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Qubit

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Material Information

Title:
Qubit
Physical Description:
Serial
Language:
English
Publisher:
Cubit
Place of Publication:
Havana, Cuba
Publication Date:
Frequency:
monthly
three times a year
regular

Subjects

Subjects / Keywords:
Science fiction, Latin American -- Periodicals   ( lcsh )
Science fiction -- History and criticism -- Periodicals   ( lcsh )
Science fiction -- Periodicals   ( lcsh )
Genre:
periodical   ( marcgt )
serial   ( sobekcm )

Record Information

Source Institution:
University of South Florida Library
Holding Location:
University of South Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
usfldc doi - Q01-00020-n20-2006-09
usfldc handle - q1.20
System ID:
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049
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0 245
Qubit.
n No. 20 (September 2006)
260
[Havana, Cuba] :
b Cubit
September 2006
310
Monthly
650
Science fiction, Latin American
v Periodicals
Science fiction
x History and criticism
Periodicals
Science fiction
Periodicals
1 773
t Qubit.
4 856
u http://digital.lib.usf.edu/?q1.20



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Para descargar nmeros anteriores de Qubit, visitar http://www.esquina13.co.nr/ Para subscribirte a la revista, escribir a qubit2005@yahoo.com 0. ndice: 1. Rudy Rucker. Wikipedia, la enciclopedia libre 2. Mquinas de hackear mentes. Martn Salas 3. Made in Cuba: O Haydee Sardias 4. Rudy Rucker, amo del espacio y el tiempo. por Fons 5. Cuentos de Houdini. Rudy Rucker 6. Soft Drath. Rudy Rucker 7. Historia del cine ciberpunk. (Captulo 19) Ral Aguiar

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Rudy Rucker de Wikipedia, la enciclopedia libre Rudolf von Bitter Rucker (nacido el 22 de Marzo de 1946 en Louisville, Kentucky ) es cientfico en computadoras y escritor de ciencia ficcin, uno de los fundadores del movimiento literario ciberpunk. Escritor de textos de ficcin y libros de divulgacin cientfica, es mejor conocido por sus novelas de la tetraloga Ware, cuyas dos primeras (Software y Wetware) recibieron el premio Philip K. Dick. Rucker es un descendiente directo del filsofo Friedrich Hegel. Trabaj en varias universidades hasta establecerse en 1986 en la Universidad de San Jos, de la cual se retir en el 2004. Matemtico con serios intereses filosficos, ha escrito The Fourth Dimension; Geometry, Relativity and the Fourth Dimension; e Infinity and the Mind. Princeton University Press public una segunda edicin de El infinito y la mente en el 2005; la primera edicin es citada con gran frecuencia en la literatura acadmica. Como su "propia alternativa ciberpunk," Rucker ha desarrollado un estilo de escritura que llam Transrealismo. Como declar en su ensayo de 1983 "The Transrealist Manifesto," es una ciencia ficcin basada en la propia vida del autor y sus percepciones inmediatas mezcladas con elementos fantsticos que simbolizan cambios psicolgicos. En muchas de las novelas y cuentos de Rucker se aplican estas ideas. Un ejemplo de trabajo transrealista de Rucker es Saucer Wisdom, una novela en que su protagonisrta es abducido por extraterrestres. Curiosamente, Rucker y sus editores comercializaron este libro como no ficcin. Gracias a la financiacin de la Alexander von Humboldt Foundation, Rucker imparti matemticas en la Ruprecht Karl University of Heidelberg, entre 1978-80. Su primera novela transrealista, White Light fue escrita en Heidelberg Esta novela est basada en sus experiencias en la Universidad estatal de Nueva York at Geneseo, donde imparti clases de 1972 a 1978.

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A menudo Rucker usa sus novelas para explor ar ideas matemticas o cientficas. En White Light examina el concepto de infinito, mien tras que la tetraloga Ware (escrita de 1982 al 2000) es en parte una explicac in del uso de la seleccin natural para desarrollar softwares de computador a (esta nocin fue desarrollada en The Hacker and the Ants escrita en 1994). Sus novelas tambin se expresan a favor de una filosofa mstica que, con un toque de irona, Rucker ha resumido en el ensayo titulado, "The Central Teachings of Mysticism" (incluida en Seek!, 1999). Su libro ms reciente de ensayos, The Lifebox, the Seashell, and the Soul: What Gnarly Computation Taught Me About Ultimate Realit y, the Meaning Of Life and How To Be Happy resume varias de las filosofas que l ha sostenido durante aos y termina con la conclusin tentativa de que tal vez pudiramos concebir el mundo como un gigantesco ordenador, hecho de cmputos, con el coment ario final, "Quizs este universo es perfecto." Bibliografa Tetraloga Ware o Software (1982) o Wetware (1988) o Freeware (1997) o Realware (2000) Novelas transrealistas o White Light (1980) o Spacetime Donuts (1981) o The Sex Sphere (1983) o The Secret of Life (1985) o The Hacker and the Ants (1994) o Hacker and the Ants, Version 2.0 (2003) Otras Novelas o Master of Space and Time (1984) o The Hollow Earth (1990) o Spaceland ( 2002 ) o As Above, So Below: A Novel of Peter Bruegel (2002) o Frek and the Elixir (2004) Colecciones de cuentos o The Fifty-Seventh Franz Kafka (1983) o Transreal! also includes some non-fiction essays (1991) o Gnarl! (2000), complete short stories Ensayos y divulgacin cientfica o Geometry, Relativity and the Fourth Dimension (1977) o Infinity and the Mind (1982) o The Fourth Dimension (1984) o Mind Tools (1987) o All the Visions (1991), memoir o Saucer Wisdom (1999) o Seek! (1999), collected essays o Software Engineering and Computer Games (2002), textbook o The Lifebox, the Seashell, and the Soul (2005)

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Mquinas de hackear mentes por Martn Salas El viejo argumento de las computadoras que se rebelan, independizndose de la humanidad, visto desde la cida ptica de uno de los pioneros del cyberpunk. Rudy Rucker, matemtico de profesin, pateador de tableros por vocacin, novelista por adiccin, fue junto con Bruce Sterling, William Gibson, John Shirley, Lewis Shiner y otros, uno de los cyberpunks originales. Esta es su tercer novela, y la que lo hizo conocido, al ser galardonada con el premio Philip K. Dick. El ambiente en que se desarrolla la novela es sucio, aletargado. En este futuro ac noms, las cosas siguen empeorando poco a poco, como es costumbre en este subgnero, pero sin embargo, ms que brillos de nen y personajes siniestros como Gibson, Rucker nos presenta un futuro desgastado, apagado y sudoroso, donde los personajes son an ms siniestro, no por sus actitudes, sino por su mediocridad. Para hacerlo peor, gran parte de la novela ocurre en una de las peores zonas de la Tierra, el territorio Gimmi (por 'gimme', que es una forma de decir 'dame'), donde viven los 'colgueras', jubilados mantenidos al margen del resto del mundo, a los que apenas se les da una casucha y algo de comida balanceada de vez en cuando. En esta situacin vive Anderson Cobb, un precursor de la robtica enjuiciado tras haber propiciado la independencia de los robots en la luna. Cobb, quien ha perdido todo, se dedica a emborracharse esperando el final con el menor grado de lucidez posible. Sin embargo, los robots no se han olvidado de l como el resto del mundo, y se deciden a 'rescatarlo' de su lamentable estado, como parte de una nueva estrategia. El plan, elaborado por los 'grandes autnomos', gigantescos robots fbricas con varios 'remotos', es decir, sub-unidades robots, es el de incrementar sus capacidades chupando el 'software' de seres humanos. As, en la novela de Rucker la relacin tradicional del hacker se ve alterada, ya que esta vez son las computadoras las que intentan obtener conocimiento saqueando la 'CPU' de la gente. Pero otras ideas interesantes en la novela. La forma en que Cobb ha logrado que los robots lleguen a la inteligencia suficiente para rebelarse tiene que ver con una forma artificial de evolucin. Para crear las condiciones darwinistas de seleccin 'natural', incorpora una mecanismo en los robots que los obliga a 'reproducirse', cambiando partes de sus piezas para generar un nuevo vstago (aunque en el caso de los robots no siempre perduran padre e hijo), y a esto agrega cierta capacidad de mutacin en sus chips al permitir que los influencien los rayos csmicos, tal como sucede con la gentica animal. Rucker imagina incluso una especie de actividad cuasi sexual entre los robots, que los pone en situaciones amorosas. Ellos se interconectan para procesar juntos un rato. Hay escenas bastante divertidas alrededor de este tema.

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Y otro punto fuerte de la novela es el mtodo que utilizan los robots en la tierra para conseguir drenar el software humano: una banda de punks conocida como 'Los pequeos bromistas", que se dedican a comer cerebros humanos, con la vctima viva para disfrutarlo. Sta-hi, el coprotagonista de la historia, comienza casi por ser el almuerzo de los muchachos, aunque logra zafar y termina, por los avatares de la trama, yendo con Cobb a la Luna, en un viaje auspiciado por los grandes autnomos, que le ofrecen al viejo la inmortalidad. Sta-hi (de 'stay-hi', 'mantenerse en lo alto' o 'mantenerse drogado'), es un joven taxista demasiado aficionado a las drogas y a las mujeres, que adems es el hijo de Mooney, uno de los policas de la zona gimmi. El paisaje de la luna es un poco menos decadente que el de la Tierra, pero no por eso mucho ms atractivo. Casi toda la poblacin est integrada por robots, la mayora de ellos dedicados a mantener en pie una sociedad errtica basada en la produccin. Una gigantesca rea industrial donde los obreros trabajan para conseguir los chips con que engendrarn sus vstagos. Los robots se alimentan de energa solar (muy abundante en la luna) y la baja temperatura de la superficie les permite mantener la velocidad de sus circuitos superconductores sin necesidad de los voluminosos equipos de refrigeracin que se requieren en Tierra para este tipo de maquinaria. All arriba Cobb se reencontrar con Ralph Nmeros, su primer robot inteligente y el antiguo lder de la revuelta, quien, como l, se ha convertido en un modelo viejo y casi olvidado. El es el encargado de guiarlo hasta su destino, para despus volver a la Tierra convertido en inmortal gracias a su software trasplantado a un cuerpo robot. Pero aqu llegamos recin a la mitad de la novela. A partir de su regreso a la Tierra, Cobb se ver en una situacin muy distinta debido al cuerpo proporcionado por los robots, pero Sta-hi volver a ser un despojo. Sin embargo, los dos terminarn reencontrndose, luego de persecuciones, errores e indecisiones por parte ambos. La historia es una visin totalmente renovada del viejo mito de la mquina rebelada, pero esta vez, vista desde una ptica totalmente diferente, que deja un gusto amargo, pero no por eso deja de ser una narracin atractiva y, sobre todo, en este caso, enloquecida. Software, Rudy Rucker, 1982 Martn Salas trabaj en Investigacin y Desarrollo en una importante empresa nacional, dirigi departamentos de capacitacin y soporte, y hoy tiene su propia consultora, Merino Aller & Asociados. Tambien es miembro del Crculo Argentino de Ciencia Ficcin y Fantasa (CACyF). Aos atrs dirigi la revista de ciencia ficcin GURBO, durante 12 nmeros, y posteriormente ha colaborado en Otros Mundos, y otras publicaciones. Puede ser contactado a travs de FidoNet en 4:901/303.11 o Internet en martin@ubik.satlink.net

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O Hayde Sardias A veces pienso que debera escribir sobre O, aunque slo sea para dejar constancia. Cuando lo conoc, O estaba terriblemente hermoso pero tambin terriblemente quieto en uno de los sillones del pasillo oeste mirando la puesta de sol, o cualquier otra cosa, y yo caminaba con el director del hospital que haba decidido ofrecerme un recorrido por las instalaciones antes de que me instalara, o tal vez para convencerme de que me instalara; es un poco confuso. Yo no estaba segura. Un lugar habitado por fantasmas y ratas de laboratorio no es lo mas acogedor del mundo. Sin embargo, aquella exhibicin de criaturas de porcelana en los sillones estrambticos y las camitas incmodas que inundaban el pasillo oeste acab por decidirme. Primero estaba O, hermoso y esttico como un cuadro, despus Wendy, una criatura de increbles ojos color azul cobalto; luego Blancanieves, no hay necesidad de describirla, era exactamente asi; todo un espectculo. Me sent ligeramente en el Olimpo. Ni siquiera los bip bip lograron asustarme. Escucho el bip bip de las 3 y cuarto, y corro a inmunizar los fetos en los tubos de ensayo. Habr otro bib bip a las 3 y 30, otro a las 3 y 45, y as sucesivamente cada 15 minutos, 24 horas al da. Los bip bip no son nada montonos. Son ms bien torturantes y arrebatadores. Igual que O. A veces conversamos en los 15 minutos del almuerzo. Hoy Janet me dice que el sexo aqu es un desastre, imposible masturbarse en solo 15 minutos. Pero tiene sueos erticos. Quiere contrmelos. Tampoco puede terminar antes del bip bip, y me quedo con una curiosidad cansada e irritante. Harold se quej de que las criaturas apenas si nos hablan aunque los cuidamos como a obras de arte. Por dentro y por fuera. Crema, fisioterapia, antibiticos, vitaminas, masajes, suplementos, anticidos, terapia musical (no es que haya quedado mucha

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msica, pero algo encontramos) y una dieta rica en pescado azul (hay pescado azul). Ayer Blancanieves (se llama Vernica) se neg a comer pescado y tuvimos que alimentarla por va intrave nosa. Est muy dbil. Esta maana la maquina avis que es domi ngo, da de pago. Janet fue la primera en llegar y teclear su cdigo. La maquina comput bip bip co ntra bip bip, por bip bip, menos bip bip y sali la suma exacta. Todos creemos que es exacta. Resulta imposible llevar la cuenta. Habria que ser un genio, y esos se extinguieron, como casi todos. Janet no estuvo de acuerdo con el resultado y empez a patear la mquina. Hubo que aguantarla. Nos pasa a todos cada cierto tiem po. Unos das de descanso en los sillones hace que todo vuelva a ser normal. Luego hasta bromeamos. La belleza debe ser agotadora, pienso. Ellos yacen, existen como las flores (ya no hay flores) y nosotros revoloteamos como las abejas (tampoco hay abejas), alimentndolos como a bebs, extrayendo sus vulos y es permatozoides, para intentar obtener hermosas porcelanas in vitro, y recupera r lo que fue la raza humana. Las hembras ovulan regularmente, varias veces al mes, con ayuda de hormonas que empiezan a afectar su salud. Wendy se ha convertido en una especie de masa sin forma donde solo relucen sus ojos increbles y la princesa de las nieves, Segurochka, parece a punto de derretirse. El nico hombre es O. Los espermatozoide s se extraen por el mtodo de siempre, estimulacin de los genitales, pero su debilidad apenas le permite una ereccin. Su rgano erecto mide 7 pulgadas y requier e una cantidad de sangre considerable. Debemos transfundirlo antes de intentar la masturbacin. O es O negativo. Por eso le decimos O. Yo tambin soy O negativo, po r eso el director se esforzaba en convencerme de que me quedara, incluso es tando seguro de que yo no tena nada ms que hacer. Como mi funcin es generar sangre y plasma para O, me alimento casi tan bien como ellos y uso sueros de glucosa. Te ngo una aguja fija en la parte superior de lo que debera ser mi mano derecha. Pronto tendr que cambiarla para la izquierda o para un muslo. Mis venas se han vuelto complicadas. A nadie le agrada ocuparse de O porque l est ah con esa mirada fra y tan bello que asusta. Yo digo que tampoco me gusta pero me lo llevo a pasear por los caminos de rboles calcinados, donde empiezan a retoar algunas ramitas de color violceo. Cuando estamos solos le cuento historia falsas, le hablo de la mueca negra y Blancanieves, historias de animales, me pongo unos guantes suaves de piel de conejo, y acaricio a O que mantiene los ojos cerrados. Mi voz es dulce, mi voz es tan bella como sera la de Wendy si tuviera fuerzas pa ra hablar y l se de ja convencer por mi engao. No s como imagina las mujeres que describo, cada da invento una, hasta que l eyacula en la probeta de muestreo. Ayer O me dijo que quera tocarme. Lue go recib un bip bip fuera de tiempo del director del hospital. Encontraron otra O negativo, me dice. Deberamos alternarnos. Le preocupa mi salud. A la hora del almuerzo todos se alegran de que yo pueda encargarm e de otra cosa y dejar de ser una donante permanente. Es una ocupacin destructiva, dicen. Hoy dej que O me tocara y lo bes en la boca. No se si le gust. El mantuvo los ojos cerrados y yo recib 7 pulgadas y la proba bilidad de millones de porcelanas probetas desperdiciados en mi vientre maltrecho. Lu ego me masturb 3 veces seguidas y no hice caso de los bip bip. El direct or se puso furioso. Tendr que irme.

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Sal al camino de las hierbecitas violceas y tuve una sensacin de angustia en el pecho. Quiero regresar y pedir disculpas, pero s que dejarse tocar por las criaturas es algo imperdonable. Espero que O sobreviva y engendre, y que pr onto haya otra vez seres con dos brazos, dos pier nas y sin estas escamas tan molestas en la piel. Bueno hay otras clnicas. No s si habr otro O. Quizs pueda hacer algo diferente. Si estu viera completa podra estar junto a O en un silln de contencin o ir a la s plantaciones. De todas form as, repoblar es lo primero. Siempre queda la opcin de donar rganos... An tengo mis dos riones... Debe haber otro O. Si. Seguramente.

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Rudy Rucker, amo del espacio y el tiempo For the first time I really let myself imagine the kind of world that Harry might design. The guy had no respect for the ordinary human things that make life worth living. Weirdness was all he cared about -weirdness and sex and plenty to drink. Master of Space and Time, Rudy Rucker Leo en Con C de Arte el blog de tebeos de Pepo Prez, una noticia cuando menos sorprendente; Daniel Clowes el modernsimo autor de historietas que desde hace tiempo ha llamado la atencin del mundo real (su ltimo lbum, Ice Haven, ser publicado en Espaa por una editorial del calibre de Mondadori, por fin un desecho de la cultura pop alcanzar el Paraso del mercado y la literatura seria) escribir el guin para la nueva pelcula del tambin modernsimo cineasta ex-videoclipero Michael Gondry (Olvdate de m), basada en, y aqu viene lo ms alucinante de todo, Master of Space and Time de Rudy Rucker As que el batalln de modernos estar intrigadsimo por lo que pueden hacer Gondry y Clowes juntos, pero a m lo que me tiene alucinado es lo que puede salir de todo un Daniel Clowes adaptando una de las novelas ms delirantes y ms mejores (y ya es decir) de Rucker. Porque Master of Space and Time (1984) vendra a ser algo as como el cuento de los tres deseos re-escrito en clave de comedia frentica por un Lewis Carroll puesto de cido dispuesto a revelarnos el secreto del universo y resolver una cuestin filosfica bsica; por qu hay algo en lugar de nada?. Como decirles... En la pgina dos, Joe, un inventor-cientfico-programador cado en desgracia, entra en su coche al salir del curro y en el volante le espera la figura diminuta de Harry, un antiguo socio que le visita desde el futuro. En la veinte se ven perseguidos por un lagarto gigante. En la cuarenta y tantos los dos socios se fabrican una mquina capaz de incrementar la constante de Planck (cuyo funcionamiento descubrieron en un sueo) con la que realizar todos sus deseos durante una hora. En la sesenta viajan a una realidad alternativa donde el alter ego del protagonista es un cerebro gigante cuyos hijitos-cerebro van por ah esclavizando a la gente chupndoles la mdula espinal. En la ochenta est en marcha una invasin de la Tierra por los cerebros stos, que resulta que son alrgicos al alcohol (y de verdad, que tiene su lgica). As que todo el mundo, para evitar convertirse en un esclavo de minicerebros de otra dimensin, va bolinga por ah.

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Mientras tanto Joe y su mujer van por Nueva Jersey acabando con el hambre repartiendo semillas de arbustos de chuletas de cerdo y buuelos fritos... Y no les cuento ms pero les aseguro que al final todo encaja con la perfeccin orgnica de un huevo en uno de los finales ms maravillosos que he ledo, un juego metaliterario, metafsico y metadetodo de altura. Pues eso, que no hay por donde cogerla. As que imagnense esto en manos del tipo que hizo la surrealista pro cesin de turbadoras extraezas de Como un guante de seda forjado en hierro Ya que han picado me permitirn que entre un poco en materia algo ms espesita. Camuflada bajo tanto cachondeo, Master of Space and Time es la novela que mejor se justa al subversivo concepto de literat ura transrealista acuado por Rucker en su Transrealism Manifesto despus de sufrir una catrquica iluminacin leyendo Una mirada en la oscuridad (iluminacin en la que me gusta imaginar que se le apareci el espritu del mismsimo Philip K. Dick como contaba Rucker en otro ensayo suyo). El transrealismo de Master of Space and Time se concreta en tomar la realidad como objeto de anlisis. Pero la realidad no tr atada desde el naturalismo estricto, sino mediante los clsicos elementos fantsticos o de ciencia ficcin que aportan nuevos significados al texto. Por ejemplo, el viaje en el tiempo representara la memoria, los mundos alternativos seran smbolo de las diferentes perc epciones del mundo que tenemos cada uno de nosotros, o la capacid ad de volar como metfora de la iluminacin espiritual (es interesante c onstatar que slo dos personajes femeninos desean volar en Master... Y adems son los personajes ms positivos y con la cabeza mejor amueblada de la novela). De este m odo se superan las limitaciones del realismo naturalista aportado nuevas metforas fundamentadas y so stenidas por conceptos de ciencia ficcin mediante las cuales provocar en el lector el estado mental necesario para percibir nuevas o superiores realidades en las cuales la nuestra est inmersa. Y as, finalmente alcanzado un estado de pe rcepcin distinto, desafiar y romper esa herramienta de control social que es la "realidad consensuad a", el estado de las cosas tal y como son, las "verdades" asumidas por todos que, en su mayora, nos son impuestas desde el poder, tan sutilmente inye ctadas en nuestro crtex por los medios de comunicacin de masas que llegamos hasta el punto de pensar que todo el desastre de vida que nos hemos ido construyendo, este ciclo infernal de trabajo-consumo, el aborregamiento intelectual y emocional, ha sido idea nuestra. Esta ruptura es una epifana que sufre el lector a travs de los personajes, inmersos en una catica estructura argumental que inte nsifica esa sensacin de aleatoriedad, de realismo imprevisible. Rucker utiliza persona jes existentes en la realidad, capaces de actuar y reaccionar independientemente de la arbitrariedad de su autor, evitando convertirlos en meras marionetas de su volunt ad creativa, intentando recrear, mediante sus reacciones inesperadas la ilusin de que poseen vida propia. As Harry Gerber y Joe Fletcher, los protagonista de Master... no son ms que alter egos de Rucker mismo, dos aspectos de su personalidad ; el pasadsimo cientfico nicamente interesado en beber, el sexo y tener aventu ras lisrgicas y el responsable programador de computadoras, esposo y padre de familia Y sobre todo, los personajes son bichos raros, lo que todo el mundo llama ahora frikis pero sin el matiz despectivo que ha ido adquiriendo esa palabra que yo ya odio. Pe rsonas lo ms alejadas posible de la corriente de la gente normal. Mostrencos, que dira Jordi Costa, que a su modo son bastante ms lcidos en la percepcin de la realidad qu e la aborregada sociedad circundante inmersa en la famosa "realidad consensuada". Siendo el tema ste de los tipos raros y alienados el nico en el que, aparentemente, se tocan los particulares

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universos de de Rucker y Clowes. Aunque ahora que caigo, Como un guante de seda forjado en hierro, es quiz un buen ejemplo de tebeo transrealista. Y todo esto tan bonito y tan antiguo, como de contracultura, se condensa en una novela de poco ms de doscientas pginas, divertida, graciossima, vertiginosa y absorbente que se lee de un tirn en un Alsa Len-Madrid. Eso s, Rucker escribe tan acelerada y rematadamente mal desde el punto de vista formal que nunca podr entrar en el Parnaso de las Artes y las Letras, pero ni falta que le hace (bueno, siempre puede alegar ser descendiente directo del mismsimo Hegel, lo que es totalmente verdico). Y as, mientras andamos distrados rindonos con esta comedia enloquecida, nuestras neuronas se irn reconfigurando lentamente, generando conexiones nuevas recorridas por estmulos diferentes a todo lo que hayamos sentido hasta entonces y al cerrar la novela la realidad nunca volver a ser la misma. Vamos, como el LSD pero ms barato (no por nada recibi Rucker la bendicin del propio Allen Ginsberg de un capn durante un cebolln de cido). As que espero que con un poco de suerte publican la novela en castellano aprovechando el tirn de la pelcula, que ya era hora que Rucker entrara en el mercado literario en espaol por la puerta grande de la seccin de libros de los centros comerciales y la FNAC. A ver que editorial se lleva el gato al agua. Yo, por si acaso, ya les voy avisando. escrito por fonz @ 00:19

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CUENTOS DE HOUDINI Rudy Rucker Rudy Rucker, profesor titular de informtica en la Universidad Estatal de San Jos, quizs sea el visionario ms salvaje de la ciencia ficcin que escriba en la actualidad. Nada a contracorriente de las tendencias de muchos cientficos que escriben ciencia ficcin, pues su obra no refleja las minucias de la tecnologa dura, sino las visiones radicales extradas de los lmites esotricos de las matemticas. Novelas tan ampliamente aclamadas como White Light y Software obtienen su imaginativo poder de los estudios de Rucker sobre teora de la informacin, topologa multidimensional y conjuntos infinitos. Pero el trabajo de Rucker no est lastrado por la aridez de la filosofa; por contra, nos muestra una humanidad cercana de carne y hueso. Y su habilidad narrativa junto a su frtil imaginacin se extienden ms all de las obras imbuidas de ideas metafsicas. El siguiente relato es una fantasa breve pero perfectamente construida. Seleccionado de su coleccin de relatos, The 57th Kafka, muestra su osada originalidad inventiva al ms alto nivel de hilaridad. Su ltimo libro de divulgacin cientfica, Mind Tools, es su cuarta obra de no ficcin, y trata de las races conceptuales de las matemticas y de la teora de la informacin.

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Houdini est arruinado. El circuito de vode vil est acabado en los escenarios de esta gran ciudad. Mel Rabstein, de Noticia s Path, le llama, buscando un nmero nuevo. Dos grandes por adelantado ms el tres por ciento de los bene ficios de la gira. Hecho. La idea es conseguir un sacerdote, un rabino y un juez que permanezcan delante de la cmara con Houdini en todas las gra ndes escenas. Ser un largometraje y se proyectar en la cadena de cines de Loew. Lo nico que Houdini sabe seguro es que sern fugas difciles, si n advertencias previas. Todo comienza a las cuatro de la maana del 8 de julio de 1948. Irrumpen en casa de Houdini en Levittown. El vive all con su madre invlida. Escena primera de un sacerdote y un rabino tirando la puerta con sus negros zapatos de suela gruesa. Luz natural. La pelcula tiene grano, da saltos, cinema verit no-puedo-evitarlo. Todo es de verdad. El juez sostiene un pequeo recipiente de ce ra y sellan los ojos, odos y agujeros de la nariz de Houdini, su oscu ro y misterioso rostro es c ubierto antes de que despierte del todo y l se relaja a la espera de los acontecimientos, abandonando todo sueo de intentar algo. Houdini est listo. Lo atan c on vendajes de primera clase y esparadrapo; parece una momia, un cigarro White Owl. Eddie Machotka, el cmara de Path, resu me el tiempo hasta la pista area. Rueda una toma cada diez segundos, por lo que la media hora de trayecto se reduce en pantalla a dos minutos. Mal iluminada, con los ngulos equivoca dos, pero, aun as, convincente. N o hay cortes. En la parte de atrs del Pa ckard, sobre las piernas del sacerdote, del rabino y del juez, est Houd ini, como una rebanada de pan con la corteza de esparadrapo, botando en el tiempo condensado. El coche se mete directamente en la pista area, cerca de un bombardero B-15. Eddie salta afuera y filma a los tres sa grados testigos descargando a Houdini. Panormica del avin. Hay una inscripcin, LA SUCIA DAMA, cerca del morro. La Sucia Dama! Y no son pilotos apolillados o reservistas los que la pilotan. Es papato Johnny Gallio y sus Perforadores Vola ntes-A! Olvdate! Johnny G. fue el as ms condecorado del frente del Pacfico durante la Segunda Guerra Mundial, y volando con l, Jones Ruedas Lustrosas y ni ms ni menos que Max Moscowitz el Quejas en la parte de atrs. Johnny G. baja de la cabina, ni muy deprisa ni muy despacio, al ritmo justo, con su cazadora de vue lo marca Johnny. Max el Quejas y Ruedas Lustrosas salen por la escotilla de la bodega de las bombas, riendo y listos para rodar. El juez saca un reloj de bolsi llo. La cmara se acerca y se aleja; son la s 4:50 de la maana, el cielo comienza a clarear. Houdini? No se entera de que lo estn colo cando en la bodega de las bombas de la Sucia Dama. Ni siquiera puede ver u oler. Pero est tranquilo, feliz por todo este montaje al aire libr e, feliz de hacer que realmente est sucediendo. Todo el mundo sube al avin. Un torpe movimiento de cmara mientras Eddie sube. Luego un encuadre de Houdini, largo y blan co, reptando como una larva de insecto. Est aovillado en la plataforma de las bombas con Max el Quejas doblado sobre l, como una extraa hormiga obrera.

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Los motores arrancan con un ronco rugido. El sacerdote y el rabino se sientan y hablan: las ropas negras, las ca ras blancas, los dientes grises. Tienes algo de comer? pregunta el sace rdote. Tiene una constitucin poderosa, es joven y de pelo rubio. Fue un gran dela ntero de ftbol americano del Notre Dame. El rabino es un tipo pequeo con sombrero de fieltro y la barba negra. Tiene una boca a lo Franz Kafka, todo dientes y tics. Entiendo que desayunaremos en la terminal cuando esto acabe. El sacerdote saca doscientos por esto, y el rabino trescientos. Tiene ms fama. Si el nmero funciona, tambin sern testigos de las otras fugas. No es realmente un avin grande, y no im porta adonde dirija Eddie la cmara; siempre hay un trozo blanco de Houdini en el encuadre. Delante se puede ver el perfil de Johnny G., el atractivo Johnny que ahora no parece sentirse demasiado bien. Hay gotas de sudor, sudor alcohlico en su lar go labio superior. La p az le resulta muy dura a Johnny. Simplemente, sbelo en espiral dice suavemente Ruedas Lustrosas. Como el muelle de un colchn, Johnny. A travs de las ventanillas se puede ve r el horizonte girar en ngulo, hasta que alcanzan el gran lecho de nubes. Max mira el altmetro y suelta una risita que deja ver sus dientes. Atraviesan las nubes hacia la oblicua luz diurna mientras Johnny mantiene la espiral y seguira eternamente si nadie le dijera para... pero ahora la altura va es suficiente. Fuera bombas! grita hacia atrs Ruedas Lustrosas. Max tira de la palanca de apertura. Encuadre de Houdini envuelto en blanco, en la plataforma de las bombas con forma de atad. El fondo se abre, y la larga forma cae despacio, casi ingrvida al principio. Luego el viento de la hlice lo empuja hacia un extremo y comienza a caer, blanco mate contra el bl anco brillante de las nubes de abajo. Eddie mantiene el enfoque tanto como puede. Hay una nube en forma de huevo gigantesco ah abajo, hacia donde cae Houdi ni. Houdini ha comenzado l mismo a soltar las vendas. Se puede ver cmo las ve ndas le siguen, azotando el aire de un lado a otro como un largo ltigo: luego, zip!, se adentra como un espermatozoide en esa esfrica nube blanca. De regreso hacia la pista a rea, Eddie y el tcnico de sonido recorren el avin, preguntando a todo el mundo si creen que Houdini lo lograr. Por supuesto que lo creo el rabino. No tengo ni idea el sacerdote, ansioso por desayunar. No hay manera Max el Quejas. Impactar a doscientas millas por... Todos moriremos alguna vez, Johnny G. En esa situacin, espero que se haga un paracadas con el vendaje contesta Ruedas Lustrosas. Es un misterio concluye el juez. Las nubes se abren y el avin salpica gr andes sbanas de agua cuando aterriza. Eddie los filma a todos saliendo del avin y en la pequea terminal desierta, excepto...

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Al otro lado de la sala, de espaldas a e llos, un hombre en pijama juega a la mquina del milln. Humo de puro. Alguien le llama y se vuelve: es Houdini. Houdini lleva a su madre a ver los nmeros. A todos les gustan, excepto a ella. Est muy disgustada, y por eso se tira del pelo. Su viejo pelo blanco cae a puados al suelo, cerca de su silla de ruedas. De vuelta a casa, Houdini se arrodilla y le suplica y le suplica hasta que ella le da permiso para terminar la pelcula. Rabste in y Path dicen que con dos nmeros nuevos bastar. Nada de magia despus de esto promete Houdini. Emplear el dinero en abrir una pequea tienda de msica para nosotros. Mi querido nio! Para el segundo nmero hacen que Houdini y su madre vuelen a Seattle. Rabstein quiere que utilicen a la anciana seora para filmar sus reacciones. Path aloja a ambos en una casa de huspedes, dejando sin acl arar el momento y el tipo de fuga. Eddie Machotka permanece todo el tiempo pegado a ellos, filmando fragmentos de sus largos paseos por el puerto. Houdini comindose un cangrejo a la Dungeness. Su madre comprando toffes. Houdini comprndole una peluca. Cuatro figuras con impermeables negros se deslizan desde un barco de pesca. Quizs Houdini oye sus pasos, pero no se digna volverse. Al momento caen sobre l: el sacerdote, el juez, el rabino, y esta vez tambin un doc tor; podra ser Rex Morgan. Mientras la anciana dama grita y grita, el doctor le clava a Houdini una enorme inyeccin de pentotal sdico y lo deja fuera de combate. El gran fuguista no se resiste, slo mira y sonre hasta que se desmaya. La anciana dama golpea al doctor con su bolso, antes de que el sacerdote se la lleve junto a Houdini, atados ambos, al barco de pesca. En el barco estn otra vez Johnny G y sus Perforador es VolantesA. Johnny puede hacer que vuele cualquier cosa, incluido un barco. Sus ojos estn completamente enrojecidos, pero Ruedas Lustrosas gua el ba rco fuera del puerto, por el Puget Sound, hasta un ro maderero. Esto les lleva un pa r de horas, pero Eddie lo resume todo... Houdini aparece tumbado dentro de un tronco hueco mientras el doctor le inyecta a cada momento. Finalmente alcanzan el estanque de una se rrera con unos pocos troncos dentro. Max el Quejas y el juez mezclan escayola en un balde, y la vierten sobre Houdini. Le tapan con esparadrapo los orificios de la cabeza, excepto la boca, donde le colocan un tubo para respirar. Lo que estn haciendo es sellar lo en el interior de un tronco enorme con un tubo para respirar disimulado dentro de una rama cortada. Houdini est inconsciente y atrapado por el relleno de escayola en el interior del tronco..., una especie de gusano muerto dentro de un doble cilindro. El sacerdote, el rabino, el juez y el doctor tiran el tronco por la borda. Salpica, rueda, choca con los troncos vecinos y se mezcla con ellos a la espera de ser serrado. Ahora quedan unos diez troncos y no se puede saber en cul est Houdini. La sierra ya est girando, mientras la cinta tr ansportadora ha recogi do el primer tronco.

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Primer plano de troncos entrechocando. Al fondo, la madre de Houdini arranca el pelo de su peluca. Fuertes SZZZZZZZ suenan cuando se corta el primer tronco. Se puede ver la sierra al fondo, una gigantesca hoja cortando el tronc o justo por el medio. SZZZZZZZ! SZZZZZZZ! SZZZZZZZ! Vuelan las virutas. Uno a uno, los troncos son enganchados y arrastrados hacia la sierra. Quieres apartar la mirada pero no puedes, esperando ver la sangre y la comida digerida salir volando. SZZZZZZZ! Johnny G. bebe algo de una petaca platead a. Sus labios se mueven en silencio. Maldiciones? Rezos? SZZZZZZZ! La caball una y nerviosa cara de Max el Quejas est sudando, y deja escapar una risita. La mam de Houdini ha pelado la peluca hasta el forro. SZZZZZZZ! Los ojos de Ruedas Lustrosas son dos grandes y blancos huevos cocidos. Se sirve de la petaca de Joh nny. SZZZZZZZ! El sacerdote se seca la frente y el rabino... SZCHAPRUFFZZZZZEEEEE! Del noveno tronco salta polvo de escayola. Se parte en dos, revelando slo el negativo del cuerpo de Houdini. Un molde v aco! Todos saltan al muelle de la serrera, la cmara movindose por todos la dos, buscando al gr an hombre. Dnde estar? Entre los gritos y felicitacione s se puede or la mquina de discos de la cafetera del aserradero. Suenan las Andrews Sisters. Y dentro... Houdini llevando el ritmo con el pie y comindose una hamburguesa con queso. Una fuga ms promete Houdini y conseguiremos esa tienda de msica. Estoy tan asustada, Harry dice su calva mam. Si al menos te dieran alguna advertencia. Esta vez lo han hecho. Es pan comido. Volamos a Nevada. Espero que te mantengas lejos de las cabareteras. El sacerdote y el rabino y el juez y el docto r se encuentran all, y en esta ocasin, tambin un cientfico. Una habitacin con un techo bajo de cemento, con mirillas por ventanas. Houdini, vestido con un traje de buc eo de goma negra, hace juegos de cartas. El cientfico, que tiene un ligero parecido con Albert Einstein, habla brevemente por telfono y asiente al doctor. El doctor sonr e seductor a la cmara, luego esposan a Houdini y lo ayudan a meterse en un ta nque cilndrico de agua. Alambiques de refrigeracin lo enfran, y al poco tiempo tienen congelado a H oudini dentro de un enorme bloque de hielo. El sacerdote y el rabino ro mpen las paredes del tanque, y all est Houdini, como un enorme petardo con su cabeza sobresaliendo co mo si fuera la mecha. Fuera hay un camin con un montacargas hidrulico. Johnny G. y los Perforadores Volantes-A estn all y cargan a Houdini en la parte de atrs. Cubren el hielo con tablas para que no se derrita con el caluroso sol del desierto. Dos millas a lo lejos, se puede ver una alta torre de pruebas con una pequea cabina en lo alto. Se trata de una prueba de una bomba atmica en las afueras, en medio de Nevada, en algn desierto perdido de la mano de Dios. Eddie Machotka conduce el camin con Houdini y los Perforadores VolantesA.

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Plano desde abajo de la esbelta torre, la obscena protuberancia de la bomba en lo ms alto. Slo Dios sabe que cuerdas ha m ovido Rabstein para conseguir meter a Path en esto. Hay un agujero cilndrico en el suelo, justo debajo de la torre, y precisamente en ese hueco deslizan al helado Houdini. Su cab eza, saliendo del agujero, les sonre como un cactus de peyote. Conducen rpidamente de vuelta al bunker. Eddie filma todo en tiempo real, sin cortes La mam de Houdini permanece en el bunker, por supuesto, pelando un puado de pelu cas. El cientfico le pasa dos dados. Slo para darle una oportunidad de intentarlo, no la detonaremos hasta que saque dos ases. A eso se le llama oj os de serpiente. De acuerdo? Primer plano de su cara, frentica por la ansiedad. Tan despacio como puede, agita los dados y los lanza al suelo. Ojos de serpiente! Antes de que nadie pueda reaccionar, el ci entfico ya ha apretado el botn con una mirada de conmiseracin en el fondo de los ojos. Una luz repentin a se filtra en el bunker, conviniendo los negros en grises. La onda expansiva lleg a luego, y el juez se derrumba, posiblemente a causa de un ataque de corazn. El estruendo crece y crece. Sus rostros, ag itados, se mueven de un lado para otro. Luego todo acaba, y el ruido desaparece, excepto... un insistente claxon, justo fuera del bunker. El cientfico desatranca la puerta y todos miran al exterior, mientras Eddie filma por encima de sus hombros. Es Houdini! S! En un descapotable blanco con una corista de grandes pechos! Venga esa pasta! grita. Y tachadme de la lista!

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SOFT DEATH Rudy Rucker Lo siento, seor Leckesh dijo el doctor tecleando nerviosamente sobre la pantalla del escritorio. No hay dudas acerca de esto. Los tests han dado positivo. Pero seguramente... empez a decir Leckesh. Su voz son como el murmullo de un papel estrujado. Se aclar la garganta y prob de nuevo. Quiero decir... puede ponerme un hgado nuevo? Puedo pagar el rgano, y puedo costear la ciruga. Por Dios, hombre, se queda sentado ah, dicindome que lo siente! Para eso le pago? Al mencionar el dinero, la voz de Leckesh recuper su habitual tono de mando. El mdico pareca incmodo. Estoy apenado, seor Leckesh. El cncer se ha metastaseado. La clulas tumorosas se han establecido en todos los rincones de su cuerpo. Toc algunas llaves y en la pantalla se formaron lneas verdes. Rodee el escritorio, seor Leckesh, y mire esto. Se trataba del trazo de una curva extendida, con fechas a lo largo del eje horizontal y porcentajes a lo largo del eje vertical. El grfico tena un ttulo: PROYECCIN DE MORTALIDAD DE DOUGLAS LECKESH. Esas son mis posibilidades de morir expresadas en cifras? vocifer Leckesh. Que un mdico loco confiara todo a una computadora exceda sus creencias. Usted maneja este asunto como si estuviera vendiendo una maldita mercadera? La mayora de los pacientes encuentran razonable conocer toda la verdad dijo el mdico. Hoy es 30 de marzo. Ve cmo asciende la curva? Tenemos un cincuenta por ciento de posibilidades de que su muerte se produzca antes del primer da de mayo, un noventa por ciento de posibilidades de que sea antes de julio y virtualmente la certeza de que no pasar de principios de septiembre. Puede confiar en estas cifras, seor Leckesh. La Asociacin Mdica de Bertroy tiene la mejor computadora de New York. Apguela! grit Leckesh, golpeando la pantalla con tanta fuerza que los pixeles tiritaron. Vine aqu para ver a un mdico! Si quisiera consultar proyecciones de computadora, me alcanzara con permanecer en mi oficina en Wall Street! El mdico suspir y apag su terminal.

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Usted est atravesando una etapa de ne gacin, seor Leckes h. El hecho es que usted se va a morir. Hagamos lo mejor que se pueda con el tiempo que le queda. Si desea una proyeccin no computarizada, puedo proporcionarle una. El mdico clav la vista en el paisaje urbano ubicado ms a ll de la ventana. No espere mucho ms que tres semanas antes de su colapso final. Leckesh encontr el camino para salir del Ed ificio Bertroy y se meti en el bullicio matutino de la avenida Madison. Eran las 10.30. Tena encuentros de negocios, pero qu diferencia podra suponer ganar unos millones ms? Por lo menos debera llamar a Abby; ella estara esperando or las novedade s. Pero una vez que se lo hubiera dicho a Abby, ella tendra todo el derecho de pone rse a trabajar planeando su propio futuro. Si l, Doug Leckesh, era el que iba a morir, por qu tendra que hacer algo por alguien? Abby poda esperar. Lo s negocios podan quedar sin te rminar. Lo correcto era que necesitaba un trago. El tiempo estaba crudo y tempestuoso, con un poco de nieve en el aire. El cielo mostraba cinco diferentes matices de gris. Uno de los nue vos robotaxis fren, invitndolo a abordarlo en cuanto Leckesh se aproxim al cordn de la vereda. Tena acciones en la compaa, pero ese da era uno de esos das; lo que menos deseos senta era de hablar con un robot. Movi la mano para indicarle al taxi que se retirara y sigui caminando; su club se hallaba a slo cuatro cuadras de all. Haba un bar en la prxima esquina, aparentemente no automatizado. Leckesh no haba entrado a un lugar pblico para beber en aos, pero una repentina rfaga de viento fro lo urgi a entrar. Orden una cerveza y una medida de scotch. El barman luca comprensivo; Leckesh se vio asalta do por un sbito pensamiento: cada da alguien con un cncer entraba a ese bar. Haba un gran nmero de doctores en el Edificio Bertroy. Haba un gran nmero de personas que padecan cncer. Haba un gran nmero de personas que mane jaban el stress con alcohol. Estoy listo para recibir la primavera observ el barman cuando Leckesh orden una segunda vuelta. Era un coreano de cara amplia con acento de New Jersey. Tengo un jardn en la te rraza, y me muero por sembrar. Qu cultiva? pregunt Leckesh pensando en su padre. Cada verano, l converta el terreno ubicado detr s de la casa en un jardn. Esto es vida Dougie, sola decir Pap arrancando un tomate e hincando los dientes en l. Esto es todo lo que importa Lechuga dijo el coreano de cara ch ata. Zapallo coreano, papas. Adoro las papas recin brotadas, la forma en que se presentan, como un gran racimo. Leckesh reflexion acerca de los racimos. Clulas tumorosas diseminadas por todo su cuerpo. Apur su scotch y pidi otro. Lo principal es el fertilizante dijo el barman vertiendo plcidamente una medida. Las plantas necesitan materia muerta, materia podrida, cosas blandas y negras. Es el ciclo natural: lo muerto dentro de lo vivo. Morir dentro de un mes dijo Leckes h. Las palabras saltaron de su boca. Acaba de decrmelo mi doctor. Tengo el cncer diseminado por todo el cuerpo. El coreano dej de moverse y mir a Leck esh a los ojos. Muy fijamente, por largos segundos, como si estuviera mirando la TV. Est asustado? No soy religioso dijo Leckesh. No creo que haya algo despus de la muerte. Tres semanas ms y todo terminar. Ex actamente igual que si nunca hubiera vivido. Tiene esposa? Ah, ella no me extraar. Hablar acerca de mi prdida. Le agradar montar una escena. Pero en realidad no va a extraarme. Se har con todo mi dinero y encontrar a

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alguien, la muy zorra. Hablar tan crue lmente sobre Abby le proporcionaba a Leckesh una perversa y amarga satisfaccin. El coreano permaneci observndolo del mismo modo descolorido y circunspecto. Usted tiene muchsimo dinero? pregunt finalmente. S, tengo dijo Leckesh, recuperando su compostura. Eso no le incumbe. Cmo se llama, en todo caso? Le pagar un trago. Cbrese de aqu y gurdese el cambio. Puso un billete de doscientos dlares sobre la barra. Me llamo Yung. Supongo que no est bien que beba en horas de trabajo, pero... El coreano contempl impasible el local. Ha ba un par de viejos pelilargos tomando caf en un reservado, pero eso era todo . De acuerdo, tomar una Heineken. Buen chico, Yung. Dame una a m tambin. Nada sino lo mejor para Douglas Leckesh. Estoy lleno de racimos. Puedes llamarme Doug. Estaba pensando antes que debes tener muchos casos de moribundos en este bar, estando tan cerca del Edificio Bertroy. Eso est lleno de doctores, lo sabes. Oh, s dijo Yung abriendo las dos botella s de Heineken. Verti la suya en un tazn de caf. Asociacin Mdica Bertr oy. Tienen una computadora de diagnstico muy avanzada en la que basan sus trabaj os. Hace trillones de clculos por segundo, ms rpido que un cerebro humano. Mi hermana ayuda a programarla. Es una chica astuta, mi hermana Lo. Sorbi de su t azn y observ un mome nto a Leckesh. De modo que usted se va a morir, eh? Y que piensa acerca de... eso, seor Leckesh? Las religiones estn equivocadas, Yung, no es as? Leckesh estaba sintiendo el efecto de la bebida. Cuando yo tena tu edad no pensaba en eso... diablos, an cuando lo usaba para pintar cu adros. Pero ca en Wall Stre et; nada importa ms que los nmeros. Consegu un lugar en la Bolsa, sab es lo que significa? Entonces no te pases de vivo conmigo y trates de expl icarme lo que es la religin. Yung observ de arriba abajo el bar y se inclin para hablar. Religin es una cosa, seor Leckesh, pero inmortalidad es algo ms. Lo dice que la inmortalidad no ofrece mayores problemas. Sac una tarjeta comercial del bolsillo y se la tendi a Leckesh. Esto es moderno; esto es dig ital. Cuando usted est listo para la inmortalidad mi hermana lo sabr. Leckesh guard la tarjeta en el bolsillo si n mirarla. Repentinamente las cervezas y los tres scotchs lo golpearon con dureza. El sordo latido de su hgado enfermo estaba ribeteado con acentos de agudo dolor. Haba si do estpido beber a hora tan temprana; bebiendo y exponiendo su alma ante un barman coreano. Dnde estaba su autocontrol? Camin hasta el bao de hombres con las piernas rgi das y se descarg. Mejor. Se lav la cara, prim ero con agua caliente y despu s con agua fra. Hizo unas grgaras y bebi directamente de la canilla. Tres semanas haba dicho el doctor. Tres semanas Leckesh abandon el bar y se dirigi a su casa, al encuentro de Abby. Abby Leckesh era una mujer de cabellos oscuros, mejillas rellenas y hermosos dientes. Cuando se conocieron, quince aos atrs, Leckesh tena cincuenta y Abby treinta. l soaba con ser pintor, an ent onces, y le apasionaba la agitacin bohemia que Abby frecuentaba. Pero ahora Leckesh odi aba a los amigos de Abby con la celosa impotencia de un hombre envejecido. Para su disgusto, Abby recibi las noticias de su muerte inminente con algo que l interpret como entusiasmo. Ella crea en espritus y mdiums y estaba segura de que Leckesh se pondra en contacto con ella ms all de la tumba. No te deprimas, Doug. Slo te estar s moviendo por un plano superior de existencia. Permanecers aqu conmigo, convertido en un querido espritu familiar.

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Ests hablando de un hecho peor que la muerte estall Leckesh. No quiero flotar por ah observando como gastas mi dinero con tus novios. l sospechaba desde haca varios aos que ella le era infiel. Llevar luto completo durante seis meses parlote Abby, ignorando su acusacin. Saldr de compras y conse guir ropa negra hoy mismo. Y tenemos a Irwin Garden para tomar el t. Es el jove n mdium ms importante del pas. Conocers sus vibraciones cuando el se ponga en c ontacto contigo desd e el otro lado. Leckesh ni se dign a contestarle. Abby sali a buscar su ropa de luto y al seor Garden, mientras el robomat le haca una chuleta de ternera para el almuerzo. La comida le aclar por completo la cabeza, y sac la tarjeta que el barman coreano... Yung... le haba dado. SOFT DEAD, INC. Preservacin y Transmisin Cientfica del Alma Absoluta Reserva Llame hoy mismo para obtener ms informacin Lo Park B-1001 Edificio Bertroy 840-0190 Leckesh estudi la tarjeta un momento, y tom una decisin. Que se fuera al infierno si iba a permitir que uno los falsos m diums de Abby se arrogara el mrito de haber hablado con su espr itu. Si hubiera algo cierto en eso de la preservacin cientfica del alma, tendra la posibilidad de arruinarle la fiesta a los charlatanes. Tom el telfono y disc el nmero de Soft Death. Hola, habla Lo Park. El acento era tan puro de New Jersey como el de Yung, aunque con un meldico toque oriental. Hola, habla Doug Leckesh. Un hombre al que su hermano, creo, le dio una tarjeta con su nombre. Corporacin Soft Death? Oh s, Yung me coment. No creo que sea algo para ha blar por telfono. Puede venir a verme maana por la maana, seor Leckesh? Est bien a las diez? Ser perfecto. Sintindose extraamente aliviado, Leckesh se estir en el sof y se durmi. So con colores, nubes de color en torno a una larga lnea de definidos tonos musicales; tonos binarios cantados por la voz musical de Lo Park. Cuando se levant la tarde mora, y Abby estaba sentada en la sala to mando el t con un jove n calvo de anteojos. Este es el seor Garden, Doug. l es el mdium del que te habl. Garden sonri tmidamente y estrech la mano de Leckesh. Siento haber odo que est enfermo, Dougl as. Tena ojos agradables y labios grandes y hmedos. Tiene unas mu y interesantes vibraciones. Usted tambin dijo Leckesh secamente. La idea de Garden solo con Abby en la sala en penumbras lo enfermaba. Ti ene las vibraciones de una ambulancia persiguiendo a un abogado, mezcladas con el aura de un Casanova de veinticinco centavos y las emanaciones de un vendedor de aceite de serpiente. Fuera de mi departamento. Garden se inclin levemente y sali. Abby estaba muy enojada. Es desconsiderado de tu parte, Doug, actuar de este modo. Pronto estars muerto. Pero yo me quedar sola, sin nadie que me cuide. Las lgrimas rodaron por sus grandes mejillas. Irwin Garden slo que ra ayudarme a contactar tu espritu.

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Deja que yo me preocupe por mi espr itu, Abby. Puedes ver que Garden desea estafarme y seducirte? No qui ero chacales husmeando en to rno a mi lecho de muerte. Deseo pasar por esto en paz. Lo mi smo de siempre! El hgado le dola enormemente. Abby gimote sonoramente. El hecho era que ella senta devocin por Leckesh. Todo su parloteo sobre mdiums y ropa de luto era slo un modo de evitar los pensamientos referidos a su muerte. Tras unos pocos minutos ella consigui calmarse y bes a Leckesh en la frente. Por supuesto, Doug. Har lo que desees. No volver a ver al seor Garden. En su estado de amargura, Leckesh estaba convencido de que A bby menta. Nunca la haba sorprendido, pero estaba seguro de que tena novios. Por qu no habra de tenerlos? l se senta un artist a en la poca en que la cortejaba, pero desde entonces se haba metido en la Bolsa. Abby poda segui r amndolo? Bien, esa no era la cuestin importante en ese momento. El largo juego es taba prximo a terminar. Y si haba algo que obtener de esa gente de Soft Death, L eckesh estaba al borde de una forma de existencia completamente nueva. A la maana siguiente se hallaba ante el Edificio Bertroy. La oficina de Lo Park estaba en la planta baja; er a uno de los innumerables pequ eos cubculos ubicados a lo largo de una de las paredes del recinto; apenas un escritorio y una terminal. Aparentemente Lo Park trabajaba all como programadora. No haba ninguna seal de Soft Death en la delgada puerta de su oficina. Leckesh se pregunt si se perjudicara entrando all, pero el re cuerdo de los que merodeaban a Abby y sus manipulaciones ocultistas lo impulsaron a entrar. La coreana sentada detrs del escritorio era joven y menuda, con el cabello tan oscuro que pareca azul contra la piel amar illa. Ella lo observ sonriendo ligeramente. Seor Leckesh? Yung me habl de usted. Le dijo que soy rico, moribundo y est oy desesperado, supongo. Qu clase de inmortalidad vende, Lo? Y cul es el precio? El precio es alto. La inmortalidad es software. Qu quiere decir? Reflexione, seor Leckesh. El cuerpo hum ano cambia casi todos sus tomos cada siete aos aproximadamente. Pero usted si ente que sigue siendo la misma persona que era hace siete, catorce o cincuenta y seis aos. Lo permanente en su cuerpo es el ordenamiento de las clulas, especialmente de las neuronas. La verdadera esencia de Douglas Leckesh no son los setenta y cinco kilogr amos de carne enferma que estn sentados frente a m. La esencia de Dougl as Leckesh se halla en el patrn que su cerebro codifica constantemente. Me sigue? Leckesh asinti moviendo la cabeza. Temo que usted sea otra espiritualista. E st segura de que lo que llamaramos mi alma se ajusta a un patrn de informacin digital? Exactamente. Hablando en abstracto, el pa trn de informacin existe en ausencia de un cuerpo. Sin embargo, para que el patrn pueda estar de algn modo vivo se necesita alguna clase de substrato. Ella so nri e hizo un gesto en direccin a la puerta de su oficina. El substrato de Soft Death es esta computadora. Si usted lo desea puedo extraer un patrn de informacin completo de su cuerpo y codificarlo en la mquina. Cmo s que realmente puede hacerlo? Y cmo podra sentirse estar vivo en la memoria de una computadora?

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Antes de que continuemos, seor Leckes h, necesito una promesa de su parte. Por diversas razones la actividad de Soft Deat h no est regulada por las leyes. No puedo exponer a mis nuevos clientes al riesgo que significa esto sin poner a prueba su sinceridad. Quiere decir que quiere un cheque? Quiero un documento que nos garantic e aproximadamente la mitad de sus propiedades e inversiones. Desliz un papel a travs del escritorio. Me he tomado la libertad de redactarlo. Leckesh registr el contrato con ojo entrenado. Soft Death Inc. haba trabajado rpido: la mitad de sus posesiones estaba n listadas all, cerca de mil millones de dlares en valores. En compensacin por ese dinero, Soft Death se comprometa con Leckesh a proporcionar albergue y se rvicios de conservacin avanzada. No estamos en condiciones de hacer un c ontrato ms especfico, seor Leckesh, tambin a raz de las sanciones legales que abarcan ciertos aspectos de nuestra operatoria. Leckesh se estremeci. Probablemente era un fraude. Pero, qu diferencia supona? Si Soft Death no se quedaba con su s millones, Abby lo repartira entre los Gardens de todo el mundo. Poda sentir el cncer en lo profundo de sus entraas; poda sentir el crecimiento del dolor. Firmar. Lo puls un zumbador y un hombre vino como testigo y legaliz el documento. Otro coreano de cabellos azules. A Leck esh le hacan acordar a los Pitufos. Su hermano, tambin? pregunt Le ckesh con una sonrisita. Haberse desprendido de su dinero lo haca sentir bien. Cmo er a aquella antigua historia bblica acerca de un rico tratando de pasar a travs del ojo de una aguja? No dijo Lo. Un primo. Observ el documento posado sobre su escritorio. Y ahora tendr su prueba de cmo trabajan nuestros procesos. Recuerda a William Kaley? Bill Kaley? S, lo conoc bastante bien. Hicimos negocios juntos. Muri el ltimo otoo, creo. Fue uno de los hombres m s materialistas que conoc. Usted me est diciendo... Aqu dijo Lo marcando un cdigo en su telfono y entregndole el receptor a Leckesh. Puede hablar con l. Al principio Leckesh oy solo pips blips, pero luego hubo un timbrazo, y una voz. Hola? Aqu Kaley. Bill? Soy Doug Leckesh. Sabes la fecha? Hoy es 31 de marzo, D oug. Tambin ests muerto? Condenadamente cerca. Ests realme nte dentro de esa computadora? Seguro. No est mal. Llega muchsima informacin. Manejo muchas de las inversiones que le ced a Soft Death, lo cual me mantiene ocupado. Hay una buena banda de gente por este lado. Alguna vista? No hay nada de eso, Dougie. Pero te sorprenderas de la cantidad de cosas que pueden ser divertidas aunque vienen en bits. Cundo vendr s por aqu? Aoro alguna voz nueva, si debo decirte la verdad. Sona ba casi ingenioso. Pero diablos, es impactante estar muerto. Cundo vienes? An no lo hemos resuelto. Era real? Leckesh hizo una pausa, tratando de recordar alguna cosa que lo convenciera de que realmente estaba hablando con el software de William Kaley. El Contrato Schattner! Recuerdas la operacin Schattner, Bill?

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Lo recuerdo! No me digas que el SEC finalmente lo averigu. No, no. Yo pude chequearlo. Recuerdas la noche antes de que Schattner se suicidara y t y yo nos hicimos con doce millones de dlares? Recuerdas adnde fuimos a cenar? Fuimos a McDonald's. La cuenta fue por doce dlares. Nos cagamos de risa. Puedo comer un milln de eso Oh, estoy aqu, Doug, no te preocupes. Leckesh sonri. Ya no estoy preocupado, Bill. Nos vemos pronto. Colg y se volvi hacia Lo. Cundo empezamos? Djeme delinear el procedimiento. Para extractar su software necesitamos obtener cinco mapas de su cerebro: simb lico, metablico, elctrico, fsico y qumico. Tomados en conjunto, estos datos alcanzara n para producir un modelo isomrfico de su proceso mental. Desea empezar a trabaj ar en el mapa simblico hoy mismo? Qu cree? Pienso que uste d debera hacer el trabajo. Slo usted conoce su propio sistema simblico, seor Leckesh. Lo tom un artefacto del tamao de un paquete de cigarrillo s de encima de su escritorio. Tena dos pequeos armazones: parlante y micrf ono. Llamamos a esto caja-vital. Bsicamente, le pedimos que relate la historia de su vida. Hable s obre todo lo que se le ocurra. A la mayora de la gente le toma un par de semanas. Pero... yo no soy escritor. No se preocupe; la caja-vital est prep arada para armar todo de acuerdo con el programa. Le har preguntas. Movi un interruptor y la caja-vital canturre. Adelante, seor Leckesh, dgale algo. No... no estoy habituado a hablar con mquinas. Puede mencionar alguna de las prim eras mquinas que recuerda, Doug? pregunt la caja-vital. Su voz era calma, placentera, interesada Lo movi la cabeza dndole coraje y Leckesh contest la pregunta. El televisor, y la aspiradora de mi madr e. Yo adoraba usarlo los sbados por la maana, para ver los dibujos animados de Bugs Bunny que eran los mejores, y mi madre siempre elega ese momento para aspirar con su mquina. Produca esttica roja y verde en la pantalla de TV. Leckesh se detuvo y mir a la caja. Puedes comprenderme? Perfectamente, Doug. Puedo construir cierta clase de conexin entre los conceptos que resultan importantes para uste d, por lo que ir haciendo preguntas sobre las cosas que mencione. Volver sobre la aspiradora en un minuto, pero antes respndame a lo siguiente: Por qu razn Bugs Bunny le resultaba el mejor? Durante el siguiente par de semanas, L eckesh llev su caja-vital a todas partes. Hablaba con ella en casa y en el club. Y cuando Abby y sus amigos lo censuraban porque l los ignoraba, se la llevaba a un re servado del bar de Yung y hablaba all. La caja-vital era el mejor auditorio que Leck esh jams haba tenido. Recordaba todo lo que l le deca, y despejaba las historias de sus contenidos supe rfluos conservando la clave conceptual. Leckesh poda responder a sus requerimientos o simplemente irse por la tangente. Excepto por los desvanecimientos y el dol or constante, no se haba divertido tanto en aos. Finalmente, a mediados de abril, la caja-vital dijo: Esta es una historia que ya he odo antes, Doug. Y as fuera la ltima. Y, si no estoy equivocada, ya me ha hablado acerca de la primera vez que se acost con Abby. Ests en lo cierto dijo Leckesh, sintiendo un ligero remo rdimiento. Hablando sobre su vida lo haba obligado a recordar cuanto de lo que era se lo deba a Abby. Y

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ahora, durante dos semanas, haba estado demasiado ocupado con la caja-vital como para prestarle atencin a ella. Abby. Verano. Maine. El 4 de julio. Fuegos artificiales. Latas. Anan. Ta Rose. Rosas. Abby. Piel. Miel. Hexgonos... Pienso que es suficiente como para concluir. Por qu no me lleva de nuevo a la oficin a de Lo. Le informar a ella con qu contamos. Leckesh salud con la cabeza a Yung y re gres caminando al Edificio Bertroy. Era un bello da de primavera, con el infinito cielo azul saltando los espacios entre los edificios de la gran ciudad. Seis matices de azul, si mirabas con cuidado. No haba sido muy hbil al hablar de colores con la caja-vital. Lo era pura sonrisas. Usted ha hecho un gran trabajo con la caja-vital, seor Leck esh. Este fue uno de los pasos ms importantes. Ahora, lo que hace el programa de la caja-vital es acomodar unos diez mil conceptos clave en una especie de diagrama rbol. El paso siguiente es correlacionar esta red concep tual con la actividad metablica de su cerebro. Por favor, acompeme. Leckesh sigui a Lo a travs de la sa la de computadora ha sta los ascensores. Subieron hasta la oficina del neurlogo, ubi cada en el ltimo piso. La vista era hermosa desde la mitad superior de las ventan as; la mitad inferior era de vidrio opaco. El neurlogo y sus enfermeras eran, por supuesto, coreanos. Trabajaron rpido, inyectndole a Leckesh alguna sustancia, acostndolo sobre una mesa y ubicando su cabeza dentro de un gran artefacto sensor con forma de cpula. Este es un scanner PET, seor Leck esh explic el mdico. Nosotros deseamos aprender con exactitud qu partes de su cerebro reaccionan a los conceptos clave de su historia persona l. La inyeccin hizo que Leck esh se sintiera al mismo tiempo aturdido y animado. No se poda mover, pero su mente iba a toda velocidad. El scanner PET se pareca a una caverna, una puerta abierta al m undo subterrneo. El mdico ubic la caja-vital sobre el pecho de Leckesh y la caja inici una agotadora carrera. Mquina. TV. Aspiradora. Bugs Bunny. De scortesa. Diente. Perros. Despus de cada palabra o frase, el scanner PET produ ca un click. El proceso llev toda la tarde...Anan. Latas. Fuegos artificiales. El 4 de julio. Maine. Verano. Abby. Finalmente termin. El mdico inyect un an tdoto; el cuerpo de Leckesh se aceler y la mente se desaceler. Lo llev de nuevo a su cubculo de la planta baja. La larga prueba vespertina lo haba dejado tan d bil que su paso termin siendo penoso. Bien, seor Leckesh, esto es todo... hasta el final. Hemos obtenido los mapas fsico, qumico y elctrico al fin. Al fin? Despus muero? Lo luca un tanto incmoda. Aqu es donde aparece el albergue. No podemos correr el riesgo de que su cerebro degenere antes de que lo analicemos Para que en las pruebas elctricas el cerebro d lecturas dignas de confianza debe conservarse f uncional. El proceso fsico microtmico trabaja pobremente si los tejidos no estn absolutamente frescos. Y la memoria RNA es una sustancia extremadamen te inestable. La coordinacin del equipo que tendr a su cargo la remocin de su cerebro es una tarea delicada. Detngase un minuto. Qu est diciendo ? La piel amarilla y el cabello azul de Lo le parecieron a Leckesh salidos de una pesadilla de Van Gogh. Le dije que algunos aspectos de nuestra operacin son legalmente cuestionables, seor Leckesh dijo Lo marcando cada slaba.

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Me est diciendo que se supone que debo convenir una cita con sus doctores para que precipiten mi muerte, y corten mi cerebro, y pulvericen sus partes para hacer un anlisis qumico? Necesitamos una actualizacin diaria, eso es todo. Cuando llegue al punto en que piense que el final est prximo, seor L eckesh, simplemente pngase en contacto con Soft Death y nuestra ambulancia lo traer a nuestro albergue. Qu pasar si espero demasiado? Lo se estremeci. Es una cuestin estadstica, como cualqui er otra cosa. Aqu, observe. Toc lo que luca como un reloj-pulsera encima de su escritorio. Use esto. Para que su seal nos llegue pulse simplemente este botn. El reloj posee sensores que nos avisan automticamente en caso de que usted colapse. Permtame sealar que las posibilidades de que logremos una copia isom rfica completa de su software aumentan si usted acta con rapidez. Hablando francam ente, lo ideal sera que se sometiera hoy mismo. Pienso que la crisis est mucho ms cerca de lo que imagina. Tiene prisa por hacerse con la mitad de mis posesiones desafi Leckesh, sacando fuerzas del temor. Sus entraas ardan y la cabeza le daba vueltas. Ya tenemos la mitad de sus posesiones corri gi Lo. El documento que firm es un contrato, no un testamen to. Y ya que estamos, por ot ro cuarto de sus posesiones podramos proporcionarle transmisin del software, de la misma forma en que llevamos a cabo la preservacin... Quiero salir de aqu grit Leckech c on una voz tensa, quebrada. Soft Death es una manada de vampiros y ghouls! En el taxi, rumbo a su hogar, empez a escupir sangre. Especul con la idea de que el neurlogo lo haba envenenado. Todo era una horrible equivocacin. No haba si do posible tener a Bill Kaley por un lapso mayor de una hora, y eso lo haba llevado a suponer que dispondr a de una eternidad metido en esa mquina con Kaley y toda la pandilla de ricos estpidos? Encontr a Abby sola en el departamento, hablando por telfono con Garden. Leckesh estaba tan desesperado por ver a su mujer que no le import interrumpirla. Oh, Abby, soy egosta. Te he ignora do por completo estas ltimas semanas. Dnde est tu grabadorcit o, Doug? Has terminado de dictar la historia de tu vida? Su plido y ansioso rostro bril laba en la abigarrada penumbra del departamento. Est todo hecho. Bsame Abby. Se abrazaron y besaron largamente. Leckech se maravill de haber podido pensar que sus palabras eran ms importantes que la misma Abby real, que su cuerpo real con sus curvas reales y su dulce, real fragancia. Y, ms real an que todo eso, su aura, la telepata matrimonial que compartan, la preciosa, inexpresable comprensin de dos personas enamoradas. Doug? Si, cario? Qu has estado haciendo realmente? Qu era lo que estabas hablndole siempre a la cajita? S que no se limitaba a registrar lo que le decas; he odo que te responda. Y hay algo ms. Hoy fui al banco y descubr que la mitad de nuestro dinero ha desaparecido. El cajero me inform que un grupo llamado Soft Death tena un documento por el cual podan cobrar la mita d de nuestro dinero. Qu es Soft Death, Doug? La voz de Abby vibr y se quebr Es otra mujer con quien has estado hablando? No te lo reprochara, Doug, cua ndo te queda tan poco tiempo, pero por qu no permites que yo tambin te ayude?

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El corazn de Leckech se dilat como si fuera a estallar. Despus de todos los malos pensamientos que haba tenido sobr e Abby en el pasado... ella realmente lo quera. Lo quera ms que nadie. Sin emba rgo, an no poda hablarle. Era Soft Death o nada, no? No exista la inmortalidad fuera de su mquina. Soft Death es... una especie de albergue un hogar para enfermos terminales. Firm un contrato para poder ir all cua ndo el cncer se ponga realmente mal. Supongo que tendr que ir muy pronto. Escup sangr e en el taxi, Abby. Y estoy sufriendo mucho. Pero... la mitad de nuestro dinero, Doug. Me presionaron, Abby. Y no es exactamente un albergue. No quiero decirte ms, podras arruinarlo. Siempre nos hemos contado el uno al otro nuestros secretos, no es cierto? El dolor del estmago estaba golpeando como se golpea un timbal. Oh, Doug, sospechabas tanto de mi. No tiene que haber ningn secreto, querido. Te angustias tanto slo porque eres ms viejo que yo. Eres todo lo que yo... Algo colaps en las entraas de Leckesh. Se inclin hacia adelante, sus rodillas flaquearon y vomit sangre. El sensor del re loj-pulsera de Lo envi una seal a la ambulancia de Soft Death para que tr ansportara a Leckesh desde su hogar. El funeral fue dos das ms tarde. El ni co que estuvo junto a Abby para recibir las condolencias fue Irwin Garden, con sus pa ntalones holgados y su mente turbada. Contra las protestas de Abby, la acompa de regreso a su departamento. Le promet a Doug que no te volvera a ver dijo A bby paseando distradamente de un lado a otro de la sala ricamente decorada. Se detuvo junto a la ventana y gir para observar el rostro calm o de Garden. Sus cejas se arque aron al mirar por encima de los anteojos. Abby trat de poner en orden sus pensamie ntos. Doug me perdonar. l y yo an tenemos que decirnos muchas co sas. Me necesita, Irwin, lo siento. Puedes ayudarme a ponerme en contacto con l? Tratar. Garden abri su deteriorado portafolios y extrajo un gran cuadrado de seda con un mandala tibetano estampado. Lo coloc sobre la mesa del comedor y l y Abby se sentaron en el mismo lugar en el que ha bitualmente se sentaba Leckesh. Garden encendi una vara de incienso y empez a leer un libro que, deca, era el Libro Tibetano de los Muertos. El tiempo pas. Abby permiti que la voz zumbona de Garden la inundara, mientras ella pensaba y pensaba en Doug. Empezaba a oscurecer y la varilla de incienso humeaba densamente sobre el mandala de se da. La mesa cruja y temblaba; el humo denso empez a despedir una dbil lumi niscencia azul. Garden hizo silencio. Doug dijo Abby introducindose en el humo luminoso. Doug, ests ah? El humo no contest. Slo gimi, enroscndose sobre s mismo. Algo malo sucede, Doug? Hblame. Mrame. Una forma surgi en el aire, algo as como un holograma barato, pero multicolor, con flecos arco iris en los bordes de cada color. El rostro de Douglas Leckesh, su rostro atormentado. Luego el rostro se encogi hasta el tamao de un puo, y plidas lneas de luz lo envolvieron. Una trampa fantasma dijo Garden suav emente. Est tratando de decirte que algo retiene a su espritu atrapado en la Tierra. Seales brillantes corrieron a lo largo de las lneas de co lor contorneando el rostro de Leckesh; seales digitales brillantes. Lo s gemidos repiquetearon dentro del sonido de los dactilgrafos.

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Es Soft Death, Doug? Las lneas pulsantes se adelgazaron y el rostro del espritu as inti. En algn lugar del departamento una ventana se abri de golpe. Hubo un repentino y fuerte viento y algo blanco flot por el aire del dormitorio. Un pequeo rectngulo blanco. El humo del incienso se dispers y el pao con el mandala flot sobre el piso. El rostro de Doug se fue, pero all, sobre la mesa entre Abby e Irwin, haba una ajada tarjeta comercial. La tarjeta de Soft Deat h que Yung le haba entr egado a Leckesh tres semanas atrs. Abby fue al Edificio Bertroy a la maa na siguiente, muy temprano. Despus de preguntar varias veces, encontr el cubculo de Lo. Qu ha hecho con mi marido? demand Abby. La joven coreana fue framente al grano. Soft Death ha preservado su software de acuerdo con sus requerimientos. Qu quiere decir? Codificamos las funciones cerebrales de Douglas Leckesh como una matriz de ceros y unos destinados a la comput adora. Quiere comunicarse con l? Me comuniqu con l anoche. La coreana arque sus cejas con incredulidad. La pondr en contacto telefnico con l. Toc algunos botones y le tendi el receptor a Abby. Se escucharon campanillas y balidos, y luego una voz, la voz de Doug. Hola? La voz sonaba aburrida e infeliz. Doug! Eres t, realmente? Yo... no lo s. Abby. Ests con Lo Park? S. Ella dice que ests en su computador a. Pero anoche Irwi n Garden invoc a tu espritu en el aire. Un suspiro de angustia. Fui un tonto, Abby. Debera haberte cr edo. Scame de aqu. Es como una reunin de negocios sin fin, oh, es como el Infierno. Tu espritu tambin quiere sa lir. Pero no puede hablar. Todo lo que ellos tienen all es mi c digo digital dijo la voz de Leckesh. Pero no el resto de mi. Puedo recordar con dificultad donde estoy metido, Abby, los colores y olores, los sentimientos que me diste. Es errneo para mis dos partes estar dividido de este modo. Fui un tonto al pensar que no era otra cosa que cifras. Necesito salir de aqu, y moverme hacia el otro lado. Te salvar, querido. No le tom mucho tiempo a Lo Park redactar un contrato por la mitad de lo que a Abby le haba quedado. En compensacin, Soft Death prometi transmitir informacin. Esa tarde una larga, poderosa seal de radio fue emitida en lnea recta desde una concavidad en la cima del Ed ificio Bertroy. La seal codifi caba determinado patrn de informacin digital, una hilera de bits armados a partir del software del ltimo Douglas Leckesh. La seal de radio er a invisible, pero si uste d hubiera observado el cielo cuando parti la emisin, hubiera podido ver un iridule: un breve remolino de luz con forma de arco iris. FIN

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HISTORIA DEL CINE CIBERPUNK. (Captulo 19) EDUARDO MANOSTIJERAS (Edward Scissorhands, 1990. Tim Burton) Fue durante el perodo en el que Tim Burton estaba trabajando en ese anrquico homenaje a la imaginacin que fue su Bitelchus (Beetlejuice, 1988) cuando contact con la escritora Caroline Thompson para que escribiese el guin de Eduardo Manostijeras a partir de sus indicaciones. Burton explica en el siguiente fragmento (extrado del libro Tim Burton por Tim Burton, de Mark Salisbury) el origen de la historia: La verdad es que la idea me surgi por un dibujo que haba hecho haca mucho tiempo. Slo era una imagen que me gustaba. Me vino inconscientemente y estaba ligada a un personaje que quiere tocar y no puede, que es creativo y destructivo a la vez: esa clase de contradicciones puede crear una clase de ambivalencia. Estaba muy ligada a una sensacin. La manifestacin de esa imagen se hizo realidad y probablemente lleg a la superficie cuando era un adolescente, porque es algo muy adolescente. Sin embargo, Eduardo Manostijeras no fue el siguiente proyecto de Burton como director, ya que la Warner Bros. le contrat para hacerse cargo de su largamente acariciada adaptacin de Batman (d., 1989). Burton no estuvo totalmente satisfecho del resultado final de la pelcula sobre el personaje de D. C. Comics, pues no la vea suficientemente cercana a su sensibilidad, pero el arrasador xito de taquilla del film le convirti en uno de los directores ms solicitados de Hollywood, situndole en una posicin de privilegio para elegir su siguiente proyecto. Desoyendo los consejos de la Warner, que le peda ya que se hiciese cargo de la secuela de Batman (algo que hara poco despus para poder quitarse la espina del primer film, entregando una obra tan inslita y oscura como Batman vuelve/Batman Returns, 1992), Burton se enfrasc en la realizacin de Eduardo manostijeras, pelcula

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que l mismo produjo junto a la antigua periodista Denise Di Novi, hecho (el de debutar como productor) que aument considerablemente su libertad de accin como artista. Sin embargo, el camino que llev a la pelcula a su materializacin no fue del todo sencillo. La Warner no estaba convencida de la viabilidad del proyecto, de modo que Burton busc otro estudio que se atreviese a financiarlo, encontrando finalmente a Fox, cuyo presidente por aquel entonces era Joe Roth. De esta manera Burton pudo verse por primera vez con el suficiente poder econmico y el suficiente control sobre el producto como para dar rienda suelta a sus ambiciones creativas, que si bien ya haban sido apuntadas con creces en sus pelculas y cortos anteriores, aqu alcanzarn su cima indiscutible, pues Eduardo Manostijeras es, tal vez, la pelcula ms radicalmente personal del director de obras de la talla de Ed Wood (d., 1994). La pelcula tiene una evidente estructura circular, como corresponde a muchos cuentos de hadas, ya que el film es una historia de ese tipo que una vieja anciana comienza y finaliza de contar a su nieta en el prlogo y el eplogo de la pelcula. El cuento narrado trata de explicar la aparicin de la nieve en el lugar donde vive la anciana, y nos traslada a un castillo donde moraba un viejo inventor que ideaba mquinas para hacer galletas. Un da decidi convertir a una de esas mquinas en un ser humano, y cre entonces a Edward. Pero el anciano falleci antes de poder terminar su invencin y Edward qued incompleto, con afiladas tijeras en lugar de manos. Edward ser recogido un buen da por una despistada vendedora de Avon que llama a la puerta de su castillo, y acepta irse a vivir con ella. Pero su adaptacin a la cotidianeidad de la urbanizacin donde reside la vendedora pasar por diversos altibajos y se desvelar como imposible. Burton pone toda la carne en el asador para esta pelcula, y combina de modo inmejorable su extraordinario talento visual y de creacin de atmsferas con el trasfondo de una historia que trata sobre la moral, o, mejor, sobre la moralidad comn contrapuesta a los sentimientos personales. Todo el film est respaldando un discurso sobre aspectos morales: Desde la secuencia en la que el viejo inventor trata de ensear a Edward cmo comportarse, al fundamental instante en el que la familia que ha adoptado a Edward trata de mostrarle cmo ha de actuar en el caso de encontrar en la calle una bolsa con dinero. De entre todas las opciones que le plantean, Edward reconoce que, si encontrase el tesoro, lo usara para comprar cosas a sus seres queridos, en lugar de entregarlo a la polica, algo que ejemplifica claramente ese choque entre una moral libre basada en apreciaciones autnomas (prcticamente nietzschiana) y una moralidad condicionada por lugares comunes y convenciones sociales. Por otro lado, las capacidades creativas de Edward tambin mostrarn su reverso: Sus tijeras, con las que corta los setos a los vecinos y el pelo a los perros (y tambin a los vecinos), servirn asimismo para destruir sus creaciones, e, incluso, para matar al tipo que ha hecho dao a aquello que l ama profundamente (un momento definitivo para comprender la carga moral o inmoral del film). Pero Burton violenta siempre el maniquesmo, pues si bien Edward asume su papel de monstruo malo, el director no nos muestra solitaria esta reaccin, sino que se esmera durante todo el film en que comprendamos y nos identifiquemos con las motivaciones de la misma.

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Edward es un personaje que no se gua, desde luego, por lo comnmente aceptado como bueno, sino por su intuicin. Su historia de amor imposible con Kim, la animadora hija de la vendedora, es sin duda una de las ms terriblemente dolorosas y conmovedoras que ha dado el cine, ya que el personaje demuestra que es capaz de sacrificar cualquier reconocimiento social, cualquier cosa, con tal de proteger a su amada, a quien valora de modo mucho ms profundo que su ordinario novio-guaperas-jugador-de-ftbol (la pelcula podra verse como una sublimacin de las teen movies, entrelazada con los mitos de Frankenstein...). Sin embargo, la intolerancia de muchos de los cotillas habitantes del cuadriculado y apastelado vecindario terminar forzando a Edward a huir de nuevo a las tinieblas de las que haba emergido y le apartar de su objeto de deseo, aunque no lograr destruir sus capacidades creativas de modo definitivo, y l podr seguir adelante con su arte (se dedicar a tallar el hielo, hecho que motiva que la nieve se precipite sobre todo el pueblo y que permite a Kim, ya anciana, saber que Edward sigue vivo). El pueblo acept a Edward de modo superficial, como una atraccin de feria, como algo raro con lo que romper el aburrimiento, pero, tras usarle y aprovecharse de l, se negarn a comprenderle y terminarn persiguindole en multitud (es muy elocuente el personaje que, despus de decirle a Edward que no deje que nadie le llame nunca invlido, termina refirindose a l como el monstruo...). El reconocimiento y la fama son algo efmero que no refleja sentimiento verdadero alguno, como queda claro finalmente. Todos los elementos del film estn perfectamente engrasados para lograr que broten las emociones en cada esquina de la pantalla. El reparto es de primer orden, y en l destacan Johnny Depp (un prodigio de expresividad casi sin hablar en todo el film) y Winona Ryder (interpretando ella aqu un personaje opuesto al de Bitelchus, y, segn parece, tambin muy alejado de su propio pasado personal), adems de los secundarios que componen el pueblecito, con la siempre excelente Dianne Wiest en cabeza, pasando por la alucinante y emotiva aparicin de Vincent Price, dolo de la infancia de Burton, como el viejo inventor. Y si a eso aadimos una magistral partitura de Danny Elfman, un inmejorable diseo de produccin y de efectos especiales puestos al servicio del talento visual de Burton (capaz de dejarnos imgenes para el recuerdo, especialmente las que muestran el interior del castillo y todos los cachivaches del inventor), obtenemos un film inolvidable, una obra maestra de gran belleza esttica y de enorme juego tico, un film profundo sobre el amor, sobre el deseo inalcanzable, sobre la creacin, que no excluye una abstracta carga de denuncia sociolgica sin descuidar el aspecto formal y emocional (de aqu podra aprender algo Ken Loach...).