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Mundos subterráneos

Material Information

Title:
Mundos subterráneos
Series Title:
Mundos Subterráneos
Creator:
George Veni ( suggested by )
Unión Mexicana de Agrupaciones Espeleológicas
Publisher:
Unión Mexicana de Agrupaciones Espeleológicas
Publication Date:
Language:
Spanish

Subjects

Subjects / Keywords:
Regional Speleology ( local )
Genre:
serial ( sobekcm )
Location:
Mexico

Notes

General Note:
Publicación oficial de la Asociación Civil UMAE, Certificado de Licitud de Título No. 5658, Certificado de Licitud de Contenido No. 4373. Registro No. 864-91 de la Dirección General del Derecho de Autor. ISSN 0188- 6215. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización escrita del Comité Editorial.
Restriction:
Open Access - Permission by Publisher
Original Version:
No. 10 (1999)
General Note:
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Record Information

Source Institution:
University of South Florida Library
Holding Location:
University of South Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
K26-02214 ( USFLDC DOI )
k26.2214 ( USFLDC Handle )
21866 ( karstportal - original NodeID )
0188-6215, ( ISSN )

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Publicacion oficial de la Asociacion Civil UMAE,
Certificado de Licitud de Titulo No. 5658, Certificado
de Licitud de Contenido No. 4373. Registro No. 864-91
de la Direccion General del Derecho de Autor. ISSN
0188- 6215. Prohibida la reproduccion total o parcial
sin autorizacion escrita del Comite Editorial.



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-llllltrr1D8111 Nmero 10. Septiembre 1999 ISSN 0188-6215 Unin Mexicana de Agrupaciones Espeleolgicas, A. C. UMAE

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UNIN MEXICANA DE AGRUPACIONES ESPELEOLGICAS, A. C. Mesa Directiva 1999-2001 Dr. Jos G. Palacios Vargas (UNAM) Presidente Ing Alejandro Carrillo Bauelos (GEO) Vicepresidente Sr. RION) J f''-'\ Secretario l MUNDOS SUBTERRNEOS t. Publicacin oficial de la Asociacin Civil UMAE Certificado de Licitud de Ttulo No. 5658, Certificado de Licitud de Contenido No 4373 R egi stro No. 864-91. Prohibida la reproduccin total o parcial sin a u torizacin escrita del comit tutorial. Los artculos son responsabilidad exclusiva de sus autores Foto portada: Megalothorax minimu s, colmbolo troglfilo tomada por el Dr. David Walter

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PRESENTACIN Desde 1990 con la protocolizacin de la Unin Mexicana de Agrupaciones Espeleolgicas, A. C. (UMAE) de manera oficial, hemos trabaja do representando a Mxico. Se cumple una dcada de trabajo y se han logrado llevar a cabo cuatro congresos nacionales y diez nmeros de la revista "Mundos Subterrneos". Confonne a los estatutos, se han realizado cambios en la Mesa Directiva (1993, 1995, 1997 y 1999), manteniendo siempre vigentes los objetivos de la UMAE: a) Difundir y fomentar la espeleologa a nivel nacional e intemacional, en sus diferentes aspectos: tcnicos, cientficos, tursticos y deportivos. b) Fomentar la preservacin de las cavidades, as como de su ecologa, por considerarlas como parte del patrimonio nacional. e) Fonnular un catastro fonnal de todas la cavidades nacionales, para su ulterior aprovechamiento. d) Pugnar por la urficacin de los criterios y procedimientos relacionados con actividades espeleolgicas, primordialmente entre los integrantes de la Unin, respetando la idiosincrasia, independencia y especialidad de cada grupo o individuo. e) Fomentar la relacin y acercamiento entre los mismos asociados as como con las personas, asociaciones, grupos y clubes afines. f) Contribuir al conocimiento cientfico de la geologa, flora y fauna de las cuevas mexicanas, as como al estudio de su ecologa y medidas de proteccin. g) Crear un organismo de difusin propio, como medio de infonnacin y comunicacin nacional e internacional. MUNDOS SUBTERRNEOS es el rgano oficial de difusin de la UMAE. cuenta con los registros correspondientes. Gracias al comit editorial y a la Mesa Directiva de esta asociacin, la revista ya tiene difusin tanto nacional como internacional. Adems, se ha confonnado un consejo editorial internacional, integrado por distinguidos investigadores de gran prestigio. Comit Editorial. NDICE LOS CIEMPIS Y MILPIS Rowland M. Shelley 2 ESPELEOLATRA EN LA CIUDAD DE MXICO Ismael A. Montero Garca 1 7 NUEVOS REGISTROS DE COLEMBOLOS e'INSECTA") DE CUEVAS VENEZOLANAS Jos G. Palacios-Vargas 36 FACTORES DE RIESGO PARA EL AGUA SUBTERRNEA EN LA ISLA DE COZUMEL, QUINTANA ROO. Mario Gmez Ramrez y Karina E. lvarez Romn. 39 LISTA PRELIMINAR DE LA ESPELEO FAUNA DE LA ISLA ISABEL MARIA (OAXACA, MXICO). Marco A. Ramrez Olvera 47 RESCATE Y HALLAZGO GICO DE LA CUEVA DE SAN FRANCISCO, TRINITARIA. Jos Toms Barrios Gamboa 55 NOTAS DE INFORMACIN LEOLGICA DE AMRICA LATINA Y EL CARIBE. IX 60 DIRECTORIOS 67

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Mtuu/os Suhterrlleos UMAE LOS CIEMPIS Y MILPIS, CON NFASIS EN LA FAUNA DE AMERICA DEL NORTE1 Rowland M. Shelley. North Carolina State Museum ofNatural Sciences in Raleigh, North Carolina, P. O. Box 29555, Raleigh, NC 27626-0555. (Traduccin Jos G. PalaciosVargas) Introduccin os ciempis (Clase Chilopoda) y los L milpis (Clase Diplopoda) son las dos clases principales de miripodos, representantes con numerosas patas del phylum Atthropoda que incluye organismos con exoesqueleto y apndices articulados. Existen otros artrpodos como cangrejos, camarones, percebes y langostas (Clase Ctustacea); insectos (Clase Insecta); araas, alacranes y segadores o papasitos piernas largas (Clase Arachnida), pero no tienen tantas patas como los miripodos. CANTAS ESPECIES EXISTEN? Ambos grupos, Chilopoda y Diplopoda contienen principalmente organismos 1nacroscpicos de gran talla que son claramente visibles a simple vista. Estos grupos son Inuy diversos, con fatmas globales estimadas de 10,000 especies de ciempis y 80,000 especies de milpis. Actualmente slo se han descrito cerca de 2,800 ciempis y 7,000 milpis. En los Estados Unidos y Canad, la fauna de milpis suma alrededor de 1 ,400 especies, pero los ciempis se conocen n1uy poco con1o para que su nmero pueda ser estimado. 1 Artculo traducido por solicitud del Dr. John Richard Schroc:k, editor de Tbe Kaosas SchooJ Naturalist 2 PARIENTES Hay otras dos clases de attrpodos miripodos que carecen de nombres comWles. Los Symphyla, quienes tienen 12 pares de patas cuando adultos; aproximadamente 160 especies son conocidas; y los Pauropoda, de los que existen cerca de 500 especies, todos ellos con 9 a 11 pares de patas cuando adultos. Ambos grupos son demasiado pequeos para ser vistos a simple vista y son, por consiguiente desconocidos para el pblico general. Alguna ocasin estas cuatro clases fueron consideradas rdenes dentro de una 11Clase Myriapoda. u Los bilogos creen ahora que sta no es una verdadera categora evolutiva; sin embargo, "miripodos" y "artrpodos miripodos" son trminos no cientficos convenientes para referirse a estos animales con patas numerosas. EN QU SON DIFERENTES? Am1que similares en tener muchas patas, los ciempis y los milpis son organismos diferentes que estn emparentados slo muy lejanamente. Ellos padecen carencia de reconocidos especialistas que se dediquen a su estudio, tanto ahora como en el pasado, y de informacin errnea que se ha pasado va oral. Los cuentos popularizados son tpicamente superficiales y inexactos, e incluso los captulos en libros de texto de zoologa fallan en hacer justicia a su complejidad. Existe una imperiosa necesidad de infonnacin general y precisa que puede pasarse a estudiantes y pblico en general por maestros y guas de museos, pero esto es dificil de preparar porque muchas aseveraciones tienen excepciones, sobre todo en los milpis. Este folleto est dividido en las secciones: clasificacin; informacin general y forma del cuerpo; patas, segn1entos, y desanollo; reproduccin; conducta; alimentacin; depredacin y defensa; y sus efectos en los humanos. La informacin se presenta con las condiciones contrastantes de ciempis y milpis presentadas juntas para la

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pronta comparacton La terminologa tcnica se tninimiza pero es inevitable en algunos casos, as que las definiciones aparecen en parntesis despus del primer uso de cada tnnino. Pritnero se presentan las clasificaciones para cada clase, ya que a menudo es necesario referirse a un orden particular; su lectura es optativa. ;,1. \"'Figura 1. Esquema general de miembros de A) Clase Pauropoda y B) Clase Symphyla, los otros grupos de artrpodos con muchas patas. Dibujos de R. G Kuhler. CLASIFICACIN CIEMPIS DE LOS Clase Chilopoda. Esta clase comprende cinco rdenes diferenciados por el nmero de patas y segmentos del tronco, y por el grado de "heteronoma'' (desigualdad) o fusin de los "terguitos" (placas segmentarias dorsales). Los rdenes se combinan en dos Subclases basados en la posicin de los "espirculos o estignas" (ape11uras del sistema traqueal o respiratorio) y la fonna general del cuerpo. Subclase Notostigmophora Los espirculos estn en la pat1e media dorsal, y la cabeza tiene forma de domo. Orden Scutigeromorpha (con w1a familia) adultos con 15 pares de patas y 15 segmentos del tronco; recin nacidos con cuatro segtnentos; caracterizado por patas y antenas muy largas y fusin de terguitos, resultando en menos de 15 placas dorsales. Distribucin: mW1dial excepto en Amrica del Norte donde una especie se ha introducido y normalmente se ha encontrado en desages, fregaderos, baeras, y stanos de casas. Nmero JO .. ; ............. ....... Figura 2. Sculigera colepptrata L. de el ltimo para de patas se p erdiO. Foto de Z. K01sos Subclase Pleurostigmophora -espir culos localizados lateralmente, la cabeza aplanada. Las fotmas exhiben dos modos de desarrollo anamrfico, en el que los recin nacidos poseen un 1nenor nn1ero de patas y segmentos que el adulto y agregan patas y segnentos a medida que van creciendo en cada muda; y epimrfico en el que los recin nacidos tienen nmero completo de patas y segmentos que el adulto y solan1ente van creciendo en cada 1nuda. Orden Lithobion1o1pha (2 fan1ilias) fonnas anmnficas; adultos con 15 pares de patas y 15 seg1uentos del tronco; recin nacidos con 6-8 seg1nentos; presentan una fuerte heteronoma de los terguitos alternando placas cortas y largas. Distribucin n1undial. Figura 3. Un litobiomorfo comn del sur de los Montes Apalaches. Foto de H. Ellis 3

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Mtmdos St1bterreos UMAE Orden Craterostigmomorpha (una fanulia; tambin tul slo gnero y a lo sumo 2 espec i es) Formas anatnrficas, adultos con 15 pares de patas y segtnentos del tronco, los recin nacidos con 12. Distribucin: Tasmania y la Isla Sur de Nueva Zelandia. Figura 4. Cralerosligmus tasmanianus Pocock de Tasmru;a. Foto de Z Korss Orden Scolopendrotnorpha (3 familias) Fonnas epin1rficas con 21 o 23 pares de patas y segn1entos del tronco, con poco grado de heteronotna de los terguitos (los segmentos son nt.s o n1enos unifonnes ). Incluye los ms grandes cietnpis, los agresivos, conocidos por el pblico en general y muy il1titnidadores. Distribucin mundial. Figura 5. Scolpoc'J'Piops se>.JJosus (Say). Wl ciempis comn de los bosque del este de las planicies centrales de Norteamrica Foto de H Ellis. Orden Geophilontorpha (11-12 4 familias) Formas epin1rficas con 29 o ms pares de patas y segn1entos del tronco, sin heteronoma de los terguitos. Incluye los nicos ciempis con 100 o n1s patas. Distribucin mundial. Figura ti. Necrophloeophagus /ongicornis (Leach) de Dinamarca. Foto de Z. Korss. CLASIFICACIN DE LOS MILPIS Clase Diplopoda Esta clase comprende qumce rdenes que son caracterizados por el nmero de patas y segmentos del cuerpo, el perfil y forma del cuerpo general, la configuracin de la cabeza, y la posicin del aparato accesorio de los machos para el traslado de espenna. Los rdenes se dividen en dos subclases, basados en la presencia o ausencia de calcio en el exoesqueleto y las estructuras copuladoras. La gran mayora de tnilpis posee estos rasgos, por los que se agrupan los rdenes en dos infraclases. S u helase PenicillataCuerpo suave, los exoesqueletos no estn calcificados, cubiertos con mechones de sedas, machos sin los apndices copuladores, la reproduccin que ocurre sin el contacto entre los sexos. Orden Polyxenida ( 4 familias) -Distribucin: Mundial. En el Nuevo Mundo se distribuyen desde Canad hasta el sur de

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distribuyen desde Canad hasta el sur de Brasil, sobre todo en regiones ms calurosas. Figura 7. Polyxenus sp., un milpis comn de Norteamrica. Foto de D. L. Tiemann Subclase ChilognathaCuerpo duro; con exoesquelto calcificado; los sedas esparcidas, ntu1ca en mechones; machos con apndices reproductores, para la reproduccin se requiere del contacto entre los sexos. Infraclase PentazoniaSon milpis relativamente cortos y anchos; los cinco escleritos segmentarios (un terguito dorsal, dos pleuritos laterales, y el esternito ventral) estn separados; y el ltimo par de patas, o los dos ltimos pares de patas del macho, se modifican en dos estructuras prensiles llamadas "telopodios". Orden Glomeridesmida (una familia) Especies aplanadas, con 22 segmentos, incapaz de enrollarse para rodar; similar en general a la configuracin del prestu1to milpis ancestral. Distribucin: tropical, ausente en Africa. Figura 8. Esquema general de un subadulto de Glomeridesmus sp. Dibujo de R. G. Kuhler. Orden Glomerida (tres familias)Con 12 segmentos en el tronco, pueden enrollarse, formado una pelota o esfera perfecta. Nmero JO Distribucin: Europa, Asia, Norte de Africa y Amrica del Norte. Distribucin norteamericana: en el sur de los Apalaches y sudeste de Estados Unidos, desde California hasta el norte de Centroamrica. Figura 9. Glomeris sp. de Italia. Foto de D. L. Tiemann. Orden Sphaerotheriida (dos familias) Con 13 segmentos en el cuerpo, pueden enrollarse formando una pelota o esfera perfecta. Distribucin: Australia, Nueva Zelandia, Asia tropical, Sur de Africa y Madagascar. Figura 10. Esferotheridos de Madagascar e Indonesia. Foto de J. Plge. Infraclase Helminthomorpha Alargado, vermiforme. Milpis con varios grados de fusin entre los escleritos segmentarlos; con uno o ambos pares de patas en el segmento 7, o las patas posteriores en segmento 7 y el anterior en el segmento 8, se modifican en apndices copuladores o gonopodios 5

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Mundos Subterrneos UMAE posteriores del segmento 7 y el anterior del segmento 8; el cuerpo arqueado dorsalmente, terguitos sin expansiones paranotales (las expansiones laterales); generalmente cabeza subtriangular. Distribucin: Amrica del Norte, Caribe, Europa, islas de Ocano ndico, Asia oriental y del sur. Distribucin en Amrica del Norte: del sur de Qubec al sur de Georgia y al noroeste de Arkansas; desde el sudoeste de Columbia Britnica al sudeste de la Sierra Nevada y la costa de California central hasta Veracruz (Mxico). Una especie ha sido introducida ampliamente con el comercio y ahora se encuentra en Florida y a lo largo de la Costa del Golfo, principalmente en ambientes urbanos. Figura 11. Bdel/ozonium cerviculatum Cook & Loomis de Sierra Nevada, Califomia. Foto de D . L. Tiemann. Orden Platydesmida (dos familias) Los gonopodios comprenden las patas posteriores del se g1nento 7 y anterior del segmento 8; el cuerpo generalmente aplanado, terguitos con expansiones paranotales; cabeza generalmente subtriangular. Distribucin: Amrica del Norte, regin n1editerrnea de Europa, Asia oriental (Japn, China), sudeste Asia e Indonesia. Distribucin en Amrica del Norte: Virginia Oeste, desde Kentucky hasta Alabama del Sur, Louisiana, y oeste de Arkansas; Idaho; Norte de California; de Mxioo a Panam. 6 Figura 12. Brachycybe rosea Murray, de Sierra Nevada, California. Foto de D. L. Tiemann. Orden Siphonophorida (tres familias) Los gonopodios comprenden las patas posteriores del segmento 7 y anterior del 8; cuerpo relativamente estrecho, terguitos sin expansiones paranotales; cabeza proyectada en un pico variable. Incluye los milpis con la mayor cantidad de patas. Distribucin: Norte, Centro y Sudamrica, Sur de Africa, y sudeste de Asia. Distribucin en el Nuevo Mundo: California, Arizona y desde Texas hasta el sureste de Brasil, Per; las Antillas mayores y menores. Figura 13. 1/lacme plenipes Cook & Loomis,. el animal con mayor nmero de patas en el mundo, de San Benito, California. Foto de J. Page.

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Orden Stemmiulida (una familia)-Los gonopodios comprenden las patas anteriores del segmento 7 t las patas posteriores del segmento 7 estn reducidas a los remanentes no funcionales; el cuerpo es subcilndrico, afilado en su cauda, cabeza con un par de ocelos grandes; la cauda termina en espineretas. Distribucin: de Mxico a Panatn, Antillas mayores y menores, Africa central, India, y Nueva Guinea. Figura 14. Cabeza y segmentos anteriores de Prostemmizdus sp. de Puerto Rico. Dibujo de R. G. Kuhler Orden Chordemnatida (aproximadanlente 32 familias)Los gonopodios estn en ambas patas del segmento 7; cuerpo subcilndrico, afilado caudaln1ente, hacia el extremo adelgazado, de vez en cuando con expansiones paranotales, 26-32 segmentos, los caudales acaban en espineretas. Distribucin: Norte y Centroamrica, Chile, Europa, Norte de Africa, Madagascar, y en Asia desde el Norte de los Himalayas, Indonesia, Australia, y Nueva Zelandia. Distribucin en el Nuevo Mundo: Newfoundland, Labrador, Columbia Britnica y Albet1a, desde Florida, la Costa del Golfo hasta Panam y Chile. Figura 15. Scoterpes copei (Packard), un cordeumatido de cuevas de Kentucky. Nmero JO Orden Callipodida (cuatro familias) Los gonopodios son las patas anteriores del segmento 7; cuerpo generalmente cildrico y frecuentemente on1amentado con espinas y crestas, 40-60 segmentos, los caudales acaban con espineretas. Distribucin: Amrica del Norte, la regin mediterrnea de Europa, desde Asia Menor hasta Pakistn, China y Vietnam. Distribucin en Norteamrica: Minnesota, Michigan, y desde Nueva York hasta el sur de Florida, la Costa del Golfo, y el noreste de Mxico; San Francisco, California, Nevada central, y Utah, sur de Baja California y Sinaloa (Mxico). Figura 16. Abacion magnum (Loomis) de Carolina del Norte. Los gonpodos se encuentran justo debajo de la cabeza en vista ventral en los machos. Escala en centmetros. Foto de T. Owens. Orden J ulida ( 16 familias)Los gonopodios son ambas patas del segtnento 7; cuerpo generalmente cilndrico, con ranuras eminentes o estras en dos familias, 30-90 segmentos; principalmente de tamao pequeo a moderado, pero con las especies ms grandes en N orteamrica (aproximadamente 12 cm. [ 6 1/2 pulgadas] largo). Distribucin: An1rica del Norte, Amrica Central, Europa, Asia desde el norte de los Himalayas, hasta el sureste de Asia. Se han introducido varias a travs del comercio humano, unas cuantas de las cuales ahora estn mundialmente 7

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Mu11dos S11bterrlleos UMAE distribuidas. Distribucin norteamericana: Alaska central y Norte de Canad (de Y ukon a Qubec) del sur de Florida hasta Guatemala. Figura 17. Cylindrotulus boleti (Koch) de Hungra. Foto de Z. Korss. Orden Spirobolida (10 familias)Los gonopodios son ambos pares de patas del segmento 7; cuerpo generalmente liso y cilndrico, 35-90 segmentos; de tamao moderado a grande. Distribucin: Norte, Central y Atnrica del Sur, Caribe, Sahara, Asia oriental y Australia. V arias especies han sido introducidas atupliamente por el comercio hmuano, dos de las cuales ahora se encuentran en las islas tropicales a lo largo del mundo. Distribucin en el Nuevo Mundo: Sudeste de Qubec, del sur de Michigan/Wisconsin y Washington hasta el sur de Florida, la Costa del Golfo, y Sur de Brasil y Per; Ant illas tnayores y menores. 8 Figura 18. Cuatro ejemplares de Narceus americanus (Baeuvois) Orden Spirostrepida ( 11 familias) Gonpodos en ambas patas en el segmento 7; cuerpo generalmente liso y cilndrico, 30-90 segmentos; tamao que varia de las especies estrechas, frgiles a grandes y robusto, incluso el milpis ms grande conocido (aproximadamente 28 cm. [10 1/2 pulgadas] en longitud). Distribucin: Hemisferio occidental, Africa, Asia del sur y del sudeste (sur de Himalayas) a Japn, Australia. Nueva distribucin: Pennsylvania occidental y Idaho del Norte a Florida, la Costa del Golfo y Argentina; Antillas. Este orden incluye el nativo en las islas de Hawaii. Figura 19. Camba/a hubrichti Hoffinan (Orden Spirostreptida) del sur de los Montes Apalaches, Carolina del Norte. Foto de H. Ellis.

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Orden Polydesmida (aproximadamente 28 familias)Gonopodos en patas anteriores del segmento 7; cuerpo normalmente con 20 segmentos, de vez en cuando 19, normahnente con expansiones paranotales variables, eso les da una apariencia aplanada; dorso que vara de liso a favorablemente ornamentado con lbulos y pupas; tamao que vara de 3-150 mm (ms de 6 pulgadas); las fotmas grandes a menudo muy vvidas, con rojo, naranja, azul, y las pigmentaciones de color violeta manchado o con modelos. Este orden es el nico que tiene la mayora de especies con cianuro en secrectones defensivas. Distribucin: Mlllldial. Se han introducido varias especies ampliamente a travs del comercio humano; son comunes en ciudades americanas. Uno de stos es una peste d01nstica que de vez en cuando sufre explosiones poblacionales, en tniles de individuos que agobian a los propietarios. Nueva distribucin mWldial: Qubec y Alaska hasta el sur de Florida, la Costa del Golfo, y la ptmta del sur de Amrica del Sur y las Antillas. Figura 20. Pseudopoydesmus serratus (Say) del centro de Carolina del Norte. En vista ventral se ven los gonpodos de un macho que reemplazan a las patas en el segmento 7. Orden Siphoniulida ( 1 familia)Se desconocen los tnachos; cuerpo cilndrico, la cabeza se prolonga en un "pico" prominente. Slo se conocen las hembras. Distribucin: Guatemala; Chiapas, Mxico, Sumatra. Nmero JO LA PREGUNTA MAS FRECUENTE: "Cmo puede distinguir usted a un ciempis de un milpis? Observando si tiene un par de patas por segmento, lo que es claramente visible a los lados del cuerpo, si las ltimas patas se extienden ms all del cuerpo, y adems corre rpidamente (con excepcton del Geophilomorpha) y puede morder o intenta morder, se trata de \.Ul ciempis. Si tiene dos pares de patas en la mayora de los segmentos que no se extienden, o slo muy ligeramente, a los lados del cuerpo, si las ltimas patas no se extienden ms all del cuerpo, y si mueve despacio y no intenta morder, entonces se trata de un milpis. FORMA DEL CUERPO GENERAL Los ciempis son flexibles, dorsoventralmente aplanados (deprimidos) (salvo Scutigeromorpha) carnvoros y adaptados para correr muy veloces (salvo Geophilomorpha que se mueven despacio y en madrigueras). Los milpis son artrpodos relativan1ente inflexibles con fonnas del cuerpo inconstantes que, en general son subcilndricas; el dorso de algtmas especies se proyecta lateralmente en extensiones paranotales. Son principalmente fito saprfagos (que se alimentan de material vegetal en descomposicin), se mueven despacio, y se adaptan principalmente a excavar en el substrato, aunque algunas especies han perdido esta habilidad y son activas en la superficie; otras especies estn demasiado delgadas y dbiles para cavar eficazmente, as que habitan en hendiduras y huecos. Los milpis excavadores son importantes en la fragmentacin de la hojarasca; facilitan la descomposicin microbiana y ayudan al reciclaje de los nutrientes del suelo. En hbitats boscosos subtropicales y tropicales, los milpis pueden ser los principales descomponedores y 9

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Mundos S11bterrueos UMAE organismos formadores de suelo. [Vea "El Papel de Animales en la Sucesin" KSN Vol. 43, No. 1, 1997] TAMAO Los ciempis varan en longitud de ahededor de 1 O a ms de 270 mm (aproximadamente 1/2 pulgada a 1 O 1/2 pulgadas); la especie ms grandes, Scolopendra gigantea L. (Orden Scolopendromorpha ), que vive en Amrica del Sur, est entre los invertebrado terrestres ms grandes del mundo y los invertebrados carnvoros ms grandes. La especie norteamericana ms grande Scolopendra heros Girard se distribuye desde Arkansas y Missowi hasta Arizona central y norte de Mxico y crece a alrededor de 153 mm [ 6 pulgadas] en longitud. Los milpis varan en longitud de alrededor de 3-4 a 1ns de 270 mm (10 1/2 pulgadas), el ms grande es Archispirostreptus gigas (Peters) (Orden Spirotreptida) en Africa, est tambin entre los invertebrados terrestres ms grandes del mundo. La especie norteamericana 1ns larga Paeromopus paniculus Shelley y Bauer (Orden Julida), vive en el Parque Nacional de Y osemite y alrededores y en California, crece cerca de 16 cm ( 6 1/2 pulgadas) en longitud. PIEZAS BUCALES Los cien1pis tienen "forcpulas del veneno" o apndices prensiles bajo la cabeza con la que matan sus presas. Las glndulas interiores en estas esttucturas producen el veneno, y las especies ms grandes pueden infligir una mordedura dolorosa en humanos. Aunque las forcpulas se localizan bajo la cabeza, son patas tnodificadas y pertenecen al primer segmento del tronco, ellas no son piezas bucales, ni estn asociadas con la cabeza. Los ciempis son as los nicos animales en los que se modifican las patas en "colmillos" para inyectar veneno en otros 10 organismos. A los milpis les faltan las estructuras para morder, pellizcan, o picar, y son inofensivos a los humanos, allllque las secreciones defensivas que producen pueden irritar los ojos. Figura ll. Vista ventral de la cabeza de un ciempis (A) y un milpis (B). HBITATS Los ciempis ocurren en todos los hbitats y incluso en desiertos y los ambientes ridos. Los milpis se encuentran principalmente en los bosques decduos hmedos, pero algunas especies ocurren a grandes altitudes en ambientes alpinos, y otros se desarrollan en los desiertos. EVOLUCIN Los ciempis son un grupo antiguo de artrpodos terrestres. Las fonnas modernas se diferenciaron alrededor del Perodo Devnico Medio, de la Era de Paleozoica, aproximadamente hace 380 millones de aos. Los milpis son el grupo de artrpodos terrestres ms antiguo que sobrevive hoy. Algunos de los fsiles de animales ms antiguos conocidos en la tierra son los milpis, y las fonnas modernas ya se haban diferenciado por el Perodo Silrico Tardo de la Era de Paleozoica, aproximadamente hace 41 O millones de aos. PATAS, SEGMENTOS Y DESARROLLO Los adultos de los ciempis tienen de 15 a 191 segmentos con un par de patas en

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cada segmento. El nmero de patas del adulto vara por consiguiente de 30 (15 pares) a 382 ( 191 pares), esto ltimo en Gonibregmatus plurimipes. (Orden Geophllomorpha), que vive en Fiji en el Ocano Pacfico. As que los ciempis mantienen su nombre literal, ya que algwtas especies tienen 100 o ms patas. Figura 22. Vista ventral de los segmentos medios del cuerpo de un milpis (diplosegmentos) en Sigmoria austrimontis Shelley de oeste de Carolina del Norte. Dibujo de R. G. Kuhler. Los adultos de los milpis tienen de 11 a 192 segmentos con dos pares de patas en la mayora de los segmentos, realmente son "diplosegmentos" formados por fusin de segmentos adyacentes en el embrin. Se cree que la condicin del diplosegmento ha evolucionado junto con sus hbitos excavadores; la fuena para empujar se transmite ms eficazmente a la superficie cuando los segmentos se juntan y se hacen rgidos. El primero y ltimo carecen de patas; los segmentos 2-4 tienen un par de patas cada uno, y el resto tiene dos pares, excepto el genital o copulador de los machos helminthomorfos, donde tmo o ambos pares de patas se modifican en "gonopodios.11 El nmero de patas del adulto vara de 22 ( 11 pares) a 750 (375 pares), esto ltimo ocurre en Illacme plenipes Cocine y Loomis (Orden Siphonophorida), que existe en el Condado de San Benito, California. El siguiente ejemplo es Siphonophora millipeda Loomis, de la Isla de Tobago en el Mar caribeiio que tiene 190 segmentos y 746 patas (373 pares). Los milpis por consiguiente no mantienen su nombre literal de tener "mil pies", pero 750 son Wl tremendo nmero de accesorios y el mayor nmero conocido para cualquier Nmero JO animal. Las palabras "milpis o milpatas" son trminos figurativos que reflejan un nmero muy grande de patas. RESPIRACIN Los espirculos o estigmas respiratorios de los ciempis (aperturas al sistema traqueal o respiratorio) se localizan lateralmente (en los lados del cuerpo) o dorsomedialmente; en algunas formas tienen vlvulas y pueden cerrarse; mientras que los estigmas de los milpis estn ventralmente, nunca tienen vlvulas y no pueden cerrarse. PATAS Las patas de los ciempis se articulan lateralmente con el cuetpo y son claramente visibles a lo largo de ambos lados. Esta posicin proporciona apoyo peque.o, y el cuerpo se lleva cerca del substrato. Las ltimas patas se extienden al revs ms all de la extremidad caudal del cuerpo y no se usan para la locomocin. Las patas de los milpis se articulan con el cuerpo en su pa11e media ventral y slo son muy ligeramente visibles, a lo largo de ambos lados. Esta posicin proporciona apoyo fuerte, y el cuerpo es elevado sobre del substrato. Las ltimas patas se extienden como las otras, y no hacia atrs del cuerpo. Cuando las patas empujan y excavan, su posicin ventral permite que las patas sean ms largas y con ms poder de extensin lateral, para que no se extiendan apreciablemente ms all de los lados del cuerpo, donde podran romperse en los espacios estrechos que habitan. REPRODUCCIN Los ciempis son "opistogoneados", los tractos reproductores se abren al extremo de la parte posterior del cuerpo; por el contrario, los milpis son "progoneados"; los 11

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Mundos Subterrneos UMAE aparatos reproductores se abren en extremo ante r ior del cuerpo, especficamente en el segynento 3, o detrs del segundo par de patas o en la coxa (el segtnento basal) de estos apndices Figura 23. Vista ventral de l os gonpodos del segmento 7 de un macho de Sigmoria austrimontis, tm milpis helmintmorfo del oeste de Carolina del Norte. Los gonpodos sustituyen las patas anteriores y se inician desde la abertura. Dibujo de R. G. Kuhler. Figura 24. Una pareja de Strongylosoma stigmatosusm (Eichwald) de Hungria Foto de Z. Korss. ruTOSDEAPAREANITENTO Los ciempis despliegan rituales de apareatniento que acaban con la deposicin del tnacho de lm espennatforo en la tierra o en lm tejido que l n1is1no hila. Las hembras recogen el espennatforo posteriormente con sus genitales, o el macho lo toma con su boca y lo deposita en los genitales femeninos. Los milpis pueden o no tener rituales de apareamiento. En la subclase Penicillata, los machos depositan un espermatforo en una malla de hilos que ellos fabrican. Las he1nbras entonces encuentran los hilos y recogen el espennatforo con sus genitales. En la infraclase Pentazonia, orden Sphaerotheriida, los machos se fijan al extremo anterior de una hembra con sus telpodos, y ponen un espermatforo en las aperturas de sus tractos reproductores y es transpo1tado al revs por sus patas, en accin similar a un banda transpm1adora, para acercarlo a las ape11uras de los tractos de las hen1bras; la hembra ton1a 12 el espermatforo entonces con su boca; sin embargo se desconoce s1 existe algn "receptculo seminal" en su boca. En la infraclase Pentazonia, orden Glomerida, los espermatforos se depositan en la tierra, los que son transp011ados hacia atrs por los telpodos y que depositan el esperma directamente en las aperturas de la hembra. En el infraclase Helminthomorpha, la insercin es llevada a cabo por "gonopodios''. Cuando ellos estn en segmento 7, los machos deben primero "cargarlosu con esperma trayndolos en el contacto con las aperturas de sus tractos reproductores en el segmento 3. HUEVOS Y JUVENILES Los ciempis exhiben desanollo "epimrfico" como "anamrfico" en su crecimiento y desarrollo. En los rdenes epimrficos, los huevos y los estadios postembrionarios tempranos son cuidados por las hembras. En los rdenes anamrficos, se ponen huevos individualmente y no son cuidados. Los milpis que tienen desarrollo anamrfico, normalmente salen del cascarn del huevo como formas podas y mudan entonces a liD estadio ya con seis segmentos y tres pares de patas. En el extren1o posterior hay normalmente uno o ms segmentos sin patas que se van apareciendo en las siguientes mudas. El "empollado" de los huevos y cuidado de los juveniles slo ocurre en los rdenes Platydesmida y Stemnulida. ALIMENTACIN Los ciempis son casi exclusivamente carnvoros y se alimentan de una gran variedad de organismos ms pequeos, que son asidos por las "garras del veneno" y son matados por el veneno; de vez en cuando, algtmos quilpodos se alimentan de plantas. Los grandes escolopendromorfos pueden capturar y comer vertebrados pequeos, como ranas,

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sapos, serpientes, gorriones y otros pjaros pequeos, y ratones. Los milpis son 11fitosaprfagos" y se alin1entan de material vegetal en descomposicin. Unas especies pueden ser de vez en cuando carnvoras. Ellos ingieren n1aterial cuando lo encuentran, extraen los nutrientes, y pasan el resto. Las excepciones incluyen especies con piezas bucales chupadoras ("picos" largos, tubulares); hay tambin una especie caverncola semiacutica en Italia cuya boca se modifica para quitar la arcilla y partculas de la caliza del substrato de riachuelos y las superficies hn1edas. DEPREDACIN Los depredadores de los ciempis incluyen escarabajos, arafias, salamandras, los escorpiones, serpientes, los lagartos, pjaros, varios mamferos (ciertos murcilagos, ratas, gatos pequefios y zorros), y ocasionalmente otros ciempis. Los depredadores de los milpis incluyen una variedad de invertebrados, particularmente larvas de escarabajos y vertebrados como aves, ranas y tortugas. Algunos escarabajos africanos entierran cadveres de milpis. CONDUCTA Los cien1pis se han adaptado principalmente para la velocidad. Cualquier objeto largo, delgado que avanza rpidamente genera ondulaciones laterales que se oponen al movimiento delantero (como la oscilacin lateral de un tren), por lo que los ciempis han desarrollado modificaciones anatmicas para reducir las ondulaciones. stas incluyen .la heteronoma de los terguitos (bien desarrollado en Lithobiomorpha, pobremente en Scolopendromorpha) que acorta el cuerpo mientras que el mismo nmero de patas y fusin de segmentos se mantiene (en Scutigeromorpha), fortalece el cuerpo y lo hace rgido a las posiciones donde las ondulaciones se producen. Los Geophilomor-Nmero JO pha son la excepcton, ya que son de lento movimiento y adaptados para cavar. Los milpis son lentos y se adaptaron a excavar, para lo que se conocen tres mecanismos. El poder cavar es generado por las patas a un tiempo, la mayora de las patas del milpis estn en la tierra y empujan al revs y propulsa hacia adelante al animal. Algunos milpis han perdido la habilidad de cavar y viven activamente en la superficie ( awque ms lentos que los ciempis) o habitan las guaridas y galeras formadas por otros organismos. 1) "Bulldozing": El n1ilpis baja su cabeza y apisona directamente adelante. Esta conducta es mostrada por los milpis cilndricos, a lo largo de cuyos cuerpos tienen la misma anchura, ya que la cabeza prepara un camino que el resto del cuerpo puede seguir. 2) "Wedging": El extremo anterior se inserta en una hendedura y las patas, empujan arriba y enderezando, ensanchan la hendedura y permiten la penetracin extensa por el extremo anterior. Esta conducta es mostrada por los milpis cuyos procesos paranotales constituyen la superficie empujadora y tienden a meterse entre la hojarasca. 3) "Boring": Se arrastran segmentos de anchura progresivamente mayor adelante y ensanchan una hendedura. En milpis que muestran esta conducta, el extretno anterior es estrecho y cada segmento es Iigeratnente ms ancho que el precedente. DEFENSA Los ciempis que usan el veneno para morder, son rapaces potenciales de otros ciemptes. Las patas caudales en Scolopendromorpha pueden pellizcar. Otros mtodos de defensa incluyen camuflaje aposemtico de advertencia y luminiscencia; "autotoma" o dejar caer las patas que son asidas por rapaces y les permite la huida a ellos. Algwtas especies tambin producen secreciones defensivas con una variedad de qumicos nocivos y las especies ms grandes 13

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M1mdos Subterrneos UMAE parecen tener glndulas de veneno en sus patas, y el slo caminar sobre la piel puede producir heridas inflamacin. Algunos litobiomorfos emiten cuerdas lquidas de las glndulas en el extremo caudal que enreda presas potenciales. Los milpis reciben alguna proteccin del duro exoesqueleto. La mayora de las especies puede enrollarse como caracol para proteccin, con la cabeza en el centro, y algunos pueden rodar como pelota o esfera perfecta. El comportamiento aposemtico luminoso de especies con colores vvidos sirven para advertir y detener depredadores potenciales, as como la bioluminiscencia de Motyxia (Orden Polydesmida), en el mWldo slo hay milpis bioluminiscentes en los condados de Tulare, Kem, y Los Angeles (California), probablemente su fimcin es durante la noche. Por otra parte, los milpis emplean las defensas qumicas, y la mayora tiene glndulas de defensa segmentarias que se abren lateralmente. Las secreciones defensivas contienen una variedad de qumicos nocivos que detienen, y posiblemente incluso pueden provocar la muerte a depredadores. Sin etnbargo, los milpis no secretan yodo, y slo un orden, Polydesn1ida, produce cianuro. EFECTOSENLOSHUMANOS Los cietnpis pueden morder a los humanos, y las mordeduras de escolopendrmnorfos de tan1ao moderado y escutigeromorfos puede ser bastante doloroso. Los ejemplares deben tomarse con pinzas, nw1ca con la mano, cerca de la cabeza. Sus cuerpos son tan largos y flexibles que ellos pueden doblarse y morder a un coleccionista si lo tom del extremo caudal. Las mordeduras varan con las especies, pero ellos producen dolor de moderado a severo durante unas horas y pueden causar hinchazn localizada, decoloracin, y entumecimiento. La nica fatalidad humana registrada es en un nio en Filipinas que fue mordido en la cabeza y el veneno se inyect directamente en el cerebro. 14 La mordedura a nios, personas mayores o alrgicas, pude necesitar la intervencin de un mdico. Contrario a los alacranes y araas, no hay ningn ciempis muy peligroso o mortal. Los milpis son cotnpletan1ente inofensivos a los humanos y pueden recogerse a mano. Un poco de secreciones tien la piel, pero sin efecto duradero, sto cuando n1ucho dura unos das. Algunas especies tropicales grandes lanzan en cho1Tito sus secreciones defensivas a W1 medio metro (2-3 pies) y puede deslumbrar pollos y perros. Bibliografa Bailey, J. W. 1928. TI1e Chilopoda of New York State with Notes on the Diplopoda. New York State Museum Bul/etin, 276: 5-50. Chamberlin, R. V. 1918. TI1e Chilopoda and Diplopoda of the West Indies. Bulletin of the Museum of Comparative Zoology. 62: 151-262. Chamberlin, R. V. & R. L. Hoffinan. 1958. Checklist of the millipedes of North America. U S. National Museum Bulletin, 212:1-236. Filka, M. E. & R. M. Shelley. 1980. The milliped fauna of the Kings Mountain regan of North Carolina (Arthropoda: Diplopoda). Brimleyana, 4: 1-45. Hoffinan, R. L. 1980. ("1979,). Classification of the Diplopoda. Museum d'Histoire Naturelle, Geneva, Switzerland, 237 pginas. Hoffman, R. L. 1990. Diplopoda. Pginas 835860 In: D. L. Dindal, ed. Soil Biology Guide. Wiley Interscience Publications, J ohn Wiley & Sons, New York, 1349 pginas+ i-xviii.

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ESPELEOLATRA EN LA CUIDAD DE MXICO Arqlg. Ismael Arturo Montero Garca. Colaborador del n Proyecto de Investigacin, Proteccin y Adecuacin de la Zona Arqueolgica del Cerro de La Estrella" del Instituto Nacional de Antropologia e Historia y director de ediciones del Museo Fuego Nuevo en Iztapalapal D. F. Abstract: The speleolatry, like the adoration and the cult in the caves, is an expression with more than 2,000 years of practice in the Star's Hill (Huizachtepetl). This hill, today bounded by Mexico City, it exhibits sorne of their secrets in the results of the project: Protection and Adaptation of the Archaeological Area of the Star's Hill, prospecting of 100 caves. They stand out the discoveries of recorded stones and constructions to adapt the caves for rituals. Rsum: La splolatrie, ou adoration et culte des est un terme illustr par plus de 2,000 ans de pratiques au Huizachtepetl (mont des toiles). Cette colline, aujourd'hui entoure par la ville de Mexico, a rvl quelques uns de ses secrets 1' issue du pro jet Protection et Amnagement de la Zone Archologique du Huizachtepetl, au cours duquel 100 cavits ont t prospectes. Un rsultant marquant en est la dcouverte dcouverte de pierres graves et de constructions adaptant les grottes des fins rituelles. Nmero JO Introduccin El Cerro de la Estrella es un parque nacional y reserva ecolgica. Geogrficamente pertenece al "Eje Neovolcnico Transversal". Se halla al interior de la Ciudad de Mxico, en la delegacin Iztapalapa. La mancha urbana lo ha ido reduciendo y actualmente apenas alcanza una superficie de 1,093 Ha, su clima es templado subhmedo y su vegetacin es producto de reforestaciones de eucaliptos. Es una de las reas verdes de la capital, y tal vez el parque con usos del suelo ms inadecuados agrupando agricultura de temporal, asentamientos humanos, pastizales inducidos, panten civil, extraccin de materiales ptreos, y basurero. Esta reserva ecolgica es un rea protegida; la instalacin de una malla ha permitido que la presin urbana de las colonias colindantes no avance sobre el parque nacional frente a la masificacin, pues intereses mezquinos hacen de la necesidad de vivienda su mbito de lucro al otorgar contratos de propiedad apcrifos. Iztapalapa, al somonte del Cerro de la Estrella fue antao una poblacin lacustre cuando existan los grandes lagos de Texcoco y Xochimilco. Habitada al menos desde hace ms de 5, 000 aos, encuentra su esplendor durante la ocupacin azteca desde el siglo XIV hasta el XVI, cuando en la cumbre del Cerro de la Estrella, entonces denominado Huizachtepetl, el "Cerro de los Huizaches'' se celebr en 1507 la ceremonia del "Fuego Nuevo" (Fig. 1). 17

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M1mdos Subterreos UMAE Los sacerdotes mexicas esperaban ceremonia. recibir seales divinas desde el cielo al apreciar las constelaciones de Orin y las Plyades sobre el cenit. Hoy en da, an se conserva parte de la estructura donde se realizaba esa Figura l. Represel'l/acln de la ceremonia del Fuego Nuevo en el Huizachtepetl segn el Cdice Tellerano e Remensis. En la parte superior dentro de un cuadro la fecha, 2 Acatl (2 Caa) que corresponde al ao de 15 J 3, sobre el cerro, el que an se conserva, y a su izquierda el glifo de huizache. El Huizachtepetl fue uno de los cerros rituales ms significativos del Mxico antiguo. Su importancia radicaba en su ubicacin, manejo del paisaje, y a la gran cantidad de cuevas consagradas. As lo demuestran al menos los cdices, y las evidencias arqueolgicas. Las cuevas fueron las receptoras de la deidad en mltiples formas y advocaciones. Acompaaron a la cueva, la religin, el mito, el ritual y el sacrificio. Ah se escenificaron los mitos cosmognicos y otras tantas liturgias que apenas hoy empezamos a interpretar. En el H uizachtepetl la cueva fue venerada, de ah el sentido de espeleolatra. El Cerro de la Estrella en la actualidad es un sitio envuelto por lo n1tico, los lugareos hablan de 18 fenmenos paranormales y de fantsticas historias acontecidas en sus cuevas. En ellas los vestigios arqueolgicos son evidentes, pero no se ha realizado con anterioridad un registro, ni siquiera se sabe con exactitud cuantas cuevas hay, y que guardaban en su interior. Antecedentes A finales de 1997, fui invitado por investigadores del Instituto Nacional de Antropologa e Historia (INAH) para realizar la prospeccin espeleoarqueolgica del Cerro de la Estrella, posterionnente me incorpor al Proyecto de Investigacin,

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Mu11dos Subterrneos VMAE Proteccin y Adecuacin de la Zona Arqueolgica del Cerro de la Estrella1 y para finales del primer trimestre de 1998 contbamos con los resultados preliminares que son expuestos en este artculo. Desconocemos la publicacin de algn trabajo de exploracin sistemtica para las cuevas del sitio. Tan solo obtuvimos algunas citas aisladas para las cuevas C-2 y C-39 (segn nuestro registro) en el Informe de Exploracin del Sitio Arqueolgico del Cerro de la Estrella (Ramrez, 1984:21-22). Por otra parte en el mapa de la Subdireccin de Registro Pblico de Monumentos y Zonas Arqueolgicas del INAH de 1991 slo se destacan 4 cuevas. Para la dcada de 1970 se reportan trabajos de salvamento arqueolgico al somonte, sobre la Barranca Moctezuma en cuevas (no definidas) ahora cubiertas por un relleno sanitario clandestino de donde fueron rescatados del saqueo entierros con ofrendas (Garca, comunicacin oral, 1998). Medio Ambiente El Cerro de la Estrella se localiza a 19 20'31" latitud norte y 99 05 "22" longitud oeste. Su altitud es de 2,450 m, y su altura sobre el nivel medio de la Ciudad de Mxico es de 224 m. Originalmente presentaba una vegetacin de huizaches, pero en la actualidad observamos una comunidad vegetal artificial de plantaciones exticas compuesta por eucaliptos 1 Agradezco el apoyo otorgado por el director del proyecto Arqlg. Nicols Garca Ortiz para la realizacin de esta investigacin. (Eucalyptus globulus), conferas de la familia de las pinceas (Pinaceae) y del gnero Abies. No se detecta fauna o flora original por la accin antrpica. En muchos casos la delgada capa de suelo y la fuerte erosin provocan la cada de rboles y la erosin extrema. El clima es semiseco, segn la clasificacin de Koeppen, le corresponde el tipo "BS '' con 20 das de heladas al ao y precipitacin media anual de 600 mm. Se suma a la descomposicin del ambiente mltiples senderos de corredores y visitantes que provocan una mayor erosin sobre las pendientes ms pronunciadas. Ms grave an es la pisada equina, que con pretexto de tradiciones y recorridos tursticos destruye la delgada capa de suelo. Al final de cuentas no quedan ni siquiera los famosos huizaches2 (Fig. 2) que le dieron nombre al cerro y que han sido desplazados por eucaliptos, pinos y pastos; de la fauna, lo mismo, a lo sumo algunos roedores y reptiles menores. 2 Arbusto o arbolillo espinosos de boj as bipinadas con hojuelas lineares muy pequeas y flores amarillas en cabezuelas globosas aromticas. Su fruto es una vaina cilndrica y oscura que contiene tanino. Acaciafarnesiana. Leguminosa (Martnez, 1987:463). 19

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N.moo JO F.-ifllrU 2. R.f!pr:stmadane.s 'fli y de r.n lf!XIos amiguru. A /u i:quiu-Ja t'!'lr /(J Tfl'a dt lo al cmtro en Cdle4t Alf1Uib:4 y m /.u -m la Lmma J4 dd &rbnlco. Geologa y edafologa La porci_n sudeste de la (:uenca de f\.fxico presenta extrusiones igneas que se emplazaron en los planos de mayor de.hilidad y que: constituyen Ja estructura geolgica denon1nada graben y cuyos lmites estn marcados por dos fallas normales (Fig. 3 ). En la falla norte estn delineados los volcanes del Cerro de la Estrella, Pen del Marqus y Chimalhuacan, y en la falla sur la Sierra de Santa Catarina. 20 Fisiogri.ficamente el Cerro de la Estrella un horsf p Se trota de un edificio volcnico relativamente vieJo por sus declives tluaves y largos en todas direcciones que le dan una fonna cnica. Data del cuaternario, ron una antigedad oscilante entre los y 45.000 JI ..,. / Figrlra J E:rtrliCio del mapa tcn:YJ ck la Comisin d+.r la Cuenca d;! Jfxh..'{}. Cit.. por et tll. 1997. aos. La gran masa est compuesta por andesitas baslticas. El volcn se form por la extrusin de material mvil caliente,. que surgi a lo largo de una fractura con direccin estenoreste y oeste-sudoeste. Posee dos 3 Elevacin con respecto a terrenos adyacentes planos.

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crteres, aunque para Camacbo (et al. 1997) no estn bien definidos. Los rocas que constiruyen el Yolcn lo clasifican como un volcn compuesto Durante el siglo pasado an existan varios manantiales de aguas tennaJes con temperaturas oscilantes en C. reminiscencia de una antigua 6 FiJlUra 4. Corle geo/glc.t) ckl Cerro deJa &trella seR6n CamocJw. eJ Ql. 1997. 1. Btualto cop.acto. .1. Basalto en /q/0$. J. E.Jrorj baJdltlc.o o te:mntle {Fig. 4}. Sus derrames baslticos estn c.ubiertos e intercalados por tnaterial tobcco y escoriceo. El cerro esl cubierto por una de1gada capa de suelo vegetal con sedimenkl;s de duripn polidric.o con tendencia a feose.n tase drko 1984:3; ciL a Flores, por debajo de esta capa se encuentra material tobceo cuyo espesor es variable, dicha toba se extiende por toda la regin de Iztapalapa. Los basaltos, en algunos sitios aparecen en la superficie como en la cima que se yergue a la manera de un escaln geomorfolgico o meseta escalonada; sobre estos cantiles en la cima y en el flanco sur se propagan los conjuntos cavernarios ms interesantes. El magma que les dio origen debi ser muy fluido y depositado en presencia de agua como lo demuestra la .Presencia de tezontle (Camacho, o_p. cit.). S. Toba cmi:ro... 6. Tierra ngetal. '1. Arenas actYidad volcnica. Geomorfologa Segn la tradicin oral,. el Cerro de la Estrella redbi esla denominacin .. por la configuracin de sus arroyos.. que se observan como irradiando desde la etmlbre y dirigidos en todas direcciones.. El Cerro de la Estrella no tena originalmente la forma actual, evidentemente fue ms cnico, como todo aparato eruptivo. El volcn perdi su forma y sus dos crteres por la degradacin y la devastacin debidas a la vigorosa erosin de origen pluvial y elica. An hoy en da por las tardes y 4 Para otros el nombre del cerro corresponde al de la Hacienda de la Estrella, nombre legado por el apellido de sus antiguos propietarios durante fa etapa coronaf. El apelativo no corresponde con ninguna relacin astronmica de alusin prehispnica o colonial. 21

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Mundos Sllbterreos UMAE noches fuertes vientos azotan la montaa. Conforme se desciende, el incremento en el volumen de las aguas aumenta modelando una escarpada topografia, con saltos de agua, y an caones de m u y fuerte pendiente como en la Barranca M octezuma en el flanco este. Al somonte hacen su aparicin los abanicos y conos aluviales, los azolves se acumulan donde las aguas toman contacto con la cuenca de Mxico. Para Jorge de Len (comunicacin oral, 1998) la presencia de manantiales y posiblemente algunos de ellos termales justifican la tradicin oral de Iztapalapa que asegura que en la Barranca Moctezuma exista un manantial utilizado como bao por el emperador homnimo. No obstante, al momento tan slo se han detectado un par de reducidos escurrimientos al interior de dos cavidades: C-57 y C20. Al parecer las alteraciones ambientales han desecado los cuerpos de agua perenne de antao. Aspectos espeleolgicos Todas las cavidades pertenecen a una misma formacin de rocas gneas5 que afloran en la superficie sobre una amplia porcin de la regin. Las circunstancias especiales del momento eruptivo por su precaria intensidad formaron dos crteres, ninguno de ellos en la actualidad bien definido. Esta erupcin frgil aunada a 5 Andesitas baslticas y tezontle (Yarza, 1984:162-163 y Mosser, 1988:25). 22 la presencia de agua penniti que la lava se enfriara rpidamente formando capas escoriceas6 y en otras zonas masas de roca compacta, distribuidas sin orden aparente con muchas fracturas y grietas en todas direcciones, que en algunos casos permitieron la formacin de cuevas. Siguiendo la lnea de investigacin geotcnica de la Divisin de Ingeniera en Ciencias de la Tierra de la UN AM para Iztapalapa (Camacho, op. cit) y adaptndola a nuestras observaciones sobre las ms de 90 espeluncas registradas por el presente proyecto se intenta una taxonoma espeleogentica a parir de las siguientes categoras; l. En basaltos escoriceos. La mayora de las oquedades en el Cerro de la Estrella se originaron por burbujas de vapor entre basaltos escoriceos que no lograron formar bloques compactados. Los derrumbes son comunes en estos conglomerados inestables donde las fisuras determinaron el desarrollo de la cavidad. 2. En basaltos de bloque. Estas cuevas se desarrollaron por los vapores atrapados durante la consolidacin de grandes bloques de basalto. Tambin se destaca la presencia de fisuras que determinaron el desarrollo de las cavidades. 3. En basaltos lajeados. Estas cuevas se observan entre basaltos en forma de lajas determinadas por el enfriamiento de la lava. 6 Residuos impuros de lava esponjosa.

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Mundos UMAE 4. En caadas por agentes erosivos. Los diversos afluentes que drenan desde la cumbre han configurado caadas donde el impulso del agua sobre rocas volcnicas con fisuras y fracturas de no muy elevada dureza y compacidad establecen lneas de ataque para los agentes del intemperismo, que se suman a la propia destruccin por abrasin, impacto y desbaste, modelando as cavidades paralelas al afluente con un mnimo desarrollo con respecto a su profundidad. El Conjunto Cavernario Cerro de la Estrella de manera general presenta espeleomtricamente escaso desarrollot difcilmente se alcanzan zonas verdaderamente hipogeas 7 en s, destacan zonas endgenas8 sobre las cuales se aprecian gran cantidad de derrumbes y azolves, la presencia de clastos del tipo graviclsticos ilustran formas de colapso especialmente a la entrada, a la manera de portales de hundimiento provocados por la interperizacin de la roca (Espinasa, 1990). Se observan derrumbes muy recientes e histricos, y profundas grietas paralelas al frente de los cantiles que definen la meseta escalonada de la cima. En suma, esta geomorfologa promete futuros derrumbes a considerar por la precaria estabilidad de las oquedades sobre todo en la temporada de lluvias cuando las filtraciones permiten que la toba pierda su resistencia. 7 La zona hipogea corresponde a las regiones subterrneas de oscuridad total. 8 La zona endgena es un rea de oscuridad parcial o de penumbra. En las cavernas no crsticas9 como en el presente caso, el agua no es el agente principal para la formacin subterrnea, no obstante, por las caractersticas de las rocas diaclasadas en el rea pudimos apreciar filtraciones an durante la temporada de estiaje._ El Conjunto Cavernario Cerro de la Estrella comprende ms de 90 oquedades, en ningn caso ha y interconexin entre las cavidades que permita sustentar las mltiples leyendas respecto a extensos subterrneos. Lo que observamos son diferentes accesos para una misma cavidad, este fenmeno obedece a diferentes razones: en algunos casos se trata de derrumbes que dejan al descubierto una galera, y en otros al vapor que forj un tnel entre la lava. No se detectan grandes desarrollos espeleomtricos, el mayor alcanza 30 m la profundidad mxima es de 15 m (C-11) y el tiro vertical ms profundo es de 9 m (C-85). El desarrollo de las cavidades es horizontal y slo en cuatro casos es vertical. No se detectaron formas de vida troglobia. Al parecer slo algunos insectos habitan las cavernas acompaados por mamferos y reptiles ocasionales. La presencia humana ha alterado el medio ambiente dejando al descubierto una inmoderada destruccin. El hecho de mayor peligro son los microorganismos en los depsitos de basura y en estado de descomposicin, a lo cual se suman excrementos humanos y de animales 9 La caverna crstica se forma fisica y qumicamente de material rocoso de tipo calizo en disolucin. 23

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Mu11dos Subterrneos UMAE que proliferan por todos los pisos cubiertos por capas de polvo producto de azolves recientes e histricos. Estos ambientes faltos de ventilacin y bajo agentes constantes de humedad y oscuridad determinan un hbitat propicio para la reproduccin de grmenes 10 por lo que se hace necesario un estudio litogrfico acompaado por el anlisis de vectores biolgicos. El registro espeleoarqu,eolgico Durante la primera temporada de superficie (diciembre de 1997 a enero de 1998) se efectu la prospeccin integral de lo que an queda de reserva ecolgica. De ese recorrido consideramos 98 cuevas. Sin embargo, este es un valor aproximado, variables como la maleza que oculta los accesos, la posibilidad de que entradas diferentes conformen una misma estructura subterrnea conducindonos a contar de ms, o tambin contar de menos al omitir las cuevas sepultadas por los rellenos de basura y cascajo nos lleva a la deduccin de que no es posible en este momento ofrecer al lector el nmero exacto de cuevas para el Cerro de la Estrella. No obstante, marcamos reas donde la congregacin de formaciones 10 Se hace referencia a microorganismos entendidos como grmenes patgenos que pueden provocar enfermedades como: el protozoario flagelado Tripanosoma, el Miasma que es un efluvio de cuerpos y substancias en descomposicin, la Asperilasis, y las bacterias del grupo Cocos por referir slo algunas posibilidades. subterrneas es mayor, y donde la presencia de restos arqueolgicos asociados es ms representativo (Fig. 5). La propuesta para la segunda etapa era el anlisis sistemtico de cada cueva por cada uno de los ocho conjuntos. Sin embargo, por carencias presupustales solo investigamos por dos meses (febrero y marzo de 1998), tiempo que permiti registrar un total de 29 oquedades de los conjuntos 5, 6 y las cuevas de las iglesias de Nuestro Seor de la Cuevita y Nuestra Seora de Lourdes. En total, apenas el 25% del potencial calculado. Conjunto 1, El Molino Al somonte de la ladera norte del Cerro de la Estrella. En este espacio se escenifica la crucifixin de Cristo durante la Semana Santa. N o se realiz la prospeccin de las espeluncas pues la mayora se encuentran azolva das por basura y cascajo, y las restantes estn habitadas por indigentes y drogadictos. Destaca del conjunto una gran formacin que tiene su desarrollo por debajo de la calzada Ermita Iztapalapa, informantes locales la describen de grandes dimensiones y profundo desarrollo. La relacin arqueolgica ms representativa es la proximidad de las cuevas con los ncleos habitacionales de tradicin teotihuacana 11 11 Intervenidos arqueolgicamente en 1978 por Manfred Reihold.

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1l1zmdos Sllbt'erreos UMAE Conjunto 2, Museo Fuego Nuevo Alredeqor del moderno edifico que alberga al Museo Fuego Nuevo localizan1os trs grupos de petroglifos (Fig. 6), todos ellos en el contorno de una cueva que desarrolla por debajo del museo, y de la cual segn informantes locales, antiguamente brotaba un manantial. La relacin cueva-petroglifo (Montero, 1999) permite entender que estos petroglifos12 nos transmiten un mensaje que se puede 1 2 El anlisis de los petroglifos lo ha iniciado p ara este proyecto el Arqlg. Matthew Wallrath 25

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Mundos Subterrneos UMAE interpretar como la delimitacin de un espacio ritual subterrneo con respecto a otro secular epigeo; para tal motivo se utilizaron motivos religiosos, geomtricos, abstractos, zoomorfos, y fantsticos como es recurrente en los Conjuntos 5, 6, 7, y 8. Figura 6. Primer grupo de petroglifos a 20m de la entrada de la cueva C-40, destacan los motivos acuticos como ranas y efigies de Tlaloc. La cueva como vivienda es un tema obligado de la espeleoarqueologa. En el Cerro de la Estrella es poco probable que durante su momento de apogeo ritual desde el Preclsico y hasta el Posclsico las cuevas fueran habitacin. Todo el cerro era sagrado, sera un tab darle otro uso. Pero remontndonos a comunidades anteriores, i nclusive para las fases preagrcolas es probable su uso residencial. Las condiciones ambientales eran propicias en esa pennsula lacustre, rica en flora y fauna para la caza y recoleccin. Las cuevas sealadas para este uso se encuentran al somonte, prximas a cuerpos de agua como afluentes y manantiales. Consideremos la "Cueva del Cuervo" al este del museo (Fig. 7) en un cauce, sobre la suave pendiente de la ladera norte, prxima a la orilla del lago. 26

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Mundos Subterrneos UMAE 1 L j O S 10 l5 (j -4.513 {''--\ 1 11 Ir_ 0--rl S o . E JI TUDA Figura 7. Con la colaboracin de la Asociacin Base Draco se levant la planta de la Cueva del Cuervo (C-41). Conjunto 3, Caada Noreste En las paredes de esta caada al mesomonte y somonte se distribuyen diferentes oquedades, slo tres de ellas destacan por su tamao. En la mayor de ellas una claraboya nos hace suponer una alteracin antrpica, como sucede en la mayora de las cuevas del cerro, lo que para James Brady (comunicacin oral, 1999) es un hecho a destacar para investigaciones posteriores. Conjunto 4, Barranca Moctezuma La barranca Moctezuma es el terreno ms agreste del cerro, y tambin uno de los espacios ms interesantes y alterados. Destaca la cantidad de cuevas a lo largo y ancho del drenaje. En la porcin superior de la barranca la "Cueva del Oso" (Fig. 8) asemeja un tero. Esto es significativo porque en los mitos y ritos de nacimiento prehispnicos, la caverna es el arquetipo de la oquedad creadora que es la matriz de la naturaleza humana y divina personificada en Chicomoztoc, el lugar de las siete cuevas. En esta abstraccin entendemos la incertidumbre de la comunidad por explicarse lo que le antecede, y este antecedente est en el tero de la Madre Tierra como un conducto de trnsito entre el tiempo sagrado y el tiempo humano. La caverna es el arquetipo de la matriz como la materializacin del regressus ad uterum. 27

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Mundos Subterrneos UMAE Figura 8. Cueva del Oso (C-50), foto de James Brady, 1999. Sobre la misma cota altitudinal, pero en la vertiente norte la "Cueva del Embudo" presenta el mayor tiro vertical detectado al momento, no encontramos material arqueolgico de superficie, posiblemente por la desmesurada alteracin que seudo excursionistas han hecho de la oquedad (Fig. 9). e 10 A Figura 9 Planta y corle de la Cueva del Embudo (C-85). Por debajo de las anteriores espeluncas, en un terreno de acentuado declive apreciamos muros de contencin que permiten la formacin de terrazas artificiales, su altura superior a 2 m en algunos tramos y desarrollo de al menos 12 m muestran una profunda alteracin de la geografa. La magnitud de la obra sobre la pronunciada pendiente nos hace descartar el uso habitacional o agrcola de las mismas, opinamos que fueron construidas para prevenir la erosin y resguardar las cuevas como recintos rituales. Prximo al muro localizamos la cueva ms acabada por manos indgenas de todo el cerro, fue modelada para enfatizar dos cmaras endgenas que en su momento estuvieron estucadas, por cierto hoy lastimosamente estropeadas. 28

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Mulldos Subterrueos UMAE Al somonte de la barranca una multitud de oquedades. Desde pequeos nichos tapeados que en su momento resguardaron entierros y ofrendas13 hasta cuevas de mayor tamao que son actualmente ocupadas por pepenadores que trabajan en un relleno sanitario prximo, que al ir incrementando su tamao ha sepultado algunas cuevas de importantes magnitudes. Conjunto 5, Te1nplo del Fuego Nuevo En la cima del Cerro de la Estrella se construy un templo-pirmide de tres estructuras predispuesto por los mexicas para la ceremonia del Fuego Nuevo de 1507. Esta construccin comprende etapas anteriores que lo remontan al Preclsico (Ramrez, 1984:22). En la figura 10, al oeste y suroeste del templo (A), 11 cuevas (de C-1 a C-11) y un conjunto de petroglifos (Pt-1). Figura JO. Conjunto 5, Complejo Cima. La articulacin de la cueva y la pirmide en un espacio tan reducido comprende el enlace de estructuras sacralizadas en una sobreposicin que permite generar un axis mundi de fuerzas msticas impresionantes producto de la adhesin de las regiones csmicas: el inframundo es la cueva; el plano terrestre es el cerro; y el plano celeste es el templo-pirmide de la cspide. La cueva ms grande del conjunto y sin duda la ms celebre de todo el cerro es la "Cueva del Diablo" (Fig. 11). Las leyendas narran su extraordinaria extensin y sus cualidades msticas, pero cuando la exploramos percibimos sus estrechas 13 En la dcada de 1970 trabajos de salvamento arqueolgico rescataron 19 entierros con ofrendas de la Barranca Moctezuma (cfr. Garca Ortiz, 1997:5ss). 29

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Mundos Subterrlleos UMAE dimensiones, tal vez era ms grande, pero hoy est azolvada. Al fondo encontramos restos de brujera de sierra bastante recientes, reminiscencia de su importancia ritual de antao. Figura JI. A la izquierda planta y en la derecha corte "A-B" de la Cueva del Diablo (C-11). Conjunto 6, Complejo Ritual Al sur del templo-pirmide una amplia plataforma natural que se desborda abruptamente en un cantil con ms de 20 oquedades, presenta suficientes evidencias litrgicas como para definir al conjunto como ritual. La cueva ms importante es C26, que con sus trayectos estucados en antao, su extraa limpieza nica en todo el cerro, sus amplias dimensiones iluminadas, y sus detallados cuidados como la cubierta de pintura que la cubre de los grotescos graffitis14 demuestra que hay personas devotas dedicadas a su cuidado. Destaca tambin su orientacin al flanco sur, con dominio en su tiempo del paisaje lacustre de Xochimilco, su manantial al interior15, su proximidad a otras cuevas con manantial como C-17, sus muros de contencin aledaos y los petroglifos como el conjunto Pt-2 donde se enfatiza un circulo solar contiguo a un numeral entre un par de escalinatas labradas en la roca que conducen a la plataforma superior (Fig. 12). 14 Est cubierta por capas de cal aplicadas por compresora, de ah que los vecinos la denominen .. La Encalichada" 15 Hoy se encuentra seco, pero una fisura hmeda rodeada por pasto siempre verde an en poca de seca denota su actividad. 16 Se encuentra muy erosionado, ya que fue trabajado sobre roca escoricea. Puede tratarse del nmero cinco o siete (Carmen Aguilera, comunicacin oral, 1998). 30

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Mu11dos Subterrneos UMAE \ \ \ \\ \ \ \ \ \ \ \ \ \\ \ \ \ Figura 12. Conjunto 6. Complejo Ritual. La cueva C-12 promete una interesante posibilidad astronmica, ya que permite observar desde una cmara oscura el aparente movimiento del Sol a travs de una apertura en el techo que ilumina durante los das prximos al solsticio de invierno un petroglifo de lneas paralelas orientadas al norte y perpendiculares trazadas sobre una laja inclinada. Es posible que estemos frente a un reloj solar que pennita ajustar el calendario. Recordemos que el Cerro de la Estrella fue utilizado por los mexicas para la ceremonia del Fuego Nuevo17 la festividad calendrica ms importante de ese entonces. Conjunto 7, El Mirador Por debajo de un moderno mirador emplazado en la ladera oeste se destaca un importante conjunto cavernario. En su extremo norte cuevas deterioradas y sucias por los desperdicios de los habituales visitantes de fin de semana, no hay mayor evidencia arqueolgica que fragmentos de cermica diseminados por la ladera; al sur, un conjunto de petroglifos delimitan el espacio hipogeo de una cueva, destacan los orificios hechos en la roca como recipientes rituales de agua de lluvia, se presentan 17 Durante este proyecto se realizaron estudios arqueastronmicos por el Dr. Jess GaJindo y el Dr. Stanislao lwanisewski en el templo-pirmide con observaciones de astronoma solar durante el amanecer. efectuando los clculos respecto a la posicin del Sol para determinar la orientacin del templo, fijar el none astronmico, y definir posiciones solares con respecto al calendario (cfr. tambin Sprajc, 1997). 31

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Subterrlleos UMAE tambin algunos ms recientes elaborados en cemento, sin duda un culto de propiciacin acutica que prevalece unido a los reducidos terrenos colindantes dedicados a la agricultura. Conjunto 8, Ladera Sur En la ladera sur, un par petroglifos marcan la entrada de una cueva en los lmites de la zona urbana, lamentablemente hoy azolvada por la basura. El petroglifo principal marca una fecha al estilo de Xochicalco (Ramrez, 1984:22 y Matthew Wallrath, 1998: comunicacin oral), aledaa a esa cavidad otras dos cuevas presentan amplios salones de ms de 20 m de extensin en donde se puede morar cmodamente por su adecuada ventilacin e iluminacin. En el espacio epigeo, amplios terrenos planos para desarrollar las actividades cotidianas y agrcolas bajo condiciones favorables de irrigacin. An en la actualidad observamos actividades agrcolas. El Santuario de Nuestro Seor de la Cuevita y la Iglesia de Nuestra Seora de Lourdes La espeleolatra en la Ciudad de Mxico no ha quedado en el pasado, es una devocin que an se vive en lztapalapa. Las cuevas permanecen como lugar de culto. As lo demuestra la moderna iglesia de Nuestra Seora de Lo urdes construida en una cueva para una colonia proletaria donde la adecuacin se hace eficiente. Pero donde ms sorprende es en la iglesia de Nuestro Seor de la Cuevita donde el fervor indgena a una cueva es sustituido por un santuario colonial. La supervivencia del paganismo al lado del catolicismo. La devocin indgena se encuentra en confusin, en una mala inteligencia que la aleja de la ortodoxia y del dogma, en un continuo proceso donde la escasa nocin que se tiene de Dios obedece a un inadecuado desarrollo de la evangelizacin, que conduce a interpretaciones equivocadas del santoral y del ritual. Persuadidos los indios por la nueva fe, ya por fuerza, o por conviccin, los cultos de antao se mantuvieron en una tctica de sustitucin, donde el fervor al santuario desde el pasado y hasta el presente, es su apoteosis. Al final de cuentas, el culto a Nuestro Seor de la Cuevita incorpora cultos de reemplazo donde la conmemoracin no se interrumpe, solo se transforma, en la bsqueda, en la intencin que eleva al hon1bre espiritualmente. Definitivamente, esos indios, hoy la mayora mestizos del espacio urbano, en su paganismo al lado del catolicismo son la evidencia de la batalla nunca ganada por la evangelizacin. Conclusiones Tcnicamente la exploracin del Cerro de la Estrella no ofrece mayores complicaciones, sorprende entonces su abandono de toda investigacin sistemtica. Tan1bin sorprende la apata de la comunidad por dejar las cuevas a la suerte de los vndalos, el graffiti, la basura, y el saqueo. 32

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Mundos Subterrlleos U!vJAE La ocupac1on habitacional puede ser muy antigua, remontndonos posiblemente a sociedades prehistricas, de ello an no tenemos evidencia arqueolgica. Pero del uso ritual si tenemos la certeza al menos desde el Preclsico, para el Clsico nuevas etapas en el templo-pirmide y los petroglifos tipo "Muesca Teotihuacana"18 (Fig. 13) hacen manifiesta su importancia que llega a su apogeo con los mexicas en el posclsico que ofrendaron cermica proveniente de Guatemala y conchas marinas Pelecipodos Spondilus (Ramrez, 1984:22), continuando hasta nuestros das con un santuario, ofrendas de flores, veladoras y ritos en sus cuevas. Fig. 13. Petroglifos tipo "Muesca Teolihuacana" en La ladera sudeste hallados por el Dr. Stanislao Iwanisewski. Este registro espeleoarqueolgico nos conduce a la espeleolatra. Esta es una sensacin que pongo a consideracin del lector con Ja siguiente pregunta: Porqu, los mexicas, quienes asimilaron el conocimiento de pueblos precedentes 1 celebraron el Fuego Nuevo en la cima del Cerro de la Estrella? Consideremos que esta trascendental fiesta de cada 52 aos con la que se delimitaba un siglo indgena llegaba a su mximo punto de exaltacin al observar el paso cenital de las constelaciones de Orin (Mamalhuaztli) y las Plyades (Tianquiztli) sobre sus cabezas. Pero este suceso poda ser admirado sin perturbacin desde cualquier otro lugar de la cuenca de Mxico 1 no era exclusivo de este sitio. Esto nos lleva a buscar las cualidades que vean esos hombres en el Cerro de la Estrella, y que propongo se explica por las abundantes y admirables cuevas adosadas al cerro como en ninguna otro parte de la cuenca. En este sentido, pensemos tambin en el templo-pirmide de la cima, que an con sus mltiples fases constructivas no es un gran monumento en trminos arquitectnicos. Esto sucede as, porque el gran monumento es el mismo cerro como la montaa deificada por sus cuevas, las cuales determinaron el lugar sagrado, el axis mundi, el punto de origen calendrio y por lo tanto de la vida como lo fue Chicomoztoc. Desde este centro del universo religioso era posible admirar el movimiento aparente del Sol a travs del horizonte, las fechas eran precisadas por la geografa del relieve perceptible durante el amanecer y la puesta del Sol. El espacio 18 Segn Mauhew Wallrath (1998, comunicacin oral) tpica manifestacin de ese perodo y cultura 33

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Mwtdos Subte"neos UMAE sagrado era el cerro que junto con sus cuevas, manantiales, y el paisaje hacan de todo una misma cosa: la articulacin del cosmos. LAS CUEVAS DEL CERRO DE LA EsTRELLA EN NMEROS19 Caracterstica La cueva ms larga es C-11 con La cueva con el techo s alto es C-11 con r:a cueva con mayor profndtdad es C-11 con La cueva con mayor tiro verttcai es C:S5 con La cueva con mayor amphtd mtertor es C-13 con Las cuevas con mayor numero de galerlas son C-25 y C-8 con Las cuevas con mayor numero de accesos son C-12 y CS con La ladera con mayor numero de cuevas es la sureste con Trayectona preponderante Porcentaje de cuevas con zona htpogea PorcentaJe de cuevas con clastos N1chos20 Abrtgos rocosos21 Cuevas22 CavernasD Porcentaje de cuevas con manantiales activos Promedto de humedad hipogeo para enero febrero de 1 998 PorcentaJe de vestiglOS arqueologtcos Bi bliografia: Valor 32.0m 14.5 m -17.5 m 9.0m 18.5 m 3 pasajes 3 entradas 14 espeluncas 21 honzontales 4 ascendentes 2 descendentes 44.00% 1.48% 45.00% 33.00 % 15.00 % 7.00 % 0.37% 35.00% 51.00% Broda, J. 1991. Cosmovisin y observacin de la naturaleza: el ejemplo del culto a los cerros en Mesoamrica. En: Broda. lwaniszewski y Maupom. Eds. Arqueoastronoma y etnoastronoma en Mesoamrica, pp.461-500. IIH-UNAM. Mx. D. F. Agradezco la colaboracin de Guillermo Snchez Prez y de Juan Jos Durn Lpez durante los trabajos de exploracin y registro y la colaboracin de Jorge de Len director del Museo Fuego Nuevo. 20 Pequea oquedad o espacio confinado que no permite la permanencia humana. se toma en cuenta porque es posible encontrar en su interior restos de ofrenda o entierros, puede alcanzar una zona hipogea 21 Cavidad que slo alcanza la zona epigea, por lo cual permanece parcialmente iluminada, sus dimensiones e iluminacin permiten la permanencia humana 22 Formacin que alcanza la zona hipogea, pero no alcanza una extensin mayor de 20 m 23 Estructura con zona hipogea y desarrollo superior a los 20 m, de toda la clasificacin es la cavidad de mayor tamao 34

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Mundos Subterrneos UMAE Camacho Ortega, G., J. Navarro y R. Castrejn. 1997. Informe del estudio geotcnico de las cavidades detectadas en la colonia "12 de Diciembre" en el Cerro de la Estrella. Mecanuscrito. Facultad de Ingeniera de la Universidad Nacional Autnoma de Mxico. Espinasa, R .. 1990. Propuesta de clasificacin del karst de la Repblica Mexicana. Tesis profesional. Facultad de Ingeniera. UNAM. Mx. D.F. Heyden, D. 1976. Los ritos de paso en las cuevas. Boletn del/NAH, 19: 17-26. Heyden, D. 1983. Lo sagrado en el paisaje. Revista Mexicana de Estudios Antropolgicos, XXIX:. 53-65. Heyden, D. 1991. La matriz de la tierra. En: Broda, Iwaniszewski y Maupom. Eds. Arqueoastronoma y etnoastronomia en Mesoamrica, pp.501-515.1lli-UNAM. Mx. D. F. Garca, N. 1997. Proyecto de investigacin, proteccin y adecuacin de la zona arqueolgica del Cerro de la Estrella, Delegacin Iztapalapa D. F. Mecanuscrito DICPA-INAH. Mx. D. F. Martnez, M. 1987. Catlogo de nombres vulgares y cientlficos de plantas mexicanas. Fondo de Cultura Econmica. Mxico, D.F. Montero, l. A. 1999. Taxonoma cultural subterrnea. El Gucharo, 45: 43-52. Ramrez, G. 1984. Exploracin del Sitio Arqueolgico en la cilna del Cerro de la Estrella. Mecanuscrito. INAH. Mx. D.F. Sprajc, l. 1997. Orientaciones en la Arquitectura Prehispnica del Mxico Central: Aspectos de la Geografa Sagrada de Mesoamrica. Tesis doctaral. Escuela Nacional de Antropologa e Historia. Mxico, D.F. Yarza de la Torre, E. 1984. Volcanes de Mxico. Universidad Autnoma del Estado de Mxico. Toluca, Edo. Mx. Zugarazo, S. 1985. Iztapalapa: Donde se hace el Nuevo". Mecanukcrito. Museo del Fuego Nuevo, Iztapalapa, D.F. 35

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klundos Subterreos UMAE NUEVOS REGISTROS DE COLEMBOLOS ("INSECT A") DE CUEVAS VENEZOLANAS Jos G. Palacios-Vargas. Lab. Ecologa y Sistemtica de Microartrpodos Depto. de Biologa, Facultad de Ciencias, UNAM 04510 Mxico. D. F. A bstract: The inforn1ation about the springtails from Venezuelan caves is compiled and two additional records of two species are included from the cave of Guacharo: Pseudosinella octopunctata and Friesea claviseta. Rsum: On rassemble 1' information disponible sur les collemboles cavetnicoles des grottes vnzuelie1u1es et 1' on resence de nouveaux enregistretnents pour deux especes a la Grotte du Guacharo. Introduccin Los coln1bolos son por excelencia uno de los grupos 1nejor representados y n1s abundantes en todos los ecosistemas, incluyendo todas las grutas del tnundo, sin etnbargo debido a su pequeo tan1ao son poco colectados y poco conocidos por los espelelogos. A pesar de ello la cantidad de especi.es que se han citado de cuevas en diversas regiones es elevado. De las poco 1ns de 7,000 especies de artrpodos que se conocen a nivel n1undial, de Venezuela no se conocen ni 1nedio centenar. Por otro lado, cerca de 200 formas han sido registradas de cuevas de toda la Regin Neotropical (PalaciosVargas, 1989), sin embargo de las venezolanas tan solo se haban citado 36 tres especies; Folsomides troglobius (Rapopo11 y Mao, 1969) y Trogolaphysa caripensis (Gruia, 1987) ambas de la Cueva del Gucharo, Onychiurus g/oriensis Gruia, 1987, de la Cueva de la Gloria y Onychiurus acuitlapanensis, originalmente descrita de Mxico (PalaciosVargas y Deharveng, 1991) de la Cueva de la Pared (Mesa Turik) en el Estado Zulia por Galn (1995). La cueva del Gucharo es sin duda una de las ms famosas de Venezuela, debido a la presencia de las aves con el mismo nombre (que pettenecen a la especie Steatornis caripensis), que son muy interesantes debido a que utilizan un sistema de ecolocacin similar al de los 1nurcilagos, que les permite vivir en las partes de completa oscuridad de varias grutas de Venezuela (tambin se conoce de otros pases, como Ecuador, Per, Colombia y Bolivia, Trinidad y Guyanas, adems del norte de Brasil). El guano de los gucharos contiene una gran cantidad de n1aterial vegetal, adetns de que se tnezcla con nutnerosas setnillas de frutos que recogen en el exterior para su alimentacin y que regurgitan cuando estn dentro de las cuevas. Esto hace que dicho guano sea tnuy rico en tnateria orgnica que es aprovechada por diversos a1trpodos, entre los que destacan los escarabajos (Coleoptera de varias familias, cf. Peck, et al. 1989). En el presente trabajo se recopila la poca infonnacin existente los colmbolos de cuevas Venezolanas y se aade el registro de dos especies: Pseudosinella octopunctata y Friesea claviseta, agregando infonnacin sobre sus hbitos alin1enticios y distribucin.

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Metodologa El material fue colectado el 23 de agosto de 1999, en la Cueva de los Gucharos, Caripe, Estado Monagas, Venezuela, por Bruno Delprat (Espeleoclubes ASPALA y ApaRS, Pars, Francia). La muestra fue de guano de gucharos con semillas y detritos, de la galera principal a unos 850 m de la entrada, en el punto ms lejano ocupado por los aves y oscuridad total La muestra fue puesta en una bolsa de plstico y llevada al laboratorio. Se proces en el embudo de BerleseTullgren durante tres das con una fuente de luz y calor. Los colmbolos fueron aclarados en potasa al 10% en fro y lactofenol en caliente, posteriormente se elaboraron preparaciones entre porta y cubreobjetos en lquido de Hoyer. Una vez secadas al horno y selladas las preparaciones, los ejemplares se identificaron con la ayuda del microscopio de contraste de fases. Resultados De la muestra se obtuvieron una gran cantidad de caros Astigmata y algunos oribtidos (Oppidae). Los colmbolos que se lograron extraer pertenecen a Friesea claviseta (Neanuridae) y Pseudosinel/a octopunctata (Entomobryidae ). Friesea c/aviseta ( axelson, 1900) Es una especie que se conoce de varios pases Norteamrica (Estados Unidos, Mxico), de Europa, Asia y Africa, y este representa el primer registro para Venezuela y para todo Sudamrica. Los representantes del gnero (alrededor de 150 especies a nivel Nmero JO mundial) son de los pocos colmbolos depredadores que existen. Los representantes de esta especie son muy pequeost menos de 1 n1n1 de longitud. Presentan ocho ojos a cada lado de la cabeza y fuerte pign1entacin color azul. No se trata de una troglobia, sin embargo ha sido citada con anterioridad de suelo, hojarasca, madera y guano, por lo que posiblemente se trate de una troglfila, que es citada en el presente trabajo por primera vez para cuevas de Venezuela y su presencia posiblemente se debe a la existencia de numerosos caros saprfagos cuyas formas juveniles pueden servirle de alimento. No se pudo verificar el contenido del tubo digestivo debido a que los ejemplares son hembras adultas con mucha grasa en su interior. Pseudosinella cf. octopunctata Borner, 1901 Los pocos representantes que se encontraron no se pudieron preservar en perfecto estado, sin embargo presentan algunas diferencias la descripcin de la especies, que hacen necesario un estudio de la variacin intraespecfica. Los miembros del gnero (ms de 180) estn ampliamente distribuidos y varios de ellos son verdaderos troglobios. Se alimentan de hongos, bacterias y diverso material vegetal en descomposicin. Los dos ejemplares encontrados carecen por completo de pigmento, y como ocurre en P. octopunctata, solamente tienen cuatro comeolas a cada lado de la cabeza. Este es el primer registro que se hace de la especie en Venezuela, anteriormente haba sido citada de Argentina y originalmente fue descrita de Alemania. 37

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Mu11dos Subterrneos UMAE Agradecimientos: El Sr. Bruno Delprat don una muestra de detritos que recolect en la Cueva del Gucharo. El Bil. Ricardo Iglesias proces la muestra y elabor las preparaciones microscpicas. Bibliografa Gruia, M. M. 1987. Deux nouvelle especes de Collemboles du Venezuela. Fauna hipgea y hemiedfica de Venezuela. Ed. Acad. Rep. Social Romana, Bucaresti, p . 151-156. Galn, C. 1995. Fauna troglobia de Venezuela: Sinopsis, biologa, ambiente, distribucin y evolucin. Bol. Soc. (29):20-3 8. Venezolana Espel. Palacios-Vargas, J. G. 1989. New Records of Cave Collembola from the Neotropical Region and notes on their origin and distribution. Proceedings of the 1 O Internacional Congress of Spe/eology. Vol. 3:734739. Peck, S., J. Kukalova-Peck, & C. Bordn. 1989. Beetles (Coleoptera) of an oil bird cave: Cueva del Guacharo, Venezuela. Coleop. Bull., 43(2):151-156. Rapoport E. H. & S. Mao, 1969. Colmbolos de Venezuela l. Acta Biol. Venez., 6(3-4): 117-128. Foto: Ana Isabel Bieler (Facultad de Ciencias, UNAM). Colmbolo del gnero Mega/othorax (Neelidae) 38

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FACTORES DE RIESGO PARA EL AGUA SUBTERRNEA EN LA ISLA DE COZUMEL, QUINTANA ROO. Mario Gmez Ramrez1 y Karina E. lvarez Romn2 l. Posgrado de Geografa, Facultad de. Filosofia y Letras, UNAM 2. Colegio de Geografia, F acuitad de Fi/osofia y Letras, UNAM Abstract: Hard waters representa risk for the population who drinks them, as these can induce kidney stones, and even gastrointestinal illnesses if waters are not purified. The authors provide the following data on Cozumel Island: temperature, atmospheric precipitation, period of sunshine, humidity, pressure, cloud cover, winds, etc. They observed that water q uality can represent a risk when meeting the community's needs for water supply, as increases in population have an impact on environment and repercussions on water beds. Rsum: Les eaux calcaires reprsentent un risque pour les populations qui les consomment, car elles peuvent crer des calculs rnaux et de plus, si elles en sont pas purifies, peuvent engendrer des maladies gastro-intestinales. Les auteurs fournissent les donnes suivantes pour l'Ile de Cozumel: temprature, prcipitations, insolation, hygromtrie, pression, nbulosit, vents, etc .. lis ont observ que la qualit de l'eau peut constituer un risque lorsqu'il s'agit de rpondre aux besoins en approvisionnement et foumiture des communauts, du fait de l'impact sur l'environnement et des rpercussions sur le manteau aquifere de l'augmentation de la population. Nmero JO Introduccin E 1 tenitorio nacional rene un importante potencial crstico en el cual se localizan asentamientos humanos urbanos y rurales. Una situacin que comnmente enfrentan estas poblaciones, es la dificultad del abastecimiento de agua. En ocasiones es sumamente dificil obtener el recurso vital al grado de no contar inclusive para las actividades ms elementales. Otras veces la calidad del agua no es la adecuada o est expuesta a fuentes de contaminacin. La carencia de fuentes de abastecimiento, influye para la gama de actividades econmicas que llega a practicar la poblacin sean raquticas y en el mejor de los casos de subsistencia. En el entorno, la disponibilidad de los recursos son importantes para el desarrollo de las comunidades. La distribucin de los recursos naturales influye en la caracterizacin del medio como Trombe ( 1988) lo seala: "Wl poco de agua, un poco de tierra, un poco de sol son suficientes para geogrfica1nente a una aglomeracin humana". Las zonas con basamento de carso, tienen la caracterstica de estar expuestas fuertemente por el intempe rismo fisico-quntico y su principal agente moderador es el agua. La permeabilidad alta de la caliza, el clima (en particular los factores de humedad y temperatura), la cubierta vege tal, la topografia, la estratigrafia, el fracturamiento, la pureza de la roca, entre otros, son condiciones que se interrela cionan e influyen en el grado de rapidez o lentitud del proceso erosivo, colateral mente ligado al tiempo y espacio. La precipitacin que incide sobre la superficie de las rocas calizas, acta en 39

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Mu11dos S11bterreos UMAE el modelado de las formas del relieve, en funcin del tipo de clima de cada sitio. Algunas formas caractersticas estos procesos como ejemplo son las zonas de lapiaz, de cenotes, petenes, dolinas, stanos, resumideros, entre otros, que compete al estudio de la karstologa. Al infiltrarse el agua a estratos inferiores, se manifiesta la accton destructiva y constructiva subterrnea de las rocas calizas. Es decir, que los procesos de degradacin y de agradacin, se desarrollan tanto en la parte exterior como en el interior de los ambientes karst. En las rocas carbonatadas (CaCo3), el drenaje de las corrientes superficiales, es por lo comn carente. En cambio el agua que se infiltra y percola la litologa de calizas, origina oquedades, asin1ismo, fonna una red de corrientes subterrneas, que en algunos lugares llegan a localizarse ramificaciones densas a travs de las cuales pueden transitar portentosos ros. Las zonas con estas caractersticas, generalmente no carecen de agua, por el contrario tienen un potencial hidrolgico. Sin embargo, muchas veces existen desventajas para poder explotar el recurso, ya sea por los costos para substraer el vital lquido, el acceso, la profundidad, el riesgo de fracturar la roca, entre otras. Las corrientes subterrneas activas, labran y disectan las rocas ms frgiles a su paso, hasta dar lugar a fonnaciones peculiares como son las concreciones, piletas, lagunas, sifones, stanos, simas, cavernas, cascadas, restunideros, manantiales, estalagn1itas, estalactitas, columnas, entre otras tantas. La karstificacin que se adquiere a travs del tiempo geolgico, tiene estrecha relacin con la dinmica del ciclo hidrolgico. Los estudiosos del atnbiente 40 subterrneo afirman que: "el agua es vida; todo lo transforma, lo anima, lo embellece, incluso las cavernas y abismos. De hecho, el agua es el elemento creador de la inmensa mayora de las cavidades del mundo. El agua disuelve la roca, la erosiona, la abrasa, le da forma, con lo que se originan las cavernas y los abismos: el agua da vida a todo el mundo subterrneo" (Lazcano y Tape, 1987). Al habitar en una zona de estratos formados por rocas de origen marino como son las calizas, las comunidades tienen que buscar las fuentes alternativas de abastecimiento de agua carbonatada como pueden ser los cenotes, poljs, dolinas sedimentadas, petenes, grutas, resurgencias, stanos, etc. Sin embargo, la mayora de las veces, resulta ms dificil subsanar el problema para aquellas poblaciones que se localizan en los sitios donde el terreno tiene pendientes fuertes, porque es importante tener conocimiento de la dinmica de las corrientes subterrneas, as como la calidad del agua y su aprovechamiento para variadas poblaciones asentadas en terrenos calizos, ya que es una alternativa muy importante de aplicacin de la Espeleologa Cientfica (Gmez y lvarez, 1993). La recarga de las fuentes de abastecimiento subterrneo, en buena medida, est dada por las precipitaciones en fimcin del tipo de clima que prevalece en cada lugar. En el caso de Mxico, en general existe una poca marcada de estiaje que corresponde a la estacin de verano. Por lo regular, en la temporada veraniega los niveles se abaten y por consiguiente, la escasez del lquido es mayor. Si consideramos que existe un gran deterioro del ambiente nacional, en cuanto a la deforestacin, erosin de suelos, aumento de apertura de terrenos no aptos para los cultivos, utilizacin

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indiscriminada de fertilizantes en el campo, explotacin irracional de mantos acuferos, combinado con los desechos producidos de las diversas actividades humanas y el crecin1iento anrquico de las ciudades, originan un an1biente de riesgo. Los mantos subterrneos, tienen un alto grado de vulnerabilidad a contaminarse, salinizarse en las cercanas al mar por el ascenso del agua marina y esto caracteriza las condiciones de la calidad del recurso. Asimismo, en el caso de las aguas carbonatadas las concentraciones de carbonato de calcio, bicarbonatos, caracterizan a las aguas duras que representan Wl riesgo para la poblacin que las consume, porque en ocasiones pueden repercutir en la formacin de clculos renales y en el caso de no contar con algn tratamiento de purificacin e higiene requerida al igual que cualquier otro tipo de agua pueden producir problemas de salud, sobre todo enfermedades gastrointestinales. La isla de Cozumel. Localizacin: La isla forma patte del territorio del Estado de Quintana Roo, y pertenece al municipio del mismo nombre. Se localiza en las coordenadas extremas de 19 47' a 20 49' de latitud norte y 86 44' a 88 03' de longitud oeste, a tma distancia de unos 20 km al noreste del litoral quintanarroense, al sur del canal de Yucatn en las aguas del mar Caribe. Fue descubierta por el espaol Juan Grijalva en 1519. Extensin: Cuenta con una extensin superficial de 480 Krn2 la longitud media es de 3 O Km de noreste a suroeste y de ancho abarca 16 Kn1 en Nmero 10 promedio. Representa el 9.6% de la superficie del estado. Forma: en trminos generales, su forma es irregular, alargada de norte a sur. Cozumel, tiene relevancia como un espacio geogrfico turstico, con sus riquezas tanto en la parte terrestre con1o martin1a. La belleza de sus aguas saladas, clidas, en tonos de azul turquesa, las formaciones anecifales con sus ecosistemas complejos, su clima tropical, sin duda han hecho un recinto atractivo singular y puntual del mundo marino para el turismo, sobre todo internacional. Estas condiciones han aprovechado los inversionistas extranjeros para explotar las riquezas y desarrollar una estntctura bsicamente de actividades terciarias para acoger al turista. Se ha utilizado la parte noroeste y oeste de la isla para el establecimiento sobre la lnea de costa la zona hotelera, comercial, de restaurantes, muelles para atracar etnbarcaciones tursticas, entre otras. Las zonas de arrecifes, se localizan al swoeste y sur de la isla. Con relacin a este gran centro turstico de Cozumel, se seala que por su notable belleza natural se ha convertido en un centro vacacional de atraccin mundial; en consecuencia, prcticamente toda la actividad econmica en la isla gira en tomo al turismo. (Secretara de Agricultura y Recursos Hidrulicos, Comisin Nacional del Agua. 1990). Los impactos en este espacio de ultramar preocupan y ponen en riesgo al entorno de la isla ya que es considerado como "un sitio maravilloso con arrecifes coralinos con su extica vida marina y la gran captacin de divisas que se recaban del turismo. En la actualidad el arrecife Paraso es uno de los sitios de buceo n1s populares en Cozumel. Un consorcio de desarrollo turstico privado de Mxico ha 41

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ltf111ulos Subterreos UMAE estado hundiendo tniles de toneladas de concreto cerca del arrecife durante la construccin de un 1nuelle de 700 m de largo para los cruceros de lujo." (IOCARIBE. 1997). Es evidente, que sobre la actividad turstica gira la dinmica de la isla Cozumel, sin embargo, la poblacin nativa crece en nmero y espacialmente. Asi mismo, demanda ms servicios entre ellos los de abastecimiento de agua, como se pudo constatar en visita reciente (febrero de 1998), las carencias del vital lquido aumentan entre la poblacin local. Inclusive se han comenzado obras hidrulicas para enfrentar el problema. Esta situacin se acenta tns, debido a que las necesidades y preferencias son prioritarias para la zona hotelera y dems servicios a los que el turista acude y que deben de cubrirse por cualquier instancia, mientras tanto la poblacin nativa pasa a segoodo trmino. La isla rene caractersticas fisicas pat1iculares como ocurre con el relieve, que es ondulado en fonna moderada en la mayor parte de la isla, con un desnivel local mnimo, es decir sin elevaciones significativas. Se observa una alternancia de pat1es planas con lotneros de escasa altura. En la lnea de costa oeste es en general plano, hacia el norte y este escarpado. No existe una continuidad en las zonas de playa, ya que se encuentran las calizas expuestas al modelado de las aguas n1arinas, producto de la erosin del oleaje y las mareas, dando lugar a formas caprichosas como pequeas bufadoras, rocas acanaladas con oquedades conecta das, montculos producto de la erosin diferencial, conglotnerados clcicos, entre otras, caracterstico del karst marino. Las playas se cotnponen de arenas blancas finas, debido a la constante accin erosiva y a la disgregacin deltnaterial calizo. 42 En algunas partes se recorta el litoral de la isla y forma ptmtas como la famosa "Molas" localizada en el nor noreste El basamento de la isla Cozumel, est compuesto de rocas sedimentarias del tipo calizo recientes en tiempo geolgico. Este territorio de ultramar corresponde a la "parte emergida de tm pilar estructural (horst), limitado por dos grandes fallas normales paralelas al litoral oriental de la pennsula." (Secretara de Recursos Hidrulicos y la Comisin del Agua, 1990). Las muestras de las prospecciones realizadas en pozos, indican un conocimiento en cuanto a la estratigrafia y basamento de la isla. Las rocas ms antiguas datan del perodo Mioceno y las ms recientes corresponden al Pleistoceno. La clilnatologa que caracteriza a la isla, son las siguientes: Cozumel tiene un clima Am (w) clido hmedo con lluvias de verano tipo monznico (Garca, 1990). Temperatura: Temperatura max1ma extrema: 39.2 oc el 6 de julio de 1979. Temperatura media: 25.5 C. Temperatura mxin1a pron1edo tnensual: 33.0 oc en agosto. Mes ms caluroso: junio, julio y agosto con 27.2 C. Temperatura mnima promedio tnensual: 19.4 oc en enero y febrero. Temperatura mnima extrema: 9.2 oc ell8 de enero de 1977. Mayor oscilacin de la tetnperatura: 1narzo y abril con 10.2 C. Precipitacin: Precipitacin media anual: 1,489 mm.

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Temporada de 11 uvias de mayo a octubre Mes ms lluvioso: octubre 242 mm. Mes ms seco: marzo con 32 mm. Precipitacin mxima: 792 mm en octubre de 1980. Precipitacin mxima del mes registrada en 24 horas: 281 mm el 22 de junio de 1957. Precipitacin mxima registrada en 1 hora: 113 mm el 23 de abril de 1979. Precipitacin mnima registrada: 0.4 mm en abril de 1975. Insolacin: Total anual de horas de insolacin: 2,51 O Mayor nmero mensual de horas de insolacin: 257 durante abril. Menor nmero mensual de horas de insolacin: 181 durante septiembre. Humedad: Humedad relativa media anual: 83%. Humedad relativa mxima media mensual: 87% en septiembre. Humedad relativa mnima media mensual: 79% en marzo y abril. Presin: Presin media anual en la estacin: 1013mb. Presin mxima mensual: 1 O 15 mb durante enero. Presin mnima mensual: 1011 mb durante septiembre. Nubosidad: Promedio anual de das despejados: 19 Mes con mayor nmero de das despejados: febrero con 3.46 Mes con menor nmero de das despejados: septiembre con 0.13 Promedio anual de das medio nublados: 209.88 Mes con mayor nmero de das Nmero JO medio nublados: marzo con 20.8 Mes con n1enor nn1ero de das medio nublados: septiembre con 12.3 Promedio anual de das nublado/cerrado: 136 Mes con mayor nmero de das nublados/cerrados: septiembre con 17 Mes con menor nmero de das nublados/cerrados: abril con 7. 73 (Servicio Meteorolgico Nacional, s/f). Vientos: Los vientos hmedos durante el verano, soplan del noreste y este (alisios) a partir de la celda anticiclnica de Bermuda-Azores. En el invierno el desplazamiento de la celda permite que los vientos soplen del sur y sureste (las llamadas suradas). Este comportamiento est en funcin del movimiento del "Ecuador Trmico" y la zona intertropical de convergencia. En esta poca del afio, las "ondas del este", tienen efectos en la zona. A finales del otoo y en ocasiones hasta a principios del verano los sistemas invernales, con1o son los "nortes'' afectan a Cozumel. La isla tiene marcada influencia martima al estar circundada por las aguas del mar Caribe y de la corriente clida del Golfo. Cada ao durante las estaciones del verano y parte del otoo, las aguas que rodean la cuenca marina de la isla de Cozumel, renen condiciones favorables que la exponen a los riesgos de los fenmenos meteorolgicos, como son los ciclones tropicales que se originan en el Atlntico e inclusive en el mismo seno del mar de las Antillas. Los ciclones representan un riesgo para la isla y pueden seguir indistintamente una trayectoria, inclusive stas pueden resultar errticas. Un cicln tropical puede tener su origen en las 43

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Mu11dos Subterteos VMAE clidas aguas del Atlntico, al oeste de Cabo Verde, frica y viajar hacia el occidente e incursionar al mar de Las Antillas, con el riesgo de dirigirse y cruzar por la isla de Cozumel, o continuar por el canal de Yucatn hasta el Golfo de Mxico. En otras ocasiones, pueden generarse en el mismo seno del mar Caribe y viajar hacia el oeste en Wl recorrido ms corto hasta alcanzar las costas de Cozumel. Con menor posibilidad pueden tener su formacin en las proximidades a la pennsula de Yucatn y la isla. Cuando un meteoro ciclnico impacta sobre la isla, puede ocasionar intensas precipitaciones, diferentes a las que caracterizan el perodo lluvioso, con riesgo de desequilibrar el comportamiento del drenaje. Asimismo alteran el entorno y resulta un peligro para la poblacin, como aconteci con el huracn "Gilberto" en septiembre de 1988. Las caractersticas climticas de la zona y la interaccin con el basamento de rocas calizas, contribuyen al desarrollo de un karst tropical. En el rea se presenta una interaccin de los procesos crsticos, tanto de los que tienen lugar en la isla como los del atnbiente n1arino. Respecto a la hidrologa, el suministro de agua para el aprovechamiento humano en este espacio insular, se obtiene de la explotacin de los mantos freticos que su basamento subterrneo fuertemente permeable contiene, ya que carece por completo de una red de drenaje superficial. Este tipo de prctica no es reciente, ya que la antigua cultura maya, de la misma manera cubra sus necesidades hdricas. El abastecimiento para la poblacin nativa y la zona turstica se lleva acabo a travs de 1 00 pozos, los cuales tienen profundidades de 1 O a 15 m 44 y aportan gastos de 1 a 3 lps cada WlO (Secretara de Agricultura y Recursos Hidrulicos, Comisin Nacional del Agua, 1990). La zona de abastecimiento de agua se localiza en la parte este de la isla, en el lugar nombrado localmente como los "montes." En este sitio, se extrae el agua de los mantos subterrneos calizos y es conducida por tuberas a plantas de tratamiento para purificarla y finalmente distribuirla. Los estudios hidrolgicos llevados a cabo por la Secretara de Recursos Hidrulicos y la Comisin del Agua ( 1990) sealan que el acufero de Cozumel tiene un espesor mayor de 30 m; sin embargo, el que abarca la parte saturada de agua dulce es ligeramente superior a 20 m, con localizacin en la porcin central de la isla. En las inmediaciones del litoral en cambio, se reduce a un par de metros. Tiene una recarga anual de 144 millones de metros cbicos al ao lo que equivale al 20% de la precipitacin que capta la isla. Recibe alrededor de 720 nun3 de agua meterica, en promedio anual; la mayor parte de ese volumen se infiltra y el resto es interceptado por la vegetacin; el escurrimiento superficial es prcticamente nulo (Secretara de Agricultura y Recursos Hidrulicos, Comisin Nacional del Agua. 1990). La mayor parte de la lluvia que incide sobre el territorio cozumeleo, es devuelta a la atmsfera a travs de la evapotranspiracin, solamente un pequeo volumen se infiltra hacia los mantos subterrneos para posteriormente descargar y perderse entre las aguas marinas circWldantes. (Cuadro 1 ). Es claro que las estaciones del ao influyen en la oscilacin de recarga y descarga de los mantos freticos, como pueden ser el estiaje, la temporada de

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lluvias, la evapotranspiracin, los cambios de presin atmosfrica, los ciclones tropicales, los "nortes", la influencia de las mareas, entre otros. Consideraciones. Al tomar en consideracin algunas caractersticas del medio fisico, as como de la dinmica social, que tiene lugar en la isla de Cozumel, se observa en una primera aproximacin que la calidad del agua puede representar un riesgo para enfrentar las necesidades de abastecimiento y suministro que demanda la comunidad. Esta situacin se acrecienta, por el crecimiento natural de la poblacin de San Miguel Cozumel, el impacto y repercusiones que podra tener el deterioro del entorno y los riegos para los 1nantos acuferos. La tala de la vegetacin como la que se lleva a cabo paralela a la carretera que cubre el circuito de la pa11e sur y en zonas puntuales de la isla, la contaminacin por desechos de basura son visibles por todos los puntos de la isla, vertido de aguas residuales domsticas al suelo, falta de red de drenaje en algunas zonas, crecimiento urbano, etc. como se pudo constatar durante las observaciones realizadas en un recorrido durante febrero de 1998. Las zonas de resurgencias, se localizan muy cercanas a la lnea de costa, son pequeas depresiones en las cuales el agua dulce subterrnea, se llega a mezclar con la marina para tener condiciones salobres y albergar las asociaciones halfilas acuticas compuestas de mangle (Rizophora mangle). Cozumel cuenta con 3 lagunas, una en la parte norte del litoral nombrada como laguna Ciega y dos interiores, la primera se localiza al oeste Nmero JO de la isla llamada Chankanab y al sur suroeste se localiza la segunda y corresponde a la denominada Colombia. Entre otras condiciones que favorecen y ponen en riesgo la contaminacin del agua subterrnea y vulneran al acufero calizo, son la diseccin del terreno a travs del modelado de conductos y oquedades, la ausencia en la mayor parte de materiales filtrantes entre el escaso suelo de rendzina, la suave pendiente del terreno calcreo, las descargas directas, la construccin sin planeacin de fosas spticas, desechos fecales, materia orgnica, compuestos qumucos, hidrocarburos, intrusin de agua salina, cambios en los niveles de marea, as como el paso de un cicln tropical que impacte la isla, entre otros. El crecimiento de la poblacin, es notoria. Durante el ao de 1970 contaba con 2,915 habitantes (Porra, 1970). En el censo de poblacin de 1990 el municipio alcanz 44,903 habitantes de los cuales a la isla Cozumel correspondieron 33,884 con 17,293 hombres y 16,591 mujeres que representa el 75.5% del total de las localidades del municipio. Las ms cercanas son Playa del Carmen con 3,098 y Tulum con 2, 111 habitantes. (Instituto Nacional de Estadstica Geografia e Informtica, 1993 ). Los asentamientos irregulares deben de controlarse. Aunque el aporte de lluvia es favorable, depende mucho de la conduccin y manejo que se lleve a cabo de los recursos naturales de la isla a travs de trabajar conforme a una planeacin, concientizacin social y de las autoridades mediante una educacin ambiental con apoyo de la espeleologa cientifica, para evitar una problemtica a futuro, como la que experiment el ecosistema de la laguna de Chankanak. 45

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Mundos Subterrlleos UMAE Bibliografa Garca, E .. 1990. Carta de climas. Mxico. Atlas Nacional de Mxico. Instituto de Geografa, UNAM. Vol. ll. Naturaleza. IV. 4.10. Ese. 1: 4000 000. Gmez, M. & K. lvarez. 1993. Importancia de la espeleologa cientfica en reas krsticas de Mxico. Mundos Subterrneos, 4: 53-58. IOCARIBE. 1997. PWltos de IOCARIBE tratados en el informe de la 198 asamblea de la COI. Colombia. Boletn, 20: 14-15. Instituto Nacional de Estadstica Geografa e Informtica. 1993. Cozumel Estado de Quintana Roo. Cuaderno estadstico municipal. Mxico. Gobierno del Estado de Quintana Roo, INEGI y el H. Ayuntamiento Constitucional de Cozumel. 117 p. Lazcano, C. & M. Tapia. 1987. Zongolica donde abundan las cavernas. Mxico desconocido, 129: 53-58. Porra. 1970. Diccionario Porra de Historia, Biografa y Geografla de Mxico. 3a. ed. Mxico. Ed. Porra. A-LL. 1226 p. Trombe, F. 1988. Las aguas subterrneas. Muy Interesante, 49: 7-12. Secretara de Agricultura y Recursos Hidrulicos, Comisin Nacional del Agua. 1990. Sinopsis geohidro lgica del Estado de Quintana Roo. Mxico. Subdireccin General de Administracin del Agua. Gerencia de Aguas Subterrneas. 46 pp. Servicio Meteorolgico Nacional. (s/f). Normales climatolgicas 1951-1980 de Cozumel, Q. Roo. Mxico. 1 pp. Cuadro l. BALANCE HIDROMETEOROLGICO EN LA ISLA COZUMEL, QUINTANA ROO. (CANTIDADES EN mm3/AO) ENTRADA CANTIDAD LLUVIA 720 SALIDA EV APOTRANSPIRACION 576 DESCARGA SUPERFICIAL AL MAR o DESCARGASUBTERRANEA 134 EXTRACCION POR BOMBEO 10 TOTAL 720 720 Fuente: Secretaria de Agricultura y Recursos Hidrulicos. Comisin Nacional del Agua. 1990. 46

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LISTA PRELIMINAR DE LA ESPELEOFAUNA DE LA ISLA ISABEL MARIA (OAXACA, MXICO). Marco A. Ramrez Olvera, Central de Microscopa. Escuela Nacional de Ciencias Biolgicas, Seccin de Estudios de Pos grado e Investigacin (SEP 1), Pro/. Carpio Esq. con Plan de Aya/a. C.P. 11340. Tel. 7296300 Ext 62388 Abstract: There are few records of cave fauna of Oaxaca State, and reason is the difficult access to sorne caves, this situation maintain low perturbation level and makes the cave an ideal place to make research, mainly inventory lists as the one given here which includes 13 records that are commented. Rsum: 11 y a peu d'vidences de faune cavemicole dans l'Etat de Oaxaca, en raison de la difficult d'acces de certaines des cavits. Cette situation permet d'y maintenir un faible niveau de perturbation exteme, et en fait un lieu idal de recherches, permettant principalement de dresser des inventaires comme celui prsent ici, qui comprend 13 spcimens, comments daos cet article. Introduccin El medio caverncola est constituido por galeras accesibles al hombre adems de los numerosos pasajes menores que se extienden a travs de fracturas en la roca que rodean a la caverna, con aquellos factores ambientales que t1enen efecto sobre la cueva de una u otra forma (Prez-Conca, 1977). Nmero JO De este medio se extraen numerosos minerales para diversos fines, pero no se ha dado la importancia que merece a la existencia de una riqueza biolgica dentro de cuevas casi desconocida en su mayora, a pesar de que Mxico, desde el punto de vista espeleolgico posee cuevas en casi todos los estados de la Repblica con diferencias en tamao, origen y constitucin (Hoffmann et al., 1986). Esta diversidad biolgica se ha visto registrada en pocos trabajos, y los grupos de organismos registrados abarcan desde mamferos, aves, reptiles, peces, anfibios y artrpodos (Siffre, 1979; Reddell, 1981 ), pero aun falta mucho por registrar. La falta de inters en cuevas mexicanas ha dado cabida a que en la mayora de los casos colectores y cientficos extranjeros hayan aprovechado este material para enriquecer sus colecciones y publicaciones (Hoffinarm et al .. o p. cit.) sin dejar duplicados en nuestro pas. En muchos de los casos, las cuevas ms grandes y famosas han recibido la mayor atencin cientfica, esto se debe en gran parte a su fcil acceso e inters desarrollado en los murcilagos que las habitan, adems de convertirlas en algunos casos en centros tursticos, pero aun faltan muchas por investigar en nuestro pas, entre ellas se cuentan a las que se localizan en sitios de no fcil acceso, tal posicin ayuda a que estas cuevas se mantengan con poca perturbacin y se conviertan en el lugar ideal para la elaboracin de listados faunsticos que nos ayuden a conocer la riqueza biolgica de estos ecosistemas. 47

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Mu11dos Subterreos UMAE Metodologa La cueva, sitio de estudio del presente trabajo, se encuentra localizada en el-lado Este de la Isla Isabel Mara a seis kilmetros al Oeste del poblado de Temazcal, Oaxaca (en el interior de la Presa Miguel Alemn). Para llegar a este sitio se rent una lancha que luego de un recorrido de 3 O min nos llev a nuestro destino. La colecta de artrpodos se realiz el 23 de Diciembre de 1996 en forma manual o con el uso de pinzas de diseccin largas y cortas sobre las paredes, piso y techo en el transcurso de la noche. Los artrpodos capturados se preservaron en frascos individuales con alcohol al 70% y debidamente etiquetados para su posterior identificacin. De fonna adicional se tom una muestra de suelo equivalente a 1 O g de la zona ms profunda y superficial de la cueva (cmara habitada por grupos de murcilagos) para el muestreo de microartrpodos, stos fueron separados mediante el uso de un microscopio estereoscpico Wild Heerbrug MSA, transparentados y montados en lquido de Hoyer para la detenninacin de especies. Algunos organismos no fueron detern1inados hasta especie, por ausencia de especialistas o porque la bibliografia especializada est referida para organismos de N orteamrica, y sta no es sietnpre aplicable para la determinacin de todas las especies en Mxico, y en ocasiones slo para gneros, pero con ciertas reservas. Para facilitar el estudio de una cueva es conveniente dividirla en dos apectos: el fisico y el biolgico (Perz Conca, 1977). 48 ASPECTO FSICO. Incluye a todos los elementos inertes que contribuyen a la estructura del medio caverncola, entre los cuales, se mencionan las caractersticas ms sobresalientes de una cueva como son sus dimensiones (proftmdidad, altura, tipo de cueva, galera o tnel) tipo de sustrato, textura de la roca, humedad, temperatura, presencia de goteras o cuerpos de agua (Bonet, 1953) En el presente caso, la cueva puede considerarse pequea, su longitud de la cueva no excede los 40m; adems est dividida claramente en dos secciones, la primera, abarca desde la entrada hasta aproximadamente 1 O m hacia el interior, esta parte tiene una altura mxima de 4 m, las paredes y techo estn llenas de grietas y cavidades salpicadas por arcillas; el piso est constituido en su porcin ms superficial de una capa de arcilla dentro de la cual se forman numerosas grietas en temporada de sequa donde se alojan muchos organisn1os, y por debajo de las arcillas se encuentra la roca madre del mismo tipo que las paredes y techo (calcita). La segunda seccin tiene una longitud aproximada de 30m, las paredes y techo dan la apariencia de una cpula altatnente rugosa con una altura aproxiinada de 12 tn, la base del piso de esta cmara esta constituida por roca caliza, y en su porcin n1s superficial por una capa de aproximadamente tres centmetros de grumos de tamao variable, producto de la tnezcla de arcilla y materia organtca (excretas de murcilago, semillas, restos vegetales y restos de insectos principalmente) probablemente como resultado de la importacin en cantidades considerables por los murcilagos que la habitan. En lo referente a la penetracin de

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luz, la primera seccton de la cueva se mantiene en penumbras durante el da, mientras que la segunda est en total oscuridad. ASPECTO BIOLGICO. Contempla a todos los seres vivos que viven dentro de este hbitat, y aunque la poblacin animal de una cueva no es grande en trminos de biomasa (Bonet,l953), estos organismos tienen atributos que los hacen interesantes para el bilogo y eclogo (Perz-Conca, op. cit.). Resultados Los artrpodos colectados hasta el momento en esta cueva pertenecen a: tres clases, ocho rdenes y doce familias, las cuales, estn resumidas en los cuadros 1 y 2, estos mismos, sern analizados en forma individual a continuacin. CLASE ARACHNIDA Orden Scorpionida. Familia Buthidae. Se colectaron dos ejemplares, un adulto y un juvenil, el primero sobre una pared y el segundo sobre el techo, ambos cerca de la boca de la cueva y ocultos durante el da en cavidades. La especie Centruroides gracilis (Latreille) fue determinada por un especialista. Reddell ( 1981) registr la presencia de la especie Centruroides graci/is (Latreille) en la Cueva del Salitre, San Luis Potos y la Cueva de los cuarteles, Tamaulipas. Este mismo autor visit numerosas cuevas en Oaxaca sin hallar la especie anterior hasta ahora en el presente trabajo. Es necesario agregar que este gnero esta considerado como uno de los grupos de organismos 'ms Nmero JO ponzoosos que hay en nuestro pas, por lo que su inters n1dico es reconocido (Smith, 1973). Orden Amblypigida. Familia Phrynidae. El nico ejemplar colectado y determinado hasta gnero mediante los criterios de Pocock (1902) en este estudio, es un adulto hallado sobre una roca correspondiente al piso de la zona ms profunda de la cueva, aunque otros dos individuos no colectados pero similares se observaron dentro de huecos sobre la pared correspondiente al segundo segmento de la cueva. El gnero Phrynus ha sido registrado en las grutas de Cocon, Tabasco (Reddell,l981). Tambin fue encontrado fuera de la Cueva de Acuitlapn, Tetipac, Gro. (Hoffmann et al., 1986), y ahora se sun1a la nueva localidad de la Cueva de la Isla Isabel Mara, Oaxaca (Cuadro 1 y 2). Orden Aranae. Familia Clubionidae. Se colectaron dos ejemplares (hembras) dentro de grietas en la arcilla seca en el piso correspondiente al primer segmento. Los ejemplares se determinaron hasta gnero mediante los criterios de Kanston (1978) con lo cual se concluy que corresponden al gnero Strotarchus. Reddell ( 1981) menciona que los miembros de esta familia son frecuentemente colectados en cuevas, aunque en sus trabajos no menciona al gnero Strotarchus, mientras que Hoff1nann (1976) ha registrado su presencia en Veracruz, Guerrero, Tamaulipas y Oaxaca, pero no especifica su presencia dentro de cuevas, por lo que se constituye un nuevo registro. 49

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Mtmdos Subterrneos UMAE Familia Selenopidae En el presente estudio se detennin al gnero Selenops (Kanston, o p. cit.), representado por un organismo adulto (hembra) hallado sobre una roca en el piso correspondiente al segundo segmento de la cueva. Aunque Reddell ( 1981) reporta la presencia de un mien1bro de esta familia en cuevas, no menciona localidad, ni especie. Al respecto Bonet (1953), Hoffman (1976) y Hoffmann et al.. ( 1986) no tienen registro de este gnero en cuevas, por todo lo anterior puede considerarse en el presente trabajo el primer registro del gnero Se/enops dentro de cuevas. Familia Loxoscelidae. Se hallaron cinco ejemplares adultos (tres hen1bras y dos tnachos) entre las grietas de arcilla del piso correspondiente al primer segmento de la cueva (regin de penumbras) y se determin al gnero Loxosceles mediante los criterios de Kanston (1978). El gnero anterior se ha encontrado en numerosos estados de nuestro pas, con1o Chihuahua, Hidalgo, Guerrero, Veracruz y en Acatlan, Oaxaca (Reddell, 1 981 ), adems Hoffinarm ( 1976) n1enciona que se ha registrado su presencia en este ltno estado sin aclarar si corresponde al ambiente epigeo o hipogeo (cuevas). Es necesario hacer mencin que este gnero es ampliamente reconocido por producir el llamado Loxoscelismo que consiste en una lesin necrtica cutnea, seguida de problemas en el sistetna nervioso que puede tener consecuencias fatales (Smith, 1973; Hogue, 1974). 50 CLASE ACARIDA. Orden Mesostigmata. Familia Uropodidae. De la n1uestra de suelo correspondiente al piso de la segunda seccin de la cueva se separaron 36 deutoninfas, las cules se concluy que pertenecan al gnero Uroactinia sp. basado en los criterios de Newton (1990). Aunque es frecuente colectar individuos de esta familia en cuevas mexicanas (PalaciosVargas, 1981; Hoffmann et al., 1986), no hay explicacin para el hallazgo de este gnero en las cuevas de Mxico, ya que el nico registro del que se tiene conocimiento de este mismo gnero, es en un ambiente diferente ( epigeo) proveniente de Queensland, Australia (Domrow, 1981). CLASE INSECTA. Orden Blattodea. Familia Blaberidae. El gnero Blaberus ha sido registrado en las Grutas de J uxtlahuaca, Guerrero (Hoffmann et al., op. cit.); Yucatn; Cueva del Rancho de San Miguel, Chiapas, y la Cueva de San Rafael de los Castros, Tamaulipas (Reddell, 1981 ), ahora se suma una nueva localidad, la Cueva de la Isla Isabel Mara (Oaxaca), donde se colectaron tres ninfas y un adulto, los primeros sobre la pared del segundo segmento y el adulto dentro de una grieta sobre la pared de la zona de penumbras, adems se observaron numerosas ninfas en el techo de la cpula habitada por murcilagos. Por otro lado, Pycnoscelus surinamensis (Linnnaeus) se ha registrado en Bee Cave, Tamaulipas; Cueva el Pachn, Chiapas y Cueva de Taninulo en San Luis Potos (Reddell, 1981) y ahora en el presente estudio se colectaron cinco adultos y cinco ninfas (muy numerosas en

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la cueva) de la especie anterior determinada mediante los criterios de Bland ( 1978) y halladas sobre el piso correspondiente al segundo segmento (piso compuesto por grumos, producto de la n1ezcla de materia orgnica y arcilla). Orden Orthoptera. Familia Raphidophoridae. Se capturaron cuatro machos y una hembra pertenecientes al gnero Ceutophilus sobre el piso de la segunda seccin de la cueva, la mayora al pie de las paredes o cerca de alguna roca de tamao apreciable. Este gnero Ceutophi/us habita en cuevas del Sudoeste de E.U. y Noroeste de Mxico, estados como Coahuila (Cueva de los Lagos) y Chihuahua, atmque Reddell (o p. cit.) cree que existen especies sin describir del Noreste de nuestro pas. Orden Hemiptera. Familia Cydnidae. Los ejemplares colectados fueron cuatro hembras adultas y dos ninfas perteneciente a la especie Pangaeus aethiops, se encontraron sobre el piso de la cn1ara habitada por los murcilagos Balantiopterix io y Artibeus jamaiciensis (Juan C. Lpez Vidal com. pers.). La especie anterior (P. aethiops) es comn encontrarla en lugares obscuros, con cierta humedad, debajo de rocas, troncos y hojarasca (Cristina Mayorga comm. pers. ). Esta misma especie se ha encontrado dentro de cuevas en San Luis Potos y Veracruz. Las especies P. piceatus y P. docilis se han registrado en Oaxaca (Reddell, op. cit.) y como gnero Pangaeus en la cueva del salitre, Morelos (Hoffmann et al., op. cit.), por lo que la cueva de la Isla Isabel Mara constituye una nueva localidad. Nmero JO Familia Lygaeidae. Los individuos de esta familia han sido encontrados con cierta frecuencia dentro de cuevas por Reddell ( 1981) y Hoffmann et al. (1986), pero son pocas las especies determinadas, como tambin sucede en nuestro caso ya que no pudieron ser identificados los seis ejemplares adultos capturados por falta de bibliografa y especialistas en el grupo. Orden Coleoptera Suborden Adephaga. Familia Carabidae. Esta familia est representada por tres ejemplares colectados sobre el piso del segundo segmento de la cueva y pertenecientes a la especie Pachyteles mexicanus, la cual no haba sido registrada su presencia en cuevas hasta ahora, y la nica especie cercana Pachyteles urrutiai es considerada inusual en cuevas de la Sierra de El Abra, San Luis Potos y Tamaulipas Familia Staphylinidae. Con dos ejemplares capturados sobre el piso de la segunda parte de la cueva e identificados hasta gnero (Philonthus) por especialistas; Reddell (o p. cit.) agrega que este gnero se puede hallar en casi todo Mxico y Centroamrica, incluso dentro de cuevas. Resumiendo, los gneros y/o especies Phrynus sp., Centruroides gracilis, Ceutophilus sp., Pycnoscelus surinamensis, B/aberus sp., y Pangaeus aethiops presentan nuevas localidades (registro en nuevo estado), mientras que Se/enops sp . Strotarchus sp., Uroactinia sp. y Pachyteles mexicanus pueden considerarse nuevos registros de gneros y/o especies dentro de cuevas en Mxico de acuerdo al presente estudio. 51

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Subterrneos UMAE Por otro lado, es necesario aclarar que los organismos del cuadro 1, fueron colectados en sitios especficos de la cueva, es decir, algunos fueron capturados sobre la pared, otros sobre el techo, y el resto sobre el piso de diferente naturaleza o grietas, lo cual, est directamente relacionado con el tipo de sustrato y el fin con que la especie lo aborda, por lo que resulta valioso especificar al momento de la captura el tipo de sustrato (Prez Conca, 1977). Por ejemplo, el hemptero Pangeous aethiops (organismo nocturno) se encontr en el suelo de la segunda cmara, probable1nente debido a que ste, est constituido por grumos de arcilla 1nezclados con materia orgnica que le permiten desarrollar sus hbitos enterradores para evadir a sus depredadores cuando est activo (noche) y a la luz del sol durante el da, adems de encontrar el alimento necesario en este 1 nedio, ya que se le considera (Cristina Mayorga comm. pers. ). S 1 aplicsemos este tipo de observaciones a cada una de las especies involucradas lo que hallaratnos seguramente una distribucin heterognea de organiSinos basada en sus necesidades individuales de proteccin, alimentacin y reproduccin. Agradecitnientos Quiero extemar mi agradecimiento a las personas que atnablemente me regalaron un poco de paciencia y tiempo para la identificacin de los organismos involucrados en el presente trabajo: Bil. .Cristina Mayorga (Cydnidae), M. en C. Juan Mrquez Luna (Staphylinidae ), Bil. A. Soria Zrate (Carabidae), M. en C. Margarita Vargas (Uropodidae), Dr. Eliezer Martn Fras (Buthidae), Bil. Juan Carlos Lpez Vidal 52 (Chiroptera) y el Bil. Antonio Oviedo (lnsecta y Aranae ). Bibliografia Bl d R G 1978 uow to know the an . Hl insects. 3a ed, Wm C. Brown Company Publishers. Bonet, F. 1953. Cuevas de la Sierra Madre Oriental en la regin de Xilitla. Bol. Inst. Geol. Mex. No. 57. Domrow, R. 1981. A small lizard stifled by phoretic deutonimphall mites (Uropodina). Acaro/ogia 22(3):24 7-256. Hoffmann, A. 1976. Revisin bib/iografica de las araas de Mxico. UNAM. Hofmann, A., J.G. Palacios y J.B. Morales-Malacara.l986. Manual de Bioespe/eologia (con nuevas aportaciones de Morelos y Guerrero). Dir. Gral. Pubis. UNAM. Mxico 275 pp. Hogue, C.L. 1974. The insects ofthe Los Angeles Basin. Sciences Series 27. Kanston, B.J. 1978. How to Know the spiders. 3a ed, Wm. C. Brown Company Publishers. 272 pp. Newton, A.F. 1990. Soil Biology Guide. J. Wiley and Sons, New York. pp 654-665. Palacios-Vargas, J.G. y Juan B. Morales Malacara. 1980. Acaros guanobios y edficos de Morelos. Fol.

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Entorno/. Mex., 45:71-73. Perz-Concat S. 1977. Problemas ambientales de reas crsicas. Parte 1 : Las cuevas y su ecosistema. Bol. Soc. Venezolana Espe/. 8(16): 155-174. Pocock, R.I. 1902. Biologa Centrali Americana. Arachnida (Amblypigi). Taylor and Francis, London. pp 4958 .. Reddell, J. R. 1981. A review of the Nmero JO cavemicole fauna of Mxico, Guatemala and Belize. Texas Mem. Mus. Univ. Texas at Austin. Bull. 27: 327pp. Siffre, M. 1979. Les animaux des Gouffres et des Cavernes. Hachette, Pars, 117pp. Smith, G.V. 1973. lnsects and other arthropods of medica/ importance. John Wiley & Sons. pp 561. Cuadro 1.Lista preliminar de la artrpodos de la Isla Isabel Mara,Oaxaca. Familia Gnero y/o especie Cantidad Phrynidae Pl1rynus 1 Buthidae Centruroides 2 Selenopidae Selenops 1 Loxoscelidae Loxosceles S Clubionidae Strotarchus 2 Uropodidae Uro]!_odidae 36 Ra phidophoridae Ceutophilus 5 Blaberidae Pycnoscelus surinamensis 10 Blaberidae Blaberus 4 Cydnidae Pageous aetlliops 6 Lygaedae ? 3 Carabidae Pachyteles mexicanus 3 Staphynilidae Phillontltus 2 53

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M1111dos S11bterrneos UMAE Cuadro 2.-Comparacin de localidades registradas de los artrpodos encontrados en la cueva de la Isla Isabel Mara, Oaxaca. Gnero y/o Especie Loe. Registrada Loe. nueva N u evo reg. de gen. o _mstado) sp. en cuevas Grutas de Cocona, SI Tabasco; Grutas de Acuitlapn, Gro. Ce11truroides gracilis C. de los Cuarteles, Tam. SI y C. del Salitre, Mor. Selenops ----------------------SI Loxosceles Gro., Hgo., Ver., Chih. y NO Oaxaca Strotarch us -------------------------SI Uroactinia Queensland Australia SI Ceutopll ilus C. de los Lagos, Coah. y SI Chihuahua Pycnoscelus Bee Cave, Tam.; C. de SI suriuamensis Taninulno, S.L.P. y el Pachn, Chiapas Blaberzts Juxtlahuaca, Gro.; C. de SI Sn Rafael de los Castros, Tam. y C. del Rcho de Sn. Miguel, Chiapas. aethiops S.L.P.; Veracruz y C. del SI Salitre, Morelos Pacllyteles mexicanus SI Phillontluts Casi todo Mxico NO Fuentes:Bonet (1953), Reddell (1981), Hoffmann (1976) y Hoffmannet al. (1986). 54 Foto: M. en C. Blanca E. Meja Recamier (Facultad de Ciencias, UNAM) caro de la familia Bdellidae NO NO SI NO *SI SI NO NO NO NO SI NO

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RESCATE Y HALLAZGO ARQUEOLGICO DE LA CUEVA DE SAN FRANCISCO, TRINITARIA. Jos Toms Barrios Gamboa. Grupo Alpino. Espeleolgico y Salvamento (GALES). !5a Calle Sur Poniente No. 57. Comitn, Chiapas, Mxico. Abstract: San Francisco Cave at Chiapas State was visited with the purpose of studing the degree of pollution found in it. J us by chance, there were found sorne archaeological pieces, which were photografied and the autorities of the state of Chiapas were infonned. Rsum: La grotte de San Francisco (Saint ) dans l'Etat des Chiapas est visite dans le but d'tudier l'empleur de la pollution y regnant. Par hasard, des pieces archologiques y sont trouves, photographies et les autorits de l'Etat des Chiapas informes. Me pongo en contacto con Alejandro y nos ponemos de acuerdo para realizar una salida a la Cueva de San Francisco, en la Trinitaria. Esto con el fin de realizar un muestreo biolgico para conocer el grado de contaminacin al que se ha llegado en dicho lugar, ya que una administracin anterior del H. Ayuntamiento decidi desembocar ah sus aguas residuales, as mismo el motivo de dicha salida era el de realizar una sesin fotogrfica para dar a conocer las bellezas subterrneas y que se estn destruyendo por dicha contaminacin y motivo por el cul se Nmero JO est trabajando como una denuncia de desastre ecolgico dirigido a las dependencias cotTespondientes. Una vez que reunimos el equipo a llevar nos pusimos en marcha saliendo de la ciudad de Comitn aproximadamente a las 10:00 de la maana, abordamos un autobs con destino a la frontera Mxico Guatemala, y aproximadamente 4 Km de la Villa de la Trinitaria, nos bajamos de autobs tomando por un camino de terracera y despus de caminar por aproximadamente 100 m llegamos al lugar donde est la vertiente de dichas aguas residuales, Alejandro coment que sera bueno tomar algunas fotografias del lugar y tomar un vdeo, cosa que procedimos a realizar. Posteriormente nos dirigimos cuesta arriba y llegamos ala imponente boca de la cueva, de aproxitnadamente 30 m en la patte tns grande. Procedimos a descender por la rampa, y al llegar a un altar ceremonial que se encuentra al fmal de la rampa, comentamos con Alejandro en cmo no pudieron darse cuenta del desastre que iran a realizar y del tremendo impacto en la cadena ecolgica del lugar en la tradicin cultural, ya que dicho altar (y no slo en el altar, sino en toda la caverna) sirve para cultos mgico-religiosos de SS

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Mmu/os S11bterrneos UMAE curanderos de la zona. Procedimos a equipan1os con algo sencillo, preparan1os las ln1paras, la cmara fotogrfica, contene dores biolgicos, etc. Empezamos con la tomaa de muestras de agua y se fotografiaron algunos peces que no haca rnucho haban cado a las posas que se forn1an dentro, pero los peces que aos atrs habatnos visto ya no estaban (la contaminacin ya haba hecho su trabajo), fueron exterminados. Esperbamos a que terminara de consumirse la ltima par1cula de carburo en el momento en el que rne dice Alex que hicirarnos unas ltimas tomas en la pared frente al altar, busqu un lugar apropiado, y al estar ya en la pared, cuestion a Alex y le dije, que haba detrs de dicha pared, a lo que me respondi que haba un tnel, le pregunt si lo conoca y 1ne dijo que no, pero que segn la topografa, sala al tnel principal; en ese n1onteo pas por abajo de la pared y me encontraba frente a otro altar; de unos 8 m hacia arriba de la boca del tmel. En ese momento, le ped su lmpara frontal para realizar una escalada con mucho cuidado, pues no traa equipo de seguridad conn1igo, despus de alcanzar el tnel, penetr a l y observ que era bastante atnplio con algunos techos de hasta 5 m, y una anchura de 4 tn. El piso era completamente de tietra y n1uy htnedo, al estar en esas observaciones, me percat que haba 1nuchos pedazos de alfarera, algunos rojizos, otros negros, en ese momento le indiqu a Alex que subiera, ya que era iinportante que se observara tns detenidan1ente el lugar. Una vez juntos; le ense los trozos y le seal hacia la otra pat1e del tnel, indicndole que all era la otra salida que da al tnel principal, en ese instante regres la luz hacia el piso para seguir curioseando, cuando l me 56 dijo que regresara la luz hacia la pared del lado derecho, y al hacerlo, ah estaban 19 puntos de ocre a una altura de un metro y medio, eran pinturas rupestres del tipo puntiforme. Empezamos a observar la pared contraria y descubrimos ms, eran varios agrupamientos. Seguimos buscando, encontrando una tumba, por desgracia el lugar haba sido saqueado, con n1ucha tristeza y con coraje hacamos cotnentarios cuando descubrimos un azadn con el cul haban excavado.

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Salimos del lugar con una gran satisfaccin al haber descubierto eso, ya que as se tendran ms bases para lograr el rescate ecolgico de dicha caverna, se program lUla expedicin posterior para topografiar dicho tnel, pues existan muchas fallas en la topografia original. Esa misma tarde nos pusimos en contacto con Zenaido, otro integrante del grupo, y le comentamos el descubrimiento, platicamos sobre el tema y se realiz W1 reporte al INAH regional de Tuxtla Gutinez, donde se indic el hallazgo de vestigios arqueolgicos en su contexto de caverna, tambin se realiz el repot1e con-espondiente a la UMAE. Cinco das despus partimos run1bo a la caverna para realizar unas Nmero JO tomas fotogrficas en el tnel y levantar la topografia de lo ah encontrado. Ingresamos a las 18:45 hrs y despus de realizar todo lo planeado, nos retiran1os a las 00 :20 hrs. A los pocos das de haber enviado el reporte del hallazgo al INAH, se nos inform que el Arquelogo Gabriel Lalo Jacinto, jurdico del mis mo Instituto, vendra para realizar la inspeccton correspondiente, misma que se realiz a la brevedad, manifestndose las molestias por la forma en que haba sido saqueado el lugar. Despus de 6 meses de realizar los trabajos correspondientes a la denuncia de desastre ecolgico, y al no recibir respuesta alguna, se decidi enviar un oficio al C. Gobernador del Estado, el Lic. Roberto Albores Guilln, para que tomara cartas en el asunto, y 1 O das despus, recibimos respuesta, donde se nos da a conocer que l gir rdenes precisas a las Secretaras de SERNyP y Agua y Saneamiento, en donde se les indica den pronta atencin al rescate de dicho lugar. Agradecimientos Alejandro Cancino Gordillo ton1 las fotografas de la expedicin. Yuridia Barrios, Zenaido 011ega y Arturo 011ega pat1iciparon tambin en este trabajo. 57

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COMITAN, CHIAPAS., MARZO 16 DE 1999. SECRETARIA DE ECOLOGIA RECURSOS NATURALES Y PESCA TUXTLA GUTIERREZ, CHIAPAS. C I U D A D. AT1N. C. ING. ANTONIO DE J. CULEBRO R. SUB-SECRETARIO. MUY SEOR NUESTRO: EL GRUPO ALPINO ESPELEOLOGICO Y SALVAMENTO "GALES" Y LA SOCIEDAD CIVIL DE LA TRINITARIA, CHIAPAS., HACEN LLEGAR A ESTA SECRETARIA LA PRESENTE DENUNCIA, PIDIENDO TODO EL APOYO Y LA PRONTA INTERVENCION. LA DENUNCIA TIENE COMO HECHO EL DESASTRE ECOLOGICO QUE SE LE ESTA CAUSANDO A LA GRUTA SAN FRANCISCO, DE EL MUNICIPIO DE TRINITARIA, LA CUAL ESTA SIENDO UTILIZADA PARA VERTIR LAS AGUAS RESIDUALES DE LA CABECERA MUNICIPAL Y ESTO ESTA AFECTANDO TODAS LAS FORMAS DE VIDA EXISTENTES EN DICHA GRUTA COMO SON UNA GRAN VARIEDAD DE MURCIELAGOS Y EN EL EXTERIOR DIVERSAS ESPECIES DE FLORA Y FAUNA, AUNADO TODO ESTO A QUE EL HEDOR ES MUY FUERTE Y ESTO ACARREA GRANDES MOLESTIAS EN LAS SERCANIAS PRINCIPALMENTE EL BARRIO PAMALA. NO DEBEMOS OLVIDAR QUE ESTE LUGAR ES VISITADO POR TRADICION YA QUE SIRVE COMO LUGAR DE ADORACION ASI COMO TAMBIEN ES UTILIZADA PARA CULTOS MAGICO-RELIGIOSOS, ADEMAS QUE ES UN LUGAR RECOMENDADO POR DIFERENTES MEDIOS DE INFORMACION TORISTICA COMO LUGAR A VISITAR POR SUS BELLAS CONCRECIONES Y FORMACIONES INTERNAS. EN AOS PASADOS EL GRUPO NUESTRO "GALES" OBSERVO EN ESTA GRUTA PECES CIEGOS, MISMOS QUE SE HAN EXTINGUIDO POR LA CONTAMINACION, NOSOTROS COMO GRUPO ESPELEOLOGICO (LA ESPELEOLOGIA ES, EL ESTUDIO O TRATADO DE LAS CAVERNAS) HEMOS HECHO DIFERENTES INCURSIONES AL LUGAR Y SE HA CONSTATADO QUE EL OLOR ES MUY FUERTE, Y QUE, ADEMAS POR LAS CORRIENTES QUE SE FORMAN POR FILTRACION ESTAS DESCARGAS DE AGUAS (NEGRAS) TIENEN UNA CORRIENTE POR DONDE DESPLASARSE, EN ESTE PUNTO CABE MENCIONAR QUE EN PLATICA SOSTENIDA CON PERSONAL DE LA JURI SDICCION SANITARIA 111, NOS COMENTO QUE ALGUNAS PERSONAS DE LUGARES DEL BAJIO SE HABIAN QUEJADO PORQUE POR ALLI LES AFECTA DICHAS DESCARGAS, NO HAY QUE OLVIDAR QUE ESTAS CORRIENTES AUNQUE SE PIERDAN POR FILTRACION MULTIPLE RESURGEN EN OTROS AFLUENTES DE RIOS Y ESTAN CONTAMINANDO EL AMBIENTE Y LO MAS IMPORTANTE ES QUE CAUSAN ENFERMEDADES GASTROINTESTINALES, SEGUN COMENTARIOS DE LA GENTE ESTA GRUTA TIENE SALIDA POR LA COL. CHIHUAHUA. SE NOS HA COMENTADO QUE ES UN LUGAR TRADICIONAL AL CUAL ACUDIAN A DIAS DE CAMPO, PERO POR LA MISMA SITUACION ACTUAL YA NO ES POSIBLE, MISMA QUE INCONFORMA A LOS HABITANTES DE LA TRINITARIA, POR LO QUE EXPRESAN SU TOTAL APOYO A ESTA DENUNCIA.

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OBRAN EN PODER DEL GRUPO MATERIAL DE APOYO PARA ESTA DENUNCIA, PARA SU CONSULTA. PARA LOGRAR LO ANTERIOR NOS APOYAMOS EN LAS MODIFICACIONES Y REFORMAS A LA LEY GENERAL DEL EQUILIBRIO ECOLOGICO Y PR.OTECCION AL AMBIENTE, MISMAS QUE FUERON APROBADAS POR LAS CAMARAS DE DIPUTADOS Y DE SENADORES, APARECIO EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACION EL DIA 13 DE DICIEMBRE DE 1996, E INCLUYE EL AMBIENTE CAVERNICOLA, AQUI SE TRANSCRIBE EL ARTICULO 55. ARTICULO 55.-Los santuarios son aquellas reas que se establecen en zonas caracterizadas por una considerable riqueza de flora o fauna, o por la presencia de especies, subespecies o hbitat de distribucin restringida .. Dichas reas abarcarn caadas, vegas, relictos, grutas cavernas, cenotes, ca1etas u otras unidades topogrficas o geogrficas que requieran ser preservadas o protegidas. En los santuarios slo se permitirn actividades de investigacin, recreacin, y educacin ambienta1, compatibles con la naturaleza y caracerstic:as del rea. POR TODO LO ANTERIOR SUPLICAMOS SU PRONTA RESPUESTA E INTER VENCION PARA EVITAR QUE EL DAO ECOLOGICO SEA CADA DIA MAS IRREVERSIBLE, POR LA ATENCION PRESTADA A ESTA DENUNCIA, LES EXPRESAMOS NUESTRAS MAS SINCERAS GRATITUDES. 11CON EL FIN DE PROTEGER A QUIEN NO PUEDE HACERLO POR SI MISMA11 LA NATURALEZA ATENTAMENTE ALPINO ESPELEOLOGICO G A L E S C.J. C. ALEJANDRO GORDILLO .. C.c.p. C.c:.p. c.c.p. C.c.p. C.c.p. C.c.p. C.c.p. C.c.p. Profepa. Semarnap. Presidencia Mpal. de la Trinitaria. Presidencia Mpal. de Comitn. Turismo Deleg. 111 Fronteriza. TUrismo Mpal. de Trinitaria. U M A E. Medios de Informacin. para su conocimiento. E t....4'-!-'-..,. .. ..

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Mundos Subterrneos UMAE Notas de Informacin Bioespeleolgica de Amrica Latina y el Caribe. IX Esta informacin ha sido publicada de 1996 a 1999, incluye principalmente a los pases de la Regin Neotropical, y es continuacin de la publicada en el No. 8 de Mundos Subterrneos. 147.-AELLEN, V. & P. STRINATI. 1995. Recherches sur la faune cavernicole de Curayao et d' Aruba (Antilles). Actes du 1 Oe Congres national de Spologie Breitenbach! Suissse, 275. Aruba y Curazao son de las ltimas islas de las Antillas del Archipilago. En Aruba se encuentran las cuevas Huliba, Quadirikiri y la Gran Fantein, mientras que en Curazao estn las cuevas de San Pedro y Grot van Hato. De estas cuevas se realiza tma breve descripcin y se reportan las cuatro especies de artrpodos que en ellas se encontraron: Cubacubana arubana Mendes, 1986 (Thysanura: Nicoletiidae ); Holoparamecus aelleni RUcker, 1988 (Coleoptera, Merophysidae); Neocheiridium strinatii Malmert & Aguiar, 1986 (Pseudoscor pionida: Cheiriiidae) y Pseudoalaocybites aelleni Osella, 1989 (Coleoptera : Curculio nidae). 148. PINTO-DA-ROCHA, R. 1996. Biological notes on and population size of Pachylospeleus strinatii Silhauy, 1974 in the gruta das Areias de Cima, Iporanga, south eastern Brazil (Arachnida, Opiliones, Gonyleptidae). Bu/l. Br. Arachnol. Soc .. 1 0(5): 189-192. 60 En la gruta de Areias de Cima, situada al sudeste de Brasil, se estin1 el tamao de la poblacin de Pachylospeleus strinatii por medio del mtodo de Petersen modificado por Bailey. La captura/recaptura se efecto durante mayo y junio de 1993, encontrndose 199.95 individuos (.74). En este estudio se discute un posible troglomorfismo de la especie. Para ello se considera la distribucin endmica, la carencia de pigmentacin del cuerpo y apndices, adems de presentar un gran nmero de artejos ( 4-5) sobre el tarso II, por lo tanto se concluye que P. strinatii es un organismo troglobio. 149. PINTO-DA-ROCHA, R. 1996. Description of the male of Daguerreia inerrnis Soares & Soares, with biological notes on population size in the Gruta da Lancinha, Paran, Brazil (Arachnida Opiliones, Gonyleptidae ). Rev. Bras. Zool.: 13(4): 833-842. La poblacin de la gruta Lacinha (Paran, Brasil) se estudi durante el perodo de octubre, 1988 a febrero, 1989. El tamao de la poblacin se estim por el mtodo de Fisher Ford, encontrndose de 158 a 61 O individuos aproximadamente. El radio de observacin fue 1 :l. En este estudio se destaca la descripcin del macho Daguerreia inermis, la distribucin de esta especie troglomrfica abarca las cuevas de la provincia espeleolgica del Valle de Ribeira y dos reas no crsticas (Telemaco Barba y Aropoti, Paran) en el sureste de Brasil. 150. PINTO-DA-ROCHA, R. 1996. landumoema uai. a new genus and species of troglobitic harvestman from Brazil

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(Arachnida, Opiliones, Gonyleptidae ). Rev. Bras. Zool., 13( 4): 843-848. El presente trabajo describe un nuevo gnero y especie de opiliones, Iandumoema uai. El material que se revis proviene de la gruta Olhos d'Agua, en Brasil. El troglomorfismo de l. uai incluye la falta de pig1nentacin del cuerpo, patas y ojos, de hecho, es la tercera especie troglobia que se reporta en cuevas brasileas y la segunda para la familia Gonyleptidae. 151. PINTO-DA-ROCHA, R. 1996. Notes on Vima insignis Hirst, 1912, revalidation of Trine/la Goodnight & Goodnight, 1947 with description of three new species (Arachnida, Opiliones, Agoristenidae ). Rev. Bras. Ent., 40(2): 315-323. El gnero Vima incluye solamente una especie (Vima insignis Hirst, 1912) el resto de las especies fueron ubicadas taxonmicamente en el gnero Trinella Goodnigh & Goodnigh, 194 7. En esta investigacin se describen tres nuevas especies: T. matintaperera (reserva Ducke, Amazonas, Brasil) T. soaresorum (Humait, Amazonas, Brasil) y T troglobia (Cueva los Laureles, Zulia, Venezuela). T. troglobia carece de pigmentacin en el cuerpo y los apndices, tambin presenta prdida de ojos, por tales caractersticas se considera una especie troglomrfica. En la presente investigacin se proponen aspectos sistemticos, sinon1m1as y propuestas taxonmicas sobre Trinella. 152. PINTO DA ROCHA, R. 1996. A fauna das cavernas paranaensis da provncia espeleolgica do Valle do Ribeira. GEEPAvungui, Curitiba, Paran, p. 21-24. Nmero JO De febrero 1986 a marzo de 1992 se realizaron 82 visitas a 24 cuevas brasileas, para hacer una comparacin con stas; se llevaron acabo expediciones en cavernas de Paran de la provincia del valle Ribeira. La importancia de este estudio es que se dieron a conocer nuevos registros para esta zona. La fauna caverncola Paranaense de Ribeira es similar a la paulista a nivel de gnero ya que presentan caractersticas ambientales parecidas, cabe destacar que slo 4 taxones son troglomrficos para Paran (Cryptodermus sp., Katantodesmus sp., Acherontides aff eleonorae y Entomobryidae sus gneros y especies indeterminados), contra 50 para la regin paulista. La diversidad de las cavernas Paranaenses es menor que en las de Areias de Cima que presenta 93 especies, esto se debe a factores histricos y a la gran variedad de ambientes disponibles por lo que se debe destacar la in1portancia de preservar estas cavernas que presentan una gran variedad de organismos troglobios. 153. MEJA-ORTIZ, L. M., J. G. PALACIOS-VARGAS, L. CARDONA & J. A. VICCON-PALE. 1997. Microar trpodos de la Cueva Gabriel y la Cueva del Nacimiento del Ro San Antonio, Oaxaca, Mxico. Mundos Subterrneos, 8: 21-28 Se presentan los resultados preliminares de microartrpodos encontrados en las cuevas Gabriel y del Nacimiento del Ro San Antonio, Oaxaca. Tambin se incluye la descripcin de ambas cuevas y la topografia de la cueva Gabriel. 61

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Mundos Subterrneos UMAE 154. LOUREN<;O, W. R. &R. DA ROCHA. 1997. A reappraison of the geographic distribution of the genus Rhopalurus Thorell (Scorpiones, Buthidae) and of two new species. Biogeographica, 73(4): 181-191. El presente estudio apolia informacin sobre la distribucin geogrfica de alacranes del gnero Rhopa/urus. Para Brasil se describen dos nuevas especies: Rhopalurus lacrau, de una cueva del estado de Baha y Rhopalurus piceus, que se localiz en Roraima. Ambas especies son originarias de zonas con formaciones vegetales abiertas, sto confirma la suposicin de que las especies de Rhopa/urus se encuentran exclusivamente en estos lugares como por ejemplo, las savanas y los llanos. 155. PALACIOS-VARGAS, J. G. & J. A. GAMBOA. 1997. Recent biospeleological studies in Campeche (Yucatn peninsula, Mxico). Proceedings of the 121h. Inteinational Congress of Speleology, Switzerland, 6: 85-90. Recientemente se hizo una evaluacin de la fauna de cuevas de Campeche y se compar con la del estado de Yucatn (Palacios Vargas, 1993, 1995; Zeppelini Filho et al., 1995). Para la presente investigacin se realizaron expediciones en los n1eses de octubre y diciembre de 1996; marzo y mayo de 1997 a las cuevas de Xtancumbilxunaan y Actun-Kin. Las cuevas representan una gran importancia por sus dimensiones, formaciones y fauna. Para el estudio se ton1aron n1uestras de suelo, guano y detritus. Se analizaron principahnente a los n1icroartrpodos, y se dan reportes santes de Pauropodos, Diplopodos, Cryptos-62 tigmata, Mesostigmata as como nuevas especies de Collen1bola (lnsecta). Se presentan tambin los mapas de las cuevas ms importantes, as como una lista de los artrpodos ms interesantes. 156. f-ALACIOSVARGAS, J. G., G. CASTANO-MENESES & J. A. GAMBOA. 1997. La fauna de Actn Chen Cuevas del Norte de Quintana Roo' Mxico. l. Mundos Subterrneos. 8: 29-39. Se presentan los resultados de tres expediciones a las cuevas de Actn Chen, as como la topografia de las mismas. Un total de 80 taxas fueron encontrados, entre los que destacan por su diversidad los caros y los colmbolos, adems de arcnidos como Schizomida y Ricinulei. Tambin se incluye la topografia de Actn Chen l. 157. STRINATI, P. & M. E. ORDOEZ. 1997. Grottes explores a u Honduras en 1997.Proceedings of the 12th International Congress of Speleology, Switzerland, 6: 71-73. Honduras representa un pas valioso para las espeleolgicas, posee por eJemplo, reg1ones calcreas que favorecen el proceso de carscificacin. La historia de las investigaciones espeleolgicas y la tacin de las zonas crsticas resultan por consecuencia de sumo inters e lnportancia para el presente trabajo en el cual tambin se da a conocer la descripcin del medio fisico de las cuevas El Masical, Calichal, Taulab Del Viejo y del Ro Talgua. 158. TRAJANO, E. 1997. Synopsis of Brazilian troglomophic fishes. Mm. Biosp/., 26: 119-126.

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Se conocen alrededor de 130 especies de peces micro o anoftlmicos, parcial o totalmente depigmentados, en el mundo, tanto en hbitats subterrneos como an1bientes oscuros de la superficie, tales con1o ros y bancos de arena, principalmente en regiones tropicales. Con el incremento de las exploraciones bioespelelgicas, se espera que este nmero aumente considerablemente. La mayora de los peces troglomrficos son Siluiriformes y Cypriniformes, seguidos por Characiformes, Ophidiiformes y Perciformes. En Brasil, se conocen ms de 20 especies troglomrficas, la mayora Siluriformes. La mitad de estas especies se colectaron en cuencas de ros del Amazonas: muchos Glanapterygine trichomycterids, un cetopsi do, un aspredinido, un pimelodino y dos freatobinos. Dos especies freatobiones, Phreatobius cisternarum y Stygichthys typhlops (el nico carcido troglomrfico registrado en Brasil), fueron colectados en Amazonia y Minas Gerais, respectivamente. 159. TRAJANO, E. & P. GERHARD. 1997. Light reaction in brazilian cave fishes (Siluriformes: Pimelodidae, Trichomyc teridae, Loricaridae. Mm. Biosp., 24: 127-138. La reaccin a la luz fue estudiada, empleando cmaras de iluminacin en cuatro especies estigobiticas de bagres brasileas: Pimelodella kronei de cuevas de Areias, P. transitoria (Pimelodidae ), Trichomycterus itacarambiensis (Trichomycteridae ), Taunayia sp. (Pimelodidae) comparndola con T. marginata y Ancistrus formoso y con los epigeos Ancistrus sp. (Loricaridae ). Cada especie de Pimelodella y Ancistrus se examinaron por separado tomando el tiempo Nmero JO de permanencia en el compartimento claro. Las especies de T. itacarambiensis y Taunayia sp. fueron exanlinadas por grupo, el nmero de individuos que se encontraron en el compartimiento claro se cuantificaron por intervalos. T. itacarambiensis y las subpoblaciones semipigmentadas de P. kronei presentan una negativa pero no un comportamiento muy marcado en los experimentos en la cmara de iluminacin. Pero fueron indiferentes o fotopositivos cuando se les iluminaba. Las especies no pigmentadas P. kronei tienden a ser fotopositivas mientras que las especies T. itacarambiensis fueron ms fotonegativas que las pigmentadas. No hubo correlacin entre el sexo, intensidad de luz y color (blanco, rojo o verde) y el tipo de respuesta a la intensidad en P. kronei. Taunayia sp. fue indiferente a la luz. La interpretacin evolutiva acerca de la reaccin a la luz en los peces troglobios son limitadas por la falta de hiptesis filogenticas para los taxas incluyendo las especies de las cuevas. base al comportamiento fototctico experimentado por la especies Pimelodidae, se supone fue una regresin a la fotofobia en P. kronei y Taunayia sp. Para la otras especies no es muy claro, y se puede concluir poco sobre la reaccin a la luz. 160. BARBA-MACAS E. & J. G. PALACIOS-VARGAS. 1998. Fauna acutica caverncola de la pennsula de Yucatn. Mundos Subterrneos, 9: 31-43. Se proporcionan los registros y aspectos biolgicos de crustceos de cuevas de Yucatn. Las especies ms abundantes fueron Antromysis (Antromysis) cenotensis (Mysidacea) y Creaseriella anops (Isopoda). 63

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Mundos Subterrneos UMAE 161. GALAN, C. Y F. F. HERRERA. 1998. Fauna caverncola: Ambiente y Evolucin. Bol. Soc. Venezolana Espel .. 3213: 13-43. Nuevas evidencias aportadas por estudios ecolgicos y evolutivos, incluyendo nuevos datos sobre organismos caverncolas tropicales, cuevas nuevas de lava y organismos de hbitats transicionales, modifican profundamente las bases tericas de la bioespeleologa. La teora clsica y nuevos modelos son analizados y discutidos y una interpretacin global es presentada en concordancia con los avances producidos. Considerando simultneamente ambientes tropicales y templados es propuesta una nueva zonacin del hbitat hipogeo, una redefinicin de conceptos y una modificacin de la clasificacin ecolgica de Schiner Racovitza. La idea del hbitat hipogeo como entidad nica y la idea de la necesidad del aislamiento geogrfico para producir la especiacin y posterior evolucin troglobia, son cuestionadas. La zonacin propuesta tiene en cuenta la disponibilidad de alimentos, la composicin del aire y el rgimen hdrico en la red de vacos del kast como variables que incretnentan gradualmente la adversidad del medio. Los ambientes hipogeos postulados son: superficial, intermedio y profundo; es en este ltimo donde ocurre la aparicin de los troglobios. Se propone una modificacin del sistema Schiner-Racovitza, pero no en trminos de si los organismos completan o no su ciclo de vida en las cuevas, sino en qu ambiente y qu mecanismos actan. Igualmente se destaca la impot1ancia de comparar el grado de troglomorfismo con los fenotipos de especies no troglobias del mismo grupo taxonmico. 64 Finalmente se plantea la especiacin simptrica-paraptrica como modelos alternativos para explicar la aparicin de nuevas especies caverncolas, tanto troglfilas como troglobias, en presencia de flujo de genes. Este proceso puede ocurrir de manera gradual por deriva de hbitat y seleccin divergente a travs de mecanismos intrnsecos de aislamiento precpula, y puede tambin implicar una rpida divergencia promovida por factores como neotenia, paedomorfosis y recombinacin gentica. El entero proceso est modulado por una activa colonizacin del hbitat hipogeo por los organismos y por la adversidad creciente del medio, que alcanza valores extremos en el ambiente profundo de las cuevas. 162. HUTCHINSON, J. M. C. 1998. Factors influencing the surface fauna of inland blue boles on South Andros, Bahamas. Cave and Karst Science. 25 (2): 83-91. La macrofaWla (particularmente insectos, moluscos y aves) de la superficie del agua de una serie de hoyos azules {cuevas inundadas y lagos asociados) de tierra adentro, fueron estudiados. El nmero de especies fue pequeo, pero la fauna vara considerablemente entre los agujeros. Los siguientes factores son evaluados como causa de estos patrones: el aislamiento y la anterior inundacin de la Isla Andros, que dificultan la dispersin de especies entre hoyos; topografa (tamao del agujero, profundidad del agua, si estn rodeadas por acantilados); la vegetacin circundante; la calidad del agua (salinidad, oxgeno disuelto, nutrientes); influencia de la marea; la perturbacin humana y contaminacin. Se hace una discusin sobre la conservacin.

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163. PALACIOS-VARGAS, J. G., M. FUENTES & L. CUTZ. 1998. Nuevos registros faunsticos de cuevas de Quintana Roo, Mxico. Mundos Subterrneos. 9: 4450. Se proporcionan datos complementarios sobre la faWla de Aktn Chen, as como listados preliminares de la fauna encontrada en la cueva La Unin, en el estado de Quintana Roo, Mxico. 164. PALMER, R. J., G. F. WARNER, P. CHAPMAN & R. J. TROTT. 1998. Habitat zonation in Bahamian Blue Roles. Cave and Karst Science, 25 (2): 93-96. Las cuevas sumergidas de Bahamas tienen una biota distintiva, que cambia con el aumento de la distancia en el interior de las cuevas. Hay cuatro grandes hbitats dentro de tales cuevas, definidos tanto por criterios biolgicos como fisicos. La siguiente tenuinologa se propone para esas zonas : arena, zona de entrada, zona de transicin y zona profunda. La arena es una rea bien definida alrededor de la entrada de la cueva que es afectada de distintas maneras por la comunidad bitica de la cueva y por los n1ovimientos de agua asociados con la cueva. La zona de entrada comprende parte de la boca de la cueva y los pasajes en los que se va reduciendo la intensidad de luz. La zona de transicin se extiende desde los lmites del rea donde todava hay luz, hasta el principio de la zona profunda. La zona profunda es la parte que se encuentra sumergida y en la cual slo los organisn1os adaptados a la vida caverncola pueden establecer sus poblaciones. Las condiciones en estas cuatro zonas son revisadas y comparadas con otras cuevas submarinas del mundo. Existen Nmero JO muchas similitudes, pero las diferencias importantes son debidas a la presencia de los movimientos por influencia de las mareas, y por la ausencia de emanaciones de azufre en los hoyos azules, que son una fuente de alimento para la fauna caverncola. 165. TRAJANO, E. 1998. As caven1as de campo formoso, baha biologa da Toca do com enfase em urna nova espcie de bagres troglbios. Ocarse, 10(3): 84-91. La cueva de Toca do fue visitada en tres ocasiones, presentando una fauna poco diversa y se encontraron los mismos taxones ya citados para otras cuevas brasileas como son Laxosceles y Theridion (arcnidos); Trichodamon (amblipigidos); Endecous (grillos) y colepteros, posiblemente troglobios incluyendo a Arrhopalites (colmbolos) y Trichorhina (isopodos). En este trabajo se da mayor nfasis a las comunidades acuticas que incluye a los anfipodos y al pez bagre ciego Taunayia, con los cuales se hicieron experin1entos en laboratorio. La densidad de sus poblaciones es muy baja, alrededor de 0.010-0.015 individuos por m2 Estos bagres tienen preferencia a nadar en la parte media y son indiferentes a la luz. Pero tienen una respuesta rpida a cualquier estmulo, posiblemente quiz sea debido a la depredacin y canibalistno existente en ese medio. El gnero Taunayia est representado por dos especies las cuales presentan una distribucin diferente: la especies troglobitas de Toca do se les encuentra en reas de bosques hmedos bien preservados. La presencia de Taunayia es una evidencia de la expansin de estos organismos del norte a los bosques subtropicales durante los paleoclimas fros y hmedos. 65

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Mmzdos S11bterrueos UMAE 166. HOSE, L. D. & J. A. PISAROWICZ. 1999. Cueva de Villa Luz, Tabasco, Mexico: Reconnaissance study of an active sulfur spring cave and ecosystem. Journal of Cave and Karst Studies, 61:13-21. La Cueva de Villa Luz, tambin llamada Cueva de las Sardinas, en el estado de Tabasco, Mxico, es un cueva con tns de una docena de arroyos ricos en sulfuro que nacen desde el piso. La oxidacin del H2S en los cuerpos de agua originan que se acumule abundantes elementos sulfurados en el agua, lo que le da un color blanco y opaco. Las concentraciones de hidrgeno sulfurado en el attusfera de la cueva fluctan constantetnente y generaln1ente exceden los niveles de tolerancia designados por el gobierno de los Estados Unidos. Ocasionalmente tatnbin se presentan elevadas concentraciones de monxido de carbono y bajas concentraciones en los niveles de oxgeno. La activa espeleognesis presente en esta cueva, ha originado la forn1acin de pequeos bloques de limo del Cretcico bajo. El hidrgeno sulfurado de la atmsfera se conmina con el oxgeno y el agua, formado cido sulfrico, probable mente a travs de reacciones tanto biticas como abiticas. El cido sulfrico disuelve los bloques de limo, formando yeso, el cul es removido rpidamente por el flujo activo de los riachuelos. Aunado a sto, el dixido de carbono que se desprende de las reacciones en los cuerpos de agua y la atmsfera de la cueva, se cotnbina con el agua, formado cido carbnico que acta tambin en la disolucin del limo. Un ecosistema diverso y robusto se desarrolla dentro de la cueva. Las colonias de nlicroorganismos quimioautotrficos con abundantes y conspicuas, y aparentemente 66 actan como los productores pritnarios del ecosistema de la cuevas. Los velos tnicrobianos sen1ejan estalactitas, co11inajes y lazos en forma de Hu" suspendidos en el techo y las paredes de la cueva, y producen gotas de cido sulfrico con valores de pH de <0.5-3.0 .1. Invertebrados macroscpicos, principaln1ente larvas de dpteros (Chirono midae) y araas se alimentan de microorganismos o de los organismos que forrajean en las colonias de bacterias. Es notable la alta densidad que registra la poblacin del pez Poecilia mexicana, que ocupa casi todos los cuerpos de agua. Este pez se alimenta principalmente de bacterias y larvas de dpteros. Los participantes en una ancestral ceremonia Zoque anualmente capturan a los peces en primavera, para proveerse de comida durante la estacin seca. 167. PALACIOS-VARGAS, J. G. & A. SNCHEZ. HOSE, L. D. & J. A. PISAROWICZ. 1999. Nuevas especies Megalothorax (Collembola: Neelidae) de cuevas mexicana. Fol. Entorno!. Mex .. 105:55-64. Se describen e ilustran dos especies nuevas de Mega/othorax de cuevas de Campeche y de Guerrero, Mxico.

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Nmero JO DIRECTORIO NACIONAL DE ESPELELOGOS Y ASOCIACIONES DE MXICO DISTRITO FEDERAL UNIN MEXICANA DE AGRUPACIONES ESPELEOLGICAS (UMAE) Dr. Jos G. Palacios-Vargas. Tel. 622-49-02. FAX. 622-48-28 Laboratorio de Ecologa y Sistemtica de Microartrpodos, Depto. de Biologa, Facultad de Ciencias, UNAM, 0451 O, Mxico, D. F. E-mail: jgpv@hp.fciencias.unam.mx DIR. GRAL. DE ACTIVIDADES DEPORTIVAS DE LA-UNAM Cubculo de Montaismo, Espeleologa Tel. 622-06-02 Alberca Olmpica, costado sur Estadio Olmpico, puerta 8 04510, Coyoacn, Mxico, D. F. INSTITUTO POLITCNICO NACIONAL Prof. Ricardo Arias Femndez. Tel. 87197-48 Grupo espeleolgico del IPN, Coyotepec 17, Col. Cumbria, Cuatitln lzcalli, 54740, Estado de Mxico. UNIN DE RESCATE E INVETIGACIN DE OQUEDADES NATURALES (URION) Sergio Santana Muoz. Tel. 753-94-36 Calle Puerto Bias 20, Col. El Olivo 07920, Mxico, D. F. GRUPO DE ESTUDIOS DEL KARST (GEK) Vctor Granados Quiroz. Tel. 516-24-89 Carraci Pte. 74 Mixcoac, 03 91 O Mxico, D. F. Bil. Gerardo Femndez Ruiz. Tel. 343-38-53 Capricornio 1, J ardnes de Satlite, Naucalpan, 53129 Edo. de Mxico. UMAE CLUB DE EXPLORACIONES DE l'viXICO, A. C. (CEMAC) Fs. Sebastin Gutirrez. Tels. 657-41-70 y 740-80-32 Juan A. Mateas 146, Col. lamos, 03400, Mxico D.F. ESCUELA DE GUAS DE ALPINISTAS DE tv1XICO, A. C. Jos Luis Beteta B. Tel 549-81-85 Londres 26-A, Col. Jurez, Del. Cuauhtmoc, 06600, Mxico, D. F. ASOCIACIN BASE DRACO Jos Montiel Castro. Tel 757 76 76 Manuel F. Soto 131, Col. Constitucin de la Repblica, 07460, Mxico, D. F. GRUPO ESPELEOLGICO OZTOTL (GEO) Ing. Alejandro Carrillo Bauelos Tel. 51920-90 Alfonso 97, Col. lamos, 03400, Mxico, D. F. GRUPO ESPELEOLGICO MEXICANO (GEM) Jorge de Urquijo Tovar. Tel. 396-16-36 Salnica 233, Col. lamos, 03400, Mxicot D. F. GRUPO EXPEDICIONARIO XAMAN-EK Callel3 num. 10, Col. Porvenir, 02940, Mxico, D. F. 67

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M11ndos Subterrneos UMAE ASOCIACIN MEXICANA DE BUCEO EN CUEVAS, A. C. Av. Presa Don Martn 2 1 Col. Irrigacin 11500, Mxico D.F. ALPINA DE MXICO Las Huertas No. 93-C, Col. Del Valle, 03100, Mxico, D. F. CRUZ ROJA MEXICANA, ESCUELA NACIONAL DE ESPELEOLOGA Ismael Arturo Montero Garca Tels. (Escuela): 295-16-35, (Oficinas): 580-00-70 ext. 203 y 204, 395-11-11 ext. 106 Fax. 580-49-25 Ignacio Aldama 13, Col. El Huizacbal, Naucalpan, Estado de Mxico. E-mail l 03144.2132@CmnpuServa.com BRIGADA DE RESCATE DEL SOCORRO ALPINO DE MXICO, A. C. Ernesto E. Mendoza Romero. Tels. 566-3270 y 783-48-73 Londres 26-A, Col. J urez, Del. Cuauhtnoc, 06600, Mxico, D. F. SOCIEDAD :MEXICANA DE EXPLORACIONES SUBTERRNEAS (Sl\1ES) Ramn Espinasa Perea. Tel. 515-32-34 Ingenieros Nm. 29, Col. Escandn, 11800, Mxico, D.F. CHIAPAS PRONATURA, CHIAPAS, A.C. Hctor Mejia Escarcega. Tel. Y FAX (967) 840-69 Mara Adelina Flores No. 21, 29200, San Cristbal de las Casas, Chiapas, :tviXICO. 68 GRUPO ALPINO, ESPELEOLOGICA Y DE SAL V AMENTE (GALES) Zenaido Ortega Chavarria 15 a Calle Sur Pte. 57 A. P. 13 30000 Comitn, Chiapas, MXICO GRUPO ESPELEOLOGICO INDEPENDIENTE Ulises Garcia Zonilla S a N te. Pte. 1480 29000 Tuxtla Gutierrez, Chiapas, lvfXICO JALISCO ESPELEO CLUB ZOTZ Sr. John Pint Tel. (523) 741-04-67. FAX 616-09-97 J. R. Alarcn 54, K. 4441 O, Guadalajara, Jal., MXICO MICHOACN GRUPO TZINACANOZTOC Omar Ramirez Tel. (43)13-81-14 Revolucin No. 505 50000, Morelia, MichJvfXICO NUEVO LEN ESPELEO MONTERREY Ruben Loaiza Tels. 3611-68 y 3611-69 C.A.E.T. (Tecnolgico), Pro l. Hidalgo 90 1 Sta. Catarina, Nuevo Leon, MXICO PUEBLA GRUPO UNIVERSITARIO DE INVESTIGACIONES SUBTERRANEAS DE LA UNIVERSIDAD AUTNOMA DE PUEBLA Armando Pinto UAP 4 Sur No. 104, Puebla, Pue. Dom. Paritucular: Privada Aldama No. 13 Col. Jos Abascal 72130, Puebla, Pue., :tv!XICO SAN LUIS POTOSI ASOCIACIN POTOSINA DE MONTAISMO Y ESPELEOLOGIA Felipe Moreno Leos Verdi No.l40, Col. Himno Nacional, 78260, San Luis Potos, S. L. P.,

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Claudia Espinoza Anguiano Calle 6a. No. 130, 78260, San Luis Potos, S. L. P., MXICO CLUB POTOSINO DE MONTAISMO Y ESPELEOLOGA Benjamn Oliva Avanzada No. 695 Col. Las Aguilas 78260, San Luis Potos, S. L. P., MXICO TABASCO CLUB DE EXPLORACIONES SUBTE RRNEASDETABASCO Sr. Victor Dorantes Gregario Mndez No. 1110, Piso 4 Esq. Ruiz de la Pea, 86000, Villahermosa, Tabasco, :MEXICO VERA CRUZ ECOAVENTURA,UV Carlos Aranda Castillo Privada de Prolongacin Acueducto 18, Col. Murillo Vidal, 91010, Xalapa, Veracruz, MXICO ESPELEOVER Bil. Osear Muoz Jimenez Angel Carvajal No. 12 Col. Emiliano Zapata, Xalapa, Veracruz, MXICO ESPELEO ALPINO Andrs Jiro Martnez Nmero JO Madero Nte. 1190 Entre 22 y 24 943 00 O rizaba, Vera cruz, MXICO YUCATN ESPELEOGRUPO YUCATN, A. C. Jos A. Gamboa Vargas. FAX: (49)41-01-89. Av. Industrias no Contaminantes por Anillo Perifrico Norte SIN. Facultad de Ingeniera 97000, Mrida, Yucatn, MXICO. E-mail: gvargas@tunku. uady .mx SOCIEDAD YUCA TECA DE ESPELEOLOGIA AKTUOOB Jos Luis Vera Poot Calle 64-H #551 Por 113 y 115 Col. Castilla Camara Mrida, Yucatn, l\1XICO DIRECTORIO DE LA FEDERACIN ESPELEOLGICA DE AMRICA LA TITAN Y EL CARIBE (FEALC) ANGUILLA DAVIDCARTY P.O. Box44. Anguilla Archaeological & Historical Society Rock Field, ANGUILLA. ARGENTINA CARLOS BENEDETITO. Fax (54)62770689 Presidente de la FEALC Instituto Argentino de Investigaciones Espeleolgicas (INAE) Casilla de Correos 103 (5600), San Rafel Mendoza, ARGENTINA ALBERTO CARLOS GARRlDO Santa Fe 26, (8318), Plaza Huncul, Neuqun, ARGENTINA GABRIEL REDONTE Grupo Espeleolgico Argentino, C. C. 232. 1403, Buenos Aires, ARGENTINA ROLANDO VERGARA. Fax (54) 043-29876 Delegado FEALC GRUPO AZUL DE ESPELEOLOGA Y MONTAISMO DE NEUQUN. C. C. 285.8300. Neuqun, ARGENTINA 69

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Mu11dos Subterrneos UMAE BAHAMAS ISLAND CA VE RESEARCH CENTER P. O Box F-931 BAHAMAS llLL Y AGER. Fax (513) Department of Biology, Antioch University Yellow Springs, Ohlo 45387, USA BELICE HARRIOT W. TOPSEY Archaelogical Commissioner Dept. of Archaelogy, Ministry os Education, Sports and Culture, Belmopan, BELICE LOGAN Me. NA TI P. O. Box 195, Belmopan, BELICE BERMUDA THOMAS ILLIFE. Tel. ( 409) 740-5002 Departament ofMarine Biology, Texas A. & M. Univesity P. O. Box 1675, Galveston TX 77553, USA. ROBERT A. POWER P. O Box HM 1574, Hamiltin HMGX BERMUDA BOLIVIA RODOLFO BECERRA DE LA ROCA. Tel. (591) 232-1619 Asociacin Conservacionista de Torono Casilla 1749 La Paz, BOLIVIA BRASIL JOSE A YRTON LABEGALINI Secretario General de la FEALC. Fax (55) 35-465 Rua Ernesto Botadelo, 410, 37580, Monte Siao, MG, BRASIL SOCIEDAD EXCURSIONISTA E ESPELEOLOGICA Escola Federale de Minas. Caixa Postal 68. 70 Ouro Preto 35400 MG-BRASIL COLOMBIA ELISEO AMADA GONZALEZ LUDIS MORALES Tel. (57) Calle 34B, 96-19, Int. 2, Ap. 203, Bogot, D. E., COLOtvmiA COSTA RICA GUILLERMO CORTES PADILLA Haltillo 1, Casa 291, San Jos, COSTA RICA CUBA ANGEL GRAA GONZLEZ Ave. 9na. A28222 entre 282 y 284. Santa F. Playa. La Habana, CUBA ROBERTO GUTIRREZ DOlvffiCH Calle 9na, 8402 esq. 84. Playa. La Habana, CUBA. J. DEKOK Rondeklip 77. CURAZAO ECUADOR INSTITUTO DE GEOFSICA Escuela Politcnica Nacionat Apartado 2759, Quito, ECUADOR GIOVANN1 ONORE Fax 593-2-565912 P.U.C. Quito-Apartado 2184, Quito, ECUADOR EL SALVADOR DIV. CENTRO INVESTIGACIONES GEOTENICAS Ministerio de Obras Pblicas, San Salvador, EL SALVADOR GUATEMALA MIKE SHA WCROSS 4a. Calle Oriente No. SA Apartado Posta1343, 03901, Antigua, GUATEMALA

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GUYANA COM!vflSSIONER Guyana Geology & Mines Conunission, P. O Box 1028, Georgetown, GUY ANA HONDURAS UNIDAD DE ESTUDIOS Y PROYECTOS Ferrocarril Nacional, San Pedro Sula, HONDURAS JA:MAICA PATRICK T. EVANS P. O Box 1136, Kingston, JAMAICA ALAN FINCHAM 261 Shutevant Orive. Sierra Madre. CA 91024, USA MXICO JOS G. PALACIOS VARGAS. Tel. (525)622-49-02 FAX 622-48-28 Lab. de Ecologa y Sistemtica de Microartrpodos, Depto. Biologa, Fac. de Ciencias, UNAM 04510, MXICO, D. F. JOS A. GAfvffiOA VARGAS. FAX (99) 41-01-89 Av. Industrias No Contaminantes por Anillo Perifrico Norte SIN Facultad de Ingeniera, UADY 97000, Mrida, Yucatn, MXICO. PARAGUAY FEDERICO GRESLEBIN Casilla de Correos 1604, Asuncin, PARA GUA Y Nmero JO PER CARLOS MORALES BERMUDEZ FAX Treck Per 51-14-468030 Ave. Brasil 1815, Lima 11, PER PUERTO RICO SOCIEDAD ESPELEOLOGICA DE PUERTO RICO (SEPRI) Apartado Postal 3107 4, 65 th. Inf. Station, Ro Piedras, 00929, PUERTO RICO ABELVALLE Urb. La Cumbre, Calle E Poi #487, Box 230, San Juan, PUERTO RICO 00926-5636 E-mail: anlacepr@caribe.net REPBLICA DOMINICANA D01\1INGO ABREU Tel. 685-4018. FAX (869) 682-15-77 Isabel la Catloca 403, Zona Colonial Santo Domingo, REPBLICA DOMINICANA URUGUAY ALEJANDRO OLMOS FLORES River 3 80, Durazno, URUGUAY VENEZUELA FRANCO URBANI Tel. y FAX 58-2-662-78-45 Sociedad Venezolana de Espeleologa Apartado 47-334 Caracas 1041-A, Caracas, VENEZUELA 71

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PATROCINADORES UNIN MEXICANA DE AGRUPACIONES ESPELEOLGICAS, A. C. FACULTAD DE CIENCIAS, UNAM CONACyT REG :400302-5-0157 Normas de presentacin de originales (Instrucciones para los autores) La revista MUNDOS SUBTERRNEOS acepta para su publicacin artculos breves sobre diversos temas de la Espeleologa, preferentemente de Mxico o Amrica Latina. La extensin deber ser con un mximo de 20 cuartillas, incluyendo ilustraciones. En caso de contener ilustraciones a color, el autor pagar anticipadamente los costos. Adems de los artculos, se podrn publicar ensayos y reseas bibliogrficas de una o dos cuartillas. Todos los artculos formales debern contener: Ttulo especificado, autor(es) indicando institucin( es) y direccin. Un resumen en Ingls (ABSTRACT) y otro en Francs (RSUM), antecedern al texto (cada resumen con un mximo de 5 lneas). Figuras en caso necesario, y al final la bibliografa. Los artculos de investigacin original debern incluir: Objetivos, materiales y mtodos; as como resultados, discusiones y conclusiones ms relevantes. Se pide a los autores que los artculos sean originales y de calidad para elevar el prestigio de la revista. Los manuscritos deben presentarse en un disquete en W ord for Windows con interlineado sencillo, indicando en la etiqueta que versin del programa se utiliz. El comit Editorial determinar si el artculo es de inters para su publicacin y de ser necesario podr someterlo al arbitraje de especialistas nacionales o extranjeros para tener un criterio de evaluacin.

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Unin Mexicana de Agrupaciones Espeleolgicas, A. C. UMAE