USF Libraries
USF Digital Collections

Educational policy analysis archives

MISSING IMAGE

Material Information

Title:
Educational policy analysis archives
Physical Description:
Serial
Language:
Spanish
Creator:
Arizona State University
University of South Florida
Publisher:
Arizona State University
University of South Florida.
Place of Publication:
Tempe, Ariz
Tampa, Fla
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Education -- Research -- Periodicals   ( lcsh )
Genre:
non-fiction   ( marcgt )
serial   ( sobekcm )

Record Information

Source Institution:
University of South Florida Library
Holding Location:
University of South Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
usfldc doi - E11-00164
usfldc handle - e11.164
System ID:
SFS0024511:00164


This item is only available as the following downloads:


Full Text

PAGE 1

1 of 17 Education Policy Analysis Archives Volume 8 Number 20avril 29, 2000ISSN 1068-2341 A peer-reviewed scholarly electronic journal Editor: Gene V Glass, College of Education Arizona State University Associate Editor for Spanish Language Roberto Rodrguez Gmez Universidad Nacional Autnoma de Mxico Copyright 2000, the EDUCATION POLICY ANALYSIS ARCHIVES. Permission is hereby granted to copy any article if EPAA is credited and copies are not sold. Articles appearing in EPAA are abstracted in the Current Index to Journals in Education by the ERIC Clearinghouse on Assessment and Evaluation and are permanently archived in Resources in Education La igualdad de oportunidades en el acceso a la educ acin superior: Una perspectiva socio-familiar para Galicia M Jess Freire Universidad de La Corua SpainResumenEste trabajo analiza la igualdad de oportunidades d e acceso a los estudios universitarios en Galicia (Espaa). El examen se re aliza teniendo en cuenta la decisin adoptada polticamente de financ iar la educacin superior entre un 80% y un 85% del costo real. Al t enor del enorme esfuerzo de financiacin pblica se examina la comp osicin del alumnado en funcin del nivel de estudios de los pa dres. El anlisis confirma que con la poltica de financiacin pblic a aplicada no se podr alcanzar el objetivo de igualdad de acceso a la uni versidad. AbstractThis work analyzes equality of access to the univer sity in Galicia (Spain) as it was influenced by the political decision to f inance higher education at between 80% and 85% of its real cost. The compos ition of the student body with respect to the level of their parents' ed ucation is examined. The analysis confirms that in spite of the signific ant effort at public

PAGE 2

2 of 17financing, the objective of equal access will not b e reached.1. IntroduccinEl crecimiento del sistema universitario en Espaa en las ltimas dcadas es un hecho ampliamente divulgado y conocido. Los datos publica dos muestran que se ha pasado de 384.424 alumnos matriculados en 1971 a ms de un mi lln y medio en 1995. Esta espectacular crecimiento se ha visto favorecida por el aumento de la oferta, por la creacin de nuevas universidades y tambin por los efectos de la llegada a la universidad de los alumnos que han disfrutado de una educacin secundaria obligatoria y gratuita (Ley General de Educacin 1970)La expansin del sistema educativo ha originado aum entos en el gasto pblico en educacin, que ha pasado de representar el 1,7% del Producto Interior Bruto espaol en 1971, a 4,7% en 1995 (OCDE, 1997). El incremento de l gasto pblico en educacin en el ltimo cuarto de siglo ha estado motivado por: a ) La expansin en las tasas de escolarizacin, sobretodo en los niveles secundario y universitario; b) La mejora en la calidad de la enseanza, que se refleja en una redu cccin del nmero de estudiantes por profesor; c) Las transferencias a las familias en f orma de becas y ayudas, como objetivo de poltica educativa en favor de asegurar igualdad de oportunidades en materia educativa para todos los ciudadanos.Un objetivo social unnimemente aceptado es asegura r las mismas oportunidades de acceso a los estudios universitarios. No obstante, los resultados obtenidos en los ltimos aos, segn diferentes trabajos de investigacin, h an sido contradictorios y la tan anhelada igualdad de oportunidades educativas prese nta una evidencia poco concluyente. Por ello, es importante analizar si en los ltimos aos, teniendo en cuenta la importante cantidad de recursos pblicos inverti dos en educacin, se han amortiguado las desigualdades generadas por la procedencia fami liar. La educacin es una actividad de produccin mayorit ariamente pblica; en la que existe una significativa intervencin del Estado, caracter stica comn en casi todos los pases desarrollados. Se trata de una actividad altamente regulada en cuanto a sus contenidos, organizacin y en los recursos fsicos y humanos ne cesarios para realizarla. La fuente principal de financiacin son los fondos pblicos. El hecho de que la educacin universitaria en Espaa est subvencionada (en prom edio al 80-85 % del costo) por el sector pblico lleva a pensar que existen important es razones econmicas que justifican esta actuacin.En el campo de la economa, la razn que generalmen te se esgrime para justificar la intervencin pblica hace referencia al concepto de bienes preferentes o de mrito para designar a aquellos que la sociedad considera esenc iales para todos los individuos (Musgrave, 1959). La educacin y la salud se consid eran, segn Baumol y Baumol, bienes de mrito, es decir, derivados de un juicio de valor. Otros autores, como Stiglitz, argumentan que los estudiantes obtienen importantes beneficios privados de su educacin que les estimularan a llevar a cabo impo rtantes inversiones educativas. A pesar de todo, Stiglitz sostiene que la intervenci n pblica en la educacin seguira estando justificada por objetivos de equidad distri butiva. El objetivo de este trabajo es analizar la igualdad de oportunidades de acceso a los estudios universitarios en Galicia (Espaa). El sis tema educativo formal slo puede

PAGE 3

3 of 17cumplir una funcin igualadora o dar igualdad de op ortunidades a las personas que participan de l. Es necesario sealar que la educa cin universitaria no est abierta a todos, sino que exige un nivel de conocimientos pre vios que implican haber cursado estudios de nivel medio. Una parte muy importante d e las desigualdades que se observan en la enseanza superior han cristalizado en los es tudios anteriores la universidad. Sin embargo, nosotros deseamos reflejar los desequilibr ios existentes a nivel universitario con los datos disponibles. En este trabajo, elabora mos unos indicadores socio-familiares que nos permitan cuantificar el carcter equitativo del sistema educativo al nivel de educacin superior.La organizacin del trabajo es la siguiente: en el apartado 1 hemos hecho una introduccin sobre el estado de la cuestin. En el apartado 2, discutimos algunos aspectos del marco terico de la economa de la edu cacin. El apartado 3, presenta el anlisis del acceso a la universidad y el origen so cioeconmico del alumno considerando el nivel de estudios de los padres. Finalmente, en el apartado 4 establecemos las conclusiones.Los datos utilizados son de variada procedencia. Lo s que representan el ncleo central del trabajo proceden del Sistema Universitario de G alicia, Consellera de Educacin y Ordenacin Universitaria (varios aos). Los datos e stadsticos del Sistema Universitario son una encuesta autocumplimentada por los alumnos al realizar la matrcula y que inevitablemente puede originar ciertos sesgos. La o tra fuente de datos ha sido la Encuesta de Poblacin Activa (EPA) 2 trimestre ela borada por el Instituto Nacional de Estadstica (INE) con una periodicidad trimestral ( varios aos).2. Algunas consideraciones del marco tericoLa teora del capital humano (Schultz, 1961, 1963 y Becker, 1964) explica el aumento de la demanda de educacin como consecuencia del in cremento de utilidad que el individuo deriva de ella. Las razones que explican los beneficios individuales de la inversin en educacin pueden ser muy diversas. Per o, en promedio, se observa que cunto ms elevado es el nivel de educacin de una persona mayores ingresos percibir a lo largo de su vida.La economa de la educacin constituye un campo de estudio con un desarrollo tan rpido como diversificado y llega a ejercer una inf luencia notable, tanto en el avance del quehacer cientfico del economista como en el ejerc icio de la Poltica Econmica. Pocas cuestiones procedentes de la Ciencia Econmica han sido tan rpidamente asumidas por los responsables de la poltica como la importancia de la educacin y su tratamiento de inversin en capital humano.Consecuencia de todo ello, la industria de la educa cin superior creci en trminos absolutos y relativos en las ultimas dcadas. Este crecimiento no es sorprendente cuando se considera la alta prioridad que tradicionalmente la gente ha dado al papel de la educacin superior en la sociedad. Se le ha conside rado un vehculo poderoso de movilidad social y un determinante importante de es tabilidad. Esta expansin educativa fue, en gran medida, un pr oceso propugnado y dirigido desde el poder. Por una parte, como medio de asegurar el crecimiento econmico y producir una fuerza de trabajo con los conocimientos necesar ios para soportar el progreso

PAGE 4

4 of 17tecnolgico de la sociedad actual, y por otra, aseg urar la cohesin poltica y social. Es entonces lgico que la poltica educativa predom inante haya estado financiando mayoritariamente la enseanza universitaria. Con tr ansferencias directas a las instituciones para cubrir los costes de la educaci n y con subvenciones a los estudiantes para paliar los gastos de matricula y manutencin.El apoyo que los electores han dado a esta poltica educativa se debe a la creencia de que un mayor gasto pblico en educacin superior contri buye a la supresin de las barreras econmicas en el acceso al sistema universitario, y a la idea de que esta actuacin facilitar la consecucin de la igualdad de oportun idades educativas. Seamos radicales en el sentido literal del trmino, es decir, descendamos a la raz del valor econmico de la educacin, ms concretamente a la identificacin de los costes y beneficios a nivel individual y social.La partida de costes recogera as un componente pr ivado, soportado por el individuo o su familia al prolongar la educacin. En este grupo estaran, por un lado, los denominados costes directos que, expresados en form a explcita, seran el pago de la matrcula, los gastos adicionales de alojamiento y aquellos costes que son imputables a la propia actividad escolar. Y por otro lado, los c ostes de oportunidad de la eleccin, es decir, la renta que deja de percibir el individuo p or estudiar en lugar de dedicarse a una actividad retribuida.Ciertamente, a medida que se eleva la tasa de desem pleo de un pas el coste de oportunidad de continuar estudiando tiende a ser ca da vez ms bajo. En estas circunstancias el estudiante asigna mayores expecta tivas de rendimiento al futuro de los que puede asignar al presente. La suma de los coste s directos e indirectos representan los costes totales privados.Los costes sociales son aquellos en los que incurre la sociedad para brindar educacin a sus miembros. Sus principales componentes son los g astos de personal y los costes de funcionamiento necesarios para que se desarrolle la actividad educativa. Como puede apreciarse por la simple enumeracin, la s partidas de los costes son de difcil cualificacin. El paso de la enumeracin co nceptual a la medicin concreta impone tener que establecer numerosos supuestos que siempre estarn sujetos a discusin.Los beneficios sociales tampoco son fciles de cuan tificar. Normalmente se les denomina externalidades. Existen si ms all de los beneficios propios del sujeto educado se manifiestan ventajas de cualquier clase o naturaleza en otros miembros de la sociedad o en la sociedad de forma indiscriminada. El anlisis de la tasa de rendimiento ha inducido a considerar la educacin no slo como un bien de consumo en cuanto a los beneficios que genera a corto plazo, sino tambin c omo un bien de inversin que produce unos rendimientos a lo largo de la vida de la persona educada. De la adecuada comparacin entre costes y beneficio s individuales y sociales, teniendo en cuenta los perfiles temporales de ambas magnitud es, se obtienen las tasas de rendimiento privadas y sociales de la educacin sup erior. En resumen, el mensaje de la escuela del capital humano es que al invertir en ed ucacin se incremente la

PAGE 5

5 of 17productividad del individuo y como consecuencia se genera crecimiento econmico. La teora de la seleccin o del filtro (Arrow, 1973 y Stiglitz, 1975) aparece como una hiptesis alternativa a la justificacin de que la educacin aumenta la productividad de los individuos. La teora defendida por Arrow postu la, que el nivel educativo alcanzado por un individuo desempea la funcin de filtro par a los empleadores que buscan trabajadores con una elevada capacidad laboral. Ant e la falta de informacin de los empresarios sobre la cualificacin de los individuo s, los ttulos acadmicos actan como un filtro inicial en el momento de la contratacin. La teora de la seleccin o del filtro admite que la educacin puede ir asociada a mayores ingresos e incluso a mayor productividad pero no constituye su causa.La contrastacin de una y otra teora est llena de dificultades y de resultados contradictorios. Se pueden encontrar referencias b sicas respecto a la economa de la educacin (Blaug, 1970, 1976 y 1987), as como, est udios comparativos de la estructura de costes y rentabilidad educativas para un amplio abanico de pases (Psacharopoulos y Woodhall (1985).3. El acceso a la Universidad y el origen socioecon mico del alumnoEn la teora del capital humano (Becker, 1964), las diferencias de retribucionales, en equilibrio, son la resultante de la influencia conj unta de las caractersticas innatas, las cualidades naturales, la educacin y generalmente l as caractersticas productivas adquiridas por medio de la inversin en capital hum ano. Puesto que el nivel educativo alcanzado acta como uno de los condicionantes de l as oportunidades futuras de renta y de la probabilidad de acceder a un puesto de trabaj o de un determinado individuo, resulta interesante considerar que factores pueden incidir en la decisin de un estudiante de acceder a la universidad.En el Sistema Universitario de Galicia la tasa de e scolarizacin han aumentado drsticamente en los ltimos aos. En el perodo an alizado que comprende los cursos escolares 1990/91, 1993/94 y 1996/97, esta ha tenid o un incremento medio anual del 10%.Esta variacin en el nmero de alumnos que acceden a la universidad gallega se ha visto influida por varios factores que han contribuido a la explosin de la demanda. En primer lugar, cabe sealar la magnitud del cambios que se ha producido en las ltimas dcadas en la enseanza secundaria. Donde se ha pasado de u na tasa de escolarizacin del 53% de la poblacin, en el grupo de edad de 16 a 18 ao s en 1980, al 77% en 1995. En segundo lugar, este incremento, tambin, se ha vist o favorecido por el apoyo econmico que a nivel individual se podra concretar en el au mento de las subvenciones a los estudiantes en forma de becas. El porcentaje de est udiantes becarios ha pasado del 10% en la dcada de los 80 al 20% en los aos 90. Por ltimo, ha tenido un efecto muy importante el acercamiento geogrfico de los centro s universitarios, con la consabida reduccin en los costes individuales por los concep tos de alojamiento, manutencin y transporte.A ttulo ilustrativo, es necesario recordar que en el perodo analizado el distrito universitario gallego pasa de tener una universidad en Santiago de Compostela con Colegios Universitarios, Escuelas Tcnicas Superior es, y Escuelas Universitarias (ciclo

PAGE 6

6 of 17 corto) en las cuatro provincias gallegas (la Corua Lugo, Orense, Pontevedra) y Vigo a tres universidades: Universidad de Santiago con cam pus tambin en Lugo, Universidad de La Corua con campus asimismo en Ferrol y Univer sidad de Vigo con campus en Pontevedra y Orense. (Ley 11/1989, de 20 de julio, Ley de Ordenacin del Sistema Universitario de Galicia).En vista del enorme esfuerzo de financiacin pblic a realizado, la pregunta que nos hacemos es si la composicin de los alumnos univers itarios gallegos se sigue viendo influida por las circunstancias del entorno familia r ms prximo. Para realizar este anlisis se ha considerado el ni vel de estudios de los padres( San Segundo y Valiente, 1995) como una aproximacin par a medir la influencia del medio familiar en los estudiantes cuando toman la decisi n de matricularse en la universidad o de abandonar el proceso educativo.La utilizacin de este indicador para medir la pert enencia a una determinada clase social, nos permite analizar si el gasto pblico en l que est incurriendo el gobierno en materia educativa es un medio adecuado para mejorar la igua ldad de oportunidades, o tan slo sirve para reducir el coste de la educacin de algu nos jvenes perpetuando las desigualdades existentes.En el cuadro 1 se describe la evolucin del nmero de alumnos matriculados en el distrito universitario gallego clasificados por el nivel de estudios del padre. En el curso 1990/91 ascendan a 59.767 alumnos, en 1993/94 eran 78.921 y en 1996/97 alcanzan la cifra de 95.304. Los datos presentados confirman qu e la participacin de los estudiantes cuyos padres tienen el nivel de estudios ms elevad os se reduce respecto al total. En el curso 90/91 los hijos de universitarios representab an el 24,56% y en 1996/97 se ha reducido su participacin al 21,81%. En el grupo pe rteneciente a padres con el menor nivel de enseanza tambin se ha producido un cambi o significativo. Los hijos de padres analfabetos y sin estudios han pasado de representa r el 4,15% del total de alumnos matriculados en el curso 90/91 al 6,8% en el ltimo ao analizado. CUADRO 1 DISTRIBUCI"N DE LOS ESTUDIANTES CLASIFICADOS SEGN LOS ESTUDIOS DEL PADRE. DISTRITO UNIVERSITARIO DE GALIC IA (ESPAA). EDUCACI"N DELPADRE 1990/911993/941996/97 ALUMNOS%ALUMNOS%ALUMNOS% ANALFABETO Y SIN ESTUDIOS 2.4804,155.2576,666.4866,80 PRIMARIOS 24.18240,4631.34939,7237.62339,48 BACHILLERATO ELEMENTAL 10.40117,4013.02716,5015.68816,46 BACHILLERATO SUPERIOR 8.02413,4311.48214,5514.72215,45 DIPLOMADO 7.87813,188.93211,3110.60211,12

PAGE 7

7 of 17 LICENCIADO 6.80211,388.87411,2610.18310,69 TOTAL 59.767100,0078.921100,0095.304100,00FUENTE: CONSEJERA DE EDUCACI"N Y ORDENACI"N UNIVER SITARIA (VARIOS AOS)ELABORACI"N PROPIA.A partir del anlisis del cuadro 1, es posible afir mar que para el perodo estudiado la distribucin de alumnos cuyos padres tienen un nive l educativo elevado (bachiller superior, diplomado o licenciado) se mantiene estab le a lo largo del periodo, con el mismo peso relativo (37% respecto al total). Los da tos obtenidos tambin confirman que no se ha modificado la situacin para los alumnos c uyos padres tienen el nivel de enseanza ms bajo. Sin embargo, como ya hemos come ntado anteriormente, ha existido una cierta redistribucin interna a favor de los hi jos de padres analfabetos y sin estudios. Adems, los datos obtenidos reflejan que el 62,74 p or ciento de los estudiantes matriculados en el sistema universitario gallego ti enen padres con niveles educativos bajos. Esta situacin es indicativa de que muchos u niversitarios estn cursando estudios sin contar con un entorno familiar de apoyo. Y de q ue est teniendo lugar una mejora educativa en la sociedad.En el cuadro 2, se compara la distribucin de la po blacin masculina de 45 a 64 aos por nivel educativo con la distribucin de estudiantes clasificados segn los estudios de los padres, en el ltimo ao de referencia 19996/97. El objetivo es investigar si en la poblacin estudiantil estn representados los jven es en proporcin a la importancia de cada colectivo en la estructura poblacional, cualqu iera que sea el nivel de estudios de sus progenitores. CUADRO 2 DISTRIBUCI"N DE LOS ESTUDIANTES CLASIFICADOS SEGN LOS ESTUDIOS DEL PADRE, COMPARADO CON LA DISTRIBUCI"N D E LA POBLACI"N MASCULINA ENTRE 45 Y 64 AOS. DISTRITO UNIVERSITARIO DE GALICIA (ESPAA) 1996. EDUCACI"N DEL PADRE % ESTUDIANTES %POBLACI"N DIFERENCIA ANALFABETO Y SIN ESTUDIOS 6,8026,6-19,8 PRIMARIOS 39,4850,2-10,72 BACHILLERATO ELEMENTAL 16,4610,4-6,06 BACHILLERATO SUPERIOR 15,455,2+10,25 DIPLOMADO 11,123,7+7,42 LICENCIADO 10,693,9+6,79FUENTE: CONSEJERA DE EDUCACI"N Y ORDENACI"N UNIVER SITARIA

PAGE 8

8 of 17(VARIOS AOS)ELABORACI"N PROPIA.El cuadro 2, analiza la distribucin de estudiantes segn el nivel de enseanza de los padres y se compara con los datos de la Encuesta de Poblacin Activa (EPA, INE) del ao 1996. Es necesario clarificar que, debido a la informacin estadstica disponible, se est considerando toda la poblacin masculina entre los grupos de edad sealados anteriormente, sin tener en cuenta si tienen hijos universitarios o no. A la vista de la evidencia contenida en el cuadro 2 se observa que para el grupo de sin estudios y nivel de estudios primarios la diferenci a entre la distribucin de estudiantes universitarios y la de poblacin es negativa (19,8 y 10,72). Esta dato indica una infrarrepresentacin de los padres con bajos nivele s de estudios respecto a los jvenes matriculados en la universidad.La decisin de no acceder a la universidad por part e de estos colectivos de estudiantes, puede estar motivada por diferentes causas. La ms importante es que un alto porcentaje de jvenes procedentes de familias con bajo nivel c ultural no consiguen concluir los estudios de nivel medio. En esta situacin, la pol tica educativa de concesin de becas y prstamos no es la ms adecuada para cambiar el est ado actual de desigualdad. Tambin existen problemas de falta de informacin a las fam ilias sobre las ayudas al estudio. Y, por ltimo, la funcin de bienestar de la unidad fa miliar puede no ser compatible con el objetivo de ms educacin para los hijos. Ciertamen te, el bajo nivel de estudios de los padres incide negativamente sobre la valoracin atr ibuida por los hijos a continuar el proceso de educacin formal.Por lo que respecta a los dems grupos la diferenci a entre la distribucin de estudiantes y la de poblacin es positiva. Donde se evidencia una mayor sobre-representacin es en el nivel ms elevados de educacin. El grupo de univer sitarios diplomados y licenciados son el 7,6% de la poblacin masculina de 45 a 64 a os y la participacin de los alumnos alcanza el 21,81 % del total (diferencia positiva d e 14,2). El anlisis realizado permite afirmar que las mayor es posibilidades de acceder a la universidad por parte de los jvenes son tener un p adre con titulacin universitaria. Una idea generalmente aceptada en el entorno familiar d e padre universitario es el hecho de que el nivel educativo influye en el nivel futuro d e ingresos. En el cuadro 3 se analiza la evolucin del nmero d e alumnos matriculados clasificados por el nivel de estudios de la madre. En los datos presentados, se observa qu la participacin de los jvenes cuya madre tiene estud ios universitarios se mantiene casi estable en el perodo estudiado (16,1% en 1990/91 y 15,7% en el ao 96/97). Donde, sin embargo, se produce un cambio significativo es en e l nivel de estudios ms bajo, al igual qu ocurra al analizar el nivel educativo del padr e. CUADRO 3 DISTRIBUCI"N DE LOS ESTUDIANTES CLASIFICADOS SEGN LOS ESTUDIOS DE LA MADRE. DISTRITO UNIVERSITARIO DE GAL ICIA (ESPAA)

PAGE 9

9 of 17 EDUCACI"N DE LAMADRE 1990/911993/941996/97 ALUMNOS%ALUMNOS%ALUMNOS% ANALFABETO Y SIN ESTUDIOS 3.3135,546.7458,557.9638,36 PRIMARIOS 29.42649,2337.80547,9044.83447,04 BACHILLERATO ELEMENTAL 11.30218,9113.43217,0216.00916,80 BACHILLERATO SUPERIOR 6.08310,188.94311,3311.54112,10 DIPLOMADO 7.29512,218.62210,9310.82211,36 LICENCIADO 2.3483,933.3744,274.1354,34 TOTAL 59.767100,0078.921100,0095.304100,00FUENTE: CONSEJERA DE EDUCACI"N Y ORDENACI"N UNIVER SITARIA (VARIOS AOS)ELABORACI"N PROPIALos estudiantes con madre analfabeta o sin estudios han pasado de representar el 5,54 por ciento en 1990/91 al 8,36 por ciento en el lti mo ao analizado. Pero el grupo con bajo nivel de estudio ha reducido globalmente el ri tmo de crecimiento, pasando de representar el 73,68 por ciento en el ao 90/91 al 72,2 por ciento en 1996/97. Existe un empeoramiento en la distribucin de los estudiantes que proceden de familias donde la madre tiene menor nivel educativo. Sin embargo, la informacin facilitada por el cuadro 3 muestra una reduccin de las desigualdades en las estructuras socio-familiares ms bajas y una importante mejora educativa conseguida por estas familias en una generacin.En el cuadro 4, se analizan los datos del curso aca dmico 96/97 con la distribucin poblacinal de mujeres de 45 a 64 aos de edad clas ificadas por nivel de estudios (EPA, INE, 1996). De nuevo es necesario aclarar que debid o a la informacin estadstica disponible, se est considerando toda la poblacin femenina entre los grupos de edad sealados anteriormente, sin tener en cuenta si tie nen hijos universitarios o no. CUADRO 4 DISTRIBUCI"N DE LOS ESTUDIANTES CLASIFICADOS SEGN LOS ESTUDIOS DE LA MADRE, COMPARADO CON LA DISTRIBUCI"N DE LA POBLACI"N FEMENINA ENTRE 45 Y 64 AOS. DISTRITO UNIVERSITARIO DE GALICIA (ESPAA) 1996 EDUCACI"N DE LA MADRE % ESTUDIANTES %POBLACI"N DIFERENCIA ANALFABETO Y SIN ESTUDIOS 8,3634,4-26,04

PAGE 10

10 of 17 PRIMARIOS 47,0451,1-4,06 BACHILLERATO ELEMENTAL 16,807,6+9,2 BACHILLERATO SUPERIOR 12,102,4+9,7 DIPLOMADO 11,363,4+7,96 LICENCIADO 4,341,1+3,24FUENTE: INSTITUTO NACIONAL DE ESTADSTICA (INE) ELA BORACI"N PROPIAA la vista de los datos estadsticos obtenidos, se puede observar que la participacin de los jvenes universitarios correspondientes al grup o poblacional de mujeres sin estudios es muy inferior respecto de lo que les corresponder a con relacin a la proporcin de poblacin femenina entre 45 y 64 aos. La diferenci a es negativa, por tanto, estn infra-representados en la universidad (-26,04). Lo mismo ocurre con los estudiantes cuyas madres tienen estudios primarios, que represe ntan el 51,1 por ciento de la poblacin, mientras que, los universitarios son el 47,04 por ciento del total de estudiantes, lo que da una diferencia negativa de 4 ,06. En el caso de nivel de estudio desde bachiller elem ental hasta enseanza universitaria las diferencias son positivas. La proporcin de mujeres diplomadas y licenciadas son el 4,5 por ciento de la poblacin femenina de 45 a 64 aos y la participacin de los jvenes matriculados en la universidad es del 15,7 por cien to (la diferencia es 11,2). El anlisis realizado permite confirmar que el acceso a la univ ersidad, por parte de los jvenes, tiene un determinante importante, y es tener una ma dre universitaria.ConclusionesEn el anlisis realizado hemos evidenciado el impor tante papel que el gobierno ha desempeado en la expansin de la educacin superio r. Los efectos de externalidades y crecimiento econmico que produce la educacin han favorecido tanto la financiacin pblica como la regulacin de las actividades educa tivas. La extensin de la enseanza universitaria en Espa a en el ultimo cuarto de siglo ha sido de gran magnitud, estando matriculados en la univer sidad mas de milln y medio de alumnos en 1995.La tasa de escolarizacin universit aria se aproxima al 25% en el grupo de edad de 18 a 24 aos. Espaa ocupa uno de los pr imeros lugares entre los pases de la OCDE en la escolarizacin a este nivel. Al mismo ti empo, los programas de becas y prestamos a los estudiantes se han incrementado en las ultimas dcadas. El porcentaje de poblacin estudiantil becaria se duplic (de 10% en 1980 a 20% en 1990). En el anlisis particularizado de la educacin supe rior en Galicia cabe destacar: En primer lugar, la tasa de acceso a la universidad de los jvenes cuyos padres son analfabetos o sin estudios ha mejorado sensiblement e (del 4,15% en 1990/91 al 6,8% en 1996/97). No obstante, tambin se ha podido constat ar que las desigualdades sociales siguen persistiendo, ya que los hijos de titulados universitarios tienen una tasa de participacin del 21,81% en el curso acadmico 1996 /97. En segundo lugar, el anlisis realizado permite con cluir que en el ultimo ao investigado el 62,74% de los universitarios gallegos, procedan de familias donde el padre tiene un nivel educativo bajo, esta situacin es indicativa de que muchos jvenes no tienen un

PAGE 11

11 of 17entorno familiar de apoyo al estudio.En tercer lugar, si comparamos la distribucin de j venes segn el nivel de estudios de los padres con la estructura poblacional de los var ones de 45 a 64 aos por nivel de estudios en 1996, los rasgos mas destacados son la infrarrepresentacion de los jvenes cuyos padres tienen bajos niveles educativos (sin e studios 19,8 primarios -10,72 y bachillerato elemental -6,06).Sin embargo, donde se observa una elevada represent acin de alumnos con diferencias positivas es en los niveles altos de educacin de l os padres (10,25, 7,42 y 6,79). Esta situacin hace evidente que la educacin familiar a fecta de forma apreciable a la valoracin que los jvenes dan a la enseanza unive rsitaria. En cuarto lugar, por lo que respecta a la tasa de a cceso de los estudiantes segn el nivel de estudios de la madre, se mantiene la misma distr ibucin que ocurra respecto a los padres, con algunas matizaciones que es necesario r esear. Se produce un cambio significativo al analizar el nivel de cualificacin de las mujeres. Se observa que el nivel de stock de capital humano de la poblacin adulta e n Galicia es muy bajo, es decir, casi las tres cuartas partes de los alumnos que acceden a la universidad, proceden de hogares donde la madre tiene como mximo el nivel de estudi os medios (el 73,68% en 1990/91 y el 72,2% en 1996/97).En quinto lugar, los datos obtenidos permiten afirm ar que el porcentaje de alumnos cuya madre tiene nivel de estudios de bachillerato super ior o universitario est sobrerrepresentado con diferencias positivas respec to a la distribucin de la poblacin femenina (9,7, 7,96 y 3,24) en 1996.Finalmente, el anlisis realizado permite afirmar q ue en la tasa de acceso a la educacin superior en Galicia se ha producido un cierto movim iento social, pero la igualdad de oportunidades de entrar en la universidad est muy lejos de alcanzarse. Seguramente las verdaderas barreras de entrada son anteriores, es decir en la educacin secundaria. Por ello, la poltica de financiacin u niversitaria actual no podr alcanzar el objetivo de igualdad de acceso, si los medios que s e emplean son los de fijar precios de matricula inferiores al coste real, ampliar indiscr iminadamente las becas a los estudiantes, y conceder generosas transferencias a las instituciones educativas. Bajo este contexto, es necesario realizar una revisin del si stema de financiacin pblica de la educacin superior, donde los recursos se asignen d e acuerdo con los principios econmicos de equidad y eficiencia.ReferenciasAdams, W.(1977). Economic Problems Confronting Higher Education. Fin ancing Public Higher Education. American Economic Review. 67: 86-89. Aguiar, I. et al.(1995). Financiacin de la educacin superior Especial refe rencia a Canarias. Direccin General de Universidades e Investigacin Gobierno Canario. Amemiya, T. (1981). Qualitative response models: A survey. Journal of Economic Literature, 19, 4: 483536.

PAGE 12

12 of 17Anderson, A. and Bowman, M.J. (eds.) (1965). Edcation and economic development Chicago. Aldine.Arrow, K. J. (1973). Higher education as a filter. Journal of Public Economy. 2, 3: 193-216.Baumol, W. J. and Baumol, H. (198l). Book review: The economics of the performing arts. New York, St. Martins's Press. Becker, G.(1960). Underinvestment in college educat ion? American Economic Review, 50: 346-354.Becker, G. (1962). Investment in human capital: A t heorical analysis. Journal of Political Economy, 70, 5: 949. Becker, G. (1964). Human capital. A theoretical and empirical analysis New York. National Bureau of Economic Research. Columbia Univ ersity Press. Becker, G. (1967). Human capital and the personal distribution of inco me: An analytical approach. Ann Arbor: University of Michigan. Becker, G. (1975). Human capitalA theoretical and empirical analysis with special reference to education. New York and London. National Bureau of Research. Benhabib, J. and Spiegel, M. (1994). The role of hu man capital in economic development. Journal of Monetary Economics, 34: 143-173. Bishop, J. (1977). The effects of public policies o n the demand for higher education. Journal of Human Resources, 12 : 285-307. Blaug, M. (1966). An economic interpretation of the prvate demand for education. Economica, 33,130:166-182. Blaug, M. (1966). Economics of education: A selected annotated biblio graphy. London. Pergamon Press.Blaug, M. (1972). Economa de la Education. Textos Escogidos. Madrid: Tecnos. Blaug, M. (1976). The empirical status of human cap ital theory: A slightly jaundiced survey. Journal of Economic Literature, 14, 3: 827-855. Blaug, M. (1981). Educacin y empleo. Madrid: Instituto de Estudios Econmicos. Blaug, M. (1982). Introduccin a la Economa de la Educacin Mexico: Aguilar. Blaug, M. y Moreno, J.L.(1984). Financiacin de la educacin superior en Europa y Espaa. Madrid. Siglo Veintiuno. Bosch, E y Diaz J.(1988). La educacin en Espaa. Una perspectiva econmica. Barcelona: Ariel.Bowen, G. W.(1977). Economic Problems Confronting H igher Education: An

PAGE 13

13 of 17Institutional Perspective. American Economic Review; 67: 96100. Calero, J. (1993). Efectos del gasto pblico educativo. El sistema de becas universitarias. Barcelona: Universidad de Barcelona. Cheit, F. E. (1977). The Benefits and Burdens of Fe deral Financial Assistance to Higher Education. American Economic Review, 67: 90-95. Cohn, E.(1975). 7he economics of education. Lexington Massachussetts. Lexington BooksCohn, E. y Geske, T. G.(1990). The Economics of Education. Nueva York: Pergamon Press.Consejo de Universidades (1989). La financiacin de la enseanza superior. Madrid: Consejo de Universidades.Consejo de Universidades (1995). Informe sobre financiacin de la Universidad. Madrid. Consejo de Universidades.Figuerola, J. (198 l). La formacin del capital humano. Madrid: CECA. Frank, R. H.(1978). Why women learn less: The theor y and estimation of differential overqualification. American Economic Review, 68: 371-373. Freire Seoane, M. J.(1991). El acceso a la educaci n superior en Galicia. Orientacin Econmica y Financiera, 196, 29-35. Freire Seoane, M. J. (1991). La demanda de educaci n superior en la Comunidad Autnoma Gallega: Un intento de aproximacin cuanti tativa. Informacin Comercial Espaola 695; 123-133. Freire Seoane, M. J. (1996). Un anlisis de la dema nda de educacin superior en Galicia a partir de datos crosssection. Cuadernos de Economa, 66:197-219. Freire Seoane, M. J. y Salcines Cristal, J. V.(1997 ). La equidad en la educacin: Un anlisis de la educacin postobligatoria en la Comu nidad Autnoma Gallega Cuadernos de Economa, 67: 463-490.Freire Seoane, M. J. y Salcines Cristal, J.V. (1999 ). Eleccin educacional entre escuela pblica y escuela privada en Galicia: Un anlisis c omparativo del gasto de los hogares en las escuelas pblicas y privadas.Friedman, M.(1962). C apitalism and freedom. Chicago: University of Chicago Press. Friedman, M. (1968). The hgher schoolng in Americ a. Public Interest, 11: 108-112. Fuller, W. et al. (1982). New evidence on the econo mic determinants of postsecondary schooling choices. Journal of Human Resources, 17,4: 478 -495. Grao, J. (comp.) (1988). Planificacin de la educacin y mercado de trabajo Madrid Narcea,

PAGE 14

14 of 17Hallak, L.(1991). Invertir en el futuro. Definir las prioridades educ acionales en el mundo en desarrollo. Madrid: Tecnos-Unesco. Hansen, W.L. and Weisbrod, B.A. (1969). Benefits costs and finance of public Higher Education. Chicago: Markham Publishing Company. Hope, C. (1983). Postsecundary education enrollment responses by recent high school graduates and older adults. Journal of Human Resources, 18, 2: 247-267. Kodde, D.(1986). Uncertainty and the demand for edu cation. Review of Economic and Statistc, 68: 460-467. Levin, M. R. (1970). Educational investment in an u rban society costs, benefits and public policy. Teachers College Press 425. Miller, H. P. and Glick, P.C. (1956). Educational l evel and potential income. American Sociological Review, 21: 307-312. Mincer, L.(1958). Investment human capital and pers onal income distribution. Journal of Political Economy, 66: 281-302. Mincer, L. (1962). On the job training: Costs, retu rns and some implications. Journal of Political Economy, 70: 50-79. Molto, T. y Oroval, E. (eds.)(1982). Financiacin de la enseanza superior Barcelona: ICE. Universidad de Barcelona.Molto, T. y Oroval, E. (1984). Costes y rendimientos de la enseanza superior. Barcelona: ICE. Universidad de Barcelona.Mora, J.G. (1989). La demanda de educacin superior. Madrid: Consejo de Universidades.Mora, J.G. (1991). Calidad y rendimiento en las instituciones universi tarias. Madrid: Consejo de Universidades.Mora, J. et al.(1993). La financiacin de las universidades valencianas. Valencia: Alfons el Magnnim.Musgrave, R. A.(1959) The theory of public finance, New York, Mc. Graw-Hill. OCDE (I 990). Financing higher education. Paris. OCDE. OCDE (1997). Education at a glance. Paris. OECD. Oroval, E.(edit.) (1995). Planificacin, evaluacin y financiacin de sistema s educativos. Barcelona. Civitas. Pissarides, C. H.(1982). From school to university: the demand for post-compulsory education in Britain. Economic Journal, 92: 654-667. Psacharopoulos, G. (1973). Returns to education: An international comparison. San

PAGE 15

15 of 17Francisco. Elsevier Jossey Bass,Psacharopoulos, G. (1975). Earnings and education in OECD countries. Pars: OCDE. Psacharopoulos, G.(edit.) (1987). Economics of Education: Research and studies. Oxford: Pergamon Press. Psacharopoulos, G. (1993). Returns to investment in education: a global up date. Washington D. C. Office of the Director, Latin Amr ica and the Caribbean, World Bank.Psacharopoulos, G. and Ying, Ch. (1992). Earnings and education in Latin A merica: assessing priorities for schooling investments. Washington D.C. Technical Department, Latin America and the Caribbean, World Bank.Psacharopoulos, G. and Woodhall, M.(1987). Educacin para el desarrollo. Un anlisis de opciones de inversin. Madrid: Tecnos. Banco Mundial. Quintas, J.R. (1983). Economa y educacin. Madrid: Pirmide. Quintas, J.R. y Sanmartin, J. (1978). Aspectos econ micos de la educacin: comparaciones internacionales. Informacin Comercial Espaola, 537; 37-47. Revista de Estudios Regionales (1993). Jornadas sobre enseanza superior: financiacin y empleo. Un enfoque regional ICE, 36. Universidades de Andal uca. San Segundo, M.J. (1995). La intervencin publica en la educacin la financiacin de la enseanza obligatoria, en Barbera, S.(editor). Estado y economa. Fundaci n BBV San Segundo, M. J. y Valiente, A.(1995). La demanda de educacin superior y la financiacin universitaria. Economa de la educacin, Colegio de Economistas, L as Palmas.Espaa,Schultz, T.(1959). Investment in man: A economist v iew. Social Service Review, 33:109-117.Schultz, T. (1960). Capital formation by education. Journal of Political Economy, 68: 571-584.Schultz, T. (1968). El v alor econmico de la educacin. Mxico, Uteha. Schultz, T. (1980). Invirtiendo en la gente. Barcelona: Ariel. Stiglitz, J. E.(1 988). La economa del sector publico Barcelona. Bosch.Acerca del AutorM Jess FreireFacultad de Ciencias Economicas.Universidad de La Corua (Espaa) Spain

PAGE 16

16 of 17 E-mail: maje@udc.esCopyright 2000 by the Education Policy Analysis ArchivesThe World Wide Web address for the Education Policy Analysis Archives is epaa.asu.edu General questions about appropriateness of topics o r particular articles may be addressed to the Editor, Gene V Glass, glass@asu.edu or reach him at College of Education, Arizona State University, Tempe, AZ 8 5287-0211. (602-965-9644). The Commentary Editor is Casey D. C obb: casey.cobb@unh.edu .EPAA Editorial Board Michael W. Apple University of Wisconsin Greg Camilli Rutgers University John Covaleskie Northern Michigan University Alan Davis University of Colorado, Denver Sherman Dorn University of South Florida Mark E. Fetler California Commission on Teacher Credentialing Richard Garlikov hmwkhelp@scott.net Thomas F. Green Syracuse University Alison I. Griffith York University Arlen Gullickson Western Michigan University Ernest R. House University of Colorado Aimee Howley Ohio University Craig B. Howley Appalachia Educational Laboratory William Hunter University of Calgary Daniel Kalls Ume University Benjamin Levin University of Manitoba Thomas Mauhs-Pugh Green Mountain College Dewayne Matthews Western Interstate Commission for HigherEducation William McInerney Purdue University Mary McKeown-Moak MGT of America (Austin, TX) Les McLean University of Toronto Susan Bobbitt Nolen University of Washington Anne L. Pemberton apembert@pen.k12.va.us Hugh G. Petrie SUNY Buffalo Richard C. Richardson New York University Anthony G. Rud Jr. Purdue University Dennis Sayers Ann Leavenworth Centerfor Accelerated Learning Jay D. Scribner University of Texas at Austin

PAGE 17

17 of 17 Michael Scriven scriven@aol.com Robert E. Stake University of Illinois—UC Robert Stonehill U.S. Department of Education David D. Williams Brigham Young UniversityEPAA Spanish Language Editorial BoardAssociate Editor for Spanish Language Roberto Rodrguez Gmez Universidad Nacional Autnoma de Mxico roberto@servidor.unam.mx Adrin Acosta (Mxico) Universidad de Guadalajaraadrianacosta@compuserve.com J. Flix Angulo Rasco (Spain) Universidad de Cdizfelix.angulo@uca.es Teresa Bracho (Mxico) Centro de Investigacin y DocenciaEconmica-CIDEbracho dis1.cide.mx Alejandro Canales (Mxico) Universidad Nacional Autnoma deMxicocanalesa@servidor.unam.mx Ursula Casanova (U.S.A.) Arizona State Universitycasanova@asu.edu Jos Contreras Domingo Universitat de Barcelona Jose.Contreras@doe.d5.ub.es Erwin Epstein (U.S.A.) Loyola University of ChicagoEepstein@luc.edu Josu Gonzlez (U.S.A.) Arizona State Universityjosue@asu.edu Rollin Kent (Mxico)Departamento de InvestigacinEducativa-DIE/CINVESTAVrkent@gemtel.com.mx kentr@data.net.mx Mara Beatriz Luce (Brazil)Universidad Federal de Rio Grande do Sul-UFRGSlucemb@orion.ufrgs.brJavier Mendoza Rojas (Mxico)Universidad Nacional Autnoma deMxicojaviermr@servidor.unam.mxMarcela Mollis (Argentina)Universidad de Buenos Airesmmollis@filo.uba.ar Humberto Muoz Garca (Mxico) Universidad Nacional Autnoma deMxicohumberto@servidor.unam.mxAngel Ignacio Prez Gmez (Spain)Universidad de Mlagaaiperez@uma.es Daniel Schugurensky (Argentina-Canad)OISE/UT, Canadadschugurensky@oise.utoronto.ca Simon Schwartzman (Brazil)Fundao Instituto Brasileiro e Geografiae Estatstica simon@openlink.com.br Jurjo Torres Santom (Spain)Universidad de A Coruajurjo@udc.es Carlos Alberto Torres (U.S.A.)University of California, Los Angelestorres@gseisucla.edu


xml version 1.0 encoding UTF-8 standalone no
record xmlns http:www.loc.govMARC21slim xmlns:xsi http:www.w3.org2001XMLSchema-instance xsi:schemaLocation http:www.loc.govstandardsmarcxmlschemaMARC21slim.xsd
leader nam a22 u 4500
controlfield tag 008 c20009999azu 000 0 spa d
datafield ind1 8 ind2 024
subfield code a E11-00164
0 245
Educational policy analysis archives.
n Vol. 8, no. 20 (April 29, 2000).
260
Tempe, Ariz. :
b Arizona State University ;
Tampa, Fla. :
University of South Florida.
c April 29, 2000
505
Igualdad de oportunidades en el acceso a la educacin superior : una perspectiva socio-familiar para Galicia / M Jess Freire.
650
Education
x Research
v Periodicals.
2 710
Arizona State University.
University of South Florida.
1 773
t Education Policy Analysis Archives (EPAA)
4 856
u http://digital.lib.usf.edu/?e11.164


xml version 1.0 encoding UTF-8 standalone no
mods:mods xmlns:mods http:www.loc.govmodsv3 xmlns:xsi http:www.w3.org2001XMLSchema-instance xsi:schemaLocation http:www.loc.govmodsv3mods-3-1.xsd
mods:relatedItem type host
mods:identifier issn 1068-2341mods:part
mods:detail volume mods:number 8issue 20series Year mods:caption 20002000Month April4Day 2929mods:originInfo mods:dateIssued iso8601 2000-04-29