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Qubit

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Material Information

Title:
Qubit
Physical Description:
Serial
Language:
English
Publisher:
Cubit
Place of Publication:
Havana, Cuba
Publication Date:
Frequency:
monthly
three times a year
regular

Subjects

Subjects / Keywords:
Science fiction, Latin American -- Periodicals   ( lcsh )
Science fiction -- History and criticism -- Periodicals   ( lcsh )
Science fiction -- Periodicals   ( lcsh )
Genre:
periodical   ( marcgt )
serial   ( sobekcm )

Record Information

Source Institution:
University of South Florida Library
Holding Location:
University of South Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
usfldc doi - Q01-00052-n59-2011-06
usfldc handle - q1.52
System ID:
SFS0024302:00052


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ndice: Cienciaficcinyteologas.AlbertoGarc aFumero.angorMuozyDavidAlfonsoHermeloHistoriadelcineciberpunk.1996.T23D:LaBatallaatravsdeltiempo Uninesperadovisitante.AngelAr Laanunciacin.DanaChaviano Siustedsesientecomoundios.Yoss Diosesalacarta.CarlosDuarte Deusexmachina.ElaineVilarMadruga BienvenidoalConsumiso.CarlosCsa LaTablilladelDestino.GriselAntelo Para descargar nmeros anteriores de Qubit, visitar http://www.eldiletante.co.nr http://guides.lib.usf.edu/content.php?pid=86148&sid=1734045# Para subscribirte a la revista, escribir a qubit2005@yahoo.es

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CIENCIA FICCIN Y TEOLOGAS AlbertoGarcaFumero Para los que estn preocupados, o se sientan incmodos con la idea: no he venido a predicar. Eso se queda para otro da. OK? Me ha interesado pensar un poco sobre el hecho de que la concepcin del mundo de un autor se ve de alguna manera reflejada en sus obras (ustedes se habrn dado cuenta de que, por ejemplo, las tendencias hippies de Heinlein se notan bastante a travs de sus libros -Extrao en una tierra extraa, Puerta al Verano, etc). Bueno. Algo as. Por supuesto, que muchos dan carpetazo al asunto concluyendo que todas las teologas ya son ciencia ficcin, y punto. Bueno, es un punto de vista. Por otra parte, hablo de teologas porque hay muchsimas, y por supuesto que no todas son cristianas, ni mucho menos. Cuando empec a interesarme en el temaque fue durante un perodo de dos meses que estuve con un yeso en el pie; espero que no vean esto como las divagaciones de alguien que se aburra soberanamente sin poder moverse-, me pareca que la teologa en cuanto concepcin global del mundo, Dios y el hombre no haba sido un tema tan tratado en la ciencia ficcin, y mucho menos de forma explcita. Ahora bien, quizs algunos se pregunten por qu temas aparentemente tan alejados uno del otro. Bueno, pens que podran notarse de alguna forma las concepciones sobre el universo, Dios y el hombre en un gnero tan alertador y lleno de ideas como la ciencia-ficcin., donde los peligros de la soberbia humana -la hybris (exceso, desmedida) de la tragedia griegasuele aparecer como motivacin. A la tragedia griega le encantaba este tema. Y a fin de cuentas Darth Vader se vuelve as de malo por un exceso, una desmedida. Y bueno. Pues descubr que el tema se ha tratado en la ciencia ficcin y en la fantacienciaficcin 1 ms de lo que se podra imaginar 2 1 Llamo fantacienciaficcin a esa mezcla literaria en la cual ya no se sabe lo que es...

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En un gnero donde las fronteras ente la SF y la fantasa se difuminan tanto, tenemos a Stephen King en Salems Lot donde el mdico mordido por un vampiro se lava la herida con un desinfectante y se inyecta un suero antitetnico 3 Jack of the Shadows (Roger Zelazny) Jack de las Sombras, derriba un satlite artificial espa c on un conjuro. Se trata de un mundo futuro en el cual ya la Tierra no rota sobre su eje. En la mitad iluminada la ciencia predomina; en la mitad oscura la brujera y los hechizos. Y Jack roba tiempo de mquina para con las computadoras descubrir nuevos conjuros que aumenten su poder. La fantasa y la fantacienciaficcin se han ocupado ms que la ciencia ficcin pura del problema del bien y del mal. Hay poderes mgicos y lucha entre el bien y el mal desde la saga de Harry Potter hasta la saga de Tierramar de rsula Le Guin, pero en los mundos mgicos las concepciones globales no me parecen ser frecuentes. A lo ms, se deja caer romnticamente que el bien tiene un valor intrnseco, pero hasta ah. As pues, tenemos un Harry Potter con todo ti po de seres malignos y un malo poderossimo, pero no vemos una contrapartida buena. Los pe rsonajes que son buenos lo son diramos que por un capricho tico. En ningn momento se da alguna justificacin de que valga la pena ser bueno. Da la impresin de que los buenos lo son porque nacieron as, como hubieran podido nacer chinos o rubios. En la mayora de las historias de fantacienciaficcin y ciencia-ficcin el mal aparece dibujado ms ntidamente que el bien. Esto no es nuevo; ya el Dante haba mostrado ms inspiracin en el Infierno que en el Paraso. Tena ms modelo s en qu basarse... Las huestes del mal aparecen con mayor fuerza y organizacin (hablando como lo s meteorlogos), mientras lo que vendra a ser el principio originante del bien, la justificacin de por qu debemos ser buenos y no malos, queda vago en impreciso. Aclaro que eso no quita en absoluto que las historias y los temas sean interesantsimos. En general veo dos tendencias: a) Presentacin de religiones y teologas ficticias como un elemento dentro de la narracin, que puede ser decisivo en la trama o simpleme nte folclrico, de relleno. Por ejemplo, los astronautas fueron confundidos con los dioses X, y entonces ... los marcianitos creen en los dioses tales y ms cules, y hacen aquellos sacrificios humanos... b) Insertar el mundo y los hechos de la narracin de ntro de un marco religioso y teolgico real, ya existente de cualquier religinde ma nera que se refleje una concepcin global del universo y del hombre. O reinterpretarlo. Esto por supuesto reflejar la religiosidad o la irreligiosidad del autor. Por supuesto que esta clasificacin es completa mente discutible, como lo son en ltima instancia todas las clasificaciones. Pero que sirva al menos para empezar. En ambos casos existe el juego de: qu pasara si...? Anlisis de la primera tendencia Al repasar en la mente empec a encontrar magnficos ejemplos: Nightfall, de Isaac Asimov, es un magnfico ejemplo de qu pasara si... donde hace coincidir una concepcin apocalptica con un hecho astronmico 4 2 Quien tenga la posiblidad de explorar en la Wikipedia en espaol el tem, ver que existe el trmino ciencia ficcin cristiana. Como mismo existe un llamado rock cristiano. 3 Por cierto, en todas esas historias de vampiros, en su mayora de escritores de lengua inglesa, hay una fascinacin por los crucifijos y esp ecialmente los rosarios, y estos lti mos no pertenecen a la tradicin protestante. Pero bueno. 4 Por cierto, existe una gua Asimov de la Biblia.

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La isla del doctor Moreau, de H.G. Wells, al ma rgen de su mensaje de que por nuestra soberbia (desmesura, hybris aqu est de nuevo la tragedia grie ga) estamos jugando con cosas que muy fcilmente se escapan de nuestro control, tiene otro an ms inquietante: bajo la tenue capa de nuestra humanidad, podemos ser tanto o ms bestia les que cualquier animal. Esto cabe dentro del pesimismo histrico que traa Wells... Borges en un ensayo hablaba de los hombres bestiales que gangosean en la noche un credo servil. (los animales-hombres recitan un declogo en su esfuerzo por no volv er a ser simplemente animales). En la saga de Dune aparece un Mesas, pero est limitado a su pueblo. La pelcula Avatar es un caso muy interesante. A veces se olvida que est ms bien pensada para los efectos especiales, (tanto que James Cameron la demor aos hasta que hubo tecnologa para hacerla) y lo dems se subor dina un poco a esto. El mismo Cameron ha admitido que la trama repite algunas ideas ya muy manejadaspero las mane ja bien adems de los dos temas centrales: imperialismo y biodiversidad, y se le ha criticado por su mensaje pantesta. (Por cierto, saben que ya ha y gente ocupndose de aprender el lenguaje de Pandora?). La Wikipedia menciona que Cameron ha explicado que la pelcula comparte temas con tras Avatar se centra en el imperialismo y la biodivers idad.[9] Cameron ha explicado que Avatar comparte temas con At Play in the Fields of the Lord y El bosque esmeralda que presentan enfrentamientos entre culturas y civilizaciones. Tambin reconoce la conexin existente con Danza con lobos donde un soldado que se encontraba hundido se ve representado en la cultura tribal contra la que luchaba inicialmente. Sin embargo, ha dejado sin responder las acusaci ones de plagio que se han presentado contra l en relacin a la novela de Poul Anderson: Call Me Joe. Eyes of Amber (Premio Hugo 1978) de Joan D. Vinge presenta una trama muy interesante en la cual una sonda espacial que aterriza en Tit n es tomada por los aborgenes como un demonio, y la NASA trata de explotar esto en la prensa de forma efectista como una forma de recaudar dinero para los proyectos, porque la tienen restri ngida por el presupuesto. Un toque interesante es que el encargado de comunicarse con la jefa de un grupo de gente fuera de la ley, que son los que recogieron la sonda y la llevan consigo don dequiera que van para que los proteja, es un msico medio hippie, porque es el nico con la sensibilidad y el buen odo necesario para entender un lenguaje donde los semitonos son fundamentales. La segunda posibilidad es todava ms interesante que la primera, desde mi punto de vista. Anlisis de la segunda tendencia La saga que comienza con Cntico por Leibowitz (publicada primeramente en 1959, Premio Hugo 1961), e incluye a Y se hizo la luz de Walter Miller jr., en los aos 50, usa el tema de la religin como espinazo para la historia, sin me terse en problemas filosficos, creando un mundo de corte medieval despus de una guerra nuclear en el cual los monasterios son los nicos lugares donde se preserva el conocimiento de los antiguos (que muchas veces no se entiende) hasta que vengan mejores tiempos. Despus uni varios cuentos relacionados, al menos dos, y los noveliz, con una visin bastante pesimista (revi sar la fecha, fue despus de la crisis de octubre). La pregunta de si Dios existe o no es por supuesto el tema de algunas obras. Esa pregunta es el tema de la pelcula de 1980 (per o ambientada en la poca hippie de los aos 60) Estados Alterados (con William Hurt), en la cual el protagonista se pasa todo el tiempo atormentado por ella, y curiosamente todos sus problemas existenciales se resuelven y se tranquiliza cuando decide que no hay nada. Que es cuando yo por lo menos empezara a preocuparme...

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As podemos ver cmo en la pelcula Seales, donde trabaja Mel Gibson (qu casualidad) se teje una tremenda historia de suspenso-ciencia -ficcin sobre la base de la una afirmacin que hace el protagonista, un pastor aplastado por la muerte de su mujer, que dice: nadie nos est cuidando. Para un autor clsico como Julio Verne est claro que Dios existe, y en muchas de sus novelas es la providencia quien salva al hroe. El bien termina derrotando al mal, el cual no puede prevalecer. En esta visin la soberbia humana es quizs el peor peligro que puede amenazarnos; que no entendamos que hay lmites que no de bemos sobrepasar. Y bueno, cuando vemos algunas de las locuras que est haciendo lo que llamamos ciencia, es para espantarse... (manipulacin gentica, explosiones nucleares, etc.) Para Julio Verne la ciencia y la tecnologa pueden volverse una caja de Pandora si nos apartamos de la ticapor supuesto cristianay dejamos que la hybris nos domine. El Cerebro de Donovan, de Curt Siodmak, es otro ejemplo donde solo la intervencin divina frena la soberbia humana. Parte del mensaje es que siempre hay esperanza. Es natural que esta tendencia se manifieste en el mundo occidental, donde el cristianismo es parte de nuestras culturas. Tambin las historias bblicas pueden ser recreadas con resultados espectaculares. La saga del Pueblo, de Zenna Henderson tiene una raz b blica (Jacob le compr a Esa su primogenitura por un plato de lentejas). Aqu el pueblo debi renunciar a su identidad cultural y tnica para poder sobrevivir en la Tierra. Que de paso, eso lo vemos todos los das en el caso del emigrante que debe asimilarse a otra cultura para sobrevivir... Job de Heinlein, es una reescritura, en su tono ligero muy personal, del libro bblico de Job 5 Una visin muy sana y divertida es la que se presenta en Creator (con Peter O'Toole). Antes de que se hiciera conocida ampliamente la clonaci n, la pelcula presenta el tema cuando el cientfico intenta clonar a su mujer muerta y por supuesto a ltima hora siempre pasa algo. A pesar de que fracasa, esto lo hace replantearse si no habra estado sobrepasando sus lmites. Los personajes al final terminan haciendo un largo viaje en bicicleta hacia otro laboratorio, siguiendo al cientfico y tratando de entender el gran panorama , el gran cuadro, la visin csmica optimista cristiana que engloba el mundo y la posicin del ser humano en l. Las culturas no-occidentales ocupan desafortunadamente un menor espacio. En un magnfico cuento de un autor cuyo nombre no recuerdo, solo un mdico hind est preparado por su cultura para entender por qu de pronto empiezan a nacer nios vacos, esto es, nios que no reaccionan en absoluto a su medio; no hablan, no piensan. En una cultura de creencia en la reencarnacin, ocurre que al superpoblarse el mundo, sencillamente ya no existen almas disponibles para esos nios. Este es un caso raro y muy atrayente de most rar con mucho respeto una visin no-occidental, y que al mismo tiempo sirve para crear una pequea obra maestra. No son muchos los ejemplos de tramas en las cuales religiones no-occidentales tomen la batuta. As de momento, recuerdo una pelcula (una ma nga ms bien) de batalla entre dioses egipcios en un mundo desesperante (dystopia) en una pe lcula del canal 27 un sbado por la noche. En Los 9000 millones de nombres de Dios Clarke plantea de forma magistral el fin del mundo como un proceso natural cuando el hombre ha cumplido supuestamente su misin. Recordarn que en el cuento unos monjes tibetanos alquilan una supercomputadora (es una historia de los aos 50) para que les facilite, mediante millones de permutaciones de letras, encontrar todos los segn sus clculo s son 9 000 millones. Cuando el proceso posibles nombres de Dios, que 5 Que por cierto, es una novela teolgica.

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termina, las estrellas se van apagando una a una... Por cierto, desde el punto de vista teolgico es una idea interesantsima plantearse si la misin del hombre es precisamente esa. Clarke juega con el qu pasara si... de la idea, aunque no necesariamente la comparta. Este es otro ejemplo de una visin respetuosa asomndose a la mente no-occidental. Las alusiones catastrofi stas al fin del mundo segn la visi n de alguna religin son otra tendencia, distinta del fin natural de Clarke y que han servido casi siempre (por ejemplo, 2012) para regodearse en los efectos especiales o expresar un pesimismo csmico. Siguiendo con Clarke: como le gustaba tomarle el pelo a la gente con elegancia, tiene otro cuento en el cual una supercivilizacin nos controla para que no hagamos locuras y destruyamos el mundo, pero no se dejan ver. Solo se les oye. Por supuesto que el hroe del cuento encuentra una forma, un poco drstica, de ver al asesor que han destinado para la tierra, y comprende por qu no se dejan ver. Es que son lo ms pa recido a un diablo que se pueda imaginar... ( El fin de la infancia, 1953, que se reescribi en 1990). Por cierto, para un concurso britnico de cuento s relacionados con la Navidad, Arthur Clarke envi un cuento donde una supe rnova que estallaba y achicharraba a toda una civilizacin, resultaba ser la estrella de Beln. Po r supuesto que no le dieron el premio... No en balde en su momento el Bilogo Haldane le dijo a Clarke que l era la nica persona que conoca que haba dicho algo original sobre Dios y que si se dedicaba a predicar iba a ser una amenaza pblica... Otra pregunta interesantsima que se trata en esta tendencia es: si Dios no existe, entonces a qu le estamos llamando Dios? Aqu caben las historias en las cuales los di oses de nuestras religiones son en realidad extraterrestres (con permiso de Von Daniken): De Tuln la lejana Qu difcil es ser Dios de los Strugatsky, Stalker el Cristo de Arnaldo Correa, you name it J.B. Campbell en El Supercerebro nos presenta una gente brillante mandada a secuestrar por un cientfico con pocos escrpulos en una treme nda dictadura, para crear una batera de cerebros, con la cual descubren que los fenmenos psquicos, lo paranormal, y todo aquello que se ha llamado Dios a lo largo de los siglos es una superinteligencia que est tratando de hacer contacto con nosotros. Antes de seguir mirando estos casos me gusta ra hacer una pausa y recordar a Camilo Flammarion, que representa una corriente que me parece que ha sido muy poco explotada, la ciencia-ficcin espiritista. En su novela Urania refleja una concepcin espiritista clsica y muy romntica del mundo. Despus de la muerte las almas emigran a otros planetas; en el caso del personaje, a Marte. Este es un concepto clsico, pero no lo haba visto tratado en SF. En esa novela de 1889 un personaje hace la prediccin: mtodos hoy en da desconoc idos permitirn conocer la composicin de los planetas (entindase desde aqu, sin viajar a ll) y no fue hasta 1895 que se encontr el elemento helio en la Tierra y confirm que l as rayas espectrales que se haban observado en el Sol correspondan realmente a este elemento. Permtanme un comercial, que no es directamente ciencia-ficcin, pero no resisto la tentacin: Ya sabemos que la ciencia-ficcin se especializa en hacer pronsticos. Y ms cuando el autor tiene un fuerte bagaje cientfico o tcnico. Ahor a bien, registrando en la Wikipedia en espaol me he encontrado que en El Jardn de los senderos que se bifurcan ", publicado en 1941, Borges propone sin saberlo (no podra haberlo sab ido) una solucin a un problema de la fsica cuntica todava no resuelto. El jardn...", se anticipa de manera prcticamente literal a la tesis doctoral de Hugh Everett III publicada en 1957 con el ttulo Relative State Formulation of Quantum Mechanics, y que Bryce DeWitt habra de popularizar como "La interpretacin de los muchos mundos de la mecnica cuntica". Fin del comercial.

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Regresando a Flammarion, astrnomo y divulgador de la ciencia; tiene un libro muy interesante sobre la Astronoma en el Antiguo Testamento que le hace muchos aos en la Biblioteca de 100 y 51, donde los libros que yo peda se iban d esapareciendo en cuanto los devolva... y eso s no era ciencia ficcin. Si alguien sabe cmo conseguir una copia para volver a leer ese libro, que me avise... Regresando a la corriente principal... La saga de C.S. Lewis que se relaciona con Fuera del Planeta silencioso la llamada Triloga Csmica, ( Ms all del Planeta Silencioso, 1938; Perelandra, 1943 y Esa horrible fortaleza, 1946) es sumamente interesante. C.S. Lewis es una ra ra coincidencia de un escritor de cienciaficcin que ha escrito tambin sobre teologa, ya ah tienen Fuera del planeta silencioso Perelandra con mundos cuidados por ngeles (Oyarsa en el caso de Marte) y una Thulcandrael planeta silenciosoque es la Tierra, el mundo donde el mal domina y no deja que impere el bien. Los eldila se presentan como ngeles verd aderos, no como el ngel del cuento de Wells que resulta de pronto arrastrado a este mundo y pone en aprietos a un sacerdote anglicano porque proviene de una realidad paralela que no tiene que ver con ningn Dios, y que tiene que aprender a comer, que tambin los ngeles comen judas, y por supuesto a descomer... Ray Bradbury presenta en algunos cuentos una concepcin en la cual existe un Cristo para cada mundo y una representacin de l acor de con cada tipo de humanidad.ver Las doradas manzanas del sol si no recuerdo mal (la historia de los misioneros jesuitas, la del Cristo en otros planetas). Un caso de conciencia (premio Hugo 1959), de James Blish (el de Tensin superficial Una oportunidad de vivir esta ltima que trata de la adaptacin biolgica de los seres humanos a otros planetas, la pantropa ), plantea realmente un caso complicado, que nunca me lo haba encontrado. Para disfrutar realmente el dilema en toda su dimensin hay que estudiar teologa! Sin embargo, el autor consigue hacerse entender sin torturar al lector. Resulta que se encuentra un mundo en el cual se cumple una serie de prem isas: a) La razn es siempre una gua suficiente b) Lo evidente es siempre lo genuino c) Las obras divinas son un fin en s mismo d) La fe no guarda relacin con los actos justos e) Es c oncebible un acto justo sin amor f) La paz no necesita ser el fruto de la razn g) La tica no ex ige una alternativa de maldad h) Existe la moral sin conciencia i) Existe el bien sin Dios Si se aceptan estas premisas, teolgicamente se estara hablando de un mundo hecho por el Diablo. Para ello habra que atribuirle poder de creacin, y eso es lo que dice el maniquesmo, una hereja viejsima. La nica salida teolgica al enredo es que se trata de una tremenda ilusin creada por el diablo, y hay que exorcizar al planeta entero... Esto nos lleva a las visiones de universos de maldad. All el mal es lo natural. (Esto no son los mundos de pesadilla, las dystopias, como le llaman en ingls, donde las consideraciones religiosas estorbaran la trama). As tenemos una visin aplastante como la de Constantine (esto para m es fantacienciaficcin), con un tr ansmundo, un ms all que recuerda el Chicago de los aos 30 con sus gangsters y sus polic as corruptos. Este tipo de visiones suele ser extremadamente pesimista y sin esperanza. Y ms comn de lo que parece. El propio C.S. Lewis, en un ensayo sobre el problema del dolor, nos recuerda que creer en un dios bueno y que nos cuida no es en absoluto algo natural en un mundo donde los animales se comen unos a otros y hay terremotos y catstrofes. En Hyperion (escrita en 1989, Premio Hugo 1990, Premio Ignotus 1991) se trata de un mundo cruel y sin esperanza, donde el monstruo Shrike (alcaudn), peor que malo en tanto es totalmente inhumano, trata de forzar con el mal a Cristo a que se manifieste y le d pelea. nfasis a las ideas del telogo Teilhard de Chardin Curiosamente, aqu se da un gran 6 6 En la Wikipedia en espaol (lo tomo literalmente) se enumeran las fallas de su pensamiento desde una perspectiva catlica:

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Cuando se empieza a ligar marcianitos con teologa y no se deja claro que se trata de literatura tenemos casos como el del espaol Jos A Ben tez con su saga que arranca con la novela Caballo de Troya (Caballo de Troya 1: Jerusaln (1984) Caballo de Troya 2: Masada (1986) Caballo de Troya 3: Saidan (1987) Caballo de Troya 4: Nazaret (1989) Caballo de Troya 5: Cesarea (1996) Caballo de Troya 6: Hermn (1999) Caballo de Troya 7: Nahum (2005) Caballo de Troya 8: Jordn (2006) Caballo de Troya 9 (2010) ), que hay mucha gente que piensa que es algo real. (Yo creo que ni l mismo sabe ya qu es real y qu no). Inventa una mquina del tiempo para ir a la poca de Cristo a ver si aquello fue verdad o no, y se las arregla para poner un platillo volador fl otando sobre el Glgota. Se basa en documentacin de la Fundacin Urantia, que mucha gente considera hechos probados, y ha tratado de mantener esta ambigedad, lo cual confunde a personas poco acostumbradas a estas mezclas. Aparte de ser un buen escritor, que sabe cmo mantener el inters en la trama, es un maestro en el manejo de la jerga pseudocientfica; qui en quiera aprender a escribir ciencia-ficcin dura debera estudiarlo. Una nocin muy interesante aparece en The quest for St. Aquin donde hay un robot que es un reflejo de Toms de Aquino, y que se ha h echo cristiano porque es la nica solucin lgica posible que encuentra para explicarse el Univ erso y la vida. De una forma ms irreverente Robert Silverberg 7 en Buenas noticias del Vaticano, imagina que en un mundo futuro la eleccin de un Papa de transicin culmina en la el eccin de un robot, que por el hecho de serlo, garantizar adems la infalibilidad en las decisiones dogmticas. No est de ms aqu recordar que el tomismo con sus 5 vas y sus 4 pasos para probar la necesidad de existencia de Dios, le plantea todava hoy da preguntas muy incmodas a las teoras cosmolgicas modernas, Stephen Hawking incluido 8 Muchas veces se quiere presentar una oposicin fe ciencia como un lo tomas o lo dejas, o esto o lo otro. De todas formas, y a modo de digresin, podra decir que la ciencia esto ya lo 1. El transformismo darwiniano dado como verdad cierta. 2. La negacin de la Parusa o Segunda Venida de Cristo tal como la entiende la Iglesia. 3. La negacin de la Redencin por la obra personal de Cristo. 4. La negacin del pecado original, a la manera de Pelagio. 5. Monismo materialista evolucionista parecido al de Spencer y Haeckel 6. Pantesmo sutil a la manera de Bergson. 7. Interpretacin modernista de todos los Sacram entos empezando por la Eucarista, a la manera de Guenther. 8. Negacin del fin primario del Matrimonio y constitucin del fin primario del matrimonio en la ayuda espiritual mutua de los esposos. 9. Aprobacin de los medios contraconcepcionistas en el matrimonio, a la manera de Malthus 10. Negativa implcita de la autoridad de la Iglesi a para definir, a la manera de Loisy Tyrrel y otros. (Tambin de la Wikipedia) Punto omega es un trmino acuado por el jesuita francs Pierre Teilhard de Chardin para describir el punto ms alto de la evolucin de la consciencia considerndolo como el fin ltimo de la misma. Esto supone que la divinidad, en lugar de encontrarse en los cielos sera un producto de la convergencia, en una unidad final con el Eacathon y con Dios. De acuerdo con Teilhard y con el bilogo ruso Vladimir Vernadsky (autor de La Geosfera 1924 La Biosfera 1926), el planeta se encuentra en un proceso transformador, evolucionado desde la biosfera a la noosfera. 7 Fue a l a quien Kingsley Amis le llam el franc otirador de la ciencia-ficcin en New maps of Hell (El universo de la ciencia-ficcin)? 8 Que por cierto, es miembro de la Academia Pontificia de las Ciencias. Se cuen ta que se desilusion una vez cuando hizo una exposicin de su sistema cosmolgico en la Pontificia, y se extra mucho de que no lo criticaran por no incluir a Dios. Se lo comentaron a Juan Pablo II y l respondi que eso no ea una tarea para un fsico, sino para un telogo. El fsico propone su sistema, y ya el telogo se plantear despus otras preguntas. Resulta muy importante en estas cosas que no se est usando el concepto de Dios a cada momento para tapar los huecos de nuestra ignorancia. Eso ya ha pasado demasiadas veces.

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dijo Einsteinpresupone dos actos de fe: primero, que existe una verdad (y un orden, un asidero, como le queramos llamar; que no me la estn moviendo y cambiando constantemente) en el Universo, y segundo, que la verdad es cognoscible (que de alguna forma podemos llegar a conocerla, poco a poco, acercndonos asintticamente). Pero esto es empirismo puro. Lo que sabemos o creemos saber viene solo por la experiencia. Construimos una teora, y si acierta en pronosticar los fenmenos que nos interesan, la consideramos un hecho establecido. Pero no va a venir ningn profesor a calificarnos el examen y decirnos que nuestras respuestas en ciencias son las correctas. Puede suceder que aparezca un solo hecho que invalide la teora, y ya hay que construir otra. Lo que ayer fue cierto (quin se acuerda del flogisto?) hoy es totalmente falso. Y nos damos a la tarea de proponer otra teora con todo entusiasmo, y con una fe inquebrantable en que esta vez s... Y con estas consideraciones no hemos an agotado todas las posibilidades de la ciencia-ficcin. Para terminar, puede la ciencia-ficcin crear y establecer una religin? Pues s, tenemos el caso de Ron L. Hubbard y la diantica, que ha evolucionado en la Iglesia de la Cienciologa.... Alberto Garca Fumero. Naci en La Habana en 1955. Graduado en 1980 en el Instituto Superior Pedaggico Enrique Jos Varona, en la especialidad de Qumica, fue profesor y metodlogo del MINED en esa asignatura, y posteriormente cumpli ambas funciones en Computacin. Trabaj de informtico en el Centro de Informacin para la Educacin del MINED. Actualmente se desempea como programador en la Empresa de Tabaco Torcido Francisco Prez Germn, antigua Partags. En 2001 defendi una Maestra en Informtica Educativa. Es coautor de dos libros de texto sobre Informtica. Como su amiga Niurka, Alberto es un esperantista convencido que ha escrito la mayor parte de su obra en esa lengua. Ha publicado artculos y ms de una docena de cuentos en revistas. Miembro por varios aos de la directiva de la Asociacin Cubana de Esperanto, en 1995 recibi el segundo premio de ensayo del Concurso de Bellas Artes de la Asociacin Universal de Esperanto con el ensayo Lenguaje arcaico en Esperanto. En espaol tiene dos menciones en los concursos de la revista Juventud Tcnica, adems de un cuento publicado en la antologa Astronoma se escribe con G (Abril, 1989).

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UNINESPSITANTE ERADOVI Antes de saltar hizo una ltima seal. Descendi a travs del espacio haciendo el cuerpo ms ligero que una pluma, la mente vaca de pensamientos, la sangre detenida, los nervios abiertos dentro de los msculos como las costuras de un paracadas. Sin ropa ni equipos, porque la materia de esas cosas no obedeca a su voluntad como la carne. Desnudo. Era fcil. Se inhiba de la fuerza de gravedad y dejaba de ser su conductor. Apenas permita que se hiciese sentir el peso de la piel, apretada en derredor como una coraza para protegerlo del fro. Al llegar a la superficie del agua, el cuerpo tom por s mismo la posicin vertical y se orient a tierra. Estaba salvado. La nica herida que se haba hecho al deshacerse rpidamente de la nave le sangraba, pero no ofreca peligro, porque a l la sangre se le regeneraba al contacto del oxgeno y dentro de las venas. Era extraordinariamente alto y hermoso, y sus ojos de un color azul marino fulguraban con brillo metlico, y eran penetrantes como los rayos del sol del medioda. An no tena barba, porque haca pocos das que se haba afeitado. Mi nave habr cado en el ocano se dijo. Y ech a caminar por aquel mundo desconocido adonde no haba intentado nunca venir y que por un accidente se converta en su destino. Comenz a andar en direccin a los rboles que se estremecan bajo la brisa que soplaba procedente del mar prximo. Pronto divis a un grupo de nativos que se diriga al ro y vio cmo vestan. Oculto, logr or parte de las conversaciones y puso a trabajar su voluntad para que el cerebro funcionase a toda capacidad y le diese el significado de las palabras.

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Los sigui. Uno a uno fueron metindose en las aguas y se baaron con alegra. Debo acercarme. Fue hacia donde estaban y entr tambin en el agua. Uno que pareca dirigir el grupo se le aproxim e hizo una extraa reverencia. El abri sus brazos, como era costumbre saludar en su planeta. Bienvenido dijo el otro. No entiendo nada respondi el extranjero en su lengua. El que diriga el grupo comprob cun alto era. No eres como nosotros dijo. De dnde vienes? El cerebro le trabajaba febrilmente; las palabr as iban y venan por sus conductos nerviosos y se revolvan en una confrontacin interminable. No saba qu responder an y sin embargo, senta que las palabras ltimas eran mucho ms fciles, casi las tena en su repertorio. De pronto, sin saber cmo, dio la respuesta sealando el punt o del ocano espacial por donde habla llegado. Su cerebro, obediente, eficaz, bien alimentado, haba encontrado el significado preciso de las primeras palabras. Comenzaba a formar su vocabul ario y ahora tendra que aprender a utilizarlo. De... Y su mano volvi a extenderse para sealar el luga r del cielo. El grupo lo contempl en silencio. Quiz no comprendan su respuesta. Quiz no podan imaginarla tan siquiera. Les pidi ropa prestada y se la dieron. Luego se sent con ellos y conversaron. Ellos hablaban y l contestaba an con monoslabos. Supo que haba all otros ho mbres que vestan de hierro y atravesaban a los nativos con sus lanzas. Debo permanecer vivo hasta que llegue mi grupo de rescate, se dijo y fue a refugiarse en el desierto, donde podra soportar hasta seis meses si n comer ni beber, gracias a la energa de reserva que tena acumulada. El desierto era silencioso y aburrido. Casi como el espacio interplanetario; mirar las dunas era igual que contemplar los caprichosos diseos de las constelaciones. Durante la noche, cuando las formas de la arena se perdan en la gran o scuridad y el nico paisaje eran las estrellas, se senta adolorido y angustiado, porque era terrible verse prisionero de una tierra extraa y ser incapaz de alterar el espectculo de aquellos punt os fijos. No era como cuando dentro de su nave poda trazar un curso y cambiar el panoram a y aproximarse o alejarse de los distintos mundos. Terminar por volverme loco grit al mes y se fue hacia la costa, donde encontr una familia de pescadores con los cuales hizo amistad y apre ndi a hablar perfectamente el idioma. Luego se embarc con los pescadores para recuperar el equipo de seales. Descendi a las aguas y recorri a pie el fondo del mar. Fue intil. Ent onces emiti una seal teleptica debajo del agua y sta atrajo a los peces, que llenaron las redes. Volvi a la superficie, desplaz la atmsfera e hizo en torno suyo el vaco. Por su cuerpo no corra la fuerza de la gravedad: era como un muerto inmvil y se desliz as sobre las aguas, erguido sobre sus pies que descansaban en una delgada capa de aire sobre la superficie del mar. Los marineros que le vieron tenan unas terribl es caras de asombro y comprendi que haba ido demasiado lejos. Aquel mundo, o aquel luga r del mundo que visitaba, estaba demasiado atrasado. Comenzarn a hablar de m y no me conviene. Se lo dijo a los pescadores: No es nada. No lo digan a nadie. Los pescadores fueron honrados. No dijeron absolu tamente nada, pero le trajeron a un amigo ciego para que l lo viese y procurase ayudarlo.

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Por piedad. Era una voz conmovedora. El hombre estaba con los prpados cerrados y solamente repeta aquello con conviccin definitiva. Por piedad, por piedad... Puedo usar mi voz pens y hacer que rompa el sello que quema su mirada. Pero m energa est limitada y la que recibo de est e mundo es pobre y no puede recompensarme. Mi poder, mi poder debe durarme... Sin embargo, el hombre ciego permaneca frente a l, y era algo que no poda soportar porque en su mundo no existan esos males. Te ayudar... Acustate... El ciego obedeci y l cubri sus ojos. Volvi a decirle las mismas palabras varias veces. La vibracin de su voz destruy el virus. Hasta que el otro despert y vio la luz. Leyendas e historias fueron tejindose en tomo a l y la vida de aquellos hombres se fue cerrando alrededor de la suya, a pesar suyo. Llamaba la atencin por su estatura y por lo fuerte de su mirada y tena ahora una larga y suave barba y cabellos que le cubran la nuca. Su presen cia era conocida rpidamente y el pueblo se le acercaba y lo rodeaba. Extrao pueblo que no conoce el amor y vive siempre alucinado... Extrao pueblo que no conoce el amor. Le seguan a todas partes y le escuchaban y le observaban; haba comenzado a formar parte de la vida de las gentes. Prob sus poderes. El poder de la mirada, la fuerza de la mirada. Saludaba abriendo los brazos. Lo que llaman riqueza no vale nada en mi pas deca. El amor es lo importante. Las mujeres le seguan, pero l saba que no poda prodigarse porque sus energas se reducan ms y ms. Es un hombre encantador... Lo que ocurre es que no nos mira, por eso le amamos. Pero estara dispuesta a seguirlo siempre. Dice cosas tan nuevas. Todava no s de qu habla, pero hay sentido en su persona. Es como si viniera de algn lugar lejano y limpio donde los hombres fuesen ms fuertes y seguros y no necesitaran baarse como aqu. El prob sus poderes. El poder de la mirada, la fuerza de la mirada. Mi poder, mi poder... Se le despert una profunda compasin por aquel pueblo tan necesitado de creer y de amar, a pesar de todo. Y aunque no dejaba de preocupa rle el saber que estaba lejos de su mundo Mi seal perdida y yo sin respuesta hizo cuanto pud o por ayudar a mejorar la vida y la existencia de los hombres y mujeres que con tanta pasin se le aproximaban. Comenz a explicarles cosas y lo hizo en forma atractiva, presentndolo como dicho anteriormente por algn personaje histrico que ellos respetasen o como un mensaje nuevo transmitido a travs de l. Porque el engao era necesario. Habl en metfora, lo que sirvi para causar una gran impresin a su auditorio y tambin para que posteriormente fuesen confundidas sus palabras.

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No debo alejarme nunca de los que me siguen. El da que lo haga, los opresores de este pas me destruirn y habr cesado mi ltima esperanza de ser rescatado. S que mi poder no durar siempre... A pesar de ello, le inquietaba el hambre en tre las gentes y sus enfermedades. Y utiliz la frecuencia de las vibraciones de su voz para curar y decidi alimentar a los miles de hombres que pasaban hambre. Eso no se conoce en mi mundo. Extraos y pobres seres. Dej escapar lentamente la energa que lleva ba concentrada en su mente y multiplic los alimentos terrestres por pro cesos reproductivos acelerados. Aunque yo termine no siendo ms que uno de ellos. Pero haba roto la cadena de la historia. Los soldados no fueron quienes dieron el primer paso para destruirlo. Fueron los comerciantes que vendan la comida. Ese hombre debe desaparecer. Nos arruina. Que muera. Que muera de una pedrada certera. Cuando se dispuso a levantar la piedra, el extran jero, que presinti la agresin, se volvi hacia los tableros de mercancas y los volc sobre el piso. E inmediatamente el pueblo repiti la accin con todos los dems tableros. Cada minuto que pasa las cosas crecen y se vuelven importantes. Un silencio penetr los corazones, y hombres y mujeres se postraron ante l. Estaba erguido, l solo, como un rey, en medio de la multitud. El solo, alto y extraordinario, con sus ojos de mirada poderosa, que nadie poda rechazar. La cena fue una sesin cientfica. En ella quiso explicar que la materia se adapta a distintos procesos evolutivos, a distintos niveles biofsicos. Todo esto no es ms que nosotros mismos dijo poniendo las manos sobre los alimentos. Yo puedo volver a ser esta materia y ella pue de convertirse en persona. La vida no debe perderse ms que para cambiar de cuerpo, de medio. Ustedes mueren porque no han aprendido a querer vivir; no quieren vivir ms porque sus f acultades son poco evolucionadas y le dan una visin estrecha del mundo. Si pudieran disfrutarlo, entonces desearan renovarse eternamente... Uno le pregunt cmo haba logrado revivir a un muerto. Mi voz destruy los grmenes, repuso el movimien to y rehabilit la materia. Mi palabra es natural y, sin embargo, da las vibraciones necesarias. Los soldados marchaban por la carretera de cu atro en fondo. Cantaban un himno. Un hombre salt al camino y les hizo seas. El grupo se detuvo a las rdenes que imparti el oficial. Este se adelant al hombre y le pregunt: Es usted? S respondi el otro temblorosamente. Bien; dganos dnde est. El hombre apret sus manos con nerviosismo y le susurr al oficial: Es el ms alto. Tiene los ojos azules y brillantes. El oficial desplaz a sus hombres y stos avanzaron en escuadra desplegada sobre el campo para cerrarse alrededor del punto sealado. Poco despus rodeaban al extranjero y el oficial le pregunt:

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Quin eres? Yo soy el hijo de un hombre respondi el extranjero. Llvenselo! dijo el oficial. E hizo seas de que le atasen las manos. Por un instante, el hombre que quera aprovechar el tiempo que viva fuera de su tiempo para ayudar a un pueblo mucho ms atrasado que el suyo contempl el pedazo de soga colg ando de las manos del legionario. Por un instante pens que podra desh acerse de todos ellos con el resto de fuerza que an le quedaba de reserva. Pero entonces comp rendi tambin que de nada servira, pues haba hecho all ms de lo que poda y nadie le conoca verdaderamente ni saba quin era. No ganara ahorrando unas horas ms de vida. Su poder se ha ba consumido ayudando al pueblo sometido, multiplicando el alimento, rehabilitando a los enfermos. Tarde o temprano terminara agotndose. Estaba desarraigado, fuera de los ci elos que haba surcado a velocidades increbles, cansado de esperar el resultado de una seal hecha con demasiada precipitacin. Una seal demasiado pequea para un universo tan grande. Extendi ambas manos y el soldado se las amarr. Cuando llegaron a la ciudad comenzaron los in terrogatorios. Aparecieron muchas personas que decan conocerle y que le atribuyeron frases y hechos. Luego le quisieron hacer confesar cosas que desconoca e insistan una y mil veces en averiguar de quin era hijo. Eres prncipe? Eres rey? Yo slo soy el hijo de un hombre volvi a repetir y entonces, sorpresivamente, le escupieron el rostro y le entraron a golpes y garrotazos. Era la primera agresin fsica. Quiso romper sus ataduras y pens en ellas, nicamente en ellas, a pesar de todo lo que le rodeaba. Se concentr totalmente. Pero las ligaduras no cedieron; estaba perdido, sus ltimas fuerzas superiores le haban abandonado. Era un hombre indefenso como los dems, como los habitantes de aquel pueblo sometido. T eres un conspirador grit un viejo histrico al que secundaba todo el Consejo de Ancianos; te vamos a entregar al ejrcito... Y as fue. Le llevaron ante un militar vesti do de hierro como los dems, pero que se envolva en una capa roja. Antes de llegar a l tuvo que cruzar entre dos filas de hombres con estandartes. Mir a lado y lado y vio cmo, con el furor de su mirada, los estandartes se abatieron. An me queda energa. Volvi a intentar romper las ligaduras. Pero na da, slo los estandartes se abatan; su ltima energa los haca extraordinariamente pe sados en las manos de los soldados. Quin eres? pregunt el oficial. El extranjero mir dudosamente al jefe de los soldados. Yo soy un hombre de... El comandante le interrumpi: Eres t Cristo? Ese nombre me das dijo el prisionero y pens que si hubiera tenido all su identificacin se la habra mostrado con gusto al oficial. T eres el rey de esta gente? No entiendo lo que dices respondi el extranjero -. Yo no soy de aqu. Tu reino entonces no es ste.

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Se volvi a la multitud y les dijo que el hombre alto era inocente del cargo de conspiracin. Pero en primera fila delante de la multitud estaban los comerciantes de quienes el extranjero se haba defendido. Y stos comenzaron a dar gritos de: Muerte! Muerte! Y la palabra asust al gobernador, que lo entreg a la tropa. Los soldados se lo llevaron a un stano donde lo patearon, lo golpearon y, por ltimo, lo amarraron a una silla llenndolo de smbolos extraos como si fuese un espantapjaros. De all lo sacaron poco despus a la calle y le colocaron una enorme cruz de madera de cedro sobre las espaldas. El hombre sostuvo el peso cuanto pudo, mientras le hacan marchar hacia un monte prximo conocido por el lugar de la Calave ra. A latigazos y lanzazos, como hacan con aquel pueblo sometido, el inesperado visitante fue arrastrndose. Leg al monte y lo alzaron en la cruz. Haba otros dos ajusticiados a su lado, pero l se vea mucho ms grande. Quizs hubiera tenido ms suerte en la forma de morir, si no hubiera sido por esta costumbre de abrir los brazos... Uno de los soldados le oy hablar y le clav su lanza. Se relaj definitivamente para no sufrir. Pero aunque lo consideraron muerto, su corazn lata an a un ritmo im perceptible para el hombre de la Tierra. Lo descendieron y lo introdujeron en un sepulcro. Era mucho ms corto de estatura que cuando haba descendido del espacio. Los soldados custodiaron el sepulcro por temor a que algunos curiosos del pueblo pudieran sustraer el cadver. La oscuridad vino sobre el mundo. El sol se escondi y el cielo apareci oscuro aun siendo de da. Se vieron las estrellas. La luna, que era como sangre, no brill en toda la noche. La patrulla de rescate haba hecho dos o tres dispar os de efecto sobre la tierra y los edificios. En el cementerio se abrieron las fosas de los muerto s. Mientras la nave se mantena en el aire, prxima a la superficie de la tierra, creando un cielo de tormenta con todos sus reflectores encendidos, dos de los hombres se aproximaron al sepulcro ante el espanto de la guardia. Eran altos y de vistosos uniformes y con facilidad retiraron la piedra que cubra la tumba. El extranjero torturado se levant y, caminando por sus propios pasos, fue a reunirse con los dos hombres. Vmonos dijo. Y desaparecieron en el cielo. Luego, el pueblo comenz a contar la historia con grande emoci n. Los detractores la deformaron y los admiradores tambin. Los escritores tomaron todas estas deformaciones e hicieron la obra literaria. Cada cual habl lo que quiso y la humanidad continu repitindolo y sigue en ello. An hoy en el ao 3.000.

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ngel Jos Arango Rodrguez escritor cubano, nacido en La Habana el 25 de marzo de 1926. Pionero de la ciencia ficcin cubana y decano de los escritores de ciencia ficcin de la isla. Es miembro de la UNEAC. ngel Arango es Doctor en Derecho Civil en la Universidad de La Habana, y especializado en Derecho aeronutico, y como tal ha publicado numerosos artculos en revistas especializadas, ha formado parte del fondo de rbitros y expertos consultores jurdicos de la Organizacin de Aviacin Civil Internacional, es miembro del Instituto Iberoamericano de Derecho Aeronutico, del Espacio y de la Aviacin Comercial (Madrid, Espaa) y trabaj en el Instituto de Aeronutica Civil de Cuba. Viaj por varios pases y residi en Estados Unidos. En sus comienzos como escritor hizo literatura realista, despus se dedic a escribir cuentos de ciencia ficcin. En 1964 public la pequea coleccin de cuentos de ciencia ficcin A dnde van los cefalomos?, obra que, junto con el poemario La ciudad muerta de Korad de scar Hurtado, marca el nacimiento del gnero en Cuba. Su estilo est influenciado en gran medida por los clsicos anglosajones de la Edad de Oro de la cf, como Bradbury, Sturgeon y Asimov entre otros, si bien posteriormente se observa una inclinacin hacia la Nueva Ola en su obra. En 1966 fue publicado El planeta negro, ttulo en el que aparece el cuento Un inesperado visitante, que luego sera recopilado en numerosas antologas en el extranjero. En 1982 public la novela Transparencia, en la que desarrolla la idea y el escenario del cuento A dnde van los cefalomos?. Con esta novela inicia una serie que incluye Coyuntura (1984) y Sider (1994), en las que el autor plasma sus preocupaciones fundamentales: "Contemplar, aunque sea hipotticamente, el proceso de la verdad en una etapa ms avanzada de la civilizacin".Su ltima novela, La columna bfida est prxima a publicarse. Arango tambin ha publicado en Espaa, la antigua Checoslovaquia, la extinta URSS, la antigua RDA, Mxico, Francia, en revistas argentinas de Crdoba y Buenos Aires, y aparece en Lo mejor de la ciencia-ficcin latinoamericana, de Bernard Goorden y Van Vogt. Ha sido en varias ocasiones jurado del Concurso David de ciencia ficcin y de otros premios

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LA ANUNCIACIN Dana Chaviano Era el mes sexto. En la fresca atmsfera de su alcoba, la dulce Mara hilaba con diligencia las ropas de su esposo. Una aprensin que emanaba de todo el ambiente suscitaba en ella una inquietud creciente. Incapaz de permanecer tranquila, se levantaba a cada instante y daba dos o tres vueltas por la habitacin cambiando las cosas de lugar. Dios mo!, esta ansiedad me volver loca pens. Record a su esposo. Debe ser la ausencia de Jos dijo para tranquilizarse. Afuera las palomas susurraban quedamente formando pequeos grupos en los tejados. El frescor de la tarde penetr an ms en las casas. La muchacha se dej caer sobre una silla y arrullada por las llamadas amorosas de las palomas, se durmi. El hilado resbal de entre sus manos y cay a sus pies. La espesa cabellera negra ocult a medias la blancura de su cuello... Un apagado ruido la despert. Se inclin con rapidez para recoger el tejido y cuando alz la vista, la sorpresa y el miedo la paralizaron. Haba un hombre en su habitacin; sin duda, un extranjero. De alta talla, su cabello blanqusimo caa suelto sobre los hombros. Y sus ojos despedan destellos rojizos. Su vestimenta resultaba an ms inverosmil que su persona. Llevaba la tnica ajustada al pecho con un cinturn de oro. Zapatos refulgentes como bronce bruido, cubran sus pies. Algo as como una esfera transparente, semejante a un halo, rodeaba su rostro. El desconocido tom la aureola entre sus manos y la coloc cuidadosamente sobre una silla antes de hablar. Salve, llena de gracia. El Seor sea contigo. Ella se turb de aquella presencia. No obstante, el sonido de la voz la tranquiliz como si sus palabras poseyeran alguna fuerza misteriosa de naturaleza ignorada. Por ello su curiosidad aument en vez de disminuir.

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Era osado, sin duda, penetrar en las habitaciones de una mujer casada en Galilea. Qu vendra a buscar all un peregrino? No temas, hermosa Mara, porque has hallado gracia ante el gran Iab-eh, cuya enorme gloria descansa ahora sobre la cima del Sina, de donde vengo para comunicarte la buena nueva. Concebirs en tu seno y dars a luz un hijo al que llamars Jess; y grande ser, porque en su sangre habr espritu de dioses. Y Aquel que aguarda en la cima del Sina, le dar la ordenanza de Su asiento cuando haya llegado el da. La eugenesia no ha fracasado jams y t has sido la elegida. El saber y el podero de tu hijo no conocern lmites porque ser llamado a suceder al gran Iab-eh en el trono, durante la marcha h acia lo Infinito. Desde Su asiento gobernar por mucho tiempo en el viaje hacia lo Altsimo. Mara escuch las enigmticas palabras, pero de todo aquel discurso solo comprendi dos cosas. Primero, que quien le hablaba era uno de los ngeles del gran Iab-eh, que suele descansar con todo el esplendor de Su gloria, Sus truenos y Sus rayos, en la cumbre del Sina (recordaba haber presenciado el humo y el estruendo ensordecedor como de mil trompetas, arrojado a su paso por la regin). Y lo segundo, que iba a ser madre; aunque esto ltimo le pareci muy improbable. Cmo podr ser esto le dijo ella, si yo no conozco hombre alguno? No sabis acaso que mi esposo y seor, por alguna razn ajena a mi comprensin, jur no tocarme jams? Cmo, pues, desconociendo el misterioso ritual de la concepcin, podr concebir una criatura? Y el ngel respondi: El hlito sagrado de Iab-eh vendr a ti por mi persona. Ya que ninguna otra es digna de ello, sers ungida con lluvia divina y por eso el hijo engendrado ser santo, y llamado Hijo de Dios. Las palabras del ngel no llegaban con claro sentido a Mara. A veces comprenda todo cuanto deca en una frase; mas en ocasiones, y como si a propsito lo hiciese, la ambigedad y el enigma parecan hablar por su boca. Cundo ha de saberlo mi esposo? pregunt ella. Apenas regrese. En estos momentos yace dormido junto al camino que conduce a Nazaret. Ella se sinti sbitamente angustiada. Durmiendo en el camino a Nazaret? Santo cielo! No te alarmes. El gran Iab-eh vela su sueo. La muchacha se tranquiliz. Y en qu he de conocer, Sa nto Mensajero, mi concepcin? La luz del cielo vendr a ti a travs de m. Yo... os he amado tanto. Cmo? Qu decs? repuso ella asombrada. Vos a m? l pareci desconcertado. ... Quise decir que, habindote admirado tanto, ped por tributo al gran Iab-eh el venir a darte tan buena nueva. Y ya que fuiste elegid a para tal propsito, se me encomend la tarea de pronunciarlo ante ti y... hacerlo posible. Su turbacin resultaba ahora evidente; pero ella no lo not. Y yo os tengo en mucha estima. Jams llegar a vivir bastante para agradecroslo. Se miraron en silencio por unos instantes. El ngel avanz por la habitacin hasta lle gar junto a ella. A Mara le pareci que flotaba. Tan alto era! Respetuosa, incli n la frente y clav sus ojos en el suelo.

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Mrame dijo l con ternura, tomndola por la barbilla y besndola dulcemente en la frente. Eres tan tibia. Ella lo mir obediente. Era herm oso sin duda el ngel del Seor. Por qu, ngel de Iab-eh...? Mi nombre es Gabriel. Pues, por qu, Gabriel, he de concebir y dar a luz un hijo de Dios? La razn que me diste no resulta clara para m. El ngel suspir. Muchas cosas no podran comprender t y los tuyos, aunque muy bien las explicsemos. Por ello solo dir: los designios del Seor son inescrutables. Sus pensamientos y deseos se encuentran por ahora, ms all del alcance de vuestras mentes. Pero yo... Un casto beso sell sus labios, mas ella no sinti pudor alguno. Cmo podra sentirlo ante un ngel del Seor que ningn oprobio le hara? No obstante, aquella distin cin la turb sobremanera. Es grande el honor que me hacis, Gabriel, al posar vuestros santos labios sobre los mos terrenales y llenos de pecado. No hables as, nia. Eres joven y an no comprendes muchas cosas que quizs con los aos llegues a entender, aunque slo sea a medias. Tom sus manos y las bes. Son tan suaves como plumaje de palomas dijo. Ella se sonroj ligeramente. Exageris. Las alas de los querub es celestes deben serlo mucho ms. Los querubes? se le escap a l. Ah, s! Mas no lo creas. Sin duda que en el cielo hay cosas hermosas, pero all no he visto nada tan bello como tu sonrisa. Esta vez, el pudor colore vivamente sus mejillas. Es tan largo tu cabello! exclam emocionado. Djame que lo toque. Hbilmente, esparci los bucles sobre los hombros de la muchacha. Pero qu hacis? dijo ella de pronto, algo asustada. Beso tus cabellos. Negaras ese tributo a un ngel del Seor? Claro que no! No fue mi intencin ofenderte. No me has ofendido, Mara. La candidez no puede ofender a nadie; ni siquiera a un ngel del Seor. Es triste que no nos comprendis mejor... No hab is entendido ni la mitad de nuestras enseanzas morales. En lugar de aplicarlas, las habis convertido en religin. Pero no importa. El fruto de esta unin conducir la ast ronave de Iab-eh a nuestro propio mundo. La informacin debe llegar all y nuestros sabios han decidido la unin de ambas sangres. Sin embargo, Mara, esto no lo hago solo im pelido por la eugenesia. Yo os amo! No os comprendo dijo ella angus tiada. No s de qu hablis. Calla susurr l. Calla y cierra los ojos. Sumisa, obedeci. Los labios del ngel se posaron en sus hom bros. Poco a poco, rozndola suavemente, recorrieron toda su piel y subieron por el cuello hasta detenerse en la boca. Hechos de miel eran

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sus labios. Y cun suaves las manos que acariciaban su espalda! El tierno contacto la hizo temblar y se sinti invadida por algn vago temor de origen desconocido. Las fuerzas parecieron abandonarla. Sus rodillas comenzaron a temblar. La voz de l, extraamente ronca, la sac por un instante de su ensueo. Tu vestido, no te molesta? De ninguna manera! protest ella dbilmente. Pero llevas tanta ropa encima suspir l. No, os lo aseguro. Solo esto que veis y... baj recatada la voz una ligera tnica debajo. Deberas quitrtela. Hace calor. La atmsfera es fresca... Las manos de l deshicieron suavemente los lazos y el traje cay al suelo. Mara no se atrevi a protestar por temor a ofenderlo. Era posible que el calor de la tierra lo abrumara, pues estaba acostumbrado a las alturas. Y ella, en cambio, haba permanecido siempre tan cerca del infierno que quizs ya se haba habituado al calor aunque... Santo cielo! Era cierto. Su sangre comenzab a a hervir en el interior de su cuerpo. Gabriel le dijo ella. Qu ocurre? Quisiera decirte... No s cmo expresarlo. Dmelo insisti l. Pues... que a tu lado me siento tan cerca del cielo, que todo el calor del infierno se ha acumulado en mis venas. l sonri. Cunto me alegra orte! Es la pura verdad respondi ella con modestia. El aliento del ngel baaba todo su rostro y pareci derramarse por su cuerpo. La muchacha se senta arder. Estaba casi mareada. Oh! Qu sucede? Ella susurr entrecortadamente. Las... las alturas celestes no son para m. l la mir extraado. Qu quieres decir? Me siento mareada. Te sientes mal? No, no! exclam ella, casi con furia. Me siento tan bien que no s cmo he podido vivir tantos aos lejos de ti. Mara! exclam conmovido. Por primera vez not ella que las brillantes r opas del ngel reposaban sobre el suelo y que ella... ella...

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Cerr los ojos con fuerza. Algo que no poda comprender estaba sucediendo. Todo su cuerpo temblaba en el lecho. Gabriel! susurr sin aliento. Gabriel! Qu haces? Pero l no respondi. Todo le daba vueltas. Senta... sinti... Un dolor dulce y agudo la hizo temblar de pies a cabeza. Fue invadida por una sensacin de altura y vrtigo jams soada. Cerca, muy cerca deba hallarse el reino de los cielos. Lo vio. Lo sinti llegar. All estaba, delante de ella. Gabriel! se aferr con fuerza a sus hombros. Eres...! La entrada del reino se abri ante los dos. Ella se estremeci hasta el fondo de sus entraas, como si un clido aguacero de primavera hubiese baado lo ms profundo de su simiente. Poco a poco, la luz de lo infinito que la deslumbrara se fue apagando. En medio de las brumas, escuch la voz de l: Bendita seas, Mara, y bendito sea el fruto de tu vientre! La gloria del mundo sea contigo! Dana Chaviano (1957, La Habana). Licenciada en Lengua y Literatura Inglesa, en la Universidad de La Habana. En 1979 gan la primera convocatoria del Premio David de Ciencia Ficcin con Los mundos que amo (1980). En 1982, fund el primer taller literario de CF de Amrica Latina: Oscar Hurtado. Posteriormente public Amoroso planeta. (1983, cuentos), Historias de hadas para adultos (|1986, noveletas), Fbulas de una abuela extraterrestre, (1989, novela) y El abrevadero de los dinosaurios (1990, cuentos). Ese ao, Chaviano obtuvo el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil La Edad de Oro por su coleccin de relatos fantsticos Pas de dragones. En 1991 viaj para irse a vivir fuera de Cuba. Desde entonces ha publicado Confesiones erticas y otros hechizos (1994, poesa), Pas de dragones (Espasa Juvenil 2000, cuentos) y el ciclo de novelas La Habana oculta, compuesto por El hombre, la hembra y el hambre (Planeta 1998) Casa de juegos (Planeta 1999), Gata encerrada (Planeta 2001) y La isla de los amores infinitos (Grijalbo 2006), publicada en 25 idiomas y que se ha convertido en la novela cubana ms traducida de todos los tiempos. Ha recibido numerosos reconocimientos internacionales: Premio Anna Seghers (Academia de Artes de Berln, Alemania, 1990) por Fbulas de una abuela extraterrestre; Premio Azorn de Novela (Espaa, 1998) por El hombre, la hembra y el hambre; Premio Internacional de Fantasa Goliardos (Mxico, 2003), por el conjunto de su obra de CF; fue la Invitada de Honor a la 25 Congreso Internacional del Arte Fantstico (Fort Lauderdale, USA, 2004); y recibi la Medalla de Oro al Mejor Libro en Lengua Espaola (Florida Book Awards 2006, USA) por La isla de los amores infinitos. En 2007 dej su trabajo como profesora en la Universidad Internacional de la Florida (FIU) para dedicarse exclusivamente a escribir. Su sitio Web es www.dainachaviano.com

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SI USTED SE SIENTE COMO UN DIOS (Declogo de Autoayuda para turistas que visitan Shu-Wu-Kun-Lu) Por Yoss Para Andrew Dale Carnegie y Wayne Dyer: el inventor original y el genio actual de la autoayuda. Y por supuesto, para Hayde, su consumidora. I-No desestime a priori cualquier sensacin de divinidad como borrachera o alucinacin. Shu-Wu-Kun-Lu es un mundo muy singular. Contribuyen a volverlo as varios factores. Como su gran cercana con el agujero negro de Aldrin-13 y sus potentes y complejas fuerzas; su forma irregular con sus consecuentes mareas gravitatorias; su red subterrnea de tneles; su inmensa densidad de poblacin y muchos otros. Y es probablemente la sinergia o interaccin entre todas estas caractersticas la que genera el fenmeno ms extico de este extrao planeta: la enteognesis 9 A veces las primeras etapas de este sorprendente proceso inducen en el individuo afectado efectos muy similares a los de una leve intoxicacin con etanol o al subidn de muchas drogas naturales o sintticas. Y, s, en efecto: el destilado de los frutos salados y los polvos psicodlicos de las algas de los lagos sulfurosos de Shu-Wu-Kun-Lu son famosos en toda la galaxia pero, los haya probado o no, ser mejor que no pase por alto a la ligera ciertas sensaciones curiosas. Tales la impresin de que el tiempo es solo una ilusin que usted como una suprema tranquilidad, 9 Del griego asimilar la formacin de un dios Penetracin, posesin, encarnacin y/o manifestacin de metaentidades extradimensionales que tiene lugar ocasionalmente en el planeta Shu-Wu-Kun-Lu y sus alrededores. La ciencia moderna intenta reducir el tremendo impacto mental de cualquier concepto relacionado con la divinidad recurriendo a este eufemismo culterano.

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podra trascender con un pequeo esfuerzo, o el convencimiento sbito de poder comprender todo lo que lo rodea y adems cambiarlo a su simple antojo. Segn los nativos de Shu-Wu-Kun-Lu, cuya experiencia directa con estos procesos y fenmenos dura ya decenas de milenios, si us ted empieza a sentirse como un dios, atencin: podra ser que se estuviese convirtiendo de veras en uno. Y lo mejor en tal caso es reaccionar a tiempo para poder cortar el proceso de raz an tes de tener que lamentar males mayores. II-Mantenga toda la calma de la que sea capaz. Expuestos siglo tras siglo a la enteognesis, y como clara manifestacin de la seleccin natural evolutiva, los nativos de Shu-Wu-Kun-Lu han desarrollado una extrema sensibilidad (tal vez de naturaleza psi) para detectar a los af ectados por estas trasmigraciones, metamorfosis o posesiones divina, incluso durante las primeras etapas del fenmeno. Y, como tras varias experiencias terribles con metaentidades extradim ensionales ya plenamente asentadas en su realidad tambin han terminado prefiriendo la prevencin a la reconstruccin, resulta que, ante la menor sospecha de que algn individuo pueda estar convirtindose en dios, su primera reaccin es darle muerte de inmediato, por si acaso Por lo dems la cultura local se distingue por ser en extremo pacfica, hospitalaria y corts. Por ejemplo, si el occiso preventivamen te fuese un turista extraplanetario, la embajada o consulado shuwukunluno ms cercano a su domicilio indemniza luego a su familia con una generosa suma. Claro que esto no representa gran consuelo para el cadver. Por tanto, si se siente embargado por extraas sensaciones, evite a toda costa que ningn nativo se percate. Su vida literalmente depende de ello. III-Dude mentalmente de la realidad de la sensacin, pero no intente autoconvencerse de que en efecto es falsa co n ningn experimento material concreto. Los habitantes de Shu-Wu-Kun-Lu sostienen que la mejor manera de combatir la enteognesis es poner en tela de juicio su existe ncia a cada instante. Ms bien me estar de veras pasando a m? que esto no puede estarme pasando a m, porque la negacin frontal puede generar un potencial neurolgico que redunde incluso en un reforzamiento y/o aceleracin del proceso. Por supuesto, en vistas del breve lapso de tiempo que los shuwukunlunos sospechosos de ser afectados por el fenmeno suelen sobreviv ir a la rpida y drstica reaccin preventiva de sus connaturales, bien cabe ser escptico r especto a la consideracin anterior. Pero, dada tambin la absoluta impotencia que hasta hoy han mostrado hasta la ms sofisticada medicina y tecnologa galctica para tratar a los afectados de enteognesis por qu no aceptar que algo deben haber aprendido al respecto los habitantes de Shu-Wu-Kun-Lu? En consecuencia, atngase cuidadosamente a este precepto nativo: por mucho que dude, NUNCA trate de convencerse de la imposibilidad prctica de su transformacin intentando una accin que solo podra ejecutar un verdadero dios. Por ejemplo: volar, cambiar la forma de su cuerpo, atravesar objetos, leer el pensamiento o predecir el futuro. No se deje tampoco seducir por la atractiv a posibilidad de que, fracasando en ejecutar tales proezas, el autoconvencim iento de que no es usted un dios pondr por si solo fin a la pesadilla de la enteognesis. Y no solo porque si algn nativo de Shu-Wu-K un-Lu se encontrase cerca de usted y le descubriera intentando semejantes acciones que viol an las leyes de la fsica, su vida correra peligro. Lo mismo que si fracasa, por razones casi igual de obvias

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Lo peor es que, si descubriese usted que realmente ha adquirido tales poderes suprafsicos, toda su percepcin de la rea lidad podra entrar en crisis, dejndolo as especialmente indefenso ante las siguien tes etapas del proceso enteogensico. IV-Aljese lo ms posible de los grandes centros habitados, pero NO intente BAJO NINGUNA circunstancia abandonar el planeta. Debido al notable espritu gregario de su raza inteligente, y a que su religin considera blasfemo el uso de cualquier mtodo anticonceptivo, Shu-Wu-Kun-Lu est abrumadoramente superpoblado; con dimensiones similares a las de la Tierra, acoge a 22 mil millones de habitantes ms un nmero variable e indetermina do de turistas extraplanetarios, pero que casi nunca desciende de unos 1500 millones. Algunos enteogenlogos opinan que, tanto co mo o incluso ms que la cercana al agujero negro Aldrin-13, es esta inmensa poblacin la responsable de la ma nifestacin peridica de las metaentidades extradimensionales, que sera n poderosamente atradas por la gran energa que generan estas densas concentraciones de seres pensantes. Y consideran la mayor prueba de su teora el que sean muy pocos los casos de enteognesis que tienen lugar fuera del casco urbano de las megalpolis nativas. Porque el patrn de distribucin poblacional planetario tambin resulta como mnimo singular: la inmensa mayora de los shuwukunlunos viven hacinados en unas pocas superciudades piramidales de k ilmetros de alto, consumiendo alimentos sintticos, mientras que el resto de la superficie del mundo es un gr an parque donde la naturaleza se mantiene prcticamente virgen, lo que de paso constituye uno de los atractivos fundamentales de este tan visitado destino turstico. Por otra parte, a peticin de sus clientes y pese al considerable riesgo estadstico de la enteognesis, pocos turoperadores dejan de incluir en sus programas una gira por las superciudades shuwukunlunas, mxima expresi n galctica del hacinamiento urbano. En consecuencia, si usted comienza a sentirse como un dios mientras visita una de las megaurbes locales, un buen consejo es que, siempre disimulando para proteger su vida de la reaccin preventiva de los nativos, a la v ez manteniendo la calma y dudando del fenmeno, se aleje lo ms posible del lugar y de toda gran concentracin poblacional, en direccin al campo abierto. Atencin: NO trate NUNCA de abandonar el planeta. Las interacciones entre el viaje suborbital y espacial y las primeras etapas de la enteognesis son altamente complejas y an no han sido bien estudiadas. Es posible que el stress del despegue, incluso del ms suave en naves de ltima generacin provistas con sistemas antigra v, acelere el proceso de forma explosiva. En cualquier caso, en el punto de trnsito hiperespacial del sistema solar de Shu-WuKun-Lu se mantiene una guardia permanente de cruceros de combate del planeta que abriran fuego ipso facto contra cualquier nave de pasajeros que se negara a ser exhaustivamente inspeccionada, como mismo ejecutan preventivamente y sin dudar un segundo a todo sospechoso de estar siendo afectado por la enteognesis que detecten durante dichas inspecciones. Por arbitrario, excesivo y brutal que pueda antojrsele este proceder, no intente NUNCA presentar una queja contra las autoridades planetarias. Ha examinado con atencin el hipertexto de su pasaje informtico, secci n Deberes del turista? En caso afirmativo, confiamos en que el derecho shuwukunluno a someter a todos sus visitantes a revisin obligatoria no ser ya una total sorpresa para usted. Por otro lado, es fcil comprender y solida rizarse con lo prudente de estas medidas de seguridad, considerando que las dos nicas naves hi perespaciales que, llevando turistas en plena transformacin, han hasta hoy conseguido burlar este cordn armado de seguridad, nunca llegaron a su destino y que coincidiendo en espacio y tiempo con su ruta y momento de desaparicin han surgido en la galaxia dos nuevos agujeros negros, bautizados en consecuencia

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como Orgullo de Pyanfar y Cateto Prohibido pese a las enrgicas protestas de algunos astrnomos Afortunadamente, no es preciso recurrir al viaje espacial para alejarse al mximo de las grandes concentraciones poblacionales shuwukunlunas. Por si no bastara con sus inmensas extensiones de bosques, praderas y zonas montao sas vrgenes, el subsuelo del singular planeta est perforado por una intrincada red de tnel es cuyo origen y naturaleza desconocen incluso sus nativos, que en general evitan hablar de este tema, tanto o ms como de la enteognesis. El sistema de corredores subterrneos es ta n antiguo y extenso que resulta muy poco probable que lo hayan excavado ellos mismos, y las teoras sobre la identidad de sus constructores y las circunstancias y objetivos de esta titnica obra van desde que son un efecto natural de las mareas gravitacionales de Aldrin-13 sobre el magma primigenio del planeta, hasta que los excavaron las mismas metaentidades extr adimensionales, pero en otros flujos temporales, para poder alojar all a sus futuras (o actuales) manifestaciones. En todo caso, esta red en el subsuelo ofrece el aislamiento ideal para usted, si comienza a sentirse como un dios. Los prudentes y hospitalarios shuwukunlunos, en previsin de que los turistas que visitan su planeta pudieran necesitar refugiarse en ellos, han dotado a estos tneles con toda clase de comodidades, como pavimentos y alumbrado elctrico, en incluso, a tramos cmodos, lechos y dispensadores automticos de al imentos. Por supuesto, todo su consumo bajo tierra ser correspondientemente descontado de su ch ip subcutneo de crditos, como especifica el hipertexto Gastos extra de su pasaje informtico. VReflexione con ecuanimidad sobre lo absurdo y sobre todo engorroso que sera poseer una autntica condicin divina. Una vez que usted se encuentre lo ms aleja do posible de todo contacto con otros seres inteligentes, encare el asunto con ecuanimidad. Reflexione sobre los pros y los contras de la enteognesis. Es en realidad tan atractivo ser un dios? Tal condicin le ofrecera a usted grandes poderes, algunos de ellos inclusive inimaginab les para simples seres mortales, no cabe duda. Pero no podra implicar a la vez grandes res ponsabilidades, asimismo de momento fuera de su imaginacin? Como regular el curso del tiempo, las dimensiones del espacio y hasta la realidad misma, tal vez? Cree que sera fcil o agradable cargar con semejante fardo sobre sus hombros? Considere la posibilidad de que el cosmos requiera para su funcionamiento de la constante supervisin y/o intromisin de ci erto nmero de muy atareadas metaentidades. Entonces no podra ser que estas se encont raran divinamente ansiosas por pasar su responsabilidad a otros seres? Quizs el poder suprafsico es una constante inherente al universo, y solo varan sus depositarios. Siempre en la cuerda de mantener una constante duda razonable sobre el proceso, analice su anterior condicin de ente biol gico perecedero sin poderes suprafsicos ni preocupaciones csmicas era tan desagradable? No le parece envidiable ahora aquella tranquila mediocridad sin relevancias? por qu entonces podra alguien desear realmente convertirse en algo tan engorroso o extrao como es un dios? Pero no exagere: tenga en cuenta que, para algunos modernos enteogenlogos, esta drstica limitacin a sus poderes y responsabilidades que implicara radicar en un cuerpo fsico podra ser precisamente uno de los grandes atracti vos de la trasmigracin para las metaentidades extradimensionales, cuyas increbles capacidad es al manifestarse en usted no seran sino un plido reflejo de la magnitud que estos poderes te ndran antes de la enteognesis hacia nuestro universo. Segn los pocos casos documentados de shuw ukunlunos que han logrado sobrevivir al proceso, esta meditacin sobre derechos y deber es logra en ocasiones detenerlo, aunque tambin

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advierten que la tentacin que significa acceder a la condicin divina es mil veces ms difcil de resistir que el peor sndrome de abstinencia a la droga. Para facilitar esta dura lucha, los amables nati vos han construido en la red de tneles algunas capillas o ashrams de meditacin, supuestamente ubicadas en los sitios especficos donde los nexos de fuerzas del universo son meno s favorables para la manifestacin de las metaentidades extradimensionales. No le recomendamos ni desaconsejamos acudir a estas construcciones. Pero si le advertimos que, siempre bajo las condiciones especificadas en el hipertexto Gastos extra de su pasaje informtico, su uso no resulta gratuito, ni tan siquiera barato. VI-Considere su libre albedro y su irrepetible unicidad como individuo amenazados y menoscabados por la esenci a uniforme de las metaentidades. Volviendo sobre el argumento anterior: por insignificante y mediocre que se haya usted considerado siempre, no cabe duda de que es un individuo nico e irrepetible, con sus defectos y virtudes irrepetibles. Pero, suprema paradoja: el sueo de ser un di os significa para la mayora de los entes mortales distinguirse profundamente de sus se mejantes, superndolos en todo campo y sin embargo, dada la gran similitud en los cursos de accin tomados mileni o tras milenio por las metaentidades extradimensionales que se han manifestado en Shu-Wu-Kun-Lu, muchos enteogenlogos y telogos determin istas sostienen que el concepto de libre albedro podra ser bsica y absolutamente incompatible con la condicin divina. Un hombre puede elegir hacer o no hacer; un dios, solo podra hacer lo que debe hacer. Ni ms ni menos o el caos invadira el universo. Sigue entonces parecindole tan atractivo como antes dejar de luchar contra la enteognesis y someterse resignadamente a la metamorfosis o posesin? Segn los shuwukunlunos, la meditacin respecto a este argumento tambin logra detener el proceso algunas veces. VII-Cuestinese el por qu de la enteognesis justo a esta altura de su vida. Puede que usted sea uno de esos dbiles me ntales fracasados crnicos aspirantes a suicidas. O de los otros, los megalmanos irr esponsables que sienten que siempre merecen ms, y que haya acudido a Shu-Wu-Kun-Lu precisamente con la esperanza de ser vctima de la entegenesis y cambiar radicalmente su vida. Entonces, probablemente a estas alturas del proceso se estar felicitando por el xito de sus planes y por haber burlado astutamente toda medida de seguridad concebida para evitarlo. Los cuidadosos y exhaustivos tests a los que el trust turstico nativo insiste en someter a todo aspirante a turista antes de permitirle visitar su planeta s on muy eficientes detectando esta clase de locos pero no 100% eficientes, claro. As que muy bien podr usted ufanarse de que si su destino era convertirse en dios nada en el mundo podra evitarlo. Pero, no sea estpido ni obvio. Reflexione: su destino? y por qu justo ahora? A su edad. Con esas carnes flojas cuyo deterioro ninguna ciruga esttica ni tratamiento de reconstitucin celular puede ya ocultar y mucho menos revertir. Despus de tantos reveses y sinsabores, matrimonios echados a perder, amigos que lo traicionaron, negocios arruinados, talentos malgastados y similares golpes del lado ms oscuro de la vida. Piense: Vale la pena, ahora? cree sinceramente que el destino solo quera mostrarle lo malo antes de ofrecerle lo justo, lo mejor, la divinidad? cuntas veces no estuvo a punto de suicidarse? cuntas veces no lo intent y fracas solo por motivos tcnicos? Cuntas veces la excelencia y el supremo dominio de los que se supo siempre merecedor no se le escaparon por milmetros, ye ndo a parar a manos de otros mucho menos

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dotados? cuntas veces tuvo que conformarse con el premio de consolacin, bailar con la ms fea, resignarse? No siente que el destino ha jugado sucio con usted? Y va entonces a permitirle que siga hacindolo incluso en este momento? Qu, justo ahora, tras tanto vapulearlo implacable con el palo, venga tan fresco y amigable a ofrecerle la zanahoria? No acepte el juego en esos trminos desiguales. Resista. Usted es un hombre y puede elegir seguir sindolo. No se resigne a convertirse en esa nada omnipotente y nulisapiente, en ese absoluto sin capacidad de autodeterminacin que es una metaentidad extradimensional. Diga no a la divinidad, orgulloso de su actual condicin. VIII-No intente mantener un dilogo con la metaentidad extradimensional que procura manifestarse en o a travs de usted. Ser mejor que asuma desde ahora mismo de que la fuerza, o manifestacin de fuerza csmica que est intentando encarnarse en su se r, no posee inteligencia ni conciencia propia, pese a su indiscutiblemente enorme poder. No le conceda ese derecho sin luchar. No intente entablar negociaciones mentales con ella. No proponga pactos. No sugiera ni acepte condiciones. No escuche esa voz que intenta hacerse or dentro de su ser. No es de fiar. No es la suya. No lo olvide: lo que intenta transformarlo en algo que no es usted, por poderoso que sea ese algo, es y ser siempre su enemigo. Y cualqui er dilogo con el enemigo es traicin. En este caso, adems, la peor de las concebibles: la traicin a s mismo. IX-Sopese que la mxima prueba de exis tencia de una nueva metaentidad podra ser justamente su desaparicin. Este es un remedio desesperado y riesgoso, y deber recurrir a l solo cuando nada de lo anterior haya logrado detener la enteognesis. Pero entonces esta ratio in extremis podra ser su salvacin. Considere con la mxima autoirona de que sea capaz a aquello en lo que parece estar transformndose: Dios? Metaentidad extreadimensional? ser omnipotente? S, eh? conque esas tenemos? Entonces, si tanto poder es capaz de desplegar por qu no se lo demuestra desapareciendo? Solo as creer en su realidad. Por extrao que parezca, en algunas ocasion es esta versin modernizada de la paradoja tomista de la fuerza irresistible que enfre nta a un objeto inamovible logra abortar la enteognesis hasta en sus etapas finales, h aciendo que toda la inmensa potencia de la metaentidad extradimensional que trataba de mani festarse se vuelque contra s misma, en un esfuerzo desesperado por convencerlo a usted, pa ra as superar la que cree ltima traba a su entrada en nuestro universo. Si otros argumentos no bastaran, este sera su ficiente para demostrar que cualquiera que ayudase a o permitiese sin luchar que estas fuerzas o entes a la vez tan poderosos y con tan poca capacidad de discernimiento intelectual penetrasen en nuestra realidad para alterarla, bien merece una y mil veces la inmediata muerte p reventiva que le reservan los shuwukunlunos. X-Medite sobre su orientacin en el eje tico-mstico luz-bien/ tinieblas-mal. Si nada de lo anterior ha dado resultado y es usted ahora sin remedio ni confusin posible ese absoluto que se conoce como un dios, considere cuidadosamente qu clase de dios quiere ser: un dios bueno o un dios malo? un dios justo o un dios vengativo? un dios atento a sus fieles o indiferente a cualquier adoracin? De esta decisin puede depender el que el dao que inevitablemente causar en su nuevo estado sea simplemente grande o una devastacin abrumadora.

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Intente de paso ganar tiempo postergando al mximo tal decisin. Sea detallista: dios de las tormentas? dios del caos? dios de los pequeos animales invertebrados marinos? dios de los mircoles? dios de los rboles que crecen en las encrucijadas? Las elecciones sucesivas se pueden articular en un rbol de decisiones casi infinito, y de ese modo, entretanto se decanta por una y otra, podr acudir en busca de consejo a nuestra siguiente pgina: el Declogo para dioses novatos No se lo pierda JOS MIGUEL SNCHEZ (YOSS) (Ciudad Habana, 1971) Licenciado en Biologa por la Universidad de La Habana, 1991. Miembro de la Unin de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Ensayista, crtico y narrador de realismo y ciencia ficcin. Su obra ha obtenido diferentes premios y menciones, tanto en Cuba (Premio David 1988 de ciencia ficcin; Premio Revolucin y Cultura 1993; Premio Ernest Hemingway 1993; Premio Los Pinos Nuevos 1995; Premio Luis Rogelio Nogueras de ciencia ficcin 1998 y Premio Calendario de ciencia ficcin 2004) como en el extranjero (Premio Universidad Carlos III de ciencia ficcin, Espaa 2002; Mencin UPC de novela corta de ciencia ficcin, Espaa, 2003 y el Premio Domingo Santos de cuento de ciencia ficcin, 2005, entre otros. Ha publicado Timshel (cuentos de ciencia ficcin) 1989; W (cuentinovela de realismo) 1997; I sette peccati nazionali (cubani) (cuentinovela de realismo, en Italia) 1999; Los pecios y los nufragos (novela de ciencia ficcin) 2000; Se alquila un planeta (cuentinovela de ciencia ficcin, en Espaa, 2001); El Encanto de Fin de Siglo (noveleta, en colaboracin con Danilo Manera, en espaol en Italia) 2001; Al final de la senda (novela de ciencia ficcin) 2003; La causa che rinfresca e altre meraviglie cubane (cuentos de realismo, en Italia) 2006; Precio justo (cuentos de ciencia ficcin) 2006 y Pluma de len (novela ertica de ciencia ficcin, en Espaa) 2007. Sus narraciones han sido incluidas en varias antologas nacionales y extranjeras. Ha sido asimismo antologador de los volmenes Reino eterno (cuentos cubanos de fantasa y ciencia ficcin, 1999) y Escritos con guitarra (cuentos cubanos sobre el rock, en colaboracin con Ral Aguiar, 2006) en los que igualmente figuran cuentos suyos. Ha impartido Talleres de tcnicas narrativas en Cuba, Chile, Italia, Espaa y Andorra, as como asistido a varias convenciones internacionales de ciencia ficcin y fantasa: Les Utopiales 2002 y 2004 y Les Imaginales 2003, en Francia. En 2010 gan el premio UPC de ciencia ficcin con Super extra grande, noveleta que se destaca por tener un tono pardico, divertido y por momentos escatolgico.

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DIOSES A LA CARTA. Carlos Duarte Tener fe significa no querer saber la verdad. Friedrich Nietzsche Haca muchos aos que vagaba por la vida con la sensacin de albergar un vaco absoluto en alguna parte de mi organismo. Coma y coma pero no lo llenaba, ergo no era en el estmago. Respiraba fuerte y hondo pero nada: obvio, la cosa no era en los pulmones. Le mucho, todo lo que cay en mis manos, hasta El Capital; pero el vaco persisti, como un mvil perpetuo. Tampoco estaba en mi cabeza, o eso pensaba. Entonces, un atpico da de invierno, mientras paseaba por el malecn, vi el anuncio. No era nen ni tampoco inclua nios, pero s dioses. Era un anuncio idlico, expectorante, genial Si est hastiado del vaco postmodernista o del exceso de materialismo, fabrique aqu sus propios dioses. Me record un libro de Asimov. Y all mismo comenc a vislumbrar donde estaba mi vaco de ateo secular: no crea en ni cojones. Era la esencia misma de mi irreductible descreimiento la que me tornaba tan infeliz.

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Me preguntaba para qu coo estaba en este m undo que no fuera para pasar mil y un trabajos por cada instante que valiera la pena. Y todo para que al final mi ser se fuera a ninguna parte, to nowhere, a disolverse en la nada hemingwayana. Cierta vez le que la humanidad era algo as como el cerebro que haba creado el universo para conocerse a s mismo. Muy potico, pero el pape l de efmera neurona tampoco me complaca y continuaba sin verle la punta a t odo el asunto de la muerte. Como dije antes, yo ya no crea en nada, pero fui vctima de un impulso sbito, una corazonada o qu s yo: entr. La vieja me aferr con una sonrisa protsica. Era una mezcla de astrloga maya con sacerdotisa de Yemay. Por aqu mijo, todo es automtico. Muuuuy f cil me dijo y, como no haba confusin posible, la segu. Abri una cortinilla circular parecida a esas donde desaparecen las bellas ayudantes de circo y me sent frente a lo que par eca una mismsima Pentium 15. Haga clic en el icono, ya ver como lo puede hacer solito. Pago al final solo si el servicio lo satisface. Cerr la puerta y me sent, temiendo que llegara Mandrake. Hice clic en un icono flico. BIENVENIDO A DIOSES A LA CARTA RESPONDA CADA PREGUNTA PINCHANDO LA RESPUESTA DE SU ELECCIN Pregunta 1. Le gustara una religin: A. monotesta B. politesta Monotestas? Jehov, Al, Dios padre madre y espritu santo. Nada que ver, demasiado aburridas. Para divertida la grecorromana con toda esa cat erva de dioses pegndose los tarros los unos a los otros y seduciendo a bellas o bellos mortales. Ni hablar. Pinch el 2. Pregunta 1b. Cuntos dioses le gustara? En esta pregunta me daban ms opciones pues era pos ible marcar cualquier nmero entre el uno y el treinta. Haba incluso una opcin de m s de treinta dioses. Mmm, tampoco hay que exagerar, luego va a ser un dolor de huevos ap renderse los nombres y la historia de todos. Pinch el diez. Pregunta No 2 Dnde le gustara adorarlos? A. En templos B. En la naturaleza C. Dentro de su casa Los templos son muy opresivos. Tanta solemnidad y la musiquita esa de los rganos debe dar tremendo sueo pens. Pero tampoco me hace gracia que se me empiece a colar la gente en mi casa para formar esos quilombos religiosos donde allan y se atracan de toda sarta de bazofias repulsivas. De manera que marqu la B. Eso me sonaba a druidas y dioses paganos. Pregunta no 3. Prefiere dioses

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A. Guerreros B. Pacficos Marqu el B, un poco de accin no estara mal, pero sin exagerar que yo ni me acordaba de lo que era tirar un piazo. Todava a cada rato me movilizaban por la reserva, pero a lo cierto es que a los tres das ya se me olvidaba toda la te ora que se empeaban en ensearme para matar ms eficientemente a mis semejantes. Pregunta no 4. Prefiere dioses A. Sibaritas B. Beatos Por razones obvias pinch el A Pregunta 5. Qu tipo de adoracin preferira brindar a sus dioses? A. Rezos y plegarias B. Bacanales y orgas C. Sacrificios animales D. Sacrificios humanos Pero qu clase de pregunta! la B to el tiempo. Pregunta 7. Qu le gustara para despus de la muerte? A. Vida eterna de paz como recomp ensa por su buena conducta B. Reencarnacin en otra persona y animal C. Un eternidad de tormento por una vida pecaminosa D. Disfrute eterna del paraso por servir fielmente a la causa de su(s) Dios(es) Esta s que es un chcharo, a ver, si tomo la C v acilo la vida y luego me la hacen pagar por toda la eternidad, mmm problemtico. Si elijo la A, me paso la vida machucao para luego meterme la eternidad comiendo mierda entre angelitos y serafines, como en el cielo cristiano, ni hablar. La B, por otra parte, me da espanto, eso de ser cualquier animal no me hace ninguna gracia, ya me imagino de mosca: todo el tiempo revoloteando entre la mierda. Creo que me voy por la D. Esa me suena a islam y la historia de ve y murete fe liz por Al, pero la verdad es que preferible a las dems. Clic. Todo desapareci a mi alrededor y qued envuelto en una neblina. No era capaz de verme ni la punta de la nariz. Pas un tiempo incalculable donde no estuve ni dormido ni en vigilia; no me pregunten como coo estaba porque no lo s, como tampoco s si dur un minuto o una eternidad. Cuando recuper el control de mis sentidos estaba en un calvero en el medio de la jungla. Vesta una tnica color salmn y, a mi alrededor, una multitud de figuras desnudas con genitales multicolores interpretaban una lasciva danza ritual. Una veintena de parejas y tros copulaban apasionadamente. Una muchacha de pelo largo y mirada dulce se me acerc. Sostena ente sus manos una vasija de barro. Me dio un largo trago de una bebida cuyo sabor evocaba al ajenjo. Tuve una ereccin inmediata. Por puro instinto, mi mano derecha intent moverse con afn onanista, pero algo lo impeda. En mi espalda sent las duras formas de un poste de madera y me percat de que estaba atado a l. Era yo el centro de aquel espectculo sicalptico. Sin embargo, en lugar de preoc uparme el hecho, por primera vez en mi vida me sent rebosante de fe. Casi llor de devocin cuando una de las danzantes procedi a extraer la simiente de mi cuerpo para abonar la tierra consagra da a Matrix-Aya, diosa de la fecundidad y la abundancia.

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Tampoco sent la menor preocupacin cuando, acto seguido, una figura masculina me desat del poste y procedi a sembrar en mi cuerpo su se milla, ni cuando mir hacia atrs, algo adolorido pero exultante de fe, y divis un grupo de aclitos de ambos sexos que esperaban su turno para consumar el sagrado rito de la posesin carnal del nuevo iniciado. No puedo decir que era un novato en cuestiones sexuales. Haba hecho lo mo. Pero esto era diferente. Aunque una escena de este tipo pudiera parecer una cuestin de la ms pura lujuria, les aseguro que no era ese el caso Haba amor en cada uno de a quellos actos. Un amor generoso desprovisto del lastre del egosmo y la vanidad. Como se supone que se ama a los dioses o como estos deben amar a sus creaciones. En uno de los momentos culminantes de la jorn ada presenciamos un milagro: Matrix-Aya hizo brotar una Ceiba en el centro del calvero. Un pequeo arbusto que creci ante nuestros ojos, primero con la timidez de un recin nacido y luego con la acelerada desfachatez de un adolescente, hasta convertirse en un gigante que nos cobij a todos bajo su sombra. Cuando termin y regres a la irrealidad o era la realidad? todo haba cambiado para m. Uno de mis nuevos compaeros me llev de vuelt a a Sus propios Dioses. Entramos en La Habana por un camino que no haba conocido antes. Era mi misma ciudad pero al mismo tiempo diferente. Como la realidad mutada de los sueos. La vieja se abanicaba en una mecedora de mimbre. Me dedic una mirada cargada de empata. Dime mijo, vale o no la pena? Cundo puedo volver? fue toda mi respuesta. Si pagas la tarifa completa ya no tendras que volver contest. Y tu vida habr cambiado para siempre. Pagu gustoso la suma exigida e indagu sobre el tipo de tecnologa que usaban para crear esa realidad virtual o lo que fuera. La mujer neg con la cabeza, sonriendo: Acabas de pagar por tu fe me dijo, disfrta la y no la enturbies tratando de razonarla. Y qu coo!, tena toda la razn. Regres a mi casa, que estaba ms o menos en el mismo lugar en que la recordaba. Durante un tiempo continu trabajando en el mismo trabajo y asistiendo con frecuencia a las siempre renovadas ceremonias del culto. Ya nunca tuvieron la inigualable intensidad de aquella primera, pero igual se disfrutaban. Y los dioses se turnaban para regalarnos milagr os dos veces al ao, por aquello de que no hay nada como un buen milagro para sostener la fe. Lo ms extrao es que la gente de mi entorno asumi mis nuevas creencias como algo propio. Tal parece que as hubiese sido toda la vida. Yo mi smo tena solo de instantes de lucidez, cada vez ms espordicos, en los que recordaba pasajes de mi oscuro estado anterior. Por eso escribo esto; para no olvidar por completo la persona que fui hasta hace muy poco. Pero lo cierto es que el vaco misterioso hab a desaparecido. En su lugar qued implantada una fe inquebrantable, mstica. No s bien como lo l ograron pero es real, palpable y en ella radica la esencia de mi dicha actual. Primero sospech que todo era una realidad virtual. Pero no hay tecnologa que conozca capaz de imbuirte en un mundo virtual tan vvido como este. Y por tiempo tan prolongado, adems. Luego pens que me haban lanzado a un unive rso paralelo, pero tambin desech la idea: tampoco era lgico que me enviarn a un mundo diseado a mi medida. Mientras ms pens en el asunto ms me trastorn con un sinnmero se soluciones imposibles o improbables. Al final termin por hacer caso a la vieja. Si viva en un universo virtual o haba sido secuestrado en una realidad paralela, no lo saba, pero tampoco deba importarme. Ya estaba preparado para morir contento por mis dioses y me estara esperando una vida sin lmites

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de gozos en el ms all. Ni siquiera me asustaba que un buen da alguien pusiera en mis manos un cinturn de explosivos y me ordenara la inmolacin contra la embajada yanqui o la sede del gobierno. Lo hara sin pensarlo dos veces. Es probable que algunos de los que lean esto piensen que me engaaba a m mismo. And so what? Si yo era feliz, o al menos eso crea. As todo andaba sobre ruedas hasta que una tpica tarde de verano, mientras paseaba por el malecn, vi otro anuncio. Era vibrante y descongestionante, como un chuchazo de la 220. Si usted quiere abrir los ojos y escapar de la enajenante irrealidad en que vive, no deje que le sigan inventando su mundo: descubra aqu la nica verdad: la de la ciencia. Ya dije que mi fe era absoluta e inquebrantable: continu andando. Pero recin me doy cuenta de que hay algo en m que est cambiando: un extrao desasosiego ha comenzado a invadirme otra vez. A menudo mis pasos me llevan hacia esa misma calle. Contemplo el cartel y titubeo. Y una voz interior me dice que un buen da terminar por entrar all. Despus de todo ya lo dijo el viejo John: La felicidad, amigos, no es ms que una pistola caliente. Carlos A. Duarte Cano (La Habana, 1962). Es doctor en Ciencias Biolgicas y trabaja en el Centro de Ingeniera Gentica y Biotecnologa de La Habana en investigaciones de biotecnologa aplicada a la salud humana. Comenz a escribir ficciones a partir del 2005 a partir de su incorporacin en el Taller 7 de CCF en Internet, del cual lleg a ser uno de los coordinadores. Es uno de los fundadores y coordinadores del taller de literatura fantstica Espacio Abierto y uno de los organizadores de los tres eventos tericos homnimos celebrados en La Habana. Obtuvo Premio en el Primer Concurso Internacional Sinergia, Realidades Alteradas, 2008. Un relato suyo fue seleccionado para la antologa Fabricantes de Sueos 2008 de la AECFT. En el 2008 gan el primer premio del concurso de CF de la revista cubana Juventud Tcnica. Mencin especial en el Concurso Luis Rogelio Nogueras de Ciencia Ficcin, 2010, La Habana. Varios de sus cuentos han aparecido en antologas de Argentina y Cuba, en la revista Argentina Sensacin y en los ezines Axxon, Qubit y la Voz de Alnader. Es uno de los editores de la revista digital Korad. Su poema La ltima dispora fue Finalista en el III Certamen Internacional de Poesa Fantstica miNatura 2011.

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DEUS EX MACHINA Elaine Vilar Madruga Ellos queran un dios. Haban perdido al suyo en algn vericueto de la historia, en un giro inesperado del tiempo, a manos de alguien, o quin sabe cmo Ni ellos mismos lo recordaban, pero lo cierto es que no exista, que no tenan memoria de que alguna vez hubieran tenido un dios. Nadie en Ador alzaba los ojos a las estrellas con preguntas o tan siquiera con una de esas alabanzas que nosotros, los hombres de la Tierra, encontramos tan viejas. Nadie crea. Ador era un sitio silencioso. Sus bosques de burbujas. Sus pjaros de alas como bucles infinitos. Las races invertidas de sus rboles. Su gente, tan semejante a la nuestra, de ojos inmensos, las ropas de sus ancianos que colgaban en jirones largos como el tiempo y las frentes abiertas en agujeros prpuras. Todos silenciosos. Buscando al dios. Decan que slo en el mutismo seran capaces de encontrar lo perdido, y cuando intentbamos entablar con ellos un dilogo el ms pequeo dilogo-, nos sealaban con tres dedos hacia el cielo y emitan un chasquido de disgusto con sus dos lenguas gemelas: Silencio, nos pedan, y ya no sabamos qu ms decir. Buscamos la voz del Dios. De quin fue la idea, no puedo saberlo. Supongo que de nosotros. Todas las buenas ideas se suponen que sean de nosotros. Decidimos venderles a nuestro Dios. Qu ms daba. No necesitbamos a un Dios y s mucho de aquella tierra de Ador, de sus suelos luminosos y frtiles, del alimento que creca dentro de ella y que no envenenaba nuestras clulas como antes nos sucedi en los ocanos de Akla con los mil nios muertos y las madres que geman, y la guerra civil que amenazaba con rompernos en pedazos, y luego una paz a medias sobre la Tierra

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lograda quin sabe cmo, pero siempre precaria an cuando ya haban pasado tantos aos de aquel evento. Tan nufraga nuestra paz que slo bastaba un ciclo ms de hambruna para que la homofagia fuera solucin entre la gente, y todos co menzramos a ver alimento en el brazo, en la pierna, en el ojo del prjimo. Tan slo un ci clo y volveramos al agujero de lo primitivo. Necesitbamos del agua de Ador. Aquel lquido sin radiaciones. Y de la tierra limpia. La tierra que poda salvarnos del canibalismo, de andar en manadas como bestias salvajes La tierra que poda alejarnos del recuerdo de los nios envenenados en Akla, y los dos millones de enfermos de cncer de hgado, de estmago, de esf ago, de garganta, de los ocho millones de muertos por hambruna, de los treinta y seis mil que a diario escogan la soga, el mser en la frente, el salto desde un macroedificio. Ador era nuestro edn. Ador tena el man que necesitbamos. La idea fue nuestra. Un cambio: nuestro Dios por todo su alimento, por su vasallaje y servicio. En otras palabras: nuestro Dios por su esclavitud. Ellos lo queran, y nosotros se lo dimos hecho a nuestra imagen y semejanza. Uno de los tantos nmenes que habamos desechado. Al Carpintero. Al Hombre clavado a la Madera, quin sabe por qu razones que cierta mente no importan ahora y que quizs nunca importaron. Aquel de quien nos cansamos. El de las splicas y ninguna respuesta, s lo la larga escupida de su silencio. Sentir remordimiento? Nosotros? De qu? Si el pueblo de Ador, con sus ancianos al fre nte, nos besaban las manos, nos llamaban Padres, nos vestan con sus galas de hierbaluna se arrodillaban para dejarnos pasar. Le trajimos a su Dios. A su nuevo Dios. Pronto los vimos doblndose en los surcos por no sotros, levantando la Tierra de sus ruinas nucleares. Ofrecindonos todo lo que anhelbamos y mucho ms, mientras su Dios les sonrea desde las espinas, con su rostro de mendigo sediento, como antes hizo con nosotros hace ya tanto tiempo. Y ellos eran tan felices... Cada maana, sobre los campos de Ador cubier tos por sus hombres que trabajan para y por la Tierrapasa la Mquina. La Mquina de la cual cuelga su Dios con una sonrisa laxa de hombre muerto, y que luego desciende una vez al da sobre los campos plateados, por un segundo fugaz que les arranca a los nativos el sudor de los cuerpos y el desnimo del alma. Slo una vez al da, pero para ellos es suficiente porque dicen que escuchan otra vez la Voz, y ya no necesitan encontrar en el silencio.

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Y a nosotros nos place ser humanos. Nos place que el pueblo de Ador se adapte tan bien a nuestra realidad dorada. Nos place saber que ya no hay nios envenenados, ni amenazas de homofagia, ni tribus de locos que deambulen por los bosques de la Tierra en busca de carne, agua o semilla. Pero a veces A veces es mejor no recordar por qu comenzamos a mirar al cielo y a no encontrar nada. Por qu pedimos el silencio con una simple mirada de los ojos, o un chasquido de la lengua y si nos preguntan diremos: No es nada. Te habrs hecho idea. Slo busco escuchar Pero ah queda la palabra interrumpida. Escuchar qu? Escuchar nada, si ese es el precio justo por la vida. De seguro, Dios comprender. 27 de diciembre de 2010 Basada en una versin del ao 2008. Elaine Vilar Madruga (Ciudad de La Habana, 1989) Narradora y poeta. Estudiante de Dramaturgia del Instituto Superior de Arte. Graduada de Nivel Medio de Msica en la especialidad de guitarra clsica. Graduada del XI Curso de Formacin Literaria Onelio Jorge Cardoso. Miembro de la AHS. Coordinadora del Taller de Literatura Fantstica Espacio Abierto. Entre sus premios se encuentran: mencin en el Concurso Iberoamericano de Relatos BBVACasa de Amrica 2007, ganadora del Decimosegundo premio Indio Nabor 2008 de dcima. Mencin Especial del David 2009 de poesa y del Calendario (ciencia-ficcin 2006, poesa y narrativa infantil 2009), ganadora del Premio Extraordinario del Concurso Internacional Garzn Cspedes 2008, Segundo Premio de Cuento Juventud Tcnica 2008 y 2009, Premio Internacional de Poesa Fantstica Minatura 2009, Caballo de Fuego de poesa 2009, de la Beca de creacin La Noche 2010, Primer Premio del Concurso Internacional de Cartas de Amor 2010 Escribana Dollz, del Premio Farraluque de Poesa Ertica 2010, mencin del Luis Rogelio Nogueras de ciencia ficcin 2010, Premio de Poesa Especulativa Oscar Hurtado 2011, Segundo Premio Internacional de poesa mitolgica Evoh La Revelacin 2011, mencin en el concurso de poesa Benito Prez Galds 2011, entre otros. Ha organizado los Eventos Tericos de Arte y Literatura Fantstica Behque 2009, as como las dos ediciones de Espacio Abierto 2010 y Espacio Abierto 2011. Co-editora de la revista de literatura de Cienciaficcin y Fantasa cubana Korad. Ha publicado la novela Al lmite de los Olivos, Editorial Extramuros 2009. Antloga de la coleccin de cuentos de fantasa Axis Mundi, actualmente en proceso de edicin en la Editorial Gente Nueva. Su obra ha sido publicada en diversas antologas en Espaa, Inglaterra, Venezuela, Argentina, Uruguay, Chile y Cuba.

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Bienvenido al Consumiso Carlos Csar Muoz Garca del Pino y David Alfonso Hermelo Buenos das, bienvenido al Consumiso. Aprovechen la oferta del da. Por cada entrada al Consumiso, le regalamos tres crditos. Tenga seor. Le agradecemos por su visita... Buenos das, bienvenida al Consumiso. Aprovechen la oferta del da. Desde su entrada le regalamos tres crditos para su uso personal. Aqu tiene seora. Le agradecemos por su visita... Buenos das, bienvenido al Consumiso... Buen da. Buenos das seor, bienvenido al Consumiso. Aprovechen de... Disculpe. Dgame seor. Estoy aqu para servirle. Es que no entiendo, dnde estoy? Est usted en el Consumiso. Y aqu tiene los tres crditos que le regalamos para su uso personal. Pero, ver, es que yo estoy muerto. Lo sabemos seor, lo sabemos. Al igual que todos nosotros. Y el Consumiso est aqu para responder a todas las necesidades que usted pueda tener en el ms all. En oferta excepcional toda la semana lavado de tnica, limpieza de alas y lustracin de aureola! Todo eso por diez crditos! Aproveche de nuestras ofert... Pero seor! No entiendo. Yo mor durante una ciruga no har ni un minuto, no se supone que tenga que ir al purgatorio, al paraso o al infierno, qu s yo!? No, seor, eso era antes. Ahora todas las almas son bienvenidas al Consumiso. Visite el Consumiso, situado en el antiguo lugar del paraso! Pase a vernos y le aseguramos que no se arrepentir...! Pero qu sucedi? Dnde est el paraso? No lo s, seor. Todo lo que le puedo decir es que perdieron el juicio.

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El juicio? Qu juicio? El juicio por el terreno, seor. El jurado se pronunci a favor de los Comerciales y el paraso se tuvo que trasladar y de jar su lugar al Consumiso. Comerciales? Quines son esos Comerciales? Son los que dirigen la empresa seor: el Consumiso. Fueron ellos los que compraron todo el terreno del paraso. No era de sorprenderse, despus de todo el paraso era el destino ms usual. Un verdadero lugar de en cuentro para posibles clientes. Pero... Dios vendi el terreno del paraso? No me lo puedo creer! No, no fue as. Los Comerciales encontraron una falla en la legislacin del paraso. Cul? Pues que no tenan... ni legislacin, ni normas ni leyes, ni reglamentos, ni derechos de propiedad, nada! As que los Comerciales deci dieron crear una Constitucin Comercial y tasar el valor del terreno para poder comprarlo. Hay dinero en el paraso? No lo haba, antes. As que decidieron crearlo y darle un valor y entonces pudieron comprar la propiedad en toda legalidad. Hoy en da todos utilizamos la misma moneda, el crdito. Esa misma que crearon los Comerciales a la... Pero... Se trabaja en el paraso? Consumiso, seor, en el Consumiso. No, slo nosotros, los ngeles y santos, tenemos el placer de trabajar para los Comerciales. Para aumentar sus tres crditos, esos mismos que le di hace un rato, puede usted ir al Consu-casino, o al Consdromo. Qu son esos? En el Consu-casino podr usted jugar a lo que ms guste: ruleta, pquer, tragamonedas, lotera, dados, blackjack, bingo, rifa, cara o cruz, distribuidor de bebidas, etctera. Mientras que en el Consdromo podr apostar por cualquier ti po de carreras: de caballos, de perros, de carros, de bicicletas, de carruajes, de monocic los, de ratas, de gallinas, de babosas, de escarabajos, de juguetes de cuerda, de pulg as, de recaudadores de impuestos, y dems. Pero, y si apuesto mis tres crditos y pierdo? Cmo vuelvo a ganar el dinero? No se preocupe, seor. Los chances de perder son mnimos, los juegos de naipes estn compuesto con cincuenta ases y slo dos K. Y en las carreras mientras no se apueste especficamente al que quede en ltim o lugar, siempre seguir ganando. Pero y si de todas formas pierdo, qu sucede? Mmmmmmm... No s, y ahora, por favor perm tame continuar, no ve que hay gente esperando su turno? Hgame el favor de irse y le agradecemos su visita... Buenos das, bienvenido al Consumiso! Aprovech en de nuestra oferta del da... Perdone de nuevo... Es que no me puede dejar tranquilo?! S, lo siento, pero quizs me pueda decir cmo encontrar a Dios. A quin? A Dios, sabe, el que posea antes el paraso. Ah, s! Verdad, cmo pude olvidarlo? Pues... Quizs se pueda pasar por la cerrajera, creo que ah hay alguien que le conoca, un tal San Pelo o San algo, no recuerdo bien. San Pedro? l trabaja aqu?

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S, s y s, y ahora si pudiese dejarme en paz, tengo cosas que hacer... Muy bien, por dnde iba? Ah, s... Aprovechen la oferta del da. Por cada entrada al Consumiso, le regalamos tres crditos. Tenga seor. Le agradecemos por su visita... El hombre pas las rejas de entrada y observ la agobiante multitud de tiendas, coronadas con anuncios de colores tan vivos y brillantes que volveran ciego a cualquier ser viviente (por suerte, all no haba ninguno). Una muchacha, joven y atractiva retuvo su atencin. Buenos das, seor. Buen da, seorita. No le interesara pasar a nuestra panadera Consumapan ? Lo siento, seorita. Es que estoy buscando la cerrajera. No s dnde puede estar, seor, lo que s s es que nuestro pan est hecho con los mejores productos y est a la venta a precios muy asequibles. Adems, en estos momentos, por cada compra de doce crditos de pan le regalamos un mueco de peluche. Y para qu querra yo un peluche? No lo s, seor, lo que le puedo asegurar es que nuestro pan se hace con los mejores ingredientes y que en estos momentos tenemos una... Ya, ya. De acuerdo, comprar algo de pan. Muy bien, por favor, entre a nuestro local. Ah est. Entonces, qu se le ofrece? No lo s, a ver... cunto vale aquella hogaza? Son cuatro crditos, desea algo ms? Lo siento, slo tengo tres crditos que me acab an de dar all afuera. No tiene nada que valga tres crditos? S, esta otra barra de pan, pero no se la puedo vender. Lo qu s le puedo vender es este pan de molde a dos crditos. Y porqu no me puede ve nder la barra de tres? Es que tenemos prohibido dejar a los clientes sin un solo crdito. Es completamente absurdo. Quizs, pero est prohibido. Eso no tiene sentido ninguno. Le exijo que me d la barra de tres y que me los cobre! De veras no puedo seor. Ya estoy cansado de tantas sandeces, me lo va a cobrar aunque sea la ltima cosa que haga! Mire, le dir lo que haremos, le voy a hacer una rebaja, de esa manera slo le costar dos... Nada de eso! Quiero que me lo cobre ahora mismo o comienzo a destrozar todos sus escaparates! No, por favor, no lo haga! Mire... le podemos dar facilidades de pago: quiere que le conceda un crdito ilimitado? no prefiere pagar a plazos? quizs le pueda dar un prstamo...? No, no y no!! Si no acepta mi dinero voy empezar a romper vidrieras y patear canastas. Est bien!, est bien. Pero lu ego no diga que no le advert. Tome. El hombre agarr su barra de pan, pero apenas hubo entregado sus tres monedas a la tendera, el suelo de nubes se abri bajo sus pies y pas a travs de este. Mirando hacia arriba pudo ver a

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la panadera, saludndolo en si gno de despedida. Continuaba cayendo entre nubes cada vez ms oscuras hasta que por fin, lleg a una superficie slida. El paisaje no era nada acogedor, no se vean ni haces de luz, ni vivos colores, slo espesos humos. Al lado de dnde se encontraba haba un gigante barbudo, sentado sobre una inmensa piedra. Se le acerc, disculpndose y preguntando dnde se encontraba. El coloso no r espondi nada, se content con un profundo suspiro, pero aquella expiracin bast. De pronto, lo comprendi todo mejor que si se lo hubiese explicado una maestra de primaria. El hombre tambin suspir, recogi la barra de pan y la parti en dos, luego se sent al lado de Dios y le ofreci una mitad. Carlos Csar Muoz Garca del Pino: (Ciudad Habana, 1981). Ingeniero en Telecomunicaciones y Electrnica. Particip en el curso 2004-2005 de Tcni cas Narrativas en el Centro Onelio Jorge Cardoso. Miembro del taller literario de Fantasa y Ciencia Ficcin Espacio Abierto. Recibi Mencin del II concurso de cuentos Oscar Hurtado en el gnero fantasa por el cuento Bienvenido al Consumiso. Public el minicuento Nuevos Mitos en Cuentos aligeros ed. Hipalge, Espaa 2010. Recientemente recibi el tercer premio del concurso Juventud Tcnica por el cuiento Evolucin escrito a cuatro manos con David Alfonso Hermelo. David Alfonso Hermelo : (Ciudad Habana, 1986). Graduado de la Facultad de Lenguas Extranjeras de la Universidad de la Habana. Particip en el curso 2010-2011 de Tcnicas Narrativas en el Centro Onelio Jorge Cardoso. Miembro del taller literario de Fant asa y Ciencia Ficcin Espacio Abierto. Recibi Mencin del II concurso de cuentos Oscar Hurtado en el gnero fantasa por el cuento Bienvenido al Consumiso. Public el minicuento Nuevos Mitos en Cuentos aligeros ed. Hipalge, Espaa 2010. Recientemente recibi el tercer premio de l concurso Juventud Tcnica por el cuiento Evolucin escrito a cuatro manos con Carlos Csar Muoz.

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La Tablilla del Destino Grisel Antelo 1 El sensor centelle en la piel de su antebrazo. Lo manipul hbilmente con sus dedos y respondi: -Oigo?-. -Centro de Servicios a Domicilio, Estis listos? -S. Os recoger en unos minutos A travs de las paredes de cristal contemplamos la va desierta a esa hora de la noche. Cuando el snuk se detuvo frente al edificio, con pasos rpidos entramos en el aparato que inici su marcha en vuelo rasante. Muy pronto, los rascacielos se desvanecieron y la pequea esfera se encontr estacionada frente a las enormes instalaciones del espacio-puerto. La oficial cyborg nos condujo a la plataforma de salida y cuando terminaron las maniobras del despegue, Erik Van Dan y yo, junto al resto de los jvenes, tomamos un elevador espacial. Los cinco anillos se separaron, uno a uno, y, suavemente, ascendieron hasta una rbita de aparcamiento a varios kilmetros sobre la Tierra. Desde all, abordamos la nave que, girando sobre s misma, nos traslad directo hasta la Luna. La estacin de vuelo lunar, ubicada en el mismo centro de la colonia, era una especie de anillo de varios kilmetros que se conectaba, mediante unos tneles, con cada una de las ciudades de nuestro satlite natural. Unas cpulas gigantescas las protegan de las radiaciones dainas provenientes del cosmos y les garantizaban una atmsfera y una gravedad muy similares a las terrestres. Los snuks marcharon presurosos hacia la Comarca de las Ceremonias, el lugar donde se celebraban las fiestas ms importantes del reino. Su cpula transparente, que cubra una extensa rea, se alz majestuosa ante nuestros ojos.

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-Cunto lujo!exclam entusiasmado mientr as observaba el edificio sagrado en que nos hospedaramos por varias semanas. Fabricado con un material sinttico muy macizo de colores intensos y brillantes, pareca una culebra enroscada en un cilindro vertical de cristal ambarino, que, en su interior, tena unos jardines a los que se poda acceder d esde cualquiera de los pisos. Ya en nuestras habitaciones tomamos un bao caliente, saboreamos una deliciosa cena y luego nos fuimos a la cama. A la maana siguiente, rebosantes de energa, estbamos ansiosos por empezar el ciclo preparatorio: -Cmo se ha hecho costumbre -explic el gua espiritualdurante las primeras sesiones se deleitarn con los cnticos y plegarias transmitid as por Alchim, la emisora tele-hologrfica del reino. Despus, entraris en la fase de los ayunos y las lecturas del libro sagrado; finalmente, pasaran varias jornadas de meditacin altern adas con los bailes ancestrales del Olok. Os aseguro, que slo despus de este prembulo, est aris en condiciones de disfrutar a plenitud la maravillosa experiencia que os espera-. Dicho esto, comenzamos nuestro entrenamiento para ingresar en buena forma a los ritos iniciticos ms atrayentes del reino. Pasamos esos das absortos en las intensas actividades que nos dejaron exhaustos, pero, tambin especial mente dispuestos para las famosas ceremonias destinadas a los jvenes terrestres. 2 El anfitrin del culto sola ser el sacerdote supremo en persona. -Al fin conoceremos a nuestro gua espiritual, al representante de Dios en la Tierra, al descendiente divino! nos repetamos nerviosos. Reunidos en una de las salas circulares del ed ificio, de pie y vestidos con nuestros tnicos blancos, escuchbamos absortos la bellsima me loda que entonaba un coro de voces femeninas, cuando, inesperadamente, de entre las penumbras, vimos salir la figura de un hombre cubierto por un largo hbito de color verde olivo. Avanz fi rme hasta el centro de la estancia y se coloc frente al podio. Luca una espesa barba, un bigote pequeo y una melena larga y oscura. Su cabeza permaneca erguida, con la vista fija en el infinito y los brazos cruzados sobre el pecho. Cuando la msica ces, nos contempl unos segund os y enseguida nos ha bl con voz fuerte y llena de emocin: Nobles fieles de probada valenta! Me enorgullece recibiros este ao en la sede de mi santuario! Ustedes representan la mxima expresin de la bondad y la entrega, de la firmeza y la Fe! Salvarn una vez ms a la humanidad de l pecado por el que tendran que sufrir un largo martirio! Os garantizo que empezarn una nueva vida: conocer is a las vrgenes y en ellas sembraris su semilla!. Un murmullo de satisfaccin recorri la sala. Disfrutad a plenitud ese privilegio pero no olvid is a Dios. Agradecedle al Seor el haberos escogido. l es el ser ms poderoso del Universo y puede castigar la soberbia humana. Temedle! El profeta Pablo, lo dijo en su Tab lilla del Destino: la destruccin de la humanidad acecha en las malas acciones y en los malos pensamientos para con Dios! El castigo puede ser muy severo, los hombres que se atrevan a desafiarlo recibirn el peso de su ira! Nadie puede competir con su poder!. -Nadie, nadie! gritamos temerosos-. Pero queden en paz queridos hijos. Que vuest ro nimo os lleve siempre a la obediencia! Yo s que l es misericordioso y les ha de bendecir c on el don de la humildad y la entrega! Dios est feliz! Por eso, el mejor de los mejores ser recompensado con el reino de los cielos!

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Pero, regocijaos sin preocupaciones, que su nombre os ser revelado el da de la Ceremonia del Elegido. Estis dispuestos a vivir por Dios?! -S!! Estis dispuestos a sufrir por Dios?! -S!! Estis dispuestos a morir por Dios?! -S!! Pues que comience la ceremonia!!! El sacerdote alz los brazos en se al de aprobacin y la pared, de un rosado transparente, que serva de barrera entre los dos hemisferios de la sala, se volatiliz ante nuestra atnita mirada. Excitados, pudimos ver del otro lado a las herm osas chicas, algunas completamente desnudas y otras ataviadas con exticos vestidos. Una msi ca armoniosa llen de nuevo la habitacin y las muchachas comenzaron a moverse de manera sen sual y provocativa. Los iniciados nos confundimos entre la multitud en busca de pareja. La orga haba comenzado. Les confieso que, para nosotros los jvenes terrest res de aquella poca, el incentivo primordial de nuestra vida era conocer a las humanas, pues, en el planeta madre, ellas haban sido sustituidas por las cyborgs. Ansibamos ardientemente tener sexo con hembras verdaderas. Mi amigo Erik, obsesionado con este deseo, se entreg con furor y energa al pl acer de poseerlas. Disfrutaba de los deliciosos banquetes y de la compaa de las bellas sacer dotisas que no le dejaban un minuto de sosiego. Aleccionadas en las prcticas ms sofisticadas del sexo daban rienda suelta a sus instintos, sin el ms mnimo pudor, hasta que quedaban preadas. Ah, soy un hombre feliz...! Ellas son fants ticas, seor! No s como agradecerte tu infinita bondad! -gritaba enardecido-. Animado, se le vea ir y venir interactua ndo con los grupos de jvenes embrollados en intrincados abrazos. Acariciaba los torsos d esnudos de las muchachas que, en nombre de Dios, anhelantes y atrevidas se le ofrecan a cada paso. l las posea victorioso y orlas gritar de placer lo enloqueca. Creo que ya su razn se hallaba medi o trastornada en el fren es de la orga divina, cuando la vio: Quin es aquella chica que se mantiene apartada de las otras mujeres? La observ por un rato admirando la belleza de su rostro y de su cuerpo. Not que no se involucraba realmente en las cpulas y que, con disimulo, se las arreglaba para mantenerse al margen de lo que suceda. Se le acerc curioso y le sonri intentando acariciarla. Ella se lo permiti algo esquiva. -Me llamo Erik Van Dan, y t? -Mara... -Mara! Qu nombre tan bonito! le dijo mirndola a los ojos mientras le besaba y acariciaba los pechos erguidos. -No te gusta, Marano te gusta lo que te hago? Por qu luces as, tan triste...? Ella no le respondi y le dej hacer resignada l la posey muchas veces y no la abandon ms. La buscaba entre el amasijo de cuerpos y no la ceda a nadie. Era suya y la quera para l. Y lleg el da de La Ceremonia del Elegido. En la sala todo haba vuelto a la serenidad. Las muchachas haban desaparecido y la pared transparente y rosada de nuevo divida la estancia. Permanecamos en silencio.

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El sonido grave de un gong ubicado en una esqui na de la sala, se dej escuchar al tiempo que una acariciante voz femenina lo llam por su nombre: -Erik Van Dan! Erik Van Dan! -Aqu estoy! -grit-. -estis dispuesto estis dispuesto? -S lo estoy! Si! Erik dio un salto al frente. -Eres el elegido el elegido! Inmediatamente todos se replegaron para da r paso a una comitiva de hermosas mujeres ataviadas solamente con elaborados peinados y ricas joyas. Rodearon a mi amigo empujndolo, suavemente, hacia el centro de la estancia en donde se encontraba el altar de la Ceremonia. Le despojaron de todas sus ropas y le acostaron de espaldas sobre la superficie inmaculada atndole brazos y piernas. Una msica suave y seductora se dej escuchar mientras una de las mujeres le dio algo de beber en una copa dorada. Y fue amado sobre el altar a la vista de todos, en la sala, en la Tierra y en la Luna. Grandes pantallas retransmitan la escena que l mismo pod a ver para su mayor paroxismo. Y cuando estaba por llegar al clmax, la ms bella de todas se le acerc y en rpido movimiento le clav en el pecho la daga envenenada que traa en sus manos. Gimi de dolor y felicidad: Ahhh! Seormuero por ti! -pens-. Maraaa!!-. El grito retumb en la sala y la vi llorar en silencio Todos sentimos envidia por el elegido. Queramos ir al paraso y esa era la manera ms hermosa de lograrlo, morir por nuestro lder en la Ceremonia del Elegido! Concluido el rito del sacrificio, la pared que separaba los hemisferios nuevamente se esfum y la orga sigui, elevndonos, ahora, casi hasta la gloria, despus de probar, por primera vez, los mgicos poderes de las maravillosas sustancias, que en la Tierra, nos estaban prohibidas a los menores de treinta aos. Y en el altar, sobre la superficie inmaculada, la manc ha roja continu creciendo 3 En aquella poca, el ciclo reproductivo de lo s humanos era controlado por los genetistas e ingenieros a travs de la creacin de cyborgs. La reproduccin natural slo les era concedida a los jvenes con buenas condiciones fsicas que hubieran mostrado una gran devocin y fe inquebrantable en su Lder. Los alumbramientos naturales se efectuaban en su elo lunar. Los varones podan vivir tanto en la Tierra como en el satlite, pero, las hembras se quedaban a vivir en la Luna realizando las tareas propias de su sexo. Las sacerdotisas, muchachas especialmente frtiles que vivan en La Comarca de Las Vrgenes, eran elegidas al nacer y educad as en las ancestrales artes amatorias que les permitiran, una vez arribadas a la edad, enfrentar con xito la impor tante tarea de garantizar el reservorio y la variabilidad gentica de la especie. Mara, haba sido una de las nias seleccionadas para vivir all. Desde pequea, educada en las doctrinas de la fe, deba hacer votos de entrega abso luta a su Dios y ello inclua el sexo. Lo de vrgenes era puro sarcasmo pues eran desfloradas al nacer. La diferencia con el resto de las mujeres de la Luna estribaba en que no se conve rtan en concubinas de los grandes harenes y no

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conocan a verdaderos humanos hasta el da de la ceremonia de la fertilidad. Unos cyborgs, especializados en sofisticadas tcnicas sexual es, eran sus maestros d esde edades tempranas. Pero Mara era una chica inteligente; se daba cuenta de que eran usadas como simples objetos y senta un profundo desprecio por sus entrenadores. Me confes en una ocasin que finga obediencia mientras su mente se mantena alerta y no se entregaba ni dejaba llevar por las vanas emociones de la fe y el placer. Nueve meses despus de que fuera iniciada en la Ceremonia de la Fertilidad, dio a luz a un nio al que llamaron, Erik Van Delany. Entonces, se ju r a s misma que su hijo sera el hombre que nos liberara de la esclavitud. Los nios crecan junto a sus madres hasta la adolescencia y se preparaban en mltiples oficios. Despus eran repartidos entre los dos planetas. Los que se destacaban por su intelecto eran destinados a las labores de la ciencia y la tcnica y, en su mayora, se quedaban a vivir en la Luna. Los ms fuertes y viriles eran enviados a la Tierra a realizar trabajos ms sencillos y rudos. Erik Van Delany se qued en la Luna y se convirti en un gran lingista. Como su mam, aborreca a la casta de nobles acomodados y dspotas y siempre tuvo la conviccin de que este mundo deba a cambiar. 4 Un da, un grupo de cientficos -burlando el contro l de los cyborgs encargados de la vigilancia de los hombres que, como ellos, eran trabajadores y pertenecan a la clase baja del reinourdi un plan en secreto para desacreditar a las autoridades divinas: -Robaremos la Tablilla del Destino les dijo Erik Van Delany-. Y lo hicieron. En manos de los disidentes, la Tablilla del Destino fue traducida y despus divulgada por todo el reino. El clima social empez a deteriorarse a causa del inesperado acontecimiento. El malestar de la gente se vio reflejado en los medios de comunicacin; una emisora radial clandestina de la Luna envi aba a su audiencia el siguiente mensaje: -ltima noticia, ltima noticia! La Tablilla de l Destino acaba de ser robada de la Sede Pontificia! La obra atribuida al profeta Pablo, ha sido traducida por lingistas disidentes. Su contenido parece ser muy diferente de lo que nos ensearon en la infancia. Este asunto est revolucionando al mundo y se ha convertido en el escndalo ms comentado del milenio. Os leer su contenido, y saquen us tedes sus propias conclusiones!: Mensaje para los hombres del futuro Estimados amigos: Les contar nuestra tragedia para prevenirles. Una roca proveniente del espacio exterior, cruz la rbita terrestre y choc contra la Tierra: las consecuencias? Un efecto similar al de la detonacin de miles de bombas nucleares. Millones de seres vivos murieron enseguida y las radiaciones nocivas siguen afectando a los sobrevivientes. Terremotos, incendios e inundaciones provocaron la destruccin de la mayora de las ciudades del mundo. Desde entonces, una hambruna sin precedentes se ha extendido por todo el planeta. Nadie sabe si sobreviviremos aunque los ms optimistas piensan que quizs la humanidad tenga una segunda oportunidad: se ru mora que un grupo de hombres se ha salvado. Se dice que son cientficos y hombres ricos de todas las nacionalidades que migraron en secreto hacia las colonias que se estaban construyendo en la Luna. Ser el fin o el comienzo de una era?

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Les enviamos un saludo desendoles suerte. Protjanse! Catstrofes semejantes volvern a suceder. Ellas responden a los ciclos inevitables de las fuerzas mayores del universo que el hombre nunca podr controlar. Pablo Aguiar. Jefe de la Tribu Habanera. Caverna 2. Isla de Cuba. Ao 2086. Por su parte, los medios oficiales, hacan su contraataque: Tele-hologrfica, El Profeta Estimados holgrafo-videntes, esta noche el Sumo Sacerdote hablar a la audiencia interplanetaria en sesin extraordinaria. Afirma tener pruebas que desmienten la ignomiosa campaa de desinformacin orquestada por los infieles de la Luna Semanario, El Militante La situacin es seria. Grupos disidentes amenazan con rebelarse. Las tropas del reino estn en fase de alerta La humanidad est al borde de su primera guerra contra el poder de los divinos sacerdotes. Y as fue como empezaron los sucesos que ms tarde desembocaron en La Gran Rebelin. Grisel Antelo.1959, Ciudad Habana. Cuba. Lic. en Psicologa e Historia del Arte en la Universidad de La Habana. Investigadora social y curadora de Arte. Miembro del taller literario de Ciencia Ficcin Espacio Abierto. La Habana. Cuba. Curs un taller de tcnicas narrativas en el Centro Cultural de Espaa de La Habana, impartido por profesores del Centro de Formacin Literaria, Onelio Jorge Cardoso y un taller de guion para radio y televisin en el Centro de Superacin de la televisin Cubana.

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HISTORIADELCINECIBERPUNK 1996 T2 3-D: La Batalla a travs del tiempo T2 3-D: La Batalla a traves del tiempo es una atraccin en diversos Parques de la mano de Universal Studios en todo el mundo. Se trata de una mini-secuela de Terminator 2: Judgment Day y rene al director James Cameron y a los actores Arnold Schwarzenegger como el T-800, Edward Furlong como John Connor, Linda Hamilton como Sarah Connor y Robert Patrick interpreta al T-1000. El show se presenta en dos partes: un pre-show, donde la compaia de Sistemas Cyberdine muestra a los huspedes una presentacin breve en un video sobre la empresa y las novedades, y el show principal, donde los artistas vivos interactan en una pelicula en 3-D. PreShow El pblico se para y ve un video promocional sobre las innovaciones tecnolgicas y numerosas de Cyberdine, que incluye varias referencias al universo de Terminator y un cameo de Shaquille O'Neal. Sin embargo, el vdeo y las computadoras de la sala son de pronto interrumpidos por un mensaje de Sarah y John Connor (que han hackeado el sistema de Cyberdyne) que expone los planes siniestros de Cyberdyne detrs de Skynet y aconseja a todos a evacuar el edificio antes de volarlo.

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Show Principal Los clientes son conducidos desde el auditorio del pre-show a un gran teatro donde se van a ver una demostracin de una nueva creacin de Cyberdine Sistems, soldados Robots, Organismos Ciberneticos llamados T-70 (Terminators). Una vez que los huspedes se sientan, se ponen sus "visores de seguridad" para ver una demostracin de los Terminators en accion. Sin embargo, John y Sarah llegan e interrumpen el procedimiento, seguido de un Terminator T-1000 desde el futuro. Kimberly Duncan que conduce el Pre-Show intenta detener al T-1000, pero el intento falla ya que es estrangulada por el T-1000. Un segundo Terminator T-800 interpretado por Arnold Schwarzenegger, inrrumpe a travs del "trasportador del tiempo" toma una motocicleta y rescata a John. Toma a John, vuelve a travs del trasportador del tiempo y llegan a la guerra futura entre humanos y mquinas. John y el T-800 se abren por el camino a travs del paisaje devastado de la guerra, mientras se dirigen hacia Skynet. En el camino, son perseguidos por un cazador-asesino (que fue mencionado por Kyle Reese y visto en la primera pelcula The Terminator), mini-cazadores, y un endoesqueleto terminator. El do con xito consigue penetrar y descender con el pblico en el ncleo de Skynet, donde combate contra el T-1,000,000 una araa gigante de metal lquido. Finalmente el T-800 enva John de vuelta al presente, mientras l se queda atrs para volar Skynet y el T-1,000,000. El espectculo termina con la destruccin del suelo de Skynet, una vez mas. Sarah termina el show diciendo que ella siente que le debe su vida al Exterminador por salvar la vida de John. En esta narracin, se enfrentan a un endoesqueleto Terminator se llena la pantalla, que se transforma en la cara de Schwarzenegger, la pelcula se desvanece a negro, en la que John y Sarah desaparecen misteriosamente. R eparto Actor Personaje Descripcin Arnold Schwarzenegger Terminator T800 Un exterminador T-800 modelo 101 programado para proteger a John Connor Edward Furlong John Connor El futuro dirigente de la resistencia humana. Linda Hamilton Sarah Connor La madre de John.

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Robert Patrick T-1000 Un exterminador programado para matar a John Connor enviado por Skynet Produccin La atraccin se inaugur en Parques de la Mano de Universal Studios en Hollywood durante la primavera de 1996 con la apertura de espacios adicionales en Altos Estudios Universal de Hollywood el mayo 6, 1996 y la secccion de Nuev a York en Parques de la mano de Universal Studios Japon el 31 de mayo de dicho ao. El lugar de Hollywood sustituy a una compleja estructura de estacionamiento que contuvo Palyla n Fievel y El Teatro de American Tail. Terminators (Exterminadores) T-1,000,000 El T-1,000,000 es una araa enorme que es de metal lquido enorme version del T-1000 (de Terminator 2: Judgment Day). Defiende el CPU de Skynet de los ataques. AL igual que el T1000 tiene Polialeacion mimtica, que le permite convertir sus patas en armas punzantes. T-70 Estos Terminators aparecen en el show principa l de la version, estos olgacibers T-70 son diseados como soldados mecanicos con grandes minigus en sus brazos. Ellos son los primeros modelos de exterminacin, que demuestran que son un humanoide con brazos y piernas T2 3 D: Battle Across Time Ttulo Ficha tcnica Direccin Produccin Guin Reparto

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Datosycifras Pas(es) Ao Gnero Duracin Compaas Productora Distribucin Sucesindepelculas Terminator2:ElJuicioFinal T23D:BattleAcrossTime Terminator3:Larebelinde lasmquinas


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