La Revista

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Title:
La Revista
Place of Publication:
Ybor City, Tampa, Florida
Publisher:
La Revista
Publication Date:
Language:
Spanish
Physical Description:
v. : ill. ; 31 cm.

Subjects

Subjects / Keywords:
Hispanic Americans -- Periodicals -- Florida -- Tampa ( lcsh )
Periodicals -- Tampa (Fla.) ( lcsh )
Genre:
serial ( sobekcm )

Notes

General Note:
Title from cover. "Semanario de literatura, ciencias, artes y sport" (varies).

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Source Institution:
University of South Florida
Holding Location:
University of South Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
023596178 ( ALEPH )
53132764 ( OCLC )
R19-00103 ( USFLDC DOI )
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A:io III. Octubre 31 de 1905. Nl\1. 4 1. -SEMAN ARl:O ANO CUBANO.Registrado en Correos, c omo correspondencia de 2."' clase DIRECTOR: R. :Af. Ybor. REDACTOR JEFE: ELISEO PREZ. ADMINlSTRADOR: J. MASCURANA. REDACOON Y ADMINISTRACION: 9. :j Ave. !520. Teld. Bd1, 852. Correos; Box. n. 7 de Ybor City. CONDICIONES DE LA PUBLICACION. E'V' ReviS T A se p u b licar los Domingos S e admiten toda c lase d e tra b a jos, s iempr e que n o rontengan ataques person a les, mezquinos desahogos contra instituciones soci e d a d es. N o se pnb licanln los escrit o s q u e C>\rezcan d e firma responsabl e L a Direcci n deja los autores la responsabili dad d e las opin io nes q u e emitan en sus e s c ritos. Los t r a b a jos n o firma dos q u e se publi q u e n ser n d e l a esclu s iva responsabilidad de l a Redacci n. pago d e anunc ios, comunicados av:sos, e tc. se hani por a d e l a ntado. T o d a la correspondenci a liter a ri a se dirijin i a l Direct o r y l a administrati va a l Administrado r P .RE0[03 D E SU.SCRIP C ION Y ANUNCIOS. Por un mes, e n Tamp a. $ o 3 0 Por un trimestre en id. o 85 Nme r o s u e lto, corriente. r o Nme ros atrasados. r s Fue r a d e l a loca l idad, un trimestr e r 6o Anuncios cr. d a esp : t c io m a r cado los comerci a les, .. on d e r e ho al nme ro. r so Profesionales, i d i d r E l pteci o d e los se e ntiende p o r un mes y s i l a insercin f uera por ms t i e mpo ms d e u n espaci o se h a r e l oportuno descu e nto. L a s baja s por anuncios y s uscripciones se avisa rn p recisamente antes d e t ermina r el me,, d e n o haced o as, tendrn que a b o n a r e l s i g uiente. BUEN CAMINO. m:os complace e n gra d o sumo poJer anotar h e chllS que se van trasluciendo en nuestra y que son signos seguros
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328 El tratamiento de l a t u bercu losis. Yo s que estas columnas estn auiertas al progreso in telectual y al progreso moral. Por eso vengo decie unas pala bras sobre la t.emida peste blanca de nuestros tiempo!>, sobre la Tnberculos i,f Este mal mata millones ele hombres en toda la Tierra. Ella siega las existen ci>ls en flor, los jvenes. Las enfermed;:fles o e l corazn, arreb atan qniPoes han llegado ya la cspide y pudieran r>er los gnf\S ele nuestro movimiento hacia el Bien. Ningn mdico que siente la grandeza de su misin pueda hoy deselltenderse del estudio pl'fuudo ele la Tu berculosis. Los laboratorios en actividad incHsatl tP. multiplican su:; e;;fuerzos, cotuetieni!o ve ces errlHes, pero justificando stos la uobleza del fiu. Merced los i!esvelos de uu sabio alemn R. Koch, se des cubri el agt-wte !:>!:'pecfico de la Tuberculosis. (Vauf\e sus tra bajos, Die Atiologie der Tuberculose, B erlu. Kliu. Wocbens ehrift, 1882 y MitthPilnngen ausdem K:lis. G esnnilheitsarnte Bt'rlin, 1884) es un bacilo; colorase por mnchr s mtodos, Ri'-'n rlo el preferible el ele Ehrlich q n A es ya vnl gae. S e pnsenta h 1jo e l a s p ecto de pequeos bas tqncillo!>. Su longiturl vara de 2 :. 10 micras (mil irnas ele miJmPtr<; se lPs cla este nombre en Microhinlnga,) pem generalmPute o 3cila entre 3 y 4. Sn an -hnr:t vara ent.re 0,3 y 0,5. 'l'i P n P n e n torlas f'llS partes un v olme n igual. A veces se ob servan e n su interior peqmas vat.:uolas, como es poros. 'ral es el micrvbio que causa tantos estragos y que se caracterizn por su patticnlar resisten-LA REVISTA. cia todos los agentes de des el exmen bacteriolgico los truccin. La lista de Jos trata-esputos. As solo tendremos la mientos usados para com b ,atir la certidumbre cientfica de que se Tuberculosis pulmonar, es lartrata de un caso de Tuberculosi s ga. La creosota, el gayacol y cuando el baciro de Koch sus combinaciones, las esencias bajo el objetivo clel microscpio, voltiles y las substancias bal-fiarnos sol o de los sntomas c l smicas (esencia dfl trementina, nicos, seda renunciar las ve n terpina, esencia de mirto, mirtajas que el admirable descubri tol, mentol, timol, ellcaliptol, miento de Koch nos trajo. En blsamo ele! Per, alcanfor y Espaft esta prctica es la regla cido benzico.) Todo esto no general, pero no obstante an cura ni an puede detener la quedan rndiGos las marcha de los bacilt sis. Respec-antiguas d0ctrinas, que conside to al tratamiento de la Tuber-ran innecesario el exmen mi culosis por la higiene, tiene el ctos cpico de la. espectoracin. inconveniente de que la mayor En el curso de la cura deben parte s pueden aplicarse la clase aco':'On objeto de apreciar visu" mor1ainte cht>z Herrero (q. d. D. g) se di r.s e n conocer la duracin cle es clara cuenta de ste y entonces tmtamiento. En Medicina s epropusosumtodoquecousis-los plazos no son siempre fcite en la inyeccin iutm llJUscules de s ealar. Depende del pelar del ciu::unato de sosa. No riorlo, es decir, de la extetJsin entrar en los cletallt:s tcnicos, l esional. Pero como mnimun, por s e r ya del dorni uio pblico. s gn mi particular experieucin, Mi p:trlre emplt> el ciuamato pner1en sealarse tres mPses. Y de sosa sug cuatro aos de como mx1rnuu, un Ho. Esto expe rirn entilciu uica-que prirnera vi-;ta l;n. m ente. El tut(Hio en sn con g 1, tw lo es, si se co11;;i !eran l o s juntr>, rl.;is, tr.;nicn, vn de indiarios que sufren los tro1illGJirJ, difie re clt->1 d!:' Landem .s en la lucha derer y c otuo es rutH :ho n1s efiArlemtis. cvmo cz, es de justicia rPcouocerlo el enfermo conoce mE>joda eles as. Mt conviccin sobre este d e la primera ruiucP.na, el t.iem punto es completa. Tuberculoso pose l e h::tce cortP, compt:PtJde eu el cnalla absorci a limenqne lo empezado alivia, coutiticia se Vt'rifica bien, con ape ti -nuarlo cura y se alient.t para to y fnncin intestinal sea mn.rch: u con paso decidie1o hanormal, si se somete desde el cia la c1.0racin. As lo he ohsercomietlZ.o del proceso las inyec-vado en la realidad. ciones ele ciuamato de sosa y las Cuando despus de varios contina "durante el ti empo anlisis bacteriolgicos, hechos n e c esario" (entendiendo por sen das s eparados, no logro comto la desaparicin de los bacilos ptobar la presencia del bacilo (le los esputos) ste se cura, de Koch; doy el alta al pacienm erced al mtooo indicado. Fit e bien seguro de. que su curajaudo cuanta de los que sa-cin es cierta. Pero solo este he nan eu el 60 por ciento. cho nos autoriza pam hacer Y ptopcsito de esto, debo' afitmacin semejan te. decir qne mi gua en el trataOtro punto en que conviene miento de los tuberculosos, es insistir; cuando e l mdico, fal-

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tO)de tiempo de prctica en estos tl'abajos, confa el anlisis un laboratorio, debe pedir que t.e le diga el mmen> de bacilos por carupo para calcular con aproximacin la intensidad de la infeccin que ha d e combatir en aquel bnfermo; porque es ele lgica e lemE>ntal que la magnitnrl tlel efecto est e n ra ztn directa de la de la cansa. En esta enfermedad, como en toln<:, e l xito de lle gar tiempo. Eu pres!-'ncia de una tos porsisteute, eu un suje. to jve n, que no cede la me dicacin ordinaria de las bron quitis ngudas, debe sospech:uS"l Pn el rtcto la Tuberculosis pul m HHll'. Eusegttitla hay que h a cel' e l an, veremos aume11tar e l nmero de curaJos. H e vistosa n desde que uso este medio algun,,s tuberculosos con caver nas, eu mi Sanatorio del Pilar cu4nto ms fcil ser la victo ria e n el p e rioclo inicial! En l os tnhetcttlosos hay que cuidar mucho e l estmago y el intestino. No soy partidario de los que defienden la sobre alim entacin toda costa. y me p arece que obligar un tnho di gestivo debilitado, una fun cin Pxage rada., es malo. Ali m'lntacin con predominiOt de carne y vino, abundante s, pero no ex ce si va. En cu11 n to al ambiente moral, ha de ser de consuelo y esperanza; todos los rostros deben refi ejr la confianza en una curacin prxima. Y as llegar para el enfermo el da felz de volver ocupar su puesto de combate en el progreso. Al acabar este artculo, voy dedicar algunas lneas al Congreso de la Tuberculosis que se est celebrando en estos momen-LA RJJ:Vl:STA tos en Pars, al cual hubiese coucurri que eu1906 dar conocer un mtodo nuevo lle tratamien to, parattue solo pot su autori dad se l e crea y se anuncie e n tocla.la prensa e n letras enol'trlE'S q n e est la curociu de la te-nible enfermedad. No quiero d epnne llevar de la aniH.rgura 4.ne la conducta d e ciel'tos compatriotas mos me pl'oduce. 'E,:;a hostili
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330 LA FRAGMENTOS D E UN POEMA INEDITO. Por doncle quiera que voy Me parece que le veo, Y es la sombra del querer Que me viene persiguiendo. Con esta copla en los labios Ins por un cerro, El cntaro en la cabeza Y en jarras los brazos puestos, Desnudos los pis, al aire La negra mata de pe l o E hinchado como la a londra Por los cantares el cuello. Era Ins, una serrana Curtida del sol y el viento, El rostro alegre sembrado De lunares y de hoyuelos; Siempre abierta la sonrisa Su boca de labios gruesos, Como el roco de fresca Y encendida como el fuego; Sin alio alguno el talle, E l a lto y n;busto pecho, Si no de amantes suspiros, De salud y vida lleno, Y de ojos tan habladores Y de rayos tan intensos, Que ser una mariposa Volara quemarse en ellos. No haba moza en la sierra De rosto ms picaresco, D e f>onrisa ms amabl e, De carcter ms chancero, Juntando ser tan hermosa La grneia ele no saberlo{ nu11ca quiso ni tuvo Por eonfirlente otro espejo Que el arroyo cristalino, Que al retra tarJa en su seno Se tembloroso Susurr<1ndo de con lento. Al pues, entonando Coplns de amores y celos, Tan amargas y tan tristes Como era a legre su acento, De hoz en hoz; y monte en monte, Las iba l levanrlo el eco, Y en la selva enmuclecan Los mirlos y los jilgueros. Gil, que haba confiado La guarda del hato al perro, Y la sombra dormitaba De un lamo ribereo, Al escuchar los can tares Se a lz turbado del suelo, Semejante al avecilla Que, al oir rle otrn el gorjeo, En el nido se incorporn, Alarga el redondo cueilo Y tiembla, y pa y la busca Con la vista por el cielo ...... J Velnrde. CHASCARRILLOS DE L A HISTORIA. CONSEJO REAL. Luis Catorce conoca La exagentcla ambicic'm Que cierto noble tenia, Y, con grncia quso un cHa Darle seveFa leccin. --Cow1cis el castellano? Con in terts p regunt Al soberlJio corlesnno, Que contest al Soberano: S eor, por clesgracin, no. -Lo sien to ... C6mo ha c}e ser! Llevi!" en ello e l castigo, Pue s mucho o s h
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DOLRES. 22 continuacin. olores no dijo una palabra; pero miraba Lady Nelson con una expresin de agona que des garraba el alma. -Veinte m nertos! repiti la dama, y entre ellos el capitn Simn. Cunndo lo encontraron ... LRdy elson no pudo continuar, porque en ese momento la jven, como herida por un rayo, se desliz de entre sus brazos y cayo sobre la alfombn-1. Lo que Lady Nelson iba con tareraquecuandose haba re cogi lo el cadver c1el capitn, conservaba la sonrisa en los la bios y reuaapretadoen la mano nn gw1rrlnpelo que contena un Lolor de oro. Al ver caer su sobrina se levant<'> de un salto. --Temo, se dijo, qu;: esto le llegue al alma. En verdad el caso no es para menos, pero en otras circunstancias habran si do peores. Inclinse sobr;:> la jven y tra t6 ele reanimarla, pero en vano. El accidente era mas grave d;} lo que se haba imaginado al pri nci po, y ya seria m en te alarmada toc la campanill. Un instante despus se presen t Juana Miller. -La seorita no est bien, (li jo la tia, tratando de disimular su propia ansiedad. -Qu no est bien? Ah, mi lacli; si la seorita parece muer ta! grit la qu ha sucedido? -Nadrt! replic Lady Nelson algo confusa. Le estaba hablan df) y rle repente se desmay. Lacly Nelson no quera que se conociera el tema de su couver sacin, por no dar argumentos loscomentarlosdt laserviclumbre; pero Ju::tna no estaba para miramientos: -Hablndole y se desmay? Pero de qu le hablaba Vd. milady? Esta pregunta tan directa, que pareca una reconvencin, LA REVISTA oblig Lady Nelson ceder: -Le estaba contando el terri ble accidente en que ha perecido elcapitnSimon. Tunosabas? -S; acabo de orlo, grit la criada y empez llorar amar gamente: sta es la muerte de la seorita! Miladi le ha clava do Vd. un pual en el pecho. Que Dios tenga piedad de ella! -Tontera! exclam la dama con disgusto: por qu :habla de matarla este acontecimiento? No veo en qu pueda afecta rle direc tamente, bien que es natural que [e cause mucha impresin la muerte desastrosa ele un amigo quien tol1os aprecibamos. -Dios nos ayude! exclam Juana: 11 o s l o que va suce Jer! -Bnsta de alharacas, Juana Djate ele lamentos y colocar la seorita en el sof. Pero l a p;-lida y descompuesta, no haca mas que dar alaridos y r etorcerse las ma nos. Al fin Lady N elson se inco mod. -Si no sirves para nada, lr gate de aqu, dijo, y manda otra persona en tu !ugn r ...... -Perclneme Vcl., miladi, elijo Juana volviendo en si. Es que st o me ha horrorizado. V o ayu dar. Pero, estA Vrl. segura de que e l capitan Simn ha muerto? Segura; el h echo es evidente, pero en el fondo no tiene relacin ninguna con la. enfermedad de la Sf'orita Martn. Lo ines p erado de la noticia la ha afecta do, pero ella estaba mal desde ayer, como tu quizs lo notaras. -S, milacli, contest la cria da, que la sazn habla recobra do toda su serenidad. Entre las dos trataron de rea nimar Dolores, que pareca muerta, y cuando empez dar seales de vida, dijo Juana: -Deje esto a mi cargo, milani: yo sola lo ha.re tono mejor. Al principio me aterr, pero ahora veo que todo. no ha sido ms que un desmayo. La fiel doncella tema si en elmomen to en e u e su seori331 ta recobrarn los sentidos, Lady Nelson se hallaba presente, aque!la dara conocer su secreto en un exceso ele desesperacin. Pero la ta estaba demasiado inquieta para abandona r su sobrina, en tales circunstancias. -Si este accidente no le pasa pronto, voy hacer que venga el mdico. No tengo valor para verla en este estado. Juana pensaba de otro modo ; y all. de rodillas al lado ele su s ei'orita, peda Di o s con todo el fervor ele su ahna que se la llevara y la librara a s eJe la in mensa desgracia que pesaba so be ella. Al fin Dolores abri los ojos y alzo los brazos como implorando un abrazo ele Lady Nelson. -Ta, murmur; no quiero es tar aqu. :-Pero hija mia, qu sucede? Cul es el motivo que te hayas puesto tan mala? A Lady Nelson le pareca imposible que gravedad tu viera por ca usa la noticia d e la muerte del capitn S im n. Bien visto J odo, entre los dos no hablan mediado ms que trivia les galanteras y una. aficin inocente, que no haha crecino mucho. Dolores deba estar enferma, no dudarlo, y Lady N elson, que la quera entraable mente, se senta presa de la ma yor inquietud. -Djeme retirarme a mi cuar to, dijo con voz suplicante: 11ll estar mejor. La jven senta la necesida d ele estar sola y dar rienda su dolor; de otra manera, ste la matara. Lady Nelson convino con ello y la ac')mpt-1 o hasta su habitacin. Al entrar, Dolores cay ele rodillas y ele su pecho escap un hondo y desgarra= dor gemido. Los ojos ele Lady Nelcon se llenaron de lgrimas. -Lo amabas Lo la? le pregun t con ternura. -f); con tona mi R lma! contesto con el acento de la deses peracin. 22 (Continnar.)

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332 de Tampa, llevando al frente la bandera Nacional. Esta fuerza fu colocada frente la mesa presidencial dando la espalda la calle 14. A las ocho menos diez minutos, lleg la respeta ble Comitiva, co!Ilpuesta por el Cuetpo Consular, Foro, Banca, Ooruercio, Directivas de Sociehermanas, cuyo frente 1ban el Dr. F. F. de Mendoza O ousul de nuestra Repblica e l Prf>sidente del Circulo OubaIro Sr. Eladio Paula y el Rvdo. Ministro de la Oated rve l:t prepnrada al efecto, por el jove n amigo nuestro, M:'ximo Ddg-arlo, colocando el Sr. l\lenrloza la primera piedra. En el momento ele empezar el acto, la A 'tll'la dej or los acordes del Jrimno Nacional americnno, y al e ,Joca r la pie el r alos del Nncion a 1 cttban), pr,;;cnlanclo sus ar111ns l a fu rza de Infanterla. Termi nada ia ceremoni a religios11, el Sr. Mencloza Cnsul de Cuba, clirige la palabra l a concurren cia, dedicando a l acto elocuentes y patri6ticas trases v termina haciendo clonacin al Crculo, ele lt magnifica paleta ele plata que acaba de usar y en la que, ele una manera artstica se ven graLA REVISTA hados el escudo cubano y una alegrica inscripcin. El Sr. Pan la, Presidente del Crculo, con voz. emocionada da las gracias, por el objeto que recibe y la ha ce estensivas a la concurrencia por su asistencia al acto; se d lectura en alta voz la copia del acta original y seguidamen te hace uso de la palabra el Sr. Calvo, que como Presdente ele la Comisin organizadora, hace pblica y oficial entrega de su misin y cliriginrlose luego al pblico, prdnuncb un discurso magnfico lleno ele notas ele unin y de conct>rd ia, manifestadas en e loe LICII tes perodos, concluyendo en de nutridos aplausos y aclamaciones. Da fin al acto una descarga de usileria hecha con maestria por la Infantera ligera de Tampa. Seg\tidamente y invitacin del g >dante Presidente Sr. Paula, todas las Comisiones y numeroso pblico pas al saln donde se encuentra es tablecido en la actualidad el Crcu lo Cubano. 11aterialmente era imposible dar un paso por el local Bellas y muy distinguidas Srtas. daban realce la fiesta, poetiznndo con su< encanto3 aque lla casa que trascenda por doquier el recuerdo de la querida Patria, Las Comisiones esparcidas ac y all re_,resent.tndo todas las So ciedades de la localidad, tuvieron que acomodarse como pudieron, de bido la aglomer ac in de personas, teniendo el Sr. Pa u la que pedir excusa t?dos de que no fueran atendidvs como se deseaba: tocios comprendern-dijo-que es materialmente imposible. En un ;ngu lo del saln t.:m asiento l a compaa de Infantera; en otro ngulo, la msica. En el centro del saln, ele norte S itr, se extenda una mesa con el buf fet, ricos dulces y exquisita sidra y lager beer. Hicieron uso de.la palabra ensal z:::ndo ltt fiesta y los trabajos de la Directiva, el Sr. Guerra, Cnsul de Espaa en Tampa; el Sr. Simn Gonzlez en nombre del Centro As-turiano; el Sr. Guidoni en repre sentacin de la Colonia Italiana; el Sr. Buttary, nuestro compaero de Redaccin Sr. Rodolfo Blain, en ingls; el Juez Emilio Whitfi:)-.er, II. Webster y Jaime Reagin; y por ltimo, los Sres. Calvo, Mendoza y Paula. El autor de este trabajo habl en representacin de este Semanario y de otro coleg<> local, pidiendo el concurso de los cubanos todos, para la conclusin ele la obra. A las ro a. m. amenizada ratos por la Bandtt de Msica, termin la hermosa fiesta que har poca en l os anales de la historia del Crculo. Despus numeroso ptblico se dirigi Ballast Point, donde Fe celebraba un bonito Pie 1 te que se gn informes qne ltimamente he podido obtener, result muy bene ficioso para los fondos en depsito, que muy pronto han de ir colocan do sobre piedra hasta llegar la ltima y que entonces puedan exclamar los que hoy t11n noblemen te se afanan en levantarlo toda costa, llenos de orgullo y satisfac cin, "ya tenemos realizado nuesac>Hiciado ideal, hemos luchado y hemos conquistado; 'ludense atr;; los que no se sintieron con volun tad valor de acometer la gigante empre<;a; el mundo es de los que trab. 1jan y luchan, ya tenemos edi ficio.-Eliseo Perez. QUE SE REPITAN. En la m orada de nuestras distinguidas amiguitas Srt11s. Linare,, 11 Ave I:)I6, tuvo efecto el pasado Mrtes 23 una bo nita reunin familiar, con moti\'o de ser el cumpleaos de la simptica cuanto amable Jnanita. Hubo juegos de prendas, recitaciones de poesas y canto, un rato muy agradable los que tuvieron la fortuna de asistir. Recuerdo entre otras la es,.,iritual y encantadora seorita Adelina !5alinas, Srt11s. Teresa, Mar Luisa y Hcrminia Srtas .. Poole y Brown Otilia y Juanita Linaares, la festejada. Se obsequi la concurrencia con ex quisito mantecado y yo me qued con el deseo de que se repitan esa clase de fles-tas. Q.!_re mucho> aos vivas amiga Juanita! Conde Ovidio.

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El Dr. $uarez. Con bastante pena comunicamos los amigos y client'!la del" para to dos carioso Dr. Surez, que ste <-continlol delicadsimo. Su estrema debilidad, de la que 110 se repone apesar del fuerte y ri goroso mtodo alimenticio que con. l se observa, ha hecho que la en fermedad se haya arraigado crnel mente sin querer ceder y proporcio narle al querido .enfermo, afligidos familiares y sus amistades, una cifaga de consuelo. ---::---El Dr. Porro. En eqos das embarcar para la Hab tn t nuest:o di -;ttngLbido amigo el Dr. Adalberto Porro. Moti vt su Yiaje, ha tiempo proyectado, b necesidad de someterse en la capitn: de la Repblica Cubana, una seria operacin quirrgi ca que lo libertar de una molesta y peligrosa afeccin, y que su re greso, le permitir dedicar su es cogida clientela todas actividn des y energn de Instruccin de ''El Porvenir." Es ti m a do Seor: E:1 "El Internaci onnl" del 13 del mes en curso, he visto la co muniacin que V., Pn su carac ter de Seeretario, dirige mi hu mi ltle ;ersona, y en ella encuen tro algunos errores que me es preciso corregir. En primer lugar V. me acusa de haber atacado l a Sociedac1 "El Porvenir," cuando en realidad no existe en mi anterir>r escrito, una sola palabra en contra de, ni aun desfavorable tan util y simptica So ciedad, pues nicamente me ocu p d e ciertas aseveraciones de cuatro personas que firmaron la hoja suelta, relativas los frutos de LA RELIGION, en las cua les se ve que la intencin no era otra sino la de hacer que toda religin y toda ense anza religiosa, es, no tan solo intil sino tambin, perniciosa la humanidad. De este asunto, que ha sido la cuestin en discusin, V. hace ca so omiso, manifestando as su buen criterio y sano juicio. Esto se ve claramente en sus propias .333 palabras: ";\los hemos propuesto ...... no nada absoJuta mente; porque sto honraclamen te nos es imposible." E\'irlentemente JIO le cnnvenia discutir tontasy loc as" ni entrar en mls "galim;ttfns." Aplaudo su buena discrecion. El hecho de ser el Sr. Milin Mnyor de la cimbc.l d-e We s t Tampa muy naturalmente le da ms prestigio tanto por la e le<> cin populnr como por la a u toridad con que est revestido, y tsta da ms influencia todas sus palabras y todos sus hechos tan to pblicos como privados, tan to oficiales como pH rticulares. P Jr esta razn refer la mayur responsabilidad ele l sin confundir en absoluto su carcter ofi c ial con sus actos particulares como Presiuen te ele "El Porve nir," de donde resulLa que su acusacin "de muy mnla fe" es enteramente gratuita. En cuanto lo que dice V. de "propaganda electoral" qu di r? Creo que no necesito ni negar semejante iusinnacton porque 'todo lector de meclinna inteligen cia dir que la idea 110 ha nacido de mi escrito, sino del miedo proelucido por el manifiesto clesati no de la. hoja suelta que levant la cuestin ele que nos ocupamos. "Una pregunta y un razonamen to. En esta parte ele su es crito se le fu el tiro por la cula ta, y esto lo digo basndome en las siguientes razones con vincentes. Todas las naciones del mundo que han alcanzado un alto gm. do ele cultura y civilizacin, y han progresado en las cosas ma teriales, reconocen y aceptan la religin cristiana como la verdadera; y, en vista de los ben ficos frutos del cristianismo en stas, otras eu donde predomi naban las religiones paganas, han abierto sus puertas para recibir los misioneros cristia nos. Varias de estas naciones ms cultas han establecido algn ramo del cristianismo como Iglesia Oficial y en los Estadoil

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33f Unidos, donde el Estado y la Iglesia son entidades enteramen te separadas, el Gobierno, en to dos sus ramos, legislativo, ad ministrativo y judicial, siempre ha reconocido la Religin Cris tiana como la verdadera. En prueba de sto no hay necesidad de hacer ms que referir algunas verdades y hechos incliscutibleiil como son: El Senado, el Congreso, los Colegios Militares de la Nacin. los principales buques de Guerra, la mayor parte de los Regimien tos en el Ejrcito n acional, los Hospitales y, en fin, casi todos los esta b ec i m ien tos nacionales rient:n sus capellanes, pagados del fisco nmional, y todos son elegidos, por las autoridades nacion;:Jes, de los varios ramos de la Iglesia Cristiana. Ms aun, los templos, colegios y clemas edificios y propiedades en el ser vicio de las Iglesias se conside ran tan benficos que no pagan contribuciones de ninguna especie. Estos hechos prueban que los sabios legisladores consideran que la religin ha hecho al go en pro del L-ienestar de la raza humana, y que es digna ele consideracin Hn en l oscuerpos legislati\os ms altos aqui en los Estados Unidos, donde un Alcalde y tres compaeros, como ofi ele una benfica Sociedad, y de una manera pblica, afir man que SOLAMENTE ha logrado tnatizar etc. Ahora, Sr. SP.cretario, V. nos rlice: "El E:>tado nos ha mandado un profesor, el que dice, que el manifiesto lanzado al pueblo por"El Porvenir" se ajusta todas las leyes de los Estarlos Unidos." Sohre este punto V. ha sido mal intormaclo por el "profesor," si l ha dicho sto, y me in clino creer que es porque l no ha ente11clido bien el lenguaje usado en el referido manifiesto que ataca bruscamente toda religin y toda instruccin reli giosa, porque en toda la legisla cin americana se nota el ms LA REVISTA. profundo respeto, si no la reverencia, para las opiniones reli giosas ele cada individuo. Adems, por 'las leyes de los Estados Unidos" se entiende las leyes federales nacionales, y es tas no rigen en la instruccin p blica popular, sino las leyes de los respectivos Estados que,. sobre esta materia, son libres y soberanos, y las de los municipios c1e cierta categoria, autori zados por las leyes rle los Esta dos. Por el gran respeto, tolerancia y libertad que extste en todos los ramos del gobierno y de la Iglesia e n relacin con el derecho de cada ciudadano de escojer la religin que le parezca para s y para sus hijos las leyes prohiben la enseanza de las doctrinas y ritos peculiares de alguna sectft 6 denominacin en las escuelas pblicas; pero no prohiben la instruccin religiosa en cuanto los principios fundamentales del cristianismo, ni, mucho mnos, atacan la religin de nadie. Cmo, pues, puede el "profesor" de cir que esa hoja volrtnte y bur lesca ''se en Lodo las le yes ele los Estados Unicl'us?" El estableer la instruccin lica y dejar ia instruccin religio sa se-.:taria los Jlan teJes religiosos respectivos es una cosa; el atacar la religin como cosa inclig1ia de la atencin de "los hombres sabios," y adem?1s per judicial, es otra cosa muy dis tinta. Si mi Madre encontrgra en la c;:lle un hombre que no la quiere ni la respeta porque no la conoce, pero no la dirige una sola palabra ni buena ni m a la, yo no tendrn motivo de rlecirle nada; pero si al pacficamen te por la calle le salieran cuatro hombres, machete en m a no, para atacarla sin conocerla, yo ten u ra perfecto derecho de defenderla con la misma arma, no es vercl a el? He dicho. J ose Norwood. \ El plato en equilibrio sobre una aguja. El lector habr visto muchas ve ces en los circos y teatros que Jos equilibristas hacen girar velu:zmeu te sobre la punta de un bastn de una varilla platos otros objetos circulares, y como la mayor parte de stos son de madera metal, su equilibrio, debido slo la fuerza centrfuga, cesa en cuanto el movi miento de rotacin no es bastante para contrarrestar el efecto de la gravedad; pero aqu encontrar el fsico domstico la manera de hacer que un pllto se tenga en equilibrio entable sobre la punta de una aguja, y de que pueda moverse tambin alrededor de ella. Crtense dos tapones de corcho de arriba abajo por su mitad, y en las extremidades planas de los cuatro pedazos as obtenidos, hnquense cuatro tenedores, de manera que s. tos formen con cada corcho respectivo un ngulo poco menor que el recto. Colquense los cuatro ta pones as lastrados alrededor del trado alrededor del plato y en los extremos de dos dimetros perpen diculares teniendo cuidado de que los dientes de los S se a po yen en los bordes del plato plati llo con lo cual se evita el movi miento balanceo de ellos. Dispuesto as el conjunto, se cla va una aguja l:uga que atraviese otro tapn de corcho de abajo arri ba. con el cual se cierra una bote lla; y colocando el pfato sobre la punta saheute de la aguja, con mu cho cnidado, para que no haya mo vimiento de trepidacin, no slo se tendr en equilibrio el plato, sino que girar durante mucho tiempo, porque en el punto de contactl 11penas hay rozamiento. J Mascuana, 9 ATe zG2o.


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