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Educational policy analysis archives

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Title:
Educational policy analysis archives
Physical Description:
Serial
Language:
English
Creator:
Arizona State University
University of South Florida
Publisher:
Arizona State University
University of South Florida.
Place of Publication:
Tempe, Ariz
Tampa, Fla
Publication Date:

Subjects

Subjects / Keywords:
Education -- Research -- Periodicals   ( lcsh )
Genre:
non-fiction   ( marcgt )
serial   ( sobekcm )

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Source Institution:
University of South Florida Library
Holding Location:
University of South Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
usfldc doi - E11-00355
usfldc handle - e11.355
System ID:
SFS0024511:00355


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Educational policy analysis archives.
n Vol. 12, no. 6 (February 04, 2004).
260
Tempe, Ariz. :
b Arizona State University ;
Tampa, Fla. :
University of South Florida.
c February 04, 2004
505
Prebendarismoy faccionalismo en la institucionlizacin del conocimiento : el caso de la investigacin y la docencia Argentinas (1989-2003) / Eduardo R. Saguier.
650
Education
x Research
v Periodicals.
2 710
Arizona State University.
University of South Florida.
1 773
t Education Policy Analysis Archives (EPAA)
4 856
u http://digital.lib.usf.edu/?e11.355



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1 of 76 Revista Acadmica evaluada por pares Editor: Gene V Glass College of Education Arizona State University El Copyright es retenido por el autor (o primer coa utor) quien otorga el derecho a la primera publicacin a Archivos Analticos de Polticas Educativas AAPE es un proyecto de Education Policy Studies Laboratory. Los artculos que aparecen en AAPE son indexados en el Current Index to Journals in Education por ERIC Clearinghouse on Assessment and Evaluatio n y son archivados permanentemente en Resources in Education Volumen 12 Numero 6febrero 4, 2004ISSN 1068-2341 Editores Asociados para Espaol y Portugus Gustavo Fischman Arizona State University Pablo Gentili Laboratorio de Polticas Pblicas Universidade do Estado do Rio de Janeiro Prebendarismo Y Faccionalismo En La Institucionlizacin Del Conocimiento: El caso de la Investigacin y la Docencia Argentinas (1989-2003) Eduardo R. Saguier Investigador Independiente del CONICETCitation: Saguier, E. R. (2004, febrero 4). Prebend arismo Y Faccionalismo En La Institucionlizacin De l Conocimiento: El caso de la Investigacin y la Doce ncia Argentinas (1989-2003). Education Policy Analysis Archives, 12 (6). Retrieved [Date] from http://epaa.asu.edu/epaa /v12n6/.Resumen (Nota 1) El estudio de los mecanismos concentradores de pode r acadmico que inveteradamente operan obstruyendo yboicoteando las demandas individuales y colectivas para producir conocimiento crtico, y que imponen redes hechas de mltiples y combinados nudos o trabas (patronazgos, clientelism os, carrerismos, caudillismos, amiguismos y reciprocida des negativas etnocntricas, sectarias, y nepticas), requiere de sentraar sus orgenes histricos indagando en diversos fenmenos tales como la colonialidad del poder,la triple disociacin del poder y el saber, la ciencia y la investigacin, y la investigacin y la docencia; la sumisin en la estratificacin geopoltica y sociot ecnolgica del conocimiento, el conocimiento institucionalizado ex cluyente; la

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2 of 76 fragmentacin o segmentacin disciplinar (en especi alidades), el fraccionamiento de los poderes acadmicos, la conve rsin de los conocimientos en oficios artesanales, ocupaciones r entables y profesiones liberales, y otras manifestaciones conv ergentes como la endogamia, el sectarismo, el prebendarismo, elpatrimonialismo, la corrupcin y las crisis sociale s, polticas y econmicas, a saber: golpes de estado, genocidios i ndgenas, dictaduras militares, legados coloniales e imperial es, y guerras civiles, nacionales y mundiales. Para ello nos aboc aremos a una mltiple aproximacin histrica y paradigmtica en los campos de las filosofas, psicologas y sociologas de la cie ncia y de la educacin; de las antropologas simblica, jurdica y corporativa; de las ciencias de la comunicacin y la educacin; y de los Estudios Culturales; a una multiplicidad de proceso s de: a) diversificacin del conocimiento; b) brechas cronol gicas (generacionales) y geogrficas (entre metrpolis ac admicas y periferias cientficas); c) modernizacin de la cie ncia y la educacin; d) centralizacin educativa y sus impact os geogrficamente diferenciales; e) segregacin de la promocin educativa; y f) formacin de las redes virtuales lo cales y nacionales y sus conexiones con la red global. Tamb in nos abocaremos a los flujos del aparato cientfico-educ ativo; al monopolio de las estructuras de control simblico; a su desagregacin en segmentos o agencias, y sus compon entes mticos, simblicos, litrgicos y jurdicos; y a la distincin entre la descentralizacin y/o privatizacin del aprendizaje y la docencia y la descentralizacin y/o privatizacin de la invest igacin cientfica. Asimismo, nos referiremos a la relacin del conocim iento con la estructura productiva y el poder poltico, a las de formaciones en las polticas filantrpicas, de mecenazgo y subvenc in a la investigacin cientfica, a los modelos de innovaci n tecnolgica lineales, espiralados y reticulares, al divorcio de la docencia respecto de la acreditacin de la docencia, y a la diferenciacin de las tareas ejecutivas o administrativas de las tare as normativas, evaluadoras y divulgadoras.AbstractThe study of the centralizing mechanisms of academi c power that very often work to obstruct and boycott individual and collective demands to produce critical knowledge, as well as i mpose circuits or networks made of multiple and combined knots (cl ientelism, nepotism, careerism and ethnocentric, sectarian and nepotic reciprocities), must necessarily go to their histor ical origins, analyzing several phenomena such as the coloniality of power, the subordination to a geopolitical and socio-technolog ical stratification of knowledge, the fragmentation of k nowledge processes, and other phenomena like endogamy, secta rianism, corruption and social, economic and political crise s. Also, we are going to study the centripetal forces of decentrali zation, privatization or education federalism and their aca demic demands, the role of confidentiality in the formation of net works in academic and scientific environments, as well as their noxio us effects in the practice of academic freedoms, the dissociations of power from knowledge and research from teaching, the distincti on of teaching decentralization from research decentralization, th e segregated education circuits, the intensity of the market of human capital and the quality of the levels of excellence of social a nd cultural capital,

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3 of 76 in the knowledge society. Also, we are going to ref er to deformations in philanthropic politics and subsidie s to scientific research, to models of technological innovation, th e origin and development of the triadic partition of academic po wer or the tri-functional academic model, and the evaluation f unctions such as accreditation, extension, transference, counseli ng, programming and planning. I. IntroduccinEn este anlisis, prolongacin de uno ms extenso, nos abocaremos a la triple disociacin del poder y el saber, de la ciencia y l a investigacin, y de la investigacin y la docencia; a la produccin, distribucin y consum o de conocimiento; a una mltiple aproximacin histrica y paradigmtica en diferente s campos del saber (filosofas, psicologas y sociologas de las ciencias y de la e ducacin, antropologas simblica, jurdica y corporativa, ciencias de la comunicacin y la educacin, y estudios culturales); a la formacin de redes cientfico-edu cativas locales y nacionales y a sus conexiones con la red global; y a mltiples proceso s o mecanismos. (Nota 2) Estos procesos se redujeron a casi una decena de mecanism os: a) legados (herencias), persistencias (o susbsistencias) y secuelas o deriv aciones culturales pre-coloniales, coloniales y neo-coloniales; b) brechas cronolgica s (generacionales) y geogrficas (entre metrpolis acadmicas y periferias cientfic as); c) estratificacin geopoltica del conocimiento (entre pases centrales que producen c iencia y pases perifricos que consumen conocimiento); d) estratificacin sociotec nolgica del conocimiento (entre pases centrales en la etapa digital o audiovisual y pases perifricos en la etapa libresca); e) centralizacin educativa (modernizaci n tarda y globalizacin postergada), y sus impactos geogrficamente diferen ciados; f) segregacin de la promocin educativa; g) divorcio de la docencia res pecto de la acreditacin de la docencia; y h) divorcio de las virtudes cientficas ticas y estticas. (Nota 3) Tambin nos abocaremos al estudio de los mecanismos del aparato cientfico-educativo: a) fuerzas, flujos y segmenta ridades (lineales, circulares y moleculares); b) fuerzas territorializadoras, codif icadoras, desterritorializadoras y descodificadoras; c) fuerzas monoplicas de las est ructuras de control simblico (cientfico-educativas); d) fuerzas centrpetas, pr ivatizadoras, segregadoras, descentralizadoras, jivarizadoras o de vlvula de e scape del federalismo educativo y de las comunidades provinciales y sus demandas acad micas (como factores compensadores y de contencin social contra los pro cesos de desindustrializacin y vaciamiento); e) distincin entre la descentralizac in y/o privatizacin del aprendizaje y la docencia y la descentralizacin y/o privatizaci n de la investigacin cientfica; y f) desagregacin institucional en segmentos o agencias reguladoras, reparadoras, reproductoras, difusoras y configuradoras; y a sus componentes mticos, litrgicos, idoltricos y jurdicos (Deleuze, Winkler y Gershbe rg, Drache, Kalmbach, Fleischhacker, Knudsen, Vessuri, Schwartzman, Quand t). (Nota 4) Asimismo, nos hemos de referir a los procesos de fr accionamiento y concentracin del poder acadmico, a los sistemas o modelos mond icos, didicos y tridicos de poder acadmico; y a las fuerzas o flujos de interf erencia y superposicin entre las funciones ejecutivas, normativas o consultivas y ev aluadoras. Entre las funciones concentradoras nos vamos a referir a la gestacin d e redes hechas de nudos o trabas (patronazgos, clientelismos, carrerismos, caudillis mos, amiguismos y reciprocidades negativas etnocntricas, nepticas y sectarias); y a sus nocivos efectos para generar pensamiento crtico, procesos creativos y rupturas epistemolgicas, revoluciones cientficas o acontecimientos, en el posmoderno sen tido que le brinda Badiou (1999), para el dinamismo del mercado de capital humano (co nocimientos explcitos

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4 of 76 adquiridos), y para la calidad del capital social ( solidaridad, voluntariado, asociacionismo, interaccionismo), y la excelencia d el capital cultural (integrado por virtudes artsticas y cientficas: racionalidad, se cularidad, interdisciplinaridad, institucionalidad, comunicabilidad, conectividad, s inergia o interactividad) y su resultante acumulacin, expresadas en forma de inst ituciones (teatros, universidades, editoriales, laboratorios, galeras de arte, archiv os, etc.). Tambin nos referiremos a los flujos o fuerzas resultantes de deformaciones y condicionamientos en las polticas de mecenazgo y subvencin a la investigacin cient fica, o filantropa corporativa. (Nota 5) Asimismo nos volcaremos a la relacin del conocimiento con la estructura productiva y el poder poltico; a los modelos de in novacin tecnolgica (lineales, espiralados y reticulares); y a la diferenciacin d e las tareas o funciones ejecutivas o administrativas (investigacin propiamente dicha) d e las tareas normativas o consultivas (reglamentaciones, ordenanzas, programa ciones y planificaciones), evaluadoras (subsidios, becas, premios, incentivos, contrataciones de asesora y consultora), divulgadoras (de extensin) y adaptad oras (transferencia tecnolgica). (Nota 6) En ese sentido, partimos de la premisa que al conta r las sociedades con la circulacin (produccin, distribucin, consumo) y legitimacin de valores materiales y simblicos --estos ltimos manifestados en masas, flujos y seg mentos culturales, responsables de generar y circular saberes y capital humano-so n capaces de generar cuadros intelectuales y de concebir los mecanismos mentales y pedaggicos para agregar valor a la cultura individual y colectiva y para mo torizar las vas de cambio y movilidad sociales. (Nota 7)Con esos propsitos, los procesos culturales creati vos, constitudos por la sntesis de las polticas cientficas, humansticas, econmicas urbanizadoras, socializadoras, y burocrticas, requirieron discutir los paradojal e irnicamente contradictorios procesos de fraccionamiento y concentracin del poder acadm ico y sus secuelas en la calidad, excelencia, democratizacin y cientifizacin del co nocimiento, as como el colonialismo interno, las rivalidades nacionales e inter-imperiales en la investigacin cientfica, la asimetra disciplinar y moral en el desarrollo de la investigacin y la cultura, la dicotoma entre la alta y la baja cultu ra, y la disociacin entre las virtudes cientficas, ticas y estticas. (Nota 8)La segmentacin, diversificacin e hibridacin del conocimiento, su vinculacin con las polticas cientficas y educativas, y su impact o en el equilibrio geopoltico y sociotecnolgico del conocimiento indujeron a refle xionar acerca de: a) la desnaturalizacin y marginacin de los sberes vern culos respecto de las humanidades, y de las humanidades respecto de las c iencias duras primero y de las ciencias sociales ms luego; b) la estructura de ce ntro-periferia y su expansin, contraccin, fragmentacin y restablecimiento; c) l os conceptos de colonialismo interno, dependencia o sumisin cientfico-tecnolg ica, y fuerzas acadmicas destructivas; d) la nocin de brecha cronolgica o espacio de tiempo inter-generacional; y e) las nociones de transferen cia tecnolgica, y anemia informativa (Peset, Prebisch, Vessuri, Cueto, Brunn er y Barrios, Soley, Minsky, Fitzpatrick, Dotti, Nancy, J. Friedman, Traweek, Gr osfoguel). (Nota 9) Las temticas del colonialismo, el nacionalismo, el imperialismo, y la estratificacin geopoltica y sociotecnolgica de la investigacin cientfica y s u periodizacin cclica demand deliberar acerca del impacto de las polticas de in stitucionalizacin, secularizacin, racionalizacin, autonomizacin, modernizacin y gl obalizacin tardas de la ciencia, las humanidades, la cultura y los sistemas educativ os y cientficos, as como sobre las polticas de corporativizacin, patrimonializacin, regionalizacin y desecularizacin (Hegel, Durkheim, Myers, Ohmae, Hayles, J. Friedman Ortiz). (Nota 10) Y el rol de la ciencia y la tecnologa en el desarrollo econmicosocial requiri reflexionar sobre conceptos tales como: a) la promocin de los capita les humano, social y cultural; b) los procesos de profesionalizacin y cientifizacin de la docencia; c) los procesos de industrializacin, desindustrializacin y reindustr ializacin; d) las investigaciones de

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5 of 76 punta; f) la importacin y exportacin de tecnolog as; y e) la subcalificacin o sobrecalificacin en la incorporacin al mercado oc upacional (Bourdieu, Kreimer, De Asua, Falleti, Filmus, Bast y Harmer, Dewey, Toffle r, Avila, Castells y Hall, Tiramonti y Suasnbar, Bledstein, Virilio, Radhakrishnan). (Not a 11) Asimismo, el fraccionamiento del poder acadmico y su impacto en la excelencia del conocimiento demand debatir acerca de: a) las riva lidades entre modelos universitarios, pedaggicos y cientficos (docencia individual o personalizada versus docencia uniformizada; pedagogas visibles e invisi bles, currculos ocultos y explcitos); b) los modelos trilaterales de poder a cadmico (trifuncionales y tripartitos); c) los dispositivos acadmicos ejecutivos, normativ os o consultivos y evaluadores; d) los mecanismos legal-jurdicos de calificacin, int ercambio y acreditacin; e) los mecanismos de privatizacin o jivarizacin ( voucher y escuelas charter ); f) la devaluacin de las credenciales acadmicas internas y la sobrevaloracin de los postgrados externos; g) el poder de la jerarqua di sciplinar compuesta por los profesores regulares (concursados) y los organismos intermedios (colegios profesionales); y h) la influencia de las instituci ones polticas, jurdicas y sociales, tales como los partidos polticos, los tribunales, y las comunidades locales, regionales, nacionales, continentales y globales (Ponce, Gramsc i, Althusser, B. Bernstein, Atcon, Freire, Tragtenberg, Cueto, Vessuri, Hayles, Radhak rishnan, Freidson, Lo, Rozitchner). (Nota 12)Por el contrario, la triple disociacin entre el po der y el saber, entre la ciencia y la investigacin, y entre la investigacin y la docenc ia, y los mecanismos concentradores del poder acadmico, alimentados por las persistenc ias y las secuelas coloniales y neo-coloniales, que inveteradamente han operado obs truyendo y boicoteando las demandas individuales y colectivas para producir co nocimiento crtico humanstico y cientfico, han generado complejas manifestaciones patolgicas (desorientaciones, desviaciones, frustraciones y crisis vocacionales; dogmatismos; ideologismos; academicismos; cientificismos; tecnocratismos; meto dologismos; vanalizacin o macdonalizacin de los planes y programas de estudi os; deformaciones profesionales o profesionalismos; deserciones); y han impuesto re des hechas de mltiples y combinados nudos o trabas (patronazgos, clientelism os, caudillismos, amiguismos, carrerismos o burocratismos competitivos y reciproc idades negativas etnocntricas, sectarias, y nepticas), requirieron desentraar su s orgenes histricos indagando en un complicado y contradictorio fenmeno e instrumen tando las ciencias filosficas, polticas, antropolgicas, sociolgicas, psicolgic as y pedaggicas. Con la implementacin de estas diversas disciplinas cient ficas logramos circunscribir un fenmeno particular compuesto por dicha triple diso ciacin, y gran parte de las disciplinas consultadas concuerdan en corroborar qu e la triple disociacin es un producto de previas estructuras culturales, a saber : el imperialismo cultural, la sumisin en la estratificacin geopoltica y sociot ecnolgica del conocimiento y su cclica y contradictoria recepcin en los pases pe rifricos; la progresiva fragmentacin, segmentacin o especializacin del c onocimiento y de las disciplinas y profesiones cientficas; el conocimiento institucio nalizado excluyente; el fraccionamiento de los poderes acadmicos, la conve rsin de los conocimientos en ocupaciones rentables y en profesiones liberales; y otras patologas convergentes como la endogamia, el prebendarismo, el patrimonial ismo, el elitismo, la corrupcin y las crisis sociales, polticas y econmicas (golpes de estado, dictaduras militares, legados coloniales e imperiales, y guerras civiles, nacionales y mundiales). (Nota 13) Dicho contradictorio fenmeno centrpeto y centrfu go y su impacto en la democratizacin y excelencia del aparato cientfico -educativo demand a su vez reflexionar acerca de: a) la transparencia del sist ema cientfico; b) la autonomizacin del pensamiento crtico; y c) la dinamizacin del c onocimiento (Popper, Kuhn, Gruber, Dotti).La transparencia del sistema cientfico-educativo y el grado de confidencialidad de las evaluaciones y dictmenes de jurados y pares y su i mpacto en la democratizacin de

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6 of 76 dicho sistema requirieron discutir a su vez: a) la construccin de redes locales y nacionales, docentes y cientficas, pblicas y priv adas que debiliten las culturas escalafonarias y corporativas; b) las conexiones co n la red global (Becker, Coleman, Putnam, Bourdieu, Fukuyama); c) la intensidad y los vicios del mercado educativo (exclusin, desercin y xodo de cerebros y suplant aciones fraudulentas), d) los modelos de innovacin tecnolgica lineales, espiral ados y reticulares (Tringulo de Sbato, Triple Hlice de Leyderdorff, redes innovad oras de von Hippel); e) los criterios para la distribucin de los recursos y para la conf ormacin de los comits editoriales y las promociones acadmicas institucionales; f) los mtodos del pluralismo jurdico y del anlisis situacional; y g) el anlisis de las f uentes histrico-documentales tales como las acreditaciones, los juicios de pares, las visitas e informes, las mediaciones, y los sumarios o penalizaciones acadmicas (Tragten berg, Gruber, Gardner, Gluckman, Greenhouse, Van Velsen, Csikszentmihalyi, Becher, Viale y Ghiglione, Rozitchner). (Nota 14)La autonomizacin del pensamiento crtico y su impa cto en la ciencia normal (dogmas o canones establecidos) y la intelectualidad tradic ional demand evaluar a su vez: a) la correspondencia entre el trabajo terico y el tr abajo emprico o antagonismo entre ciencia e investigacin; b) la estratificacin geop oltica de la investigacin cientfica; c) la especializacin cientificista o Jaula de Hierro de Weber (antropologismos, sociologismos, economicismos, psicologismos, geogra ficismos, arqueologismos, esteticismos); d) el tecnicismo metodolgico y prof esionalista (cuantitativismos, geometricismos, juridicismos); e) la flexibilidad o velocidad de circulacin de la agenda cientfica individual y colectiva; f) la tra nsdisciplinariedad e hibridacin y su relacin con la multiplicidad funcional del intelec to; g) los requisitos de bilingalidad y postgrados externos; h) los instrumentos del mecena zgo y de la filantropa corporativa (Banco Mundial y fundaciones nacionales y fundacion es extranjeras); i) la vocacin y sinergia interculturales (fertilidad o interactivid ad cruzada transdisciplinar que desmantele los colonialismos internos y afirme los saberes desde la diferencia colonial interna); y j) la capacidad de gestacin d e discpulos o de heredabilidad acadmica (Weber, Kuhn, Klein, Kline, Castells, Tt h, Azevedo, Dotti, Fornet-Betancourt, Mignolo). (Nota 15)Y finalmente, la dinamizacin del conocimiento expr esado en la tecnificacin de la divulgacin y difusin del saber (o presin de las nuevas culturas librescas primero y audiovisuales, digitales y electrnicas contemporn eamente) --con el agregado de su impacto en la excelencia acadmica, la democratizac in poltica y la movilidad social-requirieron polemizar acerca de: a) la irreversibil idad de las nuevas tecnologas informticas; b) la informatizacin de las estructu ras universitarias; c) la incomunicacin y la censura electrnicas globales; d) la educacin a distancia y el aprendizaje y la docencia virtual u online ; e) el desarrollo de los conocimientos de punta; f) los flujos informativos, la acumulacin d e datos y la sobrecarga o asfixia informativa; g) el dinamismo del intelectual medit ico, del periodismo cientfico y de los foros de discusin electrnica; y h) la sustitu cin de la excelencia acadmica y las infraestructuras "blandas" por la publicidad multim editica, los programas de radio y TV de cable y las infraestructuras "duras" (McLuhan Negroponte, Kerckhove, Arboleda, Tiffin y Rajasingham, Schwartzman, Charti er, Quandt, Krill, Shenk, Giunta, Joyanes, Dotti, Martn-Barbero, Kroker). (Nota 16)De forma tal que las universidades y los organismos acadmicos, como epicentros de las investigaciones cientficas y como territorios o espacios de lucha y conflicto donde se dirimen relaciones de fuerzas y recursos simbli cos antagnicos deben contar para evitar la gestacin de mecanismos concentradores (f acciosos) con la colaboracin del poder poltico y la sociedad civil a escalas nacion al, continental y global. (Nota 17) Todos ellos deben estar conscientes que sirven dife rentes funciones con cdigos y territorialidades distintas, que si bien no pueden ni deben confundirse, se conectan entre s, y en muchos casos se superponen y solapan (Leydesdorff, Etzkowitz). Ciertamente estas numerosas teoras y autores sugie ren muchas ms hiptesis e

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7 of 76 interrogantes de las que el corpus histrico aqu r eunido est en condiciones de responder, pero como balance de estas lecturas y re flexiones hemos propuesto centrar el anlisis en el arsenal conceptual provis to por los Estudios Culturales y sostener que en la presente era del conocimiento el objetivo poltico debe poner el eje en los flujos que permitan la gestacin de una cien cia independiente y nmade as como de una red virtual; impidan la formacin de me canismos facciosos; y sirvan a un aprendizaje, una docencia y una investigacin hbri da o transdisciplinar, personalizada y no uniforme de valores simblicos (verdades y vir tudes). Como prerequisitos indispensables en la preparacin de un clima innova dor y una ciencia independiente y nmade, propensa para la creacin de un circuito o red de flujos y una sinergia intercultural, las funciones ejecutivas, normativas o consultivas y evaluadoras del poder acadmico deben mantener una mutua autonoma y soberana. (Nota 18) Esta divisin de funciones, que no se da en la esfera de la produccin de bienes materiales, tendra sus orgenes ms all de la con cepcin tripartita del poder republicano inherente al constitucionalismo moderno pues remontara sus antecedentes simblicos al esquema trifuncional de la sociedad estamental medieval (clero, nobleza, estado llano), y ms remotamente a n a la triparticin antigua indoeuropea (sacerdotes, guerreros y pastores). (No ta 19) La principal funcin de los segmentos o agencias de control simblico superior, tales como la universidades, debe ser entonces la produccin de valores original es y genuinos, integrado por verdades y virtudes cientficas, ticas y estticas as como de capital humano, verdaderas fuentes de valor agregado y de cambio y movilidad sociales, y con el slo propsito de participar en el desarrollo del conoci miento y muy supletoriamente con las funciones divulgadoras y adaptadoras de extensi n y transferencia tecnolgica. Por ende, la responsabilidad y misin de la univers idad debe ser --tal como lo seala Searle (2000)-esencialmente la de promotora del p roceso creativo de la cultura y la ciencia aspirando a las reas ms avanzadas de la i nvestigacin, y nunca puede ser la de promover la produccin de una investigacin s ubordinada a programas cientficos de metrpolis imperiales, de servir sup uestamente a las comunidades locales, y/o de producir mercancas en la forma de bienes o servicios (consultoras o asesoras), pues ello significara abdicar de una o rientacin emancipadora bsicamente intelectual para someterse a servidumbr es eminentemente vernculas, corporativo-mercantiles, o imperiales que corromper an y acentuaran an mas los mecanismos concentradores del poder acadmico. (Not a 20) Cualquier actividad que no sea acadmica y/o cultural, por mas filantrpica o altruista con que sta se pretenda maquillar, atenta contra los fines de que llas, al poner el eje fundamental de las instituciones universitarias y cientficas en a ctividades divulgadoras o de servicio a la comunidad (extensin), o en actividades consulto ras y adaptadoras (transferencia tecnolgica), que no son las que substancialmente a gregan valor genuino y generan el cambio y la movilidad sociales, y que debieran s er en todo caso una responsabilidad subsidiaria, o ms bien responsabil idades exclusivas de agencias estatales extra-universitarias e institutos adminis trativos especficos donde dichos programas de servicio, extensin y transferencia te cnolgica habran sido aparentemente fructferos. (Nota 21) As como la ju sticia slo debe hablar a travs de sus fallos, las instituciones universitarias y cien tficas slo pueden y deben hablar a travs de la produccin de conocimiento genuino y d el capital humano producido, es decir de la graduacin y/o promocin de sus propios integrantes. Y por tener las instituciones educativas, tales com o las universidades, objetivos puramente culturales, cientficos y docentes, la pr eeminencia de dichos programas de servicio a la comunidad, consultora y transferenci a tecnolgica --en sociedad con el empresariado privado-iran en perjuicio directo d e la formacin de una ciencia nmade y una red virtual, de una docencia e investi gacin transdisciplinar, y en menoscabo de las funciones de agregacin de valor y de movilizacin social.II. Periodizacin o deconstruccin genealgica

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8 of 76 Es en este espacio acadmico donde ha de tener luga r la desigual insercin de teoras, eventos y acontecimientos que irn en su a uge y decadencia constituyendo el sistema de redes facciosas o Gulag acadmico que a continuacin describimos. El Gulag acadmico --colonizado por las polticas part idista y empresarial, en un principio meramente burocrtica, pero progresivamente faccios a de las universidades nacionales y privadas y del sistema cientfico-es de muy vieja data, pero en este preciso trabajo nos hemos de reducir a sus dos (2) ltimos perodos o ciclos: a) la crisis del sistema cientfico-educativo de Bienesta r y modernizacin neo-conservadora (1989-1999), y b) el continuismo, fracaso, colapso y transicin (1999-2003). Cada uno de estos dos perodos es introducido con un breve d iagnstico histrico acerca de los contextos internacional y local, para luego extende rse a los detalles de las persistencias y sumisiones acontecidas, ejemplifica dos en las polticas culturales cientficas, humansticas, socializadoras y burocr ticas.II 1. Crisis del sistema cientfico-educativo de Bi enestar y modernizacin neo-conservadora (1989-1999).A comienzos de la era post-industrial y de apogeo d el capital financiero, en los estertores de un Estado de Bienestar (por otro lado bastante maltrecho) y en pleno post-modernismo y emergencia de integrismos y funda mentalismos tnicos y religiosos, con la progresiva disolucin del estado -nacin, el colapso del Socialismo Real, el fin de la Guerra Fra, el auge de la Peres troika y el Glasnost, un nuevo orden mundial (Consenso de Washington), la liquidacin de la UNESCO a favor del Banco Mundial, y una nueva divisin internacional del tra bajo intelectual o estratificacin geopoltica del conocimiento, y desatada en Argenti na la hiperinflacin y los saqueos de 1989; se entraron a adoptar sistemticamente (a imagen y semejanza del Reaganismo y el Thatcherismo) polticas claudicante s, disociadoras, segregacionistas y corruptoras, de mixto cuo, neo-liberal y neo-con servador; manifestadas en estrategias decisionistas en materia educativa, cie ntfica, diplomtica (Banco Mundial), militar (derogacin del Servicio Militar Obligatorio), industrial armamentista (Cndor II) y comunicacional (privatizacin de la t elefona y la televisin). La imposicin de estas sobrecodificaciones neo-cons ervadoras (privatizadoras) estuvieron estrechamente combinadas con una baja pr ioridad en innovacin productiva debido a la alta concentracin de recurs os dedicada a la "poltica"; y con estrategias diplomticas de "relaciones carnales", que se manifestaron en el boycott a los proyectos integracionistas del Cono Sur (Mercos ur) y en la sujecin al nuevo orden internacional y sumisin a una estratificacin geop oltica de la investigacin cientfica. (Nota 22) Esta estratificacin es hegemonizada por el imperialismo cultural de la super-potencia central, que monopoliza la producci n de los conocimientos de punta en reas estratgicamente sensibles, dejando a los pases perifricos librados a un consumo forzoso del conocimiento importado. En Arge ntina, esta sumisin se materializ con el desmantelamiento de los proyecto s de investigacin nuclear, misilstica y satelital y de transferencia tecnolg ica al Medio Oriente, programada por la Comisin Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE), en Falda del Carmen (Cndor II). (Nota 23) Dichas estrategias diplomti cas se expresaron tambin en la sujecin al intervencionismo de organismos de crdi to internacional, tales como el BID y el Banco Mundial, que agudizaron la dependencia c on nuevas sobrecodificaciones, tales como la supeditacin a sistemas legales exter nos a la jurisdiccin argentina para el caso de conflictos judiciales, la ficticia segme ntacin binaria entre las fuerzas socializadas y las relaciones privatizadas en la pr oduccin del mismo, y la estratificacin local y global de la produccin, di stribucin y consumo del conocimiento. (Nota 24)Con el correr de estos ltimos veinte (20) aos, fr ente al profundo descrdito de los aparatos poltico-partidarios, los operadores de co mits y unidades bsicas

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9 of 76 (pertenecientes al bipartidismo dominante) no encon traron mejor idea que colonizar las Universidades Nacionales y el sistema cientfic o nacional para as poder legitimar su dominacin, reclutar los cuadros con los cuales poder acentuar su poder, y perpetuar la sujecin a un statu-quo internacional. (Nota 25) Es a partir de la creciente crisis fiscal y de su consecuente terapia intensiva (implementacin de la Ley de Coparticipacin Federal de Impuestos, Ley no.23.548 de enero de 1988), el proceso de "modernizacin del estado" entr en una fase de anclaje monetario, paridad y atraso cambiarios, dominio y especulacin financier a, mimetizacin mecnica de la legislacin primermundista, desindustrializacin ec onmica, erosin de las fronteras entre las profesiones liberales y otras ocupaciones y privatizacin y descentralizacin de las agencias difusoras de control simblico, que se haba iniciado ya tmidamente con la dictadura de Ongana (1966), en el Ministeri o de Astigueta, y reiniciado durante el denominado Proceso (1976). (Nota 26) Si bien la transferencia tecnolgica no era nueva en la historia argentina pues remonta su org en a tiempos coloniales, por el mecanismo de "modernizacin del estado" se promulg en 1990 la Ley 23.877, de Fomento y Transferencia Tecnolgica, a imagen y sem ejanza mecnica y tarda de leyes norteamericanas, tales como la Bayh-Dole Act de 1980 (Public Law 96-517, patrocinada por los Senadores Birch Bayh y Robert D ole), y el Acta de Transferencia Tecnolgica Federal de 1986 (PL 99-502). (Nota 27) Esta nocin legal de transferencia tecnolgica, o de concesionamiento mo noplico de patentes y royalties, se operacionaliz en USA a travs de las universida des y fue aparentemente exitosa en materia de produccin de patentes universitarias y aumento tanto del producto bruto como del empleo de mano de obra calificada. ( Nota 28) Pero en Argentina, donde dicha Acta recin se la te rmin de remedar o mimetizar en 1995 (Ley de Educacin Superior No. 24521 y el Decr eto 1331/95), su traduccin en Leyes y Decretos tendi --an mas que en USA-a pr ivatizar la investigacin pblica y a sujetarla a una estratificacin geopoltica del c onocimiento, acentuando as la brecha cientfica que separa las metrpolis imperia les con los llamados pases en desarrollo y con el Tercer Mundo, e imposible de cu brir slo con una red global de educacin a distancia (Global DistEdNet), tal como hipcritamente lo perora el Banco Mundial. Esta estratificacin opera no solo mediant e los Portales electrnicos y las Bases de Datos, los cuales se hallan cada vez ms a rancelados en manos de grandes conglomerados privados multinacionales, y p or ende cada vez ms reservados y secretos para el acceso de las institu ciones y universidades de los pases perifricos, sino tambin mediante las autor estricciones impuestas por el Consenso de Washington (1989), tales como aconteci con las investigaciones misilsticas y satelitales desarrolladas en Falda d el Carmen, Crdoba (Cndor II). (Nota 29)Asimismo, esta Ley presupuso como en USA la descodi ficacin de antiguas concepciones acerca del conocimiento, la investigac in y la educacin superior, as como de sus relaciones con el poder poltico y la i ndustria, que nunca fueron pblicamente debatidas. (Nota 30) Todo conocimiento --ya sea descubrimiento, invencin o interpretacin-deba de acuerdo con e sta Ley superar la tradicional concepcin de la propiedad intelectual, que en las universidades consista en compartir la propiedad de las mismas en forma comn o colegiada y abierta. (Nota 31) Por el contrario, a partir de estas Leyes y Decreto s dichos conocimientos innovadores deben devenir propiedad individual, susceptibles de ser registrados, patentados y comercializados, es decir capaces de ser comprados y vendidos y por ende concesionados al mejor postor privado. Y la sede de toda educacin superior, deba dejar de ser una "torre de marfil", de reflexin in dependiente, y deba constituirse en una suerte de corporacin capitalista moderna. (Not a 32) La nocin de descentralizacin educativa presupuso tambin todo un simulacro, y una nueva codificacin del aprendizaje, la educacin y la pedagoga. La educacin deba superar la concepcin de una macro-empresa cultural colectiva a escala nacional, y por el contrario deba devenir en mltiples micro-e mpresas a escala provincial, e

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10 of 76 incluso comunal. El mecanismo descentralizador --im pulsado por elementos intelectuales reclutados mayoritariamente en FLACSO -comenz por transferir los servicios educativos que dependan del Ministerio d e Cultura y Educacin y del Consejo Nacional de Educacin Tcnica, sin la consi guiente transferencia de partida monetaria alguna. (Nota 33) Luego se dict la Ley F ederal de Educacin (n.24.195), sancionada el 14 de abril de 1993, mediante la cual se incrementa el poder de los ministros provinciales en el CFCyE, al extremo de c onvertirse ste en un rgano confederal mas que federal, viejo proyecto que hab an acariciado antes el Ministro Jos M. Astigueta, durante la anterior dictadura de Ongana; y el Ministro Llerena Amadeo durante la posterior dictadura de Videla. (N ota 34) En cuanto al sistema de agencias de control simbli co configurador, con la deflacin generalizada y la paridad y anclaje cambiarios prod ucidos por el Rgimen de Convertibilidad (1990), los investigadores que ante s se refugiaban en centros de investigacin privados (dotados con financiacin ex terna), perdieron el auspicio de dichos fondos y por ello reforzaron sus afanes de p oder al seno de las instituciones educativas oficiales. En el aparato del estado, las nuevas autoridades polticas del gobierno Menemista (Cavallo) designaron al frente d e la Secretara de Ciencia y Tcnica (SECYT) primero al Dr. Ral Matera y luego al Lic. Domingo Liotta, y al frente del Consejo Nacional de Investigaciones Cientficas y Tcnicas (CONICET) a Bernab Quartino y despus al Dr Florencio Aceolaza. Luego ridiculizaron pblicamente a la planta de Investigadores del CONICET con expresione s agraviantes, "...mandndolos a lavar los platos", y finalmente territorializaron nuevas instituciones y organismos y codificaron nuevas leyes destinadas a controlar y d isciplinar a dichos investigadores bajo improntas polticas conservadoras. En cuanto a instituciones de investigacin, luego de cancelar los proyectos nucleares del INVAP (controlado por la CNEA), y de disolver en 1991 la Comisin Nacional de Investigac iones Espaciales (CNIE), dependiente de la Fuerza Area Argentina (FAA), la cual vena desarrollando el msil Cndor II (en colaboracin o transferencia tecnolg ica con Egipto e Irak), se cre en dicho ao la Comisin Nacional de Actividades Espac iales (CONAE), y en 1994 se subordin al Rgimen de Control de Tecnologa Misil stica (MTCR). (Nota 35) En materia puramente educativa y universitaria, se cre la Junta de Planeamiento Universitario (JPU) en 1990, y tres aos despus, e n 1993, se promulg la Ley Federal de Educacin (1993), seguida por la creaci n de la Secretara de Polticas Universitarias (SPU), luego denominada Secretara d e Educacin Superior (SES). (Nota 36) Para este ltimo cargo fue electo el Lic. Juan Carlos del Bello, compelido a cumplir --como luego veremos-con los dictados del Banco Mundial y subsidiariamente con los caprichos presidenciales. Desde esta Secretara se bosquej en primera instancia, a fines de 1993, un Plan de Incentivos Docentes, mediante el Decreto 2427/93, consistente en promove r la figura del docente-investigador, remunerado con un plus salari al pagadero en tres (3) cuotas anuales fijadas de acuerdo a una categorizacin en cuatro (4) niveles, y luego un Programa de Reforma de la Educacin Superior (PRES) ambos acordados con el Banco Mundial (BM), institucin que desde el Consen so de Washington est usurpando funciones propias de la UNESCO. (Nota 37)El acuerdo con dicho Banco consisti en multiplicar el nmero de agencias de control simblico, auspiciando nuevas desterritorializacion es en el seno del sistema cientfico-docente, que venan a multiplicar la com plejidad institucional de las primeras disociaciones que haban ensayado Houssay y DellOr o Maini, durante el gobierno de la Revolucin Libertadora (1955-58), concibiendo en la educacin superior nuevas instituciones, tales como nuevos mecanismos evaluat ivos y acreditativos, y en el sistema cientfico, nuevas instituciones e instanci as evaluadoras y configuradoras, tanto de subsidios a la investigacin, de convenios de transferencia tecnolgica, de unidades de vinculacin tecnolgica (UVT), como de planificacin cientfica. (Nota 38) En el marco del mencionado Programa de Reforma de l a Educacin Superior (PRES), el Banco Mundial foment una media docena de organi smos, tales como el Fondo de Mejoramiento de la Calidad de la Educacin Superior (FOMEC), la Comisin Nacional

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11 of 76 de Evaluacin y Acreditacin Universitaria (CONEAU) la Unidad de Implementacin del Programa (PIU), la Comisin para la Acreditaci n de Postgrados (CAP), el Sistema de Informacin Universitaria (SIU), y el Co mit Internacional de Seguimiento (CIS). (Nota 39) Mientras el CIS fue presidido en s us comienzos por el Dr. Patricio Garrahan, en la CAP las funciones de vocal ejecutiv o fueron asignadas al Lic. Carlos Alberto Marquis. A propsito de estas innovaciones, Vessuri (1997) nos recuerda que cada institucin acadmica debiera estar excusada d e evaluar la calidad de su propia investigacin pues esta funcin debera pertenecer a canales institucionalizados de la comunidad cientfica nacional e internacional. (Not a 40) Con respecto al FOMEC, si bien cada universidad sol icitaba el subsidio voluntariamente, aqul vena a invadir la esfera pr opia del poder legislador del Parlamento, responsable de asignar las partidas pre supuestarias correspondientes, so pretexto de que sus fondos provenan de un prstamo externo. El FOMEC vena tambin a reeditar las funciones de la CAFADE (orga nismo fundado en tiempos de Frondizi y la Revolucin Cubana para administrar lo s recursos del Fondo de Apoyo al Desarrollo Econmico provistos por la Administraci n de Cooperacin Internacional de USA o Alianza para el Progreso), y a superponers e y competir con las indelegables funciones promotoras del CONICET y el FONTAR (SECYT ). (Nota 41) Posea un Consejo Directivo presidido por el Secretario de Po lticas Universitarias del Ministerio de Educacin, y contaba con diversos Comits de Par es por disciplinas, que aprovecharon la ocasin cual si fuera un botn de g uerra. (Nota 42) .Y estaba destinado a promover casi medio millar de proyectos repartidos entre casi medio centenar de universidades, a un costo de 273 millon es de dlares, de los cuales 164 millones de dlares fueron provistos por el Banco M undial, y el restante por el Tesoro Nacional, a ttulo de contraparte o contraprestaci n. Pese a ser el FOMEC un rgano efmero, para Castro (2002) signific "...no slo u na innovacin en los modos de asignacin del financiamiento pblico sino una dive rsificacin de los actores receptores y ejecutores de este financiamiento". (N ota 43) Sin embargo, esa supuesta diversificacin no habra garantizado la mejora de la calidad educativa, y por el contrario signific --segn Vommaro (2000)-la fle xibilizacin de estructuras curriculares, el acortamiento de carreras, y la cre acin de ciclos destinados a trasladar los contenidos que estaban en el grado hacia el niv el de posgrados, los cuales a su vez estaban convenientemente arancelados. (Nota 44) Tambin el Banco Mundial acord fortalecer las competencias de los ministeri os de educacin provinciales, para mejorar la calidad y la eficiencia de la educacin secundaria y ampliar sus instalaciones para atender mejor las necesidades de los estudiantes secundarios, a un costo total de $110,4 millones. (Nota 45)Al comps de la capitulacin poltica que signific el Pacto de Olivos (1994), con las victoriosas polticas de filantropa inversora y es tratificacin geopoltica y sociotecnolgica del conocimiento y la investigaci n cientficas impulsadas por el Banco Mundial (BM), y el seguidismo de la Secretar a de Polticas Universitarias (SPU), dos aos despus de haberse codificado el si stema de los Incentivos Docentes (ID), se acentu una ofensiva poltico-aca dmica de tintes neo-liberales en los medios universitarios y cientficos. Con la pro mulgacin de la Ley de Educacin Superior (no.24.521, de 1995), se prescribieron cl usulas reterritorializadoras referidas a nuevas instituciones, tales como la de crear la Comisin Nacional de Evaluacin y Acreditacin Universitaria (CONEAU) -a imgen y semejanza de la Coordenacao de Aperfeicoamento de Pessoal de Nivel Superior (CAPES) de Brasil, y del Instituto Nacional de Calidad y Evalu acin (INCE) de Espaa-la de reconocer al Consejo Interuniversitario Nacional (C IN) como rgano de consulta obligada en la toma de decisiones del sistema unive rsitario, y la de crear organismos geogrficamente estratificados, tales como los Cons ejos de Planificacin Regionales de la Educacin Superior (CPRES) (art. 10). (Nota 4 6)a> En el nivel terciario, y propiciado por los lineamientos de la Ley Federal d e Educacin y la Ley de Educacin Superior, se cre el Instituto Universitario Nacion al de Arte (IUNA) sobre la base de las escuelas e institutos que impartan enseanza a rtstica, tales como la Escuela

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12 of 76 Nacional de Bellas Artes, el Conservatorio Nacional y el Profesorado de Danzas. Asimismo, la Ley de Educacin Superior codific cl usulas transitorias que establecan la obligatoriedad de integrar los rgan os colegiados de gobierno universitario adecuando las plantas docentes con pr ofesores que deban ser concursados en un porcentaje no inferior al 70% de los respectivos claustros. (Nota 47) Merced a un fallo de un juez de primera instanc ia la UBA logr una suerte de excepcin en el cumplimiento de la Ley de Educacin que ordenaba el concurso de los profesores interinos y la consecuente ampliaci n del padrn electoral docente. Una vez que las clusulas transitorias de dicha Ley cumplieron el plazo de los seis (6) meses sin que se cumpliera con lo estipulado, el go bierno Menemista reedit --mediante diversas leyes y decretos de necesidad y urgencia y eventualmente a travs de la CONEAU-las experiencias reterritoria lizadoras de la Revolucin Libertadora (1955-58), del Onganiato (1966-70) y de l Lanussismo (Plan Taquini). Esta reedicin estimul en los conurbanos y las provinci as la fundacin de media docena de nuevas universidades pblicas, y la nacionalizac in de otras tantas, que hasta ese momento eran universidades provinciales, que denomi naremos Nuevas Universidades del Conurbano (NUC), con la particula ridad de contar entre sus prioridades la prestacin de servicios a la comunid ad, y presentarse como supuestamente "innovadoras" frente a las otras univ ersidades ms antiguas, con el marcado propsito poltico de desplazar la hegemon a del Shuberofismo (tendencia poltico-universitaria liderada por el Lic. Oscar S huberof, dirigente del Radicalismo) del seno del Consejo Interuniversitario Nacional (CIN). (Nota 48) Cabe aclarar que en la aprobacin legislativa de las mismas no hubo oposic in alguna. (Nota 49) La CONEAU tiene --con su crucial rol certificador-la funcin de evaluar y acreditar numerosas universidades, pblicas y privadas, confe sionales y laicas, asi como carreras y programas de maestra y doctorado, media nte muy cuestionables criterios de seleccin de expertos y pares evaluadores as co mo de criterios de evaluacin, confidencialidad y acreditacin. (Nota 50)Debido al nuevo descrdito de la universidad pblic a y a la expansin de procesos de suburbanizacin, la territorializacin de nuevas ag encias difusoras de control simblico (universidades) se extendi al mbito pri vado, en donde las universidades privadas no confesionales (se autorizaron 17 nuevas universidades privadas), en su lucha por la hegemona acadmica, prevalecieron sob re las confesionales por estar mas y mejor vinculadas con el medio acadmico inter nacional, y por ende en mejores condiciones de servir al nuevo y lucrativo negocio consistente en la dispora o drenaje de cerebros, amn del drenaje mental diagnosticado por Fals Borda. (Nota 51) Como es sabido, en la era del conocimiento la competenci a por los recursos humanos de alta calificacin se extendi a escala global. La i nfraestructura educativa de los pases centrales se ha desarrollado a tal extremo que la o ferta de espacios de aprendizaje se ha expandido al comps de una creciente demanda. (N ota 52) El afamado Instituto Torcuato Di Tella (ITDT), sin consultar a su entonc es Director Dr. Roberto Corts Conde engendr en 1991 la Universidad que lleva el mismo nombre que el Instituto, y se lanz a la captura de una relevante porcin de d icho mercado. (Nota 53) Esta epidemia privatizadora alcanz a las mismas institu ciones de las confesiones religiosas no cristianas (Universidad Maimnides-UM ) y a las cristianas no catlicas (Universidad Adventista del Plata-UAP). El propio I nstituto Superior Evanglico de Estudios Teolgicos, conocido bajo las siglas ISEDE T, ubicado en el barrio capitalino de Flores, se desprendi de parte de su tradicional inmueble, dando lugar a la denominada Universidad de Flores (UF). Entre las un iversidades privadas confesionales no cristianas haba sido autorizada l a Universidad Hebrea Argentina BAR ILAN (UHABI), sita en el barrio del Once, que c on el impacto de la crisis del Tequila y la quiebra del Banco Patricios se vio obl igada a cerrar sus puertas. (Nota 54) Segn unos, dicha Universidad era propiedad de Rub n Beraja, y segn otros a partir de 1999 lo fue de Sergio Spolski (socio de Luis Cet r y del periodista Daniel Hadad en el matutino BAE). (Nota 55) La expansin de nuevas universidades privadas confesionales, de signo ultramontano, que no se pra cticaba desde 1974, tuvo lugar

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13 of 76 pese a la consolidacin de las tendencias de reform a o aggiornamento religioso. Si bien las polticas desecularizadoras tomaron un nue vo y ms radical impulso, stas no se debieron como en la Europa Oriental y el Lejano Oriente, a una resistencia activa contra regmenes ateos, si no que fue el resultado de progresivas tomas de conciencia religiosa. (Nota 56) Y en cuanto a las i nstituciones cientficas privadas no universitarias, tambin se registr un intenso proc eso de fragmentacin. (Nota 57) En cuanto a la Ley de Fomento y Transferencia Tecno lgica, la inescrupulosidad de quienes reglamentaron dicha Ley, mediante el Decret o no.508 del 26 de marzo de 1992, lleg a estimular la corrupcin y las prctic as perversas otorgando incentivos promocionales a personas jurdicas procesadas y con denadas por delitos dolosos as como a personas fsicas exoneradas de la Administra cin Pblica. Estas circunstancias-que si bien son reconocidas en los considerandos del nuevo Decreto de 1995-no son en ella debidamente detalladas y d ocumentadas, ni siquiera en apndices. Por ello, cuando en 1995 se concretan la s perspectivas de lograr un prstamo del BID y del Banco Mundial para las unive rsidades, el Poder Ejecutivo Nacional (PEN) se vi precisado a elaborar en un nu evo Decreto, el no. 1331/95, modificatorio de dicha Ley 23.877, y a colocar en l as reas respectivas al nuevo personal gerenciador capaz de llevarlas a cabo ines crupulosamente. En este aparente nuevo Decreto higienizador, los lobbystas aprovecha ron para codificar su verdadero caballo de Troya, consistente en una institucin pl agiada de la legislacin Norteamericana (Bayh-Dole Act de 1980), que estable ce en su art.1o, inc.a, que "...podrn ser beneficiarios de los incentivos prom ocionales las mismas Universidades Nacionales". A su vez, este furtivo y subrepticio i nciso se amparaba taimadamente en el articulado de una Ley aprobada meses antes, el a rt.59, inc. e) de la Ley 24.521 de Educacin Superior, que incentivaba a las mismas Un iversidades Nacionales para que constituyan "...personas jurdicas de derecho p blico o privado", o participen en dichas personas jurdicas "...no requirindose adop tar una forma jurdica diferente para acceder a los beneficios de la ley 23.877".Otro ao ms tarde, en 1996, y en el marco de la Re forma del Estado-II, secuela de la ltima reforma constitucional (1994), se cre por D ecreto No. 1273/96, en el mbito de la Jefatura de Gabinete, el Gabinete Cientfico-Tec nolgico (GACTEC), integrado por la mayora de los ministros. Como parte de esta Ref orma se reestructur el Ministerio de Cultura y Educacin, por el cual la Secretara d e Ciencia y Tcnica de la Nacin (SECYT) se transform en el organismo codificador d e la poltica cientfica y tecnolgica, includa la funcin de elaborar el Pla n Nacional Plurianual de Ciencia y Tecnologa (PNPCT). (Nota 58) En este nuevo esquema se design en la SECYT al Lic. Juan Carlos del Bello, y al frente del CONICET al Dr. Enrico Stefani, profesor en la Universidad de California. Este ltimo dur en s u gestin apenas nueve (9) meses (Mayo de 1997--Marzo de 1998), revelando en su pbl ica renuncia los mecanismos mediante los cuales el poder poltico, representado por el Secretario del Bello, faltaba a los principios de la confidencialidad y la divisi n de funciones, avasallando reiteradamente a la Junta de Calificaciones, rgano mximo del CONICET, y responsable de elevar al Directorio los dictmenes de las Comisiones Asesoras de Becas e Ingreso a Carrera. (Nota 59) Del Bello pens que eligiendo a un cientfico prestigioso en los mbitos internacionales, y que h aca dcadas que no resida en el pas podra controlar mejor un organismo cuyas auto ridades lo observaban con profunda desconfianza y aprehensin. (Nota 60) Sin embargo, la eleccin le jug una mala pasada, pues el Dr. Stefani no se prest a la maniobra y busc desplegar una estrategia propia, y al decir de Deleuze, una lnea de fuga o fuerza independiente de los dictados de la SECYT. (Nota 61) Cabe agregar, q ue en su solitaria y angustiosa pero digna despedida del CONICET, el Dr. Stefani se vi privado, mediante mecanismos tpicamente fascistas, de poder convocar a una conferencia de prensa. (Nota 62)Posteriormente, del Bello hizo designar al frente d el CONICET al Ing. Armando Bertranou, quien pretendi infructuosamente desterr itorializar sus Centros Regionales.

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14 of 76 (Nota 63) La oposicin a la descentralizacin de la investigacin cientfica corrobora lo afirmado por Vessuri (1997) acerca de que una estra tegia es decentralizar la docencia superior pero muy otra la de descentralizar la inve stigacin. Para Vessuri (1997), el problema de la penuria cientfica "...no se resuelv e multiplicando instituciones que imiten` la investigacin, haciendo trabajo de cali dad inferior o redundante y dispersando los escasos recursos pblicos". (Nota 6 4) Esto no quiere decir que en la era digital en que se elimin la "distancia" Vessur i se oponga a la descentralizacin geogrfica de la investigacin pero s que se opone a la diversificacin de recursos valiosos que es preciso concentrar para invertir en aquellos costosos insumos informticos que necesariamente se deben importar p ara usufructo de todos los cientficos.Tambin del Bello hizo un culto del "protagonismo p rivado" y del paradjico apotegma del "divide y reinars", pues atomizando el tejido territorial del aparato cientfico-estatal pudo controlar mejor el mismo. Esta atomizacin con sisti en multiplicar y superponer --por Decreto 1660/96-agencias y organismos paral elos al CONICET, tal como la denominada Agencia Nacional de Promocin Cientfica y Tecnolgica (ANPCYT), destinado a aplicar el rgimen de la Ley No. 23.877 de Promocin y Fomento de la Innovacin Tecnolgica (1990). (Nota 65) La ANPCYT, a cargo de un Directorio de nueve (9) miembros, entr a controlar la asignacin de los fondos para convenios de vinculacin tecnolgica, mediante el Fondo Tecnolg ico Argentino (FONTAR), antes dependiente del Ministerio de Economa, as como la distribucin de subsidios para investigacin (dirigido slo a grupos de investigad ores y mediante un complejo soft) a travs del Fondo para la Investigacin Cientfico y Tecnolgica (FONCYT). Este contralor en la asignacin de fondos fu atribudo al argumento de que el CONICET no poda ser juez y parte interesada, otorgando sub sidios a sus propios integrantes, confirmndose as implcitamente las denuncias de S tefani. En la prctica, a diferencia del CONICET, este nuevo organismo carec a de control democrtico alguno y vena a competir con el CONICET en su rol evaluad or y a despojarlo de los recursos del Fondo de Mejoramiento de la Calidad de la Educa cin Superior (FOMEC). Al igual que en la CONEAU y en la Secretara de Ciencia y T cnica de la Universidad de Buenos Aires (UBACYT), la ANPCYT y el FONTAR confec cionaron un Registro de Expertos del cual se desinsaculan los evaluadores c onfidenciales de cada proyecto. Pese a estos novedosos mecanismos evaluadores, el s istema de desterritorializacin descentralizadora universitaria y cientfica se deg rad al extremo de convertirse en un simulacro o ms bien una parodia, pues foment los intereses particularistas y gener una descapitalizacin social y cultural, con mayore s niveles de corrupcin y desigualdad entre los investigadores, profesores y alumnos y tambin entre las jurisdicciones provinciales y municipales, ya basta nte golpeadas por los procesos de desindustrializacin y de globalizacin. En slo la Universidad Nacional de Crdoba (UNC) se formularon casi un centenar de denuncias d e corrupcin, como venta de materias, adulteracin de ttulos y hasta la sustit ucin de personas en exmenes escritos. (Nota 66) Y en la Universidad de Buenos A ires (UBA), en 1998, el escndalo de los exmenes fraudulentos de los hijos del Jefe de Gobierno y futuro Presidente Fernando de la Ra provocaron sumarios administrati vos que merced a negociaciones extrajudiciales no alcanzaron la inst ancia procesal. (Nota 67) Este proceso degradador y descapitalizador se extendi a la SECYT y al Directorio del CONICET, donde en 1997 se reabri la autorizacin p ara la prestacin de mltiples asesoras y/o consultoras, as como para transferi r tecnologa y prestar servicios a terceros.Finalmente, todas estas diversas y diferenciadas ac tividades de certificacin, evaluacin y promocin, entraron sospechosa y creci entemente a vincularse entre s, culminando dos aos ms tarde, en 1998, con la form ulacin desde la propia SECYT del denominado Plan Nacional Plurianual de Ciencia y Tcnica 1998-2000 (PNPCT), destinado a legitimar los procesos de descentraliza cin universitaria y cientfica, o, lo que es lo mismo, a legitimar a numerosos institutos universitarios, nacidos muchos de

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15 of 76 ellos de la presin de intereses meramente localist as y/o partidarios. (Nota 68) Para la formulacin de estos planes, la SECYT cre el Conse jo Federal de Ciencia y Tecnologa (COFECYT), rgano destinado a definir, a rticular e instrumentar polticas conjuntas con los gobiernos provinciales y de la Ci udad de Buenos Aires. Este organismo est orientado esencialmente a proponer a la SECYT las reas temticas prioritarias a ser consideradas por el Plan Plurian ual.II 2. Continuismo, fracaso, colapso y transicin (1 999-2003)En medio de un auge desestabilizador e insurreccion al, y no conformes con la desterritorializacin descentralizadora o desnacion alizadora de las agencias de control simblico, derivadas a instancias jurisdiccionales subalternas como las provincias y las comunas, los intereses neo-liberales y neo-cons ervadores impusieron en el continente Sudamericano planes anti-insurreccionale s como el denominado Plan Colombia, y en Argentina polticas de continuismo e conmico y educativo netamente economicistas (blindaje y megacanje) y privatizador as. As como a fines del siglo XIX las polticas secularizadoras discutieron la separa cin de la iglesia y el estado, a comienzos de este milenio la Alianza gobernante imp rimi desde el Ministerio de Educacin de la Nacin --encabezado primero por el Dr. Juan Jos Llach y luego por el Dr. Hugo Juri-la neta separacin de la educaci n respecto del aparato del estado, a travs de los mecanismos indirectos de concesin de crditos o certificados fiscales (el voucher y las escuelas charter ), y el "impuesto a los padres de los alumnos pudientes", fruto de ideas que eran tributarias del pensamiento economicista de Friedrich von Hayek y de las teoras mercado-centri stas de Milton Friedman, y que venan aparentemente a resolver las asimetras y co ntradicciones gestadas entre una educacin pblica provista y asignada por el estado y una educacin privada orientada por el dictado de la oferta y la demanda del mercado. (Nota 69) Pero como era polticamente imposible privatizar la educacin y la investigacin pblicas o estatizar la educacin y la investigaci n privadas, estas nuevas polticas neo-institucionalistas y neo-conservadoras vendran a perseguir un punto de fuga que resolviera esa falsa dicotoma. Falsa dicotoma, po r cuanto la verdadera contradiccin en esta era global y pos-moderna no reside en la se gmentacin binaria entre la educacin pblica y la privada, sino en la ms flex ible segmentacin circular que se d entre una educacin que se brinda en las metrpo lis imperiales y aquella otra que se presta en la periferia mundial. Por ello, quiene s reniegan de las virtudes del voucher y las escuelas charter sostienen no sin razn que estas instituciones vinieron en realidad a actuar como flujo socavador del arsenal de principios de control simblico correspondientes al estado liberal, a sab er: la separacin de la iglesia y el estado, la educacin pblica, gratuita, universal y obligatoria (Ley 1420) y la Reforma Universitaria, que tienen tanto a la institucin un iversitaria como a la escuela laica como verdaderos motores pilares del cambio y la mov ilidad sociales. (Nota 70) Ms an, la brecha cultural existente entre la generaci n crada en una cultura letrada o libresca y aquella otra generacin posterior criada en una cultura audiovisual o digital es abismal y pareciera no existir programa alguno q ue intente eliminar esta brecha. Y la proporcin de publicaciones peridicas y no peri dicas de orgen local y fruto de la creatividad e investigacin locales disminuy notor iamente con relacin a las publicaciones distribudas por editoriales hispanas traducidas del mundo europeo y anglosajn.Con el gobierno de la Alianza en el ao del milenio (2000), y conjuntamente con los intentos de imponer el rea de Libre Comercio de la s Amricas (ALCA) y de adaptar el voucher y las escuelas charter en la educacin primaria, vino en la educacin superior y en el sistema cientfico el ensayo refor mista mas conocido como Plan Caputo o Kaput, apoyado por el Ministerio de Juan J os Llach, y su Secretario de Educacin Superior Juan Carlos Gottifredi (exmiembr o del Directorio del CONICET durante el Proceso). Este ensayo reformista intent vanamente revertir la disociacin

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16 of 76 de la investigacin y la docencia (que haba inicia do Houssay con la fundacin del CONICET en 1958), mediante un inconsulto e improvis ado desplazamiento forzoso de los Investigadores de Carrera hacia las Universidad es. Sin embargo, este proyecto fue rechazado de plano por cuanto las Universidades est n cuestionadas por sus crecientes deformaciones corporativas y oligrquica s, que restringen o limitan los concursos a un limitado nmero de docentes confabul ados. Incorporar los Investigadores del CONICET a las Universidades en c alidad de docentes interinos sin concurso alguno y sujetos a contrataciones anuales renovables equivaldra lisa y llanamente a una muerte anunciada. Tambin fracas dicho proyecto por obra y gracia de una fractura interna (renuncia de Pablo J acovkis a la Presidencia del CONICET), una resistencia activa y masiva y una opo sicin virtual o electrnica. (Nota 71) Por el decreto 20/99 se cambi el nombre de la SECYT por el de SeTCIP (Secretara para la Tecnologa, la Ciencia y la Inn ovacin Productiva), se la puso bajo la autoridad directa del PEN, y se disolvi el GACT EC y sus funciones fueron absorbidas por la SeTCIP, bajo cuya jurisdiccin qu ed la CNEA, el CONICET, la ANPCYT y el ARN (Autoridad Regulatoria Nuclear).Cuando los golpes de estado dejaron de operar en la contencin de las demandas del movimiento estudiantil entraron a operar mecanismos corruptores contaminando las estructuras universitarias y estudiantiles. En efec to, la degradacin, corrupcin y descapitalizacin educativa, la subordinacin cient fica y la brecha generacional experimentada durante el gobierno Menemista se acen tu durante el gobierno de la Alianza, con prcticas fraudulentas masivas tales c omo la quiebra de la industria editorial local, la expedicin de reintegros fiscal es con motivo de inversiones ficticias, la adulteracin de las becas estudiantiles, la merc antilizacin de la burocracia estudiantil (e.g.: usufructo de planes sociales, co mercializacin de bebidas y apuntes, subsidios dados por los Decanatos para repartir las denominadas becas de apuntes), la concesin de cargos educativos vitalicios (profe sores plenarios), el cobro de jubilaciones de privilegio por parte de intelectual es progresistas, y la fabricacin de juicios usurarios contra fundaciones filantrpicas (e.g.: contra la Fundacin Favaloro, que provoc el suicidio de su creador, el Dr. Ren Favaloro). (Nota 72 En Mendoza, el Ing. Eduardo Fabre, Subsecretario de Promocin Econ mica y Tecnolgica, verific el cumplimiento de las plantaciones comprometidas seg n el rgimen de promocin para proyectos forestales en beneficio de quien es su socio en una estacin de servicio, el Vicegobernador Juan Gonzlez Gaviola, cuado del excandidato presidencial Jos Octavio Bordn. (Nota 73) La cond icin de profesor plenario, con todas sus concomitancias vitalicias, fue debatido e n la Facultad de Filosofa y Letras de la UBA a fines del 2001, dejando un amargo sabor (Nota 74) Y en cuanto a la adulteracin de las becas estudiantiles, como en el gobierno de la provincia de Buenos Aires (Ruckauf) la ayuda econmica dada a lo s estudiantes secundarios hijos de familias de escasos recursos consisti en otorga r cien pesos ($100) mensuales (se acordaron 150 mil becas, ante un total de trescient os mil solicitudes), se sospech que algunos colegios habran incentivado la adulter acin de los datos por parte de los padres para que sus hijos accedieran a las becas, y de esta manera retener la matrcula paga. El Director General de Cultura y Ed ucacin Jos Octavio Bordn sostuvo que "...se castigar a quienes mintieron en las declaraciones juradas para obtener el beneficio y se lo vamos a sacar. Si una escuela privada hizo forzar una declaracin para financiarse sera llevada a la Just icia". (Nota 75) Por el contrario, en este perodo se emprendi la Universidad de Madres de Plaza de Mayo y el frustrado proyecto de portal electrnico Educ-ar, destinado a agregar valor a la docencia, motorizado por el mecenazgo tradicional o filantrop a institucional del empresario Martin Varsavski, y que estaba integrado por un ter ceto de "hijos", compuesto por el hijo del Presidente, el hijo del Ministro Llach, y el hijo del excandidato presidencial Jos Octavio Bordn. (Nota 76)Al ao siguiente de 2001, mediante el decreto 250/0 1 la SeTCIP pas a depender del Ministerio de Educacin, y las Comisiones de Educac in y Ciencia y Tecnologa del parlamento nacional, y desconfiando de la capacidad legitimadora de la anterior

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17 of 76 legislacin Menemista, bajo el influjo de la entonc es Secretaria de Ciencia y Tcnica Dra. Adriana Puiggrs y del Presidente del CONICET Lic. Andrs Carrasco, se aprob la denominada Ley Marco 25.467, o Ley de Ciencia, T ecnologa e Innovacin, inspirada en un proyecto previo del Senador por Juj uy Dr. Humberto Elas Salum (UCR). (Nota 77) Esta Ley Marco, en sus artculos 3 . y 10. inc. d) incluye a las Universidades Nacionales en un supuesto Sistema Nac ional de Ciencia, Tecnologa e Innovacin, que tambin violara sus autonomas gar antizadas por la Constitucin Nacional. (Nota 78) Cabe sealar que las gestiones de la Lic. Puiggrs y del Lic. Carrasco no slo no indagaron en las corrupciones h eredadas, sino que incorporaron en calidad de Asesor al propio autor de los desagui sados denunciados, el Lic. Juan Carlos del Bello. Siguiendo la tradicin de gobiern os anteriores (Aramburu, Lanusse, Pern, Menem), se ha anunciado recientemente la ere ccin por decreto de nuevas universidades, localizadas en Junn (Pcia. de Bueno s Aires), y Chilecito (La Rioja). (Nota 79) ltimamente, las universidades privadas s e han coaligado y fundaron un organismo paralelo a la CONEAU, denominado Fundaci n Argentina para la Evaluacin y Acreditacin Universitaria (FAPEYAU).Recientemente, luego del colapso poltico-econmico el vaciamiento bancario y la insurreccin popular operada en Diciembre de 2001 -que puso fin a una larga dcada de simulacin y corrupcin gobernada con el piloto automtico de una paridad cambiaria ficticia-y cuando irnicamente el Banco Mundial proyecta cubrir la brecha cientfica existente entre el centro y la periferia del mundo mediante una red global de educacin a distancia (Global DistEdNet), las autor idades del CONICET venan boicoteando sistemticamente la insercin en portal es o redes electrnicas globales que proveen acceso a externalidades y activos de la modernidad-mundo que no estn accesibles dentro de las fronteras de nuestro estad o-nacin, y que pertenecen a grandes conglomerados del gran capital transnaciona l cada vez mas cartelizados y globalizados. (Nota 80) Ms an, las autoridades de l CONICET se venan agraviando por no poder financiar las publicaciones y los vit icos de sus investigadores para poder asistir a congresos cientficos internacional es. (Nota 81) Sin embargo, los Investigadores de dicho organismo denunciaron a tra vs de la Lista de Discusin Pol-Cien que el dao ms cruel que se les puede inf ligir en la presente sociedad del conocimiento, no es la falta de publicacin de sus obras (que debiera ser exclusiva responsabilidad de editores pblicos o privados, na cionales o extranjeros), o la incomunicacin fsica --viajes mediante-con el re sto del mundo, sino esencialmente la incomunicacin electrnica a la cual se ven cons tantemente sometidos, que ensancha permanentemente la brecha cientfico-tecno lgica entre las metrpolis cientficas y los centros perifricos. (Nota 82)Esta incomunicacin o censura electrnica, que vien e padeciendo el cuerpo de Investigadores de Carrera y los Institutos del CONI CET, es una de las causales del creciente distanciamiento con los centros de excele ncia mundiales, y uno de los motivos de su actual atraso, mediocridad y ausencia de flexibilidad en su agenda cientfica. (Nota 83) Dicho Directorio del CONICET habra venido boicoteando sistemtica y ostensiblemente la subscripcin a los portales o Bases de Datos de publicaciones peridicas, existentes online. (Nota 84) Este boicot ha sido en beneficio de onerosos y superfluos viticos y gastos de mante nimiento de ciertos Institutos cuyo rendimiento y relevancia acadmica y cientfica dis ta mucho de ser permisible y/o tolerable. (Nota 85) Como respuesta a estas reitera das denuncias, recientemente la SECYT anunci la creacin --con la colaboracin de la Coordenacao de Aperfeicoamento de Pessoal de Nivel Superior (CAPES), del Brasil-de un portal de publicaciones peridicas titulado Biblioteca Ele ctrnica de Ciencia y Tecnologa, que ofrecera acceso por Internet a centenares de r evistas. (Nota 86) Todo ello ha llevado a numerosos cientficos y educ acionistas a replantearse el viejo modelo lineal o tringulo de Sbato, o el patrn de vinculaciones tecnolgicas espaciales y espiraladas, que captura relaciones re cprocas mltiples (entre instancias pblicas, privadas y acadmicas, a diferentes etapa s de la capitalizacin del

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18 of 76 conocimiento) para formar la denominada Triple Hli ce, de Leydesdorff y Etzkowitz, rescatando la necesidad de ampliarlos y rediscutirl os, incorporndoles nuevos actores y agencias. (Nota 87) Esta incorporacin de nuevos actores, agencias y polticas bien podra inducir o forzar la mutacin de identidades y objetivos institucionales, al extremo de reterritorializarse en las denominadas u niversidades empresariales o corporativas, o practicar el pasaje desde la invest igacin bsica o pura hacia la investigacin aplicada, o el llamado capitalismo ac admico. (Nota 88) Las polticas de filantropa corporativa y las estrategias fiscales que promueven el mecenazgo mediante donaciones y crditos impositivos tendra mucho que ver con la apropiacin privada del mundo acadmico por parte del poder cor porativo y financiero, lo cual vendra a agudizar an mas la estratificacin geopo ltica y sociotecnolgica de la investigacin cientfica. (Nota 89) En el caso arge ntino, la mutacin forzosa de la identidad de la Fundacin Campomar fue exigida a ca mbio de donaciones sustanciales por parte de un ex empresario petroler o ligado al Opus Dei (Prez Companc). (Nota 90) Tambin las empresas Zeltek S.R .L. (gerenciada por el Lic. M. Daelli), y Labofrant (dirigida por el actual Presid ente de CAPROFAC Dr. Juan Torres), habran logrado colonizar a la Universidad Nacional del Litoral (UNL), usufructuando las instalaciones y recursos humanos de dicha Unive rsidad bajo el paraguas de una legislacin inconstitucional. Asimismo, los Institu tos de Desarrollo Tecnolgico para la Industria Qumica o INTEC (dirigido por el Dr. Albe rto Enrique Cassano), y el Instituto de Tecnologa Biolgica (Intebio, dirigido por el D r. Alberto Marcipar), pertenecientes a dicha Universidad, fabricaran frmacos cuya invenc in procede de patentes externas. (Nota 91) ltimamente, por Decreto de necesidad y u rgencia No. 2508/02, y con manifiesto disgusto de los Colegios Profesionales, se ha dispuesto que en las contrataciones de asesoras o consultoras, la Admi nistracin Pblica Nacional otorgue trato preferencial a las Universidades Naci onales. (Nota 92) De forma parecida cabra opinar acerca de la misma UBA, donde en el ocaso del Shuberofismo se alcanz el colmo de la corrupcin c uando se ofendi a la miseria y se aliment la crnica policial al usurpar desde lo s estratos del poder acadmico los recursos que el estado nacional adjudica a la pobla cin desocupada y marginada. (Nota 93) En cuanto a las universidades privadas, e n la prctica no existe marco regulatorio alguno, pues la CONEAU se ha convertido en pasto de lobbies y camarillas. Recientemente, en la inauguracin de la Universidad FASTA (Fraternidad de Agrupaciones Santo Toms de Aquino), en Bariloch e, acreditada por la CONEAU, su Rector Fr. Anbal Fosbery homenaje al exjerarca y criminal de guerra nazi Erich Priebke. (Nota 94) Tambin se podra opinar acerca de los planes liquidacionistas del Movimiento RECREAR del excandidato presidencial Ric ardo Lpez Murphy (calcados del Plan Caputo) o acerca de la actual gestin univ ersitaria de Guillermo Jaim Etcheverry en la UBA, que se ha reducido a un gatop ardo continuismo posmoderno, pues salvo la reciente decisin de combatir las inc ompatibilidades de quienes ejercen cargos ejecutivos simultneamente con cargos delibe rativos, no ha encarado una verdadera democratizacin de la educacin superior (extensin de los concursos a los profesores interinos o de lo contrario otorgarle po der de voto en los Consejos Directivos), ni ha modificado el Estatuto Universit ario imponiendo la eleccin directa del Rector, Decanos y Consejeros Superiores; ni ha racionalizado el gasto presupuestario (que registra increbles partidas pa ra rganos meramente normativos o consultivos como el Consejo Superior), limitndose a perpetuar las estructuras corporativas y facciosas que su predecesor haba cr istalizado. (Nota 95) Recientemente, debido a esta falta de respuesta de las nuevas autoridades universitarias, y en medio de un estado de excepci n a escala global y de una dictadura terrorista imperial expresada en el Proye cto por un Nuevo Siglo Norteamericano (PNAC), producto de un golpe de esta do a los organismos internacionales (ONU), la emergencia de nuevos sect ores sociales marginados, caracterizados como piqueteros y cartoneros nuevos flujos estudiantiles provenientes de la Facultad de Ciencias Sociales to maron el edificio del Rectorado, reclamando reivindicaciones mnimas (un inmueble n ico para su Facultad, el respeto

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19 of 76 al nuevo rgimen representativo adoptado y el sobre seimiento de los estudiantes procesados). El nuevo rgimen representativo iguali tario de "un ciudadano un voto" que los estudiantes exigan estara alimentado por el rotundo fracaso del rgimen de concursos y de la representacin tripartita desigua l en los Consejos Directivos, as como dirigido a la bsqueda de una justicia popular educativa, de alternativas al neo-liberalismo, y de nuevas sntesis tericas, pro ducto de viejas y nuevas teoras tales como la teora de la personalidad y el aprend izaje de Vygotsky, la teora de la concientizacin de Freire, el constructivismo pedag gico de Bernstein y Apple, la antropologa corporativa de Suchman, la multiplicid ad funcional del intelecto y la educacin personalizada o centrada en el individuo de Gruber, Gardner y Csikszentmihalyi, las tesis sobre las lneas de fug a y la segmentaridad de los flujos moleculares de Deleuze, la justicia popular revoluc ionaria de Fitzpatrick, y la transmodernidad en los Estudios Culturales de Dusse l y Mignolo. (Nota 96)III. Fraccionamiento y centralizacin del poder aca dmico y cientfico (1990-2003)A continuacin de este racconto histrico de las persistencias, sumisiones y ruptu ras del sistema cultural y cientfico-educativo argenti no hemos de detallar el desempeo de las funciones de control simblico y jurdico (c urricula, pedagoga y evaluacin), que se dieron en el transcurso de las polticas aca dmicas y cientficas a partir de los inicios de la dcada del 90. En efecto, so pretexto de una necesaria modernizacin del aparato del estado, desde los propios aparatos burocrticos, pblicos y privados, se fue imponiendo una divisin del trabajo en la pr oduccin de valores simblicos y jurdicos (acadmicos y cientficos), que habiendo disociado la investigacin y la docencia en tiempos de Houssay (1956-69), vena aho ra a disociar primero la docencia de la acreditacin de la docencia (CONEAU) y ms luego las funciones administrativas o ejecutivas (Presidencia y direcci n de los Institutos del CONICET) de las funciones evaluadoras o promotoras de la inv estigacin (subsidios en la ANPCYT).En el accionar de las instituciones educativas y ci entficas son claves los aparatos simblicos y jurdicos, que dramatizan el mapa emoc ional, mitolgico, idoltrico, legal y reglamentario de dichas instituciones. En la tare a de legitimar los saberes y poderes de las instituciones cientficas y educativas es fu ndamental tener en cuenta que si bien existen pluralidad de formas regulatorias corr espondientes a las diversas instituciones que entre ellas interactan todo el s istema cientfico-educativo es regido por el sistema jurdico de un estado moderno centra lizado. Y en la tarea de optimizar o maximizar el capital simblico de una institucin el nombre o razn social es de una naturaleza estratgica a los efectos de potenciar s u poder diferencial, fundado ya no en la calidad tangible del producto sino en su cali dad intangible o marca registrada y en su correspondiente asociacin con un nombre, do lo o logo-imagen. (Nota 97) En el caso de la Fundacin Campomar, la mutacin forzo sa de identidad fue orquestada a partir de un operativo de ingeniera financiera c onsistente en optimizar o maximizar el capital simblico de la Fundacin a los solos ef ectos de incrementar su potencial publicitario y crediticio. (Nota 98) Y en el caso d e la Universidad de Lans, en su afn por afirmar su identidad poltica, sus pabellones l levan los sugestivos nombres de marca ideolgica, tales como Scalabrini Ortiz, Manz i, Jauretche y Puiggrs. Amn de los smbolos, como las marcas o patentes, s e dan tambin ritos o rituales e dolos que afirman la identidad corporativa. En el caso de la Universidad Abierta Interamericana (UAI), se practica una suerte de dis ciplinamiento o tutela patriarcal con rituales de vasallaje, al conminar peridicamente a su personal docente a escuchar sumisamente las pastorales de su Rector, asi como a participar coactivamente de la denominada "Fiesta de la Familia" cada 21 de Noviem bre en su Rancho Taxco, bajo apercibimiento que al ausente se le descontar el d a. (Nota 99) Y en el caso de la Universidad de Belgrano (UB), la ceremonia de gradu acin se cumple en medio de

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20 of 76 complejos rituales, donde sus mximas autoridades i mitan la indumentaria de rigor de los pases centrales, capa y birrete includos.A diferencia de los reparticiones oficiales cuyo n ico organismo evaluador se reduce al Instituto Nacional de Administracin Pblica (IN AP), adscripto al Sistema Nacional de Profesin Administrativa (SINAPA), todas las ins tituciones de control simblico, tanto el CONICET, como la CONEAU, el ANPCYT, el FOM EC y las Universidades Nacionales soninstituciones de naturaleza fundament almente tridica, con simultneas funciones ejecutivas o administrativas (pedaggicas), normativas (curriculares) y evaluadoras, las cuales deben ser diferenciadas y profundamente respetadas en su individualidad e independencia. As como las funciones especficamente evaluadoras deben ser honradas en s u confidencialidad y libertad acadmica, las funciones normativas o curriculares deben ser respetadas en su independencia y libre deliberacin. Las funciones e valuadoras se fueron separando o disociando en una bifurcacin de funciones certific adoras y calificadoras. A su vez, las funciones calificadoras se fueron fraccionando en u na triparticin de tareas que consistieron en la concesin de subsidios de invest igacin, convenios de transferencia tecnolgica y contratos de asesora y consultora. Y la funcin normativa por excelencia se redujo a la funcin planificadora del aprendizaje, la docencia y la investigacin.No obstante esta compleja divisin de funciones y t areas burocrticas, que segua el paradjico dictum del "divide y reinars", los lobbies entrelazaron una facciosa red y un promscuo contubernio entre estos diferentes fra gmentos del poder simblico, jurdico y poltico; as como entre las distintas i nstancias evaluadoras de los organismos cientfico-educativos: los Comits de Pa res de la ANPCYT y de la CONEAU, la Junta de Calificaciones y las Comisiones Asesoras de Becas e Ingreso a Carrera del CONICET, las Coordinaciones de reas y comits de pares del FOMEC, la Comisin para la Acreditacin de Postgrados (CAP ), las Comisiones Interdisciplinarias de Contratos de Asesora y Cons ultora del CONICET, la Comisin de Evaluacin de Unidades Ejecutoras del CONICET, l as Comisiones Asesoras de las Secretaras de Ciencia y Tcnica de las Universidad es Nacionales, y los Consejos de Planificacin Regionales de la Educacin Superior ( CPRES). (Nota 100)III a. Redes certificadoras o de evaluacin y acred itacin educativa (CONEAU)Las funciones de control simblico y jurdico, de n aturaleza acreditadora o certificadora, con contenidos evaluatorios, antigua mente libradas a las espordicas facultades ejecutivas de los poderes administradore s provinciales y nacionales se concentraron primero, en 1990, en la Junta de Plane amiento Universitario (JPU) y luego, tres aos despus, en 1993, en la Secretara de Polticas Universitarias (SPU). A partir del Pacto de Olivos (1994) y de la Ley de Educacin Superior (1995), toda la responsabilidad de la ofensiva contra una endeble y debilitada concepcin republicana o trifuncional de la universidad, como columna vertebral de un estado-nacin promotor del cambio social, que era l a Universidad Reformista, lamentable y falsamente representadas por el Shuber ofismo en Buenos Aires y el Delichismo en Crdoba, se centr en las labores de la Comisin Nacional de Evaluacin y Acreditacin Educativa (CONEAU). (Nota 101) Este organismo, cuya existencia fue sugerida por el Banco Mundial, creado por la Ley de Educacin Superior No. 24.521, y promulgado en 1 995, recay sin embargo en poder de una red clientelar y prebendaria entraabl emente ligada al Senado, en especial al Senador Eduardo Menem, y encabezada por el Licenciado Ernesto Fernando Villanueva. Esta poderosa red comenz a vi ncularse con los representantes del Pacto de Olivos, como el Dr. Adolfo Stubrin (ma rido de la Diputada Presidenta de la Comisin de Ciencia y Tecnologa Lic. Lilia Puig de Stubrin), y la decena de

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21 of 76 miembros de su rgano colegiado (designados por el PEN a propuesta de diversos organismos pblicos), para terminar incluyendo en s us filas en el interregno Duhaldista al mismsimo exSecretario de la SECYT Li c. Juan Carlos Del Bello y a Jorge Federico Mikkelsen Loth Aragons, sobrino car nal de Nina Aragons de Jurez, la mujer del exGobernador de Santiago del Estero y actual Gobernadora. Estos funcionarios se habran complicado con la omi sin de la debida divisin de funciones y poderes en los mbitos del sistema de c ontrol simblico y jurdico as como con una tergiversacin de las funciones evalua doras, al no haber intentado combatir la desviacin en que se encuentran nuevas instituciones universitarias, que pueden ser calificadas entre dogmticas y mostrenca s o instituciones-chatarra. (Nota 102) Gran parte de estas nuevas universidades, al i gual que las inauguradas bajo la Revolucin Libertadora, el Onganiato, el Lanussismo (Plan Taquini) y el Isabelismo, as como los nuevos Consejos cientficos provincial es, (Nota 103) seran "chatarra" por exhibir en su oferta docente una correspondenci a directa con las necesidades econmicas del mercado, expresada en una curricula ligada con carreras cortas de supuesta rpida insercin en el mercado ocupacional y en los espacios estatales, tales como hotelera, jardinera, diplomacia, turis mo, yoga, enfermera, periodismo e indumentaria, pero que esconden una tecnologizacin de los oficios o Macdonalizacin de los estudios, fiel reflejo de lo s mecanismos degradadores de la ciencia instalados en nuestras universidades. (Nota 104) Tambin seran "mostrencas" por responder a limitados intereses lo cales o comarcales (regionales, provinciales y municipales), por hacer eje exclusiv o en el aprendizaje y la docencia con total despreocupacin por la investigacin cien tfica, por estar sus planteles docentes viciados con ttulos de nivel terciario, p or carecer de capital cultural y de toda vinculacin raigal con las antiguas instituciones n acionales, y por no ser reconocidos como centros de excelencia y de respeto a la divisi n o particin de funciones y poderes, mltiple razn por la cual sus egresados q uedaran eventualmente enajenados de los mercados de recursos humanos cali ficados, antesala de crisis, tribalizaciones y fragmentaciones intestinas. (Nota 105) Los integrantes de las comisiones asesoras y de los comits de pares de la CONEAU, de acuerdo con las normativas includas en su pgin a web, son designados por su Directorio y son escogidos por especialidad y regi n entre los candidatos de su Banco o Registro de Expertos, confeccionado a partir de c onsultas con universidades, asociaciones cientficas, colegios profesionales y otros organismos tcnicos pertinentes. Sus opiniones y recomendaciones son de bidamente fundamentadas, mediante el apoyo de un equipo permanente y utiliza ndo criterios y procedimientos aprobados por la misma CONEAU, las cuales constituy en la base de sus resoluciones administrativas. Sin embargo, de la lectura de las normativas y procedimientos normativos en vigor, y de su implementacin, queda claro que en esta materia hay "hijos y entenados" o una suerte de discriminacin institucionalizada. Tampoco queda claro como se resuelve la grave tensin entre la ne cesidad de la sociedad de contar con evidencias relevantes y transparentes y la nece sidad de proteger la confidencialidad de la informacin evaluatoria, tal como la que se refiere a la seleccin de las universidades y asociaciones cient ficas y profesionales a las que se consulta para confeccionar el Registro de Expertos, as como cuales son las autoridades que eligen --de entre el men ofrecido por dicho Registro-al experto que habr de efectuar la evaluacin correspondiente a c ada caso en particular. (Nota 106) Es decir, el Directorio de la CONEAU no habra hech o respetar la plataforma central de la Ley 24.521, en lo que hace a las libertades a cadmicas y la igualdad ante la ley, y habra traicionado el verdadero sentir de la desc entralizacin universitaria al no respetar la independencia de sus rganos evaluadore s, la planificacin y puesta en prctica de polticas y estrategias tendientes a tr ansparentar el nivel de los criterios de seleccin de los expertos y pares elegidos para eva luar las instituciones solicitantes, asi como los criterios de evaluacin mediante los c uales se mide y califica las investigaciones, el aprendizaje y la docencia, entr e ellos la transparencia informativa,

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22 of 76 la representatividad poltico-acadmica del alumnad o, la comunicacin electrnica y la calidad intelectual y moral de las normativas y los recursos tcnicos y humanos. Finalmente, cabe preguntarse entonces que garantiz a que los miembros del Directorio de la CONEAU no interfieran en los dict menes de los pares evaluadores de dicho organismo? qu es lo que los diferenciar a polticamente a los expertos y pares evaluadores de la CONEAU con los elegidos por la ANPCYT, el UBACYT, o la Junta de Calificaciones y las Comisiones Asesoras d e Becas e Ingreso a Carrera y las Comisiones Evaluadoras de Unidades Ejecutoras del C ONICET?III a 1. Redes de certificacin de universidades p blicas.En cuanto a la creciente descentralizacin de las f unciones de control simblico (aprendizaje y docencia universitarias), operadas e n ambas presidencias de Menem, gran parte de su expansin se debe atribuir esencia lmente a los intereses locales por tratar de contener el creciente desempleo en las fr anjas juveniles, operando as como una verdadero punto de fuga o vlvula de escape que retarde el ingreso de los mismos al mercado de trabajo, as como tambin a la s mayores ansias de movilidad social de los jvenes del conurbano respecto de los de la Capital. (Nota 107) Tambin se debe atribuir esta expansin al inters corporat ivo y partidario por emular al Shuberofismo, al Delichismo y a los Freddy Boys (po r el exMinistro Federico Storani), quienes por sus redes de clientelismo y reciprocida d prebendarias y la concepcin de coto de caza practicada en diversas universidades p blicas bajo su control (UBA, UNLP, UNC, UNLu y UNMdP), provocaron la consiguient e envidia y admiracin en las conducciones provinciales justicialistas, acostumbr adas a una concepcin de botn de guerra.Ello no quiere decir que en estas nuevas universida des nacionales provincializadas el proceder fuera a ser distinto, sino que vino a ser una reproduccin ampliada de su espejo, donde estas universidades "mostrencas" pasa ron a ser simples rehenes de las burocracias partidarias provinciales. Es precis o advertir que la correlacin que aqu se d de numerosos detentadores de cargos polticos diversos no necesariamente indica la existencia de ilcitos. Los caudillos ter ritoriales del interior argentino fueron en estos tiempos, los Sapag en Neuquen, los Saadi en C atamarca, los Rodrguez Sa en San Luis, los Jurez en Santiago del Estero, los In sfrn en Formosa, y los Menem en La Rioja. Es decir, que sobre los estrechos vnculo s sostenidos entre la Universidad Nacional del Comahue y el Sapagismo, entre la Unive rsidad Nacional de Catamarca (UNCA) y el Saadismo, entre la Universidad Nacional de San Luis (UNSL) y el Adolfismo (Rodrguez Sa), entre la Universidad Nac ional de Santiago del Estero (UNSE) y el Juarizmo, entre la Universidad Nacional de Formosa (UNF) y el Insfranismo, o entre la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR) y el Menemismo, pueden utilizarse argumentos crticos semejantes re specto del Shuberofismo. (Nota 108) Pero esta descentralizacin del control simblico ( aprendizaje y docencia universitarias), ahora facilitada y legitimada por la CONEAU, no hubiera sido posible de no haber existido esos estrechos vnculos arriba mencionados y una red de patronazgo, clientelismo, amiguismo y reciprocidad prebendaria y facciosa que se habra extendido por todo el interior del pas haci endo uso y abuso de su capacidad de pillaje y depredacin. En la UNSL, la Secretara de Extensin Universitaria, que es la que est en contacto con el resto de la provinci a, est dirigida por el Lic. Daniel Alfredo Rodrguez Sa, pariente del exGobernador y exPresidente Adolfo Rodrguez Sa. En la Universidad Nacional del Comahue (UNCo), su actual Rectora Ana Pechn de DAngelo fu patrocinada por el Movimiento Popul ar Neuquino (MPN), del Sapagismo, habiendo sido acusada por el movimiento estudiantil de haber ejercido en 1975 la Secretara Acadmica de la Universidad Naci onal del Sur, durante el represivo rectorado de Remus Tetu. (Nota 109) Recientemente, luego de arduas negociaciones, las autoridades de la Universidad Nacional de La Ri oja (UNLaR) fueron juzgadas y absueltas por la Comisin de Presupuesto del Senado Nacional por el uso y abuso

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23 of 76 que hizo de fondos del CONICET. En la Universidad N acional de Jujuy (UNJu) se di un caso muy parecido, primero con fondos de la UNES CO, por cuanto su Decano de Humanidades, el Lic. Mario Rabey, designado en abri l de 1998, fue depositario de ingentes fondos del proyecto "Quebrada de Humahuaca Patrimonio de la Humanidad", para lo cual se lo design titular de l a Comisin de Gestin Interinstitucional. Rabey habra incurrido en "mal manejo" de los fondos de la UNESCO y de los fondos que tiene la facultad, y con juntamente con el Rector Daniel Gonzlez, de los fondos de la universidad en genera l. (Nota 110) Ms luego, el Consejo Directivo de su Facultad de Humanidades den unci por ante la Sindicatura General de la Nacin (SIGEN) que el Rectorado de la UNJu ha realizado inversiones ilegales de hasta medio milln de dlares en empres as de inversin. (Nota 111) En la Universidad Nacional de Rosario (UNR), el Decano de la Facultad de Ciencias Exactas (1993-1995) Ing. Civ. Rubn Hctor Giustini an, se recicl como Diputado Nacional, en representacin del Socialismo Popular y por consiguiente de la entonces Alianza; y el Decano de Odontologa y luego Rector por casi una dcada (1986-1994) Dr. Juan Carlos Millet se recicl primero como Dipu tado Provincial entre 1995 y 1999, para luego devenir Diputado Nacional por la UCR. En la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), la Secretara de Extensin Univers itaria, con cargo docente pero en funciones no docentes durante casi veinte (20) aos Mara Nilda Soda, se recicl primero como concejal de la ciudad de Posadas, y lu ego como Diputada Nacional por la UCR o Alianza. Y en la Universidad Nacional de S an Juan (UNSJ), su Rector en 1992 Tulio Abel Del Bono devino luego Diputado Prov incial por el Justicialismo. En la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), cuan do el Ing. Ral Pesack lleg como Rector normalizador de dicha institucin, entr e 1984 y 1989, introdujo en los claustros a su clientela comiteril, al extremo de d esignar al frente del Observatorio Astronmico al Sr. Cesar Augusto Mondinalli, quin a duras penas exhiba el ttulo de bachiller y lleg a causar un profundo dao a esta venerable institucin, que fuera otrora dirigida que por Johannes Hartmann (1920-193 4) y visitada en 1925 nada menos que por Albert Einstein. (Nota 112) En la Uni versidad Nacional del Nordeste (UNNE), en la Provincia del Chaco, mientras el Vice decanato y luego la Secretara Acadmica de la Facultad de Ciencias Econmicas son ocupados por la Lic. Susana Paulina Gusinsky de Gelman, su marido Abraham Sergi o Gelman opera desde sus cargos polticos, primero como Ministro de Gobierno luego como Secretario de Desarrollo Social, y finalmente como Diputado Provi ncial por la UCR. En esta ltima universidad, los jvenes dirigentes de Franja Morad a que manejan la poltica partidaria en la universidad, ni bien se reciben so n contratados por el gobierno de la provincia en cargos que duplican las funciones de l os cuadros burocrticos, pero con contratos profesionales.Y en otras muchas universid ades estas polticas patrn-clientelares se practicaron en forma muy dis imulada y soterrada, hacindose extremadamente difcil probar los contubernios, pac tos y nepotismos polticos por falta de transparencia y carencia de informacin.Pero el proceso de descentralizacin del control si mblico (aprendizaje y docencia universitarias) con que se benefici a los conurban os de las grandes megalpolis, golpeadas por la desindustrializacin --generadas p or las polticas neo-liberales y por el impacto globalizador de las nuevas tecnologas-alcanz ribetes propiamente grotescos a partir del Pacto de Olivos (1994) y muc ho antes de que entrara a operar en ellas la CONEAU. (Nota 113) La direccin de las universidades se feudaliz territorialmente en ciertos y determinados cotos de caza y entr a funcionar como un simple botn a repartir, compuesto de "premios cons uelos", para compensar o premiar a los cuadros poltico-partidarios que quedaban rez agados y/o relegados en las internas oficiales. Estas universidades cuentan, al decir de Garca de Fanelli (1997), con una mayor flexibilidad burocrtica por ser ms pequeas y jvenes y estar estructuradas en forma departamental. (Nota 114) El las brindan una oferta educativa diversificada segn reas de conocimiento, y segn la extensin en el tiempo de sus planes y programas de estudios, contando por lo gen eral su cuerpo docente con un plantel compuesto por graduados universitarios, con una dedicacin horaria mayor, y

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24 of 76 sin pago alguno por antiguedad. (Nota 115) En mucho s casos, diversas instituciones universitarias han incurrido en fraudes sistemtico s al superpoblar las ctedras con profesores de nivel terciario pero cuyos ttulos no los habilitan para ocupar ctedras en el sistema universitario pblico. (Nota 116) Si bien todos estos rasgos son una condicin necesaria para promover el desarrollo de investigaciones cientficas, estos no son una condicin suficiente, pues lo que es imp rescindible es el espritu crtico, y la cantidad y calidad de los fondos bibliogrficos de sus respectivas bibliotecas. Como estos fondos son lamentables, la nica forma de sup lirlos y superarlos consiste en generar ciberbibliotecas aprovechando los servicios de los laboratorios informticos, pues con los derechos de acceso a las grandes bases de datos del mundo y con los fondos digitalizados de otras bibliotecas es posibl e ofrecer un menu muy variado de opciones, para su seleccin por la demanda estudian til y docente, para bajarlos de la red y/o para almacenarlos en soporte disco, CD-Rom y DVD. (Nota 117) En estas universidades tampoco habra divisin trip artita de las funciones acadmicas que valgan, y sus conducciones estaran expuestas a los vaivenes polticos de cada comuna. Los caudillos territoriales del Gran Buenos Aires fueron en tiempos de la subasta de universidades, Alberto Pierri en Matanza Eduardo Caamao en Quilmes, Hugo Curto en Tres de Febrero, Manuel Quindimil en Lans, Luis Ortega en General Sarmiento y Antonio Libonati en San Martn. En la U niversidad Nacional de Lomas de Zamora (UNLZ), fundada en 1972 en los antiguos pred ios de la Chacra de Santa Catalina, el control lo ejerce actualmente en forma directa la esposa del actual Presidente, Chiche Duhalde, siendo su Jefe de Gabin ete, Pedro Bautista Toma, hermano del exMinistro, Diputado y Jefe de la SIDE Lic. Miguel ngel Toma. Esta universidad cuenta con mas de treinta mil (30.000) estudiantes y exhibe una moderna infraestructura fsica con una biblioteca de ms de cincuenta mil (50.000) libros y un servicio de Internet al que cada alumno tiene un l mite mximo de acceso gratuito de treinta (30) minutos diarios en las horas pico. En la Universidad Nacional del Centro de la Provincia de Buenos Aires (UNICEN), con sede principal en Tandil, fundada en 1973 con el patrocinio parlamentario del Senador Fe rnando de la Rua, el rectorado estuvo desde un principio en manos del Dr. Juan Car los Pugliese (h), hijo del exPresidente de la Cmara de Diputados durante la P residencia de Alfonsn. Para que este proceso descentralizador operara fue imprescindible implementar estrategias de ingeniera inmobiliaria y jurdica. La ingeniera inmobiliaria fu posible mediante la usurpacin de fbricas y talleres desgu azados, y la ingeniera jurdica necesaria para eludir las leyes, reglamentaciones y circulares fiscales vigentes fue la figura o el eufemismo de la Fundacin, hasta entonc es utilizada solo por las universidades privadas, pero que a partir del 89 se implant en las Universidades Nacionales de la Matanza, San Martn, La Rioja, Com ahue y del Sur. En la Universidad Nacional de la Matanza (UNLM), creada e n 1989, y ubicada en San Justo (localidad del oeste del conurbano, provincia de Bu enos Aires), en las cuarenta (40) hectreas de la antigua fbrica Daimler-Chrysler, e st amparada por la Fundacin Universidad de la Matanza (FUNLM). (Nota 118) Tras el xodo de Daimler-Chrysler de la Argentina, a fines de la dcada del 80, la Volks wagen se hizo cargo de las instalaciones, y luego se asoci a la Ford a travs de la empresa Autolatina. Como la produccin se concentr en la Planta de Pacheco (Pc ia.de Buenos Aires), perteneciente a la firma norteamericana, el predio de San Justo qued abandonado a su suerte, acumulando cuarenta (40) millones de dl ares en deudas impositivas y fiscales. Fue el Presidente de la Cmara de Diputad os, Alberto Pierri, quin en negociaciones incompatibles con la funcin pblica, delitos que actualmente se hallaran prescriptos, logr que mediante la figura de la condonacin impositiva el estado renunciara a los crditos fiscales contra Au tolatina, traspasando su predio de San Justo a una fundacin que el presida denominad a Fundacin Universidad de la Matanza (FULM). De manera tal que Pierri adquiri p ara su Fundacin en cuatro (4) millones de pesos un inmueble que estara valuado e n cuarenta y ocho millones de dlares, es decir lo adquiri al diez (10) por cien to de su valor. Tiempo despus, cedi el inmueble --en prstamo-a la Universidad que l mismo controlaba. (Nota 119)

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25 of 76 En dicha Universidad de la Matanza se reprodujo la poltica Shuberofista en su forma ms grotesca, abrevando sus autoridades la poltica universitaria en los pasillos de la Honorable Cmara de Diputados de la Nacin durante la Presidencia de Alberto Pierri. (Nota 120) Esta Universidad alberga ms de veinte mil (20.000) estudiantes, y cuenta con un parque informtico compuesto por cato rce (14) laboratorios, con un servicio de Internet al que cada alumno tiene un l mite mximo de acceso gratuito en las horas pico de sesenta (60) minutos diarios. La biblioteca funcionaba desde 1994 en un stano reciclado que contaba con bombas extra ctoras, y con catorce mil (14.000) volmenes, treinta (30) suscripciones a re vistas, material multimedia y una intranet que comunicaba la biblioteca con dependenc ias de la universidad, en gran parte financiada con un subsidio del FOMEC del orde n del medio milln de dlares. A fines del 2000, las continuas inundaciones, el desb orde de las cloacas y las napas freticas y el sellado de las bombas extractoras (p ara no pagar un plus que les exiga Aguas Argentinas), inutilizaron la biblioteca --la cual debi trasladarse a una pequea sala-arruinando el 20 % de los libros y causando prdidas por un monto casualmente similar al subsidio que supuestamente se haba obte nido del FOMEC. (Nota 121) Sin embargo, en la actual pgina web de la Universidad, no se relata lo que acabamos de detallar, y a la Biblioteca se la describe tal como haba sido antes del anegamiento. Habiendo pasado ya un par de aos desde el desastre fretico, nada se ha hecho para reconstruir la Biblioteca. (Nota 122)Pero tambin se registraron enjuagues con Fundacion es en otras universidades del conurbano. En la Universidad Nacional de San Martn (UNSAM), con sede en Villa Ballester (al norte del conurbano de Buenos Aires), y ubicada en los antiguos predios del INTI y del Liceo Militar Gral. San Martn, fu fundada a instancias del Diputado Nacional y exIntendente Escribano Antonio Libonati en julio de 1990. (Nota 123) Esta universidad creci bajo el paraguas de la Fundacin Universidad de San Martn (FUNSAM), que tambin fuera fundada por Libonati, y se halla apuntalada por el Senador Luis Barrionuevo, por el exIntendente y exM inistro del Gobernador Duhalde en la Provincia Diputado Carlos Brown, y por la exD iputada y actual Ministra Graciela Caamao de Barrionuevo, siendo su Secretario de Cie ncia y Tcnica en 1994, el fsico Pablo Fontdevila, quin devino luego Diputad o Nacional por el PJ de Tucumn y vocal en su Comisin de Ciencia y Tcnica. (Nota 12 4) Mediante la figura de la condonacin impositiva Barrionuevo y Libonati obtuv ieron para su Fundacin la propiedad de varios inmuebles en San Martn. (Nota 125) En su momento, a mediados de los 90, la UNSAM celebr una alianza co n el CEDES (donde estaba Marcelo Cavarozzi) y la fundida Fundacin Banco Pat ricios (donde se hallaban Jos "Pepe" Nun y Enrique Tandeter), y recepcion los al umnos de la quebrada Universidad Hebrea Argentina BAR ILAN (UHABI), prop iedad de Rubn Beraja y/o de Sergio Spolski. Con posterioridad, desarroll maest ras con doble titulacin con universidades extranjeras, tales como la Georgetown University y la Universidad Autnoma de Madrid; y con el apoyo del Ministro de la Produccin de la Provincia Carlos Brown, formaliz el denominado Polo Tecnolg ico Constituyentes (PTC), consistente en convenios firmados con el INTI, la C NEA y el CITEFA, y con el confesado propsito de emular al Silicon Valley (Ca lifornia). (Nota 126) En la Universidad Nacional de Quilmes (UNQ), ubicad a en Bernal (localidad del sur del conurbano, en la provincia de Buenos Aires), la s estrategias inmobiliarias fueron muy semejantes a los de las Universidades de Matanz a y San Martn, pues fue fundada en 1989, e iniciada por el actual president e de la Cmara de Diputados de la Nacin Eduardo Caamao, entonces Intendente de Quil mes (1988-1991), en las seis (6) manzanas de la fbrica La Papelera Argentina, q ue fuera propiedad de Celulosa Argentina. Por medio de una ley tributaria de durac in efmera que condonaba deudas fiscales, el City Bank --que detentaba las acciones de Celulosa-cedi a la Universidad de Quilmes el predio de Bernal valuado en una cifra sideral. De esa forma venal la Universidad de Quilmes se habra apoderado del inmueble, quedando su gestin en manos del Ing. Julio Manuel Villar, anti guo exiliado en Espaa,

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26 of 76 exfuncionario del CONICET en tiempos del Alfonsinis mo y exmiembro del Directorio del CONICET durante la gestin del Ing. Bertranou, en la segunda Presidencia de Menem. (Nota 127)En la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTR EF), con sedes en Caseros (localidad ubicada en el oeste del conurbano, en la provincia de Buenos Aires), en el predio de la exfbrica francesa de ropa deportiva Elles y en Los Aromos, Palomar, y con un alumnado que ronda los cuatro mil (4000) est udiantes, debe su existencia al cacique local Hugo Curto y ha desarrollado hasta el presente diez (10) carreras de grado, cuatro (4) programas de complemento curricul ar y seis (6) maestras. Su actual Rector Anbal Yazbeck Jozami se haba desempeado, en la primer presidencia de Menem como Interventor de la Junta Nacional de Gran os (liquidador o mas bien desguazador de sus plantas de silos), luego editor de la costossima revista Archivos del Presente (Fundacin Foro del Sur), y en la segu nda presidencia como miembro del Consejo Directivo del FOMEC (1995-97), Director del Banco Ciudad y Secretario de Polticas Universitarias del Ministerio de Educa cin de la Nacin (1999). En el staff de dicha Universidad se destaca el Instituto de Coo peracin para el Desarrollo de la Educacin (ICODE), cuyo actual Director es el Lic. Norberto Fernndez Lamarra. Este Director se haba desempeado en tiempos de Ongana en la Secretara de Educacin de la Provincia de Buenos Aires con Emili o Mignone, y en tiempos de Menem en el Senado Nacional junto al Senador Eduard o Menem (1984 a 1996), y luego en la CONEAU entre 1996 y el 2000, habiendo s ido sumariado conjuntamente con el Lic. Ernesto Villanueva por desempear simul tneamente dos cargos y percibir dos salarios del estado en violacin de los regmen es de incompatibilidades y de retiro voluntario. (Nota 128)En la Universidad Nacional de Lans (UNLa), fundada en 1995, en Valentn Alsina, Partido de Lans, al sur del conurbano, en terrenos de los exTalleres Ferroviarios de Remedios de Escalada (antigua Quinta de Zavaleta), el alumnado ronda los quince mil (15.000) estudiantes, la biblioteca posee slo seis mil (6000) volumenes, y el servicio de Internet tiene en las horas pico un acc eso gratuito de slo treinta (30) minutos diarios. Su existencia se debe en gran part e a su cacique local Manuel Quindimil, y su Rectora la Lic. Ana Mara Jaramillo slo puede exhibir en su curriculum haber sido mujer del finado Senador Naci onal Eduardo Vaca (PJ). (Nota 129) La Universidad Nacional de General Sarmiento ( UNGS), fundada en 1993, por Pedro Domecq, exRector del Comahue (1973-74), tiene un alumnado que ronda los diez mil (10.000) estudiantes, y una biblioteca de apenas dos mil (2000) volmenes. Fue creada a instancias del finado Intendente de Gr al. Sarmiento Luis Ortega, y su Secretario de Gobierno Jos de Luca, posteriormente procesado y condenado. Su entonces Rector Jos Luis Coraggio, ex Director del CEUR y exilado sucesivamente en Mxico, Nicaragua y Ecuador, se hallaba estrecha mente ligado con la Secretara de Accin Social de la Provincia de Buenos Aires, e n tiempos de los gobernadores Duhalde y Ruckauf. En el presente, las relaciones c on el actual Intendente Coronel Aldo Rico seran de una mutua indiferencia. Debe de stacarse que en contraste con otras universidades del conurbano, y a pesar de la pobreza de su Biblioteca, la UNGS viene dando un fuerte nfasis a la investigacin, p ues su estructura se apoya en Institutos de Investigacin, y el ingreso a la doce ncia es concursado con requisitos de proyectos de investigacin. (Nota 130) Finalmente, la particularidad de algunas Universidades Nacionales son sus muy aceitadas rela ciones pblicas, pues han sabido instalar, en pleno microcentro de Buenos Air es, sedes anexas o representaciones desde donde sobre-exhiben multimed iticamente sus respectivas gestiones acadmicas. (Nota 131)La pregunta de rigor sera entnces, cuntos ejemp los mas de estos vnculos y deficits se podrn detectar si se pudiera extender una investigacin semejante a todo el pas? Digo si se pudiera, porque la informacin que brindan las pginas web del congreso nacional, de las legislaturas provinciales y de muchas universidades nacionales es francamente desalentadora. Ellas ocul tan, salvo extraas excepciones,

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27 of 76 los curriculum vitae de nuestros legisladores, prof esores y autoridades universitarias, y los mecanismos de concurso y jurados con que se r eparten las ctedras. No obstante estos deficits, los mismos proveen profusa s imgenes fotogrficas, cual si este narcisismo grfico pudiera sustituir la inform acin biogrfica profesional. Podemos concluir que el sistema de descentralizaci n de la docencia universitaria iniciado con la Revolucin Libertadora, en 1955, y continuado por el Lanussismo (1971-73) y el Menemismo (1989-1996) se fue degrada ndo y descapitalizando progresivamente al fomentar los intereses y sentimi entos particularistas, heridos con la desindustrializacin y la globalizacin, y al ge nerar crecientes niveles de incomunicacin y desigualdad entre los mismos docen tes, entre las propias jurisdicciones provinciales, y hasta entre las mism as jurisdicciones comunales. Excepcin a esta degradacin e incomunicacin sera n slo aquellos centros universitarios que le otorgaron primaca a la inves tigacin cientfica por sobre la mera docencia. Finalmente, el deficit ms notorio de la CONEAU es la carencia de un rgano calificador que peridicamente ranque las c arreras, programas, doctorados, maestras y pginas web que se imparten y difunden en el pas, a la usanza de lo practicado en USA.III a 2. Redes de certificacin de universidades pr ivadas.En cuanto al creciente proceso de descentralizacin del control simblico (universidades) operado mediante certificacin de i nstituciones privadas, gran parte del mrito de su expansin se debe atribuir a la co rrupcin, discriminacin, incomunicacin, clientelismo y otras prcticas de r eciprocidad facciosa instaladas en las universidades nacionales. Ello tampoco quiere d ecir que en las universidades privadas las polticas sean distintas, o que de ell as pueda resultar alguna mejora, pues compiten en el mercado educativo por la oferta y demanda de servicios educativos, y de esa manera generan nuevas y ms pe ligrosas divisiones entre el alumnado fundadas solo en fronteras socio-econmica s. (Nota 132) La epidemia privatizadora y endeudadora vino a alte rar las estructuras institucionalizadas, alentando reterritorializacion es tales como la metamorfosis de organismos de ciencia en institutos educativos. Est a metamorfosis tuvo lugar en medio de un mercado educativo pletrico de patentes de corso, suplantaciones docentes fraudulentas, superposiciones de todo tipo y desproporcionado hincapi en infraestructuras "duras". (Nota 133) Esta ltimo hi ncapi, en desmedro de las infraestructuras "blandas", habran llevado a estas instituciones a un grado de inmovilismo casi-terminal. La Compaa de Jess, qu e administraba la Universidad del Salvador (USAL), otorg en 1975 a un conjunto d e laicos una suerte de franquicia, dejando librada la Universidad a la suerte de un vo raz mercado educativo. Frente a su creciente endeudamiento con el Banco Mundial, a tra vs de la International Finance Corporation (IFC), que alcanza al orden de los vein te (20) millones de dlares, invertido exclusivamente en lo que se denomina infr aestructuras "duras", se ensay cobrar a sus estudiantes en el 2001 una cuota extra ordinaria. Si no fuera por la activa resistencia de su alumnado --que se opuso a dicho c obro en vsperas de los exmenes de fin de ao (2001)-y las denuncias ant e la Direccin de Defensa del Consumidor, la USAL habra logrado su propsito. (N ota 134) El afamado Instituto Torcuato Di Tella engendr en 1991 la Universidad q ue lleva el mismo nombre que el Instituto, y se lanz a la captura de una relevante porcin de dicho mercado. (Nota 135) En pocos aos esta Universidad desarroll seis (6) carreras de grado y trece (13) programas de postgrado, emplea medio centenar de pr ofesores de tiempo completo. (Nota 136) Finalmente, esta epidemia privatizadora alcanz a las mismas instituciones de las confesiones religiosas no cristianas (Univer sidad Maimnides-UM) y a las cristianas no catlicas (Universidad Adventista del Plata-UAP). El propio Instituto Superior Evanglico de Estudios Teolgicos, conocid o bajo las siglas ISEDET, ubicado en el barrio capitalino de Flores, se despr endi de parte de su tradicional inmueble, dando lugar a la denominada Universidad d e Flores (UF), surgida del

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28 of 76 Instituto Privado de Psicologa Mdica (IPPEM), con una subsede en Cipolletti (Ro Negro), y en manos de un mdico psiquiatra de nombr e Roberto Kertesz. Las estrategias de subsistencia meramente poltica tambin pertenece al patrimonio de las instituciones educativas cuando sus autorida des son funcionarios polticos o son ntimamente afines a funcionarios pblicos. (No ta 137) Tambin lo son cuando las nuevas instituciones nacen como filiales de antigua s instituciones anteriormente acreditadas. (Nota 138) Lamentablemente, en las Res oluciones de acreditacin de la CONEAU, publicadas en su pgina web, no consta la i dentidad del experto que particip en la evaluacin respectiva. Si el motivo de esta ausencia son los requisitos de confidencialidad no se entiende entonces porqu no lo fue as en el caso de la Universidad de Mendoza (U.M.), donde s aparece la identidad de los evaluadores. (Nota 139) Asimismo, en el caso particular de la Universidad F ASTA, fundada por el Fraile Anbal Fosbery OP, en 1962, su autorizacin provisoria Min isterial se obtuvo durante la primer presidencia de Menem, en 1991, tiempos en lo s cuales el Dr. Ral Matera rega la SECYT y Bernab Quartino el CONICET. (Nota 140) Esta institucin, ubicada en Mar del Plata, inicialmente denominada Universid ad de la Ciudad, con una subsede en Bariloche, fue promovida por la Asociaci n Civil FASTA o "Fraternidad de Agrupaciones Santo Toms de Aquino", institucin la ical perteneciente a la Orden Dominica argentina. La Universidad FASTA habra con tado con el privilegio extralegal de haberle sido aprobados en 1991 los planes de est udio, sin ser examinados por el Ministerio, con el argumento de haber sido el fruto de un convenio previo firmado con la Universidad del Norte Santo Toms de Aquino (UNS TA), lo cual le sirvi nueve aos ms tarde para que la CONEAU le aprobara los I nformes de Evaluacin, pese a los notorios contenidos cerrilmente sectarios y dog mticos impartidos en dicha Universidad, que violan abiertamente el art.33 de l a Ley 24.521, consagrados a defender "...las libertades acadmicas y la convive ncia pluralista de corrientes, teoras y lneas de investigacin". A su vez, a la subsede de Bariloche le fueron tambien convalidados los planes de estudio por ser el fruto de un convenio firmado con la Asociacin Cultural Germano Argentina (ACGA), la cu al era propietaria del Instituto Primo Capraro, escuela alemana existente en Bariloc he desde 1907. Tambin se dio una fuerte complicidad de ciertas universidades pri vadas con regmenes polticos no dictatoriales, tales como el de la Universidad de S an Andrs (UdeSA) con la gestin del Ministro de Economa Domingo Cavallo. (Nota 141 ) Existen tambin instituciones universitarias privad as cuyos vnculos estratgicos con el mundo de las finanzas son extremadamente estrech os. En Buenos Aires, la Universidad de San Andrs (UdeSA), fundada en 1988, debe su ms reciente expansin al mecenazgo de Francisco de Narvez e hi jos, expropietario de Casa Ta (vendida al Grupo Exxel) y conspcuo Menemista. El caso de la Universidad del Centro Macroeconmico Argentino (CEMA), fu el frut o conjunto del exPresidente del Banco Central Pedro Pou, el exSubsecretario de Econ oma Carlos A. Rodrguez, y el exJefe del Servicio de Informaciones del Estado (SI DE) Fernando de Santibez. La banca y las finanzas fundaron tambin la Escuela Su perior de Economa y Administracin de Empresas (ESEADE), la Universidad de Ciencias Empresariales (UCES) y la Universidad Austral. (Nota 142) Y en Me ndoza, la Universidad de Congreso (UC), que cuenta con dos mil (2000) alumno s y que factura en el orden de los tres (3) millones de pesos anuales, termin sie ndo "salvada" de una inminente quiebra a fines de 1998 mediante una maniobra orque stada por un pool de industriales integrado por miembros del Consejo Emp resario Mendocino (CEM). (Nota 143) Para esa maniobra integraron en la negociacin a Jos Blas Made, un ex funcionario del Gobernador Arturo Lafalla, titular de la Fundacin Universidad de Congreso (entidad que administra los recursos de la UC), pero no de la Fundacin Postgrado de Congreso, presidida por Oscar Klier, q ue era la verdadera detentadora de la titularidad de la UC. (Nota 144) La “nueva” U C fue presentada ante la opinin pblica mendocina el 22 de febrero del ‘99 en un ac to al cual se prestaron la Ministro

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29 of 76 Susana Decibe, los gobernadores Arturo Lafalla y Ad olfo Rodrguez Sa, y multitud de legisladores oficialistas. (Nota 145)Por otro lado, existen universidades privadas que p retenden sustituir, como en las iglesias evanglicas, la debida excelencia de sus p lantas docentes con la adquisicin de ondas de radio y televisin de cable, que si bie n exhiben un encomiable afn electrnico que podra ser afn con una eventual pl anificacin de la educacin online y de una nueva forma hipertextual de lectura, carec en por el contrario del ms mnimo inters humanstico, pues sus bibliotecas dan profu nda pena. Estos casos pareceran ser los de la Universidad de la Cuenca del Plata (U CP), sita en la provincia de Corrientes; y la Universidad Catlica de Salta (UCS ), ambas con sus radios FM; y la Universidad de Belgrano (UB), sita en Buenos Aires, con su televisin de cable y su flamante negocio inmobiliario y de autoadjudicacin de obras y servicios, cuyo Rector y propietario Avelino Porto, alcanz a desempearse como Ministro de Accin Social de la primera Presidencia de Menem. (Nota 146) Exis ten tambin universidades privadas que para eludir las leyes y reglamentacion es vigentes acuden no solo a las Fundaciones sino a estrategias de intercambio priva dos, suerte de joint ventures (empresas solidarias). (Nota 147)Asimismo, existen universidades que se aproximan ma s a la estrategia de la empresa familiar, cuyo ejemplo paradigmtico es el caso de la UAI. Esta aparenta estar controlada por un solo y numeroso grupo familiar, c onstitudo por el Rector Dr. Edgardo De Vincenzi, y sus hijos el Vice-Rector de Gestin Dr. Marcelo De Vincenzi, el Gerente General Lic. Rodolfo De Vincenzi, la Dir ectora del Campus Centro Lic. Ana De Vincenzi, y la Secretaria Pedaggica del Rectora do Lic. Hebe Mara Zemborain de De Vincenzi. Como prueba de la irresponsabilidad co n que esta universidad ha venido asumiendo sus funciones se revel que --pese al sob erbio despliegue ciberntico y debido a las prcticas delictivas de un subordinado infiel-la Subsede Rosario de la UAI careca de la documentacin acadmica ms eleme ntal necesaria para respaldar los datos del sistema informtico (legajos de alumn os, libros de actas de exmenes finales, actas volantes de exmenes, etc.). (Nota 1 48) Tambin en Mendoza, existe el caso de la Universidad de Mendoza (U.M.), propiedad de la familia Puliafito, entre cuyos miembros se alcanzan a contar cerca de media docena, casi todos ambientalistas, meteorlogos, y expertos en contami nacin y medicina climtica, y tambin una profesora de ciencias jurdicas. Parece que su padre, Salvador Puliafito fu el alma mater y su Rector, quien la fundara en 1959 y que falleciera en un accidente en 1994. Y quien lo reemplaza desde enton ces, el Dr. Juan Carlos Menghini, profesor de Derecho Romano, exhibe en su extrao curriculum con el encabezamiento de "trabajos de investigacin realiz ados" siete (7) artculos o ensayos con sus respectivos ttulos, de los que no consta d onde fueron publicados ni su extensin y paginado. Ultimamente, el Vice-Rector d e Gestin Dr. Marcelo De Vincenzi ha sido designado Evaluador externo en la propia CONEAU. (Nota 149) Por otro lado, ciertas universidades se originaron como empresas educativas comenzando en el ciclo secundario, es decir persigu iendo una estrategia de integracin vertical. La UAI se inici en 1995 a im gen y semejanza de la Universidad Kennedy (UK), desde el ciclo secundario, contando p ara ello con numerosas filiales y veinte mil (20.000) alumnos en diversas sedes y col egios desplegados en tres distritos del pas. La UAI, tal como las universidades pblic as del conurbano, es de las universidades que creen que los laboratorios de inf ormtica sustituyen a las bibliotecas, pues apenas si compran libros, exponi ndose a caer en la gestacin de una generacin de graduados intelectualmente depend ientes del hipertexto. Los laboratorios de informtica habran servido holgada mente para producir las bibliotecas librescas que no poseen mediante el uso inteligente y masivo de su equipo de impresoras. Sin embargo nada han hecho al respecto. Si bien la UAI est equipada con ms de treinta (30) laboratorios de Informtica multimedia, est lamentablemente desprovista del software correspondiente a revistas electrnicas aranceladas. Tambin la educacin a distancia, o universidad vir tual, se ha convertido en el non

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30 of 76 plus ultra del negocio universitario, practicado tanto por un iversidades privadas como pblicas. En el caso de la Universidad Nacional de Quilmes, su Universidad virtual dice poseer veinte mil (20.000) alumnos puramente v irtuales, inscriptos y conectados a Internet desde todos los rincones de Argentina, p ero segn otras versiones todo esto sera el producto de una simulacin a los efec tos de reclutar incautos. (Nota 150) En cuanto a la investigacin cientfica en universi dades privadas, Barsky (2001) ha tratado el tema holgadamente. (Nota 151)Finalmente, existen tambin universidades privadas que persiguen una estrategia de integracin horizontal, pues su desideratum consist e en extenderse territorialmente, contando algunas de ellas con una vital sede en la capital del pas. Esta superposicin de la oferta acadmica, sin que se garantice la cal idad necesaria y la concertacin regional, motiv que la misma CONEAU en una declara cin fechada en Buenos Aires, el 2 de junio de 1998, sobre la "Creacin de subsed es Universitarias", expresara su preocupacin por "...la creacin por parte de unive rsidades, tanto estatales como privadas, de subsedes o carreras --denominadas a ve ces "extensiones ulicas"-en lugares alejados de su zona natural de actividad". Un primer relevamiento, sin duda incompleto, permiti a la CONEAU advertir "...no me nos de veinte casos de este tipo, todos ellos de carcter presencial y consistentes e n la mayora de los casos en carreras de derecho, medicina y economa. Resulta i gualmente llamativo que varias de dichas subsedes se encuentren prximas a institu ciones nacionales o privadas consolidadas, con cuya anuencia no cuentan. Tampoco consta que se haya obtenido la conformidad de los distintos organismos nacional es o regionales que agrupan a las instituciones universitarias. Ello est dando lugar a un panorama anrquico que debilita la calidad del sistema de educacin superi or por la insuficiencia en dichas subsedes del plantel acadmico, de la infraestructu ra fsica y bibliogrfica y de otros servicios esenciales para el aprendizaje. Esas exte nsiones ulicas conspiran tambin con frecuencia contra los objetivos fundacionales y la necesaria unidad de gestin y formacin de las instituciones universitarias." La seleccin de una sede capitalina tambin obedecera a los solos efectos mediticos, pues de esa forma pueden sobre-representar exitosamente sus actividades. (No ta 152) Esta estrategia horizontal tambin se extiende a es cala global, por cuanto varias universidades han privilegiado sus contactos extraterritoriales. En pocos aos la Universidad Torcuato Di Tella lleva firmados medio centenar de convenios de intercambio con cuarenta y tres (43) universidades de una veintena de pases. (Nota 153) En la misma estrategia se encuentra embarcada la Universidad de San Andrs. Y tambin multitud de departamentos y ctedras de u niversidades nacionales, cuyos profesores alientan --no sin razn-a sus graduado s ms prometedores y bilinges a que coronen sus carreras acadmicas con doctorados en el extranjero. Pero esta estrategia de promocin educativa segregada tambin se expresa en forma inversa, por ejemplo en las representaciones locales de gran des universidades de los pases centrales, tales como los casos de las Universidade s de Bolonia y Nueva York, recientemente radicadas en Buenos Aires. Para la fu ndacin de estas filiales no habra cortapisa ni planificacin o control interna cional alguno, y eventualmente mediante diversos mecanismos como el franchising po dran producir un dumping de ttulos y credenciales acadmicas en menoscabo de l as instituciones locales o nacionales. (Nota 154)En estos casos de las universidades privadas, la pr egunta de rigor sera hasta cundo van a ser exceptuadas del cumplimiento del a rt.33 de la Ley 24.521 que ampara "...las libertades acadmicas, la igualdad d e oportunidades y la convivencia pluralista de corrientes, teoras y lneas de inves tigacin"? hasta cundo habr que esperar para que se prescriba la obligatoriedad de publicitar las vacantes docentes y respetar la independencia de los rganos evaluatori os? Finalmente, podemos concluir que el sistema de descentralizacin universitaria p rivada y promocin educativa segregada reiniciado con el art.28, dictado por el Ministro Atilio DellOro Maini en 1956, y la Ley de Enseanza Privada, promulgada por Frondizi en 1959, se fu

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31 of 76 tambin progresivamente degradando al generar creci entes niveles de desigualdad entre el alumnado, de superposicin entre las insti tuciones educativas, y de falta de transparencia en la conformacin de los claustros d ocentes. Ms an, una triple horca caudina se cernira tanto sobre las universidades p blicas como sobre las privadas, pues sus programas de maestra y doctorado estaran bajo la evaluacin peridica de la CONEAU, sus subsidiados proyectos de investigaci n bajo la evaluacin de la ANPCYT, y sus institutos de investigacin que estuv ieren bajo convenios con el CONICET estaran supeditados a la evaluacin perid ica de las Comisiones Asesoras de Unidades Ejecutoras del CONICET.III b. Redes evaluadoras de subsidios, contratos y convenios de transferencia.El otorgamiento de subsidios y contratos de asesor a son funciones de control simblico de naturaleza eminentemente evaluadora.Es tas funciones de autorizacin de contratos de asesora y consultora quedaron en manos del Directorio del CONICET, rgano responsable de sus autorizaciones, ad-referendum de los dictmenes de una denominada y cuasi-fantasmal Comi sin Interdisciplinaria. Y las funciones que corresponden a las transferencias tec nolgicas, que originariamente fueron patrimonio del Directorio del CONICET, son f unciones eminentemente tercerizadoras y fueron acaparadas por la ANPCYT. E ntre las Comisiones Evaluadoras se destacan tambin el Consejo Consulti vo del GACTEC (12 cientficos y 12 empresarios innovadores), el Consejo Consultivo para la Promocin y Fomento de la Innovacin, la Comisin de Gestin Interinstituc ional, y las Comisiones Evaluadoras del Programa de Consejeras Tecnolgicas y el Progr ama de Crdito Fiscal del FONTAR, del Premio "Nuevas Ingenieras", y de las U nidades de Vinculacin Tecnolgica (UVT), de Certificacin de Calificacion es, y de Subsidios para Reuniones Cientficas. Los Jurados en ellas designados muchas veces se enciman al extremo de constituir un entramado muy difcil de desarmar. (N ota 155)III b.1. Redes calificadoras de subsidios de invest igacin (ANPCYT).Especficamente, las evaluaciones de becas y subsid ios en el CONICET estuvieron siempre estatutariamente libradas a los dictmenes fundados de sus Comisiones Asesoras y a las resoluciones de su Junta de Califi caciones, las cuales eran casi siempre hechas suyas por el Directorio de este orga nismo. Para el exPresidente Stefani, segn nos recuerda en las consideraciones de su renuncia, el CONICET es una institucin de control simblico de naturaleza dual, con simultneas funciones ejecutivas y evaluadoras, que deben ser diferenciad as y respetadas en su individualidad, independencia y confidencialidad, p ues el Directorio del CONICET, por ser segn l un rgano puramente ejecutivo o admini strativo, no poda ni deba interferir en decisiones netamente evaluadoras y po r consiguiente confidenciales como las de la Junta de Calificaciones. (Nota 156) Sin embargo, tal como lo enunci al comienzo de este escrito, estimo que en realidad estas instituciones como el CONICET, son instituciones de naturaleza tridica, donde en efecto la Junta y las Comisiones cumplen un rol evaluador o calificador, mientras que el Directorio debera cumplir esencialmente una funcin exclusivamente no rmativa, y la Presidencia del CONICET as como los Directores de Institutos una l abor eminentemente ejecutiva. Como consecuencia directa de estas discusiones entr e la Presidencia de Stefani y el Directorio de entonces, as como de los planes fila ntrpicos del Banco Mundial, desde la Secretara de Polticas Universitarias se entr a cavilar la separacin de las tareas evaluadoras o promotoras de las actividades meramen te ejecutivas o administrativas, funcin para lo cual el PEN asign a la persona del Lic. Juan Carlos del Bello. Desde esta Secretara se bosquej primero, a fines de 199 3, un Plan de Incentivos para los docentes universitarios, mediante el Decreto 2427/9 3, que dio lugar a la figura del docente-investigador (supuestamente para borrar la divisin engendrada por Houssay

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32 of 76 al fundar el CONICET); luego un Programa de Reforma de la Educacin Superior (PRES); y finalmente la denominada Agencia Nacional de Promocin Cientfica y Tecnolgica (ANPCYT), todas ellas acordadas con las autoridades del Banco Mundial. (Nota 157)El acuerdo con dicho Banco --cuyos mentores intelec tuales habran sido Donald R. Winkler y Guillermo Perry-consisti en pretender elevar la excelencia de las instituciones universitarias, creando un organismo denominado Fondo de Mejoramiento de la Calidad de la Educacin Superior (FOMEC), que intentaba fomentar y capitalizar culturalmente las unidades a cadmicas (universidades, facultades, departamentos), los planes de estudios, programas de investigacin, evaluaciones y aprovisionamientos de bibliotecas y subscripciones de revistas y la construccin de infraestructuras fsicas. (Nota 158 ) Aunque Del Bello se apresur a negarlo, en la prctica este organismo --que contab a con un Consejo Directivo y con Coordinadores de reas que cumplan funciones evalu adoras-vena a superponer y duplicar tareas y a competir ventajosa y deslealmen te con las funciones promotoras y calificadoras de las Comisiones Asesoras y Evaluado ras del CONICET. (Nota 159) A juzgar por un documento hecho pblico en la Lista d e Discusin electrnica Pol-cien por el bilogo Luis A. Quesada-Alle los fondos del FOMEC "...no representaban un aporte genuino que crece con el tiempo, si no un pr stamo que incrementaba la deuda externa del pas. Los fondos eran asignados p or instancias ajenas a las Universidades, con criterios que omitan la discusi n acadmica abierta e ignoraban los reales intereses de las universidades. El progr ama FOMEC, como los denominados "incentivos-docentes", que haban inaug urado la figura del docente-investigador, avasallaban la autonoma Univ ersitaria, torciendo las voluntades y los proyectos de las diferentes unidades acadmic as. El FOMEC vulner as el principio de igualdad ante la ley al avalar e imple mentar diferencias de criterios entre disciplinas, entre universidades e incluso intra-un iversitariamente". Y el FOMEC vulneraba tambin la soberana o territorialidad ju rdica nacional ya que la Direccin de Polticas Universitarias acept, para dirimir lo s eventuales conflictos, la jurisdiccin de tribunales extranjeros. (Nota 160)Como desde el Ministerio de Economa el Dr. Domingo Cavallo haba prohibido en 1993 los aumentos salariales salvo que lo fueran po r productividad, Del Bello entr a financiar a cuenta de los fondos del Banco Mundial el sistema de "incentivos docentes", destinado primero a seducir a una amplia franja del espectro universitario que no practicaba investigacin alguna, engendrando la figura del docente-investigador, y por el contrario perjudicar a los verdaderos investigadores que pertenecan tanto al CONICET como a la Universidad, y ms luego a segregarla, es decir a generar mecanismos discriminatorios que ter minaron por concentrar el beneficio en muy pocas manos. (Nota 161) Para su im plantacin se argument que dicho sistema vena a paliar el deterioro salarial mediante sobresueldos discriminatoriamente escalonados y sin cubrir la an tigedad y los servicios sociales, pero en realidad destinado a corromper una elite po ltico-universitaria, a la cual no lograba conquistar por otros medios. En su primer a o de implementacin (1995), este sistema requiri que los beneficiados se autocatego rizaran, incluidos los ayudantes y auxiliares as como los ad-honorem, luego al segund o ao se excluyeron a los auxiliares docentes, y al tercer ao (1997) mediant e un reglamento interno se limit el beneficio slo a los profesores titulares concursad os, es decir a los denominados profesores regulares. Algo muy semejante a lo que h aba ocurrido en la UBA con la distribucin de subsidios y premios por parte de UB ACYT. Un ao ms tarde, en 1996, el Lic. Juan Carlos del Bello desplaz de la SECYT al Dr. Domingo Liotta y del CONICET al Dr. Florencio Aceo laza. Una vez que estuvo a cargo de la Secretara qued ligado estrechamente a la Secretara General de la Presidencia (Alberto Kohan) y a la Jefatura de Gabi nete, de la cual dependa, design al frente del CONICET al Dr. Enrico Stefani y conce rt en 1996 con gran disgusto de este ltimo la creacin de la denominada Agencia Na cional de Promocin Cientfica y

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33 of 76 Tecnolgica (ANPCYT). (Nota 162) La ANPCYT --que a diferencia del Directorio del CONICET, parte de cuyos miembros son elegidos por l os Investigadores-careca de control democrtico alguno y sus autoridades eran e l fruto de las decisiones polticas de la SECYT. (Nota 163) Sin embargo, y pese a su or gen puramente poltico, esta ANPCYT vena a cumplir un rol evaluador o promotor --semejante al rol practicado en las Comisiones Asesoras del CONICET, de UBACYT y de l FOMEC-distribuyendo los subsidios para Proyectos de Investigacin y Desarro llo (PID), dirigidos a promover la interaccin entre instituciones de investigacin y sectores productivos, y los Proyectos de Investigacin Cientfica y Tecnolgica (PICT), n o sujetos a condiciones de confidencialidad comercial, ambos correspondientes al Fondo Tecnolgico Argentino (FONTAR) y al Fondo para la Investigacin Cientfic o y Tecnolgica (FONCYT). Para criterio de Stefani, esta ANPCYT vena --al igual q ue el FOMEC-a superponerse o duplicarse con las funciones evaluadoras de las Com isiones Asesoras del CONICET. (Nota 164)Inmediatamente de asumir la Secretara de la SECYT, Del Bello design como Director del FONTAR a su propia esposa, la Ing. Qu mica Marta Edith Borda de Del Bello --quien se hallaba en dicho organismo concurs ada por el Sistema Nacional de la Profesin Administrativa (SINAPA) desde 1995-y lu ego la design representante del CONICET ante el BID. Stefani ejemplifica en su renu ncia al CONICET las injerencias del titular de la SECYT: En una oportunidad, confie sa Stefani "...me llega la invitacion a una reunion del BID pero despus me entero que, e n representacin del CONICET, ya se habia designado a Marta Borda, directora del FONTAR. Del Bello sabia que no me convencan los proyectos con el BID as que desi gnaron quien representara al CONICET y yo fui el ultimo en enterarme". (Nota 165 ) Al igual que en la CONEAU, en UBACYT y en el CONICET (Junta de Calificaciones y C omisiones Asesoras de Becas e Ingreso a Carrera y Comisiones Evaluadoras de Uni dades Ejecutoras), en el ANPCYT se tram la formacin de un Banco o Registro de Expertos. Pero en este particular caso, Del Bello se habra visto forzado a concertar, como consecuencia del descrdito cosechado por los reveladores trminos d e la renuncia de Stefani, una alianza con los desafectos del Shuberofismo en la U BA, integrado por las huestes del Caputismo, nucleadas en el rea de las ciencias soc iales, recompensndolos con cargos en el Comit de Pares del FOMEC y en dicho B anco de Expertos. De este Banco de Datos se entresacaba o desinsaculaba al ev aluador de cada proyecto, siendo aparentemente imposible conocer la identidad del experto que efectuaba la evaluacin correspondiente a cada proyecto presenta do debido a la denominada "confidencialidad". Sin embargo, si tal como lo rev el Stefani, el Secretario del Bello interfera en las decisiones de las Comisiones Ases oras y la Junta de Calificaciones, que poda hacer pensar que Del Bello no intervendr a en las decisiones de los Comits de Pares de la ANPCYT? Asimismo, si tal co mo tambin revel Stefani, los Directores de las Unidades Ejecutoras del CONICET p resionaban --quebrando la confidencialidad-a las Comisiones Asesoras, a la Junta de Calificaciones y al Directorio del mismo, para lograr promover a sus su balternos, que poda hacer pensar que estos mismos mecanismos extorsivos no seran ad optados por esos mismos integrantes para lograr de la ANPCYT la concesin d e subsidios de investigacin? (Nota 166) Por ello, se debe presumir que desde sus inicios la ANPCYT habra estado implicada en las mismas actividades ilegtimas atri budas a la CONEAU y al UBACYT, includas la desinformacin y el favoritismo, como lo atestiga la restrictiva y discriminatoria distribucin de subsidios (PID y PI CT) procedentes de los fondos arriba mencionados, as como a las actividades ileg ales ocurridas en el CONICET denunciadas por el Dr. Stefani. (Nota 167) Finalmen te, cabra tambin preguntarse, al igual que me preguntaba cuando me refera a la CONE AU qu es lo que diferenciara polticamente a los expertos y pares evaluadores de la SECYT y la ANPCYT, con los elegidos por la CONEAU, el UBACYT y el CONICET? Por otro lado, la SECYT estara actualmente desinfo rmando a sus integrantes y a la opinin pblica, pues habra eliminado de sus pgin as web multitud de archivos con informacin legislativa, regulatoria y financiera, con los listados de los subsidiados, y

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34 of 76 con las Resoluciones administrativas anteriores a 1 998, que eventualmente comprometeran a sus respectivas autoridades y bene ficiarios. (Nota 168) Otra forma de conocer el Mandarinato o "Nomenklatura" es consu ltar la lista de premiados con "Subsidios de emergencia para grupos consolidados d e investigacin en ciencias y humanidades" de la Fundacin Antorchas, y "cruzarla con las listas de agraciados con subsidios de la ANPCYT, del FOMEC, y de "contra tos" autorizados por el Conicet 1998-1999. (Nota 169) Y otra manera mas, es ver la lista de "pares" evaluadores de la Agencia, y "cruzar" esa lista con los agraciados co n U$S 50.000 por parte de la misma Agencia, en los aos 1999-2000.Como prueba de los desaguisados orquestados por est e organismo, basta con mencionar al Centro de Investigaciones Cientficas y Transferencia de Tecnologas de la Produccin (CICYTTP), sito en Diamante (Entre R os), as como al Centro Regional de Investigaciones Cientficas y Transferencia Tecn olgica de Anillaco, La Rioja (CRILAR), inaugurado en marzo de 1998, el cual prov oc un escndalo con motivo de: a) los concursos cerrados celebrados para cubri r sus vacantes; b) los ingentes gastos incurridos para su construccin (U$S 52 mill ones de dlares); y c) los mecanismos poltico-partidarios implementados para su inauguracin. (Nota 170) Las desavenencias entre la direccin del CONICET y el g obierno menemista al momento de la inauguracin del CRILAR culminaron con la ren uncia del titular del organismo, el investigador Enrico Stefani. En efecto, a escasos d as de la inauguracin del Centro Tecnolgico de Anillaco, el entonces presidente del CONICET, Dr. Stefani, renunci denunciando haber recibido "presiones polticas" po r parte del Gobierno, dejando su lugar al Ing. Armando Bertranou. (Nota 171) Stefani tambin habra salido al cruce de supuestas presiones por parte de Juan Carlos Del Be llo. Segn Stefani, en conversaciones directas o en el Directorio, le "rec omendaron" que al Centro Riojano ingresaran ciertos profesionales (Pablo Aceolaza) que no estaban en condiciones de hacerlo, por tener categoras inferiores a las requ eridas por la Junta de Calificaciones. (Nota 172)Pero pese a todos estos flujos negativos el CONICET guard siempre el monopolio de aquellas funciones de control simblico de naturale za evaluativa, correspondiente a la Carrera de Investigadores, tales como el otorgamien to de becas de iniciacin y de perfeccionamiento, tanto internas como externas. Si hemos de creer al Investigador Rolando Quirs, las Comisiones Asesoras del CONICET que tambin despachan Informes y resuelven pedidos de ascenso, ingreso y promocin --que elevan para su aprobacin o rechazo a la Junta de Calificaciones-estn constitudas por un remedo de integrantes designados tanto durante el Proceso, como durante el Alfonsinismo y el Menemismo. Estas Comisiones Asesoras, segn lo deta ll Quirs en diversos mails de Pol-Cien, mediante "...un simple clculo tal com o: cinco (5) Comisiones = diez (10) miembros por Comisin = cincuenta (50) miembros de comisiones; cinco (5) subcomisiones por comisin = 5 x 10 x 5 = 250 miemb ros de subcomisiones nos da la suma de trescientos (300) miembros (aproximadamente ) de comisiones y subcomisiones. Suponiendo que yo te doy y vos me d s un becario cada dos aos, un centenar y medio (150) de becas ya estn repartidas por el slo hecho de "pertenecer". Si le agregamos un 20 % de ricos y famosos (Estadsticas no publicadas de la SCyT de la UBA) tenemos un total de ciento oc henta (180) becas otorgadas por ao desde el "vamos". Alguien como Enrico Stefani a gregara que logias, trenzas, mafias y grillas no funcionan en el vaco y propond ran agregar algunas becas mas a repartir entre los subalternos de los Directores de las Unidades Ejecutoras, as como entre socios, correlegionarios, amigos y, porque no algn familiar. podramos cerrar en doscientas (200) becas amaadas a la perversa l gica de la corrupcin institucional del CONICET? cuantas becas de doctor ado (ex iniciacin y perfeccionamiento) otorg el CONICET este ao? Me a trevo a adivinar que no muchas mas de doscientas (200)". (Nota 173)En suma, la gestin de del Bello al frente de la SE CYT vino a engendrar dos (2) nuevos organismos pblicos, el FOMEC y la ANPCYT, q ue se superponan

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35 of 76 abiertamente con las funciones evaluadoras de las C omisiones Evaluadoras del CONICET. Estos nuevos organismos, al cual debemos s umar la CONEAU, son al igual que el CONICET instituciones de naturaleza tr idica, con funciones ejecutivas, normativas o consultivas y evaluadoras, las cuales deben ser tambin diferenciadas y respetadas en su individualidad e independencia, y en lo que se refiere especficamente a las funciones evaluadoras debe se r respetada la confidencialidad, al igual que se la honra en los mbitos judiciales.III b 2. Redes de transferencia tecnolgica (ANPCYT ).Entre las funciones de control simblico y jurdico se destacan como claves las denominadas transferencias tecnolgicas. Estas func iones no eran nuevas por cuanto remontan su orgen a la poca colonial, cuando la i ndustria minera logr su desarrollo merced a la transferencia tecnolgica practicada de sde Espaa. Pero la reciente y moderna nocin de transferencia tecnolgica, como m omento crucial en la tendencia hacia la corporativizacin de las universidades, y como eufemismo para la nocin de cesin de la investigacin pblica a los intereses privados, se inici en USA como forma de superar al Japn en la carrera tecnolgica y tuvo su orgen conceptual en la aprobacin por el Congreso Norteamericano en 1980 d e algunas enmiendas a la Ley de Patentes, conocida como el Acta o Ley de Bayh-Do le. (Nota 174) Pero en Argentina, las contrataciones de transferencia tecn olgica son de orgen ms reciente y se fundaron en la Ley de Promocin y Fomento de l a Innovacin Tecnolgica, Ley 23.877 de 1990, y la Ley de Educacin Superior de 1 995, cuyas clusulas pertinentes s habran tenido su verdadero orgen en la Bayh-Do le Act de 1980. Estas contrataciones se iniciaron una vez que comen zaron las actividades de la ANPCYT (1996), con la firma de numerosas leyes, dec retos reglamentarios, ordenanzas y resoluciones administrativas, entre el las el Anexo II del Reglamento de Beneficios Promocionales (RBP), decretado por Resol ucin SECYT No. 194/97 del 21 de septiembre de 1997. (Nota 175) Este Anexo II esp ecific una calificacin certificadora que pudiera operar como una suerte de credencial, denominada Unidad de Vinculacin Tecnolgica (UVT), que tiene la virt ud de evidenciar capacidad para promover y organizar programas, actividades y vncu los interinstitucionales orientados a la innovacin y modernizacin tecnolgica, y dest inada a habilitar y recalificar empresas y entidades pblicas y privadas a los efec tos de que puedan acceder a subsidios y prstamos oficiales y a crditos fiscal es. Estas UVT estn sujetas a la aprobacin de una Comi sin Evaluadora de UVT, pero hasta el da de hoy se desconoce la nmina de sus i ntegrantes. Por otro lado, la labor certificadora de esta Comisin se asemeja mucho a l a labor de filtro o colada desplegada por la CONEAU en materia de habilitacin de universidades y planes de estudio. Amn de las UVT habilitadas con anteriorid ad, slo entre 1998 y 2001 se habran aprobado casi un centenar de Unidades de Vi nculacin Tecnolgica (UVT). Estas declaraciones de habilitacin permitieron al Directorio del FONTAR (administrador de los fondos del BID), y a los Coor dinadores del FONCYT, ambos organismos dependientes a su vez de la ANPCYT, y es te a su vez de la SECYT, practicar una redoblada criba de los aspirantes y d istribuir as slo doscientas (200) subvenciones y prstamos, correspondientes a los Pr ogramas de Modernizacin Tecnolgica (PMT) y de Consejeras Tecnolgicas (PC T), financiados con fondos del presupuesto y de un prstamo de ciento cuarenta mil lones (U$S 140.000.000) de dlares del BID y Subsidios BID N 802/OC-AR, de U$ S 190 millones; y del BID AR-0171, de U$S 280 millones, los mismos que el exP residente del CONICET Dr. Enrico Stefani sospechaba pero que no haba alcanza do a impugnar. Estas subvenciones y prstamos --distribudos para Proyectos de Investigacin y Desarrollo (PID), que son aquellos dirigidos a prom over la interaccin entre instituciones de investigacin y sectores productiv os, y para Proyectos de Investigacin Cientfica y Tecnolgica (PICT), es d ecir aquellos no sujetos a

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36 of 76 condiciones de confidencialidad comercial-viniero n en realidad a beneficiar a un nmero muy exiguo de empresas privadas, que persigu en fines de lucro y estn interesadas en mejorar su competitividad, y no a la infraestructura fsica de instituciones oficiales o privadas que prestan serv icios pblicos. Para conocer cules son estos montos y porcentajes ha sido preciso expl orar el sitio electrnico de la ANPCYT, en cuya base figuran ordenadas en forma cro nolgica una multitud heterognea de Resoluciones administrativas. Esas R esoluciones se volcaban al otorgamiento de subsidios y prstamos, a la aprobac in de evaluaciones tcnicas y elevacin de solicitudes de financiamiento al Banco Nacin, al otorgamiento, prrroga y desestimacin de certificados de calificacin y a la aprobacin de Tablas de Amortizacin de los beneficios otorgados. Una vez d esagregados en forma alfabtica fu posible desglosar los prstamos y subsidios de las entidades que pertenecen al mbito privado de aquellos otros que pertenecen al mbito pblico. Es as que detectamos, para el perodo 1998-2001, sobre un tot al de U$S 42.566.418 millones de dlares, distribudos en forma de subsidios y prst amos, U$S 16.253.349 o el 38% del total, asignados a setenta (70) entidades de inter s pblico y sin fines de lucro, a razn de un promedio de U$S 232.179 cada una; y U$S 26.625.069 millones otorgados a un centenar (101) de entidades privadas o el 62% del total, a razn de un promedio de U$S 266.250 cada una. (Nota 176) Lament ablemente, para el perodo 1996-1998, en que supuestamente se distribuyeron lo s U$S 100 millones de dlares faltantes, correspondientes a los U$S 140 millones prestados por el BID, la documentacin brindada electrnicamente por la ANPC YT, en forma de Resoluciones administrativas, oculta dicho detalle.Estas actividades filantrpicas y crediticias, para beneficio de una supuesta transferencia y modernizacin tecnolgica, habran devenido en flujos y prcticas inductoras y forzadas que habran violentado la aut onoma de la ciencia respecto del poder de las fundaciones, los patrocinadores privad os y los organismos pblicos, y habran sido as corruptoras de una nutrida planta de investigadores, empresarios y funcionarios. Para lograr sus objetivos, ciertas au toridades de organismos pblicos utilizaron crditos fiscales para comprar a los des afectos. Ese pareciera ser el caso de la Fundacin Campomar, la cual a los efectos de obt ener un crdito del FONTAR, su Presidente Israel David Algranati tuvo que celebrar durante la gestin Delbellista (1998) un convenio con una empresa industrial priva da denominada Vilmax S.A por U$S 1.400.000, sin que se cumplieran los requisitos de la Ley de Contabilidad que establece licitaciones pblicas y/o concurso de pre cios. (Nota 177) El socio empresario, en este caso la empresa Vilmax S.A., se gn expresiones del Dr. Algranati, les fue impuesto por las autoridades del FONTAR. Estas expresiones son negadas por su exVicepresidente Dr. Luis A. Quesada quien atribuye el orgen del Convenio a la iniciativa del investigador Dr. Toms A. Santa Coloma. Esta empresa Vilmax S.A. pertenece al ramo de la qumica industr ial de colorantes orgnicos sintticos y posee filiales en Brasil y Hong Kong, y es la segunda productora de toda Amrica, includo USA. (Nota 178)Finalmente, el favoritismo poltico en la distribuc in de recursos pblicos, otorgado entre funcionarios, puede ser caracterizado como as ociacin ilcita. Tal sera el caso del crdito dado por el FONTAR a la empresa Hueque SRL por la suma de U$S 277.962, para ser aplicado al proyecto sobre "...la esquila del guanaco en vivo", aparentemente brindado al marido de la Ministra de Educacin Susana Beatriz Decibe. (Nota 179) Asimismo, la utilizacin de fond os pblicos para el clientelismo poltico por parte de aquellos funcionarios que est n lanzados a la carrera poltica electoral es tambin uno de las infortunios ms noc ivos del rgimen democrtico, y uno de los que mas ha logrado preservar su impunida d. Sugestivamente, entre las empresas beneficiadas con prstamos del FONTAR figu ran al menos cuatro (4) firmas radicadas en la provincia de Ro Negro, localidad d e orgen del entonces Secretario de Ciencia y Tcnica Lic. Juan Carlos del Bello, y el espacio poltico donde recientemente este mismo funcionario disput infruc tuosamente la candidatura a Gobernador de la Provincia (derrotado por otro cand idato que tambin detent un

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37 of 76 cargo pblico con partidas secretas, el exDiputado Soria). Las empresas radicadas en Ro Negro y sospechosamente beneficiadas con prsta mos del FONTAR fueron Castiglione, Pes y Ca., en U$S 75.000; la Cabaa M ic, de Roberto Milohanich y Susana Cornaglia, en U$S 76.991; Truchas Alicur SR L, en U$S 163.850; y Cooperativa Elctrica Bariloche, en U$S 1.580.619. (Nota 180) Las subvenciones del FONTAR se otorgaron en diferen tes categoras, es decir como prstamos de reintegro contingente (Lnea 1 del FON TAR para casos de alto riesgo tecnolgico), de devolucin obligatoria (Lnea 3 de l FONTAR para proyectos de bajo riesgo tecnolgico), de prstamos no reintegrables (Lnea 4 del FONTAR, dirigido a micro, pequeas y medianas empresas), y como simple s subsidios, distribuidos por el FONCYT, a entidades sin fines de lucro. En este cor to perodo estudiado, los prstamos de reintegro contingente que alcanzamos a detectar sumaron veintids (22) casos que montaron la cantidad de U$S 8.858.74 8 millones de dlares. Varios de estos proyectos presentan en su contenido motivacio nes sospechosas y muy desproporcionadas en sus montos. Entre ellos se enc uentra el brindado a la empresa CRIOLLO SA por U$S 115.835, para desarrollar "...un a mquina envasadora para producir caf"; y el otorgado a E. Bolo Bolao de U $S 132.374, para el "...rancheo de yacars en la provincia de Chaco". (Nota 181)Los prstamos no reintegrables alcanzaron veintitr s (23) casos que ascendieron a la suma de U$S 1.853.884. Entre ellos hallamos el caso de la Hilandera CAPEN SA, a la cual se le otorg U$S 43.000, para desarrollar ...una prueba piloto de arreo y esquila experimental del guanaco". (Nota 182) Los p rstamos de devolucin obligatoria fueron cincuentaidos (52) casos que mon taron la suma de U$S 15.496.765. Y los subsidios otorgados a empresas -en carcter de UVT habilitadas-fueron casi un centenar (96) de casos, que ascendie ron a la suma de U$S 2.854.240, en el marco de la Ley 23.877 y del Programa de Cons ejeras Tecnolgicas (PCT), cuyos beneficiarios fueron supuestamente las micro, pequeas y medianas empresas. Entre ellos se destacan los otorgados para el desar rollo de "...un prototipo experimental de vehculo elctrico hbrido (VEH)", por U$S 737.450; y a la Universidad de Lomas de Zamora por $19.350, para ser aplicado a la ejecucin de un CD Rom "...sobre Juan Moreira". Hubo tambin veintinueve ( 29) casos de entidades cuya informacin no registra en la fuente documental el tipo de crdito recibido, que montan la suma de U$S 13.502.781 millones de dlares. Tamb in registramos en el ao 1999, cuatro (4) subsidios otorgados a la Fundacin Innova-T, que integraba el entonces Presidente del CONICET Ing. Armando Bertra nou, por un total de U$S 40.000. (Nota 183) Finalmente, no obstante la exist encia de algunas declaraciones de "finalizacin exitosa" de los proyectos financiados nada dice la fuente documental acerca de los reembolsos de aquellas operaciones cr editicias otorgadas en calidad de crditos de reintegro obligatorio.Entre las entidades sin fines de lucro, subsidiadas en su carcter de UVT habilitadas, en el perodo 1998-2001, el record lo lleva la Fund acin para la Interaccin de los Sistemas Productivos, Educativos, Cientficos y Tec nolgicos (FUNPRECIT), dirigida por el Dr. Horacio Ernesto Bosch, la cual recibi l a cantidad de diecisiete (17) subsidios por un total de U$S 751.301. La original particularidad de esta Fundacin, cuya pgina web est desactivada, es que aparenteme nte con dichos subsidios instituy un par de premios titulados Premio Consag racin a la Promocin de la Innovacin Tecnolgica y Premio Consagracin a la E mpresa Industrial en Innovacin Tecnolgica, mediante los cuales resultaron premiad os entre otros el Foro Argentino de Biotecnologa (FAB) y el Laboratorio Bio Sidus S .A.. (Nota 184) Le sigue en el ranking el Foro de Ciencia y Tecnologa para la Pro duccin, el cual recibi once (11) subsidios por un total de U$S 207.356. En tercer lu gar tenemos a la Asociacin de Vivienda Econmica (AVE), la cual recibi nueve (9) subsidios por la suma de U$S 180.000, para la produccin y montaje de estructura s de vivienda UMA en diferentes localidades de las provincias del Chaco, Corrientes y Santa F. Y en cuarto lugar se destaca la Fundacin Universidad Nacional de Rosari o (FUNR), la cual recibi ocho

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38 of 76 (8) subsidios por un total de U$S 138.087.Indudablemente, estas operaciones ameritan una inve stigacin que d a luz los resultados tcnicos y cientficos producidos en mat eria de impacto y transferencia tecnolgica, semejante a la pionera investigacin q ue en la dcada del 80 emprendi en el CONICET el Lic. Carlos Abeledo, y que dio lug ar a sumarios administrativos que derivaron en la prdida de personera jurdica por parte de aquellos Institutos que incurrieron en irregularidades y fraudes a la admin istracin pblica, todo lo cual fue dado a conocer en una afamada publicacin. (Nota 18 5) Eventualmente, los hechos aqu relatados ameritan tambin una denuncia ante l a Oficina Anti-Corrupcin, nica institucin pblica en condiciones materiales, pers onales y tcnicas para afrontar una investigacin de esta naturaleza.Con el pretexto de tener que salvar la brecha exist ente entre la sociedad y la ciencia se malvers la nocin de transferencia, implementan do una versin neo-corporativa de la misma, consistente en una estructura vertical orientada desde arriba hacia abajo, lo que habra inhibido en la investigacin l a necesaria sinergia intercultural y fertilizacin cruzada as como desnaturalizado tota lmente la funcin y los fines de la universidad. La Ley Nacional 23.877, de Fomento y T ransferencia Tecnolgica, proyectada por el Diputado Nacional Jorge Rodrguez (La Pampa), aunque redactada por el fsico Conrado Gonzlez, fue aprobada entre bambalinas, sin debate alguno, y bajo el terror econmico generado por la hiperinfla cin de 1989, y promulgada recin el 28 de septiembre de 1990. (Nota 186) Las sucesiv as reglamentaciones de dicha Ley, en 1992 y 1995, pusieron a las Universidades N acionales a merced de una red de funcionarios aventureros interesados en bastarde arlas y lucrar con las mismas. En otras palabras, el estado nacional, que crnicament e se haba desinteresado de la suerte de las Universidades Nacionales, limitndose a fundarlas como fruto de negociaciones polticas y a dejarlas libradas a la buena de Dios, sbitamente cuando se encontr con los fondos del Banco Mundial se ent r a interesar por ellas, para lo cual ide este ltimo Decreto reglamentario, que vi no a acicatear o extorsionar a las Universidades Nacionales para que se corrompieran, o mas bien se prostituyeran, con la cuasi certeza de que por ser autnomas y autrqu icas estaran ms cubiertas de la persecucin de la justicia. No obstante este precis o Decreto, tambin se dictaron otros Decretos mas y Ordenanzas especficas para incentiv ar la adopcin de la transferencia tecnolgica, que dieron nacimiento -a posteriori del Pacto de Olivos (1994)-a nuevas instituciones tales como el Fondo de Mejoramiento de la Calidad de la Educacin Superior (FOMEC), el Fondo Tecnolgico Argentino (FONTAR), el Fondo para la Investigacin Cientfico y Tecnolgic a (FONCYT) y la Comisin Nacional de Evaluacin y Acreditacin Universitaria (CONEAU), y con cuyos respectivos Comits de Pares pudieron luego incurri r sin sobresalto alguno en reiterados prevaricatos e irregularidades de toda l aya. (Nota 187) Pero el rol tercerizador o de prestacin de servici os a terceros por parte de las instituciones pblicas educativas habra venido a p oner en riesgo la autonoma y la vida acadmica de los claustros docentes, al desvia rlos de sus funciones especficas que son las de ensear e investigar, y los habra e mpujado a subordinarse a los intereses territoriales o localistas, a los benefic ios corporativos de compaas multinacionales y a batirse en campaas publicitari as, pujas redistributivas e injustas desigualdades en el reparto de lo recaudado por la venta de dichos servicios, tal como actualmente viene ocurriendo en la Facultad de Inge niera de la Universidad de Buenos Aires (UBA), y que recientemente ha provocad o la renuncia de su Secretario de Ciencia y Tcnica Ing. Eduardo Dvorkin, quien ad ems se desempeaba como Director del Centro de Investigacin Industrial de Techint. (Nota 188) En el caso paradigmtico de la Universidad Nacional del Litoral (UNL), las funciones de extensin universitaria a travs de los proyecto s de Extensin de Inters Social y Programa Universidad-Municipios y Comunas, y la den ominada transferencia tecnolgica mediante la prestacin de servicios a t erceros, a travs del Centro para la

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39 of 76 Transferencia de los Resultados de Investigacin (C ETRI), se habran logrado sostener y apoyar merced a la formacin de una red poltico-clientelar con listas polticas y candidaturas afines a dichas gestiones universitarias. (Nota 189) En dicha Universidad del Litoral (UNL), las empresas Zeltek S.R.L. (gerenciada por el Lic. M. Daelli), y Labofrant (dirigida por el actual Presid ente de CAPROFAC Dr. Juan Torres), asi como los Institutos de Desarrollo Tecnolgico p ara la Industria Qumica o INTEC (dirigido por el Dr. Alberto Enrique Cassano), y el Instituto de Tecnologa Biolgica (INTEBIO, dirigido por Alberto Marcipa), que fueron "incubadas" en dicha Universidad, fabricaran frmacos cuya invencin procede de pate ntes externas pero que se comercializaran aqu en aparente beneficio de los proveedores de la industria farmacutica, tales como Genargen y Laboratorio Pab lo Cassara, usufructuando las instalaciones y recursos humanos de dicha Universid ad bajo el paraguas de la inconstitucional legislacin arriba detallada.En el marco de esta legislacin inconstitucional, Z eltek S.R.L. factur en el ciclo lectivo 2001 un total de dos millones trescientos n oventa mil novecientos diecinueve pesos con 35 centavos ($ 2.390.919,35) en concepto de Servicios a Terceros. (Nota 190) En el caso del INTEC, sito tambin en la provi ncia de Santa F, se trata de un equipo de investigacin encabezado por el Dr. A. Ca ssano, al cual pertenecera el actual Secretario de Ciencia y Tcnica de la Nacin Ing. Qumico Julio A. Luna. No obstante los datos proporcionados en la pgina web, las autoridades de dicha Universidad Nacional del Litoral (UNL) no han infor mado o han ocultado informacin a la opinin pblica de cules habran sido las regul aciones y los porcentajes con que lo facturado fue distribuido entre la Universidad y lo s equipos docentes que brindaron estos servicios a terceros. Es sugerente recordar q ue el Dr. Cassano, form parte de una red altamente cuestionada conjuntamente con Ang el Molero, Roberto Brie, Patricio Randle, Alvaro Gimeno y Juan Llerena Amade o pues durante el Proceso fueron los aportantes al PROMEC, programa apoyado p or el CONICET-SENOC, el cual se destacaba por practicar usos y costumbres s emejantes a las que hoy venimos a cuestionar. (Nota 191)Es decir, mediante disfrazados artilugios legales, eventualmente concebidos con los propsitos de burlar a la opinin pblica, sortear la crtica y resistencia del periodismo cientfico y del movimiento estudiantil, y eludir e l brazo de la justicia, las Comisiones de Educacin y Ciencia y Tecnologa de la Honorable Cmara de Diputados de la Nacin habran convalidado la violacin de la auton oma universitaria, as como los derechos y garantas vinculadas con el ejercicio de las actividades de evaluar, dictaminar, ensear, aprender y estar informado, y habran venido a feudalizar o provincializar y a legalizar la privatizacin de es pacios pblicos indelegables e intransferibles, tales como las Universidades Nacio nales, sometindolas ahora al dictado desptico del poder econmico, corporativo y financiero. Cabe entonces sealar la increble capacidad existente en nuestro pas para metamorfosear innovaciones jurdico-institucionales progresistas, elaboradas en las metrpolis centrales (Barcelona, Miln, Silicon Valley, Munich Tsukuba [Japn], Taedok [Corea]), y bastardearlas, transformndolas en instrumentos v enales propicios para el negociado. A diferencia de instituciones importadas en el pasado decimonnico, como la codificacin Napolenica, la desamortizacin ecl esistica y el laicismo de Jules Ferry, prcticamente no existe innovacin jurdica importada en los ltimos tiempos, que no se haya transmutado en negociado o en una ve rsin bastarda de las mismas. Instituciones como la acreditacin, la transferenci a tecnolgica del Bayh-Dole Act, las practicas de la confidencialidad en las funciones e valuadoras, y la acreditacin de instituciones y programas acadmicos, y otras como el voucher y la escuela charter que en Argentina no alcanzaron a concretarse, tan u tilizadas en el pas del norte, son manipuladas en pases como los nuestros de una mane ra soez y obscena, y habran venido a feudalizar y a legalizar la privatizacin de espacios pblicos indelegables e intransferibles, tales como las Universidades Nacio nales, sometindolas ahora al dictado desptico del poder econmico, corporativo y financiero. (Nota 192)

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40 of 76 Por esa y otras razones, las autoridades de la Univ ersidad Nacional del Litoral (UNL), fue denunciada en septiembre de 2002 ante la Oficin a Anticorrupcin, pues las autoridades de dicha institucin habran cometido e ventualmente los delitos de usurpacin, administracin fraudulenta, negociacin incompatible con la funcin pblica, malversacin de recursos pblicos, y viola ciones de los deberes de funcionario pblico y de la autonoma universitaria al haber puesto las instalaciones y recursos tcnicos y humanos de dicha Universidad al servicio de intereses privados y del mundo de los negocios mercantiles, asi como por dificultar con sus respectivos desempeos el cumplimiento de los objetivos y las m isiones para las cuales fueron creadas dichas instituciones. (Nota 193)Estas actividades filantrpicas y crediticias, para beneficio de una supuesta transferencia tecnolgica, habran devenido en prc ticas que fueron desinformadoras de la opinin pblica, corruptoras de las actividad es legislativas y administrativas as como corruptora de una nutrida minora de la planta de Investigadores del CONICET, y discriminatorias para con aquellos Investigadores que amn de la investigacin ejercen complementariamente la docencia en establec imientos pblicos.III b. 3. Redes licenciatarias de contratos de ases ora y consultora (CONICET).Entre las funciones de control simblico y jurdico de naturaleza evaluadora se destacan tambin las funciones especficamente auto rizadoras o licenciatarias de contratos de asesora y consultora, las cuales se habran venido desplegando en forma intermitente, informal y encubierta desde la dictadura de Ongana (1966), para reeditarse luego con la ltima restauracin democr tica (1983) de manera formal. El director del CONICET, Lic. Carlos Abeledo, en abier ta violacin del Estatuto, firm el 10 de septiembre de 1987 la Resolucin 1295/87, atr ibuyndose la facultad de autorizar a sus Investigadores de planta la contrat acin de asesoras y/o consultoras por fuera de sus dedicaciones exclusivas.Sin embargo, el Directorio del CONICET, en tiempos de Abeledo, tuvo en este preciso caso la precaucin de establecer en el artculo 3 de dicha Resolucin que las solicitudes de asesora debern ser evaluadas a tra vs de una Comisin Interdisciplinaria "...la que dictaminar sobre la relevancia tcnica y competencia disciplinaria del mismo". Pero con el correr de los aos este inocente rgimen de autorizaciones entr a corromperse al extremo de no cumplirse con los requisitos de dicho art. 3. incurrindose as, por acumulacin m ltiple de contratos, en actividades simplemente ilcitas, que por su misma naturaleza s on delitos de tipo contnuo. Ms an, cabe la sospecha que con dichos mltiples y pa ralelos contratos de asesora y/o consultora se rendan Informes repetidos, o lo que es lo mismo, se venda la misma mercanca. (Nota 194) En cuanto a la corrupcin y l a desigualdad instauradas en el CONICET, se comprob que ha proliferado en su seno el flujo negativo de un voraz individualismo, por parte de quienes ocultaron a su s colegas sus eventuales actividades ilcitas e ilegtimas, y de un desenfre nado cinismo por parte de quienes niegan sus propias responsabilidades eventualmente dolosas. Hoy se evidencia como se genera una competencia desleal, entre los invest igadores subvencionados por el estado, que no pagan impuestos ni invierten en capi tal de riesgo (equipos, etc etc.), y los profesionales independientes que son "corridos" con monotributos y otras trabas. Los investigadores cobran asesoras a precios irris orios, sin facturar y sin siquiera dar cuenta al Conicet o a la respectiva Universidad. Pe or an, desempean las asesoras en horarios de trabajo aun cuando cobran sus dedica ciones exclusivas. Y aquellos que residen en zona categorizada como desfavorable cobran asimismo los correspondientes incentivos.El Directorio del CONICET, sin mencionar la citada Resolucin 1295/87, autoriz en 1999 a casi doscientos (200) Investigadores a blanq uear mltiples contratos de

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41 of 76 asesora o consultora que concertaron por fuera de la dedicacin exclusiva a que estn obligados. En estas actividades ilcitas esta ra implicado por encubrimiento el Directorio del CONICET, encabezado a partir del Pac to de Olivos (1994) por el Lic. Armando Bazn, verdadero mentor de esta faccin de poder. Esta faccin sera la vocera representativa de los institutos propios del CONICET, y constituida por la representacin corporativa de la Unin Industrial y la Sociedad Rural y por los residuos del Materismo y el Liottismo, e integrada por los doctores Luis Beauge, Estban Brignoli, Norberto Ras, y Juan Tirao, el Li c. Marcelo Gustavo Daelli (actualmente sustituido en el Directorio por el Rec tor de la Universidad del Litoral Ing. Mario Domingo Barletta), el actual Rector de la Uni versidad de Quilmes Ing. Julio Manuel Villar (que renunci estentreamente en vsp eras de las elecciones de 1999), y el actual Secretario de Ciencia y Tcnica de la N acin Ing. Julio Alberto Luna, bajo la Presidencia del Ing. Armando Bertranou, quien a su vez integraba paralelamente el Directorio de la Fundacin Innova-T.Pero mucho ms grave an que estos contratos de ase sora y/o consultora oficialmente declarados en el CONICET, seran aquel los otros contratos no declarados as como los denominados contratos tempo rarios docentes, obtenidos privadamente por Investigadores del CONICET y docen tes de universidades pblicas, paralelamente a sus funciones oficiales, en estable cimientos de ndole privada y tambin de ndole pblica, tampoco declarados ante organismo alguno, vaciando o privatizando as el tiempo y el calendario oficial, y hasta los espacios e insumos oficiales, en provecho de otras instituciones priva das y pblicas, que as se beneficiaron de recursos humanos calificados sin te ner que invertir en ellos gastos en concepto de antigedad, seguridad y previsin socia l, lo cual habra devenido en una defraudacin masiva y colectiva, una verdadera asoc iacin ilcita en perjuicio de las instituciones docentes oficiales. Todo esto habra ido en menoscabo de la inmensa mayora de los colegas que por culpa de estas redes inescrupulosas y voraces no pueden alcanzar siquiera un salario de Dedicacin s emi-exclusiva, arrojados as al desempleo y la exclusin. Esto tambin habra ido e n detrimento del mercado nacional de recursos humanos calificados, y porque no tambin continental, los cuales se hallaran por estas causales criminales y dolosa s, totalmente corrompidos, congelados y oligopolizados, sin que hasta el prese nte ningun organismo administrativo (CONEAU, Secretara de Educacin Sup erior y Consejo Interuniversitario Nacional) o judicial (Fiscalias) as como nacional o internacional, hayan tomado cartas en este verdadero escndalo nac ional e internacional, que tiene desde hace aos inhibida, acorralada y boicoteada l a investigacion cientfica y el aprendizaje y la docencia superior argentinas y lat inoamericanas. En cuanto a la dedicacin exclusiva horaria a la qu e los Investigadores estn obligados en el CONICET, en un momento pareci que existiran varias normas reservadas que flexibilizaran dicha imposicin. El Lic. Marcelo Daelli, quien habra siempre oficiado en los medios cientficos de lobby sta, en la respuesta que di al Ing. Militar Antonio Ricardo Castro Lechtaler, en la Lis ta de Discusin Pol-Cien, el 18 de septiembre de 2002, reconoce que en el CONICET exis ten "...varias normas que flexibilizan la dedicacin exclusiva" de sus Invest igadores, aunque no las especifique ni figuren incorporadas en su Estatuto ni entre las normativas publicadas en su pgina Web. (Nota 195) Mas explcitamente an, el Lic. Dae lli menciona un decreto de la poca de Matera que no detalla por su nmero, que p ermitira "...a un investigador facturar asesoras a terceros cuando su realizacin ocurre fuera del lugar de trabajo y hasta el 20% de la dedicacin en horas por ao". En realidad, este Decreto, que el miembro del Directorio Lic. Daelli presuma proveni r de la poca de Matera, no sera otro que la Resolucin No. 1295/87, firmada por el exPresidente del CONICET Carlos Abeledo, en abierta violacin del Estatuto del CONI CET. Pero lo verdaderamente preocupante es que el direct orial Lic. Daelli, (Nota 196) conjuntamente con el resto del Directorio del CONIC ET y las autoridades de la SECYT, incorporen en dicho organismo una nueva estr atificacin, no contemplada en

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42 of 76 sus Estatutos, y por tanto ilegal, afirmando que am n de aquellos doscientos (200) Investigadores que complementan sus tareas con ases oras y consultoras, los que suplementan sus ocupaciones slo con la docencia de ben necesariamente "....ganar menos que aquellos que con su actividad generan val or y puedan aportar al desarrollo econmico". (Nota 197) El exmiembro del Directorio del CONICET Lic. Daelli, as como el Directorio del CONICET y las autoridades de la SECYT, habran confundido la generacin de valor comercial con la generacin de valor cientfico. Al admitir la increble tesis de que los Investigadores que ejerc en la docencia "no generan valor", se habra engendrado la humillacin por la cual los Investigadores-docentes deben ser considerados Investigadores de segunda, y por e nde ser discriminados en sus ingresos por obra de un decreto, pero que en realid ad fue obra de una resolucin administrativa, la Resolucin 1295/87, firmada por su entonces Presidente Lic. Carlos Abeledo, igualmente ilegal e inconstitucional.Ms an, la Fundacin Innova-T, integrada por vario s exfuncionarios del CONICET (Armando Bertranou, Juan Carlos Olveira, Daniel Gia ccone), estara complicada por eventual complicidad en posibles actividades ilcit as desarrolladas en la Universidad Nacional del Litoral, el CONICET, y la SECYT, al pa rticipar venalmente en la promocin de actividades de transferencia tecnolgi ca de las Unidades Ejecutoras del CONICET, y en la administracin de los Proyectos Ci entficos y Tecnolgicos subvencionados por el propio CONICET y la ANPCYT, e ntre los aos 1998 y 2001, facturando en concepto de servicios el 5% del total de cada subsidio, y el 20% en cada convenio de vinculacin tecnolgica. (Nota 198 ) Actualmente estas actividades estaran siendo desempeadas por UBATEC S.A. (compa a de derecho privado para la transferencia de conocimientos tecnolgicos y la promocin de emprendimientos de base tecnolgica cuyos propietarios son la Universi dad de Buenos Aires, la Ciudad Autnoma de Buenos Aires, la Unin Industrial Argen tina y la Confederacin General de la Industria), presidida por el Dr. Alberto Bove ris, exVicerector de la UBA en la gestin del Contador Shuberoff.Todos estos manejos viciosos e ilegales ilustran so bremanera acerca de las cualidades ticas e intelectuales de estos burcrat as, verdaderos mandarines o funcionarios de la Nomenklatura, que al estar acost umbrados a actuar impunemente, corrompen las conciencias, comercian privadamente c on los bienes y servicios pblicos y con los dictmenes evaluadores, intimida n e imponen la ley del silencio (omert), e incluso pervierten mediante el lobby la misma gestacin de leyes, decretos, reglamentaciones, ordenanzas y resolucion es administrativas (como ha ocurrido recientemente en el caso de las leyes banc arias con un lobbysta "todo terreno").III c. Redes de poder planificador (CONEAU-CONICET) .Entre las funciones de control simblico y jurdico de naturaleza normativa y/o curricular, la de acordar la iniciacin de una inst itucin o programa educativo alcanza la gravedad que en la antigedad se otorgaba a los ritos de iniciacin. Por un lado, si bien la actividad de docencia superior fue en un pr incipio una tarea unificada y centralizada, no existi entonces planificacin alg una. Con el correr del tiempo y de la legislacin moderna se fueron abriendo nuevos y seg regados cauces privados que aumentaron la naturaleza anrquica de esta activida d. A esos efectos, en 1986 se reconoci al Consejo Int eruniversitario Nacional (CIN) como rgano de consulta obligada en la toma de deci siones del sistema universitario; y a fines de la dcada del 90, la Secretara de Edu cacin Superior cre en Argentina los Consejos de Planificacin Regionales de la Educ acin Superior (CPRES) y el Consejo de Rectores de Universidades Privadas (CRUP ). En julio de l997, en Catamarca, se produce el Acuerdo plenario del CPRES -NOA Nro. 42, que aprueba el documento de trabajo "Coordinacin de apertura de n uevas sedes, subsedes, carreras y Programas en el Sistema de Educacin Sup erior", a la vez que solicita a la

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43 of 76 Secretara Tcnica del CPRES, la distribucin del m ismo en todos los CPRES, a los efectos de aunar criterios y elaborar una metodolog a comn para el tratamiento del tema. Y en el Acuerdo Plenario No. 25, del CPRES-CO ES (Regin Centro-Oeste), se deplora la actitud de la Universidad Nacional de Lo mas de Zamora de fundar la carrera de Abogaca en Villa Mercedes, San Luis.Excepcin de las instituciones universitarias de ti po enseadero que prevalecen en el conurbano bonaerense sin prctica de investigaci n cientfica, sin planificacin alguna y con Bibliotecas cuyos contenidos generan c onmiseracin, seran algunas universidades tales como las de General Sarmiento, Quilmes, Tres de Febrero y San Martn, donde se imparten numerosas Maestras. En l a Universidad Nacional de General Sarmiento (UNGS) su Instituto del Conurbano viene desarrollando investigaciones directamente relacionadas con la Re gin Metropolitana de Buenos Aires (RMBA). Y su Instituto de Ciencias tambin de sarrolla algunas investigaciones vinculadas con los intereses comunales (Neufeld, Di Pace, Echarri). En la Universidad Nacional de Lans (UNLa) trae un listado de una dec ena de proyectos de investigacin con muy breves resmenes sobre sus co ntenidos. La Universidad Nacional de La Matanza (UNLM) trae un listado de pr oyectos de investigacin sin explicitar sus resmenes. En la Universidad Naciona l de Lomas de Zamora (UNLZ) apenas si menciona que posee dos programas de inves tigacin sin detallar ni sus integrantes ni sus proyectos. Y en la Universidad N acional de San Martn (UNSAM) se han generado Maestras para la gestin de diversos campos de la administracin comunal. En su Instituto de Altos Estudios Sociales con sede en Capital, se vienen desempeando las Maestras en Sociologa de la Cult ura, Ciencia Poltica, Antropologa Social y Sociologa Econmica. Sin emb argo, la UNSAM reconoce y justifica su relativa inferioridad acadmica enfati zando en su campaa de marketing que las Maestras son "...slo valiosas credenciale s para aquellos que buscan seguir estudios doctorales", es decir reconoce que son el sebo o seuelo, o ms bien el trampoln para una promocin doctoral a realizarse exclusivamente en el extranjero. En otras palabras, la UNSAM reconoce que hoy en da llevar a cabo estudios de doctorado es una tarea imposible. De esta forma, la UNSAM se suma al negocio del drenaje de cerebros, para el cual los contactos y l as relaciones pblicas de su staff de docentes son imprescindibles. (Nota 199)Por otro lado, la actividad de investigacin cient fica propiamente dicha fue en un principio en el Ro de la Plata una tarea individua l y espordica cumplida por seres excepcionales, tales como en materia de investigaci n minera Caete y Domnguez, con relacin a la botnica y la zoologa Flix de A zara y Dmaso de Larraaga; y en materia paleontolgica Francisco Javier Muz en ti empos de Rosas, y Germn Burmeister y Florentino Ameghino en la segunda mita d del siglo XIX. La investigacin cientfica comienza a alcanzar un status institucio nal slo con la fundacin de los primeros institutos cientficos, tales como la Acad emia de Ciencias de Crdoba en 1873 y el Instituto de Fisiologa, a cargo de Berna rdo Houssay, en 1919. En la segunda mitad del siglo XX, con la denominada Revolucin Libertadora se inauguraron numerosos organismos pblicos promotore s de ciencia y tecnologa (CONICET, INTA, CONADE, CFI, INTI), a imgen y seme janza del modelo francs (CNRS). (Nota 200) A los pocos aos, en 1968, duran te la dictadura de Ongana, Jorge Sbato y Natalio Botana disearon el famoso T ringulo, consistente en una estructura lineal con tres vrtices constitudos po r el polo cientfico-tcnico, el aparato productivo y el estado. (Nota 201) Recin a partir de la Reforma del Estado-II, encarada en la segunda presidencia de Menem, tuvo l ugar el denominado Plan Nacional Plurianual de Ciencia y Tcnica, 1998-2000 (PNPCT), que pas a ser responsabilidad ejecutiva de la SECYT. Para la form ulacin de este plan, la SECYT cre el Consejo Federal de Ciencia y Tecnologa (CO FECYT), rgano destinado a definir, articular e instrumentar polticas conjunt as con los gobiernos provinciales y de la Ciudad de Buenos Aires. Este organismo est orie ntado esencialmente a proponer a la SECYT las reas temticas prioritarias a ser c onsideradas por el Plan Plurianual.

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44 of 76 Sin embargo, segn el Dr. Stefani en su renuncia, e ste Plan no fue apropiadamente discutido por la comunidad cientfica, es decir no fue debatido ni siquiera a nivel del Directorio del CONICET. Que se sepa, tampoco el Dir ectorio se manifest ofendido por este deliberado solapamiento de su autoridad. E n el acpite del Plan referido a las ciento diez (110) Unidades Ejecutoras existentes en el organigrama del CONICET, se confiesa que el orgen histrico de los Institutos de Investigacin "...no obedeci a una estrategia nica". (Nota 202) Cuando la poltica ci entfica y educativa se la deja librada a la fuerza y el dinamismo de la demanda, como ser los intereses puramente regionales, localistas y hasta municipales, no es d e extraar entonces que no existiera una estrategia nica. Segn Vessuri (1997), la cons truccin de nuevos saberes ha tenido que ver mas con la oferta que con la demanda (Nota 203) Ms an, a rengln seguido, dicho Plan Plurianual r econoce que "...ciertos institutos con tradicin propia fueron incorporados al sistema de Unidades Ejecutoras del CONICET. (Nota 204) Pero tampoco en este preciso ca so se especifican cules fueron los criterios utilizados en el pasado para d icha incorporacin, salvo de que deban contar con una "tradicin propia", sin impor tar en que consistan dichas tradiciones. Del mismo modo, dicho Plan Plurianual admite que "..ciertas ctedras universitarias que nuclearon una masa crtica de in vestigacin con una estrategia comn dieron orgen [en el pasado] a Unidades Ejecu toras". (Nota 205) Pero ni aun as en estos casos dicho Plan Plurianual brinda ind icios ciertos de cuales fueron los criterios instrumentados para seleccionar las menci onadas ctedras, salvo la declamada "masa crtica" y la denominada "estrategi a comn". Aparentemente, para la SECYT y el Directorio del CONICET, no import mu cho explicitar que se entiende por "masa crtica" ni que se comprende por "estrate gia comn", salvo que por ellas se interprete la virtud de "amuchacharse" y "cerrar fi las" alrededor de las mencionadas redes de clientelismo, amiguismo y reciprocidad pre bendarias y facciosas. Tambin reconoce el Plan Plurianual que ciertas "r eas geogrficas" o ciertas "disciplinas determinadas" fueron seleccionadas den tro de "...una poltica activa de promocin del CONICET", sin aclarar siquiera cules fueron los criterios implementados para esta seleccin geogrfico-territ orial y esta discriminacin disciplinar. En otras palabras, la SECYT y el Direc torio del CONICET reconocen tcita o implcitamente que la creacin de Institutos obed ecieron en el pasado no a criterios pre-establecidos y racionales sino a criterios arbi trarios y ocasionales o caprichos post-factum, seguramente resultantes de las correla ciones de fuerzas poltico-acadmicas entre regiones geogrficas y di sciplinas cientficas en pugna. Es decir, luego de fundado el CONICET en 1955, con el acervo de diversos institutos acumulados en varias universidades y creados en po cas muy anteriores, la SECYT y el Directorio del CONICET habran alentado a las Un iversidades Nacionales de todo el pas y a las diferentes disciplinas y subdiscipl inas del arco cientfico a entrar en pujas canibalescas por el reconocimiento y el favor itismo poltico-acadmico, para lo cual obviamente los lobbies regionales de gobernado res, generales, obispos y senadores deben haber estado a la orden del da, en lugar de planificar un proyecto propio y centralizado. Ms an, el Dr. Enrico Stefa ni revel en su pblica renuncia a la direccin del CONICET que los Directores de estos I nstitutos, en su afn clientelstico por defender a sus subalternos se haban ido convir tiendo --violando la confidencialidad-en "...gestores de grupos que ej ercan presin sobre los dictmenes de las Comisiones Asesoras del CONICET". (Nota 206)Una vez consolidado el proyecto de dominacin neo-c onservador, con la creacin de la CONEAU (1995), de la ANPCYT (1996) y de las supu estas transferencias tecnolgicas administradas por el FONTAR (1997), y una vez renunciado el Dr. Stefani (marzo de 1998), las autoridades Menemistas encaramadas en la SECYT, con la jefatura del Lic. Juan Carlos del Bello, entraro n a manipular al Directorio del CONICET. Para ese entonces los miembros del Directo rio ms dciles al Delbellismo estaban profundamente sumidos en el estupor y el de sconcierto y atemorizados por las revelaciones que el exPresidente Stefani haba dado a conocer con su renuncia.

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45 of 76 Este Directorio estuvo encabezado a partir del Pact o de Olivos (1994) por el Lic. Armando Bazn, vocero de los institutos propios del CONICET, y apuntalado con representaciones corporativas y con los residuos de l Materismo y el Liottismo. Con este Directorio, la SECYT tram planes estratgicos de ms larga data, que incluan roles planificadores tales como la creacin de unid ades ejecutoras o institutos universitarios de ciencia e investigacin. Esta pla nificacin de unidades ejecutoras --que contradice abiertamente el exclusivo rol prom otor o evaluador de la ciencia que Houssay asignaba al CONICET-se hizo ms descarada a partir de la renuncia del muy efmero como inclaudicable Presidente del CONIC ET Enrico Stefani (marzo de 1998).Como resultante de esta puja salvaje y de estos fac ciosos lobbies polticos y econmicos para la creacin y calificacin de Insti tutos, se habra venido orquestando en todo este largo periodo una profunda asimetra o desigualdad entre los saberes cientficos con muy nocivas secuelas para el desarr ollo de la ciencia en Argentina. Por ejemplo, mientras las ciencias exactas o duras mere cieron la inmensa mayora del apoyo institucional, las ciencias humanas fueron ap enas consideradas, catorce (14) institutos sobre ciento diez (110) institutos, o ap enas un 15 %. Entre las mismas ciencias exactas prevaleci una radical desigualdad Mientras la qumica, la fsica, la matemtica, la bioqumica, la medicina, la geologa la biologa, la astronoma, y la botnica se hallan sobrerepresentadas, las ciencias de la computacin, la inteligencia artificial, la robtica y la astrofsica permanecen en el ostracismo. Aun en el caso de la biologa, mientras las biologas gentica, vegetal, celular y molecular se hallan sobrerepresentadas, la biologa animal, la biofsic a y la paleobiologa brillan por su ausencia. Y entre las mismas ciencias humanas tambi n se gest una profunda discriminacin, pues mientras la geografa, la hist oria, la antropologa, la psiquiatra, la sociologa y la psicologa se hallan sobrerepresent adas, la ciencia poltica, las ciencias de la comunicacin, la lingstica, la eco noma, la musicologa y el psicoanlisis duermen el sueo de los justos. Y aun en ciertas humanidades como la historia, el nfasis es otorgado casi exclusivament e a las historias argentina y latinoamericana, con una total subestimacin de las historias africana, asitica, europea y norteamericana, as como de la historia m undial. El cuadro que se ofrece en el CONICET es por dems inslito cul es la "ma sa crtica" y la "estrategia comn" reunidas por el Instituto Multidisciplinario de Historia y Ciencias Humanas (IMHICIHU), con sede en Saavedra 15 de esta Capital ? cul la "estrategia comn" orquestada entre la filosofa medieval, la egiptolo ga, la demografa y la geografa en este extrao como extravagante Instituto?Eso s, esta puja salvaje --encarnada en la acredit acin de universidades y programas, concertacin de contratos y subsidios, y creacin de institutos-se proyect al seno mismo del Directorio y dems estru cturas y niveles del CONICET y la SECYT, pues estos Institutos eran peridicamente ca lificados por una Comisin de Evaluacin de Unidades Ejecutoras, a la que luego s e adosaron listados de evaluadores por disciplina, y se seleccionaron tern as de evaluadores, a imgen y semejanza de las Comisiones Asesoras de Becas e Ing reso a Carrera. Ms luego, se redactaron auto-evaluaciones, se practicaron visita s y revisitas, y se recepcionaron Informes de visitadores o evaluadores. En lugar de poner los caballos por delante del carro se opt por el proceder inverso, es decir leg islar primero arbitrariamente los Institutos a beneficiar y calificarlos luego median te una compleja alquimia de comisiones, evaluaciones, confidencialidades, terna s, visitas e informes, donde sin duda debieron de haber intervenido en algunas de la s instancias los consabidos lobbystas. No debi haberse creado acaso primero u na Comisin de Notables con las atribuciones necesarias para redactar un orden o escala de prelaciones cientficas, luego un mapa de prioridades geogrficas, y muy pos teriormente una red de comisiones que los evaluara?Finalmente, cabra tambin preguntarse, al igual qu e nos preguntbamos anteriormente cuando nos referamos a la CONEAU y l a SECYT qu es lo que

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46 of 76 diferenciara polticamente a los expertos y pares evaluadores de la Junta de Calificaciones, de las Comisiones Asesoras de Becas e Ingreso a Carrera y de las Comisiones Evaluadoras de Unidades Ejecutoras del C ONICET, con los elegidos por la CONEAU, la ANPCYT, y el UBACYT?IV. ConclusinPara concluir, el propsito que ha orientado este e scrito ha sido intentar un balance de las sumisiones y rupturas del sistema cultural y ci entfico-educativo argentino reciente; y construir un paradigma en estudios culturales hb rido o transdisciplinar que atraviese transversalmente los campos de las filosofas, psic ologas y sociologas de la ciencia y la educacin; de las antropologas simblica, jurd ica y corporativa; y de las ciencias de la comunicacin y la educacin; e incorporar com o eje central de la agenda, a escala de mxima prioridad, la descodificacin o su peracin de una estructura institucionalizada de dicho sistema de control simb lico y jurdico (cientfico-educativo), falsamente modernizado y de scentralizado (disfrazado como pseudo-demanda democratizadora).El objetivo ulterior de esta descodificacin ha sid o instalar el debate sobre la necesidad de fomentar un nuevo ciclo innovador tran smoderno propenso a la creacin de una ciencia independiente y nmade o circuito de intercambios y migraciones o desplazamientos intelectuales, y de una sinergia in tercultural, imprescindibles para la recomposicin de los procesos de fragmentacin disc iplinar, fraccionamiento acadmico y de disociacin de las virtudes cientfi cas, ticas y estticas; e indispensables para la reindustrializacin del pas y la restauracin de la productividad cientfica en reas de punta o vanguardia. Esta sin ergia supone una profunda y nomdica desterritorializacin, es decir la puesta en prctica de mltiples y combinados procesos de democratizacin, descorporat ivizacin, desfeudalizacin, descolonizacin y desenclave o desencaje de las uni versidades e instituciones cientficas pblicas y privadas; que hoy se encuent ran en cuanto a sus contenidos visceralmente dogmatizadas, elitizadas, dependentiz adas y profesionalmente deformadas o tecnocratizadas; y en cuanto a su orga nizacin entraablemente incomunicadas, prebendarizadas, fraccionadas y supe rpuestas (casi medio centenar de universidades pblicas y otras tantas privadas). De esa forma se lograra una mejora sustantiva de los contenidos y calidades aca dmicas y cientficas de la educacin y la investigacin, includas prioritaria mente las virtudes morales y las investigaciones de punta, en desmedro de aquellos i tems subalternos, privilegiados por una burocracia venal, populista y facciosa, que por su naturaleza formal, organizativa o financiera (aranceles) son items de menor relevancia y que no hacen a la cuestin central.La puja ideolgica, poltica y econmica, para la c umplimentacin jurdica y financiera de los modelos modernizantes de innovacin tecnolg ica (Tringulo de Sbato, Triple Hlice neo-corporativa, y las redes innovadoras de von Hippel), y de poder acadmico tripartito (de funciones ejecutivas, normativas y e valuadoras), y para la consumacin de las funciones normativas tales como la creacin de institutos, y las evaluadoras como la calificacin y certificacin de universidad es y programas acadmicos; la concesin de becas, subsidios de investigacin y fo ndos de vinculacin tecnolgica; y la autorizacin de contratos de asesora y consulto ra; ha gestado en todo este largo perodo histrico un profundo y obsceno arsenal de estrategias facciosas. Dichas estrategias de patronazgo, clientelismo, amiguismo y reciprocidad prebendarias habran afectado seriamente las virtudes morales y la independencia de estas funciones y poderes, as como lesionado las liberta des acadmicas, de ctedra y de investigacin, corrompido y esclerosado el mercado educativo, empobrecido el capital social y cultural, y afectado gravemente la posibil idad de gestar migraciones o nomadizaciones intelectuales, rupturas epistemolgi cas y revoluciones cientficas. Este arsenal de estrategias venales y facciosas hab ran obstaculizado la interaccin, comunicabilidad y sinergia intercultural de una hip er-red acadmica as como la

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47 of 76 perspectiva de construir en el Ro de la Plata un e spacio cientfico de tecnologa intensiva, o tecnpolis, semejante al del Silicon V alley, al del Parque Cientfico de Barcelona o al del Centro Fotnico del Politcnico de Miln, contaminando las gestiones cientficas y universitarias, lo cual deb era configurar el tipo penal de asociacin ilcita, y su impunidad habra provocado muy nocivas secuelas para el desarrollo de la ciencia y la educacin superior en Argentina, que necesariamente ser preciso identificar, desarmar y revertir en fo rma urgente y perentoria. (Nota 207) En suma, el mandarinato o nomenklatura dominante en las instituciones de control simblico (universidades y organismos de ciencia ar gentinos), imperante en este ltimo perodo de la ciencia argentina, no ha sabid o ni ha podido anticiparse a los fenmenos de la globalizacin, que la afectara en forma directa por la desleal competicin que le inflige, ni aparentemente ha pod ido ni querido emular a las universidades y los polos cientficos y tecnolgico s de los pases centrales jerarquizando su propia excelencia, y ofreciendo un a alternativa propia a la creciente fragmentacin del conocimiento y de las virtudes ci entficas, ticas y estticas vigentes a escala global. Por el contrario, ese man darinato y nomenklatura cmplices prefirieron degradar la excelencia acadmica, cient fica y tica continuando la reproduccin de estrategias cerradas y profesionali zantes o carreristas y la sujecin a una estratificacin geopoltica y sociotecnolgica de la investigacin cientfica planificada desde el Banco Mundial, e inaugurando m ecanismos de imitacin y sumisin corporativas que se materializaron estruct uradas en instituciones incestuosamente vinculadas entre s y en mega-cted ras magistrales que se alimentaron mediante concursos digitados y previame nte acordados, es decir repartos cuasi-vitalicios de audiencia cautiva. Todo ello fu derivando en un cuadro de descapitalizacin social y cultural y de desolacin y estrago moral y espiritual al ningunear, amedrentar y sembrar de impotencia a la intelectualidad crtica, canonizando falsos dolos mediticos, inundando y c orrompiendo el mercado educativo, envileciendo diplomas y credenciales, pr ivatizando la docencia y la investigacin pblicas mediante aranceles, contrato s, transferencias y peajes, y sembrando los conurbanos con universidades sujetas a satrapas locales y desprovistas de las infraestructuras "blandas" impr escindibles para poder operar mnimamente. Toda la inteligencia acumulada en la n omenklatura universitaria argentina no ha sabido ni ha querido anticiparse a las deletreas pinzas de la globalizacin y de la denominada "...reformulacin del papel del Estado". Es indudable entonces que este esquema faccioso y d eformante debe cambiar radicalmente imponindose una suerte de justicia po pular educativa, y que los concursos de ctedra que se han venido implementand o han sido los mecanismos mediante los cuales se han filtrado los nicos prof esores susceptibles de ser elegidos en los Consejos Directivos de las Facultades, esque ma que se ha prestado a la corrupcin y el fraude y que ha fracasado rotundame nte, pues no ofrece garanta alguna de excelencia y democracia acadmicas.BibliografaAbeledo, Carlos (1989): Informe sobre Investigacion es de Hechos Ocurridos en el CONICET, periodo 1976-1983 (Buenos Aires).Alba P., David y Maritza Pinzn R. (1997): Reflexio nes Metodolgicas para abordar la dimensin cultural en el desarrollo local, ponencia presentada al VIII Congreso de Antropologa en Colombia, Universidad Nacional de C olombia, Departamento de Antropologa.Alberguchi, R. (1995): Ley Federal de Educacin y t ransformacin educativa (Buenos Aires: Ed. Troquel).Altbach, Philip G. y Ulrich Teichler (2001): Intern ationalization and Exchanges in a

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56 of 76 Sobre el AutorEduardo R. Saguier, PhDInvestigador Independiente del CONICETEmail: saguiere@ssdnet.com.arhttp://www2.h-net.msu.edu/announce/show.cgi?ID=1309 01NotasGran parte de este trabajo se debe a la colaboraci n de Beatriz Garca, al gesto del Dr. Enrico Stefani de facilitarme el texto comp leto de su renuncia a la Presidencia del CONICET, as como a numerosos miemb ros de la Lista de Discusin Pol-Cien, cuya identidad me reservo a efe ctos de no generarles dao personal alguno por lo aqu expresado. 1. ver Persistencias, Sumisiones y Rupturas en la Estr atificacin Geopoltica del Conocimiento. El caso de la Cultura, la Investigaci n y la Docencia Rioplatenses (1600-2003), manuscrito indito del autor actualmen te en evaluacin 2. Sobre la descentralizacin de la educacion superior ver Bour, 1993. Sobre la clase capitalista transnacional, ver Sklair, 2000. Para la reestructuracin de la educacin superior en la era de la globalizacin, v er Schugurensky, 1998. Sobre la internacionalizacin de la educacin y el papel de la investigacin comparada, ver Schriewer, 1996. Sobre la red electrnica para el estudio y diseo de una nueva universidad en Mxico (REDNU), ver Guillaumin Tostado, 2000. Sobre la modernizacin de la educacin superior, ver Rodrgu ez Gmez, 1994. Sobre los derechos de propiedad intelectual en la geopoltica del saber de la sociedad global del conocimiento, ver Lander, 2001. 3. Sobre fuerzas territorializadoras, reterritorializa dors y desterritorializadoras, ver Ortiz, 1998, 37. 4. Sobre la apropiacin del mundo acadmico por parte del poder corporativo, ver White y Hauck, 2000. Sobre el caso del contrato de Novartes, Inc. con la Universidad de California en Berkeley, por 25 millo nes de dlares en una planta de biologa microbiana, ver Soley, 1995. 5. Sobre redes histrico-sociales, ver Wasserman y Fau st, 1994.Sobre el Tringulo de Sbato, ver Sbato y Botana, 1968. Sobre redes i nnovadoras, ver Hippel, 2002. Para los nocivos efectos de la Ley Bayh-Dole sobre transferecnia tecnolgica de 1980, ver Soley, 1995; White y Hauck 2000 y Minsky, 2000. 6. Sobre la misin de la universidad como descubrimien to intelectual o como transformacin social, ver Searle, 2000. 7. Sobre la modernidad-mundo y los nuevos referentes p ara la construccin de las identidades colectivas, ver Ortiz, 1996 y 1998, 4367, 144 y 182. Sobre la fragmentacin del conocimiento y de las disciplinas ver Ortiz, 1998, 144. Sobre la necesidad de un nuevo paradigma educativo en el contexto de la globalizacin y la postmodernidad, ver Moreno, 2001 Sobre la persistencia o supervivencia del Antiguo Rgimen hasta la Gran Gue rra, ver Mayer, 1981, 1984. 8. Sobre la nocin de espacio de tiempo, ver Nancy, 20 00, 171-174. 9. Sobre la nocin de autonoma en von Hayek como raz n ltima de la universidad, determinada por el mercado, ver Leher, 2001. Sobre el colonialismo 10.

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57 of 76 cientfico, ver Traweek, 1998.Sobre la transformacin de la educacin superior y la profesionalizacin en Inglaterra, Alemania, Rusia y los Estados Unidos, 1 860-1930, ver Jarausch, 1983. 11. Sobre la jerarqua disciplinar, ver Hayles, 1993, 3 8; y Becher, 2001, 185-192. Sobre la universidad neoliberal en Argentina, ver R ozitchner, 2003. 12. Sobre la modernidad y la formacin social de las pr ofesiones, ver Lo, 2003. 13. ver Garrido Pea, 1999, http://www.ucm.es/info/uepe i/mafia.html; Tragtenberg, 2002; Leyderdorff, 2002; y Etzkowitz, 2002. Sobre l os juicios de pares, ver Becher, 2001, 88-93. Para un racconto de la antropo loga jurdica en el siglo XX, y los casos judiciales en la obra de Gluckman, ver Moore, 2001. Los concursos de oposicin y antecedentes (institucin de orgen napolenico) en las universidades nacionales son convocados por los Con sejos Directivos de las Facultades con cuentagotas, y solo para beneficiar a aquellos profesores que previamente acuerdan la continuidad del grupo hegem nico. Esto es as por cuanto estatutariamente slo los profesores concurs ados, es decir los regulares, son susceptibles de ser elegidos en los claustros d ocentes de los Consejos Directivos. Los profesores contratados, interinos, ad honorem o jubilados carecen de todo poder (Rozitchner, 2003). A diferen cia de la equivalente institucin anglosajona denominada tenure, los mri tos de los concursados son evaluados por jurados en slo los dos o tres das q ue dura el concurso. La tenure por el contrario es una instancia burocrtic o-educativa --que en USA es considerada el baluarte de las libertades acadmica s-a la que acceden aquellos profesores que aceptan ser sometidos duran te el ejercicio de su docencia a un riguroso exmen probatorio que dura e ntre tres y siete aos. No obstante ello, hasta la misma tenure est siendo ho y puesta en tela de juicio y reemplazada por contratos quinquenales. (ver Savage 2002). 14. Sobre migracin intelectual, ver Mulkay, 1974; y Be cher, 2001, 156-159. Sobre los supuestos filosficos del dilogo intercultural ver Fornet-Betancourt, 2000b. Sobre reflexiones metodolgicas para abordar la dim ensin cultural en el desarrollo local, ver Alba P., y Pinzn R., 1997. 15. Ver Dotti, 2001, 39. Sobre la educacin virtual un a alternativa a la educacin tradicional, verCandia, 2002. Sobre los retos socia les ante un nuevo mundo digital, ver Joyanes Aguilar, 1997. Sobre el conoci miento de punta como coto de caza de los pases centrales, ver Lander, 2001. 16. ver Bourdieu, 1993, citado en Naishtat et. al., 200 1, 21. 17. Para Castells y Hall, por medio innovador debe ente nderse "...el sistema de estructuras sociales, institucionales, organizativa s, econmicas y territoriales que crean las condiciones para una generacin cont nua de sinergias y su inversin en un proceso de produccin que se origin a a partir de esta capacidad sinrgica, tanto para las unidades de produccin qu e son parte de este medio innovador como para el medio en su conjunto (Castel ls y Hall, 2001, 30). 18. ver Durand, 1981, 50. 19. ver Vessuri, 1997, 144. 20. en Argentina organismos tales como el INTA, el INTI la CNEA, el IFONA, el INA, el INIDEP, o la CONAE. Sobre la transferencia internacional de tecnologa industrial, el caso de la performance japonesa en A mrica Latina, ver Usui,1983. Sobre la industrializacin, el capital forneo y l a transferencia 21.

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58 of 76 tecnolgica, la experiencia mexicana 1930-1985, ver Wionczek, 1986. Sobre la innovacin productiva en tiempos del Menem ismo, ver Nochteff, 2002.Sobre el rol de las universidades regionales e n el contexto del Mercosur: la educacin superior del nordeste argentino y reas d e fronteras de pases limtrofes, ver Espnola, 1993. 22. ver Barcelona y Villalonga, 1992; Santoro, 1998; y Madani, 2000. Sobre la tecnologia misilstica en Argentina (el Cndor II), ver Docampo, 1993. 23. ver Trindade, 2001; y Leher, 2001. Sobre la corrupc in del Menemismo en Argentina, ver Barcia e Ivancich, 1991. Sobre el re greso de la caza de brujas (con Carlos Cavotti y Bernabe Quartino) en la SECYT y el CONICET (Argentina), ver Nez y Orione, 1993. Sobre el neo -conservadurismo y la crisis de la educacin en la Argentina del 90, ver Pavigli aniti, 1991; y Filmus, 1996. Sobre los medios de comunicacin masiva en Argentin a, ver Waisbord, 2000 y 2001. Sobre el impacto del ltimo pensamiento de Hi rschmann en los medios acadmicos, ver Salvatore, 1994. Sobre el decisioni smo schmittiano menemista ver el rol cumplido por los exministros y secretari os de estado Roberto Dromi, Rodolfo Barra, Jorge Castro, Eduardo Menem y Carlos Corach, en Dotti, 2000, 813 y 857. Sobre la modernizacin conservadora del peronismo de los 90, ver Yannuzzi, 1995. 24. El "Programa de Alfabetizacin Informtica" de la S ecretara de Ciencia y Tcnica (SeCyT) funcion durante noviembre y diciem bre del ao pasado (2000) en bibliotecas populares del Gran Buenos Aires, y e stuvo a cargo de la agrupacin Franja Morada. 25. Sobre la agona y muerte de los valores corporativo s de la colegialidad en los gremios profesionales, ver Krause, 1996. Sobre dese mpleo y desindustrializacin en la transicin de Alemania O riental, ver Kalmbach, 1995. Sobre el impacto de la desindustrializacin y el de sempleo en la formacin de la familia y la fertilidad en Alemania Oriental, ver F leischhacker, 1995. Sobre desindustrializacin y la declinacin del movimient o sindical en Taiwan, ver Tung (1997). El post-industrialismo puede confrontar est udios como el de Drache (1989) sobre la desindustrializacin de Canad y su s implicaciones laborales; el de Knudsen (1989?) sobre la desindustrializacin de l Medio Oeste Norteamericano, 1965-1985; y el de Gatica (1989) so bre la desindustrializacin en Chile. 26. La Ley 23.877 tuvo un orgen oculto y vergonzante, pues se habria fundado en la aprobacin en 1980 por el Congreso Norteamericano d e algunas enmiendas a la Ley de Patentes, conocida como el Acta o Ley de Bay h-Dole (Noble, 1984; y Minsky, 2000). Esta Ley 23.877 es tambin muy semej ante a la Ley Bsica de Ciencia y Tecnologa en Colombia, as como a los Pr ogramas de Apoyo a la Competitividad Industrial y a la Calidad y Producti vidad en Brasil (Vessuri, 1997, 153). El art. 5. de la Ley 23.877 autoriza a las i nstituciones oficiales de investigacin y desarrollo (eufemismo con el cual b uscaron disfrazar la identificacin de las Universidades Nacionales) que adhieran a dicha misma Ley a "...establecer y/o contratar unidades de vinculac in [entes no estatales constitudos para la identificacin, seleccin y fo rmulacin de proyectos de investigacin y desarrollo, transmisin de tecnolog a y asistencia tcnica] con la finalidad de que dispongan de una estructura jurdi ca que les permita una relacin ms gil y contractual con el sector produ ctivo de bienes y/o servicios". 27. Para una estimacin de los efectos cuantitativos po sitivos de la Bayh-Dole Act en USA, ver Mowery, Nelson y Sampat, 2000. 28.

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59 of 76 ver Barcelona y Villalonga, 1992; Santoro, 1998; y Madani, 2000. 29. Para una estimacin de los efectos cualitativos neg ativos de la Bayh-Dole Act en USA, ver Soley, 1995; White y Hauck, 2000; y Foray y Kazancigil, 1999. 30. Sobre los derechos de propiedad intelectual en la g eopoltica del saber de la sociedad global del conocimiento, ver Lander, 2001. 31. ver Minsky, 2000. 32. que consistan en casi cuatro mil (4000) escuelas y cien mil (100.000) docentes (Ley 24.049 del 6 de diciembre de 1991). Junto con las escuelas se transfirieron hospitales y programas alimentarios y asistenciales para la minoridad. 33. Sobre los docentes de la Ciudad de Buenos Aires ent re la Hiperinflacin y la Convertibilidad (1988-1994), ver Debenedetti, 2002. Sobre la Ley Federal de Educacin y la transformacin educativa en Argentin a, ver Alberguchi, 1995. Sobre la descentralizacin educativa en Amrica Lat ina, ver Winkler y Gershberg, 2000. 34. ver Kessler, 1992; Barcelona y Villalonga, 1992; Sa ntoro, 1998; y Clarn, 3 de diciembre de 1994. 35. El Lic. Juan Carlos del Bello, es un personaje de m ixto y sucesivo devenir Camporista, Caputista, Cavallista, de la Ruista y D uhaldista pues en 1973 se inici militando en la Universidad del Comahue, y c uando volvio del exilio en Costa Rica estuvo afiliado al CISEA (1984-89), lueg o en la primer Presidencia de Menem estuvo ligado a la Subsecretara de Estudi os Econmicos, junto a Domingo Cavallo (1991-93), ms tarde, en 1993 en la Secretara de Polticas Universitarias (1993-96), ms luego a partir de 199 6 en la Secretara de Ciencia y Tcnica (SECYT), luego con de la Ra fue asesor d e la Secretaria de Ciencia y Tcnica Adriana Puiggrs, y a partir del 2002 int egr el Directorio de la CONEAU. 36. Sobre la emergencia de una clase capitalista transn acional y la "ayuda" del Banco Mundial a la educacin superior, ver Tomusk, 2002. Sobre las polticas educativas globales, el Banco Mundial y la era Post -Consenso de Washington, ver Bonal, 2002. 37. ver Winkler, 1994; Banco Mundial, 1995; y Pares, 20 02 38. ver Vommaro, 2000. Sobre el Banco Mundial y la pol tica educativa menemista, ver Cardelli, 1997. 39. ver Vessuri, 1977, 146. 40. Sobre la poltica universitaria argentina de los 90 y los alcances del concepto de autonoma universitaria, ver Chiroleu, Iazzetta, Vo ras y Daz, 2001. En Mxico, se constituy el Fondo de Modernizacin de la Educa cin Superior (FOMES). 41. En el caso del Comit de Historia y Geografa, esta ba constitudo por los profesores Enrique Tandeter, Fernando Devoto, Carlo s Reboratti (marido de Hilda Sbato), Eduardo Mguez, y Elena Chiozza, sie ndo los tres primeros integrantes de una faccion academica conocida como el Guariglismo, por su lider el filsofo Osvaldo Guariglia, los cuales en el pasado Alfonsinista (1983-89) se beneficiaron con los subsidios de UBACYT y los P remios Bernardo Houssay.En su primera convocatoria, dicho Comit de l FOMEC aprob los proyectos presentados precisamente por Tandeter, Re boratti y Devoto, con lo cual habran incurrido en una suerte de prevaricato acadmico, pues sus 42.

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60 of 76 integrantes habran sido simultneamente jueces y p artes interesadas (ver Vommaro, 2000). ver Castro, 2002, 16. 43. ver Vommaro, 2000. 44. ver Banco Mundial, 1995. 45. Sobre la CONEAU, ver Mollis, 2001, 23-24. Firmaron la Ley el Ministro de Cultura y Educacin Ing. Jorge Alberto Rodrguez, e l Secretario de Programacin y Evaluacin Educativa Lic. Susana Bea triz Decibe, el Secretario de Polticas Universitarias, Dr Juan Carlos Del B ello, y el Secretario de Coordinacin Universitaria Dr. Eduardo Roque Mundet En Mxico, se constituy la Comisin Nacional de Evaluacin de la Educacin Superior (CONAEVA). Sobre los Comits Interinstitucionales de Evaluaci n de la Educacin Superior o CIEES en Mxico, ver Vries, 2000. Para la evaluaci n de la universidad en Mxico, ver Prez Rocha, 2000; y Glazman Nowalski, 2000. 46. arts. 51, 78 y 80 de la Ley 24.521 de Educacin Sup erior. 47. Se crean las universidades de Formosa, Quilmes, Tre s de Febrero, Gral. Sarmiento, y San Martn; y se nacionalizan las Univ ersidades de La Rioja, Villa Mara, Lans y Patagonia Austral. Sobre el uso y ab uso de los decretos de necesidad y urgencia en el primer Menemismo (1989-1 993), ver Ferreira Rubio y Goretti, 1995. Sobre el estilo decisionista de gobi erno o estrategia decretista de gobierno en la Argentina de Alfonsn y de Menem, ve r Maurich y Liendo, 1998. 48. ver Garca de Fanelli, 1997, 18. 49. Sobre la CONEAU, ver Barsky, Domnguez y Pousadela, 2001. Llama la atencin que en este ltimo trabajo de investigaci n el Prof. Barsky no haya aclarado que en su oportunidad haba trabajado en l a CONEAU. Esta aclaracin es ticamente procedente y necesaria por existir un conflicto de intereses que el lector no precabido debe conocer. Sobre la confiden cialidad en las evaluaciones de pares; ver Lee, 1998; Martin, 1999,http://www.physiciansnews.com/law/1299.html; y Parr ish, 2002; http://jama.ama-assn.org/issues/v287n21/ffull/jsc10 323.html 50. Sobre las universidades privadas durante el Proceso ver Plotkin, 2003, 332. Sobre la internacionalizacin de la educacin y el papel de la investigacin comparada, ver Schriewer, 1996. Sobre el impacto de la globalizacin en los programas educativos en el extranjero, ver McCabe, 2001. 51. Sobre la internacionalizacin y el intercambio en u na universidad globalizada, ver Altbach y Teichler, 2001. Sobre la experiencia del intercambio estudiantil a escala internacional, ver McNamee y Faulkner, 2001. 52. ver Mollis, 2001, 89-102. 53. Su sede, ubicada en Pern 2933, ahora es la sede ce ntral del Rectorado de la Universidad CAECE. 54. sobre la crisis en la Universidad Bar Ilan, ver Ste iner, 1999; 55. Sobre el ateismo sovitico y las estrategias de res istencia de la Iglesia Ortodoxa, 1917-1932, ver Husband (1998). 56. En enero de 1992 tuvo su partida de nacimiento la E scuela de Orientacin 57.

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61 of 76 Lacaniana (EOL), bajo la inspiracin de Jacques-Ala in Miller, el yerno de Lacan, integrada a la Asociacin Mundial de Psicoanlisis. Y en 1998, se abri el Centro de Documentacin e Investigacin de la Cultu ra de Izquierdas en la Argentina (Ce.D.In.C.I.).Las personas que se prestaron a colaborar con el Li c. Juan Carlos del Bello al inicio de su gestin en la Secretara de Ciencia y Tcnica con sus opiniones personales fueron F. Aceolaza, M. Albornoz, J. C. Agulla, A. J. Arva, V. Barros, D. R. Bes, H. Ciapuscio, F. Cirio, D. Chudnovsky, J M. Dellacha, R. Guber, R. Lpez Murphy, J. Luna, J. Mazza, R. Pichel, J. A. S alfity, A.Stoppani, R. Ugalde, C.F.Varotto, J. Villar y R. J. Williams. El trabajo se dividi en seis (6) comisiones, a saber: Diagnstico, Estrategia, Polticas, Progra macin y Reingeniera Institucional, Promocin Cientfica, Promocin Tecn olgica, Evaluacin y Reglas de Juego, prologadas por una introduccin firmada p or el Coordinador General Dr. Mario A. J. Mariscotti, quien en la misma confi esa paladinamente "...el elemento de arbitrariedad que ha tenido la integrac in de las comisiones". En esa arbitrariedad confesada por Mariscotti, la Comi sin I de Diagnstico estuvo coordinada por Mario Albornoz. La Comisin II de Es trategia, coordinada por Conrado Varotto e integrada entre otros por Enrique Belocopitow (Campomar), Alberto Boberis (UBATEC), Alberto Cassano, Alicia F ernndez Cirelli (UBACYT), Julio Luna y Julio Csar Neffa. La Comisin III de Promocin Cientfica, coordinada por Patricio Garrahan e integrada entre otros por Francisco Delich, Daniel Filmus y Ricardo Lpez Murphy. La Comisin I V de Promocin Tecnolgica, coordinada por Daniel Chudnovsky e int egrada entre otros por Marta Borda de del Bello, Marcelo Daelli, Juan Carl os Gottifredi, y Jorge Mazza (VILMAX SA). La Comisin V de Evaluacin, coordinad a por Juan Carlos Agulla e integrada por Alberto Cassano, Ana Mara Pechen d e DAngelo y Enrique Tandeter. Y la Comisin VI de Reglas de Juego, coor dinada por Daniel Bes, e integrada entre otros por Jorge Baln, Andrs Carra sco, Jos Carlos Chiaramonte, Rebeca Guber, Alberto Kornblihtt y Ern esto Villanueva (Secretaria de Ciencia y Tcnica, 1996, 10-19): 58. Stefani responde el Informe Del Bello, EDUCYT, 30 d e abril de 1998; La Nacin Line, Jueves 19 de marzo de 1998; y Chiaramonte, 19 98; 59. ver nota de Ricardo Ojeda, Beatriz Garca y Eduardo M. Zarantonello en Los Andes, Sbado 13 de Junio de 1998, p.10. 60. ver Declaracin del Foro de Sociedades Cientficas Argentinas frente a la posible remocin del Presidente del CONICET, en Bol etn Electrnico de la Asociacin Fsica Argentina, marzo de 1998, ao 6, n.42; 61. La operacin de censura del hasta entonces Presiden te del CONICET habra sido orquestada por la Secretaria del organismo Lic Isabel MacDonald, actual Gerente de Desarrollo Cientfico y Tecnolgico. 62. tales como el Centro Regional de Investigacin y De sarrollo de Santa F (CERIDE), el Centro Regional de Investigaciones Cie ntficas y Tcnicas de Mendoza (CRICYT), el Centro Nacional Patagnico (CE NPAT), el Centro de Referencias para Lactobacilos (CERELA) de Tucumn, el Centro Regional de Investigaciones Bsicas y Aplicadas de Baha Blanca (CRIBBAB), y la Academia de Ciencias de Crdoba. Para Ricardo Ojeda, Investi gador del CRICYT "...Hoy coexiste dentro del Centro de Investigaciones (CRIC YT), la Fundacin CRICYT. La prdida de los lmites de lo pblico y privado l leg al punto de registrar el mismo nombre de una Unidad (Centro Regional) del CO NICET para la FUNDACI"N. Alertamos en su momento de lo delicado y la necesidad de transparentar entre la MISION del Centro de Investi gaciones, su infraestructura y servicios a la comunidad cientfica y sociedad, y l os "negocios" privados. Porque 63.

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62 of 76 se trata esencialmente de una fundacin no acadmic a. Hoy todo esta mezclado, pagamos para acceder a datos climaticos q ue llegan al centro; pagamos para que nos hagan los posters para present aciones a congresos con toda la infraestructura del ESTADO, pagamos alquile r para usar las salas construidas para uso (seminarios, conferencias y cu rsos ) de la comunidad cientfica; alquilamos los departmantos que constru yo el CONICET para uso de investigadores y becarios visitantes y mas caros qu e un buen hotel!!! ...El proyecto de descentralizacin de los Centros de Inv estigaciones para eliminar la CARGA del ESTADO y hacer mas EFICIENTE la transfere ncia a la SOCIEDAD (pensamiento del ultimo presidente menemista del CO NICET, A Bertranou)" (Mensaje de Ricardo Ojeda en Pol-Cien, martes 3 de Diciembre de 2002). ver Vessuri, 1997, 141. 64. Sobre las nuevas polticas para promover la innovac in tecnolgica en Argentina y el necesario "protagonismo privado", ver del Bell o, 1998. 65. Por ello se cre en Crdoba en agosto de 1997 una C omisin Investigadora y la figura del Ombudsman. La comisin Investigadora rem iti los casos a la Justicia Federal, mecanismo que utilizara el Defensor de la Comunidad Universitaria. Ver Declaracin de Crdoba: Nuevamente ante la fals ificacin de ttulos profesionales (La Junta de Gobierno de la Federaci n Argentina de Colegios de Abogados, reunida en la ciudad de San Rafael (Mdza. ), el 4 de abril de 1997); 66. El Decano de la Facultad de Derecho de la Universid ad de Buenos Aires (UBA) Dr. Andrs J. DAlessio pidi al juez Alberto Baos --a cargo de la causa sobre las escuchas ilegales en la casa del jefe de Gobier no porteo, Fernando de la Rua-que enve a las autoridades universitarias un a copia de las grabaciones presentadas por el denunciante Dr. Juan Carlos Igle sias. Las personas involucradas en las escuchas habran sido citadas a declarar en la Facultad, para determinar si Antonio y Fernando de la Ra (h) obtuvieron favores de docentes en algunas de las materias cursadas. De co mprobarse las supuestas irregularidades, a los profesores les podra tocar un juicio acadmico mientras que a los alumnos les podra caber una suspensin d e acuerdo al rgimen disciplinario aprobado en 1988 por el Consejo Super ior. Sin embargo, nada de esto aconteci, pues el sumario fu cajoneado y el Dr. Hctor Silva, profesor de Derecho Civil, uno de los involucrados, fu finalme nte premiado con un cargo diplomtico en la Embajada Argentina en Bogot.http://www.fcen.uba.ar/prensa/educyt/1998/ed42a.htm 67. Sobre la presin acadmica en Amrica Latina, ver A vila, 1997. 68. Para la interpretacin libertaria del voucher, ver Bast y Harmer, 1997. Para un prudente analisis del voucher, ver Dewey, 1997. Seg n el MOVIMIENTO UNIVERSITARIO DE IZQUIERDA "...Hoy el neoliberalism o emprende un nuevo ataque contra la educacin pblica y la soberana d e nuestro pueblo. La flamante Comisin Juri compuesta por grandes "notab les" e idelogos de la privatizacin de la educacin superior como Avelino Porto, decano de la Universidad de Belgrano y funcionario de la dictadu ra y del menemismo, comienzan a difundir distintos proyectos de Reforma para las universidades. La propuesta de la Comisin Juri del "impuesto a los p adres de los alumnos pudientes" es solo una muestra de lo reaccionario y regresivo del pensamiento de nuestro gobierno. La idea de que estos padres qu e ganan ms de 2.000 pesos paguen el dos por ciento de sus ingresos en c oncepto de impuesto a la educacin pblica es reaccionario porque desentiend e al Estado de su rol constitucional de asegurar la igualdad de posibilid ades a toda la poblacin. Pero es adems regresivo porque estos padres ya pagan es e impuesto al pagar ganancias. Estaran pagando un doble impuesto cuand o todos sabemos que el 69.

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63 of 76 dinero que falta en educacin es el que se destina a subsidiar la educacin privada, el que evaden en impuestos las grandes emp resas trasnacionales, el que reciben en subsidios, el que se roba a los trab ajadores, el que se llevan del pas, y es sobre todo el que se destina al pago pun tual de la deuda externa. Adems, una vez creado el marco legal y legitimadas este tipo de prcticas de financiamiento, el impuesto se extender primero a quienes ganan ms de 1.000, luego de 500 y luego a todos". ver Gonzalez, 2001. Para una respuesta crtica a Ba st & Harmer, ver Fritz, 1996; y Karadimos, 2000. Sobre las escuelas voucher en Es tados Unidos y el 'modelo' yanqui del clero-aliancista en Argentina, ver Helle r, 2000. 70. Para todos los documentos aparecidos para combatir el Plan Caputo, ver http://www.fcen.uba.ar/prensa/noticias/documentos/k aput/indice.html En su gestin como Presidente del CONICET Pablo Jacovkis no substanci sumario alguno respecto a las denuncias formuladas por el a nterior y efmero Presidente del CONICET Enrico Stefani. 71. Sobre el fraude acadmico o plagio practicado en M xico pero generalizado en todo el continente latinoamericano, consistente en la produccin de artculos para publicacin simultnea, excesivo nmero de aut ores para un slo trabajo, y compilaciones de artculos producidos por docentes subalternos, ver Cicero, 1998 (citado en Ibarra-Colado, 2001). 72. El Sol On Line, viernes 30 de noviembre de 2001, p. 4. 73. En esa oportunidad se debata la condicin de plena rio de los profesores Osvaldo Guariglia y Beatriz Sarlo. 74. E D U C Y T, 8 de junio de 2000, Ao 3, Nro. 120; 75. ver Veiras, 2002, 12. 76. publicada en el Boletin Oficial el 26 de septiembre de 2001. 77. La gestin de la Dra. Puiggros estuvo acompaada po r una Comisin Asesora honoraria integrada entre otros por Nicols Bazn, director del Neuro Science Centre of Excellence, Louisiana State University He alth Science Center; Juan Carlos Del Bello, ex secretario de la Setcip, y Enr ico Stefani, ex presidente del Conicet. Adems la conformarn Ernesto Laclau, dire ctor del Centre for Theoretical Studies in the Humanities and the Socia l Sciences, Essex University, Gran Bretaa; Carlos Torres, de la Universidad de C alifornia; Jorge Katz, director de Cepal, Chile; Mario Albornz, titular d el Instituto de Investigaciones de Unqui; Carlos Abeledo, ex presidente del Conicet ; Carlos Martnez Vidal, titular de la Asociacin para el Desarrollo Tecnol gico; Eduardo Dvorkin (Director del Centro de Investigacin Industrial de Techint). Tambin formarn parte de la Comisin Eduardo Charreau, director del Ingebi, y del Centro Argentino Brasilero de Biotecnologa; Juan Carlos P ortantiero, ex decano de la Facultad de Ciencias Sociales de la UBA; Ruth Sautu profesora titular de Metodologa de la Facultad de Ciencias Sociales, UB A; y Hugo Scolnik, docente titular del Departamento de Computacin de Ciencias Exactas y Naturales. 78. La ereccin de la Universidad de Chilecito (UNChi), como un desprendimiento de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR), obe decera a las pugnas polticas provinciales entre Carlos Menem y el Sena dor Nacional Jorge Yoma. 79. ver Ortiz, 1998, 180-182. 80. Carta de Noem Girbal de Blacha, Miembro del Direct orio del CONICET, Pgina 81.

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64 of 76 12, Carta de Lectores, julio 23 de 2002;Respuesta de E. Saguier a N. Girbal, Pagina 12, Car ta de Lectores, martes 6 de agosto de 2002; 82. Esta incomunicacin tambin la padecen las Universi dades nacionales pues ninguna esta equipada como para sostener conexiones de teleconferencia, ya sea de audioconferencia o de videoconferencia. 83. tales como J-Store, Pro-Quest, ERL, Carfax, Sage, K luwer, Blackwell, II Mulino, Swets Backsets Service, Frank Cass, Chadwyck-Healy, Bell Howell y HAPI, entre otras muchas Bases que se ofrecen en la red. 84. Tambin es justo decir, que tampoco las organizacio nes acadmicas destinadas a defender los intereses de los cientficos e intel ectuales, tales como CLACSO, han hecho o dicho algo al respecto. 85. Lamentablemente, el servicio por el momento ofrecid o se reduce a las revistas provedas por Elsevier, un conglomerado multinacion al de sitios electnicos, que se concentra en revistas correspondientes a las cie ncias duras. 86. ver Plonski, 2000. Sobre el modelo de la Triple Hl ice, ver Leydesdorff y Etzkowitz, 1998; y Viale y Ghiglione, 1998. 87. Sobre las universidades empresariales o el capitali smo acadmico, ver Clark, 1998; y Slaughter y Leslie, 1997. Para la teora de la dependencia de los recursos, ver Pfeffer y Salancik, 1978, citado en S laughter y Leslie, 1997. 88. Sobre la apropiacin del mundo acadmico por parte del poder corporativo, ver Soley, 1995; y White y Hauck, 2000. 89. Todo ello habria sido realizado a espaldas de los i nvestigadores de la Fundacin, y el cambio de nombre fue efectivizado c on una celeridad “sospechosa” por la Inspeccion General de Justicia: tuvo lugar en octubre de 2001, pero recien fue comunicado a los investigador es en abril de 2002. Cabe tambien destacar que dicho cambio fue resistido por la familia del Dr. Leloir y por supuesto por la familia Campomar, quien se ha expre sado publica y reiteradamente al respecto. Por otro lado el empres ario Prez Companc fu acusado pblica y recientemente por la Administraci n Federal de Ingresos Pblicos (AFIP) de evasin impositiva en la venta d e su petrolera 90. Estas patentes se comercializaran en Argentina en aparente beneficio de los proveedores de la industria farmacutica, tales com o Genargen y Laboratorio Pablo Cassara. 91. Pgina 12, Martes 1 de abril de 2003, p.9. 92. El "Programa de Alfabetizacin Informtica" de la S ecretara de Ciencia y Tcnica (SeCyT) funcion durante noviembre y diciem bre del 2000 en bibliotecas populares del Gran Buenos Aires, y fue usufructuado por la agrupacin Franja Morada.. 93. Pgina 12, Jueves 17 de abril de 2003, p.6. 94. ver Rozitchner, 2003. 95. ver la dimensn oculta del aprendizaje en la clase obrera, en Livingstone, 2000. Sobre el metodo de Gruber, ver Lavery, 1993. Sobre Porto Alegre y la creacin de alternativas al neo-liberalismo en el plano educ ativo, ver Gandin y Apple, 96.

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65 of 76 2002. ver Suchman, 2002. 97. La razn social "Campomar" fue desplazada en pos de la ms seductora y taquillera titulada "Leloir", por el premio Nbel d e dicho apellido. 98. Como botn de muestra, ver el reportaje en Viarosar io al Rector De La Universidad Abierta Interamericana Dr. Edgardo De V incenzi; http://www.viarosario.com/reportajes/reportaje.asp? IdReportaje=29;< /a> 99. Entre los diferentes fragmentos del poder simblico jurdico y polticose encuentran las Comisiones.de Ciencia y Tcnica de l as Cmaras de Diputados y Senadores de la Nacin, Consejos de Investigaciones de los gobiernos provinciales, Consejo Consultivo del GACTEC [12 cie ntficos y 12 empresarios innovadores], Consejo Consultivo para la Promocin y Fomento de la Innovacin [integrado por organismos de ciencia y tecnologia, del agro y la industria, y por las universidades], el Comit de Seleccin para car gos con funciones ejecutivas o administrativas de la SECYT y de la Agencia; y la Comisin de Gestin Interinstitucional [que nuclea a los presidentes de instituciones pblicas no universitarias de ciencia y tecnologa]). 100. con oficinas en la Av. Santa F 1385, de esta Capit al. 101. Para una crtica light de las universidades del con urbano, ver Mollis, 2001, 48. 102. como la Comisin de Investigacin Cientfica de la Provincia de Buenos Aires (CIC), el Consejo de Investigaciones de la Provinci a de Cordoba (CONICOR), el Consejo de Investigaciones de la Universidad Nacion al de Rosario (CIUNR) y el Centro Regional de Investigacion y Desarrollo de Sa nta F (CERIDE). 103. ver Villavicencio y Vermeren, 2001, 182. 104. Es de destacar que cuando el Presidente del CONICET Ing. Armando Bertranou quiso convencer al Centro Regional de Investigacion es Cientficas y Tcnicas de Mendoza (CRICYT) de las virtudes de la descentraliz acin, su propuesta fue rechazada por ochenta (80) investigadores que solic itaron no innovar (ver Ojeda, Garca y Seltzer, 1999; en Los Andes, Jueves 26 de agosto de 1999, p.3); 105. sobre la confidencialidad en los procedimientos de evaluacin por pares; ver Lee, 1998; Martin, 1999, http://www.physiciansnews. com/law/1299.html; y Parrish, 2002. http://jama.ama-assn.org/issues/v287 n21/ffull/jsc10323.html 106. ver Garca de Fanelli, 1997, 39. 107. ver Baln, 1993, 164. 108. El Ministro de Gobierno de la Provincia de Neuqun Jorge Gorosito manifest su interes de "desembarcar" en la Universidad del Coma hue (La Maana del Sur, Lunes 21 de Octubre de 2002. 109. ver Jujuy al Dia, 17 de noviembre de 2001; 110. INVESTIRE, Fondos Comunes de Inversin (Expediente SIGEN No. 754/2002, y Expte FH 800 8950/02). 111. ver Vessuri, 1996, 459. 112. En su aprobacin legislativa no hubo oposicin algu na (Garca de Fanelli, 1997, 18). 113.

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66 of 76 ver Garca de Fanelli, 1997, 41. 114. ver Garca de Fanelli, 1994, 12 y 15; y Garca de F anelli, 1997, 58. 115. Recientemente a la carrera de Licenciatura en Histo ria de la Universidad Autnoma de Entre Ros le fue rechazado la acredita cin por la CONEAU, por tener ms del 90% del plantel docente poblado con p rofesores de nivel terciario. 116. En su excelente trabajo, Garca de Fanelli (1997) o mite totalmente este crucial punto. 117. La Fundacin esta presidida por Alberto Pierri, sie ndo su Vicepresidenta Olga Gargiulo de Pierri, su Secretario Enrique H. Picado su Tesorero el Contador Pblico Joaqun S. Alvarez, y sus vocales Mario Gm ez Ramos y el Dr. Juan Hctor Estrada. Este ltimo es tambin el Secretari o General de la Universidad, y fu antes Pro-Secretario de Coordinacin Operativ a y Pro-Secretario Parlamentario de la Cmara de Diputados de la Naci n; 118. Sobre la trama ntima del duhaldismo, ver Otero, 19 97. 119. Asi, por ejemplo, el actual Vice-Rector de la Unive rsidad de la Matanza Vctor Ren Nicoletti fu antes miembro de la CONEAU, en r epresentacin de la Cmara de Diputados cuando Pierri era Presidente de la Cmara; el actual Secretario General Juan Hctor Estrada fu antes Pr o-Secretario de Coordinacin Operativa y Pro-Secretario Parlamentar io de dicha Cmara; el Secretario Acadmico Dr. Norberto Bruno fu antes P rosecretario Administrativo de dicha Cmara; el Secretario Legal y Tcnico Dr. Marcos Cynowiec fu antes Director de la Asesora Jurdica de dicha Cmara; e l Secretario de Planeamiento y Control de Gestin Dr. Gustavo Alberto Castro fu antes Director de Asesora Jurdica de dicha Cmara; y el Secretario de Posgra do Dr. Mario Enrique Burkun fue antes Coordinador de Relaciones Internacionales de la SECYT en tiempos de Domingo Liotta. 120. EDUCYT, ao 4, n.142, 28 de noviembre de 2000 121. Por otro lado, el inmenso playn cubierto existente es utilizado como lugar concentrador del parque automotor cada vez que las movilizaciones polticas del Justicialismo Pierrista lo requieren. 122. quien actualmente se hallara judicialmente procesa do a raz de la construccin con Gerlach Campbell SA (especialista en construcci ones bajo la operatoria de titulizacin de hipotecas) del auditorio y del gimn asio modelo del Liceo Militar General San Martn, as como de las contrataciones para el procesamiento de los residuos y el asfalto con las empresas de Victo rio Amrico Gualtieri. 123. Cabe aclarar que la Diputada Graciela Caamao de Ba rrionuevo carece de relacin de parentesco alguno con el Diputado Eduar do Caamao 124. El inmueble de la Escuela de Ciencia y Tecnologa e n San Lorenzo 3391, la de Economa y Negocios en Caseros 2241, la de Humanida des en Yapey 2068, la Escuela de Postgrado en Belgrano 3563, el Rectorado en Congreso 554 y la Secretara de Ciencia y Tcnica en Ayacucho 2197. 125. Sobre el Polo Tecnolgico Constituyentes, ver Giane lla, 1999. Sobre las Tecnpolis del Mundo, ver Castells, y Hall, 2001. D etrs de la Universidad Nacional de San Martn (UNSAM) se encontrara, apar te del Senador Barrionuevo y Sergio Spolsky (socio de Luis Cetr y del periodista Daniel Hadad en el matutino BAE), el mismsimo Grupo Vila, dueo del diario Uno de Mendoza y de La Capital de Rosario (aliados a los nunca tan ponderados exMinistro Jose 126.

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67 of 76 Luis Manzano, el banquero Raul Moneta y el grupo an ticastrista de Mas Canosa). Cabe aclarar que el Diputado Eduardo Caamao carece de relacion de parentesco alguno con la Diputada Graciela Caamao de Barrionuevo. 127. Exp.Minist. de Justicia (MJyDH) 125.820/00 y Resol. Oficina Anticorrupcin (OA/DPPT) No.67, del 14-VIII-2001; 128. Estas dos ltimas universidades, la de Tres de Febr ero y la de Lans, experimentaron durante la presidencia de Duhalde un rgimen preferencial, pues por un Decreto de Necesidad y Urgencia le fuer on otorgados tres millones de pesos por fuera del presupuesto nacional en detr imento del resto de las universidades (Decreto de Necesidad y Urgencia No. 435/03 publicado en el Boletn Oficial del Lunes 3 de marzo de 2003). 129. ver Garca de Fanelli, 1997, 22 y 48. 130. Estas Universidades son la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF), la Universidad Nacional de General Sarmie nto (UNGS) y la Universidad Nacional de San Martn (UNSAM). Asimism o, poseen representacin fsica en Buenos Aires las Universid ades Nacionales de Crdoba, Cuyo, La Plata, Ro Cuarto, Salta y San Ju an. 131. La nocin de mercado vendria a ser en si misma "... negatoria de todo espacio pblico, ya que, al ser el lugar donde los interese s privados se enfrentan, imposibilita la construccin de un interes comn" ( Yannuzzi, 1995, 78): 132. Por el contrario, las infraestructuras "blandas" ha cen hincapi en capitales de riesgo e investigacin y en consorcios de investiga cin y desarrollo (Castells y Hall, 2001, 203). 133. Amn de los costosos edificios para auditorio, bibl ioteca y restaurant, el crecido endeudamiento obedece a los ingentes gastos incurri dos en el Campus de Pilar a los efectos de construir un lago artificial con u na pista de 500 metros para la prctica del remo, canotaje y regatas. 134. ver Mollis, 2001, 89-102. 135. Cabe agregar que por fruto de un mecenazgo de doce (12) millones de dlares, para construir un campus, otorgado por el finado ba nquero Luis Otero Monsegur, la Fundacin Di Tella estuvo a punto de p erder el control de la Universidad a manos de un grupo encabezado por el e xJefe de la SIDE Fernando de Santibaez y los hijos de dicho banquer o. 136. Tal es el caso en Mendoza de la Universidad de Cong reso (UC), que comenz como un emprendimiento afn al Radicalismo, manejad o por Oscar H. Klier, Presidente de la Fundacin Postgrado de Congreso y el actual Ministro de Economa de la provincia de Mendoza Gabriel Fidel. En cuanto a la Universidad del Aconcagua, su Decano de Psicologa es el Lic. A rturo Piraces, Director de Menores de la Provincia durante la gestin de los G obernadores Lafalla e Iglesias. Respecto a la Universidad Juan Agustn Ma za (UMAZA), fundada en 1960 en Guaymalln (Mendoza), y centrada en Estudio s Veterinarios, ltimamente se ha multiplicado a otros campos del s aber, merced a sus buenos contactos polticos. El Director de su Escuela de G obierno es un Senador Provincial, llamado Alberto Montbrun, y varios de s us Decanos, como el de Farmacia de apellido Balaguer, el de Veterinarias d e apellido Duarte y el de Ciencias Empresariales de apellido Guilhou son pari entes directos de altos funcionarios del gobierno provincial. En cuanto al Instituto Universitario Gastn 137.

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68 of 76 Dachary (IUGD), ubicado en Posadas, Misiones, espec ializado en carreras de ciencias econmicas, inici su solicitud de autoriz acin en febrero de 1995 por su entonces Presidente Ing. Luis E. Lichowsky, y fu aprobada por la CONEAU en sesiones del mes de octubre de 1997, cuando esta ba dirigido por el Rector Ricardo Biazzi, quin haba sido antes Rector de la Universidad Nacional de Misiones (UNaM), Ministro de Educacin de la Provin cia de Misiones, y asesor parlamentario de los Senadores Nacionales Ramn Pue rta y Julio Csar Humada, y que en la actualidad se desempea como in tegrante del propio Directorio de la CONEAU. En la misma Crdoba, la Universidad Blas Pascal (UB P), que haba sido fundada en pleno Proceso (1980) por autoridades con sentidas por el Comando del Tercer Cuerpo de Ejrcito, entr a funcionar en tre 1987 y 1990 como un centro asociado a la Universidad Catlica Santo Tom s de Aquino (UNSTA), de Tucumn, dirigida por Fr. Fosbery OP, y a partir de 1988 como asociado a un Centro de Altos Estudios en Ciencias Exactas de Bue nos Aires, conocido como Universidad CAECE. En el caso de la Universidad Emp resarial Siglo 21, ubicada en Ro Cuarto, Crdoba, obtuvo de la CONEAU su auto rizacin provisoria en 1997, cuando su actual Vicerector Acadmico Dr. Edu ardo Roque Mundet, se desempeaba como Subsecretario de Desarrollo para l a Educacin Superior de la Ministra Susana Decibe (en realidad comenz a ac tuar en 1995). Y en el caso de la Universidad de Palermo (UP), su actual vicere ctora es la Prof. Alicia Wigdorovitz de Camilloni, exSecretaria Acadmica de la UBA durante la larga gestin de Oscar Shuberof, quien acaba de ser recha zada como Presidenta de EUDEBA por el actual Rector Jaim Etcheverry. 138. En este particular caso actuaron como pares evaluad ores los expertos Carlos Lista, Eduardo Crnko y Migul Cangiano. 139. El rector de la Universidad Catlica Santo Toms de Aquino haba sido Fray Anbal Fosbery, hijo de padres irlandeses, y "...el segundo hombre en importancia despus de Bussi durante la dictadura p rovinciana, su amigo y tal vez su confesor. Antes de dominico Fosbery era cade te en el Colegio Militar de la Nacin. Durante la guerra de las Malvinas, las F F.AA. le confiaron un cheque de ms de cien millones de dlares para comprar arm as en el exterior" (Rosenzvaig, 2000). 140. En 1993 la Universidad de San Andrs (UdeSA) patroc in un homenaje al Ministro Cavallo en la Fundacin Navarro Viola, sit a en la Av. Quintana, organizado por los profesores Roberto Corts Conde y Samuel Amaral, con la presencia de Premios Nbel como Robert Lucas y Fran co Modigliani y profesores de la Universidad de Chicago. Consultada la Universidad y la Fundacin por la fecha exacta de dicho evento ambas instituciones arguyeron no recordarlo ni guardar registro del mismo. 141. La Universidad Austral fue fruto de la filantropa del exbanquero Gregorio Prez Companc, quien don la suma de medio centenar de mi llones de dlares para el desarrollo del moderno centro mdico de Pilar. 142. Enrique Pescarmona, Orlando Terranova, Jacques Matt as (vinculado con Ral Moneta), Hctor Lpez, Jorge Prez Cuesta, Roberto Zaldvar, Carlos Lpez y Daniel Vila, por hombres del entorno del banquero R al Moneta; y por Juan Carlos Mazzn, ex operador de los ex Ministros Carl os Corach y Alberto Flamarique 143. La Universidad como botn de guerra, Pgina 12, Dom ingo 4 de febrero de 2001; 144. Pgina 12, martes 29 de octubre de 2002, p.8. 145.

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69 of 76 su gestin apenas si dur un par de meses, y nunca aclar pblicamente que ocurri para que se decidiera a renucniar a su alt simo cargo, al extremo de no incluirlo en su propio curriculum vitae publicado e n la web. 146. Por ejemplo, la Universidad del Norte Santo Toms d e Aquino (UNSTA), con sede en Tucumn, por convenio con la Universidad Bl as Pascal (UBP) se ha extendido hacia Crdoba, y por convenios con la Uni versidad FASTA, se ha extendido hasta Mar del Plata y Bariloche. 147. Expediente N 568/01 (diez cuerpos) del registro de l Ministerio de Educacin (Secretara de Educacin Superior); 148. La Razn, Jueves 20 de marzo de 2003. 149. Segn Claudio Acua, "...una de las ofertas acadmi cas de la Universidad Nacional de Quilmes es su Universidad virtual, la q ue dice poseer 22000 alumnos puramente virtuales inscriptos conectados a la Internet desde todos los rincones de Argentina. En el campus que corresponde a estos alumnos puramente virtuales hay dos tableros de mensajes do nde el administrador es el nico que deja los suyos simulando ser la administr acin, los tutores, profesores y alumnos virtuales los que lo hacen. Esta activida d se lleva a cabo a fin de aparentar una intensa actividad acadmica dentro de la comunidad. Los alumnos inscriptos reciben, para su utilizacin, un a cuenta de correo electrnico oficial, la que aparecer a la par de las de sus co mpaeros en la pgina del campus virtual junto a un pequeo curriculum person al y fotografa, con el propsito de que todos puedan conocerse e interactu ar. El administrador tiene el poder de utilizar todas las cuentas de correo elect rnico de los miembros para emitir correspondencia como si fueran stos los que lo hacen, simulando, as, una actividad social en ese fantasmagrico submundo acadmico. Los alumnos puramente virtuales que son verdaderos no llegan a la decena y su participacin en la vida comunitaria es entre muy escasa y nula, estando, ms bien, perdidos en el cyberespacio, pues no saben de que se trata ste. Ninguna persona real se ha recibido ni se va recibir alguna vez de algo en ese imaginario ambiente. Actualmente ni siquiera los alumnos semipresenciale s de la Universidad virtual de Quilmes utilizan el campus que se dise para el los en una forma equivalente a la de los imaginarios alumnos puramen te virtuales. La nica actividad que se registra en este segundo campus el la de algn profesor enviando correo electrnico, con archivos adjuntos que contienen el material de sus clases, a sus semipresenciales alumnos que nunc a lo leern, mientras que el administrador se encargar de simular el resto d e la actividad social que debera tener esa acadmica comunidad virtual" (Cla udio Acua, La ficcin de la Universidad Virtual de Quilmes, PuntoDoc, Miercoles Noviembre 27, 2002 2:57 pm, http://foros.puntodoc.com/viewtopic.php?t=214&s id=a9bede0a841cf 49b9f3c13ecc1c0624d 150. Sobre la investigacin en las universidades privada s argentinas, ver Barsky, 2001; 151. En Salta, pagos del Gobernador Juan Carlos Romero, la Universidad Catlica de Salta (UCS); y en Tucumn, la Universidad del No rte Santo Toms de Aquino (UNSTA), compiten entre s en proyectos expansionis tas. La Catlica de Salta se extendi a Buenos Aires y Villa Mara (Crdoba), buscando activamente extenderse tambin a la Provincia de Corrientes, y de esa forma cerrar un cuadriltero territorial de poder acadmico. Y la U niversidad del Norte Santo Toms de Aquino (UNSTA), con sede en Tucumn, se ha venido extendiendo hacia Crdoba (por convenio con la Universidad Blas Pascal), y Mar del Plata y Bariloche (por convenios con la Universidad FASTA). La Universidad de la Cuencia del Plata (UCP) tiene su sede central en la ciudad de Corrientes con 152.

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70 of 76 una extensin en Resistencia (Chaco) y tres (3) del egaciones regionales en Presidente Roque Senz Pea (Chaco), Formosa y Gobe rnador Virasoro (Corrientes). La Universidad Catlica de La Plata s e extendi a ms de media docena de sedes, comenzando por su sede fundadora e n La Plata, para luego proyectarse a Buenos Aires, Bernal, Hurlingham, San Martn, Rosario (Santa F) y Gualeguaych (Entre Ros). Asimismo, la Universid ad Atlntida Argentina (UAA), ubicada en el litoral martimo bonaerense, n aci en 1995 a partir del apoyo de once (11) municipios regionales, extendin dose desde su sede central en Mar de Aj, hasta Dolores, General Madariaga, Pi namar y ltimamente la misma ciudad de Mar del Plata, destacndose por ser un verdadero bochorno persa de ttulos y exmenes, "sin aplazados ni esca lafn". Tambin, la Universidad Argentina John F. Kennedy (UK), la Univ ersidad Abierta Interamericana (UAI), la Universidad CAECE, y la Un iversidad del Salvador (USAL), originadas en el centro de Buenos Aires, se extendieron a los barrios de la capital y al interior de la provincia y el pas. La Universidad Argentina John F. Kennedy (UK), fundada en 1964, alcanz una docena d e sedes en la Capital y luego se extendi al Gran Buenos Aires. La Universi dad CAECE se extendi a Mar del Plata y San Isidro. La USAL se extendi a m edia docena de sedes (Pilar, San Miguel, Mercedes, Venado Tuerto, Posada s, Baha Blanca y Corrientes). Y la UAI se extendi primero a los bar rios capitalinos de Almagro y Belgrano, y ms luego a Castelar (Pcia. de Bs. As.) y a Rosario (Santa F), formando parte del grupo Vanguardia Educativa (VANE DUC). Esta ltima es una entidad no confesional dedicada al asesoramient o educativo, que es miembro afiliado a la Asociacin Universitaria Iber oamericana de Postgrado (AUIP), y poseedora de un campo denominado Rancho T axco, de 85 hectreas, a treinta (30) kms. de Buenos Aires. Tambien se d este proceso de expansin geogrfica en algunas universidades pblicas. La Un iversidad Nacional de Patagonia Austral (UNPA) cuenta con cuatro (4) sede s, pero repartidas en la misma provincia de su sede principal, entre Ro Gal legos, Caleta Olivia, San Julin y Ro Turbio.Cabe agregar que por fruto de un mecenazgo de doce (12) millones de dlares, para construir un campus, otorgado por el finado ba nquero Luis Otero Monsegur, la Fundacin Di Tella estuvo a punto de p erder el control de la Universidad a manos de un grupo encabezado por el e xJefe de la SIDE Fernando de Santibaez y los hijos de dicho banquer o. 153. ver Garca de Fanelli, 1994, 8. 154. Por ejemplo, se ha dado el caso de Jurados que han actuado simultneamente en dos y hasta tres Comisioens. En el caso del Jura do Carlos Martnez Vidal, perteneci a la Comisin de Consejeros Tecnolgicos de Crdito Fiscal y de Certificacin de Calificaciones. 155. ver Stefani, 1998, p.4. 156. ver Garca de Fanelli, 1997, 52. 157. Para este propsito se cont con unos doscientos cu arenta (240) millones de dlares financiados a cinco (5) aos, para promover casi medio millar de proyectos repartidos entre casi medio centenar de u niversidades y operacionalizado en cinco (5) consecutivas convocat orias anuales. 158. Entre los miembros activos del Consejo Directivo de l FOMEC estuvieron Juan Carlos del Bello, Hctor Gertel, Mario Mariscotti, Roberto Williams, Orlando Aguirre, Eduardo Snchez-Martnez, Mario Albornz, Francisco Garcs, Ana Pechn D'Angelo, Martn Pineiro, y Anbal Jozami. C omo Coordinador Acadmico del FOMEC se desempe el Prof. Osvaldo B arsky. Entre los 159.

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71 of 76 miembros de su Comit de Seguimiento estaban Carlos Marquis, Martn Piero y Mario Mariscotti, y luego el Dr. Patricio Garraha n. Y entre los asesores del Ministerio de Educacion se encontraban los profesor es Guillermo Dussel, y Luis Alberto Romero, asesorando este ltimo sobre los Co ntenidos Bsicos Comunes de la currcula.Finalmente, en el curso del ao 1996, y financiada por el FOMEC (Proyecto 370), se logr impulsar la evaluacin externa de un a unidad acadmica piloto, que result ser el Departamento de Historia de la U BA. Los integrantes de la Comisin Evaluadora externa fueron elegidos por el propio patrocinante de la Evaluacin, el Jefe del Departamento de Historia Pr of. Enrique Tandeter. La evaluacin acadmica de dicha Comision comprometi el prestigio de las Universidades de Harvard (John Coatsworth), Berkele y (Tulio Halpern Donghi), Pars (Roger Chartier) y Mxico (Angel Daz Barriga ), pues fueron profesores de dichas Universidades quienes integraron la Comisin Evaluadora, importados con viticos pagados con fondos del FOMEC, e inmort alizados en un alegrico mural, todo lo cual deriv en el mes de Septiembre de 1996 --en oportunidad de darse a conocer el Informe de Evaluacin (que no cu estion el esquema de poder oligrquico vigente en los Departamentos y Fa cultades)-en una repulsa estudiantil sin precedentes en la Facultad de Filos ofa y Letras que puso en tela de juicio las conclusiones de la Encuesta levantada por el Departamento y las contradictorias aseveraciones de dicho Informe acer ca del supuesto "...juicio global altamente positivo" del Departamento. Para p recisar con ms detenimiento las caractersticas de esta gravosa y repudiada Evaluacin o auto-Evaluacin, debemos sealar que sta careci d e legitimidad e imparcialidad, pues en su hermtica programacin se excluy premeditadamente la forzosa consulta, discusin y d ecisin de los rganos deliberativos de la Facultad (Junta Departamental y Consejo Directivo), y en la composicin de la Comisin Evaluadora externa se de signaron profesores que guardaban con el patrocinante de la Evaluacin y co n los titulares de las ctedras evaluadas compromisos y reciprocidades que les impidieron la necesaria independencia para emitir juicios crtico s, objetivos y neutrales. Para evitar elegir profesores que tuvieren relaciones de amistad profesional con los dirigentes de la unidad acadmica evaluada correspo nda haber elaborado --previamente a la designacin de los Evaluadores-un padrn de historiadores prestigiosos del mundo, a partir de los cuales se d esinsaculara la terna de jurados. Ms an, si el propsito perseguido con la Evaluacin fue un eventual "rankeo" a escala local, nacional y eventualmente c ontinental, para alentar la competitividad de un mercado de recursos humanos ac admicamente calificados, quella debi haberse practicado en fo rma simultnea, coordinada e interdisciplinaria, en otras facultades y/o univers idades del rea local o nacional. Como consecuencia de este repudio dicho grupo profe soral fu emprendiendo una dispora que llev al Prof. Carlos Reboratti a la UNGS, a los profesores Jos E. Buruca y Luis A. Romero a la Universidad T orcuato Di Tella, y al profesor Enrique Tandeter a la Universidad de San M artn y a la direccin del Archivo General de la Nacin durante el gobierno De larruista. 160. Sobre la poltica universitaria argentina de los 90 y los alcances del concepto de autonoma universitaria, ver Chiroleu, Iazzetta, Vo ras y Diaz, 2001; 161. finalmente el Lic. del Bello reapareci en la Presi dencia de Duhalde como integrante de la CONEAU y director del INDEC, y las t but not least, candidato a Gobernador por la provincia de Ro Negro. 162. ver Stefani, 1998, p.5; 163. ver Stefani, 1998, p.5. 164.

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72 of 76 ver Stefani, 1998 165. Stefani responde el Informe Del Bello, EDUCYT, 30 d e abril de 1998. 166. Hubo Investigadores a los cuales se les lleg a oto rgar subsidios consecutivos de ms de cien mil pesos o dlares (e.g.: tal seria el caso de los profesores y directores de institutos de la Universidad de Quilm es, Carlos Altamirano y Mario Albornz). 167. mediante la Resolucin No. 1458 del 10 de Octubre d e 1995, la SECYT-CONICET decidi aprobar en beneficio del Grup o de Trabajo de Cultivos Celulares del Instituto de Tecnologa Biol gica (INTEBIO) de la Facultad de Bioqmica y Ciencias Biolgicas de la U niversidad Nacional del Litoral (UNL), ntimamente ligado al arriba mencion ado Laboratorio de Cultivos Celulares (Zeltek SRL), el financiamiento del proye cto (PID No. PMT-SID 187), el nico entre el medio centenar de beneficiados, y entre mas de medio millar de proyectos presentados, que alcanz una subvencin c asi un milln de pesos ($774.957.-), destinados a completar el equipamient o de la unidad y a la compra de reactivos y la contratacin de servicios para de sarrollar las tareas. 168. Por ejemplo, en dicha Lista nos encontramos con el Dr. Luis Beaug, miembro del Directorio del CONICET; el Dr. Alfredo Bolsi, m iembro de las Comisiones Asesoras y la Junta de Calificaciones del CONICET; el Dr. Alberto Boveris, Director de UBATEC SA; el Dr. Pablo M. Jacovkis, De cano de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA; y el Dr. Jos Carlos Ch iaramonte, Director del Instituto de Historia Argentina "Emilio Ravignani". 169. Centro Regional de Investigaciones Cientficas y Tr ansferencia Tecnolgica de Anillaco, La Rioja (CRILAR),http://www.telenocheinvestiga.com/notas/25-10-00/cl asico/r04.asp. Las solicitudes que diriga el Director del CRILAR Dr. Mario Hunicken al CONICET iban dirigidas con copia a la Secretara General de la Presidencia, como forma de presin (Stefani, 1998, 9): 170. Con respecto a las presiones recibidas de parte de la SECYT, a cargo de Juan Carlos Del Bello, y del Ministerio de Educacion, ba jo la direccion de la Ministra Susana Decibe, Stefani mencion una carta del secre tario de la Presidencia menemista, Alberto Kohan, pidindole que le informe "...por qu un grupo de arquitectos de la Rioja se haba quejado ante Menem por demoras en los pagos del Centro de Anillaco y por qu no se haban nombr ado suficientes riojanos en ese lugar". 171. Ese fue el caso de Pablo Aceolaza, hijo de Florenc io Aceolaza, presidente del Conicet antes de la gestin de Del Bello, que busca ba comenzar la carrera de investigador en el Centro de Diamante (Entre Ros). 172. ver Quirs, 2002. 173. ver Noble, 1984; y Minsky, 2000. 174. Estas contrataciones se fundaron en el art. 1. inc a) del Decreto No. 1331/95, sustitutivo del Decreto No.508, ambos reglamentario s de la Ley 23.877, de Promocin y Fomento de la Innovacin Tecnolgica, p romulgada en 1990; el art.59, inc e), de la Ley 24.521 de Educacin Super ior, promulgada a comienzos de 1995; y el art.3. y 10., inc. d) de la Ley Mar co 25.467, o Ley de Ciencia, Tecnologa e Innovacin, publicada en el Boletn Of icial el 26 de septiembre de 2001. 175. Resoluciones Administrativas de la ANPCYT. 176.

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73 of 76 Educyt, ao I, n.43, del 11 de Junio de 1998, 2. S eccin. 177. El Presidente de Vilmax S.A. Dr. Jorge Mazza integr a el Comit Ejecutivo del Foro Argentino de Biotecnologia (FAB) conjuntamente con representantes de Bio Sidus S.A., Polychaco S.A., Bedson SA, Advanata Semillas, Gador SA, y Wiener Lab SA, y el dicho Foro tiene por sus vocale s ordinarios a los representantes de Bayer Cropscience y Monsanto, los mximos protagonistas de la monoproduccin y sojizacin del agro argentin o. Este Foro fu a su vez premiado por una Fundacin denominada FUNPRECIT, di rigida por el Dr. Horacio Ernesto Bosch, con fondos del mismo FONTAR. 178. Resolucin del ANPCYT n.010, de Febrero de 1998. 179. Resoluciones del ANPCYT n.44 de Junio de 2001, n.14 0 de Diciembre de 1999, n.86 de Junio de 2000, y n.029 de marzo de 1999. 180. Resoluciones n.022 del 22 de abril de 1999; y n.002 del 12 de enero de 1999. 181. Resolucin n.085 del 9 de septiembre de 1999. 182. Resoluciones n.043, 044, 045 y 046 del 30 de junio de 1999. 183. Entre los proyectos de la Fundacin FUNPRECIT se en cuentra el "...de cria intensiva para producir carne congelada de ranas", por U$S 171.623. 184. Este cuestionamiento judicial fue sobresedo por la Sala II de la Cmara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccion al Federal de la Capital, integrada por los Camaristas Eduardo Luraschi, Mart n Irurzun y Ral Vigliani. 185. El art. 5. de la Ley 23.877 autoriza a las institu ciones oficiales de investigacin y desarrollo (eufemismo con el cual buscaron disfraza r la identificacin de las Universidades Nacionales) que adhieran a dicha mism a Ley a "...establecer y/o contratar unidades de vinculacin [entes no estatal es constitudos para la identificacin, seleccin y formulacin de proyecto s de investigacin y desarrollo, transmisin de tecnologa y asistencia tcnica] con la finalidad de que dispongan de una estructura jurdica que les permit a una relacin ms gil y contractual con el sector productivo de bienes y/o servicios". 186. En ese preciso sentido, la CONEAU dict en 1998 la Ordenanza 002, por la cual en su artculo 4. se establece que en sus Informes anuales las instituciones universitarias que buscan ser acreditadas debern p rioritariamente indicar si la institucin di inicio o no a las estrategias de pr oduccin y transferencia. 187. Javier Lorca (2002): "Fractura en Ingeniera", Pgi na 12, viernes 20 de Septiembre de 2002, p.13, 188. Esa red litoralea estara encabezada por el exRect or Arq. Hugo Guillermo Storero (acusado ante la Sindicatura General de la Nacin [SIGEN] por los manejos de la Obra Social de la Radio Universidad, y actualmente Presidente de la Comisin de Cultura de la Cmara de Diputados de la Nacin), ahora devenido Diputado Nacional, en representacin de la Alianza, y estara integrada por la exDirectora de la Facultad de Formacin Doce nte en Ciencia, Lic. Lilia Puig de Stubrin, quien matrimonio mediante devino P residenta de la Comisin de Ciencia y Tecnologa de la Cmara de Diputados d e la Nacin, en representacin de la UCR; su propio marido el Diput ado y actual Vice-Presidente de la CONEAU Dr. Adolfo Stubrin; y el actual Rector Ing. Mario Domingo Barletta. Y en esta red tambin se hallara incurso el Lic. Julio Schneider, quien logr reciclarse en la funcin pb lica, pasando de la Secretara de Coordinacin del Rectorado a una Concejala en e l Consejo Deliberante de la 189.

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74 of 76 Ciudad de Santa F, en representacin de la UCR.Acerca de Zeltek S.R.L., Labofrant e INTEC;http://portal.ellitoral.com/index.php3/diarios/2001 /04/07/educacion/EDUC-01.html http://www.elcronistaregional.com/notas/2002/06/27/ 001262.htm http://www.fbcb.unl.edu.ar/exten/intebio1.htm 190. ver Abeledo, 1989, pp.54-56. 191. sobre la confidencialidad en las evaluaciones de pa res; ver Lee, 1998; Martin, 1999, http://www.physiciansnews.com/law/1299.html; y Parrish, 2002. 192. Eduardo R. Saguier s/denuncia ante la Oficina Antic orrupcin, del 24 de septiembre de 2002,http://www.hipforums.com/viewthread.php3?FID=13&TID =64598; < /p> 193. al igual que se est comprobando con los contratos de consultora concertados por el Lobbysta Carlos Bercn en el Ministerio de E conoma, la Asociacin de Bancos de la Repblica Argentina (ABA), el Banco Ce ntral, el City Bank y el Bloque de Diputados del Partido Justicialista (PJ). 194. respuesta del Lic. Marcelo Daelli al Ing. Mil. Anto nio Ricardo Castro Lechtaler, del 18 de Septiembre de 2002 reproducida en la List a de Discusin electrnica Pol-cien; 195. perteneci al Laboratorio de especialidades medicin ales y biologicas BioSidus S.A., sito en el barrio de Pompeya de esta Capital, y lleg a integrar el Directorio del CONICET paralelamente a gerenciamientos en Zelt ek S.R.L., e Innova-T, y que integra el grupo Buenos Aires de la empresa de lobby Perfil Tecnolgico y Productivo de la Argentina (compuesta entre otros p or Juan Carlos Bisio, Daniel Giaccone, Juan Carlos Olveira y Jorge Cassar), 196. respuesta del Lic. Marcelo Daelli al Ing. Mil. Anto nio Ricardo Castro Lechtaler, del 18 de Septiembre de 2002, reproducida en la Lis ta de Discusin electrnica Pol-cien; 197. Innova-T se encuentra domiciliada en Montevideo 126 4 piso, de esta Capital, 198. En el caso del Prof. Tandeter sus contactos han sid o esencialmente los Profesores John Coatsworth, de Harvard; y Herbert K lein, de Columbia. 199. Sobre la creacin de instituciones culturales en Ar gentina durante la denominada Revolucin Libertadora (CONICET, INTA, I NTI, CFI, CONEA), ver Smulovitz, 1988.. 200. Sobre el tringulo de Sbato, ver Plonski, 2000, 99 -100. 201. http://www.conicet.gov.ar/INSTITUCIONAL/plan_estrat egico/plan/11.ph p; 202. ver Vessuri, 1997, 143. 203. http://www.conicet.gov.ar/INSTITUCIONAL/plan_estrat egico/plan/11.ph p; 204. http://www.conicet.gov.ar/INSTITUCIONAL/plan_estrat egico/plan/11.ph p; 205. Stefani responde el Informe Del Bello, EDUCYT, 30 d e abril de 1998. 206. Por esas y otras razones, las autoridades de la CON EAU, la SECYT, la ANPCYT, el CONICET, la Universidad Nacional del Lit oral (UNL), y la Fundacin Innova-T, fueron denunciados en septiembre de 2002 ante la Oficina 207.

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75 of 76 Anticorrupcin, pues las autoridades de todas estas instituciones habran cometido eventualmente los delitos de asociacin il cita, usurpacin, administracin fraudulenta, negociacin incompatibl e con la funcin pblica, malversacin de recursos pblicos, y violaciones de los deberes de funcionario pblico y de la autonoma universitaria al haber pu esto las instalaciones y recursos tcnicos y humanos de las universidades y los organismos de ciencia al servicio de intereses privados y del mundo de lo s negocios mercantiles y corporativos, as como por dificultar con sus respe ctivos desempeos el cumplimiento de los objetivos y las misiones para l as cuales fueron creadas dichas instituciones (Eduardo R. Saguier s/denuncia ante la Oficina Anticorrupcin, del 24 de septiembre de 2002,http://www.hipforums.com/viewthread.php3?FID=13&TID =64598); La direccin de Archivos Analticos de Polticas Educativas en la World Wide Web es http://epaa.asu.edu.Preguntas generales acerca de la pertinencia temti ca o sobre artculos especficos pueden ser enviadas al Editor, Gene V Glass, glass@ asu.edu. Por carta a: Gene V. Glass College Education, Arizona State University, Tempe, AZ 85287-0211. (602-965-2692). Editores Asociados para Espaol y PortugusGustavo Fischman Arizona State University Pablo Gentili Laboratorio de Polticas Pblicas Universidade do Estado do Rio de JaneiroAAPE Comit Editorial Espaol y Portugus Adrin Acosta (Mxico) Universidad de Guadalajaraaacosta@cucea.udg.mx J. Flix Angulo Rasco (Spain) Universidad de Cdizfelix.angulo@uca.es Teresa Bracho (Mxico) Centro de Investigacin y DocenciaEconmica-CIDEbracho dis1.cide.mx Alejandro Canales (Mxico) Universidad Nacional Autnoma deMxicocanalesa@servidor.unam.mx Ursula Casanova (U.S.A.) Arizona State Universitycasanova@asu.edu Jos Contreras Domingo Universitat de Barcelona Jose.Contreras@doe.d5.ub.es Erwin Epstein (U.S.A.) Loyola University of ChicagoEepstein@luc.edu Josu Gonzlez (U.S.A.) Arizona State Universityjosue@asu.edu Rollin Kent (Mxico)Universidad Autnoma de Puebla rkent@puebla.megared.net.mxMara Beatriz Luce (Brazil)Universidad Federal de Rio Grande do Sul-UFRGSlucemb@orion.ufrgs.brJavier Mendoza Rojas (Mxico)Universidad Nacional Autnoma deMxicojaviermr@servidor.unam.mxMarcela Mollis (Argentina)Universidad de Buenos Airesmmollis@filo.uba.ar

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76 of 76 Humberto Muoz Garca (Mxico) Universidad Nacional Autnoma deMxicohumberto@servidor.unam.mxAngel Ignacio Prez Gmez(Spain)Universidad de Mlagaaiperez@uma.es Daniel Schugurensky (Argentina-Canad)OISE/UT, Canadadschugurensky@oise.utoronto.ca Simon Schwartzman (Brazil)American Institutes forResesarch–Brazil (AIRBrasil) simon@sman.com.br Jurjo Torres Santom (Spain)Universidad de A Coruajurjo@udc.es Carlos Alberto Torres (U.S.A.)University of California, Los Angelestorres@gseisucla.eduEPAA Editorial Board Editor: Gene V Glass Arizona State University Michael W. Apple University of Wisconsin David C. Berliner Arizona State University Greg Camilli Rutgers University Linda Darling-Hammond Stanford University Sherman Dorn University of South Florida Mark E. Fetler California Commission on TeacherCredentialing Gustavo E. Fischman California State Univeristy–LosAngeles Richard Garlikov Birmingham, Alabama Thomas F. Green Syracuse University Aimee Howley Ohio University Craig B. Howley Appalachia Educational Laboratory William Hunter University of Ontario Institute ofTechnology Patricia Fey Jarvis Seattle, Washington Daniel Kalls Ume University Benjamin Levin University of Manitoba Thomas Mauhs-Pugh Green Mountain College Les McLean University of Toronto Heinrich Mintrop University of California, Los Angeles Michele Moses Arizona State University Gary Orfield Harvard University Anthony G. Rud Jr. Purdue University Jay Paredes Scribner University of Missouri Michael Scriven University of Auckland Lorrie A. Shepard University of Colorado, Boulder Robert E. Stake University of Illinois—UC Kevin Welner University of Colorado, Boulder Terrence G. Wiley Arizona State University John Willinsky University of British Columbia


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