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Qubit

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Material Information

Title:
Qubit
Physical Description:
Serial
Language:
English
Publisher:
Cubit
Place of Publication:
Havana, Cuba
Publication Date:
Frequency:
monthly
three times a year
regular

Subjects

Subjects / Keywords:
Science fiction, Latin American -- Periodicals   ( lcsh )
Science fiction -- History and criticism -- Periodicals   ( lcsh )
Science fiction -- Periodicals   ( lcsh )
Genre:
periodical   ( marcgt )
serial   ( sobekcm )

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Source Institution:
University of South Florida Library
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University of South Florida
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All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
usfldc doi - Q01-00006-n06-2005-07
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System ID:
SFS0024302:00006


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Qubit.
n No. 6 (July 2005)
260
[Havana, Cuba] :
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July 2005
310
Monthly
650
Science fiction, Latin American
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Science fiction
x History and criticism
Periodicals
Science fiction
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Indice: 0. Philip K. Dick. Biografa. La esquizofrenia de Dick. Antonio Rodrguez Babiloni 1. El cuento final de todos los cuentos. Philip K. Dick. 2. El impostor. Philip K. Dick. 3. 20 aos sin Phil. Ivan de la Torre. 4. La mente alien. Philip K. Dick. 5. Philip K. Dick: An suean los hombres con ovejas de carne y hueso? Jorge Oscar Rossi. 6. Podemos recordarlo todo por usted. Philip K. Dick. 7. Philip K. Dick en el cine 8. Bibliografa general de Philip K. Dick

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PHILIP K. DICK. BIOGRAFA. LA ESQUIZOFRENIA DE DICK. Antonio Rodrguez Babiloni Biografa: Philip. K. Dick (1928-1982) Naci prematuramente, junto a su hermana gemela Jane, el 2 de marzo 1928, en Chicago. Jane muri trgicamente pocas semanas despus. La influencia de la muerte de Jane fue una parte dominante de la vida y obra de Philp K. Dick. El bigrafo Lawrence Sutin escribe; ...El trauma de la muerte de Jane qued como el suceso central de la vida psquica de Phil Dos aos ms tarde los padres de Dick, Dorothy Grant y Joseph Edgar Dick se mudaron a Berkeley. A esas alturas el matrimonio estaba prcticamente roto y el divorcio lleg en 1932, Dick se qued con su madre, con la que se traslad a Washington. En 1940 volvieron a Berkeley. Fue durante este perodo cuando Dick comenz a leer y escribir ciencia ficcin. En su adolescencia, public regularmente historias cortas en el Club de Autores Jovenes, una columna el Berkeley Gazette. Devoraba todas las revistas de ciencia-ficcin que llegaban a sus manos y muy pronto empez a ser influido por autores como Heinlein y Van Vogt. Durante estos aos su salud no fue buena, y sufri frecuentes ataques de asma y periodos de agorafobia. Su inters por la ciencia-ficcin disminuy cuando acab sus estudios secundarios y, a los 18 aos, dej a su madre. Entre tanto, continu en contacto con la comunidad intelectual de Berkeley mientras trabajaba como dependiente. Durante este periodo sus gustos literarios se hicieron ms exquisitos. Berkeley, y ms tarde su casa de Marin County, acabaron por llenarse de libros. Despus de vender varios relatos a las ms importantes revistas pulp de ciencia-ficcin de aquella poca, Philp K. Dick tom en 1951 la decisin de dedicarse al oficio de escritor a tiempo completo. Escribi varias novelas de ciencia-ficcin durante la dcada de los 50, pero con todo, sus intentos por publicar novelas de no ficcin fue un rotundo fracaso. Su primer xito fue la novela LOTERA SOLAR, en 1954, iniciando as una muy prolfica

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carrera como escritor de cien cia-ficcin. El punto lgido fue la concesin del premio Hugo por la novela EL HOMBRE EN EL CASTILLO, en 1962. En 1948 contrajo el que fue el primero, hasta un total de cuatro, de varios matrimonios fallidos. Esta primera tentativa de Dick fue un rotundo fracaso y dur escasamente seis meses. Su segundo matrimonio, con Kleo Apostolides, fue ms afortunado. Sin embargo, a raz de su mudanza a Point Reyes Station a finales de los cincuenta, Dick empieza a relacionar se con su atractiva vecina Anne. Anne, todava afectada por la reciente muerte de su marido, y al tener dis tintos turnos de trabajo que Kleo, empez a pasar mucho tiempo junto a Dick. A Dick le llev poco tiempo acabar con el que haba sido hasta entonces un feliz matrimonio con Kleo. Su novela CONFESIONS OF A CRAP ARTIST se basa en esta poca de su vida. En 1960 naci Laura Archer, la hija de Dick y Anne. La relacin de Dick y Anne se meca entre el amor y el odio. Los caracteres negativos y destructivos de los personajes femeninos que se pueden encontrar en las novelas de Dick ests basados en Anne. Estos incluyen a la Fay de CONFESIONS OF A CRAP ARTIST, la Priz de PODEMOS CONSTRURLE, Y la Kathy de AGUARDANDO EL AO PASADO. Gradualmente, Dick desarroll una fuer te paranoia hacia Anne, convencido de que ella asesin a su anterior esposo y que pronto lo hara con l. A pesar de la paranoia y la animosidad hacia Anne, Dick inicia una de sus ms prolficas y brillantes pocas como escritor. Obras como EL HOMBRE EN EL CASTILLO, TIEMPO DE MARTE, y LOS TRES ESTIGMAS DE PALMER ELDRITCH, fueron escritas durante aquel periodo. Retirado en una cabaa alquilada al sheri ff local para alejarse de sus conflictos domsticos, Dick escribi once novelas entre 1963 y 1964. Finalmente, en 1964, Dick y Anne se divorciaron Establecido en San Francisco en 1964, empeza ron sus experimentos con las drogas, en concreto el LSD, inicia do por escritores como Jack Newkon y Ray Nelson. Como otros muchos durante los sesenta, Dick experiment con muchas drogas, pero lo que ms le afect a todos los niveles fue su adiccin a las anfetaminas. Un excelente libro basado en el estilo de vida de los yonkis, es su novela UNA MIRADA A LA OSCURIDAD. La adiccin le produjo serios problemas durante los 60, incluyendo el divorci de Nancy Hackett su cuarta esposa. Dick se haba casado con ella en 1966. Nancy era diez aos menor que l, lo que no impidi que estuvieran profundamente enamorados. La hija de Dick y Nancy Hackett, Isa, naci en 1966. Los 70 fue un periodo extrao en la vida de Dick. Comenz cuando Nancy lo dej, llevndose a Isa con ella. Casi a la vez, su casa sufri un misterioso asalto del que hizo responsable nada menos que a la CIA. Sin Nancy ni su hijo empez para Dick una de las peores pocas de su vida. Fuertemente enga nchado a las drogas y afectado por la paranoia, cay en un periodo de sequa crea tiva que dur varios aos. Dick, que siempre fue un prolfico escritor, no volvi a producir na da hasta 1973. Despus de una tentativa de suicidio y una corta estancia en un centro de rehabilitacin, Dick volvi a reencontrarse a si mismo. Establecido en California junto a sus amigos Tim Powers y K. W. Jeter, volvi a casarse, esta vez con la joven Tessa Busby con la que en 1973 tuvo a su hijo Cristopher. A mediados de los 70 Dick sufri varias experiencias religiosas que bastaron para ocuparle intelectual y espiritualmente. Durante varios aos Dick se dedic a elaborar explicaciones e

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interpretaciones de estas experiencias, activid ad que domin a partir de entonces toda su vida e influy en sus novelas posteriores. Philip. K. Dick muri en 1982, de un fallo cardiaco, a la edad de 53 aos, dejando un libro inacabado y, sin duda, muchas ideas sin desarrollar. Tampoco lleg a ver el estreno de la primera adaptacin de su obra al cine; BLADE RUNNER. Una de las mayores virtudes de Dick es que produjo ciencia ficc in seria y, sobre todo asequible, para el gran pblico. Fue un escr itor consistente y brillante, y de los ms originales del gnero. Curiosamente, es un au tor mucho ms apreciado en Europa que en los propios Estado Unidos, habiendo pases, donde es EL escritor de ciencia-ficcin por excelencia, en detrimento de otros ilustres como Asimov, Clarke o Bradbury. En cualquier caso Dick es un autor controvertido, sie ndo sorprendente para algunos crticos que ste autor, especializado en la irraci onalidad en el seno de una literatura tan bsicamente apartada de ella como es la ciencia-ficcin, haya tenido un reconocimiento tan profundo. Reconocimiento que por otro lado le ha llegado a ttulo ps tumo, puesto que en vida slo recibi el Hugo por EL HOMBRE EN EL CASTILLO y el John Campbell Memorial por FLUYAN MIS LGRIMAS, DIJO EL POLICA La esquizofrenia de Dick Es un lugar comn el decir que Philip K. Dick era esquizofrnico, entre otras cosas, porque el lo reconoci en UNA MIRADA EN LA OSCURIDAD en particular y en otras muchas ocasiones. Ciertamente su literatura parece en ocasione s escrita por un paranoico y sus angustiosos entornos, como en UBIK y en FLUYAN MIS LAGRIMAS DIJO EL POLICA, parecen visiones esquizoides puras, aunque probablemen te tengan mas que ver con el uso de alucingenos que con la enfermedad mental. Jugar al diagnstico a posteriori es fcil y ag radecido, dado que el paci ente no te contradice abiertamente, pero despus de leer toda la obra de Dick, prcticamente la nica, que en lo que respecta a la ficcin esta ntegramente publicada en Espaa, no veo nada clara esa esquizofrenia. Por qu?, pues muy simple, porque Philip K. Dick era un autor de intensas fantasas espirituales, con un lenguaje que mejoro cont inuadamente y con una gran creatividad. Un esquizofrnico, pese a la habitual propaganda ps eudocientfica es totalm ente incapaz de un proceso creativo continuado. Contra lo que se suele creer la esquiz ofrenia es un freno absoluto para una obra cohe rente. Se pueden escribir algunos poemas y a veces muy buenos ( Panero, p ej.), hallar frases ingeniosas, pe ro todo lo que sea una construccin completa artstica sufre muchsimo con la esquizofrenia y poco a poco se pierde la capacidad de manifestarse de una manera artstica. Eso esta tan probado que hoy en da nadie cree que Van Gogh pudiera haber sido esquizofrnico, el diagnstico mas en boga hoy en da es el de epilepsia temporal, por qu?, pues porque sus cuadros fueron igual de buenos hasta su muerte y en un esquizofrnico se sufre una gradual desintegracin de la percepcin de la realidad. Curiosamente el esquizofrnico sufre mucho ma s una prdida de las capacidades artsticas que no de su capacidad para una vida integrada con la sociedad.

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Algo curioso es que a Dick le gustaba ser un enfermo mental y no le molestaba el que lo clasificasen como a tal, No hay mas que leerse LOS CLANES DE LA LUNA ALFANA, Miraguano, no. 25, que recomiendo a todo el mundo para ver el cario que le tena a los enfermos mentales, al mismo tiempo que lo estereotipado que era su conocimiento de la enfermedad en si. Es curioso lo entraable del trazado el retrato del paranoico, enfermo desagradable donde los haya y la mana que demuestra hacia los manacos, si bien sta est un poco fundada, dado que si bien son pacientes bastante divertidos pueden jorobar a su familia y a sus amigos, si bien no llegan a ser tan agresivos como los pinta, habitualmente. Tambin llama la atencin el que no se aperciba que el trastorno manaco es en su mayora bipolar y que los manacos oscilan entre depresin y mana. Es decir que sus conocimientos de Psiquiatra eran bastante miscelneos, aunque le sirvieron para escribir esta pequea obra maestra que es LOS CLANES DE LA LUNA ALFANA. Leer a Dick buscando un conocimiento cientfico o tcnico coherente, puede ser desesperante, pero sus escritos son LITERATURA y as lo han sabido ver la mayor parte de los escritores de Sf y algunos que no escriben en esta clave literaria, no obstante para entenderlos mejor, que no para disfrutarlos, sera interesante conocer su estado mental real de la misma manera que sabemos que su misoginia, algunos de los personajes femeninos de Dick, que no son muchos, son realmente odiosos (vase la novela antes citada), se debe EN PARTE a un muy traumtico divorcio. Mi opinin personal es que Dick abus mucho de las drogas, sobre todo de pastillas de todo tipo y alucingenos y que tena un carcter esquizoide, pero personalmente pienso que su diagnstico, que no hay duda que se lo hicieron de esquizofrenia paranoide no es del todo ajustado a la realidad, esa es al menos mi poco humilde opinin. PD: no deja de ser curioso que la esquizofrenia paranoide produzca una imposibilidad para la amistad y Dick sea una persona que vivi por y para sus amigos, hasta tal punto que probablemente acort su vida con el estrs constante que para el supuso que tuviese estos, que eran muchos, un acceso constante a su casa. Antonio Rodriguez Babiloni

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EL CUENTO FINAL DE TODOS LOS CUENTOS Philip K. Dick En una sociedad devastada por la Guerra de Hidrgeno la joven doncella se dirige a un zoolgico futurista y tiene relaciones sexuales con varias formas de vida inhumanas y deformes en las jaulas. En este particular sentido es una mujer que ha sido formada con los restos de los cuerpos daados de varias mujeres, y tiene relaciones con una aliengena, ah en la jaula, y despus aplicados sobre la mujer medios de una ciencia futurista, concibe. El nio nace, y ella y la aliengena en la jaula luchan para ver quin se queda con l. La joven mujer humana gana, e inmediatamente devora a su progenie, pelo, dientes, dedos y todo. Justo despus de haber terminado descubre que el beb es Dios. (DE LA ANTOLOGA VISIONES PELIGROSAS DE HARLAN ELLISON)

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El IMPOSTOR Philip K. Dick (Cuento en el que se bas la pelcula El impostor) Uno de estos das voy a tomarme tiempo dijo Spence Olham en el desayuno. Mir a su mujer -. Creo que me he ganado un descanso. Diez aos es mucho tiempo. Y el Proyecto? La guerra ser ganada sin m. Esta bola de arcilla nuestra no est realmente en mucho peligro. Olham se sent a la mesa y encendi un pitillo -. Las mquinas de noticias alteran los despachos para hacer aparecer que los Extraespaciales estn sobre nosotros. Sabes cmo me gustara pasar mis vacaciones? Me gustara hacer una excursin de camping a estas montaas en las afueras de la ciudad, donde fuimos aquella vez. Recuerdas? Yo cog zumaque venenoso y t casi pisaste una culebra. El Bosque Sutton Mary comenz a retirar los platos -. El Bosque se incendi hace unas semanas. Cre que lo sabas. Alguna especie de rayo. Olham se comb. Y no intentaron nunca hallar la causa? Se contrajeron sus labios -. A nadie le importa ya nada. Todo en lo que pueden pensar es en la guerra. Apret las mandbulas, representndose todo el cuadro en su mente, los Extraespaciales, la guerra, las naves-aguja Cmo podramos pensar en otra cosa cualquiera? Olham asinti. Ella tena razn, desde luego. Las pequeas naves negras de Alpha-Centauri haban desviado fcilmente a los cruceros de Tierra, dejndolos como indefensas tortugas. Haban sido combates unidireccionales, todos en direccin a la Tierra. Todos hacia all hasta que fue demostrada la ampolla protectora de los Laboratorios Westinghouse. Tendida en torno a las principales ciudades, y finalmente al propio planeta, la ampolla era la primera defensa real, la primera respuesta legtima a los Extraespaciales... como los etiquetaron las mquinas de noticias. Pero ganar la guerra era ya otra cosa. Cada laboratorio, cada proyecto estaba trabajando noche y da, interminablemente, para encontrar algo mejor: un arma de combate positivo. Su propio proyecto, por ejemplo. Durante todo el da, ao tras ao. Olham se puso en pie, dejando a un lado su pitillo. Como la espada de Damocles dijo -. Siempre pendiente sobre nosotros. Me estoy cansando. Todo lo que deseo es tomar un largo descanso. Pero supongo que todo el mundo siente lo mismo. Cogi la chaqueta del perchero y sali al porche. En cualquier momento aparecera el rpido microvehculo que le transportara al Proyecto. Espero que Nelson no se retrase dijo mirando su reloj -. Son casi las siete. Aqu llega ya el micro dijo Mary, ojeando entre las hileras de casas. El sol brillaba tras los tejados, reflejndose contra las gruesas planchas de plomo. La colonia estaba

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tranquila; slo unas pocas personas parecan af anarse -. Hasta luego. Trata de no excederte en el trabajo, Spence. Olham abri la portezuela del vehculo y se desliz en su interior, recostndose en su asiento con un suspiro... Haba un hombre mayor con Nelson. Y bien? pregunt Olham -. Algunas noticias interesantes? Lo acostumbrado respondi Nelson -. Unas cuantas naves extrae spaciales alcanzaron a otro asteroide abandonado por razones estratgicas. Todo ir bien cuando llevemos el Proyecto a la fase final. Quiz sea slo la propaganda de las mquinas de noticias, pero en el ltimo mes ya me he aburrido de todo eso. Todo parece tan torvo y serio, una vida tan incolora, tan sin motivo... Cree usted que la guerra es en vano? dijo de pronto el hombre de ms edad -. Usted mismo es una parte ntegra de ella. Aqu el mayor Peters anunci Nelson. Olham y Peters se estrecharon la s manos. Olham estudi al otro. Qu es lo que le trae tan de maana? pr egunt -. No recuerdo haberle visto a usted antes en el Proyecto. No, no estoy con el Proyecto respondi Peters -, pero conozco al go de lo que est usted haciendo. Mi trabajo es completamente diferente. Una mirada se cruz entre l y Nelson. Olha m la observ y frunci el ceo. El vehculo estaba ganando velocidad, cruzando como una cen tella el pelado terre no sin vida hacia el distante borde de los edificios del Proyecto. En qu se ocupa usted? pregunt Olham -. O no se le permite hablar de ello? Estoy con el Gobierno respondi Peters -. Con el FSA, el Organismo de Seguridad. Ah? Olham alz una ceja -. Es que hay en esta regin alguna infiltracin enemiga? En realidad estoy aqu para verle a usted -, seor Olham. Olham qued desconcertado. Consider las pala bras de Peters, pero no pudo sacar nada en limpio. Para verme a m? Y por qu? Estoy aqu para detenerle como espa del Es pacio exterior. Por eso me he levantado tan temprano esta maana. Atrpale, Nelson... El arma presion en el costado de Olham. Las manos de Nelson temblaban de emocin y tena la cara plida. Respir profundamente. Hemos de matarlo ahora? cuchiche a Pe ters -. Creo que deberamos hacerlo. No podemos esperar. Olham mir fijamente a la cara de su ami go. Abri la boca para hablar, pero no le salieron las palabras. Ambos hombres le ten an clavada una mirada torva, rgida de espanto. Olham se sinti mareado. Le dola y daba vueltas la cabeza. No comprendo... murmur. En aquel momento el vehculo dej el suel o y se elev en direcc in al espacio. Bajo ellos, el Proyecto fue empequeecindose hasta desaparecer. Olham cerr la boca. Podemos esperar un poco dijo Peters -. Quiero hacerle primero algunas preguntas. Olham lanz una inexpresiva mirada, al pr ecipitarse el vehculo por el espacio. La detencin se ha efectuado perfectamente dijo Peters en el vi deotelfono, en cuya pantalla aparecieron las facciones de jefe de Seguridad -. Un peso quitado de cualquier mente. Alguna complicacin? Ninguna. Entr en el vehculo sin sospechas No pareci pensar que mi presencia era demasiado inslita. Dnde se encuentran ahora? En camino exterior, justamente dentro de la ampolla protectora. Nos estamos moviendo a velocidad mxima. Puede decirs e que ha pasado el perodo crtico. Me

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satisface que los propulsores de despegue haya n funcionado debidament e. De haber habido algn fallo en ese momento... Djeme verle dijo el jefe de Seguridad. Mir directamente a donde estaba Olham se ntado, con las manos en el regazo, y la mirada fija adelante. As que se es el hombre dijo mira ndo a Olham durante unos momentos. Olham no dijo nada. Finalmente, el jefe hizo un gesto de asentimiento a Peters -. Est bien. Ya basta. Una dbil huella de disgusto arrug sus facciones -. Ya he visto lo que deseaba. Ha hecho usted algo que se recordar durante mucho tiempo. Estn preparando alguna especie de citacin para ustedes dos. No es necesario dijo Peters. Cunto peligro hay ahora? Existe an mucha probabilidad de que...? Hay alguna probabilidad, pero no demasiada. Desde mi punto de vista, esto requiere una frase clave verbal. En todo caso, hemos de correr el riesgo. Notificar a la base Luna la llegada de ustedes. No Peters mene la cabeza -. Posar el veh culo en el exterior, ms all de la base. No quiero que corra ningn riesgo. Como desee. Los ojos del jefe flamearon al mirar de nue vo a Olham. Luego se desvaneci su imagen y la pantalla qued en blanco. Olham desvi la mirada a la ventanilla. El vehculo estaba atrave sando ahora la ampolla protectora, precipitndose cada v ez a mayor velocidad. Peters se apresuraba en la tarea de la apertura total de los propulsores. Ten a miedo, una prisa frentica, a causa de l. En el asiento de su lado, Nelson se agitaba inquieto Creo que deberamos hacerlo ya dijo -. Dara cualquier cosa por acabar ya con esto. Tranquilzate dijo Peters -. Conduce todava para que pueda hablarle. Se desliz al lado de Olham, mirndole a la cara. Tendi ahora una mano y le toc cautelosamente, primero en un brazo y luego en la mejilla. Olham no dijo nada. Si pudiese hacrselo saber a Mary, pens de nuevo. Si pudiese hallar algn medio de hacrselo saber... Mir en derredor. Cmo? El videotelfono? Nelson estaba junto a l, empua ndo el arma. No haba nada que pudiese hacer. Estaba cogido, atrapado. Pero por qu? Escuche dijo Peters -. Quiero hacerle algunas preguntas. Usted sabe a dnde nos dirigimos. Nos movemos en direccin a Luna Dentro de una hora alunizaremos en el extremo opuesto, en la parte desolada. Y una vez lo hagamos, usted ser entregado inmediatamente a un equipo de hombres que es pera all. Su cuerpo ser destruido en seguida. Lo comprende? Consult su reloj -. Dentro de dos hor as sus partes sern desperdigadas por el terreno. No quedar nada de usted. Olham pugn por salir de su letargo. Puede usted decirme...? Seguramente, se lo dir asinti Peters -. Hace dos das recibimos un informe de que una nave del Espacio exterior haba penetrado la ampolla protectora. La nave solt un espa en forma de robot humanoide. El robot deba de struir un ser particular humano y ocupar su lugar... Peters mir tranquilamente a Olham, y prosigui -: En el in terior del robot haba una Bomba-U. Nuestro agente no saba cmo sera detonada, pero conjetur que podra realizarse por una determinada frase hablada, o cierto grupo de palabras. El robot vivira la vida de la persona que mataba, asumiendo su s acostumbradas activid ades, su trabajo, su vida social. Haba sido construido para parecerse a esa persona. Nadie notara la diferencia. El rostro de Olham se to rn blanco como la tiza.

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La persona a la que deba pe rsonalizar el robot prosigui Peters era Spence Olham, un alto funcionario de uno de los Proyectos de investigacin. Y debido a que este proyecto particular estaba aproximndose a su fase cr ucial, la presencia de una bomba animada movindose hacia el centro del mismo... Olham se mir fijamente las manos. Pero yo soy Olham! Una vez el robot hubiese localizado y matado a Olham, era una simple cuestin asumir su vida. El robot fue soltado de la nave posiblemente hace ocho das. La sustitucin se realiz durante el ltimo fin de semana, cu ando Olham fue a dar un pequeo paseo por los cerros. Pero yo soy Olham! repiti, volvindose a Nelson sentado ante los controles -. Es que no me reconoces t? T me has conocido durante veinte aos. No recuerdas cmo bamos al colegio juntos? Se puso en pie -. T y yo estuvimos en la Universidad. Ocupamos la misma habitaci n. Se dirigi a Nelson. Aprtate de m! gru Nelson. Escucha. Recuerdas nuestro segundo ao? Recuerdas aquella muchacha? Cmo se llamaba...? Se frot la frente -. Aquella del cabello negro. La que conocimos donde Ted Calla! Nelson agit frenticamente su ar ma -. No quiero or nada ms. T le mataste! T mquina. Olham le mir fijamente. Ests equivocado dijo -. No s lo que sucedi, pero el robot no me alcanz nunca. Algo debi ir mal. Quiz la nave se estrellara. Se volvi a Peters -. Yo soy Olham, lo s. No se me ha hecho ningn traspaso. Soy el mismo que siempre he sido. Recorri su cuerpo con sus manos -. Debe haber algo para probarlo. Llevadme de nuevo a Tierra. Un examen de rayos X, un estudio neurolgico, algo por el estilo os lo demostrar. O quiz podamos encontrar la nave estrellada. Ni Peter ni Nelson hablaron. Yo soy Olham repiti de nuevo -. S que lo soy. Pero no puedo demostrarlo. El robot dijo Peters no se percatara de que no era el verdadero Spence Olham. Se convertira en Olham tanto de mente como de cuerpo. Se le habra dado un sistema de memoria artificial, un falso recuerdo. Tendr a su mismo aspecto, sus memorias, sus pensamientos e intereses, realizara su trab ajo... Pero habra una diferencia. Dentro del robot habra una Bomba-U, dispuesta a explotar a la frase detonadora Peters se apart un poco -. sa es la nica difere ncia. Por eso es que le estamo s llevando a la Luna. Ellos le desarticularn y quitarn la bomba. Quizs explote, pero no importar, por lo menos all. Olham volvi a sentarse, lentamente. No tardaremos en llegar dijo Nelson. Se tendi hacia atrs, pensando frenticamente, al descender la nave. Bajo ellos estaba la superficie de la Luna. cubier ta de hoyos, la inte rminable extensin de ruina. Qu poda hacer l? Qu lo salvara? Preprese dijo Peters. En pocos minutos estara muerto. All abajo poda ver una motita, un edificio de alguna clase. Haba hombres en l, el equipo de demolicin, esperando hacerle trizas. Le descuartizaran, le arrancar an piernas y brazos, le haran pedazos. Y cuando no encontrasen ninguna bomba, se sorprenderan; lo sabran entonces, pero sera demasiado tarde. Olham mir en torno a la pequea cabina. Nelson segua sosteniendo su arma. No haba probabilidad alguna por aquella parte. Si pudiese conseguir un mdico, hacer que le examinasen... era la nica manera. Mary poda ayudarle. Los pensamientos corran desolados en su cerebro. Slo quedaban unos cuantos minutos, un brevsimo espacio de tiempo. Si pudiese entrar en contacto con ella, comunicarse como fuese...

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Tranquilo dijo Peters. El vehculo des cendi lentamente, dando un tope en el spero suelo. Escuche dijo con voz estropajosa Olham -. Puedo probar que soy Spence Olham. Consiga un mdico. Trigalo aqu... All est la patrulla apunt Nelson -. Vi enen hacia aqu lanz una nerviosa ojeada a Olham -. Espero que no suceda nada. Nos habremos ido antes de que empiecen a actuar dijo Peters -. Estaremos fuera en un momento. Se puso su traje de presin, y to m el arma de Nelson -. Yo le vigilar entretanto dijo. Nelson se puso a su vez su traje de presin con torpe apresuramiento. Qu hay de l? Seal a Olham -. Tambin necesitar uno? No respondi Peters meneando la cabeza -. Los robots probablemente no necesiten oxgeno. El grupo de hombres estaban casi junto a la nave. Se detuvieron, esperando. Peters los seal. Adelante! Agit su mano y los hombre s se acercaron cautelosamente; envaradas y grotescas figuras en sus inflados trajes. Si se abre la portezuela dijo Olham -, ser mi muerte. Ser asesinado. Abrid la portezuela dijo Nels on, tendiendo la mano al picaporte. Olham le observ. Vio la mano del hombre apre tarse en torno al metal. En un momento, la portezuela se abrira, saldra expelido el aire del interior, l morira, y entonces ellos se percataran de su error. Quizs en algn otro tiempo, cuando no hubiese guerra, los hombres no actuaran as, enviando apresura damente a un individuo a la muerte, porque tuvieran miedo. Todo el mundo estaba as ustado, todo el mundo estaba dispuesto a sacrificar al individuo de bido al miedo del grupo. l iba a morir porque ellos no podan esperar a estar seguros de su culpabilidad. No haba tiempo suficiente. Mir a Nelson. Haba sido su am igo durante aos. Haban ido a la escuela juntos. Haba sido padrino de su boda. Y ahora Nelson iba a matarle. Pero Nelson no era un malvado; no era su culpa. Era la poca. Seguramente pa s lo mismo durante las plagas. Cuando los hombres mostraban una lacra, se les mataba tambin, sin un moment o de vacilacin, sin pruebas, por la sola sospecha. En p ocas de peligro no haba otro medio. No los reprochaba. Pero tena que vivir. Su vida era demasiado preciosa para ser sacrificada. Olham pens rpidamente. Qu poda hacer? Haba algo? Mir en derredor. Ya va dijo Nelson. Tienes razn dijo Olham. El sonido de su propia voz le so rprendi. Era la fuerza de la desesperacin -. No tengo necesidad de aire. Abre la puerta. Nelson y Peters le miraron con alarmada curiosidad. Adelante. Abridla. No supone ninguna diferencia. La ma no de Olham desapareci en el interior de su zamarra -. Me pregunto hasta dnde podris correr. Correr? Tenis quince segundos de vida. En el interior de su zamarra se retorcieron sus dedos, con su brazo sbitamente rgido. Se relaj, so nriendo ligeramente -. Estabais equivocados sobre la frase de disparo. S, estabais equivocados al re specto. Catorce segundos ahora. Dos rostros impresionados le miraron fijamente desde sus trajes de presin. Luego pugnaron, se apresuraron, abrieron la portezuela. El aire sali clamoreante, esparcindose en el vaco. Peter y Nelson fuer on expelidos de la nave. Olham fue tras ellos, pero asiendo la portezuela tir de ella cerrndola. El sistema automtico de presin produjo un furioso ruido de escape de gases, restaurando el aire. Olham respir con un escalofro. Un segundo ms y... A travs de la ventanilla vio cmo los dos hombres se unan al grupo que se desperdigaba corriendo en todas direcciones, vio cmo ambos alunizaban, uno tras otro y,

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sentado ante el panel de control, regul los dispositivos de gobierno. Y an tuvo tiempo, mientras la nave se enderezaba en el aire, de ver cmo los dos hombres abajo se ponan en pie y miraban arriba, con las bocas abiertas. Lo siento murmur Olham -, pero yo he de volver a Tierra. Y dirigi la nave por donde haban venido. Era de noche. Chirriaban los ensamblajes in ternos de la nave, perturbando la fra oscuridad. Olham se inclin sobre la pantalla del video. Se form gradualmente la imagen; la llamada se haba efectuado sin di ficultad. Lanz un suspiro de alivio. Mary dijo. La mujer le miraba. Spence! jade -. Dnde ests? Qu ha sucedido? No puedo decrtelo. Escucha. He de hablar rpidamente, pues pueden interrumpir esta llamada en cualquier momento. Ve a las inst alaciones del Proyecto y llama al doctor Chamberlain. En caso de que no se encuentre all, lleva a casa a otro doctor cualquiera. Haz que lleve un equipo completo, ra yos X fluoroscopio..., en fin, todo. Pero... Haz lo que te digo. Aprisa. Tenlo dispuesto en una hora. Olham se inclin hacia la pantalla -. Todo va bien? Ests sola? Sola? Hay alguien contigo? Ha... ha entra do en contacto contigo Nelson o cualquiera? No, Spence. No lo comprendo... Est bien. Te ver en casa dentro de una hora. Y no le digas nada a nadie. Lleva a Chamberlain u a otro co n cualquier pretexto. Cort la comunicacin y consult su reloj. Y poco despus abandonaba la nave, introducindose en la oscuridad. Tena media milla de camino. Ech a andar. Una luz apareca en la ventana, la luz de l estudio. La contempl, arrodillndose junto a la valla. No haba ningn ruido, tampoco movi mientos de ninguna clase. Consult su reloj a la luz de las estrellas. Haba pasado casi una hora. Un vehculo atraves la calle prosiguiendo su rauda carrera. Olham mir a la casa. El doctor deba habe r llegado ya. Deba es tar dentro, esperando con Mary. Un pensamiento le asalt. Habra podido abandonar la casa ? Quiz la hubieran interceptado. Quiz fuera a caer en una trampa. Pero qu otra cosa poda hacer? Con registros, fotografas e informes de un mdico, haba una probabilidad de demostrar quin era. Si pudiera ser examinado, si pudier a permanecer con vida el tiempo suficiente para que lo estudiaran... Poda probarlo de esa manera. Era probablem ente la nica forma. Su nica esperanza resida en el interior de la casa. El doctor Chamberlain er a un hombre respetado. Era el mdico del personal del Proyecto. l lo sa bra; su palabra en la cuestin pesara decisivamente. Poda superar con hechos la histeria, la locura que los dominaba. Locura... eso era. Si tan slo quisieran espe rar, actuar despacio, tomarse su tiempo. Pero no podan esperar. l te na que morir, morir en seguida, si n pruebas, sin ninguna especie de juicio o examen. El ms simple test lo dira, pero ellos no tenan tiempo ni para esto. Slo podan pensar en el peligro. En el peligro, y en nada ms. Se puso en pie y se dirigi hacia la casa. Cuando lleg al porche, hizo una pausa, escuchando. Ningn ruido todava. La cas a estaba absolutamente silenciosa. Demasiado en silencio. Olham permaneci en el porche, inmvil. Tratab an de estar callados en el interior... Por qu? Era una casa pequea; a muy poca distan cia de la puerta, Mary y el doctor

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Chamberlain deberan estar en pie. Sin embargo, l no poda or nada, ningn ruido o voces, nada en absoluto. Mir la puerta. Er a una puerta que haba abierto y cerrado miles de veces, cada maana y cada noche. Puso la mano en el picaporte. Luego, de pront o, apart la mano y toc el timbre, que repic en alguna parte de la casa Olham sonri al or movimiento. Mary abri la puerta. Y tan pront o como la vio se dio cuenta. Y corri, precipitndose a los matorrales. Un oficial de Seguridad apart del camino a Mary, disparando el paso. Apartando los mato rrales, Olham contorne el costado de la casa, y dando un brinco corri desesperadamente en la oscuridad. El haz luminoso de un foco traz un crculo a su paso. Atraves el camino, franque una valla y sigui corriendo po r un csped. Le perseguan hombres, oficiales de Seguridad, gritndose un os a otros mientras se aproximaban. Olham jadeaba buscando aliento, con rest allante vaivn de su pecho. El rostro de su mujer... lo haba adivina do al instante. Los labi os contrados, y los aterrorizados y lastimeros ojos... Suponiendo que l hubiera seguido adelante, empujado la puerta y entrado...! Ellos haban registrado su llamada y acudido en seguida. Quizs ella creyera lo que ellos le haban contado. Si n duda, tambin pensaba que l era el robot. Olham corri sin descanso. Estaba despegndose de los oficiales, de jndolos atrs. Al parecer no eran buenos corredores. Trep una colina y descendi por el otro lado. En un momento volvera a estar en la nave. Pero a dnde ira esta vez? Se detuvo. Poda ver la nave, recortada contra el cielo, donde la hab a aparcado. La instalaci n del Proyecto estaba a su espalda; l se encontraba en los lindes de la selva, entre los lugares habitados y donde comenzaban los bosques y la desolacin. Atraves un erial y se intern en la arboleda. Al llegar a la nave se abri la portezuela por donde se asom Pete rs, enmarcado contra la luz y llevando en brazos un arma pesada. Olham se det uvo, rgido. Peters mir en torno, en la oscuridad. S donde ests, en algn sitio dijo -. Ven aqu, Olham. Los hombres de Seguridad te rodean por todas partes. Olham no se movi. Escchame. Te atraparemos muy pronto. Al parecer sigues sin creer que no eres el robot. La llamada a tu mujer indica que te en cuentras an bajo la ilusin creada por tus memorias artificiales. Pero t eres el robot. T er es el robot y en tu interior est la bomba. En cualquier momento puedes pronunciar la frase detona dora, o quiz la pronuncie cualquier otro. Y cundo eso suceda, la bomba lo destruir todo en muchas millas a la redonda. El Proyecto, las mujeres, todos nosotros desapareceremos. Lo comprendes? Olham sigui callado. Estaba a la escucha. Hombres se movan hacia l, deslizndose a travs de los rboles. Si no sales prosigui Peters -, te at raparemos. Slo ser cuestin de tiempo. No tratamos ya de trasladarte a la base Luna. Ser s destruido a la vista y habremos de correr el riesgo de que detone la bomba. He dado r denes a todos los ofic iales de Seguridad disponibles en la zona. Estn registrando toda la regin, centmetro a centmetro. No hay ningn lugar donde puedas ir. En torno a este bosque hay un cordn de hombres armados. Te quedan unas seis horas antes de que el ltimo centmetro sea cubierto. Olham se apart de all y Peters sigui ha blando; no le haba visto en absoluto, pues estaba demasiado oscuro. Pero Peters tena r azn. No haba lugar adonde pudiera ir. Estaba ms all de la instalacin, en el lindero donde comenzaban los bosques. Poda ocultarse durante algn tiempo, pero a la larga le atraparan. Slo era cuestin de tiempo.

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Olham ech a andar a travs del bosque. Milla a milla, cada parte de la regin se estaba midiendo, registrando, estudiando, examinando. El cordn se estrechaba cada vez ms, reduciendo el espacio libre. Qu le quedaba? Haba perdido la nave, la nica esperanza de hui da. Ellos estaban en su casa; su mujer estaba con ellos, crey endo, sin duda, que el ve rdadero Olham haba muerto. Apret los puos. Record que en al gn lugar cercano haba una aguja-nave del Espacio exterior es trellada, y entre sus rest os, los del robot. En algn lugar cercano se haba estrellado y destrozado la na ve. Se lo haban dicho. Y en su interior yac a destruido el robot. Una dbil esperanza le agit. Y si pudiese encontrar los restos? Si pudiese mostrarles, los restos de la nave, el robot...? Pero dnde? Dnde poda encontrarlo? Sigui adelante, perdido en pensamientos En algn lugar, no demasiado lejos, probablemente. La nave deba haber esperado aterrizar no lejos del Proyecto y el robot habra esperado hacer a pie el resto del cami no. Subi la ladera de una colina y mir en derredor. Estrellada e incendiada. Haba algun a pista, alguna sugerencia? Haba ledo u odo algo? Algn lugar cercano, a distancia de marcha... Algn lugar relativo selvtico, un remoto paraje donde no habra gente... De pronto, Olham sonri. Es trellada e incendiada... El bosque Sutton. Apresur el paso. Era la maana. Los rayos de sol se filtraban entre los rboles, hasta el hombre agazapado en el borde del claro. Olham alzaba la cabez a de cuando en cuando, escuchando. Ellos no estaban lejos, slo a cinco minutos. Sonri. All abajo, desperdigada a travs del clar o y entre los troncos carbonizados de lo que haba sido el bosque Sutton, haba una enmaraada masa de restos. Destellaban a la luz del sol, y no le haba costado mucho encontrarlos El bosque Sutton era un lugar que l conoca bien; haba recorrido aquellos aledaos muchas veces en su vida, cuando era ms joven. Haba sabido dnde encontrar los restos. Un pi co emerga de sopetn y as, una nave que descenda y no estaba familiarizada con el bos que tena pocas probabilidades de evitarlo. Ahora, agazapado, miraba a la nave o lo que quedaba de ella... Olham se puso en pie. Poda or a sus persegui dores, a poca distancia, juntos, y hablando bajo. Se puso tenso. Todo depe nda de quien le viera primer o. Si era Nelson, no tendra ninguna opcin. Nelson disparara de inmediato. Estara muerto antes de que ellos vieran los restos. de la nave. Pero si tuviera tiempo de llamarles la atencin, de contenerlos por un momento... Esto era todo cuanto necesitaba. Un a vez vieran la nave, l estara a salvo. Pero si disparaban primero... Cruji una rama carbonizada. Apareci una figura, que avanzaba insegura. Olham respir profundamente. Slo quedaban unos cuantos segundos, quiz los ltimos segundos de su vida. Alz los brazos, escudriando intensamente. Era Peters. Peters! Olham agit los brazos. Peters alz su arma, apuntando -. No dispares! grit Olham con voz quebrada -. Espera un mo mento! Mira cerca de m, a travs del claro! Le he encontrado! grit Peters a sus compaeros. Aparecieron los hombres de Seguridad, su rgiendo de la maleza incendiada que los rodeaba. No disparis! volvi a gritar Olham -. Mirad cerca de m! La nave, la nave-aguja! La nave del Espacio! Mirad! Peters vacil. El arma pendul.

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Est ah! dijo rpidamente Olham -. Saba que la encontrara aqu. El bosque incendiado. Ahora me creeris. Encontraris los restos del robot en la nave. Mirad, queris? Hay algo all abajo dijo uno de los hombres nerviosamente. Disparad! clam una voz. Era Nelson. Esperad ataj Peters volvi ndose -. Yo estoy al mando. Que nadie dispare. Quizs est diciendo la verdad. Disparad! repiti Nelson -. l mat a Olham. En cualquier momento puede matarnos a nosotros. Si la bomba explota... Cllate! conmin Peters avanzando hacia el declive -. Fjate en eso dijo mirando abajo. Llam a dos hombres, haciendo un gesto c on la mano para que se acercaran -. Bajad ah y ved lo que es eso les orden. Los hombres bajaron por el declive, a trav s del claro. Se inclinaron, hurgando en las ruinas de la nave. Qu hay? grit Peters. Olham contuvo la respiracin. Sonri un poco. El robot deba estar all; no haba tenido tiempo de mirar, pero tena que estar. Una re pentina duda le asalt. Y suponiendo que el robot hubiese vivido lo bastan te como para ir a otra part e? Y suponiendo que su cuerpo hubiera quedado completamente destrui do, reducido a cenizas por el fuego? Se pas la lengua por los labios resecos. El sudor brot en su fr ente. Nelson le estaba mirando fijamente, y con el rostro lvido an. Su pecho suba y bajaba a impulsos de la agitacin que le dominaba. Matadlo repiti -. Antes de que l nos mate a nosotros. Los dos hombres se pusieron en pie. Qu habis encontrado? dijo Peters. Sost ena con firmeza su arma -. Hay algo ah? Parece que s. Es una nave-aguja, s. Hay algo junto a ella. Voy a verlo Peters pas ante Olham, y ste le vio descender por el declive e ir hacia donde estaban los hombres. Los dems le siguieron, fisgando. Hay una especie de cuerpo dijo Peters -. Miradlo! En el suelo, encorvado y retorcido de forma extraa, haba una grotesca figura. Pareca humana, pero estaba encorvada de una ma nera muy rara, con los brazos y piernas disparados en todas direcciones. Tena la boca abierta, y los ojos vidriosos y fijos. Como una mquina desvencijada murmur Peters. Y bien? dijo Olham, sonriendo levemente. Peters le mir. No puedo creerlo. Estuvo usted di ciendo la verdad todo el tiempo. El robot no me alcanz nunca dijo Olham. Sac un pitillo y lo encendi -. Qued destruido al estrellarse la na ve. Todos ustedes estaban demasi ado ocupados con la guerra para preguntarse por qu un para je boscoso se haba incendia do de repente. Ahora ya lo saben. Permaneci fumando y contemplando cmo lo s hombres arrastraban de la nave los grotescos restos. El cuerpo estaba tieso y los brazos y piernas rgidos. Ahora encontrarn la bomba dijo Olham. Los hombres depositaron el cuerpo en el suelo. Peters se inclin sobre l. Creo que veo el escond ite del artefacto dijo. Tendi una mano tocando el cuerpo. El pecho del cadver estaba abierto. Dentro del boquete brillaba algo metlico. Los hombres lo miraron sin hablar. Eso nos hubiese destruido a todos, si hubies e vivido dijo Peters -. Ese objeto metlico, ah.

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Hubo un silencio completo. Creo que le debemos a usted algo dijo Peters a Olham -. Esto debi haber sido una pesadilla para usted. De no haber huido, le hubisemos... Se detuvo. Olham arroj su pitillo. Yo saba, desde luego, que el robot no haba conseguido alcanzarme nunca. Pero no tena manera alguna de probarlo. A veces no es posible demostrar debidamente una cosa. Ese fue todo el trastorno. No haba medio al guno de que yo pudiera demostrar que era yo mismo. Qu le parecen unas vacaciones? dijo Pe ters -. Creo que podramos destinarle un mes. Podra usted serena rse, relajarse del todo. Creo que lo que ms deseo ahora es irme a casa dijo Olham. Est bien, pues dijo Peters -. Como prefiera. Nelson se haba agazapado en el suelo, junt o al cadver. Tendi su mano hacia el brillo del metal visible en el interior del pecho. No lo toques dijo Olham -. Podra estallar an. Ser preferible que intervenga en ello el equipo de demolicin. Nelson no dijo nada. De sbito asi el meta l, metiendo su mano en la cavidad del pecho. Tir. Qu ests haciendo? grit Olham. Nelson se puso en pie. Estaba sosteniendo el objeto metlico. Su ro stro estaba lvido de terror. Era una navaja metlica, una navaja-aguj a del Espacio exterior, cubierta de sangre. Esto lo mat murmur Nelson -. Mi ami go muri a causa de esto. Mir a Olham -. T lo mataste con esto y lo dejaste junto a la nave. Olham estaba temblando. Le castaeteaban lo s dientes. Mir la navaja del cuerpo. se no puede ser Olham dijo. Su mente er a un torbellino. Estaba equivocado? Jade -. Pero si se es Olham, entonces yo debo ser... No complet la frase. La rfaga del estal lido fue visible en todo el trayecto a Alpha Centauri. FIN

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20 aos sin Phil por Ivn de la Torre Hace muy pocos meses se cumplieron veinte aos de la muerte de Philip K. Dick, autor fundamental del campo de la ciencia-ficcin. Aqu va un sentido homenaje... 1. Del medio al fin: Philip K. Dick gana el premio Hugo. Philip K. Dick escribe un puado de obras maestras y desaparece. Philip K. Dick reaparece para contar como sobrevive un adicto a las drogas. Philip K. Dick recibe un mensaje divino. Philip K. Dick deja inacabada una novela. Philip K. Dick muere. Puede ser 1957, 1964, 1969, 1974 o 1980. No importa. Hay drogas, mujeres, visiones divinas y profecas; hay un escritor que cree que el sentimiento ms importante es la empata; hay policas y panteras negras y archivos volados y enemigos -visibles, invisibles, reales e imaginados-; hay ideas que se repiten, hijos, clnicas, pastores, tratamientos intiles y tardos, una pelcula en marcha. Y, todava, an, tambin, s, alguien que escribe manoseados apuntes personales sobre la locura, la droga, los miedos, la censura y la agobiante irrealidad del mundo. Alguien empeado en sobrevivir y no callarse. Sobretodo, no callarse. Philip K. Dick. 2. El efecto Dick. En 1995 le que Philip K. Dick haba muerto. El Pndulo dedicaba una pgina entera a recordar que uno de los mejores escritores del gnero haba sufrido un ataque al corazn en su casa de California. Siete aos y veinte libros despus solo tengo una pregunta: esto es real o solo un simulacro para engaarme? 3. Esto es real. Philip Dick sufre pesadillas con su hermana gemela que muri en el parto miebtras lee ciencia ficcin en Amazing y Astounding, coloridas revistas que le dan sus primeros hroes.

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A los 18 aos abandona su casa, su trabajo y a su madre. Se casa y publica su primero cuento: Roog. En 3 aos escribe setenta y cincos cuentos. Alguien le aconseja escribir novelas "porque rinden ms". Dick decide que esta cansado de comida para perros, -"es demasiado dulce"-, y lo intenta. Ojo en el cielo (1957), El tiempo doblado (1956) y Tiempo Desarticulado (1959) son los primeros ejemplos efectivos de su obsesin por la manipulacin de la opinin pblica, el abuso del poder, la paranoia y el armamentismo; retocadas versiones de las novelas "reales" que empiezan a acumularse en los cajones cada vez mas chicos de su casa. Se divorcia, vuelve a casarse y publica su primer y nico premio Hugo: la novela El hombre en el castillo (1962), una ucrona escrita bajo el influyo del I-Ching, en la que un derrotado Estados Unidos es ocupado por Alemania y Japn. Con Tiempo de Marte (1964), historia del planeta dominado por un sindicato de plomeros, inaugura su periodo de genio. Llegan Los tres estigmas de Palmer Eldritch (1965), Aguardando el ao pasado (1966), Suean los androides con ovejas elctricas? (1968), Gestarescala (1969) y Ubik (1969), novelas sobre gente comn acosada por la irrealidad de un mundo que se debate entre el sueo y la pesadilla. John Lennon dice que le gustara filmar Los tres estigmas...; el mismo Lennon declara: "El sueo termin". Dick le hace caso y deja de escribir; prefiere desaparecer entre "muchachas que no saban que era escritor" y "hombres que tienen tan quemada la cabeza que no sabes como sobreviven". Deambula por convenciones y fiestas de amigos. Es perseguido por el FBI y el fantasma de Nixon. Se pelea con un grupo de panteras negras que viven cerca de su casa y visita Francia, donde olvida discursos y balbucea incoherencias sobre reencarnaciones y gatos muertos. Pasan dos aos. Sus novelas Fluyan mis lgrimas, dijo el polica (1974) y Una mirada a la oscuridad (1977), cuentan parte de esa "semana perdida" en una mezcla de ficcin, realidad, universos paralelos, drogas y estados policiales. Publican su primera novela real: Confesiones de un artista de mierda (1975). Dice, -y repite a quien quiera oirlo-, que una entidad extraterrestre con forma de rayo rosa le revel, en 1974, La Verdad. Por si quedan dudas lo escribe en una tetraloga formada por Valis (1981), La Divina Invasin (1981), La transmigracin de Timothy Archer (1982) y Radio Libre Albemut (1985). El mismo se convierte en el "Amacaballo Fat" de Valis. Ridley Scott decide filmar Suean los androides con ovejas elctricas?. Dick comienza a ganar dinero.

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Cuando se estrena la pelcula esta muerto. 4. Seis definiciones en busca de Dick Un hombre perseguido por su propia pesadilla que le dice que la realidad es solo un montaje destinado a engaarlo. Un hombre que entra en sus novelas por la puerta trasera, desde donde ilumina su propia vida, rellenando huecos con esposas malvadas y adolescentes de cabellos oscuros que redimen a personajes que no son, -ni quieren, ni pueden ser-, hroes. Un escritor mainstream que escribi cienci a-ficcin con el material de sus siempre rechazadas novelas reales. Un pesimista ilusionado. Un consumidor de drogas paranoco. Un humanista. Todo eso. 5. The Philip K. Dick Experience. Porque seguimos leyendo a Dick ? Porque, 20 aos despus, uno de los escritores mas admirados y peor pagados del mundo sigue sien do un visionario entre charlatanes? Porque Tom Cruise y Steven Spielberg deciden que esos mundos decadentes valen la pena y filman Minority Report ? Algunas respuestas: Dick sobrevive por sembrar la confusin en un mundo repetidamente real, por preguntar lo obvio, por repetir, infinitamente, de que color es el caballo blanco de San Martn ? y no quedar convencido ante las respuestas. Por formular nuevas preguntas. Por Roog, el perro que enloquece pensando que los basureros son monstruos que roban mercaderia valiosa; por E. J. Elwood, construye ndo su barco ante las burlas de los vecinos; por los marcianos colgando de los arboles an tes de ser asesinados; por el hombre que fabrica capuchas para evitar que un gobi erno autoritario lea sus pensamientos. Por todo eso. En la guerra, en un futuro represivo, en el presente cercano. En medio de la oscuridad, el fro y el miedo. Sin naves bril lantes, ni robots perfectos, ni maquinas obedientes y sumisas, los extras son convertidos en estrellas, hombres y mujeres enfrentados a situaciones ilgicas, terribles y absurdas, sin una pue rta de emergencia por donde escapar.

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Retazos de realidad pegados en un mundo dese nfocado que amenaza constantemente con el colapso. All es donde la pequea figura -llamada Roog, E. J. Elwood o Joe Chipcobra sentido. Solo s una cosa sobre mis novelas. En t odas ellas, una y otra vez, este hombre insignificante se autoafirma por medio de su atolondrada y fatigosa lucha... tiene el tamao de un mosquito, apenas puede hacer nada, pero mientras est ah, como una minscula figura paterna, todo ir bien. Todo ira bien. Adis, Phil. ( Tomado de QuintaDimension.com Revista digital sobre cienci a ficcin, terror y fantasa)

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LA MENTE ALIEN Philip K. Dick Inerte en las profundidades de su cmara th eta, oy el tono dbil y despus la sensivoz. Cinco minutos. De acuerdo dijo, y se esforz por sali r de su sueo profundo. Tena cinco minutos para ajustar el curso de la nave; algo haba funcionado mal en el sistema de autocontrol. Un error de su parte? No era probable; nun ca cometa errores. Jasn Bedford cometer errores? Jams. Mientras se diriga tambalean te hacia el mdulo de control, vio que Norman, a quien haban enviado para divertirlo tambin estaba despierto. El gato flotaba lentamente en crculos, dndole golpecitos con las patas a un a lapicera que alguien haba dejado suelta. Extrao, pens Bedford. Crea que estaras inconsciente conmigo. Revis las lecturas del curso de la nave. Imposible! Un quinto de prsec apartada de la direccin de Sirio. Agregara una semana a su viaje. Con hosca precisin reacomod los controles, despus envo una seal de alerta a Meknos III, su destino. Problemas? contest el operador meknos iano. La voz era seca y fra, el montono sonido calculador de algo que a Bedford siempre lo haca pensar en serpientes. Explic su situacin. Necesitamos la vacuna dijo el me knosiano -. Trate de mantener su curso. Norman, el gato, flot majestuosamente junto al mdulo de control, tendi una zarpa, y manote al azar; dos botones activados soltaron tenues bips y la nave cambi de curso. As que t lo hiciste dijo Bedford -. Me humillaste ante la mirada de un aliengena. Me redujiste a la imbecilida d de cara a la mente alien. Atrap el gato. Y apret. Qu fue ese sonido extrao? pregunt el operador meknosiano -. Una especie de lamento. Bedford dijo sereno: No queda nada por lamentar. Olvid que lo oy. Cort la radio, llev el cuerpo del gato al esfnter para la basura, y lo eyect. Un instante despus haba regresado a la cmara theta y, una vez ms, se adormeci. Esta vez no habra quien se metiera con los controles. Durmi en paz. Cuando la nave amarr en Meknos III, el jefe del equipo mdico al ien lo recibi con un pedido curioso. Nos gustara ver su mascota. No tengo mascota dijo Bedford. Lo cual, por cierto, era verdad. Segn la planilla que nos enviaron por adelantado... Realmente no es asunto suyo dijo Bedfor d -. Ya tienen la vacuna; despegar en seguida. La seguridad de cualquier forma de vida es asunto nuestro dijo el meknosiano -. Revisaremos su nave. En busca de un gato que no existe dijo Bedford. La bsqueda result intil. Con impaciencia, Bedford mir cmo las criaturas aliengenas escrutaban cada depsito de alm acenamiento y cada pasillo de su nave. Por

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desgracia, los meknosianos encontraron diez bolsas de comida para gatos deshidratada. En su propio idioma, se desarro ll una prolongada discusin. Ahora tengo permiso para regresar a la Ti erra? pregunt Bedford con aspereza -. Tengo un horario ajustado. Lo que los extraterrestres estaban pensando y diciendo no le importaba; slo deseaba regresar a la silenciosa c mara theta y al sueo profundo. Tendr que pasar por el pro cedimiento de descontaminacin A dijo el jefe mdico meknosiano -. Para que ninguna espora o virus... Me doy cuenta dijo Bedford -. Que lo hagan. Ms tarde, cuando la descontaminacin qued completa y estuvo de regreso en la nave para activar el arranque, la radio son. Era uno u otro de los meknosianos; para Bedford todos se vean iguales. Cmo se llamaba el gato? pregunt el meknosiano. Norman dijo Bedford, y apret el botn de arranque. La nave se dispar hacia arriba y l sonri. No sonri, sin embargo, cuando descubri que faltaba el suministrador de energa para su cmara theta. Tampoco sonri cuando tam poco pudo localizar la unidad de repuesto. Se haba olvidado de traerla?, se pregunt. No, decidi; no hara algo as. La sacaron ellos. Dos aos hasta llegar a Terra. Dos aos de c onciencia plena por su parte, privado del sueo theta; dos aos de sentarse o flotar o como haba visto en los holofilms de entrenamiento para estado fsico militar enroscado en un rincn, totalmente psictico. Lanz un pedido radial para regresar a Meknos III. Ninguna respuesta. Bueno, lo mismo daba. Sentado en el mdulo de control, encendi de un golpe la pequea computadora interna y dijo: Mi cmara theta no funcionar; la sabotea ron. Qu me sugieres hacer durante dos aos? HAY CINTAS DE ENTRETENIMIENTO DE EMERGENCIA Correcto dijo -. Tendra que haberlo recordado. Gracias. Apret el botn indicado para que la puerta del compartimiento de cintas se abriera deslizndose. Ninguna cinta. Slo un juguete para gatos, una bolsita en miniatura para presionar, que haban incluido para Norman; nunca haba alcanzado a drselo. Por lo dems... estantes vacos. La mente alien, pens Bedford. Misteriosa y cruel. Hizo funcionar la grabadora de audio de la nave, y dijo con calma y con la mayor conviccin posible: Lo que har es construir mis dos aos sigui entes alrededor de la rutina diaria. Primero, estn las comidas. Pasar todo el tiempo posible planificando, preparando, comiendo y disfrutando platos deliciosos. Durante el tiempo que me queda por delante, probar toda combinacin posible de vveres. Tambaleante, se par y se dirigi al enorme armario contenedor de comida. Mientras se quedaba con los ojos muy abie rtos ante el armario apretadamente lleno, apretadamente lleno de hilera tras hilera de envases idnticos, pens: Por otro lado, no hay mucho que hacer con una provisin de dos aos de comida para gatos. En el sentido de la variedad, sern todos del mismo sabor? Eran todos del mismo sabor.

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PHILIP K. DICK: AUN SUEAN LOS HOMBRES CON OVEJAS DE CARNE Y HUESO? Por Jorge Oscar Rossi Philip K. (Kendred) Dick es uno de esos escritores del que casi todos conocen su bien o mal ganada fama de enfermo mental y drogadicto y a quien se lo empez a reeditar y premiar pstumamente. Algunos saben que una de sus obras, "Suean los androides con ovejas elctricas?", fue la base del guin de "Blade Runner", tal vez la mejor pelicula de CF que se haya hecho. Para algunos es el menos "cientfico" de todos los grandes escritores de ciencia ficcin. Sobre esto ltimo, el mismo Dick escribi: En primer lugar, definir lo que es la ciencia ficcin diciendo lo que no es. No puede ser definida como "un relato, novela o drama ambientado en el futuro", desde el momento en que existe algo como la aventura espacial, que est ambientada en el futuro pero no es ciencia ficcin; se trata simplemente de aventuras, combates y guerras espaciales que se desarrollan en un futuro de tecnologa superavanzada. Y por que no es ciencia ficcin? Lo es en apariencia... Sin embargo, la aventura espacial carece de la nueva idea diferenciadora que es el ingrediente esencial. Por otra parte, tambin puede haber ciencia ficcin ambientada en el presente: los relatos o novelas de mundos alternos. De modo que si separamos la ciencia ficcin del futuro y de la tecnologa altamente avanzada, a que podemos llamar ciencia ficcin? Tenemos un mundo ficticio; este es el primer paso...Es nuestro mundo desfigurado por el esfuerzo mental del autor, nuestro mundo transformado en otro que no existe o que an no existe. Este mundo debe diferenciarse del real al menos en un aspecto que debe ser suficiente para dar lugar a acontecimientos que no ocurren en nuestra sociedad o en cualquier otra sociedad del presente o del pasado. Una idea coherente debe fluir en esta desfiguracin; quiero decir, que la desfiguracin ha de ser conceptual, no trivial o extravagante...Esta es la esencia de la ciencia ficcin, la desfiguracin conceptual que, desde el interior de la sociedad, origina una nueva sociedad imaginada en la mente del autor, plasmada en letra impresa y capaz de actuar como un mazazo en la frente del lector, lo que llamamos el shock del no reconocimiento. El sabe que la lectura no se refiere a su mundo real. Ahora tratemos de separar la fantasa de la ciencia ficcin. Es imposible, y una rpida reflexin nos demostrar. Fijmonos en los personajes dotados de poderes paranormales; fijmonos en los mutantes que Ted Sturgeon plasma en su maravilloso "Ms que humano". Si el lector cree que tales mutantes pueden existir, considerar la novela de Sturgeon como ciencia ficcin. Si, al contrario, opina que los mutantes, como los brujos y los dragones, son criaturas imaginarias, leer una novela de fantasa. La fantasa trata de aquello que la opinin general considera imposible: la ciencia ficcin trata de aquello que la opinin general considera posible bajo determinadas circunstancias. Esto es, en esencia, un juicio arriesgado, puesto que no es posible saber objetivamente lo que es posible y lo que no lo es, creencias subjetivas por parte del autor y del lector..."

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(Fragmento de una carta fechada el 14 de mayo de 1981, publicada en castellano en el volumen 1 de los Cuentos Completos, Coleccin Gran Super Ficcin, Ediciones Martnez Roca, 1993). Detengmonos un momento, me estoy dejando llevar por el entusiasmo, y el entusiasmo puede ser muy confuso. De puro prolijo y rutinario, voy a desandar el camino. Ahora si, como corresponde, empecemos por el principio: Philip K. Dick naci prematuramente, junto a su hermana gemela Jane, el 2 de Marzo de 1928, en Chicago. Jane muri trgicamente pocas semanas despus. La influencia de la muerte de Jane fue una parte dominante de su vida y obra. En 1930, los padres de Dick, Dorothy Grant y Joseph Edgar Dick, se mudaron a Berkeley. El divorcio, que se vena anunciando desde haca tiempo, lleg en 1932. Dick se qued con su madre y ambos se mudaron a Washington. En 1940 regresaron a Berkeley. Fue durante este perodo cuando Dick comenz a leer y escribir ciencia ficcin. En su adolescencia, public regularmente historias cortas en el Club de Autores Jvenes, una columna del Berkeley Gazette. El muchacho lea toda la ciencia-ficcin que llegaba a sus manos y muy pronto empez a ser influido por autores como Robert Heinlein y A. E. Van Vogt. Durante estos aos su salud no fue buena, (cosa comn en los escritores de CF, piensen en el ya nombrado Heinlein, en Theodre Sturgeon o en Fredric Brown). Dick sufri frecuentes ataques de asma y periodos de agorafobia (fobia a los espacios abiertos, que tambin Asimov padeci, aunque en menor medida). El inters del joven Philip Kendred por la ciencia-ficcin disminuy cuando acab sus estudios secundarios. A los 18 aos, dej a su madre y se fue a vivir solo. Entre tanto, continu en contacto con la comunidad intelectual de Berkeley mientras trabajaba como dependiente. Durante este periodo sus gustos literarios se hicieron ms exquisitos. Despus de vender varios relatos a las ms importantes revistas pulp de ciencia-ficcin de aquella poca, Philip K. Dick tom en 1951 la decisin de dedicarse al oficio de escritor a tiempo completo. No fue fcil para l llegar a esa decisin. La lucha entre el cmodo y rutinario trabajo de empleado en un negocio de venta de discos y su deseo por dedicarse a la escritura a tiempo completo le produjo un gran sufrimiento. El mismo Dick cont que lleg a sufrir inexplicables desmayos en su lugar de trabajo. Durante la dcada de los 50, escribi varias novelas de ciencia-ficcin. Su primer xito fue la novela "Solar Lottery" (LOTERA SOLAR), en 1955, iniciando as una muy prolfica carrera como escritor. En 1963 recibi el premio Hugo por la novela "The Man in the Hight Castle" (EL HOMBRE EN EL CASTILLO) y en 1975, el John Campbell Memorial por "Flow my Tears, the Policeman Said" (FLUYAN MIS LGRIMAS, DIJO EL POLICA). Estos fueron los nicos premios que le otorgaron en vida.

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PHILIP, ESE AMANTE COMPLEJO E INFIEL En 1948, con solo veinte aos, Dick contrajo el que fue el primero de un total de cinco matrimonios. Esta primera tentativa fue un rotundo fracaso y dur escasamente seis meses. Su segundo matrimonio, con Kleo Apostolides, fu e ms afortunado. Sin embargo, a raz de su mudanza a Point Reyes Station a finales de los cincuenta, Dick empez a relacionarse con su atractiva vecina Anne, una viuda toda va afectada por la reciente muerte de su marido. Al tener distintos turnos de trabajo que Kleo, la vecinita empez a pasar mucho tiempo junto a Dick. Una palabra llev a la otra y...al poco tiempo, Philip K. acab con el que haba sido hasta entonces un feliz matrimonio. En 1960 naci Laura Archer, la hija de Dick y Anne. Dick y Anne se llevaron entre besos y patadas. Los caracteres negativos y destructivos de los personajes femeninos que se pueden encontra r en las novelas de Di ck estn basados en Anne. Gradualmente, Dick desarroll una fuerte paranoia hacia su nueva esposa, convencido de que ella asesin a su anteri or esposo y que pronto lo hara con l. Finalmente, en 1964, Dick y Anne se divorciaron Dos aos ms tarde, Philip reincidi y contra jo matrimonio con Nancy Hackett, diez aos menor que l, lo que no impidi que estuvieran profundamente enamorados. La hija de esta pareja, llamada Isa, naci en 1966. Su adiccin a las drogas le produjo, entre otros problemas, el cuarto divorcio. Establecido en California junto a sus amigos Tim Powers y K. W. Jeter, volvi a casarse, esta vez con la joven Tessa Busby con la que en 1973 tuvo a su hijo Cristopher. ESCRIBIENDO A TODO LO QUE DA A pesar de la paranoia y la animosidad hacia su tercera esposa, en la poca de ese matrimonio, Dick inici una de sus ms prolfi cas y brillantes pocas como escritor. Obras como EL HOMBRE EN EL CASTILLO, TIEMPO DE MARTE, y LOS TRES ESTIGMAS DE PALMER ELDRITCH, fueron escritas durante aque l periodo. Retirado en una cabaa alquilada al sheriff local para al ejarse de sus conflic tos domsticos, Dick escribi la casi increble cifr a de once novelas entre 1963 y 1964. LAS DROGAS Ya divorciado de Anne y establecido en San Francisco, en 1964, empezaron sus experimentos con las drogas, en concreto el LSD, iniciado por escritores como Jack Newkon y Ray Nelson. Como otros muchos dura nte los sesenta, Dick experiment con diversas drogas, pero lo que ms le af ect fue su adiccin a las anfetaminas. Un excelente libro basado en el estilo de vi da de los adictos, es su novela UNA MIRADA A LA OSCURIDAD. Los 70 fue un periodo extrao en la vida de Dick. Comenz cuando Nancy, la cuarta esposa, lo dej, llevndose a la hija de ambos con ella.

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Casi a la vez, su casa sufri un misterioso as alto. A Philip no se le ocurri nada mejor que adjudicarle la autora a la CIA. Sin Nancy y sin su hija, empez para Dick una de las peores pocas de su vida. Fuertemente adicto a las drogas y afectado por la paranoia, cay en un periodo de sequa creativa que dur varios aos. El, que siem pre fue un prolfico escritor, no volvi a producir nada hasta 1973. Despus de una tenta tiva de suicidio y una corta estancia en un centro de rehabilitacin, Dick vol vi a reencontrarse a si mismo. A mediados de los 70, Philip sufri varias experiencias religiosas que bastaron para ocuparle intelectual y espiritualmente. Durant e varios aos Dick se dedic a elaborar explicaciones e interpre taciones de estas experiencias, ac tividad que domin a partir de entonces toda su vida e infl uy en sus novelas posteriores. Siempre le haba apasionado el tema de como lo s seres, de la especie que sean, perciben la realidad, cuestin que nos lleva a otra especu lacin ms profunda: Que es la realidad?. El viejo problema filosfico puede resumirse de la siguiente manera: La Realidad es algo independiente y anterior al sujeto que la percib e o, por el contrario, es t determinada por la forma en que dicho sujeto la percibe? Cuan "real" es la Realidad?. Dick explor el problema en muchas de sus obras, desde un ngulo cientfico, filosfico y religioso. UN MUCHACHO UN POCO LOCO? "Creo que la paranoia, en algunos aspectos, es la evolucin en los tiempos modernos de un antiguo y arcaico sentido que los animales de presa todava poseen: un sentido que les advierte de que estn siendo observados... Esto y diciendo que la paranoia es un sentido atvico. Es un sentido persistente, que tuvimos hace mucho tiempo, cuando ramos, o nuestros antepasados eran, muy vulnerables a los depredadores, y este sentido les adverta de que estaban siendo observados, y eran observados por algo que, probablemente, iba a atacarles... Mis personajes poseen a menudo ese sentido..." (Philip K. Dick en una entrevista en, 1974. Fragmento publicado en castellano en el volumen 2 de los Cuentos Completos, Colecci n Gran Super Ficcin, Ediciones Martnez Roca, 1993). Es un lugar comn el decir que Philip K. Dick era esquizofrnico, entre otras cosas, porque el lo reconoci en UNA MIRADA EN LA OSCURIDAD en particular y en otras muchas ocasiones. Ciertamente su literatura parece en ocasione s escrita por un paranoico y sus angustiosos entornos, como en UBIK y en FLUYAN MI S LAGRIMAS DIJO EL POLICA, parecen visiones esquizoides puras. Probablemente tenga n mas que ver con el uso de alucingenos que con la enfermedad mental, porque, co mo dice Antonio Rodrguez Babiloni en un ensayo muy interesante sobre este autor, "Philip K. Dick fue un autor de intensas fantasas espirituales, con un lenguaje que mejor cont inuadamente y con una gran creatividad. Un esquizofrnico, pese a la habitual propaganda ps eudocientfica es totalm ente incapaz de un proceso creativo continuado. Contra lo que se suele creer la esquiz ofrenia es un freno absoluto para una obra coherente." Dicho en otras palabras, la mente de un esquizofrnico paranoide, como se lo diagnostic, va dege nerando con el tiempo, el lenguaje se va haciendo cada vez ms incoherente y la comunicacin con los dems se anula. Tambin es cierto que algunos de sus amigos quedaban desconcertados por sus

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comentarios. El escritor John Brunner cuenta que en su ltimo encuentro con Dick, durante un festival de ciencia ficcin celebrado en Metz (Francia ), se sorprendi cuando este le dijo, muy seguro de si, que se comunicaba con el apstol Pablo y que ha ba matado un gato con solo desear su muerte. ESTILO Y TECNICA "La diferencia entre un relato corto y una novela reside en lo siguiente: un relato corto puede tratar de un crimen; una novela trata del criminal, y los hechos derivan de una estructura psicolgica que, si el escritor conoce su oficio, habr descrito previamente...Las novelas cumplen una condicin que no se encuentr a en los relatos cortos: el requisito de que el lector simpatice o se familiarice hasta tal punto con el protagonista que se sienta impulsado a creer que hara lo mismo en sus circunstancias..." (Philip K. Dick en una nota, en 1968. Fragmento publicado en castellano en el volumen 1 de los Cuentos Completos, Coleccin Gran Super Ficcin, Edicio nes Martnez Roca, 1993). Norman Spinrad nos dice que "Dick empez a escribir dur ante la transformacin ms gigantesca que la ficcin cien tfica ha experimentado, al menos desde el punto de vista de las publicaciones. A principios de los aos cincuenta, las revistas todava constituan el medio predominante de publicar CF, lo cual significaba que predomin aba el relato corto. Cuando Dick public Lotera Solar en 1955, el libro en rstica estaba en camino de llegar a ser el medio habitual de publicacin, y la novela, a su vez, la forma predominante. En los aos cincuenta, como el anticipo nor mal por una novela de CF giraba en torno a 1500 dlares, cualquier escritor que tratara de ganarse a duras penas la vida escribiendo CF se vea obligado a pergear relatos cort os para las revistas. Como el numero de novelas que salan a la luz er a limitado, tambin se vea obl igado a destacar como escritor de cuentos antes de que una editorial le contratase una novela." (Fragmento de la Introduccin al volumen 2 de los Cuentos Completos, Coleccin Gran Super Ficcin, Ediciones Martnez Roca, 1993). Tal vez, lo que explica Spinrad, sea una de las razones por las que Dick se destac tanto en los cuentos como en las novelas. Una de las mayores virtudes de Dick es que produjo ciencia ficcin seria y, sobre todo asequible, para el gran pblico. Fue un escr itor consistente y brillante, y de los ms originales del gnero. Curiosamente, es un au tor mucho ms apreciado en Europa que en los propios Estados Unidos, habiendo pases, d onde es EL escritor de ciencia-ficcin por excelencia, en detrimento de otros ilu stres como Asimov, Cl arke o Bradbury. Norman Spinrad, en la Introduccin que ya mencionamos, opina que "Dick habl en voz alta y clara contra los temas que desataban la histeria en aquel tiempo:(se refiere a la dcada del cincuenta, en plena guerra fra) el militarismo, la obsesin por la seguridad, la xenofobia y el chauvinismo. Adems, lo que estos relatos oponen a esos ma les polticos a gran escala no son virtudes polticas a gran escala, sino la intima y limita da escala humana y las virtudes espirituales del herosmo modesto, de la caridad t, sobre to do, de la empata, que, al fin y al cabo, es lo que distingue al hombre de la maquina...Y si en esos relatos ya se intuye cul iba a ser el

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tema central y el eje espiritual de toda la carrera de Philip K. Dick, tambin se intuye la gnesis de la tcnica literaria caracterstica que con tanta eficacia lo reduce a un nivel humano intimo y especifico: La utilizacin del punto de vista mltiple. ...En ocasiones introduce alegremente un punto de vista en una escena por mera conveniencia narrativa. En otra inserta la opinin de un personaje...a fin de ilustrarnos una escena que no puede presentar con criterios que ya ha establecido. A veces, el punto de vista de un personaje aparece en unos cuantos prrafos y no vuelve a utilizarse...lo que permite al escritor la tcnica del punto de vista mltiple dickiano es contar la historia desde el interior de la conciencia, del espritu, del corazn de varios personajes, y no de uno solo." En cualquier caso Dick es un autor controvertido, siendo sorprendente para algunos crticos que, habindose especializado en la irracionalidad, en el seno de una literatura tan bsicamente apartada de ella como es la ciencia-ficcin, haya tenido un reconocimiento tan profundo. LLEGAMOS AL FINAL Philip. K. Dick muri en 1982, de un fallo cardiaco, a la edad de 53 aos, dejando un libro inacabado y, sin duda, muchas ideas sin desarrollar. Tampoco lleg a ver el estreno de BLADE RUNNER, la primera adaptacin de su obra al cine. Desde su muerte, Dick ha sido objeto de culto por parte de muchsimas personas. En 1983 se constituyeron la Philip K. Dick Society y el premio Philip K. Dick Memorial, que se entrega a la mejor novela original publicada en edicin de bolsillo. Dos aos ms tarde, se le otorg el premio Gigamesh, por su novela "The Transmigration of Timothy Archer", (LA TRANSMIGRACION DE TIMOTHY ARCHER). Dejmosle a l las ltimas palabras, extradas de la carta que mencionamos al principio: "Ahora definiremos lo que es la buena ciencia ficcin. La desfiguracin conceptual (la idea nueva, en otras palabras) debe ser autnticamente nueva, o una nueva variacin sobre otra anterior, y ha de estimular el intelecto del lector; tiene que invadir su mente y abrirla a la posibilidad de algo que hasta entonces no haba imaginado. "Buena ciencia ficcin" es un trmino apreciativo, no algo objetivo, aunque pienso objetivamente que existe algo como la buena ciencia ficcin."

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PODEMOS RECORDARLO TODO POR USTED Philip K. Dick (Cuento en el que bas la pelcula Total Recall) Despert... y dese estar en Marte. Pens en los valles. Qu se sentira al caminar por ellos? Creciendo incesantemente, el sueo fue en aumento a medida que recuperaba sus sentidos: el sueo y el ansia. Casi llegaba a sentir la abrumadora presencia del otro mundo, que solamente haban visto los agentes del Gobierno y los altos funcionarios. Y un empleado como l? No, no era probable. Te levantas o no? pregunt su esposa Kirsten, con tono sooliento y con su nota habitual de malhumor -. Si ests ya levantado, oprime el botn del caf caliente en el maldito horno. Est bien respondi Douglas Quail. Descalzo, se dirigi desde el dormitorio a la cocina. All, tras haber hecho presin, obedientemente, sobre el botn del caf caliente, tom asiento ante la mesa, extrajo un bote pequeo, de color amarillo, de buen Dean Swift. Inhal profundamente y la mezcla Beau Nash le produjo picor en la nariz y al mismo tiempo le quem el paladar. Pero continu inhalando; el producto le despert y permiti que sus sueos, sus nocturnos deseos, sus ansias espordicas se condensaran en algo parecido a la racionalidad. Ir! se dijo a s mismo -. Antes de morir, ver Marte. Por supuesto, era imposible, y aun soando, esto lo saba muy bien. Pero la luz del da, el ruido habitual que haca su esposa al cepillarse el cabello ante el espejo del tocador..., todas las cosas conspiraron repentinamente para recordarle lo que l era. Un miserable empleado asalariado, se dijo con amargura. Kirsten le recordaba tal circunstancia por lo menos una vez al da, y l no la culpaba por ello; era una labor de esposa lograr que el marido asentara los pies firmemente sobre la tierra. En la Tierra, pens, y se ech a rer. La frase le hacia gracia. En qu ests pensando? pregunt la esposa, cuando entr en la cocina arrastrando por el suelo un pico de su larga bata color rosa -. Apuesto a que ests soando de nuevo. Estars en las nubes, como siempre. Tienes la cabeza llena de pjaros. S respondi l, mirando por la ventana de la cocina hacia los taxis areos y dems artilugios volantes, as como a la gente que se apresuraba para acudir a su trabajo. Al cabo de un rato, tambin l estara entre todas aquellas personas. Como siempre.

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Apuesto a que tus sueos tienen algo que ver con alguna mujer dijo Kirsten, sonrojndose. No contest -. Con un dios. Con el dios de la guerra. Tiene maravillosos crteres y en sus profundidades crece toda clase de vida vegetal. Escucha dijo Kirsten, agachndose a su lado y hablando caluros amente, a la vez que abandonaba por unos instantes el tono normal y spero de su voz -. El fondo del ocano... nuestro ocano, es infinitamente ms bello Lo sabes bien; todo el mundo lo sabe. Alquila para un equipo de branqu ias artificiales, pide una sema na de permiso en el trabajo y podremos sumergirnos y vivir en uno de esos maravillosos lugares de recreo acuticos que estn abiertos todo el ao. Y adems... La mujer se detuvo y aadi tr as una breve pausa: No me escuchas. Deberas hacerlo. Eso es mucho mejor que tu obsesin por Marte. Ni siquiera me escuchas! Cielo santo!, ests condenado, Doug! Qu va a ser de ti? Me voy a trabajar dijo l, ponindose en pi e y olvidndose del desayuno -. Eso es lo que va a ser de mi. La esposa lo mir con expresin dubitativa y dijo: Cada da ests peor, ms y ms fantstico. Adnde te va a llevar todo esto? A Marte contest, abriendo la puerta del armario para coger una camisa limpia. Tras haber descendido del taxi, Douglas Quail camin lentamente a travs de tres abarrotadas calzadas especiales para peatones, dirigindose hacia aquel umbral moderno y atractivo. All se detuvo cont emplando el trfico de media maana y con suma calma ley el rtulo de nen. Ya en el pasado lo haba ledo muchas ve ces pero nunca desde tan cerca. Esto era diferente. Lo que haca ahora era algo ms. Algo que ms pronto o ms tarde tena que suceder. REKAL INCORPORATED Era sta la respuesta? Despus de t odo, slo era una ilusin, quiz muy convincente, pero no dejaba por ello de serio. Al menos objetivamente. Pero subjetivamente... todo lo contrario. Y, de todas maneras, en los siguie ntes cinco minutos tena una cita. Respirando profundamente cierta cantidad de l aire medio envenenado de Chicago, atraves a continuacin el policromo umbral y se acerc hasta el mostrador de la recepcionista. La rubia y bella muchacha del mostrador de atractivos senos e impecablemente ataviada, le salud con suma simpata: Buenos das, seor Quail. S replic l -. Estoy aqu para tratar acerca de un curso Rekal, como usted sabe. Por supuesto dijo la recepcionista, toma ndo un pequeo auricular que haba a su lado. Luego anunci: El seor Douglas est aqu, seor McClan e. Puede entrar ahora, o es demasiado pronto? Surgieron del auricular unos extraos sonidos. S, seor Quail dijo la joven -. Pued e usted entrar; el seor McClane le est esperando. Al avanzar el seor Quail con cier tas dudas, la muchacha le advirti: Habitacin D, seor Quail. A su derecha. Durante unos instantes crey haberse perd ido, pero pronto encontr la habitacin indicada. Se abri la puerta automticamen te. Tras una enorme mesa de despacho, se hallaba un hombre de mediana edad, de as pecto afable y atavia do con un traje gris marciano de piel de rana; solamente aquel at avo hubiese sido sufici ente para indicar a Quail que acababa de acudir a visi tar a la persona ms adecuada.

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Sintese, Douglas dijo McClane, seala ndo con una mano regorde ta hacia una silla que haba frente a su mesa de despacho -. De manera que deseara ir a Marte? Muy bien. Quail tom asiento, sintindose muy nervioso. No estoy muy seguro de que esto valga la pena dijo -. Cuesta mucho y realmente tengo la impresin de que no conseguir nada. Cuesta tanto como ir all, pens. Usted tendr las pruebas tangibles de su viaje asegur enfticamente el seor McClane -. Todas las pruebas que necesite. Vea usted esto. El hombre revolvi en un cajn de su impres ionante mesa, y del interior de un gran sobre color marrn, extrajo una pequea cartulina impresa en relieve. Se trata de un billete de viaje. Demuestra que usted ha hecho el viaje de ida y vuelta. Postales... Sobre la mesa extendi cuatro fotografas tridimensionales a todo color, para que Quail las viese. Luego aadi: Pelcula. Fotografas que us ted tom de algunos lugare s tpicos de Marte con una cmara de cine alquilada... Mostr las fotos a Quail y continu: ...Ms los nombres de las personas que ha conocido usted, objetos de recuerdo que llegarn de Marte en el mes prximo, y pasapor te, certificados de las vacunas que se le hayan puesto, y algunos detalles ms. El hombre guard silencio y mir agudamente a Quail. Luego, aadi: Sabr usted que ha viajado, que ha ido all No nos recordar a nosotros, ni a m, ni siquiera el haber estado aqu. Ser en su me nte un verdadero viaje, le garantizamos eso. Dos semanas completas de recuerdos hasta su ms mnimo detalle. Y no olvide esto: si alguna vez duda usted de que realmente ha hecho el viaje a Marte, puede volver aqu y se le devolver la cantidad cobrada, ntegramente. Se da cuenta? Pero no habr ido dijo Quail -. No habr ido, por muchas pruebas que ustedes me den de tal cosa. Quail lanz un profundo suspiro y a adi tras una breve pausa: Y jams habr sido un agente secreto de la Interplan. Le pareca imposible que la fabulosa memori a que inyectaba Rekal pudiese desarrollar aquella labor.... a pesar de lo que haba odo decir a la gente. Seor Quail dijo pacientemente McClane -. Como usted mismo nos explic en su carta, no tiene oportunidad, ni la ms ligera posib ilidad de ir alguna vez a Marte; no puede usted permitrselo, y lo que es mucho ms importante, nunca podr usted llegar a ser un agente secreto para Interplan ni para nadie. No puede serio ni lo ser jams. Esta es la nica forma de alcanzar..., bien, el sueo de su vida, no tengo razn, seor? McClane cloque con la garganta y aadi: Pero puede haberlo sido y haberlo hec ho. Nos preocuparemos de que as sea. Y nuestros honorarios son muy razonables. Tras pronunciar sus ltimas palabras, McClane sonri animadamente. Es tan convincente esa memori a inyectable? pregunt Quail. Mucho ms que la realidad, seor. Si de ve rdad hubiese usted ido a Marte como agente de la Interplan, ahora habra olvidado muchas cosas; nuestro anlisis sobre los sistemas de la verdadera memoria (autnticos recuerdos de principales acontecimient os de la vida de una persona) demuestran que siempre se pierde n muchos detalles, detalles que se olvidan y que jams vuelven a recordarse. Parte de lo que le ofrecemos es que todo cuanto plantemos en su memoria jams lo olvidar. La serie de imgenes e ideas que se le inyectarn cuando est usted en estado de inc onsciencia es la creacin de grandes expertos, hombres que han pasado aos en Marte. En cada caso verificamos los detalles en forma realmente exhaustiva. Aparte de que ha elegi do usted un sistema muy f cil para nosotros; si hubiese usted deseado ser emperador de la Alia nza de Planetas interiores o hubiera elegido

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Plutn para su viaje, hubisemos tenido mu chas ms dificultades..., y, por supuesto, los honorarios habran sido tambin muy superiores. Llevndose una mano al bolsillo interior de su chaqueta para extr aer la cartera, Quail dijo: Est bien. Ha sido la ambicin de toda mi vida, y s que realmente nunca la conseguir. De manera que imagino que tendr que aceptar esto. No piense de esa forma dijo McClane, se veramente -. No est usted aceptando lo que podramos llamar un segundo plato. La memoria r eal con todas sus vaguedades, omisiones, por no citar tambin sus distorsiones, s que es en realidad un segundo plato. McClane acept el dinero y oprimi un bot n que haba sobre su mesa. Luego, cuando se abri la puerta para dar paso a dos hombres fornidos, aadi: Est bien, seor Quail. Ir us ted a Marte como agente secreto. McClane se levant, estrech la mano de Quail, hmeda a causa de los nervios, y concluy: O mejor dicho, ya est usted en camino esta tarde a las cuatro y media regresar a la Tierra y un taxi le llevar hasta su vivienda, y como ya le he dicho, nunca recordar haberme visto o haber venido aqu; en realid ad, ni siquiera sabr nada de nuestra existencia. Con la boca reseca por el nerv iosismo, Quail sigui a los dos tcnicos; lo que sucediese a continuacin dependera de ellos. Llegar a creer que realmente estuve en Marte? se pregunt -. Llegar a estar seguro de que al fin logr la ambicin de toda mi vida? Quail tena la intuicin de que algo, sin sabe r por qu, saldra mal. Pero ignoraba de qu poda tratarse. Tendra que esperar para saberlo. El aparato de comunicacin interior de McClan e, que le conectaba con el rea de trabajo de la firma, son, y dijo una voz: El seor Quail est en este momento baj o, los efectos sedantes, seor. Quiere usted supervisar esta operaci n, o seguimos adelante? Es de rutina observ McClane. Puede uste d continuar, Lowe; no creo que tenga usted ninguna dificultad. La programacin de la memoria ar tificial de un viaje a otro pl aneta -con o sin la adicin de ser agente secretose re alizaba en la firma con montona regularidad. En un solo mes, McClane calculaba que probablemente se lleva ran a cabo unas veinte veces; los viajes interplanetarios artificiales se haban convertido en pan diario. Lo que usted diga, seor McClane respondi la voz de Lowe. El aparato de comunicacin interior guard silencio. Acercndose hasta la seccin abovedada de la cmara situ ada detrs de su despacho, McClane busc un paquete Tres y otro Sesenta y dos: viaje a Marte; espa secreto interplanetario. Luego regres con ambos paque tes a su mesa de despacho, tom asiento cmodamente, Y extrajo todo el contenido..., obj etos y documentos que se depositaran en la vivienda de Quail mientras los tcnicos de laboratorio se ocupaban en fabricar la falsa memoria. Un localizador de ideas, y McClane pens que aunque aqul era el objeto de mayor tamao, tambin era el que les produca mayores beneficios econmicos. Un transmisor tan diminuto que el agente podra tragrselo si le capturaban. Libro de claves que se parecan asombrosamente a uno autntico..., los modelos de la firma eran extraordinariamente seguros: basados, siempre que era posible, sobr e las verdaderas claves de Estados Unidos. Diversos objetos que no parecan tener aplicacin alguna, pero que formaran, al unirse en la memoria de Quail, base slida sobre su im aginario viaje: media moneda, ya antigua, de plata, y con un valor de cincuenta centavos, varias anotaciones de los sermones de John

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Donne escritas incorrectamente, cada una de ella s en un trozo de papel fino y transparente, varios sobrecitos de cerillas de bares de Mart e, una cuchara de acero inoxidable en la que se lean grabadas las siguiente s palabras: Propiedad del Ki butsim Nacional de Marte, un diminuto rollo de alambre que... Son, una vez ms, el aparato de comunicacin interior. Seor McClane, siento mucho molestarle pero sucede algo raro. Quiz fuese mejor que viniese usted un momento. Quail est ahor a bajo efectos sedantes; reaccion bien bajo la narquidrina; est completamente inconsciente, pero... Voy ahora mismo. Intuyendo alguna dificultad seria, McCl ane abandon su despacho. Un momento despus apareca en la zona de trabajo. S obre una cama higinica yaca Douglas Quail, respirando lenta y regularmente, con los ojos cerrados pareca ente rarse muy dbilmente, slo dbilmente, de la presencia de los dos tcnicos y del propio McClane. No hay espacio para insertar falsos mode los de memoria? interrog McClane, con irritacin -. Habr suficiente para dos semanas; est empleado en la oficina de Emigracin de la Costa Occidental, que es una agenci a del Gobierno, y debido a ello indudablemente durante el ao pasado habr disfrutado de dos semanas de vacaciones. Repito que con eso ser suficiente. Los detalles menudos siempre molestaban a McClane. Nuestro problema dijo Lowe es algo muy diferente. Se inclin sobre la cama y dijo a Quail -: Reptale al seor McClane lo que acaba de contamos. Los ojos grises del hombre que yaca boca a rriba sobre la cama miraron al rostro de McClane. Este los observ con atencin. Su expresin se haba e ndurecido y tenan un aspecto inorgnico, pulido, como piedras semi preciosas. McClane no estaba muy seguro de que le gustase lo que estaba viendo. Aquel brillo de los ojos era demasiado fro. Qu desea usted ahora? pregunt Quail, speramente -. Salgan de aqu antes de que los destroce a todos. Estudi detenidamente a McClane y aadi: Especialmente usted. S, est usted a cargo de esta operacin de contraespionaje. Lowe dijo: Cunto tiempo ha estado usted en Marte? Un mes respondi Quail, con el mismo tono. Y cul fue su propsito al ir all? Exigi Lowe. Los delgados labios de Quail se retorc ieron un tanto, pero no habl. Finalmente, arrastrando las palabras hasta l ograr que sonaran con evidente acento de hostilidad, dijo: Agente de Interplan. Ya se lo he dicho. No graba usted todo cuanto se habla? Ponga en marcha esa cinta grabada para que la escuche su jefe y djeme tranquilo. Cerr los ojos. La dureza de las pupilas se esfum. McClane se sinti inmediatamente aliviado. Lowe dijo calmosamente: Este es un hombre duro, seor McClane. No lo ser respondi McClane -. No lo ser cuando de nuevo dispongamos que pierda su eslabn de memoria. Se mostrar tan dcil como antes. Luego aadi, dirigindose a Quail: De manera que sa era la razn po r la que tanto ansiaba ir a Marte? Sin abrir los ojos respondi: Nunca quise ir a Marte. Me destinaron Y no tuve ms re medio que Ir. Confieso que senta curiosidad por ir. Quin no la hubiese sentido? De nuevo abri los ojos Y mir a los tres hombres en particular a McClane. Luego murmur: Buen suero de la verdad ste que usted tiene aqu. Me ha hec ho recordar cosas que haba olvidado completamente.

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Hubo un silencio y luego murmur como si hablara para s: Y Kirsten? Estara complicada en todo es to? Un contacto de In terplan vigilndome... para tener la seguridad de que yo no recuperase la memoria... podra ser? No me extraa que se burlara tanto de mis deseos de ir all. Muy dbilmente, sonri. La sonrisa ms bi en de comprensin, se desvaneci casi inmediatamente. McClane dijo: Por favor, crame, seor Quail; hemos tr opezado con esto entera mente por accidente. En el trabajo que nos... Le creo respondi Quail. Este ltimo pareca cansado. La droga c ontinuaba profundizando ms y ms en l. Dnde dije que haba estado? interrog -. Marte? Es difcil recordar. S que me gustara haberlo visto; y creo que tambin le gustara a todo el mundo. Pero yo... Su voz se debilit extraordinariamente, Y Musit: ...yo, soy un simple empleado, un empleado que no sirve para nada... Incorporndose, Lowe dijo a su superior: Desea una falsa memoria que corresponde a un viaje que realmente ha hecho. Y una razn falsa que es la verdadera razn. Est diciendo la verdad; est muy sumido en la narquidrina. El viaje aparece muy vivido en su mente, al menos bajo el efecto de los sedantes. Pero aparentemente no puede reco rdarlo en estado de vigilia. Alguien, probablemente en los laboratorios de ciencias militares del Gobierno, borr sus recuerdos conscientes; todo cuanto saba era que ir a Marte significaba para l algo especial, lo mismo que ser agente secreto. Esto no pudieron borrarlo; no es un recuerdo sino un deseo, indudablemente el mismo que le impuls a presentarse voluntario para tal destino. El otro tcnico, Keeler, dijo a McClane: Qu hacemos? Injertar un modelo de falsa memoria sobre la verdadera? No se puede predecir cules sern los resultados. Podra recordar parte del verdadero viaje, y la confusin producir un intervalo psicoptico. Se vera obligado a retener dos sujetos opuestos en su mente, y hacerlo simultneamente: que fue a Marte y que no fue. Que es autntico agente de Interplan y que no lo es ... Creo que debemos despertarlo sin realizar ninguna implantacin de falsa memoria y sacarl o de aqu. Esto es un hierro candente. De acuerdo respondi McClane. Al asentir a la propuesta de Keeler se le ocurri otra idea y pregunt: Pueden ustedes predecir qu es lo que r ecordar cuando salga del estado de estupor? Imposible de predecir res pondi Lowe -. Probablemente al bergue, a partir de ahora, algn dbil recuerdo de su verdadero viaje, y tambin es m uy probable que tenga serias dudas sobre su veracidad. Quiz decida que en nuestra programacin hubo un fallo. Tambin podra recordar haber venido aqu; esto podra borrarse si usted lo desea. Cuanto menos nos relacionemos con este hombre, mejor dijo McClane No debemos jugar con esto. Ya hemos sido lo suficiente mente estpidos, o infortunados, como para descubrir a un autntico espa de Interplan, ta n perfectamente camuflado que ni siquiera l mismo saba quin era... o, ms bien, quin es. Cuanto antes se desembarazasen de aquel in dividuo que se haca llamar Douglas Quail, sera mejor. Piensa usted instalar los paquetes Tres y Se senta y dos en su alojamiento? pregunt Lowe. No dijo McClane -. Y vamos a devolve rle la mitad de los honorarios cobrados. La mitad! Por qu la mitad? McClane respondi dbilmente: Creo que es un buen arreglo.

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Cuando el coche lleg a su residencia, situ ada en un extremo de Chicago, Douglas se dijo a s mismo que, sin duda alguna, era una buena cosa haber regr esado a la Tierra. El largo perodo de estancia de un mes en Marte ya haba comenzado a difuminarse en su memoria; solo le quedaba una vaga imagen de los Profundos crteres, la omnipresente erosin de las colinas, de la vitalidad, del movimiento mismo. Un mundo de polvo donde pocas cosas ocurran, un mundo en el que buena parte del da era preciso pasarlo comprobando una y otra vez la s reservas de oxgeno. Tambin recordaba las formas de vida, los modestos cactus color gris marrn y los gusanos. De hecho se haba trado de Marte varios ejem plares moribundos de la fauna de aquel planeta; los haba pasado de contrabando por las aduanas. Despus de todo, no constituan ninguna amenaza; no podan sobrevivir en la densa atmsfera de la Tierra. Introdujo una mano en el bolsillo en bus ca del pequeo estuche que contena los gusanos, pero en su lugar extrajo un sobre. Al abrirlo descubri, perplejo, que contena quinientas setenta cartulinas de crdito en forma de billetes de bajo valor. De dnde ha salido esto? se pregunt a s mismo -. Acaso no me gast en el viaje hasta la ltima moneda que posea? Junto con el dinero haba una hoja de papel marcada con las palabras: Retenida la mitad de los honorarios y firmaba M cClane. La fecha era la del da. Recuerda dijo Quail, en voz alta. Recordar qu, seor o seora? inquiri respetuosamente el conductor-robot del taxi. Tiene una gua tele fnica? pregunt. Desde luego que s, seor o seora. Se abri un pequeo compartimiento, y de su interior se desliz una diminuta gua telefnica de Cook County. La redaccin de esta gua es extraa co ment Quail, al hojearla en sus pginas amarillas. Sinti cierto temor. Hizo un esfuerzo para disimularlo, y luego dijo: Aqu est. Llveme a Rekal Incorporated. He cambiado de idea, ya no quiero ir a casa. S, seor o seora respondi el robot. Un momento despus, el taxi se lanzaba en direccin opuesta. Puedo usar su te lfono? pregunt Con sumo placer dijo el robot, present ndole un lujoso telfono con tridivisin en color, completamente nuevo. Quail marc el nmero de su vivienda. Y con una breve pausa, vio la imagen en miniatura, pero muy autntica, de Kirs ten en la pequea pantalla del aparato. Estuve en Marte le dijo. Ests borracho, o algo peor replic ella, retorciendo los labios irnicamente. Te estoy diciendo la verdad. Cundo? pregunt Kirsten. No lo s dijo Quail, realmente confus o -. Creo que fue un viaje simulado. Por medio de un sistema de memorias extrarreales o como diablos se llame. Pero no tuvo resultado. Kirsten dijo de nuevo: Ests borracho. E inmediatamente colg. Quail lo hizo a continuacin, sintiendo que se sonrojaba. Siempre el mismo tono, se dijo a s mismo, encolerizado. Siempre las mismas recriminaciones como si ella lo supiese todo y l nada. Qu matrimonio!, pens amargado. Un momento ms tarde, el taxi se detuvo ju nto a la acera de un edificio color rosa, pequeo, y muy atractivo. Un rtulo policromo de nen deca: Rekal incorporated. La elegante. recepcionista se sorprendi al principio, pero acto seguido se domin para saludar:

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Hola, seor Cmo est usted? Olvid alguna cosa? El resto de los honorarios que abon. Ms compuesta ya, la recepcionista dijo: Honorarios? Creo que se equivoca, seor Estuvo usted aqu discutiendo la posibilidad de la realizacin de un viaje, pero... la muchacha se encogi de hombros y dijo, tras breve pausa: Tal y como tengo entendido, ese viaje no tuvo lugar. Quail respondi: Lo recuerdo todo muy bien, seorita. La car ta a Rekal, que inic i todo este asunto. Recuerdo mi llegada aqu y mi visita al se or McClane. Y recuerdo, asimismo. cmo los dos tcnicos de laboratorio me llevaron del despacho para administrarme una droga. No tena nada de extrao que la firma le hubiera devuelto la mitad de la cantidad desembolsada. No haba dado resu ltado la falsa memoria de su viaje a Marte, al menos no enteramente, como se lo haban asegurado. Seor dijo la muchacha -, aunque se a usted un empleado de poca importancia es usted un hombre de buen ver, y cuando se indigna estropea sus facciones. Si se sintiera usted mejor, yo podra..., bien, podra permitirle que me llevara a algn sitio. Quail se puso furioso. La recuerdo a usted muy bien dijo con tono de indignacin -. Y recuerdo la promesa del seor McClane de que si recordaba mi vis ita a Rekal Incorporated me devolveran mi dinero en su totalidad. Dnde est el seor McClane? Tras una demora, probablemente tan larga como pudieron lograr, el seor Quail se encontr nuevamente sentado ante la impresionante mesa de despacho, exactamente como lo haba estado una hora antes aquel mismo da. Poseen ustedes una maravillosa tcnica dijo Quail sardnicamente con enorme resentimiento -. Los llamados recuerdos de un viaje a Marte como agente secreto de Interplan son vagos y confusos, aparte de es tar llenos de contradicciones. Y recuerdo claramente el trato que hice aqu con ustedes. Debera llevar este caso a la oficina de Mejores Negocios. En aquellos momentos, Quail arda de indignacin. La sensac in de haber sido engaado le abrumaba y haba vencido su acostumbrada aversin a discutir abiertamente. Con gran cautela, McClane dijo: Capitulemos, Le devolveremos el resto de sus honorarios. Admito que no hemos hecho nada en absoluto por usted. El tono de las ltimas palabras de McClane era de resignacin. Quail dijo, con tono acusador: Ni siquiera me han proporcionado los diversos objetos que, segn ustedes, demostraran mi estancia en Marte. T oda esa comedia que me contaron no lleg a materializarse en nada. Ni siquiera un bill ete de viaje. Ninguna postal. Ni pasaporte. Ningn certificado de vacuna, nada... Escuche, dijo McClan e -. Supongamos que le digo... McClane se detuvo repentinamente y dijo al cabo de un breve silencio: Bien, dejmoslo as. Hizo presin sobre el botn de la comunicacin interior y aadi: Shirley, por favor, quiere usted preparar un cheque por valor de quinientos setenta para el seor? Gracias. Luego mir nuevamente a Quail. Inmediatamente lleg el cheque; la recepcionis ta lo dej ante McClane y, una vez ms, desapareci, dejando solos a los dos hombres que continuaban mirndose fijamente desde ambos lados de la impresionante mesa de despacho. Permtame advertirle algo dijo McClane, al firmar el cheque y entregrselo -. No hable con nadie sobre su..., bien..., so bre su reciente viaje a Marte. Qu viaje?

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Bien, me refiero al viaje que ha hecho usted parcialmente. Acte como si no lo recordara. Simule que jams tuvo lugar. No me pregunte por qu, pero acepte mi consejo; ser mejor para todos nosotros. McClane haba comenzado a sudar abundantem ente. Hubo otra pausa de silencio, y aadi: Y ahora, seor Quail, tengo que trab ajar con otros clientes, comprende? Se puso en pie y acompa a Quail hasta la puerta. Dijo al abrirla: Una firma que trabaja tan deficiente mente no debera tener ningn cliente. Acto seguido cerr la puerta a su espalda. De nuevo hacia casa, en el taxi, reflexion sobr e la redaccin de la carta que dirigira a la oficina de Mejores Negocios, Divisin de la Tierra. Tan pronto como tomase asiento ante su mquina de escribir lo hara; era su deber advertir a otras personas para que se alejaran de Rekal Incorporated. Cuando lleg a su alojamiento, se sent ante su mquina de escribir porttil, abri los cajones y comenz a buscar pape l carbn, hasta que se dio cuenta de la presencia de una caja familiar. Una caja que l haba llenado cuidadosamente en Marte con fauna, y ms tarde la haba pasado de c ontrabando por la aduana. Al abrir la caja vio, sin acabar de creerlo, se is gusanos muertos y ciertas variedades de vida unicelular con las que se alimentaban los gusanos marcianos. Los protozoos estaban secos, casi hechos polvo, pero los reconoci inmediatamente; le haba costado un da de trabajo recogerlos entre las grandes rocas de color oscuro. Recordaba que haba sido un maravilloso viaje de descubrimientos. Pero yo no he ido a Marte se dijo a s mismo. Sin embargo, por otra parte... Se present Kirsten en la puerta de la ha bitacin cargada con una cierta cantidad de verduras. Cmo es que ests en casa a estas horas? La voz de la esposa, con su eterno y montono tono de acusacin. Fui yo a Marte? pregunt Quail -. T debes saberlo. No, por supuesto que no has ido a Marte y tambin t deberas saberlo. Acaso no ests siempre hablando de que deseas ir? Quail dijo: Te aseguro que creo que he ido ya. Hubo un silencio, y Quail aadi luego: Y a la vez, creo que no fui. Decdete entre una cosa u otra. Cmo puedo hacerlo? inte rrog Quail, con una extraa mueca -. Los dos recuerdos estn firmemente grabados en mi mente; uno es real y el otro no, pe ro no puedo diferenciar cul es el autntico y cul es el falso. Por qu no puedo confiar en ti? T les importas muy poco. Su esposa poda hacer, al menos, aquello por l... aunque en lo sucesivo no volviese a hacer ya nada en su beneficio. Kirsten dijo con voz montona y controlada : Doug, si no vuelves a ser una persona normal, hemos terminado. Voy a dejarte. Estoy en apuros replic con voz un tanto ronca -. Probablemente me encamino hacia un estado psicoptico. Espero que no, pero puede que as sea. De todas maneras, eso lo explicara todo. Depositando en el suelo la cesta de las verduras, Kirsten cami n hacia el armario. No estaba bromeando dijo con suma calma Sac del armario un abrigo, se lo puso, y regres hasta la puerta para aadir:

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Te telefonear uno de estos das. Esta es mi despedida, Doug. Espero que salgas pronto de todo esto. Realmente, lo deseo por tu bien. Espera! exclam desesperadamente Quail -. Solamente dmelo para estar seguro. Dime si fui o no..., dime cul de mis dos recuerdos es el verdadero, el real... Al pronunciar estas ltimas palabras, se dio cu enta de que tambin podan haber alterado los canales de su memoria. La puerta se cerr. Finalmente, su esposa se haba ido. Una voz dijo a sus espaldas: Bien, todo ha terminado. Ahor a levante las manos Quail. Y por favor, d media vuelta para mirar hacia aqu. Quail se volvi instintivamente sin alzar las manos. El hombre que se hallaba frente a l vest a el uniforme color canela de la agencia policaca Interplan, y su pistol a pareca ser un modelo de la s Naciones Unidas. Por alguna razn, aquel rostro era familiar a Quail; familiar en una forma borrosa que no acababa de localizar. Sin embargo, nerviosamente, alz ambas manos. Usted recuerda su viaje a Marte dijo el polica -. Conocemos todos sus actos de hoy y todos sus pensamientos.... en particular sus im portantes pensamientos en el recorrido que hizo desde su casa hasta Rekal Incorporated. Tene mos un teletransmisor en el interior de su cerebro que nos mantiene constantemente informados. Un transmisor teleptico, aplicacin del plas ma vivo que se haba descubierto en la Luna. Quail sinti un estremecimiento de aver sin. Aquella cosa viva dentro de l, en el interior de su propio cerebro, alimentndose, escuchando... Pero la polica Interplan usaba aquel procedimiento. Por lo tanto, era proba blemente cierto, por muy deprimente que resultara. Por qu a m? interrog Quail, roncamente. Qu era lo que l haba hecho... o pensado? Y qu tenla que ver todo aquello con Rekal incorporated? Fundamentalmente dijo el po lica Interplan -, esto nada tiene que ver con Rekal; es ms bien un asunto entre usted y nosotros. El polica seal hacia uno de sus odos y aadi: Todava estoy recogiendo sus procesos mentales mediante su transmisor teleptico. Se fij en que el hombre llevaba en uno de sus odos una especie de enchufe blanco de plstico. El polica continu: De manera que debo advertirle que cualqu ier cosa que piense podr emplearse contra usted. El hombre sonri. Hubo una larga pausa de silencio. Luego, sigui hablando: No es que ahora importen mucho ciertas cosa s. Lo que s es molesto es que, bajo los efectos de la narquidrina, en Rekal Incorpor ated usted relat ante los tcnicos y el propietario, seor McClane, detalles de su vi aje, adnde fue usted, para quin, y algunas de las cosas que hizo. Los dos tcnicos y el seor McClane estaban muy atemorizados. Deseaban no haberle visto jams... Nueva pausa de silencio, y el pol ica concluy: Y tienen razn. Quail dijo: Yo no hice jams ningn viaje. Se trata sola mente de una falsa memoria implantada en m por los tcnicos de McClane. Pero inmediatamente pens en la caja de su mesa de despacho que contena formas de vida marcianas. Y record las dificultades y mo lestias sufridas para recogerlas. El recuerdo pareca real. Y la caja con aquellas formas de vida sin duda alguna era autntica. A menos que McClane la hubiese instalado all. Quiz aquella era una de las pruebas que haba mencionado McClane tan alegremente. El recuerdo de mi viaje a Marte pens no me convence. Pero desgraciadamente ha convencido a la agencia de polica Interpla n. Creen que realmente fui a Marte y suponen que al menos lo hice parcialmente

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No solamente sabemos que ha ido usted a Ma rte aadi el polica, en respuesta a sus pensamientos sino tambin que usted recuerda bastantes cosas como para constituir un peligro para nosotros. Y no vale la pena suprimir su recuerdo de todas las cosas, porque usted simplemente acudira a Rekal Incorporat ed otra vez y reanuda ra el experimento. Y tampoco podemos hacer nada contra McClane y su sistema porque no tenemos jurisdiccin sobre nadie, excepto sobre nuestra propia gente. De todas maneras, McClane no ha cometido ningn delito. El polica hizo otra de sus habituales pausas y aadi, tras mirar fijamente a Quail: Ni tcnicamente, usted tampoco. Usted acudi a Rekal Incorporated con la idea de recuperar la memoria. Usted fue all, y as lo consideramos, por las mismas razones que acude el resto de la gente.... gentes con vidas montonas y oscuras: el ansia de aventura. Pero desgraciadamente, la vida de usted no ha sido ni montona ni oscura, y ya ha disfrutado demasiadas emociones; la ltima co sa que necesitaba usted en este mundo era un curso de Rekal Incorporated. Nada hubiese podido ser ms fatdico para usted o para nosotros. Y en realidad, tambin para McClane. Quail pregunt: Por qu es peligroso para ustedes que yo recuerde mi viaje..., mi supuesto viaje, lo que yo hice all? Porque lo que usted hizo respondi el polica Interplan no est de acuerdo con nuestra intachable imagen pblica paternal y protectora. Usted hizo, por nosotros, lo que nosotros jams hacemos. Como usted recordar, gracias a la narquidrina. Esa caja de gusanos muertos y algas est en su mesa de despacho desde hace seis meses, desde que usted regres. Y en ningn momento mostr us ted la menor curiosidad hacia ella. Ni siquiera sabamos que la tena hasta que uste d la record cuando se diriga a casa desde Rekal; entonces vinimos aqu a buscarla... Vinimos dos a por ella. Otro silencio y el polica aadi inneces ariamente. Sin suerte; no haba tiempo suficiente. Un segundo polica Interplan se uni al primero; los dos conferenciaron brevemente. Mientras tanto, pens rpidamente. En aquel instante recordaba ms cosas. El polica tena razn acerca de la narquidrin a. Ellos, Interplan, probabl emente tambin la usaban. Probablemente? Estaba seguro de que lo hacan. Haba visto cmo se la administraban a un detenido. Dnde haba ocurri do tal cosa? En algn lugar de la Tierra? Decidi que ms probablemente en la Luna, al percibir la imagen que se perfilaba en su defectuosa memoria. Y recordaba algo ms. Las razones de ellos pa ra enviarle a Marte; el trabajo que habla hecho. No tena nada de extrao que hubiesen purgado su memoria. Oh, cielos! exclam el primero de los dos policas, interrumpiendo la conversacin que sostena con su compaero. Evidentemente, acababa de captar los pensamientos de Quail. Bien, ahora el problema es mucho peor, mucho peor de lo que hubisemos pensado. Avanz hacia Quail apuntndole con la pistola. Tenemos que matarle dijo -. Y ahora mismo. Nerviosamente, su compaero dijo: Por qu ahora mismo? Acaso no podemos enviarle a Interplan Nueva York y dejar que all...? El ya sabe perfectamente por qu tiene que ser ahora mismo dijo el primer polica. El hombre tambin pareca sentirse muy nervioso, pero Quail se daba cuenta de que se deba a una razn muy diferente. Su memoria haba vuelto a l casi repentinamente. Y por tal razn, entenda el ne rviosismo del polica. En Marte mat a un hombre dijo Quail -. Tras haberme desembarazado de quince guardaespaldas. Algunos de ellos armados con pist olas especiales, como lo estn ustedes.

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Quail haba sido entrenado durante un per odo de cinco aos por Interplan para convertirse en un asesino. Un asesino pr ofesional. Conoca varias formas de desembarazarse de cualquier adversario arma do.... como aquellos dos agentes de la polica, y el que mostraba el diminuto audfono tambin lo saba. Si se mova con suficiente rapidez... La pistola dispar. Pero Quail ya se ha ba movido hacia un lado, dcimas de segundo antes, y al mismo tiempo haba derribado al ag ente mediante un golpe de karate aplicado a la garganta con la velocidad del relmpago. En un instante se apoder de su pistola y apunt al otro agente, que se mostraba enormemente sorprendido. Capt mis pensamientos dijo Quail, ja deando con vehemencia -. Saba lo que yo estaba a punto de hacer, pero aun as, lo hice. Medio tendido en el suelo, el agente golpeado murmur: No usar, esa pistola cont ra ti, Sam; acabo de captar es e pensamiento suyo. Sabe que est acabado y no ignora que nosotro s lo sabemos. Vamos, Quail... Trabajosamente, lanzando algunos gruidos de dolor, el agente se puso en pie. Luego, extendi una mano. La pistola dijo a Quail -. No puede us ted usarla, y si me la entrega, prometo no matarle; ser usted juzgado ante un tribuna l, y alguien que ocupe un alto puesto en Interplan decidir. As, pues, no lo har yo... Puede que bo rren su memoria una vez ms. No lo s. Pero ya sabe usted por qu iba a matarle; no poda evitar que usted recordar cosas. De manera que, en cierto modo, mis razones para matarle ya son cosa del pasado. Quail, sin soltar el arma, sali corriendo de la habitacin, dirigi ndose al ascensor. Si me segus -pens-, os matar. Los agentes no lo hicieron. Oprimi el botn del ascensor y se abrieron las puertas. Se dio cuenta de que los policas no le ha ban seguido. Evidentemente, haban captado sus pensamientos y decidan no correr riesgos. El ascensor, al sentir su peso, descendi. Haba escapado... por el momento. Pero, qu sucedera a continuacin? Dnde podra ir? El ascensor lleg a la planta baja; un moment o ms tarde, Quail se una a la multitud de peatones que caminaban apresuradamente por los canales especiales de las calzadas. Le dola la cabeza y se senta enfermo. Pero al menos haba evitado la muerte; casi le haban asesinado en su propia casa. Pens que, probablemente, lo intentaran de nuevo. Cuando me encuentren, pens. Y con aquel transmisor en su cerebro no tardaran en descubrir su paradero. Irnicamente, haba logrado lo que pidiera a Rekal Inco rporated. Aventura, peligro, polica Interplan, un viaje secreto y peligroso en el que l se jugaba la vida. Todo cuanto haba ansiado como falsa memoria. Ahora podan apreciarse las ve ntajas de que aquello fuera un recuerdo, pero nada ms. A solas, en un banco del parque, reflexi on mientras contempl aba los rebaos de peatones alegres y desenfadados, unos seres se mipjaros importados de las dos lunas de Marte, capaces de emprender el vuelo aun en co ntra de la fuerte gr avedad de la Tierra. Puede que an pueda regresar a Marte, pens. Pero, y despus, qu? Las cosas seran muc ho peor en Marte. La organizacin poltica cuyo lder haba asesinado le lo calizara en el mismo momento en que descendiera de la nave; all le perseguiran en el acto tanto ellos como Interplan. Podis escuchar mis pensamientos?, se pregunt. Fcil camino hacia la paranoia; solo all, sentado, sinti cmo le controla ban, cmo grababan sus pensamientos, cmo discutan entre ellos... Sinti un estremecimiento, se puso en pi e, y camin sin rumbo, con ambas manos metidas en los bolsillos. Se daba cuenta de que no tena la menor importancia el lugar

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adonde pudiese ir. Siempre estaris conmigo pens mientras tenga dentro de mi cabeza este dispositivo. Har un trato con vosotros pens para s y para ellos -. No podis implantar una falsa memoria en m otra vez, como lo hicisteis ante s, para vivir una vida rutinaria olvidando que alguna vez estuve en Marte? Algo que asimis mo me haga olvidar totalmente haber visto un uniforme de Interplan y haber sostenido en la mano. una pistola? Una voz dentro de su cerebro respondi: Com o ya se le ha explicado cuidadosamente a usted, eso no sera suficiente. Asombrado, Quail se detuvo. Comunicamos antiguamente con usted en es ta forma continu diciendo la voz cuando estaba usted operando en el campo, en Marte. Han pasado meses desde que lo hicimos por ltima vez; pensbamos, de hec ho, que jams tendramos que volver a hacerlo. Dnde est usted? Paseando respondi Quail -. Caminando hacia mi muerte. Y pens para s: Provocado por las pistolas de vuestros agentes. Luego, pregunt: Cmo pueden estar seguros de que no sera suficiente? Acaso no tienen resultado las tcnicas de Rekal? Como ya hemos dicho respondi la voz -, si se le proporcionan a usted un conjunto de memorias normalizadas, usted se sentira... in tranquilo. Inevitablemente acudira de nuevo a Rekal o quiz a cualquier otra firma competidora. No podemos pasar por eso dos veces. Supongamos dijo Quail que una vez se cancelen mis autnticos recuerdos, se implante en m algo ms completo que una memoria normalizada. Algo que pudiese satisfacer mis ansias. Eso ya se ha demostrado; y probablemente sa es la razn por la que ustedes me han contratado. Pero pueden inve ntar algo ms, algo qu e sea igual. Fui el hombre ms rico de la Tierra, pero finalmente don todo mi dinero a fundaciones educativas. O fui, quiz, un famoso explorador espacial. Cualquier cosa por el estilo, no valdra cualquier cosa de estas? Hubo un largo silencio. Hagan la prueba dijo Quail, desesperad amente -. Pongan a trabajar a sus famosos psiquiatras militares; exploren mi mente. Averigen cul es mi sueo ms ansiado. Quail trat de pensar. Mujeres murmur a continuacin -, miles de ellas, como las tuvo don Juan. Playboy interplanetario... Una querida en cada ci udad de la Tierra, Luna y Marte. Y luego abandon, todo eso a causa del agotamiento. Por favor, hagan la prueba. Entonces, se entregara usted voluntariamente? Pregunt la voz en el interior de su cabeza. Si convenimos, y es posible tal solucin, se entregara? Tras un breve intervalo de duda, respondi: Si, correr el riesgo... con la condicin de que no me maten. Haga usted el primer movimiento dijo la voz inmediatamente -, entrguese a nosotros e investigaremos esa lnea de posibilidad. Sin embargo, si no lo podemos hacer, si sus recuerdos comienzan a surgir nuevamente como ha sucedido esta vez, entonces... Hubo otro silencio, y a con tinuacin la voz concluy: ... Tendremos que destruirle. Esto debe usted comprenderlo. Bien, Quail, todava quiere usted probar? SI, respondi. De lo contrario, la nica alternativa en a quellos. momentos era la muerte, una muerte segura. Por lo menos aceptando la prueba le quedaba una posibilidad de sobrevivir por muy dbil que fuese. Presntese en nuestro cuartel general de Nueva York resumi la voz del agente Interplan -. En el 580 de la Quinta Avenid a, planta doce. Una vez se haya entregado nuestros psiquiatras comenzarn a trabajar sobre usted. Haremos diversas clases de

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pruebas. Trataremos de determinar su ltimo deseo por muy fantstico que sea, y entonces le llevaremos a Rekal y procur aremos que tal deseo se haga realidad en su mente. Y... buena suerte. Es evidente que le debemos algo. Actu usted muy bien para nosotros. El tono de voz careca de malicia; si algo expresaba, ellos -la organizacinsentan simpata hacia l. Gracias, dijo Quail. Y acto seguido comenz a buscar un taxi-robot. Seor Quail dijo el psiquiatra de Inte rplan, hombre de edad madura y facciones graves -, posee usted unos sueos de fantasa realmente interesantes. Probablemente son algo que ni siquiera usted mi smo supone. Espero que no le molestar mucho conocerlos. El oficial de alta graduacin de Interplan que se hallaba presente dijo bruscamente: Ser mejor que no se moleste mucho al es cuchar esto, si no desea recibir un balazo. El psiquiatra continu: A diferencia de la fantasa de desear ser un agente secreto de In terplan, que, hablando relativamente no es ms que un producto de madurez, y que posea cierto carcter plausible, esta produccin es un sueo grotesco de su infancia; no tiene nada de particular que usted no lo recuerde. Su fantasa es la siguiente: tiene usted nueve aos de edad, y camina a solas por un sendero del campo. Una variedad, poco familiar, de nave espacial, procedente de otro sistema estelar aterriza dir ectamente frente a usted. Nadie en la Tierra, excepto usted, la ve. Las criaturas que hay en su interior son muy pequeas e indefensas, algo parecidas a los ratones de campo, aun cu ando estn intentando invadir la Tierra. Docenas de miles de otras naves semejantes estn a punto de ponerse en camino, cuando esta nave de exploracin d la seal. Y se supone que yo he de detenerlos dijo Quail, experimentando una sensacin mezcla de diversin y disgusto -. Simplement e de un manotazo o aplastndolos con el pie. No replic el psiquiat ra, pacientemente -. Usted detiene la invasin, pero no destruyendo a esos seres. En su lugar, usted muestra hacia ellos amabilidad o piedad, aunque sea por telepata su medio de comuni cacin -, porque ya sabe usted a lo que han venido. Ellos nunca han recibido semejante trat o por parte de un organismo vivo, y para demostrar su aprecio, pactan con usted. Quail dijo: No invadirn la Tierra mientras yo viva, verdad? Exactamente. A continuacin, el psiquiatra se di rigi al oficial de Interplan: Puede usted ver que encaja en su pers onalidad, a pesar de su falso desprecio. As, pues, simplemente con seguir viviendo dijo Quail, con creciente sensacin de placer -, simplemente con seguir alenta ndo, salvo a la Tierra de una invasin. Entonces, en efecto, soy el personaje ms importante de la Tierra. Sin le vantar un dedo siquiera Evidentemente, seor respondi el psiquiatra y conste que esto es una base en su Psique; sta es una fantasa de infancia. Algo que, sin una terapia profunda y sin tratamiento de drogas, usted ja ms habra recordado. Pero siem pre ha existido en usted; se hallaba en estado latente, pero sin cesar jams. El jefe de polica se diri gi entonces a McClane, que se halla sentado, escuchando atentamente. Puede usted implantar un modelo de esta clase en l? Manejamos toda clase de fant asa que pueda existir dijo McClane -. Francamente, he odo cosas peores que sta. Por supuesto qu e podemos hacerlo. Dentro de veinticuatro horas, no habr deseado haber salvado a la Tierra. Ser algo que creer ha sucedido realmente. El oficial de la polica dijo:

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Entonces ya puede usted comenzar su tr abajo como preparacin previa, ya hemos borrado en l el recuerdo de su viaje a Marte. Qu viaje? pregunt Quail. Nadie le contest, y as, aunque de mala gana, abandon el asunto. Pronto se present un vehculo de la polica. El, McClane y el jefe de la polica subieron y se dirigieron hacia Rekal Incorporated. Ser mejor que esta vez no cometa usted errore s dijo el jefe de la polica al nervioso McClane. No veo que haya nada que pueda salir mal respondi McClane, sudando abundantemente -. Esto nada tiene que ver con Marte o con Interplan. Simplemente se tratar de la detencin de una invasin de la Tierra procedente de otro sistema estelar. McClane movi la cabeza, y tras una breve pausa de silencio, continu: Cielos, qu clase de sueos! Y tras pronunciar estas ltimas palabras, se enjug el sudor de la frente con un pauelo. Nadie dijo nada. En realidad, es conmove dor aadi McClane. Pero arrogante dijo el oficial de polica -. Porque cuando l muera volver a presentarse la amenaza de invasin. No tiene nada de extrao que no lo recuerde; es la fantasa ms grande que he odo en mi vi da. Luego, mir a Quail con expresin de desaprobacin. Y pensar que hemos anotado a este hombre en nuestra nmina! Cuando llegaron a Rekal Incorporated, la recepcionista Shirley les recibi apresuradamente en la oficina exterior. Bien venido sea de nuevo, seor Quail dijo la muchacha -. Siento mucho que anteriormente las cosas hubiesen salido mal; es toy segura de que ahora todo saldr mejor. Todava enjugndose el sudor de la fr ente con el pauelo, McClane dijo: Todo saldr mejor. Actuando con rapidez, llam a Lowe y a Keeler y les sigui, a ellos y a Quail, hasta la zona de trabajo. Despus regres a su despacho en compaa de Shirley y del jefe de polica. Para esperar. Tenemos algn paquete preparado para esto, seor McClane? pregunt Shirley, tropezando con l en su agitaci n y sonrojndose modestamente. Creo que s. McClane trat de recordar. Luego aba ndon el intento y consult el grfico. Decidi en voz alta: Una combinacin de los paquetes Ochenta, Veinte y Seis. De la seccin de cmara abovedada que hab a tras su despacho extrajo los adecuados paquetes y los llev hasta su mesa de despacho para examinarlos. Del Ochenta explic una varilla mgica de curacin, que le entr egaron al cliente en cuestin, esta vez el seor Quail..., la raza de se res de otro sistema estelar. Una muestra de gratitud. Todava surte efectos? pregunt el oficial. Lo hizo en otro tiempo respondi McClane -. Pero l, bien, la us hace aos curando aqu y all. Ahora slo es un objet o. Aunque la recuerde vvidamente. McClane cloque con la garganta, y luego abri el paquete Veinte. Documento del secretario general de la s Naciones Unidas, dndole las gracias por haber salvado a la Tierra; esto no es precisa mente una cosa muy adecuada porque parte de la fantasa de Quail se basa en que nadie c onoce la invasin, excepto l, pero en nombre de la verosimilitud lo incluiremos. McClane inspeccion el paquete Seis a con tinuacin. Qu significaba aquello? No lo recordaba; frunciendo el ceo, introdujo una mano en el interior de la bolsa de plstico, mientras que Shirley y el oficial de la polica le contemplaban con curiosidad. Escritura en un idioma extrao dijo Shirley.

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Esto demuestra quines eran dijo McCl ane y de dnde llegaron. Se incluye un detallado mapa estelar sealando su vuelo y el sistema de origen. Por supuesto, lo han hecho ellos y l no sabe leerlo. Pero s recuerda que se lo leyeron personalmente en su propia lengua. McClane deposit los tres paquetes sobre el centro de la mesa de despacho, y aadi: Se debe llevar esto a la vivi enda de Quail, para que cua ndo llegue a casa los encuentre. Y estas cosas confirmarn su fantas a. Procedimiento operativo normalizado. Luego reflexion sobre cmo iran la s operaciones de Lowe y Keeler. Son el aparato de comunicacin interior. Seor McClane, siento mucho molestarle. Era la voz de Lowe; McClane qued como congelado cuando la reconoci. Qued pasmado y mudo. Sucede algo y sera mejor que viniese us ted a supervisar la operacin. Como anteriormente, Quail reaccion bien bajo la na rquidrina, est incons ciente, relajado, y tiene buena recepcin, pero... McClane sali disparado hacia la zona de trabajo. Sobre una cama higinica yaca Douglas Qua il respirando lentamente y con regularidad, con los ojos medio cerrados, y casi si n percibir a los que le rodeaban. Comenzamos a interrogarle dijo Lowe, muy plido para averiguar exactamente cundo situar el recuerdo-fan tasa de haber salvado a la Tierra. Y cosa extraa... Me advirtieron que no lo dijera murmur Quail, con voz extraamente ronca -. Ese fue el convenio. Ni siquiera se supona que llegara a recordarlo. Pero, Cmo podra olvidar un suceso como aqul? Creo que fue difcil re flexion McClane -, pero lo hizo usted... hasta ahora. Incluso me entregaron una especie de perg amino como muestra de gratitud aadi Lo tengo escondido en mi alojamiento. Se lo ensear. McClane dijo al oficial de la polica, que le haba seguido: Bien, le sugiero que no le mate n. Si lo hacen, ellos regresarn. Tambin, me entregaron una varilla mgica para curar aadi con los ojos totalmente cerrados -. As fue como mat a aquel hombre en Marte. Est en mi cajn, junto con la caja de gusanos y plantas ya resecas. Sin pronunciar una sola palabra, el oficial de Interplan ab andon la zona de trabajo. Lo mejor que podra hacer a hora sera desembarazarme de esos paquetes-prueba, se dijo a s mismo McClane, resignadamente. Camin, lentamente, hacia su despacho, pe nsando en que, despus de todo, tambin deba desembarazarse de aquella citacin del secretario general de las Naciones Unidas... La verdadera citacin probablemente no tardara mucho tiempo en llegar.

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Philip K. Dick en el cine Ral Aguiar La historia comienza con Blade Runner, ampliamente comentada en nuestro nmero anterior de Qubit. Lanzada por el famoso director Ridley Scoot en 1982, la pelcula, basada en el texto de Philip K. Dick Suean los androides con ovejas elctricas?, se convirti en uno de los hitos del cine de ciencia ficcin, con un fascinante clima para muchos antecedente directo del cine ciberpunk, alrededor de la interesante historia del cazador de replicantes Rick Deckard, interpretado por Harrison Ford. Una de las adaptaciones ms logradas de libros de Dick para el cinematgrafo, a pesar de que Scott se apart libremente de muchos elementos esenciales de la historia original. La segunda fue Total Recall (Desafo Total), de 1990, de Paul Verhoeven, con Arnold Schwarzenegger y Sharon Stone como protagonistas principales. El filme es una adaptacin del cuento Podemos recordarlo todo por usted en plena furia de las temticas asociadas a la realidad virtual. Transcurre el ao 2084 y Douglas Quaid (Arnold Schwarzenegger) sufre el acoso de un sueo repetido acerca de un viaje a Marte. Una visita a un saln de vacaciones virtuales hace que Quaid recupere recuerdos que haban sido borrados de su mente. Quaid descubre que es, en realidad, un importante agente de la inteligencia de Marte que ahora se encuentra sometido al tirnico gobierno del traidor Vilas Cohaagen. La memoria de Quaid ha sido borrada para que desaparezca todo vestigio de su conocimiento de los planes de Cohaagen. Quaid burla a la Polica Secreta y regresa a Marte, donde se rene con su antigua amante Melina. Entre los dos tienen que detener el diablico plan de Cohaagen y desvelar los misterios que oculta el corazn del planeta. En 1992 se proyecta la pelcula francesa Barjo, del director Jrme Boivin, que lleva a la pantalla el libro de Dick Confesiones de un artista de mierda, centrada en un excntrico

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personaje llamado Barjo, quien tiene que mudarse de su casa con su hermana gemela y el esposo de sta tras sufrir un incendio en su hogar despus de un experimento cientfico. Dos aos despus, pero ahora en Inglaterra, se emite un documental titulado Drug-Takin and the arts, del director Storm Thorgerson, donde aparecen varios textos y autores inmersos en el mundo de la droga como Charles Baudelaire, Paul Bowles, William Burroughs, Jack Kerouac, Aldous Huxley y Philip K. Dick, con Una mirada a la oscuridad. Con Asesinos cibernticos, de Christian Duguay, en 1995, se vuelve a rescatar a Philip K. Dick para el cine de ciencia ficcin. Basado en su cuento Segunda variedad, y protagonizado por Peter Weller, Roy Dupius y Jennifer Rubin, nos traslada al ao 2078 y al planeta Sirius 6B, asolado tras una guerra nuclear. Los cientficos han creado los Screamer, mquinas de matar que han evolucionado por s solas y ahora amenazan acabar con toda la raza humana. Siete aos ms tarde le toca el turno a otro cuento de Dick, llevado al cine en una adaptacin bastante fiel al original y con su mismo nombre: El impostor (2002), dirigido por Gary Fleder, pelcula menor en la que un cientfico de la tierra, Spence Olham, ha diseado un arma con el que se esperan grandes resultados en la lucha contra los enemigos de Alfa Centauri. Cuando el arma est a punto de ser terminada y asiste al centro de investigacin donde trabaja, le detienen y le sujetan agentes de la seguridad terrestre, con la orden de eliminarlo sin juicio sumario siquiera. La razn es que, al parecer, el verdadero Spence Olham ha sido asesinado por un extraterrestre que ha usurpado su lugar. ste aliengena o robot no sabe que lo es, sigue creyendo que es Olham, su memoria es artificial y funciona exactamente igual que como funcionaba en Olham, produciendo as un fuerte cuestionamiento de lo que entendemos por identidad personal. Es lgico esperar que El impostor pasase desapercibida para pblico y crtica porque ese mismo ao, en el 2002, Steven Spielberg se apareci con su filme repleto de efectos digitales Minority Report, (Sentencia Previa), basada tambin en un cuento corto de Philip K. Dick. El filme describe un futuro en el que un sistema de adivinacin ha dado como resultado una sociedad en la que el homicidio ha sido abolido, pero tal vez a costa de la justicia. El sistema consiste en un tro de psquicos de alto nivel que pueden predecir asesinatos para que entonces la Fuerza Policial Pre-Crimen investigue y arreste al pre-homicida antes de que cometa su asesinato. Desde luego, tal arbitraria justicia hace que algunos se cuestionen la validez del sistema, as que se inicia una investigacin para buscar fallas o inconsistencias en el mtodo. Pero, para complicar el asunto, los psquicos de pronto predicen que John Anderton (Tom Cruise), el jefe mismo de la Polica Pre-Crimen cometer un asesinato. Anderton comienza a ser perseguido por sus propios subalternos mientras trata de probar su futura inocencia.

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Un ao despus aparece en las salas de cine Paycheck, del director chino John Woo, con Ben Affleck, Uma Thurman y Aaron Eckhart como protagonistas. El filme cuenta la historia de Michael Jennings (Ben Affleck), un genio famoso en todo el mundo que realiza proyectos especializados para corporaciones de alta tecnologa. Cuando termina un trabajo, se borra su memoria para que no divulgue los secretos de la compaa. Suelen pagarle muy bien por sus servicios y Jennings espera obtener un total de 4.400 millones de dlares por su ltimo proyecto, en el que ha empleado cinco aos de su vida. Pero cuando termina el proyecto, en vez de tan sustancioso cheque se le entrega un sobre lleno de objetos sin valor y se le dice que haba aceptado renunciar a cobrar su trabajo. Como su memoria ha sido borrada siguiendo la costumbre habitual, Jennings no puede defenderse. Pero luego descubre que los objetos que ha recibido son pistas sobre su pasado. Con la ayuda de Rachel (Uma Thurman), la mujer que ama y con la que ha trabajado durante los ltimos tres aos, Jennings emprende una carrera contrarreloj para solucionar el rompecabezas de su pasado. Para 2005 se espera A scanner darkly del talentoso Richard Linklater, quien ya haba citado algunas de las ideas de Dick en su animado Waking Life. Sus protagonistas sern Keanu Reeves y Wynona Ryder, entre otros, y el filme se basa en Una mirada a la oscuridad de Philip K. Dick.

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Bibliografa Historias cortas 1952 Aqu yace el Wub (Beyond Lies the Wub) El can (The Gun) La calavera (The Skull) La pequea rebelin (The Little Movement) 1953 Los defensores (The Defenders) La nave humana (Mr. Spaceship) Flautistas en el bosque (Piper in the Woods) Rug (Roog) Los infinitos (The Infinites) La segunda variedad (Second Variety). Inspir la pelcula de 1996 Screamers El mundo que ella deseaba (The World She Wanted) Colonia (Colony) La viejecita de las galletas (The Cookie Lady) Impostor. Inspir la pelcula homnima de 2002 Los marcianos llegan en oleadas (Martians Come in Clouds). Publicado tambin como The Buggies La paga (Paycheck). Inspir la pelcula homnima de 2003 La mquina preservadora (The Preserving Machine) Los cazadores csmicos (The Cosmic Poachers). Publicado tambin como Burglar Sacrificio (Expendable). Publicado tambin como He Who Waits La rana infatigable (The Indefatigable Frog) El abonado (The Commuter) En el jardn (Out in the Garden) El gran C (The Great C) El rey de los elfos (The King of the Elves). Publicado tambin como Shadrach Jones and the Elves Problemas con las burbujas (The Trouble with Bubbles). Publicado tambin como Plaything El hombre variable (The Variable Man) El planeta imposible (The Impossible Planet). Publicado tambin como Legend Planeta de paso (Planet for Transients). Traducido tambin como Visitantes en un planeta extrao. Publicado tambin como The Itinerants Algunas clases de vida (Some Kinds of Life). Publicado tambin como The Beleagured El constructor (The Builder) El ahorcado (The Hanging Stranger) Proyecto Tierra (Project: Earth). Publicado tambin como One Who Stole Algunas peculiaridades de los ojos (The Eyes Have It) Tony y los escarabajos (Tony and the Beetles) 1954

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La nave de Ganmedes ( Globe From Ganymede ). Publicado tambin como Prize Ship Detrs de la puerta ( Beyond the Door ) La cripta de cristal ( The Crystal Crypt ) Un regalo para Pat (A Present for Pat ) La vida efmera y feliz del zapato marrn ( The Short Happy Life of the Brown Oxford ) El hombre dorado ( The Golden Man ). Publicado tambin como The God Who Runs James P. Crow Autor, autor ( Prominent Author ) La maqueta ( Small Town) Equipo de exploracin ( Survey Team ) Campaa publicitaria ( Sales Pitch ) Time Pawn Base de la novela Dr. Futurity Desayuno en el crepsculo (Breakfast at Twilight ) Los reptadores ( The Crawlers ). Publicado tambin como Foundling Home Sobre manzanas marchitas ( Of Withered Apples ) Pieza de coleccin ( Exhibit Piece ) Equipo de ajuste ( Adjustment Team ) La estratagema ( Shell Game ) El factor letal ( Meddler ) Un recuerdo ( Souvenir ) Un mundo de talento ( A World of Talent ) El ltimo experto ( The Last of the Masters ). Publicado tambin como Protection Agency Progenie ( Progeny ) Sobre la desolada Tierra ( Upon the Dull Earth ) El padre-cosa ( The Father-Thing ) Un paraso extrao ( Strange Eden ). Publicado tambin como Immolation El mundo de Jon ( Jon's World ). Publicado tambin como Jon Y gira la rueda ( The Turning Wheel ) 1955 Foster, ests muerto ( Foster, You're Dead ) Humano es ( Human Is) Veterano de guerra ( War Veteran ) El cliente perfecto (Captive Market ) La niera ( Nanny ) El fabricante de capuchas ( The Hood Maker ). Publicado tambin como Immunity La barrera de cromo ( The Chromium Fence ) Servicio de reparaciones (Service Call ) Una incursin en la superficie (A Surface Raid ) El modelo de Yancy ( The Mold of Yancy ) Automacin ( Autofac ) Cura a mi hija, mutante! ( Psi-Man Heal My Child! ). Publicado tambin como PsiMan y Outside Consultant 1956 El informe de la minora ( The Minority Report ). Inspir la pelcula homnima de 2002 Servir al amo ( To Serve the Master ). Publicado tambin como Be As Gods! La paga del publicador ( Pay for the Printer ). Traducido tambin como El precio de la imitacin. Publicado tambin como Printer's Day

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A Glass Of Darkness Versin corta de la nove la Muecos csmicos ( The Cosmic Puppets ) 1957 La M no reconstruida ( The Unreconstructed M) Desajuste ( Misadjustment ) 1958 Nul-o ( Null-O). Publicado tambin como Looney Lemuel 1959 Nosotros los exploradores ( Explorers We ) Mecanismo de recuperacin (Recall Mechanism ) Coto de caza (Fair Game ) Juego de guerra ( War Game ) 1963 All We Marsmen Versin corta de la novela Tiempo de Marte (Martian Time-Slip ) Cargo de suplente mximo ( Stand-By). Publicado tambin como Top Stand-by Job Qu haremos con Ragland Park? ( What'll We Do with Ragland Park? ). Publicado tambin como No Ordinary Guy Los das de Perky Pat ( The Days of Perky Pat ) Si no existiera Benny Cemoli... ( If There Were No Benny Cemoli ) 1964 La araa acutica ( Waterspider ) Acto de novedades ( Novelty Act) Oh, ser un Bobel! (Quin Fuera Medubel) ( Oh, to Be a Blobel! ) La guerra con los Fnuls (The War With The Fnools ) Lo que dicen los muertos (What the Dead Men Say ). Publicado tambin como Man with a Broken Match Orfeo con pies de arcilla (Orpheus with Clay Feet ) Cantata 140 La jugada ( A Game of Unchance ) La pequea paga negra (The Little Black Box ) El artefacto precioso ( Precious Artifact ) The Unteleported Man Versin corta de la novela homnima 1965 Sndrome de retirada ( Retreat Syndrome) Project Plowshare. Versin corta de la novela The Zap Gun 1966 Podemos recordarlo todo por usted ( We Can Remember It for You Wholesale ). Inspir la pelcula de 1990 Desafo total ( Total Recall ) Sagrada controversia (Holy Quarrel ) Su cita ser ayer ( Your Appointment Will Be Yesterday ) 1967 Partida de revancha (Return Match ) La fe de nuestros padres ( Faith of Our Fathers) 1968 No por su cubierta ( Not by Its Cover ) El cuento final de todos los cuentos ( The Story to End All Stories for Harlan Ellison's Anthology Dangerous Visions ) 1969 La hormiga elctrica ( The Electric Ant) A. Lincoln, Simulacrum Versin corta de la novela Los Simulacros ( The Simulacra )

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1974 Las prepersonas (The Pre-Persons ) Algo para nosotros temponautas ( A Little Something for Us Tempunauts ) 1979 La puerta de salida lleva adentro ( The Exit Door Leads In ) 1980 Cadenas de aire, telaraas de ter ( Chains of Air, Web of Aether ). Publicado tambin como The Man Who Knew to Lose. Aparece como en la novela La invasin divina ( The Divine Invasion ) El caso Rautavaara ( Rautavaara's Case) Quisiera llegar pronto ( I Hope I Shall Arrive Soon ). Publicado tambin como Frozen Journey Traducido tambin como Suspensin deficiente 1981 La mente alien (The Alien Mind ) 1984 Extraos recuerdos de muerte ( Strange Memories of Death ) 1987 Cadbury, el castor que fracas ( Cadbury, The Beaver Who Lacked ) El da que el sr. Comput adora cay de su rbol ( The Day Mr. Computer Fell Out of Its Tree ) El ojo de la sibila ( The Eye of the Sibyl ) Estabilidad ( Stability ) Una odisea en la Tierra (A Terran Odyssey ) 1988 Adis, Vincent (Goodbye, Vincent ) [ editar ] Novelas 1955 Lotera solar ( Solar Lottery ) 1956 El tiempo doblado ( The World Jones Made ) Planetas morales ( The Man Who Japed ) 1957 Ojo en el cielo ( Eye in the Sky ) Muecos csmicos ( The Cosmic Puppets ) 1959 Tiempo desarticulado ( Time Out of Joint ) 1960 Dr. Futurity El martillo de Vulcano ( Vulcan's Hammer) 1962 El hombre en el castillo ( The Man in the High Castle ). Ganadora del premio Hugo en 1963. 1963 Torneo mortal ( The Game-Players of Titan ) 1964 La penltima verdad ( The Penultimate Truth ) Tiempo de Marte ( Martian Time-Slip ) Los simulacros ( The Simulacra ) Los clanes de la luna alfana ( Clans of the Alphane Moon )

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1965 Los tres estigmas de Palmer Eldritch ( The Three Stigmata of Palmer Eldritch ) El doctor Moneda Sangrienta ( Dr. Bloodmoney, or How We Got Along After the Bomb ) 1966 Aguardando el ao pasado ( Now Wait for Last Year ) The Crack in Space The Unteleported Man 1967 The Zap Gun El mundo contra reloj (Counter-Clock World ) The Ganymede Takeover (en colaboracin con Ray Nelson ) 1968 Suean los androides co n ovejas elctricas? ( Do Androids Dream of Electric Sheep? ). Inspir la pelcula Blade Runner 1969 Gestarescala ( Galactic Pot-Healer ) Ubik 1970 Laberinto de muerte ( A Maze of Death ) Nuestros amigos de Frolix 8 ( Our Friends from Frolix 8 ) 1972 Podemos construrle (We Can Build You ) 1974 Fluyan mis lgrimas, dijo el polica ( Flow My Tears, the Policeman Said ). Ganadora del premio John W. Campbell Memorial. 1975 Confesiones de un artista de mierda ( Confessions of a Crap Artist ). Adaptada al cine en 1992 1976 Deus irae (en colaboracin con Roger Zelazny ) 1977 Una mirada a la oscuridad ( A Scanner Darkly ) 1981 SIVAINVI ( VALIS ) La invasin divina ( The Divine Invasion ) 1982 La transmigracin de Timothy Archer ( The Transmigration of Timothy Archer ) 1984 The Man Whose Teeth We re All Exactly Alike 1985 Radio Libre Albemuth ( Radio Free Albemuth ) Ir tirando (Puttering About in a Small Land ) In Milton Lumky Territory 1986 Humpty Dumpty in Oakland 1987 Mary y el gigante ( Mary and the Giant ) 1988 The Broken Bubble Nick and the Glimmung (novela infantil) 1994

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Gather Yourselves Together 2004 Lies, Inc. Premios Premios Hugo Mejor Novela 1963 El hombre en el castillo (ganadora) 1975 Fluyan mis lgrimas, dijo el polica (finalista) Mejor Novela Corta 1968 La fe de nuestros padres (finalista) Premios Nebula Mejor Novela 1965 El doctor Moneda Sangrienta (finalista) 1965 Los tres estigmas de Palmer Eldritch (finalista) 1968 Suean los androides con ov ejas elctricas? (finalista) 1974 Fluyan mis lgrimas, dijo el polica (finalista) 1982 La transmigracin de Timothy Archer (finalista) Premios John W. Campbell Memorial Mejor Novela 1974 Fluyan mis lgrimas, dijo el polica (ganadora)