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Qubit

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Material Information

Title:
Qubit
Physical Description:
Serial
Language:
English
Publisher:
Cubit
Place of Publication:
Havana, Cuba
Publication Date:
Frequency:
monthly
three times a year
regular

Subjects

Subjects / Keywords:
Science fiction, Latin American -- Periodicals   ( lcsh )
Science fiction -- History and criticism -- Periodicals   ( lcsh )
Science fiction -- Periodicals   ( lcsh )
Genre:
periodical   ( marcgt )
serial   ( sobekcm )

Record Information

Source Institution:
University of South Florida Library
Holding Location:
University of South Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
usfldc doi - Q01-00026-n26-2007-03
usfldc handle - q1.26
System ID:
SFS0024302:00026


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2 ndice: 1. En la Luna, ensayo sobre la ciencia ficcin en Chile. Omar Vega 2. Alter Ego. Hugo Correa. 3. El ro del mundo. Lus Saavedra 4. Entrevista: Paradojas y gneros literarios en el evangelio de Jorge Baradit. 5. Resea: Ygdrasil, de Jorge Baradit. 6. Sobre los Selknam. Jorge Baradit 7. La conquista mgica de Amrica. Jorge Baradit 8. Amor cibernauta. Diego Muoz Valenzuela 9. Historia del cine ciberpunk. Captulo 25. 1992. Alien 3, Freejack.

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3 EN LA LUNA, ENSAYO SOBRE LA CIENCIA FICCIN EN CHILE Por Omar Vega. En forma despectiva la gente se refiere al soador como a ese loco que est en la luna, olvidando que es l quien nos permite avistar otros mundos, en particular el futuro de la humanidad. En Chile no han faltado los soadores brillantes, que merecen ser conocidos, en particular aquellos que han cultivado a pulso el ingrato mercado de la ciencia-ficcin nacional. Hasta ahora nadie se ha hecho rico en est actividad, pero si han enriquecido nuestras vidas con sus fantasas geniales. Esta pgina es en honor a ellos, los abnegados creadores de la ciencia-ficcin chilena. Tambin sea un agradecimiento a los investigadores que han rescatado ste legado del olvido: Remi-Maure, Andrea Bell y el erudito de la ciencia-ficcin nacional Moiss Hassn. La ciencia-ficcin como gnero literario Como gnero literario la ciencia-ficcin es muy particular y de difcil definicin. Lo primero que podemos decir de ella es que es un rea de la fantasa. Pero la ciencia-ficcin se caracteriza, adems, por el apego a las leyes del mundo real en la forma descrita por la ciencia de la poca en que un autor escribe. A la mezcla de ciencia y fantasa se le denomina especulacin cientfica, que es la proyeccin de los conocimientos actuales a sus consecuencias futuras. Haciendo uso de esas definiciones, podemos aproximarnos a una definicin amplia de la ciencia ficcin describiendo el gnero como la interseccin entre la especulacin cientfica y la narrativa. Pero las cosas no son tan simples, y los casos excepcionales abundan. Por ello pareciera ser mejor una descripcin de las obras de ciencia-ficcin y de su estado actual, ms que el establecimiento de una definicin formal, la que ser transgredida de inmediato por nuevos autores. Desde el punto de vista de la tcnica literaria, la ciencia-ficcin est principalmente centrada en la narrativa, pero no exclusivamente en ella. Pues, adems del cuento y la novela existe poesa, teatro y ensayos que pertenecen al gnero. Sin buscar mucho encontramos que la obra de teatro RUR de Karel Kapek es considerada cumbre en la ciencia-ficcin del siglo XX. Los problemas de definicin se agudizan en los lmites entre la ciencia-ficcin y otros gneros, como el terror. La novela gtica Frankenstein, de Mary Shelley, es considerada la primera obra tanto de terror como de ciencia-ficcin. En el caso de H.P.Lovecraft, el maestro del terror del siglo XX, encontramos que en muchas de sus obras la causa final del terror son seres extraterrestres, o aparatos cientficos. Por ese motivo se le considera un autor cercano y muy influyente en la ciencia-ficcin moderna. Tampoco es posible restringir la ciencia-ficcin slo a la literatura, pues su presencia es clara en otras formas de arte. En el cine, por ejemplo, la ciencia-ficcin tiene una larga tradicin cuyos orgenes datan de la pelcula Le Voyage dans la Lune (1902) de George Mlis. Y si bien, muchas pelculas de ciencia-ficcin se saben obras menores, incluso ridculas, existe un film que es considerado, por los expertos, como una de las mejores pelculas nunca filmadas. Se trata de 2001: Odisea en el Espacio (1968), del director Stanley Kubrick. Si ampliamos la definicin de cine para que incluya tambin las series de televisin, encontraremos algunos casos notables, como es la serie Viaje a las Estrellas, convertida en objeto de culto y en paradigma de la ciencia-ficcin popular. El comics y la animacin son dos reas donde la ciencia-ficcin ha sido trascendente. La especulacin cientfica desbocada es el origen de algunas de las temticas ms populares del gnero, como Superman,

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4 Btman y todos los superhroes, como tambin a series de detectives del estilo de Dick Tracy y aventureros espaciales como Buck Rogers y Flash Gordon. Es ms, se detecta una influencia cruzada entre comics, cine y literatura de ciencia ficcin, por lo que se puede afirmar que las tres son distintas expresiones de un mismo gnero. En resumen, la literatura de ciencia-ficcin es una especialidad dentro de un movimiento mayor que ha marcado el arte popular y masivo de los ltimos si glos. Quizs en beneficio de nuestra rea puede decirse que la obra literaria es el producto de la imaginacin de un hombre en solitario, del individuo, mientras que tanto el cine, y en menor medida las historietas, requieren para su realizacin de equipos de trabajo numerosos, de tecnologa, y de poder eco nmico. En la literatura sigue siendo el creador quien slo, enfrentado a la pgina en blanco, y disponiendo como capital slo de un puado de letras, se lanza a la audaz tarea de crear nuevos mundos. Evolucin de la ciencia-ficcin Las primeras manifestaciones de la ciencia-ficcin se confunden con el origen de la narrativa. Las tradiciones religiosas tienen abundantes relato s de sucesos extraordinarios. Sin ms, el Mahabarata hind describe platillos voladores y armas atmicas. En la literatura clsica occidental se pueden encontrar relatos de robots, de mquinas volantes y de viajes hacia sociedades extraordinarias, como tambin a Hefestos y a Ddalo, prototipos del cientfico de la ciencia-ficcin. Sin embargo, a pesar de estas incursiones literarias tempranas, el primer relato considerado en propiedad como el precursor del gnero es el del escritor sirio Luciano de Samosata, quien en el siglo II D.C. escribi Historias Verdaderas Un viaje imaginario a la Luna que incluye la descripcin de una raza y sociedad selenita, y que tiene incluso la desc ripcin de las primeras batallas espaciales de la historia. En el siglo XVII Johannes Kepler escribe su novela Somnium la cual narra la aventura de un hombre que llega a la Luna gracias a la ayuda de un demonio amistoso. Siendo Kepler uno de los fundadores de la fsica y astronoma modernas, su trabajo es una especulacin cientfica adornada por narrativa. En el siglo XVIII la literatura comienza a converger en el gnero de la ciencia-ficcin. Un ejemplo clsico es la tercera parte de la obra de Jonathan Swift, Los Viajes de Gulliver en la que se describe un centro de investigacin moderno y una computadora. De esa poca provienen tambin las primeras anticipaciones, las cuales son utopas que fijan las socied ades en el futuro en vez de en lugares distantes. La primera obra de anticipacin es la annima. Se trata de El reino de George VI, 1900-1925 (publicada en 1763), la que predice el cambio cientfico, la igualdad de la mujer y las guerras futuras. Ms influyente fue, sin embargo, la obra de Louis Sebstien Mercier, El Ao 2440 (publicada en 1771), la cual predice una sociedad republicana del futuro y que incluso lleg a las Amrica, particularmente a Chile. El siglo XIX tiene abundante literatura que se enmarca sin dudas en el gnero de la ciencia-ficcin. Entre los principales autores de la poca encontra mos a Mary Shelley, Edgard Allan Poe, Camille Flammarion, Julio Verne y H.G. Wells. Todos ellos extraordinarios y ampliamente conocidos. Se puede afirmar con certeza que la ciencia-ficci n se divide en dos perodos sepa rados por el siglo XIX. Antes se encuentran los precursores. Despus nos hallamo s con un gnero maduro que ha producido obras paradigmticas como los Viajes Extraordinarios de Julio Verne, primeras obras de la denominada ciencia-ficcin dura o, valga la redundancia, cien cia-ficcin cientfica. Adems, en esa poca se publican tambin los Romances Cientficos de H.G. Wells, que fundan el subgnero hoy conocido como Space Opera. Pero ms que ninguna otra obra, es Fran kenstein, de Mary Shelley, el hito oficial que marca el nacimiento de la ciencia-ficcin. El siglo XX trajo la masificacin de la ciencia -ficcin y el establecimien to de las pautas hoy consideradas clsicas. Quizs el fu ndador de la ciencia-ficcin modern a fue Hugo Gernsback. El creo el primer nombre para el gnero, scientification y le defini como el tipo de literatura de Verne, Wells y

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5 Poe. En sus palabras, la ciencia-ficcin es un romance encantador mezclado con hechos cientficos y una visin proftica . La obra de Gernsback, Ralph 124C 41+ calza perfectamente con esa definicin. En ella predice el mundo del futuro con tecnologa y proyectos extraordinarios. En su honor se establecieron los premios Hugo, quizs los ms importantes del gnero. Los autores de ciencia-ficcin del siglo XX son innum erables, pero los ms r econocidos son tres: Isaac Asimov, el ms prolifero; Arthur Clarke, el ms extraordinario desde el punto de vista tcnico, y Robert Heinlein, el ms completo y mejor desde el punto de vista literario. Desde fines del siglo XX y hasta el presente la ciencia-ficcin est sufrie ndo nuevos cambios. Los tirajes de las revistas y libros de ciencia-ficcin han bajado considerablemente, mientras el campo se ve amenazado por la fantasa tradicional que le est quitando terreno. Por otra parte, ha cesado el entusiasmo por el futuro tecnolgico de la humanidad. El peligro de la aniquilacin nuclear y los desastres ecolgicos han hecho que las nuevas generaciones desprecien la ciencia, y que consideren peligrosos tanto a los cientficos como a sus instituciones. Por otra parte, el desencanto con los planes de colonizacin del espacio ha hecho que la gente considere el futuro csmico como una utopa irrealizable. Es ms, la decadencia de las naciones occi dentales con respecto al Tercer Mundo, con Asia en particular, hace que el optimismo sea un bien escaso en los autores actuales. Por eso la literatura de cienci a-ficcin postmoderna est plagada de obras que describen futuros decadentes. Ejemplos tpicos de esos futuros sombros es la obra de Philip K. Dick Suean los robots con ovejas elctricas? -la que sirvi de base a la pelcula Blade Runnery la novela de William Gibson Neuromancer fundadora de esa corriente rebelde de la ciencia-ficcin llamada Cyberpunk. Se ha hablado de decadencia del gnero, y es posible que haya algo de verdad en eso. Sin embargo, es indudable es que est en crisis. Nuevos rumbos se vislumbran mientras la ciencia-ficcin se sigue debatiendo entre la calidad artstica y la calidad cien tfica de sus obras. Nadie sabe que deparar el futuro, lo que s es claro es que las obras de cienci a-ficcin reflejan las esperanzas de las personas de su poca. En tiempos de esperanza los futuros son brillantes, en tanto que en aquellos donde prima el desencanto los trabajos de ciencia-ficcin son tambin deprimentes. Rescatando la historia de la ciencia-ficcin chilena La literatura chilena es conocida mundialmente graci as a sus extraordinarios poetas y narradores. La ciencia-ficcin chilena, sin embargo, es un patito feo escasamente conocido ms all de un pequeo grupo de persistentes cultores y leales lectores. Por eso no es extrao que en 1984 el investigador RemiMaure pionero de la investigacin del gnero en Chilepudiera afirmar impunemente que la cienciaficcin chilena haba nacido en 1959 y que haba muerto a mediados de los 70. En efecto, al contrario de la realidad del resto de la literatura, si buscamos en las libreras chilenas muy rara vez encontraremos libro alguno de ciencia-ficcin escrito por un autor nacional. Sin embargo, la realidad es que la ciencia-ficcin nacional existe y en gran cantidad. Se han detectado no menos de cien obras del gnero. Es ms, existe la sospecha fundada de que gran parte del material chileno de ciencia-ficcin todava no ha sido descubierto, encontrndose a la espera de los investigadores que la rescaten del olvido. A pesar de esto, no existe algo que pudiramos ll amar una escuela de ciencia-ficcin chilena, sino ms bien obras escritas por chilenos siguiendo las corrientes internacionales. Este no es un defecto propio de la ciencia-ficcin nacional, sino que es caracterstico de toda la cienci a-ficcin hispana. Lo cual no significa que nuestra ciencia-ficcin carezca de un color propio, proveniente principalmente de la literatura general, tal como la seleccin de protag onistas, escenarios y de leyendas propias de nuestro pas. El pasado de la ciencia-ficcin chilena esta cubierto de brumas. Con gran esfuerzo un grupo de investigadores ha rescatado algo de ese pasado. En particular, existe una idea relativamente clara de la produccin de novelas del gnero en el perodo que va desde fines del siglo XIX hasta el presente. Sin embargo el rescate de las obras est lejos de ser completa. Nada se sabe, por ejemplo, de los cuentos fantsticos del perodo colonial y hasta fines del siglo XIX. Se desconoce casi la totalidad del material

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6 publicado en diarios y revistas desd e los comienzos de la imprenta en Chile y hasta la primera mitad del siglo XX. Todo esto nos hace pensar que puede haber muchas obras, quizs decenas, escondidas en obscuros rincones de una biblioteca, a la espera de ser incorporadas a la bibliografa oficial. Existe la sospecha, por ejemplo, de que la primera novela de ciencia-ficcin chilena fue El espejo del futuro escrita por David Tillman y supuestamente publicada en 1876, probablemente en el Norte Chico. Sin embargo no hay evidencia adicional al respecto. La existencia de este libro sigue siendo un misterio. As como en ese caso, puede haber muchas ms obras importantes perdidas y sin clasificar. Es ms, es de temer que parte de ese material ya se haya perdido para siempre. Orgenes de la ciencia-ficcin chilena La primera obra de anticipacin que circul en nuestro pas fue El Ao 2440 de Mercier (1771), y lo sabemos por mera casualidad. De acuerdo al historiador Jos Toribio Medina, fue proscrita en Chile en el ao 1778 por decreto expreso del Rey de Espaa. En esa poca arribo la primera im prenta a Chile, avance que facilit la publicacin de obras nacionales. Solo en la dcada de los 40 del siglo XIX surgen las primeras novelas, de las cuales la ms notable, sin dudas, es Martn Rivas de Alberto Blest Gana. Est documentado que la influencia literaria, tanto de Europa como de Estados Unidos, se dejaba sentir en el mundo hispano, y en Chile en particular. En el rea de la cien cia-ficcin y fantasa, autores tales como Edgard Allan Poe, Camille Flammarion y Julio Verne eran conocidos en el crculo de escritores vanguardistas. Esta influencia da sus frutos cuando en 1870 aparece en Espa a la novela espacial Una Temporada en el ms bello de los planetas la que es seguida de cerca por la publicacin en 1875 de la primera novela latinoamericana de ciencia-ficcin, la argentina El maravilloso viaje del seor Nic Nac De acuerdo a todos los antecedentes que disp onemos, en esa poca la literatura chilena haca sus primeras incursiones en el gnero. Francisco Millares: Desde Jpiter En 1877 Francisco Millares publica la primera novela de ciencia-ficcin Chilena que est documentada. Ejemplares de la misma se encuentran en la Biblioteca Nacional y en otras bibliotecas importantes, por lo cual es posible acceder a ella. Francisco Millares fue un personaje muy intere sante de fines del siglo XIX. Nacido en Santa Cruz de Colchagua en 1837, fue ingeniero, artist a y escritor. Trabaj como geomensor para ferrocarriles, donde hizo su carrera. Fue pintor y fotgrafo, adems de comentarista poltico, para lo cual usaba el seudnimo de Saint Paul. Entre sus trabajos importantes se encuentra una obra sobre pintura, llamada Teora de los colores y el libro Locomocin Area (1889), que trata sobre aeronutica. En 1877 publica su fantasa Desde Jpiter la cual es una utopa cientfica que describe una sociedad aliengena que existe en el planeta giga nte. Carlos, el protagonista, es enviado a Jpiter por medio de hipnosis, y all descubre una sociedad tecnolgicamente avanzada que sirve para poner en evidencia las falencias del Chile de la poca. La novela no escatima elementos propios de la ciencia-ficcin cont empornea, tales como la descripcin de maravillas tcnicas como proyectores y telesc opios que permiten leer diarios de la tierra desde el mismo Jpiter. Los jovianos, adems, son capaces de volar y de atravesar las paredes. La novela Desde Jpiter fue conocida en su poc a, como lo atestiguan los ejemplares que todava se preservan en nuestras bibliotecas, sin embargo no dejo escuela. Tendra que pasar medio siglo hasta la siguiente novela de ciencia-ficcin nacional.

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7 Los pioneros de la literatura de ciencia-ficcin chilena A principios del siglo XX la literatura de ciencia-ficcin se expande en el mundo entero. La produccin nacional sigue esta tendencia, dividindose en subgneros: anticipaciones, las utopas, la opera espacial y otras. Anticipaciones pioneras La primera anticipacin chilena es la novela Tierra firme (1927) de Julio Assman (seudnimo R. O. Land). Se trata de una utopa ambientada en los aos 1950. En ella se describe un Chile regido por el colectivismo y la justicia social. Predice tanto la Reforma Agraria como las comunidades rurales de tipo hippie, y el advenimiento de una tecnologa ecolgica: incluyendo el reciclaje de diarios impres os con tintas orgnicas; el uso de vehculos no contaminantes, el uso de trenes elctricos, di rigibles y bicicletas, y prediciendo, de paso, el tren subterrneo. Otras anticipaciones importantes son: la nov ela Ovalle: 21 de Abril del ao 2031 (1933) del doctor David Perry, quien anticipa la vida de su pequeo pueblo un siglo hacia el futuro, donde los trabajadores poseen acciones de sus empresas y estn integrados a un sistema capitalista de tipo popular, y se practica una regulacin de precios con miras a evitar la especulacin; La prxima de Vicente Huidobr o (1893-1948), que trata de la fundacin de una colonia de intelectuales en Angola y de una guerra catastrfica que hunde el mundo occidental; Visin de un sueo milenario (1950) de Michel Doezis que describe una confederacin entre terrestres y selenitas. La novela cuenta la historia del primer viaje a la Luna hecha por los humanos, todos cuales son chilenos; y la stira Un ngel para Chile (1959) de Enrique Bunster, que muestra el brillante futuro del pas que se enriquece gracias al descubrimiento de la cura para la calvicie. Civilizaciones perdidas y utopas En 1924 Pedro Sienna, famoso actor y poeta, escribe una novela satrica con sabor a utopa llamada La caverna de los murcilagos. Se trata de una sabrosa e hilarante historia sobre una sociedad surrealista de murcilagos muy humanos. Demasiado semejantes a los chilenos de la poca para ser solo coincidencia. La primera novela sobre civiliz aciones perdidas de la literatura Chilena es Thimor (1932) de Manuel Astica Fuentes, la cual es la primera en tocar el tema de La Atlntida en realidad Lemuriala cual, junto con la leyenda equivalente de La Ciudad de los Csares, comprende un buen porcentaje de las novelas de ciencia-ficcin chilenas. Esta temtica ha sido recurrente en la ciencia-ficcin chilena. Algunas de las obras mas importantes son: La Atlntida pervertida (1934) y El mundo en ruinas (1935) de Luis Thayer, Pachi Pulai (1935) de Hugo Silva, La ciudad de los Csares (1936) de Manuel Rojas, En la ciudad de los Csares (1939) de Enrique Dlano, la antologa Leyenda de la ciudad perdida (1942) de Fernando Alegra, y la novela Kronios: la rebelin de los Atlntes (1954), de Diego Barros Ortiz; y la antologa p otica Campanario de la humanidad (1938) de Samuel Lillo. Space Opera En Estados Unidos, a consecuencia de la pro liferacin de literatura barata, o Pulp fiction, aparece el subgnero llamado Space Opera. En Chile los escritores comienzan tambin a escribir cuentos de ese tipo. Los pioneros son Alberto Edwards quien publicaba en Pacifico Magazine y Ernesto Silva Romn, su rival de Zig Zag. Alberto Edwards (bajo el seudnimo Miguel de Fuenzalida) escribe relatos fantsticos con detalles futuristas y utpicos, como el personaj e Julio Tllez, diputado de la Confederacin de Pacfico -supuesta superpotencia latinaquien usa aviones y barcos que rompen todos los

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8 rcord de velocidad. En el cuento El rbitro de Europa se describe un invento que permite la construccin de una gigantesca nave area que se vende al mejor postor a las potencias de la Primera Guerra Mundial. Estos fueron publicados desde 1913 a 1921 y se recopilaron en las colecciones de relatos Cuentos Fantsticos (1956) y Ramn Calvo (1960). El dueo de los astros (1929) de Ernesto Silv a Romn es una coleccin de siete cuentos de ciencia ficcin, previamente publicados en Zig-Z ag, que se caracterizan por la aventura. En ellos se muestran avances en ciencia y tecnologa, adems del dominio de fenmenos parapsicolgicos, en particular en el manejo de las ondas cerebrales. Las invenciones que se muestran en la serie incluyen: cmaras de televisin interplanetarias, campos de fuerza y giromviles. Este autor tiene a su haber dos novelas ms del gnero: El holands volador (1948), y Jristos (1957), especulacin histrica sobre Jesucristo. Jristos marca el inicio de un subgnero conocido como ciencia-ficcin reli giosa, la cual tiene numerosos exponentes en Chile. En este subgnero podramos incluir El Secreto del doctor Baloux (1936) de Juan Marn. La novela comienza con el descubrimiento de un naufragi o, y el fondo de la historia es una carta dejada por un mdico, quien afirma que el incon sciente sobrevive largamente a la muerte de la consciencia, y que puede convertirse en un gas mortal. Sobrenaturales Un tipo de obras frecuentes en la ciencia ficcin chilena son aquellas que estn en la frontera con la fantasa y lo sobrenatural. Es el caso de El caracol y la diosa (1950) de Enrique Araya, donde el protagonista huyendo de la cons cripcin para la Segunda Guerra Mundial es encerrado en una habitacin muy estrecha que le aprisiona inmvil. En ese estado su alma se desdobla del cuerpo y viaja tanto al pasado como al futuro, contactando un ser del ao 20912, con quien viaja en espritu a distintos tiempos y lugares. Aparte de esta obra, Enrique Araya public una antologa de cuentos llamada La tarjeta de Dios (1974). Los autores clsicos Desde 1959 hasta principios de los 70 la literatura de ciencia-ficcin chilena alcanza su madurez. En sta poca podemos encontrar a los autores considerados clsicos. Veamos a los ms conocidos. Hugo Correa El perodo se abre con la publicacin de Los al tsimos (1959) de Hugo Correa, la cual es considerada una obra cumbre del gnero en Chile. Trata de un terrcola que se encuentra accidentalmente con un mundo aliengena llamad o Cronn; mundo de 33.000 kilmetros de dimetro compuesto de ocho anillo s concntricos habitados por la cara convexa, y que se desplaza a la velocidad de la luz a travs del universo. En este mundo la gente es controlada permanentemente, las mujeres son estriles y la reproduccin es artificial. Todo es manejado por maestros superiores invisibles, pero cuya pr esencia se deja sentir. Se trata de una stira de los regmenes totalitarios y su deshumanizacin. Hugo Correa contina su carrera con Alguien mora en el viento (1959) que trata de la aventura de dos astronautas en los islotes vegetales de Venus, El que merodea en la lluvia (1961), acerca de una criatura extraterrestre que aparece en el campo chileno, la coleccin de cuentos Los tteres (1969), q ue es una coleccin de cuentos so bre robots de telepresencia (los tteres), El nido de las furias (1981) que transcurre en un pas latinoamericano imaginario. Otras novelas de Hugo Correa son O jos del Diablo (1972) y Donde acecha la serpiente (1988), adems de la coleccin de cuentos Cuando Pilatos se opuso (1981), que lleva el nombre del cuento principal. Hugo Correa es reconocido como el ms grande escritor de ciencia-ficcin de Chile. Sus libros han sido trasladados al Ingles, Francs, Alemn, Portugus, Sueco y otros lenguajes.

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9 Su trabajo ha publicado en diversos medios, tales como la prestigiosa revista Fantasy and Science Fiction, en la que Correa aparece en Abril de 1962 con su cuento The last element y en Julio de 1967 con Alter Ego. Antonio Montero (Antoine Montagne) Otro escritor importante es Antonio Montero, quien firmaba sus primeras obras como Antoine Montagne. Su primera novela fue Los superhomos (1963) que trata de un mundo posterior a una guerra nuclear donde aparecen 30 criminales co n poderes parapsicolgicos que tratan de imponer su reinado. Otras obras de Montero so n "Ac en el tiempo (1969), que trata del descubrimiento, en una cueva peruana, de una mquina que preserva el conocimiento de una raza aliengena desaparecida. Y No morir (1971), una coleccin de cuentos, entre los cuales destaca De regreso, que narra el descubrimient o de una replica de Pars en Jpiter; y Este abismo, que describe el viaje en solitario de un astronauta a travs del vaci intergalctico. Elena Aldunate Elena Aldunate es la primera y ms destacada escritora chilena de ciencia-ficcin, adems de ser, una de las ms prolficas de todos los aut ores del gnero en Chile. Su primer trabajo en el gnero es un cuento llamado Juana y la Ciberntica (1963). Luego viene su novela La bella durmiente (1976), que trata de una mujer que despierta en otro milenio, donde el mundo es mucho mejor que el del convulsionado siglo XX. Le siguen Anglica y el delfn (1976) que es la historia del encuentro entre una joven y un delfn inteligente, Del cosmos las quieren vrgenes (1977) que relata la llegada de maripo sas extraterrestres que provocan la aparicin de mutantes pacifistas, y la antologa de cuen tos llamada El seor de las mariposas (1967). Elena Aldunate tambin a tocado temas fuera de la ciencia-ficcin, como su novela El molino y la sangre (1991), que una historia de fantasmas, y la serie juvenil "Ur". Otros autores del perodo Aquellos (1962) de Osvaldo Moreno es una coleccin de cuentos de ciencia-ficcin que critica la deshumanizacin de la sociedad. El cu ento ms largo, que da nombre a la obra, trata de los ltimos cinco humanos en un mundo cada vez ms robotizado. El ngel torpe (1963) de Raimundo Chaigneau es una coleccin de cuentos de fantasa y ciencia ficcin. Destacan los cuentos la cuer da, que trata de una soga que cuelga desde el cielo al Altiplano, y El intruso que trata de la aparicin del Homo Mater. Nacido en Argentina, Armando Menedin vivi mucho tiempo en Chile. Se le recuerda por la calidad de su trabajo. Su corta historia Laura (1963) tiene el estilo de una crnica marciana potica escrita en prosa, en la que describe los canales subterrneos de Marte, sus minerales y sus mariposas gigantes. Pero su trabajo mayor es La crucifixin de los magos (1966), una obra detallista e irnica cuya trama transcurre en Fobos, el satlite de Marte. Se trata de un satlite penitenciario donde los prisioneros viven en estado salvaje y cuya atmsfera insalubre les conduce lentamente a la muerte. Entonces aparece un mago que conjura imgenes en espejos. Adems de estas obras, Menedin tiene una antologa de cuentos llamada Collage (1971), dentro de las cuales se incluye la ya mencionada Laura. En esa poca aparecen dos antologas de cuentos. La primera es Urnidas, Go home! (1966) de Ren Peri, que son historias irnicas y humorsticas, pero que la crtica las ha considerado superficiales. La segunda antologa es La Tierra Dormida (1969) de Ilda Cdiz vila, considerada ms interesante pues comprende cuentos de ciencia ficcin de estilo clsico, con extraterrestres, catstrofes planetaria s y satlites artificiales. Adems incluye Los seres de los andes, una historia de los sobrevivientes de la edad de hielo que se refugian en cuevas andinas.

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10 Maana hacia el ayer (1975) de John Bohr es una novela sobre transcurso del tiempo a la inversa. Julius Drive, el protagonista, es un hombre de 71 que rejuvenece y viaja atrs en el tiempo hasta que llega a 1910, donde recibe la revelacin de un habitante de Galas, el planeta ms poderoso de la galaxia, de que l es un elegido para revelarle el futuro a la humanidad. Esta idea ya haba sido planteada el cuento de Ida Cdiz Cuenta regresiva (1969), y tambin en el autor cubano Alejo Carpentier Viaje a la semilla. Bohr es tambin el autor de Chaplin est vivo (1978) Otras obras del perodo son Pasaje al fondo de la Tierra (1978) de Gustavo Fras que es un prembulo a la obra de Julio Verne, y la antologa El embajador del cosmos (1976) de Antonio Crdenas que la crtica considera slo regular. En sta misma poca la afamada escritora Is abel Allende trabajaba en la revista infantil Mampato, donde public quizs el nico cuento de ciencia-ficcin que ella ha escrito, llamado El hombre de plata (1969). Se trata del encu entro casual de un muchacho campesino con un extraterrestre, quien le ensea al muchacho su di sco volador, le hace un escner y le deja libre. Este es un cuento muy querido por sus lectores. Finalmente mencionaremos las recopilaciones del estudioso Andrs Rojas-Murphy llamas El mundo que no veremos (1974), y Antologa de cuentos chilenos de ciencia-ficcin (1988). De sta ltima, y entre otros cuentos precio sos, destacaremos al afamado escritor Augusto DHalmar que en su cuento Las antiparras del conspirador nos regala un viaje en el tiempo desde la colonia al mundo actual. Obras recientes (1980-2003) Si bien algunos de los escritores clsicos como Hugo Correa y Elena Aldunate, siguieron activos despus de la Edad de Oro, existen muchos otros que han publicado en esta etapa. Reconocemos que aqu hace falta un estudio ms detallado de las novelas y una clasificacin acabada. Entre las obras recientes podemos mencionar: El veredicto (1980) de Bernardo Weber que trata el tema convencional de la ciencia-ficci n: el juicio a la humanidad por parte de extraterrestres, los que toman como testigos y ju rados a los propios humanos; El dios de los hielos (1986) Carlos Ral Seplveda; El sobrev iviente (1989) de Edward Grove, novela de desastre planetario muy en el estilo del clsico de Wilson Tucker El Clamor del silencio, an cuando en este caso el final es mas auspicioso para el protagonista al terminar al menos con una pequea esperanza. Desde el exilio, varios chilenos han publicado sus obras en otros pases, y de los cuales conocemos a tres autores. De Ariel Dorfman podemos mencionar su novela La ltima cancin de Miguel Sendero (1982), la cual es una novela futurista que describe una dictadura asfixiante. De Eduardo Barredo, licenciado en Filosofa y Educacin, quin reside en Cuba desde 1974, conocemos las antologas El valle de los relmpagos (1985) y Encuentros paralelos, y la novela Los Muros del Silencio . Alberto Baeza Flores publico en Costa-Rica (1974) la que talvez sea la nica obra de teat ro de ciencia-ficcin de un chileno: Tres piezas de teatro hacia el maana. Finalmente Hctor Pi nochet, escritor y poeta, tiene a su haber la antologa El Hipdromo de Alicante (1989) publicada en Espaa. Juan Ricardo Muoz es un escritor de novela cort as, orientadas pblico juvenil. Ha publicado Fuegana: La verdadera historia de la Ciudad de los Csares (1985), Los Tanga Manus, o los hombres pjaros de Isla de Pascua (1993), y El Trauco, la Pincoya y las ciudades submarinas (1997). Diego Muoz en Flores para un cyborg (1997) es una novela de accin de marcado tono poltico cuyo protagonista es un androide humanizado. La descripcin que hace Muoz de la tecnologa es acabada y precisa, siendo un extrao rdinario ejemplo de la ciencia-ficcin dura: aquella que respeta la ciencia y la proyecta a la literatura.

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11 Daro Oses con 0: Chile en llamas (1998) demuestra que las anticipaciones siguen vivas. Oses predice un Chile donde el modelo liberal ha triunfado y todo se ha privatizado, incluyendo las fuerzas armadas. Chile se ha convertido en un desierto donde todo lo que poda explotarse ya lo ha sido, y donde la gente vi ve sumida en la contaminacin, la violencia y el desempleo, pero felices por la droga lega lizada y la pornografa tecnolgica. Entonces, durante un partido de ftbol, un evento trivial crece de manera descontrolada, sumiendo al pas en el caos absoluto. Finalmente, la investigadora Andrea Bell public en ingls la antologa de cuentos Cosmos Latinos (2003), que recopila lo mejor del gnero en el mundo hispano. En esa coleccin figuran tres cuentos chilenos: La estrella mu erta de Ernesto Silva Romn (1929), Cuando Pilatos se opuso (1971) de Hugo Correa y Exerin (2000) de Pablo Castro. Otras artes Moiss Hassn afirma que la primera obra de cien cia-ficcin chilena en historieta es "Viaje de la Tierra a Marte" de Juan Magre, la cual fue publicada "Don Fausto", N 11, del ao 1924 y en nmeros posteriores. Desde esos inicios la historieta chilena tiene una produccin vasta y variada, destacndose Themos Lobos, Mximo Carvajal y Lus Cerna, entre muchos dibujantes notables En los aos 60, por ejemplo, era posible encontrar revistas como Rocket, Robot, Rakatan y Capitn Jpiter (Lus Cerna), junto a muchas otras, las que tenan un nivel equivalente a la historieta norteamericana. Themo Lobos trabajo en series de ciencia-ficcin humorstica como Ferrilo y Nick Obre, y fue el principal creador de la serie Mampato, en la revista del mismo nombre (1969), basada en un personaje de Oscar Vega. Esta misma serie fue el origen del primer largometraje animado chileno: Mampato en Rapa Nui (Alejandro Rojas 2002). Alejandro Jodorowsky, conocido artista na cional, ha incursionado exitosamente como guionista en el campo de los libros de historietas producidos en Francia y publicados en Estados Unidos. Se considera que el libro Incal (2002) es el mejor de una serie de varios que tiene ya publicados. Revistas de ciencia-ficcin Las revistas de literatura de ciencia-ficcin han sido escasas. A mediados de los aos 60 se publican dos nmeros de la revista Espacio-Tiemp o enfocada en la literatura y con cuentos inditos de los autores clsicos nacionales. Aos despus, e influenciado por la revista espaola Nueva Dimensin un aficionado nacional, Julio Bravo Eichkoff publica, un primer fanzine de ciencia-ficcin llamado Sagitario el cual solo dura un par de nmeros en el ao 1972. Al ao siguiente lo vuelve a intentar con Aleph del que slo apareci un nico nmero. En 1986 aparece el fanzine de aficionados Nadir editado por Moiss Hassn, donde se public mucho material de autores nacionales, rescatando en muchos casos obras completamente olvidadas y desconocidas para los lectores, y adems sirvi de puente para una cierta internacionalizacin de los aficionados. Recientemente Luis Saavedra ha continuado con la publicacin de fanzines, e incursiono con el conocido e-zine fobos, descontinuado en el ao 2004. El nico e-zine chileno que todava existe es Tau Zero. Desafos pendientes de la ciencia-ficcin Chilena Hasta ahora no existen escritores profesionales de ciencia-ficcin en Chile. Quien ms se ha aproximado a ello es Hugo Correa, con una vasta produccin en el gnero. Para la mayora de los escritores la ciencia-ficcin es slo una actividad querida, pero poco rentable. Muchos de los escritores de ciencia-ficcin financian sus propias obras a sabiendas que es difcil recuperar las inversiones. A pesar de todo, los es critores chilenos insisten en publicar novelas del genero con una regularidad que promedia un par de libros al ao.

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12 Se detecta en la ciencia-ficcin chilena la falta de explotacin de una de las reas centrales del gnero: la ciencia-ficcin dura, la que tiene re lacin con la especulacin cientfica directa. Se nota la insistencia de la mayora de los autores de la incorporacin de elementos sobrenaturales en sus obras de ciencia-ficcin, incluyendo fantasma s, auras, percepcin extrasensorial, y otros fenmeno s fantsticos. Esto encasilla a la ciencia-ficcin chilena en un rea ms cercana a la fantasa que a la ciencia: en la llamada ciencia-ficcin blanda. El desafo a futuro es que los nuevos cultores sean capaces de explorar y conquistar tambin esas reas complejas y todava ignotas: la ciencia-ficcin dura y el techno-thriller. La ciencia-ficcin chilena se ha mantenido viva gracias al esfuerzo y entusiasmo de sus autores, y sin dudas, permanecer. Esperamos que en un futuro no muy lejano salga de su capullo y se lance a la conquista del cosmos. Referencias La parte central de este artculo resume brevemente la publicacin: Apuntes para una Historia de la Ciencia-Ficcin en Chile. Omar Vega y Moiss Hassn. Revista Nautilu s, Argentina. Primer semestre de 2005. Una historia de la ciencia-ficcin chilena en historieta se encuentra en: http://www.ergocomics.cl/pagina s/articulo.php?idele=19690709000029 Los principales documentos de la historia de ciencia-ficcin chilena son: (1) Remi-Maure. Science Fiction in Chile. Traducido por Lynette Stokes, Laird Stevens y RMP. Science Fiction Studies, Volume II, 1984. DePauw University, U.S.A. (2) Andrea Bell, Desde Jpiter: Chiles Earliest Science Fiction Novel. Science Fiction Studies. #66 = Volume 22, Part 2 = July 1995. DePauw University, U.S.A. (3) Preludio a la Edad de Oro: Ciencia Ficcin Chilena, 1900-1958. Andrea Bell y Moiss Hassn. Fanzine Fobos. Traduccin del trabaj o: Prelude to the Golden Age. Andrea Bell, Moiss Hassn. Science Fiction Studies. #75 = Volume 25, Part 2 = July 1998. DePauw University, U.S.A. (4) Introduccin a la literatura de ciencia ficcin en Chile. Moiss Hassn C. Alfa Eridiani. Ao II, Numero 7, Septiembre-Octubre 2003. En Internet El ao 2440: http://www.wzip.uakron.edu/hf rance/reviews/hanson.html Cdiz y los libros prohibidos: http://www.islabahia.com/Culturalia/VMira/elcomerciodellibro.htm Novelas de Vicente Huidobro: http://www.uchile.cl/facultades/filosofia/publicaciones/cyber/cyber14/tx32ssaldes.html Autor: Sergio Saldes Bez, U. Catlica del Cardenal Ral Silva Henrquez

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13 Bibliografa de libros y cuentos chilenos del siglo XIX: http://www.hum.gu.se/ibero/Let ras/Letras/Narrativa.html Iberoamerikanska institutet, Gteborg. Autores: Carlos Foresti, Eva Lfquis t, Alvaro Foresti, Mara Clara Medina Catlogo de Biblioteca Nacional de Chile: http://www.bncatalogo.cl/ Agradecimientos a: Andrea Bell, investigadora estadounidense, quien nos facilit material de estudio. Miguel ngel Fernndez investigador mexicano, por las referencias a la gua Lockhart y los datos sobre el libro Ao 2440 de Mercier. A la colaboracin de documentacin dada por Lus Saavedra de Fanzine Fobos y Jos Joaqun Ramos de Francisco de revista Alfa Eridiani. Y a Moiss Hassn, el ms destacado investigador de la ciencia-ficcin chilena. Omar Vega Santiago (1958), ingeniero en computacin y master en ciencias de la computacin (Canad), autor de cuentos de ciencia ficcin y artculos sobre el mismo tema, los cuales han sido publicados en revistas y pginas web especializadas. Destacan sus "Apuntes para una historia de la ciencia-ficcin en Chile" escrito junto a Moiss Hasson, para la revista Revista Nautilus (primer trimestre 2005).

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14 Alter Ego Hugo Correa -Seor: Aqu est su Alter Ego. Tenga la bondad de firmar el comprobante. Demetrio abri el estuche y retrocedi maravillado: all estaba l, los brazos pegados al cuerpo, en la ms completa desnudez e inmovilidad. Si la posicin erguida no fuese la menos apropiada para un durmiente, lo habra despertado; tan naturales parecan el color de la piel, las arrugas que empezaban a esbozarse alrededor de los ojos, los labios delgados y la despejada frente. El pelo liso, peinado cuidadosamente, como el de su doble humano. Cogi la caja de control y, guindose por el catlogo, puso en marcha al ttere. Caminaba con soltura y naturalidad, sin los movimientos grotescos que caracterizaban a los autmatas del pasado, como si poseyese huesos, msculos, nervios y los dems rganos de un ser natural. Demetrio lo hizo practicar los actos elementales: sentarse, vestirse, encender un cigarrillo, rascarse una oreja. Si los propietarios de los tteres quieren disfrutar de ellos deca el manual de instrucciones, necesitan estudiarse concienzudamente a s mismos, por lo menos en cuanto a su mmica, gestos, manera de andar, etc. Demetrio, ya perito en la conduccin de su doble, se coloc el casco introyectador. Por un instante sus ojos parpadearon en las tinieblas. Pero una vez abierto el interruptor ocular, recuper la vista: la sala de estar se presentaba tal como si la estuviese observando desde otro ngulo. Qu ocurrira? Sencillamente empezaba a ver por los ojos del ttere. Alter Ego, parado en el centro de la habitacin, vuelto hacia la entrada, pestaeaba con naturalidad: los instrumentos movan sus prpados sintticos cada vez que Demetrio lo haca. El hombre presion una tecla, y el sosia dio media vuelta: pudo verse a s mismo en el silln, cubierta la cabeza con la escafandra, los controles sobre las rodillas. Una vez abierto el canal auditivo, no le cupo duda que se haba trasladado al centro de la pieza: escuchaba los ruidos de la ciudad y los producidos por los cambios de postura en el asiento. Y el olfato. Cmo respirar a travs de un Alter Ego. Los odorfonos transmitan las sensaciones del aire aspirado desde otro lugar. Prob la voz de su duplicado: en cuanto Alter Ego abri la boca, Demetrio se escuch a s mismo hablndose desde el medio del cuarto: Cmo ests, Demetrio? Has nacido de nuevo. Verdad que te sientes como el pez al que se le ha cambiado el agua del acuario? Demetrio se escuch complacido. Hizo caminar a Alter Ego por la sala, lo condujo a una ventana y, asomado a ella, contempl la cuidad que fulga bajo un cielo ardiente, salpicado de helicpteros. Todo pareca ms bello que cuando lo miraba con sus propios ojos; ms azul y brillante el firmamento; de colores ms alegres y definidos los rascacielos. S: Alter Ego le mostraba la verdadera realidad de las cosas. Las sensaciones que el sosia le transmita del mundo lo embargaron de una sbita paz con la humanidad. Revivieron en su imaginacin las emociones de juventud, aquellas que los aos fueron esfumando hasta convertirlas en tenues imgenes, voluntaria o involuntariamente olvidadas. Pero ahora sentase posedo de un extrao valor para recordar. Poda mirar con serenidad su vida, rememorar sus

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15 pensamientos juveniles; cunto haba ambicionado; cmo poco a poco fue renunciando a lo que ms amaba para poder labrarse una situacin. Recuerdas cuando quisiste ser actor y represen tar al Emperador Jones? Cmo durante meses anduviste obsesionado con los monlogos del negro? Cmo le hacas el amor a Valentina, la chica que asista contigo a las clases de teatro, y que te estimulaba porque crea en ti? Alter Ego hablaba con una voz impostada, potente, y su mmica revelaba al hombre poseedor de una cierta experiencia teatral. Encendi un cigarrillo, aspir una bocanada de humo y la expuls en un delgado chorro. Se detuvo frente a un retrato donde l, Demetrio, en su escritorio de trabajo, rodeado de propaganda, carteles, panfletos, avisos, sonrea satisfecho. Nada de malo tiene vender dentfricos, menos cuando se trata de un buen producto, elaborado a conciencia, y que, despus de todo, cumple una func in social: ofrecer una dentadura blanca y un aliento perfumado. Aplicaste a tus actividades aquella respuesta dada por Jones a Smither: Acaso el hombre no es grande por las cosas grandes que dice..., siempre que se las haga creer a la gente? Cosa que lograste como vendedor. Pero lo malo fue que t nu nca creste en las cosas grandes que deca Demetrio, el exitoso vendedor. Alter Ego dio una larga chupada y contempl, a travs de la nubecilla azul, al hombre que descansaba en la poltrona, oculto el rostro bajo en introyectador Maravillas de la electrnica! Los papilfonos transmitan el sabor del humo y su leve temperatura. Fumar por control remoto... Qu gran ventaja para los hombres prcticos de ahora, que todo lo tratan de hacer sin comprometerse demasiado! Se experimentan las mismas sensaciones del fumador sin correr ninguno de sus riesgos. El principio hedonstico plenamente realizado. Alter Ego abri un antiguo armario, y se volvi hacia Demetrio con una sonrisa indefinible. Una pieza de museo, al igual que tantos hombres. No son, al fin y al cabo, la mayora de los hombres de hoy piezas de museo? Para empezar, son incapaces de realizarse a s mismos. Todos se quedan a medio camino. Y t no eres la excepcin: queras se r actor, pero terminaste vendiendo dentfricos: era ms provechoso. Abandonaste a Valentina porque era humilde, sin ambiciones. Tuviste amigos, verdaderos amigos, con los cuales se poda conver sar sobre muchas cosas intiles... Intiles? Tus nuevos conocidos solamente entienden el lenguaje econmico. Eso produce dinero?, te preguntan cuando, ingenuo, tratas de sacarlo s de su cmodo carril, mostrndol es tu mundo interior, donde las inquietudes comienzan a enmohecer con la fatal resignacin del metal corrodo por los xidos. Aprendiste, s, a hablar como ellos. No mejor que ellos! En ese mundo no existe la jerarqua. Alter Ego termin de fumar: apag el cigarrillo con un gesto teatral y, enfrentando a Demetrio, lo seal, acusador. -Y ahora, te servir tu doble mecnico para lo que no te atreves a hacer con tus propias manos? El ttere se qued inmvil, mirando el casco hermtico. Un denso silencio flotaba en la habitacin. Brillaron los ojos de cristal. Luego, lentamente, Alter Ego se volvi al estante, que an permaneca abierto. Su mirada se endureci. Sac una pistola. La examin con aire crtico y, avanzando hacia el hombre con curiosa solemnidad, como quien camina por el interior de un templo donde se lleva a cabo la consumacin de algn rito, le quit el seguro al arma. -El hombre es el supremo inventor. Ha creado esta s armas para matar hombres, y a los sosias, para juzgarse a s mismo. -Agreg secamente, al cabo de una brevsima pausa-: El ciclo se ha cerrado. Apunt cuidadosamente a l a inmvil figura del silln.

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16 EL RO DEL MUNDO Lus Saavedra La verdadera esencia de las cosas es una invencin del ser pensante o concipiente, sin la cual no sera ste capaz de representarse las cosas a s mismo. Nietzsche La miseria es el ro del mundo. Tom Waits El seor Vigo salta sobre las luces. Las abraza. Las consume. Parece que lo excita. No es que me importe mucho. Pero a veces me preocupa. La carne se le pone translcida. Entorna los ojos. La piel se le ampolla. Luego se pone agresivo. Sin embargo, no hace mucho dao. Solo provoca escndalo. Vocifera en la cara de la gente. El seor Vigo no tiene modales. La mayora lo ignora. Sobre todo Gustavo. Parece no verlo. Le digo que el seor Vigo le est hablando. l no lo ve. Le indico cuando est a sus pies. l no lo ve. En todo caso, no hay mucho que ver. Es tan pequeo. Al seor Vigo nunca le he entendido ni una palabra. Quiero que me conozcan. No mucho. Pero me gusta que la gente sepa cosas de m. De nosotros. S, tambin de Gustavo P. Yo soy Emil S. y somos un equipo. No hay mucha comunicacin pero lo somos. Llevamos muchos tiempos juntos. Hoy estamos de paseo. Me divierte ir de viaje. A Gustavo no. En realidad no le gusta nada. Hay veces que ni siquiera s si algo le molesta. Nunca habla ms de la cuenta. La mayor parte del tiempo tiene una mano sobre su corvo. Es lo nico que le interesa. Nadie puede tocarlo, slo l. Me confes que convenci a alguien para que le forjara la hoja. All en 1986. Por un par de Rolex. Los consigui con el mismo corvo. Tiene doble filo y uno de ellos es serrado. La cacha est hecha de anillos de plata alrededor del cabo. En el mango tiene una figura. Una calavera atravesada por un clavo. Tambin un nmero: 1879. A los peruanos les espanta. La enfunda en una pata de cabra y le agreg una lmina de metal blanco. En ella lleva doce marcas. Es un hermoso corvo historiado. Gustavo P. es un cuchillero fino, limpio. No acta hasta que tira la pualada certera. Si t fuiste una de las doce marcas ni siquiera lo notaste.

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17 Yo no me quedo atrs. Pero no soy hbil. Prefiero la accin rpida a la lucha directa. Antes tena una Rexio Standard calibre 14. Una cosa amenazante. Pero tena que recargarse mu y seguido. Me gustaba, pero era incmoda. Ya saben, no soy hbil. Prob con una Taurus PT-92 brasilea. Tambin con un clon de ella que hizo Famae para los milicos. La FN75 0. Ambas de segunda mano. Comenzaron a atascarse al ao. De modo que pens: para qu seguir usando su cedneos si siempre el original ser insuperable? Palabra del Seor. Hoy tengo una Beretta 92G Elite. Dos tonos de acero y 9 milmetros. Diez tiros que sirven para darle hasta los patos que vuelan encima. Se la compr a un viejo gendarme francs. Se cans de tenerla llenndose de hongos en la estantera. Como buen francs prefera la propia PA MAS G1. Yo no llevo una mano sobre ella. Me basta con sentir su peso en el costado izquierdo. A veces jugamos con Gustavo. El se or Vigo es el juego. Coloco unas latas a 10 metros. Les damos la espalda. El seor Vigo se esconde en una de ellas. Comienza el juego. Gustavo lanza su cuchillo. Yo uso la beretta. Casi siempre l es ms certero. Pero yo siempre adivino dnde est el seor Vigo. La lata sale despedida a tres metros. El seor Vigo cae cont ra los arbustos. Muere. El juego se acaba. Gustavo es un mal perdedor. Noto su ira congelada. Ambos remos para soltar la tensin. Gustavo siempre me pregunta por qu nos damos vuelta al principio del juego. No sabe nada de cmo funciona el mundo. Dije que nos bamos de fiesta? Bueno, no es una no rmal. No en lo absoluto. Si Gustavo supiese cmo le digo al negocio me mirara desde sus lentes oscuros. Reprochndomelo. Gustavo siempre tiene el pelo negro sucio. El rostro demacrado. Siempre tiene un olor como a azcar quemada pegada a la chaqueta. Nunca tiene un color de piel saludable. La apariencia es lo ms importante en este negocio. No lo sabr yo. Es como la imagen del mundo. Apariencias. Yo hoy me pus e los bototos de punta ferrada. As son ms cmodos y no te aplastan los dedos de los pies. Llevo una chaqueta liviana para el viaje. El viaje, s. Navego mucho buscando trabajo. Conoc a una chica en un grupo de conversacin. El sitio estaba lleno de putos con nombres ajenos. Todos escriban monlogos. Nadie se comunicaba. Como un manicomio donde todos tienen mquinas de escribir. Cada cual teclea ms rpido. Ms fuerte. Ms encerrado que el otro. La chica hablaba so bre ovnis y contactados. Pareca tener su propia audiencia. Contaba chismes interdim ensionales. Fbulas para crdulos. Yo la contact. Escrib que era muy cagn hablar de abducciones detrs de un teclado en casita. Ella no se enoj, los otros s. Me taparon a chuchadas, pero yo como si nada. Escrib que no haba nadie all arriba. A menos que fuera un ruso en una cpsula de dos por dos. Nuevamente los putos me mordieron como perros. Incluso vinieron de otras conversaciones a morderme. Escrib que la mejor forma de morirse en vida eran esas comunidades de mierda sobre marcianos. Me divert vi ndolos babear de rabia. Pero ella no. Ella se mantuvo al margen. Luego me dijo que formaba parte de un grupo que haca contactos reales. Ella es como una lder y todos escuchan cu ando habla. Su avatar deca Hele na31. Me re. Como en Internet. Con esas estpidas caritas. Emoticons=bobalicons. Me dijo que era verdad. Yo no pensaba creer en nada. Escribi enlaces hacia su trabajo. Tiene un sitio web de basura ovni. Artculos robados y mala redaccin. Tiene pginas donde foment a el contacto acampando en el interior. Cerca de la frontera con Argentina. Perfecto. Mir al seor Vigo. Asinti complacido. La cordillera es un escenario formidable. Toda la energa que habita all. Todas las apariencias que la moran. Le dije que no iba a creer si no vea nada. Ella dud. Me la imaginaba conversando con el seor Vigo. Preguntndole si yo era de fiar. El seor Vigo es un buen vendedor. Le dira que tengo los ojos verdes y el corazn tierno. No se movi nada en la pantalla durante un rato. Ningn perro monolog. Pero al fin cedi. Ella me invit para hoy. Dije OK. Hoy es aqu, al lado de Gustavo. Con el seor Vigo amando en el fuego. Ennegrecido. Esperando en la noche. Frente a una fogata pequea porque los "uflogos" no quieren contaminar el cielo con la luz. Tambin levantamos una tienda. Vinimos como a las siete de la tarde. En un furgn hecho chatarra. Despus en mulas que te aplastan lo s huevos. Lomos duros que te raspan las manos. Los "uflogos" son cuatro. Ella que se llama Helena. La otra se llama Ignacia. Uno se llama Alfonso. Otro, Eduardo. Estn radiantes, pura energa. Es el efect o de los lugares con horizonte. Desean ver signos. Quieren verlos aunque no los haya. Ninguno tiene vida, todos buscan. La bsqueda hacia arriba, como en la antigedad. Helena es bonita pero tonta. No entiende mis chistes. Cunto lo siento. Cont que somos fugitivos? No tanto. Gustavo sali legal. Pero yo me escap. Vagamos durante cinco meses. De escondite en escondite. Pe ro era imposible estar encerrados. No en cuartuchos sobre bares de desnudistas de mala muerte. Donde la msica suen a todo el da. Salimos a buscarnos la vida. Encontramos problemas. Gustavo no pudo evitar usar el corvo en un coreano de Patronato. Asuntos de plata. Yo us la beretta en un paco. Me hueveaba por saltarme una luz roja a las cinco de la maana. Asuntos de borrachos. Otra vez al anonimato. Nos anduvimos ocultando en poblaciones callampas. Haciendo como que ramos pobres Escondindonos entre la escori a blanca. Distribuimos marihuana prensada que nos pasaba una vieja. Luego seguimos con pasta base. Ahorramos bastante, pero era mal

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18 trabajo. Nos buscaban de ambos lados de la ley. Desaparecimos de nuevo. Somos de buscar otros horizontes. Vamos a cruzar la frontera por un paso cerca de aqu. Seguro que en Argentina la vida es ms fcil para nosotros. Somos un equipo. Estamos bien entrenados. Las provincias estn tan cagadas. Estn hasta el cuello de piqueteros y otros moscardones. Somos la solucin final. Es cuestin de sumar dos ms dos. No nos va a faltar trabajo como escuadrn. Gustavo dice que eso les gusta a los argentinos. Las soluciones fciles y que sean de otros. De donde lo habr sacado? Gustavo no sabe ni donde est Buenos Aires. Helena me gusta. Mira al cielo y muestra el cuello blanco. Me gusta su cuello. El seor Vigo desea subirse en sus hombros. Pero es tan diminuto. Salta sobre sus pantalones y resbala. Eso lo enfurece y me mira. Yo no lo atiendo. Muestra sus dientes enfurecido. Dos hileras agudas. Luego pasa un pulgar bajo su barbilla. De oreja a oreja. La sonrisa eterna, le dicen. Corre hasta donde est Gustavo y se sienta. Como es habitual, nadie le ha notado. Prefiero dedicar mi atencin a ella. Le hablo pero est ms interesada en tomar caf y mirar hacia arriba. Le explico que tuve formacin en astronoma, no, que consider ser astrnomo. Nombro de memoria algunas estrellas. Apunto a cualquier parte de la bveda. Pero no resulta. Me responde automticamente. Ve o a Gustavo y me doy cuenta que siempre estoy rodeado de gente automtica. Ignacia y Eduardo se llevan bien. Transmiten en la misma sintona. Intelectual y emocionalmente. Alfonso es fsico. O s ea, est loco. Le conversa a Gustavo. l no le responde. Me acerco. Debiera advertir le pero no lo hago. Le habla s obre reconocimiento de figuras por computacin. De mtodos de detecci n de movimiento. Gustavo solo mueve la cabeza, afirmando. Le sigue con la mirada. Alfonso nos muestra el monitor y lee el cielo. Su dedo se detiene en un punto que oscila. Quiere triangular una mierda. Tiene una corazonada. Busco a Helena, ella conversa. Pasa un minuto. El seor Vigo ha desaparecido. Al fin, Alfonso dice que hay movimiento en un sector del cielo. Todos se excitan. Trae ms equipo, algn medidor de distancias, qu s yo. La aguja salta como loca. Todos expectantes. Ignacia se pone blanca y toma la mano de Eduardo. A Gustavo le interesa un cuerno todo. Excepto el fsico. Noto su ob sesin, lo ha marcado. Helena me mira esperanzada. Yo le sigo el juego para ver si ahora s. Le digo que quizs termine creyendo al final de la noche. Me sonre. S, ahora s. Me anoto un punto. La llevo aparte de toda la locura. Le pido que me cuente cmo han llegado hasta aqu. Como ella ha llegado hasta a qu. Digo, sin tener hijos ni un ma rido como una mujer decente. No se lo digo, lo pienso. Lo arruinara. Me dice que ella es una contactada y casi me caigo de culo. Le digo que si es en serio y se pone seria. Trato de no caga rla y le pido que contine. Dice que cuando chica la raptaron. No una, no dos, tres veces. Le pregunto a qu edad y fu e a los catorce. Fue de noche. Me imagino a su viejo vestido de marciano. Vio una luz azul, intensa. Fue a la luz. No record nada hasta que tuvo veintiuno. Me pregunto cmo puede alguien vivir as. Con un secreto tan grande. Durante aos y aos. Apariencias. Antes era una chica silenciosa, aislada. Le molestaba que la tocaran. Sin novio, sin amigas. Un patito feo. Fue a un psiclogo, un vamp iro de la mente. Le hizo una regresin y vio marcianos. Le dijeron que eran smbolos. Helena no crey ninguna huev. Ahora tena algo en qu creer. Los marcianos eran pura paz, prometan amor. Er an gentiles como ngeles guardianes y no tenan tecnologa. Solo tocaban cristales y las cosas funcionaban solas. Me entretengo mirando al suelo y pensando cmo ser metrselo. Termina. Le digo que es una historia hermosa con mi voz hipntica. Se le llenan los ojos de lgrimas. La abrazo y le digo que si creo en algo esta noche va a ser en ella. Genio. Alfonso llama desde atrs. Nada, solo una falsa alar ma. Confirm que era una estacin espacial por un telfono satelital. La bsqueda sigue. El seor Vigo aparece a mi lado. De la nada. Me tir a de los pantalones. Quiere llevarme al fuego. Su obsesin por la autodestruccin me llena de dudas. Muestra sus dientes afilados a Helena. Trato que desaparezca. Esquiva mis patadas. Helena sigue mi mi rada y regresa a mi rostro. El seor Vigo ya no est. Le explico que cre ver algn ratn de campo. Se re. Me relajo. Helena me toma de la mano y pasamos cerca de la fogata. Gustavo no mira. Espera. Alfonso le da la espalda. Ajusta algn chisme. Vamos hasta donde Ignacia y Eduardo. Parecemos dos parejas que salen a comer juntas desde siempre. Le ofrezco cigarrillos a Eduardo, acepta. Ignacia mira a Helena y se sonren. Ignacia est un poco entrada en aos. Se le va el tren. l me pregunta qu hago para vivir. Le digo que soy contador, no, jefe de contabilidad. En una empresa de exportaciones, no, que exporta frutas a Estados Unidos. El ao pasado fui a Nueva York. Cerr un contrato por exportacin de durazno blanquillo. Las mujeres escuchan educadamente, pero el hombre duda. "How was the weather by there?" me dice Eduardo. Lo miro serenamente. Es un gordo de mierda con lentes culo de botella. Tiene un brazo alrededor de Ignacia. Es territorial. Se ve que es suya. Trato de ac ordarme de las pocas clases de ingls. No soy nada idiota, Eduardo. "Well, but a little cold", le respond o. Le sonro. Mueve la cabeza asintiendo, paso la prueba. Todos remos. Eduardo, hay una bala espe rando con tu nombre. Hablamos un rato de los proyectos que tienen cada uno. Helena quiere formar un grupo con personalidad jurdica. Ignacia quiere

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19 estudiar marcianologa en Espaa y el hombre dice que espera trabajar en un banco. En el hombro de Eduardo aparece el seor Vigo. Su dedo ndice apunta hacia la fogata. Por el rabillo del ojo veo a Gustavo levantarse. Est en visin de tnel. Mira hacia el fsico. Alf onso retrocede hacia el instrumental. Sus labios se mueven. Los de Gustavo se vuelven una lnea blanquecina. Eduardo sigue hablando de cmo termin el Magster de Informtica en la universidad. Es como un molesto ruido de fondo. No tengo intenciones de que nada se precipite. An no. Alterno la vista entre la cara del gordo y la escena ms all. Helena, Ignacia y Eduardo se llenan la boca de sueos tontos. Ancdotas de colegio. Sonro. Pero no me siento feliz. Gustavo se acerca y extiende la mano. La pone en el hombro de Alfonso. El fsico se da vuelta y la retira. No al canzo a escuchar nada con la chchara del gordo. Me disculpo y me voy. Me dirijo rpidamente hacia el par. No s que pasa por la mente de ambos. Conversan pero no los oigo. El fsico se ve un poco excitado. "Hola", les digo y Gustavo pierde la concentracin. Alfonso solo estaba perdiendo el tiempo explicndole cmo funcionaba el telfono satelital. Mi compaero intenta dar con mi mirada, pero no le dejo. "Ya basta de charada", me dice directamente. Alfonso lo toma como que est decep cionado de la noche. Le explica que no todas las noches hay funcin. Hay que esperar el momento. Es justo lo que pienso. Alfonso es inteligente. Intuitivo y amable. Quiere ensear. No s qu hace aqu. Gustavo se est volviendo un pesado. Tomo una decisin y afirmo con la cabeza. Helena est fumando y parloteando. La llevo aparte No hay problema. Los tortolitos quieren estar solos. Me pregunta cuando voy a volver a Nuev a York. "En septiembre", le digo automticamente. Quiere ir conmigo. Es la nia de pap. Tiene treinta y un aos y lo sigue siendo. Me pregunta cunta gente tengo a mi cargo. Qu tipo de auto tengo. Si donde vivo es mo. Detente. Le explico que a veces las cosas no son lo que parecen. Ap ariencias. Que existen los lobos y las ovejas. "Qu?" dice. La tomo tiernamente por los brazos. Cree que le voy a dar un beso y tiembla. Le digo que no tengo puta idea de contabilidad. Sigue esperando. Le cuento la verdad. Cuando termino est atnita. Miro hacia la fogata. Gustavo P. nos observa. Secretamente esperando por Alfonso. Helena mira a Gustavo y le cuento que l es un agente. Yo soy un agente. Somos un equipo, recuerdan? Somos de la CIA. Un proyecto negro de la divisin 15. Evitamos contactos no autorizados a nivel global con inteligencias extraterrestres. Ella tiene la boca abierta y luego lanza una carcajada. No, Helena. Esto es verdad. La administracin, no, la Administracin nos trabaj bi en. Durante quince aos. En misiones en Turqua y China. Ahora estamos en Chile, vigilando a los grupos contactistas. Solo unos cuantos tienen posibilidad de hacerlo. Entre ellos el tuyo. Por qu?, dices. Qu me importa, es mi trabajo. No deseo saber ms cosas. As es el mundo. Te rodean las apariencias. Liberarte de ellas es cortarte la cabeza. Acaso me pregunto por qu desaparece el seor Vi go? Le digo que es necesario mantener a la humanidad separada. Es primordial. No todos all afuera son ngeles. En realidad casi ninguno lo es. Slo nuestros aliados. Nos protegemos. Tenemos bombas PEM de corto alcance y alteradores de microondas para las comunicaciones. Erosionadores de memoria y GPS de seis satlites para la locacin. Un margen de 2 centmetros de error. En ltima instancia podemos llamar a los Aurora. Se encargan de alejar las naves. Ustedes son demasiado cndidos. La humanidad se ha vuelto un establo de vacas. Los ltimos veinte aos la Tierra solo ha co nocido la comodidad. Autos lujosos. Playas y noches blancas. El dolor se guarda bajo la alfombra. Y el miedo en el botiqun del bao. Hoy todo es solucin incolora. Creen que el carrusel de Darwin se acab. Creen en la paz universal y firmaran alegres sus propias sentencias. Debilidad pura. Solo nosotros hemos conservado el instinto de supervivencia. Y cada vez somos menos. Esta noche no habr fiesta, Helena. Saco la beretta y la encaono. Se la pongo en un pecho. Ahora soy yo quien sonre. Gustavo mira la escena desde la fogata, cerca de Alfonso. Sigue esperando. Helena sigue sin creerme, pero ahora est asustada. Ignacia y Eduardo an no han captado nada. Hacen planes para el futuro. El futuro no existe. Le vuelvo a explicar la situacin. Me pide una credencial, es tan cndida. La Compaa no funciona de manera tan obvia. Para el mundo nosotros estamos muertos. Presiono la beretta ms c ontra su cuerpo, donde est su pezn. Suavidad. Ojal fueran otras las circunstan cias. No me puedes creer, Helena? No es una cuestin de creerme. Crele a la pistola. Qu irnico. S puedes creer en los putos extrate rrestres que te lo metieron cuando pendeja. An necesitas una prueba, qu tal un certific ado? Entonces, slo mira a Gustavo. Vamos, haz tu show. Ya no ms apariencias. Gustavo se alza. Se saca la chaqueta y los lentes. Saca la pata de cabra. Desenfunda. A la luz del fuego parece un chamn en pleno vuelo. La fuerza de los Andes saliendo por sus ojos. Esos ojos completamente negros. Emite un grito que retumba en las rocas. Todos miran asombrados. Alza el corvo. Brilla a la luz de la fogata. En dos zancadas alcanza a Alfonso. Jadean. Los dos caen. Luchan. Para Gustavo es rutina. Se para. Tiene a Alfonso agarrado del pelo. Lo vuelve hacia la luz. Gritan. El corvo le atraviesa la garganta de oreja a oreja. Un chorro salta. Un metro de sangre negra. Un cuchillero fino. Alfonso cae muerto. Di sparo dos veces al ciel o. Se acab el show.

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20 El seor Vigo se me aparece en los peores momentos. Me provoca un fuerte vrtigo. Gesticula pidiendo algo. Est alterado. No le entiendo nada. Le disparo pero se escabulle. Hijo de puta. Agarro a Helena de un brazo. Grito una advertencia a la pareja. Ello s no reaccionan. Vocifero para que se acerquen. La beretta los apunta. Nada de ideas tontas. Todos nos ju ntamos en la luz. Gustavo est sobre el charco negro de Alfonso. Se ocupa de sus asuntos. Todos evitan verlo. Ellas lloriquean de miedo. Repito todo por tercera vez. Ignacia y Eduardo me creen inmedi atamente. Helena me mira despreciativa entre las lgrimas. Qu hermosa es as. Les explico que er a necesario. Alguien conoca a Alfonso? T, Eduardo? Era retrado. Tena una vida muy reservada. Bueno, era un espa. Se infiltr para recabar informacin de nuestra cultura. Es necesario estar alertas. Las apariencias engaan. Nos van a pasar a buscar. Hay una versin del Aurora que es un transporte de tropas. Ya he dado las coordenadas en mi GPS. "No diremos nada" dice Eduardo. Estoy seguro. Pero no vamos a matarlos, Ignacia. No es necesaria ms sangre. Vamos a esperar. "Helena, sirve caf", digo. Helena ya no reacciona mucho. Lentamente se vuelve y saca el termo de una mochila. Saca jarros. Gustavo acaba y se dirige hacia m. Hay veces que no puedo mirarlo directamente. Tiene los labios rojos. Le digo que revise el instrumental del fsico. Se marcha. Mucho mejor. Miro la cara de Alfonso. Cenicienta y azul. La boca llena de rojo. La garganta ha dejado de borbotear. Pero el seor Vigo se ha encargado de extraerle hasta la ltima gota. Nadie ve al seor Vigo. Naturalmente. Le pongo un pao encima. Los muertos ya no me producen nada. Los vivos tampoco. Helena s. Me ofrece un jarro pero no acepto. Tengo que estar concentrado. Nadie bebe. Ordeno que beban. Los va a tranquilizar un poco. Gustavo regresa. Me dice que hay un detector de microondas. Apunta a Orin. Todos despiertan un poco. Vuelven a tener inters. Sigue hablando. Detecta movimiento contra el fondo estelar. Me dice que tal vez sean las Orinidas. Me habla en chino. Demasiadas explicaciones. Resume, Gustavo. "Hay un contacto en desarrollo" termina. Se va de nuevo a los instrumentos. Eduardo abre la boca. Helena parece ms angustiada que nunca. "No podemos permitirlo, en serio", digo. El transporte va a llegar antes y se acab. Reclaman. Intentan amenazar con la beretta a la vista. Eduardo escupe su odio antinorteamericano. Nos da lo mismo. El resultado siempre est de nuestra parte. Nada de lucha ideolgica. No ha y que replicar. Eduardo aumenta el tono de voz. Ignacia lo abraza ms fuerte, detenindolo. El gordo no puede aguantar su frustracin. Se parece al seor Vigo, babeando de rabia. Da ejemplos. Pana m, Baha de Cochinos, Guantnamo. Noriega, Saddam, bin Laden. El tipo es obvio. Pero no se tranquiliza. No puedo sonrer, me apesta. Helena interrumpe. Le pide que se calle. Es peor. La acusa de haberme trado. Que es una puta caliente. Son suficientes errore s. Le disparo en una pierna. Edua rdo cae, Ignacia alla. Helena me grita un "No" muy grande. Avanzo hacia l. Helena se me abalanza. Le pego con la cacha en la sien. Una fuera de juego. Ignacia se me tira. Es ms dif cil. Est muy gorda. La agarro con la mano libre la garganta. Hundo fuerte el pulgar en la mitad de la trquea. Es un movimiento muy efectivo. Se desliza por mi cuerpo hasta el suelo. Busca aire. Otra vez Helena. Me enfrenta. Tiene un corte en la ceja. No me da pelea, pero me mira rabiosa. Bella, bella. Le doy un gancho en el estmago con la mano en cua. Tambin se derrumba. Ahora estoy contigo, Eduardo. Te acuerdas de la bala? Quedan seis. Cul es la tuya? Gordo hijo de puta. Suda. Apunto en un ojo, luego al otro. Quiero ver qu agujero deja una 9 mm. "Basta!" escucho. Me doy vuelta. Gustavo en los instrumentos. A lo lejos veo luces. Miro a Eduardo. El seor Vigo est a su lado. Hace el gesto con el pu lgar de oreja a oreja. Le indico que no. Ya no hay tiempo. "Los dos a la tienda, ahora!", grito. Ignacia y Helena ayudan a Eduardo. Lo incorporan como pueden. Lo meten en la carpa. Helena sale. Cierro la carpa La llevo aparte. No me puedo aguantar. "Vai a violarme?", me dice. Es lo que quisieras, Helena. Pero no. Asuntos ms importantes. Yo no soy de la CIA. "Lo saba". No sabas nada. Ni una puta idea. Las luces se acercan. Envan autmatas de reconocimiento. No lo sabr yo. Que tambin vengo de arriba. As es, Helena. Nac muy lejos de aqu, bajo otro cielo. No tengo nombre ni lo necesito, no, mi nombre no se puede pronunciar. Gustavo ni siquiera est vivo. Es un automatismo. Mi sirviente. La galaxia est en guerra. No fsicamente. Es cultural. Nada de armadas ni ejrcitos. Solo bast a la sutileza del lenguaje. Nada ms que un desvo en las rutas estelares. Esta guerra es la ms sofisticad a que se puede luchar. Los planetas primitivos se disputan. Como ac, solo es un cambio de foco. Pe ro la escala nos ha obligado a poner reglas. Una guerra que dura milenios, no, eones solo puede generar un caos incontrolable. Est la Era Galctica, es como un gobierno de diferentes es pecies. Todas enemigas. La Era decide quien gana una batalla. La Tierra est en medio de dos civilizaciones. Una quiere dar regalos seductores. Quieren a la Tierra en la Era Galctica. Quieren aliados expl otables. Nosotros no podemos intervenir. No directamente. Pero reunimos pruebas. Buscamos avances tecnolgicos artificiales. Conceptos muy adelantados. Contactos. Llevamos mucho material y necesitamos ms. Cuando sea suficiente, levantaremos una acusacin al Tribunal. La Era Galctica dictar sentencia. Nosotros tendremos el tiempo de nuestra parte. No, Helena. No hay tiempo para preguntas. Hay que actuar. T eres la lder. Haz contacto. No es lo que

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21 soabas? Bien, tranquila. Cbrete la ceja con el gorro, hace fro. Gustavo ya retir el cuerpo de Alfonso. Debe haberlo tirado en un matorral. Acurdate, nada de tonteras. Aqu viene la avanzada. Tienes miedo? No lo tengas, es solo un show de luces. A ellos les encanta pavonearse. Mostrar la tecnologa. Hacernos sentir que no tenemos oport unidad. De alguna forma es efecti vo. Si eres terrestre tu nica salida es ser su aliado. La avanzada se va, se reporta. No desears que te lo cuente todo, verdad? Este es tu primer encuentr o real, Helena. Esta vez no son apariencias. No te lo pierdas. Esperemos un poco. Viene lo grande. Gustavo vuelve a mi lado. Somos tres. El seor Vigo aparece a mis pies. Me sonre maquiavlicamente. Cuatro. Dos en la carpa, cagados de miedo. "Ests listo?", le digo al robot. "Comienza a grabar" Me mira. Luego a Helena. Luego vuelve a su mutismo. Cinco minutos. Les gusta hacerse esperar. Aparece una bola de fuego. De la nada. Usando camuflaje. Es de da en un kilmetro alrededor. Un zumbido que muele hue sos. Odio cuando lo hacen. Todo el misterio y la parafernalia intil. Presentarse como dioses, ngeles salvadores. No como explotadores. La intensidad de la luz baja. Aparecen tres. Para occidente es la Trinidad. Largos, blancos, ojos amables. Un aura los rodea. Somos poderosos, quieren decir, vengan. Smbolos. Se acercan Helena se hunde en s misma, intimidada. La empujo para que vaya. No los reconoces? No son los mismos de tu niez? No tienes confianza? Triste. Les sonro. Me miran pero siguen avanzando. Tal vez se hayan olvidado de mi cara. Se fijan en Gustavo. Les sonre. Se detienen. De l se acuerdan perfectamente. El ms grande extiende un brazo delgado, apuntndolo. Luego extiende la palma de la mano hacia nosotros. Los tres emiten una nota alta como una sirena. Gustavo les muestra el corvo, libre ya de la sangre profana. Hay otra sangre ms preciosa con qu santificarlo. Hay cinco metros hasta ellos. Los atraviesa en dos segundos. Choca contra el vaco. Los otros dos seres co mienzan a huir. Lentamente. Se tienen mucha confianza. Gustavo lo intenta otra vez. Pero no logra pasar el escudo. Helena huye de m. Se pierde en la oscuridad. Maldigo. Me pongo de mal humor de nuevo. Apunto la beretta. Uno. La bala ni siquiera llega. Dos. La bala cae exnime a tres metros. Maldigo por segunda vez. Qu siempre debe ser diferente? El seor Vigo me indica un punto rojo sobre el p echo del ser. Parece una gema. Me tira del pantaln. Est excitado y muestra una sonrisa de dientes agudos. Balbucea. Su s palabras casi me suenan inteligibles. Suaves y amenazadoras. Incitadoras. Me hundo en las palabras y casi lo comprendo. Su poder se traspasa. La bala ya no es una bala. Y no tengo nada que perder. Tres. La pistola habla mi idioma. La bala destruye el aire. El ser se lleva una mano al pecho. La gema se ha roto. Brota una linfa rosada. Sin ningn campo de fuerza, est a nuestra merced. Se desploma cuando Gu stavo se le abalanza. Comienza lo suyo. Abre la boca. El ser tambin. De la boca de Gustavo surge un lquido rojo, espeso. Cae en la boca del ser. El corvo se hunde en medio del pecho. Apunto de nuevo ms all. Ya casi llegan a la esfera de fuego. Solo basta un tiro para que se desplome otro. Cuando cae uno el otro lo asiste. Tiempo suficiente para Gustavo. Estoy libre, soy el seor Vigo. Me doy vuelta. Veo la carpa abierta. Ignacia y Eduardo se van de la fiesta. No son los nicos. Con un sonido infernal, la esfera de fuego abandona la escena. Quedan solo los autmatas luminosos. Todos huyen como conejos. Primero los humanos. El ruido cubre las detonaciones. Ignacia cae con una mano en la espald a. Eduardo tambin cae. Es hora de cobrar. Corro extasiado, llego extasiado. Me siento desatado. Ignaci a est muerta. Le aplasto la cara con un patadn de hierro. Bototos santos. Bien por ella. Eduardo trata de ocultarse entre los matorrales. Se arrastra como un perro atropellado. Le miro entre las ramas. El rostro deformado por el miedo. Al fin lo has sacado del botiqun? Le caigo encima. "Qu tal, Eduardo", le gruo. Dnde estbamos? El gordo se mea. Es un cobarde del carajo. Me pega puetes con sus blan das manitos. Demasiada informtica. Es algo casi tragicmico. Qu ser ahora? Una muerte rpida. Lo lamento, hay otros asuntos. Lo inmovilizo y le digo que se calle. Shhhh. Coloco el can en la cuenca de su ojo. Eduardo, si supieras. Cuntos idiotas como t me he tropezado en esta vida? Cuntos que se creen dueos del mundo? Solo por que dominas una computadora? Deliras, gordo de mierda. Shhhh. Babea, se queja. Mi peso lo inmoviliza. "How was the weather by there?". Avergualo t mismo en el infierno. Shhhh. Disparo sobre el ojo. Deja de patalear al instante. Un flujo de lquido espe so sale del orificio. Nada ms. Eduardo, an muerto eres una decepcin. Voy por los seres, no, los mos. Los voy a matar a todos. Abandonarme en este planeta de tercera. Pens que la misin haba terminado. Dije ron que recin empezaba. Era para siempre. No los voy a perdonar. No saben lo difcil que fue. Aprender todo de nuevo. Gustavo ya se encarg de dos. Las vsceras afuera. Las bocas rojas. Los ojos bien abiertos. Est terminando con el segundo. El tercero es mo. Yo no tengo lquido rojo. Lo observo. Est en shock. Ausente. Parado como una marioneta. A pesar de toda la tecnologa. Al final son nada. Roa, no, ganado de ot ra galaxia. Sin sentido de la supervivencia o la astucia. Tomo su garganta y apri eto. Abre la boca obedientemente. Para ti hay nada. Nada. Muere sin ceremonia. Sin honra, lejos del hogar. Siento como el seor Vigo fluye de mis manos. El frgil cuello se quiebra. La boca abierta hasta el final. Como un v alo blanquecino del que se escapa el vapor. Sigo apretando. Mis dientes tambin estn apretados. Gustavo me toca el hombro. Lo rechazo, espera.

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22 Parpadeo y se lo dejo. Me ataca un vrtigo espectacular, tambaleo. Me alejo, las luces me siguen. Que vean todo. Queda un solo asunto. Qu negocio ms complicado. Veo un movimiento de matas. Helena. Yo tambin puedo moverme a la velocidad de la luz. Corre delante de m. Aterrorizada. Por qu no te fuiste? Volviste a rescatar a tus amigos? Demasiadas novelas. La alcanzo antes de la oscuridad total. Trastabilla y cae. Las luces vienen conmigo. Forcejeamos. La inmovilizo. Veo a travs de sus ojos. Grandes, aterrados. Dudo un segundo. Tengo un segundo vrtigo. Cierro los ojos. Veo un pulgar recorriendo la garganta de oreja a oreja. Agarro la beretta, le pego con la cacha. Su rostro desaparece entre el cabello. Se protege con las manos. Es intil, estoy lleno de adrenalina. Contino. La frialdad de dos tonos metlicos. Le hundo la nariz, los dientes saltan. La mandbula suena como gravilla. Los ojos se le ponen blancos. La cara gotea de rojo. Espumea y luego muere. Est hecho. Las luces lo observan todo. Lo registran todo. Helena desfigurada, mi rostro desfigurado. Apariencias. As es el mundo. Que vean de una buena vez. Vaco el cargador en una de ellas. Se deshace en chispas. Las dems no dudan un segundo. Se van. Se acab. Gustavo tiene a los seres amortajados. Envueltos para navidad. Las mulas se ponen nerviosas. Saben la preciosa carne que llevan. Gustavo ha hecho desaparecer a los uflogos y sus cosas. Encendi una pira. En medio de ella salta el seor Vigo. Autodestructivo, destructor. Simula morir, simula estar vivo, simula simplemente. No s cmo lo hace, pero es bueno hacindolo. Gustavo se ha vuelto a poner la chaqueta. Los lentes oscuros en su lugar. Helena queda en una zanja. Sin pantalones. "Te vuelves dbil", me dice. No le respondo. No soy dbil. Para hacer negocios hay que ser fuerte. Todo es negocio. Si hay un comprador, todo en el universo tiene precio. Sobre todo en este mundo. Donde todo es mundano, incluso lo ms excepcional. Miro las mortajas. Gustavo apaga la fogata. Las cenizas del seor Vigo ascienden en el aire. Hay una penumbra de amanecer. La beretta est pegajosa. La limpio con cuidado. Se llama Sandra. Ahora se llama Helena. Hasta una prxima vez. Tal vez me he vuelto dbil. Estoy cansado, volvamos a casa. Luis Saavedra V. naci en 1971 en Puente Alto, Santiago de Chile, y es ingeniero en informtica. Se ha destacado como editor del fanzine Fobos y de los tres libros que recogieron los relatos ganadores del concurso del fanzine, denominados Plsares. En Axxn public un cuento notable, "El payaso de porcelana" ( 140 ) y hace muy poco qued finalista del Domingo Santos, por lo que nos atrevemos a pensar que tal vez hayamos perdido un editor (por un tiempo, siempre se reincide cuando se es pecador) para ganar un escritor. Axxn 158 enero de 2006

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23 Paradojas y gneros literarios en el evangelio de Jorge Baradit Alabado por la crtica latinoamericana, el autor de Ygdrasil recuerda su infancia portea, habla de su proceso literario y exorciza demonios de su fantasiosa mente. Pudo haber sido 1976 o bien 1977. El nio Jorge Baradit se esconda bajo un estante de la Escuela Alemania, ah en Pedro Montt con Avenida Argentina, a escudriar la "Divina Comedia", de Dante. El resto de sus compaeros -"el rebao"haca Educacin Fsica, pero l se esmeraba en revolver las pginas y las horas bajo su mirada. Todo un bicho raro. "Vi el infierno de Dante en el patio de mi colegio. Los ejrcitos del Seor abrieron los cielos sobre el Cerro Barn y bajaron envueltos en estruendo hacia Chacabuco con Morris arrasando con el Almendral, salvando el Barrio Puerto porque la tumba de Prat es en realidad una aguja de acupuntura que se hunde 2 kilmetros bajo tierra manipulando el chakra del valle de Quintil", recuerda. Vaya. Escuchando a este "marciano" es posible concluir que sus pasos terminaran por encaminarlo hacia la literatura de ficcin. O de ciencia-ficcin, para ser ms precisos, un gnero en el que resiste incluirse. "El que quiere seguir creyendo en los gneros all l. Hoy los mundos se entrecruzan vertiginosamente. Sales de un gnero, entras a otro y las etiquetas slo sirven para definir las cosas, pero no son definiciones en s. Algo no es slo thrash, sino que es power thrash, hip hop y un poco meldico, casi progresivo". Pero quin diablos es Baradit?, se preguntar. Un porteo nacido en 1969, enamorado de su esposa ngela, formado en la UCV, diseador y comunicador, que de pronto de vio llevando la vida del

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24 escritor. Ms encima, la revista El Sbado lo sindic como uno de los 100 lderes jvenes del pas. Y an ms: "Ygdrasil", su novela debut, fue alabada por su crudeza narrativa y por tocar temas inditos en las letras nacionales, muy dados a criollismos y r ealismos exasperantes, casi, como bien criticaba Marcelo Novoa, el "recuperador" de la sci-fi made in Chile con su libro "Aos Luz...". Nacido en Valparaso. Cunto del Puerto hay en tu marca personal, en el background que llevas contigo? Valparaso es una ciudad que nunca fue fundada. El trazado perfecto que los espaoles trajeron desde Europa para fabricar sus ciudades, en Valpara so tom la forma de una aberracin topolgica. Valparaso crece como un tumor, se expande por las quebradas como colonizaciones virales. El ocano es un animal transparente que respira dormido detr s de las olas. Valparaso es lo ms parecido a Innsmouth que puedes encontrar. Quiz Chilo. Al igual que en la memoria, los rincones de Valparaso acumulan detritus en sus recovecos, hay callejones infartados y arquitectura con esquizofrenia. Nada funciona de modo normal. YGDRASIL pudo haber brotado en los cauces de la avenida Argentina sin problemas. Qu escritores fueron las primeras referencias de tu imaginario?Cules son tus influencias literarias actuales? Cuando tena 7 aos lea Mitologa Griega y Astronoma. La dimensin celeste me contamin desde antes, no tengo lquido cefalorraqudeo, tengo agua de mar, electrolito de batera. Altazor. Ahora como Artaud, como Burroughs, desayuno Pizarnik, aspiro Campbell, me inyecto Miguel Serrano, (la biblia es dolorosa osmosis). Swedenborg, Borges la perra Tzara, el tuberculoso de Praga, los sospechosos de siempre, los putos desgraciados que te hacen hacer estupideces, los rimbaud, los baudelaire, los Bataille, los arrastrados que huyeron y dejaron tanto damnificado aqu y all. Cmo escondes esa vocacin por lo fantstico, es e encantamiento que de nio cultivas por lo irreal, y entras a estudiar diseo (arquit ectura) en la UCV, una carrera tan "real"? Porque no quera que mi cerebro fuera un "brazo de tenista". Quera que mi dimensin interior hipertrofiada tuviera herramientas adecuadas para auscultar el mundo. Quera que mi traje de astronauta -mi EVA-, escuchara como corresponde, mirara como se debe, sintiera como dios manda. Y con la maravillosa irresponsabilidad de mis 17 aos entr a estudiar aquello para lo que no tena talento, de manera de completarme. Hablemos de Ygdrasil. Cmo surge esta idea de contar una novela tan bizarra como encantadora, con una asesina de fuerte histor ia personal, con canalla s como contraparte? Cunto hay de tus propias experiencias all? La idea no surge. No es una idea. Igual como he dich o otras veces, Ygdrasil se gest como se gestan las peritonitis. Toda la promiscuidad literaria, religiosa potica de la que haba sido capaz dej residuos como pepitas de uva en el apndice. Lleg un momento en que debi ser extirpado y presentado en sociedad como mi hijo, mi feto criado en el encfalo, sumergido en agua cida, parido con dolor como un gemelo criado dentro de su gemelo. Cmo lograste inocular en las editoriales (fin almente Ediciones B) el germen de la ciencia ficcin, tan "venido a menos" en las letras nacionales? Les dije algo obvio: "el mercado quiere fantasa (slo hay que mirar los grandes ttulos de cine, los Potter, anillos, roles y PS 2) y los escritores chileno s slo ofrecen literatura para literatos: fome, de temticas agotadas, costumbrismo", "oh, que incre ble!, dijeron. "un libro que se trata sobre una conversacin en un livin g, qu contemporneo". Chile, territorio tremendamente mgico. Chile con sus indgenas vivos. Chile, mitologa ricaCHILE NO TIENE LA LITERATURA FANTASTICA QUE SE MERE CE. Les tena la papa: La mejor obra de ciencia Ficcin escrita desde Amrica. DESDE Amr ica, tal cual. Algo que SOLO se podra haber

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25 escrito en Sudamrica. YGDRASIL es una obra que fue vista y reseada con tremendo entusiasmo por acadmicos de USA, por revistas espaolas y argent inas. Todos concuerdan en su condicin de obra nica "la respuesta a la pregunta si Latinoamrica puede producir una propuesta original para el mundo". Historias casi chamnicas -"cyberchamanismo dijeron por ahhered eras de la mitologa indgena latinoamericana; personaj es relacionados con la s estrellas y el pod er de la tecnologa. Cmo logras reconciliar aspectos tan dismiles, insp iraciones en una sola obra? Son parte de los mismo. La tecnologa es magia. Pu edes ver ms lejos, escuchar ms lejos, correr ms rpido. Lo que todos esos tems que mencionas tienen en comn es la mente humana. Dios y la penicilina se gestan de la misma materia. La unin entre tecnologa y religin, matemtica y trascendencia ha sido lo normal en la historia del hombre. La separacin que se produjo hace unos pocos siglos es un accidente pasajero. Kepler, cuando descub ri los principios de la mecnica astronmica, dio gracias a Dios por permitirle ver la manera como haca funcionar los cielos. Mi intencin siempre fue cruzar niveles de conocimiento distante para producir sinergia de naturaleza nueva. Cables cruzados, televisin en canal sin seal. Escuchar a ver si los muertos nos pueden hablar, a ver si la electricidad no es ms que un demonio canalizado. Qu lees hoy? Cul es tu "hermanamiento" con otros autores chilenos o extranjeros? Por ah mencionabas incluso a Jodorowsky como buena referencia... Hoy estoy leyendo "La tumba de las lucirnagas" (Akiyuki Nosaka). Una mano en mi hgado recordndome la miseria humana y "Prosa Completa", de Alejandra Pizarnik. Hermanamiento con autores chilenos? ninguno, gracias. Lo que hablaron los originales hace 500 aos, ok. El resto ha sido un enorme pie de pgina en espera del texto real que est por escribirse. Con autores extranjeros? Antonin Artaud el francs Roberto Matta, Hesodo, Va lmiki, Elicura Chiuailaf, el francs Huidobro + Trent Reznor + Tom Araya y Hayao Miyazaki. Shinja Tsukamoto, Takashi Miike, Jorge Luis Borges. Me gustara que mi prxima novela fuera un film dirigido por Takashi Miike, con guin de Pablo de Tarso, msica de Trent Reznor y Nitsch hacindole una vivisectoma a Jodorowsky. Como acto final abrindole el estmago, metiendo un gato vivo y cerrando la herida. Luego lo abandonamos en el mercado Cardonal a las 3 de la maana + invierno + temporal + un clavo enterrado en la frente, un alambre a la pata de un perro callejero Le pre ndemos fuego?marque opcin uno. Le pasamos una uzi? marque opcin dos. Marcelo Novoa hizo verdadera pa-ciencia ficcin con su antolog a, intentando vol ver a la memoria "fantsticos" historiadores de fantasa. Cul es el verdadero peso de la ciencia ficcin hoy en da? Existe como gnero? Es an referencia de "nerds" y habitantes del underground? El que quiere seguir creyendo en los gneros all l. Hoy los mundos se entr ecruzan vertiginosamente. Sales de un gnero, entras a otro y las etiquetas slo sirven para definir las cosas, pero no son definiciones en s. Algo no es slo thrash, sino que es power thrash, hip hop y un poco meldico, casi progresivo. Lo mo es Realismo Mgico 2.0: una machi escuch ando ipod, con una polera de AC/DC y conectada por la pituitaria a una red global sostenida por mdiums e ingenieros muertos intentando fabricar una antena en el ms all, para comunicarse con nosotros. Marcelo hizo la pega de todos. Construy la memoria en un trabajo espectacular. Compren Aos Luz es el esfuerzo de recuperacin ms honesto que he vi sto en los ltimos aos. Adems que se van a sorprender. Pablo Castro, Amira, Baradit. la revancha del gnero?

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26 Y la Angela Gonzlez, y la Sole Vliz, y Lucho Saavedra, y Gabriel Mrida y Sergio Meier, entre otros. Ninguna revancha, lo que otros no pudieron hacer no es nuestro te ma. Nos acercamos porque hace fro, pero no le veo cara gremial, eso es como viejo, no? Cmo se es escritor hoy en da? Qu se gana y a qu se renuncia con esto? No tengo idea qu es ser escritor hoy. Yo trabajo en comunicacin y diseo. Pero como alguien dijo, escribir es fcil: se abre uno una vena y se derram a sobre el cuaderno. Ajeno a esta imagen tan cursi, puedo decir que hacer (cualquier cosa) DEBE ser inn ovar, entendiendo esto ltimo como buscarse a s mismo tan profundo, tan hondo, que el resultado no puede sino ser diferente y propio. Para qu escribir lo que ya est escrito, para qu parecerse cuando se puede ser uno mismo. Hay que escribir desde uno mismo, desde el propio territorio, desde el propio tiempo. Lo hecho hecho est, hay que mirar hacia delante, ah donde no se ve nada. Escribo porque es entretenido, po rque tambin necesito orinar y come r, pero sin melodramatismos de poeta trasnochado. Escribir es como cag ar, una necesidad simple. Escribo en un blog bsquenme ah si quieren. Escribo dibujo, veo tele, cine y vo y al supermercado en Suecia con Irarrzaval. Ests preparando nuevo material para publicar? Si, con unos amigos; Pancho Ortega, Alvaro Bisama, Pablo Castro, Luis Saavedra, Gabriel Mrida, etc. estamos preparando una coleccin de cuentos de Literatura Fantstica. Adems estoy preparando mi segunda novela, que es la precuela de YGDRASIL. Se llama ATACAMA y espero terminarla el prximo ao. Es muy barroca, es una construccin compleja que tengo que resolver ingenieril y artsticamente casi en sueos. Aspira a ser un "Libro de las Revelaciones", un evangelio alucinatorio definitivo. Si Chile comenz con "La Araucana", quiero que termine con "ATACAMA", luego tendremos que llamarnos de otra manera. Cmo recibes el reconocimiento de la Revista El Sbado de El Mercurio, que te incluy dentro de los 100 lderes jvenes de Chile? Es divertido, inesperado, raro. Curioso que se fijen en un fabulador en un pas tan apegado a lo concreto y con tanto ingeniero de camisa Polo hablando de innovacin. El subttulo deca "Jvenes que estn cambiando Chile con sus ideas". Si es as, tengan miedo entonces, porque quiere decir que lo que se viene es tremendo. Dulces pesadillas a todos! Chile se va a hundir, mi amigo Gabo lo so y yo le creo.

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27 Resea: Ygdrasil de Jorge Baradit En un futuro incierto, aparece en el desierto de Sonora un traspuesto o humano con el alma desplazada, lo que confirma la existencia de una novedosa tecnologa revolucionaria. Mariana, una asesina chilena adicta al maz, es inmediatamente reclutada por fuerzas especiales del ejrcito mexicano para encabezar una peligrosa misin de espionaje industrial, un simple pen desechable en un complejo juego de poder. Acompaada del espritu de un soldado alemn muerto y un selknam procedente de otro plano astral, descubrirn una singularidad que est provocando graves trastornos en el orden csmico, al impedir el flujo natural de almas hacia dios. Pese a una portada que induce a pensar en un rutinario technothriller plagado de hackers y virus de alta tecnologa, nos encontramos ante una novela sorprendente e iconoclasta, que se asienta en la fusin de un cyberpunk de ambientacin mexicana, la esttica de la nueva carne de Cronenberg y el horror sangriento de Clive Barker, aderezado con elementos de imaginera religiosa catlica, esoterismo paranormal y colorismo autctono, todo ello conformando una especie de mstica tecnfilo-orgnica que hara la delicias del ilustrador HR Giger. Una visin tremendamente imaginativa y netamente latinoamericana, repleta de detalles descabellados, geniales, brutales y delirantemente surrealistas a la hora de describir un universo poblado de fuerzas sobrenaturales que intersectan con la realidad cotidiana gracias a la tecnologa de vanguardia. Chamanes, hackers, iluminados, mdiums, espritus y otras entidades psquicas participan de un singular campo de batalla en el que la vida carece de valor pues cada da aparecen nuevas formas de explotacin y barbarie, tan repugnantes como hipnticamente atractivas. Una esquizofrnica Babilonia que es capaz de engendrar personajes estereotipados como el comandante Ramrez o el administrador Alvarado, junto a otros dotados de una gran riqueza de matices como Mariana, autnticas incgnitas como el selknam o engendros como el Imbunche, un psicpata mesinico que se complace en organizar orgas de sangre. En esta jungla urbana ultratecnificada, donde las diferentes instancias de poder luchan por mantener su hegemona trazando planes sobre planes sobre planes, Mariana erige su protagonismo absoluto dado que est en el curso de los acontecimientos. Esta realidad catica ofrece su reflejo en la escritura de Baradit. El chileno muestra horrores y maravillas por igual -cuando no son la misma cosa-, perfilando imgenes de pesadilla en escenas trepidantes, empleando un lenguaje sucio dotado de abundante argot, metforas hbridas, modismos y giros idiomticos locales y lapidarios aforismos (1) Irracionalidad y alucinacin caminan de la mano, como juntos encontramos lo ms oscuro del alma humana y su esencia ms pura. As pues, ms all de la sencilla trama de investigacin, sera absurdo pretender encontrar una lgica al surtidor de imgenes caleidoscpicas con que Baradit inunda al lector; es mejor dejarse dominar por su equvoca sensibilidad, por una fantasmagrica belleza surgida del dolor. Al finalizar la novela al lector le embarga una desconcertante sensacin de abigarramiento, de exceso no exento de una cierta pirotecnia. La obra posee adems una capacidad inaudita para despertar pasiones viscerales (se ama o se odia, sin trmino medio), con una originalidad, riesgo y fuerza narrativa que eluden cualquier posible indiferencia; slo por ello merecera que los responsables de Ediciones B, que han editado la novela en exclusiva para el mercado latinoamericano, se plantearan su publicacin en Espaa. Baradit podra merecer la pena. Nuestro problema es que somos depredadores viviendo en manadas; la matanza interna es terrible Dios agoniza y el universo es algo lejanamente parecido a una mquina de suspensin vital.

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28 SOBRE LOS SELKNAM Por Jorge Baradit (documento de apoyo para construccin del personaje Selknam en Ygdrasil) Los Selknam son parte del sistema inmunolgico del cosmos. Cuando surge un desorden en las cosas, una infeccin que afecta sistemas planetarios u otra anomala, el Universo produce este anticuerpo especfico, esta enzima que cataliza procesos curativos limpios y reordena el devenir. Mientras hacen su camino sobre la tierra actan para configurar el justo futuro. Calculan un punto hacia adelante en el que deben converger ciertos eventos para sanar la arquitectura biolgica del tiempo. Pisan aqu y no all, cortan una hoja especfica en un arbusto especfico, curan a ese nio, dejan de respirar durante unos segundos, lideran una revolucin,cortan una hebra de cabello, escriben una frase en la arena. Usa esta misma tcnica en sus combates personales. Un combate Selknam comienza unos ocho aos antes del enfrentamiento en s. El Selknam modifica e interviene delicadamente ciertos insignificantes eventos que eventualmente influirn negativamente en su contrincante. As, cuando la vida finalmente los enfrenta, el oponente se encuentra disminuido, quebrado, ensombrecido. Entonces el Selknam se limita a introducirle una pequea estructura psquica, llamada llave fenrir, para abrir la puerta del demonio especfico que se ha ido incubando con las intervenciones del Selknam a lo largo de los ocho aos de batalla. Un sutil aroma, la imagen de una pluma, un color o el recuerdo de un rostro, bastarn para desatar un pasaje sictico de tremenda toxicidad que lo destruir. La imagen ms utilizada es un crculo rojo que emite un ladrido. Otra modalidad es introducir un recuerdo txico en estratos tempranos de la vida del contrincante, que modifique el sentido de su existencia. Se les llama cargas de profundidad. Tuerce la memoria en un gesto gil de kung fu astral y el ser cae asfixiado por un ataque masivo de angustia.

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29 Otro tipo de carga de profundidad es abrir la puerta negra de las neuronas y reflotar de golpe el recuerdo de todas las muertes de vidas pasadas. El modo de combate gesto le perm ite destruir vida orgnica al desplazar violentamente el espacio 1/2 de milmetro hacia la izquierda. Este gesto dislo ca enlaces moleculares y el organismo cae reducido a una mezcla de compuestos qumicos bsicos en estado lquido y gaseoso. El alma no llega a percatarse y se sostiene en nuestro plano por un momento, lo suficiente para darse cuenta y ver sus restos antes de disolverse contra la nada. La disciplina popularmente ms conocida es, por supuesto, la lucha con baphrana. Aunque los Selknam la consideran ante todo un tipo de ejercicio orator io, su espectacularidad la convierte en el principal distintivo de su casta. El Selknam canta un mantra, que incluye su nombre ve rdadero, y hace vibrar su columna vertebral en nota FA. Lentamente el baphrana comienza a manifestar se sobre su cabeza en la forma de una bola de luz. El Selknam dspliega matrices de clculo tridim ensionales en las capas de su mente y comienza a procesar millones de ecuaciones simultneamente, a tremenda velocidad, que orientan los vacos cunticos de billones de tomos. De pronto el ba phrana parece moverse, pero es en realidad la habilidad del Selknam doblando el espacio, pleg ndolo y curvndolo con belleza en torno suyo. Una peligrosa danza, que juega con las potencias primordiales de las cosas, compuesta de cantos, oraciones, complejos clculos matemticos, movimientos de brazos,dedos y boca en un baile de guerra que desplaza el baphrana en torno al Selknam. Es una suave cadencia trazando gestos alfabticos en el aire, generalmente haikus relatando hechos cotidianos. Los textos hablan sobre una flor, el atardecer o la nervadura de un ptalo de jazmn. El baphrana es un chakra externo que los Selknam desplazan a voluntad. Es una puerta del tamao de un puo que conecta con otros Universos. El baphr ana hace la sinapsis de este Universo con los Universos contiguos como partes de un megasistema pensante. Es altamente destructivo, la luz que emite es energ a residual del proceso de desintegracin de materia que se produce en sus bordes y su movimiento se conoce como esgrima con baphrana. Otra modalidad de esgrima es el rayo de luz. El Selknam refleja luz solar con un espejo diminuto y dirige el destello hacia el baphr ana que lo absorbe como un microagu jero negro. La maestra est en mover el baphrana y el destello al unsono, simulando un estilete de luz. Es de extrema dificultad y se cultiva para ejercitar el manejo diestro y con belleza de todas las habilidades espaciotemporales del Selknam. Tambin se conoce como la forma noble. El Klketen es la asamblea en la que estn permanentemente reunidos todos los Selknam que han sido y que sern, en un punto fuera del espacio. Los Selknam se mutilan partes del cuerpo en la me dida en que van siendo capaces de reemplazar sus funciones biolgicas con control espiritual, a travs de decenas de cantos, mantras en cdigo binario y clculos matemticos dirigidos simultneamente a la zonas vacas del organismo. Estos vacos en el sistema se cubren con paradojas de fe. Hay Sel knam en tal estado de gracia que son slo un sistema lmbico desplazndose a 80 cms. del suelo. Cuando se nos acaba el tiempo nos recogen desde el ci elo por el cordn de pl ata, cuando nos cortan caemos al infierno. (Frase impresa en el interior de la carcasa de 240 telfonos celulares Ericsonn LC-48, ao 1997)

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30 Gestacin de un Selknam Un Selknam se gesta cuando la fertilizacin se produce exactamente en un salto de tiempo (la dimensin-tiempo tiene un nanodefecto en la ecuacin que lo genera, sto produce espasmos de ajuste minsculos llamados no-momentos cada cierta cantidad de millones de aos). Es esta condicin de nacido fuera del tiempo la que lo obliga a sostene rse dentro de la realidad, y que eventualmente le permitir desarrollar la capacidad de modularla. (Texto apcrifo del mstico Matas Rodrguez incluido en la Summa NeoTeos, captulo 12, prrafo XXV). Cuando un Selknam nace, simultneamente nacen otro s 4 nios en puntos equidistantes a la manera de un mandala, llamados a equilibrar los acontecimientos. Las personas que nacen en un no-momento (o momento de muerte) deben desaparecer rpidamente de la existencia porque, al nacer en el punto de ajuste de la ecuacin que produce el tiempo, pueden convertirse en bolas de nieve, existencias cancergenas que infectan el normal desarrollo de la realidad, produciendo fenmenos de creciente incoherencia. Deben ser cortadas como el exceso de tela en la fabricacin de un traje. Los cuatro nios mueren en su lugar. A los 6 aos cae en un sueo profundo pero mant enindose en pie. Comi enza a desarrollar una yemacin desde la glndula pituitaria que crece idnti ca a l, suspendido al revs sobre la cabeza del durmiente, como en un espejo. Este clon carece de corteza cerebral y permanece en estado meditativo mientras le canta oraciones, historias, genealogas y emite frecuencias de sonido necesarias para su desarrollo. Le transmite, a travs de mantras en cdigo digital, la memoria de la estirpe y estmulos que impactan en neuronas especficas de la bveda y generan un mapa del estado del cielo en el momento del futuro cuando se deba producir la consolidacin. Mientras duerme se acumulan objetos y personas a su alrededor, se construyen villorrios y se erigen ermitas, cambia el clima, se generan variaciones en el idioma. 9 aos despus las condiciones estn dadas, su aura se expande y se contrae violentamente reduciendo y absorbiendo toda la materia orgnica a 3 kms. a la redonda. As respiran los Selknam y lo hacen 2 veces en su vida. La etapa de crislida concl uye con la primera eyaculacin. El selknam eyacula hacia adentro, se autofecunda. El orgasmo cataliza recuerdos dormidos, abre un agujero en la base de la nuca por donde puede entrar y salir a voluntad. De pronto sabe del viaje. Abre su abdomen y se extrae los r ganos vitales. En el espacio intr oduce una roca, una oracin tallada en un trozo de madera, sus propios ojos y un espejo (para cerrar la metfora). Luego se rellena con tierra del lugar, se introduce un animal vivo (el totem del Selknam) y se cose con alambre. Luego deber sostener sus sistemas vitales y al animal slo con su fuer za y control espiritual. Debe mantener comunicacin constante con cada zona de su cuerpo, susu rrarle a cada clula su trabajo, recitar simultneamente los 18 millones de mantras que lo sostendrn con vida. El viaje comienza sobre la dureza de una roca. El viaje lo llevar a encontrar un amigo que ser asesinado, deber yacer con una mujer y la perder. Participar en una guerra y liderar una revolucin sangrienta contra un linaje oscuro. Regresar cansado y destruido a la roca del punto de partida donde lo estar esperando l mismo. Luchar consigo mismo y morirn ambos. De la herida abierta saldr el animal ya hecho hombre, ese es el verdadero Selknam. El totem encarnado emergiendo de la crislida.

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31 Debe haber un Selknam cada cier ta distancia en el Universo. La frecuencia que emite la vibracin de sus almas los conecta a todos, generando as la mega-molcula que estructura el Cosmos. Entre todos, adems, forman el id eograma con el nombre de Dios; que es el gran canto, el ruido de fondo que se escucha tras las paredes del infinito, la nota SOL tras el misterio sacro de la electrnica. Los Selknam no tienen espalda, siempre se ven de frente. Los Selknam tienen un doble astral viviendo invertido bajo sus pies. Los Selknam son umbrales. Los Selknam tienen la apariencia de quien lo mira. Cuando le hablas a un Selknam te hablas a t mismo. Los Selknam no son dioses. Cada Selknam es una neurona sujeta por su axn astral a la mente del Selknam que contiene a este Universo. Reza su canto de existencia en una frecuencia tan amplia que atraviesa los 28 universos, y su longitud tan corta que sus cspides se tocan y se cu rvan penetrando en el futuro. Es adems el medio que tienen para sincronizar los actos de los 28 distintos yo que conforman su ser total en los distintos 28 universos. Deben coordinar coherentemente un mismo acto para 28 realidades distintas. El Selknam no es ms rpido, slo ocurre que es capaz de vivir 1/3 de segundo adelante en el tiempo (no es posible ir ms adelante, la realidad es un producto desecho de la actividad que se produce 1/3 de segundo adelante. La realidad es un delay de explosiones de vida inimaginables. Ms all de eso no hay nada). El Selknam es a veces la razn de existencia para todo un sistema de galaxias que ve en su nacimiento la flor de billones de aos de evolucin. Tambin, a veces, nacen por azar. La Tierra ha asesinado a 3 4 selknams. Ello nos hace tan despreciables que nadie se manchar las manos con nosotros en el Universo. Prefieren abandonarnos a nuestro propio infierno; devorndonos y matndonos dentro de este barco de locos que navega por la noche espesa del Cosmos. por Jorge Baradit

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32 LA CONQUISTA MAGICA DE AMERICA Jorge Baradit Perdido en un sucio y oscuro zagun entre los laberintos de la ciudad de Sevilla, hundido entre papeles y pergaminos reblandecidos por el asfixiante calor del verano, un cabalista llora abrazado a su pequeo escritorio de caoba. Interminables clculos tan intrincados como la propia ciudad han desembocado finalmente en una solucin que brilla ante sus ojos con la luz de todo un coro de ngeles: la fecha propicia para invadir Amrica esplende ante sus ojos limpia y perfecta bajo complejas series numricas borroneadas una y otra vez. Es el ao 1227; hay un largo camino que recorrer y mucho que preparar. La existencia de este nuevo mundo haba sido descubierta slo un par de siglos antes. La red de mediums que vigilaban el mundo conocido haban intuido presencias de un nuevo tipo de consciencia colonizando reas importantes del plano astral y dieron la alarma. Descubrieron que mecnicas desconocidas y poderosas levantaban estructuras ciclpeas entre los pliegues de la mente del planeta, como si otro continente emergiera con inusitado mpetu. De inmediato, un selecto equipo de videntes fue asesinado y enterrado en una lnea recta apuntando hacia las nuevas seales. Todos eran signo gminis, todos cargaban una roca de cobre en el estmago. Los mediums comenzaron a recibir las transmisiones de los videntes asesinados, haciendo puente casi de inmediato. Las seales eran difusas y afloraban como dbiles imgenes en blanco y negro, adhirindose llenas de esttica a las retinas de los mediums como recuerdos de infancia: un olor desconocido, el multicolor manto de una madre, la certeza en la existencia del Tamoanchn. Colores y animales extraos, edificios de piedra, escalinatas ensangrentadas brillando a travs de nieblas de incienso, plumas y piel oscura; otro zodaco cosido a la piel de la noche, cuchillos de obsidiana y brujos poderosos. Manipularon, influenciaron y tiraron de todas las redes y cuerdas invisibles que sostenan los imperios en su afn de alcanzar las nuevas tierras. Pero lo hicieron delicadamente, pacientemente. Invisibles. En una de las tres naves viajaba un representante de las logias oscuras. Amrica se estremeci cuando su planta toc las arenas del Caribe. Todos los chamanes del continente giraron los rostros hacia ese punto con el corazn encogido por una repentina angustia, como si una piedra negra hubiera cado sobre el lago tranquilo de la Amrica astral. Despus, vino la expedicin definitiva. No era oro lo que buscaban los que venan escondidos tras la marea de sfilis que avanzaba, como una tormenta de dientes hambrientos, a travs del Atlntico. Detrs de los ejrcitos y su ferretera, an detrs de la cruz y la hoguera, vena la verdadera peste. Magos, cabalistas, guardianes del grial, alquimistas y sus golems se arrastraban escondidos entre los arcabuces, regurgitando conjuros y venenos que clavaban como alfileres sobre la piel de la Pachamama. Ellos no buscaban el oro que rodaba por los ros, "el oro es paga de espadas e ignorantes". Su oro no era oro vulgar.

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33 La operacin de conquista y sus detalles eran antig uos. Antes de sus propio s nacimientos se haban previsto todos los detalles. Por eso, cuando el C onsejo de los pueblos Rojos intent reaccionar ya era demasiado tarde, la Conquista Mgica de Amri ca estallaba en sus rostros como una tempestad arrasando el continente, como un a coreografa mil veces ensayada y representada a la perfeccin. El nombre de Jehov fue un terremoto abrindose paso a travs del estmago del continente como el cuchillo de un carnicero. Nadie alcan z a invocar proteccin porque la daga castellana degollaba en la cuna el grito y cortaba las lenguas de los que saban las palabras adecuadas. Quem los signos de poder, destruy las mquinas para comunicarse con los dioses; aisl a los pueblos y les devor la memoria antes de arrojarlos como rebaos perdidos al desierto de la amnesia. Cuando se apagaron los incendios y el polvo de las masacres se hubo posado sobre las piedras, vino la cruz recogiendo el dolor de los hurfanos, encadenando las almas a su rosario de esqueletos. Amrica yaciendo herida de muerte, expuesta a los escalpelos del que vena detrs, el verdadero depredador mgico que se inclinaba sobre los campos de batalla desolados, hurgando en las entraas abiertas de los hijos del Sol, buscando sus augurios y su paga de cuervo. Buscando seales en los mapas que lea en los intestinos tiernos de la gente roja. Lo que haban descubierto en Europa bien vala cien operaciones de conquista como sta. Aos antes de zarpar, hundieron clavos de cobre a travs de los ojos de un vidente eslavo y luego de muchos intentos consiguieron penetrar en las ln eas de comunicaciones de los chamanes americanos. A travs de sus ojos pudieron escudriar cada centmet ro de las intrincadas construcciones rituales con que modulaban las portentosas fuerzas que emanaban de los pezones de esa nueva tierra. Asistieron al levantamiento de arquitecturas qu e continuaban hacia el plano astral en complejas urbanizaciones mentales. Vieron prodigiosas mquinas voladoras de piedra planeando a baja altura, operadas con gemas preciosas y mantras bellsimos. Vieron enormes pirmides de roca girando sobre su eje para calibrar la vibracin energtica de ciertos valles. Fueron testigos atnitos de portentos que no podan tener otra explicacin que una inusual fuente de poder radicada en el territorio. Penetraron sus redes de datos ms profundas, comieron los cerebros de cuatro nios no natos y vieron, a travs de los ojos de un sacerdote maya, el cdice ms santo de todos: el "viento naranja" escrito y primorosamente ilustrado ntegramente en el plano astral por generaciones y generaciones de brujos iniciados. Supieron de Ce acatl. Supieron de Kallfukura. Supieron cmo derrotarlos y arrebatarles la fuente de sus maravillas. Esa noche lloraron abrazados y mataron a todos sus hermanos que no merecan saber lo que ahora ellos saban. Reordenaron el calendario europeo y abrieron una vent ana de tiempo falsa, oculta a los ojos de dios, para que Hernn Corts desembarcara sus tropas en el Anhuac justo en el ao 1519, nmero 7, con una nica palabra murmurada en secreto de boca a odo: serpiente emplumada. Cuando Corts desembarc, subi a su caballo y un representante le indic la palabra con que deba nombrar el lugar para hacerlo seguro. Le recomend nunca desmontar antes de renombrar los lugares. De ah en adelante cada sitio conquistado era rpidamente renombrado con un "conjuro-llave", codificado tras un nombre cristiano, que anulaba la en erga opositora y encarcelaba entre las letras al numen protector del lugar. De esa manera avan zaban con seguridad por terrenos incapaces de defenderse. El rito de conquista avanzaba como una infeccin.

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34 Escondidos a la sombra de los ejrcitos, los representa ntes guiaban a los capitanes en el primer objetivo: bajar a travs de la cordillera de los Andes destruyendo un por uno los chakras de Amrica para debilitarla y nublar la visin de sus chamanes guer reros, los nicos capaces de oponerse al objetivo final, oculto all en el sur ms boscoso. Uno por uno cayeron los pueblos que resguardaban los puntos de poder de la madre tierra. Cada templo mayor era desmantelado cuidadosamente para exponer el "punto blando" y cegarlo con cantos y signos de oscuridad. Siempre se construa una iglesia encima, como llave ritual obstruyendo la respiracin del territorio. Los restos de las civilizaciones que florecan como hongos en torno a cada pun to energtico servan de carroa para la jaura de la Corona. Muje res y oro, nios y sangre para sus clices. Pero los representantes no buscaban oro vulgar. No todos los representantes saban cul era el real objetivo de la operacin de conquista. Slo los guardianes del grial conocan la verd ad y eran los encargados de "mantener secreto el secreto" hasta el momento indicado. Ningn representante apareca en registro alguno, ninguno recibi cargos o haciendas, nadie tena derecho a mirarlos o discurrir sobre sus oficios. Los que haban escuchado una sola palabra de boca de un representante, eran borrados del libro de la vida y sus huesos se convertan en polvo arrojado a algn desierto. La verdad no es para todos. La verdad no es para todos dijo el de la barba co lor fuego; cerr los ojos y el tercer congregado de la izquierda se desplom estrellando su rostro contra el suelo. Una profunda herida manaba sangre a borbotones desde la zona de la nuca, justo en el centro de un tatuaje ritual representando al ouroboros. La muerte vive a nuestras espaldas todo el tie mpo, esperando el moment o para sacarnos a vivir. El asiento peligroso murmur uno que deba sentarse de costado para no herir su pierna tullida. Alguien, en las sombras, limpi un cuchillo y tom el cadver por las pantorrillas para arrastrarlo hacia la oscuridad. Su camino conclua hoy continu el de la barba color fuego pero el nuestro contina. La obra es un bajel que cruza los siglos y hoy somos nosotros los que afirmamos su timn, aunque somos menos que el polvo entre sus tablas. Todos asintieron en silencio. Todos eran sobrehumanos. Ahora es el momento para escuchar la verdad dijo con voz queda, desprovista de toda solemnidad. Lucifer, despus de su derrota, fue arro jado hacia la materia con toda la violencia que la ira divina pudo descargar. Cay durante eones hasta alcanzar los fondos ms profundos del ocano de la eternidad: nuestro Universo. Cay de cabeza a travs de las rb itas celestes como un proyectil desconsolado. Cay hacia nuestra Tierra, atraves la atmsfera y el casco polar con un estruendo como de muchas aguas en gran disgusto, como muchos ejrcitos gritando el nombre de Yav al unsono. Ahora yace enterrado, encadenado a los abismos, crucificado de cabeza y lamido por el magma, aullando su dolor eterno de be lleza perdida y poder arrebatado.

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35 Al momento de encallar en nuestro mundo, la hermosa diadema que embelleca su frente cay a perderse en el instante mismo en que se abran las carnes de la madr e y "el que trae la luz" naca hacia adentro destrozado, hundido de regreso a la matriz. La piedra azul, Venus. se es el secreto ms secr eto que nos mueve en peregrinaje hasta estos yermos perdidos de toda misericordia concluy hundindose en el silencio. El silencio que todo lo rodeaba como incienso consagrando la revelacin. Maran atha murmur emocionado el ms joven. Maana morirn dos ms continu el de la barba color fuego; luego levantaremos el campamento y nos iremos en silencio. Es menester que este poblado sea destruido por los naturales, para que la matemtica de los eventos nos sea propicia. Talcahuano, Tralkawenu, el trueno del cielo. La piedra azul estaba alojada en el interior del crn eo de una machi que, en su juventud, se haba hecho arrancar los ojos para "poder ver". Haba cosido sus prpados con tendones de cndor y huemul, para que su visin corriera veloz entre los bosques de ar aucaria y volara alta sobre los lagos y volcanes de la Meli Witran Mapu. Ngenechn estaba con ella. Una noche, convertida en halcn, haba sobrevolado el campamento de esos extraos hombres de piel blanca como la muerte, los winka. Le haba dolido el olfato la hediondez que emanaba de esos cuerpos fajados en telas inmundas y tuvo que huir. La espant el olor de sus barbas manchadas de comida, la deslumbr el brillo de la luna adornando sables y yelmos. Hace mucho tiempo que los vena sin tiendo arrastrar sus metales sobre la piel de los valles. Haba escuchado llorar a la Pincoya y quejarse a los traukos cada vez que esos brujos blanquecinos como pollos sin cocer destruan un poco ms el corazn de la mamita que nos cuida. La machi Alerayn era ya muy anciana, a pesar de ello nunca se haba asomado a semejante negrura como aquella noche en que decidi espiar a travs de la pupila de un winka. Casi perdi la razn. Todo su paisaje de ros, montaas y helechos se hundi en un pozo espeso, giratorio, repleto de crceles oscuras, pestes, hogueras, cruces, clavos, espacios cerrados, ciudades hediondas a mierda y ltigos. "Su dios cuelga clavado de un tronco, como un trozo de carne para asar", su corazn le grit en la cara y la machi cay aturdida, rodando entre los matorrales. La machi Alerayn tuvo que mantener se despierta durante siete das y siete noches, recibiendo las penas de cientos de refugiados que arribaban cargados de desolacin a la tierra mapuche. Todos seguan el ltimo mandato del ya desaparecido Consejo de Ancianos de las razas rojas: Cada hijo de la mama tierra que sobreviva a la jaura blanca y pueda cargar una lanza, deber encaminar sus pasos hacia el sur para unirse contra la barbarie. El corazn de nuestra tierra corre peligro. Guerreros-guila del Anhuac, Mxico, mocetones quechuas, mujeres cocodrilo del Amazonas, jvenes shwar capaces de hacerse invisibles, chamanes jaguar del desierto de Atacama, soldados maya conocedores del combate en los sueos; hombres de piel roja medio muertos de hambre, en harapos, desfallecientes. La machi senta que el da de las lgrimas se acercaba y pidi consejo a las plantitas que hacen ver. Quem hierbas en torno a su rehue de canelo que se elevaba dos metros sobre el suelo y se hunda doscientos bajo tierra para enterrarse en la cabeza de la serpiente que podra perderlos si no era controlada de ese modo. El chamico (planta alucingena) habl con ella sobre los tiempos que vendran

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36 y la machi llor tanto que todas las vertientes de Tralco se amargaron para siempre llorando con ella. Gotas gruesas como la miel manaron desde las cuencas vacas de la ltima chamana capaz de hablar con las plantas de poder. El chamico le habl sobre la prdida de la memori a y la vergenza, sobre la necesidad de mantener oculto el corazn de Amrica hasta mejores tiempos, la Kallfukura, la piedra azu l. Le cont en voz baja, mirndola desde adentro, acerca de infinitas cruces que se clavaran en el continente siguiendo un exacto diagrama de acupuntura negra para debilitar la tierra y mantenerla adormecida, alimentando al vampiro que se solazar en su leche. Le especific la palabra que los mapuche debern pensar como proteccin cuando los retraten para el archivo de almas que usara n los gobernantes para su magia negra. Le rog que no capitularan en su defens a de la entrada a la ciudad bajo la cordillera. La anciana suspir, cansada y triste bajo su piel gruesa y oscura como corteza de araucaria. Madre machi! grit un joven guerrero que corra entre los rboles. La anciana dej de mirar a los ojos al chamico y la construccin cay hacia arriba como agua estallando contra el cielo. Todas las aves dejaron de cantar. Un escarabajo sali por el odo de la machi y sta recuper los colores y la definicin de su imagen. Gir la cabeza y murmur: Lleg el momento. No pens que demoraran tan poco en encontrarnos. Madre machi dijo el kona cayendo de rodillas, acezando. El comedor de Sanpedro se comunic con la red de vigilancia. El chamn de Curacautn dice que una bandada de tordos apareci sobre los campos del lonco y las aguas de todas las acequias se enturbiaron como la sangre. Asegura por su linaje que esto no es cosa de kalkus o wekufes. Lo s interrumpi; aydame a ponerme de pie y corre a decirle a nuestro lonko que haremos una rogativa. Pero, un nguillatn requiere preparativos demasiado lentos y... Nadie pregunt tu opinin, impertinente. Tenemos slo dos das, por eso te ped que corrieras insisti speramente. El kona hizo una grosera mueca de molestia frente a los ojos vacos de la vieja y salt entre la espesura separando enormes helechos y espantando una infinidad de aves de colores, que volaron hacia los rboles como frutos regresando a sus ganchos. No creas que no te vi, Leftraru! grit la anciana agitando su bastn en el aire. El nguillatn convoc a todos los loncos de la Meli Witran Mapu. Tambin llegaron brujos de la cordillera, antiguos pillanes y espritus de los volcanes, tambin vinieron clebres guerreros reencarnados en pumas, rboles o destellos de luz azul. La machi habl fuerte, tan fuerte que hasta el Sol se detuvo para escucharla. Comenz hablando sobre el doloroso llanto de la mama tierra. De cmo la cruz que el europeo clavara all en el norte la ancl para siempre al mapa y ya no fue libre nunca ms. Advirti que si la resist encia fracasaba, vagaran perdidos para siempre, ciegos y sordos tanteando el suelo como nios buscndose el alma entre las piedras. Insisti en la necesidad de mantener la fe y la espe ranza en el regreso de los verdaderos dioses blancos, que yacen dormidos en la ciudad bajo la cordillera. Record que el pueblo mapuche tiene la dignidad de "Guardianes de la Entrada" de esta ciudad y que no tienen otra alternativa que combatir hasta el final protegiendo la llave que abre las montaas. Llorando les confes que haban pasado ya dos lunas desde que escuch hablar por ltima vez, en susurros incoherentes, a la mama tierra y que desde entonces slo un gran vaco llenaba su mente y las montaas ya no le respondan. Les cuenta que teme lo peor. Los aliados mgicos se desvanecen de pena, las aves s lo cantan y el paisaje comienza a olvidar quin es.

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37 Informa que ya huele la marea infecta que se acerca por el horizonte, con sus corazones extraviados y la espada presta. Que no tardarn una noche en estar a la vista, que debern avanzar de inmediato para evitar que crucen el ro y contaminen el suelo de la Meli Witran Mapu con sus pies afilados y su violencia sin sentido. Los conmina a retenerlos con buenas y malas artes porque no son humanos. Les revela que hay un antiguo pacto con la oscuridad viviendo en sus corazones que los impulsa y los pierde. Ruega que no retrocedan porque la verdadera batalla es mgica, que hay unas nubes negras arrastrndose detrs de la jaura que no alcanza a distinguir. Les confiesa que necesitar tiempo, quizs unos cientos de aos, pero que confa en encontrar la manera de despertar a la mamita de nuevo. Luego del rito, cientos de konas avanzaron entre gritos de trueno encabezando los ejrcitos. Ms atrs caminaban, cansados pero decididos, los restos de las orgullosas castas guerreras de toda la Amrica roja, sus emblemas llenos de cicatrices en el cuerpo y en el alma, pero con la mirada de piedra an embelleciendo sus semblantes. Cientos de brujos montados en cndores obscurecieron el cielo a su paso. Abajo, traukos e invunches brotaban de la tierra para sumarse a la resistencia. Vino el alerce. Las piedras y los riachuelos se levantaron hombro con hombro contra el brujo europeo. Una cruz se clav en Loncoche. El continente entr en estado de coma. La machi ruega a viva voz, pero slo el eco le devuelve la plegaria. Jorge Baradit Morales naci en Valparaso, Chile, en 1970. Diseador grfico, omnvoro del cine y la literatura, gusta definirse como una variante especial de surrealista, realista del sur... Jorge obtuvo una Mencin Honrosa en el Concurso de Cuentos de Ciencia Ficcin organizado por el fanzine Fobos, en el ao 2003 y parece que finalmente podremos leer su largamente esperada novela, Ygdrasil editada por el sello Nova de Ediciones B. Axxn 154 Septiembre de 2005

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38 AMOR CIBERNAUTA DIEGO MUOZ VALENZUELA Se conocieron por la red. l era tartamudo y tena un rostro de neanderthal: cabeza gigantesca, frente abultada, ojos separados, redondos y rojos, dientes de conejo que sobresalan de una boca enorme y abierta, cuerpo endeble y barriga prominente. Ella estaba invlida del cuello hacia abajo y dictaba los mensajes al computador con una voz hermosa, pausada y clara que no pareca tener nada que ver con ella; tena el cuerpo de una mueca maltratada. Fue un amor a primer intercambio de mensajes: hablaron de la armona del universo y de los sufrimientos terrestres, de la necesidad del imperio de la belleza y de los abyectos afanes de los mercaderes de la guerra, de la abrumadora generosidad del espritu humano que contradice la miseria de unos pocos. Lean incrdulos las rplicas donde encontraban una mirada equivalente del mundo, no igual, similar aunque enriquecida por historias y percepciones diferentes. Durante meses evitaron hablar de s mismos, menos an de la posibilidad de encontrarse en un sitio real y no virtual. Un da l le envi la foto digitalizada de un galn. Ella le retribuy con la imagen de una bailarina. l le escribi encendidos versos de amor que ella ley embelesada. Ella le envi canciones con su propia voz, l llor de emocin al escuchar esa msica maravillosa. l le narraba con gracia su agitada vida social, burlndose agudamente de los mediocres. Ella le enviaba descripciones pormenorizadas de sus giras por el mundo con compaas famosas. Ninguno de los dos jams propuso encontrarse en el mundo real. Fue un amor verdadero, no virtual, como los que suelen acontecernos en ese lugar que llamamos realidad. (Este minicuento pertenece al libro ngeles y verdugos, Ed. Mosquito, Chile 2002.) Diego Muoz Valenzuela. Ha publicado los volmenes de cuentos Nada ha terminado (1984), Lugares secretos (1993), ngeles y verdugos (2002), Djalo ser (2003), y las novelas Todo el amor en sus ojos (1990, 1999) y Flores para un cyborg (1997, 2003). Distinguido en numerosos certmenes literarios, entre los cuales destaca el concurso de Mejores Obras Literarias del Consejo Nacional del Libro en dos oportunidades: en cuento publicado por Lugares Secretos en 1994 y en novela indita por Flores para un Cyborg en 1996. Ha compilado varias antologas del cuento chileno: Contando el cuento (1986), Andar con Cuentos (1992) y Cuentos en Dictadura (2003).

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39 HISTORIA DEL CINE CIBERPUNK. (Captulo 25) 1992, Alien 3, Freejack Alien 3, USA, 1992 Gnero: Ciencia Ficcin Terror Director / Autor: David Fincher Elenco: Sigourney Weaver, Charles Dance, Charles S. Dutton, Lance Henriksen. Sinopsis: Aparentemente la pesadilla haba terminado. La teniente Ripley venci definitivamente a los aliens, por lo que se gano un merecido sueo criognico para regresar a la tierra. Pero como los aliens ms bien parecen cucarachas, nuevamente vuelven a la carga y provocan que Ripley y sus amigos aterricen de emergencia en un planeta-prisin habitado por monjes criminales (?). Nuestra herona nuevamente tiene que pelear contra el monstruo con ayuda de los reos, aunque no tienen armas. La compaa Weyland Yutani se ha enterado de lo sucedido, por lo que rpidamente se dirige al planeta-prisin para atrapar a la mascota que siempre han querido, pero que nunca han capturado. Crtica: Qu pas aqu?. ALIEN el octavo pasajero y ALIENS el regreso son pelculas memorables, pero la tercera parte de sta historia es decepcionante. Si bien yo no quera que Alien 3 repitiera la frmula de balazos y accin, tampoco quera una pelcula con una historia simplona e intrascendente. Se nota que la hicieron al vapor. Quin tuvo la culpa? Los actores no, por que hicieron bien su trabajo, incluso algunos de ellos se lucieron interpretando a sus personajes (Clemens, Morse, Andrews y Aarn 85). Aunque H. R. Giger regres para redisear al monstruo en Alien 3, en los crditos no se le concedi tal reconocimiento, sino que ms bien se le acredita por el diseo original del Alien. Este fue el comienzo de una ria entre H.R. Giger y 20th Century Fox. Por otra parte, el compositor Ellioth Goldenthal tampoco tuvo la culpa, por que su msica es de lo mejor de la pelcula. Los defectos especiales de Alec Gillis y Tom Woodroof tambien participaron en el pecado, por que hay escenas donde inmediatamente se nota que el monstruo es una miniatura sobrepuesta en la imagen, y en ms de una ocasin es evidente que utilizaron pinturas para ahorrar dinero y no construir completamente un escenario. Pero, Y el director?. S, l es uno de los culpables, hay que crucificarlo!. Tal vez David Fincher sea un genio como director de videos musicales, y ahora muchos lo consideran un gran director de cine (yo no), pero en Alien 3 su trabajo es mediocre; en ocasiones parece que en lugar de una pelcula de terror, estas viendo un video-clip. Aunque a su favor, hay que aceptar lo siguiente: Los de la compaa son los principales responsables de esta decepcionante pelcula!, pero no los de Weyland Yutani, sino los de 20th Century Fox, ya que por estar exprimiendo la franquicia y entrometerse con el director (a quien no dejaron trabajar a gusto), se les ocurrieron ideas disparatadas como aquella donde el alien sale de un perro (que bueno que no se les ocurri que saliera de una vaca Imagnate un alien con ubre!, o de una gallina Un alien con alas, cacaraqueando y empollando sus huevos!). Otro monumento a la exageracin fue aquella escena donde el alien no muere guisado cuando le vacan plomo fundido!.

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40 Los trailers de Alien 3 fueron horribles: uno de ellos es prcticamente una copia del que se hizo para Alien (1979), pero con una actualizacin de textos mal elaborada. Otro trailer promocional comienza con una imagen que muestra a la bestia rugiendo en la cara de Ripley, y en ese momento se escucha una voz que dice: The bitch is back (y uno se pregunta: Cual de las dos es la bitch?) En fin, esta pelcula es el patito feo de la tetraloga, aunque con el transcurso del tiempo ha ganando aceptacin entre los fanticos de la serie. Freejack, sin identidad 1992 Ttulo original: Freejack Ao: 1992 Compaa: Morgan Creek Productions Director: Geoff Murphy Guin: Robert Sheckley, Steven Pressfield Actores: Emilio Estevez, Alex Furlong, Mick Jagger, Victor Vacendak, Rene Russo, Julie Redlund, Anthony Hopkins, McCandless, Jonathan Banks, Mark Michelette SINOPSIS Cazarrecompensas del futuro invaden el presente en busca de nuevos cuerpos para unos millonarios. Una pelcula futurista de mxima accin. Juato antes de estrellarse, el piloto de carreras Alex Furlong (Emilio Estvez) es evacuado de la cabina de su coche y transportado al futuro en el ao 2,009. Cuando recupera la conciencia se encuentra con una realidad que le resulta inquietante y conocida al mismo tiempo. Para Alex Furlong tan slo hace unas horas que la realidad tena sentido pero para el mundo han transcurrido 18 aos, y las cosas ya no son como un da fueron. Est muertoy luchando por su vida. Es un prfugo ("freejack"), un extrao en el ms extrao de los mundos y Vancendak (Mick Jagger), un implacable buscador ("bonejacker") puede conseguir una recompensa inimaginable si es capaz de entregarlo. La escasez de recursos econmicos no impidi al film de Geoff Murphy ofrecer un espectculo de ciencia-ficcin coherente y entretenido, adems de contar con un curioso reparto, encabezado por Emilio Estevez y Rene Russo, con Anthony Hopkins como villano y la participacin de Mick Jagger. La pelcula ofrece otro punto de vista sobre los viajes en el tiempo y desarrolla un argumento entretenido capaz de soportar la rutina en la que acaba convertido el espectculo de accin.


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