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Qubit

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Material Information

Title:
Qubit
Physical Description:
Serial
Language:
English
Publisher:
Cubit
Place of Publication:
Havana, Cuba
Publication Date:
Frequency:
monthly
three times a year
regular

Subjects

Subjects / Keywords:
Science fiction, Latin American -- Periodicals   ( lcsh )
Science fiction -- History and criticism -- Periodicals   ( lcsh )
Science fiction -- Periodicals   ( lcsh )
Genre:
periodical   ( marcgt )
serial   ( sobekcm )

Record Information

Source Institution:
University of South Florida Library
Holding Location:
University of South Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
usfldc doi - Q01-00030-n30-2008-01
usfldc handle - q1.30
System ID:
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049
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0 245
Qubit.
n No. 30 (January 2008)
260
[Havana, Cuba] :
b Cubit
January 2008
310
Monthly
650
Science fiction, Latin American
v Periodicals
Science fiction
x History and criticism
Periodicals
Science fiction
Periodicals
1 773
t Qubit.
4 856
u http://digital.lib.usf.edu/?q1.30



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2 ndice: 1. Ciencia ficcin boliviana. Miguel Esquirol Ros. 2. El Koan-testador. Greg Mercado 3. Cognitivo disidente. Nayra Corzn 4. La Bolivia deseada por sus jvenes escritores. Paraso o infierno: un pas soado desde los extremos. Rafael Archondo. 5. El delirio de Turing (fragmento novela) Edmundo Paz Soldn 6. La Biblia de Maltavos. Gary Daher Canedo 7. Resea. Ciberpunk made in Bolivia 8. Latinoamrica ao 2025 (fragmento novela) Fernando Aracena 9. Historia del cine ciberpunk. (1993) Alita, ngel de combate

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3 Ciencia-ficcin Boliviana Miguel Esquirol Ros El ttulo parecera que se contradice en s mismo. Cmo puede haber ciencia ficcin en un pas en que apenas tenemos ciencia?. Pero en Bolivia todo predispone para aceptar este gnero literario como algo propio: la mezcla de culturas precolombinas con ordenadores de ltima tecnologa, monolitos ancestrales y Boeing 747 que llevan a Bolivianos a pases que si parecen futuristas, cafs Internet al lado de qhatus de papa, centros de alta tecnologa ubicados en medio del altiplano. Las contradicciones que se pueden encontrar dentro de las fronteras del pas nos permiten creer que cualquier cosa es posible y la ciencia ficcin no es ms que eso. Pero a pesar de que tenemos un caldo de cultivo apropiado para una ciencia ficcin muy boliviana, muy nuestra, los libros que se han escrito sobre el tema son muy pocos y casi desconocidos, es por eso que antes que proponer empezar a escribir con nuevas palabras lo que puede pasar con Bolivia, es bueno ver lo que otros escritores han producido. Dos de las novelas ms antiguas que encuentro de ciencia ficcin en la biblioteca Portales (y su excelente coleccin de literatura Boliviana) son: Utopa 2487 de Werner Pless un alemn que radicaba en Bolivia y que a finales de los cuarenta ya escriba sobre el futuro y Vctima de los siglos de 1943 escrita por Alvaro Montenegro. Se escribieron ambas novelas, las primeras en su gnero en Bolivia, en un momento que Estados Unidos viva su edad de oro gracias a la revista "Amazing Stories". En Bolivia estas novelas no pasaban de experimentos. Pero resulta extrao comprobar como ambas novelas a pesar de contar historias diferentes se apoyan en el mismo mtodo para acceder al futuro. Una novela de ciencia ficcin normalmente habla de una tierra lejana con alta tecnologa y una cultura muy diferente a la actual, pero estos dos escritores tuvieron que buscarse una excusa para acceder a este mundo futuro como si no pudieran ubicarse directamente all para contar la historia. En Utopia 2487 el personaje es dormido para despertarse unos 500 aos en el futuro y descubrir que todo lo que conoca ha cambiado. Alvaro Montenegro en Victima de los siglos utiliza la excusa de una bomba atmica (cuando este tema era de rabiosa actualidad) y congela al protagonista gracias a un extrao gas y lo hace despertar 5000 aos en el futuro. All se encontrar con una ciudad futurista con poderes de telepata y dems sorpresas. Ambos viajeros en el tiempo, como ya lo hiciera H. G. Wells, se dedican a entender este mundo futuro y el texto utiliza la narracin como una metfora del tiempo presente. Antes de los noventa saltaron algunos nombres ms como Harry Marcus (otro alemn) con el libro El abismo de Estrellas o Roberto Leiton e incluso una mujer: Marcela Gutierrez. Estos autores estn casi inadmisiblemente olvidados. La excelente revista de cuento Correveidile rescata a estos y otros nombres (nmero 20-8) trayendo al presente algunos de estos libros casi olvidados en polvorientas bibliotecas personales. Tenemos que ir al lmite del nuevo siglo para encontrar ms ejemplos. Parecera que en Bolivia la ciencia ficcin estuviera sostenida por antologas antes que por libros. Ya hablamos de la recopilacin de cuentos de Correveidile, y coincidiendo con el ao 2000 el Programa de las Naciones Unidas para el

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4 Desarrollo (PNUD) convoca a un concurso de cuento como parte de sus Informes de Desarrollo Humano. Santillana publica este libro dando a conocer la muestra de 10 cuentos de jvenes entre 17 y 22 aos de edad. De todos los cuentos publicados muy pocos logran tener la calidad necesaria para ser buenos representantes de la ciencia ficcin Boliviana. Greg Mercado con su cuento El KOANtestador realiza un notable esfuerzo con un cuento heredero quizs de El juego de Ender pero ms metafsico. Nayra Corzn, en el segundo lugar del concurso, muestra un relato ms autntico que mezcla la ciudad del Alto y unos personajes que jueg an y luchan entre desechos nucleares y basuras del siglo pasado. Un ao antes se haba convocado el concurso Ciencia Ficcin de la Agencia Suiza para el desarrollo y la cooperacin (COSUDE) con una publicacin de ciencia ficcin en forma de peridico futurista. Ni la del PNUD ni esta ltima publicacin ambas propiciadas por el periodi sta Rafael Archondo, tuvieron tristemente mayor trascendencia que aquella del mome nto de su publicacin. Se pueden leer los dos cuentos ganadores del PNUD en: http://idh.pnud.bo/drows/idh_cuentos/presentacion/todo.htm Comenzando el siglo XXI aparecen algunos libros de ciencia ficcin de mayor calidad y con un fundamento ms claro. El 2001 se public El Viaje del escritor Rodrigo Antezana. Esta novela de la editorial Nuevo Milenio muestra, ahora si, un momento futuro (sino posible plausible) con estructuras sociales y culturales propias. El libro muestra un mundo con estti ca Mad Max y el encuentro entre dos pueblos totalmente opuestos, los humanos por as decirlo, y los seres mecanizados o Vanders. Este mundo futuro ya no es una Metfora como ocurra con anteriores publicaciones, sino simplemente es la aventura de los personajes. Y aunque evoca en la narracin a todas las influencias del escritor, la historia atrapa al lector y logra dirigirle hacia la conclusin habindote enredado y liberado de las tramas de la narracin. Abundante en descripciones y explicaciones la histor ia funciona coherente y entretenida en si misma. En el 2003 llegara una novela que si bien no es propiamente ciencia ficcin (y su autor podra enfadarse si la encerramos en este crculo), pero tiene elemen tos inconfundibles de estas narraciones. El delirio de Turing (Alfaguara, 2003) de Edmundo Paz Soldn no habla de mundos futuros o de tecnologas asombrosas, ms bien cuenta la historia de un Criptoanalista, de un Hacker salido de los barrios bajos de Quillacollo, de un juego de realidad Virtual en el que todos los ciudadanos pueden encontrarse e interactuar, pero tambin cuenta la guerra de la electricidad (similar a la guerra del agua) y las herencias de miedo y paranoia de las dictaduras militares. La narracin tiene mucho de ciberpunk, de futurismo dentro del momento actual, pero tambin mucho de anlisis de la realidad. Paz Soldn, ms autntico que en ninguno de sus otros libros, recrea esta ciudad Ro Fugitivo cada vez ms alejada de la Cochabamba real, pero por eso mismo ms autntica. Tres aos despus se publica De cuando en cuando Saturnina (Ed. Mama Huaco, 2004) de la antroploga inglesa Alison Spedding que vive en nuestro pas desde hace de 15 aos. Heredera del Ciberpunk Alison Spedding plantea una Bolivia del futuro: Es el ao 2086. Una revolucin indigenista, arcaicista, racista y sanguinaria ha impuesto un nuevo rgimen y ha fundado un nuevo pas, Qullasuyu Marka, tambin conocido como La Zona Liberada. La Cortina de Hierro en los Andes no tiene televisiones, ni peridicos, ni editoriales. Los qaras no han sido expulsados, simplemente huyeron tras la Guerra de Liberacin de 2022. Con esta novela por fin se ha escrito una historia novedosa que plantee teoras nuevas y que aproveche la cultura y la realidad de Bolivia para ficcionar un futuro quizs no tan utpico pero si basado en lo real, en tendencias e ideas que estn presentes. La historia no slo es la aventura de la satuka" sino que se sirve de las car actersticas de la ciencia ficcin para imaginar y analizar qu ocurrira si el pue blo Aymar fuera el dominante, o si los campesinos decidieran verdaderamente entrar en guerra. La ltima novela publicada, tambin el 2004, es El Husped de Gary Daher. Aunque es ms difcil categorizar esta novela dentro de la ciencia ficci n por no tener los elementos tpicos (sociedades futuras, alta tecnologa) est claramente dentro de este mundo al contarnos una historia de un mundo con reglas diferentes a las conocidas, con una cultura y desarrollo social propio de ese mundo y con la extraeza del extranjero que tiene que adaptarse a lo que desconoce. La novela cuenta la llegada de Rodrguez a un hotel. La seccin un mil dosciento s once, donde el personaje llega, es un edificiocolmena parte de una serie de secciones similares, como si se trataran de un sistema de reencarnacin. 1984 de Orwell est presente en este mundo vigilado por una red de ordenadores y por una fuerza controladora, pero tambin est presente Philip K. Di ck en la extraeza del individuo (y del lector) ante lo que no se entiende. El personaje luchar primero por regresar a su mundo, despus por estar con la mujer de la que se ha enamorado, y finalmente por inte ntar comprender la locura en la que se ha metido.

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5 El ltimo libro encontrado se trata ms bien de una novela virtual, publicada en Internet por Fernando Aracena (http://members.tripod.com/~Aracena/index-2.html). Latinoamrica 2025 cuenta la historia de una guerra del futuro. Hispanoamericanos del futuro libran una guerra que podra convertir a la regin en la nueva superpotencia hegemnica que dictar el destino del planeta. Como primer paso, una guerrilla hispanoamericana desencadena el terrorismo ciberntico. El riesgo es grande pero est justificado: Estn en juego la viabilidad ecolgica del planeta y la supervivencia del tercer mundo. La narracin tiene todos los elementos de una novela de ciencia ficcin de aventuras. Ms que una novela es una saga, abundante y con una desbordante historia donde convergen tecnologa, poltica, ecologa, etc. Es una produccin sumamente notable que tristemente tiene muy pocos lectores y casi ninguna publicidad. La mejor definicin de la novela es la que el mismo autor hace de esta: Amena, liviana y high-tech. Este texto sirve para demostrar que las editoriales no son los nicos caminos para la publicacin de textos atractivos y diferentes. A modo de conclusiones Los libros descritos aqu no son todos los libros de ciencia ficcin publicados en Bolivia, con toda seguridad existen algunos ms, quizs cuentos y quien sabe algn gran autor esperando surgir; pero sirven de ejemplo para mostrar lo que se ha hecho hasta ahora. Se ha escrito ms ciencia ficcin de lo que se cree, y mucho ms de lo que se conoce. Pero estamos todava en paales, no porque no existan los escritores que estn dispuestos a ponerse manos a la obra con sus narraciones, sino porque faltan lectores que reciban estas obras en los medios de comunicacin, en las asociaciones culturales, en las editoriales. Existen escritores, existen lectores, Bolivia misma tiene los elementos para ser una narracin de ciencia ficcin, slo falta hacer coincidir esos tres elementos en un punto de encuentro comn. Quizs el Internet como sistema de publicacin puede funcionar, quizs nombres como los de Edmundo Paz Soldn o Alison Spedding sirvan para promover algo ms esta tendencia. Pero creo que para comprender lo que ocurre en Bolivia y para ficcionar lo que podemos llegar a sufrir si no nos cuidamos, es muy importante leer buena ciencia ficcin escrita en Bolivia. (Tomado de http://elforastero.blogalia.com/)

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6 El KOAN-testador Greg Mercado Makai mir a su alrededor. Aproximadamente 600 personas hacan fila delante de l para entrar a la cabina del KOAN-testador. Hizo un breve clculo mental. Cinco minutos por persona, una persona para cada una de las 25 cabinas del Centro de Juegos Neuroutopa, l estara adentro en casi una hora. La espera pareca interminable, pero, de acuerdo a lo que le haba dicho su padre, cada minuto de espera vala la pena. Veinticinco personas ms entraron a las cabinas. La fila avanz. Sin recordar que hoy era da de juego, y que, por ello, se cortaba todo tipo de transmisin o actividad no relacionada al juego, Makai cerr sus ojos, trat de sintonizar las ltimas noticias de la batalla de Alfa-Centauri con su implante directo. Obtuvo ocho transmisiones de la final de Jai' alai, ocho de baloncesto tetradimensional, un anlisis del ltimo partido entre Taurnatov y Allexein, los campeones y eternos rivales de holo-ajedrez, una lectura de la condicin defensiva del planeta, y la imagen de un reloj que marcaba la hora. Cambi a otros canales, sin obtener mejores resultados. Nada sobre la batalla contra los Nhia. Hoy era da par. Por ley, los ciudadanos se deban dedicar entera y exclusivamente a jugar todo, desde dados, juegos con huesos y pelotas, hasta cascos senso-simuladores que recreaban antiguas batallas de la vieja Tierra, observndolos o participando en elloscada da par del mes. El no cumplir con la orden traa consigo la pena de reclusin solitaria de una semana. As haba sido desde los primeros aos de la guerra entre los humanos y los Nhia, y as sera hasta su conclusin. De algn lado de la ciudad vino un ruido estrepitoso que hizo que Makai abriera los ojos repentinamente. Por un segundo, la gente pens que finalmente las naves Nhia haban encontrado la forma de romper las defensas planetarias de la Nueva Gaia y que estaban procediendo a destruir el planeta sistemticamente, como hicieron con todo el sistema Sol. La fila casi comenz a disolverse ante la incertidumbre. Como si fueran un solo organismo, todos los habitantes de la zona sintonizaron al satlite con sus implantes, para verificar si el planeta segua realmente a salvo. Las lecturas eran normales. Ninguna nave amenazaba a la nueva colonia. Adems, de acuerdo al cdigo del Nuevo Bushido, los ataques planetarios violaban todos los reglamentos blicos entre humanos y Nhia, y eran fuertemente penalizados. Alguien en la fila murmur que el ruido se debi a que el equipo de casa finalmente anot el punto de empate en la final del Jaalai acutico. La fila recobr su forma y, poco a poco, su tranquilidad. Makai tena hambre. No haba comido en casi un da. Inmediatamente sintoniz un canal al azar. Efectivamente, el equipo de casa haba anotado un punto y estaba a punto de anotar otro ms. Sinti que alguien le tocaba el hombro, indicndole que la fila haba avanzado una vez ms. Camin hacia adelante, sin abrir los ojos. Todo pensamiento de comida qued atrs. El juego del Jai'alai lo absorbi tan completamente, que, cuando volvi a abrir los ojos, ya poda distinguir a las azafatas de la puerta que se encargaban de guiar a los jugadores a las cabinas. De seguro que su grupo sera el siguiente. Un fro recorri su espalda mientras recordaba lo que su padre le haba dicho del KOAN-testador. "Es el juego de todos los juegos. Tu rival es invencible, pero nunca es ms de lo que eres t. Sabe lo que sabes, te conoce como tu propia sombra. Sus preguntas son las tuyas y tus respuestas son sus laberintos.

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7 Nada de lo que te digo te puede preparar para lo que all vers, pues las palabras no alcanzan para abarcar tanto significado". Su estmago se retorci, pero ya no era slo hambre. Estaba nervioso. En el senso-simulador del liceo, l haba sido el mejor entre sus compaeros, obteniendo una anotacin casi perfecta en todos los escenarios blicos y de razonamiento. Las ecuaciones cunticas le parecan tan aburridas como las simples combinaciones binarias que haba hecho de nio. Entonces su profesor le recomend participar en el Koan-testador. Al principio, de lo que haba ledo en la interred, Makai no crey que el Koan-testador fuera la gran maravilla que todos decan que era. Sus reglas eran sencillas. El jugador se conectaba al KOAN-testador y ste le haca preguntas que deba responder. Realme nte se basaba en un antiguo juego infantil de la primera Tierra en el sistema Sol, en el que dos contrincantes se planteaban enigmas y adivinanzas mutuamente, ganando quien respondiese la mayo r cantidad de preguntas correctas. Este mismo principio se haba utilizado en los juegos de segunda generacin, que eran impulsados por electricidad (Makai se ri ante la idea de tener que utilizar cables metlicos y corriente elctrica para algo), en los que los jugadores se podan enfrentar no solamente contra otros rivales humanos, sino contra una mquina, que luego fue una computadora (Tambin a electricidad. Cmo podan vivir as en ese entonces?, se pregunt Makai). Los juegos y las guerras actuales mantenan el mismo principio: oponente contra oponente, gana el ms apto. Pero, qu pasaba cuando los rivales eran igua les en todos los sentidos? La respuesta era simple: ocurra un empate. A pesar de ello, de acuerdo a Tzuoal, el gran filsofo neocuntico del siglo pasado, en trminos humanos, un verdadero empate era inexistente, puesto que era imposible enfrentar a dos rivales humanos idnticos. Tarde o temprano, el cuerpo y/o la mente de alguno de los contrincantes siempre deba ceder primero. Todo era cuestin de tiempo. Es ms, si no fuera por el tiempo, el juego entre opone ntes idnticos (si es que existieran), sera infinito. Incluso Tzuoal lleg a enunciar que si dos fuerzas infinitamente poderosas e idnticas entraran en colisin, el velo del tiempo se rasgara, crendose as un vaco temporal, una nada donde las leyes del tiempo seran negadas. O algo por el estilo. Lo cierto que las teoras de Tzuoal a veces bordeaban en lo absurdo, motivo por el que los cientficos las ignoraron casi durante un siglo, hasta la invencin del KOAN-testador. Makai consult la hora. En menos de cuatro minutos estara dentro de la cabina KOAN, enfrentndose a un rival nico. Desconect su implante, preparndose mentalmente para lo que iba a venir. Se toc el espacio justo encima de ambas or ejas, donde su padre le dijo que le pondran los parches que conectaran los lbulos de su cerebro a un neuroest imulador que se encargaba de extraer e introducir informacin para utilizar durante la sesin. Finalmente, le toc el turno a su grupo. Makai y el resto de los jugadores ingresaron a la sala de las cabinas. Todos se miraron entre s, conscientes de que algunos tal vez no se volveran a ver. Al menos no como antes. Makai record que una vez uno de sus compaeros del liceo dej de asistir luego de haber estado en una sesin del KOAN-testador. De acuerdo a algunos rumores, el muchacho habra sufrido una descarga extrema de estmulo y que dado mudo, desaparecido de la cabina o habra muerto misteriosamente. No se saba con certeza. De lo nico que Makai estaba seguro era que, cuando su padre sali del KOAN-testador, nunca fue el mismo. No saba exactamente en qu haba cambiado, pero lo poda sentir. Haba un ligero olor a ozono en el aire, una tensin que se respiraba como agua. Un gua lo llev junto con el resto del grupo a una cabina con dos puertas. Mientras caminaban, se les explicaba cmo funcionaba el Koan-testador. "Al inicio, algunos de ustedes se sentirn incmodos con la privacin sensorial. No se preocupen, es una condicin momentnea, e indispensable para tener una buena sesin. Ambos l bulos cerebrales se conectan al neuroestimulador, que se encarga de descifrar las seales de un lbulo pa ra enviarlas al otro lbulo, codificadas de manera entendible, a veces a manera de pregunta, a veces no Las cosas siempre son distintas para cada persona y nunca se les puede preguntar algo que no saben, puesto que la fuente de todo acertijo es la mente de uno mismo. A medida que uno va avanzando, los escenarios se pueden volver ms complejos. Bsicamente, es el juego ms avanzado de solitari o que se puede desarrollar. Alguna pregunta?". Makai levant la mano. "Cules son las reglas?", pregunt. El gua sonri levemente. Por un instante, Makai pens ver en su rostro una mirada distante, casi de contemplacin, una mirada qu e muchas veces vio en su padre despus de que particip en una sesin KOAN. "Eso depender enteramente de ti", le respondi el gua. Uno a uno, los jugadores procedieron a tomar sus lugares en las cabinas, donde se sentaron en sillones acolchados. Aunque confundido con la respuesta del gua, Makai decidi no preguntar ms. Saba que la lgica del KOAN-testador era tan secreta e intrin cada como la personalidad de cada uno. Cuando el gua conect los parches a su crneo, Makai estaba temblando.

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8 De un momento a otro, las sensaciones fsicas de Makai desaparecieron. De repente se encontraba a oscuras, en el silencio ms absoluto y total. La privacin sensorial era uno de los requisitos indispensables para poder concentrarse enteramente en el Koan-testador. Oy, sin or realmente, una especie de zumbido ininteligible. Mientras ms enfocaba su atencin en el ruido, menos poda percibirlo. Slo cuando se relajaba senta que se haca ms fuerte. Poco a poco, se dio cuenta de que era una voz. El juego haba comenzado. "Quin eres?". La voz provena de la oscuridad. Makai dijo su nombre completo, edad, y todos los datos que le parecieron relevantes. "Qu sientes?". Makai respondi nuevamente. Era el famoso KOAN nada ms que esto?, haba esperado tanto tiempo en fila para que le hi cieran preguntas de escuela bsica a oscuras? Inmediatamente, la oscuridad retrocedi y Makai apareci en un aula de su escuela primaria. Se mir a s mismo y se dio cuenta que el tiempo haba retrocedido. Ya no era el muchacho de 18 que alguna vez derrot a todos sus compaeros en el liceo, sino un nio de cinco aos. Frente a l se hallaba el maestro Atys, el primer profesor que haba tenido. Atys escriba una ecuacin ma temtica en una pizarra. Makai levant la mano y dijo: "32". Atys sigui escribiendo otra ecuacin y respondi sin mirar a Makai. "Qu es 32?" -"La respuesta a su pregunta", respondi Makai. -"Qu pregunta?", dijo Atys. -"La que usted me hizo", devolvi Makai. Slo enton ces Atys dej de escribir y se dio la vuelta para mirarlo. -"Yo no te hice pregunt alguna", dijo. -"Entonces por qu escribe ecuaciones en la pizarra si no es para que yo las responda?" Makai se hallaba confundido. Atys sonri. "Quin te dijo que yo quera que las responda?" -"Cul sera el sentido de jugar si no es para responder al enigma?" -"Entonces para qu hacer una pregunta que se va a responder de todas formas?", replic Atys. "Entonces, preguntar no sera ms que una prdida de tiempo, no crees? Makai qued mudo un instante. Atys se dio la vuelta y continu escribiendo en la pizarra. -"Si no respondo, no gano", dijo Makai entre dientes. -"Si ganas, dejas de jugar". Atys lo volvi a mirar, esta vez fijamente a los ojos. "Si dejas de jugar, pierdes. Si vas a dejar de jugar, para qu empezar?, para qu ganar?" -"El objetivo de todo juego es ganar", respondi Makai. -"Una respuesta es tan buena como cualquiera." Atys cerr los ojos y desapareci. En ese momento, la pizarra empez a llenarse de ecuaci ones y preguntas de todo tipo. Automticamente, Makai encontr que poda resolverlas con slo mirarlas. Obtena races cuadradas e hipotenusas casi tan rpidamente como aparecan. Fechas y eventos histricos, procesos qumicos, todo lo que aprendi de los libros volvi a su mente como rfagas de luz. Su cuerpo se llenaba de adrenalina. Senta que estaba ganando. Sin embargo, una sensacin inquietante se revolva en su estmago. De rato en rato, tena la impresin de que todas estas pequeas preguntas ocultaban algo ms grande detrs de ellas, como si fueran un velo que se haca ms espeso cada vez que se trataba de atravesarlo. Un pescador agarra 20 pescados con una red. Lo s lleva a la orilla. Qu hace con la red despus de atraparlos? Makai ley la pregunta una vez y su mente se detuvo abruptamente. En ese instante de duda, Makai sinti que el velo dejaba pasar un rayo de luz. Pero la pregunta no tena sentido. No era lo suficientemente importante como para contestarla, as que prosigui leyendo y resolviendo las dems preguntas de razonamiento lgico. Un cazador agarra un conejo con una trampa de hilo y palos. El conejo es caf. Qu hace el cazador con la trampa luego de atrapar el conejo caf? Nuevamente Makai se detuvo, confundido. Esta pregunta tampoco era importante y no entenda por qu estaba entre los dems acertijos. La respuesta era igual que a la de la anterior pregunta sin sentido, tan sencilla que ni siquiera mereca respuesta. Pero saba que si no la responda, volvera a aparecer nuevamente e interrumpira el juego. "Nada. El pescador y el cazador no hacen na da ms con sus redes y trampas," respondi. Esta vez, sinti que el cuarto y la pizarra incluso l mismo empezaron a deshacerse. El vrtigo lo envolvi y tuvo que clavarse las uas en las palmas de su mano para no desvanecerse. Se senta como un trapo que estaba siendo jalado por todos lados, y que rehusaba a romperse. Deba seguir con las preguntas. El vrtigo pas. Makai tom un momento para recom ponerse y proseguir con el juego. Las preguntas y ecuaciones eran cada vez ms abstractas, pero no te na mucho problema en resolverlas. Fue entonces cuando las preguntas dejaron de aparecer.

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9 El silencio se apoder del aula y lo invadi como un oscuro fro. El KOAN haba sido derrotado. No poda creer que hubiera sido tan fcil. Esper, sabiendo que en momentos despertara nuevamente en la cabina. Sigui esperando. El tiempo sigui pasando y no despertaba. Pudo observar cmo las paredes de la habitacin se desmoronaban lentamente, cmo la pizarra se volva polvo. Makai se mantena inmutable. Pronto todo terminara. Las respuestas ya haban sido dadas, slo haba que esperar. La hierba penetr en la habitacin, a travs de las grietas entre los ladrillos. El techo se derrumb. Flores crecieron entre los pies de Makai, y Makai sigui esperando. Poco a poco, todo rastro del aula desvaneci y l qued al aire libre, rodeado de vegetacin que creca y mora. Luego, la arena comenz a cubrir las flores y las hierbas. Pronto, un desierto se form a sus pies y lo cubri todo de arena. Makai sigui su espera. Observ el desierto, viendo cmo incluso los granos de arena sucumban ante el paso del tiempo. Tal vez, si esperaba lo suficiente, vera cmo hasta el tiempo mismo desaparecera. Entonces, qu tomara su lugar? "32", dijo una voz Ahora Makai flotaba en una oscuridad absoluta. El aula, el campo, el desierto e incluso el mundo que lo sostena ya haban sucumbido hace mucho tiempo, o tal vez hace segundos, no saba. -"32". En la oscuridad, Makai reconoci la voz. Atys haba vuelto. -"Qu es 32?" pregunt Makai. -"La respuesta a tu pregunta," replic Atys desde la oscuridad. -"Yo no hice pregunta alguna". Sinti una sonrisa en la oscuridad. Makai se dej ir, libre al fin. Sinti que en algn lugar de este espacio sin tiempo, un muchacho era retirado de una cabina. El muchacho no hablaba, pues las palabras ya no le alcanzaban. Su cuerpo no se mova, pues no tena necesidad del cuerpo. Ya nada importaba, pues ciertamente ya ni siquiera l mismo exista ya. El velo haba sido roto. l mismo haba sido el velo. Las liebres y los peces ya haban sido atrapados. Era tiempo de dejar las redes y las trampas, de dejar las preguntas y sus respuestas. Era tiempo de seguir jugando. Tomado de (http://idh.pnud.bo/drows/idh_cuentos/presentacion/todo.htm)

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10 Cognitivo Disidente Nayra Corzn El fro era brutal. El altiplano se puso gtico despus de un torrencial. Una extraa penumbra cubra la ciudad y el cielo, mientras un sentimiento de melancola infinita se posaba sobre los objetos. Cuando pienso en el futuro, en nuestros planes y en los amigos, siento como si aadieran pixeles a la imagen borrosa, que sin esto la ciudad podra haber sido una fantasmal podredumbre. Esta ciudad llena de desechos nucleares y basura del siglo pasado. Una ciudad casi inexistente, un microcosmos residuo de una civilizacin antigua que an late a travs de su basura, que funciona casi sin control. No es anarqua ni caos, es una forma efmera de existencia, violenta, donde los hechos son producto de la necesidad de cada momento. No hay un diseo previo de lo que suceder, no existe el concepto de futuro, vivimos en incertidumbre, sin tiempo. Nuestro espacio es la ciudad basura. Las calles nos conducen a experiencias blicas y violentas. El sistema de este microcosmos se ordena en clanes que sobreviven como galaxias distantes donde lo ms importante es la informacin y la violencia. Aprendemos a travs de la informacin pirata. No tenemos dinero para comprar los chips informticos, usualmente los implantan en el cerebro cuando uno cumple tres aos y automticamente se obtiene todo tipo de informacin: matemtica, literatura, ciencia, arte; en fin, de todo. Actuamos como forajidos, porque nos rehusamos a no pensar. Todava procesamos la informacin a la manera antigua, cosa que es ilegal en las ciudades (En Ciudad Satlite todo es legal). Julio 13, 2025 En los templos De alguna forma perdimos a Sony. Volvimos a buscarlo dentro del enorme laberinto de luces y paredes perfectas, hasta que escuchamos su trmula voz al otro lado de la edificacin. Cuando entramos en la sala, lo vimos rodeado de los hombres de gris. Los agentes de la polica de control nos apuntaban con sus armas. Sony sonrea. No le apuntaban, no estaba preso, era el delator. Tena que haber una explicacin. No poda ser! De ninguna manera. Hubiera puesto mi vida en sus manos. Desde ese momento todo era incierto, cualquiera de nosotros poda ser Sony, porque todos ramos la misma persona. Nuestra infancia en Ciudad Satlite haba sido una sola, nuestro tiempo era el mismo, no se bifurcaba hasta ese instante. Julio 12, 2025 Flash # 1 (Recuerdo instantneo) Tal vez todo empez aquel da cuando... Caminbamos sobre el suelo verdusco respirando el olor qumico hasta que amaneci en Ciudad Satlite, a 4.010 metros sobre el nivel del mar en La Paz, Bolivia. El sol empezaba a surgir, colosal, fosforescente, y la ciudad basura apareca ante mis ojos como un holograma alucinante. Las imgenes presagiaban algo extrao, algo diferente estaba por suceder. Lo supe cuando a las cinco, el sol era un foco difuso en el vasto altiplano y una densa niebla desconect mi visin. Desaparecieron las montaas nevadas detrs de la niebla. Los lentes infrarrojos, que adems bloquean la luz ultravioleta, volvieron a posarse en mi rostro cortando la atroz densidad. De regreso a la base, encend la computadora para comunicarme con los dems... Del micrfono irrumpi La Voz profunda de Aiwa. En la pantalla una hermosa muchacha de facciones levemente asiticas, ms bien altiplnicas, dira yo, mostraba un rostro perfecto de vdeo juego. Su trabajo era vender informacin de contrabando a los del otro lado de la ciudad. -Sabes que pienso, querido amigo?, que hablas demasiado y no haces nada, dijo Aiwa. -Sabes qu pienso?, remed Xerox, burlndose, t sabes lo que pienso. Lo hemos discutido dos jiga bytes de memoria. Todos saben lo que mi maldita cabeza piensa: que no quiere ser una mquina cabrona. -Qu escuchamos hoy en el panel de televisin?

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11 Bolivia recibir una importante donacin de chips de informacin por parte de la Federacin de Estados aliengenas debido a la celebracin de su II Centenario como repblica. Los ch ips sern implantados en 5.000 cerebros de las ciudades satlite, ya que estos son los sectores ms pobres y desamparados de la sociedad. Con esta donacin, la FEA pretende subir el nivel de educacin de la paz y sus ciudades satlite, fomentando de esta manera la evacuacin de las ciudades basura hacia los asentamientos Yuppie a lo largo del mundo. El actual sistema de organizacin de los asentamientos yuppie, al igual que las ciudades satlite se origin a causa del inte rcambio tecnolgico con los estados aliengenos. Los pactos comerciales iniciados en el ao 2010 beneficiaron enormemente al progreso no slo tecnolgico, sino tambin cultural de la humanidad dejando, sin embargo, efectos colaterales como el desastre ecolgico, que surgi en las ciudades satlite. Informe desde Bolivia... (Power off en la superficie del panel de visin). Espero que hayas escuchado bien Aiwa. Espero que t tambin. Xerox apunt hacia m con el dedo simulando un arma. -Dnde est Sony? Esto es crtico. Confo en que estn conscientes de cunto tiempo y espacio nos quedan libres. Nos implantarn los chips este mes y seremos Yuppies. No podremos pensar, ni decidir, ni nada... Los hijos de androide nos robarn el puto cerebro! De pronto Xerox sac un arma y empez a disparar al techo como apuntando al enemigo, con rabia. Tuve que salir de la habitacin. Es lo que acos tumbra hacer cuando se siente frustrado. Par el tiroteo... Escuch las noticias ayer. Nos donarn esos chips. Pero sabes lo que son en realidad? Al piratear informacin el otro da, me enter de que la Feder acin Aliengena de la segunda galaxia nos quiere robar informacin emocional del cerebro. Es por eso que nos implantarn esos malditos chips. No se trata de ayudarnos o de subir el nivel de educacin, en realidad lo que quieren es robar emociones y usarlas para juegos en realidad virtual de alto impacto. No, no lo harn. Vivimos en una ciudad construi da encima de desechos nucleares... Puedo aceptarlo, no es tan malo... a uno lo dejan en paz a pesar de toda la violencia en la calle, el desorden y la basura, pero lo que no acepto es qu e me quiten la capacidad de procesar la informacin que entra en mi cabeza y mucho menos que me quiten las emociones. En la pantalla: La Libertad para conocer, us ar y procesar la informacin -Y dnde est Sony?, por qu no est aqu? Sin l no podemos decidir. Creo que tiene una sobredosis de informacin. Necesitamos a Sony. No creo que podamos hacer esto sin l. -Y qu?, te rindes Xerox? Vayamos donde Puma ahora mismo, dijo Aiwa. S, vamos ahora. Apareci Sony en la otra mitad de la pantalla. Era un alivio escuchar La Voz casi etrea y calmada de Sony. Para Sony el plan pareca tener un sentido ms profundo, un tanto heroico, al menos eso era lo que pensbamos. Si no resulta, no pasa nada. A qu le temes Xe rox? La polica de control hace mucho tiempo que no se asoma. Opino que lo hagamos. Arriesguemos el pellejo por una vez en nuestras vidas. Me gusta la adrenalina, adems, hace tiempo que no conquisto el mundo. Tena los recuerdos plsticos en mi cerebro, tal como lo habamos planeado junto a Sony, como sentamos que funcionara el plan. Lo peor era pensar que todo haba fracasado. Tendramos que volver a ser los mismos de antes, an peor, recibir el castigo de la polica de control. Era imposible! No podamos ceder, no podam os dejarnos caer en la trampa. Ten a que existir una forma de salir, de escapar. Algo tena que suceder, mi mente se rehusaba a ceder. Esos instantes eran indestru ctibles. Logr elucubrar miles de cosas en un segundo; tena nuseas, senta asco. Extingu el malestar y se me ocurri decir: Esperen! Si les doy info rmacin me dejarn ir? Conozco el lugar donde estn los dems discos. No nio, tenemos rdenes estrictas de arrestarlos. Pens que si los conduca a otro lugar y lograba desp istarlos, de alguna manera lograramos escapar. Por un segundo olvid que estos seres no pensaban, que haran lo que se le haba ordenado hacer y nada ms. Vi el rostro de Xerox, su expresin vena de un lugar lejano. De repente, las lgrimas estallaron en sus ojos, una tras otra. Era extrao verlo llorar, era lo menos esperado, lo ltimo que hara Xerox, el ltimo recurso emocional y blico que tena. La luz pareca palidecer y un silencio extrao nos coma a todos.

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12 Los agentes miraban como si empezaran a sentir algo nunca antes conocido, como si de pronto apagasen la pantalla y empezaran a conocer el mundo real. Nadi e dijo una sola palabra. La computadora se colg, alguien apret Stop por cinco segundos y como en un cortocircuito se escuch un disparo. Era yo el que apuntaba, yo haba disparado. Vi a Aiwa caer; sa ngraba, mora. Tuvimos que escapar y traicionar su vida. Empec el enfrentamiento. Haba intercambiado a Aiwa por un futuro, por mi propia vida. No lo hice como una accin cobarde, sino como una accin humana, simplemente, eso... Julio 13, 2025 Flash #2 (Recuerdo instantneo) Los templos, construcciones extraas, espirituales, perfectas. Llegamos al amanecer. Sony precede la caravana. Usa el atuendo de lder espiritual, una tnica translcida de polyester casi transparente y un prisma que descompone la luz solar corona su cabeza. Los templos no tienen semejanza a nada existente en este mundo de basura. Los construyeron en mdulos geomtricos, como el interior de una computadora gigantesca. Estn siempre iluminados y se elevan a escasos metros del suelo por una ilusin ptica creada con infinidad de luces. Esperamos por un largo rato. Despus de horas vimos su asiento anti-gravitacional que entr flotando por la puerta. Su rostro, de otra dimensin sin tiempo, tiene facciones hologrficas agudizadas por la luz ubicua que parece darle una extraa tr ansparencia a todo. La voz de Puma es similar a sus facciones; no como una mquina, pero como sintonizado en otra frecuencia fuera de este mundo. Estudia las culturas antiguas, la investigacin secreta de las sectas Tiwanaku. Una civilizacin antigua, tal vez la primera que pobl la tierra. Lo que ms anhela Puma es encontrar su asentamiento original. Cuando la encuentre, estar listo para reconstruir los templos de acuerdo a los planos originales. Disculpen el retraso. Es posible que la polica de control haya encontrado este lugar. Intentamos rastrearlos toda la noche -dijo Puma desde un ngulo superior. Si hay algo en que podamos ayudar... No, muchas gracias Sony. Creo que todo est bajo control. En realidad me interesara mucho saber si es que decidieron proseguir con el plan. Claro que s. No queda mucho tiempo, dijo Aiwa. Perfecto. Acompenme, necesito los discos que contienen los virus. En los basureros encontramos discos con virus antiguos de finales de los 80. Planeamos infectar los chips de informacin. Necesitamos contactar a Siemens del otro lado de la ciudad y creo que ya est todo. Puse a trabajar a los dems. -Todos saben lo que tienen que hacer? Respondimos afirmativamente. Nuestros rostros adoles centes resplandecan extraamente ante la luz. Ya no era una simple travesura, sino el pasaje hacia otra forma de vida. Este hecho marcara nuestra existencia. Puma intent ponerlo en la forma ms simple, pero lo que haba explicado aquel da qued para siempre entre lneas. Recuerden que el poder de su mente y el coraje s on ms importantes que la fuerza fsica; sobre todo el coraje porque es el deseo de vivir. Para ustedes esto es real, ya no el futuro y menos el pasado, su presente y lo que estn viviendo en este momento es lo real. Si no actan ahora, nunca lo harn y tal vez sea el fin. No conocern mejor destino, ni habrn he cho nada importante en sus vidas. Sern como ellos, exactamente como los dems. Logramos escapar por el laberinto. Puma estaba en la cabina borrando las copias de los discos para que no las encontraran. Decidimos usar virus antiguos porque no los conocan. Tardaran un buen tiempo en darse cuenta lo que haba afectado el sistema. No tenan una historia informtica, la haban destruido porque no les convena que los ciudadanos obtuvieran esa informacin. Entramos por la pequea compuerta. Los policas disparaban, un rayo roz mi brazo izquierdo desgarrando el msculo. Xerox disparaba como un loco, como jugando un juego virtual donde mueres y obtienes otra vida, donde lo nico que importa es acumular puntos matando al enemigo. Y, precisamente, es eso lo que haca Xe rox; acumulaba puntos para salvar su vida y la nuestra. Es extrao cmo la vida puede ser igual a un juego. En ese momento confundes la realidad con la irrealidad, pero sabes que lo nico que importa es salir ileso. (Lo que importa es tu causa y tu tiempo. La nica forma en la que puedes perpetuar es pasando tu informacin a la gente correcta, prot egiendo tu libertad de pensar). Cerramos la compuerta. No saba qu demonios bam os a hacer. Estbamos encerrados en la cabina, pero confi en Puma cuando me dijo cierra la compue rta. Crea en l de una forma diferente de la que haba credo en Sony. Aprend a reconocer la diferencia. Era increble saber que exista, que Puma no

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13 me matara, que no dejara que yo muera y que no traicionara. Por eso sal a buscar a Aiwa. Los policas nos buscaban por el otro lado del edificio. Al salir de la cabina saba que nada podra detenerme. Era parte de mi causa buscar a Aiwa y la encontr. Vi su cuerpo tendido, sangrando. Podra haberla dejado para apresurar las cosas. Era simple dejarla ah, dejar que Puma nos conduzca hacia el triunfo y confiar en el destino, pero la arrastr hasta la cabina. Los policas disparaban, sin embargo, logr entrar, cerrar la compuerta y de pronto... Despegamos! Se ilumin la cabina y nos elevamos hacia las montaas nevadas del horizonte. Mi herida no era gran cosa, ya me haban atacado y disparado antes; nadie de mi edad estaba a salvo de los tiroteos frecuentes en Ciudad Satlite. Apareci Xerox. Milagrosamente haba salido ileso del enfrentamiento. Me mir, me abraz y nos felicitamos. Los dos estbamos an en estado de shock. -Esto es una nave! -dijo Xerox sorprendido. S. No me lo hubiera imaginado! Puma es un genio. Nos salvaste Puma, por poco morimos. No digas eso. Voy a empezar a llorar -dijo Xerox burlndose. Vamos a ver cmo sigue Aiwa. S, vamos -Aiwa, ests bien? No hubo respuesta Est inconsciente, perdi mucha sangre. -Crees que se ponga bien? Tiene que pon erse bien... se va a poner bien. -Dnde aterrizamos Puma? Tenemos que llevarla a un centro de restablecimiento fsico, tenemos que conseguir que la regeneren, o por lo menos que... Tenemos que llegar a la base en la cordillera, tardaremos un rato hasta que puedan atenderla. -Hay una base all? No es exactamente una base, sabes? Es ms bien un reproductor de programas virtuales. Podremos viajar hasta las dems bases y comunicarnos. Mandare mos la informacin a travs de una va alterna, no por satlite. Toda la informacin va satlite es revisada por la polica de control. Tendremos que usar telepata. -Qu? Telepata. Eso dije -Cundo aprendiste! Eso existe? Hay muchas cosas que no conoca de esta civilizaci n. Por qu crees que esto es tan importante? Ests hablando de los extraterrestres. Nunca vi uno. Quiero decir... s que existen, s que la Tierra tiene pactos comerciales con ellos desde hace unos 15 aos atrs, pero qu hay detrs de todo esto, Puma? Bueno, no s si debo... Acabo de matar a mucha gente, sabes? Creo que merezco saber. La tierra era donde habitaba una antigua civilizacin que hoy se co noce con el nombre de Tiwanaku, Maya, Azteca... En fin, todas estas culturas eran aliengenas y una de sus principales formas de comunicacin era la telepata. -Y t? S, exactamente es lo que soy: un tiwanakota. Con razn! Todo empezaba a aclar arse. Puma era un aliengena y Aiwa no. No creo. Tal vez tena ADN humano. Me puse a mirar a todos, tal vez Aiwa o yo misma... (obviamente Xerox era aliengena). -Puma, sabes si soy aliengena? No hubo respuesta. No quise seguir preguntando y mir fuera de la cabina. Viajbamos a gran velocidad; la nave pareca no moverse. Todo esto en un solo da supera todos los juegos virtuales, las pelculas en tres dimensiones y en realidad toda mi vida si es que mi vida era real. Empezaba a dudar. Podra tratarse de una especie de juego, un sueo o simplemente podra ser un personaje en un juego que alguien juega en este momento. Tal vez mi vida era parte de uno de esos... Cmo se llaman?... libros (desde hoy dudar de todo. La realidad es algo personal, igual que el tiempo. La forma de manejar y procesar la informacin debe ser personal; sa es la libertad, s). El rostro de Aiwa palideca. Empez a toser, a toser y a llorar. No abra los ojos y su rostro adoptaba un tono azul. De pronto ya no era ella, sino yo; tendida en el asiento estaba agonizando. -Qu es esto? Qu ocurre? Ayuda! Me borro. Nooooo. Alguien me desconect. Por qu yo y no ella? -Sony? Eres t maldito traidor? Me desconectaste ? Ests jugando con mi cerebro. Maldito, suelta esa computadora ahora mismo. Sony! Realidad No. 2 Despert instantneamente.

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14 Oh no! No, de nuevo, ahora no podr terminar de jugar, debo comunicarme con Xerox y Puma, tal vez puedan hacer que regrese. Ya termin su media hora seorita. Pero tengo que seguir jugando. Adems, no es un juego. Es muy real, debo volver. Mi amiga se muere y tengo que ayudar a Xerox y Puma. No nos pueden conectar esos... Podr continuar si es que renueva su crdito. No tengo dinero. No puede seguir jugando. -Usted no entiende! -Claro que s! Es muy real. Veo esta clase de reaccin todos los das. Le pagar ms tarde. Tiene que irse. Ya estoy harto de que esto suceda. Esas compaas de juegos virtuales! Qu les estn haciendo a los jvenes? Ya no pueden distinguir la vida real de la realidad virtual. Es que es real. Es una realidad paralela. Mire mi brazo, me dispararon; se lo juro. Hemos logrado crear una realidad paralela. La realidad virtual se materializa en el cyber espacio. El hombre me mir de una manera ofensiva. Nunca entender la realidad. La realidad se crea en el cerebro de cada persona. No estamos confundidos. Lo que quiero decir es por qu no podemos vivir en muchas realidades alternas? Debo volver a Ciudad Satlite, tengo algo que hacer all... Tomado de (http://idh.pnud.bo/drows/idh_cuentos/presentacion/todo.htm)

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15 La Bolivia deseada por sus jvenes escritores Paraso o infierno: un pas soado desde los extremos Rafael Archondo Me ha tocado en suerte atravesar por decenas de cuentos de ciencia ficcin; todos ellos, textos concursantes, necesitados de premios y aplausos, forjados en las horas que los chicos y chicas de este pas apurado tienen que robarle al da. Sus autores tenan entre 17 y 22 aos. El PNUD les pidi que se imaginaran a la Bolivia del futuro, que pusieran en historias sus anhelos y temores; sus turbaciones y desafos. As lo hicieron y apilaron 250 narraciones. Sin embargo, hasta aqu quedaba pendiente aquel trabajo que era de mayor inters para los impulsores principales del concurso, es decir, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), autor del Informe de Desarrollo Humano 2000. Resulta que esas decenas de cuentos (1.750 pginas) La muestra usada para este anlisis est compuesta por 72 cuentos (casi el 30 por ciento del total), todos ellos enviados al concurso del PNUD y seleccionados como semi finalistas por el jurado. A ello se sum, aunque slo de manera colateral, un grupo de 21 textos gentilmente cedidos por la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperacin (Cosude), que un ao antes organiz un certamen similar, pero de crnicas, entrevistas y noticias periodsticas de ciencia ficcin. Un primer anlisis de este material ms antiguo confirma todas las tendencias sealadas en este anlisis. son para nosotros hoy un valioso tesoro para explorar en la mentalidad de una nueva generacin en el pas. No se trata de los resultados de una encuesta, con toda su carga de sesgos o respuestas inducidas, sino que, a lo mejor, a la larga, esta documentacin se estabilice como una frtil herramienta de investigacin social. Quizs sin proponrselo, los 250 participantes de nuestro concurso armaron juntos un retrato narrado de las maneras de pensar de esta su poca y su circunstancia. Si a ello sumamos que fueron invitados a contar bajo los cnones de la ciencia ficcin, coincidiremos en que en cada relato est encerrada una conjetura sobre el futuro, un plpito acerca de lo que se avecina, una aspiracin abierta o encubierta, la superacin creativa de una frustracin presente. Nos animamos a pensar que a travs de sus historias se poda conocer a los autores, pero tambin a los jvenes que ellos representan de alguna forma indirecta. Por eso las recorrimos todas, ganadoras o descartadas, bien o mal escritas, ingenuas o trascendentes. Con esas piezas construimos el siguiente inventario de ideas, proyectos y temores. S, le atribuimos todo a esos chicos y chicas del pas que ahora pasan del colegio a la universidad y que en un par de dcadas ms, tomarn el mando del pas. Ellos sabrn perdonar semejante atrevimiento. En el camino, nunca confundimos los cuentos con diagnsticos precisos de la realidad o con proyectos de construccin poltica. No les exigimos que nos reflejen en ningn instante la realidad ni que se conviertan en declaraciones de principios de una generacin. Sabemos que como todo abordaje simblico, las narraciones en nuestras manos son construcciones parciales, traviesas y algo arbitrarias de la vida social. Nuestro anlisis tiene las mismas caractersticas, lo cual no devala en nada su utilidad. Tenemos ante nuestros ojos una mirada particular de Bolivia, establecida desde su ngulo estudiantil y

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16 juvenil, un fragmento de su poblacin letrada. Otros lenguajes, distintos formatos, quizs no escritos, nos podrn dar cuenta de otros segmentos sociales de la Bolivia diversa y compleja que habitamos. II. Los Cuentos y sus Clasificaciones La generacin en cuestin y reflexin tiene el nimo dividido: Por un lado, impera en ella un fatalismo apocalptico muy propio de la mentalidad boliviana, la cual podra resumirse en la frase: No somos nadie. Del otro lado, muestra su faz un optimismo mesinic o, de salvacin, que transf orma la oracin anterior as: Seremos todo. Nuestros jvenes escritores cuelgan de un pndulo acelerado. Ora piensan que el pas est condenado a disolverse, ya sea por su propia incompetencia o dado el poder desmesurado de las dems naciones, ora especulan sobre una monumental y vertiginosa transformacin de Bolivia en una superpotencia mundial. O todo o nada. En uno de los 250 cuentos, por ejemplo, lo boliviano ha sido borrado de la cartografa planetaria y slo se divisa en su reemplazo a un pelotn de esclavos al servicio de algn centro im perial, mientras en otro, el pas ha superado en apenas dos dcadas el bien estar de Estados Unidos y se apresta a conducir el destino de los dems terrcolas. Ningn autor examina situaciones intermedias, momentos de transicin o nuevas salidas que no consistan en sustituir a un amo por otro o sucumbir para siempre. En el imaginario de estos jvenes escritores, los pases se hacen poderosos y viables de una nica manera: industrializndose y, despus, si se dan las op ortunidades, sometiendo a los dems a su dominio econmico y militar. Pese a esta admirable unanimidad, que proporciona la sensacin de que muchos de los cuentos estn escritos por los mismos dedos, cada una de las visiones, sea sta fatalista o la mesinica, se deja ordenar en una nueva clasifi cacin que permite registrar matices interesantes. Veamos estas versiones de manera sistemtica. a) Las Narraciones fatalistas Aqu el pesimismo campea y es el motor dominante de la mayor parte de las acciones. Estos jvenes, ahora mucho ms expuestos que los de antes a las rea lidades externas a Bolivia, se muestran dolidos por el visible atraso de su lugar de origen. De aquella sensacin, pasan con rapidez a la resignacin o a la rabia ms sublevada. El desencanto o la impotencia son otros sentimientos colaterales. Entre los cuentos fatalistas, los encontramos de las siguientes clases: 1. Desastres eco globales.Se trata de narraciones en las que la naturaleza ha sido devastada, por lo general, a causa de la accin humana supuestamente civ ilizadora. Es el fin del aire puro, de la capa de ozono, de los bosques o del agua limpia en todo el planeta. La conclusin es siempre la misma: la ambicin de los seres humanos los ha llevado a su propia destruccin, a quemar su morada. El reproche ecolgico ya no va dirigido a los bolivianos, sino a la especie humana. 2. Privacin de la Soberana.Son cuentos en lo s que Bolivia es transfor mada en una colonia o sencillamente desaparece como entidad soberana. En el primer caso, el hecho es atribuible a la intervencin de una potencia extranje ra, es decir, uno o varios pases confederados, o incluso un ejrcito extraterrestre, que en este caso, esclaviza a toda la Humanidad. Algunas narraciones retratan un proceso de liberacin de los opresores, donde, invariablemente, uno o varios bolivianos resultan siendo los principales hroes de la causa justa. 3. Situacin de Estancamiento.Es tan trgico el diagnstico reiterativo de la situacin del pas, que la sola idea de que sta se mantenga durante un tiempo ms, ya es un desenlace lamentable. En estos cuentos, sus autores comprueban aterrados que la co rrupcin, la pobreza, el atraso tecnolgico, la tristeza, la deuda externa, la falta de acceso sobera no al mar y la entrega de los recursos naturales a empresas extranjeras continan formando parte del cuadro dominante de Bolivia. En general, esta situacin de estancamiento est dominada por el ejer cicio de una soberana aparente, por la que los dirigentes del pas se empean en derrochar la riqueza nacional y en beneficiarse a s mismos de su situacin privilegiada al mando del gobierno.

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17 b) Las Narraciones mesinicas En este espacio nos encontramos ante soluciones m gicas, casi religiosas. La descripcin de un pas lleno de tantas fatalidades parece a momentos tan increble, que las salidas tambin se tornan inverosmiles. Nuestros jvenes es critores apuestan a un milagro para sacar a Bolivia del atraso, y la fuerza de ese cambio llega con una contundencia tal que de haber corrido el riesgo de desaparecer como nacin, el pas se convierte en la primera potencia mundial. Las causas que desencadenan ese prodigio no pasan nunca de ser dos o tres. Ac son usuales los desenlaces simples, por los que el cambio de uno de los factores del subdesarrollo, catapulta a Bolivia a encabezar la lista de las principales naciones industriales. Es un vuelco completo de la situacin, una redencin total, de estilo mesinico, muy cercano a la Biblia y a los pad ecimientos del pueblo hebreo. Entre las historias de salvacin del pas, encontramos los siguientes tipos de cuentos: 1. La Redencin natural.En estos casos, el milagro viene prcticamente del cielo. El pas se convierte en una potencia industrial, por ejemplo, porque los dems pases son devastados en su agricultura, y se convierten en dependientes de los recursos cultivados en tierras bolivianas; o porque en esos mismos suelos se descubre un nuevo o conocido mineral, indispensable para las industrias del hemisferio norte. En consonancia con las visiones ecologistas que im pregnan las narraciones fatalistas eco globales, ya mencionadas, en estos casos se escribe mucho sobre la biodiversidad de Bolivia y las maneras en que podra ser aprovechada en un mundo que se precipita en la destruccin del medio ambiente. De alguna manera, muchos jvenes escritores sienten que la falta de industrias en el pas le ha generado una ventaja impensada: el haberse convertido en una especi e de reserva ecolgica del y para el planeta. En algunos casos, los atributos naturales de Bolivia son equiparados con los valores ticos y familiares que excepcionalmente se habran preservado ac y que se oponen ntidamente al materialismo, atribuido como rasgo de las naciones industrializadas. As, el pas sera tambin una reserva moral del planeta y all tambin residira su gran riqu eza. En estos cuentos no es raro ob servar el enfrentamiento entre los valores individualistas, competitivos y lucrativos de las naciones ricas con la supervivencia de la solidaridad y el amor al prjimo que seran rasgos tpicamente bolivianos. 2. La Redencin poltica.Un gran porcentaje de los relatos asienta la solucin de los problemas nacionales en la figura, el carisma y las cualidades de un nico dirigente poltico. No hemos encontrado ninguno en que por ejemplo se haga mencin a un grupo o un movimiento. Siempre es un caudillo. De manera increblemente homognea, todos los que pl antean esta salida lo describen como un hombre honesto, de origen humilde, que triu nfa gracias a su esfuerzo propio y qu e al llegar a la Presidencia de la Repblica, instala un nuevo orden que termina, de una vez y para siempre, con la corrupcin, la injusticia o las desigualdades. Es algo as como un Mesas venido desde las bases, que al principio se enfrenta con fiereza con los poderes establecidos, que reaccionan airados ante su presencia. En muchos casos, este ser extraordinario, tan esperado por los ciudadanos, es el mismo autor del cuento. En la mayora, adems, el lder, encu mbrado en el poder sobre un amplio respaldo popular, asume de inmediato actitudes autoritarias contra los lderes polticos convencionales, que son los constantes villanos de todas las historias. Por la forma en que es descrito, se trata de un vengador, designado por la sociedad para castigar al sistema de poder, al que se considera como la causa de los males colectivos. Otro de sus rasgos es el nacionalismo, porque suele derivar en la devolucin de los recursos naturales al control del Estado o del pueblo. 3. La Redencin tecnolgica.En este caso, la salvacin nacional viene de la mano de las mquinas. En varios cuentos, por una razn misteriosa, el pas se pone de inmediato al nivel de las naciones industrializadas gracias a la adopcin de patrones tecnolgicos de vanguardia. Autos voladores, rascacielos, cabinas de teletransportacin, naves espaciales o tel fonos con pantalla; todo ha sido incorporado a la vida cotidiana de los bolivianos y la celebracin fascinante por haber superado el atraso llena pginas y pginas de entusiastas descripciones. Otra idea reiterada en varias historias da cuenta del aporte individual y extraordinario de algn cientfico boliviano, cuyo hallazgo saca al pas de la miseria. Un autor se imagina que ste descubre, por ejemplo, la vacuna contra el Sida, lo que convierte a los dems pases en dependientes farmacolgicos de Bolivia. 4. La Redencin martima.Con una frecuencia in usitada, muchos cuentos sitan a Chile como el principal escollo para el despegue del pas. En es e sentido, la recuperacin del acceso soberano al mar termina siendo la meta suprema del pas y la llave para la prosperidad futura. Es interesante comprobar que en ningn caso se plantea como mtodo una guerra de reconquista, sino siempre una enrgica

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18 advertencia de los dems pases que consigue que Chile devuelva los puertos voluntariamente. Son los resortes de la solidaridad los que hacen que nuestro vecino deseche sus intereses y reponga los daos. En varios relatos se destaca el carcter pacfico de Bo livia y la viabilidad de un a solucin negociada a su mediterraneidad. Se habla de una presunta superi oridad moral del reclamo boliviano, que no puede recurrir a los mtodos irracionales y violentos de su adversario transandino. Varias pginas sirven para recrear el jbilo imaginado tras esta victoria di plomtica, que generalmente va acompaada por un liderazgo poltico extraordinario ya mencionado antes. III. Los Cuentos y sus Formas de Comunicar Hasta aqu hemos establecido una cl asificacin que ya nos adelanta el contenido de las narraciones analizadas. Nos corresponde ahora bucear en la pros a de estos jvenes escritores a fin de comprender sus ideas en accin y sin grandes intermediaciones. Recuperando la clasificacin explicada antes, introducimos ejemplos de cmo se encararon los temas en cuestin. a) Las Narraciones fatalistas Desastres eco globales La conciencia ecolgica es un valor generalizado para esta nueva generacin. La destruccin del entorno natural global es moneda co rriente en varios cuentos, incl uso cuando no parece existir una relacin directa con los temas centrales que avivan las narraciones. Uno de los concursantes hace un repaso de los smbolos nacionales, 200 aos despus de fundada la Repblica, y encuentra que la flor de la Kantuta se ha extinguido y que el verde de la bandera pronto desa parecera al no poder simbolizar ms los recursos forestales. Otra historia habla del sentido de previsin del Presidente Banzer, quien enva a una nia al futuro para que le entregue al primer mandatario boliviano de ese tiempo una lista de todos los recursos naturales del pas y los consejos para recuperarlos en caso de que se hayan agotado. Con la ayuda de un extraterrestre amistoso, el je fe de Estado destinatario comprende lo que puede pasarle al planeta si no conserva sus fuentes de vida y con ello la herona regresa a su tiempo con la satisfaccin de la misin cumplida. En general, estos cuentos tienen como teln de fondo una visin fatalista del ser humano como especie. Por eso, uno de los concursantes escribe con pesimismo: El hombre es creador de su propia destruccin y su ambicin no tiene lmites, hace mal uso de sus recursos y los explota, dicen que antes todo fue muy hermoso, que hasta tenamos rboles (...) me es difcil creerlo, porque no puede ser que haya ocurrido un cambio tan repentino, aunque del hombre se puede esperar todo, hasta lo peor. En otra narracin, el desaliento por la condicin humana es ms elocuente: El hombre se ha convertido en un cazador de su propia especie, tal vez porque no le quedaba otro ser viviente para ser exterminado. Otro les describe as a sus secuestradores, unos extraterrestres, lo que es su especie: "Los seres humanos somos conflictivos, tenemos un sinfn de errores (...) somos capaces de muchos logros y triunfos, pero tambin podemos convertirnos en bestias salvajes, podemos ayudar mucho, pero antes tenemos que aprender a tolerar. En ninguna historia encontramos una mirada benigna con respecto al ser humano. Siempr e se destaca su racionalidad imperfecta y la persistencia de un cicl o por el cual, los logros alcanzados se tornan en fracasos inesperados. Se habla de una criatura incier ta, vacilante, con las mismas potencialidades para hacer el mal o el bien. Sin embargo, ese espacio de indeterminacin es la base de las esperanzas constantes en que en algn momento pod r corregirse el mal rumbo tomado. Privacin de la Soberana Quizs porque tambin son frecuentes en el gnero de ciencia ficcin, se repiten en los cuentos analizados, las legiones de extraterrestres que invaden la Tierra ya sea para civilizar a los seres humanos o para esclavizarlos. Uno de los relatos construy e un desenlace apocalptico cuando un ejrcito de mutantes se aduea del planeta. Bolivia, como las dems naciones, comparte el yugo. En ese momento brota una Nueva Alianza Humana con el fin de organizar la resistencia al invasor. Una pareja de bolivianos participa en esas labores, donde ya desaparecieron las distinciones nacionales y todos son iguales ante el enemigo comn. En este caso, la id entidad nacional se diluye en una agregacin ms ventajosa donde ser boliviano hace parte de un sentido universal. El herosmo de la citada pareja los

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19 consolida como ciudadanos del planeta, en plena igualdad de derechos. As la soberana nacional perdida es reemplazada por otra de rasgos glob ales que no reproduce vacos ni angustias. Una narracin parecida, y llena de accin, describe la crueldad de los Miogs, seres extraplanetarios que al verse alcanzados por las naves espaciales de la Tierra, invaden el mundo y someten a la raza humana. Un grupo de bolivianos se esconde en las cuevas del Valle de la Luna, muy cerca de La Paz, y planifica una guerrilla de resistencia al poder opresor. Los lderes rebeldes son Re, Mallku, Evro, y Cristhelle. Los Miogs enemigos tienen la apariencia de un oso y una avispa al mismo tiempo, poseen alas, un cuerpo peludo y su estatura es de tres metros. Al final, no son ningn obstculo serio para estos bien preparados 130 guerrilleros bolivianos. La guerra termina expandindose por todo el globo y en la batalla final, 100 millones de humanos libran dura refriega con 200 millones de Miogs. El Mallku muere heroicamente en el campo de lucha, Evro y Cristhelle culminan la tarea y unen sus vidas en matrimonio. Sin embargo, en los cuentos que asumen este punto de vista, la prdida de la soberana boliviana tiene ms relacin con los poderes imperiales terrenales qu e con los estelares. Un relato llama al enemigo externo Confederacin Estado Unidense (CEU), otro se refiere a la United American States League (UASL), una alianza de Estados Unidos con las potencias latinoamericanas para disolver y repartirse a los pases dbiles como Bolivia. Sea cual sea el nombre del poder colonizador, el pas vctima se transforma en un campo de concen tracin, una legin de esclavos o un centro de experimentacin cientfica. Los bolivianos somos la gente pobre, s lo somos conejillos de Indias para los ambiciosos estado unidenses, constata una es critora absorbida por su relato. En otro relato, un millonario repugnante subasta todas las riquezas del pas, desde el Salar de Uyuni hasta los bosques tropicales. La moraleja final asegur a que la gente es ms importante que el mercado. En otra narracin, su autora afirma desalentada: B olivia ya no exista, era tan slo una colonia ms. Ms adelante, la protagonista del cuento advierte que est en su poder una informacin altamente subversiva: Hoy es 6 de agosto, aniversario de Bolivia y el que t sepas esto atenta contra ellos y sus intereses. El mero hecho de conocer que alguna vez ese pueblo esclavizado fue soberano ya es motivo de persecucin; la muchacha debe huir para alcanzar su libertad, derecho que no puede compartir con la nacin oprimida. Un ejemplo excepcional por su contenido es un cuento llegado desde el Chapare. En l se pone nfasis no slo en la prdida de soberana, si no, sobre todo, en la erosin de la identidad propia: Vi cmo Bolivia haba progresado tecnolgicamente ( ...) La Puerta del Sol haba desaparecido y en su lugar estaba una fbrica de textiles (...) Mi querido Chapare ya no era el mismo que yo conoc (...) el campesino haba cambiado las abarcas por un pedazo de cuero llamado zapato, la sagrada hoja de coca haba desaparecido. Vi tambin una cholita que dej las trenzas por un buen peinado, que el lindo lenguaje aymara, quechua, ya no exista. Ms adelan te, la joven lamenta que los pueblos se parezcan a las pelculas de ciencia ficcin. Es curioso comprobar que, para esta escritora chaparea, la ofensiva de los pases poderosos para destruir la cultura indge na o boliviana tenga su origen en la envidia. Ella siente que el pas es rico y, por eso mismo, envidiable. A diferencia de los dems autores, mira los cambios modernizadores como factoras de pobreza cult ural. Un cuento similar que al principio observa muchos avances tcnicos, hace la siguiente evalu acin: A pesar de que muchos aspectos haban mejorado, lo esencial, lo que significa la cu ltura de Bolivia, haba quedado perdida. El racismo es abordado por otro de los relatos, y tambin aparece como sinnimo de pobreza cultural. Eusebio Choque, el compaero de universidad del narrad or, logra ocupar la Presid encia de la Repblica, pero lo hace con un nuevo nombre, Lancelote Crusoe Decidi cambiarse a uno ms popular, justifica el autor. Madura entonces la envi dia, porque cuando ambos eran estudiantes, el narrador intentaba ignorarlo en lo posible, pero tampoco desaprovechaba cualquier oportunidad de burlarse de su humilde apariencia o de sus faltas de ortografa. Cuando el envidioso relator se entera de que Eusebio es mejor alumno que l, decide vengarse. La ocasin llega cuando el conspirador obtiene el cargo de asistente del presidente y lo traiciona. De esa forma queda convertido en un anti hroe. Situacin de Estancamiento La desolacin que produce la idea de que Bolivia siga como est hoy se muestra de distintas maneras entre nuestros cuentistas. Uno de ellos habla de una ruleta infernal, un ciclo que se repite y nunca acaba en un pas con un gobierno que nunca g obern y un Estado que nunca existi. Una joven se confiesa dolida al comprobar, tras descender del auto del futuro que la haba llevado junto a sus amigas a otra poca, que el pas no ha cambia do. Parecamos muertas en vida, todo pareca derrumbarse en nuestro interior, fue un shock terrible, aade.Adems de la pobreza, la corrupcin en el

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20 gobierno y la polica o el desempleo, se percata de que la gente era muy liberal y que pareca no haber reglas. Luego concluye apesadumbrada en qu e ramos parte de la globalizacin, dominados por las potencias, no podamos decidir, nos creamos muy dueos de nosotros mismos, pero no era as. Otra concursante hace una lista precisa de los desp ojos sufridos: Cunta pobreza, cunta infelicidad, cuntas enfermedades, cunto pelig ro, cunta corrupcin, cunta de pendencia, cunta maldad. A momentos el pesimismo suena a resignacin en la pros a de otra concursante: Tal vez somos muy ilusos en creer que puede pasar algo que cambie las cosas, que acabe la corrupcin y el egosmo. Tambin suelen aparecer algunas frases de obstinado optimis mo: Es mejor seguir creyendo que levantar los brazos. El sntoma de la realidad boliviana ms deplorado por los autores es la conducta de los lderes polticos. Sobre ellos, un joven concursante augura: Quiero ver a mi linda patria con todos los hombres unidos (...) sin esa poltica tan mezquina con hombres llenos de odio y ambiciones personales, porque ellos no trabajan para sacar adelante a su patria, sino para lograr ganar ms dinero para sus intereses personales. Otro autor apunta molesto: Ya no recuerdo quin es t de Presidente de Bolivia ahora. Es el eterno pasanaku Juego en el que todos son ganadores en algn momento mediante un sistema de rotacin, que no se basa en los mritos de los participantes, sino en su mera inscripcin a la actividad.. No s a quin le tocaba el turno. Ms adelante enfatiza con desa sosiego: Pobres leyes!, qu pocas veces pueden cumplirse a cabalidad. b) Las Narraciones mesinicas La Redencin natural En estos casos, como ya se dijo, la naturaleza o la fortuna obran a favor de la atrasada Bolivia. El ms divertido es el de un pulpo gigante que meda diez metros y se convierte en el salvador oportuno de la nacin al derrocar de manera fulmin ante a un mal presidente, que term inara sus das en un merecido exilio sobre el planeta Marte. Horas ms tarde, un destacamento de robots se encargara de reparar los daos provocados por el satisfecho animal que regresa al mar despus de cumplir tan importante misin poltica y revolucionaria. Otra situacin es la planteada por una historia concursante en la que la crisis del medio ambiente es tan profunda en el mundo, que todos los pases deciden invertir mucho dinero en los pases con altos potenciales agrcolas. Esa resulta siendo la nica manera de combatir el hambre en el mundo. Bolivia, uno de los territorios ms ricos en biodiversidad del globo, aprovecha el momento y se transforma en un emporio para los nuevos cultivos. Una de las mayores seales de progreso es tambin el incremento de su diversidad cultural. Dice el autor: Negros, blancos o asiticos viven en el pas, porque encontraron en Bolivia aquello que les faltaba en sus vidas. La Redencin poltica En estas narraciones, la salvacin de Bolivia aparece siempre en las manos de un individuo virtuoso. A veces es el mismo autor del cuento, a veces una terc era persona. Por ejemplo, un narrador, que ya ha jurado como Presidente de la Repblica, constata que Bolivia estaba herida de muerte y que la maraa de corrupcin y la mentira se haba apoderado de cada minsculo pensamiento. Asistido por una fuerza enigmtica, el nuevo mandatario nombra un gabinete con personas que no tienen nada que ver con un partido poltico, gestiona con Inglaterra la devolucin del acceso martimo para el pas, ordena el descubrimiento de yacimientos minerales y petrolferos, concluye la condonacin de la deuda externa y transforma al pas de tal manera que l as personas comenzaron a migrar esta vez hacia Bolivia. Celoso de la prosperidad obtenida, el Presidente ordena, sin embargo, vigilar severamente las fronteras e impedir la llegada de extranjeros. Para ot ra joven cuentista, su personaje principal se entera en un viaje al futuro que Bolivia est tan cambiada, porque un hombre que luch mucho por la justicia, que era de origen humilde, pero que haba desencadenado un movimiento de masas, logr lo que ninguna persona, pues llev a Bolivia a ser uno de los pases ms ricos del mundo. Este Presidente excepcional, en el que se depos itan todas las virtudes, es, en varios casos, un instrumento de venganza que sanciona a los causantes de todos los males, es decir, los polticos corruptos. Otro concursante relata con claridad qu medidas deben tomarse para hacer efectivas esas sanciones: Las medidas de cambio no dejaron pasar ni una semana. Las grandes casas de los polticos y gente adinerada del pas pasaron a ser propiedad de familias pobres, mientras stos optaron por vivir sobriamente. (...) Mendigos potosinos fueron alojados en la casa presidencial adaptando sta como taller de pollerera, bordado, mecnica, para poder brindarl es un oficio e incluso es ahora tambin un hogar de

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21 ancianos. (...) Ahora Bolivia pa rece una comunidad, donde todos somos una familia. Pordioseros transformados en asalariados. La id ea se refleja en otra historia de esta manera: Al llegar al colegio siempre estaban las potosinas con sus hijitos que pedan limosna, pero no vi a nadie. Ms bien unas oficinas y por los ventanales amp lios aparecan figuras y rostros co nocidos de personas que hace unos das vi pedir limosna, trabajando y algo distinto, con una sonrisa. El mesianismo, que intuamos se muestra directo en un cuento titulado: El Sueo de un Presidente pobre. Cuando un reportero de la televisin entrev ista al conductor del pas, ste afirma: Yo slo confo en el destino que Dios me dar y si tengo que correr la suerte de Jess, en sus ltimos momentos, rodeado de ladrones, estoy dispuesto a dar mi vida por mi pueblo, esas amenazas me dan fuerza para continuar. En otra historia, el lder es Manuel, un nio de nueve aos, un ser clonado y provisto de la mejor carga gentica del universo. Cmo resulta siendo boliviano? El cuento seala que se trata de un error, por el cual la clula gestora va a parar al vientre de una mujer indgena del altiplano, de la denominada raza de bronce, aclara el joven autor. La mezcla entre los mejores genes europeos y la madre dan origen entonces a un nio prodigio que te rmina convertido en Presidente con pleno respaldo popular. El escritor afirma de l que es un infant e infinitamente superior a esta raza deteriorada (la boliviana). Qu medidas toma este lder tan prometedor? Por la narracin sabemos que todos los ciudadanos del pas consiguen un empleo y que los hambrientos reciben alimento. El gobierno que dirige, parece no obstante tener rasgos dictatoriales como lo advierten las siguientes citas: La elite de los ricos se redujo en gran parte con la clausura del improductivo parlamento (...) aquellos que no lograron adaptarse a este sistema fueron exiliados a ciertos pases del sur de Europa, en los que los capitalistas fueron reducidos a simples seores feudales, esto para evitar lides violentas y confrontaciones intiles. Un cuento concursante expresa la necesidad de qu e este gran viraje poltico, que muchos anhelan, permanezca en la memoria constante de la poblacin. Pa ra ello se funda un museo en la ciudad de Santa Cruz denominado Bolivia 2000". En l se exhibe n gases lacrimgenos, que "ya no hacen ms falta", "material escolar de mala calidad" y se monta una sala especial titulada "Presidentes de Bolivia, sus obras y sus estafas". Es el pasado superado que no se quiere olvidar para que jams se repita. Otro de los mecanismos polticos ms pensados para im pulsar el progreso de Bolivia es la integracin con los dems pases del Continente. El ejemplo ms fuerte a imitar es el de la Unin Europea, que recibe varias menciones, sobre todo con respecto a su moneda nica, que parece haber impresionado mucho a varios concursantes. Un autor habla entonces de una poderosa "Confederacin Sudamericana" como una potencia emergente de la que Bolivia es parte; otro opta por una alianza ms amplia, "La Unin de Pases Latinoamericanos", que segn l, es el nico lugar del mundo donde quedan tierras frtiles, por lo que se ha transformado en un emporio agrcola de donde se alimenta la Humanidad entera, y hay un cuento en el que se menciona a una "Liga Mundial de Estados Verdaderamente Libres", algo similar a lo que fue el grupo de pases no alineados. Otro relato prefiere el nombre "Confederacin de Pases Latino Americanos Unidos". En el espr itu de estas alianzas im aginarias parece latir la sensacin de que la globalizacin puede ser un mecanis mo favorable para un pas pequeo y dbil como Bolivia. La disolucin de la sobera na se torna aceptable para estos jve nes slo cuando se la plantea en favor de una identidad mayor que siempre ser La tinoamrica. "Un simple deseo puede cambiar las cosas", advierte otro narrador convencido de que la fuerza de los sueos tiene el poder de realizarlos. "Se cumplieron quizs no porque los haba deseado yo solamente, sino porque toda la gente boliviana lo dese tambin", aade. Este idealismo es un componente constante entre los escritores y se basa en una fe muy arraigada en la capacidad transformadora de las buenas intenciones. Otra escritora opina: Bolivia es y puede llegar a ser si todos queremos lo mejor". La Redencin tecnolgica En general, las narraciones plantean una situacin ambivalente con respecto a la tecnologa. Para unas, la adopcin masiva de los ltimos artefactos cientficos es un sinnimo claro de progreso. Abundan por eso las descripciones entusiastas de los ms extravagantes inventos, que podran mejorar la calidad de la vida cotidiana. Esta idea del futuro impregna los paisajes compuestos de edificios enormes, mquinas para la telecomunicacin instantnea, robots o ve hculos voladores. Una na rradora escribe: "Era increble, pero cada familia contaba con dos automviles o navemviles, uno para la noche y otro para el da". Otro concursante desea contar con un pas autosuficiente, capaz de producir "desde un alfiler hasta aviones (...) teniendo el orgullo de vestir y usar lo que producimos, no como hoy en da tenemos vergenza de lo nuestro, queremos siempre los productos del exterior".

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22 Estos cambios en la Bolivia cotidiana se haran palpables en los mbitos ms comunes. As por lo menos lo anhela otro autor: "Ya no haba gente que trabajaba como lustrabotas ni como dulceras, todo era automtico". En algunos asp ectos, y de acuerdo al mismo conc ursante, el progreso nos traera costumbres cvicas ya experimentadas en otros pases : "Las montaas tenan formas de estatuas de los gobernantes ms sobresalientes". Como sinnimo de una "buena organizacin", se habra revertido la migracin campo ciudad: "Toda la gente campesina se haba regresado a sus pueblos, porque all ya se conoca la nueva tecnologa". Tampoco es raro encontrar a bolivianos convertidos en hroes tecnolgicos o sabios salvadores de la Humanidad. Un cuento narra el padecimiento del pl aneta a causa de un virus letal que va infectando aceleradamente a los pobladores de todos los pases. El padre de la principal protagonista del relato es la nica persona capaz de combatir el mal y cumple su misin para gloria del pas. En otra narracin, una expedicin acutica demuestra que la Atlntida pe rdida est sumergida dentro del lago Titicaca. Sus habitantes llegaron hace siglos desde el espacio exteri or y vienen siendo los primeros bolivianos de la Historia. Otra historia menciona la impactante invencin de los rayos "Femani", que llevan ese nombre en honor a su descubridor, el boliviano Felipe Mamani, aunque uno no sabe si hay que agradecrselo, porque, segn cuenta el autor, producen alteraciones genticas en los organismos que obligan a todos a usar trajes especiales. Al informar a sus lectores que l forma parte de un importante grupo de fsicos bolivianos, otro narrador se ve obligado a repetir, para reducir la incredulidad que supone inmensa en el auditorio: "s, bolivianos, como lo escucha". Pero el cuento donde el conocimient o y la ciencia juegan quizs el papel ms decisivo en la conversin del pas en un centro del poder mundial, es aquel en el que una biloga boliviana descubre que si se mezcla una enzima del fruto de la pa pa con la savia de la hoja de coca, surge un medicamento curativo del Sida. Gracias a la venta del remedio prodigioso al mundo entero, Bolivia no slo termina de pagar su deuda externa, sino que incentiva con mayor empeo el cultivo de la coca para emplearla en la fabricacin de la vacuna. Mediante una solucin curiosa tomada por el Estado, los cocaleros son obligados a vender sus tierras al gobierno, quien se tr ansforma en el monoplic o cultivador de la hoja, materia prima de la valiosa vacuna. Un proyecto de transposicin de materia a travs del tiempo, dirigido por cientficos bolivianos, en otro cuento, se ve necesitado de dinero para ser financ iado y el gobierno toma para ello una decisin arriesgada: "No haba otra que comercializar la hoja de coca en forma de cocana de manera legal. Fue una medida desesperada que tuvo mucha repercusin en el extranjero (...) Fuimos vctimas del ms grande embargo financiero (...) nosotros seguimo s nuestras investigaciones, pero con el apoyo incondicional de todo nuestro pueblo y sus gobernantes". "El fin justifica los medios", podra decir nuestro escritor, porque el funcionamiento del pas como exportador de droga termina siendo muy rentable para ste, dado que el dinero conseguido por este negocio permite culminar con un resultado ptimo: Bolivia ha descubierto una mquina del tiempo. Sin embargo, cuando la utiliza, se entera de que su futuro es desolador: en dos d cadas ms, el pas ser una coloni a, porque al comprobar su potencial cientfico, las dems naciones se unen en una confederacin para obligar a Bolivia a entregar sus conocimientos secretos. La fuerza militar se impone entonces a las razones y talentos del conocimiento. Uno de los mayores logros de la ciencia imaginaria del futuro sera, de acuerdo a otro cuento, la descontaminacin del ro Choqueyapu de La Paz. El milagro da lugar a "aguas cristalinas". Algo similar desea un autor cochabambino para el ro Rocha. Sin embargo, en otros relatos, la ciencia aparece como sinnimo de deshum anizacin y erosin de valores. Una autora le hace decir a su personaje pr incipal: "En Bolivia an se conserva la gente que trabaja con la naturaleza y no con la tecnologa que ahora est acaparando todo el mundo". En otra narracin se opina en el mismo sentido: "En los tiempos de mi abuelita, la familia era sagrada, no es que ahora no lo sea, pero pas a un segundo plano. Creo que es una consecuencia del desarrollo, sera interesante que se pueda lograr un equilibrio entre el desarrollo y la familia". El mismo texto recurre a un ejemplo muy utilizado en muchos relatos concursantes: "Mi pas ha tenido cambios maravillosos. No niego, algunas cosas del pasado eran muy lindas, como que el ser humano no era reemplazado por mquinas o tecnologa desarrollando as el potencial de cada persona". Dentro de ese escenario donde la ciencia desplaza los valores tradicionales, la autora comenta: "Nunca una mquina podr suplir a la familia y/o sociedad, porque para crecer el hombre necesita a otro hombre de carne y hueso como l". Lo mismo suele menci onarse en el campo de los valores. Una de las

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23 concursantes escribe. "Los paceos de ahora piensan que es ms importante tener plata que ser feliz (...) que es ms buena onda ser diferente que ser autntico". Otro plantea una visin que podra ser complementaria a la anterior: Bolivia era un pas ms que no le daba importancia a la espiritualidad, se haba sumergido en las cosas materiales". En uno de los cuentos encontramos las opiniones de un viejo bibliotecario cochabambino, quien le comenta al tripulante de una nave espacial lo que significa para l la ciencia y sus logros: "Ellos (los cientficos) creen que pueden dominar todo lo que descubren, pero (...) incluso para la ciencia humana existen frontera s (...) millones de dlares desaparecieron en el espacio sin dejar rastros". El anciano le hace notar al astronauta que los enormes gastos absorbidos por los programas cientficos terminan afectando a los pases pobres, pues mediante el Fondo Monetario Internacional se les transfieren los costos de un dispendio oneroso e irresponsable. Como vemos, si bien un futuro lleno de artefactos modernos encandila a nuestros jvenes narradores, varios de ellos conservan un temor a que este progreso deshumanice a la sociedad boliviana a la que consideran como ms solidaria, espiritual y fraterna. El conocimiento aplicado tiene as sentidos ambivalentes y lo que es remedio puede ser enfermedad en ciertos casos. La Redencin martima Uno de los cuentos titula especficamente Bolivia re cuper su Mar y su Territorio". En l se cuenta cmo la Organizacin de Estados Americanos (OEA ) conmina a Chile a devolver a Bolivia su acceso soberano al mar. El resultado ms importante parece es tar en el prrafo siguiente: "Todo el rencor hacia Chile se disolvi de forma definitiva". No poda ser de otra forma, porque ese pas habra decidido ceder territorio ante las presiones internacionales, provoc ando un jbilo popular enorme en Bolivia. Los cambios que este hecho producira en la mente del autor son definitivos: "De aqu para adelante, la vida de todos y cada uno de los bolivianos no volver a ser la misma, la autoestima subir como vaso de cerveza, ya no habr ms discursos pesimistas". En las historias, la salida al mar es normalmente el resultado de una buena gestin diplomtica, un logro del imperio de la razn sobre los argumentos de la fuerza. Al especular sobre esta posibilidad, un cuento exalta al hombre que en su calid ad de Presidente hizo posible esta meta: "Luis tambin estaba contemplando una Bolivia sin mediterraneidad, con una salida justa al mar, simplemente por haber dado a conocer que todos tenemos derecho a luchar por nuestros ideales y que no hay mejor manera que apoyarse el uno con el otro". El 200 aniversario de la fundacin de Bolivia es una buena ocasin, en otro relato, para que ocurra lo siguiente: "El presidente de Chile tiene una sorpresa para todos nosotros (...) despus de tantos aos de espera y esperanza (...) decide devolver el mar, si endo una muestra de amor para todas las generaciones venideras". Una historia, enteramente dedicada al tema, cuenta cmo la Presidenta de Bolivia usa recursos de magia para obligar al primer mandatario de Chile a ceder el territorio disputado. "Hemos logrado, las aguas son nuestras", es la frase final victoriosa. Sin embargo, la manera ms imaginativa de acceder al mar est planteada en un cuento en el que los personajes visitan el lago Titicaca. Cuando se percat an de que ste tiene un extrao olor salino, son informados de que un terrible maremoto desatado el ao 2012 inund el territorio chileno, peruano y parte del boliviano. La modificacin m s importante de la geografa tras el suceso es la fusin del lago con el mar y las consiguientes playas martimas en el altiplano. "Lo cual tambin ayud al crecimiento integral de Bolivia", concluye la historia, como queriendo restarle importancia al suceso. IV. Conclusiones La narrativa, cuando es activada masiva y simultne amente dentro de un grupo de rasgos similares y bajo cnones compartidos, puede convertirse en un instrumento de investigacin social de gran valor. En tal sentido, un concurso literario juvenil, como el patrocinado por el PNUD, nos ha sorprendido por el uso analtico que se le puede dar al material recolectado. Esta ltima afirmacin se sostiene en el argumento de que todo acto creativo o artstico contiene en su seno una condensacin imprescindible del mundo social. El relato ms abstracto y fantasioso emerge siempre de un contexto determinado, y necesariamente lo refleja de maneras muy diferentes a como lo hara un discurso con pretensiones de verosimilitud. El encadenamiento de acciones, el us o de emociones y el suspenso, las tcticas no

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24 reveladas hasta el final o a veces nunca, el juego de apariencias y sorpresas junto al lector enriquecen en gran medida el campo del anlisis literario y sociolgico. Por otra parte, esta comunicacin entre actores sociales e investigadores a travs de la narrativa permite captar la riqueza de las metforas y las maneras imaginativas en las que los portadores del discurso solicitado atrapan la realidad. Ello se presta a desarr ollar modelos de anlisis asentados en referentes comunes y facilita la comunicacin entre los procesos sociales y sus investigad ores. As, el discurso acadmico engrana con el social y se abren las persp ectivas de un campo de anlisis y un lenguaje comunes. Con respecto al contenido de los cuentos, se puede hacer la siguiente lista de conclusiones analticas: 1. A pesar de un reiterado y casi unnime repudio de los jvenes escritores a la poltica boliviana y sus representantes, existe entre ellos un alto ni vel de politizacin. En cons ecuencia, son muy pocos los cuentos que se limitan a abordar temas universales del futuro, porque la gran mayora se concentra en el abordaje de los grandes proble mas nacionales. Esta tendencia hace que varios de ellos olviden en el proceso, que estn escribiendo un cuento y deriven en el ensayo o en la encendida arenga pblica moralizadora. 2. En general, la mayora tiene el mismo diagnstico de los males que aquejan al pas. Dos aparecen como las causas ms citadas para explicar el atraso de Bolivia, las internas y las externas. Las primeras son obstculos principalmente po lticos y se expresan en la corrupcin de las autoridades o, en una mirada ms amplia, la preemin encia, en ellas, de los intereses privados en perjuicio de los generales. Se percibe una honda indignacin por este comportamiento, que incluso conduce a proponer remedios moderadamente autoritarios, aunque nunca se abogue de manera directa por una dictadura. Entre las causas externas del subdes arrollo aparece, sobre todo, la influencia de pases ricos e imperiales. Bajo dife rentes metforas, los malos gobernantes bolivianos aparecen retratados como tteres de intereses for neos. La capitalizacin de las empresas estatales aparece varias veces calificada como un proyecto co ntrario al bien comn. Las consecuencias de ambas fuerzas causales seran la pobreza de la mayo r parte de los ciudadanos, con la excepcin de una minora insensible; la tristeza de miles de pe rsonas y los diversos conflictos sociales, que, por lo general, son vistos como actos comprensibles, justos y hasta indispensables. 3. Ante el diagnstico anterior, las soluciones post uladas en los cuentos son, en apariencia, sencillas y al mismo tiempo, radicales. Como ya se puede suponer, la ms mencionada es una verdadera revolucin en el mundo poltico, que implique el fin de la corrupcin y, en consecuencia, el uso idneo del dinero estatal. Este cambio es depositado, cuando se da el caso, siempre en manos de un lder, que emerge desde fuera de la poltica tradici onal e irrumpe en ella con el respaldo del pueblo, para castigar a quienes causan la desgracia de Bo livia. En general es descrito como "un campesino que consigue superarse" y que tiene como casi nica virtud la honestidad. Cuando no se menciona a un caudillo de estas caractersticas, la solucin vien e desde el terreno de la ciencia o por los azares de la naturaleza. En el primer caso, aparece como personaje prodigioso un cientfico boliviano que inventa o descubre algo que resulta siendo vita l para el mundo entero. Ese nico conocimiento adquirido saca a Bolivia del anonimato y la catapulta rpidamente a un mundo de prosperidad. En el segundo caso, un fenmeno natural cualquier pon e en desventaja a los pases hoy dominantes e invierte las condiciones de intercambio desigual. De esa forma, Bolivia se torna indispensable y pasa de la periferia al centro. Ya sea a causa de este desarrollo acelerado o al margen de l, una solucin reiterada en decenas de historias es la recuperacin del acceso soberano del pas al ocano Pacfico. Por esa razn, hay varios relatos en los que el enemigo principal de Bolivia es Chile y nuestros aliados son el resto del mundo. La idea de un Chile aislado internacionalmente, derrotado gracias a ello en el terreno diplomtico, y obligado a devolver los territorios conquistados por sus tropas en 1879 se repite con asombrosa frecuencia. 4. A pesar de que, en los cuentos, Bolivia ap arece humillada ya sea por sus malos polticos o por fuerzas forneas imperiales, los jvenes escritores recurren reiteradamente a la idea de que la falta de progreso material lleva a contar con una gran riqueza espiritual, donde radicara nuestra fuerza como nacin. As, muchas de las tensiones na rradas muestran a un adversario prepotente y ambicioso contra un pas inocente, trascendental y mstico. La idealizacin de las sociedades indgenas como ncleos forjadores de un hipottic o carcter boliviano form a parte de este recurso discursivo. As, en varios relatos, la tecnologa tambin es vista como un factor de

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25 empobrecimiento. La asociacin entre robotizacin y desempleo es constante, tambin la de industrializacin y prdida de valores familiares. En ese sentido es claro el forcejeo, en los cuentos, entre un supuesto poder liberador de la tecnologa y una serie de secuelas dainas que sta provocara en la sociedad tradicional, ms concentrada en la proteccin de los dbiles y la fraternidad entre todos. Es ilustrativo un relato en el que el hroe, que es Presidente de Bolivia, decide sabotear individualmente la marcha de la maquinaria industrial a fin de que la parlisis del progreso tcnico obligue a los empresarios a contratar a los cientos de obreros que quedaron sin empleo por efecto de ese cambio productivo. Cuando los jueces quieren enjuiciar al causante de los daos materiales, ste logra que lo absuelvan con un discurso conmovedor a favor de las dimensiones humanas del progreso. La otra manera en que se expresa esta supuesta "superioridad tica" del pas ante un orden internacional injusto y "maquiavlico" es la ya citada renuencia de los jvenes escritores a imaginar el uso de la guerra como herramienta para recuperar el acceso soberano de Bolivia al mar. As, en la imaginada solucin al enclaustramiento prevalece la persuasin sobre Chile. 5. En el momento de establecer algunos elementos de la identidad boliviana, ya sea para defenderse de la influencia fornea y para pasar a la ofensiva en momentos de apogeo de la autodeterminacin nacional, los jvenes escritores recurren con insistencia a Tiwanacu, como ejemplo de una civilizacin propia, misteriosa, pero sobre todo, sabia. El otro referente son los cuantiosos recursos naturales y la urgencia de que stos beneficien a los habitantes de Bolivia. En un tercer plano, pero muy residual, aparecen rasgos como la msica, la danza o incluso la seleccin nacional de ftbol, que, en uno de los cuentos ms patriticos, alcanza a llevarse la Copa Mundial tras un partido final electrizante con Brasil, que para colmo de glorias, tiene lugar en Cochabamba. 6. Como vemos por todo lo sealado, nuestros jvenes escritores ponen en evidencia la fuerza de una mentalidad poltica que coloca al Estado como principal actor de las transformaciones nacionales. Como el pas es pobre a causa de la prdida de recursos ocasionada por la corrupcin, parecen decir, entonces el paso fundamental es poner un freno radical a la actividad poltica tal como se la viene desarrollando hasta ahora. En general, la sociedad es contemplada como vctima de este proceso y por eso mismo, carente de responsabilidades. Todo esto se refuerza por la espera de un mesas con un poder de salvacin. Es fuerte entonces una sed por los subsidios, las soluciones venidas de afuera y la expectativa por la llegada de un momento decisivo que ponga de pie sin demora todo aquello que est visiblemente de cabeza. 7. Finalmente quizs sea importante destacar que los cuentos muestran las huellas de dos discursos muy difundidos en la sociedad boliviana: el del civismo y el de la Iglesia Catlica. El primero est impregnado precisamente por la urgencia patritica de recuperar el mar usurpado por Chile. El segundo exalta siempre los valores familiares y solidarios, coloca la espiritualidad por encima del inters material y tiende a generar una desconfianza en el progreso tecnolgico. Ambas visiones suelen ser muy fuertes en la etapa escolar por la que atraviesan o acaban de atravesar la mayor parte de los concursantes. De manera que en ellos parece haber un imperativo, salvo raras excepciones, de escribir un discurso "polticamente correcto", acorde con las expectativas del mundo adulto. Es por eso que no encontramos cuentos transgresores de los valores colectivos o de la moral pblica, lo que al mismo tiempo desnuda las limitaciones de un concurso literario en caso de que se quieran conocer los deseos reprimidos o no socialmente legitimados de quienes participan. Al existir un premio y un jurado de por medio, se induce a los potenciales concursantes a plantearse una enunciacin valorativa que no quiebre el aparente consenso tico de la sociedad. Pese a esta limitacin, el valor de nuestra base de datos se preserva con las debidas cautelas. La Paz, febrero 2002. (Tomado de http://www.revistadesarrollohumano.org/Biblioteca/0065.pdf )

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26 EL DELIRIO DE TURING (Fragmento) Edmundo Paz Soldn 1. Cuando le das la espalda al irresoluto amanecer en la calle y traspones el umbral del edificio en el que trabajas, dejas de ser Miguel Senz, el funcionario pblico que uno adivinara detrs del arrugado terno gris, los lentes redondos con monturas de alambre y la mirada medrosa, y te conviertes en Turing, desfazedor de cdigos secretos, perseguidor implacable de mensajes cifrados, uno de los orgullosos orgullos de la Cmara Negra. Insertas tu tarjeta electrnica de identificacin en una ranura. Se te pide un Cdigo y escribes ruth1. La puerta de metal se abre y te espera el mundo con el que sin saberlo soaste desde nio. Con pasos lentos, calculados como cada uno de tus movimientos excepto los de la mente, la procesin va por dentro, ingresas a un abovedado recinto de vidrio. Dos policas te saludan con ceremonia. Miran sin mirar el color de tu tarjeta: verde, que significa Ms que Muy Secreto. Todo era tan fcil en tiempos de Albert, haba slo dos colores de tarjetas: amarilla (Secreto), y verde. Luego lleg el petulante de Ramrez-Graham (una vez lo habas llamado seor Ramrez, y l te haba corregido: Ramrez-Graham, por favor); con l a cargo de la Cmara, los colores de las tarjetas fueron proliferando: en menos de un ao, aparecieron la roja (Muy Secreto), la blanca (Nada Secreto), la azul (Ultra), y la anaranjada (Prioridad Ultra). El color de las tarjetas indica a qu partes del edificio se tiene acceso. Ramrez-Graham tiene la nica tarjeta morada, que significa Alta Prioridad Ultra. En teora, hay un solo cuarto del edificio de siete pisos para el que se necesita la tarjeta morada: el Archivo del Archivo, un cuarto pequeo en el corazn del Archivo. Da para rer tanta proliferacin. Pero t no te res, porque te sigue ofendiendo que haya compaeros de trabajo con tarjetas Ultra y Prioridad Ultra, capaces de entrar a donde t no.

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27 Siempre tan temprano, profesor. Mientras aguante el cuerpo, capitn. Los policas saben quin eres, han odo las leyend as que circulan sobre ti. No entienden lo que haces ni cmo lo logras, pero aun as te respetan. O acaso te respetan porque no entienden lo que haces ni cmo lo logras. Pasas junto a la pared donde se encuentra el gran sello de la Cmara Negra, un refulgente crculo de aluminio con un hombre inclina do sobre una mesa, tratando de descifrar un mensaje. Un cndor sostiene entre sus garras una cinta con un lema en morse: Razn e Intuicin Es cierto, se necesitan ambas para penetrar la cripta de los cdigos secretos. Pero es mentira que se usen en proporciones iguales; para ti, al menos, la intuicin es la que seala el camino, pero el trabajo de zapa est a cargo de la razn. No entienden lo que haces ni cmo lo logras pero aun as te respetan. Lo que haces: es correcto seguir hablando en el presente? Tus momentos de gloria, debes reconocerlo, se pierden en el vasto pasado. Por ejemplo: el 6 de diciembre de 1974, cuando detectaste esa clula de izquierdistas que utilizaba frases del diario del Che para codificar mensajes. O el 17 de septiembre de 1976, cuando lograste advertir al presidente Montenegro que se cuajaba una insurreccin en regimientos de Cochabamba y Santa Cruz. O el 25 de diciembre de 1981, cuando descifraste mensajes del Gobierno de Chile a su encargado de negocios, acerca del desvo de las aguas de un ro en la frontera. Hay ms, muchos ms, pero desde entonces tus xitos han sido ms bien espordicos, y a ratos sientes que tus jefes no te han despedido por lstima. Ramrez-Graham te ha relocalizado, y si bien al comienzo el nuevo trabajo pareca un ascenso, te han alejado de la accin y no has tardado en descubrir que ahora, como encargado del Archivo General de la Cmara Negra, te h as convertido en un criptoanalista que no analiza cdigos. Tus pasos resuenan en el p asillo. Te frotas las manos buscando calor. El retorno de la democracia a principios de los ochenta no desarticul la labor que se llevaba a cabo en el edificio, pero la minimiz: se trataba de interceptar conversaciones de sindicalistas al principio, y de narcotraficantes despus (gente descuidada, que hablaba en frecuencias de radio interceptadas con facilidad y ni siquier a se molestaba en codificar sus mensajes). Los noventa fueron aos de espasmdica labor escuchando a polticos opositores y turbios empresarios con los telfonos pinchados. Cuando Montenegro regres al poder por la va demo crtica te alegraste: se te ocurri que todo cambiara con l, y volvera la urgencia a tu labor. Qu decepcin: lo cierto era que no haba un gran peligro a la seguridad nacional como en los aos de su dictadura. Haba que admitir que eran otros los tiempos. Para colmo, en la recta final de su mandato, al vicepresidente, un tecncrata carismtico valga la contradiccin de ojos muy despiertos y hoyuelos en las mejillas, se le haba ocurrido reorganizar la Cmara Negra y convertirla en el eje de la lucha contra el ciberterrorismo. Ser uno de los desaf os clave del siglo veintiuno, les haba dicho al visitar el edificio y anunciar su iniciativa, hay que estar preparados para lo que vendr. Acto seguido, el vicepresidente haba procedido a presentarles a Ramrez-Graham, el nuevo jefe de la Cmara Negra. Uno de nuestros compatriotas que ha triunfado en el exterior, alguien que ha dejado una carrera promisoria en el Norte para venir a ayudar a su pas. Salva de aplausos. Te haba cado mal desde el primer momento: un terno negro impecable, como de ejecutivo bancario, los relucient es mocasines, el prolijo corte de pelo. Abri la boca, y la impresin fue de mal en peor: s, poda tener la tez algo morena y los rasgos algo aindiados, pero su acento espaol era el de un norteamerica no. No ayud nada enterarte de que ni siquiera haba nacido en Bolivia; l era de Arlington, Virginia. La mirada escudria las paredes en busca de un signo salvador. En torno tuyo, slo estructuras que se resisten a hablar, enmudecidas por el sigilo de un superior que crey prudente negar oportunidades para la distraccin a los empleados de la Cmara Negra. Aparte del crculo de

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28 aluminio a la entrada, nada de letreros, avisos, seales: todo aquel ruido de signos capaz de entreverarte en la inacabable bsqueda del text o que late detrs de todo texto. Pero t eres capaz de encontrar mensajes hasta en las paredes inmaculadas. Es cuestin de buscar. Los lentes estn chuecos y sucios huellas digitales, manchas de caf, y el marco se halla algo curvado hacia la izquierda: tienes un ligero dolor en el ojo izquierdo, el cristal debe estar en un ngulo incorrecto. Hace semanas que te prometes pedir una cita al oculista. Ramrez-Graham va a cumplir un ao en sus funciones. Ha despedido a muchos colegas tuyos y los ha reemplazado con jvenes expertos en informtica. Si es obvio que t no figuras en sus planes de recambio generacional, por qu no te ha despedido? Te pones en su piel: es imposible hacerlo. Eres, despus de todo, una suerte de archivo viviente, un gran repositorio de conocimientos de la profesin: cuando te vayas, se ir contigo todo un saber milenario, una infinita enciclopedia de cdigos. Los colegas que no han cumplido los treinta aos no se acercan para pedirte ayuda sino para que los diviertas contndoles historias de Etienne Bazeries, el francs que en el siglo XIX pas tres aos de su vida tratando de descifrar el cdigo de Luis XIV (tan lleno de vericuetos que tard ms de dos siglos en ser descifrado), o de Marian Rejewski, el criptoanalista polaco que ayud a vencer a Enigma en la Segunda Guerra Mundial. Esos colegas utilizan softwa re para descifrar cdigos, y te ven como una anacrnica reliquia de los tiempos en que la profesin no se haba mecanizado del todo (otra es la historia en el mundo desde Enigma; pero en Ro Fugitivo los desfases histricos suelen ocurrir con frecuencia, y es normal encontrar, lado a lado, el baco y la calculadora). Te detienes frente a la Sala Bl etchley, donde estilizadas computadoras tratan de entenderse con complejos procesos matemticos de codificacin de mensajes y las ms de las veces se dan por vencidas: se necesitan aos para decodificar una fra se. Con el desarrollo de la criptografa de clave pblica, y particularmente con la aparic in del sistema asimtrico RSA en 1977, ahora se puede codificar un mensaje con valores tan a ltos que todas las computadoras del universo, puestas a trabajar en su desciframi ento, tardaran ms que la edad del universo en encontrar la solucin. Irona de ironas: con las computadoras a su servicio, los criptgrafos le han ganado la batalla a los criptoanalistas, y gente como t, que no depende tanto de ellas, todava podra ser til. Los jvenes colegas: tanto talento para las ci encias de la computacin, inservible ante el mismo poder de la computadora. Lo que ellos h acen es ms actual que lo tuyo (al menos para el cine, obsesionado por mostrar a jvenes programadores resolviendo problemas frente a la pantalla de un computador), pero es igual de intil: son tan anacrnicos como t. Descifrar cdigos, en general, se ha convertido en una tarea intil. Mas alguien tiene que hacerlo: la Cmara Negra necesita aparentar que sigue sie ndo til para el Gobierno, que el poder no es tan vulnerable como realmente lo es a los embat es de una conspiracin manejada a travs de cdigos secretos. La Sala est vaca y el silencio la ronda: cua ndo comenzaste a trabajar en el edificio, las computadoras eran gigantes y ruidosas, ropero s metlicos de cables proliferantes. Las mquinas se han ido miniaturizando y acallando, son cada vez ms aspticas (todava queda en la Sala Babbage una vetusta supercomputadora Cray, donacin del Gobierno norteamericano). Alguna vez te sentiste menos que quienes trabaj aban en Bletchley con incansables algoritmos. Intentaste incluso aprender de ellos, transferir te desde tu vieja oficina a este lugar ms a corriente de los tiempos. No pudiste, no duraste mucho. Te interesaban las matemticas, pero no tanto como para dedicar las mejores horas de tu vida a ellas. Sabes las cosas bsicas de la informtica, dominas la computadora como mu y pocos de tu edad y puedes hacer muchas cosas con los nmeros, pero te falt el grado de sacrificio necesario para transformar la habilidad en herramienta cotidiana de trabajo, digna de ser pulida sin cesar para que no hubiera nota discordante a la hora del concierto. Haba el culto de lo funcional, no la pasin. Por suerte, aqu la mayora de los conspirador es son de poca monta y tampoco saben manejar computadoras ms all de lo bsico.

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29 Continas tu camino, metes las manos en los bo lsillos del saco. Un lpiz, un lapicero, algunas monedas. Te viene a la mente una imagen de tu hija Flavia, y te invade la ternura. Antes de salir entraste a su cuarto, a despedirte de ella con un beso en la frente Duanne 2019, la herona que Flavia haba creado para algunas de sus visitas a la red, te mir desde el screensaver de una de sus dos computadoras en el escritorio profuso en fotos de clebres hackers (Kevin Mitnick, Ehud Tannenbaum). O crackers, como insista ella: Hay que aprender a diferenciarlos, pap; los crackers son los que abusan de la tecnologa con fines ilegales. Y por qu tu sitio se llama TodoHacker y no TodoCracker? Buena pregunta. Porque slo los que saben mucho del tema hacen la distincin. Y si mi sitio se llamara TodoCracker, no tendra ni el uno por ciento de los visitantes que tiene. Hackers, crackers: son lo mismo para ti. O deberas llamarlos piratas informticos? Preferas ese nombre, aunque te sonaba algo extrao: el ingls haba llegado primero y se impona la costumbre. La gente enviaba attachments y no archivos adjuntos, emails y no correos electrnicos. En Espaa, al screensaver le decan salvapantall as; en verdad, sonaba ridculo. Sin embargo, uno no deba darse por vencido: vala la pena luch ar contra la corriente. Estaba en juego la supervivencia del espaol como lengua del nuevo siglo. Piratas informticos, piratas informticos... Flavia dorma con la respiracin ronca, perdida en el abismo del sueo, y te quedaste contemplndola bajo la luz de la lmpara del velador, fabricante de un cono protector. El enmaraado y pegajoso pelo castao le caa sobre el rostro de labios carnosos y hmedos; el camisn dejaba al descubierto el seno derecho, el pezn rosado y puntiagudo. La cubriste, avergonzado. En qu momento tu nia de traviesa cola de caballo se haba tornado en una inquietante mujer de dieciocho? Qu rato te habas descuidado, qu habas hecho mientras ella floreca? Lo peor de todo era que haba salido con la adecuada combinacin de lgebra y fuego para enloquecer a los hombres. Le fascinaban las computadoras desde chiquilla, y haba aprendido a programarlas antes de los trece. Tena en la red TodoHacker un sitio dedicado a informar s obre la poco comprendida subcultura de los piratas informticos. Cuntas horas al da al frente de sus clones de IBM? En muchas cosas, haba dejado la adolescencia tiempo atrs. En una sin embargo, y por suerte, Flavia no estaba ni en su momento ni adelante, sino muy atrs: no le interesaban para nada los muchachos que comenzaban a rondar la casa atrados por su belleza lnguida y distante. La Sala Vigenre est vaca. Las manecillas del reloj en la pa red indican las seis y veinticinco de la maana. Ramrez-Graham se haba descuidado y haba de jado relojes mecnicos en el edificio. Seguro pronto los reemplazara, las manecillas dejaran su lugar a los nmeros rojos en el cuarzo, lo anlogo a lo digital. Tanta modernizacin i ntil. Segundos ms, segundos menos, preciso o impreciso, el tiempo seguira fluyendo y los atrapara a todos en su red, la piel todava joven o acaso ya los huesos hacindose polvo a cada movimiento. El fro te hiere el rostro. No importa: te gusta ser el primero en llegar al trabajo. Lo aprendiste de Albert, tu jefe durante ms de veinticinco aos: continuar con la costumbre es, a su modo, un homenaje a quien hizo ms que nadie por el criptoanlisis en Ro Fugitivo (ahora recluido en una habitacin olorosa a remedios en una cas a en la avenida de las Acacias, delirante, sus facultades mentales incapaces de responderle: no es bueno recargar de trabajo al cerebro, los cortocircuitos estn a la orden del da). Te gusta caminar por los pasillos vacos, obser var los cubculos con los escritorios llenos de papeles; en el aire quieto de la madrugada tus ojos se posan sobre cartapacios y mquinas fantasmales con la arrogancia displicente de un dios benvolo, alguien que har su trabajo

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30 porque alguna desconocida Causa Primera lo ha dispuesto as y no es de sabios rebelarse contra el destino. Oprimes un botn para llamar al ascensor. In gresas a ese universo metlico en el que se te ocurren los pensamientos ms escabrosos. Fallar la mquina y te precipitars a tu fin? Te diriges al subsuelo, al Archivo, al fondo de la tierra, cmara mortuoria que slo t habitas. Hace ms fro all abajo. Suspendido en el aire por gruesos cables, te mueves sin moverte, en paz, en armona. Tiene algo especial ese ascensor que te cobija. Sus paredes verdes, su seca eficiencia, su ncleo slido de movediza estabilidad. Qu ha ras sin l, qu haran los hombres sin ellos? Otis, seis personas, cuatrocientos ochenta kilos Te quedas mirando el nombre. Lo deletreas: O-T-I-S. A la inversa: S-I-T-O. Un mensaje pugna por salir, y est destinado slo para ti. S-T-O-I. Soy Tu Oscuro Individuo. Quin es tu oscuro individuo? En el subsuelo est el Archivo General: eres el nexo vital entre el presente y la historia. Colocas tu saco en un perchero desvalido. Te sacas los lentes, limpias los cristales con un pauelo sucio, te los vuelves a poner. Te metes un chicle de mentol a la boca, el primero de una larga serie (no ms de dos minutos entre tus dientes, van a dar a un basurero apenas exprimido el jugo). Tienes ganas de orinar. Esa sensacin de inminente desborde en la vejiga te acompaa desde la juventud: una de las formas ms intolerables que to ma tu ansiedad, la manera en que el cuerpo compensa tu apariencia de inmunidad a las em ociones. Tus calzoncillos se llenan de manchas acdicas del color del pasto quemado por el sol. Sufres an ms desde que trabajas en este subsuelo: al arquitecto no se le ocurri colocar un bao en el piso. Acaso pens que quien trabajara en el Archivo podra tomar el ascensor o subir las escaleras en busca de los baos en el primer piso. Un ser normal, alguien que lo hara una o dos veces al da sin molestarse. Pero y qu de un ser incontinente? Insensible. Abres el cajn inferior derecho de tu escritorio, sacas un vaso de plstico con el dibujo de un sonriente Correcaminos (lo conseguiste en una promocin de McDonalds). Te diriges a una esquina del recinto, de espaldas al Archivo; te ba jas la bragueta y orinas en el vaso: seis, siete, ocho gotas ambarinas. Por eso no te gusta ir al bao: las ms de las veces, el resultado es incompatible con la sensacin de urgencia. Lo mejor, entonces, es ir acumulando gotas en el vaso, y luego, casualmente, a la hora del almuerzo pasar por el bao y deshacerte de tu deplorable tesoro. Dejas el vaso en el cajn. Te seduce el alboroto de papeles sobre la mesa; ordenar el caos, vencerlo parcialmente y estar listo para la aparicin del nuevo desorden es un juego que dura das y meses y aos. Las mesas de los criptoan alistas suelen ser impecables, los papeles apilados en torres a los costados, los lapiceros y los libros de referencia codendose uno al lado de otro, el monitor de la computadora mont ando guardia y el teclado escondido en la tabla mvil bajo la mesa: reflejos de mentes prstinas que hacen su trabajo con gran dedicacin lgica pero no estn preparadas para las conf usas brumas con que a veces habla la realidad (mejor, quienes hablan a nombre de la realidad: descorteses individuos que hacen circular peligrosa informacin a espaldas del Gobierno). Enciendes la computadora, revisas el correo electrnico en la direccin normal y en la reservada. Escupes el chicle, te metes otro en la boca, y de pronto encuentras en la direccin reservada un correo de una sola frase: FXJXNRTYNJRJXPFXQFRTXQFRHMFIFXIJXFRLWJ Te fijas en la secuencia XQFRT XQFRH. Un an lisis de frecuencias no te llevara ms de un par de minutos. Cada letra tiene su propia pe rsonalidad, y por ms que aparezca desplazada del lugar que le corresponde en la frase, se traiciona, susurra, habla, grita, dice de su historia,

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31 extraa su puesto en la tierra en el papel. Quin te habra enviado ese mensaje? Desde dnde? La direccin es desconocida, y eso es raro: no ms de diez personas conocen tu correo electrnico. Alguien ha logrado burlar las murallas de la Cmara Negra, y acaricia tu corazn con un burdo mensaje. Todos los mensajes de la Cmara Negra llegan encriptados a tu correo secreto, y tu computadora desencripta los mensajes de forma automtica. Quizs algo fall en el programa. Aprietas un par de teclas, pruebas a desencriptar el mensaje. Nada. No est encriptado con el programa que se usa en la Cmara Negra, lo cual confirma tus sospechas: el mensaje ha sido enviado por un extrao. Era una provocacin. Por lo pronto, debes hacer lo que mejor sabes: anlisis de frecuencias. La F tiene que ser una vocal: a? e? o? El sentido comn te indica la a. Al rato, lo sabes: se trata de un simple cdigo cifrado por sustitucin, una variante del que, segn Suetonio, usaba el emperador Julio Csar. Cada letra haba sido movida cinco espacios a la derecha, de modo que a la F le corresponda la a, a la G le corresponda la b, y as sucesivamente. QFRHMFIFX era manchadas. ASESINOTIENESLASMANOSMANCHADASDESANGRE Quin era el asesino? T? Por qu las manos manchadas?

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32 EDMUNDO PAZ SOLDAN. Obra narrativa Las mscaras de la nada. Cuentos. La Paz, Editorial Los Amigos del Libro, 1990, finalista en Letras de Oro Das de papel. Novela. Cochabamba. Editorial Los Amigos del Libro, 1992. Premio Erich Guttentag 1992 y finalista de Letras de Oro 1991, importante concurso de literatura en espaol en los Estados Unidos Desapariciones. Cuentos. Cochabamba. Ediciones Centro Simn I Patio, 1994. 150 pgs. finalista en Letras de Oro Alrededor de la torre. Novela. La Paz. Editorial Nuevo Milenio, 1997. 211 p.p. Dochera y otros cuentos. La Paz, Editorial Nuevo Milenio Editorial, 59 pgs. 1998 Ro Fugitivo Novela. La Paz: Alfaguara, 1998. Danish translation: Copenhague: Lindhardt & Ringhof, 2001. Finnish translation: Helsinki: Gummerus, 2000. Amores imperfectos Cuentos. La Paz. Alfaguara, 1998. Simulacros. Cuentos. La Paz. Santillana, 1999 Sueos digitales La Paz: Alfaguara, 2000. Madrid: Alfaguara, 2001.(Greek translation: Athens, Digiali, forthcoming 2004). Latin American Literature and Mass Media. (Con Debra A. Castillo). Ensayos. Garland, 2000 Se habla espaol: Voces latinas en USA (Con Alberto Fuguet, eds.). Antologa de cuentos. Miami, Alfaguara, 2000. La materia del deseo Miami: Alfaguara, 2001. Madrid: Alfaguara, 2002. The Matter of Desire English translation of La materia del deseo (Forthcoming, Houghton & Mifflin, 2004). Alcides Arguedas y la narrativa de la nacin enferma Crtica literaria. La Paz: Plural, 2003. El delirio de Turing La Paz: Alfaguara, 2003. Madrid: Alfaguara, 2004 Desencuentros. Alfaguara 2004

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33 LA BIBLIA DE MALTAVOS GARY DAHER CANEDO Entr con un perro sacrificado colgando de sus hombros y lo deposit sobre la mesa. Afuera un cielo oscuro y helado construa una pintura de violetas sobre la nieve sucia de holln. l se sent cerca de la chimenea para mirar cmo Romina, su mujer, desollaba y descuartizaba al animal para salar las tiras de carne. Tranquilamente, mientras tomaba su larga taza de cermica ruda y beba a sorbos el agua caliente, le fue contando su historia. Sabes que antes de que te encontrara, viva en las montaas del sur, cerca de la ciudad destruida. All la vida era ms dura y no exista nada que pudiera aliviarla. Se respiraba muy mal y la gente usaba filtros de tela para evitar que el carbn se metiera en sus pulmones. Entonces estaba con nosotros Maltavos, un hombre muy grande del pueblo de Arlan, lder de grupo y gran cazador. Tena las muecas ms gruesas que he visto y en su mirada se podan sentir las mltiples aventuras de su vida. Nada le causaba temor y su risa, cuando estaba contento, se poda escuchar a muchas leguas entre las caadas de los ros de azufre. Maltavos sospecha que vivimos en el infierno. Dice que todos estamos condenados, que la luz que vemos no es tal sino el reflejo de la noche que tampoco es nuestra. Est de acuerdo con la leyenda que dice que al morir nos trasladamos a un lugar que est ms all del mar de arena, frontera del occidente, pero que all solamente esperan otros horrores, un aire que produce lepra y un agua que destruye el cuerpo. La mayora no cree ni descree de ello, parece que no les interesa, ellos dicen: nosotros, la circunstancia; pero no, los dos sabemos que lo que tienen es miedo, un miedo que no los deja pensar. T sabes.

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34 Una vez, Maltavos hizo una excursin a la ciudad destruida, yo fui con l. Como ya es noticia, la ciudad est semienterrada al fondo de imponentes colinas erosionadas y precipicios que ninguno se at reve a remontar; pero Malt avos conoca un valle que permite su acceso. Bajamos al lugar donde aparece una construccin como una muralla, sin comisuras, hecha de una sola piedra, es lisa y suave a la mano, pero existiendo un alud de tierra sobre sta, trepamos y con su espada cort los gruesos alambres que hacen la malla que divide por encima. Detrs de la muralla, lo primero que se ve son grandes bloques brotados de fierros retorcidos y gruesos cables que se exti enden sobre el paisaje de las ruinas. Cruzndolos descubrimos una avenida donde las sombras difcilmente ocultaban la gran cantidad de aparatos de metal oxidado que nadie sabe para qu servan. En las paredes, lminas transparentes, frgiles y quebradas. Luego, ingresamos a lo que pareca ser una torre, all, subiendo las es caleras, entre los escombros, vimos muebles viejos y de formas muy extraas, diversos objetos cuyos nombres no conocemos, todo muy difcil de ver por la oscuridad en que la ciudad est sumida, y ya sabes que all no se puede hacer fuego por el aire que estall a. Entonces Maltavos me hizo notar un par de bloques a semejanza de ladrillos, una su erte de papeles encuadernados, todos con trazos negros. Maltavos dice que se llaman libros y tienen vida propia. Los arlades creen que aquel que tiene el conocimiento puede escuchar lo que dicen, y que un da llegar Letreo en un carro de fuego, para develar todo esto a los elegidos. En esto andbamos, yo escuchando y Maltavos abrie ndo su corazn arlade como nunca; hasta que un aullido brutal, como el dolor de m il canes heridos, hizo estruendo. Nada se compara a ese horror. Nuestros cuerpos se estremecieron y nuestra sangre golpe pavorosamente. Entonces huimos. Yo alcanc a ver algo, una luz que giraba con intensos colores. Tuve miedo, jams sent un terror igual. Dice Maltavos que es el espritu que habita all y cuida la ciudad vaca. Hoy encontr entre la nieve un cajn antiguo de metal. De spus de luchar con l un par de horas, abri su vientre de plata a fuerza de martillo. Adentro, entre varios objetos desconocidos, hall uno de aquellos ob jetos que conoc gracias a Maltavos, es decir, un libro; magnficamente conserva do y tambin muy bello, mralo. Te das cuenta, Romina?, casi nadie lo s ha visto, y nosotros, afortunados... Quiero que armes un altar, desde hoy ser nuestro nuevo dios. Su s tapas son negras y de un fino cuero, tanto que no se podr hallar en ninguna jaur a, ni aun en las que trazuman tras el solitario pen del bosque de helechos, y como puedes ver, el pape l es tan delgado que parece que no existe. No tengas miedo, mu jer, ste no grita, estoy seguro. Te imaginas? Acaso mirndolo aprendamos, acaso un da nos hable del infinito desierto, de la noche umbra, de los muertos, del azufre, del mareo, de la ciudad sin nombre, de nuestro dolor permanente, del tiempo, de dnde vinimos y a dnde vamos. Quin sabe un da, a travs de su voz como de agua pura que corre, podamos entender por qu el viento del sur sopla sin cesar y nos llena de suciedad todas las horas. Romina dej de salar la carne y se acerc pa ra ver el negro libro de fino cuero, lo mir de todos lados con la expresin de espant o en los ojos, luego, tomando un puado de sus hojas como quien aprieta un gran mechn de cabellos, ab ierto y de un solo golpe lo lanz sobre la hoguera. Por estas cosas, Horacio, mi abuelo deca que el mundo est como est, por el maldito deseo de saber. Algo as es abomin able, no es un dios, es algo malfico y demonaco; es peor que el aquelarre de la s tuertas, cuando de snudas muestran sus

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35 cicatrices de mordeduras de serpiente, pues viven entre ellas. Es mejor que te quites de la cabeza todas estas extraas dudas y preguntas sin sentido, que mucha ocupacin tenemos con la lea de la que no hay cantidad que alivie el fro y la comida que nunca basta. Olvdate y da gracias por ser como soy, una estril y no una bendecida, porque adems de tener que soportar a la secta de los arlades, de nariz de arete, seramos expulsados de todo sitio por el temor a cobijar mutantes, y tendramos otras bocas que alimentar y defender. Para qu? Para que una vez viejos te vendan a los comerciantes de carne humana. La mujer se acerc amenazante y, tapando de un solo golpe la olla que herva, orden. Deja ya de tomar agua caliente, que hay que racionar; y aprate, ya es hora de que los lobos y mastines acechen, es mejor que prepares las trampas y que cierres las puertas con fuertes maderas, no vaya hacer que nos sorprendan y maana ya no hallemos ninguno que comer. Gary Daher Canedo naci en Bolivia el 31 de octubre de 1956. Adems de producir una importante obra potica, ha incursionado en la narrativa y la prosa con tres libros, Tamil de 1994, El olor de las llaves, 1999 y El husped, 2004. En el gnero de ensayo, ha publicado el libro En busca de la piedra y el agua, 2005, que abarca once aproximaciones sobre la poesa boliviana y una antologa. Su obra se inscribe dentro de la nueva produccin literaria boliviana. Siendo su trabajo ms conocido, la novela El husped, que los crticos no han podido clasificar con claridad; pero que parece haber cruzado ms all de los umbrales de la ciencia ficcin.

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36 RESEA: Ciberpunk "made in Bolivia" 16/Sep/04 De cuando en cuando Saturnina (Ed. Mama Huaco, 2004) de Alison Spedding salta directamente al medio de la literatura ciberpunk dndole un giro completamente radical incluso a la literatura de gnero ya establecida. (La Prens@) Aunque Bolivia ha tenido bajsima presencia en la literatura de ciencia ficcin, la novela De Cuando en cuando Saturnina (Ed. Mama Huaco, 2004) de Alison Spedding salta directamente al medio de la literatura ciberpunk dndole un giro completamente radical incluso a la literatura de gnero ya establecida. William Gibson, Bruce Sterling y todos los escritores extranjeros tuvieron como base y punto de inicio las realidades de las grandes ciudades industrializadas y de las megpolis del primer mundo. Alison Spedding, antroploga inglesa, que vive, investiga y escribe desde hace ms de quince aos en Bolivia, en cambio, comenz a escribir en una realidad diferente a la de cualquier otro de estos escritores. Es de esta manera, por la realidad con la que se encuentra a su alrededor y por sus amplios estudios de la cultura aymara, que esta novela del futuro cobra un tinte distinto al que hemos conocido, pero tambin extraamente familiar. La autora propone una historia para Bolivia y lleva este planteamiento hasta sus extremos sin perdonar a nadie y con la visin amplia de alguien que conoce a la perfeccin el mundo que ha creado. En la novela, Bolivia ya no existe como tal y es una regin llamada "Qullasuyu Marka". Liberada despus de las revuelta indgena ocurrida alrededor del 2022 que ech a los q'aras (blancos) y cerr las fronteras con los pases vecinos, esta "Zona Liberada" empieza a crear las reglas para su propia sociedad. "Qullasuyu Marka" es entonces una autocracia sin un lder democrtico, organizada en sindicatos y totalmente enfocada hacia el mundo rural. A pesar de eso, la Zona no se ha quedado alejada de los cambios globales y las comunidades estn conectadas online y sus ingenieros espaciales estn considerados entre los mejores de su profesin. Pero no slo el universo creado por Spedding es deudor de la realidad en la que ha nacido la novela sino el mismo lenguaje de sta es parte de la realidad creada por la autora. La novela est armada en base a declaraciones orales de los personajes en diferentes momentos y, por lo tanto, est escrito de la forma en que estos personajes se expresan. El lenguaje utilizado en el libro mezcla un castellano "no oficial" -un castellano oral con errores y formas propias -, intercalado con palabras y conversaciones en aymara y con palabras en spanglish que son aclaradas en pies de pgina o en el amplio y diverso glosario al final del libro.

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37 La novela entonces recrea un universo ciberpunk "made in Bolivia" que ensambla viajes espaciales, futuros posibles de otras regiones (Estados Unidos con una colonia de supremaca blanca en Fobos, frica poblando desiertos marcianos, el pueblo musulmn intentando conservar su cultura incluso off-planet), realidades autctonas (viajes en mula y en trufi junto a puertos espaciales en Uyuni y conexiones por internet), religiosidad indgena, rituales de ch'alla, de akulliku y de invocacin a los muertos. Y la aventura en s que relata los viajes de Saturnina Mamani: la camionera espacial feminista, anrquica y revolucionaria, su implicacin en el "Comando Flora Tristn" y sus atentados terroristas y la historia de lo que ocurri con la ex-Bolivia en voz de su abuela muerta. El conocer a "Satuka" y su compaera Fortunata en un bar de Ceres Orbital se presenta como la oportunidad nica, desde la Guerra de Liberacin del 2022, para que las extranjeras puedan acercarse a la verdad de la Revolucin Andina y a la cosmovisin originaria que las llev hasta las estrellas. (Tomado de Axxon. Noticias)

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38 FERNANDO ARACENA GENERACION 2000 (De los archivos secretos de la AV) Durante siglos, los jvenes de la Amrica Latina han sido condicionados para perder. Para creer que Latinoamrica siempre estara en un plano de inferioridad respecto a los bloques industrializados... ...los latinoamericanos de nuestras novelas, por ejemplo, tendan a ser mediocres citadinos derrotados, o ignorantes campesinos supersticiosos. Patticos, cuando los comparbamos con los superhroes enlatados que llegaban del norte. Todos ramos cmplices de la desmoralizacin de nuestras juventudes... ...pero en 1997 se fund secretamente el proyecto GENERACION 2000 en Quito, Ecuador. Se estableci un periodo de seis aos para planificar una nueva generacin de Latinoamericanos. Nuestra siguiente juventud sera capaz de liderizar a los pueblos del planeta durante el Siglo XXI. Ellos seran los encargados de construir un mundo justo, libre, y ecolgicamente viable... ...pero tenemos que prepararlos. En primer lugar, deben aprender acerca de las posibilidades y responsabilidades de controlar el mundo, y construirlo a su manera. Tener el poder. Guiar en vez de someterse. Comprender los riesgos de enfrentarse al sistema. La libertad de crear un sistema mejor. Decidir la vida y la muerte de

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39 millones... porque si experimentan el poder de ser lderes m undiales, nunca ms se resignarn a ser subdesarrollados... ...ser que quienes pueden ayudarnos, co mprendern a tiempo lo que en realidad queremos hacer? (Fragmentos de un documento de los orgen es de la AV en los cerebros electrnicos de Facilitador AV. Se presume que datan de 1997.) PROTECTORES Cuatro jvenes se esconden en la noche, lle vando bombas de mercurio en sus mochilas escolares negras. Hace fro. Sienten el viento helado en las mejillas. La luz amarilla ilumina a Delfn por un segundo Delfn es la joven que est al mando de la operacin. Con un movimiento de la mano derecha, da la orden para que se aproximen al alambrado elctrico cerca del ed ificio principal del canal de HD-TV que deben destruir. LATV es el principa l medio de propaganda de la "GRAN CORPORACION". Su seal de al ta definicin en UHF se or igina en La Paz (Bolivia) y llega va microondas a la mayor parte de Latinoamrica. El guardia que vigila aquel sector (el muro oeste) no los ve porque no est usando sus Visores Detectores de Movimiento. Los habr a visto si hubiera scaneado la zona con sus VDMs, y los saboteadores no habran podi do colocar las cargas de mercurio que destruiran la mayor red de televisin de Latinoamrica. Ahora es ella (DELFIN) quien da las rdene s. Ella sabe armar los detonadores de nitrato. Mira al que est at rs (temblando) y le ordena que se quede como "campana" (que d la alarma si hay algn problema) mi entras los otros colocan los explosivos. La tensin es insoportable. El miedo que si enten y no muestran puede costarles la vida porque cualquier error sera fatal. (los soldados no toman prisioneros, deben ejecutar a todos los rebeldes en el acto aunque se rindan-, y despus simplemente negarlo) Pero la mirada de Delfn los tranquiliza. Su voz les da seguridad Ella es muy joven, pero ya es una experta en incursiones de sa botaje. Ella misma plane esta operacin. El nuevo (campana) se pone los visores amplif icadores de luz que le permiten ver en la oscuridad. Estira la faja plstica para a poyarla en su nuca. El mecanismo oprime su nariz y l lo acomoda con la mano derech a. Activa el interruptor digital con la izquierda y regula la luminosidad hasta poder ver con claridad. Ve perfectamente en la oscuridad de la noche a travs de los delga dos visores de cuarzo que parecen llenar por un momento sus ojos con una luz mgica de color azul. Como un sueo. Como una pelcula de fantasa. Como una pesadilla de la que no puede despertar. Terror real que hiela su cara y parece bajar como un alud hasta sus genitales. Se queda en el lugar que ella le indica, oculto en la cuneta de la au topista desierta junto a la reja de alambre de alto voltaje que rodea las instalaciones de l canal. Se agazapa en el suelo mojndose las rodillas en el barro, mientras los otros tres se acercan a la zona restringida (profesionales, mortferos, giles como gatos)

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40 chequeando por ltima vez los microtransmiso res de radio incrustados en sus odos, que los comunican directamente con Cndor. Sus tres siluetas son apenas perceptibles en la oscuridad. Se ponen ropas de combate (parecen trajes de buceo, de un material negro muy parecido a las membranas que forman las alas de los murcilagos). El nuevo tiene miedo. Esto no es como l es peraba. Siente el miedo en medio de la frente, y lo oye como si fuera un zumbido sord o que slo existe en su mente, pero que lo paraliza. Tiembla sin darse cuenta. Los ve acercarse a la reja de alto voltaje, y manipular un dispositivo en el lado derecho de sus trajes antes de pre nderse de la malla elctrica, ("Se van a matar") y trepar de ella como insectos (como si la electricidad no existiera). Son veloces como las araas que corren por la pa red de su casa junto al jardn. Finalmente, los ve saltar al otro lado desd e una altura de casi dos pisos, caer de pie (como los gatos) y DESVANECERSE frente a su vista, a diez metros de l -como si fueran el efecto especial de una pelcula "como por magia", piensa entrecerrando los ojos. Ellos han desaparecido. La que est al mando (Delfn) les ha indi cado los lugares crticos. CONDOR le ha mostrado las fotografas tomadas por el satli te de los rebeldes. En ellas se puede ver perfectamente la disposicin de las instal aciones del canal. Los saboteadores tienen que dejar los explosivos en los puntos cl ave (antena principal, generadores de electricidad, centro de transmisiones y torre de administracin -en la que se encuentra el CPU de la computadora central del canal-). Delfn les ordena separarse. Los tres han estudiado las fotografas del satlite, as que saben hacia dnde dirigirse y lo que deben hacer. Ella debe dirigir los movimientos del grupo, porque slo la computadora instalad a en su traje recibe ahora en directo informacin codificada desde el satlite. En una pantalla hologrfica de su casco (como si fuera un microjuego electrnico) pue de ver la localizacin de cada guardia de seguridad en tres dimensiones, en cada plan ta del complejo. Se concentra para poder analizar tanta informacin al mismo tiempo. Una de las luces rosadas centelleantes se aleja de un camino de microneones plateados en la pantalla 3-d del casco. El guardia se est alejando del sector A. -Va libre, Lobo. Adelante. Lobo corre hacia la antena principal que pa rece incrustarse en las nubes. No necesita pensar. Se mueve automticamente (como si fuera una mquina de guerra teledirigida). Aqu Lobo siente el poder, la adrenalina, la sensacin de flotar sobre el suelo y la vida llenado su cuerpo. Aqu l es Lobo y se sien te como un gigante. Afuera (en su otra vida) se siente pattico, grotesco e insi gnificante. Lobo corre confiado junto a los perros negros porque sabe que no pueden dete ctarlo (el traje A-9 de incursiones le hace prcticamente invisible, y tiene un dispos itivo qumico que puede burlar el olfato de los animales), y llega hasta el gigante de hierro. Se detiene por tres segundos para

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41 evaluar las caractersticas de la estructura, y luego deja las cargas explosivas adheridas al poste de soporte central. Sabe que la antena caer hacia el sur. Entre tanto, Tigre tiene miedo, como en todas las misiones. Preferira estar lejos de ah, pero no tiene ms opcin que ser un PROTEC TOR. Para Tigre, el terror que siente ese momento es como una maldicin. El ca stigo por un delito que l no cometi. Una obligacin de la cual no tiene escapatoria. -Va libre, Tigre. Adelante. La voz de ella suena distorsionada en el audfono que lleva incrustado en la oreja izquierda. El corre velozmente. Ya se encuentra junto a las cuatro gigantes cas antenas parablicas, y tambin se siente insignificante junto a ellas. Le toma seis segundos evaluar las estructuras, porque solamente tiene tres piezas de explosivos para destruir las cu atro antenas. Hace mentalmente siete clculos de resistencia de materiales y de la fuerza potencial de la onda expansiva. Sus clculos le toman once segundos. Coloca los explosivos metdicamente. Dara cualquier cosa por no tener que estar ah, pero est convencido de que la ltima esperanza de su gene racin es que los PROTECTORES triunfen. Delfn sabe perfectamente lo que ellos estn pensando y sintiendo. Ella conoce bien sus perfiles psicolgicos. Sabe cmo optimi zar su eficiencia en las misiones, porque tiene acceso a los archivos se cretos de la AV. All ha y ms informacin acerca de cada PROTECTOR de la que ellos imag inan: personalidad, vulnerabilidades psicolgicas, motivacin, temores, punto de equilibrio emocional y la metodologa ms adecuada para manipular su autoestima. Ella ha planificado esta operacin, pero no siente satisfaccin ni miedo. Su mente funciona al lmite de su capacidad, analiza ndo el edificio principal. Todas las misiones son diferentes, y las instalaciones siempre parecen distintas en las fotos del satlite. Pero Delfn, Lobo y Tigre son especialistas en sabotaje, y no cometen errores. Un error significara desastre para la manada. "Ellos se rindieron... pero los mataron igual. Los mataron a todos. No tenan ms de quince aos pero los mataron a sangre fr a. Fueron los guardias... Uno de los guerrilleros no pareca tener ms de trece aos. Se rindi a los guardias y suplic llorando de rodillas que le perdonaran la vida. Entre sollozos dijo varias veces perdneme seor, por favor no me mate, djeme vivir y habl incoherencias que no entend bien. El guardia levant la mano, apunt a la frente del prisionero arrodillado y dispar. La bala debi ser explosiva, porque la cabeza del chico revent, y algo parecido a pasta de hgado con sangre vol en todas direcc iones. Alguien instruy que el cadaver no deba ser mostrado a nadie." Un testigo civil que haba presenciado desde la central del circuito cerrado de vi gilancia el trgico fin de una malograda incursin de sabotaje, declaraba para la televisin. Su voz suena y resuena en la mente de Tigre. Una misin de otra manada que haba fracasado cinco das antes. No qued ni un rebelde de aquel grupo con vida. La s autoridades negar on las ejecuciones. Pero Tigre no comete errores. Su manada est entrenada para no cometer jams errores. Jams.

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42 En cambio, el nuevo que est afuera sirvindoles de campana, es totalmente inexperto. Espera temblando en la cuneta mientras pasan los minutos. Todo parece normal en los amplificadores de luz. Sus ojos ya se han acostumbrado al resplandor azul. Pasan ms minutos. Los minutos son interminables. Pasan ms minutos interminables. Ellos no vuelven. El se preocupa. Tiembla de fro. Algo ha salido mal. Algo tiene que haber salido mal. Ya deberan estar de vuelta. Sus manos tiemblan. Sus ojos hmedos reflejan una luminaria amarilla. Suspira, parpadea (algo les ha pasado, algo les ha pasado, algo les ha pasado) y siente latir su corazn hasta la garganta seca. (LES HA PASADO ALGO MALO) Decide huir de ah, dejarlo todo, volver a su casa. Su padre lo debe estar esperando desde hace horas, sin tener idea de lo que l est haciendo. Pero sus piernas temblorosas no responden bien, as que se queda inmvil para no hacer ruido, temeroso hasta de respirar. Un gigantesco avin de EUROPA Airlines pasa muy bajo tronando sobre su cabeza, y se detiene en el aire -como un colibrcerca de all antes de hacer un aterrizaje vertical en el Aeropuerto Internaciona l de El Alto. Es tan grande como los antiguos Jumbos, pero tiene alas en delta y turbinas movibles que le permiten despegar en forma vertical, y llevar 450 pasajeros desde Buenos Aires hasta Rio de Janeiro en 14 minutos. El avin enciende sus potentes luces de aterrizaje frente a la nueva terminal del aeropuerto, y gran parte de la ciudad de El A lto se ilumina de azul, rojo y violeta. La torre administrativa del canal de HD-Televis in es un edificio de cristal con paredes plateadas que reflejan las luces como un espejo colosal. Hacia la izquierda, las nubes parecen algodone s ardientes. Las luce s del centro de la ciudad (luminarias de hidrgeno y helio) alum bran el cielo como una aurora boreal. Son las cuatro de la madrugada y no se ve ni una estrella. El humo, el polvo, y el holln que flotan en el aire no dejan ver el cielo. SIENTE UNA MANO EN SU HOMBRO y da un salto. Otra mano le tapa la boca. Oye la voz de Delfn detrs de l. Son ello s. Han salido de la pl anta de seguridad sin que l los viera. Tigre todava le est ta pando la boca fuertemente. El se haba dado cuenta de que el nuevo esta ba por gritar, y ha ba reaccionado a tiempo. Un guardia estaba cerca. Delfn dice suavemente: -Vmonos de aqu. El nuevo seca disimuladamente sus mejillas con el dedo ndice. Entre tanto, los otros ya estn corriendo por la autopista desi erta, alejndose rpidamente de ah.

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43 Llegan al callejn oscuro en el que dejaron su vehculo. El nuevo no quiere mirar para atrs. Tiene miedo de que los estn persiguiendo. Adems no puede correr tan rpido como Delfn, Lobo y Tigre; y sabe que si se demora ellos lo abandonarn ah. Piensa: "En 18 horas, el canal estar totalmente destruido". Entran a un auto elctrico y se sacan rpidamente la pintura y el camuflaje. Son una mujer y tres varones. Por las caras y las voces, aparentan tener unos quince aos de edad. Hablan poco. Palmas mojadas, rostros plidos, rodillas agotadas que tiemblan. Lobo presiona el nmero PIN en el panel luminoso del vehculo, y se prende el motor elctrico. Una tenue luz verde alumbra el interior del automvil. Los parlantes empiezan a botar msica instrumental estridente: Msica grandiosa y fantstica del 2.025. Tigre se reclina en el asiento trasero y suspira profundamente. Delfn fuerza una sonrisa. El nuevo mira el reloj que siempre lleva colgado al cuello: 3,47 am. Son cuatro jvenes de Latinoamrica que estn a punto de librar su batalla ms grande. Y si triunfan, los jvenes de Latinoamrica controlarn el mundo. Tomado de (http://members.tripod.com/~Aracena/index-2.html) Fernando Aracena farac@albatros.cnb.net P.O.Box 6386 Cochabamba, Bolivia Bolivia

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44 HISTORIA DEL CINE CIBERPUNK. 1993. Battle Angel Alita, ngel de combate es un manga creado por Yukito Kishiro entre 1991 y 1995 y publicado en la revista Business Jump. En 1993 se realiz la adaptacin al anime. A pesar de haberse planteado la adaptacin de toda la serie, slo se produjeron dos OVAs, ya que no se vendieron bien en Japn. En parte fue por la crisis econmica asitica, y en parte porque los fans fueron decepcionados por una adaptacin que no logr plasmar lo intrincado del manga. La serie manga se titul originalmente "Hyper Future Vision GUNNM". Cuando VIZ Media import el manga a Norteamrica, realiz diversas modificaciones, tales como invertir el sentido de lectura y diversos cambios en la rotulacin. El traductor Fred Burke llev a cabo otras modificaciones ms drsticas, principalmente en la adaptacin de nombres: desde ese momento "Gally" ser conocida como "Alita" en todo occidente, y el ttulo ser "Battle Angel Alita". Cuando la empresa tejana ADV Films adquiri los derechos de distribucin de los OVAs decidieron titularlo "Battle Angel" a fin de que los fans pudiesen relacionarlo con el manga. Al tratarse de la versin original japonesa subtitulada en japons, no hubo ms remedio que prescindir de todos los nombres adaptados, como "Alita". Una serie de problemas nerviosos forzaron a Yukito Kishiro a finalizar prematuramente la serie en el noveno volumen. Pocos aos ms tarde tuvo la oportunidad de retomar la historia en Gunnm Last Order, enlazando directamente desde una parte del noveno volumen de Hyper Future Vision Gunnm, rescatando parte de este como punto de partida de Gunnm Last Order y desechando el resto del noveno volumen. Last Order lleva 13 volmenes publicados en Japn hasta la fecha. El manga Gunnm existe (o est actualmente siendo traducido) en japons, ingls, espaol, francs, tailands, chino, alemn e italiano.

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45 El xito de la serie permiti que en Japn se llevara a cabo una reedicin especial llamada Gunnm Complete Edition en seis tomos, incluyendo todas las notas tcnicas y bocetos que Yukito Kishiro fue publicando en la revista y otros extras, tales como desplegables con las portadas originales e incluso un DVD con un corto de animacin por ordenador sobre las carreras de Motorball. As mismo, se incluyen tres historias paralelas bajo el ttulo GUNNM Gaiden En esta ocasin, Yukito Kishiro decide realizar las portadas en grf icos 3D. Como nota curiosa no se recuperan las pginas coloreadas y no se reedita el material correspondiente a la novena parte. En lugar de ello hay un "continuar". La historia de Alita La accin de Alita se ubica en un mundo futu ro indeterminado. A la altura de las nubes se encuentra suspendida Tiphares (o Zalem, segn la versin americana o japonesa), una gigantesca ciudad flotante, bajo la cual se extie nde el patio de los desperdicios, lugar poblado por todo tipo de parias, vagabundos, cyborgs y gente de toda ralea. A los habitantes de esta zona les est vedado acceder a la ciudad flotante, reservada nicamente para una lite de la pobl acin, quien arroja desde las alturas toda su basura, convirtiendo la tierra en un gigantesco vertedero. En este contexto, aparece Ido, un m ecnico de cyborgs, quien, buscando piezas aprovechables, encuentra en medio de lo s deshechos la cabeza de un cyborg femenino en buen estado. Ido le da un cuerpo nuevo y un nombre, Alita (o Gally, dependiendo de la edicin), ya que padece de amnesia y no recuerda nada de su pasado. Paulatinamente iremos descubriendo que Al ita fue una poderosa luchadora en el pasado y que, a pesar del tiempo transcurrido, no ha perdido ninguna de sus habilidades; mientras que conoceremos la doble vida de Ido como cazarrecompensas y su pasado como habitante de Tiphares. Entr e los dos se formar una estrecha relacin de tipo, casi diramos, paterno-filial. Este es slo el punto de partida de las hist orias de Alita, que a partir de aqu vivir interminables aventuras como cazarrecompensas, corredora del violento deporte Motorball...., conocer numerosos personajes, se enamorar... Alita, ngel de combate, fue uno de los ma ngas de mayor popularidad de los aos 90, en el primer boom que vivi el gnero, tras el xito de Akira. Su autor, Yukito Kishiro, en una serie de cerca de 2000 pginas, nos contaba una sucesin de historias repletas de robots, combates, accin e incluso con un lugar para los sentimientos. Sin duda, una de las principales razones del xito de esta coleccin estaba en la calidad del propio comic. El dibujo de Kishir o es excelente, repleto de detalles (hay que fijarse en el diseo de los cyborgs), la composicin de las vietas, puramente cinematogrfico, la fuerza de las moment os de accin (con las habituales lneas cinticas tan propias del comic japons, re forzando la sensacin de velocidad y la potencia de los movimientos).... Asimismo, una historia que engancha a travs de las diversas peripecias de la protagonista, sus acciones, sus cambios de nimo, su consecuente evolucin psicolg ica; el resto de personajes con los que se cruza, la relacin paterno-filial que se establece con su descubridor, Ido, el amor con Yugo o con Figure... Todo ello a lo largo de un relato que abarca aos y ms aos...

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46 El manga fue originariamente publicado en Japn con el ttulo de Gunnm y con el nombre de Gally para su protagonista. A la hora de ser editado en los Estados Unidos, los traductores debieron de pensar que lo de Gally no sonaba muy atractivo, con lo que lo cambiaron por Alita y la serie pas a llamarse con ello Alita, Battle Angel. Cuando el comic lleg a nuestro pas, lo hizo a partir de una traduccin de la edicin americana con lo que nuestra herona sigui llamndose A lita y el manga conoci el lgico ttulo de Alita, ngel de Combate. Es por esto que an hoy la serie sigue conocindose mayoritariamente con este nombre y en la reciente reedicin del comi c (a partir de una traduccin del original japons) se haya decidido mantener el ttulo tradicional debajo del original, Gunnm. Los OVAS En la industria del anime japons es habitual encontrar que la mayora de sus realizaciones estn basada s en mangas preexistentes, los cuales en numerosas ocasiones sirven de inspiracin tambin para largometrajes de accin real (Azumi, Ichi the killer) Dentro del anime podemos encontrar ejemplos de filmes de renombre como Akira (basado en el celebrrimo manga de Katsuhiro Otomo) o Ghost in the shell, dirigido por Mamoru Oshii a partir del comic de Masamune Shirow. Tambin son frecuentes las series (esta misma, Ghost in the shell, ha conocido una adaptacin televisiva, considerada como una de las ms caras de la televisin japonesa) y las adaptaciones para el mercado directo del v deo (los conocidos como OVAs) En el caso de Alita, su xito no poda ser dejado de lado y su trasla cin a imgenes en movimiento se produjo dentro de este mercado, el de las pelculas directas al vdeo. La adaptacin tuvo lugar en 1993, de manos del poco conocido Hiroshi Fukutomi, quien parece haberse movido siempre dent ro de este tipo de producciones (en su currculum encontramos adaptaciones de videojuegos como Fatal Fury o Art of Fighting junto a poco ms reseable). El OVA est formado por dos episodios de media hora cada uno, el primero de ttu lo Gunnm, Angel Oxidado y el segundo Gunnm, Las Lagrimas de un Angel. A la hora de realizar estos dos OVAs, los guionistas han tomado como base los dos primeros tomos del manga en su edicin original, incluso respetando los ttulos respectivos, simplificando significativamente los argumentos. As del primer comic toman la historia del villano contra el que se enfrenta la protagonista, para el primer captulo, mientras que el segundo toma la hi storia de amor entre Alita y Yugo. Al mismo tiempo se introduce algn elemento para dar una mayor continuidad entre ambos episodios; as vemos que Yugo ap arece ya en el primer OVA, y nos encontramos con un personaje femenino, Chiren indito en el comic, quien sabremos que mantuvo una relacin con Ido tiempo atrs. Uno de los principales problemas de esta s pelculas dirigidas directamente al mercado del vdeo es precisame nte ste, que estn dirigidas para su consumo en vdeo. Esto conlleva que en muchos casos la animacin no est tan trabajada como si fuera una produccin cinematogrfica y lo mismo ocurre con los guiones, que normalmente se tienen que ajustar a unas duraciones limitadas de en torno a 45-60 minutos. Esto es lo que sucede con Alita, que en su versin animada resulta ser un producto muy descafeinado, un plido refejo de lo que era en su versin en papel. La adaptacin no consigue trasladar la fu erza de las escenas de accin del comic (como en los enfrentamientos con el villano del primer captulo), el estilo de dibujo ha cambiado

PAGE 47

47 ligeramente respecto al original, sie ndo aqu ms anguloso y con ms sombras (probablemente ajustndose al estilo del pr opio realizador) y las historias de los dos tomos originales quedan bastante simplificad as al haberle dedicado a cada una de ellas tan slo media hora. La calidad de la an imacin es correcta (aunque el presupuesto no fuera excesivo, los japoneses son nicos a la hora de sacarle el mximo provecho a su tcnica de animacin limitada) y los dos epis odios se ven sin problema, pero se queda la sensacin final de producto in sulso, sin vida y sin chispa. Teniendo como referente el manga original uno piensa en la historia vibrante, espectacular que podra haber si do; y se fija en lo que ha quedado finalmente, una de estas peliculitas que una vez vistas, a la me dia hora ya has olvidado. La sensacin final es la de una historia ms de robots y peleas, de las muchas que se pueden encontrar en la animacin japonesa, perdiendo toda la profundidad y los toques propios que la hacan una serie diferente y por encima de la media en cuanto a comic nipn. TRABAJOS RELACIONADOS GUNNM Gaiden una coleccin de historias paralelas de Gunnm que se han incluido en la nueva edicin espaola. Haisha (Ashen Victor) una historia corta ubicada una dcada antes del comienzo de Gunnm que trata sobre un escndalo que ocurri en el MOTORball. GUNNM: Last Order, la continuacin de Alita, ngel de combate, actualmente esta siendo publicada mensualmente en Ultra Jump y la estn traduciendo tambin en Espaa. GUNNM: Memories of Mars un videojuego de rol hecho por Banpresto para la Play Station. James Cameron acarici durante cierto tiem po la posibilidad de llevar Gunnm a la pantalla grande. Sin embargo acabo deshechando el proyecto y filmando la serie Dark Angel, actualmente Cameron ha logrado re cabar la financiacin necesaria para el proyecto, lo cual se trad uce en el nuevo proyecto Battle Angel el cual empezara a ser rodado en formato digital a partir del 2009 con guin conjunto de Cameron y Kishiro. PERSONAJES Alita Tambin conocida como Gally, ngel de la Mu erte o Yoko, Alita es encontrada por el cirujano de robots Daisuke Ido en la mont aa de escombros arrojados por Tiphares (Zalem en la versin original), la ciuda d flotante. En un inicio, Alita desconoce su pasado por completo; cuando descubre sus habilidades ocultas para la pelea, decide inscribirse en la Fbrica como cazarrecompensa s para recordar su pasado a travs del Panzer Kunst, su estilo de combate. A lo largo del manga se puede observar la evolucin de Alita en un ser humano, acomp aada por el perfeccionamiento de su Chi (el cual le permite sincr onizar sus movimientos con lo s de su oponente para tomar ventaja).

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48 Alita emplea un total de 6 cuerpos distintos en el manga, los cuales se describen a continuacin: El cuerpo que le fabrica Ido, parte por parte. Debido a su fragilidad es fcilmente desgarrado por Makaku. El Berserker, una poderosa arma extraterre stre. Ido otorga este cuerpo a Alita para vencer a Makaku. El berserker es compra do posteriormente por Desty Nova, quien se lo facilita a Zapan. El cuerpo para competir en Motorball, pr ovisto de patines en lugar de pies. Este cuerpo permite acoplar cuchillas en los br azos para las competencias. Alita us la Damascus Blade por primera vez en este cuerpo. El cuarto cuerpo usado por Alita, debido a la desaparicin del berserker; presumiblemente es obra de Ido tambin. In capacitado para el combate, es aniquilado por Zapan. El cuerpo de Tuned lo recibe Alita de G. I.B. tras aceptar convertirse en un agente especial de Tiphares; est especialmente di seado para el combate. Es el cuerpo que utiliza Alita hasta el comienzo de Last Order. El Imaginos, el ms poderoso cuerpo ja ms creado. Utilizado por Alita en la actualidad, este cuerpo es obra de Desty N ova, creado como una mejora del berserker utilizando nanomquinas. Para construir este cuerpo se utiliz el acero de la Damascus Blade, decisin tomada sin el consentimiento de Alita. El nombre real de Alita es Yoko, un c yborg proveniente de Marte que aprendi las artes del Panzer Kunst de la guerrera Geld a. En el final del primer manga, Alita se recuerda a s misma como una terrorista inclemente que es atacada en el espacio exterior, quedando en el estado que tiene cuan do Ido la encuentra. Sin embargo, este final es desacreditado por Yukito Kishiro en favor de Last Order. Daisuke Ido Un notable cientfico proveniente de Tiphares. Ido vive en el Pa tio de Desperdicios ayudando a la gente como ciruja no de robots, adems de tr abajar en las noches como cazarrecompensas. Ido encuentra a Alita en animacin suspendida entre los desechos de Tiphares, y otorgndole un cuerpo y una nueva identidad, decide conservarla como hija. Eventos posteriores causan la muerte de Ido a manos de Zapan, pero pronto es resucitado por Desty Nova y enfrentado al secreto de Tiphares, que lo lleva a borrar su memoria por completo. Yugo Yugo es el primer amor de Alita. Su mayor deseo es vivir en Ti phares, motivo por el cual roba espinas dorsales para reunir el dinero (chips) que le dar acceso a la ciudad flotante. Su cabeza adquiere precio cuando Zapan descubre sus actividades criminales, y luego de ser severamente mutilado por un cazarrecompensas, Alita lo rescata oxigenando su cerebro con el s oporte de vida de ella. Zapan, habiendo planeado todo para que Alita sea culpada por ayudar a Yugo, lo que consigue es que Alita le arranque la cara. Yugo, ahora en un cuerpo de robot descubre que jams llegar a Tiphares y enloquece; pretende llegar caminando sobre uno de los tubos que comunican el Patio

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49 de Desperdicios con Tiphares. Alita va en su rescate, pero no logra evitar que Yugo sea aniquilado por las defensas de Tiphares. La prdida de Yugo es lo que lleva a Alita a abandonar a Ido e inscri birse en Motorball. Makaku Un monstruo adicto a la endorfina, que as esina personas para devorar sus cerebros. Originalmente era un nio callejero, pero es tando a punto de morir fue rescatado por Desty Nova, a quien pidi ser transformado en un gusano cuyo alimento no fuera otro sino el dolor ajeno. Alita es el primer caza rrecompensas que se le enfrenta, y tras un feroz combate el cuerpo de ambos queda dest ruido. Makaku decide entonces robar el poderoso cuerpo del luchador Kinuba para vencer definitivamente a Alita, pero el ingenio de ella junto con el cuerpo de berserker consiguen que Makaku destruya su propio cuerpo y sea herido de muerte en el proceso. Zapan Uno de los cazarrecompensas de la Fbrica, quien enferma de odio por Alita cuando sta lo humilla en combate. Posteriormente es expulsado por la Fbrica cuando intenta arrebatar la presa de Alita, quien le arran ca el rostro en defensa de Yugo. Enloquecido por la necesidad de venganza, Zapan se despega su nuevo rostro artificial y decapita a una noble mujer llamada Sara con quien ma ntena una relacin sentimental, tomando su cabeza y huyendo de la justicia ahora que es un asesino. El padre de Sara, un viejo cazarrecompensas asistido por perros cybor gs, venga la muerte de su hija descuartizando a Zapan con sus feroces ayudantes. El deteriorado cerebro de Zapan es encontrado por Desty Nova, quien pretende colocarlo en el cuerpo berserker de Alita (Nova le compra el cuerpo a Esdoc, el agente de Alita durante sus das en Motorball). El seguro que permite al berserker ser cont rolado por Alita es removido por Nova, lo que causa en el cuerpo un crecimiento masivo y monstruoso. El berserker se fusiona con Zapan y asesina a Ido, para luego causa r estragos en el Patio de Desperdicios. Alita usa un revlver con balas especiales pa ra neutralizar a Zapan, salvando el Patio de Desperdicios a costa de su propia vida Como curiosidad, cabe mencionar que el nombre de Zapan proviene de uno de los demonios que aparecen en "La Divina Comedia" de Dante. Jashugan El invencible campen de Motorball. En su s primeros das, Jashugan sufri un grave accidente en el cerebro, el cual fue rest aurado e inclusive mejorado por Desty Nova. Con su nuevo cerebro, Jashugan ascendi r pidamente en Motorball, alcanzando un control casi absoluto sobre su chi. Su tcni ca de combate, el Masc hine Klatsch, resulta devastadora aun para Alita, quien libra con Jashugan la ms dura de sus batallas. Alita detiene el corazn ar tificial de Jashugan con su Hert za Haeon, pero justo en ese instante Jashugan alcanza la plenitud de su chi y vence por completo a Alita tras romper las barreras de la mquina. Jashugan muere debido al deteri oro de su cerebro por la ciruga, y su pequea hermana Shumira se va a vivir con Alita e Ido. Muchos aos despus, Alita perfecciona su chi a travs de una pe lea mental contra Jashugan, ocasionada por el Ouroboros de Desty Nova. Kaos

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50 A pesar de su nombre, el hijo de Desty Nova es una persona sensible y pacifista. Es dueo de la sorprendente habilidad conocida como psicometra, que es la capacidad de leer la informacin experimentada por los objetos inanimados. Esto le permite a Kaos, entre otras bondades, blandir una katana con slo tocarla, ya que en ella se encuentra registrada toda la destreza de sus usuarios anteriores. Alita tiene una suerte de romance con Kaos durante sus aventuras como Tuned, y es Kaos quien asiste a Alita en su lucha final contra Desty Nova en su escondite, el Granite Inn. Den Cuando Kaos era solamente un nio, su delicada y sensitiva personalidad dio origen a un lado oscuro y perverso, que ocasionalmente apareca para desatar su furia. Al darse cuenta de eso, Nova coloc en el pecho de Kaos un instrumento que expulsa su personalidad escondida fuera de su cuerpo, dndole su propia identidad en el interior de un cuerpo de robot. Vindose libre para hacer su entera voluntad, Den, el alterego de Kaos, inici su propio camino de muerte y devastacin por el mundo, adquiriendo cuerpos que cada vez se ajustarn ms a su grado de maldad. Para el momento de su encuentro con Alita, Den es un centauro robot gigantesco, que lideriza un grupo radical de la superficie conocido como Barjack. El objetivo final de Barjack es derribar Tiphares e iniciar una nueva sociedad sobre sus escombros. Desty Nova El enemigo ms formidable de Alita, siendo el responsable de la creacin de sus principales oponentes. El enfermo pero brillante cientfico Desty Nova abandona Tiphares para poder experimentar con seres humanos, en quienes utiliza su nanotecnologa para llevar a cabo los experimentos ms abominables. Su motivacin es investigar el karma de cada individuo, y ayudar a conquistarlo. Bajo esta filosofa Nova entrega un cuerpo de gusano a Makaku, potencia el cerebro de Jashugan y trae de la muerte a Zapan. Nova incluso experimenta con su propio hijo Kaos, colocando en su pecho un dispositivo que traslada por control remoto su segunda personalidad al terrorfico robot centauro Den. Alita consigue a Nova y lo decapita, pero un respaldo de su memoria en su estmago le permite sobrevivir para volar a Alita en mil pedazos y luego reconstituirla en Tiphares. El secreto de Nova sobre Tiphares ocasiona que Ido borre su memoria y que M.I.B. acabe con G.I.B. y el 80% de la poblacin de Tiphares.