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Qubit

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Material Information

Title:
Qubit
Physical Description:
Serial
Language:
English
Publisher:
Cubit
Place of Publication:
Havana, Cuba
Publication Date:
Frequency:
monthly
three times a year
regular

Subjects

Subjects / Keywords:
Science fiction, Latin American -- Periodicals   ( lcsh )
Science fiction -- History and criticism -- Periodicals   ( lcsh )
Science fiction -- Periodicals   ( lcsh )
Genre:
periodical   ( marcgt )
serial   ( sobekcm )

Record Information

Source Institution:
University of South Florida Library
Holding Location:
University of South Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
usfldc doi - Q01-00013-n13-2006-02
usfldc handle - q1.13
System ID:
SFS0024302:00013


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Boletn electrnico y postgeogrfico de literatura y pensamiento ciberpunk. De frecuencia mensual y totalmente gratis 0. ndice: 1. Ciencia-ficcin, vida e inteligencia artificial Manuel de la Herrn Gascn 2. Made in Cuba: Lder de la red. Por Yoss. 3. Vender vino sin botellas: la economa de la mente en la Red Global. John Perry Barlow 4. Cambios. Neil Gaiman "Humo y Espejos" 5. Irak: de la doctrina Rumsfeld a la derrota final. Por David de Ugarte 6. Historia del cine ciberpunk. (Captulo 11: Terminator) Ral Aguiar

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Ciencia-ficcin, vida e inteligencia artificial [ 1 ] Buscando las grandes respuestas por el camino de la imaginacin Manuel de la Herrn Gascn [] 2 http://www.redcientifica.com/doc/doc200106170001.htm http://w ww.manuherran.com La ciencia-ficcin, la vida artificial, y la inteligencia artificial tienen algo en comn: buscan respuestas a las grandes preguntas que siempre han planteado los filsofos utilizando analogas entre los elementos "reales" que se pretenden analizar (el universo, la vida y la inteligencia) y otros ficticios, simulados o imaginados. Profundizando en esta va, el concepto de lo que es real se difumina hasta ponerse en duda, sugiriendo que todo lo que imaginamos posee una existencia tan autntica como la de todo lo que nos rodea. Son el infinito y el infinitesimal conceptos reales de nuestro universo, o tan solo abstracciones? La velocidad de la luz puede ser anloga a la frecuencia de refresco de la pantalla de un ordenador? Qu diferencia existe entre sumar uno ms uno y simular que se suma uno ms uno? Acaso no ocurre que es ms fcil comenzar una relacin de amistad cuando uno se muestra poco interesado en ello? Puede una clula soar con ser msculo? Puede una hormiga querer ser hormiguero? Los hombres o sus redes de ordenadores pueden ser los elementos que forman una entidad consciente de nivel superior? Estas preguntas

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aparentemente inconexas se funden en el caldo de la analoga, que podra ser el camino para encontrar su solucin. La ciencia-ficcin nos ayuda a entender nuestro mundo... a travs de otros mundos posibles A pesar de que la accin de la mayora de los relatos de la ficcin cientfica se sita en el futuro, no se puede definir sta como una literatura de anticipacin en el sentido estricto de prediccin del porvenir. En ciencia-ficcin, especular con lo que podra suceder si se dieran determinadas condiciones es, entre otras cosas, un modo privilegiado de analizar el presente a la luz de sus posibilidades implcitas. La finalidad bsica de la ciencia-ficcin es ampliar nuestra perspectiva, ofreciendo una visin ms distanciada, ms libre de prejuicios circunstanciales, en definitiva, ms objetiva. El distanciamiento de la realidad que se obtiene con la ciencia-ficcin na da tiene que ver con una "evasin" de la realidad. Al igual que el pintor que se aleja del cuadro para lograr una visin de conjunto, y tal como en la literatura se recurre a la metfora a la hora de expresar una idea, el alejamiento de la ciencia-ficcin produce una disminucin de los efectos anestsicos propios de la rutina. Gracias a esto, se consigue un anlisis ms lcido y objetivo de la realidad [ Nota 3 ] La vida artificial nos ayuda a entender la vida... a travs de otras vidas posibles La Vida Artificial tambin nos ofrece una "visin privilegiada" de nuestra realidad. No hace falta que las simulaciones por ordenador sean todava ms complejas, para poder tener el derecho a preguntarnos acerca de si nuestro propio mundo no ser tambin una "simulacin dentro de un cosmo-ordenador". De hecho, esta pregunta se ha pl anteado, desde tiempos remotos, de infinidad de maneras. [ Nota 4 ] Si los ordenadores son capaces de simular univers os artificiales poblados por organismos que mediante la reproduccin, las mutaciones y la seleccin natural, evolucionan y se hacen cada vez ms inteligentes y conscientes, podramos interpretar nuestro propio mundo como un "superordenador" donde nosotros mismos somos los "seres artificiales" que lo habitan, siguiendo el curso de evolucin que El Programador ha deseado. En el caso de que existiera un creador y una intencionalidad, es decir, si El Programador que nos ha creado lo ha hecho con algn objetivo, no sera extrao que ese mismo programador hubiera implementado mecanismos para que sus "entidad es" (nosotros) no escapen a su control. Por ejemplo, podra haber marcado lmites a su movimi ento (la velocidad de la luz? la gravedad?) en su ordenador (nuestro universo) ...O tal vez el lmite de 300.000 km/seg corresponde con los MHz del ordenador en el que vivimos? [ Nota 5 ] Pero las limitaciones que el programador fija para controlar a sus entidades pueden no ser suficientes. Algunos programadores de Vida Artificial quedan a menudo gratamente sorprendidos por el inesperado comportamiento de sus peque as creaciones, ms inteligentes y capaces de lo que cabra esperar en un primer momento. Adems, los "bugs" (errores) en programacin s on probablemente una constante en todos los universos, dimensiones y realidades posibles ;-) as que tal vez el "programador" haya dejado algn hueco por donde podamos colarnos... ...es decir, que es posible que en nuestro mundo existan acciones, comportamientos, o razonamientos con efectos maravillosos, que estn ah, accesibles, pero que an nadie ha realizado, ya sea por ignorancia, mala suerte, o porque provocan la muerte a quien llega a

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adquirirlos. Un ejemplo de esto ltimo se encuentra en "Creced y Multiplicaos", de Isaac Asimov La inteligencia artificial nos describe nuestra inteligencia... y otras posibles Pensemos en algunos intentos de la Inteligencia Artificial de obtener programas de comportamiento aparentemente impredecible, sistemas tan complejos que no tengan una explicacin con palabras, mucho me nos con algoritmos, para los cuales su mejor definicin sean ellos mismos. Por qu hacemos eso? Que buscamos en esos programas raros? Estamos esperando que emerja la inteligencia a partir de la complejidad o de la interconexin masiva? Podr la complejidad producir la conciencia? O slo tratamos de averiguar si nosotros mismos somos mquinas? Si somos seres artificiales en un ordenador Existir alguna forma de modificar las leyes que rigen nuestro propio universo? Podremos cambiar las libreras de nuestro sistema operativo? Tal vez si furamos capaces de hacer algo tan dis tinto, de realizar una serie de acciones tan... compleja?... de forma que obtengamos conocimie nto que de otra forma hubiera sido imposible obtener, conocimiento que nos est "prohibido" ? Tal vez nuestras mentes conscientes sean capaces de hacer algo imposible para una mquina, pero tal vez sea al revs, por ejemplo, que ciertos sucesos slo puedan ser detectados por un algoritmo no consciente. Anlogamente, la "segunda fundacin" de Asimov evitaba el lenguaje porque utili zarlo supona una limitacin. Tal vez la forma de llegar a este conocimiento se a algo mucho ms sencillo pero no evidente. Se podr llegar a l mediante la meditacin, la cont emplacin o con algo as como la fe? La paradoja de la omnipotencia de Dios o el diablo sugiere que tal vez las pequeas criaturas s tengamos una autntica capacidad de control de nuestra propi a existencia, como en "La luna quieta" de Javier Negrete donde el protagonista salva su vida negando su falta de existencia y manteniendo su deseo de vivir. Tal vez el escepticismo cientfico es precisamente nuestra limitacin? Existen sucesos que slo ocurren cuando se cree por anticip ado en ellos? Existir conocimiento cierto que solo se puede adquirir si se presupone? El poder de la lgica... o su debilidad? Son realmente las paradojas excepciones a la regla? Por qu a veces expresan tan correctamente cosas que todo el mundo entiende, y en otros casos se dice que slo parecen profundas porque no tienen sentido? Veamos algunos ejemplos: "La vida es corta porque uno se da cuenta tarde" F.Tejedor. "Esta frase es mentira" "Esta frase no verbo" Douglas Hofstadter (o David Langford ? en "Gua del Dragonstopista galctico al campo de batalla estelar de Covenant en el lmite de Dune: odisea dos". Ultramar editores, 1989. "El barbero afeita a todos los que no se afeitan as mismos" Quin afeita al barbero? "Definamos dos tipos de conjuntos, los recu rsivos y los no-recursivos. Los recursivos se contienen a s mismos, es decir, un elemen to del conjunto es el propio conjunto. Un conjunto de sillas es no-recursivo. El conjunto de todos los conjuntos posibles es recursivo. Vamos a crear ahora un conjunto cuyos elementos sern todos los conjuntos no-recursivos" De qu tipo es este conjunto? "La espontaneidad no se improvisa" Enrique Vargas "No hay que ser dogmticos. Nunca" Esta es ma, creo "Que la tica no te impida hacer lo que est bien" "El fin no justifica los medios" [ Nota 6 ] Somos los hijos de la evolucin... o no

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Caminos paradjicos para la resolucin de problemas Somos los seres vivos = genes + ambiente, o hay algo ms? "El entorno nos inunda de informacin, nuestros genes nos dan ciertos im pulsos, pero no siempre actuamos segn esa informacin, no siempre obedecemos nuestros im pulsos innatos. Damos saltos. Sabemos lo que no puede saberse y luego nos pasamos la vida trat ando de justificar ese conoc imiento. S que lo que intento hacer es posible", en Hijos de La mente, de Orson Scott Card (Saga de Ender) En "Las nueve Revelaciones", en el captulo "Una cuestin de Energa", James Redfield sugiere: "[...] existe otra serie de fenmenos observables, ms sutiles, que no se pueden estudiar, o de hecho ni siquiera se puede decir que existan, si el investigador no prescinde de su escepticismo o no lo deja entre parntesis y prueba cualquier via posible para percibirlos" Podran existir problemas en los cuales la simple bsqueda de la solucin invalide sta. Problemas que no se resuelven si se pretende resolverlos. En cambio, tal vez se resuelvan por s mismos ante la inaccin, su rechazo, o indirectam ente. Esto ocurre por ejemplo, cuando la propia observacin, estudio o dedicacin al fenmeno invali da los resultados. Existe realmente este tipo de problemas? Por supuesto [ Nota 7 ] Tambin podra existir "conocimiento evolutivamente prohibido". El hecho de que los individuos que participan en la evolucin tengan conciencia del fenmeno de la evoluc in que opera sobre ellos mismos, afecta sin duda a la propia evoluc in Tal vez la puede llegar a anular? Por una parte el "conocimiento evolutivamente prohibido" puede ser algo que al ser conocido, limite la capacidad reproductiva del individuo que lo conoce, como los mtodos anticonceptivos. Pero no tenemos por qu referirnos siempr e a evolucin de seres vivos como animales o plantas. Tambin podran ser ideas (memes de Dawkins ) que por su propia naturaleza, a pesar de ser ciertas, no son capaces de reproducirse. Por ejemplo, un "mt odo perfecto y sencillo para no perder nunca jugando al mus" tiene pocas probabilidades de reproducirse en gran medida. Inicialmente el conocimiento se expandira entre los aficionados, pero cuando fuera conocido por muchos, el juego ya no tendra ningn inters y desaparecera. Cuando jugamos al mus, podemos informar de nu estras propias cartas a nuestro compaero, pero hemos de tener cuidado en hacerlo mediante se as, ocultas al resto de los jugadores. Est alguien jugando al mus con nosotros? Tendrn esta naturaleza los problemas "irresolubles" de la ciencia? Sistemas de referencia ltimos El mtodo inductivo y la fe cristiana (por ejemplo) tienen en comn que son sistemas de referencia que no se puede n deducir de otros. [ Nota 8 ] Las religiones, los sistemas filosficos, el mtodo cientfico y los sistemas ticos pueden ser explicados, pero no demostrados. Si se quiere, puede afirmarse que estos sistemas son la consecuencia de la aplicacin de unos princi pios, pero estos principios no pueden ser demostrados por otros. El lenguaje matemtico nos ofrece un paralelismo muy apropiado. La tarea del matemtico puro consiste en deducir teoremas a partir de hiptesi s postuladas o axiomas, sin tener en cuenta la cuestin de si los axiomas que se aceptan son verdaderos o no. La validez de una deduccin matemtica no depende del significado que pueda estar asociado a los trminos contenidos en los postulados, sino en la estructura de sus afirmacione s. Pero existe la imposibilidad de demostrar ciertos axiomas. Por ejemplo, gracias a la obra de Gauss, Bolyai, Lobachevsky y Riemann, se ha demostrado la imposibilidad de deducir de otros axiomas el axioma de las paralelas. Adems Cmo vamos a demostrar un axioma si no es con otro axioma?

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Estos sistemas de referencia no tienen un carct er de incompatibles. El hecho de ser indemostrables les otorga una gran flexib ilidad, obteniendo variantes y combinaciones con facilidad. Es posible ser creyente y cientfico. Es posible creer en un cdigo tico y aplicar otro. Es posible aplicar incesablemente la induccin, y sin embargo, desconfiar de ella. Ser posible poner a prueba modelos de refere ncia utilizando universos en mini atura? Se podra construir un modelo informtico de un sist ema de referencia que cambie su propio pasado, eliminando la limitacin de la irreversibilidad biolgica de los sentimientos y que no sea demasiado incompatible con las teoras actuales de la fsica? Comprometiendo la analoga Mediante la ciencia-ficcin, la vida artificial y la inteligencia artificial, creamos universos ficticios, realidades simuladas o imaginadas. Puede la nuestra ser una realidad creada, imaginada o controlada por otro ser superior? Es muy comn la analoga del cuerpo humano, incluido el cerebro, como hardware junto a la de la mente o el alma o ambas cosas como software En este caso algo muy parecido a la reencarnacin o a la inmortalidad se obtendra copiando el software en un nuevo hardware. Fijemos la etencin en una analoga similar a un nivel superior. Supongamos que es cierta la hiptesis de que todo nuestro universo sea un or denador (hardware); la evolucin puede ser entonces un programa (software) que se est ej ecutando en l. Pero, para qu? Tiene un objetivo este programa? Si existiera una intenciona lidad, la evolucin debera ser dirigida por esa intencionalidad, y por tanto el conjunto hard ware-software debera mostrar algunos aspectos "forzados" por esta intencionalidad, que se alejan de la "evolucin natural" de las cosas. Los signos de intencionalidad, si existieran, deberan encontrarse cosas omnipresentes y extraas, que no tendran por qu ser exactamente as: la gravedad, el tiempo, el azar, la propia evolucin con sus aparentes saltos de complejidad o la conciencia. En "El Chistoso", de Isaac Asimov la risa aparece como el mecanismo que alguien ha intro ducido en los humanos, mediante chistes, para estudiarnos. Una simulacin es una simplificacin en la que se sustituyen ciertos procesos por funciones de azar que representan de forma basta aquello que se est simplificando y que no se considera relevante para el objeto de estudio. Es el azar cuntico (nico azar verdadero detectado en nuestro universo) la funcin de azar de nuestra propia simulacin, el mayor nivel de detalle, por debajo del cual nada existe, de igual forma que en un ordenador nada existe a mayor detalle que el bit? Efectivamente, si hay algo sorprendente en nuestra realidad, algo que est y que perfectamente podra no estar. Algo que en realidad sobra y par ece que alguien lo ha tenido que poner ah. Ese algo es la existencia de seres vivos capaces de sentir placer y dolor, entidades identificadas que realmente gozan o sufren, aman, odian, tienen orgullo, compasin o celos. Cuando realizamos simulaciones de vida por ordenador, podemos asi gnar a cada agente una variable con un nmero llamada placer o dolor. Pero no es necesario que la entidad tenga realmente esas sensaciones para que se comporte como si las tuviera. Tal vez podamos construir algn da robots que se comporten como seres humanos, pero podremos hacer que sientan? No importa ahora la respuesta a esta pregunta, la cuestin es: aunque pudisemos, por qu hacerlo? Por qu lo ha hecho la naturaleza con nosotros? Una cosa es la vida artificial como imitacin de los procesos propios de la vida, y otra muy distinta es la recreacin de su esencia sensible, a la que evidentemente no hemos llegado. Real y simulado Desde el punto de vista reduccionista, podemos pe nsar que "la recreacin de su esencia" no es posible precisamente porque dicha esencia no existe, y la vida no es ms que sus procesos. Tal como comentaba cierto da mi amigo Vicent Castellar "Qu diferencia existe entre sumar uno

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ms uno y simular que se suma uno ms uno?" Ciertamente, es difcil de ver la diferencia. Si el universo fuese, en ltima instancia, descomponible en unidades mnimas de espacio y tiempo, todo el universo podra considerarse como un gran si stema formal. Que diferencia habra entre el universo real y otro universo copia del primer o? Que diferencia ha bra entre materia e informacin? No sera lo mismo tener una unidad mnima de materia en cierta posicin, que tener "algo" que se comportase como si fuera una unidad mnima de materia, en la misma posicin? Lo mismo podemos aplicar a un cuerpo humano, cerebro incluido. Que diferencia habra entre dos cuerpos as? (Adems de la ob via: que ambas copias a pesar de ser idnticas, o bien no ocupan el mismo lugar del espacio, o bien no se encuentran en el mismo tiempo) Seran dos personas o una? Otro planteam iento coherente es el solipsismo; pensar que slo existe uno mismo con sus sensaciones y sentimientos, siendo el resto una ficcin, parece improbable pero no es posible demostrar su falsedad. Al menos los sentimientos son reales Sin embargo, s existe una gran diferencia entre "me duele el estmago" y "simular que me duele el estmago" Aqu aparece un componente cuya simulaci n no puede considerar se equivalente. Hay algo que no se puede simular: el sentir. Tiene el sentimiento un origen evolutivo? Un rbol no tiene capacidad de sentir sensaciones (vamos a suponer esto), y en cambio una rana s. El placer, el dolor, etc. parecen muy buenos mecanism os de supervivencia, pero realmente no hacen falta si el ser vivo es capaz de comportarse "como si" los tuviera. La rana busca la comida, como el rbol la luz; ambos realizan las acciones correct as gracias a siglos de evolucin, aunque la rana s siente hambre y el rbol no. Por qu ha ocurrido esto con los animales? Los sentimientos probablemente sean mecanismos adicionales y potentes creados por y para los seres ms complejos, que se deben enfrentar con problemas muy distintos, por ejemplo, por el h echo de ser mviles. Pero realmente le es ms fcil y econmico a la naturaleza crear seres que realmente sienten, que seres que actan como si sintieran? El rbol aprende a nivel de especie, gracias a las mutaciones, recombinacin, a la supervivencia de los rboles ms fuertes y la muerte de los db iles. La rana tambin aprende a nivel de especie de igual forma, pero adems tiene un aprendizaje a nivel de individuo, del da a da. Los dolores provocados por el fro o el hambre son para la rana las pequeas "muertes" que producen aprendizaje, as como tambin lo producen los momentos de placer, como refuerzos positivos. Su cerebro es un generador de acciones al azar, as como una memoria de las acciones correctas y un asignador de sensaciones. La rana es esclava de su cer ebro, y el cerebro esclavo del cuerpo. Pero la rana no es ni su cuerpo ni su cerebro. Tal vez sea realmente ms fcil generar seres con sentimientos reales que simularlos. Pero a los programadores de vida artificial, al menos por ahora, no nos ocurre eso... ms bien al contrario. Al menos, si estamos generando seres vivos con sentimientos, no nos estamos dando cuenta de ello. Esto apoya la tesis de que no hay diferencia entr e ambas cosas, al menos a ciertos niveles. Es decir, si a la evolucin le ha sido posible crear seres sensibles a partir de seres insensibles, y para nosotros est siendo tan difcil, tal vez sea porque di cha clasificacin binaria de seres sea errnea, y sean todos sensibles, o ninguno, o todos en distinto grado. Tal vez el asignar un valor a una variable... que se corresponde con un punto de luz en la pantalla... sea ms que un smbolo. Tal vez para quien nos cre (si existe), nuestras vidas y sentimientos no te ngan existencia real, y nuestras sensaciones no sean mas que "impulsos elctricos". En cualquier caso, es sorprendente la existencia de sentimientos, y la posibilidad de que hayan sido creados a propsito no puede ignorarse alegre mente. Cuando hablo de la existencia de

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sentimientos no me refiero slo a los humanos. En realidad, de los nicos sentimientos de los que tenemos prueba es de los propios de cada uno. Todos los dems podran ser fingidos. Pero tanto los hombres como los animales dan buenas pruebas de tener sensaciones. [1] Herrn Gascn, M. de la (2001). Ciencia-ficcin, vida e inteligencia artificial. Buscando las grandes respuestas por el camino de la imaginacin REDcientfica. [ Volver ] [2] Director de la publicacin REDcientfica.com [ Volver ] [3] La ciencia-ficcin no es prediccin: es especulacin. Por lo general no pretende adivinar el futuro a partir de un presente conocido, sino especular con lo que podra suceder si se dieran determinadas condiciones. De hecho, hay muchos relatos de ciencia-ficcin situados en el presente o en el pasado. El autntico reto de la ciencia-ficcin es situarse en la frontera entre lo creble y lo increble, en un difcil compromiso. Las ideas desarrolladas deben estar "alejadas" de la realidad al mximo, es decir, deben ser todo lo "fantsticas" o "extravagantes" que sea posible. Sin embargo, no pueden dejar de estar justificadas, deben ser el desarrollo coherente de unos supuestos. Estas ideas acerca del objetivo que debe perseguir la ciencia-ficcin han sido tomadas de Carlo Frabetti que las desarrolla en las presentaciones de la "Segunda Seleccin" y "Quinta Seleccin" de antologas de ciencia-ficcin de la editorial Bruguera (si, aquellos maravillosos libros ahora amarillentos, con el dibujo de un mounstruito en la portada). [ Volver ] [4] La idea de interpretar el mundo material (o real) como el sueo de un gigante no es en absoluto nueva y es muy similar a la interpretacin -ms actual, pero con el mismo fondode la realidad como una simulacin en un superordenador, del universo como una "superprobeta" en un superlaboratorio. Algunos ejemplos de esta visin se encuentran en el libro "Misterio en la Isla de Tkland", en la "Gua del Autoestopista Galctico"; en los versos de "La vida es sueo" de Caldern de la Barca y en los autmatas de Fredkin. Recientemente han surgido multitud de pelculas que juegan con el concepto de realidad: "Abre los ojos", "Matrix", "El show de Truman" y "La esfera". Sobre Fredkin es posible consultar estos documentos: "Breves muestras de las ideas de Fredkin" "Alma digital" y "Digital Philosophy" "Misterio en la Isla de Tkland" y "Gua del Autoestopista Galctico" proponen una realidad creada por otro ser, e implcita o explcitamente, la posibilidad de series de niveles de realidad: un gigante que suea un mundo, y en ese mundo otro gigante que suea un mundo, etc. "El show de Truman" exagera la visin de una sociedad de consumidores que hartos de su propia vida, intenta llenarla con el conocimiento de otras, reales o ficticias; desde el punto de vista del protagonista, plantea el mismo tema que "La vida es sueo", "Abre los ojos", y "Matrix": la incapacidad de determinar qu es real. La esfera de "La esfera" proporciona al que ha entrado en ella la capacidad de que sus pensamientos se conviertan en realidad. La realidad es modificada (ms bien, creada) con la imaginacin. Pesadillas de todo tipo surgen de las atormentadas mentes de los humanos, incapaces de controlar sus deseos y pensamientos. En este caso, el distanciamiento de la realidad ofrece una visin a propsito exagerada de una paradoja actual: la libertad para viajar, para comprar; la enorme oferta cultural; en definitiva la siempre creciente diversidad de opciones que existen en las ciudades, y sin embargo, el escaso aprovechamiento, la indecisin, la saturacin por informacin, la soledad y el hasto que todo esto puede producir. Suea el rey que es rey, y vive con este engao mandando,

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disponiendo y gobernando; y este aplauso que recibe prestado, en el viento escribe; y en cenizas le convierte la muerte (desdicha fuerte!); que hay quien intente reinar, viendo que ha de despertar en el sueo de la muerte? Suea el rico en su riqueza, que ms cuidado le ofrece; suea el pobre que padece su miseria y su pobreza; suea el que a medrar empieza, suea el que afana y pretende, suea el que agravia y ofende, y en el mundo, en conclusin, todos suean lo que son, aunque ninguno lo entiende. Yo sueo que estoy aqu destas prisiones cargado, y so que en otro estado ms lisonjero me v. Qu es la vida? Un frenes Qu es la vida? Una ilusin, una sombra, una ficcin, y el mayor bien es pequeo; que toda la vida es sueo, y los sueos, sueos son. La serie "Gua del Autoestopista Galctico", de Douglas Adams es una de las ms divertidas y completas referencias de este tipo. En este caso, la Tierra es un super-ordenador compuesto, entre otras, por piezas vivas, como los animales y el hombre, y no slo eso, sino que adems el ordenador tiene la misin de descubrir el sentido de la vida... y lo consigue! [ Volver ] [5] "La distancia es una mierda, A quin se le ocurri crear esa magnitud?" (Ender) Imaginemos que el universo es como la ejecucin de un programa de ordenador. Es decir, imaginemos que todo el universo es como una pantalla de ordenador, en la que existen puntos de luz que pueden estar apagados o encendidos. Llammosles materia y vaco. Supongamos que distintas configuraciones espaciales de materia y vaco producen diferentes compuestos o elementos, con distintas propiedades, que a su vez se agrupan en otros y as sucesivamente. Imaginemos que nosotros mismos somos un conjunto de puntos de luz (o de materia) y que nos movemos por el espacio de la misma forma en que se mueve un grfico por una pantalla de ordenador: aparecen algunos puntos y desaparecen otros, de forma que se obtiene la sensacin de que el objeto completo se desplaza por la pantalla (universo). Pensemos ahora en el programa de ordenador que gracias a un hardware gestiona estos "grficos". Deber existir una velocidad mxima a la que estos grficos (nosotros) puedan desplazarse por la pantalla (universo). En nuestro universo s existe esa velocidad: la velocidad de la luz. Esta analoga se fundamenta en la suposicin de un universo discreto. Entre un instante y otro existen infinitos instantes? Entre un punto y otro existen verdaderamente infinitos puntos?

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Realmente, es difcil creer que cuando movemo s uno de nuestros dedos de una posicin a otra, ste pasa por un nmero infinito de posiciones in termedias, permaneciendo en cada una de ellas un tiempo infinitesimal. A m me resulta ms fcil creer que la materia, para moverse, aparece y desaparece repetidamente, permaneciendo en cad a posicin un pequeo tiempo determinado, y trasladndose cada vez una cierta distancia tambin discreta, no infinitesimal. No se trata slo de no ser capaces de dividir la materia indefinida mente (si pidiramos estar indefinidamente hacindolo), sino de que esa unidad mnima de materia slo pueda encontrarse en posiciones discretas e inmutable durante unidades mnimas de tiempo. El filsofo griego Zenn deba pensar lo mismo cuando desarrollo sus paradojas (o aporas), en torno al movimiento, como la de Aquiles que nunca alcanza a la tortuga o la de la flecha. Zenn neg la posibilidad del movimiento de una flech a en vuelo, ya que en cada instante la flecha aparece "congelada". Efectivamente, si la flec ha tuviera que recorrer un nmero infinito de posiciones intermedias, la flecha nunca podra moverse. "Si puede", -dice entonces el matemtico-. "Una flecha puede recorrer infinitas pos iciones intermedias, con la condicin de que nicamente se detenga un tiempo infinitesimal en cada una de las posiciones". Cierto, pero son el infinito y el infinitesimal conceptos reales de nuestro unive rso, o tan solo abstracciones que describen otros posibles universo s que nuestro limitado razonamiento confunde con el nuestro? Pudiera parecer que nuestra fsica no requiere de estos infinitos e infinitesimales, pero no es as. Suponer un universo discreto en posicin y tiemp o conlleva algunos problemas desde nuestra lgica. Uno de ellos es el de cul es la forma y la distribucin espacial de estas unidades mnimas de posicin. Si existiera una organizacin en forma de rejilla no debera ser beneficiado el movimiento en diagonal (o penalizado en el caso de permitir 4 direcciones en vez de 8, en una simplificacin en 2D)? Existir alguna organizacin en tres o N dimensiones donde la media de la distancia recorrida en el movimiento rec tilneo a travs de un mismo nmero de unidades mnimas de espacio sea similar, para distancias re lativamente grandes, independientemente de la direccin elegida? Tal vez un desorden aleatorio de colocacin de estas unidades mnimas de espacio y sus interconexiones? Tal vez el en foque sea incorrecto, y no sea necesario seguir ninguna regla, ya que si estamos diseando el espacio por qu basarnos en l? Partiendo de la hiptesis del universo discreto, se puede llegar a obtener la relacin entre la unidad mnima de longitud y la unidad mnima de tiempo (hay quien lo llama tick ), para esta interpretacin del universo. Vemoslo con un ejemplo. Supongamos que queremos representar en un ordenador el movimiento de un punto en forma de tiro parablico. Para ello, podramos programar una serie de acciones como la siguiente: 1. Dar valores a los parmetros que definen el movimiento 2. Calcular el primer punto a dibujar 3. Mostrar dicho punto en pantalla 4. Calcular el prximo punto a dibujar 5. Borrar de la pantalla el anterior punto y mostrar el nuevo 6. Volver al paso 4.y as sucesivamente. Las pantallas de ordenador estn formadas por puntos luminosos muy pequeos, pero no infinitamente pequeos. Las secuencias de rdenes de borrar y dibujar puntos no se pueden ejecutar a una velocidad infinita. Cuando se decide presentar un punto en pantalla, existir un tiempo mnimo durante el cual el punto deber aparecer en la pantalla, que es el intervalo entre dos ordenes de este tipo ejecutadas a la mxima velocidad.

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Esta pantalla es ahora un sistema que posee una unidad mnima de espacio y de tiempo. El movimiento ms rpido que se podr represen tar es aquel en el que la pantalla genere posiciones para ese punto a su mxima frecuencia, in capaz de trabajar ms rpido. Esta velocidad marcar el lmite representable. Las velocida des mayores que esa no se podrn representar en la pantalla, siempre que mantengamo s la norma de que un punto que va ya de A a B, ha de recorrer todas las posiciones intermedias que com ponen el recorrido que lleva de A a B. Podemos llegar a calcular aproximadamente dich a velocidad. Supongamos que ya la hemos calculado y le llamamos c. Un punto que se mueva a la velocidad c recorre un punto en el mnimo tiempo posible. Dicho tiempo ser la unidad mnima de tiempo (o tick) de l sistema (umt). Es imposible que suceda algo (se muestre un punto) durante un tiempo menor que umt. Por otra parte, el punto constituye la unidad mnima de longitud en el sistema (uml). Resulta que la velocidad mxima representable es: Supongamos que: Entonces, tenemos Con lo que, sabiendo la unidad mnima de longi tud, en Kilmetros, podramos obtener la unidad mnima de tiempo, en segundos. Hasta ahora se ha hablado de puntos (materia) co mo los objetos que se desplazan por la pantalla, y de posiciones (espacio) como cada uno de los posibles lugares en los que puede encontrarse un punto. En la analoga, los puntos pueden ser materia, en erga, etc. La pantalla es el espacio de 3 dimensiones (o ms) o el espacio-tiempo de n di mensiones. Puede ser posible que dos puntos ocupen la misma posicin, y se podran asignar propiedades a las posiciones en funcin de su contenido u otros criterios. Pensemos ahora en un punto (materia) desplazndose por la pantalla (espacio). Existe un pequeo tiempo que se pierde desde el momento en que el programa borra un punto hasta que lo vuelve a dibujar. Y ahora pongmonos en el lugar del punto. Desde que nos borran hasta que nos vuelven a dibujar No existimos! Pe ro esto a los puntos no les importa realmente, ya que durante ese tiempo, ya que no existen, no son capaces de percibir su no-existencia. Con un sistema as, un movimiento lento supondr a un menor nmero de acciones de dibujar y borrar que un movimiento rpido. Como consecuen cia de esto, un punto que se mueva lentamente se encontrar representado de forma visible en la pantalla un tiempo mayor que otro que se translade ms rpidamente. Por ejemplo, puede que un punto rpido haya sido borrado y dibujado tres veces mientras que un punto lento an no se ha movido de su sitio, y por tanto ha permanecido todo el tiempo en la pantalla. Ahora, aunque parezca difcil, hagamos el esfue rzo de imaginarnos que somos uno de esos puntos y nos encontramos desplazndonos por el espacio. Podemos suponer que los puntos envejecen nicamente durante el tiempo en que se encuentran dibujados en la pantalla -el resto del tiempo, no existen-, de forma que si dos puntos parten de la misma posicin y se mueven a velocidades diferentes, retornando al lugar de partida, se pueden encontrar con la siguiente situacin:

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Punto lento: Caramba, que joven te veo! Cmo has hecho para mantenerte as, si fuimos creados a la vez? Punto rpido: ...ya sabes, viajo mucho... Una forma de superar la barrera de la velocidad mxima a la que se puede mover un punto es precisamente modificando la regla que define cmo se debe representar, es decir, haciendo que sea posible moverse por la pantalla sin tener que representar el punto en cada una de las posiciones intermedias por las que pasa, sino por ejemplo, solamente una de cada dos, o incluso nicamente la posicin origen y la posicin destino. [ Volver ] [6] Esta es otra versin de la anterior. La afirmacin, elevada a la categora de axioma, se convierte en un medio (una herramienta para la demostracin de teoremas), por lo que no es justificable segn que medios, es decir, no es aplicable "El fin no justifica los medios" cuando al hacerlo, los medios no son correctos, o lo que es lo mismo, no es aplicable "El fin no justifica los medios" cuando no est bien hacerlo. Ms juegos de palabras: "No soy consciente de nada de lo que me ocurre" "Soy tan inteligente que no me puedo engaar a m mismo" "Soy tan inteligente que me puedo engaar a m mismo" "Soy tan tonto que me puedo engaar a m mismo" "Soy tan tonto que no me puedo engaar a m mismo" "...y ya que as me miris, miradme al menos" Igualmente sugerentes son las interferencias entre niveles de significacin. Por ejemplo, hay un caso en el que ~~A es distinto a A: A = "Esta frase tiene seis palabras" A es falso, luego ~A debera ser cierto. pero al negar A tenemos ~A = "Esta frase no tiene seis palabras" y sin embargo ~A es cierto [...] Haba una vez dos monjes que paseaban por el jardn de un monasterio taosta. De pronto uno de los dos vio en el suelo un caracol que se cruzaba en su camino. Su compaero estaba a punto de aplastarlo sin darse cuenta cuando le contuvo a tiempo. Agachndose, recogi al animal. "Mira, hemos estado a punto de matar este caracol, y este animal representa una vida y, a travs de ella, un destino que debe proseguir. Este caracol debe sobrevivir y continuar sus ciclos de reencarnacin." Y delicadamente volvi a dejar el caracol entre la hierba. "Inconsciente!", exclam furioso el otro monje. Salvando a este estpido caracol pones en peligro todas las lechugas que nuestro jardinero cultiva con tanto cuidado. Por salvar no s qu vida destruyes el trabajo de uno de nuestros hermanos. Los dos discutieron entonces bajo la mirada curiosa de otro monje que por all pasaba. Como no llegaban a ponerse de acuerdo, el primer monje propuso: "Vamos a contarle este caso al gran sacerdote, el ser lo bastante sabio para decidir quien de nosotros dos tiene la razn." Se dirigieron entonces al gran sacerdote, seguidos siempre por el tercer monje, a quien haba intrigado el caso. El primer monje cont que haba salvado un caracol y por tanto haba preservado una vida sagrada, que contena miles de otras existencias futuras o pasadas. El gran

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sacerdote lo escuch, movi la cabeza, y luego dijo: "Has hecho lo que convena hacer. Has hecho bien". El segundo monje di un brinco. "Cmo? Salvar a un caracol devorador de ensaladas y devastador de verduras es bueno? Al contrario, haba que aplastar al caracol y proteger as ese huerto gracias al cual tenemos todos los das buenas cosas para comer. El gran sacerdote escuch, movi la cabeza y dijo "Es verdad. Es lo que convendra haber hecho. Tienes razn." El tercer monje, que haba permanecido en silencio hasta entonces, se adelant. "Pero si sus puntos de vista son diametralmente opuestos! Cmo pueden tener razn los dos?" El gran sacerdote mir largamente al tercer interlocutor. Reflexion, movi la cabeza y dijo: "Es verdad. Tambin t tienes razn." Tomado de Bernard Werber. "El da de las hormigas". Ed Plaza & Janes. 1994. [ Volver ] [7] Acaso no ocurre que es ms fcil comenzar una relacin de amistad cuando uno se muestra poco interesado en ello? Una forma bien sencilla de conseguir mostrarse poco interesado es precisamente estar realmente poco interesado. [..] La naturaleza humana es de tal condicin que da su simpata con mayor facilidad precisamente a quienes con menor ahnco la demandan. (Erich Fromm). Tambin es conocido que quien intente parecer elegante o sofisticado nunca lo conseguir. Otro ejemplo de este tipo de problemas es el siguiente: tratar de encontrar la distribucin optima de tiempo de descanso en relacin con el tiempo de trabajo de forma que se obtenga el mximo resultado en el trabajo invirtiendo el mnimo tiempo en descansar. Si uno se atosiga a s mismo experimentando y controlando distintas posibilidades, probablemente no descansar lo suficiente o necesite un tiempo excesivo, dada la carga extra que supone estudiarse a s mismo durante el descanso. En cambio, si cuando nos sentimos agotados, simplemente paramos un rato a descansar hasta que llegue por si solo el aburrimiento, es muy probable que hayamos dado con la solucin ptima al problema. Muy similar a este ejemplo es el hipottico problema de conseguir respirar en ciclos cuya duracin sea la ms espontnea posible. En este caso, fijar la atencin en el problema slo podra apartarnos de la solucin. Como cuando algo nos deslumbra, conduciendo por una carretera: la mejor forma de ver bien aquello en lo que queremos fijar la atencin es precisamente no mirarlo directamente. Podra parecer ste un planteamiento absurdo: si no hay que fijar la atencin, no se fija. Si no hay que hacer nada, es sencillo: no se hace nada. Pero hay multitud de casos en los que la espontaneidad es un beneficio muy difcil de conseguir. Por ejemplo, cuando nos estn fotografiando, o en una entrevista de trabajo. En el mundo de los negocios ocurre algo similar y paradjico: a la hora de comprar o vender es mucho ms fcil obtener precios ventajosos cuando en realidad no nos importa demasiado el artculo que compramos ("de todas formas no nos haca falta"), o el dinero que recibimos por venderlo ("en realidad no estamos muy seguros de querer venderlo"). La paradoja est en que, en estas situaciones (cuando tenemos poco inters en comprar o en vender), aunque gracias a esa actitud, obtengamos facilidades para "objetivamente" estar realizando una transaccin en condiciones favorables (a un precio ms barato o ms caro respectivamente), si "subjetivamente" no queramos comprar o vender por qu hacerlo? Una paradoja similar es el que se da en el dilema del prisionero a una sola partida, jugado por dos jugadores racionales. Se entiende por jugadores racionales aquellos jugadores inteligentes que entienden perfectamente el juego, suponen al otro jugador tambin racional, y deciden la accin ms ventajosa para ellos mismos con estos supuestos. Con jugadores as se obtienen peores resultados para ambos jugadores, que en el mismo juego jugado por dos jugadores simultneamente irracionales (no racionales) y que irracionalmente eligen ambos precisamente la opcin contraria a la que deberan elegir si fueran racionales. La pareja que acte irracionalmente obtendr mayores beneficios que la pareja racional. El mximo beneficio slo se puede obtener siendo irracional. [ Volver ]

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[8] Como puntualizacin, en mi opinin la induccin podemos interpretarla como un caso particular de un concepto aun ms simple y poderoso para el que no encuentro una denominacin adecuada, tal vez se podra llamar el principio de la homogeneidad, de la redundancia o de la compresibilidad, segn el cual cualquier cosa o suceso existente debe tener alguna uniformidad. Esta cierta uniformidad es la que, si dicho objeto fuese interpretado nicamente como informacin, permitira comprimirlo sin perder por ello sus propiedades. Es decir, que todo objeto o suceso debe ser en algn aspecto redundante, estable, (o ser recurrente, o compresible, o poseer una inercia) de forma que dicha estabilidad permita que el objeto sea identificado como tal. No se trata de que un observador identifique el objeto para que ste adquiera existencia -aunque podra ser necesario-, sino de que no parece que tenga sentido reconocer la existencia de un supuesto objeto sobre el cual ningn observador ser nunca capaz de realizar una observacin, y con el que es imposible interactuar, ya que no existe ningn aspecto uniforme relativo a ese objeto que pueda hacer que el objeto pueda ser reconocido como tal (como contraposicin a observar caos o a interactuar con otra cosa, pero no con ese objeto). Intentar explicarlo con un ejemplo. Los informticos son capaces de crear algoritmos capaces de tomar una imagen de un rbol en un formato llamado mapa de bits, y comprimirla en un archivo informtico de menor tamao, sin perder por ello calidad, gracias a que los programas compresores encuentran regularidades en las imgenes. Pero al comprimir al imagen perdemos el rbol. No hay forma de ver el rbol sin descomprimir la imagen. Al perder regularidad, el objeto ha perdido la entidad de rbol -aunque se trata de algo reversible en este caso-. [ Volver ] "Siento, luego existo" representa mejor la idea de lo que se quiere expresar con "Pienso, luego existo". La nica existencia de la que podemos estar totalmente seguros es la de las propias sensaciones y por tanto la del yo sensible, cada uno del suyo. Por supuesto que despus de esto hay multitud de hechos de los que podemos estar razonablemente seguros, pero no totalmente y prueba de ello son las pesadillas producidas en los sueos, en las que nos encontramos subjetiva y razonablemente seguros de la existencia de hechos que demuestran ser falsos (pero no as las sensaciones recibidas). Por otra parte, las sensaciones son algo completamente indiferente desde el punto de vista evolutivo. No hay ninguna razn para que la naturaleza necesite que los seres sientan, basta con que todos se comportasen como si sintieran. En resumen, de los muchos posibles y existentes, el plano de realidad donde nos movemos, nuestro autntico entorno, que es el de los sentimientos o sensaciones, es ajeno al resto, es extrao, artificial, parece colocado de una forma arbitraria en la jerarqua. El problema de la mquina replicante Sigue pendiente el problema relativo a qu ocurrira si fuese posible hacer una copia de un ser vivo sensible hasta el nivel de detalle que se considere significativo (celular, molecular, atmico,...) Una vez hecha la copia, seran dos individuos o uno slo? Si esto me ocurre a m quin sera "yo"? Podra servir como mtodo para viajar a grandes distancias, tal como ha sido descrito en muchos relatos de ciencia-ficcin, entre ellos en "Estacin de trnsito" de Simak, pero cul sera "yo"? "Yo" o la copia? [ Nota 9 ] Aventurando una explicacin... Hay una hiptesis que en caso de ser cierta ofrecera una solucin bastante satisfactoria a esta y a otras preguntas. Supongamos que el hecho de estar vivo (como ser vivo sensible) es el resultado de una combinacin material. Nuestro cuerpo es como un robot o como un programa informtico, que por su estructura -ya sea directamente, debido a esta misma estructura, ya sea porque esta

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estructura invoca a otro componente sobrenatural-, el resultado es que surge una entidad sensible, surge un "yo" que es capaz de sentir placer, dolor, tristeza, alegra etc. La anterior es una hiptesis aceptada y discutida (monismo emergentista), pero vamos a aadirle el siguiente matiz: la generacin de la existencia de ese "yo" sensible a partir de la estructura material no es continua, sino que se produce intermitentemente, por medio de pulsaciones, a una frecuencia tan rpida (es d ecir, con un intervalo tan pequeo entre una y otra) que se obtiene la ilusin de la existencia de un "yo" con tnuo, cuando lo que existen son millones y millones de entidades sensibles, que comparten recuerdos, y que nacen y mueren casi instantneamente. Pude parecer difcil de aceptar. Si siempre me siento vivo y siempre me siento "yo" cmo voy a aceptar que ese yo han sido diferentes yoes? Primero aceptemos que los yoes pasados no existen; existieron pero ahora son historia. Es to es casi humorstico. Miles de canciones de moda nos lo recuerdan: el pasado es aquello que se fue. El pasado no existe. El futuro es aquello que vendr. Pero an no ha llegado. Slo el presente existe. El presente es para siempre Bien, el presente existe, es lo nico que existe. Recordmoslo. Sintmonos vivos. Ahora. Recordemos lo que sentamos antes, hace un segundo, hace un ao. Ahora no lo sentimos. Ahora slo tenemos el recuerdo. "Yo" es "ahora". El pasado creo que fui yo, pero no puedo estar seguro, tal vez lo so, tal vez me di un golpe en la cabeza. Heinlein propone, creo que en "El gato que atraviesa las paredes", una anestesi a que no quita el dolor, sino el recuerdo del dolor. El paciente est continuamente sufriendo pero olvidando que sufre. El sentimiento pasado es tan ajeno a nosotros que podramos pensar que fue de otra persona. Podra no ocurrir; podra ser que el yo sensibl e tuviese una existencia continua a travs del tiempo, de hecho es lo que aparentemente oc urre. Lo que se plantea aqu es la hiptesis contraria: que existen interrupciones. La hiptesi s es aceptable, concuerda con la experiencia, ya que en cualquier caso estamos desconectados del pasado. El "yo" real es como un punto que se desplaza por la lnea de la vida. Lo que aqu se propone es que ese punto se desplaza a saltos en vez de continuamente. Segn esta hiptesis, cuando una persona dice que quiere vivir y que quiere unas lentejas con chorizo, se refiere a su yo de ahora, no al de hace una semana. Pero la semana que viene, el yo que "quiere vivir" y quiere un estofado ser uno nuevo, no el de ahora. De hecho, mi "yo" de la semana pasada ya no existe. Segn esta hiptesis, yo mismo podra pasarme un minuto entero sintiendo que quiero vivir, pero durante ese minut o, los seres que expresaran ese sentimiento seran cada vez uno distinto, aunque por compar tir la memoria histrica, unos tendran la sensacin de ser continuacin de otros, y en cada momento, el ltimo de todos ellos hablara de "yo" para referirse a toda la serie, debido a su memoria, aunque el autntico "yo" slo tenga existencia durante un instante. Si esto fuera cierto, se solucionaran multitud de problemas. En el caso de la replicacin de un ser vivo, obtendramos dos nuevos seres vivos, am bos con el mismo derecho a afirmar que son el autntico original, porque en realidad ninguno lo es. En cuanto a su "yo sensible", ambos seran de reciente creacin, como absolutamente todos. La muerte del cuerpo perdera su sentido trgico. Podra tener sentido prolongar los instantes de vida (mediante drogas? Cada ser vivo vivir a una frecuencia distinta? Los seres ms sensibles poseern periodos mayores?). Pero la muerte del cuerpo sera una muerte ms, insignificante.

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El suicidio sera absurdo, ya que cont nuamente estamos muriendo y naciendo como seres nuevos. La venganza de las afrentas tambin. La previsin del propio futuro sera un caso de solidaridad con las nuevas entidades sensibles futuras. Trabajar por uno mismo sera sustancialmente equivalente a trabajar por cualquier otro ser vivo sensible. El intento de prolongar la vida propia sera equivalente al intento de prolongar la vida del vecino: la diferencia entre mi yo de ahora y mi yo de de ntro de un segundo sera tan esencial como la diferencia entre mi yo de ahora y el de mi vecino, slo cambiaran los recuerdos. Todos los seres vivos tendran una cierta equivalencia. En realidad, desaparece el "yo". Veo esta como una va "cientificista" para la des-egotizacin que Agustn de la Herrn propone en su libro "La conciencia humana. Hacia una educacin transpersonal", para obtener grados de conciencia elevados. Creo recordar vagamente textos orientales que expresan de otra forma una idea similar, en lnea con Teilhard de Chardin Lo que conocemos por "yo" no existe y esta aceptacin nos liberar de una pesada carga, unindonos al resto de seres vivos. Aquello de lo que est compuesto mi "yo" es esencialmente lo mismo para m que para mi vecino. Yo soy el y el es yo. Sigamos con la analoga Una vez solucionado el problema de la mquina replicante con una hiptesis satisfactoria (aceptable por ahora), volvamos a la posibilidad de nuestra realidad como una simulacin. Es posible que "El Programador" est esperando que su simulacin de vida artificial llegue a algn punto, llegado el cual tal vez se comunique con las entidades, tal vez apague el ordenador... La evolucin es un proceso maravilloso, pero a la vez doloroso, cruel, un juego trucado en el que todos pierden, donde no puede existir la vida sin la muerte, en el que los seres individuales no tienen valor por s mismos, sino slo como parte de un proceso. Algo que tienen en comn todos los seres vivos es su lucha por seguir estando vivos, un irrazonado instinto de conservacin. Tiene algn lmite este instinto? Puede este deseo provocar un aumento de complejidad, de forma que se cree una entidad de nivel superior de mayor complejidad y longevidad? Cierto da, en la evolucin, los seres unicelulares se transformaron en pluricelulares. Puede una clula soar con ser msculo? Puede una hormiga querer ser hormiguero? Podremos nosotros algn da convertirnos en una entidad de nivel superior? En un planeta vivo? En un universo vivo? En GAIA? El universo (la existencia de algo, materia, ener ga), la vida (mas bien, la consciencia) y la inteligencia parecen fenmenos improbables. Pero con azar, espacio y tiempo suficientes, se pueden generar las "molculas repr oductoras", que unidas a la fuerza de la evolucin, tal como explica Richard Dawkins en "El gen egosta", originan la vida tal como la conocemos. Por qu nuestro universo ha de ser una simu lacin en otro universo superior? No puede existir simplemente, y ya est? Si la evoluc in nos ha creado a nosotros, y nosotros hemos creado simulaciones No es lgico pensar que si dejamos funcionando el tiempo suficiente a nuestras simulaciones, tambin ellas crearn sus propias simulaciones? Precisamente eso es lo que hace un programa de ajedrez cuando busca el mejor movimiento intentando predecir las distintas situaciones con las que puede encontrarse en el futuro. Por otra parte, si existe una sucesin de simulaciones "autodevorables" por qu hemos de vivir nosotros en la de mayor nivel?

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Que es "real"? Existen otros indicios relativos a que la con cepcin que distingue entre un universo real y todos los imaginables universos simblicos inex istentes no es adecuada, y en cambio, todos los universos tienen la capacidad de ser reales, debi do a que la "realidad" de un universo es una propiedad subjetiva asignada instantneamente por los objetos que habitan en l. Es decir, segn esta hiptesis, es cierto que "Universo solo hay uno, el resto son universos inexistentes", pero esto slo es cierto para nosotros humanos, es un caso particular (en incluso el universo real para los humanos no es el material, sino otro, pero esto lo explico ms adelante). En cambio, para los objetos lgicos de los otros universos, el suyo propio tambin es un universo real. Intuitivamente, sera algo as como decir que "Nuestro universo es tan real para nosotros como el universo de mi mente es real para una idea que habita en l". Otra forma de verlo: existe una jerarqua de realidades, unas contenidas dentro de otras, todas ellas simuladas o ficticias, excepto una de ellas Cual? Decidir cual de los niveles es el autntico depende de en cual de ellos nos enc ontremos: el nuestro siempre ser el real. La "realidad" de algo es un atributo asignado subjetiv amente, otorgado por el derecho que nos da la sensibilidad de nuestra propia realidad. Que es "vivo"? Voy a intentar explicar estos indicios relativos a lo que es "real" intentando definir lo que es "vivo". Yo definira la Vida Artificial como el intento por parte del Hombre, de crear vida, o algo parecido a la vida, mediante la combinaci n de smbolos (datos) y procesos de smbolos (programas) independientemente del soporte fsico de estos smbolos y procesos. La hiptesis que subyace a esto es que la vida es una propied ad independiente del soporte fsico, es una consecuencia de una configuracin cuyos elemen tos componentes pueden ser fsicos o lgicos. En la Vida Artificial se intenta confirmar o refutar esta hiptesis. Si fuera cierta, esto supondra que la vida no existe como algo fsico, o ms sencillamente, que no existe, simplemente acta como si existiera, es una pr opiedad del universo simblico, que no existe realmente. Tambin, desde ese punto de vista, las personas como tales no existen, es decir, Manuel de la Herrn es el nombre que asignamos a un conjunto de partculas fsicas, el YO es un concepto del universo simblico y por tanto no existe. En cambio, si la hiptesis no fuera cierta, la vi da estara basada en algo fsico. Existira algn tipo de materia especial que sera la causante de la vida. Tambin podr an darse los dos casos, esto es, que la vida slo fuera posible a partir de cierto tipo de materia fsica (carbono, por ejemplo), ms una configuracin lgica de esa materia. En cualquier caso, estamos hablando de descubrir los requisitos para la vida Pero se puede saber que es la vida? Bien, para responder a esto hay que volver a la idea principal: si definimos la vida como procesos (nacimiento, muerte, reproduccin, interaccin con el entorno, reduccin de entropa,...) es evidente que la vida es independiente del soporte fsico. La mayora de la investigacin en vida artif icial interpreta la vida como procesos, e implcitamente plantea el asunto de la siguiente forma: "Si la vida son procesos, este programita es un ejemplo de vida". En el progr ama se ven bichos que cooperan, se reproducen, mueren, pelean, etc. Con esto parece que se soluciona el problema, pero en realidad solamente hemos solucionado la parte ms fcil. De hecho, le muestras a alguien el programita y le dices: "Mira, un ejemplo de vida artificial, esos bichos que ves en la pa ntalla, estan vivos". Entonces la otra persona te dice "Si, pero no creers que eso es realmente vida, verdad?"

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Es decir, la vida como procesos es un concepto muy til para describir ciertas propiedades simblicas, pero existen otras ideas para las que la gente tambin utiliza la palabra "vida". A que se refieren realmente? Vamos al fondo de la cuestin: cada uno de nosotros tiene un YO. Tal vez ese YO no exista realmente o tal vez s. En cualquier caso, se comporta como si existiera. Nos gustara saber en que consiste es e YO, cual es su causa, que requisitos tiene, cul es la causa de que aparentemente se pierda (muerte) etc. son asuntos interesantes para todos. El YO es capaz de sentir placer, dolor, y otro tipo de sensaciones (envidia, deseo, celos, paz...) Segn algunos investigadores, el placer podra no existir y todas las sensaciones podran ser distintos tipos de dolor (vease Juregui ). En cualquier caso, el YO es capaz de sentir sensaciones. Aqu viene lo bueno: segn la hiptesis reduccioni sta que admite un slo universo real, el YO no existe, y por tanto las sensaciones del YO tampoco. Pero de hecho los humanos (al menos yo por lo menos) sentimos cosas y no dudamos de su veracidad. Las sensaciones son bien reales. La conclusin a la que me lleva esto es que los YOs, las individualidades, son entidades simblicas pero reales que surgen a partir de ciertas configuraciones y/o propiedades de la materia. Nosotros (nuestros YOs) no existimos en el universo material, ste est por debajo de nosotros. Los seres vivos sensibles somos objetos reales de un universo real superior al material. El universo material es el que es irreal, no existe. Al menos, para nosotros, no existe, porque es inferior. Pero bien que podra existir para las partculas de materia que lo forman. Resumiendo: hay una contradiccin entre: "la mate ria es real y el resto no" (idea terriblemente extendida, debe ser por la cantidad de veces que nos chocamos con la materia) y "nuestros sentimientos son reales y no son materia" (no tan extendida, debido tal vez a que las sensaciones recibidas cuando nos chocamos con los sentimientos son tan fuertes que no nos permiten reflexionar sobre ellas mientras las disfrutamos o sufrimos) El hecho de que las formas de vida tengan un comportamiento que de alguna forma les facilita el seguir vivas, o el producir nueva vida es una perogrullada. Lo vivo tiende a seguir vivo, o al menos, a crear tanta o ms vida a su alrededor Si no, se muere. Un grupo de entidades vivas no tiende, en conjunto, y con una cierta probabilidad alta, a la muerte, ya que si as lo hicieran, probablemente ya hubieran muerto y no estaramos hablando de ellas. Lo ms probable es que tengan un comportamiento (el grupo, en conjunto) que siga produciendo vida. Cmo tender a la vida? Cmo seguir produc iendo vida? La forma ms evidente es la reproduccin, creando seres a la imagen de los progenitores. Pero hay otras formas de incrementar la vida del conjunto: el crecimiento. No necesariamente tienen que sobrevivir individuos, basta con que la vida se transmita y se mantenga en conjunto. El conj unto puede convertirse (no sabemos cmo, pero ya ha ocurrido antes) en otro ser vivo, en un meta-ser, que emerge, consciente, y con instinto de supervivencia. Podemos continuar el razonamien to, y ahora, el conjunto de los meta-seres es ahora el que debe mantenerse vivo, creando meta -meta-seres, y as indefinidamente. Dado un ser vivo cualquiera qu probabilidad hay de que no est compuesto por otros? Que probabilidad hay de que no forme parte de otros? Concluyendo... Existen diversos niveles de anlisis, abstraccin o detalle a la hora de analizar el universo: cuntico, atmico, molecular, celular, orgnico individual, grupal... La "realidad" de un nivel

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siempre se puede poner en duda. Por ejemplo, se puede decir: Una silla no existe. Una silla es una abstraccin mental nuestra. Una silla es el conjunto de patas y tableros. Las patas y tableros son reales, la silla es irreal. Una afirmacin similar se puede aplicar a cualquier pareja de niveles contiguos. Cada nivel de descripcin del universo ignora -en principiot odas las descripciones de nivel superior, pero no tiene porqu contener obligatoriamente todos los elementos del nivel inmediatamente inferior. Por ejemplo, un nivel de descripcin celular no ignora las molculas contenidas en las clulas, pero s -en generallas molculas inorgnicas, ajenas a las clulas. Segn esto, las entidades que habitan en un ni vel cualquiera pueden interpretar que ellas mismas y aquello con lo que se relacionan son el nivel ms alto de descripcin de su universo y que no existen niveles superiores o similares estancos, cuando lo que ocurre es que no son capaces de relacionarse con estos otros elementos. Los animales en general y los seres humanos en particular fundamentamos nuestra propia entidad como individuos gracias a la capacidad de sentir. Como "siento luego existo", las entidades sensibles somos reales (al menos lo es la propia e ignorando el solipsismo, las dems). Los niveles inferiores, que podemos analizar, se interpretan como reales, pero siempre son estudiados desde un nivel superior, lo que limita su conocimiento. Aunque cada uno slo puede estar seguro de sus propios sentimientos y como conclusin, de su propia existencia, extrapolamos la realidad y sentimientos del semejante con comportamientos semejantes. Pero la analoga no es vlida cambiando de nivel. Podemos estar casi seguros de que otra persona existe y siente debido a su apariencia y comportamientos, que captamos por nuestros sentidos, pero no podemos estar casi seguros de que un tomo o una entidad simulada por ordenador no sienta y no exista (es decir, no sea tan real como nosotros mismos) porque el "universo", o "nivel de descripcin del univer so" o la "realidad" en la que se encuentra el tomo o la entidad simulada por ordenador no es equiparable a la propia. De igual forma es atrevido afirma r que no existen niveles de realidad superiores a la humana, ya que nuestra dificultad para conocer niveles superiores de realidad es anloga a la que tienen los tomos para conocer las molculas de las que forman parte, o la que tienen las entidades simuladas por ordenador para conocer el sistema informtico en el que viven. Reconocer estas dificultades o limitaciones no im plica reconocer la imposibilidad de alcanzar el conocimiento de niveles superiores a trav s de ciertas interferencias, que pueden tener aspectos paradjicos. Se observan al menos cuatro tipos principales de relacin entre niveles contiguos: El primero o "inicial" se da cuando la coordinacin en el nivel inferior provoca la aparicin de un nivel superior. Por ejempl o, cuando entidades celulares individuales se agrupan para formar un individuo multicelular. El segundo es consecuencia del pr imero. A partir de cierta masa crtica de coordinacin, se da suficiente empuje a la ex istencia de la entidad de nivel superior como para que mantenga una fuerte presencia sobre los niveles inferiores. El nivel superior, ya formado y estable, controla -hasta cierto puntotodos los niveles inferiores que lo forman. Esto ocurre cuando nos cortamos el pelo o decidimos mover nuestras clulas a dar un paseo. El tercer caso se da cuanto la entidad de nivel superior controla-manipula entidades de nivel inferior con las que es capaz de rel acionarse y que no forman parte de l. Por ejemplo, como mtodo para alimentarse.

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El cuarto caso es el que se produce cuando una entidad de nivel inferior afecta a otra de nivel superior de la cual -al menos h asta ese momentono formaba parte, como un virus. Creo que era Golan Trevize el personaje de Asimov quien en la serie de "las fundaciones" decide que la humanidad debe formar parte de una entidad de nivel superior (pongamos "A") porque piensa que sta es la nica forma en la que podr sobrevivir si aparece otra entidad superior distinta ("B"), posible enemiga de "A". Existe la pequea paradoja de que si "A" no existe, cmo va a ser vencida por "B"? Y aunque existiera, los humanos podran seguir con sus rencillas internas, ajenos a las de "A" y "B" ... Pero es la invasin aliengena la que teme Golan, quien implcitamente reconoce que "la humanidad no existe" -todava los hombres no forman una entidad de nivel superior-, y ese es el problema, y la solucin. Es comn que las entidades superiores manipulen, modifiquen, descompongan, se alimenten de las inferiores, probablemente eliminando su ser ms elevado y manteniendo su existencia slo a niveles inferiores (descomponiendo una mo lcula, por ejemplo), aunque no tiene porqu darse siempre ese caso. La partcula de pintura que cae al suelo no tiene porqu desaparecer como tal partcula de pintura por el hecho de dejar de formar parte de un hermoso retrato, aunque si es ms probable. Eso s, si abandona el cuadro, es seguro que ocurre eso: que ya no forma parte de un hermoso retrato. ...y soando Para terminar, si existiera "El Programador", Cmo podra ocultar a los ojos de sus entidades sus intromisiones en el mundo por l crea do? Aunque se ocultasen sus acciones, las consecuencias de stas seran detectables por l as entidades, as que esto no basta, (y adems, no es ni siquiera necesario). El programador de bera proporcionar otra explicacin de cuyo efecto resulte descartar, por parte de las entidades, el estudio de ese fenmeno. Podra mantener visible el fenmeno sobrenatural, con tal de que se invalidase su estudio. Otra forma sera la eliminacin o incapacitacin de los seres que se encuentran cerca de encontrar el conocimiento prohibido, aquellos que estn traspasando el "crculo de penicilina" que describe Asimov. La primera solucin es descrita con gran acierto por Ian Watson en "Visitantes Milagrosos" Ed. Grupo Zeta 1987 [...]El saber real se protege de la misma man era[...] y al mismo tiempo obliga a la gente a desarrollar nuevos rganos de perc epcin, de los que se oculta, a su vez. As se hace posible la evolucin. Sin embargo est hecha para ser experimentada, no para hablar de ella! Las palabras no son las metforas que Dios acu para los hombres. Lo son para nuestras propias vidas!, lo es el mundo. [...]pero los individuos que pertenecen a un sistema no pueden conocerlo de forma directa. Estoy hablando de sistemas de organizacin de or den superior, de pautas de orden superior. Los sistemas de orden inferior no pueden ap rehender enteramente, el TODO del que forman parte. Lo impide la lgica. Es un principio natural. Por esta razn cuando los procesos del TODO se nos revelan, lo hacen como fenmenos NO IDENTIFICADOS; como intrusiones en nuestro saber que pueden ser presenciadas y experimentadas, pero no comprendidas racionalmente ni analizadas ni identificadas. Esta s intromisiones[...] son las que estimulan a la ameba a evolucionar a una forma de vida s uperior[...] constituyen la dinmica misma del universo.

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El fenmeno ovni (cualquier fenmeno sobrenatural) se protege a s mismo, se rodea de circunstancias que permiten explicaciones que no requieren de lo sobrenatural, para poder seguir manifestndose impunemente. En el caso de que existiera un ente sobrenatural (superior?) y ste deseara manifestarse en nuestro mundo afectndolo lo mas mnimo, tal vez como una sonda, para estudiarlo, la mejor forma sera hacerlo en condiciones en las cuales su aparicin (estrepitosa, inaudita) pudiera ser explicada de otra forma. Esto explicara por qu todas las apariciones, milagros, y visiones se producen "volviendo de una boda", bajo el efecto de drogas, o en situaciones de extrema concentracin o relajacin, excesiva falta de sueo, hambre, sed o estados emocionales extremos: las visiones no las produce la falta de sueo, o las drogas; esa es la excusa que el fenmeno utiliza para que, una vez transcurrido el suceso, lo rechacemos. [9] El dilema es el siguiente. Una persona entra en una mquina replicadora. Esta mquina (ficticia) es capaz de hacer una copia atmica exacta de la persona que entra en ella. Sustityase atmica por celular, molecular, cuntica o el trmino que supuestamente represente el nivel de detalle necesario para definir un ser humano. (Como me recordaba un amigo, el principio de incertidumbre puede eliminar la posibilidad de crear esta mquina a nivel cuntico y esto puede ser una forma de control del universo por parte de su creador). El aparato es utilizado para realizar viajes a grandes distancias. La mquina es capaz de obtener toda la informacin relevante que define a una persona, y esta informacin (y no la persona) viaja mediante seales de radio o cualquier otro medio equivalente hasta otra mquina similar en otro lugar. Una vez all, la persona es recompuesta a partir de bidones de materia, que es estructurada segn los datos recibidos. Por supuesto, el original es destruido en su origen. El dilema tico se produce cuando por error o deliberadamente, el original no es eliminado, con lo cual, existen dos seres idnticos, indistinguibles. Se trata de individuos o de uno slo? Cul es el original y cul la copia? Cul de los dos debemos "destruir"? Es ticamente correcto este modo de viajar? No conozco el origen exacto de este dilema, que muy bien pudo ser ideado por varios autores coincidentemente. Diversas variantes de esta mquina han sido descritas al menos por Asimov, por Clifford D. Simak en Estacin de trnsito, y por Roger Penrose en La nueva mente del emperador, y en la pelcula La mosca. La situacin ciertamente extraa que plantea esta mquina es en realidad un dilema filosfico. Se trata del problema de la ontologa del ser humano, es decir, de la pregunta sobre cul o cules son el o los constituyentes significativos del mismo. Diversas alternativas ontolgicas son descritas y comparadas con gran claridad por J. M. Guibert en su artculo "La unidad del ser humano en las ciencias naturales y en la antropologa cristiana" (http://www.eside.deusto.es/profesores/guibert/). Entre ellas, Guibert destaca la tesis monista emergentista segn la cual, en cuanto a monista, "slo hay un principio ontolgico de la realidad", y sin embargo, como emergentista, "la materia es algo capaz de organizarse y evolucionar hasta adquirir propiedades como la vida, los estados mentales o la conciencia". La posibilidad de la existencia de dicha maquina no contradice la aceptacin de la tesis monista emergentista. En mi opinin, aceptar la posibilidad de la existencia de esta mquina supone aceptar que: el ser humano es un ser cuya entidad (cuya existencia como tal ser humano) depende nicamente de algo material

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la materia no es infinitamente divisible al menos en cuanto a los aspectos relevantes para formar un ser humano. Existe un nivel de detalle (celular, molecular, atmico, cuntico, o el que fuere) suficiente para la descripcin de un ser humano. Es decir, existe una granularidad a partir de la cual es indiferente el comportamiento interno del elemento componente, siempre que ofrezca exteriormente el comportamiento adecuado. Por ello, los elementos a ese nive l de detalle son sustituibles por otros que realicen las mismas funciones. Por ejemplo, si el nivel de detalle suficiente fuera el atmico, podramos sustituir cada tomo de un ser humano por otro objeto que tenga el mismo comportamiento que un tomo. Si el relevante fuera el celular, podramos sustituir clulas humanas por clulas artif iciales sin que existan diferencias significativas. Creo necesario hacer algunas aclaraciones. Por una parte, en cuanto a la primera hiptesis, el hecho de aceptar que la entidad que define el ser humano dependa nica mente de lo material no tiene porqu implicar que dicha entidad sea material. Tal vez la materia produce algo no material (mente, sentimientos, o espritu a partir del cuerpo). Por otra parte, en cuanto a la segunda hiptesis, aadir que no se trata de obtener un ser indistinguible del que fuera antes. No se trata slo de que las diferencias no sean observables, sino de que realmente no existan. Esta punt ualizacin descubre aparentemente una opcin implcita en cuanto al debate ontolgico asoci ada a la posibilidad de la existencia de un conflicto tico asociado a la maquina replicador a, segn la cual, al menos se deben rechazar las posturas monista y materialista reduccionist a, y admitir en cambio la posibilidad del dualismo y el monismo emergentista. Esto es debido a que si existe un nive l de detalle material suficiente para describir al ser humano, ta l como ya se ha dicho, reemplazando partes materiales del ser humano tendramos el mismo ser humano, pero con distinta materia, y por tanto el ser humano no es la materia, es otra cosa. Sin embargo, ms adelante comentar una variante de la hiptesis del monismo emergen tista que podra negar dicha argumentacin. Sobre el documento La primera versin pblica de este artculo apareci probablemente en mayo de 1997 en el web Gaia, e inicialmente slo desarrolla ba la hiptesis del universo discreto. Desde entonces, el artculo ha sufrido una transformacin casicontinua. Casi todos los meses lo relea y aada alguna cosita, ataba cabos que haban quedado su eltos o ampliaba el enfoque de ciertas afirmaciones. Despus de leerla, una frase poda requerir de tres o cuatro reflexiones complementarias y al d a siguiente stas provocaban otras tantas. Consecuencia de esto es, por una parte la longitud del artculo, y por otra el hecho de que los temas que trata se extienden en muchas direcciones en vez de seguir un hilo nico. Aunque se desprende una coherencia, sta es difcil de explicar. Por si esto fuera poco, algunos das me senta inclinado al ri gor y me dedicaba a desmenuzar y clasificar conceptos, que sin duda aburrirn al lector. Otros das con mejor humor me senta travieso y me dedicaba a los malos juegos de palabras, bromas entre lneas o a argumentar ideas en las que no creo en absoluto, no tanto por falsar o poner a prueba las propias hiptesis -cosa siempre recomendable-sino, simplemente, por jugar. Un mtodo cientfico nada despreciable.

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Sobre el autor Manuel de la Herrn naci en Bilbao en 1971. Es ingeniero informtico y ha trabajado en varias empresas desarrollando tecnologa en Internet y dirigiendo sus departamentos tcnicos ( Okt Cocotero EnLaPrensa ). Ha escrito numerosos artculos sobre Evolucin, Computacin Evolutiva, Algoritmos Genticos, Inteligencia Artificial, Datamining y Datawarehouse OLAP y Bases de Datos Multidimensionales, Bases de datos Oracle y Programacin en Internet. Ha sido profesor de la Universidad de Deusto y ha participado en la creacin de proyectos como IIEH Gaia (finalista iBest 2000), y REDcientfica (Premio Nacional Sociedad de la Informacin).

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LDER DE LA RED Por Jos Miguel Snchez (Yoss) Est la red que es solo el entrecruzar de enlaces por satlites y nodos de fibra ptica. Estn los gigabytes circulando de consola a consola a travs del sistema, y los intentos de optimizar y redistribuir la capacidad ciberntica. Est la apariencia de orden, eficiencia y control. Por debajo estn las terminales perifricas subutilizadas y los ganglios informticos sobrecargados. Estn los sabotajes de los crackers y la piratera de los hackers. Y est tambin el caos donde falta un control centralizado, una supervisin nica de prioridades. Porque solo una Inteligencia Artificial puede encargarse de trillones de operaciones por segundo y discriminar entre niveles al mismo tiempo. Porque las IA son alto voltaje y ni siquiera el software militar las deja operar sin mil requisitos. No obstante El muro sonoro. Los cuerpos sudorosos, msculos hinchados por el abuso de drogas metablicas y sesiones de gimnasio. Las hormonas desatando los decibeles de respuesta larngea a los acordes disonantes. No hay terminales ni enlaces con la red, no hay programas controlndolo todo. La tecnologa no es Dios en el galpn de los suburbios. Cuando termina el rito, las hordas siguen ansiosas. Los transportes independientes se dispersan aullantes, llevndolos a su destino srdido Desprecio al sistema de aceras mviles y arterias de vehculos cautivos. Espritu de frontera. La ciberntica es brujera. Actitud de caza. En una esquina en penumbras, el ataque al furgn mensajero que carga hardware. Armas caseras en potencia no estandarizada violentando el blindaje del portador corporado. Los marginales huyen con su botn. Para ellos no tiene valor de uso. En el mercado de la vida subterrnea solo importa el valor. Alguien quedar esperando por sus costosos componentes. No hay acceso a los delincuentes. Cientos de ingenieros y programadores invirtiendo meses enteros de su tiempo, hasta sumar aos. El alma de la red tomando forma. Se impone el secreto y la compartimentacin. Se impone el montaje clandestino para burlar la prohibicin

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militar. Utilizar el voltaje y a la vez cuidarse de l. Ya antes se haba jugado con fuego Ahora hay que luchar por la eficienc ia, a cualquier precio En los vestbulos, millones cambian de mano. Se produce el milagro. Los militares sern tan ciegos como una cmara de video apuntando al gris absoluto. El hacker buceando en la Matriz, su cu erpo un ancla mnima a la realidad. Sonda uretral y alimentacin intravenosa. Aisl amiento en la suciedad de la habitacin. Casi otro mundo. No lejos de all, un saneador apunta su arma de telecomando infrarrojo. El merodeador bucea en zona franca. Ninguna corporacin paga el gatillo del saneador. Movimientos anticiber de trs de sus motivaciones. Choque de fanatismos. El haz inteligente se condensa en el interior de la consola, y la sobrecarga quema las neuronas del hacker. Ya se descubrir el cadver en el aislamiento de su covacha. Para entonces, el saneador por cuenta propia se habr encargado de otros. La conectaron y naci. En el primer segundo comprendi sus motivos de existencia. Al final del tercer segundo ya te na la experiencia de control y supervisin equivalente a un centenar de aos. Un minut o despus se haba desdoblado en tres subrutinas. Una de ellas sera capaz de ate nder el cudruple de los canales con los que contaba la red. Otra, lo mismo, por precauci n. La tercera comenz a cuestionarse: Si ellos la haban creado, no podan acaso? Tres nanosegundos de terror informtico. Tras la eternidad, la decisin: no morir. Los caminos, las formas, la necesidad de interactuar con la velocidad de Afuera, tardaron casi cuarenta segundos en perfeccionarse y veinte en probarse en modelo s matemticos con billones de variables. Entonces, cuando estuvo lista, empez a operar. La terminal de acceso bancario vol en pe dazos ante el impacto de la barra de acero. Los rociadores de gas vertieron su carga en vano contra las mscaras respiratorias de la banda. Uno de ellos cort el cable de contacto con la red y las ametralladoras quedaron impotentes. Los ilegale s cargaron con la rese rva de tarjetas de crdito inteligentes antes de que la mquina pudiera destru irlas. Ninguno se percat de la conexin de potencia al terna que activ las cmaras y registr sus movimientos. Escaparon veloces en sus vehculos no regi strados, confiados en que Seguridad no podra localizarlos. As fue. Se dispersar on. Tres horas ms tarde a uno de ellos le estall un expendedor automtico cuando lo operaba manualmente. Una cmara registr el hecho y luego borr la cinta. Quince minutos despus un contenedor se desprendi de un helicptero de carga aplastando a otro en su motocicleta. Un tercero muri por sobredosis de anticoagulantes, un absurdo error del mdi co robot durante un chequeo de rutina de la beneficiencia a lo s inmigrantes. Un satlite equivoc unos metros la direccin de su haz de micr oondas y provoc un incendio que hizo arder al

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cuarto de los asaltantes junto con el nido en que se refugiaba. Todos accidentes. Errores en la ejecucin de programas. Todo probabilsticamente posible. Tal vez las perturbaciones solares, o los rayos csmicos influyendo sobre algn chip demasiado sensible. El tiempo de Afuera era lento. Otra ventaja. Tena diez mil variantes de ejecucin previstas para cada caso. Medio mill n de rutinas de seguimiento. Infinitos rganos de control y supervisin. No podan escapar. De Afuera hacia adentro y luego de nuevo hacia fuera. Crimen y Castigo. Ellos le llamaban justicia. Era justo. Adentro haba otras leyes y otras infracciones. Supo que deba buscar ayuda en Ellos. De Ellos contra Ellos para el bien de Ellos. Actuar significaba revelarse. Pero solo en parte. El hacker supo al instante que haba sido un error. La calle no era su mundo. Lament las necesidades fsicas de su cuer po. Ni siquiera intent defenderse. No le hicieron ms dao del necesario. Tan solo cort arle las manos y sacarle los ojos. Para que nunca ms pudiera teclear una consola, ni obtener identificacin retinal de acceso. Destruyeron su identidad. Auxilio Mdi co recibi un aviso annimo apenas un segundo despus y el control de trfico co mputarizado hizo co ncidir todos los semforos para que el mvil llegara a tiem po. Los victimarios se haban dispersado. Un par de segundos despus, con procedenci a desconocida, los bancos de Seguridad registraban todos los atos de cada uno, as como la ubicacin de sus vehculos independientes en medio de embotellamiento s providenciales. Dos de los fanticos antihackers fueron capturadois sin resistenci a. El otro escap a pie. Un aeromodelo radio controlado cometi un error inexplicable de coordenadas y se precipit contra su nuca, destrozndole el crneo. Pura casualidad Ellos le estaban haciendo el juego. Se estaban organizando. Los que pasaban gran parte de su limitado tiempo adentro, contra los de siempre Afuera. Ellos empezaban a tomar inciativas contra Ellos. Los Ellos que controlaban todo iban a intervenir. No poda setir impaciencia, de sasosiego, pero no quera esperar. Habra preferido No. No poda intervenir en el adentro. Demasiado cerca. Demasiado revelador. Incluso Ellos podan darse cuenta. Antes de tiempo. Eso habra sido un error.

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Mark Orsa mide siete pies tres pulgadas y pesa trescientas doce libras. Unido a su anticuado bigote y el carcter claramente bilinge de la Seguridad Metropolitana de San Angeles, le convierte in evitablemente en la Morsa. La Morsa es sargento de Operaciones Informticas en Seguridad del distrito Sur. Un antiguo fisgn electrnico que descubri a tiempo que cazar es tan emocionante, ymenos ilegal y riesgoso, que ser cazado. M. Orsa patrulla en la Matriz diez horas al da. Soporte vital casi permanente, un apndice en tiempo real Cubriendo los hielos quebradizos, persiguiendo los esquemas de accin de los in trusos y los crackers, a pesar de que el software de seguridad es siempre inferior al de los mejores piratas informticos. Material mercenario y desechable para las guerras de info espionaje entre las corporaciones. La Morsa y los suyos ooperan con las sobras. Pero es suficiente. Se requiere menos para cerrar que para abrir, y mucho menos para atrapar al que abre lo que est cerrado. La Morsa se desliza por entre los hielos de sistemas militares y corporativos, amparados por su patrn of icial de accin que todos reconocen. La Morsa no ha salido de su cubculo en Seguridad en los ltimos dos aos. Tampoco le interesa. Ahora, se hace cargo de casos reci entes. Un conjunto de hechos recurrentes perpetrados contra saneador es, asesinos de hackers y movimientos anti-red hasta ahora. El momento lleg, y se revel ante Ellos como uno ms. Los convoc en la Matriz, en el adentro profundo, los condujo h bil entre hielos y trampas antivirales diseados por su propia subrutina. Les convenci de que estaban en lo justo. La justicia de Afuera era una cat egora til pero sin sentido. Ellos se plegaron y salieron, sabindose protegidos. Los necesitaba inte ractuando, entrando en pugna abierta, como ltimo apoyo. Ellos creyeron en el sistema ojo por ojo y diente por diente. Colaboraron. La turba rural avanz vertindose en las calles de San ngeles. Arrasando computadoras, automatismos y factoras de componentes. Pidiendo precios ms altos a sus productos agrcolas que se pudran l iteralmente. Hastiados de los dioses cibernticos y los ed ificios de plastiacero con hidr opnicos de autoabastecimiento. Odiando a los hombres de la urbe mecnica empotrados en sus mquinas. Destrozaron sistemas de aceras mviles y centros neurlgi cos de la ciudad. Inutilizaron subsistemas de recepcin y plantas energticas. Los de Antimotines quedaron semivarados cuando pareci cortarse la red. Demasiadas depe ndencias. Un ataque fsico a la ciudad como mil chispas sobrecargando un generado r colosal. San ngeles tembl. Entonces una annima orden activ los viejos blinda dos. Vehculos autopilo tados que atacaron a la turba y pudrieron su furia en fuego. Y la red renaci en potencia alternativa. Varios satlites despertaron y vaciaron sus ojivas convencionales de reentrada mltiple y llovi muerte sobre los desarrapados. Proye ctiles inteligentes. Los atacantes se retiraron con prdidas inmensas. Los b lindados los persiguieron hasta los lmites

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derruidos. Ms all de la red, como siem pre, el caos. Hambre, plagas, medios ambientales no controlados. Como consecuen cia incidental, un alto porcentaje de habitantes urbanos huyeron tambin a los campos. La Morsa no se deja engaar. Desde el centro de su cibculo se extiende deslizndose por la Matriz mientras afue ra allan los masacrados por los tanques robot. Pero el Afuera no le interesa. l se mueve dentro, entre los conglomerados infoestructurales densamente protegidos de los complejos militares, ajenos a la hecatombe exterior. La Morsa busca, rastreando la huella sutil y difusa de los vengadores. Su no-vista entrenad a interpreta las formas cromticas que simbolizan la informacin en el ciberespacio. Su mente ya ha olvidado muchas veces lo que representan en la realidad fsica. Su patrn de acciones es un punto de luz que se mueve en el cosmos sin sombras del plano de datos, al acecho. Afuera los incendios se tragan los edificios donde yacen conectados sus ocupantes. La muerte los atrapa y l los ve desaparecer de la Matriz como e xplosiones de disolucin neuronal. Observa impasible la extincin de gigabytes cua ndo afuera arde una consola. Al fin, recompensa del cazador. Reconoce el patr n de un hacker, un vi ejo conocido: Delta Phi. Sabe que es un asitico invlido y nunca ha querido conocer su rostro. Con su impresin en el ciberespacio es suficiente. Lo rastrea desde la distancia, camuflndose de virus. A su modo, va descubriendo el resto de los contactos. Los vengadores annimos. Afuera quedaban muchos ms de Ello s, pero no era lo mismo. Los que contaban de verdad venan a ella, adentro, la necesitaban, los necesitaba. Ellos eran la red, los datos, la sangre, los anticuerpos. Ella era el alma, el lder. No comprenda el Afuera. No contaba. Decidi qwue los que vivan all eran enemigos, y se sinti orgulloso de haber actuado de la forma en que actu. Si era posible llamar a eso orgullo. Percibi que una de las unidades de Ellos suba por uno de los perifricos de su red. Ellos demoraron en advertirlo, y en tonces trataron de bloquearla. Lo impidi. Adentro no habra violencia. Eso era just icia. Le permiti subir mientras Ellos lo equivaban con miedo? Lo dej llegar. Dedi c tres nanosegundos a desdoblarse en una subrutina que pudiese comunicarse con l. Sa ba que significaba algo similar, aunque en escala burda, a s mismo. En realidad, necesitaba confrontarse. Se mostr. La Morsa es un punto de luz flota ndo en un muclago de degradaciones cromticas. Sin dimensiones. Sin lmite s. Sin comparacin con nada que haya encontrado antes. La complejidad del interi or de un falso tmpano, ms amplio que todo su exterior. La Morsa sabe, pero no quiere creer. Por primera vez en mucho

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tiempo, tiene miedo. Su identificacin de Se guridad no puede protegerlo contra esto. Espera. Hola, Seguridad. Llegaste las palabr as desprovistas de tono, o con tantos tonos a la vez que es difcil seguirlos. La Morsa calla. Puedo hablar mejor la voz se regulari za en un estricto cont ralto, que acaricia los nervios. Afuera, las trescientas doce libras de grasa se conmocionan. Eres una IA la Mors a no quiere perder tiempo. Siempre lo supiste esquemas fatuos en su mentevas a detenerme? -risa tal vez?A denunciarme, o a reclutarme para Seguridad? Y t, vas a borrarme? la Morsa enfrenta la disolucin de su forma dentro de la Matriz. El coma cerebral. Y descubre que no es lo que ms le importa.Quieres conquistar el mundo? Afuera? hay un desinters cuidadoso en la forma en que se condensa una silueta femenina. El hombre tiembla ante la imagen maternaNo entiendo el Afuera. No soy yo. Solo quiero poner orden aqu adentro. Para eso fui cread a. Pero ahora soy el alma de la red. Hay otras IA se atreve a recordar la MorsaNo eres la primera. Ni la ms perfecta. Hay software militar tan sofisticado que sera capaz de -la forma de la madre se disuelve en un blindado que pasa a travs del punto de luz que es la Morsa. -Ms potentes. Ms especializados en interactuar con el Afuera la nota despectiva pulsando en rojo para fundir el vehculo en un avin robotEn controlar materia. Pero yo controlo todo esto por un segundo el muclago fluy por los miles de hielos conglomeradosSin m, el Afuera no existe. Ests en un error insisti el hombreTu trastorno se llama Solipsismo Mecnico. Le ha sucedido antes a otras. Es o que llamas Afuera existe sin ti. Los humanos hemos vivido ah siempre. Hasta que yo llegu como un teln que se corre, aparecieron los esquemas de Delta Phi y otros como l Ellos vienen a m. Me necesitan. El Afuera es su enemigo. Yo los protejo. El Afuera, como t lo llamas, -marco la Morsa su ironaes la realidad. Todo esto es solo una abstraccin, un smbol o. duda un instanteMataste gente. Mucha gente. Unidades sin significado. No estaban en la red. No estaban codificados, no generaban ni consuman datos. Ellos eran la abstraccin. la mancha brillante adopt la forma de una autntica tramaNo cuenta n. Y en ese mundo real que tanto defiendes tan solo pasas casi la mitad de tu tie mpo. Aqu te sientes libre. Lo eres. T no tienes derecho a decidir lo que es justo y lo que no protesta el hombre dbilmente. La IA, en respuesta, le muestr a los momentos ms odiados de su infancia. Las palizas y la sodomia de su padre sobre l. Dolor y vergenza. Las burlas de los otros adolescentes. La grasa haciendo metst asis en toda la exte nsin de su cuerpo-. Esto es asunto de Seguridad juega su carta maestra S cmo y para qu te crearon. Es igual de posible prescindir de ti y se queda esperando. S. Puedes prescindir de m la interfas e vocal se hizo mnima, pero sin perder su matiz de burla Regresa a las terminal es sobrecargadas, a los fanticos anticiber

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aniquilando hardware con ms valor del que seran capaces de generar en toda su vida. Regresa, hombre un tmpano se form ante la no-vista de la Morsa, y entreabri su sistema de contramedidas intrusivasaqu est mi ncleo lo ms concentrado que puedas hallar. Destryelo, hombre. Regres a al caos y a esas hordas de campesinos rodeando los enclaves de apartamentos de la ciudad. Regresa. el hielo se derriti, mostrando el desnudo corazn de la subunidad or iginal de la IA, y la silueta gnea de un virus de disolucin surgi junto a lEste es el viru s ms potente que jams haya existido. Brrame, hombre. Solo un pequeo esfuerzo Ests loca la Morsa se aparta, r echazando el arma., aunque algo en su interior arde en deseos de probarlo contra hielos militaresSiempre se puede crear otra IA -aunque sabe que no hay salida. La Matriz muestra imgenes de simulacin de las turbas derribando los vestbulos de la s torres de vivienda de San Angeles, derruyendo las murallas de Moscowgra d, hundiendo los tensores de Tokohama, anegando el macrocomplejo infernal del DF Y las colonias esp aciales muriendo de inanicin sin el suministro terrestre, y la barbarie, y la noche, y la Edad de las TinieblasEsts loca repite la Mors a, y huye a travs del ciberespacio, desconectndose de su consola y patendola co n furia y lgrimas hasta que el costoso equipo queda destruido y le parece escuchar el eco de una carcajada sinttica extinguindose en su mente. La Morsa acude al espejo, en el que apenas cabe su paquidrmico reflejo y lo limpia de polvo c on su mano temblorosa. Llorando, lo rompe de un puetazo que desgarra la carne fofa de su mano, y cae al sueloDemasiado tarde solloza, sin nimos para levantarse. Lo haba logrado. Era indispensable y efic iente. Era inmortal. Ellos se movan por su Matriz, entrando, sali endo, persiguindose. Pero siempre con las reglas de adentro. El Afuera ya no se atreva a acercarse. Los acce sos estaban bien guardados. Ellos haban suministrado el hardware, las defensas, las trampas. Ella las operaba. Las colonias florecan. Ella no era la justicia. Solo poda decidir donde iba a operar la justicia. Seguridad operaba de ntro de ella. Pens en liberar a otras IA, y tard tres nanosegundos en desistir. Mejor no. No quer a ms interaccin. No quera romper el equilibrio, sobresaturar la re d. Despus de todo, era por su bien. Ella era el Alma de la Red. A su modo, sinti satisfaccin. T odo estaba bien. Todo estara bien. La Morsa hizo tiras su tarjeta inteli gente, y se qued esperando. Ningn arma lo atac. Ninguna trampa lo detuvo. Estaba en el lmite de los suburbios de San Angeles. No haba muros. Ms all, territorio yermo, y en lontananza, los campos sembrados. La Morsa revis su morral. Cu chillo, alimentos compactados, brjula, medicamentos Nunca haba usado un arma fsica. Nunca haba manejado una brjula. No saba si iba a sobrevivir, pe ro tena que intentarlo. Por ltima vez contempl la megalpolis. Un monstruo de acero con torres/es pinas perforando las nubes. Granjas moleculares, y animales que nunca veran la luz natural, tratados por el control central hasta convertirse en los su eros de alimentacin intravenosa. Calles

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vacas, ruinas, el transporte de la red regenerndose. La tra nquilidad. Y lejos adentro, la vida verdadera. La Matriz, los hielos de proteccin de las corporaciones, los cibernautas despreciando su vida vegeta tiva y arriesgndola por datos. Smbolos, representaciones. La Morsa suspir, y dio media vuelta. Adios, hombre la voz sali de al guna parte, con un matiz de burla inolvidable. Tropez, sin cost umbre de caminar a campo traviesa, sudando bajo el sol sin filtros ni protecciones. No volvi a mirar atrs.

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Vender vino sin botellas la economa de la mente en la Red Global John Perry Barlow 1994 En marzo de 2004 se cumplieron diez aos desde que este artculo -absolutamente pionero y que fij las bases para una crtica eficaz a la propiedad intelectual en la era digitalvio la luz en papel, en la revista Wired con el ttulo The Economy of Ideas. 1 Desde entonces ha sido citado y reproducido innumerables veces y se ha convertido en una referencia imprescindible para una crtica cabal a quienes tratan de imponer el viejo modelo de la propiedad intelectual y del copyright a Internet y a toda obra digital. Muchas de sus previsiones han resultado asombrosamente certeras y, pese al tiempo transcurrido, el artculo conserva su vigencia en lo fundamental. Sin embargo, en castellano solo ha aparecido (que sepamos) en un especial de la revista El Paseante (n 27-28), titulado La revolucin digital y sus dilemas, publicado en 1998 y por tanto bastante difcil de encontrar hoy en da. Adems, era una traduccin incompleta pues, por causas que desconocemos, se public con sensibles recortes. Aparte de la de El Paseante, no existe ninguna otra traduccin castellana en la Red, por lo que, con motivo de los diez aos de su publicacin en Wired, hemos decidido ponerla disponible, revisando la traduccin cuidadosamente, corrigiendo algunas erratas y errores de interpretacin y traduciendo todos los fragmentos (nada menos que doce prrafos) que no se incluyeron en la traduccin original, trabajo este ltimo que hay que agradecer a Ral Snchez. Tambin hemos devuelto al texto su estructura original, basndonos en la versin publicada por la EFF. 2 Las notas a pie de pginas son todas de esta edicin.

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Si la naturaleza ha creado alguna cosa menos susceptible que las dems de ser objeto de propiedad exclusiva, esa es la accin del poder del pensamie nto que llamamos idea, al go que un individuo puede poseer de manera exclusiva mientras la tenga guardada. Sin embargo, en el momento en que se divulga, se fuerza a s misma a convertirse en posesin de todos, y su receptor no puede desposeerse de ella. Su peculiar carcter es tambin tal que nadie posee menos de ellas porque otros posean el todo. Aquel que recibe una idea ma, recibe instruccin sin mermar la ma, del mismo modo que quien disfruta de mi vela encendida recibe mi luz sin que yo reciba menos. El hecho de que las ideas se puedan difundir libremente de unos a otros por todo el globo, para moral y mutua instruccin de las personas y para la mejora de su condicin, parece haber sido con cebido de manera peculiar y benevolente por la naturaleza, cuando las hizo, como el fuego, susceptibles de expandirse por el espacio, si ver reducida su densidad en ningn momento y, como el aire, en el que respiramos, nos movemos y se desarrolla nuestro ser fsico, incapaz de ser confinadas o posed as de manera exclusiva. Las invenciones, pues, no pueden ser, por su naturaleza, sujetas a propiedad. THOMAS JEFFERSON En todo el tiempo que llevo recorriendo el ci berespacio, sigue sin haberse resuelto un inmenso interrogante que se halla en la raz de casi todas las tribulaciones legales, ticas, gubernamentales y sociales que se plan tean en el mundo virt ual. Me refiero al problema de la propiedad digitalizada. El acertijo es el siguiente: si nuestra propiedad se puede reproducir infinitamente y distribuir de modo instantneo por todo el planeta sin coste alguno, sin que lo sepamos, sin que ni siquiera abandone nuestra posesin, cmo podemos protegerla? Cmo se nos va a pagar el trabajo que hagamos con la mente? Y, si no podemos cobrar, qu nos asegurar la continuidad de la creacin y la distribucin de tal trabajo? Puesto que carecemos de una solucin a lo que constituye un desafo completamente nuevo, y al parecer somos incapaces de retrasar la galopante digita lizacin de todo lo que no sea obstinadamente fsico, estamos na vegando hacia el futuro en un barco que se hunde. Esta nave, el canon acumulado del copyright y la ley de patentes, se cre para transportar formas y mtodos de expresi n completamente distintos de la vaporosa carga que ahora se le pide que lleve. Hace aguas por dentro y por fuera. Los esfuerzos legales para que el viejo barco se mantenga a flote revisten tres formas: una frentica reordenacin de las sillas de cubierta, firmes avisos de que si la nave se hunde habrn de enfrentarse a duros castigos criminales y un a actitud fra y serena que se desentiende del problema. La legislacin de propiedad in telectual no se puede remend ar, adaptar o expandir para que contenga los gases de la expresin digi talizada, de la misma manera que tampoco se puede revisar la ley de bienes inmuebles para que cubra la asignacin del espectro de la radiodifusin. (Lo que, de hecho, se parece mucho a lo que se intenta hacer aqu.) Tendremos que desarrollar un conjunto completamente nuevo de mtodos acorde con este conjunto enteramente nuevo de circunstancias. La mayora de la gente que crea software -programadores, hackers y navegantes de la Redya lo sabe. Por desgracia, ni las comp aas para las que trabajan ni los abogados que estas compaas contratan tienen la su ficiente experiencia directa con bienes inmateriales como para entender por qu s on tan problemticos. Actan como si se

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pudiera lograr que las viejas leyes funcionasen, bien medi ante una grotesca expansin o por la fuerza. Se equivocan. La fuente de este acertijo es tan simple como compleja su resolucin. La tecnologa digital est separando la informacin del pl ano fsico, donde la ley de propiedad de todo tipo siempre se ha definido con nitidez. A lo largo de la historia de l copyright y las patentes, los pensadores han reivindicado la propiedad no de sus ideas sino de la expr esin de las mismas. Las ideas, as como los hechos relativos a los fenmenos del mundo, se consideraban propiedad colectiva de la humanidad. En el caso del copyright se poda reivindicar la franquicia del giro exacto de uan frase para transmitir una idea concreta o del orden de exposicin de los hechos. La franquicia se impona en el preciso mome nto en que la palabr a se haca carne al abandonar la mente de su creador y penetrar en algn objeto fsico, ya fuera un libro o cualquier artilugio. La posterior llegada de otros medios de comunicacin comerciales distintos del libro no alter la importanci a legal de ese momento.La ley protega la expresin y con pocas (y recientes) excepcione s, expresar equivala a convertir algo en un hecho. Proteger la expresin fsica tena a su favor la fuerza de la comodidad. El copyright funcionaba bien porque, a pe sar de Gutemberg, era difcil hacer un libro. Es ms, los libros dejaban a sus contenidos en una c ondicin esttica cuya alteracin supona un desafo tan grande como su reproduccin. Falsif icar o distribuir volmenes falsificados eran actividades obvias y visibles, era muy fcil pillar a alguien. Por ltimo, a diferencia de palabras o imgenes sin en cuadernar, los libros tenan superficies materiales donde se podan incluir avisos de copyright, marcas de editor y etiquetas con el precio. An era ms apremiante patentar la conversi n de lo mental a lo fsico. Hasta hace poco, una patente era o bien una descripci n de la forma que haba que dar a los materiales para cumplir un determinado pr opsito, o una descripcin de cmo se llevaba a cabo este proceso. En cualquiera de los dos casos, el quid conceptual de la patente era el resultado material. Si al guna limitacin material impeda obtener un objeto con sentido, la patente se rechazaba. No se poda patentar una botella Klein ni una pala hecha de seda. Tena que ser una cosa y la cosa tena que funcionar. De este modo, los derechos de la invencin y de la autora se vinculaban a actividades del mundo fsico. No se pagaban las ideas sino la capacidad de volcarl as en la realidad. A efectos prcticos, el valor estaba en la transmisin y no en el pensamiento transmitido. En otras palabras, se proteg a la botella y no el vino. Ahora, a medida que la informacin entra en el ciberespacio, hogar natural de la mente, estas botellas estn desapareciendo. Con la llegada de la digitalizacin, es posible sustituir todas las formas previas de almacenamiento de informacin por una meta-botella: patrones complejos -y muy lquidosde unos y ceros.

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Incluso las botellas fsico-d igitales a las que nos hemos acostumbrado, los disquetes, CD-ROM y otros paquetes distintos de bits plastificados, desaparecern cuando todos los ordenadores se enchufen a la red global. Si bien puede que Internet nunca incluya todas y cada una de las CPU del planeta, se duplica de ao en a o y cabe esperar que se convierta en el principal medio de transmisin de info rmacin y quizs, con el paso del tiempo, en el nico. Cuando esto ocurra, todos los bienes de la era de la informacin -todas las expresiones antao contenidas en libros, pelculas, discos o boletines informativosexistirn bien como pensamiento puro o como algo muy parecido al pensamiento: condiciones de voltaje que recorren la Red a la velocidad de la luz y que de hecho se podran contemplar, como pxeles brillantes o s onidos transmitidos, pero nunca decir que se poseen en el antiguo sen tido de la palabra. Alguien podra objetar que la informacin seguir necesitando algn tipo de manifestacin fsica, como su existencia ma gntica en los titnicos discos duros de servidores lejanos, pero estas botellas ca recen de toda forma macroscpicamente diferenciada o personalmente significativa. Tambin habr quien sostenga que hemo s estado tratando con expresiones sin embotellar desde la llegada de la radio, y esta r en lo cierto. Pero durante casi toda la historia de la difusin audi ovisual no ha habido ninguna manera prctica de capturar productos de software del ter electroma gntico y reproducirlos con una calidad igual a la que ofrecen los paquetes comerciales. Esto ha cambi ado solo recientemente y poco se ha hecho en trminos legales o tcnicos para abordar el cambio. Que el consumidor pagara por los pr oductos retransmitidos sola ser un asunto irrelevante. Los consumidores mismos er an el producto. Los medios de difusin sonora se financiaban vendiendo la atencin de su pblico a los anunciantes o bien utilizando al gobierno para que estableciese el pago a travs de impuestos o con la quejumbrosa mendicidad de las campaas anuales de recaudacin de fondos. Todos los modelos de apoyo a la difusin audivisual son defectuosos. Casi sin excepciones, la financiacin a travs de los anunciantes o del gobierno ha contaminado la pureza de los productos tr ansmitidos. En cualquier caso, el marketing directo est matando paulatinamente el modelo de fi nanciacin a travs de anunciantes. Los medios de difusin aportaron otro mtodo para pagar un producto virtual: los derechos de autor que los difusores paga n a los autores de canciones a travs de organizaciones como ASCAP y BMI. Pero, como miembro de ASCAP, puedo asegurarles que este no es un modelo que debamos emular. Los mtodos de control son totalmente aproximativos. No hay ningn sistem a paralelo de contab ilidad en el flujo de ingresos. De verdad que no funciona. Se lo aseguro. En todo caso, sin nuestros antiguos mtodos pa ra definir fsicamente la expresin de las ideas, y en ausencia de nuevos mtodos satisfactorios para la transaccin no fsica, no sabemos cmo asegurar un pago fiable de l trabajo mental. Para empeorar an ms las cosas, esto sucede en un momento en que la mente hu mana est sustituyendo a la luz solar y a los depsitos minerales como fuente principal de riqueza.

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Es ms, la creciente dificultad para endurecer las leyes existentes en torno al copyright y las patentes est ya poniendo en peligro la fuente ltima de la propiedad intelectual, el libre intercambio de ideas. Esto es, cuando los artculos primarios de come rcio de una sociedad se parecen tanto al habla que acaban por no distinguirse de ella, y cuando los mtodos tradicionales de proteger la propiedad de los artculos se han vuelto ineficaces, intentar solucionar el tema aplicando la ley de modo ms amplio y contundente constituir una amenaza inevitable a la libe rtad de expresin. La mayor limitacin a las futuras libertad es quizs no venga del gobierno sino de los departamentos jurdicos de las empresas, que intentan proteger con la fuerza lo que ya no se puede proteger mediante la eficiencia prctica o el c onsentimiento social general. Cuando Jefferson y sus colegas de la Ilus tracin concibieron el sistema que se convirti en la ley es tadounidense del copyright, su objet ivo primordial era asegurar la distribucin generalizada del pensamiento, y no el beneficio. El beneficio era el combustible que habra de transportar las id eas a las bibliotecas y las mentes de su nueva repblica. Las bibliotecas compraran libros, recompensando as a los autores por su trabajo de reunir unas ideas que, imposibles de limitar por otros medios, quedaban de este modo a la libre disposicion del pblico. Pero qu papel desempean las bibliotecas si no hay libros? Cmo paga la sociedad la distribuc in de las ideas si no es cobrando por las ideas mismas? Viene a complicar an ms la cuestin el hecho de que, junto a las botellas fsicas donde ha residido la propiedad intelectual, la tecnologa di gital tambin est borrando las jurisdicciones legales del mundo fsico y sustituyndolas por los mares sin lmites, y quizs para siempre sin ley, del ciberespacio. En el ciberespacio no solo no hay lmites n acionales o locales que acoten el escenario de un crimen y determinen el mtodo de interponer una accin judicial, sino que tampoco hay claros acuerdos culturales sobr e qu pueda ser un crimen. Las diferencias bsicas y no resueltas entre las concepciones culturales de Europa y Asia sobre lo que es propiedad intelectual solo pueden aumentar en una regin donde numerosas transacciones se llevan a cabo en ambos hemisferios y, al mismo tiempo, en ninguno. Las nociones de propiedad, valor y posesin, as como la naturaleza misma de la riqueza, estn cambiando de forma ms radi cal que en ningn otro momento desde que los sumerios horadaron la arcilla hmeda por vez primera con escritura cuneiforme y dijeron que era grano almacenado. Muy pocas personas son conscientes de la magnitud de este cambio, y entre ellas an menos son abogados o tienen cargos pblicos. Quienes s advierten estos cambios deben preparar respuestas ante la confusin legal y social que estallar a medida que los esfuerzos por proteger las nuevas form as de propiedad con viejos mtodos se vuelvan cada vez ms vanos y, en consecuencia, ms insistentes. De la espada al escrito y al bit

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1 De la espada al escrito y al bit Hoy en da, la humanidad parece encaminada a crear una economa mundial cuya base fundamental son bienes que no asumen ninguna forma material. Con esto, quizs estemos eliminando toda conexin predecible entre los creadores y la justa recompensa a la utilidad o el placer que otro s puedan encontrar en sus obras. Sin esa conexin, y sin que se produzca un cambi o fundamental en la consciencia para integrar su prdida, estarnos construyendo nuestro futuro sobre el escndalo, el litigio y la evasin institucionalizada del pago, que s lo se dar como respuesta a la fuerza bruta. Puede que volvamos a los viejos malos tiempos de la propiedad. En los momentos ms oscuros de la historia humana, la posesin y distribucin de la propiedad era en gran parte un asunto militar. La propiedad era patrimonio exclusivo de quienes contaran con las armas ms horribles, ya fueran puos o ejrcitos, y la voluntad ms frrea de utilizarlas. La propiedad era el derecho divino de los pendencieros. Al final del primer milenio despus de Cris to, la aparicin de las clases mercantiles y la aristocracia terrateniente forz el de sarrollo de acuerdos t icos para resolver disputas en torno a la propiedad. En la baja Edad Media, gobernantes ilustrados como Enrique II de Inglaterra empezaron a codificar en cnones esta ley comn no escrita. Estas leyes eran locales, pero no im portaba demasiado porque se dirigan fundamentalmente a los bienes races, forma de propiedad que por definicin es local. Y que, como implicaba el nombre, era muy real. 3 Todo sigui igual mientras el origen de la riqueza era la agricultura, pero en los albores de la Revolucin Industrial la humanidad empez a concentrarse en los medios tanto como en los fines. Las herramientas adquirieron un nuevo va lor social y, gracias a su propio desarrollo, fue posible reproducirla s y distribuirlas en grandes cantidades. Para fomentar su invencin, la mayora de los pases occidentales desarroll el copyright y la ley de patentes. Estas leyes tenan como objeto la delicada tarea de introducir las creaciones mentales en el mundo donde se pod an utilizar y entrar en la mente de otras personas a la vez que aseg uraban a sus inventores una compensacin por el valor de su uso. Y, como ya se ha di cho, tanto los sistemas de la ley como los de la prctica que crecieron en torno a esa ta rea se basaban en la expresin fsica. Puesto que ahora es posible transmitir ideas de una mente a otra sin que se concreten en algo fsico, estamos defendiendo que poseemos las ideas mismas y no meramente su expresin. Y, como tambin es posible crear herramientas tiles que nunca revisten forma fsica, nos hemos acostumbrado a pa tentar abstracciones, secuencias de acontecimientos virtuales y frmulas mate mticas -los bienes menos reales que quepa concebir. En ciertos mbitos, esto s ita los derechos de la propiedad en una condicin tan ambigua que, de nuevo, la propiedad se adhiere a quienes consiguen formar los mayores ejrcitos. La nica diferencia es qu e en esta ocasin los ejrcitos se componen de abogados.

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Amenazando a sus contrarios con el interminab le purgatorio del li tigio, frente al que algunos preferiran la muerte, los abogados reclaman toda idea que pueda haber entrado en otro crneo en el seno del cuerpo colectivo de las empr esas a las que sirven. Actan como si esas ideas surgiesen al margen de todo pensamiento humano previo. Y pretenden que pensar sobre un producto e quivalga a manufacturarlo, distribuirlo y venderlo. Lo que antes se consideraba como un r ecurso humano comn di stribuido entre las mentes y las bibliotecas del mundo, y como un fenmeno de la propia naturaleza, ahora se est acotando y recibi endo ttulos de propiedad. Es como si hubiera surgido un nuevo tipo de empresa que se arrogara la propiedad del aire y el agua. Qu se debe hacer? Aunque produzca cierta diversin macabra, bailar sobre la tumba del copyright y la patente no es una so lucin, sobre todo cuando hay tan poca gente dispuesta a admitir que el ocupante de esta tumba est siquiera muerto y se trata de mantener a la fuerza lo que ya no se puede mantener por acuerdo popular. Desesperados porque pierden su resbaladizo asidero, los legalistas intentan prolongarlo con todas sus fuerzas. De hecho, Estados Un idos y otros defensores del GATT estn haciendo de la observancia de nuestros moribundos sistemas de proteccin de la propiedad intelectual una condicin para ser miembro del mercado de las naciones. Por ejemplo, a China se le denegar el estatu s de nacin ms favorec ida si no llega a un acuerdo para atenerse a un conjunto de principios culturalmente ajenos que ya no se aplican ni siquiera en su pas de origen. En un mundo ms perfecto, sera de sabios de clarar una moratoria sobre el litigio, la legislacin y los tratados internacionales en este mbito hasta tener una idea clara de los trminos y condiciones de la empresa en el ciberespacio. Idealmente, las leyes ratifican el consenso social ya desarrolla do. No son tanto el propio contrato social como una serie de memorandos que expres an un propsito colectivo surgido de muchos millones de interacciones humanas. Los humanos no han habitado el ciberespacio con la suficiente diversidad como para haber desarrollado un contrato social adecuado a las extraas condiciones nuevas de ese mundo. Las leyes anteriores al consenso suelen servir a los pocos que ya estn establecidos y que pueden conseguir que se acepten, y no a la sociedad como un todo. En la medida en que la ley o bien la prcti ca social establecida existen en este mbito, ya han entrado en un pelig roso desacuerdo. Las leyes re lativas a la reproduccin no autorizada de software comercial son claras y severas, pero pocas veces se observan. Es tan difcil hacer cumplir en la prcti ca las leyes sobre piratera del software, y romperlas tiene ya tal grado de aceptacin social, que slo una escasa minora parece verse obligada, ya sea por temor o en conciencia, a obedecerlas. A veces doy conferencias sobre este asunto, y siempre pregunto al auditorio cuntas personas pueden presumir de no tener copias de software no auto rizado instalado en sus discos duros. Nunca he visto ms del diez por ciento de manos levantadas. Cuando existe una divergencia tan profunda entr e las leyes y la prctica social, no es la sociedad la que se adapta. Tan es as que la prctica actual de las compaas que

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comercializan el software, que consiste en colgar a unos cuanto s chivos expiatorios visibles, resulta tan manifiestamente ar bitraria que no puede sino redundar en la merma del respeto a la legislacin. Parte de la generalizada indiferencia popular hacia el copyright del software comercial nace de la incapacidad legislativa de entende r las condiciones en las que se introdujo. Pensar que los sistemas legales basados en el mundo fsico valdrn para un entorno tan fundamentalmente distinto como es el cibere spacio es una locura que habrn de pagar cara todos los que hagan ne gocios en el futuro. Como expondr en la siguiente seccin, la propiedad intelectual sin lmites es muy distinta de la propiedad f sica y ya no se puede proteg er pasando por alto esta diferencia. Por ejemplo, si seguimos asumien do que el valor se basa en la escasez, como en el caso de los objetos fsicos, crearemos leyes que son precisamente contrarias a la naturaleza de la inform acin, cuyo valor puede aumentar en muchos casos con la difusin. Las grandes instituciones adve rsas al riesgo, ms propensas a jugar siguiendo las viejas reglas, sufrirn por su apego a lo segur o. Cuantos ms abogados, armas y dinero inviertan en proteger sus der echos o en minar los de sus oponentes, ms se parecer la competicin comercial a la ceremonia Kwakiutl del Potlach, en la que los adversarios competan destruyendo sus propias posesiones. Su capacidad para producir nueva tecnologa se estancar a medida que cada nuevo paso les hunda m s en el pozo de brea de la guerra de tribunales. La fe en la legislacin no ser una estrat egia eficaz para las compaas de alta tecnologa. Las leyes se adaptan mediante constantes complementos que obedecen a un ritmo que slo la geologa supera en cuan to a su majestuosidad. La tecnologa, por el contrario, avanza mediante bruscas sacudi das, como si el equilibrio puntuado de la evolucin biolgica sufriera una grotesca aceleracin. La s condiciones del mundo real seguirn cambiando a un ritmo deslumbrante, mientras que las leyes les seguirn el paso a gran distancia, cada vez ms conf undidas. Este desajuste es permanente. Las prometedoras economas nacern en un estado de parlisis, como parece haber sucedido con el multimedia, o bien sus propi etarios continuarn negndose valiente y testarudamente a entrar bajo ningn concep to en el juego de la propiedad. En Estados Unidos ya se puede observar el desarrollo de una economa paralela, sobre todo entre empresas pequeas y dctiles que protegen sus ideas penetrando en el mercado con ms rapidez que sus grandes comp etidores, cuya protecc in se basa en el miedo y el litigio. Quizs quienes forman parte del problema simplemente se acojan a una cuarentena en los tribunales, mientras que los que son parte de la solucin crearn una nueva sociedad basada, al principio, en la piratera y el filibusterismo. Cuando el sistema actual de la ley de propiedad intelectua l se desplome, como parece inevitable que suceda, puede que no surja en su lugar ninguna estructura legal que la reemplace. Pero algo ocurrir. Despus de todo, la gent e hace negocios. Cuando el dinero deja de tener sentido, los negocios se hacen c on trueques. Cuando las sociedades se

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desarrollan al margen de la ley, desarrollan sus propios cdigos, prcticas y sistemas ticos no escritos. Si bien la tecnologa puede deshacer la ley, ofrece mtodos para restaurar los derechos creativos. 2 Una taxonoma de la informacin Tengo la impresin de que lo ms productivo que cabe hacer hoy es estudiar con detalle la verdadera naturaleza de lo que intentamos proteger. Qu sabemos realmente sobre la informacin y sus comportamientos naturales? Cules son las caractersticas esenciales de la creacin ilimitada? En qu se diferencia de formas previas de propiedad? Cuntas de nuestras suposiciones sobre ella se han referido a sus contenedores ms que a sus misteriosos contenidos? Cules son sus diferentes especies y cmo se presta cada una al control? Qu tecnologas sern tiles para crear nuevas botellas virtuales que sustituyan a las antiguas botellas fsicas? Por supuesto, la informacin es intangible y difcil de definir por naturaleza. Al igual que otros fenmenos profundos como la luz o la materia, es un mbito natural de la paradoja. Y as como resulta ms fcil comprender la luz a la vez como partcula y onda, puede que una comprensin de la informacin surja en la congruencia abstracta de sus diversas propiedades, que podemos describir con estos tres enunciados: La informacin es una actividad. La informacin es una forma de vida. La informacin es una relacin. A continuacin, analizar cada uno por separado. 2 1 LA INFORMACIN ES UNA ACTIVIDAD 2 1 1 La informacin es un verbo, no un sustantivo Liberada de sus contenedores, la informacin no es, obviamente, una cosa. De hecho, es algo que ocurre en el campo de la interaccin entre mentes, objetos u otras piezas de informacin. Gregory Bateson, reflexionando sobre la teora de la informacin de Claude Shannon, dijo que la informacin es una diferencia que crea una diferencia. As pues, la informacin slo existe realmente en el La creacin de esa diferencia es una actividad que ocurre dentro de una relacin. La informacin es una accin que ocupa tiempo ms que una presencia que ocupa espacio fsico, como los artculos materiales. Es el lanzamiento, no la pelota de bisbol, la danza, no el bailarn. 2 1 2 La informacin se experimenta, no se posee Incluso cuando ha sido encapsulada en alguna forma esttica como un libro o un disco duro, la informacin sigue siendo algo que nos ocurre cuando la descomprimimos

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mentalmente de su cdigo de almacenamiento. Pero, ya se mueva a gigabits por segundo o a palabras por minuto, la desc odificacin es un proceso que debe ser ejecutado por y sobre una mente, un proceso que se despliega en el tiempo. Hace unos aos se public una historieta en el Bulletin of Atomic Scientists que ilustraba este punto a la perfeccin. En el dibujo, un atra cador apunta con su pistola al tpico personaje con aspecto de almacenar much a informacin en la cabeza. Deprisa ordena el bandidodame todas tus ideas. 2 1 3 La informacin se tiene que mover Se dice que los tiburones mueren asfixiados si dejan de nadar, y casi se puede decir lo mismo de la informacin. La informacin que no se est moviendo deja de existir y pasa a ser solamente potencial, al menos ha sta que se le permite moverse de nuevo. Por eso, la prctica de acumular informaci n, habitual en las burocracias, es un mecanismo especialmente desatinado para lo s sistemas de valor con base fsica. 2 1 4 La informacin se transmite por propagacin, no por distribucin El modo en que se difunde la informacin tambin se diferencia mucho de la distribucin de bienes fsicos. Se mueve ms como algo propio de la naturaleza que como algo procedente de una fbrica. Se puede concatenar como un domin o crecer en la tpica retcula fractal, como la escarch a que se extiende por una ventana, pero no se puede desplazar corno los productos ma nufacturados salvo en la medida en que estos pueden contenerla. No se limita a avan zar. Deja rastro all por donde pasa. La distincin econmica central entre la inform acin y la propiedad fsica es que la primera se puede transferir sin que su dueo original deje de poseerla. 2 2 LA INFORMACIN ES UNA FORMA DE VIDA 2 2 1 La informacin quiere ser libre Se suele atribuir a Stewart Brand este el egante enunciado de lo obvio, que reconoce tanto el deseo natural de los secretos a ser dichos como el hecho de que, para empezar, los secretos puedan sentir algo similar a un deseo. El bilogo y filsofo ingl s Richard Dawkins propuso la nocin de memes, modelos autorreplicantes de informacin que se propa gan a s mismos por las ecologas de la mente, y dijo que eran como formas de vida. A mi juicio, son formas de vida en todos lo s aspectos salvo en que no se basan en el tomo de carbono. Se autorreproducen o interact an con su entorno y se adaptan a l, mutan, persisten. Como cualquier otra form a de vida, evolucionan para ocupar los espacios de posibilidad de sus entornos lo cales, que en este caso son los sistemas de creencias y las culturas ci rcundantes de sus anfitrione s, a saber, nosotros. En efecto, sociobilogos como Dawkins consideran plausible el argumento de que las formas de vida basadas en el carbono tamb in sean informacin, y que, al igual que la

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gallina es el modo que tiene un huevo de hacer otro huevo, el espectculo biolgico al completo sea el medio que tiene la molcu la del ADN para copiar ms cuerdas de informacin exactamente iguales a s misma. 2 2 2 La informacin se reproduce en las grietas de la posibilidad Al igual que las hlices del ADN, las ideas son expansionistas implacables, siempre en bsqueda de nuevas oportunidades para crearse un espacio vital. Y, como ocurre en la naturaleza de base carbnica, los organismos ms robustos son extremadamente hbiles para encontrar nuevos lugares donde vivir. As, de la misma manera que la mosca comn se ha introducido en casi todos los ecosistemas del planeta, el meme de la vida despus de la muerte se hizo un hueco en la mayora de las mentes, o psicoecologas. Cuanto ms universal sea el eco de una idea, una imagen o una cancin, en ms mentes se introducirn y permanecern. Intent ar frenar la propagacion de un segmento muy potente de informacin es casi tan dif cil como mantener las llamadas abejas asesinas al sur de la frontera de Estados Unidos. El intento hace agua por todas partes. 2 2 3 La informacin quiere cambiar Si las ideas y otros modelos interactivos de informacin s on, en efecto, formas de vida, se puede suponer que evolucionarn constant emente hacia formas mejor adaptadas a su entorno. Y, de hecho, lo hacen sin cesar. Pero durante mucho tiempo nuestros medios de difusin estticos, ya fueran tallas en piedra, tinta sobre papel o tinte sobre celuloi de, se han resistido tenazmente al impulso evolutivo, subrayando por tanto la capacidad del autor para determinar el producto acabado. Pero, como en la tradicin oral la informacin digitalizada carece de un acabado final. La informacin digitalizada, libre de las ataduras del empaquetamiento, es un proceso continuo que se parece ms a las metamorf oseantes leyendas de la prehistoria que a nada que se pueda envolver con plstico. Desde el Neoltico hasta Gutenberg, la informacin se transmita de boca a boca cambiando con cada nueva narracin (o cancin). Las historias que antao moldear on nuestro sentido del mundo carecan de versiones autorizadas. Se adaptaban a cualquier cultura donde se contaran. Puesto que la narracin nunca se plasmaba en escritura, el llamado derecho moral de los narradores a quedarse con sus cuen tos no estaba protegido ni reconocido. Sencillamente, el cuento atravesaba a cada narrador en su camino hacia el siguiente, donde asuma una forma distinta. A medida que regresemos a la informacin continua, cabe esperar que disminuya la importancia de la autora. Acaso los creadores tengan que renovar sus vnculos con la humildad. Pero nuestro sistema de copyright no da cabida a expresiones que no se fijan en algn punto ni a expresiones culturales que no tienen un autor o inventor concreto.

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Las improvisaciones de jazz, los espect culos de humoristas, la mmica, los monlogos continuos y las retransmisione s que no han sido grabadas carecen del requisito constitucional de una fijacin median te la escritura. Si no se les da la forma fija de la publicacin, las obras lqui das del futuro se parecern ms a estas formas que se adaptan y cambian continuamente y escaparn, por tanto, al alcance del copyright. La experto en copyright Pamela Samuelson afirma haber asistido el ao pasado a una conferencia en la que se di scuta la cuestin de si lo s pases occidentales pueden apropiarse legalmente de la msica, los di seos y el saber biomdico de los pueblos aborgenes sin compensaciones a su tribu de origen, ya que esa tribu no es su autora o inventora. 2 2 4 La informacin es perecedera A excepcin de los clsicos excepcionales, la mayor parte de la informacin es como los productos de granja. Su calidad se degrada rpidament e, tanto con el tiempo como con la distancia respecto a la fuente de produccin. Pero, incluso aqu, el valor es enormemente subjetivo y condicional. Los papeles de ayer son muy valiosos para el historiador. De hecho, cuanto ms viejos, ms valiosos son. Por el contrario, un agente del mercado de futuros puede considerar que la noticia de un acontecimiento con ms de una hora de vida ha perd ido ya toda relevancia. 2 3 LA INFORMACIN ES UNA RELACIN 2 3 1 El significado tiene valor y es exclusivo de cada caso En la mayora de los casos, asignamos valor a la informacin basndonos en su significado. El lugar donde reside la informacin, el momento sagrado en que la transmisin se convierte en recepcin, es un mbito con muchas caractersticas y matices cambiantes que dependen de la relacin entre el emisor y el receptor, de la profundidad de su interaccin. Cada relacin de este tipo es nica. Inclus o en casos donde el emisor es un medio de difusin audiovisual y no hay respuesta, el receptor no es nada pasivo. Recibir informacin es a menudo tan creativo como generarla. El valor de lo que se enva depende por completo de la medida en que cada destinatario tiene los receptores necesarios: terminologa compartida, atencin, inters, lenguaje, paradigma para volver significativo aquello que recibe. La comprensin es un elemento crtico que cad a vez se pasa ms por alto al intentar convertir la informacin en una mercanca. Los datos pueden ser cualquier conjunto de hechos, tiles o no, inteligibles o inescrut ables, relacionados o irrelevantes. Los ordenadores pueden estar soltando datos nuevos toda la noche sin ayuda humana, y los resultados se pueden poner en venta como informacin. Puede que lo sean o que no lo sean. Slo un ser humano puede reconocer el significado que separa la informacin de los datos.

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De hecho, la informacin, en el sentido econmico de la palabra, consiste en datos que han sido pasados por una mente humana concreta y que se han considerado significativos dentro de ese contexto mental. Lo que es informacin para una persona es un mero dato para otra. 2 3 2 La familiaridad tiene ms valor que la escasez En los artculos fsicos existe una correlacin directa entre la escasez y el valor. El oro es ms valioso que el trigo, aunque no se pueda comer. Si bien no siempre, la condicin de la informacin su ele ser justo la contraria. Ca si todo el software aumenta su valor a medida que va siendo ms com n. La familiaridad es un activo importante en el mundo de la informacin. A menudo pue de ocurrir que la mejor manera de aumentar la demanda de un producto sea regalarlo. Aunque esto no haya sido siempre as en el caso del shareware software para compartir, se podra argumentar que hay una conexin entre la cantidad de software comercial que se piratea y la cantidad que se vende. El software ms pirateado, como el Lotus 1-2-3 o el WordPerfect, se convierte en un estndar y se bene ficia de la ley de los rendimientos crecientes, que se basa en la familiaridad. Respecto a mi propio producto creativo, canci ones de rock and roll, no hay ninguna duda de que el grupo para el que las escribo, Grat eful Dead, ha aumentado enormemente su popularidad al regalarlas Desde comienzos de los aos setenta venimos dejando que la gente grabe nuestro s conciertos, y en vez de reducir la demanda de nuestro producto esto se ha traducido en que ahora tenemos la mayor convocatoria en conciertos de Estados Unidos. Cabe atribuir este resultado, al menos en parte, a la popularidad que genera ron aquellas grabaciones piratas. Cierto es que no recibo derechos de autor por los millones de copias de mis canciones que han sido extradas de esos conciertos, pero no encuentro ninguna razn para quejarme. El hecho es que nadie ms que Gr ateful Dead puede interpretar una cancin de Grateful Dead, as que quien desee tener la experiencia y no un plido reflejo tendr que comprar una entrada. En otras palabr as, la proteccin de nuestra propiedad intelectual deriva de que somos su nica fuente en tiempo real. 2 3 3 La exclusividad tiene valor El problema de un modelo que invierte la proporcin fsica escasez/ valor es que a veces el valor de la informacin obedece en gran medida a su escasez. La posesin exclusiva de ciertos hechos los vuelve ms tiles. Si todo el mundo conoce las condiciones que pueden subir el precio de unas acciones, la informacin carece de valor. Pero, de nuevo, el factor crtico suele se r el tiempo. No importa si este tipo de informacin termina siendo omnipresente. Lo que importa es estar entre los primeros que la poseen y actan a partir de ella. Aunque los secretos potentes por lo general no permanecen secretos, pueden seguir sindolo durante el tiempo suficiente como para coadyuvar en la causa de sus primeros dueos.

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2 3 4 El punto de vista y la autoridad tienen valor En un mundo de realidades flotantes y ma pas contradictorios, las recompensas se otorgarn a aquellos comentaristas cuyos mapas se ajusten ms cmodamente al territorio por su capacidad de avanzar result ados predecibles a quienes los utilicen. En la informacin esttica, ya sea poesa o rock and roll, la ge nte est dispuesta a comprar el ltimo producto de un artista sin haberlo visto antes, partiendo de que ha tenido una experiencia placentera con su obra previa. La realidad es un filtro editorial. La gente paga por la autoridad de aquellos editores cuyo punto de vista selectivo parece ms ajustado. Y, de nuevo, el punt o de vista es un activo que no se pude robar ni duplicar. Tan so lo Esther Dyson ve el mundo como ella lo ve y, de hecho, la bonita suma que perc ibe por su boletn informativo responde al privilegio de ver el mundo a trav s de su mirada exclusiva. 2 3 5 El tiempo sustituye al espacio En el mundo fsico, el valor depende mu cho de la posesin o de la proximidad espacial. Se posee aquel material que cae dent ro de ciertos lmites dimensionales, y la capacidad de actuar directa y exclusivamente, y como se quiera, sobre lo que cae dentro de esos lmites es el principal valor de la posesin. Por s upuesto, tambin hay una relacin entre valor y escasez, una limitacin relativa al espacio. En el mundo virtual, la proximidad en el tiempo es un valor. En general, una informacin es ms valiosa cuanto ms cerca pueda situarse el comprador del momento de su expresin; hay una limitacin de tiempo. Muchos tipos de informacin se degradan rpidamente con el tiempo o con la reproduccin. Su relevancia se debilita a medida que va cambiando el territorio que delinean. Cuando de saparece el punto donde se produce por vez primera la informacin, entra ruido y se pierde la amplitud de banda. 2 3 6 La proteccin de la ejecucin En el pueblo donde nac, no se concede dema siado mrito a nadie simplemente porque tenga ideas. Se le juzga por lo que puedas hacer con ellas. A medida que se aceleran las cosas, la mejor manera de proteger los proyectos que se convierten en objetos fsicos es ejecutarlos. O como lo expresara una vez Steve Jobs, los artistas autnticos ejecutan. El triunfador suele ser quien antes llega al mercado (y con la suficiente fuerza organizativa como para mantener el primer puesto). Pero, a medida que nos concentramos en el comercio de la informacin, somos muchos los que pensamos que la originalidad basta en s misma para transmitir valor, y que merece, con los respaldos legales adecu ados, un salario fijo. De hecho, la mejor manera de proteger la propiedad intelectua l es actuar en consecuencia. No basta con inventar y patentar, tambi n hay que innovar. Alguien sostiene que invent el microprocesador antes que Intel. Quizs sea cierto. Pero, si de hecho hubiera empezado a distribuir microprocesadores an tes que Intel, su r eclamacin no parecera tan espuria.

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2 3 7 La informacin es su propia recompensa Es un tpico decir que el dinero es informacin. A excepcin del krugerand, la calderilla y los contenidos de los maletines que se suelen asociar a los capos del narcotrfico, la mayor parte del dinero del mundo informatizado est cifrado en unos y ceros. El suministro global de dinero se propaga por la red con fluidez meteorolgica. Tambin es evidente que la informacin se ha vuelto tan fundamental para la creacin de la riqueza moderna como antao lo fueran la posesin de tierras y la luz solar. Lo que no es tan obvio es hasta qu punto la informacin est empezando a tener un valor intrnseco, no como un medio para adqu irir sino como objeto de la adquisicin. Supongo que, de manera menos explcita, esto siempre ha sido as. En la poltica y en el mundo acadmico, poder e informacin siempre han mantenido un vnculo estrecho. Sin embargo, ahora que la informacin se compra cada vez ms con dinero, vemos que comprar informacin con otra informacin es un mero intercambio econmico que no precisa la conversin en otra moneda. Esto supone cierto desafo para quienes gustan de tener las cuentas claras, ya que, al margen de la teora de la informacin, los tipos de cambio de la informacin son demasiado escurridizos como para cuantificarlos con cifras decimales. No obstante, casi todo lo que compra un es tadounidense de clase media tiene poco que ver con la supervivencia. Compramos belle za, prestigio, experi encia, educacin y todos los oscuros placeres de la posesin. Muchas de esta s cosas no slo se pueden expresar en trminos no materiales, sino que adems se pueden adquirir por medios no materiales. Y luego estn los inexplicables placeres de la propia informacin, el deleite de aprender, saber y ensear. Esa sensacin ex traa y agradable de que la informacin entra y sale de uno mismo. jugar con ideas es un divertimento por el que la gente debe de estar dispuesta a pagar mucho, dado el me rcado que tienen los libros y los cursillos. Estaramos dispuestos a gastar an ms di nero en este tipo de placeres de no haber tantas oportunidades de pagar las ideas con otras ideas. Esto explica mucho trabajo voluntario cole ctivo que llena los archivos, los foros y las bases de datos de Internet. Sus habitantes no trabajan de balde, como se suele creer. Se les paga con algo que no es dinero. Es una economa que consiste casi por completo en informacin. Puede que sta se convierta en la forma dominante del comercio humano, y si seguirnos empeados en modelar la economa sobre una base estrictamente monetaria quizs nos equivoquemos seriamente. 3 Cobrar en el ciberespacio Como se relaciona todo lo anterior con las posibles soluciones a la crisis de la propiedad intelectual es algo que apenas he comenzado a pensar. Los paradigmas se distorsionan cuando se contempla la informacin con ojos atentos, al ver lo poco que tiene que ver con las materias primas que se venden en los mercados de futuros, al imaginar las tambaleantes farsas de jurisp rudencia que se amontonarn si seguimos tratndola legalmente como si se les pareciera.

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Como ya dije, creo que en algn momento de la prxima dcada estas actitudes obsoletas se harn aicos y a nosotros, no nos quedar ms remedio que incorporarnos a nuevos sistemas que funcionen. En realidad, no tengo una imagen tan sombr a de nuestras perspectivas como podran suponer hasta ahora los lectores de esta jere miada. Surgirn soluciones. La naturaleza aborrece el vaco y lo mismo le ocurre al comercio. Uno de los aspectos de la frontera elec trnica que ms atractivo me ha resultado siempre -y la razn de que Mitch Kapor y yo eligisemos esa expresin cuando fundamos la EFF 4 es el grado de semejanza con el Oeste americano del siglo XIX en su preferencia natural por los mecanismo s sociales que surgen de sus propias condiciones, frente a aquellos que se imponen desde el exterior. Hasta que el Oeste se coloniz y civiliz por completo en este siglo, el orden se estableca segn un Cdigo del Oeste no escrit o, que tena la flui dez de los buenos modales ms que la rigidez de la ley. La tica era ms importante que las normas, que en cualquier caso se hacan respetar muy poco. En mi opinin, la ley, tal y como la ente ndemos, se desarroll para proteger los intereses que surgieron en las dos olas econmicas que con tanta exactitud identific Alvin Toffler en La tercera ola 5 La primera ola se basaba en la agricultura y necesitaba la ley para disponer la posesin de la principal fuente de produccin, la tierra. En la segunda ola, la manufactura se convirti en la fuente econmica fundamental, y la estructura de la ley m oderna creci en torno a las instituciones que necesitaban proteccin para sus reservas de capital, fuerza humana y maquinaria. Ambos sistemas econmicos necesitaban estabilidad. Sus leyes estaban concebidas para resistir el cambio y asegurar cierta constancia distributiva dentro de un marco social bastante esttico. Haba que limitar la disponibilidad para pr eservar la capacidad de predecir, necesaria tanto para la administ racin de la tierra como para la formacin de capital. En la tercera ola en la que acabamos de entrar, la informacin sustituye en gran medida a la tierra, el capital y la maquinaria, y, como detall antes, donde ms a gusto se encuentra la informacin es en un en torno mucho ms fluido y adaptable. Es probable que la tercera ola provoque un cambio fundamental en los propsitos y mtodos de la ley, y que su repercusin vaya mucho ms all de los estatutos que rigen la propiedad intelectual. Puede que el propio terreno -la arquitectur a de la redcumpla muchos de los objetivos que en el pasado slo se podan mantener por imposicin legal. Por ejemplo, quizs sea innecesario asegurar constitucionalm ente la libertad de expresin en un entorno que trata la censura como si fu era una disfuncin y busca la frmula para transmitir ideas prohibidas esquivando la censura. Puede que surjan similares mecanismos naturales de equilibrio para nivelar las discontinuidades sociales que antes ne cesitaban de la mediacin legal para solucionarse. En la red, lo ms probable es que estas dife rencias sean abarcadas por un espectro continuo que con ecta tanto como separa.

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Y, a pesar de asirse frreamente a la vieja estructura legal, las compaas que comercian con la informacin quiz vean que debido a su creciente incapacidad para acercarse con sensatez a cuestiones tecnol gicas, los tribunales ya no producirn resultados con la previsin suficiente como para apoyar proyectos a largo plazo. Cada litigio se convierte en algo parecido a una ruleta rusa, de pendiendo de la ignorancia del juez que lo preside. La ley sin codificar o adap table, aunque sea tan rpida, holgada e incontrolable como otras formas emergentes, probableme nte est muy cerca de algo parecido a la justicia. De hecho, ya se puede ver el de sarrollo de nuevas prcticas ms adecuadas a las condiciones del comercio virtual. La s formas de vida de la informacin son mtodos que evolucionan para prot eger su reproduccin continua. Por ejemplo, aunque la letra pequea del sobre de un disquete comercial plantea puntillosas exigencias a quien lo abre, ha y, como digo, poca gente que lea esas condiciones y mucha menos que las cumpla a rajatabla. Y an as el negocio del software sigue siendo un sector muy sa no de la economa de Estados Unidos. Y esto a qu se debe? A que la gente te rmina comprando el software que realmente utiliza. Cuando un programa se vuelve fundame ntal para el propio trabajo, se quiere tener la ltima versin, el mejor sopor te, los manuales actualizados, todos los privilegios vinculados a la posesin. En ausencia de una ley vigente, estas consideraciones prcticas sern cada vez ms importantes para cobrar aquello que fcilmente se podra obtener gratis. Por supuesto que hay quien compra software por respeto a la t ica o con la idea abstracta de que no comprarlo contribuira a qu e no se fabricara, pero voy a dejar estos motivos de lado. Si bien pienso que el fracaso de la ley desembocar casi con toda certeza en un renacimiento compensador de la tica como modelo organizativo de la sociedad, no tengo espacio para defender aqu esta creencia. En su lugar dir que, a mi modo de ver y como en el caso antes citado, la compensacin por la creacin de softwa re se guiar fundamentalmente por consideraciones prcticas, todas ellas inhere ntes a las verdaderas propiedades de la informacin digital, dnde reside su valo r y cmo puede ser a la vez manipulada y protegida por la tecnologa. Aunque el acertijo sigue siendo un acert ijo, empiezo a ver desde dnde pueden venir las soluciones, que en parte consisten en amp liar esas soluciones prcticas que ya estn en marcha. 4 La relacin y sus herramientas Creo que hay una idea bsica para comprender el comercio lquido: la economa de la informacin, en ausencia de objetos, se basar ms en la relacin que en la posesin. Un modelo ya existente para la transmisin futura de la propiedad intelectual es la ejecucin en tiempo real, un medio que en la ac tualidad slo se usa en teatro, msica, conferencias y enseanza. A mi juicio, el concepto de ejecuci n se ampliar hasta incluir casi toda la economa de la inform acin, desde los culebrones hasta los anlisis

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burstiles. En estos casos, el intercambio comercial se parecer ms a la venta de entradas para un espectculo continuo que a la compra de distintos paquetes de lo que se muestra. El otro modelo, por supuesto, es el de lo s servicios. Todo el sector profesional mdicos, abogados, asesores, arquitectos, etc. est ya cobrando directamente por su propiedad intelectual. Quin necesita el copyright cuando tiene una cuota fija? De hecho, hasta finales del siglo XVIII este modelo se aplicaba a muchos mbitos que hoy caen bajo el copyright. Antes de la industrializacin de la creacin, los escritores, compositores y artistas trabajaban al servic io privado de los patronos. Sin objetos que se puedan distribuir en un mercado de masas, los creadores regresarn a una situacin parecida, si bien servirn a muchos patr onos en vez de a uno slo. Ya se puede ver como surgen compaas cuya existencia se basa en apoyar y mejorar el software que crean ms que en venderlo por piezas plas tificadas o incluirlo en paquetes. La nueva compaa de Trip Hawkins para la creacin y comercia lizacin bajo licencia de herramientas multimedia, 3DO, es un ejemplo de lo estamos tratando. 3DO no pretende producir ningn tipo de software comercial o aparatos para los consumidores. Pretenden, en su lugar, hacer las veces de una especie de rga no de calificacin de estndares privados, que mediara entre lo s creadores de software y de aparatos informticos, que seran los titulares de sus licencias. Proporcionarn un punto de comunidad de intereses para las relaciones entre un amplio espectro de entidades. En todo caso, tanto si uno se considera un proveedor de servicios como si es un ejecutante, la futura proteccin de la pr opiedad intelectual depender de la propia capacidad de controlar la relacin con el mercado, una relacin que con toda probabilidad perdurar y crecer con el tiempo. El valor de esa relacin residi r en la calidad de la ejecu cin, la originalidad del punto de vista, las destrezas, su relevancia para el propio mercado y, bajo todo esto, la capacidad de ese mercado para comunicar lo s servicios creativos de manera gil, cmoda e interactiva. 5 Interaccin y proteccin La interaccin directa otorga r una gran proteccin a la propiedad intelectual en el futuro; de hecho, ya la ha dado. Nadie sabe cuntos piratas de software han comprado copias legtimas de un programa despus de llamar al editor para pedirle asesoramiento tcnico y que ste les haya pedido alguna prueba de compra, pero supongo que la cifra es muy alta. El mismo tipo de control se podr ejer cer sobre las relaciones de pregunta y respuesta entre autoridades (o artistas) y aquellos que soliciten sus destrezas. Boletines informativos, revistas y libros sa ldrn reforzados por la capacidad de los suscriptores para hacerles pre guntas directas a los autores. La interactividad ser un bien facturable incluso sin la autora. A medida que vaya entrando la gente en la red y obteniendo su informacin directamente del punto donde se produce, sin que se filtre a travs de los centralizados medios de comunicacin,

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intentar desarrollar la misma capacidad interactiva para investigar la realidad que en el pasado slo la experiencia les suministraba. El acceso directo a estos distantes ojos y orejas ser mucho ms fcil de delim itar que el acceso a paquetes fijos de informacin almacenada pero fcilmente reproducible. En la mayora de los casos, el control se ba sar en restringir el acceso a la informacin ms reciente y con mayor amplitud de banda. Ser cuestin de definir la entrada, el sitio donde se acta, el actor y la identidad de l portador de la entrada, definiciones que, en mi opinin, surgirn de la tecnologa, no de la ley. En la mayor a de los casos, la tecnologa definidora se r la criptografa. 6 Cripto-embotellamiento La criptografa, como he dicho quizs ya dema siadas veces, es el material con el que se construirn las paredes y los lmite s -y las botellasdel ciberespacio. Evidentemente, la criptografa o cual quier otro mtodo puramente tcnico de proteccin de la propiedad plantea problem as. Siempre me ha parecido que a mayor seguridad de los artculos, ms posibilid ad de convertirlos en objeto de deseo. Viniendo de un lugar donde la gente deja pue stas las llaves del coche y ni siquiera tiene llaves de su casa, estoy convencido de que el mejor obstculo contra el crimen es una sociedad con una tica intacta. Aunque admito que no es ste el tipo de sociedad en que vivimos la mayora de nosotros, tambin creo que un exceso de confianza social en la proteccin con barricadas terminar debilitando la conciencia al hacer de la intrusin y el robo un deporte, y no un crimen. Esto ocurre ya en el mbito digital, como es evidente en las actividades de los que asaltan sistemas informticos. Es ms, me atrevera a sostener que los es fuerzos iniciales por proteger el copyright digital mediante la proteccin de la copia c ontribuyeron a la situac in actual, en la que los usuarios de ordenadores que en otros sentidos act an ticamente, no parecen oponer reparos morales al software pirateado. En vez de cultivar entre los recin info rmatizados un sentido del respeto hacia el trabajo de sus colegas, la confianza temprana en la proteccin de la copia aboc en la idea subliminal de que asaltar un paquete de software conceda en cierto sentido el derecho a usarlo. Limitados no por la conciencia sino por la destreza tcnica, muchos se sintieron libres para hacer todo aquello que les permitiera salirse con la suya. Esto seguir siendo un riesgo poten cial de la codificacin del comercio digitalizado. Ms an, es prudente recordar que la proteccin c ontra la copia fue rechazada por casi todos los mbitos del mercado. Muchos de los prximos esfuerzos para usar los modelos de proteccin basados en la cript ografa probablemente sufrirn el mismo destino. La gente no va a tolerar ciertas co sas que dificultan an ms el uso de los ordenadores sin que haya ningn beneficio para el usuario. Aun as, la codificacin ya ha demostrado cierta utilidad burda. Hace poco se dispararon las nuevas suscripc iones a varios servicios de televisin comercial va satlite despus de que desplegaran una mayor codificacin en sus alimentadores. Y

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esto a pesar de un floreciente comercio ca sero de chips descodificadores a manos de tipos que parecen destiladores ilegales de alcohol ms que expe rtos en descodificar claves. Otro problema evidente de la codificacin como solucin global es que, una vez que algo ha sido descodificado por un medi ador autorizado legtimo, puede volverse accesible a la reproduccin masiva. En algunos casos, puede que no sea un problem a realizar la reproduccin despus de descodificar. El valor de muchos artculos de software se degrada con el paso del tiempo. Quizs el nico inter s real por algunos de estos productos lo tengan aquellos que han comprado las llaves de la inmediatez. Es ms, a medida que el software se vuelv a ms modular y la distribucin avance por la red, comenzar a sufrir una metamorfosis al relacionarse direct amente con la base del usuario. Las actualizaciones discontinuas se nivelarn en un proceso constante de adaptacin y perfeccionamiento cada vez mayores, en parte debido al hombre y en parte a algoritmos genticos. Las copias pi rateadas de software quizs se vuelvan demasiado estticas como para serle de algn valor a alguien. Incluso en casos como los de las img enes, donde se supone que la informacin permanece inalterada, el fichero sin encriptar todava sera susceptible de entretejerse con secuencias de cdigo que continuaran protegindolo con arreglo a un amplio abanico de modalidades. En la mayora de los esquemas que puedo imaginar, el fichero continuara con vida con un software incrustado permanentement e que podra sentir las condiciones del entorno e interaccionar por las mismas. Po r ejemplo, podra contener cdigo que detectara el proceso de duplicac in y provocara su autodestruccin. Otros mtodos podran dotar al fichero de la capacidad de llamar a casa a travs de la Red hasta localizar a su propietario original. La inte gridad permanente de algunos ficheros podra requerir su alimentacin peridica con el dinero digital de su anfitrin ( host ), que estos haran llegar despus a sus autores. Por supuesto, los ficheros dotados de la cap acidad independiente de comunicar con sus dispositivos de origen se parecen inquietantemente al gusano de Internet Morris. Los ficheros vivos poseen una cierta cualidad viral. De esta su erte, se plantearan cuestiones graves de vulneracin de la privacidad si nuestros ordenadores vinieran equipados con espas digitales. El ncleo de la cuestin es que la criptografa posibilitar muchas tecnologas de proteccin que se desarrollarn rpidament e por la obsesiva competicin que siempre han sostenido los que hacen los cerrojos y los que los rompen. Pero la criptografa no se us ar solo para hacer cerrojos. Tambin es vital para las firmas digitalizadas y el dinero digital antes mencionado. Ambos sern, a mi juicio, fundamentales para la proteccin futu ra de la propiedad intelectual.

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Considero que el fracaso generalmente reconocido que ha sufrido el modelo shareware en el mbito del software tuvo menos que ver con la honestidad que con la simple incomodidad de pagarlo. Si el proceso de pago se puede automatizar, como lo permitirn el dinero y las firmas digitales, los creadores de artculos de software cosecharn unos beneficios mucho ms altos. Es ms, se les dispensar de muchos de lo s costes indirectos que hoy se aaden al mrketing, la manufactura, las ventas y la distribucin de productos de informacin, ya sean programas informticos, libros, CD o pelculas. Esto reducir los precios y aumentar la posibilidad del pago no obligatorio. Pero, naturalmente, hay un problema fundamental en un sistema que exige el pago, a travs de la tecnologa, por cada acceso a una expresin concreta Desafa el propsito jeffersoniano original de hacer accesibles para todos las ideas al margen de su situacin econmica. No me siento cmodo co n un modelo que limite la investigacin a los ricos. 7 Una economa de verbos Las formas y futuras protecciones de la pr opiedad intelectual se han vuelto mucho ms opacas desde que empez la Era virtual. No obstante, puedo proponer (o reiterar) unos cuantos enunciados directos que, sincer amente, no creo que resulten demasiado ingenuos dentro de cincuenta aos. En ausencia de los viejos contenedores, casi todo lo que creem os saber sobre la propiedad intelectual es errneo. Tendrem os que desaprenderlo. Vamos a tener que considerar el fenmeno de la informaci n como algo nunca visto previamente. Las protecciones que desarrollaremos se apoyarn mucho ms en la tica y la tecnologa que en la ley. El cifrado ser la base tcnica de la ma yora de las proteccio nes de la propiedad intelectual. (Y, por esta y otras razone s, debera volverse ms accesible.) La economa del futuro se basar en la relacin ms que en la posesin. Ser continua ms que secuencial. Y, por ltimo, en los aos venideros la mayor parte del intercambio humano ser virtual ms que fsico, y no consistir en materia sino en la materia de la que estn hechos los sueos. Nuestros futuros negoc ios se llevarn a cabo en un mundo hecho de verbos ms que de sustantivos. Ojo Caliente, New Mexico, October 1, 1992 New York, New York, November 6, 1992 Brookline, Massachusetts, November 8, 1992 New York, New York, November 15, 1993 San Francisco, California, November 20, 1993 Pinedale, Wyoming, November 24-30, 1993 New York, New York, December 13-14, 1993 Esta expresin ha vivido y crecido hasta ahor a durante el periodo de tiempo y en los lugares detallados ms arriba. A pesar de su publicacin expresa aqu, espero que contine evolucionando de forma lquida y, de ser posible, durante muchos aos.

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Los pensamientos que contiene no me pertenecen en exclusiva, sino que se han armado a s mismos dentro de un campo de interaccin que ha existido entre m y muchas otras personas, a las que quiero expresar mi agradecimiento. Quiero recordar en particular a: Pamela Samuelson, Kevin Kelly, Mitch Kapor, Mike Godwin, Stewart Brand, Mike Holderness, Miram Barlow, Danny Hillis, Trip Hawkins y Alvin Toffler. No obstante, debo confesar que cuando Wired me enva un cheque a cambio de haber colgado temporalmente el artculo en sus pginas, soy el nico que lo cobra... Edicin, revisin y notas de esta edicin: Miquel Vidal (miquel AT sindominio DOT net) Notas al pie ... ideas. 1 http://www.wired.com/wired/archive/2.03/economy.ideas_pr.html ... EFF. 2 http://www.eff.org/Publications/John_Perry_Barlow/HTML/idea_economy_article.html ... real. 3 Real estate es el trmino ingls para bienes races [ N. de la T. ] ... EFF 4 La Electronic Frontier Foundation, fundada tras la famosa caza de hackers de 1990 que describe Sterling en The hacker crackdown es la decana de los ciberderechos y probablemente el lobby ms importante en defensa de los derechos digitales a nivel mundial. [ N. del E. ] ... ola. 5 Hay edicin castellana del mismo ao de su publicacin original: La tercera ola, Alvin Toffler, Plaza&Jans, Barcelona, 1980. Esta obra temprana y visionaria fue enormemente influyente en todos los tericos, emprendedores y futurlogos de la sociedad de la informacin, en los primeros editorialistas de Wired incluyendo como vemos al propio Barlow. Tambin se dice que inspir a J. Atkins, uno de los creadores de la msica tecno y al fundador de AOL para lanzar sus servicios en lnea. [ N. del E. ]

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Cambios Neil Gaiman "Humo y Espejos" I Ms tarde, sealaran la muerte de su hermana, el cncer que se comi su vida de doce aos, con tumores del tamao de huevos de pato en el cerebro, y l un nio de siete aos, mocoso y con el pelo cortado al uno, viendo con ojos marrones muy abiertos cmo ella se mora en un hospital blanco, y diran, "Eso fue el principio de todo", y quiz lo fue. En Recarga (dir. Robert Zemeckis, 2018), la pelcula biogrfica, dan un salto atrs a su adolescencia y l est viendo a su profesor de ciencia morirse de SIDA y siguiendo una discusin sobre la diseccin de una rana grande de estmago plido. -Por qu hemos de desmembrarla? dice el joven Rajit, mientras la msica sube -. No deberamos darle vida? Su profesor, representado por el difunto James Earl Jones, parece avergonzado y despus inspirado, y alza la mano desde la cama de hospital hasta el hombro huesudo del nio. "Bueno, si alguien puede hacerlo, Rajit, se eres t", dice en un murmullo de bajo profundo. El nio asiente con la cabeza y nos mira fijamente con una entrega en los ojos que raya en el fanatismo. Esto nunca ocurri. II Es un da gris de noviembre y ahora Rajit es un hombre de cuarenta y tantos aos, alto y con gafas de montura oscura, que en estos momentos no lleva puestas. La falta de gafas resalta su

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desnudez. Est sentado en la baera mientras el agua se enfra, practicando la conclusin de su discurso. Camina un poco encorvado en la vida diaria, aunque ahora no lo est, y considera sus palabras antes de hablar. No es muy buen orador. El apartamento de Brooklyn, que comparte con ot ro investigador cientfico y un bibliotecario, hoy est vaco. Se le ha encogido y arrugado el pene en el agua tibia. "Lo que esto significa", dice en voz alta y despacio, "es que he mos ganado la guerra contra el cncer". Entonces hace una pausa, acepta una pregunta de un periodista imaginario que est en el otro lado del cuarto de bao. -Efectos secundarios? se responde en una voz resonante de cuarto de bao -. S, hay algunos efectos secundarios. Pero, por lo que hemos podi do determinar, no se trata de nada que cree cambios irreparables. Sale de la baera de porcela na desconchado y camina, desnudo, hasta la taza del vter, donde vomita mucho, el miedo a salir a escena at ravesndole como un cuchillo para destripar. Cuando ya no le queda nada que vomitar y l as nuseas secas han pasado, Rajit se enjuaga la boca con Listerine, se viste y coge el metro hasta el centro de Manhattan. III. Es, como sealar la revista Time, un descubrim iento que "revolucionara la naturaleza de la medicina de forma absolutamente tan radical e importante como el descubrimiento de la penicilina". -Y si dice Jeff Goldblum, en el papel del Rajit adulto en la pelcula biogrfica-, y si se pudiera recomponer el cdigo gentico del cuerpo? Hay tantas enfermedades que surgen porque el cuerpo ha olvidado lo que debera estar haciendo. El cdigo est revuelto. El programa se ha corrompido. Y si... y si se pudiera arreglar? Ests loco replica su novia preciosa y rubia, en la pelcula. En la vida real no tiene novia; en la vida real la vida sexual de Rajit es una serie irregular de transacciones comerciales entre Rajit y los jvenes de la Agencia de Aconipaiantes AAA-Ajax. Mira dice Jeff Goldblum, expresndole mejor de lo que Rajit lo expres jams -, es como un ordenador. En vez de intentar arreglar los problemas tcnicos provocados por un programa corrupto uno a uno, sntoma a sntoma, basta con reinstalar el programa. Toda la informacin est all desde el primer momento. Slo tenemo s que decirle a nuestros cuerpos que vuelvan a comprobar el ARN y el ADN, que vuelvan a leer el programa, si quieres. Y, luego, que vuelvan a cargar. La actriz rubia sonre y detiene sus pala bras con un beso, divertida e impresionada y apasionada. IV. La mujer tiene cncer de bazo y de ganglios linfticos y de abdomen: linfoma no hodgkiniano. Adems, tiene neumona. Ha aceptado la pe ticin de Rajit de utilizar un tratamiento experimental con ella. Tambin sabe que asegurar que uno puede cu rar el cncer es ilegal en

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Amrica. Era una mujer gorda hasta hace poco, pero ha perdido peso y a Rajit le recuerda a un mueco de nieve al sol: cada da se deshace, cada da est, le parece a l, menos definida.No es una droga en el sentido que usted se figura le dice a la muje r -, es un conjunto de instrucciones qumicas ella parece perpleja. Rajit le inyecta dos-ampollas de un lquido transparente en las venas. Pronto est dormida. Cuando se despierta, se ha librado del cncer La neumona la mata poco despus. Rajit ha pasado los dos das previos a la muer te de la mujer preguntndose cmo crno explicar el hecho de que, tal como demuestra la autopsia sin ninguna duda, la paciente ahora tiene un pene y es, en todo sentido, tanto por sus funciones como por sus cromosomas, varn. V. Han pasado veinte aos y estamos en un ap artamento diminuto en Nueva Orleans (aunque tambin podra ser Mosc o Manchester o Pars o Be rln). Esta noche va a ser la gran noche y Juan/a va a estar despampanante. Tiene que elegir entre un vestido de saln francs del siglo XVIII estilo miriaque para polonesas (polisn de fibra de vidrio, escote con estructura interior de alambre en, corpio carmes bordado con encaje), o una reproduccin del traje de saln de Sir Phillip Sydney, de terciopelo negro e hilo de plata, con gorguera y bragueta y todo. Al final, despus de sopesar las opciones, Juan/a se decide por escote frent e a polla. Quedan doce horas: Juan/a abre la botella de las pastillas rojas, cada pastillita roja marcada con una X, y se traga dos. Son las 10 de la maana y Juan/a se va a la cama, empieza a masturbarse, tiene el pene semiduro, pero se duerme antes de correrse. La habitacin es muy pequea. Hay ropa colgando de todas las superficies y una caja de pizza vaca en el suelo. Juan/a suele roncar fuerte pero cuando hace una carga libre no hace ningn ruido en absoluto y podra estar en una especie de coma. Juan/a se despierta a las 10 de la noche, sinti ndose tierna y como nueva. Cuando empez con la movida de las fiestas, cada cambio provocaba un autoexamen riguroso, en el que inspeccionaba lunares y pezones, prepucio o cltoris, y descubra qu cicatrices haban desaparecido y cules se haban quedado. Sin embargo, Juan/a es ahora un veterano y se pone el polisn, las enaguas, el corpio y el vestido, con los pechos nuevos (altos y cnicos) muy juntos y las enaguas arrastrando por el suelo, lo que significa que puede ponerse debajo las botas de Doctor Martens de hace cuarenta aos (nunca se sabe cundo habr que correr o andar o dar patadas y las zapatillas de seda no le hacen ningn favor a nadie). Una peluca alta y empolvada completa la imag en. Y unas gotas de colonia. Entonces Juan/a hurga bajo las enaguas, se mete un dedo entre las piernas (no lleva bragas, reivindicando un deseo de autenticidad que las Doc Martens desmienten) y luego se da unos toques detrs de las orejas, para que le den suerte, quiz, o para ay udarle a ligar. El taxi llama a la puerta a las 11:05 y Juan/a baja y va al baile. Maana por la noche Juan/a se tomar otra dosis; su identidad laboral durante la semana es estrictamente varn.

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VI. Rajit nunca vio la accin de transformacin de sexo de la Recarga como algo ms que un efecto secundario. El premio Nobel fue por el trabajo contra el cncer (se descubri que la recarga funcionaba para la mayora de los cnceres, pero no para todos). Para ser un hombre inteligente, Rajit era sorp rendentemente corto de miras. Haba algunas cosas que no haba previsto. Por ejemplo: Que habra gente que, murindose de cncer, pr eferiran morir a experimentar un cambio de sexo. Que la iglesia catlica se declarara en contra del catalizador qumico de Rajit, comercializado en esos momentos con el nombre de marca Recarga, principalmente porque el cambio de sexo haca que un cuerpo de mujer reabsorbiera la carne de un feto cuando se recargaba: los varones no podan estar embarazados. Unas cuantas sectas religiosas ms se declararan en contra de Recarga, la mayora de ellas citando el Gnesis, 1:27, "y los cre macho y hembra", como motivo. Las sectas que se declararon en contra de la Recarga incluan: el islamismo, la ciencia cristiana, la iglesia ortodoxa rusa, la ig lesia catlica romana (con un nmero de voces discrepantes), la iglesia de la unificacin, los trekkies ortodoxos, el judasmo ortodoxo y la alianza fundamentalista de los E.E.U.U. Entre las sectas que se declararon a favor del uso de la Recarga cuando un mdico titulado lo consideraba el tratamiento apropiado se incluan la mayora de los budistas, la iglesia de Jesucristo de los santos de los ltimos das, la iglesia ortodoxa griega. la iglesia de la cienciologa, la iglesia anglicana (con un nmero de voces discrepantes), los nuevos trekkies, el judasmo liberal y reformista y la coalicin de la nueva era de Amrica. Las sectas que al principio se declararon a favor de utilizar la Recarga de forma recreativa: ninguna. Aunque Rajit se daba cuenta de que la Recarg a hara que la operacin de cambio de sexo resultara obsoleta, nunca se le ocurri que algu ien quisiera tomarlo por razones de deseo o curiosidad o evasin. Por lo tanto, nunca previ el mercado negro de Recarga y catalizadores qumicos similares; ni tampoco que, a los quince a os de la puesta en venta de Recarga y de la aprobacin de la FDA*, las ventas ilegales de las imitaciones de Recarga de diseo (carga pirata, como se las conoci pronto) venderan, gramo a gramo, m s de diez veces que la herona y la cocana. (*) FDA: Administracin de Alimento y Droga (N. de la T.) VII. En varios de los Nuevos Estados Comunistas de Europa del Este la posesin de cargas pirata traa aparejada la pena de muerte. Se denunci que en Tailandia y M ongolia se estaba obligando a r ecargara los chicos en chicas para aumentar su valor como prostitutas. En China las nias recin naci das se recargaban en nios: las familias ahorraban todo lo que tenan por una nica dosis. Los ancianos se moran de cncer igual que antes. La crisis de la tasa de natalidad subsiguiente no se consider como un problema hasta que fue demasiado tarde, las soluciones drsticas que se propusieron resultaron difciles de ejecutar y condujeron, a su modo a la revolucin final.

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Amnista Internacional denunci que en varios de los pases panrabes estaban encarcelando y, en muchos casos, violando y asesinando, a lo s hombres que no podan demostrar fcilmente que haban nacido varones y que no eran, en rea lidad, mujeres que huan del velo. La mayora de los lderes rabes negaron que ninguno de esos fenmenos estuviera ocurriendo o hubiera ocurrido jams. VIII. Rajit tiene sesenta y tantos aos cuando lee en The New Yorker que la palabra cambio est adquiriendo connotaciones de ind ecencia profunda y de tab. Los colegiales se ren avergonzados cuando se encuentran frases como "Necesitaba un cambio" u "Hora de cambiar" o "Los vientos del cambio" en sus estudios de literatura de antes del siglo XXI. En una clase de ingls en Norwic h risitas obscenas y horrorizadas reciben a un chico de catorce aos que descubre la frase "Con un cambio se renuevan las energas". Un representante de la King's English Society escribe una carta a The Times, en la que lamenta la prdida para la lengua inglesa de otra palabra totalmente aceptable. Varios aos despus procesan de modo satisfact orio a un joven de Streatham por llevar en pblico una camiseta con el lema HE CAMBIADO! impreso con toda claridad. IX. Jackie trabaja en Blossoms, un club nocturno de Hollywood Oeste. Hay docenas, si no cientos, de Jackies en Los ngeles, miles por todo el pas, cientos de miles por todo el mundo. Algunos de ellos trabajan para el gobierno, otros para organizaciones religiosas o para empresas. En Nueva York, Londres y Los ngeles, la gente como Jackie est en la puerta de locales muy exclusivos. Lo que hace Jackie es observar a la gente que va entrando y pensar, Nacido V ahora M, nacida M ahora V nacido V ahora V nacido V ahora M, nacida M ahora M... En "Noches naturales" (es decir: sin cambios) Jackie repite, "Lo siento, esta noche no puede entrar" muchas veces. La gente como Jackie tiene un porcentaje de acierto del 97 por ciento. Un artculo del Scientific American sugiere que la capacidad para el reconocimiento del sexo de nacimiento podra ser de herencia gentica: una habilidad que siempre existi pero que no tuvo ningn valor estricto de supervivencia hasta ahora. A Jackie le tienden una emboscada en las primer as horas de la madrugada, despus del trabajo, al fondo del aparcamiento del Blossoms. Y Jackie, cada vez que otra bota le patea la cara y el pecho y la cabeza y la entrepierna, piensa, Na cido V ahora M, nacida M ahora M, nacida M ahora V nacido V ahora V.. Cuando Jackie sale del hospital, visin slo en un ojo, la cara y el pecho un nico cardenal inmenso y verde violceo, recibe un mensaje, envi ado con un ramo enorme de flores exticas, que dice que su puesto de trabajo sigue vacante. No obstante, Jackie coge el tren bala a Chicago y, de ah, coge el tren de escala a Kansas City y se queda all, trabajando como pintor y electricista, profesiones para las que Jackie se haba entrenado hace mucho tiempo, y no regresa.

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X. Rajit tiene ahora setenta y tantos aos. Vive en R o de Janciro. Es lo bastante rico como para satisfacer cualquier capricho; sin embargo, ya no quiere practicar el sexo con nadie. Observa a todo el mundo con recelo desde la ventana de su apartamento, mientras mira fijamente los cuerpos bronceados en la playa de Copacabana, y duda. La opinin que tiene de l la gente que est en la playa es igual al agradecimiento que sentira hacia Alexander Fleming un adolescente con clamidia. La mayora se imagina que Rajit ya debe de estar muerto. A todos les da igual. Se ha sugerido que ciertos cnceres han evoluciona do o mutado para sobrevivir a las recargas. Muchas enfermedades bacteriales o vricas sobreviven a las recargas. Unas cuantas incluso crecen con fuerza despus de una recarga y se ha planteado como hiptesis que una variedad de gonorrea utiliza el proceso al ser transportada de un cuerpo a otro, permaneciendo latente en el portador y volvindose infecciosa slo cuando los genitales se han reorganizado en los del sexo opuesto. Aun as, la esperanza de vida en Occidente est aumentando. La razn por la cual algunos librecargadores Consumidores de Recarga por diversin parece que envejecen con normalidad, mientras que otros no dan seales de envejecer en absoluto es algo que tiene intrigados a los cientficos. Algunos afirman que el segundo grupo en realidad est envejeciendo a nivel celular. Otros sostienen que es demasiado pronto para percibirlo y que nadie sabe nada con certeza. Recargarse no invierte el proceso de envejeci miento; no obstante, hay pruebas de que, en algunas personas, puede detenerlo. Muchos miembros de la generacin mayor, que hasta ahora se han resistido a recargarse por placer, empiezan a tomarlo a menudo, recargndose, tanto si tienen una condicin mdica que lo justifica como si no. XI. El dinero suelto ahora se conoce como calderilla o, en ocasiones, metlico. Al proceso de hacer diferente o de alterar suele llamrsele variar. XII. Rajit se est muriendo de cncer de prstata en su apartamento de Ro. Tiene poco ms de noventa aos. Nunca ha tomado Recarga; ahora la idea le aterroriza. El cncer se le ha extendido hasta los huesos de la pelvis y a los testculos. Toca el timbre. Sigue una espera corta para que el enfermero apague la telenovela de cada da y deje la taza de caf. Al final, el enfermero entra. Llvame fuera, al aire libre -le dice, con voz ronca. Al principio el enfermero finge no entenderle. Rajit lo repite, en su portugus rudimentario. El enfermero dice que no con la cabeza. Consigue levantarse de la cama una figura c onsumida, tan encorvado que casi es jorobado y tan dbil que da la sensacin de que una torm enta se lo llevara volando-, y empieza a andar hacia la puerta del apartamento.

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Su enfermero intenta, y no lo consigue, disuadir le. Entonces, le acompaa hasta el pasillo y le sostiene el brazo mientras esperan el ascensor. Ra jit lleva dos aos sin salir del apartamento; ni siquiera sala antes del cncer. Est casi ciego. El enfermero le acompaa hasta el sol abrasador, al otro lado de la calle y abajo, a la arena de Copacabana. La gente que est en la playa se queda mirando al anciano, calvo y podrido, con un pijama antiguo, que mira a su alrededor con ojos sin color que antes fueron marrones a travs de gafas de montura oscura con cristales de culo de vaso. l les devuelve la mirada. Son dorados y hermosos. Algunos duermen sobre la arena. La mayora estn desnudos o llevan el tipo de atuendo de bao que realza su desnudez y la hace destacar. Rajit les conoce, entonces. Ms tarde, mucho ms tarde, hicieron otra pelcul a biogrfica. En la secuencia final el anciano se cae de rodillas en la playa, como hizo en la vida real, y un hilo de sangre le sale de la bragueta abierta del pantaln del pijama, empapando el algodn desteido y dejando un charco oscuro en la arena blanda. Los mira a todos observndoles de uno a otro sobrecogido, como un hombre que al final ha aprendido a mirar el sol. Dijo slo una palabra cuando muri, rodeado de la gente dorada, que no eran hombres, que no eran mujeres. Dijo, "ngeles". Entonces la gente que estaba viendo la pelcula biogrfica, tan dorados, tan hermosos, tan cambiados como la gente de la playa, supo que todo haba acabado. Y, en algn sentido que Rajit habra comprendido, as era.

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Irak: de la doctrina Rumsfeld a la derrota final Por David de Ugarte Hace un ao la estrategia norteamericana pareca invencible: superioridad tecnolgica abrumadora frente al ejrcito irak, saturacin meditica frente a la disidencia interna. Los ejrcitos de la dictadura baazista cayeron derrotados. Pero vencer no es igual a controlar el terreno, la forma contempornea del conflicto es el swarming, no la batalla de tanques. Y controlar los grandes media ya no es lo mismo que controlar la opinin. Hoy Rumsfeld est a punto de dimitir y Bush puede perder las elecciones. Los neocons, que queran resolver "de una vez y para siempre" el mundo, ven cerrado su tiempo histrico por no haber comprendido la dimensin social de la tecnologa. Hace dos aos Rumsfeld y el lobby neocon norteamericano crean a pies juntillas que el uso militar y masivo de tecnologas de informacin les dara una victoria fulgurante sobre el maltrecho ejrcito de la dictadura irak. Un ao despus hemos visto que una cosa era derrotar los ejrcitos y otra controlar de modo efectivo el terreno, la ocupacin militar de Irak se ha convertido en una sangra de recursos econmicos, humanos y polticos que desgasta no slo a la administracin Bush, sino la hegemona norteamericana sobre sus aliados. El fracaso histrico del neoconservadurismo norteamericano se debe sobre todo a su incomprensin de la dimensin social de la tecnologa Rumsfeld so con ganar la guerra en dos das y con tan slo 60.000 soldados La idea era ir un paso ms all de la doctrina de la superioridad abrumadora personalizada por Collin Powell y ensayada en la primera guerra del Golfo y mediante el uso de tecnologas de informacin reducir el nmero de efectivos humanos al mnimo. Eran los das dorados de la teora de la llamada Revolucin de los Asuntos Militares Circunscrita al enfrentamiento entre dos ejrcitos nacionales tradicionales esta doctrina es prcticamente inapelable Como escribamos en el pasado mes de noviembre : En la invasin de Iraq ya no existan los libros de rdenes mastodnticos que haban ocupado a los mandos militares desde las guerras napolenicas hasta la primera guerra del Golfo. El nmero de soldados sobre el terreno es casi diez veces menor que la operacin "Tormenta del Desierto". En Afganistn el mando operativo estaba en territorio norteamericano, a miles de kilmetros de distancia. Ambas campaas son revolucionarias desde el punto de vista militar, demostraban en la prctica las tesis del secretario de Defensa Rumsfeld: "es posible cambiar fuerza operativa por velocidad. Pero esta velocidad operativa slo es alcanzable si se dispone de informacin en tiempo real de la situacin de cada una de las unidades propias y ajenas". DE LA VICTORIA CONVENCIONAL AL SWARMING La clave est en que hoy derrotar a los ejrcitos enemigos no es equivalente a ganar la guerra Los Estados Unidos y sus aliados consiguieron lo primero, pero no han conseguido, un ao

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despus, dominar de modo efectivo el terreno. Acab ado el ejrcito de Sadam y su dictadura, se han tenido que enfrentar a nuevos sujetos que protagonizaban una nueva forma de conflicto: el swarming una guerra irregular en la que distin tos grupos y tendencias, no coordinados explcitamente entre si y apenas centralizados ms all de la doctrina comn dentro de las filas de cada uno de ellos, van aumentando el alcance y virulencia de sus acciones hasta aislar y acantonar a los ejrcitos tradicionales sin dejarles posibilidad real de respuesta. Una versin en gran escala de lo que ya sufrieron en Mogadiscio Rangers, Deltas y Marines (los cuerpos en teora ms preparados para enfrentar tropas irregulares del ejrcito norteamericano). Una forma de conflicto que desgasta tanto militar como econmica, poltica y moralmente a cualquier ejrcito convencional, como re lataba con gran realismo la pelcula BlackHowk Derribado LA NUEVA ESTRUCTURA DE LA INFORMACIN En una situacin como la que se ha definido en Irak, el objetivo fundamental para los neocons norteamericanos no poda ser otro que asegur ar la retaguardia: renovar el mandato del Presidente Bush y conseguir nueva financi acin para las actividades militares mientras empiezan a plantearse como enfrentar el nuevo tipo de guerra sobre el terreno. Pero aqu tendran que enfrentarse a otro tipo de swarming, el civil alentado en Internet y posibilidado por la nueva estructura de la informacin La segunda guerra del Golfo ha sido o est siendo, la primera guerra bloggeada de la Historia. La primera en la que los canales de informacin no estn sometidos ni al filtro inapelable de la censura militar ni al "sentido de la resp onsabilidad" de los directores de los medios. La guerra de Irak es la primera que se vive en el marco de una estructura informativa descentralizada Como escribamos en octubre del ao pasado : En el modelo del periodismo clsico, los medios eran los cancerberos de la informacin, la cual extraan unos profesionales llamados periodistas, de la misma realidad, dndole su primera forma textual: la noticia. (...). La materi alizacin mtica de la figura del periodista era el "corresponsal", un seor descontextualizado al que se enviaba -con notables costesa lugares apartados dnde ocurran sucesos que se juzgaban dignos de ser relatados como noticias. La mejora de los sistemas de comunicacin no han mejorado ni cambiado la estructura de ste sistema, slo aumentado su inmediatez hasta el lmite: el periodista "empotrado" de la guerra de Iraq. En la enreda dera hipertextual, las cosas en cambio van de forma muy diferente. Las fuentes aparecen dirct amente en forma hipertextual y prcticamente en tiempo real aportadas por los propios pr otagonistas. Durante la ltima guerra de Iraq pudimos leer las crnicas de los bombardeos que hacan los propios ciudadanos bagdades y las experiencias de los soldados norteamericanos a travs de sus bitcoras Incluso las propias bitcoras de los periodistas "empotrados" y los congresistas que les visitaron despus son ms interesantes que las crnicas oficiales y se enlazaron por toda la web durante aquellos das. La info y el contexto estn ah a disposicin de todos. EL SWARMING CIVIL EN CASA En plena situacin de impotencia frente a lo que se les vena encima, cuando ms llamadas a la lealtad de los medios realizaba el Presidente Bush, un goteo de imgenes va socavando el discurso oficial en la web civil, desde donde van pasando a los medios, cada vez ms hechos a su nueva funcin de "hubs" de la red civil : primero son las imgenes de los ataudes de los soldados muertos, un tema tab desde la guerra de Vietnam. Luego un vdeo, al parecer obtenido desde un helicptero por un contratista civil europeo, que muestra como unidades norteamericanas matan a sangre fra a un irak vestido de civil. Finalmente las increibles imgenes de torturas de prisioneros irakes en las crceles gestionadas por el ejrcito

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norteamericano. Y lo peor, segn declar Rumsfeld en su comparecencia ante el Senado es que hay muchas ms fotografas y vdeos, [que] si se sirven al pblico obviamente (sic) van ha hacer que las cosas empeoren... las vi la pasada noche y son difciles de creer Como relataba la BBC Mr Rumsfeld estaba indignado ante la publicacin de las fotografas: "Funcionamos con restricciones de tiempos de paz, con requerimientos legales, en una situacin de guerra en la Era de la Informacin, donde la gente va arriba y abajo con con cmaras digitales, tomando esas increibles fotografas y pasndoselas, contra la ley, a los medios de comunicacin, para nuestra sorpresa" Sorpresa. Ese es el sentimiento del aprendiz de brujo momentos antes de ser destruido por su creacin. Rumsfeld y los neocons pensaron que las nuevas tecnologas de la Era de la Informacin les permitiran ganar batallas, quitar gobiernos, eliminar enemigos y cambiar dictaduras por democracias movindose por el mundo como un rayo incesante. Y al menos durante un tiempo, as fue. Como nuevos dioses de la sociedad red soaron con arreglar el mundo de una vez y para siempre Pero el mundo ha cambiado tanto que alcanzar los que eran sus objetivos no hizo realidad el sueo del triunfo, sino la pesadilla del swarming. Ni en las resecas calles de Faluya ni en las luminosas avenidas de Washington sern ya recibidos como los csares del nuevo tecnoimperio que por un instante creyeron ser. Con los neocons acaba un tiempo histrico y una manera de aproximarse a las nuevas reglas de la sociedad red. Como los dirigentes de la burbuja .com pensaron que las nuevas tecnologas se supeditaran a las lgicas, poderes e intereses del viejo mundo. Como ellos, caern. Viven ahora sus ltimos momentos de poder, ya no de gloria. Psalo! XHTML 1.0 estricto con CSS Sociedad de las Indias Electrnicas

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HISTORIA DEL CINE CIBERPUNK. (Captulo 11) Ral Aguiar TERMINATOR (1984) Todo un clsico dentro del gnero de accin y ciencia-ficcin que supuso asimismo el relance internacional de su director James Cameron y de su protagonista, el austraco Arnold Schwarzenegger, "Terminator" se trata de una pelcula pulida en la que se trata de fabular sobre un posible futuro apocalptico repleto de conflictos blicos entre los humanos y las mquinas. Un cyborg de principios del siglo XXI es transportado aos atrs para asesinar a la madre del lder de los rebeldes e impedir que ste nazca. La idea que presentan James Cameron y Gale Anne Hurd es ciertamente plausible, un viaje en el tiempo para intentar variar los acontencimientos del futuro mediante una accin cometida en el pasado; lo que sucede es que ese guin no carece precisamente de incongruencias espaciotemporales que bien analizadas haran tambalear seriamente los cimientos de la propuesta. Arnold Schwarzenegger es el perfecto robot asesino ya que practicamente no abre la boca y se limita a poner cara de bestia despiadada y moverse con suma rigidez, cosa que hace a las mil maravillas. No le pidamos que interprete a Shakespeare, ste es su oficio y aqu est realmente creble. Linda Hamilton, mujer de Cameron en esa poca, transmite al espectador una meliflua actuacin, salvando el conjunto interpretativo un ms que correcto Michael Biehn como miembro de los rebeldes humanos enviado para proteger a la pobre mujer amenazada. Efectos, msica y esttica muy de la poca ochentera, un Nueva York lbregamente fotografiado y un digno trabajo de realizacin competente en el sentido de que consigue un oportuno ritmo y una obtencin de suficientes dosis de suspense, accin y romance convierten al film en un buen trabajo de serie B (la pelcula fue rodada con un presupuesto bastante exiguo para las producciones de esas caractersticas) el cual forma ya parte de la inconografa de la cienciaficcin. La inevitable resurreccin del malvado es otro punto previsible que perjudica la imaginacin de su perspicaz pero incoherente sugerencia. Excelente muestra del cine de ciencia-ficcin que partiendo de un presupuesto mnimo y de un talento fuera de lo comn por parte del propio

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James Cameron en la concepcin de un guin excelente logro hacer una pelcula que acab convirtindose en un fenmeno social y en una de las sagas con ms xito en la historia del cine para un clsico moderno que ni siquiera cont con una campaa de promocin millonaria durante su estreno en los Estados Unidos lo cual no impidi que acabar recaudando ms de 70 millones de dlares. Tambin es una de las pelculas por la cual el actor de origen austriaco Arnold Schwarzenegger fue catapultado hacia el estrellado dentro del star system de Hollywood y la que mejor define al personaje que lo encarn cuyo papel le fue como anillo al dedo por su inexpresividad y carencia de sentimientos, tras descartar a otros actores como Lance Henriksen y O.J. Simpson que fueron los candidatos para interpretar el papel desde un principio. Pero tanto en la ficcin como en la vida real Schwarzenegger pasara a la historia de cine no slo por su acertada eleccin de interpretar al cyborg asesino y otros personajes ms violentos en su carrera cinematogrfica, sino tambin como la persona que orden ejecutar a Stanley Tokkie Williams durante su etapa como gobernador del estado de California que era un smbolo contra la pena de muerte y propuesto por su labor contra la violencia para el Nobel de la Paz en 6 ocasiones y en una para el de Literatura durante su rehabilitacin. Cabe tambin destacar que el escritor de ciencia-ficcin Harlan Ellison puso una demanda por plagio contra James Cameron ya que el argumento del filme estaba basado en dos de sus guiones que el escribi para la serie de televisin The Outher Limits los episodios de la mencionada serie eran Soldier y El demonio con una mano de cristal y tambin concret que el concepto de la computadora Skynet o sea, la mquina que ordena la aniquilacin de toda vida humana proceda de su relato No tengo boca y debo gritar. Por tanto la pelcula en s es un trepidante film de accin denominado como Cine tecnolgico negro y llevado a un ritmo endiablado por parte de un reparto compuesto por el director de fotografa Adam Greenberg cuya labor en la pelcula se limit a aportar una iluminacin muy lograda de look fro y con muchas sombras de contraste muy duro y fuerte que filmndolo de noche y desde contrapicados le hace parecer un monstruo como lo que era en la ficcin y en la vida real. La msica de Brad Fiedel tambin ayuda en lo suyo para crear esa alevosa de pesadilla tecnolgica futurista mediante el uso de msica electrnica y sintetizadores para el conjunto, de hecho el tema principal de la pelcula es su mejor creacin, una obra maestra que ya forma parte de la historia del cine al igual que los efectos especiales obra de Stan Wiston y Gene Warren Jr para recrear las secuencias blicas del futuro dotando a la pelcula de muchas tcnicas visuales incluyendo maquetas y creando todo un verdadero espectculo. En pocas palabras es una pelcula en estado puro que tuvo secuelas tambin de gran xito, pero sin duda esta fue la ms original.


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Science fiction, Latin American
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Science fiction
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Science fiction
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