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Qubit

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Material Information

Title:
Qubit
Physical Description:
Serial
Language:
English
Publisher:
Cubit
Place of Publication:
Havana, Cuba
Publication Date:
Frequency:
monthly
three times a year
regular

Subjects

Subjects / Keywords:
Science fiction, Latin American -- Periodicals   ( lcsh )
Science fiction -- History and criticism -- Periodicals   ( lcsh )
Science fiction -- Periodicals   ( lcsh )
Genre:
periodical   ( marcgt )
serial   ( sobekcm )

Record Information

Source Institution:
University of South Florida Library
Holding Location:
University of South Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
usfldc doi - Q01-00014-n14-2006-03
usfldc handle - q1.14
System ID:
SFS0024302:00014


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De frecuencia mensual y totalmente gratis 0. ndice: 1. Qu es la Criptografa? de Wikipedia 2. Los criptogramas secretos de Edgar Allan Poe. Jos Lus Flecha 3. La criptografa o los limites de la ciencia-ficcin. Criptonomicn de Neal Stephenson. Eduardo-Martn Larequi Garca 4. Criptonomicn. 1.Cdigo Enigma (Fragmento). Neal Stephenson. 5. Quin es Neal Stephenson? 6. En el principio fue la lnea de comandos.(Fragmento). Neal Stephenson 7. La era del diamante. de Wikipedia. 8. La era del diamante. Manual ilustrado para jovencitas. (fragmento). Neal Stephenson. 9. Historia del cine ciberpunk. (Captulo 12: Max Headroom, veinte minutos en el futuro. Pablo Sapere

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Qu es la Criptografa? De Wikipedia La criptografa (del griego kryptos, "ocultar", y grafos, "escribir", literalmente "escritura oculta") es el arte o ciencia de cifrar y descifrar informacin utilizando tcnicas matemticas que hagan posible el intercambio de mensajes de manera que slo puedan ser ledos por las personas a quienes van dirigidos. Con ms precisin, cuando se habla de esta rea de conocimiento como ciencia se debera hablar de criptologa que engloba tanto las tcnicas de cifrado, la criptografa propiamente dicha, como sus tcnicas complementarias: el criptoanlisis que estudia los mtodos que se utilizan para romper textos cifrados con objeto de recuperar la informacin original en ausencia de la clave. La finalidad de la criptografa es, en primer lugar, garantizar el secreto en la comunicacin entre dos entidades (personas, organizaciones, etc) y, en segundo lugar, asegurar que la informacin que se enva es autntica en un doble sentido: que el remitente sea realmente quien dice ser y que el contenido del mensaje enviado, habitualmente denominado criptograma no haya sido modificado en su trnsito. Otro mtodo utilizado para ocultar el contenido de un mensaje es ocultar el propio mensaje en un canal de informacin, pero en puridad, esta tcnica no se considera criptografa, sino esteganografa Por ejemplo, mediante la esteganografa se puede ocultar un mensaje en un canal de sonido, una imagen o incluso en reparto de los espacios en blanco usados para justificar un texto. La esteganografa no tiene porqu ser un mtodo alternativo a la criptografa, siendo comn que ambos mtodos se utilicen de forma simultnea para dificultar an ms la labor del criptoanalista. En la actualidad, la criptografa no slo se utiliza para comunicar informacin de forma segura ocultando su contenido a posibles fisgones. Una de las ramas de la criptografa que ms ha revolucionado el panorama actual de las tecnologas de la

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informacin es el de la firma digital : tecnologa que busca asociar al emisor de un mensaje con su contenido de forma que aquel no pueda posteriormente repudiarlo. CONCEPTOS En la jerga de la criptografa, la informaci n original que debe protegerse se denomina texto en claro El cifrado es el proceso de convertir el texto plano en un galimatas ilegible, denominado texto cifrado o criptograma Por lo general, la aplicacin concreta del algoritmo de cifrado (tambin llamado cifra ) se basa en la existencia de una clave : informacin secreta que adapta el algoritmo de cifrado para cada uso distinto. Las dos tcnicas ms bsicas de cifrado en la criptograf a clsica son la sustitucin (que supone el cambio de significado de los elem entos bsicos del mensaje -las letras, los dgito s o los smbolos-) y la trasposicin (que supone una reordenacin de las mismas); la gran mayora de las cifras clsicas son combin aciones de estas dos operaciones bsicas. El descifrado es el proceso inverso que recupera el texto plano a partir del criptograma y la clave. El protocolo criptogrfico especifica los detalles de cmo se utilizan los algoritmos y las claves (y otras operaciones primitivas) para conseguir el efecto deseado. El conjunto de protocolos algoritmos de cifrado procesos de gestin de claves y actuaciones de los usuarios, en su globalidad es lo que constituyen un criptosistema que es con lo que el usuari o final trabaja e interacta. Existen dos grandes grupos de cifras : los algoritmos que utilizan una nica clave tanto en el proceso de cifrado como en el de descifrado y los que utilizan una clave para cifrar mensajes y una clave distinta para descifrarlos Los primeros se denominan cifras simtricas o de clave simtrica y son la base de los algoritmos de cifrado clsico. Los segundos se denominan cifras asimtricas, de clave asimtrica o de clave pblica y clave privada y forman el ncleo de las tcnicas de cifrado modernas. En el lenguaje cotidiano, la palabra cdigo se usa de forma indistinta con cifra En el la jerga de la criptografa, sin embargo, el trmino tiene un uso tcnico especializado: los cdigos son un mtodo de criptografa clsi ca que consiste en sustituir unidades textuales ms o menos largas o complejas, habitualmente palabras o frases, para ocultar el mensaje; por ejemplo, "cielo azul" podra significar "atacar al amanecer". Por el contrario, las cifras clsicas normalmente sustit uyen o reordenan los elementos bsicos del mensaje -letras, dgitos o smbolos -; en el ejemplo anterior, "rcnm arcteeaal aaa" sera un criptograma obtenido por transposicin. Cuando se usa una tcnica de cdigos, la informacin secret a suele recopilarse en un libro de cdigos Con frecuencia los procesos de cifrado y descifrado se encuentran en la literatura como encriptado y desencriptado, aunque ambos son neologismos todava sin reconocimiento acadmico. Hay quien hace di stincin entre "cifrado/descifrado" y "encriptado/desencriptado" se gn est hablando de criptografa simtrica o asimtrica, pero la mayora de los expertos en el mundo acadmico prefiere evitar ambos neologismos.

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HISTORIA DE LA CRIPTOGRAFA La historia de la criptografa es larga y est llena de ancdotas. Ya las primeras civilizaciones desarrollaron tcnicas para enviar mensajes durante las campaas militares de forma que si el mensajero era interceptado la informacin que portaba no corriera el peligro de caer en manos del enemigo. Posiblemente, el primer criptosistema que se conoce fuera documenta do por el historiador griego Polybios: un sistema de sustitucin basado en la posicin de las letras en una tabla. Tambin los romanos utilizaron sistemas de sustituci n, siendo el mtodo actualmente conocido como Csar, porque supuestamente Julio Csar lo utiliz en sus campaas, uno de los ms conocidos en la litera tura (segn algunos autores, en realidad Julio Csar no utilizaba este sistema de sustitucin, pero la atribucin tiene tanto arraigo que el nombre de ste mtodo de sustitucin ha quedado para los anales de la historia). Otro de los mtodos criptogrficos utilizados por los griegos fue la escitala espartana, un mtodo de trasposicin basado en un cilindr o que serva como cl ave en el que se enrollaba el mensaje para poder cifrar y descifrar. En 1465 el italiano Len Batista Alberti invent un nuevo sistema de sustitucin polialfabtica que supuso un gran avance de la poca. Otro de los criptgrafos ms importantes del siglo XVI fue el francs Blaise de Vigenere que escribi un importante tratado sobre "la escritura secreta" y que dise una cifra que ha llegado a nuestros das asociada a su nombre. A Selenus se le debe la obra criptogrfica "Cryptomenytices et Cryptographiae" (Lneburg, 1624). Durante los siglos XVII, XVIII y XIX, el inters de los monarcas por la criptografa fue notable. Las huestes de Felipe II utilizaron durante mucho tiempo una cifra con un alfabeto de ms de 500 smbolos que los matemticos del rey consideraban inexpugnable. Cuando el matemtico francs Francois Viete consigui criptoanalizar aquel si stema para el rey de Francia a la sazn Enrique IV el conocimiento mostrado por el rey francs impul s una queja de la corte espaola ante del papa Po V acusando a Enrique IV de utilizar magia negra para vencer a sus ejrcitos. Por su parte, la reina Mara Estuardo reina de los Escoceses, fue ejecutada por su prima Isabel I de Inglaterra al descubrirs e un complot de aquella tras un criptoanlisis exitoso por parte de los matemticos de Isabel. Desde el siglo XIX y hasta la Segunda Guerra Mundial las figuras ms importantes fueron la del holands Auguste Kerckhoffs y la del prusiano Friedrich Kasiski Pero es en el siglo XX cuando la historia de la cripto grafa vuelve a presentar importantes avances. En especial durante las dos contiend as blicas que marcaron al siglo: la Gran Guerra y la Segunda Guerra Mundial. A partir del siglo XX, la cr iptografa usa una nueva herramienta que permitir conseguir mejores y ms seguras cifras: las mquinas de clculo. La ms conocida de las mquina s de cifrado, posible mente sea la mquina alemana Enigma : una mquina de rotores que au tomatizaba considerablemente los clculos que eran necesarios realizar para las operaciones de cifrado y descifrado de mensajes. Para vencer al ingenio alemn, fue necesario el concurso de los mejores matemticos de la poca y un gran esfuer zo computacional. No en vano, los mayores avances tanto en el campo de la criptografa como en el del criptoanlisis no empezaron hasta entonces.

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Tras la conclusin de la Segunda Guerra M undial, la criptografa tiene un desarrollo terico importante; siendo Claude Shannon y sus investigaciones sobre teora de la informacin esenciales hitos en dicho desarrollo. Adems, los avances en computacin automtica suponen tanto una amenaza para los sistemas existentes como una oportunidad para el desarrollo de nuevos si stemas. A mediados de los aos 70 el Departamento de Normas y Estndares nort eamericano publica el primer diseo lgico de un cifrador que estara llamado a ser el pr incipal sistema criptogr fico de finales de siglo: el Estndar de Cifrado de Datos o DES. En esas mismas fechas ya se empezaba a gestar lo que sera la, hasta ahora, ltima revolucin de la cr iptografa terica y prctica: los sistemas asimtricos. Esto s sistemas supusieron un salto cualitativo importante ya que permitieron introducir la criptografa en otros campos que hoy da son esenciales, como el de la firma digital

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Los criptogramas secretos de Edgar Allan Poe Jos Luis Flecha Edgar Allan Poe es considerado uno de los grandes escritores de lo misterioso y sobrenatural que vivi una vida baada en desgracias. Poe obsesionado con la muerte, tema central de muchas de sus historias como "The tell-tale-heart", pudiera haber ocultado sus palabras en un impenetrable criptograma. Poe estaba tambin fascinado por la criptografa. Uno de sus libros "El escarabajo de oro" se centra el descifrar un mensaje que indica el paradero de un tesoro pirata. En sus poemas hay tambin mensajes ocultos. En una serie de artculos que empez a publicar en la revista Alexander's Weekly Messenger en diciembre de 1839, desafi a sus lectores para que le enviaran criptogramas. l los descifrara. En los seis meses siguientes public lapuntos de vista sobre la criptografa. En mayo de 1840 Poe dej de escribir en el Messenger, pero al ao siguiente public en el "Graham's Magazine" un artculo titulado "A Few Words on Secret Writing" En este artculo y en los que le siguieron afirmaba que haba descifrado los aproximadamente cien criptogramas recibidos en el Messenger. solucin a los criptogramas recibidos y coment sus En este tiempo recibi dos criptogramas de un lector llamado Mr. W. B. Tyler. Poe jams Hubo que esperar a 1992, ao en que un estudiante doctorando en la Universidad de Duke, El segundo texto tuvo que esperar algn tiempo ms para que fuera resuelto por un Como se resolvieron los criptogramas Los dos textos no se atienden a la idea de los criptogramas que nos tienen acostumbrados los El primer mensaje en clave se resolvi simplemente colocando el texto al revs. La solucin llev pocos das ya que cada letra en el mensaje original encajaba con cada una del mensaje en clave. public la solucin a estos criptogramas, pero los divulg para que sus lectores los resolvieran. l, afirm, no tena tiempo para resolverlos. Lo ms interesante de todo es la posibilidad de que W.B. Tyler sea el mismo E.A. Poe. La solucin de los criptogramas podra resolver (o no) este misterio. Terence Whalen, descifr el primer mensaje mientras aplazaba su tesis. Este era un pasaje de una obra trgica de 1713 titulada "Cato" del escritor ingls Joseph Addison. programador de 27 aos llamado Gil Broza con la ayuda de un ordenador. Por la solucin fue premiado con 2,500 dlares en octubre del ao 2000 por el Willians College, (Willianstown). Shawn Rosenheim un erudito de Poe que haba meditado el problema durante aos, estableci el concurso en 1996. peridicos de hoy en da, sino que responden a una estructura ms compleja.

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El segundo mensaje cifrado es mucho ms complejo, encerrando mltiples variantes del mensaje original. La letra "e", por ejemplo, posee 14 variantes. El mtodo utilizado mezcla libreme nte todos los caracteres al revs. Descubrir una letra podra proporcionar pistas de algunas palabras aunque no se poda descartar la existencia de errores tipogrficos. Algunos es gracias a un programa informtico de su propio diseo. Finalmente encontr una palabra en la cual slo dispona de 4 de sus letras totalmente distinto al trabajo de Poe con lidad, orar un criptograma para ald ueltos ue aban a Poe tales como la so os te a exto claro del primer mensaje: "The soul secure in her existence smiles at the drawn dagger and defies its point. The stars shall fade away, the sun himself grow dim with age and nature sink in years, but thou shalt mid the war of elements, the wreck of matter and the crush of worlds." intentaron resolver el segundo texto pero fracasaron. El gran avance vino cuando Broza decidi, con una tcnica tradicional de cifrado, asumir que cada palabra en clave de 3 letras pudiera representar palabras comunes en la lengua, en este caso "the", "and" o "not", y jugar con las posibilidad que podan provenir del mensaje original y, como un concursante de la Rueda de la Fortuna, se decant por "afternoon"(tarde). Esta palabra le aport ms letras las cules desvelaran a su vez ms palabras, as hasta completar el texto. El mensaje descifrado es un pasaje El segundo criptograma referencias a brisas, vientos y debitodo bajo la tutela de la naturaleza. "No puedo imaginar que Poe hubiera tenido que elab disfrazar algo tan banal" dice J. GerKennedy, un experto de la vida y obra de Poe desde la Universidad de Louisiana. Los textos restocan los temas qms preocup inmortalidad y el misterio. Pero nada parece ser el codiciomensaje a la posteridad ni que ltextos pertenezcan definitivamenEdgar Allan Poe. T flourish in immortal youth, unhurt a

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Texto claro del segundo mensaje: It was early spring, warm and sultry glowed th e afternoon. The very br eezes seemed to share the delicious langour of universal nature, are laden the various and mingled perfumes of the rose and the -essaerne (?), the woodbine and its wildflower. They slowly wafted their fragrant t the lovers. The ardent sun shoot fell upon her blushing face and its gentle beauty was more like the creation of romance or the fair inspiration of a offering to the open window where sa dream than the actual reality on earth. Tenderly her lover gazed upon her as the clusterous ringlets were edged (?) by amorous and spor tive zephyrs and when he perceived (?) the rude intrusion of the sunlight he sprang to draw the curtain but softly she stayed him. "No, no, dear Charles," she softly said, "much rather you'ld I have a little sun than no air at all." Y ahora nosotros planteamos: podra haber un nuevo mensaje oculto en estos textos de Poe? O son de Mr. M.B. Tyler? Enlaces interesantes (todos en ingls): The Edgar Allan Poe Society of Baltimore, mucha documentacin sobre Poe: http://www.eapoe.org/ Sitio web que promocion el concurso pa ra resolver el segundo criptograma: http://www.bokler.com/eapoe.html Anuncio de la resolucin del segundo mensaje: http://www.bokler.com/eapoe_challengesolution.html Imagen JPG grande del s egundo criptograma: http://www.bokler.com/pix/eapoe_crypto_ltr.jpg La leyenda de Poe el criptgrafo: http://www.nadn.navy.mil/EnglishD ept/poeperpl ex/cryptop.htm ica detalladamente cmo se descifr el Documento en formato PDF (Acrobat Reader) que expl segundo mensaje: http://www.bokler.com/poe_broza.pdf

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La criptografa o los lmites de la ciencia ficcin: Criptonomicn, de Neal Stephenson Eduardo-Martn Larequi Garca La publicacin de esta novela ha sido saludada, tanto por el pblico anglosajn como por el de Espaa e Hispanoamrica, con un entusiasmo que slo es comparable a sus colosales dimensiones Tal circunstancia no tendra nada de extraa en un mundillo tan devoto de su causa como el de los aficionados a la ciencia ficcin, especie ya rara en s misma (utilizo el adjetivo en su sentido axiolgico, valorativo, y no en el estadstico, pues no somos tan pocos los que disfrutamos del gnero), pero ocurre que a esta recepcin entusiasta se ha sumado la de otro grupo mucho ms raro (en todos los sentidos): me refiero a la estirpe de los hacker, esa tribu caracterizada por su dficit de habilidades sociales, sus caticos hbitos alimentarios, las tendencias paranoicas y la propensin a padecer el sndrome del tnel carpiano en sus estadios ms agudos 2 Se me ocurre, sin embargo, que la acogida brindada a Criptonomicn por unos y otros no carece de una dimensin irnica que sin duda har feliz a su autor, puesto que la ingente novela de Stephenson guarda con la ciencia ficcin un parentesco ms que dudoso, como ms adelante tratar de probar. Extremando tal vez el sarcasmo, sugiero complementar la afirmacin de la portada del primer volumen de la edicin espaola, donde se declara que Criptonomicn es la novela de culto de los hackers, con la propuesta de que los esquizofrnicos adopten El Quijote para su particular santoral. Lo cierto es que en esta novela hay materia suficiente para justificar casi cualquier filiacin, cualquier parentesco, por muy aberrante o cogido por los pelos que en un principio pudiera parecer. Se trata de un relato ocenico, muy complejo desde el punto de vista narrativo, y no slo porque su estructura se sustenta en la continua alternancia de dos lneas temporales situadas, respectivamente, en la Segunda Guerra Mundial y los aos finales del siglo XX, sino tambin por el nmero y variedad de historias secundarias, temas (los excursos y digresiones son tan frecuentes como, por lo general, estupendos), personajes y escenarios. No es mrito pequeo del autor el haber sabido conectar todos estos elementos con una denssima e intrincada maraa de relaciones, que por una parte confiere unidad a la novela, aunque a cambio exige una lectura muy atenta que no siempre el lector est dispuesto a conceder (y no digo esto como un reproche, sino ms bien como alabanza, porque a menudo la narracin resulta tan apasionante que es difcil resistirse a la tentacin de devorar sus pginas). Resumir el argumento de un modo congruente con tal riqueza resulta una tarea imposible; no obstante, no es difcil rastrear bajo la tupida fronda de sus ms de mil pginas un esquema argumental tan tradicional, aejo y delicioso como el de la bsqueda de un tesoro enterrado. Por ello me atrevo a proponer para Criptonomicn una etiqueta clasificatoria algo ms conservadora, la de brillante novela de aventuras, de iniciacin y bsqueda intelectual y material, de la que no obstante forman parte otros muchos elementos. El ms

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abundante tal vez sea el relato de hazaas blicas ambientado en la Segunda Guerra Mundial, cuyos escenarios se localizan en todos sus frentes, en la retaguardia y hasta en los pases neutrales, y cuyas peripecias transcurren por tierra (y bajo tierra), por mar (y debajo del mar) y por aire. Es tambin una novela de suspense e intriga que combina dos de sus variantes ms tpicas: por un lado, el thriller tecnolgico, que no rehuye ni la inclusin de frmulas y de grficos, ni la continua presencia de complicadas nociones de matemticas (las tcnicas criptografas al frente), meteorologa, ingeniera de telecomunicaciones, etologa, botnica o musicologa; por otro, el thriller del mundo de los negocios, donde tienen cabida sublimes proyectos empresariales con visin de futuro, pero tambin srdidos abogados, tiburones financieros implacables y representantes de estructuras gubernamentales ms bien siniestras. Criptonomicn contiene, asimismo, una suerte de relato histrico con licencias, que incluye varias sagas familiares, cuyo alcance temporal cubre los 60 ltimos aos del siglo XX, y en la que se combinan con gran brillantez escenarios, sucesos y personajes reales Alan Turing, Douglas McArthur, el mariscal Gring con otros salidos de la imaginacin de su autor. Es tambin un manifiesto ideolgico (nada complaciente con los tpicos del pensamiento polticamente correcto, por cierto), como todos ellos discutible, pero en todo caso muy representativo de algunas posiciones intelectuales crecidas y desarrolladas en torno al fenmeno de Internet. Y, finalmente, la novela de Stephenson constituye una autntica fiesta del lenguaje, plena de ingenio, de invenciones estticas, hallazgos verbales y episodios divertidsimos, que se caracteriza por un estilo inimitable construido alrededor de una visin sin-gularmente mordaz de la realidad, cuya consecuencia es un humor irnico, sarcstico, capaz de salir ileso de una verdadera profusin de episodios brutales y sangrientos. Es curioso que esta novela obtuviera el Premio Locus del ao 2000 en la categora de novela de ciencia ficcin, puesto que, en mi modesta opinin, los aspectos de ciencia ficcin que hay en ella son mnimos, por no decir inexistentes Naturalmente que el autor se toma libertades respecto a la historia real (incluyendo entre ellas el disfrazar algunos escenarios reales mediante topnimos ficticios como el archipilago de Qwghlm o el sultanato de Kinakuta, o inventarse personajes y situaciones en las que se superponen lo real histrico y lo puramente ficticio), pero ste es un procedimiento habitual en la creacin novelstica y no es en absoluto especfico de ningn gnero. Adems, y aun que la trama narrativa establece un vnculo crucial (una especie de conspiracin para el desarrollo y posterior ocultacin de un cdigo criptogrfico), entre los acontecimientos sucedidos en los meses finales de la Segunda Guerra Mundial y el proyecto informtico de crear la Cripta, un refugio de datos a salvo de cualquier regulacin o interferencia gubernamental o de cualquier otra procedencia, tal vnculo nunca sobrepasa el nivel de un artificio narrativo necesario para sostener e intensificar la intriga; de hecho, esta conexin en el tiempo proyecta sobre el presente una influencia muy limitada, y por tanto no tiene entidad suficiente para que el relato pueda ser considerado como un ejemplo de esa vertiente o rama de la ciencia ficcin que se denomina ucrona o relato de mundos alternativos. Por otra parte, la novela contiene muy poco de la genuina especulacin cientfica o tecnolgica que solemos asociar con la ciencia ficcin, pues ninguno de sus motivos cientficos o tcnicos algoritmos criptogrficos, dispositivos de ingeniera de las

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telecomunicaciones, sistemas, programas y equipos informticos son en modo alguno ajenos a nuestra realidad contemporn ea. Por mucho que he prestado atencin a estos aspectos a lo largo de mi lectura (y es posible que me haya equivocado, porque no soy cientfico ni ingeniero), no he l ogrado encontrar nada que se parezca remotamente a una tecnologa que no exista ya entre nosotros y cuyos usos estn perfectamente asentados. Es cierto que el proyecto de Randy Waterhouse, Avi Halabi y dems socios de la Epiphyte Corporation de fundar la Cripta suena a delirio de hackers. Es cierto tambin que los sistemas informticos que manejan los protagonistas contemporneos son ms sofistic ados que un simple PC y que su nivel de comprensin de las tecnologas informticas no est al alcance de cualquier usuario (por cierto, la novela destila el tpico aire de superiorid ad con que los fans de UNIX y Linux miran a quienes se resignan a Windows). Por ltimo, es asimismo cierto que la comprensin cabal de los algoritmos cript ogrficos que aparecen a lo largo de la historia (el tercer tomo incluye incluso un apndice donde se detalla el uso del algoritmo de cifrado Solitaire, basado en una baraja francesa, y que tanta importancia adquiere en el desenlace) no es t al alcance de la mayora de los lectores. Pero todo ello no implica una superacin del marco emp rico de la ciencia y tecnologa actuales, y por tanto hemos de concluir que la novela no posee esa dimensin especulativa o proyectiva, ese efecto de extraamiento cognoscitivo que, segn algunos expertos, constituye la esencia del g nero de la ciencia ficcin. Tal vez la relacin ms clara entre Criptonomicn y la ciencia ficcin haya que buscarla por otro lado, tal como sugiere en su resea Luis Fonseca, a saber: en la trayectoria literaria de su autor, pues Neal Stephenson es autor de varias novelas que al parecer encajan slidamente (tengo que conf esar que no las he ledo) en el marco genrico de la ciencia ficcin y ms especficamente en esa dudosa categora horriblemente denominada cyberpunk 7 El hecho de que la trama novelstica pres te tanta importancia a las tecnologas informticas, de evidente notoriedad y presti gio entre el pblico aficionado a la ciencia ficcin, y el peculiar sistema de concesin del premio Locus probablemente han hecho el resto. Son llamativas, en cualquier caso, las reacciones de los lectores an te la publicacin de Criptonomicn (hay ms de quinientos testimonios en la web de Amazon, y aunque slo he ledo los treinta o cuarenta primeros no resulta difcil aven turar una sntesis a partir de ellos), pues muchos coinciden en una declaracin que ms o menos podra resumirse en algo as: esperaba encontrarm e con otra novela cyberpunk y he ledo algo muy distinto, comentario que no tr asluce en modo alguno decepcin, sino antes bien al contrario. En realidad, toda esta discusin no deja de ser algo bizantina (per o a m me gusta la discusin terica sobre la li teratura), ya que, sea o no ci encia ficcin, la novela de Neal Stephenson es un relato esplndido, que se le e con esa misma sensacin de gozo y placer de las largas tardes de la adolescencia y prim era juventud, cuando no haba tiempo para la comida ni para el sueo, y slo existan los libros de Julio Verne o Edgar Allan Poe. Ahora bien, de aqu a identificar, como hace Miquel Barcel, la importancia de Criptonomicn para la narrativa cyberpunk con la que El seor de los anillos representa para la literatur a fantstica, (p. 8), va un ab ismo. Porque lo cierto es que la novela de Stephenson es, en toda su enormidad, al go irregular, y no exenta de algunos defectos de cierto calibre. Para empezar el de su final, un tanto inconsistente y

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como apresurado, con la reaparicin de un personaje secundario (no lo mencionar para no estropear la intriga) que irrumpe teatralmente en el desenlace, casi como si fuera un deus ex machina, para complicar la vida a los protagonistas. En segundo lugar, creo que puede advertirse un cierto desequilibrio entre las dos lneas temporales que estructuran la novela. Ta l vez sea una exclusiva cuestin de gusto personal, y otros lectores puedan opinar de forma diferente (reconozco que el mundo de los negocios siempre me ha parecido abur ridsimo, y que en cambio siento autntica pasin por los relatos blicos), pero yo he tenido la reit erada sensacin de que el conjunto de personajes y situaci ones que se desarrollan a lo largo de la II Guerra Mundial es mucho ms vigoroso e interesa nte que los que pertenecen a la poca contempornea. El dramatismo, la variedad, la tensin y el humor que acompaan a las aventuras, a menudo truculentas hasta lo casi inverosmil, del criptgrafo norteamericano Lawrence Waterhouse, del mari ne Bobby Shaftoe, del teniente japons Goto Dengo, del capitn del U-boot alemn Gnther Bischoff o del enigmtico (un personaje quizs abusivamente enigmtico) Enoch Root, no puede compararse con el inters puramente novelstico del proy ecto empresarial emprendido por Randy Waterhouse (nieto de Lawrence) y sus socios. Stephenson alcanza la cumbre de su talento na rrativo en su visin cruel, cida e inimitablemente sarcstica de las acciones de la gran conflagracin blica, y sobre todo en aquellas que tienen lugar en diversos escenarios del sudeste asitico: Shangai (donde comienzan los lances protagonizados por ese estupendo personaje que es el marine Shaftoe), Guadalcanal, Nueva Guinea o Filipinas. Frente a la grandiosa estatura de Shaftoe, una verdadera mquina militar, o frente a las asombrosas peripecias del teniente Goto Dengo, no menos industrioso y hbil que el ante rior, frente a las tribulaciones a menudo cmicas de Lawrence Waterhouse en su titnica tarea de descifrar los cdigos del Eje y proteger sus propios avances, palidecen las aventuras empresariales de la Epiphyte Corporati on, en lucha contra aviesos adversarios comerciales, o los detalles del ms bien soso y anodino romance entre Randy Waterhouse y la submarinista Amy Shaftoe (nietos del criptografo y el marine, respectivamente). El hecho de que el retr ato del mundo de los negocios y de la alta tecnologa en el cual se de sarrolla esta segunda lnea narrativa tambin est presidido por el humor, la irona y la burla, con dar dos ms que mordaces hacia los fanticos de los ordenadores, los ambientes universitarios del feminismo y el pensamiento polticamente correcto, los gestores de inversiones (estupenda la descripcin del malvado de turno, el inversionista Hubert Ke pler, alias el Dentista ), los abogados y los crculos de la administracin norteamericana, no compensa a mi entender la distancia entre los dos mbitos de la novela. Incluso las motivaciones e implicaciones ideo lgicas de la conducta de unos y otros personajes toleran escasa comparacin. Los valerosos sacrificios del marine Shaftoe y el criptgrafo alemn Rudolf von Hacklheb er alcanzan a lo largo del relato un profundo significado expiatorio; por su parte, la supervivencia de l teniente japons Goto Dengo, tras arrostrar un sinnmero de peligros, constituye el premio a un arrepentimiento sincero y la oportunidad de contribuir a un proyecto secreto destinado a crear un futuro mejor para su pas y para el mundo. En cambio, los motivos de Randy, Avi Halaby y sus socios para llevar adelante la empresa de la Cripta, convencidos de la intrnseca perversidad de los gobiernos y de la no menos intrnseca bondad de la tica hacker son, a mi modo de ver, puerile s (y algo de puerilidad tiene tambin la decisin que toman respecto a qu hacer con el tesoro protegido durante

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tantos aos por el cdigo Aretusa), cuando no abiertamente discutibles desde un punto de vista moral (volver sobre el lo al final de esta resea). En todo caso, creo que es prec iso reconocer que la mezcla que Stephenson realiza entre ambos mundos, el del pasado y el presente, el del enfrentamiento blico y la guerra comercial, su constante solapamiento e interferencia, constituye un mrito en s misma. Y an dira ms: ese abigarrami ento y mezcolanza, ese fluir vital y aparentemente catico, ese disc urso prolijo, desatado, tumult uoso, casi inconsciente de sus lmites, es el mrito principal de la novela. De hecho, yo creo que el mejor Stephenson no se halla en la composicin general, ni en la invencin del argumento o en el diseo de los personajes, sino ms bien en un terreno ms acota do, el de la escena breve, a menudo de trazo vio le nto y grueso, en el que es capaz de desplegar una serie de infinitos recursos de imaginacin y estilo que proporcionan a su prosa una intensidad inconfundible. Se podran multiplica r los ejemplos, as que slo citar unos cuantos: el apocalptico ataque a Peral Harb or, narrado desde la asombrada perspectiva del novato Lawrence Waterhouse (vol.I, pp. 86-90), las descripciones del casco antiguo de Manila mientras Randy pasea po r ella (I, 117-121) o del sultanato de Kinakuta a vista de pjaro (I, 245-247), la irnica y como despegada narracin de la aniquilacin del convoy japons que transporta a Goto Dengo (II, 11-16), la recreacin del conocido episodio blico de la intercepta cin y derribo del avin en el que realiz su ltimo viaje el almirante Isoroku Yamamoto (II, 26-30), el escatolgico relato de un adelantamiento de un camin de cerdos en una carretera filipina (II, 230-232), la escena en que Lawrence toca el rgano con desatada intensidad, pensando al mismo tiempo en cmo descifrar cdigos y en aco starse con su novia (II, 297-299), o la narracin de la ingeniosa y te rrible estrategia que emplea Bobby Shaftoe para destruir una fortaleza japonea, accin en la que entrega su vida (III, 198-203). En conexin con su tumultuoso discurso na rrativo hay que valora r tambin otro rasgo caracterstico de la novela, su llamativo y reiterado recurso a la amplificacin. Hay excursos y digresiones para todos los gustos: especialmente sobre tcnicas criptogrficas, pero tambin acerca de las ventajas de los tr ajes masculinos elegantes, sobre la forma y la textura de los cereales de l desayuno, a propsito de la util idad de las barbas en los trpicos, sobre un mtodo de espionaje el ectrnico denominado phreaking Van Eck, respecto a la incidencia de la masturbaci n en el rendimiento in telectual, sobre la ineficacia de los sistemas de ejecucin previs tos en el cdigo penal filipino o acerca de la vinculacin de la figura mitolgica de la diosa Atenea con el desarrollo tcnico. Y aunque en algn momento el lector se vea tentado de pasar pginas en busca de la continuacin del hilo narrativo, hay que admitir que las digresiones de Stephenson son divertidas, ingeniosas, y que adems proporcionan a la novela una riqueza de perspectivas ciertamente poco comn y, desde luego, inslita en la narrativa de ciencia ficcin si es que se trata de una novela de ciencia ficcin a la que la mayora de los aficionados estamos acostumbrados. Tanto como en la digr esin, el estilo de Stephenson se basa en el empleo inteligente de la intertextualidad (ya desde el ttulo, claro, con ese homenaje transparente a H.P. Lovecraft). La identificacin y anlisis de los procedimientos de cita, de las parodias, ecos y pastiches, daran para una tesis doctoral, y no es ste lugar para demorarse en ello. Lo que llama la atencin es que el au tor los utiliza de forma muy caracterstica, como un rasgo definitorio de una de las dos lneas narrativas, la que transcurre en la actualidad, y ello no es casual, pues correspon de verosmilmente al retrato de grupos sociales ingenieros, informticos, aboga dos, profesores universitarios que son conscientes del fenmeno y hasta lo consideran como un signo distintivo, un

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mecanismo de identificacin y pertenencia. As no es extrao encontrarse con usos de la intertextualidad que retratan agudamente las circuns tancias de determinados ambientes intelectuales en Estados Unidos y los pases anglosajones: un episodio de enfrentamiento entre hackers y agentes del gobierno, narrado como si se tratara de las luchas entre las diferentes razas que habitan el mundo de El seor de los anillos, o abundantes empleos metafricos de las cara ctersticas del sistema operativo UNIX, o el hecho de que continuamente Randy Waterhouse haga escarnio del lenguaje polticamente correcto y los tpicos de la semiologa y la de construccin, como una sutil forma de venganza sobre su ex-novia Charlene. Quisiera finalizar mi resea con un brev e anlisis poltico de la novela. Soy consciente de los riesgos que trae consigo el formular reparos ideolgicos a un texto tan amplio (e irnico) como el presen te, pero tambin creo que el libro de Stephenson no es inocente en ninguno de los sentidos de la palabra, y que su impacto sobre el pblico exige alguna reflexin al respect o. En primer lugar, dir que no llego a comprender por qu ha de ser obligatoria la fe radicalmente libertaria (a menudo portadora de un pensamiento ferozmente cap italista) que propaga n algunos crculos informticos, con los cuales esta novela parece identificarse a travs de las actividades de la Epiphyte Corp., como si toda regulacin gubernamen tal del fenmeno de Internet fuera intrnsecamente perversa, y en cambio no lo fuera la ocultacin deliberada de recursos financieros al fisco (uno de los fi nes, aunque no el nico, para el que nace el proyecto de la Cripta), o la comisin de actividades delictivas pornografa infantil, incitacin al odio racial o a la violencia, comercio ilcito de todo tipo que como es sabido basan su existencia en servidores de Internet opacos a la accin de la justicia. Ms cuestionable me parece an la ideolog a subyacente (el subtexto, que dira con su habitual retranca Stephenson) al retrato de Avi Halaby, el socio principal de Randy Waterhouse, quien dedica todos sus esfuerzo s al propsito esencial de prevenir la repeticin de la Shoah, el Holocausto que el pueblo jud o sufri a manos de los nazis. Desde luego que tal motivacin es plausible en s misma, pero no tanto el modo en que Avi desea llevarla a cabo: colocar en la Cripta el PEPH, o Paquete de Educacin y Prevencin del Holocausto, que l mismo de fine como un manual de prevencin de holocaustos... una gua de t cticas de guerrilla (p. 102) No es, desde luego, un proyecto inocente y puro, sino un reconocimie nto explcito de la necesidad de la violencia, aspecto este sobre el cual la novela adopta una postura ambigua: aun cuando Randy y la voz del narrador fo rmulan unas cuantas ironas respecto a la terquedad sionista de Avi o a su conservadora vida familiar, lo cierto es que el relato en su conjunto parece dar por bueno su programa (y un lector mnimamente atento a la actualidad internacional no puede menos que interpretar esta actitud como un refrendo de la impresentable poltica que lleva a cab o el estado de Israel). Esta lnea de pensamiento se ve confirmada, ms all de todo el arsenal de burlas y cuchufletas caracterstico de la novela, por el innega ble tufillo pro-norteamericano que destilan muchos de sus episodios (no solamente lo s blicos, lo cual sera perfectamente aceptable, al menos para alguien que consider a que la victoria de los Aliados en la Segunda Guerra Mundial fue beneficiosa para la Humanidad), de los que se deduce una visin de los Estados Unidos, en lnea con los habituales tpicos de campen del mundo libre, valedor de las liber tades y protector del desarrollo de los pueblos, que no puede ser ms acomodaticia y manida. Este convencionalismo ideolgico puede c onsiderarse (o no) un aspecto criticable, pero de lo que no cabe duda es que cons tituye un argumento que confirma las reticencias que ya he expreado a la hora de aceptar el carcter c ienciaficcional de

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Criptonomicn Tomando como referencia la definicin del gnero propuesta por Darko Suvin (vase la nota 6 ), es preciso concluir con la afirmacin de que la obra de Neal Stephenson no slo no crea un mundo narrat ivo empricamente distinto al nuestro, sino que tampoco logra (en realida d, yo creo que ni siqui era lo pretende) el necesario extraamiento cognitivo que es la nota caracterstica de la mejor ciencia ficcin. Aunque... qu ms dar una cosa u otra! D jense de monsergas que slo importan a los exquisitos y compren Criptonomicn, editado en tres hermosos tomos cuyos lomos, adems, quedan preciosos en la estantera. Lean Criptonomicn aunque no les guste la ciencia ficcin. Y los que suelen presumir de su de sprecio hacia el gnero, que los hay, aqu tienen una oportunidad para olvidar los escrpulos y actuar con criterio propio (con la excusa de que no es lo que pa rece, claro). Pero eso s, van a necesitar unos cuantos das libres porque el libro de Neal Stephenson no les va a dejar atender debidamente a sus obligaci ones. Estn advertidos. Notas 1. Aunque la novela apareci en la edicin norteamericana ( Cryptonomicon Avon Books, mayo de 1999) en un nico volumen de algo ms de 900 pginas, la versin espaola ha sido publicada por Ediciones B en tres volmenes (nmeros 148, 151 y 154 de la coleccin Nova), con traduccin de Pedro Jorge Romero. Se ha mantenido el ttulo original ( Criptonmicn ), aunque cada uno de los volmenes lleva un subttulo, a saber: I. El cdigo Enigma II. El cdigo Pontifex III. El cdigo Aretusa ). En total, los tres volmenes de la edicin espaola representan casi 1100 pginas. 2. La especie existe, no es un lugar comn. Podra citar algn ejemplo real bien prximo (que el lector piense por su cuenta), pero prefie ro esgrimir otra clase de argume nto, representado por una reciente novela de xito, la descacharrante Lo mejor que le puede pasar a un cruasn, de Pablo Tusell, cuyo protagonista manifiesta un comportamiento antisoc ial y un toque paranoide (que tiene ocasin de manifestarse en una historia de tramas secretas, cdigos criptogrficos en Internet e inquietantes construcciones subterrneas) no demasiado diferente al de unos cuantos personajes de la novela de Stephenson Y por lo que concierne al famoso sndrome del tnel carpiano, que destroza las muecas de los adictos a los ordenadores, no es cosa de tom rselo a cachondeo, a juzgar por el aviso que figura en el teclado inalmbrico de Logitech que h ace poco regalamos a mi padre con motivo de su septuagsimo quinto cumpleaos. No me resisto a la cita literal: ADVERTENCIA: Ciertos expertos creen que el empleo de cualquier tipo de teclado puede ocasionar lesiones graves. 3. Un estilo que, en lneas generales, ha sido bastan te bien captado en la traduccin de Pedro Jorge Romero, quien en algn momento (p. 273, a propsito de una interpretacin tronchante del acrnimo INRI) tiene la honradez de reconoce r que no puede superar con su traduccin los hallazgos verbales de Stephenson. Pero, de todos modos, hay alguna opcin lingstica chirriante, como la continua presencia del verbo asumir utilizado con el sentido de 'suponer, tener en cuenta, considerar', que s tiene el verbo ingls to assume pero que resulta poco aceptable en castellano (de hecho, el Diccionario del espaol actual de Seco, Andrs y Ramos, ni siquiera registra tal uso). 4. El responsable de la edicin espaola, Miquel Barcel, se ha visto obligado a reconocerlo as: no se me oculta que muchos lectores podran preguntars e qu hay de ciencia ficcin en una novela como Criptonomicn (p. 6). Por su parte, Luis Fonseca, en su resea de la novela declara: difcilmente podramos encuadrar Cryptonomicon en este gnero. Arriesgando un segundo calificativo lo describira como mainstream asimilado. Asimilado con gusto por la comunidad de la ciencia ficcin, sin duda, en recompensa por los servicios prestados por la corta pero intensa obra de Stephenson ( Zodiac La era deldiamante y, especialmente, Snow Crash ) (la resea se ha publicado en http://www.archivodenessus.com/rese/0380 ; tambin est incluida en la presentacin del tercer volumen de la novela). 5. Los antecedentes ilustres de este procedimiento son legin, pero me gustara citar dos muy cercanos, que adems comparten con la novela de Stephenson la ubicacin en la II Guerra Mundial y el protagonismo de cientficos ocupados en desvelar las interioridades de la maquinaria militar nazi: Enigma del britnico Robert Harris (1995), una novela sobre el desciframiento del famoso cdigo alemn, que estoy seguro ha sido conocida por Stephenson y En busca de Klingsor del mexicano Jorge Volpi (abril de 1999), dedicada a la bsqueda de un misterioso cientfico director del programa alemn de investigaciones atmicas. Ambas son do s novelas magnficas (bastante ms amargas ambas

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que la de Stephenson ), que sobre una base histrica real realizan un tratamiento ficcional muy convincente, lo cual no creo que autorice a designar a ninguna de ellas como de ciencia ficcin. 6. La definicin corresponde a uno de los ms prestigiosos expertos en el gnero, el profesor Darko Suvin, en Metamorfosis de la ciencia ficcin. Sobre la potica y la historia de un gnero literario Mxico, Fondo de Cultura Econmica, 1984, p. 26. Suvin seala que la ciencia ficcin parte de una hiptesis ficticia (literaria), que desarrolla con rigor total (cien tfico) [...]. El resultado de esa presentacin fctica de hechos ficticios es el enfrentamiento de un sistema normativo fijo [...] con un punto de vista o perspectiva que conlleva un conjunto de normas nuevo. En teora literaria se llama a esta actitud de extraamiento (p. 28). Y ms adelante define la ciencia ficcin como un gnero literario cuyas condiciones necesarias y suficientes son la presencia y la interaccin del extraamiento y la cognicin, y cuyo recurso formal ms importante es un marco imaginativo distinto del ambiente emprico del autor (p. 30). 7. En la entrada correspondiente de The Encyclopedia of Science Fiction (New York, St. Martin's Press, 1995, pp. 288-290), John Clute y Peter Nichols sealan que el trmino cyberpunk designa una corriente de la ciencia ficcin que se origin en los primeros aos 80, y cuyos principales representantes son los escritores Bruce Sterling y William Gibson. Temas fundamentales en esta corriente son el retrato de un mundo poltica e industrialmente globalizado, la influencia en la condicin humana de los implantes corporales y de las drogas, y los cambios sociales provocados por la difusin de las redes de datos y la realidad virtual. La narrativa cyperpunk se caract eriza tambin por su combatividad respecto a las estructuras sociales y polticas tradicionales y por lo agresivo y polmico de sus propuestas literarias. De las novelas de Stephenson que suelen asociarse a la narrativa cyberpunk, dos estn publicadas en castellano: La era del diamante: manual ilustrado para jovencitas y Snow Crash. La primera fue editada por la coleccin Nova de Ediciones B en 19 95; la segunda ha sido publicada, manteniendo el ttulo original, por Ediciones Giga mesh en 2000. Esta ltima es objeto de la seleccin del equipo redactor de Las 100 mejores novelas de ciencia ficcin del siglo XX (Madrid, La Factora de Ideas, 2001, pp. 205-206). 8. Convocado por la revista Locus Magazine especializada en ciencia ficcin, literatura fantstica y horror, se concede por votacin de los lectores. Pueden verse las normas del premio y un completsimo indice en http://www.locusmag.com/SFAwards/Db/Locus.html Esta obra est bajo una licencia de Creative Commons ltima actualizacin de la pgina: 28-06-2005

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PREMIO LOCUS 2000 La novela de culto de los hackers CRIPTONOMICN 1. EL CDIGO ENIGMA NEAL STEPHENSON Novus Ordo Sedorum Los filipinos son personas afectuosas, amables, cariosas y desprendidas dice Avi, de lo cual hay que alegrarse, teniendo en cuenta que muchos de ellos llevan armas ocultas. Randy se encuentra en el aeropuerto de Tokio, recorriendo el vestbulo con una lentitud que enfurece a los otros viajeros. Todos ellos han pasado el ltimo medio da sujetos a asientos malos y apretujados en un tubo de aluminio cargado de combustible de reactor. Sobre las protuberancias de seguridad del suelo a la salida del avin, las maletas con ruedecillas resuenan como aviones de combate. Las maletas le rozan las rodillas mientras esquivan su largo y fornido cuerpo en forma de columna. Randy sostiene su nuevo telfono GSM a un lado de la cabeza. Se supone que funciona en cualquier parte del mundo, menos en Estados Unidos. Se trata de su primera oportunidad para ponerlo a prueba. Se te oye claro como una campana dice Avi. Cmo ha sido el vuelo? Bien dice Randy. En la pantalla de vdeo tenan uno de esos mapas animados. Avi lanza un suspiro. Ahora los tienen en todas las compaas areas seala con voz montona. Lo nico que haba entre San Francisco y Tokio era la isla Midway. -Y? Permaneci en medio de la pantalla durante horas. MIDWAY. Con un vaco embarazoso a su alrededor.

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Randy llega a la puerta de sali da para Manila y se detiene para admirar un aparato de televisin de metro y medio de ancho y alta definicin que muestr a el logotipo de una importante compaa de electrnica de c onsumo nipona. Emite un vdeo en el que un alocado profesor de dibujos animados y su adorable ayudante canino sealan las tres rutas de transmisin del virus del sida. Tengo una huella para ti dice Randy. Dispara. Randy se mira la palma de la mano, sobre la que ha escrito una serie de nmeros y letras con bolgrafo. AF 10 06 E9 99 BA 11 07 64 Cl 89 E3 40 8C 72 55. La tengo dice Avi. Es de Ordo, no? Exacto. Te envi por e-mail la clave desde SFO. Lo del apartamento sigue sin resolverse dice Avi. As que te he reservado una suite en el hotel Manila. Qu quieres decir con que sigue sin resolverse? Filipinas es uno de esos pases posespa oles que carecen de una clara distincin entre los asuntos de negocios y las relaci ones personales dice Avi. No creo que puedas encontrar un alojamiento seguro sin casarte con una familia que tenga como apellido el nombre de una calle importante. Randy se sienta en la sala de espera. El desenvuelto personal de tierra, ataviado con sombreritos chillones e inverosmiles, se cen tra en los filipinos que llevan demasiado equipaje de mano y los someten al ritual pblico de rellenar pequeas etiquetas y entregar sus posesiones. Los filipinos alzan la vista y miran con ansia por los ventanales. Pero la mayor parte de los pasajeros que aguardan son nipones: al gunos hombres de negocios, pero en su mayora turistas. Miran un vdeo educativo que ensea cmo dejar que te roben en un pas extranjero. Vaya dice Randy, mirando por el ventanal , tienen otro 747 para Manila. En Asia, ninguna compaa area decente se molesta en mover nada ms pequeo que un 747 responde Avi. Si alguien in tenta meterte en un 737 o, Dios no lo quiera, un Airbus, corre, no te molestes en caminar, aljate de la puerta de embarque, llmame al Sky Pager y enviar un helicptero a evacuarte. Randy re. Avi sigue hablando. Ahora escchame bien. El hotel al que vas es muy antiguo e im presionante, pero est en medio de ninguna parte. Cmo se les ocurri construir un hotel en medio de ninguna parte? Hace tiempo fue una zona concurrida... est en el paseo martimo, justo en el lmite de Intramuros. Randy recuerda el suficiente espaol de instituto para comprender el nombre. Pero Intramuros fue arrasado por los nipones en 1945 sigui diciendo Avi. De forma sistemtica. Todos los hoteles de negoci os y los edificios de oficinas estn en un nuevo distrito llamado Makati, mucho ms cerca del aeropuerto. As que quieres que nuestra of icina est en Intramuros. Cmo lo has adivinado? dice Avi, c on voz de ligero asombro. Se enorgullece de ser impredecible. Normalmente no soy un tipo demasiado in tuitivo dice Randy, pero he pasado trece horas en un avin y a mi cerebro le ha n dado la vuelta y lo han colgado para que se seque.

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Avi lanza las justificaciones tradicionales: el espacio para of icinas es mucho ms barato en Intramuros. Los ministerios del gobierno estn mucho ms cerca. Makati, el reluciente y nuevo distrito comercial, es t demasiado aislado de los verdaderos filipinos. Randy no presta atencin. Quieres actuar desde Intramuros porque fue sistemticamente arrasado y porque te obsesiona el Holocausto dice Randy al fin, con tranquilidad y sin rencor. S. Y? responde Avi. Randy mira por la ventanilla del 747 en direccin a Manila, bebiendo un refresco nipn de color verde fosforescente fabricado con extractos de abeja (o, al menos, tiene el dibujo de una abeja) y mascando algo que la azafata denomin tentempi japons. El cielo y el ocano muestran el mismo co lor, un tono de azul que hace que se le congelen los dientes. El avin vuela tan alto que, ya mire arriba o abajo, ve imgenes escorzadas de pilas de hirvientes cmulos. Las nubes surgen del clido Pacfico como si inmensos barcos de guerra estuviesen explotando por toda la zona. Crecen y se mueven a una velocidad alarmante, las formas que adoptan son tan variadas y grotescas como las de los organismos de las profundidades, y todas ellas, supone Randy, son tan peligrosas para un avin como las estacas de bamb para un peatn descalzo. Se sobresalta al de scubrir la albndiga de color ro jo anaranjado pintada en el ala. Se siente como si le hubiesen tr ansportado a una vieja pelcula blica. Enciende el porttil. Los correos electrnicos de Avi, cifrados en lo que externamente son mensajes de que-te-vaya-bien, se han i do acumulando en la bandeja de entrada. Es una acumulacin gradual de diminutos archivos, enviados por Avi cada vez que le vena una idea a la cabeza durante los ltimo s tres das; sera evidente, incluso si Randy no lo supiese, que Avi posee una mqu ina porttil de correo electrnico que puede conectarse a Internet por radio. Randy arranca un programa que tcnicamente se llama Novus Ordo Seclorum pero que todo el mundo abrevia como Ordo. Es un chiste muy forzado que se fundamenta en que la tarea de Ordo, como programa criptogrfico, consiste en colocar los bits de un mensaje en un Nuevo Orden y le llevara siglos al gobierno descifrarlo. En medio de la pantalla aparece la imagen de la Gran Pirmide, y un solitario ojo se materializa gradualmente en su pice. Ordo puede realizar su trabaj o de dos formas. La ms evid ente es descifrar todos los mensajes y convertirlos en archivos de texto en el disco duro, que Randy podra leer en cualquier momento. El problema (si eres un paranoico) es que cualquiera podra apropiarse del disco duro y leer los archi vos. Quin sabe, a los agentes de aduanas de Manila podra ocurrrseles requisar el orde nador por pornografa infantil. O, atontado por el desajuste horario, podra dejarse el porttil en un taxi Por tanto, en lugar de eso, activa Ordo en modo de flujo, que descifrar los mensajes lo justo para que l pueda leerlos y luego, cuando cierre las ventanas, borrar los ar chivos descifrados de la memoria y del disco duro. El asunto del primer mensaje de Avi es: Directriz 1. Buscamos sitios donde las matemticas sean fa vorables. Qu significa eso? Significa que buscamos lugares en los que la poblac in est a punto de explotar -podemos predecirlo simplemente echando un vistazo al histograma de edades y la renta per cpita est a punto de dispararse como sucedi en Nipn, Taiwn, Singapur. Multiplica esos dos factores y obtendrs el crecimiento exponencial que nos har asquerosamente ricos antes de cumplir los cuarenta. Se trata de una alusin a una conversa cin entre Randy y Avi de haca dos aos, durante la cual Avi calcul el valor numri co especfico de ser asquerosamente ricos. Sin embargo, no se trataba de una constant e fija sino de una cel da en una hoja de

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clculo enlazada con varios indicadores econmicos que variaban continuamente. En ocasiones, cuando Avi trabaja frente al orde nador deja la hoja de clculo corriendo en una pequea ventana para poder echar un vistazo al valor actual de ser asquerosamente rico. El segundo mensaje, enviado un par de horas ms tarde, se llama Directriz 2. Dos: elegir un campo tecnolgico en el que nadie pueda competir con nosotros. Ahora mismo, el nico es redes. Damos mil vueltas a cualquier otro en todo el mundo cuando se trata de redes. Ni siquiera es divertido. Al da siguiente, Avi haba enviado un me nsaje llamado, simplemente, Ms. Quiz ya no se acordaba de cuntas directrices haba establecido hasta ese momento. Otro principio: esta vez mantenemos el c ontrol de la corporacin. Eso significa que conservamos al menos un cincuenta por cien to de las acciones... lo que implica poca o ninguna inversin externa hasta que hayamos ganado algo de valor. No tienes que convencerme de eso murmura Randy para s, al le er lo siguiente. Ese principio limita el tipo de negocio en el que podemos meternos. Olvida cualquier cosa que exija una gran inversin inicial. Luzn es un conjunto de montaas de exubera nte jungla verde oscuro surcadas por ros que podran pasar por avalanchas de cieno. A medida que el ocano azul oscuro se encuentra con sus playas caqui, el agua adopta el tono chocante de una piscina suburbana. Ms al sur, las montaas estn quemadas para dejar paso a la agricultura. La tierra es de un color rojo brillante, por lo que esas partes tienen el aspecto de heridas recientes, pero en su mayor parte est cubierta de follaje que se parece al material verde que los fanticos de los trenes en miniatura ponen en sus colinas de papel mach, y en amplias zonas de las montaas no hay seales de que los seres humanos hayan existido alguna vez. Ms cerca de Manila, algunas de las vertientes estn de forestadas, salpicadas de estructuras, tejidas con lneas de alta te nsin. Campos de arroz bordean las cuencas. Los pueblos son aglutinaciones de chabolas dispuestas alre dedor de enormes iglesias con forma de cruz y buenos tejados. La visin se vuelve nebulosa a medida que penetran en la cortina de contaminacin que cubre la ciudad. El avin comienza a su dar como un enorme vaso de t helado. El agua fluye y cae como una cortina, se acumula en los huecos, y salta con fuerza desde los bordes de los alerones. De pronto descienden sobre la baha de Ma nila, que est marcada por interminables vetas de rojo brillante, algn tipo de explosi n de algas. Los superpetroleros dejan a su paso largos arco iris. Todas las calas est n abarrotadas de botes delgados y alargados, con doble estabilizador, con aspecto de chin ches acuticas de brillantes colores. Y al final se encuentran sobre la pist a del ANA, Aeropuerto Internaci onal Ninoy Aquino. Guardias y policas de todo pelaje se pasean portando M-16 o escopetas, cubiertos por tnicas hechas con pauelos su jetos a la cabeza por medio de gorras de bisbol americanas. Un hombre ataviado con un radiante uniforme blanco se encuentra bajo la boca del tnel de salida de pasajero s, sosteniendo en las manos barras naranjas fosforescentes, como un Cristo que disp ensase perdn a un mundo de pecadores. Un aire sulfuroso y tropical comi enza a meterse por el sistema de ventilacin del jumbo. Todo se empapa y languidece. Est en Manila. Saca el pasaporte del bolsillo de la camisa. El nombre es RANDALL LAWRENCE WATERHOUSE. As es como naci la corporacin Epiphyte: Estoy canalizando mierda! dijo Avi.

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El nmero lleg al busca de Randy mientras es taba sentado a la mesa en un restaurante de la costa con los amigos de su novia. Un sitio en el que, cada da, impriman un men nuevo con lser sobre una imitacin de pe rgamino cien por cien reciclado, en el que los platos estaban recubi ertos de trazos osciloscpicos con salsas color nen, y los entrantes eran altas pilas arquitectnicas de extraos ingredientes tallados como prismas relucientes. Randy haba pasado toda la comida resistindos e a la tentacin de invitar a uno de los amigos de Charlene (a uno cualquiera, no importaba) a salir a la calle y darse de puetazos. Mir el busca esperando ver el nmero del Centro de Computacin de las Tres Hermanas, donde trabajaba (tcnicamente, si gue trabajando all). Los dgitos del nmero de telfono de Avi penetraron en su ser como lo hubiese hecho el 666 en un fundamentalista. Quince segundos ms tarde, Randy estaba en la acera, pasando la tarjeta por un telfono pblico como un asesino pasara la hoja afilada por la garganta de un poltico rechoncho. El poder est llegando desde Lo A lto sigui diciendo Avi.Esta noche, simplemente, llega a travs de m... atiende, pobre cabrn. Qu quieres que haga? pregunt Randy, adoptando un tono fro y casi hostil para enmascarar la enfermiza emocin que senta. Compra un billete para Manila dijo Avi. Primero tengo que hablarlo con Charlene respondi Randy. Ni t mismo te lo crees dijo Avi. Charlene y yo tenemos una relacin muy slida... Han pasado diez aos. Todava no te ha s casado con ella. Saca t mismo las conclusiones. (Setenta y dos horas ms tarde estara en Manila, contemplando la Flauta de Un Solo Tono.) Todo el mundo en Asia se pregunta cundo van los filipinos a tomarse las cosas en serio dijo Avi; es la gran pregunta de los noventa. (La Flauta de Un Solo Tono es lo primer o que ves cuando atraviesas el control de pasaportes.) Medit sobre esa pregunta cuando estaba en la cola del Control de Pasaportes del Aeropuerto Internacional Ninoy Aquino dijo Avi, comprimiendo el nombre completo en un nico sonido articulado. S abes que tienen diferentes filas? Supongo que sdijo Randy. Un paralele ppedo de atn rehogado dio un salto mortal en su gaznate. Senta el perverso deseo de tomar un helado de dos bolas. No viajaba tanto como Avi, y apenas tena una vaga idea de a qu se refera con las filas. Ya sabes. Una para nacionales. Una para extranjeros. Puede que una para diplomticos. (Ahora, esperando para que le sellen el pa saporte, Randy puede verlo con claridad. Por una vez no le importa esperar. Se sita en la cola junto a la fila de los TCE y los examina. Ellos conforman el mercado de Epiphyte Corp. En su mayora mujeres jvenes, muchas de ellas vestidas a la moda, pero an conservando una especie de recatamiento de escuela catlica. Agotadas por los largos viajes, can sadas de la espera, se encorvan, y luego de pronto se colocan rectas y levantan las finas barbillas, como si una monja invisible estuviese recorriendo la fila golpendoles los nudillos con una regla.) Pero setenta y dos horas antes no haba ente ndido de verdad lo que Avi haba querido decir con filas, as que se limit a decir: S, ya he visto la cosa de las filas.

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En Manila, tienen toda una fila para los TCE que regresan! TCE? Trabajadores Contratados en el Extranjero. Los filipinos que trabajan fuera... ya que la economa filipina est tan deteriorada. Co mo sirvientas y nieras en Arabia Saudita. Enfermeras y anestesistas en Estados Unidos. Cantantes en Hong Kong, putas en Bangkok. Putas en Bangkok? Randy al menos s haba estado all, y su mente retroceda ante el concepto de exportar prostitutas a Tailandia. Las filipinas son ms hermosas dijo Av i con calma, y poseen una ferocidad que las hace ms interesantes para el viajero de negocios inherentem ente masoquista, que todas las titis tailandesas. Ambos saban que todo aquello eran chorradas; Avi era un hombre de familia y no tena experiencia de primera mano en esos asuntos. Pero Randy no lo coment. Siempre que Av i conservase su habilidad para las chorradas improvisadas, tenan muy buenas posibilidades de hacerse asquerosamente ricos. (Ahora que est aqu, es tentador preguntarse cules de las chicas en la cola TCE son putas. Pero no le parece que llegue a ninguna parte, as que cuadra los hombros y se acerca a la lnea amarilla. El gobierno filipino ha dispuesto expositores de vidrio en el vestbulo que lleva desde el control de pasaportes a la inspeccin de seguridad. Los expositores contienen artefactos que muestran las glorias de la cultura filipina anterior a Magallanes. El primero de ellos contiene hpice de rsistance: un instrumento musical rstico tallado a mano, de largo y co mplicado nombre en tagalo. Debajo de l, en letras ms pequeas, se encuentra la traduccin al ingls: FLAUTA DE UN SOLO TONO.) Comprendes? Filipinas est cercada de fo rma natural dijo Avi. Sabes lo raro que es encontrar una situacin as? Cuando encuentras un ambiente aislado de forma natural, Randy, embistes contra l como un hurn furioso metido en una tubera llena de carne cruda. Un comentario sobre Avi: los antepasados de su padre apenas haban salido de Praga. En lo que se refera a judos centroeuropeos, eran bastante tpicos. Lo nico realmente anmalo es que siguiesen con vida. Pero los antepasados de su madre eran unos cripto judos mexicanos increblemente peculiares que haban estado viviendo en las mesetas, esquivando a los jesuitas, disparando a las se rpientes de cascabel y comiendo hojas de estramonio durante trescientos aos; tenan el aspecto de indios y hablaban como cowboys. Por tanto, cuando se relacionaba co n otras personas, Avi vacilaba. En la mayor parte de las ocasiones se mostra ba correcto y corts de una forma que impresionaba profundamente a los empresar ios especialmente a los nipones pero de vez en cuando tena arrebatos, como si hubiese estado probando la hierba loca. Randy haba aprendido a manejar esas situacione s, razn por la que Avi lo llamaba en momentos como aqul. Oh, clmate! dijo Randy. Observ cmo una chica bronceada pasaba a su lado, regreso de la playa. Aislada innata? Mientras Filipinas no se lo tome en seri o, tendr muchos TCE. Querrn comunicarse con sus familias... los filipinos estn muy centrados en sus familias. Comparados con ellos, los judos no son ms que un grupo de solitarios alienados. Vale. Sabes ms de esos dos grupos que yo. Son sentimentales y afectuosos, tanto que es fcil que nosotros les despreciemos. No tienes que ponerte a la defensiva d ijo Randy. No les estoy despreciando.

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Cuando oigas en la radio las canciones que dedican, les despreciars dijo Avi. Pero, francamente, en esos asuntos podramos aprender de los Pinoys. Ahora mismo ests muy cerca de sonar a beato... Me disculpo dijo Avi, con total sincer idad. La esposa de Avi haba estado embarazada casi de forma continua en los cuatro aos que llevaban casados. Cada da que pasaba l se volva ms diligente en los asuntos religiosos y no poda mantener una conversacin sin mencionar el Holocau sto. Randy era un soltero que estaba a punto de romper con la chica con la que haba estado viviendo. Te creo, Avi dijo Randy. Tienes alg n problema con que coja un billete en business? Avi no le escuch, as que Randy asumi que era un s. Siempre que la situacin se mantenga, ha br un gran mercado para Pinoy-gramas. Pinoy-gramas ? Por Dios santo, no lo digas a gritos! Esto y rellenando los formularios para registrar la marca mientras hablamos dijo Av i. Randy poda or de fondo un sonido de ametralladora, teclas de ordenador movi ndose tan rpido que pareca que Avi se limitaba a sostener el teclado entre su s manos plidas y huesudas y lo agitaba violentamente de arriba abajo. Pero si los filipinos se lo toman en serio, veremos un crecimiento explosivo en las telecomunicaci ones, como en cualquier otra Earde. Earde? E-A-R-D. Economa Asitica en Rpido De sarrollo. En cualquier caso, nosotros salimos ganando. Asumo que quieres meterte en un negocio relacionado con las telecomunicaciones. Bingo. De fondo comenz a orse el lla nto de un nio. Tengo que irme dijo Avi. El asma de Shlomo ha vuelto a dispararse. Apunta esta huella. Huella? Para mi clave de descifrado. Pa ra el correo electrnico. Ordo? S. Randy sac un bolgrafo y, al no encontrar pape l en el bolsillo, lo coloc sobre la palma de la mano. Dispara. 67 81 A4 AE FF 40 25 9B 43 0E 29 8D 56 60 E3 2F. Y a continuacin, Avi colg el telfono. Randy volvi al restaurante. De camino a la mesa, le pidi al camarero que le trajese media botella de un buen vino tinto. Charle ne le oy y lo mir con el ceo fruncido. Randy segua pensando sobre la ferocidad innata, y no vio el gesto; slo el aspecto mojigato comn a todos los amigos de Ch arlene. Dios mo! Tengo que irme de California, comprendi de inmediato.

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QUIN ES NEAL STEPHENSON? Neal Stephenson ( 31 de octubre de 1959 Fort Meade ( Maryland )) es principalmente un escritor de ciencia ficcin que, sobre todo, escribe acerca de ordenadores y tecnologas relacionadas con stos, como la nanotecnologa aunque no pertenece a la escuela de escritores cyberpunk como William Gibson y Bruce Sterling En ocasiones utiliza el seudnimo Stephen Bury y tambin escribe artculos sobre tecnologa en publicaciones peridicas como la revista Wired Aunque tiene alguna novela anterior, como La gran U ( 1984 ) y Zodiac: el thriller ecolgico ( 1988 ), la fama le lleg a principios de los aos 90 con la novela Snow Crash ( 1992 ), donde mezcla memes virus informticos y otros motivos de alta tecnologa con la mitologa sumeria con un estilo que, de forma divertida, remeda al cyberpunk puesto de moda pocos aos antes con la publicacin de Neuromante La lista de sus novelas posteriores incluye ttulos como: Interfaz ( 1994 ), La era del diamante: Manual ilustrado para jovencitas ( 1995 ), que trata de un futuro en el que la nanotecnologa est muy extendida y que obtuvo los premios Hugo y Locus La tela de araa ( 1996 ), y Criptonomicn ( 1999 ), una novela que mezcla la especulacin cientfica en los campos de los ordenadores y la criptografa en el contexto histrico de la Segunda Guerra Mundial y el supuesto intento en el presente de crear un paraso de datos, y que le permiti volver a ganar el Locus y el favor generalizado de los lectores. Ms recientemente ha vuelto a la misma lnea de especulacin cientfico-histrica, con las novelas del ciclo barroco: Azogue ( 2003 ), Confusion ( 2004 ) y The System of the World ( 2004 ). Con el lanzamiento de Azogue, Stephenson inagur la Metaweb, una wiki en la que se comentan las ideas y el periodo histrico que se explora en la novela. OBRAS Ficcin La gran U ( 1984 ) Zodiac: el thriller ecolgico ( 1988 ) Snow Crash ( 1992 ) La era del diamante Manual ilustrado para jovencitas ( 1995 )

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Criptonomicn ( 1999 ) Ciclo Brroco: 1. Quicksilver ( 2003 ), publicada en espaol en tres volmenes ( Azogue El Rey de los Vagabundos y Odalisca ) 2. The Confusion ( 2004 ), publicada en espaol en dos volmenes ( La Confusin I y La Confusin II ) 3. The System of the World ( 2004 ), se publicar en espaol en tres volmenes ( El Oro de Salomn (marzo 2006) Moneda (mayo 2006) y El Sistema del Mundo (julio 2006) ) No ficcin En el principio fue la lnea de comandos ( 1999 ) Tambin ha escrito bajo el pseudnimo Stephen Bury en colaboracin con su to J. Frederick George al menos dos novelas, Interfaz y La tela de araa

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En el principio fue la lnea de comandos (fragmento) por Neal Stephenson Introduccin Hace cerca de veinte aos a Jobs y Wozniak, los fundadores de Apple, se les ocurri la muy extraa idea de vender mquinas de procesamiento de informacin para uso domstico. El negocio despeg, y sus fundadores hicieron un montn de dinero y recibieron el crdito que merecan como osados visionarios. Pero sobre la misma poca, a Bill Gates y Paul Allen se les ocurri una idea todava ms extraa y fantasiosa: vender sistemas operativos de ordenador. Esto era mucho ms extrao que la idea de Jobs y Wozniak. Un ordenador por lo menos tena cierta realidad fsica. Vena en una caja, poda abrirse y enchufarse y se poda ver cmo parpadeaban las luces. Un sistema operativo no tena ninguna encarnacin tangible. Vena en un disco, claro, pero el disco no era, a todos los efectos, ms que la caja que contena el sistema operativo. El producto mismo era una serie muy larga de unos y ceros que, cuando se instalaba y se cuidaba bien, te daba la capacidad de manipular otras series muy largas de unos y ceros. Incluso los pocos que de hecho comprendan qu era un sistema operativo de ordenador posiblemente pensaban en ello como un prodigio increblemente complicado de la ingeniera, como un reactor o un avin espa U-2, y no algo que pudiera llegar a ser (en la jerga de la alta tecnologa) productizado. Pero ahora la compaa que fundaron Gates y Allen vende sistemas operativos como Gillette vende hojas de afeitar. Se lanzan nuevas versiones de sistemas operativos como si fueran pelculas de Hollywood, con el respaldo de celebridades, apariciones en talk shows, y giras mundiales. Su mercado es lo bastante vasto como para que la gente se preocupe de si ha sido monopolizado por una compaa. Incluso los menos inclinados a la tcnica de nuestra sociedad tienen ahora al menos una idea nebulosa de lo que hacen los sistemas operativos; lo que es ms, tienen fuertes opiniones sobre sus mritos relativos. Es ya un conocimiento compartido el que, si tienes un software que funciona en tu Macintosh, y lo pasas a una mquina Windows, no funciona. Esto sera, de hecho, un error risible e idiota, como clavar herraduras en las ruedas de un coche. Una persona que entrara en coma antes de la fundacin de Microsoft y despertara hoy, tomara el New York Times de esta maana y no entendera nada -casi: tem: el hombre ms rico del mundo hizo su fortuna a partir de qu? Ferrocarriles? Buques? Petrleo? No, sistemas operativos. tem: el Departamento de Justicia est investigando el supuesto monopolio en sistemas operativos de Microsoft con

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herramientas legales que se inventaron para re stringir el poder de los jefes de bandas de ladrones del siglo diecinueve. tem: una amiga ma me cont reciente mente que haba interrumpido un (hasta entonces) estimulante intercambio de e-mails con un joven. Al principio pareca un tipo tan inteligente e intere sante, dijo, pero luego empez a ponerse en plan PCcontra-Mac Qu diablos est pasando aqu? Y tiene futuro el negocio de los sistemas operativos, o slo pasado? s ta es mi opinin, que es completamente subjetiva; pero dado que me he pasado bastante tiempo no slo usando, sino programando en Macintosh, Windows, Linux y los BeOS, tal vez no sea tan desinformada como para carecer completament e de valor. ste es un ensayo subjetivo, ms crtica que artculo de investigacin, y puede parecer injusto o sesgado comparado con lo que se puede encontrar en las revistas de PC. Pero desde que sali el Mac, nuestros sistemas operativos estn basados en metforas, y, por lo que a m respecta, es legtimo cuestionar cualquier cosa con metforas dentro. Descapotables, tanques, y batmviles En la poca en que Jobs, Wozniak, Gates, y Allen estaban s oando estos planes inverosmiles, yo era un adolescente que viv a en Ames, Iowa. El padre de uno de mis amigos tena un viejo descapotable oxidndose en el garaje. A veces de hecho consegua que arrancara y cuando lo haca nos llevaba a dar una vuelta por el barrio, con una expresin memorable de salvaje en tusiasmo juvenil en la cara; para sus preocupados pasajeros, era un loco, tosiendo y renqueando por Ames, Iowa y tragndose el polvo de oxidados Gremlins y Pintos, pero en su propia imaginacin l era Dustin Hoffman cruzando el Puente de la Baha con el cabello al viento. Mirando atrs, esto me revel dos cosas acer ca de la relacin de las personas con la tecnologa. Una fue que el romanticismo y la imagen influyen mucho sobre su opinin. Si lo dudan (y tienen un montn de tiem po libre), pregntenle a cualquiera que tenga un Macintosh y que por ello imagina se r miembro de una minora oprimida. El otro punto, algo ms sutil, fue que la interfaz es muy importante. Claro que aquel deportivo era un coche malsimo en casi cu alquier aspecto impor tante: pesado, poco fiable, poco potente. Pero era divertido c onducirlo. Responda. Cada guijarro de la carretera se senta en los huesos, cad a matiz en el asfalto se transmita instantneamente a las manos del conductor. Poda escuchar al motor y saber qu fallaba. El volante responda inmediatamente a las rdenes de las manos. Para nosotros los pasajeros, era un ejercicio ftil de no ir a ningn lado -ms o menos tan interesante como mirar por encima del hom bre de alguien que mete nmeros en una hoja de clculo. Pero para el conductor era una experienci a. Durante un breve tiempo, estaba expandiendo su cuerpo y sus sentidos en un mbito ms amplio, y haciendo cosas que no poda hacer sin ayuda. La analoga entre coches y sistemas operativos es bastante buena, as que permtanme seguir con ella durante un rato, como modo de dar un resumen sumario de nuestra situacin hoy en da. Imagnense un cruce de carrete ras donde hay cuatro puntos de venta de coches. Uno de ellos (Microsoft) es mucho, mucho mayor que los dems. Comenz hace aos

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vendiendo bicletas de tres velocidades (MS-DOS); no eran perfectas, pero funcionaban, y cuando se rompan se arreglaban fcilmente. Enfrente estaba la tienda de bicicletas rival (Apple), que un da empez a vender vehculos motorizados -coches caros, pero de estilo atractivo, con los mecanismos hermticamente sellados, de tal modo que su funcionamiento era algo misterioso. La tienda grande respondi apresurndose a sacar un kit de actualizacin (el Windows original) al mercado. ste era un dispositivo que, cuando se atornillaba a una bicicleta de tres velocidades, le permita seguir, a duras penas, el ritmo de los coches Apple. Los usuarios tenan que usar gafas de protecci n y siempre estaban sacndose bichos de los dientes mientras los usuarios de Apple corran en su confort hermticamente sellado, burlndose por las ventanillas. Pero los Micr o-motopedales eran baratos, y fciles de reparar comparados con los coches Apple, y su cuota de mercado creci. Al final la tienda grande acab por sacar un coche en toda regla: un monovolumen colosal (Windows 95). Tena el encanto esttico de un blo que sovitico de viviendas para obreros, perda aceite y le estallaban las bujas, y fue un xito tremendo. Poco tiempo despus, sacaron tambin un enorme ve hculo pesado destinado a los usuarios industriales (Windows NT), que no era ms bonito que el monovolumen, y slo algo ms fiable. Desde entonces ha habido un montn de ruido y gritos, pero poco ha cambiado. La tienda pequea sigue vendiendo elegantes sedanes de estilo europeo y gastndose mucho dinero en campaas publicitarias. Tienen carteles de LIQUIDACIN! puestos en el escaparate desde hace tanto tiempo que ya estn amarillos dy arrugados. La tienda grande sigue fabricando monovolmen es y vehculos pesados, cada vez ms y ms grandes. Al otro lado de la carretera hay dos competidores que llegaron ms recientemente. Uno de ellos, (Be, Inc.) vende Batmviles pl enamente operativos (los BeOS). Son ms bonitos y elegantes incluso que los eurosedanes, mejor diseados, ms avanzados tecnolgicamente, y al menos tan fiables como cualquier otra cosa en el mercado y sin embargo son ms baratos que los dems. Con una excepcin, claro: Linux, que est enfr ente mismo, y que no es un negocio en absoluto. Es un conjunto de tiendas de campaa, yurtas, tipis, y cpulas geodsicas levantadas en un prado y organizadas por consenso. La gente que vive all fabrica tanques. No son como los anticuados tanques soviticos de hierro forjado; son ms parecidos a los tanques M1 del ejrcito amer icano, hechos de materiales de la era espacial y llenos de sofisticada tecnologa de arriba ab ajo. Pero son mejores que los tanques del ejrcito. Han sido modificados de tal modo que nunca, nunca se averan, son lo bastante ligeros y maniobrables como para usarlos en la calle, y no consumen ms combustible que un coche compacto. Es tos tanques se producen ah mismo a un ritmo aterrador, y hay un nmero enorme de ellos alineados junto a la carretera con las llaves puestas. Cualquiera que quiera puede simplemente montarase en uno y marcharse con l gratis.

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Los clientes llegan a este cruce en multitude s, da y noche. El noventa por ciento se van derechos a la tienda grande y compran monovolmenes o vehculos pesados. Ni siquiera miran las otras tiendas. Del diez por ciento restante, la mayor a va y compra un elegante eurosedn, detenindose slo para mirar por encima del hombro a los filisteos que compran monovolmenes y vehculos para circulacin fuera de carretera. Si acaso llegan a fijarse siquiera en la gente al otro lado de la carretera vendiendo los vehculos ms baratos y tcnicamente superiores, estos clientes los desprecian, considerndolos lunticos y descerebrados. La tienda de Batmviles vende unos pocos vehculos al manitico de los coches ocasional que quiere un segundo vehculo ad ems de su monovolumen, pero parece aceptar, al menos de momento, que es un jugador marginal. El grupo que regala los tanques slo perman ece vivo porque lo llevan voluntarios, que se alinean al borde de la calle con meg fonos, tratando de llamar la atencin de los clientes sobre esta incr eble situacin. Una conve rsacin tpica es algo as: Hacker con megfono: Ahorra dinero! Acepta uno de nuestros tanques gratis! Es invulnerable, y puede atravesar roquedales y cinagas a noventa millas por hora consumiendo un galn cada cien millas! Futuro comprador de monovolumen: Ya s que lo que dices es cierto... pero... eh... yo no s mantener un tanque! Megfono: Tampoco sabes mantener un monovolumen! Comprador: Pero esta tienda tiene mecnicos c ontratados. Si le pasa algo a mi monovolumen, puedo tomarme un da libre del trabajo, traerlo aqu, y pagarles para que trabajen en l mientras yo me siento en la sala de espera durante horas, escuchando msica de ascensor. Megfono: Pero si aceptas uno de nuestro s tanques gratuitos te mandaremos voluntarios a tu casa para que lo arreglen gratis mientras duermes! Comprador: Mantnte alejado de mi casa, bicho raro! Megfono: Pero... Comprador: Es que no ves que todo el mundo est comprando monovolmenes? Lanzador de bits La conexin entre coches y modos de intera ctuar con los ordenadores no se me habra ocurrido en la poca en que me llevaban de paseo en a quel descapotable. Me haba apuntado a una clase de programacin en el Instituto de Ames. Tras unas cuantas clases introductorias, nos dieron permiso a los estudiantes para entrar en una sala diminuta que contena un teletipo, un tel fono, y un mdem anticuado consistente en una caja de metal con un par de cuencas de plstico encima (Nota: muchos lectores,

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abrindose camino a travs de esta lti ma oracin, probablemente sintieron un retortijn inicial de temor de que este ensa yo estuviera a punto de convertirse en una tediosa batallita sobre lo difcil que lo te namos en los viejos tiempos; tranquilcense: lo que estoy haciendo, de hecho, es colocar mi s piezas sobre el tablero de ajedrez, por as decirlo, preparndome para realizar una observacin sobre temas realmente interesantes y actualizados como el Soft ware de Cdigo Abierto). El teletipo era exactamente el mismo tipo de mquina que se haba usado, durante dcadas, para envar y recibir telegramas. Era bsicamente una mquina de escrib ir ruidosa que slo poda producir MAYSCULAS Montada a un lado haba una mquina ms pequea con un largo rollo de cinta de papel, y una cesta de plstico transparente debajo. Para conectar este aparato (que no era un ordenador en absoluto) con la Universidad Estatal de Iowa al otro la do de la ciudad, haba que co ger el telfono, marcar el nmero del ordenador, esperar a que llegar an ruidos raros, y entonces colocar el auricular en las cuencas de plstico. Si acertabas, una cuenca envolva sus labios de neopreno en torno a la parte de la oreja y el otro en to rno a la parte de la boca, consumando una especie de sesenta y nueva informacional. El teletipo se estremeca mientras era posedo por el espritu del lejano ordenador, y empezaba a martillear mensajes crpticos. Puesto que el tiempo de ordenador era un recurso escaso, usbamos una especie de tcnica de procesamiento en racimo. Antes de marcar en el telfono, conectbamos la perforadora de cinta (una mquina subsidiaria atornill ada al costado del teletipo) y teclebamos nuestros programas. Cada vez que pulsbamos una tecla, el teletipo imprima una letra en el papel delante nuest ro, de tal modo que pudiramos leer lo que habamos escrito; pero al mismo tiempo c onverta la letra en un conjunto de ocho dgitos binarios, o bits, y perforaba un patr n correspondiente de agujeros a lo ancho de una cinta de papel. Los diminutos discos de papel salidos de la cinta caan en la cesta de plstico transparente, que lentam ente se llenaba de lo que slo puede describirse como bits reales. El ltimo da del curso, el chico ms listo de la clase (no yo) salt desde detrs de su pupitre y lanz varios kilos de estos bits por encima de la cabeza de nuestro profesor, como confetti, como una especie de broma semiafectuosa. La imagen de aquel hombre sentado all, atenazado por las fases iniciales de una atvica reaccin de lucha-o-huye, con millone s de bits (megabytes) cayndole por el pelo y metindosele por la nariz y la boca, el rostro ponindosele morado a medida que se aproximaba a la explosin, es la escen a ms memorable de mi educacin formal. De cualquier modo, resultar obvio que mi interaccin con el ordenador fue de una naturaleza extremadamente formal, estando di vidida en diferentes fases, a saber: 1. Lentado en casa con lpiz y papel, a millas y millas de cualquier ordenador, pensaba mucho acerca de lo que quera que hiciera el ordena dor, y traduca mis intenciones a un lenguaje informtico una serie de smbolos alfanumricos sobre la pgina. 2. Llevaba esto a travs de una especie de cordn sanitario informacional (tres millas a travs de tormentas de nieve) hasta el colegio e introduca aquellas letras en una mquina no un ordenador que converta los smbolos en nmeros binarios y los registramente visiblemente en cinta. 3. Entonces, mediante el mdem de la s cuencas de goma, enviaba aquellos nmeros al ordenador de la universidad, que

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4. haca aritmtica con ellos y devolva nmeros diferentes al teletipo 5. El teletipo converta estos nmeros de nuevo en letras y los martilleaba en una pgina y 6. yo, mirando, interpretaba las letras como smbolos significativos. El reparto de responsabilidades que todo esto conlleva es admirablemente limpio: los ordenadores hacen aritmtica con bits de informacin. Los humanos interpretan los bits como smbolos significativos. Pero est distincin est desdibujndose, o al menos complicndose, con la llegada de los si stemas operativos modernos que usan, y frecuentemente abusan, del poder de la metfora para hacer los ordenadores disponibles para un pblico ms amplio. Por el camino posiblemente debido a estas metfora, que hacen de un sistema operativo una especie de obra de arte la gente empieza a ponerse emotiva, y le toma cari o a fragmentos de software del mismo modo que el padre de mi amigo le tena cario a su descapotable. Puede que la gente que slo ha interactuado con ordenador a tr avs de interfaces grficas de usuario como el MacOS o Wi ndows es decir, casi cualquiera que haya usado un ordenador se haya sorprendido, o al menos lla mado la atencin, lo de la mquina de telgrafos que yo usaba para comunicarme con un ordenador en 1973. Pero haba, y hay, una buena razn para usar este tipo particular de tecnologa. Los seres humanos la danza, y las expresione s faciales, pero alguna s de ellas son ms susceptibles que las dems de expresarse co mo series de smbolos. El lenguaje escrito es la ms fcil, porque, por supuesto, ya cons iste en series de smbolos para empezar. Si resulta que los smbolos pertenecen a un alfabeto fontico (y no son, por ejemplo, ideogramas), convertirlos en bits es un procedimiento trivial que se fij tecnolgicamente en el siglo XIX, con la introduccin del cdigo morse de otras formas de telegrafa. Tenamos una interfaz humano/ordenador cien aos antes de tener ordenadores. Cuando se crearon los ordenadores en la poca de la Segunda Guerra Mundial, los humanos, de modo natural, se conmunicaron co n ellos injertndolos en tecnologas ya existentes para traducir letras a bits y viceversa: teletipos y mquinas de tarjetas perforadas. stas encarnaban dos enfoques fundamental mente diferentes de la computacin. Cuando se usaban tarjetas, se perforaba todo un taco y se pasaban por el lector a la vez, lo cual se llamaba procesamiento por horna das. Tambin se poda hacer procesamiento por hornadas con un teletipo, como ya he descr ito, usando el lector de cinta de papel, y ciertamente se nos animaba a adoptar este enfoque cuando yo estaba en el instituto. Pero aunque se hacan esfuerzos por mant enernos ignorantes de esto el teletipo poda hacer algo que el lector de tarjetas no poda. En el teletipo, una vez se estableca el vnculo con el mdem, se poda introducir slo una lnea y pulsar la tecla de retorno. El teletipo enviara enton ces esa lnea al ordenador, que poda responder o no con lneas propias, que el teletipo martille ara produciendo, con el tiempo, una transcripcin del intercambio mantenido c on la mquina. Este modo de hacerlo ni siquiera tena nombre entonces, pero cu ando, mucho ms tarde, apareci una alternativa, se denomin retroactivamen te la Interfaz de Lnea de comandos. Cuando fui a la universidad, usaba los ordena dores en grandes salas abarrotadas donde manadas de estudiantes se sentaban frente a versiones ligeramente actualizadas de las

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mismas mquinas y escriban programas informticos; stas usaban mecanismos de impresin por matrices de puntos, pero eran (desde el punto de vista de la mquina) idnticas a los antiguos teletipos. En a quel momento, los ordenadores compartan mejor el tiempo es decir, los mainframes seguan siendo los mainframes, pero se comunicaban mejor con un gran nmero de terminales a la vez. En consecuencia, ya no era necesaria usar procesamiento por hornadas. Los lectores de tarjetas fueron desterrados a pasillos y stanos, y el proces amiento por hornadas se convirti en una cosa exclusiva de empollones, y en consecuencia adquiri un cierto tinte arcano incluso entre aquellos de nosotros que sabamos siquiera que exista. Todos evitbamos ya la interfaz de Hornada, ha bindonos pasado a la Lnea de comandos mi primer cambio de paradigma operativo, y yo sin enterarme. Haba una enorme pila de papel plegado en el suelo bajo cada uno de estos teletipos glorificados, y millas de papel se estremecan mientras pasaban por sus rodillos. Casi todo este papel se tiraba o se reciclaba si n haber sido tocado jams por la tinta una atrocidad ecolgica tan flagrante que aque llas mquinas pronto fueron reemplazadas por terminales de vdeo los llamados teletipos de vidrio -, que eran ms slenciosos y no desperdiciaban papel. Sin embargo, desd e el punto de vista del ordenador, stos tambin eran indistinguibles de las mqui nas de teletipo de la Segunda Guerra Mundial. A todos los efectos, seguimos usando tecnologa victoriana para comunicarnos con los ordenadores haste cerca de 1984, cuando se introdujo el Macintosh con su Interfaz Grfica de Usuari o (GUI). Incluso despus de eso, la Lnea de comandos sigui existiendo como estr ato subyacente una especie de reflejo medular a muchos sistemas informticos modernos durante la edad de oro de los GUIs.

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La era del diamante De Wikipedia La era del diamante: Manual ilustrado para jovencitas es una novela de ciencia ficcin de estilo cyberpunk o postcyberpunk escrita por Neal Stephenson Ha sido galardonada con el Premio Hugo y el Premio Locus a mejor novela de 1996, y ha sido finalista del Premio Nebula MUNDO El universo en que transcurre esta historia es el mismo que el de su anterior novela Snow Crash aunque los hechos narrados en esta ocurren bastantes aos ms tarde motivo por el cual la sociedad descrita es muy diferente. A pesar de ello, ambas novelas son totalmente independientes, siendo su mayor conexin la presencia en ambas del personaje secundario de la seorita Matherson, y algunas referencias menores que no tienen importancia en la trama. Otras referencias menores permiten enlazarlo con la historia corta tambin escrita por Stephenson "The Great Simoleon Caper". El mundo descrito en La era del diamante est ambientado en un Shangai futurista donde la nanotecnologa tiene una gran importancia. Son citados en el libro importantes cientficos reales que han investigado esta rama de la ingeniera como Richard Feynman Eric Drexler y Ralph Merkle Uno de los elementos clave en la sociedad de La era del diamante es el Compilador de materia. Se trata de un dispositivo nanotecnolgico, ms concretamente un ensamblador molecular o nanofragua, que es capaz de generar cualquier materia u objeto a partir de tomos, obtenidos de unos sistemas conocidos como las Tomas. Las tomas son un sistema de distribucin de molculas similar a la red elctrica actual, y estn controladas por la phyle de Nueva Atlantis (lo que no quiere decir que no existan otras controladas por otra gente, y desconocidas para los neovictorianos). Despus de que el concepto estado-nacin haya quedado obsoleto, la sociedad est separada en una serie de tribus, o phyles. Las tres ms importantes son Nueva Atlantis, Nippon y Han. Nueva Atlantis est formada por los neovictorianos. Gente de cultura occidental que prefiere llevar un estilo de vida acorde con la poca victoriana, y que intenta propagar sus ideas mediante la educacin. No impiden que gente de otras phyles se una a ellos siempre y cuando respeten los principios de la tribu. Nippon est formada por los japoneses, y Han por los chinos Han. En el libro se duda en algunos momentos si Han es realmente una de las grandes, y se dice que quiz Indostn debera estar tambin en esa lista. A parte de estas grandes phyles, existen otras muchas ms pequeas, entre las que se encuentran las phyles sintticas.

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TRAMA La primera parte del libro trata principalmente sobre un manual interactivo creado por un ingeniero neovictoriano llamado John Perc ival Hackworth, capaz de educar a una nia adaptndose de forma dinmica a las circunstancias que la rodean mediante inteligencia artificial En principio el libro es encargado por Fi nkle-McGraw, un importante miembro de su phyle. Hackworth decide hacer una copia del manual en secreto para poder educar a su hija Fiona, para lo cual recurre a los serv icios de un mafioso conoc ido como Doctor X. El Doctor X dispone de una Toma clandestin a, lo que le permite hacer una copia sin que los neovictorianos lo detecten. Tras hacer la copia es as altado por un grupo de jvenes que le roban entre otras cosas la copia del manual, que acaba en manos de una nia china pobre llamada Nell, una de las protagonistas de la historia. En la segunda parte se narra la madurez de Nell al lado del ma nual y el viaje de Hackworth en busca del Alquimista. El Alqu imista es en teora un experto ingeniero en nanotecnologa capaz de crear la Simiente, la alternativa a la Toma neovictoriana. En lugar de tener Tomas centralizadas que alimentan los compiladores de materia, la Simiente permitira que cualquier persona pudi ese crear objetos directamente con ella. Varias sociedades, entre ellas la de Nueva Atlantis, consideran la Simiente como algo peligroso, ya que con ella cualquiera podra construir elementos no deseables, como por ejemplo armamento, sin control alguno.

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LA ERA DEL DIAMANTE. Manual ilustrado para jovencitas (Fragmento) Neal Stephenson Un tete visita una modera; caractersticas notables del armamento moderno Las campanas de San Marcos repicaban para sealar cambios en la montaa cuando Bud lleg patinando a la modera para actualizar su pistola craneal. Bud tena un buen par de patines nuevos con una velocidad mxima de entre cien y ciento cincuenta kilmetros por hora, dependiendo del peso y de si llevaba o no ropas aerodinmicas. A Bud le gustaba llevar ropas ceidas de cuero para marcar los msculos. En una visita anterior a la modera, dos aos atrs, haba pagado para que le implantasen un montn de sitos en los msculos: pequeos bichos, demasiado pequeos para detectarlos, que estimulaban elctricamente las fibras musculares de Bud con un programa que se supona maximizaba el volumen. En combinacin con la bomba de testosterona insertada en el brazo, era como entrenar en un gimnasio da y noche, solo que nunca tena que hacer nada y no sudaba. El nico inconveniente era que el montn de pequeos pinchazos le volvan tenso y predispuesto a los espasmos. Se haba acostumbrado, pero todava la causaban una cierta inestabilidad cuando iba en patines, especialmente cuando corra a cien kilmetros por hora por una calle repleta. Pero pocos se metan con Bud, incluso cuando los derribaba en la calle, y despus de hoy nadie se volvera a meter con l nunca ms. Bud haba terminado, sorprendentemente sin un araazo, su ltimo trabajo cebocon unos mil yuks en el bolsillo. Se haba gastado un tercio en ropas nuevas, en su mayora cuero negro, otro tercio en los patines, y estaba a punto de gastarse el tercio final en la modera. Por supuesto, podan conseguirse pistolas craneales mucho ms baratas, pero significara atravesar la Altava hasta Shangai y comprar un trabajo clandestino a algn costero, pero probablemente sacar tambin una bonota infeccin de hueso del negocio, y posiblemente le robara mientras le tuviese agarrado. Adems, solo podas ir a Shangai si eras virgen. Para cruzar la Altava cuando ya llevabas una pistola craneal, como Bud, habra que sobornar a la mitad de los policas de Shangai. No haba razn para economizar. Bud tena una gran e ilimitada carrera ante l, trepando por la jerarqua de unas ocupaciones peligrosas relacionadas con las drogas para las que un cebo serva como audiencia pagada. Un sistema de defensa era una sabia inversin. Las malditas campanas seguan sonando a travs de la niebla. Bud murmur una orden al sistema musical, un sistema acstico desperdigado en ambos odos como las

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semillas en una fresa. El volumen aument pero no pudo apagar los tonos bajos del carilln, que resonaban en sus huesos. Se preg unt si ya que estaba en la modera no debera hacer que le sacaran y cambiaran las bateras que llevaba en el mastoides derecho. Supuestamente, duraban diez aos, pero haca seis qu e las tena y haba estado escuchando continuame nte msica a alto volumen. Haba tres personas esperando. Bud se sent y cogi un mediatrn de la mesa; tena el aspecto de una hoja de papel en blanco, arrugada y sucia. Anales de Autoproteccin dijo, en voz lo suficienteme nte alta como para que le oyesen todos los dems. El logotipo de su servicio favorito se form en la pgina. Los mediaglficos, sobre todo esos animados tan chulos, se dispusieron en orden: Bud los repas hasta encontrar el que indicaba una comparacin de un montn de cosas diferentes y lo toc con una ua. Aparecieron nuevos mediaglficos, rodeando va rias imgenes cinematogrficas en las que los redactores de Anales probaban varios modelos de pistolas craneales contra blancos vivos y muertos. Bud a rroj como un frisbee el meditaron de vuelta a la mesa; era la misma resea que haba estudiado el d a anterior, no lo haban actualizado, su decisin segua siendo vlida. Uno de los tipos frente a l se hizo un tatuaje, lo que lle v unos diez segundos. El otro tipo solo quera que le recar gasen la pistola craneal, lo que no llev mucho ms. La chica quera que le reemplazasen unos pocos sitos en su red de ractuacin, especialmente alrededor de los ojos, donde empezaba a tener arrugas. Eso llev un tiempo, as que Bud volvi a coger el meditaron y entr en un ractivo, su favorito, llamado Calla o muere! El artista mod quera ver los yuks de Bud antes de instalar la pistola, algo que en otras circunstancias podra haberse c onsiderado un insulto pero que era la forma normal de hacer negocios aqu en los Territorios Cedidos. Cuando se convenci de que aquello no era un robo a mano armada, anestesi la frente de Bud con una pistola de spray, retir una zona de piel, y acerc a la fr ente de Bud una mquina, montada sobre un delicado brazo robot similar al de una herramienta de de ntista. El brazo se situ automticamente sobre la vieja pistola, movindose con velocidad y seguridad alarmantes. Bud, que en su mejor momento estaba un poco nervioso por los estimuladores musculares, se encogi un poco. Pero el brazo robot era un centenar de veces ms rpido que l y sac la vieja pistola sin error. El propietario lo controlaba todo desde una pantalla y no tena nada que hacer, solo vigilar. -El agujero en el crneo es algo irregular as que la mquina lo est ensanchando un poco bien, aqu llega la nueva pistola. Una sensacin desagradable como de explos in se extendi por el crneo de Bud cuando el brazo robot le meti el nuevo modelo. Le record a Bud sus das de juventud, cuando, de vez en cuando, uno de sus compaeros de juegos le disparaba en la cabeza con una pistola de la brigada juvenil. Instantneamente tuvo un ligero dolor de cabeza. -Est cargada con cien cartuchos de fogue o dijo el propietario-, para que pueda probar el iurevo. Tan pronto como se sienta cmodo con ella la cargar de verdad. Uni la piel de la frente de BUd para que cicatrizara de forma invisible. Por un extra, el tipo dejara una cicatriz en la zona para que todos supiesen lo que llevaba, pero Bud haba odo que a algunas chicas no les gus taba. Las relaciones de Bud con el sexo femenino se regan por un conjunto de impulsos primarios, oscuras suposiciones,

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teoras confusas, fragmentos de conversaci ones odas al azar, malos consejos apenas recordados, y fragmentos de ancdotas sin duda exageradas que a efectos prcticos eran supersticiones. En ese caso, le in dicaban que no deba pedir la cicatriz. Adems, tena una buena coleccin de Miras: gafas de sol no demasiado elegantes con cruces en las lentes del ojo dominante. Eran maravillosas para la puntera y tambin eran bastante conspicuas, por lo que todos saban que no deban joder a un to que llevaba Miras. -D un giro dijo el tipo, y di o la vuelta al silln, un viejo y enorme silln de barbero recubierto de plstico de colores, con lo que Bud acab frente a un maniqu al otro extremo de la habitacin. El maniqu no ten a ni cara ni pelo y estaba cubierto de pequeas marcas de quemaduras, al igual que la pared tras l. -Estado dijo Bud, y sinti que la pistola zumbaba ligeramente en respuesta. -Listo dijo, y recibi otro zumbido como respuesta. Puso la cara justo en direccin al maniqu. -Dispara dijo. Lo subvocaliz, sin mover los la bios, pero la pistola lo oy igualmente; sinti que el retroceso le empujaba la cabeza hacia atrs, y son un sorprendente pop en el maniqu, acompaado de un fogonazo de luz en la pared por encima de la cabeza. El dolor de cabeza de Bud se hizo ms intenso, pero no prest atencin. -La municin es ms rpida, as que tend r que acostumbrarse a apuntar un poquito ms abajo dijo el tipo. As que Bud lo intent de nuevo y esta vez acert al maniqu en el cuello. -Gran tiro! Eso lo hubiese decapitado si estuviese usando Infernales dijo el tipo-. Me parece que sabe lo que hace, pero tambin hay otras opciones. Y tres cargadores para que pueda llevar distintos tipos de municin. -Lo s dijo BUd-, me he info rmado sobre esta cosa luego le habl a la pistola-. Diez en dispersin media. Luego volvi a d ecir dispara. Su cabeza se ech an ms atrs, y se oyeron diez pops simultneamen te, en todo el cuerp del maniqu y en la pared. La habitacin se estaba llenando de humo, y empezaba a oler a plstico quemado. -Puede lanzar hasta cien en dispersin dijo el tipo-, pero el re troceso probablemente le rompera el cuello. -Creo que ya le he cogido el truco dijo B ud-, as que crgueme. El primer cargador con Electroaturdidores. El segundo cargador con Incapacitadotes. El tercero con Infernales. Y dme una puta aspirina.

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HISTORIA DEL CINE CIBERPUNK. (Captulo 12) Max Headroom Veinte Minutos en el Futuro por Pablo Sapere Max Headroom: Una serie que logr convertirse en un icono de los aos 80, a pesar de que se filmaron slo 14 episodios. En el universo de Max Headroom coexisten las tecnologas ms avanzadas con la pobreza y la marginalidad. Una sociedad que parece muy cercana a la nuestra... a la vuelta de la esquina. Corporaciones gigantes que lo manejan todo. La vida social y poltica se rige por los niveles de audiencia de cada cadena televisiva. Los televisores no se apagan nunca. Tandas publicitarias subliminales. Una enorme red de computadoras cuyo objetivo principal es el control. No es algo tan lejano. Tan slo est a 20 minutos en el futuro, el futuro de Max Headroom. Y la MTV en paales... A principios de los 0 un pequeo invento iba a revolucionar el negocio discogrfico: los videoclips. Sorprendentemente los directivos de las grandes compaas discogrficas tardaron mucho tiempo en darse cuenta que un disco no solo puede venderse por el odo si no, tambin, por los ojos. En 1984, mientras la MTV estaba en paales, se juntaron los directivos del sello Chrysalis con sus pares del Channel 4 de Londres. La idea era hacer un programa para capitalizar las audiencias que buscaban esos famosos videos. Se les atribuye a Anabel Jankel y a Rocky Morton la idea de usar un presentador electrnico. As surgi el personaje Max Headroom, slo para vender discos. Para que el personaje tuviera mas fortaleza y credibilidad decidieron hacer un corto para contar el origen de Max. El proyecto se les fue de las manos y dio como resultado una pelcula (para TV) llamada "20 Minutes Into The Future". Tanto la pelcula como el programa fueron grandes xitos en el Reino Unido. El suceso no tard en llegar a los EE.UU.: En 1985/1986 Max protagoniz anuncios televisivos del nuevo producto de la Coca Cola, la "New Coke".

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Posteriormente la cadena estadounidense Lorimar adquiere los derechos para hacer una serie de TV. La base de la serie sera esa pelcula filmada en Gran Bretaa hacia 1985. El Personaje El primer episodio de la serie Max Headroom no fue otra cosa que una remake de la pelcula britnica. Era simplemente la historia que explicaba el surgimiento del personaje. Incluso se utilizaron, al menos en los papeles principales, a los mismos protagonistas: Matt Frewer (como Edison Carter), Amanda Pays (como Theora Jones), y el veterano William Morgan Sheppard (como Blank Reg). Este episodio, bautizado "Blipverts", segua muy de cerca a su predecesor, mas all de algunos cambios de personajes y otras modificaciones menores. El hecho es que la Cadena 23 crea un nuevo sistema publicitario conocido como "Blipverts". Este sistema evita que la gente cambie de canal (el famoso zapping) resumiendo minutos de publicidad en una tanda subliminal de unos pocos segundos. La idea de la Network 23 es complacer a la temible corporacin ZikZak, su mayor auspiciante. Sin embargo un reportero de la misma cadena, Edison Carter, descubre que estos "Blipverts" pueden llegar a ser un tanto nocivos para las personas inactivas... haciendo explotar a algunos espectadores. Lamentablemente Carter sufre un terrible y sospechosoaccidente que lo llev al borde de la muerte. Los directivos de Network 23 deciden aprovechar las circunstancias y deshacerse de Carter. Para no dejar hurfano el programa de noticias que presentaba el accidentado reportero, deciden utilizar una tcnica novedosa: trasladar la mente de Edison Carter a una computadora. La copia del reportero cobre vida y asume como su nombre "Max Headroom", las ltimas palabras que vio Carter antes del accidente (Max Headroom significa "Altura Mxima"... Edison Carter se estrell contra una barrera que deca Max Headroom 2,3 m). Max Headroom no result tan utilizable como esperaban, convirtindose en una criatura inmanejable, mas complacida haciendo chistes que presentando las noticias por la TV. El trasfondo Tanto el telefilm britnico como el piloto norteamericano (emitido como primer episodio) mantuvieron una esttica y un trasfondo argumental similar. Se trat, directamente, de trasladar a la pantalla chica los postulados del movimiento ciberpunk, subgnero de la CF que a mediados de los 80 se encontraba en sus mximos niveles de expansin. Los referentes eran pelculas como Blade Runner o novelas como Neuromante de William Gibson. Curiosamente Gibson escribi un guin para la serie, pero no lleg a ser filmado por la cancelacin de la misma. El autor de Burning Chrome considera al telefilm britnico Max Headroom como una de sus cuatro pelculas de CF favoritas, junto a Blade Runner, Stalker (de Andrej Tarkowski) y La jete (el cortometraje en el que se bas Terry Gilliam para hacer 12 Monos). No casualmente la frase que apareca en la pantalla al principio de cada captulo era "20 minutos en el futuro". Lo que nos mostraba Max Headroom era lo que nos esperaba a la vuelta de la esquina, un concepto bsico del ciberpunk.

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La sociedad que describe la serie muestra un permanente contraste entre las brillantes nuevas tecnologas y la marginalidad y la pobreza en las grandes ciudades. En Max Headroom todo pasa por la televisin, desde las publicidades ms banales hasta la eleccin del presidente (para esto se utiliza la tele-eleccin, un sistema por el cual cada candidato es patrocinado por una cadena televisiva... el ganador de la contienda es aqul cuya cadena haya obtenido ms puntos de rating). Esta serie nos muestra una sociedad donde todo esta informatizado y conectado a una gigantesca red, cada persona esta registrada en una base de datos. Tan slo modificando algunos archivos se puede lograr que una persona sea considerada inexistente (claro que estn los "blanks", que se borran a s mismos intencionalmente) o bien se puede hacer que una persona figure como prfuga de la polica (De hecho hay un episodio donde Carter sufre una situacin bastante similar a la que protagonizara Sandra Bullock en la pelcula "La Red", de 1995). La serie deja entrever un violento conflicto de clases, entre los que viven en la seguridad de los grandes edificios y los que viven en la pobreza, en las afueras de la ciudad. Ellos no tienen ningn valor, de hecho muy generalmente son cazados para que sirvan de donantes de rganos para los ricos. No es sorprendente, porque a veinte minutos de aqu, el peor delito que puede cometer una persona, an peor que el asesinato, es quedarse sin crdito. El Elenco El verdadero protagonista de la serie no era el mueco que apareca en la pantalla sino el reportero Edison Carter, quin estaba encarnado por el actor Matt Frewer. Carter es el reportero estrella de la Network 23, amado por los directivos de la emisora por los buenos ratings que produce y odiado por su tendencia a investigar en temas que la Cadena preferira mantener ocultas. Luego de este protagnico Frewer tuvo una carrera irregular, bsicamente centrada en la televisin (en series como Psi Factor) con un xito especial en el doblaje de criaturas animadas (trabajo en series como Toonsilvania o The Incredible Hulk). Este mismo actor era quien encarnaba al mismsimo Max Headroom. Es probable que muchos se revuelvan en los asientos frente a esta afirmacin, ya que una historia muy popular era que el bueno de Max estaba animado con una computadora. En realidad Max Headroom se filmaba con Matt Frewer muy maquillado (para recrear al personaje necesitaba 4 horas para aplicarle una no muy sofisticada mscara de goma) sobre un fondo azul. Posteriormente se trabajaba en una computadora (una Amiga 1000, para mas datos) para agregarle los fondos y dems efectos. No esta claro si los tartamudeos del personaje fueron creados artificialmente o si son una extraa habilidad de Frewer. Lo protagonista femenina es Theora Jones, interpretada por Amanda Pays. Esta actriz tuvo posteriormente una carrera bastante floja, slo destacndose por un papel regular en la serie "The Flash". Theora Jones es el control de Edison Carter, es decir la persona que desde la Network 23 gua al periodista mientras ste est en la calle. Experta en sistemas de computacin, ayuda al reportero cuando esta en problemas.

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Blank Reg, interpretado por William Morgan Sheppard, es el punk dueo de una emisora clandestina de televisin, la BigTime TV. Blank Reg es el contacto de Carter con el submundo marginal ("the fringes"). Sheppard comenz su carrera actoral en la dcada del 0. Tuvo interesantes apariciones en series como Star Trek TNG, Seaquest DSV, Babylon 5 y Star Trek Voyager. ltimamente se ha dedicado a poner su voz en videogames como "Escape from Monkey Island" y "Star Wars: Force Commander". Murray, interpretado por Jeffrey Tambor, es el productor del programa de Carter. Tambor ha tenido una interesante carrera en el cine, incluyendo ttulos como "Doctor Dolittle", "Girl, Interrupted" y "The Grinch". Otros personajes regulares eran: Bryce Lynch (Chris Young), el pequeo genio creador de Max Headroom; Ben Cheviot (George Coe), el presidente de la Network 23 y Dominique (Concetta Tomei) la compaera de Blank Reg. La Serie Paradjicamente o tal vez no tanto una serie que se planteaba irnicamente una sociedad futurista donde el rating televisivo lo era todo, sucumbi... por falta de rating. Las mediciones de audiencia nunca acompaaron al proyecto, por lo que fue cancelado rpidamente. Slo se filmaron 14 episodios. A pesar de su escaso recorrido por las pantallas, Max Headroom se las arregl para permanecer en el recuerdo de los aficionados a la ciencia-ficcin. Generalmente los argumentos giraban alrededor de un caso que Carter deba investigar, ya sea el secuestro de personas para robar sus organos, el origen de extraos brazaletes que hacen realidad los sueos (y muchas otras cosas). Estas investigaciones lo enfrentan a problemas de los cuales slo puede salir con la ayuda de sus amigos, especialmente del inefable Max. La receta de la serie era simple, pero efectiva: Una historia inteligente, una esttica muy cuidada, bastante crtica social y una dosis de humor negro que recorra toda la produccin. Hay quien afirma que estos ingredientes fueron los que precipitaron la cancelacin, asegurando que el pblico no quera ver una historia tan compleja (bueno, tampoco era taaan compleja) sino al bueno de Max tartamudeando y haciendo bromas como en los avisos de Coca-Cola. Por el contrario hay quien afirma que el desbarrancamiento de Max Headroom esta relacionado con el estrepitoso fracaso de la New Coke... estas personas aseguran que la mayora de la gente no pudo desligar la imagen del conductor virtual del sabor del burbujeante lquido. [Para los que no sepan de que hablamos: A mediados de los Coca-Cola estaba perdiendo la guerra con su rival Pepsi. Para combatir esto decidieron reemplazar la tradicional bebida con un nuevo sabor, ms suave y dulce, llamndola New Coke. La gran mayora de los consumidores estadounidenses rechazaron el producto an sin haberlo probado, considerando que el cambio de sabor de la gaseosa representaba un ultraje al "espritu americano". A menos de tres meses del lanzamiento de la nueva bebida los directivos de Coca-Cola decidieron relanzar la bebida con el sabor tradicional, haciendo coexistir a los dos brebajes. Actualmente la New Coke

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sigue existiendo pero representa slo 0,1 % del total del mercado de bebidas envasadas]. Sea como sea, el fracaso nos priv de una de las series ms interesantes de los aos Max Headroom se presenta como una serie de inusual sentido crtico (para los estndares de una produccin televisiva norteamericana), especialmente en temas como medios de comunicacin o control policial. Si a esto le sumamos un personaje carismtico como Max tenemos como resultado una serie imperdible para los que disfrutan de la ciencia-ficcin. Por otro lado, para quienes an insisten con la hipottica funcin predictiva de la CF, no cabe duda que hubo unos cuantos hechos narrados en la serie que se pueden ver cristalizados en nuestra realidad cotidiana. Pero esto no es lo importante. Lo destacable es la reflexin sobre uno de nuestros tantos futuros posibles. Tal vez el mas negro de todos ellos. Un futuro que esta a la vuelta de la esquina, a slo 20 minutos de aqu. Gua de episodios Telefilm Britnico "20 Minutes Into The Future" Guin: Steve Roberts Dirigido por Rocky Morton y Annabel Jankel Serie estadounidense 1Blipverts Emisin original: 31 de marzo de 1987 Guin: Joe Gannon y Steve Roberts Direccin: Farhad Mann 2Rakers Emisin original: 7 de abril de 1987 Guin: James Crocker y Steve Roberts Direccin: Thomas J Wright 3Body Banks Emisin original: 14 de abril de 1987 Guin: Steve Roberts Direccin: Francis De Lia 4Security Systems Emisin original: 21 de abril de 1987 Guin: Michael Cassutt Direccin: Tommy Lee Wallace 5War Emisin original: 28 de abril de 1987 Guin: Martin Pasko, Rebecca Parr, Michael Cassutt y Steve Roberts Direccin: Thomas J Wright 6Blanks Emisin original: 5 de mayo de 1987 Guin Steve Roberts Direccin Tommy Lee Wallace 7The Academy Emisin original: 18 de septiembre de 1987

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Guin: David Brown Direccin: Victor Lobl 8Deities Emisin original: 25 de septiembre de 1987 Guin: Michael Cassutt Direccin: Tom Wright 9Grossberg's Return Emisin original: 2 de octubre de 1987 Guin: Steve Roberts Direccin: Janet Greek 10Dream Thieves Emisin original: 9 de octubre de 1987 Guin: Steve Roberts y Charles Grant Craig Direccin: Todd Holland 11Whacketts Emisin original: 16 de octubre de 1987 Guin: Arthur Sellers y Dennis Rolfe Direccin: Victor Lobl 12Neurostim Emisin original: 28 de abril de 1988 Guin: Arthur Sellers y Michael Cassutt Direccin: Maurice Phillips 13Lost Tapes Emisin original: No emitido en EE.UU. Guin: Adrian Hein, Steve Roberts, Colman Dekay y Howard Brookner Direccin: Victor Lobl 14Baby Grobags Emisin original: No emitido en EE.UU. Guin: Adrian Hein y Chris Ruppenthal Direccin: Janet Greek


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n No. 14 (March 2006)
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[Havana, Cuba] :
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March 2006
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Science fiction, Latin American
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Science fiction
x History and criticism
Periodicals
Science fiction
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