de Rgulo III. En el habla cotidiana, forma familiar pero eminentemente irrespetuosa de referirse a Eee (ver) Metafricamente, dem onio o ente maligno poderoso. Resulta curioso que pese a su absolut o dominio de la telekinesis, los aakwail no muestran ni siquiera vestigios de trasmisin o l ectura de pensamiento, teletransportacin, pirocinesis u otras capacidade s paranormales cuya existencia s se registra, aunque

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excepcionalmente, entre terranos, cetianos y otra s especies racionales del Ecumen. Para algunos xenlogos, el mismo concepto de ispwo no es ms que otra broma tpica del extravagante sentido del humor aakwail o de su compleja religin. No obstante, tanto los luabbloids (ver) como los dilssuids (ver) atribuyen esta condicin al misterioso lder de la ltima faccin Muipswo (ver) Los kauwids (ver) niegan incluso su existencia terica, y en cuanto a los suakk (ver), nunca han afirmado su existencia, pero tampoco negado poseerla. K KAUW: sust Uno de los tres sexos de los aakwail en su fase wao (ver). Literalmente el conservador o segn otras versiones el que garantiza la continuidad. Para el intercambio de material gentico, un wao lubblik (ver) y un wao mlasb (ver) deben copular por separado con un wao kauw para que este pueda luego producir y depositar huevos viables, ya que los rganos sexuales de los otros dos sexos no son mutuamente compatibles. Los individuos de los tres sexos, sobre todo lubblik y kauw, aunque casi idnticos a simple vista, presentan hondas d iferencias feromonales y de comportamiento. Por ejemplo, los wao kauw pese a que sus mandbulas son casi tan grandes como las de los wao lubbliks (ver) nunca agujerean la fabfaa (ver) para afilrselas. kauwids (neologismo) : junto a luabbloids (ver) y dilssuids (ver) una de las tres facciones principales en que se dividieron los aakwail tras el contacto con el Ecumen, y que postula la negacin de todo cambio mediante la ignorancia m s despectiva y absoluta respecto a cualquier accin de los extranjeros. Para los luabbloids (ver) y representantes del Ecumen, los kauwids representaron un mal me nor con respecto a los dilssuids (ver), sobre todo considerando que nunca pasaron de ser una pequea minora. Para los dilssuids eran a la vez buwlii (ver) y daaba (ver) Paradjicamente, los suakk (ver) no parecen prestarles la

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menor atencin. KIMLOB: sust. (toponmico) nico continente de Rgulo III, de forma aproximadamente triangular y dimensiones comparables a las del Africa terrana. Aunque los aaminba (ver) pueden flotar indistintamente sobre la tierra o el mar y en su fase fion (ver) los aakwail son capaces de vivir sin el menor problema totalmente inmersos en agua y esta incluso facilita el wombauwfabfaa (ver) parte fundament al de la doctrina suakk (ver), las dificultades que este medio entraa para la reproduccin de su fase wao (ver), cierta influencia negativa que parecen ejercer grandes concentraciones hdricas sobre su bauwad (ver) as como la constante amenaza de los fiiklob (ver), determinan que hasta hoy la mayor parte de la poblacin y de las instituciones aakwail radiquen en Kimlob y no en los archipilagos. KWAIL: sust. (toponmico) satlite ms cercano y menor de Rgulo III (63 km de dimetro) sin vida ni recursos minerales di gnos de mencin. Metafricamente responsable de todo lo bueno en la psiquis aakwail Muchos xenlogos han comentado lo interesante de que las pequeas y cercanas virtudes de Kwail ejerzan menor influencia sobre Aakwail que los grandes y lejanos defectos de Bsawul y consideran esta desigual correlacin muy significativa para la tica estoica y fatalis ta de la raza inteligente autctona. L LAIW: sust. aakwail wao (ver) que se niega a congregarse y metamorfosearse en la forma fion (ver). Metafricamente, locura. Trmino despectivo para referirse a las razas del Ecumen. adj. loco, ilgico. verb. ejecutar acciones inesperadas y cuyo propsito puede redundar en el propio perjuicio. Los laiw wao parecen ser portadores de anomalas genticas, por lo que el que no cambien a fion pudiera ser un mecanismo natural para evitar degeneraciones pelig rosas en la comunidad aakwail No obstante, el uso por parte

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de las tropas del Ecumen de venenos ferom onales para impedir este proceso durante las primera guerra fuswao (ver) fue considerado por los aakwail como tan altamente daaba (ver) y fuswao (ver) que de puro laiw llegaba incluso a buwlii (ver). Hoy los suakk (ver) justifican su sawulab (ver) recordando estos incidentes y considerando automticamente laiw a todo extranjero no aakwail LOFIIKLOB: sust. (toponmico propio y tambin genrico) gran mar-ocano que rodea a Kimlob y a los archipilagos de Rgulo III. Por extensin, toda superficie acutica y el agua en s. Literalmente el sitio donde abundan los fiiklob (ver). l offiklob buwlii sust. (neologismo) Tras los primeros viajes de los aakwail fuera de su atmsfera, la expresin se aplica tambin al espacio csmico. Literalmente mar absurdo. Quizs por la fuerza de la costumbre o la etimologa es que, al no encontrar equivalentes espaciales de los fiiklob los aakwail comenzaron a llamar as a las naves de guerra ecumnicas, sobre todo desde que estas decidieron el fin de la primera guerra fuswao (ver). LUABBLO: sust. intento de un aakwail fion (ver) de ganar voluntaria y deslealmente biakoss (ver) mediante la acumulacin inte resada de capacidades o bienes. Se considera la etapa anterior al bloppef (ver) verb. (neologismo) Antnimo de duwiil (ver) o sea: comerciar con artculos, informaciones o habilidades bsicamente superfluas o innecesarias. Luabbloids : faccin de los aakwail que defiende la tica de aprender todo lo posible de las razas del Ecumen manteniendo una estrecha relacin con sus miembros, si fuese preciso. El significante despectivo del trmi no por oposicin al muy respetado duwii revela su origen dilssuid (ver) aunque los suakk (ver) tambin lo han hecho suyo Los terranos y cetianos llegaron a establecer fuertes lazos de cooperacin con los luabbloids sobre todo despus de su decisiva ayuda durante la primera guerra fuswao (ver). Los aakwail fion luabbloids podran haber llegado a constitu irse en una potente economa

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basada en la industria qumica y de servic ios a nivel galctico, de no ser por los suakk (ver) y su sawulab (ver). Muchos luabbloids practicaron duwiil activamente con su bauwad (ver), alquilndose para moluwat (ver) unas sustancias en otras ms valiosas as como en calidad de auxiliares de despegue vi vientes, ya que su empleo resultaba mucho ms econmico que el de los generadores antig rav tecnolgicos de uso general entre las naves del Ecumen, pero el sawulab suakk termin con esto. LUBBLIK: sust (biologa). uno de los tres sexos de los aakwail wao (ver) Literalmente el que huele a unin. adj (despectivo, neologismo) hembra cetiana en celo o mujer terrana frtil. Adems de ser directamente responsables de los agujeros que salpican casi todas las fabfaa (ver) de Aakwail los wao lubblik secretan cantidades masivas de feromonas, que determinan tanto la cpula tripartita como la congregacin que resulta en el trnsito a la fase fion (ver) Los aakwail fion consideran buwlii (ver) y absawul (ver) que seres inteligentes emitan aromas sex uales durante perodos de tiempo relativamente largos. Esta es generalmente aceptada como una de las causas fundamenta les del visceral rechazo de dilssuids (ver) y suakk (ver) a ambas razas del Ecumen, que al final determin el sawulab (ver) M MBAUWFABFAA: verb conversar, comunicarse. Literalmen te mover el aire mediante bauwad (ver) para llegar a otros. Sin rganos especializados de fonacin, desde tiempos muy remotos los aakwail-fion parecen haber empleado vibraciones moduladas del aire para comunicarse. Sin embargo, el gran desarrollo de su sentido numbe (ver) volva innecesario el que dichas vibraciones generasen sonido audible, (ver wombauwfabfaa ) por lo que esta posibilidad era solo una opc in ligada a consideraci ones estticas (ver uiow ). Solo tras el contacto con los primeros representantes del Ecumen es que la lengua

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hablada lleg a convertirse en norma en Rgulo II. sust. (neologismo) funcionario del Ecumen. Probablemente por el desperdicio de fabfaa (ver) que conllevan todas sus actividades desde el punto de vista aakwail MLASB: sust (biologa) tercera forma sexual de los aakwail wao (ver). Literalmente que solo tiene una idea en mente. Los wao mlasb son ms ligeros, poseen alas mayores y ms fuertes que las de los wao lubblik (ver) y sobre todo que los wao kauw (ver), pero su tracto digestivo es rudimentario y su aparato buc al se reduce a una trompa-estilete tambin conectada a sus hipertrofiadas gnadas. Durant e toda su relativamente breve vida buscan desesperadamente a individuos de cualquiera de los otros dos sexos para perforarlos con su estilete y absorber sus lquidos para alimentarse. Si se trata de un wao kauwa durante esta operacin les depositan adems su material gentico en su receptculo reproductivo. adj. obsesionado perverso sexual? Irnicamente ap licado a los machos terranos y cetianos por su modo de reproduccin, extico y absawul (ver) para los nativos de Rgulo III. La constante disponibilidad para la cpula de los individuos del sexo masculino pertenecientes a las dos razas del Ecumen antes citada asombra y ofende a los aakwail fion que la consideran sumamente fuswao (ver). sust (neologismo) Despectivamente, funcionario del Ecumen, militar, comerciante, recaudador de impuestos o que desempea otra labor cualquiera no ligada directamente a las esferas de produccin de bienes materiales o prestacin de servicios. Esta acepcin se supone directamente derivada del concepto terrano de vampiro, como entidad absorbedora de fluido vital de otras, tal y como hace el wao mlasb MOLUWAT: verb. transmutar elementos. Convertir una sustancia en otra por la cuidadosa adicin o sustraccin de el ectrones, protones o neutrones a sus tomos mediante bauwad (ver). Literalmente desplazar la esencia de la realidad. Aunque solo en pequeas

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cantidades y con grandes costos de biakoss (ver), los aakwail fion (ver) son capaces de volver realidad el viejo sueo de los alquimistas terrestres: convertir el plomo en oro y viceversa. Son asimismo capaces de fabricar molculas de polmeros complejos con propiedades sorprendentes incluso para la qumica contempornea, como superconductividad, memoria dctil, etc. Para ello no requieren de complejas instalaciones ni sofisticados equipos, sino solo de su verstil bauwad El Ecumen consider por aos esta habilidad de los habitantes de Rgulo III extraordi nariamente valiosa, y pese al sawulab (ver) an sostiene negociaciones con ellos (sobre todo con la diezmada faccin luabbloid (ver) para su utilizacin con la mxima eficacia comercial. MUIPSWO: sust. lder, jefe, conductor de masas, pa ladn o hroe. Literalmente el que tiene capacidades que los dems envidian o segn otros lingistas el que puede ver lejos. Previsin, capacidad de organizacin. verb organizar, prevenir, planear. Frutos de una sociedad biolgicamente muy c onservadora, casi esttica, los aakwail fion habitualmente actan segn norma tivas lgicas y tradicional es, pero ante situaciones nuevas, en lugar de debatir ideas hasta lograr un consenso, confan de modo casi mstico en que uno de ellos percibir el curso justo de accin, obligando a los dems a seguirlo al mostrrselo de manera indiscutible. sust (propio, neologismo) durante la primera guerra fuswao (ver), hbil cabecilla de la faccin dilssuid (ver) nunca identificado, pero que operaba bajo este apelativo. No existe constancia alguna de que Muipswo haya sido bloppef (ver) como tantos de sus seguidores, por lo que la posibilidad de su regreso o resurgimiento preocup por un tiempo tanto a terranos y cetianos como a los miembros de la temporalmente faccin luabbloid (ver) antes de ser desplazados por los suakk (ver) N NAABSAWUL: verb destruir totalmente. Literalmente liberar el bsawul interno o mejor

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an dejar que el mal se reproduzca sin freno. Uno de los secretos mejor guardados de los aakwail fion (ver): mediante su bauwad (ver) son capaces de transformar la materia totalmente en energa, reaccin en la que un miligramo de sustancia X puede causar una explosin de cientos de megatones. Los mism os nativos de Rgulo II, sin embargo, temen recurrir a este extremo expediente; incluso durante las cruentas guerras fuswao (ver), solo en una ocasin, en la primera, se permitieron demostrar sus potencialidades, y fue en el espacio interplanetario, para prevenir la muy temida reaccin en cadena. El Interventor C. H. Dumas, no obstante, consider esta exhib icin un bluff y aos despus, en la segunda contienda blica de esta clase, neutraliz el motn ordenando bombardeo orbital seguido por un desembarco de marines bloppef (ver) ecumnicos, que causaron cientos de bajas entre la poblacin autctona. Tal y como pensara, los aakwail no utilizaron la temible alternativa. sust. individuo capaz de llegar al extremo de ejecutar o siquiera amenazar con dicha accin. (despectivo) para los luabbloids (ver) sus rivales polticos los dilssuids (ver) adj. irresponsable total, que no analiza las consecuencias. sust (propio) Naabsawul: apodo que dieron los dilssuids al Interventor Ecumnico Clark Hideyoshi Dumas tras su enrgico proceder en la segunda guerra fuswao (ver) Este alias se emple extensamente, pese al estricto bloppef (ver) que impusieron a su simple fabfaa (ver) los luabbloids al triunfar en la contienda. Los suakk (ver) nunca revocaron este interdic to al hacerse con el poder en Aakwail NIOWFAA: sust (neologismo). animal de compaa, domesticado o no, ente vivo no daino y cuya convivencia resulta agradable. Literalmente tolera do por capricho. Modo en que los luabbloids (ver) se referan a sus aliados del Ecumen tras haber combatido juntos para vencer a los dilssuids (ver) Los suakks (ver) han mantenido esta acepcin. Pese a su amplio uso del vocablo fabfaa (ver) los aakwail apenas si podan concebir el

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concepto mismo de mascota. Tras el contacto, algunos, sobre todo de la menguante y proscrita faccin dilssuid comenzaron a criar pequeos fiiklobs (ver), aunque los xenlogos terranos siempre consideraron que no con autnticos propsitos recreativos o de compaa, sino solo para disfrutar dndoles muerte cuando comenzaban a volverse peligroso, una metfora de su actitud hacia los representantes del Ecumen. Sin embargo, paradjicamente, el hbito se extendi mucho tanto entre los luabbloids como entre los suakk (ver), revistiendo probablemente, sobre todo entre los primeros, ms bien el carcter de un ments irnico a la antigua religin local NUBB: sust. guardin, vigilante. Literalmente el que impide el dao al dbil. (neologismo) Satlite circunplanetario de observacin. Los luabbloids (ver) ms convencidos tambin llaman as a los terranos y cetianos. verb. observar atentamente patrullar? adj. protegido por otros, a salvo, vigilado. Nubb son los aakwail fion (ver) de ms edad y que no han acumulado suficiente addiflo (ver) como para disgregarse, que por eso protegen celosamente con su bauwad (ver) a los aakwail wao (ver) en los que recin se han descompuesto otros fion sobre todo de la voracidad de los fiiklob (ver). Recientemente el trmino ha adquirido cierta irnica significacin de protectorado estatus poltico terico de todo el Ecumen respecto a Aakwail tras el sawulab suakk (ver). NULUID: sust. artrpodo sin alas, pequeo hasta casi se r microscpico. Es un ectoparsito de muchas formas de vida nativas de R gulo II, inclusive, o casionalmente, de los aakwail fion aunque nunca llega a amenazar su vida. Su bioqumica no es compatible con la de los terranos, a los que evitan, pero s con la de los cetianos, a qui enes su picadura genera en cualquier caso grandes shocks anafilcticos que pueden llegar a producir la muerte. Literalmente el que pone a prueba la paciencia. adj. molesto, cargante. verb. impedir concentrarse para el bauwad (ver) u otra actividad tpica aakwail. Los nuluid son el

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equivalente de los piojos terranos. Los aakwail wao mayores los portan en grandes cantidades. Curiosamen te, aunque parece que los aakwail fion pueden liberarse de ellos en cualquier momento, algunos eligen soporta rlos casi estoicamente, probablemente a modo de autocastigo con fines m sticos. Los hoy casi extintos dilssuids (ver) solan portar varios para demostrar su volunt ad suprema de transformar lo absawul (ver) en aakwail Kauwoids (ver) y luabbloids (ver) coinciden tan solo en considerar este proceder en absoluto uiow (ver) 100% buwlii (ver) y en extremo contraproducente para el propio abblufab (ver) Los suakk (ver) no se han nunca pronunciado al respecto. NUMBE: sust. Capacidad de or lo inaudible. Algunos xenlogos consideran que los aakwail pueden escuchar infla o ultrasonidos. Otros, tomando en cuenta la escasa sensibilidad general que poseen sus sentidos en la fase fion (ver) creen que se trata de telepata. Los terceros lo equiparan a la se nsibilidad a la presin que mediante la lnea lateral poseen muchos peces de los mares y ros terranos. Los propios nativos de Rgulo III opinan que es una capacidad de captar biakoss (ver) estrechamente ligada a la pura devocin a Eee (ver) Sagacidad extrema, capacidad de prever el futuro, pero sin implicaciones paranormales. Los suakk (ver) se ufanan de su gran abblufab numbe destacando como altamente buwlii (ver) la escasez de esta cualidad entre el Ecumen y los luabbloids (ver) que les dificultara mucho o simplement e les hara imposible practicar el caracterstico wombauwfabfaa (ver) que emplean para comunicarse entre s de manera a la vez abierta y secreta. O OAAKWAIL: sust caos, desorden. Literalmente donde el aakwail solamente parece Ocasionalmente, sinnimo de lofiiklob (ver) en su peor, tradicional y ms temida acepcin como sitio donde abundan los fiiklob (ver) Hipocresa. verb. confundir, despistar,

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desorientar. adv. (neologismo) diplomticamente ? En vsperas de la primera guerra fuswao (ver) los lderes menores dilssuids (ver) instigados por Muipswo (ver) hacan frecuentes demostraciones de buena voluntad hacia el Ecumen en general y los terranos en particular: claro ejemplo de oaakwail Lo mismo que la conspiracin suakk (ver) que culmin en el sawulab (ver) OFLUU: sust (biologa). Gnero de artrpodos voladores de Rgulo III, de tamaos muy diferentes. Los ofluu herbvoros y muy abundantes, son, en dependencia de sus dimensiones, las presas favoritas tanto de los aakwail wao (ver) como de los fiiklob (ver) verb. aceptar una opinin ajena y que se sabe errada por peligro de bloppef (ver), no por autoconvencimiento real. sust. quien regularmente incide en esta prctica. Estpido. Cobarde. (neologismo, despectivo) aplicado por los dilssuids (ver) a los luabbloids (ver). Esta acepcin solo surgi a raz de una clebre arenga de Muipswo (ver) tras el lamentable incidente teolgico con los xenlogos terranos que pr ecipit el estallido de la primera guerra fuswao (ver). P PAAD: sust (toponmico) isla principal del archipilago Suuiwok (ver) hasta fecha reciente clebre por sus aaminba (ver) altamente uiow (ver) formados con piedras preciosas o semipreciosas y ubicados a baja altura. Hoy destruida. adj (neologismo) vergenza mxima, gran mancha en el abblufab (ver). En esta isla tuvo lugar la nica batalla de la segunda y ltima guerra fuswao (ver) Ante insistentes rumores del retorno de Muipswod (ver) al lugar, y casi al final de su largo mandato, el Interventor Ecumnico Clark Hideyoshi Dumas (ver Naabsawul ) orden su captura, con apoyo luabbloid (ver). La enrgica oposicin con uso de bauwad (ver) y la amenaza con el naabsawul (ver) por parte de sus seguidores dilssuids (ver) impidi que esto ocurriera, pero a la vez gener un

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enfrentamiento violento que solo se resolvi con cientos de bajas aakwail y la total destruccin de la isla tr as el bombardeo desde la rbita por parte de los fiiklot (ver) del Ecumen y el posterior desembarco de los marines bloppef (ver) cetianos. PAFIIKLSAWUL: sust (biologa) huevos del fiiklob (ver) verb desove masivo de este animal. Los huevos del mayor depredador de Rgulo III son casi en un 99% embrin; apenas si contienen vitelo nutricio, as que los pequeos insectoides nac en famlicos, todos boca y garras, y muchos a un tiempo, pues sus progenitores depos itan grandes cantidades de huevos antes de morir. Los aakwail wao (ver), que son depredados por los fiiklob adultos, devoran a su vez tanto a los ofluu (ver) como a las cras recin eclosionadas, pese a su escaso valor alimen ticio. verb (neologismo) Tomar venganza sobre el lado ms dbil del enemigo. sust (neologismo) Vengadores que compensan falta de fuerza con astucia. Nombre que inicialmente se aplicaban a s mismo los suakk (ver) Tras las dos guerras fuswao (ver) ambas militarmente desastrosas para los aakwail el siguiente ataque contra el dominio del Ecumen, lar gamente preparado por los suakk, fue dirigido contra los gametos de sus especies, sobre todo los de cet ianos y terranos, con terribles consecuencias. S SAWULAB: sust (neologismo) Control reproductivo conscien te. Literalmente resistir a Bsawul con ayuda del bauwad (ver). Nombre que recibe la frrea poltica de chantaje reproductivo aplicada por los suakk (ver) con el objetivo de que el Ecumen se retire parcial o totalmente de Rgulo III. El sawulab ejemplifica a la perfecci n lo determinante que puede llegar a ser el bauwad en un enfrentamiento. Actualmente, y desde parsecs de distancia, los aakwail controlan por completo las c apacidades reproductivas terranas, cetianas y de otra media docena de razas del Ecumen, permitiendo que solo sean frtiles algunas pocas uniones previamente comunicadas. Esto ha obligado al Ecumen ha reducir

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drsticamente su presencia en Rgulo III, y sin atreverse a tomar ninguna represalia contra el planeta, so pena de que el biakoss (ver) remanente de los suakk (ver) incluso extintos estos y el resto de los aakwail impida entonces definitiv amente la continuidad biolgica de sus especies constituyentes. SUAKK: sust. Muy dotado de numbe (ver) Guardianes aakwail fion (ver) de sentidos especialmente aguzados, efectivsimos vigilantes comunitarios contra depredadores, en particular fiiklob (ver) y por tanto llenos de abblufab (ver) pese a no destacar por su elevado bauwad (ver). (neologismo) Faccin secreta de los aakwail que mediante el sawulab (ver) ha logrado que Rgulo III volviese a un aislamiento casi idntico al anterior al contacto con el Ecumen. La fuerza de los aakwail suakk radica sobre todo en que, comunicndose principalmente mediante wombauwfabfaa (ver), los miembros de otras razas son incapaces, no ya de conocer sus pl anes, sino de siquiera identificarlos. Es as como, siendo relativamente pocos en nm ero, han impuesto sus ideas solo a todo Aakwail neutralizando a los antes dominantes luabbloids (ver) sino prcticamente a toda la galaxia. SUILMAB: sust (biologa) Huevos de aakwail, pequesimos y depositados en gran nmero por el wao kauw (ver). Con su fino ovopositor, el wao kauw atraviesa las hojas de la fabfaa (ver) colocando millones de suilmab en su interior, protegidos de la luz y el aire. No obstante, muchos mueren al se r expuestos al ambiente cuando los wao lubblik (ver) perforan las hojas para afilar sus mandbulas. adj. sin valor, que puede ser reproducido o copiado fcilmente, nada especial. (neologismo) Actualmente los suakk (ver) se refieren despectiva e irnicamente con esta acepcin a los miles de soldados y naves del Ecumen que su sawulab (ver) volvi completamente ineficaces. Est en estudio una seria propuesta de licenciar a las tropas ecumnicas y recurrir a los aakwail como fuerza de control

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galctico definitiva contra revueltas y guerras, gracias a sus habilidades en el control reproductivo a distancia y otros tipos de bauwad (ver), de uso ms eficaz y barato que cualquier flota armada de castigo. Para ello solo se requerira un acuerdo previo con los suakk, de momento no muy probable SUUIWOK: sust (toponmico) archipilago ecuatorial de Aakwail en el que se encontraba la hoy destruida isla de Paad (ver) Antes de que los aakwail fion (ver) alcanzaran su impresionante dominio actual del moluwat (ver) y comenzaran a sintetizar y transmutar todo su alimento, Suuiwok fue el granero de Rgulo III, por su clima benigno y frtiles suelos. U UIOW: sust. armona, regularidad, elegancia. El concepto puede es tar ligado tanto de modo especfico a la belleza es ttica, por ejemplo, en los aaminba (ver), como genricamente, como en el abblufab (ver). verb (neologismo) hacer que funcionen con armona. Se supone que los suakk (ver) prefieren referirse de este modo eufemstico al orden derivado de su sawulab (ver) poltica de la que en el fondo se avergonzaran. UKLOS: verb (neologismo, mstico) Suicidio por vergenza. Li teralmente renunciar un aakwail a su condicin inteligente de fion (ver) antes de ser bloppef (ver), por aceptacin ntima de grave absawul (ver) contra el abblufat (ver) de toda la especie. Muchos creen que los suakk (ver) principales, tras el triunfo de su complot sawulab (ver) tomaron esta decisin como expiacin a sus acciones, y que los actuales lderes del movimiento estn nuevamente considerando emprender esta va, pero no existe prueba alguna, por lo que se sospecha incluso que, ms que un concepto autnticamente aakwail pudiera tratarse de un constructo mtico ecumnico reciente, inspirado en la tradicin del seppuku para salvar el honor de los antiguos samurais del Japn feudal terrano.

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W WAO: sust (biologa) fase mvil y no inteligente ni colonial de los aakwail. Los aakwail wao son insectoides voladores, que segn su sexo pueden alimentarse depredando ofluu (ver) y pafliikbsawul (ver) (ver kauw y lubblik ) o de los jugos vitales de sus congneres (ver mlasb ) Son depredados por los fiiklot (ver) ms jvenes y de menor tamao y los nuluids (ver) los parasitan. Se reproducen cuando su forma kauw deposita grandes cantidades de huevos sensibles al aire y la luz en el interior de las hojas fabfaa (ver) y por agregacin colonial generan a los aakwail fion (ver). WOMBAUWFABFAA: Comunicacin subvocal aakwail fion bsicamente indetectable para seres desprovistos de numbe (ver). En situaciones como las de las guerras fuswao (ver) los aakwail dejaban de emitir sonidos (ver mbauwfabfaa) y retornaban a este antiguo modo de intercambio de ideas, prcticamente silencioso aunque en absoluto teleptico. Se supone que los suakk (ver) no emplean otro tipo de comunicacin en la actualidad. WUBSAWULBUWLII: verb (neologismo) Literalmente tolerar el proceder ajeno an si parece absurdo, siempre que a ellos les funcione sust. corriente de pensamiento aakwailfion (ver) que postula tanto lo no abblufab (ver) del sawulab (ver) actual, proponiendo como alternativa la no injerencia en las po lticas reproductivas de otras razas, como lo intrnsecamente buwlii (ver) del concepto mismo de dilssu (ver) Este punto de vista, revolucionariamente (segn los estndares aakwail ) basado en el respeto a la diferencia, pudiera ser la base para negociaciones que resolv iesen las graves tensiones actuales entre el Ecumen y la raza autctona de Rgulo III. Lamentablemente, hoy por hoy los aakwailfion que osan sostenerlo pblica y abiertamente suelen ser de modo inmediato acusados de daaba (ver) y luabblo (ver) por considerar aakwail a simples ialuds (ver) y rpidamente

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bloppef (ver) 15 de noviembre de 2007 Yoss La Habana, Cuba (1969). Licenciado en Ciencias Biolgicas por la Universidad de La Habana en 1991. Comenz a escribir a los quince aos, con su incorporacin a los Talleres Literarios. Entre otros a obtenido el Premio de cuento de ciencia ficcin de la revista cubana Juventud Tcnica, 1988, el Premio David de ciencia ficcin 1988 con el libro de cuentos Timshel (publicado por Editorial UNION, 1989), el Premio Plaza de ciencia ficcin, 1990, el Premio Luis Rogelio Nogueras de ciencia-ficcin 1998, con Los pecios y los nafragos, (publicado por Ediciones Extramuros, 2000), el Premio Calendario de la AHS en ciencia ficcin 2004 por el libro de cuentos Precio justo (publicado por la Editorial Abril, 2006). Es miembro de la UNEAC desde 1994. Correo electrnico (E-mail): : yoss00@hotmail.com Al INDICE

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5. ARTICULO: Cronistas del Futuro. Por Ricardo Potts (I) El ensayista ingles Kingsley Amis deca que al llegar a su mayora de edad toda literatura se distingue por la bsqueda de su propia definicin. La ciencia-ficcin contempornea no solo intenta hoy redefinirse, sino tambin renovar sus motivaciones, bajo la influencia de los grandes cambios cientficos, sociales, econmicos e ideolgicos de nuestra poca. La literatura en general maneja tres me tatemas: El hombre en su universo ntimo, interior; en su esfera de actividad directa vinculada a otras personas, y en su relacin con el mundo. La Cf. se mueve adems en un metatema pr opio: El hombre y la humanidad ante las posibilidades del futuro, ante lo aparentemente improbable o fantstico, pero que podra estar tras los horizontes de la ciencia o la evolucin. Las dems esferas se abordan desde esta ptica peculiar que algunos llaman "cristal de aumento del presente." Tal vez por eso, los escritores de cienciaficcin tienen el priv ilegio de proyectar sobre el maana las inquietudes de hoy, especu lando sobre las posibles circunstancias de la humanidad en otras condic iones de lugar y tiempo. Sin duda resulta labor titni ca tratar de resumir en po cas lneas la evolucin y caractersticas actuales de la ciencia-ficcin, pe ro en beneficio de quienes gustan del tema,

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intentaremos dar a vuelapluma una breve panor mica de su desarrollo desde los inicios del siglo pasado hasta nuestros das. LA "EDAD DE ORO" DE LA C-F. Luego de su surgimiento en las narraci ones de Julio Verne y H.G. Wells, los denominados "padres" del gnero, durante lo s inicios del siglo XX la Cf estuvo dominada casi totalmente por autores anglosaj ones, especialmente norteamericanos. Estos recreaban al hroe de las novelas del oeste, aquel yanqui mitolgico, que personificaba el sueo ameri cano hundido con el crack del 29, y los valores eternos del ser humano jugaban en un contexto at ribuido a los arquetipos de la "civilizacin occidental." Una de sus manifestaciones ms populares fue la "opereta espacial", con la asimilacin del cosmos en patrones de expansi n imperial y la tcni ca como teln de fondo para la aventura. Eran los tiempos de la "novela del espacio" de los planetas mortferos y los templos olvidados en junglas estelares, las hordas de salvajes extrate rrestres y las orgullosas flotas de astronaves guerreras comba tiendo por toda la galaxia. Esta tendencia permita al lector romper con las dificultades cotidianas y saltar a otro universo donde el valor, la fuerza y la in teligencia triunfaran s obre la maldad, que en sus peores manifestaciones traslado al cosmos la estructura y recursos del Western. As, los indios se convierten en marcianos y el colt de seis tiros en pistola de rayos, sin faltar damiselas y princesas en peligro con escasa vestimenta y una buena dosis de sabios locos y malvados, lo cual dejaba muy malparada a la ciencia y la ficcin.

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Sin embargo, tambin existieron autores que, como Isaac Asimos y Arthur C. Clarke, lograron obras en las cu ales la fantasa no excluye a la ciencia, y replantearon viejos dilemas ticos y problemas eternos del ser humano en un marco futurista. Fue la generacin de las revistas As tounding y Amazing CF, cuyos grandes gurs, los desaparecidos L.Sprague de Camp y George Campbell, educaron a sus escritores en la mejor tradicion de la Cf norteamericana. En la segunda mitad del siglo, con la guerra del Vietnam, el asesinato de John Kennedy y la lucha por los derechos civiles en los Estados Unidos -que derribaron las imgenes idlicasemerge una Cf mas polmi ca y analtica, que extrapola problemas del presente en un futuro ya no tan lejano. LA CIENCIA-FICCIN SOCIALISTA Mientras tanto, del otro lado del ocano, la Cf sovitica comenz a proyectarse al futuro con ideales de un mundo mejor, c uyo mayor exponente fue la novela de Ivan Efremov "La nebulosa de Andrmeda", que mezcl la fantasa con elementos cientficos e influenci a muchos autores de diversos pases. La Cf socialista de los 50 y 60, generalm ente producida en la desaparecida Unin Sovitica, con autores significat ivos Polonia, Bulgaria y la antigua Republica Democrtica Alemana, era el heraldo triunfalista de un ma ana tecnolgico cuyos protagonistas estaban animados de intenciones al truistas hacia el prjimo. Como literatura llen una funcin y una poca, encarnando los anhelos de la primera generacin socialista de la posguerra pero como proyeccin social sufri de un esquematismo simplista. De esa tendencia solo se salvaron grande s autores como los hermanos Arkadi y Boris Strugatsky, quienes en novelas como "Cataclismo en Iris" plantearon dudas

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razonables sobre la orientacin de los id eales humanos en un futuro que hubiera solucionado casi todos sus problemas materiales. La cada del muro de Berln y despus el hundimiento de la Unin sovitica y del bloque socialista europeo, hicieron naufragar esos y otros intentos en el mar de confusiones posterior. Hoy, la Cf rusa, heredera de la sovitica, busca sobrevivir insertndose en los marcos del comercio literario, tratando de retomar sus fuentes dentro de una nueva ptica verdaderamente renovadora. Una excepcin ha perdurado con fuerza de la antigua c-f socialista: el polaco Stanislav Lem, quien en sus obras "Solaris" y "Stalker" llego a plantear artsticamente los dilemas morales y ticos del hombre ante la conquista del cosmos y el desarrollo avanzado de la ciencia y la tecnologa. Sus novelas han trascendido al pblico de Amrica y Europa gracias al cine, llevadas por renombrados cineastas como Andrei Tarkovsky (II) LA "CORRIENTE VERDE" La relacin hombre-naturaleza fue escasa en la Cf de la primera mitad de este siglo, pero las mareas negras, las lluvias cidas, los desechos atmicos y otros problemas ambientales provocaron un cambio. Este haba sido pronosticado desde finales de los 50 por autores como Ray Bradbury (Fahrenheit 451, El Hombre Ilustrado) y F.P ohl y C. Konrbluth (Los mercaderes del espacio), sobre un futuro que el desmedido consumismo despojara de sus recursos naturales y sus mejores valores humanos.

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Luego vendran Watergate y la crisis energtica y econmica, y con ellos el naufragio definitivo de la poca de oro" de la Cf. Hoy en da, una de las tendencias ms fuertes es el tema "verde", cuyo tratamiento va desde lo buclico hasta lo apocalptico, siendo este ultimo el mayoritario en pases como la RFA, Inglaterra y Estados Unidos con visiones de un planeta moribundo y contaminado. Esta tendencia se inscribe en el denomi nado "catastrofismo Cf", que utiliza los recursos del gnero para proy ectar una inquietante visin del futuro en el cual el hombre tiene que luchar no contra aliengenas, si no contra las consecuencias de su propia imprevisin y despilfarro de los recursos del planeta. LA CIENCIA-FICCI N POLICACA. Cuando Isaac Asimov escribi sus narracione s de ciencia-ficcin policaca (El sol desnudo, Las cavernas de acero, Estoy en Puerto Marte sin Hilda), estaba prcticamente solo en un terreno inexplorado. Hoy, el hbrido tiene gran cantidad de se guidores, y la trama de sus obras es casi totalmente policaca: atentados, robos, crmenes, espionaje, contrabando. En la ciencia-ficcin socialista abordar on el tema autores como los hermanos Strugatsky en "El Motel del alpinista muerto", y en Amrica latina Adolfo Bioy Casares y Jorge Luis Borges en sus narraciones fantsticas. La objecin principal contra la Cf polic aca es que no sigue las reglas del juego tradicional de la novela policaca, pues en este marco a un Holmes del futuro le bastara decir "como usted sabe, Watson, mi frannistn de bolsillo detecta inmediatamente cualquier intento de mentir en el sujeto interrogado."

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Tonteras, los buenos autores se cuidan muy bien de estas trampas y s utilizan otras tradicionales de la narrativa policial, como la insercin de varios posibles sospechosos, mviles falsos, circunstancias en las cuales el crimen no podra haberse cometido, y toda la parafernalia habitual. Podra agregarse adems que si la Cf policaca es precisamente la novela policial extrapolada a otras circunstancias de l ugar y tiempo, necesariamente tendr que trazar tambin sus propias reglas del juego. Estas en realidad ya estn escritas desde hace mucho tiempo por las leyes de la fsica y no pueden violarse fcilmente, an en la ficcin. Quien dude, que relea con atencin "Embajador sin cartas credenciales", de Sergei Snegov, autor ruso de Cf "dura", en cuyas narraciones un investigador cientfico con habilidad para desentraar casos policacos l ogra aclarar crmenes enigmticos con ayuda de la ms rigurosa lgica cientfica. Curiosamente, la tendencia policial es una de las exploradas co n cierta amplitud en la limitada produccin cubana de Cf, en novelas como "Confrontac in" (Juan Carlos Reloba), "Amor mas ac de las Estrellas" (Rafael Morante) y "Un instante de sol" (Chely Lima y Alberto Serret), aunque c on variados estilos y recursos. (III) Demostrada la ausencia de vi da inteligente en los dems planetas del sistema solar y an hay quienes discuten si la del tercero es verdaderamen te "inteligente"la Ciencia Ficcin tuvo que mudar sus narraci ones a fronteras ms lejanas. As fue en busca de un escenario adecuado para tramas que se hacen cada vez ms complejas y dan lugar a sagas que abarcan miles y a veces millones de aos de evolucin.

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LA UTOPIA SEUDO HISTORICA En esta vertiente el mundo futuro, muy en boga hoy en da, suele integrarse en "imperios galcticos", con una mezcla de tecnologas y costumbres de diversos estadios sociales, que permite coexistir en un mismo marc o temporal los duelos a espada y el lser, las astronaves de combate y los seores fe udales de nuevo cuo, c on dinastas que se perpetan por extraas manipulaciones genticas. Una obra ya clsica es la colosal septaloga de Isaac Asimov "Fundacin e Imperio", que recorre la historia de la galaxia 20 mil a nos en el futuro, y en las ultimas dcadas ha surgido una variante que combina la utopa seudo histrica con toques de misticismo, manejando libremente elementos de diversas religiones. En este ltimo caso est la tal vez ms c onocida de las sagas, llevada al cine y la TV, la septaloga "Duna", de George Herbert, sobre la lucha de varias familias feudales contra el "imperio galctico", en una mezcla de ingredientes de las religiones hebrea, musulmana y cristiana. Herbert supo ligar todos estos elementos para crear un universo con una fantstica ecologa y una cultura y una civi lizacin condicionada por esta. No debe olvidarse un autor desapareci do (1966) y poco publicado en espaol, cuyo breve paso por el gnero dej sin embar go huellas profundas: Cordwainer Smith (Los Seores de la Instrumentalidad, Piensa azul, cuenta hasta dos), se udnimo de Pal Miron Anthony Linebarger, doctor en ci encias polticas por Stanford. Este colaborador de Sun Yat Sen, partcip e de las guerras y conflictos de China y Japn y verdadero conocedor de las culturas asiticas, utiliz en sus libros profundas especulaciones sobre el futuro de la humanidad en un maa na lejano, donde se incluyen temas profticos como la gentica, entonces fuera del dominio general en los aos 50.

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En las dcadas finales del siglo XX llegar on tambin nuevos actores al escenario de las sagas: Marion Zimmer Bradley, Gregg Bear, Orson Scott Ca rd y otros que continuaron utilizando con mayor o menor xito los recursos de la telepata, las religiones de nuevo cuo y los imperios galcticos futuros. De esa forma especularon sobre las posi bles circunstancias ticas, ontolgicas, polticas y sociales de la humanidad en ot ras dimensiones de luga r y tiempo, aunque cada vez escasean ms los ingredientes de cienci a y tecnologa, en oposicin a la vieja CF "hard". VIEJOS MITOS EN NUEVOS ODRES Esta tendencia actual tiene su anteceden te directo en la antigua utopa seudo histrica, que de forma similar a la opereta espacial, cocina en el mismo caldero ingredientes de las narraciones de caballera, las novelas de ca pa y espada y las aventuras de Emilio Salgari. Para complicar mas las cosas, comenzaron a utilizarse tambin elementos de las leyendas populares y los mitos de la antigedad, desde la Epopeya de Gilgamesh hasta los Caballeros del Rey Arturo. As surgi la "fantasa heroica", con su va riante de "espada y brujera", que ocupa una zona fronteriza entre la ciencia-ficcin y la literatura fantstica, con dragones, duendes, hechiceros y toda la parafernalia de los mito s y cuentos de hadas, cuyos antecedentes se remontan a series de los aos 50, como las novelas marcianas de Edgar Rice Burroughs, y la saga de Edmond Hamilton Lo s reyes de las estrellas. Uno de los mejores ejemplos es "Krull" (M Z Bradley), que presenta la lucha de un planeta semifeudal contra la bestia venida de l espacio, duea de recursos mgicos y cuya trama puede considerarse el cuento de hadas de la era csmica.

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Esta autora, por cierto, ha dado a luz nada menos que 30 novelas en su serie "Darkover", que hurga en el nebuloso futuro de una humanidad extendida por la galaxia, con planetas de gobierno semifeudal donde la caracterstica de la aristocracia es la capacidad teleptica he reditaria. (sigue) (IV) En el otro extremo de las nuevas tendenci as de la Ciencia Ficcin se encuentra lo que algunos llaman la verdadera "ltima frontera", que ya no est allende el reino del Sol ni en las galaxias lejanas, sino en el interior del propio ser humano. En este sentido, la telepata no es ms que una entre las corriente s de la CF que se dirigen al mundo interno del hombre, ya sea en el retorno a su yo in terior (introspeccin meditativa psicolgico-religiosa) o por el desarrollo de potencialidades ocultas del cerebro humano (telepata, clarividencia, telekinesia, memoria eidtica). El tema, siempre presente de una forma u ot ra en esta literatura desde sus inicios, hoy no slo constituye el teln de fondo para la aventura, sino su mismo leit-motiv, en busca de nuevas dimensiones morales, ticas y sociales, en dos grandes vertientes: La primera, integrarse a "entidades csmicas supranaturales" (el "gran mecanismo", los "grandes galcticos" de AE Van Vogt). La segunda, el intento de engarzar estos elementos con un sentido humanista, en un retorno a los valores eternos de la especie, sin depender exclusivamente de la civilizacin tecnolgica. Este es el tema que toca "El ao 200", novela del cubano Agustn de Rojas; por cierto una de las primeras en Amrica Latina en abordar dicha problemtica de forma coherente.

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En resumen, las rbitas de la Cf contempornea discurren por nuevas coordenadas en exploracin. Puede estarse o no de acuerdo co n los conflictos y soluciones que plantean sus autores, pero debe admitirse que reflejan un choque de ideas real, correspondiente al que tiene lugar en el mundo de hoy. Como en toda literatura que se est rede finiendo, las fronteras tienden a borrarse y cada vez resulta ms difcil clasificar narracione s que se resisten a ser encasilladas en los moldes usuales. Tal vez por eso, desde la dcada de 1980 autores como Harlan Ellison comenzaron a agrupar estos relatos, incl uidos los de ciencia-ficcin "convencional" en una nueva categora denominada "f iccin especulativa". Ellison es adems autor de tres antolo gas de autores consagrados y noveles (Visiones Peligrosas I, II y III), que recomiendo leer a todos los aficionados, pues aunque ya tiene algunos aos fue una de las iniciadoras de un nuevo estilo y filosofa en los ya trillados caminos de la CF contempornea. En definitiva, el choque de conceptos y filosofas de hacer y opinar sobre CF es muy necesario, por cuanto propicia una reflex in que contribuye a dejar ms claro el camino. Esto tambin se refleja en toda la litera tura, de la cual la CF forma parte y con mayor responsabilidad, si cabe, porque a travs de ella se vislumbra el futuro, ya que como dijera el gran pensador cubano Jos Ant onio Portuondo, y fan de la CF realmente buena, esta es "la literatura de nuestra edad". Parafraseando a otro grande de la literat ura cubana y universal, Alejo Carpentier, quien asever que "el periodista es el croni sta de su tiempo", podramos decir que el escritor de CF es una especi e de cronista del futuro, cuyos esfuerzos imaginativos, ora radiantes y optimistas, ora sombros y amenazantes, presentan campo ilimitado para la

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reflexin y el anlisis en busca de posibles re spuestas a las tres pr eguntas eternas de la humanidad: Quienes somos, que buscamos y hacia adonde vamos. Hay una cita de Ray Bradbury, uno de los gr andes clsicos de la CF de todos los tiempos que resume esta situacin: "El hombre, sumido en el laberint o de sus creaciones tcnicas, tiene que buscar un camino para salir a la luz del da. Por eso, prefiero adivinar las posibles filosofas que representarn las fu turas mquinas de la humanidad, antes que adivinar las mquinas mismas". Ricardo Potts Escritor de CF, periodista, secretario del captulo cubano de la Asociacin Iberoamericana de Periodistas Especializados y Tcnicos y miembro de la Asociacin Iberoamericana de Periodismo Cientfico. AL INDICE

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