USF Libraries

Secretos del Futuro

MISSING IMAGE

Material Information

Title:
Secretos del Futuro
Physical Description:
Book
Language:
English

Record Information

Source Institution:
University of South Florida Library
Holding Location:
University of South Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
usfldc doi - S32-00004
usfldc handle - s32.4
System ID:
SFS0036166:00001


This item is only available as the following downloads:


Full Text
xml version 1.0 encoding UTF-8 standalone no
record xmlns http:www.loc.govMARC21slim xmlns:xsi http:www.w3.org2001XMLSchema-instance xmlns:xlink http:www.w3.org1999xlink
leader nkm 22 Ka 4500
controlfield tag 008 000000c19749999pautr p s 0 0eng d
datafield ind1 8 ind2 024
subfield code a S32-00004
040
FHM
049
FHmm
0 245
Secretos del Futuro
1 773
t Science Fiction and Fantasy Collection
786
208
4 856
u http://digital.lib.usf.edu/?s32.4



PAGE 1

PR"LOGO PARA SECRETOS DEL FUTURO ANTOLOGA DE CIENCIA-FICCI"N. Cuando analizamos el desarrollo que ha tenido el gnero de ciencia-ficcin en Cuba en estos 40 aos de existencia, podemos, a vuel o de pjaro, diferenciar cuatro etapas o promociones bien definidas: La inaugural coincide con los primeros a os de la revolucin, fundamentalmente a partir de 1968, cuando comienzan a public ar autores como ngel Arango, Arnaldo Correa, Oscar Hurtado, y Miguel Collazo, entre otros. Con gran influencia de escritores anglosajones de la Edad de Oro, como Ra y Bradbury o, Isaac Asimov, muchos de sus cuentos y novelas se caracterizan por el dese o de crear una cienciaficcin “nacional”, a travs del uso de contextos co stumbristas, as como del hum or y el choteo cubanos. Una segunda etapa que comienza en los aos 80, a partir de la formacin del taller Oscar Hurtado, de Plaza, y del concurso Da vid de ciencia-ficcin, donde se dan a conocer, entre los ms importantes, escritores como Agustn de Rojas, Dana Chaviano, F. Mond, Eduardo del Llano y Jos Miguel S nchez (Yoss). En esta etapa surge de la mano de Dana Chaviano y el Yoss lo que en breve se desarrollar como el subgnero de la fantasa pica dentro del fantstico cubano. Nos atreveramos a definir una tercera etapa, que comienza a mediados de la dcada de los 90, con la formacin del taller El negro hueco en el que emergen nuevos autores como Michel Encinosa, Vladimir Hernndez, Fabricio Gonzlez y Ricardo Acevedo, una etapa signada por la aparicin de la temtica ciberpunk, el minicuento y el desarrollo de la fantasa heroica. La cuarta y ltima etapa (por ahora), surge desde finales de los 90 y contina hasta la fecha, donde, a la par del desarrollo de los gneros y los autores ya existentes en las promociones anteriores y que continan en ac tivo, se conforma el grupo Espiral con una

PAGE 2

nueva horneada de jvenes es critores, una promocin caract erizada por su compleja heterogeneidad temtica y estilstica. En general, dentro de las corrientes tenidas en cuenta por los escritores actuales, podemos encontrar, adems de la ciencia ficc in tradicional (sociedades futuras, pera espacial, paradojas temporales, la robtica, lo s extraterrestres, etc.), el ciberpunk, la fantasa heroica, (seria o pardica, mtica o mgica), el New age, el gtico y el horror, el infantil fantstico y hasta la literatura realista con elementos de ciencia-ficcin. Precisamente esta antologa que hoy ofre cemos a tu lectura es una muestra del fantstico que se escribe actualmente en nues tro pas: 19 autores, entre ellos, dos de la segunda etapa (Eduardo del Llano y Yoss), seis de la tercera (Michel Encinosa, Fabricio Gonzlez, Ricardo Acevedo, Vladimir Hernn dez, Alberto Mesa), y el resto autores de la ltima promocin, la sangre nueva. Los cuentos de esta antologa combinan una gran variedad de temas y estilos, lo mismo entronados en la corriente ciberpunk, ( La extraa muerte de Mateo Habba Fabricio Gonzlez, El centinela Erick Mota, Karma Erkins Freixas), como de la fantasa heroica irnica? ( Siridi, la de los ojos grises de Michel Encinosa, Por contrato de Abel Ballester), el new age ( Tarot Eliete Lorenzo Vila, Cruz de hierro Roy Jorge), la literatura gtica, ( El Empalador, Vctor Hugo Prez), los mundos paralelos, ( Todos los Boutros vs. Todos los Hedren Juan Pablo Noroa); el tiempo y sus paradojas, ( Tiempo Armando ngel Gonzlez, Los meandros de la Historia, Yoss); el humor, ( Animalitos Eduardo del Llano); el minicuento ( Palabras Ricardo Acevedo) y hasta la literatura infantil, ( Los Noseniqu tienen la panza rayada Sigrid Victoria Dueas). Se ha preferido obviar toda cronologa y los escritores aparecen mezclados, sin importar la edad o la cantidad de libros publicados, en aras de cierta democratizacin en la lectura. Antes de cada cuento encontrars un os pequeos prefacios de los antologadores,

PAGE 3

bastante informales como informados, acer ca de cada autor y su texto, por lo que creemos se hace innecesario abundar ms en es te prlogo. En fin, lector, tienes ante ti una gama de cuentos fantsticos escritos para todos los gustos, an para el paladar ms extraterrestre. Que tengas buen apetito. Ral Aguiar

PAGE 4

Secretos del Futuro 1 Secretos del Futuro Prologo Yazmin S. Portales Machado Antologadores Juan Pablo Noroa Lamas y Ricardo Acevedo E.

PAGE 5

Secretos del Futuro 2Prolgo

PAGE 6

Secretos del Futuro 3SIRIDI, LA DE LOS OJOS GRISES Por Yaly, Alto Cronista Yaly, Alto Cronista tiene su modesto hogar en Sotreum, un mundo donde la espada y la magia s on algo tan habitual como para nosotros llamar por telfono. Pero hoy revelar un secreto... ¡Q ue El Pastor me perdone! Yaly, Alto Cronista es en realidad Michel Encinosa F (La Habana, 1974), y oculta sus poderes bajo la ingenua apariencia de un licenciado en lengua inglesa. Ms no puede borrar todas sus huellas, ya que una serie de premios (Ruben Martinez Villena, 1999; El oficio de libreo, 2002; Hemingway, 2002; Luis Rogelio Noguera, 2002 entre otros) dan fe de su identidad fantastica. Otras pistas? Las antologas: Polvo en el viento, IMFC, Argentina, 1999; Horizontes probables, Lectorum, Mxico, 1999 y Reino Eterno, Le tras Cubanas, 1999. La publicacin de dos magnificos libros de relatos intitulados “Sol Negro” (Ediciones Extramuros, 2001) y “N ios de nen” (Letras Cubanas, 2001). Este ltimo libro nos da una tercera personalidad... quizas un oscuro hacker que diambula por la populosa metrpolis de Ofidia. Fritz Leiber (1910-1992) acuo el termino fantasa heroca (epic fantasy), dandole tambin unos deliciosos toques de irona. “Siridi, la de los ojos grises” es un digno seguidor del choteo (tipo cubano) en este gnero.

PAGE 7

Secretos del Futuro 4 ........ Istagare contempl pensativo el cielo cargado, ote hacia las nevadas cumbres, y escudri el montn revuelto de cabaas y corrales all abajo, a sus pies, en aq uella grieta entre las montaas. Si el camino era el adecuado, se trab aba de El Hueco, la aldea ms septentrional de los Mil Estados. Y no lejos de la al dea, tras unos pocos picachos y quebradas, se abriran las puertas de la Torre en el Abismo. All una maldicin antigua aguardaba por ser purgada, y mucho honor y gloria se prometa a quien desbrozase a golpes de arma y coraje un sendero limpio para la luz hasta el corazn mismo de las tinieblas. Sacudi los hombros. La ni eve asentada sobre la piel que cubra su armadu ra le dificultaba cada movimiento. Con tales heladas no lidiaba desde su ltimo viaje a las Tierras Lalanias. Unas figuritas se movan entre las cabaas. Istagare sonri. Aquellos si mples temblaran sin duda al recibirlo y conocer su nombre. No sera novedad. No lo era desde haca muchos aos. Tantos aos Ya ni siquiera se sonrojaba cuando lo seala ban en las plazas de las ciudades, o al cruzar lo s campos sembrados de las naciones. Una aldea perdida como El Hueco no podra

PAGE 8

Secretos del Futuro 5dispensarle una acogida seorial, pero sin dudas dara lo mejor de s para no hacer quedar mal a sus ancestros y ofrecer —si no fastuoso— al menos digno saludo a Istagare de Roca Furia, Na cido bajo el Signo de la Tempestad, Campen de lo s Nueve Templos en las Tierras Estrechas, Hroe de las Guerras Mercantiles, Heredero al Terc er Trono del Dios A Quien No Se Nombra en la Presencia de Nios y Mujeres, Ganador del Hacha Serpiente, Pacificado r de las Altas Estepas, y Perseguidor de las Batallas sobre las fronteras de la Dominacin Blanca. Un viejo estaba sentado en un taburete y remendando calcetines a la entrada del pueblo. —Das de luz —lo salud el hroe, con amplia sonrisa. —S, bueno —el viejo pa rpade—. Ayer tuvimos una buena ventisca. —Soy Istagare —anunci aq ul, con tono casual. La medida es el don ms preciado de los grandes. —Istagare —repiti el viejo, abriendo un poco ms sus ojillos.

PAGE 9

Secretos del Futuro 6El hroe carraspe y se balance sobre sus pies, con bondadosa paciencia. Los simples solan tardar en comprender la esencia de los milagros. —Istagare... Istagare... —segua repitiendo el viejo. Haca fro, ciertamente. Nada como un techo y un hogar encendido. —Istagare... Bueno, Istagare... qu? —Hmm? —el hroe frunci el ceo. —S, hombre —se agit el viejo—. De alguna parte vienes. Istagare de Codo Pell ejudo, la aldeta de all arriba? Istagare de Botija Ro ta? Istagare de Grasa de Panza? —Istagare de Roca Furia —el susurro del hroe culmin como el estallido de un ltigo. El viejo inclin la cabe za hacia un lado, y luego hacia el otro: —No conozco sa —dijo al fin—. Pero no importa. Debes tener hielo en los huesos hijo. Esa piel est hecha piedra. Ven, ven a mi casa a tomar algo caliente. Bueno, pens Istagare mi entras avanzaban por entre las cabaas— aquel lugar no tena calles, ni siquiera callejuelas—, es co mprensible, a su venerable

PAGE 10

Secretos del Futuro 7edad, cuntas cosas no ha br visto y escuchado, y olvidado tambin... Istagare se detuvo junto a una mujer que rompa trozos de hielo con un cuchillo de cocina sobre un tocn: —Das de luz a usted, seora. Soy Istagare. Istagare de Roca Furia. —Ah —la mujer lo mir de reojo—. Hijito, podras alzar aquell a tina de agua y colocarla sobre ese fuego? A mi esposo le gusta el bao a su hora. Eso es, ¡huy, qu mozo tan fortach n! Gracias. Muchsimas gracias. —Con quin hablas, muje r? —llam una voz de hombre. Istagare quiso responder, pero not que el viejo prosegua su marcha, y deci di que no sera adecuado ofenderlo, dada la hospitalid ad ofrecida, as que corri en pos de l. A sus espaldas volvi a escuchar aquella voz de hombre: —Quin era se? A juzgar por la piel y el olor que ha dejado, debe ser un de spellejador de serpientes. Te gustan ahora las serpient es, mujer? Ya hablaremos de eso, culebrita. Y qu hay de mi bao...? El hroe abord a un par de aldeanos ms, un hombre y una muchacha, y se presen t, slo para obtener

PAGE 11

Secretos del Futuro 8como respuesta un "Ah, y qu vendes?" y un "Mientras pagues con buena moneda no me importan ni tu nombre ni el de tu cosita fra". Algo ceudo, se dej empujar por el viejo hacia el interior de una cabaa, y se ntar de golpe sobre una silla que cruji bajo su peso. Alz la mirada. Ante l se extenda una mesa de madera sin pulir, medio cubier ta por dos o tres platos. Alguien se afanaba en cuclillas junto al hogar, a su derecha. Del otro lado, el vi ejo olisqueaba unas botijas, de las que sac unas hierbas: —Amor, pon algunas de estas a hervir para nuestro husped. —Una infusin de vidabuenas es lo mejor contra el fro metido en el vientre —a sinti la vieja, tomando las hierbas de manos de su marido y echndolas en un jarro junto con un trozo de hielo. Puso el jarro al fuego y mir a Istagare—. Y quin es nuestr o husped? —Es forastero —aclar el viejo—. Debe venir de lejos, porque no conozco su aldea. Istagare respir hondo y tosi por lo bajo. La cabaa estaba llena de olor es. Pescado ahumado, queso rancio, telas viejas. El hacha le estorbaba a la cintura, de modo que la sac y la recost a una pared. Los destellos de la enjoyada arma iluminaron la estancia.

PAGE 12

Secretos del Futuro 9El viejo pestae: —Bonita herramienta. —Es el Hacha Serpiente —explic Istagare con orgullo—. La gan en el Sagrado Torneo del... —Entonces, eres leado r —sonri el viejo—. Lo saba. Istagare hizo una mueca, y replic, muy despacio: —No. No soy leador. —Ah —el viejo se le qued mirando, como animndolo a seguir. Istagare suspir: —Soy un guerrero. —Ah —el viejo lo sigui mirando. Istagare se sonroj, y logr vencer su bien forjada humildad: —Un guerrero... famoso. Soy un guerrero famoso. Un hroe. —¡Ah! —el viejo bati palmas—. ¡Ahora lo comprendo! ¡Un guerrero fa moso! ¡Y poderoso, claro, porque los guerreros famosos son poderosos guerreros! ¡Mira, amor! —se volvi hacia su mujer con ojos brillantes—. ¡Tenemos a un poderoso guerrero como husped!

PAGE 13

Secretos del Futuro 10Se levant y en dos zancadas lleg hasta la puerta de la cabaa: —¡Eh! ¡Eh...! ¡Eh, vecina, ven ac, mira a nuestro husped! ¡Es un poderoso guerrero! ¡Dime qu te parece! Una nariz arrugada y unos ojos de pjaro asomaron por la puerta: —Aj. —Es un poderoso guerrer o, comprendes? —se ufan el viejo—. Un poderoso guerrero de verdad. Es nuestro husped. —Aj —la nariz arrugada examin a Istagare de pies a cabeza—. No se limp ia las botas para entrar. Deberas aleccionar mejor a las visitas. Si alguien me dejara as el piso... A la noche les trae r mermelada para endulzar la infusin. Tan pronto mi yerno regrese del bosque... La voz de la muje r se fue alejando, pero an se la pudo or un poco ms: —...el vecino tiene visita s... S, dice que es un poderoso... No s, un poderoso, un poderoso, es que no sabes lo que es un poderoso? ¡Menuda ignorancia, Verde Madre...! Y un hacha as de grande... S, un poderoso leador... Creo que es su sobrino... S, un sobrino perdido... De su hermana la bruja... Quin sabe... Esa

PAGE 14

Secretos del Futuro 11conoci a tantos hombres que vaya una a saber con certeza... Pobrecillo, con una madre semejante... S, es de mirada triste. .. Pobrecillo, pobrec illo... Le har un pastel... Seguro qu e le gusta... Istagare se chup los la bios ruidosamente. Luego plant un puo sobre la mesa con un poco ms de fuerza de la que hubiese deseado: —¡Bien! He venido en busca de la Torre en el Abismo, y de la Maldicin ar cana que la habita. Pueden indicarme el cami no hacia all? Su mirada abarc a ambos viejos, quienes parpadearon en desconcierto. —La Torre en el Abismo... La Torre de Roca Furia centellearon—. La Torre en el Abismo... Y su Maldicin... Cmo podr a llegar hasta ella? —Ah —el viejo se rasc el cuello—. No s. Nadie va por esos paraje s. Todos tienen mi edo, sabe? Mucho miedo... —Por supuesto. Y hacen bien en temer —aprob Istagare. —Entonces, poderoso guerrero, usted conoce la historia. —No faltaba ms —el hroe se reclin en la silla y sus facciones endurecieron—. En los Aos Pobres del

PAGE 15

Secretos del Futuro 12Espritu, cuando las estrella s eran lgrimas de dioses traicionados, la Orden Se creta de los Hechiceros Signistas erigi una Torre que... —Ah, bueno, en realidad.. —le interrumpi el viejo con timidez—. La histor ia que conocemos aqu es otra. —Interesante —Istagare pr est rauda atencin. Las versiones locales de las leyendas solan brindar informaciones tiles sobre los peligros a enfrentar. —Todo es por culpa de la mujer del tabernero, claro —empez el viejo. —Hmmm? —S, caramba, era su culpa. Era una mujer... liviana, sabe? Muy liviana. —S, por "liviandad" se le conoce ahora —terci la vieja, haciendo ruido con la vajilla en un rincn. —Ah, bien... —el viejo inte nt una sonrisa—. Pues esta mujer era ajena a poco s hombres de la aldea... Pocos, como yo —agreg en voz alta, y del rincn sali un gruido de conformidad—. As es. Pocos, como yo — continu, ms animado—. Su esposo lo saba, claro, la aldea es pequea, las paredes finas, todo se escucha... Y enloqueci. El esposo enloqueci. Un d a sali corriendo hacia el bosque, y no regres . La mujer abandon la

PAGE 16

Secretos del Futuro 13aldea. Y el fantasma del ta bernero vaga desde entonces por ese paraje del Dedo de Pa lo en la Cazuela, con un garrote en la mano, dispue sto a vengarse de cuantos conocieron a su mujer... Y de todos los dems, tambin. Est loco, comprende, po deroso guerrero? Es un fantasma loco. Por eso tememos ir all... Esto que le cuento ocurri en mi juvent ud, y desde ento nces, as son las cosas... As so n las cosas... —y el viejo movi la cabeza, apenado por las in iquidades de la vida. Istagare guard silencio un rato. Bebi de un sorbo el jarro de infusin humeante. Luego se alz y tom el hacha: —Agradezco la hospitalidad. Debo partir. De algn modo hallar el camino. —Le acompaar hasta el bosque —propuso el viejo—. Necesitamos lea. Verdad, amor? Un gruido carioso le respondi desde el rincn de la vajilla. Mientras cruzaban de nuevo entre las cabaas, el viejo se acerc a Ista gare y le cuchiche: —Le llevar hasta el De do de Palo, poderoso guerrero. Conozco el camino Deambul por all en mi juventud.

PAGE 17

Secretos del Futuro 14—Y qu le hizo visita r semejante lugar? —se intrig el hroe. —Ver... —las mejillas del viejo se colorearon un poco—. Tena yo un presente de cumpleaos para mi prometida, la misma que vi steis en casa y es, desde aquellos tiempos, mi esposa adorada. Pues bien, haba yo comprado en los mercados de otro pueblo una ovejita con cascabel. Me cost el trabajo de un ao, pero a mi futura esposa le encantara. Y camin o hacia ac, el bichejo se me escap de las manos. Co rri hacia el bosque. Por supuesto, lo segu. Y fui a parar a los parajes del Dedo de Palo en la Cazuela... Estu ve all, s, como lo oye... Pero nada dije luego a mi pr ometida. A qu inquietarla? Adems... —adopt expresi n severa—. Podra ella pensar que yo anda ba ajustando alguna cuenta pendiente con el fantasma del taberner o, y no ten a yo cuenta alguna que saldar con l, ni con su liviana mujer... Ah, no, eso no. Lo juro.. Pero, ya se cono ce a las mujeres... Piensan y piensan, y para qu buscar un disgusto no merecido? Ciertamente... —¡Ah! ¡Vecino! —los sa ludaba un hombre llegado del bosque con un haz de ramas a la espalda—. ¡Ya me contaron la nueva! ¡Robusto sobrinote el tuyo! ¡Y leador, he odo! ¡Eso est bien, muchacho! —palme a

PAGE 18

Secretos del Futuro 15Istagare en el hombro al cruz arse con ellos—. ¡ste si es oficio honrado! ¡No como es os que viven de comprar y vender, o de repartir golpe s por ah...! —y se intern entre las cabaas con gran des voces de despedida. Istagare eludi la mirada del viejo, pero ste le seal al cuello: —Ah. Veo ah un amuleto de mujer. Tiene nombre? La expresin de Istagare se dulcific un tanto: —Su nombre es Siridi. Siridi, la de los ojos grises. —Y... Es bonita? —Es el sol en verano —con test Istagare de Roca Furia—. Es una rama cargada de pjaros. Es la brisa del mar en la cara y el cuello. —¡Ajaj! —ri el viejo—. ¡Muy bien dicho, poderoso guerrero! Y qu hace tan lejos del sol, de los pjaros en rama y de la brisa marina? —Cosecho honor y gloria en provecho de sus virtudes —afirm el hroe—. Mi Siridi, la de los ojos grises, no merece menos. —Y no echa de menos los ojos grises de su Siridi? —La distancia me duele —acept Istagare—. Y mucho. Pero la espera tendr su premio. Co locar a sus

PAGE 19

Secretos del Futuro 16pies las ofrendas de mi fama Y seremos buenos ante los dioses, y daremos hijos prom etedores a este mundo... Mientras dialogab an, el bosque gan espesura, y el viejo eligi un sendero sin hue llas. Al rato, los sonidos de la aldea se apagaron a sus espaldas. —Hemos entrado en los rincones donde nadie se atreve —anunci el viejo—. Cuidado con lo s pies. Hay espinosas entre la nieve. El hroe examinaba con ojo alerta el camino. De repente se detu vo y seal hacia el tronco de un rbol: —Qu es aquello? —Ah... —los ojillos del vi ejo se iluminaron—. Le mostrar. Al acercarse, Istagare sin ti un leve escalofro. El esqueleto de un ygari de enor mes proporciones se hallaba clavado al tronco con un venablo. La madera del arma estaba ajada por lo s aos, y congelada por completo. Los ocho colmillos sobresalan del crneo desnudo como espinas gruesas y opac as, an amenazantes. —Hace aos tropec con una bestia as —dijo Istagare—. Llevo en un mu slo las marcas de sus colmillos. Su piel la envi a deleitar los ojos grises de mi Siridi. Qu hroe se encarg de sta?

PAGE 20

Secretos del Futuro 17—Ah... —el viejo se rasc un sobaco bajo el abrigo—. Fui yo. Istagare lo mir de reojo, resoplando. —S, s... —sonri el viejo—. Lo recuerdo bien. Mi ovejita estaba acurrucada bajo aquel rbol de all, y la bestia le grua. No iba a dejar que el regalo de cumpleaos de mi prometida acabase en la barriga de un animal tan descarado. Me li a golpes con la bestia, no quera matarla, sabe, la Verde Madre ama a los animales, pero... Tuve que de jarla ah clavada. Y la malagradecida oveja sali a la carrera en aquella direccin. Para no perderla, dej el ve nablo, y fui tras ella... Era un buen venablo, sabe? —No lo dudo —replic Istagare. Al rato, dieron con un calv ero. A medio cruzar, el pie de Istagare se trab co n algo bajo la nieve. Se inclin, escarb, y sac un hueso. Tras mirarlo con fijeza, declar: —¡Es el fmur de un Jallase Los cronistas de Dhol los daban todos por muer tos desde la Primavera de las Crislidas... Ser posibl e que sobreviv ieran algunos en este lugar tan apartado?

PAGE 21

Secretos del Futuro 18Istagare escarb un po co ms y sac otros despojos: cos tillas, vrtebras, y do s crneos partidos. Los mostr al viej o, quien coment: —Huesos duros. —Muy duros —asinti Ista gare—. Huesos forjados por el propio Dios de la Guerra. La piel de los Jallase fue tejida por los Hijos del Pastor, y el propio Pastor obsequi luz de muerte a sus ojos. Mil hroes como yo perecieron bajo sus golpes, en gestas mil veces cantadas. —Y estos cantaban, tambin —agreg el viejo—. Y muy feo. —Hmm? —Tenan a mi ovejita amarrada a un tocn, y cantaban en torno a una hoguera. Por lo visto, no gustaban de la carn e cruda. Intent hablarles, por las buenas, pero me vinieron encima... Istagare mir al viejo c on cierta oscura rabia que no poda explicarse a s mismo. El viejo continu: —Eran cuatro, los muy grandotes. Trat de encajarle a uno mi ot ro venablo, pero se rompi en la piel. As que tuve que usar los puos... Ve estos dedos medio tiesos? Me lo s part contra sus huesos. Estuvimos liados un buen rato Por suerte eran imbciles, se

PAGE 22

Secretos del Futuro 19estorbaban unos a otros. Quis o la suerte que yo cayera sobre uno, y los dems se no s arrojaran encima. Salt, y los golpes le tocaron a su compaero. Les cay sangre en los ojos y siguieron golpean do, sin ver qu golpeaban. Un brazo cay cerca de m. Lo recog y les fui arriba. Hueso de hierro co ntra hueso de hierro, y bueno... Aqu mismo los dej, y me llev el brazo. Daba asco, en verdad, pero pens que un ga rrote as podra servirme por un rato... Y tuve razn... Ah, ¡Ah tiene la Cazuela y su Dedo de Palo! Istagare de Roca Furia se detuvo en seco y estuvo a punto de caer al abism o. Ante l se abra una hondonada, cual la huella de un dios en la tierra. Nada creca all. Slo rocas y niev e. Y en el centro mismo, una torre antigua, cuya plateada cpula giraba lentamente. El viejo indic un sendero que serpenteaba hacia abajo: —Por all se haba ido el bichejo... Le acompaar un rato ms. Bajemos con cuidado, no es cosa de partirse una pierna tan lejos de casa. Descendieron hasta el fondo de la hondonada y se encaminaron hacia la entrad a de la torre. Antes de alcanzarla, Istaga re hizo notar:

PAGE 23

Secretos del Futuro 20—Hay restos de combate por aqu... ¡Mire, viejo! Sabe qu es esto? ¡Son huesos de Yglis! ¡Abominaciones nacidas de hombres apareados con bestias! ¡Al menos un cent enar debe haber perecido aqu...! Pero no veo otros cadveres. A quines se habrn enfrentado...? Posiblemente a una escuadra de magos poderosos... O a una legin de... —No eran un centenar —rezong el viejo—. Si acaso, sesenta o setenta. Pe ro a cien no llegaban. Istagare abri la boca como para preguntar algo, pero se limit a toser, co n las mejillas encendidas. —A cien no llegaban, no —repiti el viejo—. Se me cruzaron en el camino. Peludos, encorvados... ¡fesimos! Agarr bien fuerte el brazo de la bestia que llevaba conmigo, y record a mi primo el segador de vdere. Mi primo hac a as, zas, zas, con la guadaa, y el vdere caa en mazos a la tierra, espigas para aqu, espigas para all... Verdad que parece mentira que se saque de esas espigas tan amarillas y apestosas un vino tan sabroso? Buen o, pues por aqu vena yo, dando garrotazos, zas, zas, izquierda, derecha, zas, zas, zas... Los infelices sinvergenzas estaban tan ju ntitos, pelo con pelo, que a veces tumbab a a tres o cuatro de un golpe. Algunos se le vantaban, otros no.. Para cuando

PAGE 24

Secretos del Futuro 21llegu a esta puerta —el vi ejo palme el deteriorado metal de la puerta a la que haban arribado— ya estaban todos ah tirados... Aunque so specho que algunos habran huido... Los golpes con aquel brazo de hierro no eran cosa liviana... ¡Ja! ¡Ya eso lo saba yo! El viejo empuj la pue rta con un hombro, sin resultado visible: —Est ms trabada que en aquel entonces... —se ech a rer—. ¡Y yo estoy m s blando, claro! Venga, poderoso guerrero, cheme una mano. Istagare peg el hombro y puj. Slo al tercer esfuerzo lograron apartar la s hojas lo suficiente como para entrar. Istagare sac una antorcha que llevaba atada a la cintura, pero el viejo lo detuvo: —Adentro hay luz. Era cierto. El pasillo esta ba bien iluminado. Las paredes despedan una luz rojiza que lo llenaba todo. El hroe y el viejo avanzaro n, sin arrojar sombras. —Verdad que es formid able? —la voz del viejo irradiaba orgullo, como si l mismo fuera la fuente de luz—. Es como vivir en un o de esos cu entos que les hacemos a los nios... Este pasillo estaba cegado, entonces... Bueno, an lo es t... Vayamos por aqu... Y, por cierto, qu es lo que busca?

PAGE 25

Secretos del Futuro 22—Vengo a dar caza a una Maldicin. —Tal como lo dice, suena a algo terrible. —Herencia de dioses iracundos, ponzoa hechizada errante entre las Edades... —Eso suena muy bonito —aprob el viejo—. S, supongo que se refi ere a... S, eso mi smo tiene que ser. —Qu? —Ya llegaremos... Hay que bajar por aqu... Y viene preparad o para... eso? —Tengo el Hacha Serpient e —dijo el hroe—. S conjuros secretos de los magos del Zandain, el Gran Desierto. Llevo amuletos de lo s dioses de la Puerta y el Camino. Mi coraza contiene sortilegios finamente urdidos entre el cuero y el metal. En el yelmo porto gemas arrebatadas a Hechicer os Signistas tras duras contiendas... —Ah —replic el viejo, y sacudi la cabeza—. Yo le recomendara un buen garrote. —El garrote es arma de gente simple —objet Istagare—. Mi props ito, as como el de mis pares en la senda de la gloria, es alzar mi nombre por sobre el decir comn de las gentes y grabar lo en los pilares de la historia. Eso lo sabe cualqu iera —mir con severidad al viejo—. Lo saben nuestras dignas madres, nuestros

PAGE 26

Secretos del Futuro 23honrados padres, nues tros selectos ami gos y, sobre todo, lo saben nuestras amadas. Mi Siridi, la de los ojos grises, conoce mis hechos e intenciones, cada una de mis proezas eleva su nombre a la par del mo, y se dolera mucho de verme enfrentar el destino blandiendo un arma tan vulgar como un garrote... El viejo lo escuchaba dist rado, e insista en lo suyo: —Aquel brazo de hierro, caramba, an debe andar por aqu... Lo dej tirado en algn rincn, y ahora no recuerdo... Quizs si buscamos un poco... —¡Por el Nombre del Cron ista! —grit Istagare, sacando el Hacha Serpiente. —Qu...? Qu...? —se al arm el viejo. Al cabo de un instante se tranquiliz—. Ah, ya veo. Sea cauteloso, poderoso guerrero, amigo mo, ya no estoy para estos sustos. —Pero... —Istagare trat de retenerlo—. ¡No avance ms! Acaso no los ve? ¡Son esbirros de la Horda Feliz! La silueta de aquellas armaduras agazapadas al final del pasillo eran inco nfundibles para un hroe conocedor del mundo y sus poderes.

PAGE 27

Secretos del Futuro 24—Pues me temo que desde hace mucho ya no son felices —mascull el viejo, sin detener su avance. Istagare, sintiendo un sbito apretn en el vientre, lo sigui a distancia. El viejo se detuvo ante las armaduras. Ya no parecan tan imponentes. De hecho, eran ms bien un montn de metal polvoriento. Istagare calcul que se tratara de al meno s veinte esbirros de la clebre Horda. —Estaban locos, sin duda —explic el viejo—. Rean sin parar. Mire esas espadas... —se estremeci ante la vista de las armas, recordando—. Le s di con mi garrote... aquel br azo que... ya sabe ... Y en cuanto derrib al primero cog su espada. Pesada como... Como no s ni qu... Ent onces yo era joven, claro. Ahora no podra alzarla, supongo. Silencioso, Istagare asi una y tir de ella. Us ambas manos, y an as no pudo alzar la punta del piso. El viejo lo mira ba, sonriente: —Si los hubiera visto. Las manejaban como si fuesen palitos, las hacan girar y bailar, apuntando siempre al cuello de uno. —Una vez combat a uno de estos... —empez a decir Istagare, pero se call al instante.

PAGE 28

Secretos del Futuro 25—¡Ah! Entonces, habr notado que no son tan duros como aparentan... Buen o, duros s que son, pero nada rpidos. Yo era joven, ya le dije, de piernas giles. Gracias a eso... En fin, ah los tiene —el viejo levant la visera de un yelm o—. Vaya, hasta los huesos se han hecho polvo. Siempre dije que el aire de este lugar no era muy sano... Pa semos por all. El hroe sucedi a su gua hacia el interior de una gran estancia, donde la lu z pareca amortiguarse un tanto. El viejo se rascaba la orej a, y volvi a la carga con un asunto que en verdad pareca interesarle: —Bueno, y no le echan de menos a usted esos ojos grises de su Siridi? —Qu...? Ah, de ello no ha de hablarse —explic el hroe, con sequedad—. Mi amada debe desear que yo est all donde pueda mejor cosechar elevacin para nuestros nombres. ¡Ja! ¡Bien estara el hroe cuya amada no lo dejase partir de su la do! Adems, la distancia es sostn para el afecto. Es una prueba de las ms difciles, y debe ser vencida. —Bueno, yo deca... —a ventur el viejo—. Supongo que se ve rn a menudo.

PAGE 29

Secretos del Futuro 26—Nos vemos lo suficiente —declar Istagare—. Le leo poemas que escribo a la montura, o acodado en las amuras de un barco. Hablamos de mis proezas hechas, y las por venir. Paseamos... Y tr as un rato, parto de nuevo a mi senda. Eso es suficiente para un hroe, y debe serlo tambin para su amada. —Sin duda son gente nota ble —acept el viejo—. Mi esposa me dijo una vez qu e si me perda por ms de cinco das sin dar seales, botara a la calle todas mis cosas y saldra a buscar un marido ms sabio... Pero, claro, somos gente simple... Istagare asinti, pensativ o, y slo repar en el ingente montn de huesos cuando tropez con l. Alz la cabeza. Abri mucho los ojos. Tales huesos slo podan pertenecer a una criatura en este mundo. —Dragones, creo que los lla man —sugiri el viejo, a sus espaldas—. Bichos co n muy malas pulgas, debo agregar. Istagare midi los hues os con la mirada. Un ejemplar de los ar canos. De los que sobrevolaban el mundo en el Verano del Despertar. Mir a izquierd a y derecha.

PAGE 30

Secretos del Futuro 27Trag en seco. Dos crneos. Dos dragones. —Parecan un matrimonio —coment el viejo—. Por supuesto, la hembra era la ms resabiosa. Istagare de Roca Furia tembl. S, las hembras eran las ms... El hroe se sonroj, y desvi la mirada. Record aquella silueta en lo alto de la colina, agazapada sobre sus huevos. Se record a s mismo al pie de la colina, tembloroso, a punto de caer de rodillas. Record a la silueta abriendo sus alas, y a s mismo dando un salto, arrojando sus armas, huyendo a gatas de aquel paisaje... Su nic a huida, su nica derr ota, en tantos aos de gloria. Por fortuna, una hu ida sin testigos. Ni siquiera Siridi, su amada Siridi, la de los ojos grises, saba de aquello. Y, si el destino era bondadoso, no lo sabra nunca. —De slo estar frente a ello s se te mete una bola fra en el estmago —susur r el viejo, con rostro sereno—. Poderoso gue rrero, no s si haya sentido eso alguna vez, pero... Istagare de Roca Furia carra spe y alz el mentn. —Con gusto les hubiera deja do en paz en su cubil —continu el viejo—. Pero o sonar el cascabel de mi

PAGE 31

Secretos del Futuro 28ovejita, pens en la alegra de mi prometida al ver su regalo, y eso me decidi... Y le dir algo, poderoso guerrero. No s si en el mundo habrn ms bichotes de estos, pero una cosa es segura; no quiero volver a pararme ante uno de ellos jams y nunca. Avanz un poco y pate los huesos: —Fue tremendo... No s cunto tiempo estuve saltando de aqu para all golpeando y parando golpes... Pero eso ya qued atrs —se pas una mano por la frente—. S, ya qued atrs. Se volvi hacia Istagare: Venga, poderoso guerrero. Creo saber dnde esta lo que busca. Istagare lo sigui, op rimiendo con fuerza el amuleto de su Siridi, la de los ojos gris es, entre sus dedos temblorosos. Al otro lado de la estancia se alzaba una puerta de piedra. Entre el piso y la pa rte inferior de las hojas se abran rendijas por donde cab ra un animal pequeo, o un nio a gatas calcul el hroe. S – asinti el viej o, como adivinando sus pensamientos-. Mi bichejo se col por ah. Pude or su cascabel del otro lado. Y tr as el tintineo del cascabel, o...

PAGE 32

Secretos del Futuro 29Primero fue como el rumor del mar por la noche, en una playa desierta. Un rumor que estremeca las vsceras sin tocar los odos. Y el rumor creci hasta parecer el grito le jano de un ejrcito de moribundos, y creci ms an hasta semejar el retumbar de tambores de guerra en un saln de festejos, y ms, mucho ms an, hasta penetrar el crneo y ll enarlo con el aullido de mil dioses hambrientos. El rugido ces poco a poc o. Istagare abri los ojos, y se descubri tirado bocabajo en el piso, ante la puerta de piedra. El viejo, de ro dillas a su lado sacuda la cabeza: —Eso fue lo que o. Qu ed como usted ahora, besando el piso. Y po r las rendijas vi... El hroe mir ha cia las rendijas. La estancia ms all de la puerta estaba en penumbras. Sin embargo, al go pudo ver el hroe. Un movimiento, un deslizar de sombras. Y supo que se trataba de un pie de scalzo. Un pie con cinco dedos, en todo caso humano, y algo plano. Un pie que no cabra en el saln del trono del ms grande de los reyes. —S... —el viejo se levant —. Eso fue lo que vi. Deambulaba de aqu para all de aqu para all. Y de

PAGE 33

Secretos del Futuro 30algn modo supe que eso, fu era lo que fuera, nunca dejaba de deambular. Creo qu e me lo sugiri el surco que not en el mismo piso, aden tro, en su recorrido. Not eso? Istagare neg con la cabeza. Temblando, se incorpor. —Sabe... Es gracioso —el viejo se rasc bajo el sobaco—. Por un momento pe ns... Bueno, que tal vez escuchara el cascabel de mi bichejo... Es tonto, verdad? Han pasado tantos aos... El hroe no supo qu decir. —¡En fin! —solt en vi ejo con voz tan alta que alarm a Istagare—. Creo que ha hallado al fin eso que llama la "Maldicin", y supo ngo que, si viene tan bien preparado, sabr c mo abrir esa puer ta... Yo no pude, y eso que empuj durante un buen rato. Istagare mir al viejo con ojos desencajados. —Ah, para alguien como usted, eso no debe ser problema alguno —le sonri el viejo—. Ni abrir la puerta, ni darle una buena leccin a lo que hay all dentro. Sabe... En realida d, no empuj la puerta con tantas ganas —confes—. Es taba pensando... Haba tenido que sacarme de arriba demasiados estorbos... Bichos grandotes, tipos loco s metidos en armaduras, y al

PAGE 34

Secretos del Futuro 31final dos bestias que casi me comen —seal con un gesto rencoroso los huesos de los dragones—. Pens que lo que hay aqu dentro deb a ser algo ms duro an y..., bueno, consider que en un final mi prometida preferira tenerme a m antes que a la ov ejita con su cascabel, y por eso regres... Iba preocu padsimo, porque, bueno, yo haba prometido un regal o, pero, por suerte, mi prometida estaba ta n asustada por mi demora que no le import que no hubiese regalo y se puso contentsima al verme llegar sano y sa lvo, y nunca le hice el cuento de lo que pas porque, ya sabis, la leyenda del fantasma del tabernero, ella podra pensar que yo en realidad... Y a fin de cuentas, yo era un simp le aldeano, si n derecho a meterme en estas cosas reservadas a los hroes como usted... Istagare no supo qu decir. El viejo se alej unos pasos: —Y bien. Aqu lo dejo, poderoso guerrero. Haga su faena. Sin duda, su amada Si ridi, la de los ojos grises, tendr para usted una gran sonrisa, y acaso algo ms — sonri con picarda— cuan do lo vea regresar con semejante hazaa en el talego, para ventaja de sus nombres y destinos... Sabe, le envidio. Mi mujer me arrastrara por la aldea si se enterase de que yo me

PAGE 35

Secretos del Futuro 32dedicara a algo as ... Y por cierto, si gusta... —el viejo se frot las manos con nerv iosa humildad —. Tan pronto haya terminado, pase por mi casa a tomar algo caliente, de lo contrario mi esposa hablar pestes de m como anfitrin, dir que lo he dejado coger un resfriado por gusto o alguna de es as barbaridades... Le espero, pues. Los pasos del viejo se perd ieron del otro lado de la estancia. Solo al fin, el tembloroso Istagare de Roca Furia mir la puerta de arriba abaj o, y pens en su Siridi, la de los ojos grises.

PAGE 36

Secretos del Futuro 33 NADA QUE DECLARAR Por Anabel Enrquez Pieiro En las Enciclopedias ms serias y completas, bajo la entrada de “Ciencia Ficcin”, acpite “Fantico”, debiera haber una pequea foto de Anabel Enrquez Pieiro (Santa Clara 1973). Es cuestin de justicia. Anabel es un a de esas personas que hace a la Ciencia Ficcin un gnero especial. Los fanticos, entre los cuales se incluyen los propios escritores, son quienes realmente hacen vivir a la CF. De siempre este ha sido un gnero aparte, me nospreciado por la academia y con el fantasma del mercantilismo a las espaldas. Por eso, tanto cultivadores como seguidores tienen que hacer un esfuerzo extra, ms all de producir o consumir textos. La CF vive en pelea constante para mantener su buen nombre ms o menos en alto. Y los fanticos promueven, divulgan, organizan eventos, crean premios, ejercen la crtica. Porque ni las universidades ni las instituciones lo hacen por ellos. A veces, lo hacen CONTRA ellos. Anabel escribe, organiza, di vulga, redacta ensayos y conferencias. Ms que nada, agrupa a la gente, gracias quizs a que se gradu de psicloga y trabaja en publicidad. En Cuba, donde la CF est en paales, Anabel es IMPRESCINDIBLE.

PAGE 37

Secretos del Futuro 34“Nada que declarar” fue para m el cuento ms dificil de colocar en esta antologa, una histor ia triste y demoledora desde el principio, que nos recuerda inqui etantemente al mundo real. Una tragedia que lo fue para irlandeses, gallegos, judos y chinos, y que hoy lo es de haitianos, magrebinos, euro-orientales, y tambin, de cierta manera particularment e dolorosa, de los cubanos. Padre entreg toda una vida de ahorro s a cambio de este hueco en la cmara de reciclaje de desechos del transportador. Cierto que es mnimo el espacio. Anela, Soulness y yo sentimos calambres en los brazos, tensin en el cuello y la respiraci n caliente de unos sobre los otros. Pero, que m s pedirle al viejo. Sus manos despellejadas por el azufre depositaron temblando los dos megacrditos en las palmas enguantadas del capataz del espaciopuerto. Temblaban porque tema que se frustrara el viaje por algn imprevisto y pediera toda posibilidad de un segundo intento; temblaban porque junto con la em ocin de cumplir su sueo de vernos partir de aquel infierno y retornar al origen, cambiaba por nuestra fuga la definitiv a despedida; temblaba por que la fiebre de las canteras carcoma sus nervios perifricos. No pudo siquiera despedirnos. El da antes de la partida del transbordador fue llevado junto a su cuadrilla hacia las r ecin abiertas minas, unos diez kilmetros al norte de la granja, donde los sismos haban reventado nuevas vetas de estao. Por suerte ya ninguno de nosotros volver a

PAGE 38

Secretos del Futuro 35"lamerlas". No tendremos que temer a las erupciones que chamuscan la piel, ni a las fumarolas de azufr e que queman los ojos y pudren los pulmones en las granjas mineras de Io. Io queda debajo, detrs, como una esfera que encarcela mil hambrientos dragones en perenne batalla. Este carguero nos aleja para siempre de sus fauces...y del beso de buenas noches que nunca nos ha dejado de dar padre. Vamos en el carguero rumbo a la Tierra, a comprobar que no es tan slo el mito del que hemos odo hablar desde que abrimos los ojos al cielo rojo sangre de I o. Como descendientes de colonos convertidos en esclavos, de escl avos convertidos en "autmatas" menos costosos y ms desprotegidos que los ciber, para los que al menos existe la "Ley de limitacione s para su explotacin en trabajo de alto riesgo ", no tenemos otro modo de salir de nuestra pesadilla ardiente sino los resquicios de los cargueros que transportan minerales y materias primas desde las colonias exteriores hasta la Tierra. La Tierra, nostalgia delirante del bisabuelo, la que abandon por una quimera de prosperidad. A nosotros slo nos dej por herencia la continua lucha por sobrevivir en un mundo que se deshace constantemente bajo los pies. Y la misma nostalgia. Anela dibuja una y otra vez una ciudad de torres blancas con banderolas, sobre un lago de agua verde, y llena el cielo con aves como estrellas de nieve. Dice que as le contaba el bisabuelo al abuelo, y este a

PAGE 39

Secretos del Futuro 36padre, y padre a ella, y as era el lugar donde vivan nuestros antepasados, y al que los tres aoramos volver. Anela duerme ahora, recostada en mi hombro, y algunas veces habla dormida, repitiendo la palabra que tanto le fascinan, an cuando duerme: nieve... La nieve de la Tierra, que es blanca como los dientes del capataz de la cuadrilla y fra como metal ya solidificado. Soulness me distrae con la insi stencia de que Anela est muy caliente, ms caliente que lava; y que tal vez no habla en sueos sino que delira. Es hambre, le respondo. Nuestras reservas de alimentos estn justas para una comida diar ia. A mi tambin me suenan las tripas. Trato de entretenerlo ha blndole de esa cosa que padre escuch de su abuelo, que parece nieve y que se come...helados, creo que lo llaman, y que le compraremos a Anela con nuestro primer salario. En el Anillo de Produccin que circunda la Tierra hay gente llegada de todas las colonias, incl uso de Io. Seguro que nos tendern una mano para arrancar, tal como nos prometi padre. Pero Soulness parece aburrirse, y empieza con la letana de que siente mareos, con vmitos a punta de labios. Des pus de todo es slo un nio. Me pide que salgamos a un lugar ms ventilado. l cree que si encontramos otros "peces pegas" nos ayudarn con alguna medicina, si tienen. Yo le recuer do que lo ms probable es que nos quiten lo que llevamos y nos maten por el simple terror de compartir el riesgo de ser descubiertos. Pero Soulness canta y canta y las sienes

PAGE 40

Secretos del Futuro 37me estn a punto de reventar. Ba jamos a la cmara de desecho y tomamos con cuidado el estricto itinerario que nos indic el capataz antes de colarnos en la nave. Tememos que el carguero est infectado de ciber vigilantes que nos delaten a los del puesto de mando. En el puesto de mando los navegantes, limpios, bien alimentados, disfrutan la experien cia de ver acercarse despacio la Tierra. Algn da yo ser el coma ndante de un carguero...mejor de un crucero civil. Y ser siempre el primero en verla, arropada con su traje de espuma azul y blanca como si fuera la novia de los cielos. Pero ahora somos polizones, y ni ngn pez pega viaja en primera clase. El carguero lleva hierro, estao y azufre para las obras del Anillo. Como carga programada entr ar sin problemas ni chequeos en aduana. Nada que declarar. Nosotros con la carga, asidos a los contenedores autnomos. Espero que nuestras viejas mscaras resistan el paso desde la esclusa hasta los almacenes, unos cuarenta metros de vaco. Soulness vuelve a distraerme. Suda a mares y siento su incmoda respiracin quemando mis orejas. Anela se mueve inquieta entre mis brazos y gimotea. Sus cuatro aos me pesan, aunque sean casi puro hueso, y su carita morena es t perlada de sudor. Yo siento sin embargo un fro intenso y un cans ancio que me pega los pies al suelo. Las luces del corredor tam poco nos ayudan a encontrar el camino a las bodegas. Soulness, apretando mi hombro, suplica una

PAGE 41

Secretos del Futuro 38tregua, dice que est mu y dbil para seguir. Acep to el descanso pero me niego a abrir algn blister de alimentos. Soy el mayor y debo velar por los horarios. Y a propsit o de velar, me sorprenden las pocas luces de los corredores, la ause ncia de robots celadores y el no habernos tropezado con ningn pez pega despus de caminar casi una hora por el laberinto de corredores. Soulness tiembla, se aprieta el estmago y finalmente vomita. No sabemos nada sobre los efectos del viaje, pero nos han advertido sobre malestares normales para los novatos. Anela sigue desmadejada, y ni siquiera intenta seguirme cuando canto una de sus canciones favoritas “... Mary tiene una ovejita blanquita como la nieve...”o era una vaquita? Igua l. Anela duerme, y se queja. Soulness, plido como vapor de az ufre pero ms aliviado, quiere probar suerte tras la puerta que cierra este pasillo. Piensa que conduce a las bodegas, y que tal v ez encontremos provisiones. Se aventura finalmente con una pequea linterna, mientras yo arropo a Anela con mi burda chaqueta. Bajo los ojos de mi hermana crecen ojeras azules. Una mano helada me estruja el corazn y reconozco los dedos fros del miedo. Aprieto los dientes. Un rato despus Soluness ha vuelto, trastabillando, los ojos como un doble plenilunio de Jpite r en el cielo de Io. Sus ocho aos parecen haberse decuplicado sobre su cuerpo sucio y tembloroso. Apenas logro arrancarle las palab ras de la boca, rgida por el terror.

PAGE 42

Secretos del Futuro 39“Estn muertos, all adentro... los cuatro chicos peces pega que viajaban en el compartimiento de higiene...Estn descomponindose y sus huesos parecen derretidos, y la piel...” Cllate, digo en un susurro ahog ado, asustars a Anela. Pero l sabe que le creo y que nuestra hermana no nos escucha. Su carita se desdibuja en la oscuridad. Dejo a Ane en brazos de mi hermano. Estoy decidido a presentarme ante la tripulacin. No me importa que me regresen a Io o a otra colonia de extraccin. Solo quiero salvarla. Salvarnos. Soulness solloza y yo le gruo. Lo atajo por la solapa, hmeda de sus propias bilis, y enredo sin querer mis dedos en sus largos cabellos. El espeso mechn queda en mis manos como una hebra de sombra. Tengo que ir por ayuda. Corro por los pasillos sin luces apenas alumbrados por el reflejo en el sint-metal desde alguna fuente indeterminada que convierte la oscuridad en penumbras Donde debe estar el puesto de mando no hay ningn navegante. Solo la consola de un cibernavegador, y todos los asientos vacos. No hay humanos en el carguero, solo nosotros. Ni autma tas, ni alimentos o medicinas porque no hay tripulacin. Regreso por Anela y Soulness. Du rante mi difcil carrera de retorno sobre mi corazn restallan lo s ltigos del miedo: el miedo de hallarlos muertos. Al cruzar cerca de las puertas que identifico como las bodegas un signo hecho sobre el sint-metal con pintura roja

PAGE 43

Secretos del Futuro 40luminiscente me detiene. No s leer, ninguno de nosotros sabe, pero reconozco el dibujo que parecen las aspas de un extractor de hlices antiguo cercado por un tringulo; y tambin el crculo con la tachadura que prohbe y amenaza; y la calavera negra. Comprendo ahora que no es este un carguero de metal y subproductos en viaje hacia la Tierra. Vamos junto a lo s desechos txicos de todas las colonias hacia otra parte...Venus, con seguridad, el vertedero solar. Por mi mente cruzan los muc hos momentos que ha visto a estos cargueros atracar en Io y despegar con tantos peces pegas desde la estacin ecuatorial del satlite; sus padres estafados, ms en los sueos de ver a sus hijos libres que en los miserables crditos. Ni ellos ni nosotros comprobaremos si es tan azul como cuentan el cielo de la Tierra. Encuentro a mis hermanos todav a concientes. Anela me mira con sus ojos de luna en eclipse y me tiende los brazos. Ayudo a levantarse a Soulness y apoya cont ra mi hombro todo el temblor de su cuerpo. Al puesto de mando, les digo. Soulness murmura algo sobre encontrar ayuda. All estaremos bien, le respondo, ser el mejor lugar para ver la bienvenida que nos dar la Tierra, vestida con su traje azul y blanco de novia csmica del Tiempo. Soulness apenas se sonre con sus labios vi olceos. Anela ha vuelto a dormirse y tal vez ya no despierte. En el puesto de mando acomodo a Soulness en un silln. Yo a su lado, con Anela en brazos, sostengo su mano helada. Pienso que

PAGE 44

Secretos del Futuro 41tal vez era este el si lln del comandante del ca rguero que alguna vez llev vida a la Tierra. Y me creo que yo soy l y que llevo a mis hermanos, a mi padre y todos los nios de Io hacia la ciudad de torres blancas sobre un lago verde. Lucho contra el sueo definitivo que me agota los prpados. Quiero verla aparecer. Quizs no tenga tiempo para guiarle un ojo. El carguero pasar de largo sobr e ella. Sin nada que declarar.

PAGE 45

Secretos del Futuro 42Todos los Boutros V.S todos los Hedren Por Juan Pablo N. Lamas Estoy sentado (al menos en este Universo) escribiendo esta nota, en unos, uso una superc omputadora, en otros una vieja Underwood, en el resto (por desgracia) jams escrib esta nota. Adems de ser graduado de Filologa Juan Pablo Noroa Lamas (Ciudad de La Habana, 1973). Ganador del Concurso de Ciencia Ficcin “Otra Vuelta de Tuercas” y un cuento suyo aparece en la antologa Reino Eterno. Los Universos Paralelos ya s on complicados de por s y si mezclamos esto con un asesinato el resultado es: “Todos los Boutros V.s todos los Hedren”. Interlocutor: Ya activ la consola ... se inicia la primera sesinSe gira hacia el asesorCaso...? Asesor: Boutros v.s Hedren. Cargos de crimen factual y preparacin criminosa, y mocin de caracterizacin criminal. Abogado: Seora... Interlocutor: Diga... Abogado: Con su venia... el ministerio fiscal intenta presentarnos tres cargos de los cu ales algunos incluyen a otros... probar tanto crimen factual como preparacin criminosa presupone una caracterizacin criminal. Sugiero que se retire la caracterizacin.

PAGE 46

Secretos del Futuro 43Fiscal: Con su venia, Seora. El ministerio fiscal probar que los tres cargos son independientes. Interlocutor: (Al asesor) Cmo lo hacemos? Asesor: Es muy pronto para toma r decisiones... esperemos un poco. Me llevara tiempo explicarle todas las complejidades de los procedimientos sobre cargos inclusivos. Interlocutor: Claro, claro. A lgo ms antes de los datos? Abogado: S, Seora. Hago una mo cin de Habeas Corpus, otra de protesta sobre jurisdiccin, y otra de improcedencia de documentacin. Interlocutor: Despacio Asesor? Asesor: Me gustara que la defensa se explicara. Abogado: S, Seoras. A mi defendido se le pide responsabilidad penal y moral sobre un delito que no ha cometido, delito del que adems no tenemos cu erpo ni evidencia, y que en todo caso fue cometido fuera de la jurisdiccin de este tribunal. Adems se nos pide que aceptemos la competencia de documentacin ajena a nuestra jurisprudencia. Fiscal: Me permite, Seora? Interlocutor: S, ahora usted. Fiscal: Con la venia. Es precisame nte el caso de este Ministerio demostrar que, aunque no es definitivamente probable que el sujeto fsico presente en nuestro tribunal cometi el delito referido, es muy demostrable que su personalidad debe caracterizarse como criminal, es

PAGE 47

Secretos del Futuro 44muy aducible que haya llevado a cabo preparacin criminosa, y no es imposible que haya cometido, sino este delito fsico, al menos este delito factual. Interlocutor: Cmo se entiende? Asesor: Es otro de esos casos de precedente. Interlocutor: Ya lo vea venir, un gran enredo. A ver, pongmonos de acuerdo. Le toca a la defensa ahora. Abogado: Gracias, Seora. Apr ovecho para solicitar una identificacin. Asesor: De quin? Abogado: De qu, Seora. Solicito que el ministerio fiscal identifique el universo, o como dicen que es ms propio, conjunto coheso de existencia, de su representado el seor Boutros. Fiscal: Seoras, lo que pide la defensa es un volumen de informacin tal que su mera enunciaci n verbal sera imposible en vida de cualquiera de los presentes. Poseo, eso s, un cristal compacto con los datos cualificativos y cuantificativos que determinan al conjunto coheso de existencia del Seor Boutros. Puedo suministrarlo en cualquier momento Asesor: Diremos universo, de ahor a en adelante, para abreviar. Interlocutor: Por supuesto. Dnde est ese CK? Fiscal: Seora, supongo que de sea enviarlo desde ahora? Interlocutor: Ni soando. La Entid ad que contratamos para este juicio es famosa por activar el taxmetro con el primer byte.

PAGE 48

Secretos del Futuro 45Asesor: Por no hablar de la co mpaa de comunicaciones, que cobra una cantidad bsica por cada envo. Fiscal: Es que es inters de este Ministerio que se haga notar a la Alta Entidad, con los propios datos, la proximidad en cuantificacin y cualificacin de nuestro universo y el del seor Boutros, y que esto sea con la suficiente antelacin a cu alquier otro conocimiento del caso como para que se haga suficiente conciencia. Interlocutor: Oh, se dar cuenta a tiempo, se lo aseguro. Enseguida. Las entidades piensan muy, muy rpido. Fiscal: Me confo a su discreci n, Seora, y a su experiencia al respecto. Asesor: Realmente me parece que nos estamos dispersando. Necesitamos una acusacin formal. Interlocutor: Que hable el Fiscal entonces. Se salta el turno, pero hace falta. Recurdenme compensar a la Defensa. Fiscal: Gracias. En representaci n de Trminus Boutros acuso a Xmoron Hedren de los delitos de cr imen factual contra la persona de Trminus Boutros, preparacin de cr imen factual contra la persona de Trminus Boutros, e intento de crim en factual contra la persona de Trminus Boutros. Caso de no pr obarse ninguno de los anteriores, propongo de todas formas una caracterizacin criminal de Xmoron Hedren. Interlocutor: Oiga, o lo acus a del crimen, o del intento. Abogado: Seora, estaba por decir eso mismo.

PAGE 49

Secretos del Futuro 46Asesor: Otro de esos casos de precedente. Fiscal: Relato los hechos, Seora? Interlocutor: Por el bi en de los presentes. Fiscal: Absolutamente, Seora. En la madrugada del 7 de enero del corriente ao el seor Trmi nus Boutros se despert en su residencia por una molesta pero pr ovidencial necesidad de aliviar su vejiga. Se levanta y se dispone a ir al bao, y al entr ar en la sala... Interlocutor: En la sala? Fiscal: El seor Boutros duerme en la terraza. Al entrar en la sala, repito, encuentra, para su so rpresa, al seor Xmoron Hedren, de espaldas a l, revisando a la luz de la luna lo que pareca ser un arma de fuego. El seor Boutros, recordando que entre el seor Hedren y l existe una animosidad tal que en el pasado los ha llevado a agresiones verbales y fsicas, y a amenazas de muerte, se arma con una escultura de bronce. Al parecer el seor He dren lo escucha, y se da vuelta encaonndolo. El seor Boutros, de complexin atltica, movido naturalmente por el instinto de c onservacin, golpea al seor Hedren en la cabeza, y desafortunadamente le causa la muerte. Una diferencia de centsimas de segundo le salv la vida al seor Boutros, pues el seor Hedren lleg a disparar, pero slo en el mismo momento en que la escultura golpea su frente desviando la puntera, e hiri al seor Boutros, con municin explosiva enve nenada, en un brazo en lugar del tronco o la cabeza. An as, slo la alta complejidad de la excelente

PAGE 50

Secretos del Futuro 47unidad mdica domstica del seor Boutros le permiti seguir con vida hasta la llegada de la unidad hospital mvil. Interlocutor: Sin embargo, el se or Hedren est aqu, entre nosotros. Ahora es cuando entra lo de los universos paralelos no? Conjuntos cohesos de existencia? Abogado: Seora... Interlocutor: Diga... Abogado: Qu pruebas tiene el mi nisterio fiscal de todo lo que ha dicho? Podemos ver al menos el cuerpo de aquel, repito, aquel seor Hedren? Fiscal: Imposible. Combustion ap enas sus seale s vitales se extinguieron, daando seriamente la unidad mdica del seor Boutros, que sin embargo conserv su reporte. Precisamente esta circunstancia apoya nuestro caso respecto a la preparacin criminosa. Abogado: Aqu tenemos el caso de la Fiscala. Un intento de asesinato ocurrido en otro unive rso, aducido por un individuo que presenta documentacin expedida po r otro gobierno, y obviamente, para todo el que tenga odos, cometido, an si creemos al acusador, por otra persona que mi defendido. Y todava no llego a cuestionar la buena fe del seor Boutros y su versin de los hechos. Interlocutor: Fiscal? Asesor: Seora...?

PAGE 51

Secretos del Futuro 48Asesor: Pudiera hacer entrar a mi testigo pericial? Lo solicit conociendo de antemano las alegacione s del ministerio fiscal, para adelantarme. Interlocutor: Claro, claro. Asesor: La asesora ju rdica para el Honorab le Interlocutor de Altas Entidades Tymo Ampel requiere al seor Fergus McAfee, catedrtico titular de la Universidad de Edimburgo. Fiscal: Seoras... puedo proseguir? Interlocutor: Adelante. Fiscal: Pondr mis cartas sobre la mesa. La noche del 28 de diciembre del pasado ao el seor Boutros de este universo result muerto por una bala explosiva enve nenada en el mismo momento en que el seor Hedren de este universo participaba de una fiesta. El seor Boutros fue hallado en la sala de su casa con una escultura de bronce en la mano. La tarde del 8 de enero el seor Hedren de este universo, que no asisti la noche del 7 de enero a una fiesta a la que fue calurosamente invitado, fue visto, a su pesar segn testigos, con una seal de cicatrizacin a celerada en la frente que en la madrugada debi ser muy fea. Adjunto declaraciones. Interlocutor: Est bien, pero al Hedren aquel este Boutros de aqu lo mat, y no puede ser este. Qu izs, eso s, el seor Boutros de este universo fue asesinado por el He dren del universo del Boutros aqu presente.

PAGE 52

Secretos del Futuro 49Fiscal: Seora, en vista de que tantas circunstancias coinciden y solamente difiere el tiempo, concl uyo que se involucran ms de dos universos. Abogado: Una vasta conspiracin El Ministerio Fiscal es aficionado a los clsicos audiovisual es de mediados del siglo XX y ha visto demasiado Hitchcock. Fiscal: Seora, pienso ms en una liberacin de deseos reprimidos. Los seores Hedren de varios universos, sin ponerse de acuerdo, y coincidentemente, intentaron asesinar a seores Boutros de universos ajenos en circunstanc ias no comprometedoras para los Hedren del universo del crimen, aprovechando una posicin clave dentro de una compaa puntera en la investigacin de los universos paralelos, como la Xoomech. Todo esto con el fin de disfrutar impunemente la satisfaccin de pr ofundos resentimientos. En unos casos, o universos, el seor Boutro s logr salvar su vida con su velocidad de reaccin, en otros slo consigui herir a su asesino, en otros ni eso. En unos casos el se or Hedren se decidi un 28 de diciembre, en otros un 7 de enero. Otra interpretacin de los hechos dejara demasiado a la coincidencia. Abogado: Sustanciosa elucubracin la del Ministerio Fiscal. Y como piensa probarla con respecto a mi, repito mi, seor Hedren? Con diferencias temporales inclusive. Fiscal: En este momento, Seora solicito que se escuche a mi testigo pericial.

PAGE 53

Secretos del Futuro 50Abogado: En qu campo es perito su testigo? Fiscal: Fsica de los conjunt os cohesos de existencia. Asesor: Seora... mi testigo es competente en ese campo. Solicito que sustituya al del Ministerio Fiscal. Fiscal: Es necesario, Seora? Interlocutor: Es mejor. Asesor: Ciertamente. Fiscal: Siendo as... solicito usar del testigo pericial de su Seora el Asesor, al menos eventualmente. Interlocutor: Concedido Fiscal: Cul es su cargo, seor McAffe? McAfee: Titular de la ctedra de Fsica de la existencia de la Universidad de Edimburgo. Fiscal: Deberamos entender que usted es una persona cualificada para emitir ju icios en este tribunal? McAfee: Si es sobre Fsica de la Existencia, soy la persona ms calificada. Fiscal: Muy bien. Cunto tiempo necesita para interiorizar una comparacin entre el universo de l seor Boutros y el nuestro? McAfee: Diez segundos. Me especializo en parametrizacin y comparacin de universos, y ya antes lo he hecho con esos universos. Incluso traje mis notas. Fiscal: Bueno, est bien... Qu opinin le merece la comparacin?

PAGE 54

Secretos del Futuro 51McAfee: Muy similares. El ndice est en las millonsimas. Qu digo, en las decamillonsimas. Fiscal: Podra explicarnos? McAfee: Muy fcil. Tenemos toda una serie de datos sobre los universos. Los del nuestro los medimos nosotros; los del otro, nuestros colegas de ese. Fiscal: Seora, adjunto la decl aracin del oficia l investigador Alexas Gibbons, que corrobora la documentacin relativa al universo del acusador. Prosiga, seor McAfee. McAfee: Y se comparan entonces los parmetros. Con las diferencias elaboramos un ndice. Mientras menor es, mayor es la similitud de existencia de los universos, y tambin la mutua accesibilidad. Fiscal: Hblenos sobre esta si militud. Cmo se da en las personas? Cmo en el resto? McAfee: Las personas de universos similares son similares y sus acciones tambin. Si hay diferencias, son compensatorias. Pasa lo mismo con los animales de manada. Los bilogos han comparado individuos de universos similares, y los animales de manada tienden a una vida similar, aunque no tanto co mo las personas. Las especies de vida solitaria tienden ms a la di ferenciacin. Curiosamente, tambin las personas desajustadas. Fiscal: Debemos entender que la misma persona es igual en dos universos similares?

PAGE 55

Secretos del Futuro 52McAfee: Dije similares. Adems deb aadir que todo es estadstico. Hay diferencias. Por ej emplo, en cierto universo bastante diferente del nuestro, Churchill, co sa curiosa, fumaba una marca de tabaco diferente, muri un da diferent e, y recibi heridas diferentes. De manera general, los individuos social es y las sociedades tienden a la coherencia entre un universo y otro Un tipo puede haberse levantado un da por el lado izquierdo de su cama en un universo, y en otro por el derecho; pero en ambos casos, conoci ese da a la mujer de su vida. El del pie derecho la lig un da antes, sin embargo. Las diferencias tienden a ser intrascendentes o compensatorias. Fiscal: Y la personalidad de los individuos? Y sus actos trascendentes? McAfee: No pongo la mano en el fuego por la personalidad, pero s por los actos trascendentes. Fiscal: Entonces piensa usted que el seor Hedren tiene una personalidad similar en todos los universos? McAfee: S...pienso que s. Fiscal: Y ejecutara los mismos actos trascendentes en todos los universos? McAfee: S. Caramba, perdone: deb especificar actos trascendentes conscientes. Fiscal: An mejor. La diferencia entre el 28 de diciembre y el 7 de enero cabe en lo que usted llama diferencias compensatorias? McAfee: Es grande para ese ndice, pero cabe.

PAGE 56

Secretos del Futuro 53Fiscal: Seora, solicito que las utilsimas declaraciones del Doctor McAfee sobre las similitudes del mismo individuo en varios universos sean especficamente puestas como pruebas en el fichero de datos de la mocin de caracterizaci n criminal. No excluyo con esto los dems cargos. Interlocutor: No hay problema. Fisca: Seor McAfee, qu me dice de un enfrentamiento a muerte entre dos enemigos jurados de fsicos muy similares? McAfee: Cualquier cosa. All influye la casualidad, el caos, el terreno. Este ltimo no es como la sociedad o la manada, estable y compensatorio. Una vez medimos los m ovimientos del aire dentro de la misma habitacin en dos universos diferentes, y obtuvi mos diferencias asombrosas. En las pequeas cosa s, la naturaleza es alocada. Abogado: Seor McAfee, dijo uste d: “Movimientos del aire”, y antes de eso: “No pongo la mano en el fuego”? McAfee: Esto... s. Fiscal: La defensa desea in terrogar ahora al testigo? Abogado: Me excuso por la interrupcin. Fiscal: Contine, seor McAfee. McAfee: Si a lo que he dicho se aade que si los acontecimientos ocurren rpidamente toda diferencia se potencia como causa de efecto, puede pasar cualquier cosa. No creeran lo que pasa con las carreras de animales y las competencias atlticas. Abogado: Ahora s quisiera hace rle una pregunta al testigo.

PAGE 57

Secretos del Futuro 54Interlocutor: Todo suyo. Abogado: Gracias, Seora. Doct or McAfee: No existe un postulado cientfico que expresa que la medicin de un fenmeno lo altera? McAfee: No es as, pero supongo que usted puede entenderlo de esa forma, y en este contexto, tiene razn. Abogado: Por supuesto. Entonces, las mediciones y comparaciones que usted y sus colegas llevan a cabo entre universos, no los afectan, no los diferencian? McAfee: Buena pregunta. Afecta, s. Pero la diferenciacin entre universos no es muy grande. En primer lugar, el tiempo. No va un ao de la primera visualizacin entre universos, ni seis meses del primer intercambio de datos, y el primer viaje human o slo tiene 3. No hay tiempo para grandes diferenciacione s. En segundo lugar, las mediciones afectan los pequeos sistemas particul ares, no el conjunto coheso ni el continuum. En tercer lugar, hacemos lo mismo en todos los universos, cuidando el paralelismo. Y evitamo s el contacto personal. Cuando hablo con los otros MaAf ee soy muy profesional. Interlocutor: Seores... he de pedi rles que se pongan de pie. La Alta Entidad a cuyo juicio bamos a someter este caso se ha interesado desde antes de enviarle los datos. Se ha prolongado hast a nosotros, est entre nosotros, y ha dejado un me nsaje en mi consola: “Nunca me gustaron las transferencias de ningn tipo entre universos paralelos”. La

PAGE 58

Secretos del Futuro 55Alta Entidad Sirio se ha retirado a su lugar de procedencia, la estrella homnima. Pueden sentarse. Abogado: Expreso mi total apoyo a la Alta Entidad. Aprovecho tambin para protestar por que el Ministerio Fis cal ha querido explotar lo indito de las circunstancias para abrumarnos, lo cual no ha conseguido al menos con la A lta Entidad, y pido tiempo para desarticular este complot, esta te laraa de sobreentendidos, no s si urdida por Boutros o por el Ministerio Fiscal. Fiscal: En ese caso, el Ministerio Fiscal solicita manifestar un alegato resumen. Asesor: Concedido. Fiscal: El seor Hedren posee pers onalidad criminal. Lo prueba el que un seor Hedren de otro universo, que ha de ser idntico a l, intent asesinar al seor Boutros de otro universo, y que an otro seor Hedren asesin con toda seguridad al Boutros de este universo. El seor Hedren llev a cabo un crimen factual, o al menos lo intent; lo prueba la cicatriz, consistente con la desc ripcin del enfrentamiento. El seor Hedren llev a cabo una preparac in criminosa: lo prueba la premeditacin con que escogi la fecha de su crimen y el dispositivo de autodestruccin que es claro que us. Para todo lo anterior me baso en los datos de la Fsica de los Conjuntos Cohesos de Existencia, que establecen que el seor Hedren de este universo debe tener una personalidad idntica a la de los He dren de otros universos, y que sus actos trascendentes conscientes de ben tambin ser idnticos. Esta

PAGE 59

Secretos del Futuro 56identidad depende de la accesibilida d, y el Hedren muerto accedi al universo del seor Boutros aqu presente, que accedi al nuestro; por transitividad debe existir mucha iden tidad entre el Hedren muerto y el acusado. Para responder al Habeas Corpus solicito se investigue en los universos accesibles cuntos Boutros muertos y sobrevivientes hay, y el caso ganar en claridad. Interlocutor: Debo entender por la peticin de la defensa que an no tiene listo un alegato resumen? Abogado: As es, Seora. Interlocutor: Seor Asesor levantamos la sesin? Asesor: Debiramos. Ningn caso de precedencia se resuelve en una sesin. Interlocutor: Que as sea. Se aplaza la causa.

PAGE 60

Secretos del Futuro 57Los Noseniqu tienen la panza rayada Por Sigrid Victoria D. Slo un cuento infantil de Sigrid Victoria Dueas (La Habana, 1980) puede comenzar de esta forma: “Todos los Noseniqu tienen la panza rayada. Rayada y peluda. Rayada en amarillo si es un "l", en azul celeste si es una "ella". Este color no vara, lo que cambia es el resto de su pelaje, que puede ser negro, blanco, casta o, rosa, verde, arcoiris, color de las horas, de luna, de sol, co lor alegra, color tristeza... En fin, de todo tipo de colores, pero siempre rayada en amarillo o azul. Bueno, casi siempre.” De esta forma nos intr oduce en su mundo particular. Sigrid (Sisi para sus amigos) es de esas pocas escritoras que se dedica a la literatura fantstica para nios sin los consabidos “aniamientos” o simplificaciones, tan tpicas en este dificil gnero. “Los Noseniqu tienen la panza rayada” es una coleccin de cuentos del cual tomamos “Mot ita y el agua”... el dilema esta planteado Cmo convencer a nuestro hroe a tomar un bao? ....... Motita y el agua — Que no. — Que s.

PAGE 61

Secretos del Futuro 58— Pues que no. — Por qu no? — Porque no es s. No me gusta. Mam lo mir, asombrada. Mo tita se rasc una orejita, pensando en algo que la convenciera. Tarea nada fcil. No es fcil convencer a una madre de que no nos gusta el agua. En especial a Mam: — Cmo es posible que no quieras baarte? — ella adoraba el agua, se notaba. — Vers, Mam — Motita suspir, pensando lo difcil que es convivir con los adultos, incluso con un adulto como Mam — El agua me da miedo, entiendes? Cuando est en el vaso, es pequeita e inofensiva, y uno la puede beber sin problemas. Pero cuando est en una baera se en valentona y se vuelve peligrosa. Demasiada agua. — Cre que te gustaba el arroyo. Motita se irgui, orgulloso: — El arroyo ha aprendido a re spetarme. Soy ms fuerte que l. —Bate en el arroyo, entonces. Pap se asom a la puerta del bao: — Motita, Linda te busca. — le gui un ojo. A pap tampoco le gustaba el agua.— No se debe hacer esperar a las visitas.

PAGE 62

Secretos del Futuro 59—Como siempre, Pap tiene razn. Adis, Mam. Motita sali corrie ndo, dejando a Mam con el cepillo de bao en la mano y la misma cara de incomprensin. Pap alz los brazos, como diciendo : "Qu puedo hacer yo?" —Sigue apoyando sus ideas incorr ectas y sers el culpable de su mala educacin. —Vamos, querida. Motita nunca ser un maleducado con una madre como t. Mam suspir. Pap era un adulador que saba cmo engatusarla. —Toda esa agua caliente...Por cierto, querido, an no te has baado. —Ella no entiende. Cree que baarse es slo agua, pero en verdad es montono y repetitivo. —Mono...qu? —Montono. —Luego dices que yo hablo raro. Qu es eso de tonmono? —Montono. Es una palabra que me ense An. Todava no s bien qu quiere decir, la uso cuando algo no me gusta. —¡Pero vaya tontera, Motita! A veces me sorprende cun poco prctico puedes llegar a se r. Eso es como...como...bueno, no s, una tontera muy grande. Usar una palabra que no conoces...

PAGE 63

Secretos del Futuro 60—¡Est bien, est bien!—Mo tita levant ambas paticas para cortar el naciente discurso de Linda—Es cierto, es una tontera. En fin, que Mam no entiende lo aburrido que es baarse. Te baas ahora y te ensucias despus, Mam se horroriza y de nuevo a baarte. ¡No tiene fin! Linda se tendi sobre la hier ba del jardn, movindose para que el sol calentara mejor su pancita rosa—celeste. —Te preocupas demasiado por no aburrirte nunca.— sentenci como una adulta.—Y si esperas que los mayores te comprendan, ests frito. Nunca entienden nada. —¡Oh, no!—protest Motita—Ma m no es as. Ella nunca ha crecido del todo, sabes? Al gn defecto tena que tocarle. —Entonces, si es tan buena, por qu no la complaces? Motita se encogi de hombros. —No s, creo que disfruto llev ndole la contraria.—sonri con malicia—Soy un malvado. Linda se ech a rer. — Vaya, nunca lo hubiese dicho. Oye, Motita, en el templo del ro hay una exposicin de espada s. Dicen que una de ellas corta cualquier cosa. — Cualquier cosa ? Hasta la s arepas de Pap? — Motita se qued pensativo— A Mam le gustan las espadas, y siempre se queja de que cuando Pap cocina no hay quien coma. Lo que no est crudo le queda demasiado duro.

PAGE 64

Secretos del Futuro 61— Mi pap no cocina nunca. Debera estar agradecida. — Eso mismo dice Pap. Vamos al templo? — ¡Pues claro!— Linda se in corpor de un salto y se sacudi las hojitas que se le haban pegado— Aunque no creo que de verdad quieras ir. El templo est en mitad del ro. — ¡Bah! Por ver una buena espada soy capaz hasta de nadar. El ro de Valle Medio es ancho y profundo, pero poco caudaloso. Eso quiere decir que se puede atravesar a nado sin problemas, pues si uno se cansa, siempre estn las islas para reponerse. Bueno...las islas. A los noseniqu les encanta ponerles nombres pomposos a las cosas, as que le llaman islas a un grupo de bancos de arena sobre los cual es ha crecido la uva caleta. En verano van a "las islas" de vacacione s, sin que a nadie se le ocurra preguntarse cmo no se disuelve ninguno de los bancos ni qu hace la uva caleta creciendo all. Aunque los noseniqu no suelen salir de Valle Medio, han existido algunos que padecen de lo que ellos denominan "fiebre de paticas". Estos enfermos no pueden estarse quietos en un solo lugar, y sienten la ne cesidad de viajar co nstantemente. Uno de ellos es conocido como "El Gran Noseniqu Vagabundo", porque en su afn por descubrir cosa s nuevas lleg ms lejos que los dems. ( Aqu entre nosotros, no era un noseniqu muy inteligente

PAGE 65

Secretos del Futuro 62que digamos) Al volver de uno de sus viajes construy un imponente edificio al que llam templo. — Y para qu sirve?— preguntaron los dems. (Los noseniqu nunca haban visto un templo) El Gran Vagabundo se encogi de hombros. — Decdanlo ustedes, porque yo me voy. Y se march a otra jornada de aventuras. Los noseniqu miraron por un rato la bonita construccin, de altas columnas rojas que sostenan un tejado a dos aguas. Al cabo de algunos minutos todos exclamaron a la vez: — ¡Para fiestas! Un edificio tan bonito slo puede servir para fiestas. Profundamente satisfechos de s mismos, decidieron que el templo se usara para divertirse. (Si tuviera tiempo explicara para qu se usan en verdad los templos) —¡Mira, Linda, son Din y Franio! —¡Quin?! —Esos de all.—Motita oblig a su amiga a volver la cabeza.—Los que estn sentados en el puente con las guitarras. —Los dos gordos? —¡Esos mismos! Son amigos de Pap. —Hum. Ya entiendo por qu tus rayas son negras tambin. Ests rodeado de gente ra ra desde que naciste.

PAGE 66

Secretos del Futuro 63—S, por eso me hice amigo tuyo.—asinti Motita con total inocencia.—¡Vamos, Linda! Te los presentar. Los dos noseniqu con guitarra alzaron las paticas para saludarlos con alegra. Cuando Motita lleg junt o a ellos lo abrazaron fuertemente. —¡ Pero mira cmo ha crecido este bicho! —S, lo dicho. Es un bicho que crece rpido. —Que cree ser rpido— apunt Din y ambos se echaron a rer.—Y cmo est tu pap, el gran Mota? —Seguro que est en las motaas. Motita alz ambas cejas y movi la cabeza, como haca su mam cuando escuchaba los juegos de palabras de esos dos. —Esos chistes de ustedes... —Se llaman chistes filolgicos, del lenguaje. Chistes que tienen que ver con el lenguaje, entiendes? Los hacen los tipos inteligentes como nosotros. Linda solt un resoplido, que hizo a los dos amigos percatarse de su presencia. —Quin es ella, Motita? —Es Linda. —Ya s que es linda, te pregunt quin es. —Me llamo Linda.—intervino la pequea.—Y no se les ocurra convertir mi nombre en un chiste filoloco de esos.

PAGE 67

Secretos del Futuro 64Franio y Din se echaron a rer. Parecan capaces de rer siempre. —Est bien, Linda, en honor a ti hoy no haremos ningn chiste. Y adnde van los dos, tan solos? —No estamos solos, andamos con nosotros mismos. —Sin la compaa de un adulto, quise decir. Aunque, pensndolo bien, en tu casa es di fcil encontrar un adulto. Todo el mundo parece haberse quedado en la niez. Adnde van? —Al templo, a ver la espada —respondi alborozado Motita, sealando al otro lado del puente. —Ah, la espada de Ensui, la del agua fresca —dijo Din con aspecto soador. —La qu? —Motita alz una ceja. —Presten atencin. Cuando el mundo, y, por tanto, Valle Medio, era joven, an no exista el agua en su superficie... —¡El paraso! —interrumpi Motita. Franio hizo una mueca. —Que a ti no te guste baarte... —Shhh, dejen que Din contine —frunci el ceo Linda.

PAGE 68

Secretos del Futuro 65Como deca, cuando todo era joven en el mundo no haba agua en parte alguna. Valle Medio era un gran desierto de arena, donde los bichitos se mor an de sed bajo un sol ardiente... Motita trag en seco. —Ya me est dando sed —murmur. —Deja que termine, no interrumpas—le susurr Linda. —¡EJEM! Puedo continuar? El calor era insoportable, la arena caliente, llevada por el viento, caa sobre los animalitos y se les meta bajo el pelaje y entre las patas... Motita comenz a jadear di simuladamente y a rascarse una patica. Linda lo mir con enojo, pero no dijo nada para no interrumpir el relato. La buena diosa Ensui, que quera a los bichitos, abandon Valle Medio (en aquel entonces se llamaba Desierto Medio) y peregrin por todo el mundo buscando una solucin... —Por qu? —intervino nuevamente el pequeo. —Por qu, qu? —se extra Din.

PAGE 69

Secretos del Futuro 66— Por qu se fue de Valle Medio para encontrar una solucin? No poda encontrarla aqu? —Acaso no sabes que todos los hroes de las historias salen de su lugar a buscar soluciones? Mi herona no puede ser menos. —Ah... —Motita no pareci muy convencido. Camin la diosa Ensui de uno a otro confn del universo y termin por regresar, cansada y triste, a Valle Medio. Aqu se encerr en su palacio subterrne o y llor, inconsolable, durante diez aos, diez meses, diez semanas y diez das. —¡Qu manera de llorar! —r esopl en voz baja Linda. Esta vez fue Motita quien le hizo una sea para que se callara. Las lgrimas de Ensui corrieron bajo la tierra alimentando las semillas dormidas y sacando a los rboles de su sueo. Cuando, al cabo de diez aos, diez meses, diez semanas y diez das, sali Ensui a la luz, encontr a Valle Medio convertido en un paraso de verdor. Las plantas lo cubran por doquier, pero an as el agua continuaba bajo tierra y los bichitos no podan beberla. Cort Ensui sus largos cabellos y, tejindolos de una forma que slo ella conoca, forj una espada negra y fina como

PAGE 70

Secretos del Futuro 67trenza. Tomndola entre sus manos horad la tierra en miles de canales que llevaban a uno mayor, y el agua salt del interior cubrindolos con su dulzura. As nacieron nuestro ro y los riachuelos que en l terminan. —Como el de casa —apunt Motita. —Exacto, como el de tu casa. Las aguas del ro corrieron s obre la tierra quitndole la amargura de tantos aos de desier to, y se acumularon en el mar, que todava hoy es salado, por haberse formado de aquellas primeras lgrimas bienhechoras. Ensui, contenta del resultado, le pidi a su amigo el sol que t odos los das recogiera un poco de agua y la guardara en las nubes para derramarla cuando las plantas lo necesitaran. A cambio ofreci a ste la cinta de siete colores con la que antes cea sus cabellos. —Es una linda espada —Motita se inclin sobre la urna—. Din, de verdad est hecha con los cabellos de Ensui? —Eso dice la leyenda. No te acerques mucho, puedes romper el cristal y nos buscaremos un problema.

PAGE 71

Secretos del Futuro 68—Eso es lo que odio de las e xposiciones, no se puede tocar nada —se quej Linda. —Tienes razn —apoy Franio—. Mejor nos vamos, est oscureciendo. —Y qu pas con Ensui la llorona? —pr egunt Linda cuando salieron. Din se ri alegremente: —Pues como estaba cansada por haber llorado tanto se fue a su palacio subterrneo y todava est durmiendo. Motita permaneci pensativo unos minutos, al cabo de los cuales pregunt, preocupado: —Y si Ensui todava duerme... Quin se ocupa de que haya agua fresca y dulce? —Bueno, el sol hace parte del trabajo guardando un poco de agua cada da. Cuando llueve, un poco de la lluvia pasa a travs de la tierra y se une a los ma nantiales que alimentan los ros. —Pero, an as, las lgrimas de Ensui pueden acabarse. —S, claro que s. De hecho, hay ms agua salada que dulce en el mundo. El agua, como la madera de los rboles o la comida, puede llegar a desaparecer sin remedio. Por eso la cuidamos tanto en Valle Medio. Pero no te preocupes, Motita — Din le acarici la cabeza—. T casi no la usas, as que no le pasar nada al agua por tu culpa.

PAGE 72

Secretos del Futuro 69 Mam se dirigi al cuarto de bao con su toalla en la mano. —Al fin —suspir—. El mo mento ms dulce del da. Espero que nadie se est baando ahora. El ruido de la ducha le quit toda ilusin. —Vaya. Y tena que ser justo en este bao, donde est mi baera favorita. Toc discretamente en la puerta, y al no recibir respuesta se arriesg a entreabrirla suavemente. —¡Pero... Motita! —exclam Mam, sinceramente asombrada—. Qu haces bandote a esta hora? El pequeo se quit el jabn de l rostro antes de responder: —Decid que si la pobre Ensui pas tanto trabajo para que Valle Medio tuviera agua, no puedo hacerle un desaire. Pero no pienso volver a usar la bae ra. Es un derroche de agua. —Ensui? De qu...? —Estuvo hablando hoy con Din —intervino Pap desde la puerta—. Vino a tratar de conve ncerme para que Ito y yo nos baramos. —¡Qu bien! —sonri Mam—. Oj al todos tus encuentros con ellos dieran tan buenos resultados. —Ya termin, Mam —Motit a sali chorreando de la ducha, como sola hacer ella—. Puedes baarte. —Gracias, querido.

PAGE 73

Secretos del Futuro 70El pequeo se march dejando charquitos por todo el pasillo. Mam abri la llave de la baera, pero a las primeras gotas la cerr, indecisa. —Despus de todo, creo que me basta con la ducha.—se dijo a s mism a .— ¡Moti, cario! Qu decas de Ensui?

PAGE 74

Secretos del Futuro 71El Empalador por Victor Hugo Prez Gallo Victor Hugo Prez Gallo (Nuevitas, 1979). Ganador del primer lugar de en el Concurso de literatura de Ciencia Ficcin NEXUS-CH 03. Narrador y ensayista. Premio de cuento Escalera de Papel, 1999. Mencin Premio Cuento Ertico Camaguey, 2000. Ha sido publicado en la antologa de cuento ertico “Nadie va a mentir”, (Acna, 2001). Pertenece a la segunda graduacin del Centro de Formacin Literaria “Onelio Jorge Cardoso”. Pertenece a la AHS. Actualmente pasa su servicio social en Moa. “El Empalador” no es un cuento de vampiros, es el cuento del VAMPIRO, Los fanticos y conocedores del tema sonreiran desdeosos (¡ya hemos ledo es to!)... ms yo los invito: lean y estremezcans. Como solian decr las revistas de horror de antao. ....... Salve, Alimentado de Sangre, que abandonas la casa de la muerte. Libro de los muertos CXXVI, 13

PAGE 75

Secretos del Futuro 72La noche en que muri seguramente no saba que levantara uno de los mitos que ms ha intranquilizado las noches de los hombres. Mito al que yo, desde mi humilde posicin, ayud a apuntalar. Mi historia va a diferir de la oficialmente aceptada. Yo siempre vi al Voivoda Vlad Draculea como a un padre, como el hombre que me ense mucho de lo que s. Historiadores han agotado su pluma llenando pginas de calumniosas teoras que tratan de explicar su forma de actuar, su borrascoso proceder. Un escritor irlands inaugur un nuevo gnero con una novela inverosmil sobre su persona. No me propongo una apologa, ni siquiera una sencilla vindicacin de su memoria. Draculea, o Drcula, fue un hombre de su tiem po, como antes Alejandro Magno, Daro o Cristo. Y nada ms. Si tant as leyendas ridculas se tejieron a su alrededor fue por el miedo, el desconocimiento y mi descuido. l fue, quien lo duda, sanguinario, pe ro cualquiera que haya ledo The Mahomass Wars la voluminosa obra de Jonathan Stulman se percatar que los turcos no lo eran menos y que la poca no peda otra cosa. Yo, la mano derecha de Drcula, lo atestiguo as. Han pasado los aos pero todav a recuerdo que en una de mis reencarnaciones me hall en un camino polvoriento donde me recogieron unos jinetes. Mi memo ria me trae su castillo de Transilvania donde me cri, mi hoga r desde la infancia. Mienten los que dicen que este era un lugar f nebre y lleno de murcilagos y horcas por doquier. Su corte era si n dudas una de las ms brillantes

PAGE 76

Secretos del Futuro 73de Europa, de todas partes venan nobles y prncipe s a conocer este hombre enrgico, que era la ltima muralla que contena al Turco en su avance hacia occidente. Mienten descaradamente, repito, lo que vean en l a un caudillo sin sent imientos. Amaba a su nico hijo pero esto no era obstculo para que lo castigara cuando se lo mereca. En una ocasin este se emborrach conmigo, mi castigo fue duplicar mis guardias en una de las almenas; el suyo, cincuenta latigazos y hacerme compaa. Pero Vlad(escribo su nombre con los ojos hmedos) nos quera entraablemente. No por eso dej de nombrarme jefe de su guardia personal y tratarme con dureza, aunque perdonara mis salidas nocturnas. En su estado no haba mendigos ni ladrones y se respetaba a la mujer con un temor religioso. Todos saban que un robo, una violacin, era un delito castigado c on la muerte. Vlad no era un conquistador, le gustaba la paz. Como alguien dijo despus, los arados brillaba y enmohecan las espadas. Pero el Turco atac. Miles de jenzaros atravesaron la frontera dejndolo todo a rrasado a su paso. Nos defendimos. No recuerdo las idas y vaivenes de la guerra, no vale la pena come ntarlo aqu, pero perdimos. Honrosamente perdimos en el cam po de batalla. Retrocedimos con los enemigos pegados a los talones. Es fcil escribir esto, y mucho ms hacerlo creble y criticable por gordos canosos acomodados en cmodos sillones. Pero hay que haber estado all, entre hombres

PAGE 77

Secretos del Futuro 74agonizantes, bestias llenas de sangr e y sudor, espadas partidas, gente desmoralizada. Drcula nunca supo hasta aquella noche de donde parti la orden que posteriormente se le atribuy a l: treinta mil prisioneros turcos empalados tras la retirada de nuestro ejrcito; treinta mil hombres empalados a ambos lados del camino con el cuerpo lleno de miel para que las abejas, moscas, avispas hicieran ms larga su agona. El de la id ea, previsor, haba mandado degollar los tres mil primeros para evitar una posible salvacin. Debo admitir que fue muy ingenioso, se termin la persecucin, los turcos estaban horrorizados con los cadveres de su s compaeros o en el mejor de los casos con los miembros descua rtizados y con plena conciencia todava. Adems de los cientos de manos cortadas que a indicacin ma se dejaban en la cuneta y lo s alrededores. Se salvaron nuestros soldados. Vlad estaba triste, pero el prximo ao nos tomamos la revancha y vencimos. Atrapamos a muchos personajes importantes, incluso mujeres de antigua prosapia. Determinamos no aceptar rescate alguno, encerrarlos en las mazmorras e irlos descuartizando alegremente en las fiestas populares como escarmiento y advertencia. Aqu se complica la hi storia. Porque no s como su hijo conoci una de las prisioneras y se enamor de ella. Ignoro con cuales artes la muchacha logr ara su objetivo aunque todos conocemos que estos infieles adoran al diablo bajo la forma de una piedra en una de sus ciudades del desierto y que el Corn niega al

PAGE 78

Secretos del Futuro 75verdadero Dios. Yo lo vea venir y tal como lo esperaba sucedi. Quizs Drcula hubiera permitido la unin entre su nico hijo y una infiel, hija y nieta de guerreros que haban luchado contra l; quizs con el tiempo hubiramos conseguido ablandarlo. Pero el joven era tan testarudo como su padre y pe rsisti en su deseo de casarse, amenazndolo con escapar con ella y tomar su religin. Hay muchas cosas terribles que se dicen de Vlad pero creo que la nica real fue la decapitacin de su hijo. Despus sus cenizas fueron esparcidas al viento. Mi seor nunca fue el mismo. Creo que solo yo me percataba de cuanto haba cambiado. Todos vean en l al lder que iba al frente, que mantena unido al pas en medio de la si tuacin difcil. Entonces haba hambre; se dieron casos de aldeanos que desenterraban cadveres para devor ar sus hgados, todava tiernos; los lobos salan del bosque y atacan al pastor y al rebao; haba bandas de ladrones. Yo tena que mantener el control y mis salidas nocturnas se incrementaron considerablemente. Se extendieron rumores sobre el fin del mundo, el demonio se lleva a los nios recin nacidos, decan, para chupa rles la sangre. Recuerdo que en varias ocasiones los iconos de la iglesia ortodoxa se hallaron en el suelo. Aprovechando esto, los se guidores del Profeta atacaron nuevamente. Fue larga la lucha, rica en escaramuzas y combates. Debo decir que mi participacin fu e de veras importante, Drcula perda la razn, ya no era el mi smo que poda doblar una herradura

PAGE 79

Secretos del Futuro 76con sus manos. De da, un comba tiente enrgico, despus del ocaso un viejo que tomaba vino caliente. Aquel da en que dispersamos un montn de jinetes enemigos, l se desmont, sac un mendrugo de pan y lo empap en la sangre que co rra por el cuello de uno del que agonizaba. Donde todos vieron un alarde de estoicismo, entre los vtores, yo vi el primer sntoma de locura. Sabes que dicen que soy un diab lo?, me dijo aquella noche junto al fuego. Le mir la cabeza llena de canas y asent en silencio. Bebi un trago y clav la vista dolorosamente en el fuego. Estaba ebrio, o casi. Solo siendo cruel sin lmite s los obligamos a retroceder. Cuando volvimos a nuestra patria hallamos pozos cegados o envenenados; mujeres con los pec hos arrancados, adolescentes de cara agusanada. Y donde quiera salt eadores a los que atrapbamos, les abramos la barriga y les echbam os pimienta para el mal de ojo. Mi seor se encerr en el casti llo y no vea a nadie; yo era su nico contacto con el exterior. Incluso bromeaba dicindome que podra morirse all y solo yo lo sabra. El sentimiento de vejez sin descendencia lo atormentaba. T odos los asuntos car gaban sobre m. Lo ms fastidioso era la cost umbre que haban adquirido los campesinos de clavar estacas de l amo en las cajas de los muertos y tener ristras de ajo colgando de las puertas. Una supersticin tonta destinada a espantar el demonio no cturno que se robaba los infantes para alimentarse. Yo iba y las quitaba una y otra vez, pero ellos eran

PAGE 80

Secretos del Futuro 77persistentes en su idea. Tambin el hecho de matar murcilagos me indignaba. Las creencias populares decan que el diablo tomaba su forma, esa era la culpa de los pobres animalitos. Me cans de tantas races, cruces y pedazos de hierro. El edicto que prohiba estas costumbres fue ledo en todas pa rtes y clavado en los lugares pblicos. Se le atribuy al voivoda, todos ignoraban que yo lo haba escrito y refrendado con el sello de Draculea qu e lleva en mi mano derecha. No voy a negar que de vez en cuando alguna muchacha amaneca con una debilidad inexplic able, aunque creo que la causa se debe buscar en las debilidade s mensuales que todas las mujeres tienen como regla. Algunos dicen que ellas tenan araazos en el cuello, como una tierna mordida de dos dientes. Pero estos son detalles menores, poco crebl es y menos trascendentes. Luego fue fama que el voivoda dorma en un atad, que no sala de da y que la lu z del sol lo aniquilaba o que s yo. Claro que solo me vean a m, por eso inve ntaron tantas cosas que ya no me caben en la memoria. Aquella noche me dijo lo solo que se senta, que no deba haber juzgado a su hijo de esa forma y que estaba arrepenti do aunque como gobern ante haba hecho lo mejor. S, afirm, hizo lo mejor. Todos se hubieran sublevado si l hubiera un ido a su retoo con una mahometana. Ni siquiera el ejr cito lo respaldara. Lo s, me respondi y ech a llorar. Yo miraba ese sufrimiento

PAGE 81

Secretos del Futuro 78autntico y solo beba. No supe a que hora estuve borracho junto con l y llorando los dos. Ento nces le dije que haba sido yo qu ien haba mandado a empalar a los treinta mil turcos en aquell a ocasin. l me mir sin reproche en medio de su em briagues. Solo murmur mi hijo, mi hijo. Creo haber dicho que yo lo quera como a un padre, no aguant tanto dolor y lo decapit all mismo, luego me incorpor y beb su sangre que es lo que nosotros, los vampiros, hacemos comnmente.

PAGE 82

Secretos del Futuro 79Electric Geisha POR DUCHY MAN El ser co-antologador me permite realizar pequeas trampas como la que voy a realizar en este mismo instante. Primero fue un flap, flap, como de ropa tendida al viento cuando el sol est alto. Luego vi no el olor a hierba, a lluvia repentina. Los vasos quedaron a medio whisky en las mesas tambaleantes. Las pistolas aterra das por el roco imprevisto. El tena dedos blancos de uas largas y sin polvo. El cabello an ms negro que el de los salvajes. Lo s ojos velados por el ala del sombrero. La nariz alzada entre las sombras del rostro, chispas rojas a su lado. El traje oscuro como la madrugada, la camisa de nieve desconocida, el chaleco de todos los colores del oro. Los revlveres dejaban ver un retazo de la costura de l pantaln y el cinto labrado. Al cuello un lazo de seda negra y mechas violentas. La mirada de duelo barri la muchedumbre. Ms tarde alguien afirm que sinti fro. Un cigarro delgado dorma en las comisuras con el bro metlico de la boquilla Las manos en la cintura, los puos blancos con yugos de nice. Piernas como el desierto, tan largas que jams cabra una mont ura entre los muslos. Y no tena sombra. Cuando los dientes se alinearon en una casi sonrisa el viento trajo ecos de cuerdas y de armnicas, de cascos exhaustos y silbidos nocturnos. La suave let ana qued en las tonadas locales de

PAGE 83

Secretos del Futuro 80forma inexplicable. Ech a andar c on paso sinuoso arrastrando los tacones, robando al polvo crujidos de tablas martilladas. El tintineo de las espuelas poda despertar a t odos los tesoros ocultos en mil leguas a la redonda. Luego parti segui do por la estela flotante que cubra el sombrero. Dej un olor oscuro a tinta recin impresa, el flap flap arrogante y un silbido persistente. El pueblo entero le regal sus ojos hasta ser una astilla negra en el horizonte. Muchos dijeron que nunca haba estado, otro s oyeron al whisky y las mesas llorando, las armas se negaron a disparar durante dos das enteros. Luego todo volvi a dormirse sobre la arena roja y nadie le record. La tonada imposible silb de pueblo en pueblo como un aporte bandido. El tampoco regres. Clavado al poste frente a la ca sa del sheriff hay todava un papel muy viejo con un espacio vaco. En el slo han quedado unas letras gastadas. Y an le esperan. “Wanted” ejerce sobre mi una extraa fascinacin y es un placer introducirlo de forma info rmal en este libro, pero digamos por ejemplo que Duchy Man no es un seudnimo literario, su nombre completo es Duchy Man Valdera (Ciudad de La Habana, 1978). Duchy Man es un ser que re spira y toma el mnibus como todos nosotros, pinta (ha tenido co mo maestros a Rafael Morante y Tulio Raggi), dise carteles para ARS LONGA y la pera “Carmen” de Georges Bizet... y todava le sobra tiempo para soar

PAGE 84

Secretos del Futuro 81con vampiros y laborar en La Casa de Las Amricas. Pero olvido (debe ser el efecto Wanted) que el cuento “oficial” es...

PAGE 85

Secretos del Futuro 82Por Contrato Por Abel Ballester Zuaznbar Supongo que para un amante de la fantasa encontrarse un unicornio, o un hada, debe ser como ganarse tres loteras seguidas. Por lo menos, as es para m. Y si alguien llegase a estropearme ese momento, lo odiara. Pues Abel Ballester Zuaznbar (Coln, Matanzas, 1975) nos presenta al hofrok, personaje terriblemente prctico e injustamente catalogado co mo destructor (particularmente l prefiere el termino: cazador ) de criaturas fantsticas. Segn el mismo estas historias surgen “cuando est muy bravo o para eliminar tensiones”. Es tambin pintor autodidacta se desempea como ingeniero qumico de la Celulosa del Bagazo. Sin aadir ni un comentario sobre los “P or Contratos”, dejaremos que el lector juzgue. ....... Por Contrato I Cazar unicornios no es una tarea sencilla, esos malditos bichos o bien terminan aguijoneandote el tresero o bien patendote. Como quiera, no son esa criaturas adorab les que muchos pintan, no, ni lo piensen. Su ternura slo la expresan con algunos y no valen un comino. Su carne apesta, en cuantodeja de latir su corazn, se corrompe hacindola incomible. Su cuerno por si quieren saberlo, ni siquiera es de marfil y no he logrado que me den un real por uno al menos. Los tengo

PAGE 86

Secretos del Futuro 83amontoados en mi patio. Su pelo blanco no tiene magia alguna y e materia de atraer todo tipo de jeje nes es el mejor. Amargo recuerdo guardo del peluquin que me hice con es tos. Slo logre vender un ojo una vez a una familia de brujos por muy buena suma, pero me lo regresaron al rato, molestos y exigiendome el dinero o sera sapo para siempre. Los haban con los ojos de una yegua y eran idnticos. ¡Lgico! Pero ni modo, no creyeron mi s palabras. Es un negocio al que no se le pueda sacar las ca. El Seor de las Tini eblas me pagan bien por eliminarlos, pero no es lo mismo. Ya casi se acaban y lo nico que puedo hacer es dejarlos tir ados all en el bosque sin poder sacarles un dinerito de ms. Por Contrato II Heme aqu de nuevo esta vez en rolado como pescador. Pescador de sirenas, nereidas y tritones, como no. De nada le sirvi al Seor de las Tineblas verter sus residuales cloacale, ftidos e inmundos en la baha, pues stos engendros se fuer on mar adentro. Y por eso vino a mi su representante con la promesa de una buena paga. Le pregunt que beneficio podra sacarle a esto y me dijo que cada dedode sirena tiene tanto fsforo que sirve como vela, sus escamas son el mejor tipo de lentejuelas ms buscado por los sastres y sus osamentas podra vendrselas las universidades de br ujera. Realmente me convenci y con un miserable bote he salido a la mar sin poderme librar del mareo. Por ahora, ni huellas de ellas, pero ¡ya las encontrare sucias sabandijas marinas! No entiendo en realidad el interes del Seor por exterminar

PAGE 87

Secretos del Futuro 84cada criatura fantstica, pero ni pregunto. No sea que un da quiera eliminar a los hofroks como yo. Ademas el asunto me da igual. Por Contrato IV No slo fui yo quien clavete la puerta del caballo all en Troya, sino que tambin le sopl a Priamo que el mismo estaba lleno de sorpresas como una alcancia. Mi obj etivo era claro, echarme al mar en busca de criaturas odiosas antes que Odiseo Pero pueden creer que el imbcil de Priamo se crey real mente que este era una alcanca y orden entrarlo a la ciudad? Fue por oro y encontr su perdicin. El viaje de Odiseo no hubiera durado tanto si los troyanos no hubiesen metido la pata. Slo necesitaban que el plan del caballo se atrasara dos o tres das. As que cuando Odiseo fue castigado por Poseidn casi me sorprende en mi faena. Hizo todo el viaje pisndome los talones. Se imaginan si tuviese que compartir la s ganancias de mi caceria con l? ¡Eso sera el colmo! De todas formas, se encontr con un nmero menor de criaturas de las que le to caban. No es que qui siera que me lo agradezcan, pero la inclusin de mi nombre en una historia clsica, no me hubiese venido nada mal. Por Contrato VII Saban que los egipcios tuvieron que terminar la esfinge de memoria? S porque la original, lo sent mucho por ellos, pero tuve que llevrmela a dar un paseo. La tengo de alfombra frente a la chimenea. Luce bien. Todava recuerdo la cara de ellos cuando la miraron una vez, dieron par de golpes en la roca y al volver a mirar, ¡ya no estaba! ¡Me

PAGE 88

Secretos del Futuro 85estuve riendo todo el da! Desgraciad amente mi existencia se reg de boca en boca, as como mi avidez por las riquezas. Entonces decidieron en vista de que yo andaba por la zona, hacer modificaciones en las pirmides y crear los laberintos. Es o me complico un poc o las cosas a la hora de saquearlas,... pero lo hice. No conservo nada de los saqueos pues esos sucios egipcios me atrapa ron y se les ocurri lanzarme a los cocodrilos sagrados del Nilo. Pero no se esperaban que estos monstruos estuviesen en mi lista de criaturas a eliminar. No fue mi culpa, ni del Seor de las Tinieblas. Ellos mism os fueron los que dijeron que eran sagrados y todo lo que es sagrado, es fantstico. Por lo menos as lo entiendo yo. Desde entonces muchas de mis pertenencias estn forradas con su hermosa piel. Por Contrato X Es cierto, bien?... Parecer un im bcil pero esto es un autentico disfraz de stiro, as que nada de burlas conmigo. Ya cumpl mi misin de incendiar el Valle Encantado con ninfas y todo. Para cuando los sucios Elfos logren reorganizarse y sa lir en mi bsqueda, ya estar bien lejos. Por si las moscas, cuando llegue al hogar me apresurar en redactar mi testamento pues he escuchado cuentos de que ellos no son fciles. Desde que elimin a las musas no han vuelto a tener inspiracin para sus cantos y estn en con una crisis de identidad que dan lstima. No por gusto me odian tanto. Lo de las musas fue un trabajito aparte que hice por placer, ms bien como un hobby. Empec por aplastar a una y me embull. Mientras el Seor de las Tinieblas no se entere de

PAGE 89

Secretos del Futuro 86esto no tendr problemas. No le gusta que yo me distraiga con nimiedades. Por Contrato XVI He terminado mi aplanadora de Liliputienses II, pues la nmero uno fue un fracaso. Era tan lenta que esas bazofias en miniatura escapaban facilmente de su maceradora. Algunos creern que me divierto con eso pero no es cier to. ¡Slo trato de aumentar la productividad del trabajo! Ya tuve una amarga experiencia con los gnomos. Esas escurridizas sabandijas se escondian en las races de los rboles y al echar abajo los primeros veinte troncos tir la toalla derrotado. Tuve que posponer el trab ajo hasta el invierno en que produje una avalancha en las montaas que barri el bosque completo. Despus slo tuve que perseguir a los supervivientes con un matamoscas. Con los duendes no pude y con los enanos menos, estos son unos retacos como los gnomos y dan unos bofetones y unos pisotones con un alto poder de convencimiento. Aunque ahora mi misin son los Liliputienses, no olvido la idea de volver a intentarlo con los enanos. Dicen que tienen cuevas llenas de oro, y no es justo que no lo quieran compartir. Por Contrato XX Me hice una buena tabaquera c on la Caja de Pandora. ¡Qu mujer! ¡Qu mujer! La conoc en una de mis misiones cuando iba a buscar al Minotauro. Se me hizo padr ino llegarme hasta su casa. Ella guardaba con celo esta caja tan llam ativa pues no era suya, tal vez por

PAGE 90

Secretos del Futuro 87eso pens que tendra joyas all y en uno de sus descuidos –inocencias de uno-, la abr por curiosidad. ¡Y se arm La Gorda! Tuve que correr para salvarme de sus escobazos. ¡Todo por culpa de esa caja llena de quin sabe qu! Desde entonces la acusan a ella de liberar todos los males del mundo y yo hacindome el “mosquita muerta”. Si fuera un caballero confesara que fui yo, pero no lo soy. Soy un hofrok, y lo mo es el dinero y... ¡Oh, pero que mujer! Tal vez si le regreso la caja m perdone. Pero ellas son tan complicad as, si la convenzo de que venga aqu a mi hogar tal vez grite: “¡Ay, qu ita todos esos bichos feos de las paredes! ¡Qutalos! ¡Qutalos!” Pero tampoco quiero ser un soltern as que, valor. Cmo el mejor cazador de todos los tiempos va ha temer enfrentarse a unos escobazos? Yo puedo superar eso. Ya vern. Por Contrato XXIX Le hedado una pateadura a los Dioses del Olimpo que dudo mucho que alguien vuelva a creer en e llos. Se desprestigiaron tanto en la ltima pelea familiar que todos los mortales deben haber visto el espectculo. Si lo vieran. ¡Rayos por aqu! ¡Rayos por all! Y malas palabras. S malas palabras, de esas de las que pap y mam dicen que no se deben que no se deben decir. Todo por que le cont a Era que Zeus haba tirado una cana al aire y tena un hijo llamado Heracles, precisamente el mismo que me pateo una vez. Por eso lo hice. La venganza es muy dulce. En fin, en la pelea se metieron todos los dioses a desapartar y cogieron lo suyo. Pero lo mejor fue cuando les envenen las reservas de Nepente, una bebida con la que crean que se iban a

PAGE 91

Secretos del Futuro 88curar las heridas. ¡Ja! An estn tira dos all en su nube hechos talco. Veamos como les va a Heracles sin su papito ahora. Por cierto me enter por un descuido del representa nte del Seor, que los dioses usan nombres artsticos. ¡Qu bobera! Resulta que Zeus se hace llamar Jpiter creo. Algo de eso. Por suerte ni mi amigo ni su amo saban esto y sin querer me han mandado a eliminar dos veces a los mismos dioses. Ahora hago como que lo hice... ¡y cobro doble! Por Contrato Final No pedir disculpas, ni acepta r expiar culpa alguna en un proceso tan vergonzoso e injusto como este juicio ri dculo, presidido por una corte que no reconozco y un jurado no imparcial integrado por fantasmas. Si hemos de recordar que precisamente de sus muertes se me pretende acusar, no veo legitimidad por ningn lado. Me acusan de dejar sin sueos y famtasias a los hombres. Habrase visto cosa ms absurda? De ser cierto, slo habr impulsado el progreso de los mismos, para que en el futuro surjan nuevas criaturas, tal vez ms agradables que los sucios unicornios. ¡Abrid las pue rtas para que todos contemplen la farsa donde soy un simple clown! ¡Abrid las puertas! Afuera el vaco era desolador.

PAGE 92

Secretos del Futuro 89Tarot Por Eliete Lorenzo Vila Me gusta recordarla como una nia, rodeada por Ral Aguiar, Yoss, y Bruno Henriquez (ahora todos viejos escritores de CF). Escribiendo sus primeras prometedor as historias, ahora ya no es una nia pero sus historias c ontinuan siendo prometedoras. Resulta difcil de encontrar un cuento fantstico cubano que adolesca de los esteriotipos anglosaj ones o gticos tan comunes en el gnero. Posiblemente Eliete Lorenzo Vila (La Habana, 1976) sea una de las pocas que convine los trminos de la hechicera clsica con las leyendas urbanas y la corriente New Age. .................. "Las paredes oyen... y recuerdan". Proverbio antiguo La habitacin abri los ojos. Me despert el “crack” de la cerradura. Apenas me desperec dirig mi atencin hacia la puerta. Segundos despus apareci el rayo de luz. Dos figuras entraron. —Seguro fueron los fusibles. La mujer cerr la puerta.

PAGE 93

Secretos del Futuro 90“¡Oh no, otro ms!” Fue lo primero que pens y el eco de mis palabras reson en el pasillo traser o del edificio. Entonces pude ver la sonrisa de la joven. Brill un instan te en la penumbra. Esa sonrisa de maldad asegurada. —No lo habrs hecho intencionalmente para impresionarme... Verdad? —Siempre pasa cuando hay un ba jn de voltaje. Nada tiene que ver con lo que haremos. l la mir incrdulo. Not que el hombre estaba intentando acostumbrarse a la oscuridad. A muchos les pasa. Una de las pocas cosas productivas de esta chiquilla es su amor por la oscuridad. El tipo en cambio era un inadaptado, haba empezado a tropezar. Pude oir sus maldiciones casi debajo de lo que los humanos llaman normal. La habitante del inmueble —me niego rotundamente a llamarla duea— camin hasta el enorme reloj contador. Hizo unos ajustes y tir del interruptor. El hombre dio un salto. "Se sobresalta solo por el "clic k" de un viejo interruptor. Me gustara que trajeras, aunque sea po r una vez, alguien que valiera la pena." Ella abri la puerta del cuarto. l la sigui. La chiquilla tamborile con los dedos en la made ra del umbral. A todas luces se

PAGE 94

Secretos del Futuro 91trataba del Ritual antes de penetrar en el recinto sagrado. El nico problema es que nunca o acerca de un ritual como ese. Demasiado ridculo para ser mgico. Farsante ". Los ojos de la habitacin abandonaron el lugar para ir a concentrarse en el dormitorio. El concreto del cuarto da mejor visin que los bloques de la sala. Puedo oler los restos del incienso qu emado en el ltimo da de suerte. El visitante es alto, de cabello corto y negro. Su pullover deja vislumbrar un tribal en el hombr o. Observa con detenimiento la habitacin. Me observa. La pared, cubierta de runas manc hadas con tinta, le devolvi la mirada, ms l no lo not. He conocido a cientos como t. Pretendes interesarte por la mstica y el mundo oculto pero slo buscas lo que ella pueda darte en la cama. Se acerca a los artilugios mgicos. Toma una soga de camo y comprueba su dureza. La desecha al rato. Parece catalogar el resto de los instrumentos como "porquera para gente impresionable". Y en cierta forma tiene razn.

PAGE 95

Secretos del Futuro 92La habitacin perdi inters en l, adormecindose. El tipo mira el lecho cubierto por un reguero de libros de adivinacin y la sbana a medio tender. “Puedo adivinar la malicia que se esconde tras esa cara de seductor barto.” —Siempre me gustaron las mujeres desordenadas. La habitacin bostez. —Vamos a lo nuestro —habl ella. —No vas a tirarme las cartas? Toda bruja debe tener cartas. —Estas tambin son cartas... —Tarot? Son mucho ms grandes. —Para lo que necesito, servirn... Un instante para que el descuido hiciera boquear el escote de su blusa, mezclando la visin del nacimiento de sus senos con el aroma de canela que destila su piel. El viejo truco wicca. “Pattico, no tienes otra forma de atraer a tu vctima porque eres una mediocre. Las verdaderas ni siqu iera tenan que usar sus poderes de mujer. Los tiempos buenos han pasado, y yo tengo que soportarte. Eres mi karma” l se aproxim. Ella lo contuvo mientras se acomodaba en el lecho con las piernas cruzadas. Una a una fue sacando las grandes cartas del mazo. Solo sac tres y la s coloc boca abajo sobre el lecho.

PAGE 96

Secretos del Futuro 93 “La peor de las formas posibles de manejar esos poderes. Eres una nia malcriada que no hace ms que jugar con los conocimientos antiguos.” Volte la primera carta. — Esta es La Sacerdotisa, simboliza la atraccin que ejerces sobre una mujer. “No escuchaba palabras tan banales desde que a la viejita del piso diez le dio por oir novelas de radio.” Volte la siguiente baraja. —Y luego El Carro... te saldrs c on la tuya si quieres poseerla. “Una vergenza para las adivinas, eso que ests diciendo no tiene nada que ver ni con el tarot, ni con la adivinacin. Espero que no seas la ltima bruja.” La tercera carta estaba en blanco. —Y esta es... “Me hubiera gustado verte en los tiempos de la magia. Cuando cada aprendz tena que hacerse de todos los artilugios. Esperar

PAGE 97

Secretos del Futuro 94pacientemente a la llegada de la l una llena; sacrificar animales de colores especficos y realizar ritual es en los pramos. T solo tienes que llamar a tus amiguito s que venden baratijas mst icas al precio de una remodelacin...” El remanente aroma del incienso se perdi con el color azul-gris de las paredes. Ella deja que le aferre la mu eca. La boca del hombre recorre su cuello en besos cada vez ms sensua les, la lengua busca el lugar donde la canela se esconde sobre la piel Al menos te sabes ese truco. Nuevamente el destello de su sonris a, s lo que vas a hacer he visto a muchas intentarlo antes. He visto a muchas fracasar. Solo en los tiempos antiguos... —...Qu significa la carta en blanco? Voy a terminar enamorndome de ti? —Se llama El Colgado, es la nica que carece de aliento de vida y no tiene nada que ver con el amor. —...Aliento de... vida? —S, todas las cartas lo necesit an. No te preocupes por esas nimiedades... Acustate —susurr ella. El sueo lo gan al caer sobre la almohada. Ella acaricia uno de los tobillos del hombre, atndolo con la soga.

PAGE 98

Secretos del Futuro 95En el silencio de la saleta la mujer cerr tras s la puerta del dormitorio. Te arreglas la blusa y dejas lo s hombros al descubierto. Magia tegica, los ms difciles encantamien tos de la historia. Puedo ver la satisfaccin en tu rostro. No te creas la mejor solo por haberlo coseguido... varias veces. Entre las se das del pauelo el juego de tarot se desliza entre tus manos. Ya est completo, 22 arcanos mayores y 30 inferiores. Todas ellas con aliento de vida. Todas con el poder de la adivinacin. Un Tarot Autntico. Repl eto de charlatanes de pelo largo, insulsos de puloveres desmangados, ridculos con muequeras de cuero. Todo un zoolgico urbano en un juego de cartas. No estoy de acuerdo con tus mtodos o los imbciles con los que andas... Pero 52 encantamie ntos bien hechos es algo. En las manos de ella estaba la ltima carta esc ogida para la prediccin. El dibujo en el cartn represen ta un hombre con pullver sin mangas, cabello negro y tatuaje en el hombro, amarrado por un tobillo y colgado de cabeza. Algo s hay que reconocer, tienes el don.

PAGE 99

Secretos del Futuro 96Huspedes Del Basurero Por Alberto Mesa Alberto Mesa Comendeiro (Ciudad de La Habana, 1972), licenciado en Historia, miembro de la AHS, public en la antologa "Reino Eterno" (Letras Cubanas, 1999 ) y debo agregar que me ha estado torturando (en el sentido ms humano, es cierto)... para que terminar esta antologa. Fantico de la cultura china Alberto me recuerda: “Luchando contra fant asmas, nos convertimos en fantasmas” y eso es el personaje de esta historia un fantasma que vivir la ms rabiosa xenofobia y la compartir con usted lector. ....... En la tierra era slo uno ms. Sin pasado, derechos, patria. Todos le conocan como el Indocumen tado, el Ilegal, o el Emigrante. La Tierra es el lugar ideal para que alguien como t hagas fortuna, le haban dicho tantos en su mundo na tal. Quiso creerlos, aunque en el fondo tuviera dudas. Sera realmente el mundo de origen de la humanidad aquella tierra prometida que le pintaban? Y, sobre todo; sera para l, que no tena ofici o, estudios o habi lidades? Podra abrirse paso en medio de otros modos de vida, otras costumbres? Puedes pasar por terrestre, sguel es el juego, no es tan difcil ser civilizado... y menos an parecerl o. Al final eso fue todo lo que quiso saber. Adems, la otra opci n era la muerte como individuo. En Atlantis nunca sera ms que otro cazador de pieles, como su

PAGE 100

Secretos del Futuro 97padre y su abuelo. Y l soaba tanto con superarse, ser alguien... Resultaba irnico que sus ancestr os hubieran subido a las naves coloniales huyendo de la Tierra y su impersonalidad, y l emprendiera el camino contrario... por las mismas razones. Por no ser nadie. Una maana cualquiera subi a una nave y parti hacia la Tierra. Al principio todo pareci irle bien. Como tantos, no tena documentos ni permisos, pero siem pre hacan falta brazos fuertes; las mquinas, por perfectas que fu esen, nunca podran hacer de todo. El cansancio fsico no lo amedrentaba. Era hermoso acostarse con el agotamiento en el cuerpo y el salario creciendo lenta pero seguramente en su tarjeta de cr dito. Compartir la s noches con los amigos frente a una jarra de cerveza aguada, contndose historias de sus mundos lejanos. As pasaron meses, o aos. Crey poder adaptarse a las ciudades de metaloplstico y cr istalcemento. Crey que pronto tendra suficiente para regresar a Atlantis como un magnate, el sueo compartido de todos los que trabaj aban como l de sol a sol. Hasta que un da todo cambi. La Tierra ya no los quera. Er an tantos los inmigrantes que los terrestres haban empezado a te merlos. Millones fueron devueltos a sus mundos casi a la fuerza. Otros, ms ilusos o ms rebeldes, no

PAGE 101

Secretos del Futuro 98aceptaron el regreso cabizbajos. Haban venido a hacer fortuna o morir en el empeo. Escogi quedarse, desafiar a la ley, ocultarse en el bajo mundo. Tan difcil no sera, para alguien acostumbrado a moverse sigiloso en la selva de Atlantis, entre fieras y plantas hambrientas. Pero aquella jungla tecnolgi ca tena otras leyes, y nunca acab de aprenderlas... Ya no era el mismo. Lo hab an estafado, golpeado, arrojado al fango de callejuelas infectas, que ni siquiera aparecan en los mapas. Haba robado para comer y le haban contagiado enfermedades desconocidas. Haba perd ido varios dientes, en peleas o por el escorbuto y la avitaminosis terminal. La rotunda musculatura de su fsico de at lante tambin haba desaparecido, escamoteada por el hambre. Ahora tena la mirada apagada y el alma vaca como un templo profanado, inmerso en un escape fcil de drogas txicas; un callejn sin sali da. Pronto fueron su nico modo de sobrevivir sin sentir se esclavo del dolor, de no ver la crueldad de una ciudad que senta siempre ansiosa de morder, como un animal rabioso. Y ahora, ya no vala la pena ser optimista. Estaba vaco. Ahora s pareca un terrestre. Y para alguien como l slo quedaba un lugar: El Basurero; el barrio ms bajo de toda la Tierra, donde van a parar todos los desechos industriales, donde no hay proteccin contra la

PAGE 102

Secretos del Futuro 99contaminacin. Donde cualquier en fermedad incurable no pasa nunca de ser una ms. Donde, corren rumores, los militares ensayan las armas qumicas y bacteriolgicas. Cmo pudo pensar alguna vez que el peor lugar para vivir eran las colonias? Pero ni siquiera all era real mente aceptado. Sus amigos del trabajo haban preferido regresar a sus mundos natales; ahora no conoca a nadie ni se identificaba con ninguna de las subculturas del lugar. Le faltaba malicia y tampoco le interesaba demasiado aprenderla. No tena habilidades tcnicas o cientficas valiosas. S, era valiente y poda pelear con los puos, pero no saba manejar las armas sofisticadas que usaban las pandillas. Era menos que un intil para la vida violenta de las calle s Y en el Basurero, quien no sirve para predador termina siempre siendo presa. Varias veces escap solo por puro milagro. Pero cada vez era ms difcil. Ya no pasaba inadvertido, ya lo conocan demasiado. Ahora, estaba tan cansado... no vala la pena seguir huyendo. Saba adnde iba. Sin embargo, cam inaba sin rumbo, a tropezones. El peso de las ideas en su cabeza er a peor que el de su propio cuerpo. Cruz la avenida sin mirar con la esperanza de que lo atropellaran. No tuvo suerte. Al otro lado, siempre atravesado en su camino, el lugar de la cita: El muro que rod eaba la baha, sin poder contener el infecto aroma de sus aguas, caldo bastardo de cuanta qumica sobrante generaba la monstruosa ciudad. All, sentado, esperara.

PAGE 103

Secretos del Futuro 100Las olas, exultantes, abrazaban a las rocas, algunas trataban de alcanzarlo. Haba odo decir que de tan contaminadas podan ser corrosivas como cido, pero no inte nt esquivarlas. Devorado por el horizonte, el sol tena ms pris a que nunca en marcharse. Y sin embargo, se senta a gusto all. Co ntaminados o no, eran agua, sol, nubes... Desde largo tiempo atrs, buscaba un lugar as, abrumado por sonidos e imgenes que le eran a la vez extraos y familiares. Tratara de recordar, de remover las piezas del pasado en su mente, aunque no sirviera de nada, tan slo para levantar el nimo por ltima vez. Miraba las olas sin verlas... Vea su rstico hogar, todo madera y piedra, sin las comodidades a las que se acostumbr en los das en que trabajaba. La cena con su familia. Sus hijo s pequeos trepando a los rboles, ejercitando los msculos casi desde que nacan. Jugando en el valle, alegres. La mujer amada, bandos e en el ro desnuda, confundida con la vegetacin. No debi marcharse nunca. En Atlantis haba sido feliz. Solo que entonces no lo comp renda .. Fue el aburrimiento, el exceso de vigor juvenil, las ansias no satisfechas? O la curiosidad... De cualquier manera, lo hizo. Y ya no haba vuelta atrs. En la Tierra haba notado por primera vez que todas las cosas un da empiezam a deteriorarse y acabam rompindose. Que slo eres uno ms y tu vida no vale nada.

PAGE 104

Secretos del Futuro 101El sol acababa de marcharse, inexorable, y no volvera hasta la prxima maana. No haba fuerza capaz de cambiar eso. La llegada de la noche era tan inevitab le como la noche que haba cado sobre su propio destino... * * * Con la penumbra, como siem pre, los perros callejeros salieron de sus cubiles a buscar alimento entre los escombros. Ver a aquel hombre callado y solo, dormi do sobre el muro, les llam la atencin. Al sentir la le ngua de uno de ellos en su mano, l gir la cabeza, los mir, y no hizo nada ms. Crey que se marcharan pronto, pero no fue as. Entre lengetazos y carantoas, no se decidan a separarse de l. Era un humano, y ellos eran perros. Los ex-mejores amigos del hombre an recordaban los tiempos de la alianza, antes de que las mqui nas los volvieran superfluos e indeseables. Si pudieran hablar, tal vez hasta le preguntaran si tena hambre, sed, fro. Ellos, lo mismo que l, sobraban en aquella ciudad, en aquel mundo, en aquel tiempo. Pero por ms que lo intentara, no poda interpre tar ninguno de sus gruidos. Los ms supersticiosos afirma ban que los perros haban sido manipulados genticamente en los laboratorios militares, que su mordedura era ahora venenosa. Para eliminar a toda la "escoria inmigrante" del bajo mundo, sin co mprometer al ejrcito con la opinin pblica. El gobierno, por supuesto, haba negado tal afirmacin, alegando que las extraas mutaciones sufridas en los

PAGE 105

Secretos del Futuro 102perros callejeros eran producto de la ingestin de desechos txicos y la contaminacin radioactiva del en torno. Fuera cierto o no, ahora no les tema. Haba visto a ms de un mendigo fallecer entre espumarajos despus de ser mordido por un can. Pero, de todas maneras, l ya estaba a punto de morir. No tendra un entierro decente. Su tumb a sera un estercolero, su lpida un latn de basura volcado sobre sus huesos. En vez de flores tendra desperdicios por corona mortuoria, y slo vendran a velarlo ellos, los perros. Que mejor compaa para un muerto que una manada de moribundos En medio de sus reflexiones lle garon los verdugos. No le fue difcil identificarlos, eran los mism os de todos los das de todos los ltimos meses. Le pareci que lo s conoca desde siempre... ya lo haban perseguido hasta en sueos. Co mo si el terror tirase de ellos por correas invisibles, o intuyendo la golpiza, los perros se marcharon, gimoteando. De un salto se puso en pie, si ntiendo que el suelo bajo s desapareca, abrindose en un abis mo sin fin. Solo, frente a los ejecutores. Rostros de odio, manos crispadas en cadenas, nudillos blanqueando en los gatillos de armas de energa improvisadas, peligrosas e inseguras, pero letales. Peinados exticos, tatuajes tribales, las mscaras de la guerra Le sonrean, como disfrutando de antemano. No tena ninguna posibilidad contra tantos. De pronto, comprendi el temor que estaba detr s de todo su odio. El era...

PAGE 106

Secretos del Futuro 103diferente. Extrao. Ajeno. Los mir con otros ojos y descubri las semejanzas que los unan. Casi sint i pena por ellos. Tambin eran vctimas. Quiso hablar, explicarles. Y descubri que ya no tena palabras. Su cuerpo vibraba, co mo queriendo hacer algo... No hizo nada. Y luego fueron los golpes, lo s insultos, los gruidos... Al menos acabaron rpido. O no tanto. Fueron lo bastante crueles como para dejarlo vivo. * * * Pronto amanecera... Haca horas que estaba tirado en el suelo y la muerte no llegaba. Cerr los ojos para verla venir desde su interior. Solo vi un gigantesco r bol del que caan lentamente las hojas, para al tocar el suelo conve rtirse en sangre. Entre nubes de dolor, su cabeza deshilachaba memorias de remotas travesas... Tierras ridas sembradas de animal es muertos y rboles cados. La figura de un antepasado de melena y barba blanca, tendido en tierra por la fatiga del largo peregrinaje. Una tormenta extraa sacudi al hombre naciendo desde su piel lacerada. El contacto de otra pi el lo hizo temblar. Con un reflejo de proteccin incontrolado y fuera de lugar, aull como una fiera, tir un dbil manotazo al aire y por fin abri los ojos.

PAGE 107

Secretos del Futuro 104Inclinada sobre l, una mujer lo observaba, como se mira a un animal herido de muerte y abandonado por la manada en fuga. Por las ropas pareca una prostituta. Claro que a aquella hora y en aquel lugar todas lo parecan... y probablem ente lo fueran. No le gust ver que lloraba, no quera que sintieran lstima por l, era tarde para tratar de salvarlo. Haras mejor marchndote... pens, pero no se lo dijo. -¡Dios mo, no ests muerto! Voy a buscar ayuda... No -sonri l con tristeza, y la sangre se mezcl con su sonrisa -ya no vale la pena... -Pero... as vas a morir, podras salvarte-insisti ella -Deja que... No, mejor dame un cigarro -dijo l, llenndose an ms de sangre. -No me atrevo a drtelo& en tu estado podra matarte. -Qu importa ya? Soy un condenado a muerte, tengo derecho a un ltimo deseo. -Yo tambin soy una condenada a muerte -dijo ella, tratando de secarse con las manos unas lgrimas que empezaban a correrle por las sucias mejillas. -Qu quieres decir? -pregunt l. -Tengo una enfermedad incurable. No s si me quedan das, o horas... -Entonces, vas a compartir un cigarro conmigo o no?

PAGE 108

Secretos del Futuro 105A ella slo le quedaba uno, y se lo dio. -Slo eso quieres... un cigarro. -No hay tiempo para ms. -Ni para mi ltimo deseo? Ambos se miraron. Y tal vez si hubieran podido sonrer de veras lo habran hecho. -No creo que debas... Sabes ? Yo... no soy terrestre... -Basta conque seas humano. A unque, realmente, alguien lo es todava? Por un instante, hubo calma. La noche mora. Slo ecos murmurantes de voces extraas lle gaban de todas partes. Antes de que se diera cuenta, ella estaba acostada a su lado. Y era tibia, palpitante, suave, acogedora. Sangre y lgrimas se mezclaron en un abrazo. Ambos desearon que la muerte, por esta vez, tuviese paciencia. Al menos hasta el amanecer. Al rato, los perros regresaron, y aullaron largamente hasta que los cuerpos dejaron de moverse. Los que los encontraro n, al alba, por varios das comentaron lo extrao del hecho. El hambre y los colmillos caninos los haban respetado, misteriosamente...

PAGE 109

Secretos del Futuro 106ANIMALITOS Por Eduardo del Llano Rodrguez Eduardo del Llano (Mosc, 1962). Licenciado en Historia del Arte en la Universidad de la Habana en 1985. Adems de humorista y guionista (Alicia en el pueblo de las Marravillas, Klaines Tropicana entre otros), es tambin narrador. Entre sus obras ms conocidas tenemos. Criminales (cuentos de cienciaficcin) editorial Abril, 1994. Obstculo (novela) editorial Letras Cubanas, 1997. Los viajes de Nicanor (cuento) editorial Extramuros, la Habana, 2000. ....... Yo invent el Regulador -d ijo el hombre que beba a mi derechalas mujeres no tienen como pagrmelo. Asent con cautela. A mi esposa la haban invitado a aquella fiesta en el piso veintids de un rascacielos. Descontndola a ella, no conoca a nadie. Cuando empec a aburrirme, sal al balcn, y aquel tipo se puso comunicativo. El coficiente de inteligencia de las mujeres se mueve en un rango que va de los nemtodos a los condrictios -afirm el inventor, ferozmentebueno, ya s lo que va a decirme. S, las hay geniales, que podran discutir de t a t con los peces. Slo que los peces llevan ventaja, porque son mudos.

PAGE 110

Secretos del Futuro 107 Mantuve un silencio nervioso. La inteligencia es la nica arista femenina de la que usualm ente los varones no hablan en pblico. Muchos hombres opinan que la s ms tontas son las rubias espectaculares -continu el mi sginoya sabe, las actrices mejicanas, las mujeres de los pres identes, Marilyn Monroe. A que s? Mi mujer es rubia -dije. Eso, ve lo que le digo? Pues se equivoca. Las feministas radicales con sandalias, ah s hay. Esas son como los socialistas utpicos, creen que los hombres son machistas porque nadie les ha explicado que las mujeres son sus iguales. Para m, a esas mujeres habra que fusilarlas, de la primera a la ltima. Las rubias, en cambio, tienen cierto gra do de inteligencia, debe n ingenirselas para que los hombres no les miren las tetas todo el tiempo, sino slo cuando ellas quieren. Porque nosotro s, macho, somos conscientes de nuestro cuerpo nicamente cuando nos excitamos, pero las mujeres son objetos sexuales desde que se levantan hasta que se acuestan. Se tambale y lo sostuve. Me llamo Rodrguez -dijo, extendindome una mano jabonosatrabajo en biotecnolog a. Soy un hombre sensible, altruista, culto. Y adems, soy un traidor, un miserable, un idiota y un genio. Por eso invent el Regulador.

PAGE 111

Secretos del Futuro 108 Estudi la posibilidad de entrar a la sala, pero estaban poniendo a Enrique Iglesias. No he odo hablar del Regul ador -dijelo siento. Soy clarinetista. Me llamo Nicanor. Clarinetista. Esa s es una profesin con perspectiva. O poeta, mire. No sabe cunto lo envidio. Cmo cay en esta fiesta de cientficos? Su esposa? Asent. Cuando clonaron a Dolly, mi vida cobr sentido -evoc el geniodesde entonces he hecho vacunas. Hace una semana puse a punto el Regulador. -De qu se trata? -¡Pero si llevo un rato hablndole de eso! De las mujeres. De las doradas manzanas del eterno deseo. Una lgrima corri por su mejilla. Pas un muchacho con una bandeja. Tom un mojito. Cuando ya se iba, lo hal por un brazo y tom otro. Imagnese una rubia culona. Le parece que su vida es fcil? S, claro, puede obtener co sas. Pero est condenada a que todos la miren. A que todos los hombres y ms de la mitad de las mujeres quieran poseerla. A caminar con miedo por las calles alejadas del centro, a no salir sola despus de las seis. Las tetas y el culo sern su mundo. Y cuando pase de los treinta, su mundo se vendr abajo.

PAGE 112

Secretos del Futuro 109"Ahora piense en el caso contra rio. Una flaca sin gracia, de pecho y trasero lisos. Aunque tuvier a el coeficiente de inteligencia de un reptil, y eso ya sera demasiado, nadie la desear, nadie la escuchar, nadie se lo pondr fcil. La rubia del primer ejemplo se llevar los empleos que le tocaban a ella. Se har feminista, se pondr sandalias, se vestir como un hombre. "Un hombre feo puede resultar at ractivo; a una mujer fea slo la leern. Ha visto esos multimue bles a base de mdulos? Bueno, a las fminas se aplica el mismo pr incipio: basta reordenar un poquito los volmenes, y tienes una nueva. Y es que las mujeres, desde que nacen, integran un sistema de castas. Nosotros, desde la cima de la evolucin, las medimos, las evaluamo s, les otorgamos un rol. De la Venus de Brassempuy a Kylie Minogue, han sabido perfectamente lo que se espera de ellas. "El Regulador cambiar todo. Es un chip. Bueno, el equivalente biolgico de un chip. En esencia, es un dispositivo que se instala bajo la piel, digamos detr s de la oreja. Y ah tiene usted a una hembra duea de su destino. "El Regulador potencia la voluntad de la mujer, y slo de la mujer, otorgndole un control tota l e instantneo sobre su propio ADN. En otros trminos, le permite hacer crecer sus nalgas y sus pechos cuando quiere ser deseada, o casi anularlos cuando necesita pasar inadvertida. Puede regular su atractivo, su sex appeal; puede reformular su cuerpo como una lagartija con miedo escnico.

PAGE 113

Secretos del Futuro 110"Decid probar el Regulador con la mujer que tena ms a mano. Sabe, con la iluminacin ap ropiada, mi esposa resultaba indistinguible de ciertas variedad es de cactus. No me tom mucho esfuerzo convencerla: le instal el chip hace cinco das. Mrela ahora". Seal hacia la fiesta. Di stingu a una morena sinuosa, rodeada de hombres encendidos. A su lado, Anita Ekberg parecera Madre Teresa de Calcuta. Anteayer firm un contrato. Debutar en algo que se llamar El hidropnico del diablo "Se da cuenta de lo que he hecho? Hasta ahora, slo algunas femmes fatales volvan locos a los hombres. En lo adelante, cada mujer podr ser todas las castas a la v ez: la seductora, la castradora, la madre, la andrgina... El multimueble ser capaz de rearmarse a voluntad. Por Dios, yo me rea de aq uellas pelculas con moraleja, ya sabe, hay fronteras que el conoc imiento humano no debe cruzar... Cuando los cirujanos plsticos lo sepan, pondrn precio a mi cabeza. Y me lo merezco, por poner mi ciencia al servicio del mal. Exagera. No exagero. A menos que haga algo para impedirlo, este puede ser el fin de la civilizacin. Siempre le queda destrur su invento. Quemar los planos y los apuntes.

PAGE 114

Secretos del Futuro 111Demasiado tarde. La vani dad me mantuvo ciego los primeros das, y entretanto mi mujer se los pas por correo electrnico a un montn de amigas. Sabe cuntas mujeres trabajan en centros de biotecnologa o tienen amantes con acceso al material apropiado? Sabe cun irresistible puede resultar una mujer armada con el chip? Lo creo -conced, mirando a su esposa. Entonces constru un Neutra lizador. Lo prob anoche. No era algo agradable de observar, eso puedo asegurrselo. Apenas lo puse en marcha, una teta de mi espos a creci medio metro en tanto la otra se le hunda en el pecho, las nalgas se le derramaron por el piso, sus olores privados iniciaron un ataque qumico. Sin embargo, pronto el pnico remiti, y sus formas se estabilizaron. Simplemente se adapt a un medio hostil, como los insectos y los lagartos. Entonces hizo que varios de sus amantes me dieran una paliza. "Cree que me acompa a esta fiesta para divertirme? Lo hizo para mantenerme vigilado. Ella, o sus amigos, no me quitan un ojo de encima. Usted mismo, c mo puedo saber que no es un pretendiente de esa zorra? Soy un hombre de familia -dije. Asinti con melancola, y se lanz por el balcn. No grit. En todo caso, habr gemido. No me atrev a mirar abajo. Un hombre que cae de un piso veintids puede presentarse segn diversas recetas, que van desd e el aporreado de ternera a la

PAGE 115

Secretos del Futuro 112kasha rusa. Lo cierto es que no son muchas las posibilidades de que se levante, se sacuda el polvo y diga algo como "me duele un poquito la rodilla". Volvi a pasar el muchacho con la bandeja. Pesqu otros dos mojitos. Luego me fui a un rincn. All me encontr mi esposa, medio borracho, media hora ms tarde. -Te diviertes? Dije que s. Y que no comprenda nada, salvo que la amaba, y que a mis ojos no haba mujer ms bella e inteligente en el mundo. Eres un buen hombre -evalu, mirndome con ternurano te quiero mejor. Y con un dedito me acarici, orgullosa, detrs de la oreja.

PAGE 116

Secretos del Futuro 113SOBRE LA EXTRAA MUERTE DE MATEO HABBA. Por Fabricio Glez. Neira Con perenne sonrisa (ir nica dicen algunos) y su inseparable paraguas negro, Fabricio Gonzlez Neira (La Habana, 1973) recorre los pasillos de la Universidad de La Habana (donde se gradu en la carrera de letr as) para recordarnos que Borges y Chesterton estn vivos. Cuentos de su autoria han aparecido en las siguientes antologas: Reino Eterno (L etras Cubanas, La Habana, 1999), Horizontes Probables (Lectorum Mxico, 2000) y Artifex III (Gigamesh, Espaa, 2002). Sobre la extraa muerte de Mateo de Habba... si es CIBERPUNK o no, no me toca a mi discutirlo. Se ha convertido en un tpico comenzar cualquier definicin diciendo que el creador del t rmino fue William Gibson en Neuromante (de hecho la palabra no aparece en esta novela). No es cierto. El trmino y el concepto aparecen por primera vez en un relato corto del mismo aut or: Quemando Cromo. Segn la Enciclopedia Britnica, la literatura ciberpunk trata en general sobre personajes marginales (con ci erto toque de novela negra) que se desenvuelven en entornos altamente tecnolgicos. Fabricio Gonzlez nos ensear a no confiar en todo lo que nos dice la Enciclopedia Britnica. .......

PAGE 117

Secretos del Futuro 114 Para J.L.B. El deceso de Mateo Habba ha de perdurar rodeado de misterio mientras vivan aquellos que lo conocieron, despus, ese misterio se perder entre las millones de muertes annimas, acaso igual de misteriosas, que han si do alguna vez en el mundo porque Mateo no frecuent el hbito de la fama. Trabajaba en una nueva traduccin de Las mil y una noches cuando muri. Ese trabajo, que ha quedado inconcluso, quiz hu biera podido depararle algn renombre en el minsculo crcul o de personas que se dedican a estudiar los antiguos manuscritos r abes. De cualquier forma, la muerte lo sorprendi antes de que consiguiese llevar a cabo la tarea que se haba propuesto. Mi intencin al escribir estas pginas es exorcizar la aprensin que me produce el recuer do del deceso de Habba. No creo que a sus otros amigos, si existen, les interese averiguar qu ocurri en realidad. Paso mis ideas al pape l tal vez guiado por el impulso de confirmar que son irracionales, tal v ez por el deseo de creer en ellas, aunque estoy seguro de que, como dira Mateo, Al sabe ms. Preciso es para entender el posible porqu de su muerte conocer al hombre que fue en vida Mateo Habba. Podra decir de l que amaba el caf, el carnero asa do, la poesa de Umar al-Khayyami y las mujeres de nalgas rotundas. Tambin detestaba la carne de cerdo, el catolicismo, el destino serv il de los pueblos rabes bajo el dominio israelita y la soledad, aunque rara vez abandonase su

PAGE 118

Secretos del Futuro 115apartamento y tuviera muy escasas amistades. Sin embargo, esta suma de rasgos, la mayora de ellos decididamente banales, no lo definen, pienso que hay dos cosas ms importantes cuyo conocimiento es imprescindible para entenderlo: Mateo era musulmn y hacker. Algunos vern en esto ltimo una contradiccin, les parecer imposible que alguien se dedique con total y absoluta abnegacin al culto de las computadoras y se entregue a Dios con una fe igualmente absoluta y total. Ot ros alegarn que ningn hombre de religiosidad profunda y sincera aceptar vivir de una profesin que es slo una versin sofisticada de l robo. Dejo la solucin de tales enigmas a aquellos que alcancen a in terrogar al creador del universo, sea cual sea su nombre, no obstante, por contradictorio que resulte la verdad es que en ningn submundo son tan abundantes las supersticiones como entre los hackers. Conoc a Mateo en uno de esos raros momentos de mi vida en lo que todo ha marchado aceptablemente bien: seis aos atrs, haba terminado la universidad gr adundome en lengua y literatura inglesa, una especialidad poco apreci ada en el mercado de trabajo de las megacorporaciones, y si durante dos aos consegu ejercer como profesor en Glasgow, pronto me hall sin empleo y tuve que emigrar a los Estados Unidos. En Amrica tampoco encontr trabajo y me fue bastante mal hasta que un amigo me hizo entrar en la red de traficantes de

PAGE 119

Secretos del Futuro 116software ilegales. No saba nada de programacin, pero result que tena talento para vender e intuic in para reconocer lo que podra valer la pena. Un ao ms tarde, ya me haba instalado por mi cuenta y el dinero depositado en mi tarjeta inteligente me bastaba para llevar una vida cmoda sin llamar la atencin de la ley. Fue entonces cuando me presentaron a Mateo; ste era un mocetn fornido, de rasgos severos y graves, mezcla de sus antepasados rabes e hispnicos. Mientras conversbamos se mostr interesado en un producto que yo ofertaba y me dio la direccin de su casa para que lo visitase, lo que hice unos das despus. No es mi propsito narrar las incidencias que desembocaron en una amistad entre nosotros; amistad que siempre consider extraa porque los hackers, por algn desconocido motivo, desprecian a aquellos que les venden los programas que usan para su trabajo y sin los cuales bien poco podr an hacer. Tal vez, la razn de su afecto hacia m fuera nuestro co mn respeto por toda la poesa y la literatura, y, ms an, el amor que ambos sentamos por el Rubaiyat de Edward Fitzgerald. Por mi parte, dir que me atraan de l los rasgos contradictorios de su carcter, la sana ingenuidad que le permita maravillarse con los antiguos cuentos rabes y su secreto afn de encontrar a Dios. Claro que Mateo no era ni un iluminado ni un asceta. Era un hombre como cualquier otro, si eso significa algo, poco expresivo pero de sentimientos firmes y amante de los placeres. No se

PAGE 120

Secretos del Futuro 117consenta, como otros hackers, embrutecer su cuerpo dejndolo engordar en exceso o cultivando una delgadez enfermiza, tena suficiente sentido comn para no de jarse arrastrar por la mstica de su profesin en cuanto a s mi smo se trataba, pero su propia religiosidad le hizo caer en la trampa filosfica que encierra el ciberespacio y esto fue, en cierta forma, su perdicin. Casi todos los intentos de definir filosficamente al ciberespacio eran anteriores a la propia existencia de ste: la gente haba previsto que la creciente complejidad de los ordenadores llevara a la creacin de ese universo virtual y trataron de descubrir sus leyes desde afuera. Cientos de tesis y sus refutaciones se escribieron antes de que el primer hacker pudiese viajar a travs de las redes. Naturalmente, desconozco la mayora de ellas por lo que me limitar a resumir aqu las interrogantes de mayor importancia segn las enumer Mateo en una madrugada prdiga en caf y poesa. Transcribo sus palabr as tal como las recuerdo. >>... Uno de los problemas clsicos es la situacin del ciberespacio. T conoces lo suficien te sobre ordenadores como para saber que no est dentro de ellos y mucho menos en el interior de un chip. Tampoco se haya en los sa tlites de comunicacin o en las redes; quizs en el hombre, pero, de ser as, nunca podremos encontrarlo porque las bsquedas en nosotros mismos slo nos han conducido de un enigma a otro m s complejo. Sabes tambin que horas en la matriz pueden significa r minutos de tiempo real, y este

PAGE 121

Secretos del Futuro 118comportamiento relativista del tiempo, que algunos justifican con la hiptesis an no comprobada de que al entrar al cber uno se acelera hasta la velocidad de accin de los ordenadores, ha resultado tan inexplicable como imposible de soslayar<< >>Cul es el papel del hombre en el universo es algo que han tratado de desentraar intilmente filsofos y telogos por igual. Qu es el hombre en el ciberesp acio es todava ms difcil de responder. Algunos sugieren que un dios, otros aseveran que contina siendo un hombre y unos terceros plantean que se transforma en algo nuevo que no alcanzamos a definir todava. Tambin los inquieta lo siguiente: imagina que un hacker muere en el cber, ser esa muerte instant nea o transcurrir un indeterminado perodo de tiempo antes de que afect e al esprituo intelecto, poco importa el nombrela cesacin de los procesos vitales? La respuesta de esa pregunta podra poner fin a la disputa que hace siglos sostienen idealistas y materialistas. Por ltimo, resta LA interrogante: hasta qu punto es virtual, o mejor, real, el ciberespacio. Muchos han negado la objetividad de nuestro universo proponiendo otros menos inciertos o, acaso, ms ordenados, aunque no por eso ms verosmiles; nadie ha sostenido la posibilidad de que este recin descubierto mundo sea r eal, pero, creo, eso es slo una cuestin de tiempo. Por lo pronto, la duda ya existe<< Cuando Mateo termin su apasionada exposicin, me apresur a inquirir qu sentido ten a todo aquello. No repar en mi

PAGE 122

Secretos del Futuro 119pregunta. Me dijo que crea haber encontrado respuesta a algunas de estas interrogantes y pr ocedi a hacerme partcipe de sus ideas. La misin del hombre en la vida, me confes, es alcanzar la Gracia de Dios, sea por sus buenas accionas o por el descubrimiento del rostro divino. Ese rostro est a la vista de todos en nuestro universo, no hay una forma mejor que otra de buscarlo: se le puede hallar en los prrafos de un libro y en los ojos de una mujer, en el desvaro de los locos y en la prd ica de los sabios, en el arrebato mstico de los profetas y en el fr o escepticismo de sus detractores, en el vino que reposa en el fondo de las copas y en el que alegra nuestra embriaguez. No obstante, su propia evidencia lo ha vuelto invisible para nosotros, acostumbr ados a mirar en la niebla del misterio y a sufrir las angustias de una bsqueda desesperada. Por eso, Dios nos dio la posibilidad de crear otro universo en el que Su rostro estara tan escondido y rec ndito que nuestra propia naturaleza colaborara en el intento y ste se volvera posible cumplindose as Su voluntad. El problema del tiempo era una clara demostracin para l de su razonamiento. La solucin, segn me dijo, estaba en una antigua historia rabe que contaba como el Profeta haba sido arrebatado hacia el cielo por Burak, cabal gadura celestial cuyo nombre quiere decir resplandeciente. En el ciel o, el Profeta haba conversado con los ngeles del Seor e incluso co mpareci ante Su presencia. Al regresar a la tierra, pudo recoge r un cntaro que haba derribado

PAGE 123

Secretos del Futuro 120Burak al partir sin que se derram ara una gota del agua que contena. Evidentemente, razonaba el cronista el tiempo de Dios no era el de los hombres. Esto nos llevaba, me dijo Mateo, a la situacin del ciberespacio. Para l, al menos, resultaba claro que el cber se encontraba contenido en Dios. Y luego aadi: >>Como es posible que suceda con nuestro propio mundo<< Esta ltima aseveracin me par eci lo ms detestable de su teora. Si l accedi a que cresemo s otro universo para encontrar Su rostro, le pregunt, qu impide que el nuestro haya sido creado por otros hombres con el mismo propsito y as infinitamente. Las objeciones que le hice desviaron el tema y la discusin sigui otro curso. Nunca volvimos a hablar sobre esto Mateo y yo, aunque s de otras cosas parecidas por lo que n unca olvid su p eculiar obsesin. Aproximadamente un ao despus de tener esta conversacin, l reuni bastante dinero para retirars e y lo hizo, yo, que no comparta su suerte, continu tr abajando e incluso me vi obligado a asociarme con otros tres amigos. Unas semana s antes de su muerte, tuve que viajar a un pas de Asia por un en cargo especial. Cuando regres, me lo contaron todo. Lo encontraron ya comenzado el proceso de putrefaccin en su apartamento, con los trodos sobre la frente. No mostraba seales de violencia ni haba muerto de hambre o deshidratacin porque el suero puesto en su vena no estaba siquiera mediado. Los resultados

PAGE 124

Secretos del Futuro 121de la autopsia no revelaron qu pudo causarle la muerte, y la polica, que investig con cierto inters, no descubri nada. Sin embargo, entre los que hallaron el cuerpo de Mateo, estaba un prroco que asegur que su cara tena una expres in de tan exaltada beatitud, de tan inhumano xtasis, que le fue muy difcil contemplrsela. Los dems hombres que acompaaban al religioso reconocieron que, por alguna extraa razn, les result imposible mirar el rostro del muerto. Cinco aos han pasado desde entonces. Una serie de sucesos, que me ha sido imposible ignorar tildndolos de coincidencias, han venido a sumarse a estos hechos dejando entrever una solucin fantstica y terrible. Los refiero en el orden en que acuden a mi mente, no en el que han tenido lugar, pues muchas veces la memoria, al dar prioridad a un recuerdo sobre otro, revela la dimensin oculta de las cosas. Primero, fue el recrudecimiento de la fe entre los mahometanos, observable en el aume nto del nmero de peregrinos que visitaban la Meca y en un regreso a las formas ms antiguas del culto. Como nica causa de este renacimiento religioso se mencionaba la exhibicin de la cabeza de un musulmn americano cuyo rostro ningn hombre impuro consegua mirar. Despus, corri el rumor de un sbito inters por el fundamentalismo islmico entre los hackers, cosa curiosa porque, aunque supersticiosos, las religiones nunca han gozado de aprecio entre los piratas

PAGE 125

Secretos del Futuro 122informticos. Algunos trataron de aver iguar que haba detrs de todo eso, y pronto la gente comenz a hablar de una bsqueda de xito difcil, cuando no imposible, en el ciberespacio relacionada de algn modo con cierto crneo que era objeto de venera cin en el santuario de Al. Consecuencia directa de todo es o, fue la aparicin de un centenar de artculos y reportajes sobre esta cabeza de rostro insoportable. Dos cosas me asustaron: una, los trabajos ms inteligentes resultaban terrible mente vagos, acaso balbuceos de tericos enfrentados a un misterio qu e los sobrepasaba; la otra, es el hecho de que nadie mencionase la t cnica utilizada para conservar la carne de ese rostro de la inevitable corrupcin. Algo an ms inquietante quiero dejar registrado en estas pginas antes de terminar, es lo siguiente: creo haber consultado todas, o casi todas, las publicaciones que aparecieron sobre el tema y en ninguna hall una fotogr afa de esa cara incr eble, a pesar de que no faltaban aquellas en las que se vea una multitud entregada a las extravagancias del fanatismo. Ahora pienso, y la idea me aterra, que esa foto tal vez se encuentre en alg una de las tantas revistas que le, invisible en su evidencia, indesc ifrable por la claridad con que expresa su mensaje, imposible por su descubierta realidad. Como consuelo me queda la incierta esperanza, subterfugio ltimo que oponen a la vez mi escepticismo y mi cordura, de no haber mirado bien.

PAGE 126

Secretos del Futuro 123Palabras Por Ricardo Acevedo Esplugas Ricardo Acevedo Esplugas (La Habana 1969), decidi un da que en literatura menos es ms, y desde entonces nadie le ha visto poner ms de tres cuartillas juntas bajo un solo ttulo. Tanto le interesa a Acevedo el cuento corto o ultracorto, que hace su propio boletn de relatos y poemas de extensin mnima. Se llama miNatura, tiene cuatro pliegos, y cada vez es ms difcil conseguirse uno, incluso en la Biblioteca Nacional, donde lo distribuyen. Curiosamente, lo que Ricardo ha publicado, tanto en Cuba como en el extranjero, es poesa. As, con la misma bandera que llevaron Augusto Monterroso y Luis Britto Garca, se enfrenta Acevedo al famoso problema de la hoja en blanco. Y en menos de cien lneas l pone slo lo justo y preciso. El cuento ultracorto sale como una carrera de motos de una sola vuelta, rpida y calculada al milmetro, pues todo error es caro e irreparable, y las curvas deben ser perfectas. Pero Acevedo acepta el riesgo porque esa es su distancia. Lo otro que le gusta a Acevedo es dar clases de Construccin Civil, all en el Palacio de Pi oneros Ernesto Guevara, a sus nios. Que lo adoran. “Palabras” es escueto ya de inicio. Con la mayor economa de medios, ajustando cada oracin y sin desperdicio alguno, este

PAGE 127

Secretos del Futuro 124cuento explora precisamente el va lor de las palabras. Esos signos que son el esqueleto de la cultura, y a los que un da se llevarn al pasado los vientos del cambio, sean brisa o huracn, soplen de adentro o de afuera. A Carmen R. Signes “Mighty Tom a Control de Tierra. Me escuchan?” Tierra... Creo que ya no usan es e nombre. Ni taxi, pirmide o Ghandi. Todo comenz con el Contacto. ¡S! El ansiado contacto con una cultura extraterrestre: superior en todos los sentidos a nosotros. El hermano mayor que corre gira nuestros errores. Lleg el da y escucharon la voz (que nunca olvidar...) Los lideres y bartonos mundiales se suicidaron en masa. Los primeros por ser incapaces de concebir el disc urso respuesta; los otros, por no tener los rganos idneos. ... Y vieron su imagen, y eran inimitables: huelga de modelos Playboy. Los militares capitularon al sospechar, slo al sospechar, los fabulosos medios de combate que se insinuaban tras la sugerente figura de la nave nodriza. Los artistas ms prcticos co menzaron a imitar: ¡Salvacin! ¡Aleluya! Los Rollos del Mar Muerto y Picasso fueron sustituidos segn los nuevos cnones estticos; le siguieron Brasilia y el Taj Mahal.

PAGE 128

Secretos del Futuro 125Logr escapar tomando el ltimo empleo de astronauta (“Para qu conquistar el cosmos si ya nuestros hermanos de raciocinio lo haban logra do?” era el slogan de moda.) Compr pinceles y tinta imborrable antes de que fueran considerados obsoletos y me at rincher en el “Mighty Tom”. Durante dos aos llen sus parede s con palabras que intentaran recordar a toda la Tierra (Cmo coo se dice “hola” en swahili?). ... los ms irreductibles se ref ugiaron tras la cultura de la Mass Media. Pero al final MacD onald, Warhole, Barbie y Elvis fueron saboteados por la alucingena manifestacin aliengena, cuya cultura pop era la base de su ADN. l crculo ro jo sobre fondo blanco tambin cay. Sayonara: Origami, manga, bushido, ceremonia del t... Las nubes de spray caen como escarcha sobre el casco de la diminuta estacin orbital, tatuada desde el generador: samovar, Pinochet, Nnive; hasta los mi nsculos accesorios que revolotean nerviosos por los pasillos: fuego griego, Ho Chi Min, Guanabacoa... Millones de signos fueron devorados en fracciones de nanosegundos en la hoguera sangrante de las civilizaciones. Adis Auschwitz, marcas tribales, milongas, Bradbu ry, Chanel No. 5, Bela Lugosi, Monte Athos... Estoy frente al ltimo resquicio en blanco y no s lo que voy a escribir...

PAGE 129

Secretos del Futuro 126 El Centinela Por Erick Jorge Mota Prez El Golpe. As con mayscula. Consiste ms o menos en lo mismo que “candela al jarro hasta que suelte el fondo”, o el castizo “no andarse con chiquitas”. Las medias tintas son ninguna tinta para Erick Jorge Mota Prez (La Habana 1975) hiperquintico y extrovertido, dice lo que piensa, siente lo que piensa, y le pone el mximo a todo lo que hace. En este cuento veremos una bue na versin de lo que es el Golpe, por el tipo de personaje de quien ms lo esperaramos. Segn el mismo Erick el cuento surgi en medio de una de las interminables guardias de l Servicio Militar. Pero es el caso de que el centinela de esta historia, necesita para proteger su pasillo una mano ms dura que la de Anbal el Cartagins con sus elefantes. Si no, le caen los terroristas encima. Pero no abandona. Sera traicionar al Golpe. Quis custodiet ipsos custodes?1 1 Juego de palabras en latn que liter almente dice: Quin vigilar a los guardias? O ms propiamente Qui n custodia a los custodios?

PAGE 130

Secretos del Futuro 127 Custodio y defiendo el acceso 37 al servidor de Fantasas Latinas, Seccin Experimental. O tal vez debo decir: Centinela que vigila el pasillo que nadie usa para llegar al corazn del prostbulo ciberntico, a tiempo real, ms grande de la Red Global. De cualquier manera, me da igual, no me van a relevar hasta las tres de la madrugada; 0800 horas, como dira el jefe de seguridad, que insiste en usar el tiempo Zul cual si el relevo trajera consigo un desayuno frugal. El pasillo que ser mi universo durante las prximas tres horas est totalmente pintado de blanco, con luces de plsti co luminiscente y sin cmaras de seguridad. Un pasillo ms, idntico a cualquiera de los 5 000 existentes en la torre de Kuoma Foundation. S, es esa misma que estn pensando. La cor poracin que junto a Yakatomi y Xian Sun Inc. compr la alcalda de Bangkok har como cinco aos. Desde entonces dominan la polti ca exterior y la economa de nuestra ciudad. Incorporndonos definitivamente al Imperio Corporativo de Asia Central. Un trabajo bueno, eso lo s. Bi en pagado, me consta. Duro, los del equipo de mantenimiento en la s plantas de energa de Phnom Penh pasan ms trabajo. Peligroso, las tropas antimotines de los suburbios se arriesgan ms por menos dinero. Nada de qu quejarme,

PAGE 131

Secretos del Futuro 128mentira. Ello slo significa que podra quejarme ms, cuando lo nico que debo hacer es dejar pasar el tiempo sin moverme de este pasillo. Se abre la puerta del elevador y aparece el primer tonto de la noche. Traje bonito, espejuelos, aire dist rado de programador consagrado a su trabajo; tras descubrir que su mujer le era infiel con putas masoquistas de a tres yens la hor a. Pero no, est pelado como quien quiere llegar a su trabajo por la maa na y no aparecer en el chiste de la lista de correos del da; adems est bien afeitado. Conozco este tipo de turista accidental, tiene el tic nervioso del que ha tomado farandulina ms de una vez y se divierte metindose donde no debe, mirndolo todo, a ver si pilla a la hija del jefe en algn coito anal y asegurar un aumento. En efect o, tenemos a todo un perdedor caminando por mi pasillo. Me di spongo a interceptarlo, con una mano le toco el pecho y lo dete ngo. El muy cretino intenta seguir y lo empujo contra la pared. — ¡Qu?! Qu est pasando? Ya haba olvidado que estoy clockeado2, o debo acaso decir cubierto. Sonara mejor: en Modo Oculto, como llama el jefe de seguridad a lo que la gente norma l conoce como invisibilidad por medios termo-pticos, o fotorreplicativos. —El acceso aqu es limitado —digo— Pero si se identifica... 2 Espanglish: Del ingles Cloack —cubierto— Forma de llamar a alguien bajo un camuflaje fotoreplicador activado.

PAGE 132

Secretos del Futuro 129—Yo... slo busco el bao —dice el tonto. —Justo a su derecha. Y tomndolo por los hombros lo met en el bao. Lo ven? Todo un perdedor. Creo que haba ol vidado decirles que tambin hay un bao en el pasillo. Diez minutos y el tonto no sale. Demasiado tiempo para una droga sofisticada o una comida pesada. Abro la puerta y entro sigilosamente, por muy guardia de seguridad que uno sea debe respetar la privacidad de la gente, o no? Debo reconocer que en estos pisos de la torre los baos tienen un lujo poco usual. Agua corriente, no salobre, con grifos que recuerdan un cuadro postmodernis ta del siglo XX, y espejos por todos lados. Avanzo con lentitud, nunca imagin que este bao pudiera ser tan largo. De repente comienza a caer agua por todos lados. ¡A quin se le oc urre instalar un sistema anti-incendios en un bao, donde lo que ms hay es agua! Estos diseadores... El hecho es que ahora estoy totalmente empapado y con el camuflaje termo ptico inutilizado. Me miro en el espejo y parezco una silueta de gelatina transparente que se mueve. Tambin veo al tonto que se acerca por detrs y se agacha. Me toma por la rodilla y el pie con ambas manos y me derri ba. ¡Este tonto es rapidsimo! Luego toma uno de los grifos y me golpea la cabeza justo donde el casco no protege la nuca. Regularmente estos golpes desmayan, ms si despus de propinrtelo te aplican una llave de estrangulacin para

PAGE 133

Secretos del Futuro 130garantizar la poca entrada de aire al cerebro. ¡Este tipo no es tan tonto, se est comportando como un profesional! Un agente de seguridad previsib le, con elevada autoestima y padre de familia, se hubiera desmayado como Dios manda. Pero no yo, nac en un barrio muy malo del subs ector sur de Centro Habana. Para baarse con agua limpia haba que ganar una pelea contra tres chicos ms grandes que uno, y si perda tena que enfrentarme a mam y sus exigencias sobre la limpieza. As que yo no tengo autoestima, ni familia, soy imprevisible y a m nadie me coge por el cuello. ¡Matar a este tipo! Un espejo roto y el turista convulsionando en el piso. La sangre no s bien si es de l o ma, an no me he declokeado3, quiero decir... Un momento, estoy oyendo pa sos en el pasillo. Corro a abrir la puerta y veo a cuatro tipos con overoles de limpieza y subametralladoras Kalasnikov. Siempr e he sabido que las plagas son un problema en las ciudades super pobladas como sta, pero las cucarachas de Kouma Fundation no son tan grandes. Salgo, pero creo que mi camuflaje no funciona muy bien an. —¡Pedro Antonio, ya te pusiste el termo ptico!—dice uno mientras me mira—Creo que disfrutas demasiado la invisibilidad, deberas ver un psiclogo. Pedro Antonio, ese es nombre de terrorista. S, ya s que me confundieron y eso me da unos minutos de ventaja, pero... ¡Pedro

PAGE 134

Secretos del Futuro 131Antonio! Ese puede ser el nombr e de cualquier terrorista malvado de por all, por Mexifornia, donde lo mismo secuestran el tanque de ltimo modelo de un ejrcito priv ado, que le quitan la micro Uzi a una viejita. Creo que estoy en prob lemas, analicemos la situacin con calma. Los intrusos se dirigen al cuarto del servidor y no han reparado ms en mi persona, por lo que tengo la oportunidad de averiguar qu van a hacer y as dar tiempo para que el camuflaje se me seque, porque no creo tener calibre para combatir una Kalasnikov, mucho menos cuatro. Parece mentira que despus de tantas indicaciones sobre no moverse en determinados puntos, pues se cae en el rango de las armas robots, o los 102 cuidados para no disparar las alarmas y la intriga con la clave de la puerta, ahora lleguen cuatro tipos caminando como si fuera su casa, destrocen alegremente todas las alarmas y violenten la clave de acceso en menos de cinco mi nutos. Y lo peor de todo es que el tan mentado cdigo de acceso era R3CORD4R; qu cosa ms estpida, ¡yo podra ser jefe de seguridad! Fantasas Latinas tiene sus comput adoras centrales de servicio al pblico en este local, al igual que su "biblioteca" de autmatas inteligentes, que es lo ms parecido a una Inteligencia Artificial conectada a una red interactiva pero que adems de recordar, puede aprender. Para que lo entiendan todos, imagnense una IA con 300 3 Espanglish. Literalmente Modo Oculto desactivado.

PAGE 135

Secretos del Futuro 132terabytes de memoria sobre erotismo y tcnicas sexuales, Kamasutra incluido, conctese a la red y que su avatar comience a interactuar con mltiples usuarios en la red, y sea diariamente capaz de aprender de sus experiencias sexuales en funcin de lo que tiene en memoria. No por gusto Fantasas Latinas tiene el uno en el negocio de la prostitucin virtual. Adoro ver trabajar a los profesionales, a unque me tumben el salario. Nada de pifias, ni tiem po perdido en demostrar que aqu estuvo Arsenio Lupn. Dir ecto al objetivo, sin de sactivar alarmas de ms ni dejar de noquear a nadie. Bueno, el del pasillo no era tan buen profesional, aunque s un actor consumado. Pues estos tipos se han repart ido entre las consolas de la biblioteca y estn buscando al go que les est tomando mucho tiempo. Esto parece cosa de hackers. Creo que ya va siendo hora de ganarme el salario, ahora que ya estoy seco. Pero entonces se abre el elevador y no entra nadie. Me encanta que suceda esto, pues slo significa dos cosas: o que el elevador no funciona bien, lo que nunca ha pa sado, o acaba de entrar alguien invisible. Mi visor pos ee un conjunto de lentes hologrficos que me permiten enfocar a diferentes long itudes de onda y juro que no vi nada en el infrarrojo, lo que signifi ca que sus fotoreplicadores son de una calidad enorme. Solo un ejrci to o una organizacin terrorista puede tener tanto dinero. As que la situacin peda a gritos mi intervencin.

PAGE 136

Secretos del Futuro 133Justo frente a m se hicieron visibles unas diez personas metidas dentro de negras armaduras de asalto y con armas largas. Intent eludirlos usando las anil las de seguridad permanentemente invisibles, situadas a lo largo de l pasillo las cuales permiten a un buen atleta clokeado pasa r por encima de un batalln como este sin siquiera ser escuchado. A no ser, claro, que tambin posean visores costosos y lo vean a uno. Resulta muy desagradable que te agarren por una pierna, tiren de ti hasta hacerte caer al suelo y luego te pongan la rodilla en la cara. ¡Matar a este tipo! An no comprendo por qu las ba las de alta velocidad no perforan los petos de metaliplast cuando en realidad son armaduras ligeras. La dura realidad es qu e he tenido que replegarme y esconderme tras el fuego de mis "amigos" los hackers mientras la sangre en mi nariz se hace visible al caer al suelo. —¡Pedro Antonio! —grit uno de lo s hackers —pronto estarn aqu, as que toma. Me lanz un biocristal4, de los que sirven para transportar de manera segura mucha informacin ¡Es que acaso todo el mundo aqu tiene detectores de termo-ptica! —Trata de largarte —me dijo —y cudala, es una de las putas cibernticas ms caras.

PAGE 137

Secretos del Futuro 134Vaya con estos tipos... es muy co mn en la Red Global copiar la programacin original de una IA y luego borrarla. Lo que en espaol significa secuestrar una personalidad virtual conectada al ciberespacio. Lo mismo da si se tr ata de una estrella de la holovisin, cualquiera de esas cantantes que hacen espectculos con hologramas y viajan en una cajita de medio me tro cbico rodead a de un centenar de guardaespaldas, o simplemente una prostituta costosa. Legalmente se procede igual que en un secuestro. Ahora tengo otro problema, lo s nuevos intrus os, ya sean militares o terroristas, estn masacrando a mis amiguitos. Por lo tanto debo pensar en una va segura de salir de esto y que no sea la variante dentro de una bolsa de pls tico. Los grandes servidores de la Red Global son casi inm unes a ataques piratas dentro de la propia red. A pesar de que en un tiempo lo s hackers entraban y salan por las consolas virtuales a placer. Poco a poco los sistem as de seguridad se hicieron menos accesibles y ms le tales. Fantasas Latinas era una compaa con demasiadas persona lidades virtuales que proteger, conectadas a tiempo real, como para descuidar ese detalle. Sus anillos de seguridad en el cibere spacio eran capaces de enviar al asilo, en un silln de ruedas, al h acker ms connotado. Fue por ello que los ladrones de informacin tuvieron que ponerse sus chalecos antibalas, empuar sus fusiles de as alto y hacer cosas como estas. 4 Gragea de diamante artificial que guarda en su interior informacin en un ADN artificial. Su capacidad estndar es de 400 mil Giga bytes

PAGE 138

Secretos del Futuro 135Pero los locales donde se guarda la informacin son un verdadero laberinto de trampas, as que al guien no tan cuidadoso como mis “amigos” podra terminar en la mira de las armas-robot. Y eso me da tremenda idea, pues el circuto de seguridad me identifica como aliado, debido a mi armadura, por lo que slo tengo que moverme al azar, pisando donde no debera, para poner esto malo. Las agujas impulsadas por plvora lquida s perforan el metaliplast, debo recordar eso. Ahora estoy tras la puerta que da al acceso # 27 que tambin es un pasillo, con guardia invisible y todo. La clave es una estupidez muy fcil de recordar. Paso a infrarro jos en cuanto se abre y ah est el tipo, en el techo. —¡Oye agente! —le grito —aqu dentro se est combatiendo y t dndote la buena vida. —Qu sucede? —Un grupo de terroristas en la sala del server5 y las armas robot estn activadas ¡T trata de contenerlos, mientras yo pido ayuda! —¡Positivo! La verdad es que los agentes de seguridad ¡Son tan predecibles! Sinceramente, no s como obtuve este empleo. Prximo objetivo; salir de aqu mientras dur e la batera del traje termo-ptico, aunque con tantos detectores ya a m me da igual. (400 Tera bytes).

PAGE 139

Secretos del Futuro 136En todo ingenio arquitectnico donde hay cosas valiosas que se pueden robar o destruir el dispositivo de seguridad, para hacer su trabajo, tiene que habilitar vas de trnsito abierto para uso exclusivo de su personal. Como mi intenci n no era huir de all con la puta ciberntica, a pesar de que le hubiera sacado una fortuna en la calle, sino ms bien hacerme el hroe ante el intento de robo y el consiguiente ataque terrorista; dirig mis pasos hacia el centro neurlgico de la torre. No tuve ningn inconveniente pa ra llegar al Centro de Operaciones, al que por razones obvias llamamos la Bveda. No imagino otra forma de llamarle a un bnker totalmente hermtico lleno de monitores que reciben la s seales de todas las cmaras ocultas que vigilan los rincones en todas las frecuencias del visible. Ya haba comentado que el jefe de seguridad era un imbcil? ¡Pero claro! Ello no lo imposibilita de recibir visitas importantes. Esta vez la visita tena una arma dura negra muy conocida por m. La bveda estaba a oscuras y en los mo nitores podan verse fcilmente a los terroristas recorriendo el servid or que yo custodiaba. El jefe de seguridad estaba de pie, evidentemente nervioso, frente a l, tres desconocidos con armadura y sin cas co. Por suerte nadie me ha localizado an ¡Ya era hora de que el Modo Oculto sirviese para algo! 5 Ingls: Servidor, entindase computadora madre de un sistema de redes.

PAGE 140

Secretos del Futuro 137—Le digo que no ha salido del edificio —deca el jefe de seguridad. —Entonces esos malditos h ackers han sospechado algo. —Lo dudo, ni siquiera he alertado a mis agentes, para que luciera como un verdadero robo. —Entonces por qu no hemos podido encontrar la identidad copiada de Cyntia? ¡Les dimos tiem po de sobra para hacer una copia segura! —Tal vez confrontaron algn tipo de problema para... —Negativo, eran los mejores h ackers de Bangkok, mucho trabajo que me cost contratarlos sin que adivinaran quien soy. — Coronel, yo le garantizo que de aqu no ha salido nadie, ni siquiera sus hombres. Tengo parali zados todos los mecanismos de seguridad para darle ms libertad a su gente pero... Acabo de recordar de dnde salieron esas armaduras. Se trata de un modelo nuevo fabricado en Rusia Or iental. Tengo entendido que fue el ejrcito el que las compr ¡Conque no eran terroristas, sino militares! Este asunto empieza a volverse demasiado complicado para mi gusto y no deseo estar aqu cuando empiecen a rodar las cabezas. Muy sigilosamente sal de la Bveda y cuando ya me hallaba justo del otro lado de la puerta, apareci frente a m como salido de la nada. An no comprendo por qu estas armaduras nuevas tienen que declokearse tan seguido, posiblemente es la batera que les ponen. Se trataba de otro militar, probablemente un centinela. Me golpea en el

PAGE 141

Secretos del Futuro 138estmago y ahora me aplic a una llave de estrangu lacin que me est asfixiando... ¡Matar a este tipo! Una armadura de Metaliplast puede romper un ventanal blindado si el que la usa es proyectado de la forma adecuada. No creo que sobreviva, y si lo hace tendr que subir 180 pisos para buscar la revancha. Mejor me largo de aqu, no me gustan los militares cuando se entrometen en los problemas de las corporaciones. No hablo del ejrcito privado de Fantasas La tinas. Estoy hablando del verdadero ejrcito de Asia Centra l, ahora bajo el contro l de las Tres Grandes. Como sea, estos tipos no encajan en una intriga de hackers y secuestro de entidades virtuales. Lo mejor ser hablar con la puta, pero fuera de la torre. Alacazn es un pequeo barrio, contiguo al tercer nivel de circulacin interna, donde se habla la peor mezcla de chino y japons con acento sureo que pueda ser capaz de imaginar humano alguno. No es un mal lugar para conectarme pues nadie pregunta quin eres o de dnde sacaste el tanque de gue rra que dejaste parqueado afuera. Pero tampoco es un sitio sin ley, el ndice de delincuencia es moderado, lo suficiente como para no tener que quitarme el uniforme para preservar mi vida. Creo que tuve una novia que viva por aqu. En un ciber-caf barato reserv un silln de cinematrnica6 con torre para biocristales y conexin a la Red Global durante una hora, 6 Cinematrnica Virtual: Silln de conexin neural a base de modelacin por electrodos. Inicialmente se lograba mediante

PAGE 142

Secretos del Futuro 139todo por slo diez yens. Tendr que venir a merendar a este sitio ms a menudo. Personalic una habitaci n virtual en el espacio de memoria del mismo silln, nada complejo si el lenguaje de programacin usado es el Z+. Me coloco los conectores neuronales sin problemas, me limpio los impl antes todos los das, as que la transferencia a mi entidad virtual no debe tardar. En realidad tard demasiado, jam s volver a rentar un equipo de cinematrnica en un lugar tan barato. Muevo mi nuevo cuerpo hacia la habitacin recin creada donde me espera Cyntia, la estrella principal de Fantasas Latinas ¡Vaya si no pagarn una fortuna por estar con ella! Para convencerla de que hablara conmigo tuve que pasar por tres sesi ones completas. Curiosidades sexuales de las I.A., supongo ¡Ahora comprendo por qu hay tipos que no se desprenden de la red! —Bien, bien, muchacha, seguimo s en otro momento —logr desprenderla de arriba de m —ahora hblame de los que acostumbran a pasar el tiempo conti go, no los que viste una sola vez. Te hablo de los habituales. —Muy pocos, a decir verdad, y no precisamente de los que ms se aprende. Un multimillonario de Rusia Oriental, nunca dice su nombre pero yo lo llamo mi puer quito rosado. Que no te importa... implantes aunque en la actualidad se emplean recursos menos agresivos para acceder al ciberespacio de inmersin total.

PAGE 143

Secretos del Futuro 140bueno, tambin est el hijo del al calde de Tianjin, un chico tierno... y claro est el Creador. —El Creador? —Danni, el programador pr incipal de mi proyecto. —Te acuestas con tu creador? —Qu tiene de malo? Es como mi padre. —Y de dnde saca el programador tanto dinero...? A no ser que violente las lneas de seguridad. —l era programador cuando yo slo era un proyecto pero creo que ahora es el dueo de Fantasas Latinas. —¡Ah, pero que interesante! Para qu le hara falta al ejrcito informacin sobre el gerente ge neral de Fantasas Latinas? —Al ejrcito no, pero al poder por encima de l, s —dijo una voz femenina que no era la de Cyntia. —Oye t Qu haces aqu? —dije. —Ests conectado a tiempo real —dijo Cyntia— ¡Magnfico, una orga! —Cyntia, cllate —dije —en cuan to a ti, hice una pregunta. —Mi nombre en la Red es Vampira y los de mi grupo se proponan secuestrar a esta puta. —¡Prostituta virtual! —¡Cyntia, cllate! Cmo pudiste encontrarme? —Rastree la seal que Cyntia emite cada vez que entra en la Red. Soy una hacker, recurdalo Y t de dnde saliste?

PAGE 144

Secretos del Futuro 141—Trabajo en seguridad de la torre Kouma y me top con tu grupo pero despus apareci el ejrcito con abiertas intenciones de matar indiscriminadamente y... —Mejor me lo cuentas en vivo E sts en un Caf de Alacazn, verdad? Esprame all y desconctate o tendrs que ponerte a cobrar la entrada porque esto se te va a llenar de gente. —¡Una orga, una orga! —Cyntia... —Ya s, me callo. Estoy empezando a detestar este Caf, le echan demasiada agua al vodka ¡Y la hacker sin llegar! —Usted es el guardia de se guridad que tiene a Cyntia? Pero esto ya es el colmo, el avatar con que habl en la Red Neural era un monumento y sta si tiene 14 aos es mucho ¡Con qu clase de hackers estoy tratando! —No se quede tan callado seor, s exactamente lo que est pensando, el cuerpo virtual que acost umbro a usar en la red lo copie de una modelo. —Claro, claro... Has sabido algo de tu gente? —Nada, me parece que no pudieron salir vivos. Pero t tienes a Cyntia y ella vale mucho. —Quiz demasiado quin me dec as que estaba por encima del ejrcito?

PAGE 145

Secretos del Futuro 142—Los mismos para los que t tr abajas. Kuoma Foundation le renta a Fantasas Latinas uno de los pisos de su torre pero la seguridad la ponen los dueos de la misma, que a la vez son los dueos de la ciudad y del ejrcito. —Eso ya lo saba, nia, pero por qu? —Se murmura que Fantasas Latinas intenta comprar muchas acciones en el gobierno de la ciudad, incluidas las del propio ejrcito, para entrar en el grupo de las Tres Grandes. —Voy entendiendo, Cyntia conoce mu cho al gerente general de Fantasas Latinas y lo mismo a los militares que a cualquiera de las Compaas Rectoras les convendr a saber detalles de su vida privada, con esta I.A. como re hn el chantaje sera perfecto. En realidad la nia no es mala, para ser hacker, creo que hemos llegado a una especie de alianza para salir de esto. Yo la introduzco en el edificio de Fantasas Latinas y ella quebranta la seguridad. Con Cyntia como arma creo que podemos llegar a un acuerdo con el “Creador” y evitar que todas las fuer zas del orden, ya sean privadas o estatales, de Bangkok desaten una cas era contra nosotros. En casa encontr una vieja capa termo-ptica y se sirve a la Vampira. Se ve chulsima en el infrarrojo. Por lo dems, slo espero que en ese maldito lugar nadie haya comprado visores de nueva generacin. —No te preocupes, todo saldr bi en. Pronto hablaremos con el gran jefe y todo se solucionar.

PAGE 146

Secretos del Futuro 143—No estoy preocupada, slo que c on la muerte de mi novio ya no tengo donde vivir. —Y qu le pas a tu novio? —Era del grupo que asalt la torre, a lo mejor oste hablar de l, se llamaba Pedro Antonio. —¡Pedro Antonio!... Pero l era mucho mayor que t. —Al menos me daba de comer al terminar de hacer el amor, siempre es mejor que estar en la calle. —¡Matar a ese tipo! — ¡Pero si ya est muerto! —Bueno, s, lo olvid... creo que incluso fui yo... Est bien, en cuanto todo esto acabe pued es irte a vivir conmigo. —Tengo que ser tu novia? —No, no me gustan las enanas. —¡¡Banzai!! Mecha7 de unos dos metros de alto, coraza blindada, brazos y pies mecnicos sin perder la simetra humanoide, sensores en todo el espectro, ametralladoras de grueso calibre acopladas a ambas manos y un enorme fusil de aceleracin ma gntica colgado a la espalda. Eso 7 Espanglish, tomado del ingles Mechanism —en espaol “mecanismo”— suele llamarse as a las grandes armaduras, exoesqueletos o maquinantes que cons ervan la forma humanoide. El trmino fue tomado del japones debido a que la primera generacin de estos mecanismos se desarroll por las industrias imperiales de Neo Kyoto en tiempos de la guerra de las Siete Ciudades.

PAGE 147

Secretos del Futuro 144si es cuidar un pasillo, no con un infeliz en Modo Oculto armado de una subametralladora con muni ciones de alta velocidad. —Crees que podrs con l? —Sin problemas... creo. Modo Oculto activado. Me muevo hacia un lado, corro hacia el otro y luego salto. El gran tipo se coloca en medio de mi trayectoria y choco contra l, creo que me vi o ¡Total, este camuflaje ya est obsoleto! Vaco el cargador de mi arma en el visor de flexiglass del guardin y me da la impresin de que no se ha ni enterado porque me sigue triturando con sus manos mecnicas. —Identifquese, agente de seguridad —dice a trav s de las bocinas. O este tipo es un robot de combate y no est programado para dispararle a alguien co n mi uniforme o me las estoy viendo con el imbcil ms grande del mundo. —Agente de seguridad de K.F. #740810AA —digo. —No estamos en la Kouma Foundation agente —me di cuenta. —Pero a tu jefe le interesar mu cho saber lo que est ocurriendo all. —Por qu no solicit una entrevis ta con el gerente general? No cabe duda, es un robot. Ni lo s clones piratas de segunda mano nacen tan idiotas. —Es demasiado urgente y me tom la libertad de saltarme algunas barreras burocrticas... ver, Dann i y yo tenemos muchas amistades

PAGE 148

Secretos del Futuro 145en comn. Solo tiene que decirle que un amigo de Cyntia ha venido desde la torre para hablar con l. —Un momento, por favor —me colo ca en el suelo —puede pasar, pero deje su arma a qu y hgase visible. —S, como no, vamos vampirita... este... ella viene conmigo, con permiso. —Todo suyo, seor —y continu vig ilando eficazmente el pasillo. Lo malo de este barrio es que no se puede ni salir a la calle. Estamos por encima del quinto ni vel de circulacin y el humo no deja vivir. Nadie en el edificio habla espanglish, ni siquiera un japons decente. Para colmo es la sexta vez que la vecina de abajo viene a pedir sal ¡Cuando entender que a m no me gustan las trigueas! Aunque creo que se ti de azul; pero de todas formas es un mal ejemplo para la nia. —Hay un recado en el videfono para ti. —Revsalo t, vampirita, estoy ocupado. Nadie en la torre se percat de mi ausencia, un centinela ms o uno de menos no se hecha a ver lue go de tanta chapucera. Fantasas Latinas finalmente compr toda la torre a Kouma Foundation, he odo rumores de que ampliarn el ne gocio de las putas virtuales. En cuanto a m, termin haciendo el trab ajo de mam. La nia insiste en seguir siendo hacker y hasta tuve que comprarle una consola de

PAGE 149

Secretos del Futuro 146conexin cerebral. Mientras sea rentable... de cualquier manera atender una casa es peor que custod iar un pasillo toda la madrugada. —Y ahora qu, nia? —Eran los de Fantasas Latinas, creo que sobre una propuesta de trabajo como jefe de seguridad o algo as, dejaron dicho que los llamaras porque fuiste recomendado por el propio gerente general.

PAGE 150

Secretos del Futuro 147CRUZ DE HIERRO Por Roy Jorge Orlando Jorge “Roy Jorge” Rodrguez Gutirrez (Holgun, 1966). Licenciado en Ciberntica. Ha obtenido premios y menciones en diversos concursos literarios nac ionales; cuentos de su autora han aparecido en la revista de divulgacin cientfica Juventud Tcnica. Orlando Jorge es una de esas personas que te obliga a pensar en la existencia real del amor eterno. Irnicamente “Cruz de Hierro” es un crudo cuestionamiento al amor: Creador-Criatura, la advertencia esta hecha. ....... Est por caer la noche y con e lla se aproximan las historias, las leyendas ungidas en polvo milenario, que se sacuden para exhibir su atuendo y competir con los luceros celestiales... Era Dios clavado, afianzado s lidamente a una rotunda cruz de metales semiconductores, enmaraada de conexiones de fibra ptica y pastillas de circ uitera superintegrada; la cruz fulguraba en la penumbra contrastando con la resignada opacidad del rostro divino. Y era el Hombre ---no un hombre, sino todos los hombres cristalizados en uno--que refu lgente, poderoso, gigante miraba hacia all, en lo alto, los extraviados ojos del Crucificado: por fin lo

PAGE 151

Secretos del Futuro 148consegua, se trocaba ahora en dueo del Universo y el orgullo y la euforia le hacan vapor su sangre vita-enriquecida. “¡Yo te condeno a muerte, miserable!, ser impo que me deparaste el sufrimiento pretexta ndo mi redencin por el castigo, que me infectaste de tabes ridculos acallando mi real identidad. He crecido, y gracias a la sabidura que he ganado hurgando en este entorno mojigato, he construido esa cr uz para atraparte; en ella perecers abandonado”. Dios escuchaba y las gotas que brotaban de sus ojos se condensaban en fugaces estrellas. “Ten clemencia, hijito mo ---deca sollozante---, te ests haciendo dao”. Las noches y los das pasaron, y el agua-sangre que manaban las heridas de Dios iba formando ros que el sol evaporaba, a la par persistentes diluvios cidos i nundaban la tierra; pas mucho ms tiempo, surgieron manchas purulentas en las carnes divinas y un holln radioactivo colm el aire y el da; as slo las noches siguieron transcurriendo y el cuerpo del Al tsimo comenz a mal oler, toda vianda cobr aspecto de podre y los astros de la Galaxia esquivaron sus habituales rumbos. El Hombre pregunt a la Computadora cmo podra salvarse, “Answer not found, mo re data are required” fue lo recomendado; entonces, temeroso, se acerc a indagar ante los pies del Omnisciente: “Lo que has atrapa do, hijo, es mi parte ms densa, pero mi cuerpo es toda la Cr eacin, ella se depaupera ahora conmigo; ya te advert que te hacas dao, ¡arrepintete!” le respondi el Seor.

PAGE 152

Secretos del Futuro 149 El Hombre medit y luego, exudando sarcasmo, oper algunas teclas en los mandos de la cruz, los clavos fueron sustituidos por grilletes y Dios fue transpor tado hasta un domo subterrneo rebosante de fausto: frescos, alfombra, trono y araas luminosas. Dios fue instado a sentarse y quer ubines-robots acudieron a curar sus llagas y servirle. Pero entonces comenz a silbar la desidia, por doquier ces la iniciativa individual que alienta al porvenir y el mismo firmamento, de un plomizo uniforme, se cans de rotar; el Hombre se mora de tedio y acudi una vez ms a su cautivo: “Me has sepultado en esta bella crcel ---dijo l---, nada me falta salvo la libertad propiciadora de lo mltiple, Yo soy la Variedad y oprimido en esta monotona no puedo derramar mi influencia sobre el mundo. ¡Pstrate ante m raudo, y lbrame de la accin de esa siniestra cruz si no quieres perderte!”. El Hombre pens entonces mucho, muchsimo ms, demand con afn los consejos de su fiel Computadora y lo propuesto fue soltar a Dios; era una conclusin ingrata, la exquisita labor de su tecnoastucia despar ramada entre los aicos de sus sueos, pero qu hacer?, por lo visto fatalidad y destino seguan siendo sinnimos. Mas, an ensay un ardid, exigira del Padre el compromiso de que no habra venganzas, pues conoca que la palabra divina es auto-ley: “No te har mal, hijito, nunca te lo hice,

PAGE 153

Secretos del Futuro 150pero te impondr un castigo ejemplar que har de ti un Hombre de bien. ¡Humllate al instante, no sea que te granjees lo irreparable!”. Suspendido entre el infier no y el purgatorio, el Hombre opt por un recurso ambiguo: soltar a a Dios poco a poco, pero sin llegar jams a liberarlo del todo; mantenindolo fijo a los grilletes magnticos que la cruz proyectaba, lo ira sacando a dar paseitos cada vez ms largos por el mundo y le permitira influir de una manera conveniente y no peligrosa sobre los procesos universales. ¡Era la solucin! Pero he aqu que obra ndo en tal propsito, unos cuantos hombres (as, con minscula) se cansaron de ese modus vivendi en el que a veces digeran oportunos manjares respirando toxinas o disfrutaban de un excelente paisaje natural carcomidos por el hasto o el hambre, y de un universo donde los astros ora marchaban de manera impecable por sus rutas cele stes, ora se tornaban errticos provocando desastres; y sobrevino r pido el Gran Cisma, el Hombre comenz a escindirse en mltiples facciones que batallaban entre s. Dios entonces, extendiendo el abarca dor brazo, desconect la cruz de su fuente energtica y los grilletes se disolvieron en el aire. Luego, elevando su voz gigablica habl al estropici o que era ahora el Hombre: “Hijo desobediente, te condeno a vivir en esta tierra que has infectado con malsanos engendr os de una modernidad cada da ms atroz, esa ser una cruz a tu medida y en ella quedars

PAGE 154

Secretos del Futuro 151abandonado. Siento que paguen algunos justos por tanto pecador, pero, creme, todo se cumplir para tu beneficio. Amn.” ...y cuentan que en las noches fras de invierno, cuando el viento gira entre los universos avivndolos, se ve uno donde hay un Hombre inmenso, clavado a una m onstruosa cruz de metal corrodo por el xido, es un Hombre que gi me, que implora, que espera la piedad de su Creador.

PAGE 155

Secretos del Futuro 152Gesmer Onatir Por Javier de la Torre R. Antes de hablar de Javier de la Torre Rodrguez (Ciudad de La Habana, 1974) es necesario hablar de los juegos de rol y su influencia en la literatura. Gari Gainax en su primera versin de Masmorras y Dragones concivi un sistema de juego de mesa que no requera ni de tablero, ni fichas. Guiados por un director de juego, o rbitro, los jugadores encarnan los personajes de un universo cualesquiera (Ciencia-ficcin, terror, fantasa heroica, ect) dejando las peripecias al azar de dos dados. Esta esperiencia es lo ms cercano que se conoce al juego libre y no solo sirve para satisfacer nuestra sed ldica sino que sirve para crear una historia. Muchos escritores han basado su obra en partidas de juegos de rol (Ofidia, Sotreum o Artagid). Tal es el caso del cuento aqu presentado. La trama ocurre en el universo de Ar tagid, un mundo incluido en la franja neutral entre dos potencias galcticas, pero su estado tecnolgico lo acercan m s al arquetipo de la fantasa heroica que a la ciencia ficcin. ....... Soy el Supervisor Tecnolgico Imperial Garenter, tengo entendido que posee usted informacin necesaria para el

PAGE 156

Secretos del Futuro 153esclarecimiento de los sucesos re lacionados con el Proyecto Genius en la base de Toro_1. Buenos das, soy el repres entante nombrado por la alta directiva de la NITC para dirigir la investigacin sobre el particular, mi nombre es Beghialev. Tengo rde nes de brindar a usted toda la informacin disponible... Beghialev? Usted era el je fe de este proyecto. Lamento informarle que no est en terreno firme, aunque en particular le admiro, es usted un magnfico biofsico. No se preocupe, se recuperar de sta. Gracias. Empecemos por el pr incipio. El Proyecto Genius fue concebido para centralizar en una sola persona o clon, eso se defini despus, todo el conoc imiento adquirido en cuanto a estrategia militar se refiere. Es sabido que una persona con una elevada cantidad de informacin se sentir inclinada a usarla y a hacer valer sus derechos para eso, por lo que habra que tratarla a nivel gentico y cerebral, lo cual ti ene en contra tres leyes imperiales y 8 tratados interplanetarios que nuestro gobierno ha suscrito. Los humanos artificiales o clone s estn contemplados slo superficialmente en 2 de los trat ados, y esto por razones obvias de ndole mdico-comercial. Como puede usted ver, salta a la vista el por qu de nuestro proceder ante la disyuntiva inicial. En este momento le estoy enviando copias de los archivos de la NITC

PAGE 157

Secretos del Futuro 154relacionados con esta parte del proyecto. Todo este parntesis, aparentemente innecesario, lo hago debido a la reciente ola de clonofobia, si pudiera llamarse de alguna manera, que apareci luego de los sucesos de Toro_1. Adems quiero dejar clara en esta entrevista la inocencia en cuanto a los cargos de asesinato que pesan sobre MKL-345 “Genius” y demostrar que es totalmente inofensivo. Disculpe seor Beghialev, pero no se adelante a los acontecimientos. Hbleme ahora del perodo de pruebas anterior al informe 209. MKL-345 tiene implantes cutneos, subcutneos, intramusculares y seos. No obstante lo anterior, se mantuvieron en un 90 por ciento las caracters ticas fisiolgicas humanas y externamente sudaba, le crecan la s uas y el cabello y posea las mucosidades normales de un ser humano sano. Primeramente se probaron sus reflejos; sobredimensi onados en un 45 por ciento. Su control era un reto pa ra cualquier ser huma no, artificial o no. Con escasa coordinacin al principio, ya al tercer da estaba en perfecta forma. Se le hicieron pruebas de campo para que combinara sus caractersticas de combate y en la primera semana posea el control pleno de sus atributos. Conjuntam ente con esto se medan los parmetros caractersticos de cada parte empleada. La piel ALKE y su recubrimiento fueron un completo xito, se lleg a reciclar el 97 por ciento de la energa absorbida por impacto mecnico y luz solar.

PAGE 158

Secretos del Futuro 155El sistema SSRA utilizado en sus msculos le permiti sobrepesos de hasta 5 veces el suyo y no 7 como dice la publicidad. La energa almacenada lleg a los 100 beg al tercer da. Su capacidad de asimilacin se mantuvo alta todo el tiempo, sus sistemas de autoprogramacin influyeron notablemente en su programacin inicial. En la parte relacionada con las caractersticas morales del medio a desenvolverse fue sencillamente increble... Un momento, esos datos los tengo aqu en mis manos. El informe 209 es muy claro, casi exagera sobre los adelantos y las perspectivas del MKL-345. Hbleme sobre lo que no dice el informe. Djeme aclararle primero que yo mismo escrib gran parte de ese informe y en ningn momento exager nada. Los datos son totalmente fiables como ya usted ha podido comprobar. Sobre lo que no dice el informe, no s a qu se refiere. Me refiero a esos detalles que normalmente se pasan por alto porque no se pueden cuantifi car, a comportamientos puntuales raros, a expresiones o preguntas in esperadas; a eso me refiero. Le dir algo ms, cada miembro de su equipo fue interrogado ya. Yo he tenido que leer todas las entrevistas y me result interesante la de un tal Orlang Frymen... Hbleme de l. Orlang Frymen... no era lo suficientemente capaz para tratar con lo que se le haba presentado.

PAGE 159

Secretos del Futuro 156Lo dice porque es un militar? Eso en parte... en gran parte. Y que fue lo que se present? No lo ley en su entrevista? Algo, si. Pero ya que estamos aqu quiero tener su versin, Beghialev. Cuando Frymen me di el informe del da eso no estaba. Me lo dijo luego, como un chiste mientras comamos. Me dijo que le pareca que MKL se estaba “recalentando” porque luego de unas pruebas estratgico-tcticas bi en complicadas le haba preguntado sobre el color verde de la hierba y por qu este pareca ms vivo por la maana que por la tarde. Me dijo que lo haba mandado a descansar un rato. Ms o menos eso fue lo que le. Contine. Ese comentario hecho as me decidi a sacarlo del equipo de trabajo porque un sicosocilogo, en este caso, no puede pasar por alto que ante si no tiene a un androi de o un robot de IA, sino a un ser humano, resultado de la f ecundacin de un vulo por un espermatozoide, que, estoy de acuerdo, se ha tratado a nivel gentico y cerebral para adecuarlo a nuestras exigencias, pero es un ser con verdadera inteligencia, sigue teni endo alma, y esa, por suerte, no podemos adecuarla todava para un fin especfico.

PAGE 160

Secretos del Futuro 157Anj. Prosiga por favor. A partir de ese da y hasta que se redact el informe 209, yo personalmente me hice cargo de todas las pruebas y pude comprobar lo que haba dicho el Doctor Fr ymen. Las preguntas no estaban relacionadas con la actividad del da directamente, pero si con factores inmediatos. Por ejemplo, co mprob que el simulador en el que haban trabajado MKL y Frym en aquel da representaba de forma muy realista los paisajes. La hierba estaba particularmente bien hecha. Con respecto a MKL comenc a responderle las preguntas. Las pensaba bien, pues siempre par ecan fciles de responder, hasta que empezaba uno a hacerlo y descubr a que el conocimiento no era tan abarcador como haba supuesto. En algunas ocasiones tuve que darle respuestas que no me convencieron ni a mi, y en otras aceptar que no saba. Y todas las preguntas que 345 haca eran dirigidas hacia su persona? Si, por ellas me mantuve a su lado incluso al finalizar el entrenamiento diario. Necesitaba entender el proceso cognitivo que se estaba desarrollando. Tuvo usted alguna prueba factible del cambio?

PAGE 161

Secretos del Futuro 158Pienso que comenz a tomar conciencia de si mismo como algo ms que un simple instrumento pe nsante luego de la activacin de sus programas de supervivencia y autoprogramacin. Para usted, un hecho factible es la pregunta qu e me dirigi, un da despus de enviarse el informe 209. Exactam ente fue: “Qu significa su nombre, Doctor?”. Aquella tard e habamos estado hablando del surgimiento de algunos smbolos. Co noca bien lo que significaba su nombre; saba que MKL-345 son las si glas del cdigo de fabricacin y “Genius”, adems del nombre del proyecto, era la lnea de produccin para cuando se aprobara hacerlos en serie. Un nombre imbcil, lo odi desde entonces. Lgico. Le disgust algo ms?. Bueno, aunque al principio me pareci necesario, luego no poda dormir tranquilo pensando en el tiempo de vida implantado. No me parece tico robar vida all donde nace. Especficamente, Beghiale v, hay alguna razn que le impida a MKL-345 cometer actos viol entos contra la vida de un ser humano? Si, est el inhibidor de rebe lin contra sus su periores y su propia tica, adquirida en la fase de pruebas. Entonces, dado el hecho, el problema es que ya no nos considera sus superiores.

PAGE 162

Secretos del Futuro 159No. Y cmo es posible que eso sucediera? l me hizo esa pregunta directamente y yo no le ment. ¡Cmo!? ¡Loco! ¡Usted se volvi loco! ¡Tiene que aceptar que se arriesg! Tuve miedo, no lo niego, pero en su reaccin tan tranquila me pareci obvio el hecho de que ya lo imaginaba. Esa pregunta solo puede ser formulada con conocimiento de causa. Por supuesto. ¡Ahora solo falta que a su discpulo, fugitivo espacial, se le ocurra que somos lo suficientemente inferiores a l como para cohabitar en el mismo universo, comience a utilizar sus capacidades de mando para atraer a los millones de clones existentes en todo el imperio y tendremos, para empezar, un caos de proporciones galcticas! Con ese discurso se me parece usted a un “clonofbico” cualquiera y no a un representante del imperio. Me queda claro que no ha entendido una palabra de lo que dije anteriormente. El inhibidor sigue activo, s lo hay que demostrarle ser su superior y le seguir. Claro, y usted ser quien arriesgue el pellejo. Sigue sin entender. El que no lo considere su superior no implica que vaya a matarlo o a hacerle dao alguno. Esto queda

PAGE 163

Secretos del Futuro 160demostrado por el hecho de que pa ra escapar no utiliz en ningn momento su habilidad de co mbate de forma mortal. Eso es otra cosa que hay que aclarar... ¡Si llegaron a odos del pblico versiones tergiversadas de los hechos es responsabilidad de los mandos militares de la base en Toro_1... y de ustedes! Por favor, seor mo, clmese. Usted ver como todo se aclara. Aclarar qu? Si para usted t odo est claro... Casi me parece estar perdiendo mi tiempo. Al fi nal ser como a ustedes les convenga. No es as. Estos procesos llevan pasos que no pueden obviarse y pueden resulta r desagradables, pero es mi trabajo y, aunque a usted lo conozco por refe rencias, muy buenas referencias, djeme decirle, debo cumplir c on l. Ahora, usted me repite continuamente que no hubo agresin vi olenta ni muertes; explquese, pues tengo en mis manos el informe que recibi el Alto Mando del Almirantazgo desde la base en Toro _1 y no coincide, lo que se dice, con su versin. Ms claro ni el agua. Los que redactaron ese informe son los mismos a los cuales se le s escap MKL-345. Todo el tiempo han estado dndoselas de infalibles. As fue como ganaron que este

PAGE 164

Secretos del Futuro 161proyecto se llevara a cab o en sus instalaciones con todo el dinero que eso implic. Lo que si no puede decir ese informe es que MKL solo necesit herir levemente a dos soldados antes de llegar a la nave robada. Usted s que est bien informado eh? Yo lo vi con mis propios ojos. Lo sigui? No, eso hubiera sido imposible; l me pidi que lo siguiera. Y usted accedi a satisfacer la demanda de un humanoide desequilibrado. Desequilibrado? Pens que estaba demostrando precisamente lo contrario. El MKL-345 se sali del ra ngo que enmarcaba las acciones para las cuales fue concebido. Pero cmo usted puede decir eso... Creo que esta entrevista ya me ha dado suficientes elementos de juicio. Cuando atrapemos a nuestro fugitivo se completar la historia. Movilizar a toda la armada espacial? No ser necesario, est condicionado mentalmente con su cdigo de fabricacin, MKL-345.

PAGE 165

Secretos del Futuro 162Ese cdigo era temporal... no espere gran cosa. Por lo pronto est usted bajo arresto, Beghialev Onatir de Kirlith, bajo los cargos de oculta r informacin vital para un proyecto gubernamental, alterar de forma irre versible propiedad del gobierno y complicidad en el robo de una espacionave. El Tribunal de Condena Mxima se ocupar de usted. Algo ms? Todo esto era previsible. Han acomodado las cosas muy a gusto de la opinin pblica y del emperador. No podrn recuperar a su hombre artificial. Debe saber que ya l se ca mbi el nombre y al ser este autoprogramado, o como debera decirse en este caso, consecuente con una decisi n por propia voluntad, no hay condicionamiento posible. Tambin se lo dijo? Si, ahora es Gesmer Onatir.

PAGE 166

Secretos del Futuro 163Karma Por Erkins Rumayor freixas El canto del cisne del CIBERPU NK fue Neuromante (William Gibson, 1984). Cmo respuesta vi olenta al movimiento New Age y a la fallecida cienci a-ficcin dura. Para elmundo anglosajn este subgnero tuvo muy corta vida. Los autores de habla hispana han rescatado el CIBERPUNK hacindolo suyo. Los crticos no se ponen de acuerdo respecto a si debemos llamar a esta nueva tendencia latina ciberpunk, neociberpunk o ciberpunk latino. Karma, el cuento que presentamos de Erkins Rumayor Freixas (La Habana, 1977) se encuentra ms cerca del espritu ciberpunk en su forma ms clsica. ...... Pas el neobentley negro modelo deportivo a modo automtico, encendi un pitillo mientras saboreaba la cerveza cocada le gustaban las drogas naturales paladeando el xtasis del xito. Hacia tiempo que no se senta as, desde sus primeros trabajos serios como hacker. Los recuerdos comenzaron a venir suavemente segn se disolva la coca en sus mucosas. Era uno de los que ms prometa en su generacin, ms su carrera haba sido corta, muy corta. Pag la novatada y de que forma.

PAGE 167

Secretos del Futuro 164Su inexperiencia le haba hecho aceptar aquel trabajo que era una trampa a ojos vista y lo atraparon, aunque se haba lucido; como que casi se les escapa en sus mismas narices, pero no pudo con el MUD y lo atraparon. No obstante su talento lo salv, sus captores decidieron que era demasiado bue no para quemarlo o mandarlo al tanque, as que lo marcaron, chanta jearon, y sumaron a sus filas. Tuvo que pasar un tiempo de entrenamiento, pues trabajara en algo nuevo, sera ciberguardia El concepto como tal no era nuevo, se haba usado hacia mucho tiempo, pero despus el ICE y el MUD haban desplazado a los humanos, pero ya no resultaban tan seguros ante la avalancha de tecnol oga de intrusin generada por los hackers. El robo entre corporaci ones y la competencia haban llegado a un grado de tirant ez insoportable donde ninguna informacin estaba segura y el mun do se encontraba al borde de una nueva guerra. Pero como a nadie ni siquiera los militares le gustaba la idea de caerse a misilazos, la nueva confrontacin se haba derivado al ciber-espacio, aunque por ahora lo s zaibatsu se limitaban a reclutar personal y pertrecharlo fingiendo autoproteccin. Lo que l no acababa de entender era qu papel jugaran los humanos en aquel l o. Lo entendi cuando se conect a una KC (parafraseado al ingls Killer Cell o leucocito, las clulas diseadas para buscar y destruir agentes extraos al organismo, entendiendo por extrao aquel que no tiene el mismo cdigo de DNA). La KC cumpla la misma func in en el ciber-espacio, era una

PAGE 168

Secretos del Futuro 165unidad que generaba su propio hielo a modo de blindaje y DNA (determinacin numrica aliada) elim inando la posibilidad de error humano de dispararse entre los del mismo bando. Esto unido a todo un soporte de soft, que permita lo mismo atrapar que quemar intrusos. Por supuesto, toda aquella informacin estaba en congeladores, por eso no se haba filtrado. Pero ya ahora se sentan ms dueos y estaban comenzado a usarlo en la matriz. Su primer trabajo, o sera mejo r decir entrenamiento, fue una bicoca. Sus patrocinadores haban pagado a tres hackers para robar una informacin y el debera prot egerlos; la idea realmente era reclutarlos pero poda quemarlos si no tena ms remedio. Vea repetirse la historia, su historia. De todos modos tuvo que tragar en seco su mierda tica y enfrenta r a sus colegas. El orden de prioridades estaba cl aro, l o ellos. La KC era increble, los pobr es chicos nunca superaron que los golpe, casi hasta el final la resistencia fue mnima. Protegido por su propio hielo le dispar tr es virus “tijeras” que cortaron el enlace con sus consolas, un MUD para la captura y listo. Contra los hackers comunes era realmente intocable. Despus tuvo unos cuantos trabajos ms, todos pura rutina hasta que lleg la prueba de fue go, una intrusin en una corporacin militar, su corporacin militar. Se enfrentara al hielo negro, el terror de los hackers. El debera pasar por independiente. Ellos probaran sus defensas y l si la KC poda con el hielo negro. De todos modos

PAGE 169

Secretos del Futuro 166si lo atrapaban la cosa quedaba en casa. Era la oportunidad que haba estado esperando, una salida y acceso a la informacin para escapar con ella. El nico problema apar te del hielo negro, seran los orangutanes cuidando su cuerpo fsico en tiempo real, pero de algn modo lo resolvera. Contactar unos viejos amigos fue difcil pero pudo hacerse. Ellos se encargaran de los ora ngutanes. Despus fue cuestin de esperar. El enganche se realiz desde el nicho de un hotel en los suburbios. La KC se port de marav illa, el hielo ni siquiera lo vio. Por supuesto, l haba hecho unas modificaciones en el programa que generaba su hielo, pas de sapercibido pues el hielo negro reconoci su DNA. Rob info sufici ente para comenzar una lnea de KC. Cuando se quit los trodos los orangutanes dorman plcidamente con sus respectivos dar dos en el cuello. Sus amigos los haban logrado. Cuando esta tecnologa se esparc iera en la calle habra una revolucin y l sera un hroe, un … No, el no sera ningn hroe, los hroes tienen demasiada tendencia a morir, simplemente disfrutara sus megas con nuevas re tinas, huellas dactilares, rostro, en fin identidad. Volvi a la realidad, no quer a que los recuerdos empaaran el disfrute de su nueva libertad.

PAGE 170

Secretos del Futuro 167Cheque la programacin del au topiloto nuevamente. Todo estaba en orden. En algunas horas sera rico y feliz, cambiara su neobentley negro por una neolimo con chfer y se dara la gran vida. Mierda, mierda, mierda. Nunca le haba gustado el maldito chico, era demasiado listo para su gusto, debera haberlo quemado cuando pudo. De todos modos ya no tena remedio, el chico los haba jodido escapando con info suficiente para poner el maldito planeta patas arriba y su cabeza ro dara. Rodara de todas formas aunque atraparan al chico, aunque no pasara nada su cabeza rodara. Haba fallado y punto. Haba escuchado las historias de los castigos tomados del cdigo de honor de los samurais y shogunes, adaptados para la tecnologa actual. No, l no pasar a por aquello… Salt activando las espoletas. Tena encima suficiente explosivo como para volverse tomos. A los veinte segundos de cada libre abri los ojos para ver acercarse irremediablemente el tec ho de cristalo-plstico de un neobentley negro. Los rasgos del tripulante le parecieron familiares y comenz a rer segundos antes de hacerse tomos l, el coche y el tripulante.

PAGE 171

Secretos del Futuro 168 FLUX Por Vladimir Hernndez Pacn. SEXO en la Ciencia Ficcin? Dirn censores y puritanos, este tema, casi tab, ignorado en los aos en la Era Dorada de la C.F. (decada del 30 y el 40) di o un salto en los 60. Cuentos como “Utopa” de Poul Anderson y “Si todos los hombres fueran hermanos, dejaras que alguno se casara con tu hermana?” de Theodore Sturgeon fueron reveladores. En Cuba tuvimos que esperar a la novela “Espiral” de A gustn de Rojas... pero casi olvido a Vladimir Hernndez Pacn (La Habana, 1966). Nova de Cuarzo, Extramuros, 1999; Signos de Gu erra, Ediciones B, 2001 y un sin nmero de premios, inluidas dos sendas menciones en el UPC (el premio ms importante de lengua hispana dentro del gnero) son solo una muestra de su obra. Una aclaracin final, el SEXO no es lo principal de este cuento. ....... Abr los ojos, pero creo que no despert. Estaba acostado sobre una cama bastante cmoda y, sobre m, el techo de la habitacin era de un blanco impecable. Al instante supe que nunca haba estado en un lugar como aquel. Entonces me di cuenta que tampoco saba qui n era yo. De alguna forma poda

PAGE 172

Secretos del Futuro 169recordar el lenguaje, los conceptos de los objetos que aparecan en mi marco de visin, los niveles de categoras implicados tras cada concepto; y sin embargo, yo mi smo careca de identidad. Me resultaba imposible acceder a mis recuerdos personales, conocer mi pasado, o al menos saber cul era mi nombre. —El Flux se nos ha acabado, He r —dijo una voz cavernosa cerca de mi odo izquierdo. Me volv. Haba una marciana tendida de costado junto a m. Calva, con enormes ojos redondos y sin atisbos de pestaas, anegados de un azul total; los labios casi ausentes, empotrados en un rostro de extrao ensamblaje casi triangular. Estaba desnuda. Sus extremidades se me antojaban demasiado largas, y todas terminaban en tres dedos. A mi lado se notab a mucho ms alta que yo. Su piel era de un rosado enfermizo y poblado de aleatorias manchas violceas, pero por lo dems la marciana era tan antropomrfica como yo. —El Flux, Her —repiti con aque lla voz que par eca salir del fondo del mar—. Se nos ha termin ado. Estamos encallados en este infierno. Todo estaba mal. El lugar era absurdo y no conoca a aquella rareza. La urgencia de sa ber arda en mi mente. —Quin soy yo? — le pregunt , ignorando sus palabras.

PAGE 173

Secretos del Futuro 170—T eres Her, querido —me respondi, y en sus enormes ojos pude advertir la so rpresa—. No sabes quin eres? Olvidaste tu nombre? —S —le dije. —¡Dios mo! —casi chill ella — haz perdido tu memoria de largo plazo. —He perdido todas las memorias. Estoy en blanco. De pronto pareci comprender —Es el Flux, Her. La ausencia de Flux. Esto es la Tierra de Nadie, querido. Un tiempo real que ya no existe. Necesitamos urgentemente un par de cpsulas de Flux para poder escapar de esta zona crepuscular. Entonces fui consciente de un minsculo objeto encerrado en mi puo. Alc la mano y la abr. Sobr e mi palma brillaba una esfera de plata. Desconocida. La estructura facial de la marc iana pareci cobrar vida y se llen de temblores. —Te queda una, Her —su tono de splica era el de un adicto—. Dmela, querido. La necesito. Llevo una hora encerrada en este limbo. Me estoy muriendo, qu erido. Dmela, y volver pronto con ms Flux para sacarte de aqu. Cada vez me perda ms. Tena que encontrar pronto un punto de referencia para in tentar armar una lgica. Cerr mi mano y le pregunt —Cul es mi nombre completo?

PAGE 174

Secretos del Futuro 171—Her Numm —respondi ella an siosa, y las manchas de su piel se oscurecieron apreciablemente. —A qu me dedico? —segu presionndola. — En que ciudad estamos? —No lo s, querido. Nunca te he preguntado cul es tu profesin. —Me extendi su mano tridctila y me implor— Dame la cpsula antes de que me muera, Her. Es absurdo saber en que lugar del mundo nos encontramos ahora. No tiene sentido. Nada tena sentido, de cual quier modo; y ella pareca demasiado perturbada para servirme de brjula. Volv a abrir mi mano, y me arre bat velozmente la pequea esfera. Un palmo de lengua de color marrn asom por entre sus labios y acogi la pldora en su ca rnosidad. Le engull y se volvi de espaldas. —Gracias, querido. Ahora sobrevivir. —Por qu no puedo recordar nada? —El Flux; sin l perdemos todos los recuerdos, nos convertimos en carcasas vacas, sin voluntad, nos perdemos en Tierra de Nadie entre el sueo y la realidad. —su re spiracin pareci equilibrarse—. El Flux nos enfoca, nos provee de una existencia y de un entorno. Nos da la vida. —Cmo puedo escapar de aqu? —volv a la carga. —No puedes. Sin la droga ests atado a la zona crepuscular.

PAGE 175

Secretos del Futuro 172Vaya. De modo que me haba co rtado a m mismo las salidas dndole la cpsula a ella. Buen comienzo. —Pero no temas —me dijo ella con la voz cambiada, ahora casi meldica e impregnada de tranquilidad; su extrao y a la vez familiar rostro se me acerc, y pude sentir por primera vez su aliento. Era perfumado, totalmente exquisito, y comenzaba a perturbarme sexualmente. —Crees que puedas...? —quise decir. Su beso me atrap en mitad de la frase. Su lengua era algo vivo que exploraba mi boca con fr uicin. Dios mo aquella especie de marciana extica estaba exc itando mi libido ms all de lo imaginable. Mi cordura comenzaba a derrumbarse, mientras su cuerpo se colocaba sobre el mo. El contacto era clido, acogedor en su carnalidad y totalmente placentero. Yo no poda sino dejarme llevar por toda aquella situacin. Algo definitivamente atvico en mi interior comandaba mi cuerpo. Poda sentir los detonadores fero monales activando todo mi deseo. Decid abalanzarme hacia el cen tro de aquel sueo hmedo, el vrtigo se volva un estado inquiet ante mientras ella comenzaba a moverse sobre m, maniobrando como una experta en los mapas de mi cuerpo. Sus manos corran sobre mi cuerpo y yo senta como mi pene erecto se funda en su ardien te y palpitante humedad. El fuego, fatuo al principio, empez a trep ar por mi pecho, emergiendo desde

PAGE 176

Secretos del Futuro 173el ncleo del sistema nervioso hasta alcanzar la superficie de mi piel, acaricindola con breves estallidos bioelctricos. Los detalles de aquel sexo singular se mezclaban en mi percepcin; imgenes vertiginosas que se eclipsaban en el placer de la cpula, y que a veces rozaba sutilmente la cota de dolor, ahogndome en la profundidad ertic a que me ofreca aquella mujer. El momento supremo de mi climax lleg como una onda de choque ralentizada; una explosin de fosfenos en mis ojos, el placer rugiendo a travs de mi torrente sanguneo. Pero tambin fue algo ms sublime y extrao: sent como en ese instante la textura fractal de la realidad se desgajara, como si se le abrieran antiguas cicatrices a la piel cuntica del continumm espacio-temporal. Y entonces ca, plcidamente, hacia el remanso de paz que me brindaban aquel lecho y aquel cuerpo que se realimentaba con mi placer. El propio acto haba to mado una dimensin diferente, sagrada; como una nueva intimidad compartida, relicta. Me di cuenta, en la plenitud postcoital, de que aquella escena ya la haba vivido anteriormente; de que ya conoca a esta marciana; de que todo aquel placer era de algn modo familiar. —Volver para sacarte de aqu — dijo ella, incorporndose a medias en la cama. Yo me hab a quedado sin palabras, totalmente agotado emocionalmente. —Supongo que puedas esperarme un par de horas. —Me seal hacia una de las cuatro pa redes de la habitacin—. Mientras,

PAGE 177

Secretos del Futuro 174puedes entretenerte mirando uno de mis archivos. Slo tienes que ejecutarlo. Regresar pronto —y luego rectific—; el Flux retornar. Confa en m. —Pero, quin eres t? —alcanc a preguntarle. —Soy tu esposa —respondi, y de repente ya no estuvo all. Desapareci de la realidad. Y yo segua sin comprender nada. La habitacin careca de puertas y, a excepcin de la cama y un par de artilugios mecnicos insert ados en las paredes laterales, no haba nada ms en ella. Lo nico que poda hacer ahora era esperar. Pareca que haba una sola cosa cl ara. El Flux era la puerta hacia todos los lugares, y yo era un mutilado si no lo tena. Not que poda incorporarme o ejercitar los msc ulos, pero no tuve deseos de explorar mi estrecha prisin. Contempl la desnuda pared que la marciana me haba sealado. Ella me haba dicho que ac tivara el registro que estaba a punto. Esper que aquello me ayudara a esclarecer las cosas; meter un poco de sentido comn en la laguna insondable en que se haba convertido mi pasado. Me aclar la garganta y orden: —Ejecuta. La pared se convirti en una re alidad alternativa, absorbente y luminosa. En ella apareci la mujer que deca ser mi esposa sentada en medio de un set te levisivo junto a una hermosa

PAGE 178

Secretos del Futuro 175entrevistadora rubia, tan humana como yo. Mi esposa vesta un vaporoso atuendo negro que le llegaba hasta las ar ticulaciones de las piernas y dejaba desnuda una parte generosa de sus senos manchados de violeta. No llebaba ningn tipo de maquillaje facial pero poda competir con la belleza de la rubia, e incluso no desentonaba con el contexto del set. Ella era una pieza de autntico atractivo que reclamaba toda la atencin del espectador. —La doctora marciana Dai Numm —estaba diciendo la entrevistadora— es uno de nuestros ms importantes especialistas en cultura contempornea. Actualmente es profesora de Historia del Aprendizaje Personalizado en la Univ ersidad de Titn, y su reciente obra Cultura fragmentaria en la so ciedad humana posindustrial se ha convertido en uno de los ltimos xito s de venta en todo el Sistema Solar; un trabajo de extrema complejidad, que analiza la interrelacin de nuestros valore s sociales y nuestros valores individuales, hasta el punto de redefi nir el propio concepto de cultura actual. —Muchas gracias por invitarm e a tu programa —dijo la marciana—. En la extraa y acelerad a poca en que vivimos, es una necesidad para los historiadores participar en este tipo de evento en Red televisiva para llega r as a todos los pblicos. La rubia exhibi una sonrisa perfecta y comenz: —Qu significan para una historiadora trminos como cultura fragmentaria y pers onalizacin del conocimiento?

PAGE 179

Secretos del Futuro 176—Bsicamente, ambos son una causa y una consecuencia recproca —respondi la doctora—. Desde hace tres siglos los paradigmas tecnolgicos han tenido una importancia capital en la amplificacin, enriquecimiento y masi ficacin de todas las formas de arte. Lo que solamos definir como cultura de elite, es decir, la literatura, el arte y la msica, fue posible hasta el si glo XIX debido al distanciamiento entre el pueblo y las instituciones artsticas. El concepto de cultura popular, que apareci entonces como contrapartida, result subvertido, distorsionado por los medios de masas que fueron apareciendo en el siglo XX hasta desembocar en la llamada cultura personalizad a que produjo la globalizacin econmica e ideolgica del pasado siglo XXI. En la medida que la tecnologa y la cultura han deve nido un hbrido indivisible, ha quedado claro que tanto el arte co mo los fenmenos culturales han dejado de ser vehculos de e xpresin de grupos sociales. —En su anterior obra, Comunicacin y conocimiento holstico en el tercer milenio, uste d haca referencia al shock social que implicaba la confrontacin entre la cultura personalizada y la cultura fragmentaria del presente siglo. Hay pruebas de que una cosa as est ocurriendo? —S. Definitivamente, mientras nos adentramos en el siglo XXII, nuestra civilizac in est experimentando profundos cambios que la estn convirtiendo en una su erte de sociedad antisocial, donde los seres humanos se han deslizado hacia el interior de sus propias

PAGE 180

Secretos del Futuro 177psiquis, de sus propios universos subconcientes. Muy lentamente, hemos empesado a abandonar lo que conocemos como la Sociedad del Espectculo para entrar en la Era del Conocimiento, pero tal vez, a pesar de que disponemos de la tecnologa necesaria, quizs no tengamos an una mentalidad adecuad a para esa Era. El tiempo dir. —Desde luego, pero an subsiste una poderosa interconexin hombre-mquina a todo lo largo y ancho del Sistema Solar: incluso con las colonias estelares ha y retroalimentaci n cultural e intercambio. Existe alguna lnea de continuidad entre la emergente cultura fragmentaria y la Red de comunicacin intrasistema que se encarga de expandir nuestra cultu ra a travs de programaciones televisivas como esta? La marciana se encogi de hombros sonriendo —Quizs deberamos plantearnos esa pregunta de forma diferente. La cultura que propagan los medios de comunicacin intrasistema comienza a alejarse mucho de los paradi gmas culturales del individuo contemporneo. Ya casi nadie ve los mismos programas de telepresencia, nadie accede a ciberentornos comunes. Las profesiones estn desapareciendo, ya que las mquinas nos estn relevando, no slo de la produccin industrial sino de la actividad intelectual y de las propias pautas tecnolgicas. Hemos superado el temor a nuestra vulnerabilidad como especie, y nos estamos enclaustrando en nuestras privadas existencias mentales. Nunca

PAGE 181

Secretos del Futuro 178antes en la historia de la human idad han existido menos mediadores entre el individuo-usuario y la informacin-existencia. —Considera usted que la droga Flux es el detonador de la cultura fragmentaria? —En efecto. El Flux es un poderossimo agente nootrpico que, a diferencia de los estados alte rados de conciencia inducidos por los psicotrpicos del pasado, puede n conducir al individuo a los infinitos universos probabilsticos y a las regiones insospechadas de la memoria gentica. Como resultad o, la gente ha descubierto que el cuerpo ya no es necesario para emprender la ruta del placer, la emocin, o el conocimiento. El Flux conduce tu existencia, mientras las confiables mquinas perpetan tu fisiologa en alguna remota zona crepuscular. Hablando en trm inos estadsticos, casi nadie se resiste al Flux, a su beneficio de mentalidad expandida; en cierto modo, se ha convertido en el paradi gma tecnolgico del siglos XXII. —Quisiera enfocar el tema de l Flux desde un punto de vista diferente, —En el tras fondo del set comenzaron a desfilar imgenes y smbolos desconocidos—. Usted es una marciana actual; no es un individuo autnticamente natural, debido a que su especie es el resultado de una clonacin modificad a a partir de residuos biolgicos encontrados en ciertos sustra tos geolgicos de Marte. —S —respondi mi esposa cru zando las piernas con cierta gracia—. Ante el problema de las enormes secuencias de ADN, destruidas por el paso de millones de aos, los cientficos se vieron

PAGE 182

Secretos del Futuro 179obligados a efectuar una hibrid acin entre el ADN humano y los restos del material gentico marciano; de modo que tal vez nunca podamos saber cul fue la verdadera forma de nuestra especie original. Pero, a dnde quiere usted llegar? —Consume usted Flux, doctora Dai? —Por supuesto. Estoy aqu slo de paso. —Bien —dijo la entrevistadora—. Muchos otros marcianos consumen el Flux, es esa una reaccin social estndar de los miembros de su comunidad, o acaso pretenden, bajo la accin de la droga, penetrar en la memoria gentica del componente marciano y adquirir esos conocimientos especficos? Mi esposa qued en silencio durante unos segundos,. Tal vez haba sido una pregunta grosera. —Es una cuestin compleja —di jo al fin—. Creo que todos buscamos algo dentro de nosotros mi smos, y no estoy segura de que el impulso tenga algo del mimetismo humano, o responda a nuestra arquitectura marciana. Todos los se res inteligentes tienden a buscar sus orgenes; es algo ancestral. De cualquier modo, todos sentimos que somos entidades de transicin. Y en ese instante sent la cpsula otra vez dentro de mi puo cerrado. Volv a abrir la mano y la mi r fijamente. El Flux pareca llamarme desde su interior. Un poderoso reclamo semitico palpitaba en aquel esferoide platea do: Universos en cascada, tneles intradimensionales; soar despie rto, vivir en sueos fractales.

PAGE 183

Secretos del Futuro 180Me llev el Flux a los labios y cerr los ojos, aguardando al salto de realidad. ...Soar despierto

PAGE 184

Secretos del Futuro 181Tiempo Por Armando Angel Gonzlez Nunca han conocido a una persona que podra sobrevivir tanto en una ciudad medieval como en una megalpolis ciberpunk? Yo s. Armando ngel Gonzlez de la Rosa (La Habana 1967) tiene un par de manos bien hbiles y la capacidad de adaptarse a la realidad ms dura manteniendo un mundo interior amplio e independiente. Lo anterior, ms su estatura, le permite tener los pies en la tierra y la cabeza en las nubes. Es adems por partida triple lo que en Japn llaman un otaku, o sea, tiene como profesin la electrnica, escribe y lee ciencia ficcin, y es fantico del manga, el estilo japons de historieta. “Tiempo”, aborda uno de los temas ms viejos del gnero, inaugurado nada menos que por H. G. Wells(1866-1946). El viaje en el tiempo, una de las grandes ob seciones del hombre. Corregir errores del pasado, cambiar el futuro, ha sido el sueo de muchos durante aos. Pero... Qu tal cuando se convierte en un arma y podemos ser traicionados por nosotros mismos? El hombre hizo una pausa. Contempl al auditorio seriamente. Comprenderan ello s la magnitud de sus palabras?

PAGE 185

Secretos del Futuro 182Probablemente no, y menos an a quella esculida y desarreglada muchacha de la ltima fila. Continu: -Despus de muchos siglos, el gran sueo del hombre ha sido alcanzado. Fue una gran empresa. Ti empo y dinero se invirtieron en este, mi proyecto, que finalmente ha tenido xito. Algo indefinible ocurri. Nadi e pareci notarlo. Quizs no fuese nada, pero l sinti como una ola suave e invisible que barri el saln. Observ al pblico. Segu an all, normal, igual que antes, incluso la misma esculida much acha, vestida con una bata del instituto, en la primera fila. Su cara le era familiar. D e dnde la conocera? Crey recordar a alguna auxiliar de limpieza. Sera ella? La tecnologa que hemos desarrollado hoy da ha permitido alcanzar este sueo, algo que tiempo atrs slo era posible en la fantasa de los escritores de ficcin. Aquello sucedi de nuevo. Fu e inexplicable. Tena la sensacin de haberse desvanecido, pero all estaba, dando su conferencia. Mir a su ayudante, sentada junto a l, una esculida muchacha graduada recientemente. Cierto que no era una beldad, pero s eficaz y rpida y sobre todo muy comp etente. Debido a ella poda dedicarse a lo bsico, deleg ndole la rutina del proyecto. Gracias a nuestro arduo esfu erzoexclam, al tiempo que abarcaba con un gesto a su equipo, y en especial a aquella esculida

PAGE 186

Secretos del Futuro 183mujer.ya no ser un secreto la hist oria del hombre, ni de la Tierra, ni tan siquiera del Sistema Solar. Ocurri de nuevo. Esta vez la visin se le nubl, y tard unos instantes en recuperarse. Varias personas se le acercaron solcitamente, pero l los calm c on un: ”No pasa nada, estoy bien”, y se acomod nuevamente en su butaca de la primera fila, para seguir escuchando la brillante co nferencia que ofreca la nueva estrella de la ciencia: su esposa. La esculida mujer de pie en el estrado co ntinuaba su exposicin, lanzndole sonrisas y miradas amorosas. -...y todo esto no hubiese sido posible sin el apoyo de mi querido esposo. Hubo una ovacin. El hombre se levant y salud. ¡Qu afortunado se senta de ser el es poso de tan brillante cientfica! Adems de haber colaborado aunque sea un poco en el proyecto. Escuch a su esposa decir: Claramente se comprender que toda buena obra tiene su parte negativa. He decidido crear cier tas reglas para restringir el uso de esta tecnologa. Comprendiendo que el riesgo y la responsabilidad son muy grandes, y que incluso encierra un grave peligro para nuestra especie, este proyect o pasa a ser gubernamental y clasificado. Esta vez tard ms de un minuto en recuperars e. Lo sacaron rpidamente de la ltima fila hacia la enfermera. An poda ver a aquella esculida muje r hablando de cosas que no

PAGE 187

Secretos del Futuro 184entenda muy bien. Se senta mareado, quizs po rque haca dos das que no coma. Su ropa sucia se haca jirones en las manos de los militare s que se lo llevaban, mientras vea a lo lejos aquellos ojos cnicos que le crispaban los nervios, aunque no saba por qu.

PAGE 188

Secretos del Futuro 185 Los meandros de la Historia Por Yoss Jos Miguel Snchez (La Habana 1968)... Yoss Tengo que decir ms? Seguro que eres cuba no y te gusta la ciencia ficcin? Lo importante sobre YOSS, ms a ll de sus incursiones en el realismo social, o de sus recientes libros, Reino Eterno y Los pecios y los nufragos, es Timshel. Timshel fue el libro de cuentos que gan el Premio David de Ciencia Ficcin en 1987. Por aquella poca, para comprar CF cubana y no sentirse estafado aun en aquellos centavos que costaba un libro en los ochenta, uno tena que cazar un Agustn de Rojas o un Gregorio Ortega, poco editados. Tims hel hizo la diferencia. Esos cuentos eran hard, o sea, tenan sostn cientfico, y adems sexo, violencia y lenguaje… literario. Amn de aventura y reflexin en las dosis adecuadas. Nos hizo creer que la cuentstic a de CF cubana tena futuro. Y entonces, llegaron lo s noventa. Cuba entera se dedic a la realidad actual, y YOSS al realismo. No abandon la CF por completo, pero… aun estamos esperando otro puetazo como Timshel en los anaqueles. “Los Meandros de la Historia” pud iera ser el anuncio de la vuelta del YOSS de Timshel. Aunque este cuento no tenga una

PAGE 189

Secretos del Futuro 186presencia tan fuerte de la ciencia y la tecnologa, su reflexin sobre el destino de la humanidad y las ma nipulaciones que puede sufrir su historia (y me refiero a la HISTOR IA con mayusculas) es uno de los asuntos esenciales de la ciencia ficcin. Aqu est tratado con un coraje filosfico cuya verdad ltima no es para nada indulgente. Para Eduardo Del Llano y Alberto Mesa. Humorista e historiador, amigos ambos. Y para Nancy, que conoce el WFP, no faltaba ms. Noly subi bufando el ltimo tramo de empinadsimas y desgastadas escaleras para topa rse con una vetu sta puerta cuyo estado de conservacin no desentonaba con el del resto del inmueble, un palacio venido a menos que ya deba ser antiguo cuando Alejandro Borgia fue investido papa. El nmero estaba medio desp intado, pero an se vea. Apartamento 46 del 20034 de Via Jenofonte. Comprob con la tarjeta que le diera Abel. Era ah mismo. Una viejita canosa y encorvada que pula el pasillo con un trapeador que tambin pareca contemporneo de los Borgia lo mir con la misma cara desconfiada de to das las encargadas de limpieza

PAGE 190

Secretos del Futuro 187del mundo. Solo le falt gruir: A ver si cogemos por la orillita, joven… La tal EMPAREDHIS no poda ser muy boyante. A Noly le entraron ganas de estar bien lejos de all. Tal vez la razn de que la empresa no radicara en un superedi ficio nuevecito no fuese algo tan inocente como la simple falta de fondos. Despus de todo, aquello de Reescritura de la Historia sonaba a negocio sucio. Se imagin de pronto enredado con la CIA, la KGB la ETA, el IRA, Al Quaeda, Alpha 66, la mafia rusa… o todos juntos. En el mejor de los casos, t odo no sera ms que una broma pesada de Abel, as que si se iba ahora, lo dejara con las ganas de rerse de l… Pero y si era verdad? Tal vez estaba siendo demasia do escptico. No haban toda clase de cosas extraas en el cap italismo? Sex-shops, hoteles para perros, matrimonios gay y ot ras excentricidades as. Adems, si de veras exista la tal EMPAREDHIS (Empresa Para la Reescritura de la Historia … por lo visto no eran los cubanos los nicos amantes de las siglas ra ras… aunque la verdad que esta pareca ms bien la de una comp aa de sandwichs) hasta pareca lgico que se encontrara precisamente en Roma, como la FAO o el mismo WFP que lo haba contratado. Con todos aquellos siglos de historia en cada piedra, la Ciuda d Eterna pareca mejor que por ejemplo, Pars, donde estaba la UNESCO. O New York, sede la

PAGE 191

Secretos del Futuro 188ONU, o hasta La Haya, que ya aloj aba la Corte Internacional de Justicia… Toc. La puerta se abri al impacto de sus nudillos: ni siquiera estaba cerrada con llave. Al otro lado del umbral, en lugar de las mquinas extraas que a la vez tema y deseaba encontrar, solo la ms corriente de las oficinas: Archivadores grises debajo de un viejo aire acondicionado, una ventana de vidrios empolvadsimos, un inmenso mapamundi fsico en la ot ra pared, y en la tercera uno de aquellos rboles de tiempo de la evolucin de la cultura humana, con los clsicos cromagnones en las races, chinos, egipcios y mesopotmicos en el tronco, romanos, griegos, aztecas e incas en las ramas y la nave espacial de siempre en el copito donde todas confluan en la cultur a global contempornea. Y un bur, claro; con la computadora de rigor encima, y tambin clsico, una silla delante y un silln detrs. Sentado en l, un hombre. Tr aje y corbata azul marino, camisa blanca, cabello castao bien cortado, ojos caf, sin barba ni bigote ni gafas, y una cara de disp onibilidad tal que… a Noly se le ocurri que si alguna vez a alguie n se le ocurra erigirle un monumento al Funcionario Descon ocido, aquel tipo podra servir muy bien como modelo. Tampoco te na una mancha ni una pelusa fuera de lugar en el traje, ni una verruga, ni un grano, ni una cicatriz que le diera un pice de individualidad.

PAGE 192

Secretos del Futuro 189-Buon giorno, signore. Il mio nome Hiro Dotus. In ch posso servirlo?dijo muy afable y en perfecto italiano en cuanto lo vi entrar. Tambin su voz era a nodina, normal, estndar, sin ningn acento … bueno, al menos el nombre ya era otra cosa. Tranquilizador. Hiro sonaba como japons, y en cuanto al Dotus, podra ser holands, o quizs dans... pueblos serios y emprendedores, poco amantes de las estafas, todos. -Eh, salve, io sono Manuel… eh, io vorrei…empez Noly, maldiciendo su falta de familiaridad con la lengua de Dante: en las dos semanas que llevaba en Roma, con los colegas del WFP solo haba hablado en ingls… -Disculpe, Manuel habla espa ol?lo interrumpi al punto Hiro Dotus. -S, soy cubanoasinti No ly, sorprendido -Pero cmo…? -Experiencia. Tenemos clientes de todas las nacionalidadessonri esfngico Hiro Dotus -Adems, imagnesegesticul, con aire cmplice -en nuestro… ramo nos resulta muy til cierta familiaridad con idiomas arcanos entiende ? Yo mismo hablo y escribo perfectamente quechua y aymara, la tn y griego antiguo, me defiendo en arameo y puedo leer snscrito y egipcio, tanto la escritura demtica como la jeroglfica. Despus de eso, espaol, alemn, francs, ingls, son casi un juego…

PAGE 193

Secretos del Futuro 190-Ahdijo tan solo Noly. A l, despus de tantos aos, algunos fonemas del idioma de Shakespeare todava le anudaban la lengua de vez en cuando. -S, ahlo apoy Hiro, y se sonr isa se hizo mas amplia an al decir: -Y bien, qu tal si entr amos en materia? Para empezar, Manuel, podra decirme, adems de qu lo trae por nuestra oficina, quin le habl de nosotros… Noly trag en seco y empez a balbucear, mirando al suelo: -Bueno… sabe? Es que yo est oy trabajando en el WFP… somos muchos extranjeros, de todas partes del mundo, y las relaciones interpersonales a veces se vuelven difciles entiende? El caso es que hay uno, un camboyano, que no para de restregarme por la cara que mientras sus antepasa dos khmers ya haban construdo todo el complejo de Angkor, los mos, los tanos cubanos, todava andaban cazando caguamas, semb rando yuca, fumando encueros y bailando el areto. Yo he estado tres veces a punto de partirle la cara, porque uno tiene su orgullo nacional y eso, pero un amigo peruano, Abel… o sea, el seor Hernndez, que me dijo que eso no resolvera nada y me habl de ustedes, as que aqu estoy, seor Dotus…respir al fin. Lo haba soltado todo…bueno, cas i todo: no haba dicho que el verdadero motivo de que no le hubiera cado a piazos a Kim era que, aunque el insoportable chinito no pesara siquiera 55 kilos ni llegaba al metro con sesenta, en una velada tnica en el WFP lo

PAGE 194

Secretos del Futuro 191haba visto dar una impresionante de mostracin de su habilidad en algn extrao arte marcial lleno de brincos y patadas voladoras… y qu sentido tena empezar una bronca que ya saba imposible de ganar? -Manuel por favor, llmeme Hirosonri de nuevo el Funcionario Annimo, cuyos dedo s danzaban ya una histrica coreografa sobre el teclado de su ordenadora -Veamos… Abel Hernndez, peruano, s, aqu est como no… le contara encantado de la reescritura de los orgenes del imperio inca que nos solicit, verdaderamente original… pero sabe? est el secreto profesional, la privacidad… y es un gran cliente, que ya nos ha enviado a varios otros. Como usted… -Entiendo, entiendolo cort Noly preguntndose si el avaro peruano cobrara comisin por cada nuevo cliente -Mire, Hiro, hablando en plata: yo haba pens ado en algo… radical, tremendo… no s, algo que hiciera que Kim se callara para siempre pueden ayudarme o no? -Hummmusit Hiro Dotus, sus manos an corriendo por el teclado -Creo que s, Manuel… veamos. Los tanos… tabaco, yuca, caza, pesca, conchas, areto, behques, animismo… s, cultura neoltica… Angkor, medioevo de l Sudeste Asitico… complejo, pero no imposible -sonri nuevamenteBien qu le parecera una teora bien fundamentada sobre la presencia de algunos tanos entre los ingenieros que construyeron Angkor?

PAGE 195

Secretos del Futuro 192-No estar… exagerando un poco?dud Noly, aunque interiormente encantado con la id ea. Mejor que todo lo que haba imaginado ¡Tanos en Angkor! Kim tendra que comerse sus palabras… y sin arroz. Luego le vino otra duda: -Pero no… costar demasiado? -Un momento… veamos… exacta mente 570 eurosdijo al fin Hiro, siempre risueo, tras otro breve y frentico tecleo -Pero le garantizo que as ese camboya no no lo molestar nunca ms… -¡¡570 euros?!!buf Noly, aunque ms por amor al regateo que porque le pareciera realmente car o: si bien la cifra habra sido una autntica fortuna en Cuba, era apenas la tercera parte del sueldazo que le pagaba cada mes el WFP como consejero agrcola… qu lstima que aquella contrata no pudiera durar para siempre: como iba a echar de menos aquel dinero cuando regresara a Cuba y a su modesta plaza de profesor asistente de Hidrologa de Suelos en el ISCAH. -Siempre lo puede pagar a plazos, y sin intereses. Le doy una factura detallada de los costos, si quiere…propuso Hiro Dotus sin perder su sonrisa, y comenz a enum erar, leyendo en la pantalla del ordenador: -Por el hallazgo de pict ografas que representen grandes canoas de guerra tanas tipo cat amarn, capaces de cruzar el Atlntico: 50 euros… no ser ta n convincente como encontrar una embarcacin completa enterrada en una cinaga, pero s ms barato, e igual bastar. Los tanos, como cultura del tronco arahuaco, no

PAGE 196

Secretos del Futuro 193tenan lenguaje escrito, y eso facilita bastante el as unto… si viera lo que nos cost crear una duda razona ble de que los ch inos pudieron haber descubierto Amrica. Sigo; para confirmar que el viaje hipottico tuvo realmente lugar, ubi car unos fragmentos de una de esas canoas, tallados en una made ra exclusiva del Caribe, yaya o guayacn, quizs, en la costa marr oqu o la de Libia: 100 euros… ms caro, porque es una zona arqueolgicamente ms explorada. Y si adems quisiera que se encontrase un testimonio escrito, por ejemplo, en amrico antiguo, del paso por Etiopa de un contingente de mercaderes extranjeros de baja estatura, cabello lacio y negro y tez cobriza… 100 mslo mir, sbitamente serio -Aunque lo que s sera una evidencia prcticamente indiscutible es que aparecieran en la mastaba de algn faran egipci o de una de las dinastas ms oscuras, la XII o la XVI, por ej emplo, productos agrcolas caribeos tpicos… como hojas de tabaco o tubrculos de yuca desecados… claro que tambin resultara ms sospechosa, y costara el doble, pero eso no lo incluyo en el precio, es solo hipotticoalz la vista y se encontr con la boca abierta de NolySe siente bien, Manuel? contino? -Eh… s, siga… es solo que sus… mtodos me sorprenden un pocobalbuce Noly, y puso en prctica acto seguido un truco de regateo aprendido (lgicamente) de Abel: cuestionar la naturaleza misma del producto que se pretende comprar: -Pero, me viene una duda: Lo que hacen ustedes es rees cribir la historia o solo

PAGE 197

Secretos del Futuro 194falsificarla? A fin de cuentas, por lo que s, no fueron los tanos quienes construyeron Angkor… La sonrisa del Perfecto Funciona rio se borr tan de golpe de la cara de Hiro Dotus que Noly temi haber ido demasiado lejos. Pero se equivocaba. Reescribir, falsificarempez a decir el otro con un tono cansado, como si repitiera una fr ase mil veces pronunciada -Acaso hay una nica verdad? En la historia como en la vida, todo depende del punto de vista. Manuel, me d ecepciona usted. Pens que si haba venido aqu era porque tampoco cr ea en esa estpida concepcin lineal y absoluta de la realidad y el devenir temporalya volva a sonrer Supongo que habr odo antes eso de que la historia la escriben los vencedores … no? -S, claroadmiti Noly, entendiendo al vuelo a dnde quera llegar Hiro -algo he ledo al re specto. La concepcin esttica y eurocentrista y todo eso no? -Bien para empezar asinti Hiro Dotus vivamente -Me encantan los clientes bien informados. Pero lo que trato de decirle es que cualquier concepcin exclusivis ta a la larga resulta errnea. Mire, para hacerle entender mejor a qu me refiero… Ve esa grfica de tiempo?seal a la pared -Pues imagnesela no como una estructura vertical, no un rbol, sino algo horizontal… como un ro con todos sus afluentes. Puede hacerlo, Manuel?

PAGE 198

Secretos del Futuro 195-No faltaba ms, mi especia lidad es la Hidrologabuf ofendido Noly S, podra ser un perfecto sistema hidrogrfico… manantiales, afluente s, corriente princi pal… aunque el que confluyan todos en un solo cauce no es muy verosmil… -Bueno, es solo una analogase excus Hiro -Pero, s… ningn cauce es as de ordenado ver dad? Los ros no corren en lnea recta; giran alrededor de las rocas, se estancan en el fondo de los valles, frenan su fluir en largos meandros curvos -su voz haba recuperado aquel tono de discurso mil veces pronunciado -Y la historia hace lo mismo. No es es a esttica, ordenada escalera nica que nos ensearon en la escuela, que asciende continua de los egipcios a los griegos, de los romanos a los carolingios. Est viva, es dinmica, se reordena una y otra vez, tiene tramos laterales, rellanos, escaleras paralelas: los kurganes, los escitas, los hititas, los incas, los mochicas, las culturas polinesias… culturas de distintos niveles, floreciendo varias al mismo tiem po, o unas alzndose hacia su auge mientras otra decaen. No hay una sola historia, sino muchas. El concepto de la aldea global es r eciente, pero incluso hoy coexisten el Paleoltico de los papuas de Nu eva Guinea con el siglo XXI en Tokyo y New York. Y cada una tiene su historia. -Muy interesanteacept Noly, pero insisti, terco: -Aunque igual los tanos no construyeron Angkor… ni en esta, ni en su historia ni en ninguna otra.

PAGE 199

Secretos del Futuro 196-Est usted tan seguro?Hi ro Dotus sonri mirando la computadora -Porque antes dijo por lo que s ". Quizs s lo hicieron, y es solo que ni usted, ni yo, ni los historiadores lo sabemos. Adems, nosotros ni siquiera decimos que lo hayan hecho … solo que podran haberlo hecho No sabe cmo funciona el mundon acadmico? Una hiptesis, con algunas pruebas o al menos dudas razonablemente positiv as, ya asciende al rango de teora… aunque de ah a segurid ad falte un buen trecho an. Pero teoras ms increbles han sido propu estas por los investigadores ms serios… El descubrimiento de Am rica por una expedicin mongola; la poblacin de Australia por nave gantes paleolticos de origen bosquimano. Y algunas hasta casi se han demostrado: Por solo citar una, Thor Heyerdhal logr que se incluyera su teora de la colonizacin de la Polinesia por pue blos de origen andino en muchos libros, y eso siendo apenas un afic ionado. Y el ro oficial de la historia tambin est lleno de me andros, tramos muertos, lagunas, cataratas y sumideros… Hay mil acontecimientos que pareceran improbables, pero que estn ms que bien documentados, que ocurrieron realmente. El cartagin s Haakon di realmente la vuelta a toda Africa un milenio antes que Vasco de Gama. Y los vikingos no solo estuvieron en Amrica antes que Coln, sino que llegaron a Sicilia, fundaron Rusia. Los ainos del japn son un pueblo caucasoide, no de aspecto asitico, o sea, que vinieron de Europa o al

PAGE 200

Secretos del Futuro 197menos de la India aria. Zimbabwe y Tumbuct eran capitales de imperios negros que nada tenan que envidiar al de Carlomagno… -De acuerdo, de acuerdo; bast apidi clemencia Noly, maldiciendo todos los tacos que hab a tirado durante las clases de Historia en vez de atender mejor. -Siga con sus hiptesis y sus precios, por favor. -Un par de referencias en uno de los nuevos rollos de pergamino del Mar Muerto a lo s pueblos venidos del mar que echaban humo por la boca; 150 eurosHiro se encogi de hombros … los judos siempre fueron algo trem endistas, ya sabe, pero con las fuentes paleocristianas uno no pue de improvisar mucho, no al menos en esta cultura occidental. Luego, que aparezcan otros indicios en los anales de alguna de los ciudades del Asia Central por las que pasaba la Gran Ruta de la Seda… tal vez Samarcanda y Bujar; 1000 euros ms… los precios han subido, hace unos aos por la misma cantidad hasta podramos ofrecerle un captulo semi-apcrifo de El Milln de Marco Polo donde el gran trotam undos veneciano hablara de los pequeos extranjeros de piel c obriza que jugaban a pasarse una pelota sin tocarla con manos ni pies. Para terminar, 70 euros ms para que uno o dos esqueletos ri cos en nicotina y pertencientes a individuos de baja estatura aparezcan en un sepulcro de Angkor, y le prometo que ms de un digno acadm ico morder el cebo, empezar a atar cabos y entonces usted tendr su venganza…

PAGE 201

Secretos del Futuro 198-Visto as, s que parece un precio razonabledud an Noly -Pero bastar? Me parecen unos hechos un poco endebles para construir una hiptesis… Y adems… cunto demorar? Eso es lo malo, puede tardar un poco… yo dira entre 3 y 5 aos. Pero le garantizamos los resultados, eso s. Creme: no conoce usted a los historiadoressonri cmplice Hiro Dotus -Con mucho menos que eso algunos han puesto en tela de juicio teoras mucho ms probadas. Ya hay hasta quien es dicen que Coln nunca estuvo en Amrica, y que fueron los he rmanos Pinzones los verdaderos descubridores ¡qu cosas, no?Noly ri y Dotus lo imit, hasta que volvi a ponerse serio -Pero no hay que juzgar a los acadmicos con demasiada dureza. Yo dira que es una tendencia psicolgica normal: de tanto estudiar lo que creen in variable, ya sucedido, el pasado inalterable, empiezan a soar con la la historia como un juego de rol, con los mundos alternativos, c on lo que hubiera podido pasar si… o con tal de encontrar un campo virgen para un par de artculos, se obsesionan con una cultura sin impor tancia, y tratan de inflar su importancia, sacarla del calmado meandro del ro de la historia donde surgi y desapareci sin pena ni gloria, y lanzarla al torrente principal de los acontecimientos. Y lo nico que hacemos nosotros es darles un punto de partida, cuando ms ayudarlos un poco. -Ya… revolver un poco el fa ngo de los meandros de la historiapens Noly en alta voz -Y a fango revuelto, historia confusa…

PAGE 202

Secretos del Futuro 199-Buenas metforas esas dos pue do anotarlas?inquiri Hiro -No nos hacemos publicidad an, por motivos obvios… pero todos en la empresa tenemos la esperanza de que pronto cambien las cosas sabe?volvi a teclear en su ordenador -De todos modos, debo advertirle que si su reescritura es asunto urgente, el plazo puede reducirse s… pero los costos se multiplicaran de modo notablese encogi de hombrosEl ro de la historia tiene su inercia, y por ignorados y pequeos que sean los meandros, lleva tiempo ponerlos en movimiento. Y mucho dinero… hay que pagar a muchos arquelogos, estudiosos, etc…. no crea que soy el nico que est en la nmina de la empresa, yo soy apenas el rostro visible, pero hay muchos nombres famosos que trabaj an para nosotros… Mire, lo que le decatras teclear casi con furi a, ley:algo relativamente simple, pero definitivo; para que un espe cialista en lengua s orientales descubriese similitudes fonticas entr e el alfabeto khmer y la lengua arahuaca, el mnimo seran 5000 euros… Noly trag en seco. ¡5000?! Decididamente fuera de su alcance. Adems, despus de todo, 3 aos no eran tanto, y por 570 euros… -De acuerdomusit -Me quedo con el plan originalsuspir, y para relajar tensiones, se le ocurri preguntar -Pero, tengo otra curiosidad. Dgame, ya que ha ha blado de tantos historiadores y arquelogos… Thor Heyerdhal, el de la Kon Tiki… estaba en su

PAGE 203

Secretos del Futuro 200nmina? Supongo que ahora pude dec rmelo sin problemas, como ya muri hace aos… es que visit Cuba una vez y lo vi de cerca La faz de Hiro Dotus volvi a adoptar su expresin de Funcionario Perfecto, pero ahora en la variante de No Estoy Autorizado A Revelar Ese Dato -L o siento, nuestras nminas son altamente secretas y adems… Lo interrumpi la intempestiva apertura de la puerta, que tambin hizo girarse a medias a No ly en su propio asiento, curioso por ver qu nuevo cliente entraba. Aunque la verdad es que no er a precisamente un cliente lo que pareca el recin llegado .-¡N oticias… grandes noticias! no te dije que nos seguan los pasos muy de cerca?aull en ingls, pero callndose al percatarse de que Hiro Dotus no estaba solo. Era un tipo alto, delgado pero de apostura vagamente atltica, como de jinete o corredor de fondo. Usaba un fino bigotito y un safari caqui, botas de montar altas y salacot de mdula de bamb. No le faltaban ni siquiera los binoculares colgando del cuello y la fusta en la mano. De toda su persona brotaban nubecillas de polvo, o tal vez de arena. Para completar la viva estampa del perfecto caballero explorador colonial solo se necesitaran un par de negros semidesnudos llevando bultos en la cabeza y llamndolo "bwana" o "sahib". Y Noly no pudo menos que preguntarse si habra llegado a caballo, en dromedario o en elefante.

PAGE 204

Secretos del Futuro 201-Ya se sabe que nos vigilan, Burton, pero puedes hablar con confianza delante del seor; es un c lientelo conmin Hiro Dotus, dando ms datos para calmar al explorador -La suya es una reescritura interesante; tanos en Angkor… En fin, habla de una vez qu ha pasado ahora? -Cmo que qu, Hiro… acaso no has ledo el London Times de hoy?continu el tal Burton con un vetusto, exagerado acento britnico, atusndose furiosamente con una mano el casi invisible mostacho mientras sacuda en la otra un peridico doblado -¡Se acab el secreto! ¡Se habla de nosot ros, y en primera pgina! sus aristocrticas facciones estaban di storsionadas por una emocin que a Noly no le quedaba muy claro si era simple sorpresa… o furibunda ira. Pero por lo visto, compar tir con otros las malas nuevas lo ayudaba a calmarse, porque continu, ya ms tranquilo, tendiendo el diario a Hiro: -Dotus, el asunto es grave… ya te haba advertido hace aos que aceptar la propuesta de ese Daniken nos iba a meter en problemas, s reconocer a alguien in digno de confianza en cuanto lo veo… -Hum… s, gravemurmur Do tus mientras lea -Conque ahora a esos locos discpulos de Erick se les ha ocurrido decir que somos extraterrestres? Pues ha br que tomar algunas medidas-sus ojos chispearon con una furia que hizo que Noly se sintiera muy feliz de no ser el tal Erick.

PAGE 205

Secretos del Futuro 202Pero no tuvo tiempo de sentir mucho ms; Hiro Dotus, movindose con una rapidez insospec hada para su aspecto, salt por encima del bur desde su silln-trono. Y cuando Noly an intentaba comprender cmo haba logrado tal proeza atltica ms digna de un ninja o un campen olmpico de sa lto que del Funcionario Perfecto, se vi acompaado o ms bien empuja do por l hacia la puerta, entre nubes de excusas profesionales: -Tendr que disculparnos… asuntos privados… le haremos un descuento especial (eso fue lo que realmente lo decidi a dejarse sacar de la sede de la EMPAREDHIS)… imperativos de poltica de la empresa… (y, no poda faltar:) no nos llame, nosotros lo llamaremos… As que se encontr de nuevo en el pasillo… y cuando se inclin para pegar la oreja a la puerta tratando de enterarse de algo ms, solo alcanz a escuchar lo peor de todo es que si Daniken y los suyos nos hacen la competencia, tendremos que bajar todava ms los precios… en el inconfundible acento de gentleman de Burton, y luego un imperativo siseo. A partir de ah, solo un extra o intercambio de chillidos que lo hizo pensar ms en el dil ogo de dos murcilagos que en una conversacin entre seres humanos. Y, tras escucharlo durante otro algunos segundos ms por si acas o, aunque sin entender nada, chasque la lengua y se irgui dando media vuelta…

PAGE 206

Secretos del Futuro 203Con lo que choc de espaldas contra alguien que estaba inclinado sobre l, derribndolo. La anciana limpiapisos cay cuan larga era, con gran estruendo de cubo y trapeador. Aturdido y avergonzado, con la mejor excusa que conoca en italiano en la punta de la lengua, Noly se inclin para ayudarla, pero lo que vi lo hizo cambiar de idea y darse a la fuga. Medio minuto despus y varios tramos de escaleras ms abajo, mientras trataba de recuperar el aliento en la calle, varias preguntas rebotaban en la confusa mente de Noly: Un trapeador que al desarmarse mostraba dentro extraos mecanismos… como una mirilla telescpica? Y un cubo cuyo doble fondo esconda un par de auriculare s? Haban avanzado tanto las tcnicas de limpieza… o era cierto lo que haba dicho Burton, y la EMPAREDHIS estaba estr echamente vigilada? La viejita usaba peluca, y el crneo rapado debajo tena tatuada ¡una foca! Una limpiapisos de los SEAL de la marina de los EE. UU.? Y el salto de Hiro Dotus por encima del bur: haba sido…increble. Aunque no tanto como aquella cola con la que a Noly le haba parecido que se impulsaba. Los seres humanos no tienen colas, ni saltan as Seran realmente extraterrestres? O teniendo en cuenta a aquel Burton… Podra ser de veras Richard Burto n, el descubridor de las fuentes

PAGE 207

Secretos del Futuro 204del Nilo? No haba muerto en el siglo XIX? Viajeros del tiempo, tambin? Y aquel Daniken, familiarmente Erick… no sera por casualidad Erick Von Daniken, el de El Regreso de los Dioses y todos esos libros que decan que los ETs lo haban hecho todo en la historia del hombre? Si Hiro Do tus haba mencionado antes a Thor Heyerdhal, tal vez… Noly se encogi de hombros y chasque la lengua mientras se alejaba caminando, pensativo y ca bizbajo. Ya lo llamaran ellos, s… el caso es que l no tena c mo llamarlos. Por lo visto, Kim tendra que esperar un poco. Luego sonri. Como deca Hiro Dotus, a veces lo ms importante poda no ser lo que haba pasado sino lo que pudiera haber pasado No la corriente principal, sino los meandros del ro de la historia. Y, despus de todo: quines era Kim y l, ni arquelogos ni historiadores, para estar tan seguros de que, en uno de esos meandros, los tanos no haban colaborado realmente en la construccin de Angkor?

PAGE 208

Secretos del Futuro 205 Indice Siridi, la de los ojos grises, por Yaly, Alto Cronista. / 11 Nada que declarar, por Anabel Enrquez. / 41 Todos los Boutros vs. Todos los Hedren, por Juan Pablo Noroa. L.. / 50 Los Noseniqu tienen la panza rayada, por Sigrid Victoria Dueas. / 66 El Empalador, por Victor Hugo Prez Gallo. / 80 Electric Geisha, por Duchy Man. / 88 Por Contrato, por Abel Ballester. / 95 Tarot, por Eliete Lorenzo Vila. / 102 Husped del Basurero, por Alberto Mesa Comendeiro. / 107 Animalitos, por Eduardo del Llano. / 117 La Extraa muerte de Mateo Habba, por Fabricio Gonzales Neira. / 125 Palabras, por Ricardo Acevedo. / 136 El Centinela, por Erick Mota. / 139 Cruz de Hierro, por Roy Jorge. / 159 Germer Onatir, por Javier de la Torre R. / 164 Mala Estrella, por Erkins Freixas Rumayor. / 175 Flux, por Vladimir Hernndez. / 181 Tiempo, por Armando ngel Gonzlez. / 194 Los Meandros de La Historia, por Yoss. / 198