Mundos subterráneos

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Mundos subterráneos

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Title:
Mundos subterráneos
Series Title:
Mundos Subterráneos
Creator:
George Veni ( suggested by )
Unión Mexicana de Agrupaciones Espeleológicas
Publisher:
Unión Mexicana de Agrupaciones Espeleológicas
Publication Date:
Language:
Spanish

Subjects

Subjects / Keywords:
Regional Speleology ( local )
Genre:
serial ( sobekcm )
Location:
Mexico

Notes

General Note:
Publicación oficial de la Asociación Civil UMAE, Certificado de Licitud de Título No. 5658, Certificado de Licitud de Contenido No. 4373. Registro No. 864-91 de la Dirección General del Derecho de Autor. ISSN 0188- 6215. Prohibida la reproducción total o parcial sin autorización escrita del Comité Editorial.
Restriction:
Open Access - Permission by Publisher
Original Version:
No. 11-12 (2001)
General Note:
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Source Institution:
University of South Florida Library
Holding Location:
University of South Florida
Rights Management:
All applicable rights reserved by the source institution and holding location.
Resource Identifier:
K26-02215 ( USFLDC DOI )
k26.2215 ( USFLDC Handle )
21867 ( karstportal - original NodeID )
0188-6215, ( ISSN )

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Publicacion oficial de la Asociacion Civil UMAE,
Certificado de Licitud de Titulo No. 5658, Certificado
de Licitud de Contenido No. 4373. Registro No. 864-91
de la Direccion General del Derecho de Autor. ISSN
0188- 6215. Prohibida la reproduccion total o parcial
sin autorizacion escrita del Comite Editorial.



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Mundos Subterrneos Nmero 11-12 Agosto 2001 ISSN 0188-6215 Unin Mexicana de Agrupaciones Espeleolgicas, A. C. UMAE

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UNIN MEXICANA DE AGRUPA ClONES ESPELEOLGICAS, A. C. ., f !. ....., Mesa Directiva 1999-2001 Dr. Jos G Palacios Vargas (UNAM) Presidente lng. Alejandro Carrillo Bauelos (GEO) Vicepresidente i Gabriela Castao Meneses MUNDOS SUBTERRNEOS Publicacin oficial de la Asociacin Civil UMAE, Certificado de Licitud de Ttulo No. 5658, Certificado de Licitud de Contenido No. 4373. Registro No. 864-91. Prohibida la reproduccin total o parcial sin autorizacin escrita del comit tutorial. Los artculos son responsabilidad exclusiva de sus a utores F oto portada: Cueva de los Cristales, Naica Foto tomada por el Ing. Carlos Lazcano Sahagn

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PRESENTACIN Desde 1990 con la protocolizacin de la Unin Mexicana de Agrupaciones Espeleolgicas, A. C. (UMAE) de manera oficial, hemos trabajado representando a Mxico. Se cumple una dcada de trabajo y se han logrado llevar a cabo cuatro congresos nacionales y once nmeros de la revista .. Mundos Subterrneos". Conforme a los estatutos, se han realizado cambios en la Mesa Directiva (1993, 1995, 1997 y 1999), manteniendo siempre vigentes los objetivos de la UMAE: a) Difundir y fomentar la espeleologa a nivel nacional e internacional, en sus diferentes aspectos: tcnicos, cientficos, tursticos y deportivos. b) Fomentar la preservacin de las cavidades, asf como de su ecologia, por considerarlas como parte del patrimonio nacional. e) Formular un catastro formal de todas la cavidades para su ulterior aprovechamiento. d) Pugnar por la unificacin de los criterios y procedimientos relacionados con actividades espeleolgicas, primordialmente entre los integrantes de la Unin, respetando la idiosincrasia, independencia y especialidad de cada grupo o individuo. e) Fomentar la relacin y acercamiento entre los mismos asociados as como con las personas, asociaciones, grupos y clubes afines. f) Contribuir al conocimiento cientfico de la geolog(a, flora y fauna de las cuevas mexicanas, as como al estudio de su ecologa y medidas de proteccin. g) Crear un organismo de difusin propio, como medio de informacin y comunicacin nacional e internacional. MUNDOS SUBTERRNEOS es el rgano oficial de difusin de la UMAE, cuenta con los registros correspondientes. Gracias al comit editorial y a la Mesa Directiva de esta asociacin, la revista ya tiene difusin tanto nacional como internacional. Adems, se ha conformado un consejo editorial internacional, integrado por distinguidos investigadores de gran prestigio. Comit Editorial. INDICE CONTRIBUCIN A LA ESPELEOFAUNA DE CAMAGEY, CUBA Winston Vilat Viamontes y Wilton Machado Zaldfvar EL PAPEL ECOLGICO DE LAS HORMIGAS EN AMBIENTES CA VERNICOLAS Gabriela CastafloMeneses ESTIGOFAUNA DE LA CUEVA DE LAS SARDINAS, TABASCO, MXICO Luis M. MejfaOrtiz y Jos G. Palacios Vargas LA ZONA ARQUEOLGICA DE CUTH EN ZAPOTITLN SALINAS, PUEBLA. INVESTIGACIN, EXPERIENCIAS Y PATRIMONIO Bias Romn Castelln Huerta EVIDENCIA DE LA OCUPACIN HUMANA EN CUEVAS: LA FORMACIN DEL CONTEXTO ARQUEOLGICO Y SU CONSERVACIN Sandra Cruz Flores LAS EXPLORACIONES ITALIANAS EN MXICO Tullio Bemabei ESPELEOLGICAS PROYECTO DE ESPELEOBUCEO LAS GRANADAS 1999-2000 Bruno Delprat y Jorge Rueda Higareda SITUACIN DE LA ESPELEOLOGA EN EL PER Carlos Morales Bermdez NOTAS DE INFORMACIN BIOESPELEOLGICA DE AMRICA LATINA V EL CARIBE. IX DIRECfORIOS ESTATUTOS DE LA FEALC ASAMBLEA FEALC NUEVAS MESAS DIRECTIVAS FEALC Y UIS 2 5 10 18 30 44 52 61 63 66 73 74 81

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Mmulos Subterrneos UMAE CONTRIBUCIN A LA ESPELEOFAUNA DE CAMAGEY, CUBA Winston Vilat Viamontes y Wilton Machado Zaldvar. Grupo Humboldt, Sociedad Espe/eolgica de Cuba. Apdo. 5248, Camagey ll C.P. 70200. CUBA. Abstract: Humboldt and Siboney groups accomp1ished bioespeleological expeditions from 1996 until 2000 in karstic zones of Camagey province, Cuba. Eight new cave reports bioespeleological importance for the province, in addition, to five taxa are newly cited for the caves of Camagey. Three caves are given belong to the Sibanic municipality, constituting a new n1unicipality for the Can1agey cavity. A total of 12 cave animal taxa are recorded fron1 11 caves. Resum: Les participant des groupes Humboldt et Siboney, ont effectu des prlevement faunistiques a partir de 1996 a 2000, dans les zones carstiques de Camagey, Cuba. On donne 8 nouvelle recencement des grottes trs important pour la biospeologie de la provence de Camagey et aussi 5 nouveaux por la provence. Trois grottes appatient au Siboney Department, qui est cit por la premiere fois. Le total est des 12 taxa animaux de 11 grottes. Introduccin S ilva (1988) realiz un compendio de los trabajos realizados en cuevas de Cuba hasta el ao 1984, Prez y Garca-Debrs ( 1997) aaden nuevos reportes para la provincia de Camagey para hacer un total de 23 cuevas ubicadas en 5 municipios. El objetivo del presente trabajo es contribuir con nuevos registros tanto de cuevas como de la fauna asociada a las cavidades encontradas por 2 algunos miembros del grupo Humboldt y Siboney del Comit Espeleolgico de Camagey, Sociedad Espeleolgica de Cuba Materiales y mtodos Desde 1996 hasta el ao 2000 se realizaron 20 visitas a distintas cuevas de diferentes sistemas orogrficos de la provincia para conocerlas desde el punto de vista biolgico, algunas de ellas se dan a conocer por vez primera para la ciencia. Las colectas de los organismos se realiz de diferentes maneras, especficas para cada grupo taxonmico. La identificacin de los materiales se hizo utilizando las publicaciones existentes referentes a insectos (De Zayas, 1974 ), anfibios (Ruiz, 1987; Schwartz y Henderson, 1 991 ), y 1nurcilagos (Silva, 1983). Todo el material sirvi de base para este trabajo se encuentra en las colecciones zoolgicas del Centro de Investigaciones des Medio Ambiente de Camagey, del Ministerio de Ciencia, Tecnologa y Medio A1nbiente de Cuba. Resultados y discusin Se ofrecen dos listas, la primera taxonmica, separndo la fauna por clases (en mayscula), rdenes (minscula y negrita), familias (minscula) y taxa (en cursiva) seguido de un nmero que corresponde(n) a la{s) cueva(s) donde fueron encontradas y colectadas; la segunda lista est compuesta por los municipios (en mayscula), localidades y nombre de las cavidades seguidas de los nmeros correspondientes a la espeleofauna encontrada.

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Lista de la fauna presente en las cuevas. INSECTA 1.-Lepidoptera => 2 Orthoptera Phalangopsidae ARACHNIDA Aranae Sicariidae Theridiidae Amblipygi Phrynidae AMPHIBIA Anura Leptodactylidae REPTIL lA Sauria: Polycluidae Serpeo tes: Boidae Tropidophidae AVES Strygiformes Tytonidae MAMMALIA Chiroptera Phyllostomatidae 2.-Cophus thoracicus (Sauss ). => 3 y 8 3.-Loxoceles sp. => 8 4.-Theridion rufipes Lucas, 1846 => 9 5.-Paraphrynus viridiceps (Pocock, 1893) => 3 y 9 6.-Eleutherodactylus sp. => 6 y 7 7.-Anolis lucius Dumril y Bibron, 183 7 => 1, 2 y 3. 8.-Epicrates angulifer Bibron, 1840 => 4 9.-Tropidophis melanurus (Schlegel, 1837) => 2 1 0.Tyto alba furcata (Temminck, 1827) => 11 11.-Macrotus waterhousei minor Nmero 11-12 Gundlach in Peters [1865]=> 3 12.-Artibeus jamaicensis parvipes Rehn, 1902 => 5 y 1 O Lista de los municipios y cuevas. SIBANICU Loma Los Caballeros 1 .. Los Pitos I => 7. 2 .. Los Pitos II => 1, 7 y 9. 3 .. La Mulata=> 2, 5, 7 y 11 SIERRA DE CUBITAS 4 .. Cueva Pichardo => 8 5 .. Cueva de Mara Teresa=> 12 6 .. Sima de Rolando=> 6 7 .. Sima de Mayanna => 6 8.. Cueva Los Generales => 2 y 3 9 .. Las Mercedes => 4 y 5 NAJAS A Sierra de Najasa 1 O .. Los portales => 12 ESMERALDA 11.-Laura 1 => 10 Notas sobre algunas especies o cavidades Se colect un total de 12 taxa caverncolas, de ellos Cophus thoracicus, Eleutherodacty/us sp., Epicrates anguNfer, Tropidophis melanurus y Tyto alba furcata) son reportados por primera vez para las cuevas de la provincia. De las cuevas reportadas por Silva (1988) y Prez y Garca-Debrs (1997) se aaden ocho nuevas cavidades (Los Pitos 1 y II, La Mulata, Cueva de Mara Teresa, Sima de Mayanna, Los Generales, Los portales y Laura 3

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!vlmrdos S11bterreos UMAE I); las tres prin1eras pertenecen al n1unicipio de Sibanic constituyendo un municipio ms para la espelunca camageyana. Los Eleutherodactylus sp. parecen ser de la especie thomasi Schwartz, 1959 pero se necesita de nuevas expediciones para la colecta de los mismos y la posterior determinacin por los especialistas. Godinez et al. (1999) reportan a Macro tus waterhousei minor en una cueva de .la Loma Los Caballeros, municipio Sibanic sin mencionar el nombre de la cavidad, por lo que se hace necesario especificar aqu que se refiere a cueva La Mulata. En la cueva Laura 1 se encontr un residuario de alimentacin de Tyto alba furcata donde se hallaron crneos de tres especies de murcilagos (Artibeus jamaicensis parvipes, Macrotus waterhousei minor y Phyllonycteris poeyi Gundlach in Peters, 1861 ), 2 roedores (Rattus sp. y Mus musculus) y tres taxa de aves sin determinar. Silva (1983) reporta 2 especies de murcilagos para una "cueva en la Sierra de Guaicanamar" localizada en el Municipio de Santa Cruz del Sur. En 1988 Silva mantiene la 1nisma localidad en la "Sinopsis de la espeleofatma cubana". El autor senior de este trabajo, considera que si la cueva est localizada en la Sierra de Guaicanamar pertenece al Municipio de Najasa y no a Santa Cruz del Sur. En primer lugar Sierra de Guaicanamar se encuentra cercano a Sierra de Najasa (Municipio de Najasa), donde se encuentran las localidades de Eptesicus fuscus dutertreus, logrndose ver que ambas localidades se encuentran muy cercanas que casi se superponen. En segundo lugar, las Sierras de Guaicanamar y las Sierra de Najasa pertenecan al Municipio de Santa Cruz del Sur antes de la divisin poltico-administrativo de la Repblica de Cuba de 1976 y pudiera ser que las colectas en esa localidad fuera antes de dicha divisin. Despus de estas reflexiones consideramos que la localidad de "cueva en la 4 Sierra de Guaicanamar" se encuentra ubicada en el Municipio de Najasa. Agradecimientos A los miembros de los grupos Humboldt y Siboney sin los cuales no se hubiera podido realizar este trabajo. A Sr. Abel Prez por la determinacin de los arcnidos, a la Srita Elisa de la Vega, la Sra Adelaida Barreto y al Sr. Jos Plasencia por la revisin del manuscrito. Bibliografa De Zayas, F. 1974. Entomofauna cubana. Editorial Cientfico Tcnica., La Habana. 86-88. Godnez, D., R. W. Vilat, A. Barreto y N. Enrquez. 1999. Vegetacin, flora y fauna de la Reserva Natural "Loma Los Caballeros", muntctplo Sibanic, provincia Camagey, Cuba. AvaCient. 26:22-32. Prez, A. y A. Garca-Debrs. 1997. Registros nuevos de fauna para algunas cuevas cubanas. Cocuyo 6: 25-28. Ruiz, F. 1987. Anfibios de Cuba. Editorial Gente Nueva, 70 pp. Schwartz, A., y R. W. Henderson. 1991. Amphibians and reptiles of the West Indies: Descriptions. distributions, and natural history. Univ. Florida Press, Gainesville. 720 pp. Silva., G. 1983. Los murcilagos de Cuba. 2da edicin. Editorial Academia, La Habana 38-228. Silva., G. 1988. Sinopsis de la espeleofauna cubana. Editorial Cientfico La Habana. 144 pp.

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EL PAPEL ECOLGICO DE LAS HORMIGAS EN AMBIENTES CA VERNICOLAS Gabriela Castao-Meneses. Laboratorio de Ecologa y Sistemtica de Microartrpodos, Depto. de Biologa, Fac. de Ciencias, UNAM Mxico, 04510 D.F. Abstract. Nevertheless ants are not considerated as cavemicolous animals their participation in the cave environment is very important, because they participate in different levels of energetic flow. They have many relatioships with other animals, like predators, preys and mutualisms, and their nest and forraging activities provided an important resource in poorly energetic environment, that are generally the caves. Resum. Meme si les formis ne sont poas des .animaux cavemicoles, leur partipation daos les enviroments souterran est fort importante, par ses activits dans divers niveaux de transference de l'energie. Leurs association avec des autres animaux, soit comme predateurs, soit comoe prois ou bien mutualistes, daos les formitiers et leurs activits du fourrage ils muni d'un import source de matiere organique et aussi de energie dans les grottes. Introduccin Las hormigas (Hymenoptera: F ormicidae) son uno de los grupos de insectos, a nivel de familia, con mayor nmero de especies en el mundo. Numero 11-12 Constituyen el grupo de insectos sociales con la ms amplia distribucin geogrfica, pues se encuentran desde el lmite arbolado del Crculo Polar Artico, hasta Jos extremos ms sureos de la Tierra de Fuego, Tasmania y Sudfrica (Wilson, 1971), ocupando una gran diversidad de hbitats. En selvas, desiertos y sabanas, se registran poblaciones enormes, considerando que ms de un tercio de la biomasa animal est formada por hormigas, lo que equivale a 8 millones de hormigas por hectrea de suelo (H5lldobler y Wilson, 1990). Dada su gran motilidad y la enorme capacidad para colonizar diversos ambientes, es comn encontrar distintas especies de hormigas en la zona de entrada de las cuevas, e incluso muchas especies de hormigas de hbitos hipgeos son frecuentes en el interior, llegndose a considerar como microcavemcolas, puesto que tambin presentan algunas adaptaciones para el medio hipgeo, lo que hace casi imposible establecer un divisin entre los habitantes de los dos ambientes (Martn & Garca, 1992). Las hormigas en el ambiente caverncola Las hormigas son el nico grupo de himenpteros que puede considerarse como realmente asociado al hbitat caverncola. Son comunes en las entradas de las cuevas, por lo que se considera que la mayora de las especies son accidentales o trogloxenas. Tambin existen unas cuantas especies que, tanto por su frecuencia de aparicin en ambientes caverncolas, como algunas caractersticas morfolgicas que presentan, se han considerado como afines a este medio. 5

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Mundos Subterrneos UMAE En 1962, Wilson redescribi a la un1ca hormiga considerada como verdadera caverncola, Spelaeomyrmex urichi., en la cueva Oropouche, en Trinidad, y demostr experimentalmente que se trataba en realidad de un miembro del gnero Erebomyrma, un depredador especializado en huevos de artrpodos. Este es el nico gnero de hormigas que se tienen como troglfilo. Sin embargo, recientes estudios en cuevas de Australia, han demostrado que hormigas del gnero Paratrechina que tienen rebaos de hompteros caverncolas de la especie Phaconeura kirka/dy, presentan algunas caractersticas que pueden ser tomadas cotno adaptaciones para la vida caverncola (Humphreys, 1998). Por otro lado, Espadaler y Gelabert (1983), al revisar las hormigas registradas en cuevas de Europa, proponen que la mayora de las especies son accidentales, siendo Lasius mixtus la nica especie que presenta una morfologa especial para la vida en cuevas. En Mxico, se han registrado alrededor de 55 especies de hormigas en diferentes cuevas (Reddell, 1981 ), principalmente de los estados de Quintana Roo, Campeche y Yucatn. en 193 8, proporciona un listado de 17 especies de hormigas provenientes de cuevas de Yucatn, dentro de las cuales menciona a Spelaeomyrmex urichi, Brachymyrmex cavernico/a y Ny/anderia paersei como verdaderas caverncolas, y sugiere que muchas especies hipgeas o subterrneas de hormigas, podran tambin ser consideradas como caverncolas. Tambin resalta el hecho de la presencia de Acromyrmex octospinosus en varias cuevas y a profundidades de 4060 m de la entrada, dados los hbitos de cortadora y cultivadora de hongos de esta especie. Sin embrago Wilson ( 1962) ha 6 discutido el estatus ecolgico de estas especie y proporciona argumentos convincentes contra la existencia de hormigas troglobias. Tabla 1 Especies de hormigas ms frecuentemente colectadas en cuevas Mexicanas (Tomado de Reddell, 1981) Taxa Localidad Pachycondyla harpax Cuevas de San Luis Potos y Yucatn Acromyrmex octospinosus Yucatn, So/enopsis geminata Hypoponera pune tata Labidus coecus L. predator Leptogenys sp. Pachycondyla apicalis P. vi/losa construyen sus nidos principalente en la zona de penumbra Oaxaca, Puebla, San Luis Potos, Tabasco, Campeche y Yucatn Campeche, San Luis Potos y Yucatn Oaxaca y Yucatn San Luis Potos y Yucatn Oaxaca, Campeche, Yucatn y Quintana Roo Campeche, Quintana Roo y Yucatn Quintana Roo, Tamaulipas y Yucatn Para las cuevas de Morelos, Hoffmann et al. {1986), registran la presencia de Solenopsis geminata, Aphaenogasler sp. y Pheidole tolteca, que

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consituyen nuevos registros para este ambiente. En la tabla 1, se muestran las hormigas que con mayor frecuencia se han colectado en cuevas de Mxico. La mayora de las especies son depredadoras muy activas. Aunque son relativamente pocas las especies de hormigas que visitan o tienen cierta afinidad por las cuevas, en ocasiones sus poblaciones son enormes, ya que debido a sus hbitos de forrageo, conforman una fuente de recursos adicional para el flujo energtico dentro de las cuevas. Las hormigas dentro del ciclo energtico en cuevas Aunque no tengan una afinidad muy estrecha por el medio caverncola en s, las hormigas debido a su actividad y a las multiples relaciones que establecen con otros orgnismos, se pueden encontrar influyendo en distintos niveles de los ciclos energticos en ecosistemas, y sto en ambientes pobres, como son generalmente las cuevas, toma mayor relevancia. Siendo elemento importante en la dispersin de semillas (Hughes y Westoby, 1992), pueden introducir algunas plantas en las entradas y zona de penumbra de las cuevas que visitan, aportando recursos para varios grupos de orgnismos que ah se encuentran. Por ejemplo, en las hormigas de la tribu Attini, frecuentes en las cuevas, juegan un papel muy importante en la dispersin y genninacin de semillas en algunos tipos de vegetacin de Brasil (Leal & Oliveira, 1998). Las hormigas establecen una gran diversidad de interacciones con otros grupos de organismos, tales como Nmero 11-12 mutualismo (Hwnphreys, 1998), competencia y depredacin. Como depredadores, las hormigas juegan un papel muy importante dentro de las cadenas trficas, tanto aquellos grupos altamente especializadas que consumen un slo tipo de presa, como los que explotan diversos recursos del medio. En cuevas de Barbado se han registrado Gnaptogenys sp., Hypoponera sp. y Wasmannia aeropunctata, consideradas como troglfilos y siendo todas de hbitos depredadores (Peck, 1981 ). As mismo, los propios nidos de las homigas y sus desechos constituyen una fuente de recursos para los organismos troglobios. En general, hormigas que constuyen nidos grandes y estables, como por ejemplo Atta, Acromyrmex. Pogonomyrmex, concentran en ellos grandes cantidades de materia orgnica, permitiendo la acumulacin de productos de la descomposicin de dicha materia, tales como amonio, nitrato y fsforo, que enriquecen el medio circundante a los nidos (Wagner et al., 1997). Esto favorece el desarrollo de comunidades de bacterias, hongos, protozoarios y otros mircoorganismos, que conforman la base para las cadenas trficas, constituyendo un recurso adicional en las cuevas. En los detritos de los basureros de hormigas de los gneros Atta y Acromyrmex, dentro de cuevas de Yucatn, se ha observado que se establecen enormes poblaciones de artrpodos; principalente caros mesostigamados (Uropodidae) y astigmados (Acaridae), que son de hbitos detritfagos y fungvoros, as como grandes poblaciones de caros protigmados (Cunaxidae), depredadores activos tanto de otros caros como de colmbolos, lo que sugiere la presencia de una comunidad muy particular que utiliza este biotopo e interacciona con los dems organismos de 7

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M1mtlos Subterrneos UMAE la cueva (Zeppelini y Castao-Meneses, 1995). Como se puede observar, las hormigas, sin ser organismos propiamente caverncolas, constituyen un elemento importante dentro del ciclo energntico de las cuevas, al intervenir de distintas formas y aportar recursos para el establecimiento de las cadenas trficas dentro de las mismas. Agradecimientos El Dr. Jos G. Palacios-Vargas (LESM, Fac. Ciencias, UNAM), amablemente revis e hizo valiosas sugerencias al texto. Bibliografa Espadaler, X. & l. Gelabert. 1983. Sobre formigues trobades en coves (Hymenoptera, F ormicidae ). Speleon, 26-27: 53-56 Hoffmann, A., J. G. Palacios-Vargas y J. B. Morales-Malacara. 1986. Maual de Bioespeleologa. Universidad Nacional Autnoma de Mxico. 274 pp. Holldobler, B. & E. '. Wilson. 1990. The Ants. Belknap Press of Harvard University Press, Cambridge, Mass. 732 pp. Hughes, L. & M. Westoby. 1992. Effect of diaspore characteritics on removal of seeds adapted for dispersa! by ants. Ecology. 73: 1300-1321 Humphreys, W. F. 1998. Phaconeura (Homoptera: Meenoplidae) attended by ants of the genus Paratrechina 8 (Hymenoptera: Formicidae) in caves. Australian Entomologist, 25: 23-27 Leal, l. R. & P. S. Oliveira. 1998. lnteractions between FungusGrowing Ants (Attini), Fruits and Seeds in Cerrado Vegetation in Southeast Brazil. Biotropica. 30: 170-178. Martn, J. L. & H. Garca. 1992. A proporsal for the classification of the terrestrial subsoil fauna in the Canary Islands. Memories of International Symposium of Biospeleology, Tenerife, Islas Canarias. 21-24 pp. Peck, S. B. 1981. Community composition and zoogeography of the invertebrate cave fauna of Barbados. Florida Entomologist. 64: 519-527. Reddell, J. R. 1981. A review of the cavemicole fauna of Mexico, Guatemala and Belize. Bulletin of Texas Memorial Museum, University ofTexas at Austin, 27: 1-327. Wagner, D., M. J. F. Brow & D. M. Gordon. 1997. Havester ant nests, soil biota and soil chemistry. Oecologia, 112: 232-236. Wheeler, W. M. 1938. Ants from the caves of Yucatan. Carnegie Institution of Washington Publication, 491:251-255

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Nmero 11-12 Wilson, E. O. 1962. The Trinidad cave ant Erebomyrma ("==Spelaeomyrmex) urichi (Wheeler), with a comment of cavernicolous ants in general. Psyche. 69: 63-72. Wilson, E. O. 1971. The insectes societies. Belknap Press of Harvard University Press, Cambridge, Mass. 548 pp. Zeppelini D. y G. Castafi.o-Meneses. 1995. Estudio preliminar de la fauna caverncola de Yucatn, Mxico. Mundos Subterrneos, 6: 4-12. Dibujo: Gabriela Castafto 9

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Mu11dos S11bterrtneos UMAE ESTIGOFAUNA DE LA CUEVA DE LAS SARDINAS, TABASCO, MXICO Luis M. Meja--Ortiz1 y Jos G. Palacios-Vargas2 J. Laboratorio PHI Fisiologa y Comportamiento Animal, Depto. El Hombre y su Ambiente, Universidad Autnoma MetropolitanaXochimilco. E-mail: lmmejia@cueyatl. uam. mx. 2. Laboratorio de Ecologa y Sistemtica de Microartrpodos, Depto. de Biologa, Facultad de Ciencias, Universidad Nacional Autnoma de Mxico, 04510, Mxico, D. F. Resumen: En este informe se presentan los resultados obtenidos de la colecta de organismos acuticos realizada en la Cueva de las Sardinas en Tabasco, Mxico. Se colectaron 31 peces de la especie Poecilia sphenops, entre los cuales se encontr una hembra preada con 15 embriones, se analiz el contenido estomacal de estos peces, encontrando un artrpodo, restos vegetales y animales que no fue posible identificar. Asimismo, se colectaron micro-crustceos de la subclase de los ostrcodos, organismos que posiblemente correspondan al gnero Cyclocypris, y se identific un cangrejo de la especie Avotrichodactylus bidens. Aunado a sto se realizaron las medidas de algunos factores abiticos del agua: la temperatura fue de 28C y el pH de 7 .2. Abstract: Results from the aquatic organisms collection made in the Cave of Las Sardinas in Tabasco, Mexico are presented. 31 fishes of the species Poecilia sphenops. were collected, founded a pregnat female with 15 lO embryons, the stomach content was analyzed and founded arthropods, vegetable and unidentifided animal remains. We collected microcrustaceans of subclase ostracods, possibly Cyclocypris genus, and was identified a crab of the Avotrichodactylus bidens species. Measures of sorne abiotic conditions of the water were taken: the temperature was 28C and the pH was 7.2. Introduccin Los organismos que habitan en las aguas subterrneas presentan una serie de adaptaciones que les han permitido sobrevivir en estos ambientes. De acuerdo con Gillieson (1996), Ginet y Juberthie (1988) y Marmnier et al. (1993), estos organismos se pueden clasificar en: estigobios, que son animales altamente especializados para vivir todo su ciclo de vida en aguas subterrneas; en estigfilos, localizados tanto en aguas superficiales como en aguas subterrneas sin ninguna adaptacin para la vida caverncola, y en estigoxenos, organismos que aparecen raramente y de forma azarosa en aguas subterrneas. Los organismos ms abundantes en las aguas subterrneas son los crustceos. Sin embargo, tambin existen representantes de otros grupos de invertebrados y vertebrados que pueden vivir en estos ambientes tan peculiares (Botosaneanu, 1986). Las cueva son ambientes bastante simples, lo que ha permitido estudiar las relaciones, adaptaciones y tendencias evolutivas de los organismos que habitan en ellas. Uno de los problemas de mayor relevancia en los avances del conocimiento que se genera sobre el funcionamiento de estos sistemas, es el

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entendimiento de las relaciones trficas que ocurren entre los organismos caverncolas, sin importar si son acuticos (estigobios, estigfilos o estigoxenos) o terrestres (troglobios, troglfilos o trogloxenos }. Este estudio pretende dar a conocer los avances sobre los organismos acuticos que habitan en una cueva muy particular. la Cueva de las Sardinas (Cueva de Villa Luz o Cueva del Azufre), y las relaciones trficas que tienen entre ellos. La particularidad de esta cueva se debe a que en este sistema se presenta una fuente de energa interna, colonias de bacterias quimiolitotrfas (sulfato reductoras) que aportan una cantidad de energa a la red trfica que existe en este sistema (Hose, 1998), lo que lo ubicara como el segundo sistema con estas caractersticas, pues el primero fue descrito en la Cueva de Movile en Rumania. rea de estudio De acuerdo con los datos proporcionados por Gordon y Rosen ( 1962), la Cueva de las Sardinas est localizada a una milla al este del ro Oxolatan y a dos al sur de Tapijulapa, Tabasco, Mxico, en el valle del arroyo El Solfo. La cmara principal tiene el techo a cuando ms unos 40 pies de altura. Los pasajes entre las cmaras son bajos, pero no tanto que no puedan permitir el acceso a todas las partes del arroyo. La temperatura del aire registrada en varios puntos de la cueva oscila entre los 27 y 30C. El arroyo que continuamente fluye a travs de la cueva presenta un pequeo gradiente, pero an as la corriente es rpida. El agua es turbia con un color azul, y contienen adems sulfato de calcio Nmero 11-12 suspendido; este arroyo se alimenta de varias fuentes, algunas con aguas claras y otras de aguas turbias. El arroyo circula por varios pasajes y al finalizar la cmara I emerge a la superficie aproximadamente a 50 yardas hacia el este de la entrada, entonces fluye sobre la superficie por una milla antes de descargar en el ro Oxolatan. Al parecer ocurren varios cambios en el nivel del agua dentro de la cueva, probablemente durante el curso del ao, lo anterior lo indican: a) las marcas del nivel del agua observadas en algunos depsitos significativos de guano encontrados en las zonas de las cmaras VII y XII, donde abundan las colonias de murcilagos y, b) la presencia de peces por debajo de la pequea casca al finalizar la parte superior de la cmara X (la fuente de agua debajo de esta casca es una fisura en la roca, de aproximadamente dos pies cuadrados). El arroyo es variable en su profundidad, en promedio sta fue entre uno y dos pies. Las cmaras 1 y II contienen largas pozas de al menos cinco pies de profundidad. El fondo de las pozas con aguas quietas era negro y gris y algunas porciones de rocas. Algunas propiedades del arroyo basado en muestras tomadas en la cmara III son presentadas en la Tabla 1 Tabla t. Propiedades del agua del arroyo en la Cueva de las Sardinas, Tabasco (tomado de Gordon y Rosen, 1962). Factor Gama ---------..... ....... .... Temperatura 28-30 C pH 7.2 Cloro 1 ,5 X 1 0"2 M Sodio 2 xl0"5 M Potasio 3 X 1 04 M Calcio 6 X 1 0"3 M Sulfato 9 X 1 o-J M 11

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MU1ulos Subterrtneos UMAE Materiales y mtodos Se visti la Cueva de las Sardinas el da 12 de octubre de 1998 con la finalidad de colectar organismos acuticos, as como registrar los valores de temperatura y pH del arroyo. Para la recoleccin de los peces se emple una red de acuario de aproximadamente 20 cm2 se colectaron peces en el trayecto del arroyo de la cueva; as mismo, se colectaron microcrustceos para lo cul se utiliz una lata con caldo, a la que se le hicieron perforaciones con la finalidad de que los organismos penetraran a travs de ellos en busca de alimento (Escobar Briones, com. per.), esta trampa se deposit en el fondo del arroyo durante 1 hora en la cmara VIII (que citan Gordon y Rosen en 1962). Los peces colectados, algunos se conservaron vivos hasta la Ciudad de Mxico, y otros en alcohol al 70% para su identificacin, y analizar el contenido estomacal y estudiar sus preferencias alimenticias en condiciones de laboratorio. La colecta de microcrustceos se conserv en alcohol al 70% para su identificacin. Se analiz el contenido estomacal de 7 ejemplares y el estado de replecin gstrica se determin de acuerdo con la escala propuesta por Casas y Bentez (1976): a) estmago vaco, b) estmago casi vaco, e) estmago casi lleno y d) estmago lleno. La fecundidad se determin como lo describe Martnez-Trujillo (1 983), por conteo directo de los embriones, para lo cual se utiliz un microscopio de diseccin; la medicin de los embriones se realiz utilizando un vernier. 12 Resultados Condiciones abiticas Los valores de pH en el arroyo de la cueva fueron de 7.2-6.5, los valores de la temperatura oscilaron entre 28 y 27 C como valores mnimos y mximos, respectivamente. Peces Se colect un total de 3 1 peces de la especie Poecilia sphenops (Cuvier y Valeencinnes) durante el recorrido que se hizo por las cmaras de las cuevas (Figs. 1 y 2). Los organismos colectados presentaron las adaptaciones que Gordon y Rosen (1962) describen para estos organismos, tales como adelgazamiento del cuerpo, una disminucin de color, la abertura de la boca es retractiva en su parte horizontal y en forma oblicua y una disminucin el tamao del ojo. Fig. 1 Hembra de Poecilia sphenops Fig. 2 Gonopodio del macho de P. sphenops

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La posicin taxonmica de la especie, de acuerdo con Romer (1973) y Alvarez ( 1970), es la siguiente: Phylum: Subhylum: Superclase: Clase: Subclase: Superorden: Orden: Familia: Gnero: Especie: Contenido estomacal Chordata Vertebrata Pisces Osteichthyes Actinopterygii Teleostei Cyprinodontiforrnes Poeciliidae Poecilia P sphenops El criterio para realizar el anlisis del contenido estomacal fue el de animales grandes y con un estmago abultado. Dos ejemplares presentaron estmagos llenos, otros dos lo presentaron casi lleno y tres ms completamente vaco. De los ejemplares que tenan su estmago lleno, uno de ellos present material vegetal y animal en estado de descomposicin que no fue posible identificar, sin embargo, el otro organismo con esta misma condicin contena un artrpodo en etapas tempranas de descomposicin (Fig. 3). De los dos ejemplares que presentaban el estmago casi lleno, se extrajo material que no fue posible identificar, pero que asemejaba una substancia blanca como si fuesen partculas de lodo compactadas. Desafortunadamente muchos peces murieron por no adaptarse al cambio en la concentracin de azufre en el agua y actualn1ente slo sobreviven 4, a los cuales se les ha agregado hempteros y ellos prefieren el alimento de acuario. Nmero 11-12 Fig. 3 Artrpodo extrado del estmago de un pez P sphenops Fecundidad Se colect una sola hembra en estado de gestacin con 15 embriones cuya talla mnima fue de 3.7 mm y la n1xin1a de 9 mm (Fig. 4). Fig. 4 Embin de P. sphenops Microcrustceos Se colect un ostrcodo que coincide con las caractersticas del orden Myodocopa (segn Vzquez y Villalobos, 1980), qe son la presencia de una hendedura antenal en sus valvas, las antenas son birrmeas, y muy probablemente del gnero Cyclocypris, porque sus valvas son de color pardo oscuro, cubiertas de sedas cortas asemejan una forma ovada ancha. Primeras y segundas antenas robustas con largas sedas natatorias, stas ltimas caractersticas (Fig. 5) citadas por Streble y Krauter (1987), y adicionalmente se colect un orgnismo del que no se tiene la certeza a qu grupo pertenezca, pero 13

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Mundos Subterrneos UMAE posiblemente se encuentre en etapa de larva (Fig. 6). Fig. 5 Acercamiento del ostrcodo colectado en la Cueva de las Sardinas Fig 6 Posible larva colectada en la Cueva de las Sardinas Cangrejos Se identific un ejemplar hembra de la espede Avotrichodeictylus bidens (Bott, 1969), la cual fue colectada el 25 de abril de 1998 en la misma cueva por Fuentes y colaboradores. La posicin taxonmica de estos cangrejos de acuerdo con Rodrguez y Hobbs (1989), as como Villalobos Hiriat y col. (1993), es la siguiente: Phylum: Clase : Orden: Infraorden: Supe:rfamilia: Famil ia: Subfamilia: Gnero: Especie: 14 Arthropoda Crustacea Decapo da Brachyura Potamoidea Trichodactyl idae Trichodactylinae Avotrichodactylus A. bidens Discusin En lo que se refiere a las caractersticas abiticas del agua, los datos obtenidos del arroyo de la cueva de las Sardinas coinciden con los registrados hace ms de treinta aos por Gordon y Rosen ( 1962), aunque cabra la posibilidad de realizar el registro del oxgeno en las distintas cmaras de la cueva, pues se observ que en algunos sitios lo peces fueron ms abundantes que en otros. Los peces que han sido encontrados en este lugar pertenecen a una espacie de poeclidos (P. sphenops), con una distribucin muy amplia en el territorio mexicano. Las adaptaciones que estos organismos han presentado para la sobrevivencia en este ambiente han sido principalmente los cambios en las estructuras de la boca como lo mencionan Gordon y Rosen (1962); sin embargo, se considera que aportara mucho informacin un estudio de la adaptacin de la fecundidad en estos organismos, pues segn Culver (1982), una disminucin en el nmero de cros y aumento en el tamao de stos, es una adaptacin que presentan los organismos que viven en las cuevas. MartnezTrujillo ( 1983 ), report una fecundidad mxima de 83 3mvriones en una talla de la hembra de 75 mm, y una fecundidad mnima de 13 a una talla de 50 mm, en donde las tallas que con ms frecuencia se presentaron fueron por arriba de los 65 mm, en este trabajo, si bien es cierto que slo se obtuvo una hembra en estado de gestacin, con una talla de 56 mm, no se observaron organismos ms grandes, y la fecundidad fue de 15 embriones; aunado a esto, el tamao de los embriones es considerablemente diferentes, pues

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Martnez-Trujillo ( 1983) reporta un valor mximo en la talla de stos de 3.7 mm, con una media de 2.8 mm, mientras que nosotros registramos embriones con una talla mnima de 3. 7 mm y con una mxima de 9 mm de longitud, lo que lleva a proponer la hiptesis de que estos peces (en particular la forma que viven en esta cueva), no logren alcanzar a fecundar ms de 20 embriones debido al incremento en el tamao de stos, lo que podra demostrar que ha existido una adaptacin reproductiva. Sin embargo, habra que estudiar con ms y con un nmero mayor de muestra la fecundidad de estos organismos. Asimismo, la alimentacin de estos peces es, en condiciones epigeas, principalmente fitoplancton (Martnez Trujillo, 1983), sin embargo, en los ambientes hipogeos, la cantidad de fitoplancton que se puede encontrar es mnima, y se ha registrado restos de moscos de la especie Tendipes fulvippilus en su contenido estomacal, que segn Gordon y Rosen (1962), son muy abundantes en la Cueva de las Sardinas y ellos reportan que observaron con frecuencia que los peces se alimentaban de estos moscos en la superficie del agua, probablemente el insecto registrado en el estmago de uno de los peces analizados en el presente trabajo pertenezca a la especie citada por Gordon y Rosen ( 1962), quienes mencionan que las larvas de estos insectos fueron encontradas en las piedras de las partes quietas del arroyo. Por lo que concierne a la colecta de microcustceos, los organismos no representan una muestra adecuada para poder identificar con certeza la especie, sin embargo, hay que considerar que slo se muestreo durante una hora y que lo recomendado por Escobar-Briones (com. Nmero 11-12 per.) es de 24 horas, por lo que sera necesario realizar una serie de visitas a la cueva para colectar en distintos puntos y tal vez en distintas fechas con mayor duracin. El cangrejo A. bidens ha sido registrado por varios autores, como Gordon y Rosen (1962), quienes mencionan una especie 'de Potamonido que es efectivamente esta especie, pero que en ese entonces la ubicaban taxonmicamente dentro de la familia Potamonidae. Reddell en 1 981 menciona Trichodacty/us bidens como una especie descrita para la cueva del Azufre (cueva de las Sardinas) en Tabasco, dentro de la familia de los Trhicodactylidae, remarcando que es una especie que an conserva sus ojos y la define como troglfila, sin embargo, Holthuis (1986) la sita como una especie estigobia y se basa en el trabajo de Cottarelli y Argano ( 1977), tambin menciona que la cueva puede tener dos nombres : la Cueva del Arroyo del Solfo y la Cueva del Azufre. Posteriormente, sucede un arreglo en la ubicacin taxonmica y algunos subgneros son elevados a la categora de gnero, y entonces Rodrguez y Hobbs ( 1989) reportan a A. (Rodriguezia) bidens como un cangrejo colectado por A. G. Grubbs en 1975 en la "cuevita de la cascada de azufre", y dicen que es un organismo juvenil, pero que lo identifican debido a la semejanza del gonopodio con la especie descrita por Bott en 1969. Cuatro aos ms tarde, Villalobos-Hiriart y col. (1993), ubican a esta especie fuera de lo que antes era el subgnero Rodriguezia, que en ese entonces es elevado a la categora de gnero, y tres aos despus, Alvarez y col. (1996) mencionan que esta especie es considerada rara, por el hecho de que slo es conocida en su localidad tipo, la cual 15

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UMAE fue definida por Bott en 1969 como el arroyo del Solfo, cerca de Tapijulapa, Tabasco, Mxico. Conclusiones Se puede considerar que nuestros resultados son un avance en el conocimiento de la estigofauna de la Cueva de las Sardinas, en donde habitan los peces P. sphenops, los cangrejos A. bidens, los ostrcodos Cyclocypris sp. y los moscos T fulvippilus. Segn los resultados, las relaciones trficas que existen entre los peces y los moscos son directas y, probablemente, los peces tambin se alimenten de los ostrcodos, sin embargo, se considera necesario realizar un estudio con muchas ms muestras para poder afirmar con certeza lo anterior. Es notable la diferencia en la talla de los embriones registrados en este estudio, en contraste con la forma epgea que estudia Martnez-Trujillo en 1983. Por otra parte, se recomienda realizar un registro de la concentracin de oxgeno en el agua del arroyo que circula por la cueva, pues podra ser un factor determinante para las distribucin de los crustceos y peces en las distintas cmaras, por otro lado tambin se pudo observa que las colonias de bacterias han sido depredadas, pues en algunas partes se observaron los raspados en los techos de las cmara. Bibliografa Alvarez, F., J. L. Villalobos y E. Lira. 1996. Decapada. En: Biodiversidad, taxonoma y biogreografia de artrpodos de Mxico: Hacia una sntesis de su conocimiento (J. Llorente-Bousquets, A. N. Garca Aldrete y E. Gonzlez-Soriano, 16 Eds.), pp. 103-129. Instituto de Biologa, UNAM, CONABIO, Mxico. Alvarez del Villar, J. 1970. Peces mexicanos (claves). Instituto Nacional de Investigaciones Biolgico Pesqueras. Mxico. Botosaneanu, L. 1986. Stygofauna mundi. A fanistic. distributional and eco/ogical synthesis of the wor/d fauna inhabitiong subterranean waters. Leiden. E. J. Bril.l. 740 pp. Bott, R. 1969. Die Ssswasserkraben Sd-Amerikas und ihre Stammesgeschichte. Abhand/ungen der Senckenbergischen Naturforschenden Gese/lschafi (Frankfurt am Main). 518; 1-94. Casas, G. y A. Bentez. 1976. Anlisis y normalizacin de mtodos de colecta de parmetros biolgicos. Memorias del Simposio de Pesqueras en aguas continentales, Tomo IX, Tuxtla Gutirrez Chiapas. 621 pp. Cottarelli, V. y R. Argano. 1977. Trichodactylus (Rodriguezia) mensabaki n. sp. (Crustacea, Decapoda, Brachyura) granchio cieco delle acque sotterranee del Chiapas (Messico) Quaderni Prob/emi Attuali di Scienza e di Cultura, Academia Nazionale dei Lincei, 171:207-212. Culver, D. 1982. Cave live: Evolution and Eco/ogy. Harvard University Press, Cambridge. 189 pp.

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Gillieson, D. 1996. Caves processes. deve/opment and management. Blackwell Publishers, Cambridge. 324 pp. Ginet, R. y C. Juberthie. 1988. Le peuplement animal des karsts de France. Karsto/ogia. 11: 61 -71. Gordon, M. S. y D. E. Rosen. 1962. A cavernicolus fonn of the Poeciliid fish Poeci/ia sphenops from Tabasco, Mexico. Copeia, 2: 360368. Holthuis, L. B. 1986. Decapoda. En. Stygofauna mundi. A fanistic, distributional and eco/ogica/ synthesis of the world fauna inhabitiong subterranean waters (L. Botosaneanu, Ed.), Leiden. E. J. Brill. 740 pp. Hose, L. 1988. Impact of microbial processes on karst development: a modem example in Southem Mexico. Geo/ogical Society of America Abstracts. 30: l. Marmonier, P., P. Vervier, J. Gilbert y M. J. Dole-Oliver. 1993. Biodiversity in ground waters. Trends in Eco/ogy and Evolution, 8: 392-395. MartnezTrujillo, M. 1983. Contribucin al conocimiento de la biologa de Poecilia sphenops Valenciennes (Pisces: Poeciliidae) en la presa de Zicuirn, Michoacn. Tesis Profesional. Escuela de Biologa, Universidad Michoacana de San Nicols de Hidalgo. 54 pp. Nmero Rodrguez, G. y H. H. Jr. Hobbs. 1989. Freshwater crabs associated with caves in souther Mexico and Belize, with descriptions of three new species (Crustacea: Decapada) Proccedings of the Biological Society of Washington, 102: 394400. Reddell, J. R. 1981. A review of the cavernicola fauna of Mexico, Guatemala and Belize. Bulletin of the Texas Memorial Museum. University ofTexas at Austin. 27: 1-327. Romer, A. 1973. Anatoma comparada de los vertebrados. Interamericana, Mxico. 393 pp. Streble, H. y D. Krauter. 1987. Atlas de los microorganismos de agua dulce. Omega, Barcelona. 337 pp. V zquez, L. y A. Villalobos. 1980. Arthropoda. UNAM, Mxico. 3 3 7 pp. Villalobos-Hiriart, J. L., A. C. DazBarriga y E. Lira-Fernndez. 1993. Los crustceos de agua dulce de Mxico. Revista de la Sociedad Mexicana de Historia Natural. 44: 267-290. 17

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Mundos Subterrneos UMAE LA ZONA ARQUEOLGICA DE CUTH EN ZAPOTITLN SALINAS, PUEBLA. INVESTIGACIN, EXPERIENCIAS Y PATRIMONI01 Bias Romn Castelln Huerta. DICPA/ INAH RESUMEN El presente trabajo tiene como propsito dar una visin general del conocimiento que se tiene hasta hoy acerca del sitio arqueolgico de Cuth. A la vez, se exponen las acciones de conservacin del sitio, las actividades de difusin y proteccin que se han implementado con la cointmidad cercada en este caso, y las estrategias de trabajo que, en mi opinin se deben adoptar en un futuro en toda la regin sur de Puebla. Ubicacin y Antecedentes e uth se encuentra en la regin sur de Puebla, 2 kms. Al este de la actual poblacin de Zapotitln Salinas, cabecera del muntctplo del mismo nombre. Se trata de un extenso sitio arqueolgico ubicado en la parte alta del cerro que lleva por nombre Cuth, es decir, "mscara" en lengua popoloca. Este cerro est en el kilmetro 22 de la carretera 125 que conduce de la ciudad de Tehuacn hasta Huajuapan de Len. La zona generalmente se relaciona con la 1 Conferencia presentada en el IV Congreso Nacional Mexicano de Espeleologa, Tehuacn, Puebla, Diciembre de 1998 18 regin de Tehuacn, aunque se trata de un valle bien delimitado y bien conocido por sus paisajes ridos, donde predominan las cactceas de gran tamao y los fsiles, como en San Juan Raya. Actualmente la zona de Tehuacn-Zapotitln, junto con la del valle de Cuicatln, en Oaxaca, forman parte de una Reserva de la Biosfera conocida como Tehuacn-Cuicatln. Cuth es el asentamiento de mayor tamao ubicado en esta regin, y ha sido siempre considerado como ''popo/oca'', es decir, como un sitio fortificado cuya principal ocupacin se dio en tiempos tardos hasta la conquista, y se le ha mencionado como ejemplo de una actividad militarista en el Postclsico del sur de Puebla. Sin embargo, sta es una visin incorrecta basada ms en la tradicin oral del lugar que en el conocimiento de su arqueologa, de la cual existen algunos antecedentes generales a partir de inicios del siglo XX. En 1905, Nicols Len llev a cabo estudios etnogrficos sobre los popolocas del sur de Puebla, y visit el sitio de Cuth, del cual hizo una descripcin que por muchos aos fue la nica base de su conocimiento. En este caso, describi la presencia de edificios, escalinatas y plazas, y sobre todo, la notoria presencia de una tumba cruciforme en el interior de un edificio piramidal que l relacion con las de Oaxaca (Len, 1905). Diversos viajeros y estudiosos con propsitos varios, pasaron cerca de este lugar, algunos visitaron las ruinas y otros simplemente las mencionaron por referencia de los pobladores de Zapotitln (Diguet, 1905; Villada, 1905; Palacios, 1916; Betancuourt, 1919; Paredes, 1921 ). Uno de ellos, con propsitos ms definidos, fue Carl Purpus, especialista en botnica, quien describi y visit varios sitios

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antiguos en las cimas de cerros entre Puebla y Oaxaca, y adems reuni una importante coleccin de objetos extrados de cuevas de la regin, como mscaras y mosaicos, que terminaron en un museo de Estados Unidos (Purpus, 1926); otro investigador que se puede mencionar fue Jos Cosso, quien public un breve estudio con piezas cermicas procedentes del lugar (Cosso, 1940). Ms adelante, el sitio fue visitado por Cook de Leonard, quien hizo una breve excavacin y determin que el sitio fue creado por inmigrantes nonoalcas, antiguos pobladores de esta regin, quienes luego de siglos de habitar en Teotihuacn y Tula, regresaron a sus lugares de origen, dominando a los popolocas locales, demasiado pobres para crear un sitio de esas dimensiones (Cook de Leonard, 1953). Cuth tambin es mencionado en relacin con la llamada "cultura uie" definida para la Mixteca Baja, y con la cual ciertamente guarda muchos rasgos en comn (Paddock, 1966). En los aos sesenta, el valle de Zapotitln fue incluido casi en su totalidad en los recorridos del proyecto paleobotnico dirigido por Richard S. MacNeish. En este caso se determin que Cuth (Tr 319), era un sitio de la fase Venta Salada Temprano (700-1150 d. C.) siendo, de hecho, el nico asentamiento urbano y fortificado de ese periodo en la regin de Tehuacn, estimando que haba varios conjuntos de plazas y cerca de 200 estructuras, lo que implicara la presencia de barrios de especialistas (MacNeish et al., 1972). Ms adelante slo hay algunas referencias y visitas cortas (Corts, 1989), hasta el inicio de los trabajos de este autor en 1993, que continan hasta la fecha (Castelln, 1995a, 1995b, 1996a), Nmero 11-12 Problemas Arqueolgicos de Cuth Cuth y el valle de Zapotitln se incluyen en lo que se considera el rea de los antiguos popolocas, grupo lingstico de la familia otomangueana que habit estas regiones hasta la Conquista, y que posteriormente disminuy y se fragment, hasta hoy da en que ocupa tres pequeas zonas del sur de Puebla (Jacklein, 1974). De acuerdo a estudios etnohistricos y etnogrficos, se ha determinado que los popolocas tambin formaban unidades polticas identificables en seoros, como el de Tepexi, y sto sera cierto de Tehcuacn y Cuth como otros seoras popolocas (Jacklein, 1978). Esto que parece muy natural, no es tan obvio cuando se trata de la arqueologa de estos tres asentamiento. El nico sitio donde se han hecho exploraciones arqueolgicas con resultados publicados es Tepexi, considerado como una fortaleza militar de la poca Postclsica (Gorenstein, 1973), pero es posible que tenga ocupacin ms temprana. Cuth tiene cierta semejanza con la arquitectura de Tepexi, y es claro que fue comenzado a construirse antes del Postclsico. Hay que recordar que el sur de Puebla es an poco copocido en su arqueologa y rasgos, que se consideran derivados de los estados ms importantes del Clsico: Teotihuacn y Monte Albn. Las cermicas de tradicin Monte Albn 1-111, y la cermica anaranjado delgado, que se cre fue producida en esta regin y distribuida a Teotihuacn y otras partes de Mesoamrica, son lo que definen a esta "rea popo/oca". Casi nada se conoce sobre su arquitectura, patrn de asentamiento, actividades de subsistencia o relaciones con regiones vecinas. Cuth tiene mucha semejanza con la cultura o 19

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Mu11dos SllbJerrd11eos UMAE estilo uie de la Mixteca Baja. Se puede mencionar la presencia de urnas, presencia de escritura jeroglfica, cabecitas con cresta y cermica caf anaranjado con desgrasante de mica. En este un problema interesante consiste en definir qu significan tales semejanzas, y se trat de estilos compartidos, o de la presencia de grupos que pudieran considerase tnicamente como popolocas, mixtecos, o los ancestros de stos, es decir, si existieron distintos grupos sociales, lingsticos y tnicos de manera autnoma respecto a las grandes urbes del Clsico o sujetos a stas. Esta ltima es una posibilidad que debe ser explorada con ms detalle mediante el estudio de nuevos sitios, y Cuth es indudablemente uno de ellos. Tambin queda por definir lo que ocurri en los periodos ms tempranos y qu es lo que se puede considerar popoloca durante el Postclsico, a partir de la arqueologa, sus relaciones con los estados mixtecos, y sus semejanzas y diferencias con el resto de Mesoamrica. \ Arquitectura Como en gran parte de la Mixteca, las construcciones de Cuth fueron hechas con bloques regulares de piedra caliza, aunque tambin se emplearon otros materiales en muros y rellenos, como pizarra, basalto prismtico y brechas volcnicas. La produccin de cal con mtodos tradicionales fue, y contina siendo importante, as como la explotacin y empleo ornamental del nix o alabastro calizo. Para construir plataformas y terrazas se sigui el mtodo de colocar hiladas de piedra a manera de retcula, y luego rellenar los espacios intermedios. Los muros son en su gran mayora verticales y tienen funciones 20 como delimitar terrazas y orillas inclinadas del sitio, stos son normalmente hechos con bloques grandes y bien cortados. Los muros rectos e edificios son bloques ms pequeos y finos que tienen como rasgo tpico una pequefia comisa o entrecalle muy angosta, de no ms de 15 cm, dividiendo cada edificio por lo menos en tres partes. Ninguno de estos muros se puede considerar como parte de un sistema ''fortificado". En el sitio existen escaleras angostas adosadas o remetidas en los muros, para tener acceso a distintos niveles de terrazas habitacionales. Tambin existen al menos dos "calles" para circulacin ms fcil de un lado a otro del sitio, y una escalinata monumental que conecta los principales sectores habitacionales con la parte ms alta, y con la plaza central de Cuth. El acceso principal a Cuth estuvo en su falda suereste, donde se encuentra el ro Zapotitln, y la circulacin al interior fue llegando por la parte ms alta, y descendiendo por la gran escalinata hasta el centro. Hay tres sectores del sitio que fueron empleados para zona habitacional. Cada terraza tena al menos una casa, un pequeo patio y construcciones menores. En algunos puntos existen altares o pequeos templos. Al parecer existi una divisin en sectores o barrios, donde posiblemente habitaban especialistas y distintos grupos familiares. Los espacios centrales y ms planos fueron destinados a plazas, donde la principal muestra un patrn similar a otros centros urbanos, es decir, plaza cerrada con escaleras de acceso, altar central y montculos o edificios a sus lados, especialmente el templo o edificio mayor del lado oriente, cuya fachada se mira hacia el poniente. Aunque todas estas construcciones se

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adaptan a lo irregular del terreno, en realidad tienen un clara orientacin de acuerdo a un plan de crecimiento del sitio, slo limitado por las pronunciadas pendientes del cerro. La arquitectura funeraria incluye tum has cruciformes cuidadosamente hechas, como la que se encuentra en el interior de un montculo en la parte alta del sito, con nichos amplios y bien orientados. Otras tumbas menos ostentosas reproducen este esquema, pues son cistas o cajas de piedra con pequeos nios laterales y uno en la cabecera del este. Estas se colocaron alrededor de las plazas, sobre edificios mayores, o en el interior de plataformas. Adems existen otras construcciones como estanques para almacenar agua, reas de jardn, reas para tirar deshechos, y una cancha de juego de pelota en la parte central, que slo tienen un muro alto de un lado, y del otro un pequeo muro o banqueta. La arquitectura presente satisfaca evidentemente las necesidades de una poblacin que habitaba aqu de manera permanente, por lo cual Cauta debe ser considerada como una ciudadela, no como un centro fortificado. Cermica y Cronologa Cuth ha sido estudiada principalmente con base en su material de superficie, y algunos pozos de sondeo. Contando con una muestra amplia de cada una de las 250 estructuras en donde se recolect material cermico, se hizo un estudio comparativo con materiales de regiones cercanas y, sobre todo, con los materiales del proyecto paleobotnico dirigido por Richard MacNeish, a los cuales tuve acceso directo. A partir de sto, se establecieron rangos de temporalidad para las distintas Nmero 11-12 colecciones que indicaron una larga secuencia de ocupacin en el sitio, a partir tal vez desde 150 a. C. Los tipos ceranucos dominantes parecen corresponder al periodo que va e 650 a 1000 d. C., cuando las estructuras con evidencia de ocupacin llegaron hasta 215. Despus de estas fechas comenz a descender la poblacin del sitio, de modo que en vsperas de la Conquista, slo 25 estructuras tienen restos de haber sido habitadas. Las cermicas principales son del tipo gris fino, muy afines con las del valle de Oaxaca y la Mixteca. Otras corresponden a tipos similares al anaranjado delgado. Se trata de cermicas con pasta anaranjada que contienen desgrasan tes de esquisto y, junto con Jas grises ms burdas, representan bsicamente cajetes, a veces trpodes, decorados a menudo con la tcnica de impresin en el fondo interior o "fondo sellado,. Existe un tipo semejante a lo que ha sido previamente definido como cermica uie, propia de la Mixteca Baja, de pasta caf rojiza con desgrasante de esquisto. Este tipo al parecer tambin se produjo cerca de Cuth y, adems de cajetes, tambin se fabricaron urnas funerarias que fueron colocadas en entierros. Para periodos ms tardos, estn presentes tipos policromos semejant4es a los que se producen en la Mixteca y en la zona de Cholula, Tepeaca y Cuauhtinchan, que aparentemente son forneos, aunque tambin existen algunas variantes que pueden ser locales con mayor afinidad con lo que se produce en la Mixteca. Finalmente, existen tipos "aztecas" como el negro sobr6 rojo y negro sobre naranja, pero en una proporcin muy baja en comparacin con los tipos locales ms tempranos (Fig. 1 ). 21

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Muntlos Subterrd11eos UMAE Fig. 1 Tipos cermicos de Cuth (a-b) gris tino inciso; (e) Cholula nciso; (d) anaranjado delgado; (ef) caf mica ftuifie; (g) rojo sobre anaranjado; (h) policromo popoloca; (i) anaranjado alisado, fragmento de fondo sellado Industria Salinera Mirando el paisaje desrtico donde predominan las cactceas, resulta dificil imaginar las razones por las cuales se eligi un sitio como Cuth para construir un asentamiento urbano. Sin embargo, sto es comprensible considerando que el ro Zapotitln corre al pie del cerro en su falda sur, y que existen numerosos pozos de agua en la base del cerro, cuyo contenido de carbonatos y sales de sodio es muy alto. Estos pozos fueron construidos con brocales muy slidos, a veces reforzados, y escalerillas para bajar hasta el nivel del agua. El lquido se 22 distribuye en patios de evaporacin solar de poca profundidad donde comienza un complejo proceso de tratamiento y cristalizacin del agua, hasta la obtencin de la sal (Martnez y Castelln, 199 5; Castelln, 1996b) Esta industria de extraccin an est en uso con pocas variantes, y los pozos que se usan hoy da parecen ser los mismo de tiempos antiguos en su mayora, pues as lo atestiguan las grande cantidades de material cermico que se encuentran en estos parajes. La investigacin de los procesos de extraccin antigua de la sal es un tema muy amplio que merece una investigacin especial. Bsicamente son iguales a lo que se hace hoy da, pero existe una enorme

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cantidad de tiestos prehispnicos cuyo empleo no es tan claro. Luego de confrontar con los materiales de otros sitios antiguos, y datos etnogrficos de otras regiones de Mesoamrica, parece evidente que Jos cilindros de arcilla que se encuentran por decenas de miles, as como los bloques burdos con dos puntas largas, sirvieron para colocar encima escudillas y cajetas con salmuera y as poder controlar el fuego necesario para eliminar lentamente la humedad. Esto a su vez era parte de la fabricacin de panes de sal, de modo que los cajetes sirvieron de moldes que luego eran desechados, de ah las enormes cantidades de tiestos. Estos panes eran objeto de intercambio y, con toda seguridad, el principal recurso que el seora de Cuth tena para poder conseguir alimentos necesarios y vienes de prestigio de sus vecinos. La obtencin de sal determin el crecimiento del sitio y el patrn de asentamiento de su alrededores en distintas pocas. Otros recursos importantes de la regton debieron ser la produccin intensiva de cat la extraccin de nix y la explotacin de las cactceas. Cuth y su Regin El asentameinto de Cuth es de carcter urbano, y debi ser concebido y empleado como centro poltico y social de una lite gobernante y sus familias. Este grupo de poder seguramente supervisaba la produccin e intercambio de la sal que se produca en las barracas al pie del cerro. Tambin debieron dirigir las numerosas obras de control hidrulico que existen alrededor. Se trata de diques de piedra con diferentes dimensiones, algunos de ellos muy extensos, para contener las aguas de arroyos y del ro Zapotitln y desviarla a las terrazas Nmero /1-12 cercanas. Vestigios de estos trabajos abundan en las barrancas que rodean al cerro Cuth. En cuanto a su supuesto carcter militar, es probable que su ubicacin sea estratgica, ya que desde ah se observa casi todo el valle de Zapotitln, pero en caso de un ataque, los enemigos podran acercase fcilmente al sito sin ser vistos. Existen otros asentamientos que estn en lugares an ms altos y defendibles, aunque no tan grandes como Cuth. Como ocurri con los seoros de la Mixteca, Cuth debi tener relaciones de alianza matrimonial y poltica con otros pequeos estados. Los documentos histricos y pictogrficos que se han estudiado indican claras relaciones entre la zona de Coixtlahuaca, en Oaxaca, y la parte de Cuth-Zapotitln con la que tuvieron conflictos por la posesin de parajes de salinas en el siglo XVI, conflictos que seguramente existieron en tiempos ms antiguos (Ramrez, 1996). Las posesiones de este pequeo estado limitaban, al momento de la Conquista, con Tepexi al noroeste, con Coixtlahuaca al sur, con Teotitln al este, y con Tehuacn al norte. Adems existan al menos dos rutas entre el valle de Zapotitln y las Mixtecas Baja y Alta, una de ellas sigue la ruta de la actual carretera que conduce a Huajuapan de Len, y la otra atraviesa desde el valle de Coixtlahuaca por zona montaosa, directo hasta Cuth, pasando por otros sitios ms pequeos con caractersticas arquitectnicas siinilares (Johnson, 1997). Muchos otros sitios extensos del valle de Zapotitln estn an por estudiarse, y seguramente formaron parte del seora del cual Cuth fue cabecera principal. Entre estos pueden mencionarse los que se encuentran cerca de las actuales poblaciones de Atzingo, Metzontia, 23

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Mundos Subterrneos UMAE Acatepec y Caltepec, en la franja sur del valle, que tuvieron relaciones permanentes con los sitios que estn hacia la parte de Oaxaca, en una zona muy abrupta. Adems hay en la regin numerosas cuevas que han sido saqueadas desde hace dcadas as como vestigios de actividad salinera a lo largo de los antiguos caminos, y restos de una capilla que pudiera ser un puesto franciscano del siglo XVI. Al momento de la Conquista, Cuth debi ser un sitio sagrado con escasa ocupacin, la mayora de la poblacin debi encontrarse cerca de las barrancas, alrededor de los parajes d produccin de sal. La poblacin fue reubicada en el actual pueblo de Zapotitln Salinas, pero es posible que este asentamiento existiera antes de la Conquista. Hacia finales del siglo XVI, los habitantes de este lugar eran de habla popoloca, pero tambin los haba de habla nhuatl y mixteco. Hoy da slo se conservan hablantes de popoloca en Metzontla, Atzingo y algunas rancheras cercanas. Aspectos de Conservacin, Investigacin y Difusin Cuth y su rea de influencia son actualmente parte de los terrenos comunales de Zapotitln, remanente del antiguo altepetl o seoro del mismo nombre. Su uso y explotacin para pastoreo de ganado caprino, obtencin de lea, frutas y otros recursos, depende de la membresa a esta comunidad. A la vez, como en todas las poblaciones con organizacin tradicional, existen mucho celo e inters por los sitios donde hay ruinas. La presencia de visitantes forneos siempre debe estar vigilada y permitida por las autoridades locales que se complementan entre las municipales o 24 polticas, y las del comisariado comunal, cuyos miembros normalmente son las mismas personas. Esto no ha evitado el saqueo en aos recientes, pero la presencia del INAH en la comunidad ha inhibido tal actividad. Al mismo tiempo, los habitantes han mostrado inters e inquietud por saber lo que ocurre en el sito de Cuth. Una actitud muy frecuente es la de preguntar sobre el destino de materiales arqueolgicos, pues el sentimiento colectivo es evitar que dichos materiales abandonen la comunidad. No obstante, la colaboracin de las autoridades ha sido positiva desde 1993. Es as como desde el primer ao se consolidaron algunas partes del sitio que estaban expuestas al saqueo o destruccin. Por ejemplo, se consolid el frente del edificio piramidal y el acceso a la tumba, que estaba casi derrumbado. La tumba misma fue objeto de limpieza y consolidacin, con lo que se puedo observar sus verdaderas dimensiones. Se taparon pozos de saqueo que haban dejado expuestos elementos constructivos como columnas y posibles tumbas. Se trasladaron a la presidencia municipal algunas piedras con restos de tallado. Desde el inicio, se ofrecieron plticas y conferencias a alumnos y poblacin en general, informando de los objetivos y avances de la investigacin. En ocasiones, se invit a los habitantes a visitar las ruinas y conocer un poco ms sobre su importancia, naturaleza y distribucin, lo cual fue de gran inters para ellos. En la poblacin de Zapotitln existe tambin un consejo municipal de turismo que intenta complementar las visitas al Jardn botnico de Cactceas, con otros atractivos como la arqueologa y la visita a las salineras y los talleres donde se trabaja el nix. Existe la idea de crear un museo local sobre botnica, etnografa,

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historia y arqueologa como parte de la Reserva de la Biosfera recientemente constituida. Tambin existe una pequea biblioteca municipal donde se encuentran ejemplares de historia regional, tesis y otras investigaciones de biologa e historia efectuadas en la regin. Esta ambiente de participacin de la comunidad ha favorecido el trabajo de investigacin, a lo que debe agregarse que Zapotitln no tiene hoteles, de modo que al permanecer aqu, la convivencia con la poblacin local es obligada para trabajar en armona Patrimonio e Investigacin en el sur de Puebla Cabe plantear un aspecto importante d ella investigacin arqueolgica que se relaciona con la conservac10n y difusin de nuestra materia de trabajo. De manera frecuente, las aproximaciones a la arqueologa de un sito o regin tienen como fundamento la "proteccin del patrimonio" con base en la ley vigente. Sin embargo, la situacin especfica de cada comunidad requiere casi siempre de mayor sensibilidad para realizar nuestro trabajo, pues los argumentos legales suelen ser una mala estrategia de acercamiento a la comunidad. Aqu se plantea otro problema que tiene que ver con el proceso de investigacin mismo. No me parece concebible que un proyecto de investigacin arqueolgica est completamente determinado o justificado nicamente por la proteccin de uno o varios sitios o monumentos arqueolgicos. En todo caso, esa proteccin no debera ser slo fsica, colocando mojoneras, trazando poligonales o interviniendo monumentos, Nmero 11-12 sino sobre todo, debera ser el resultado de una estrategia razonada en la cual se determine qu sttiOs deben ser investigados con base en problemas de estudio bien fundados. Si se trata de proteger patrimonio que se encuentra en riesgo, no es acaso ms urgente su investigacin amplia e integral, antes que su casi imposible conservacin ? Si slo pensamos en la cantidad de sitios arqueolgicos con restos de arquitectura. o sin ella, que estn amenazados de saqueo o destruccin, nos daremos cuenta que no es posible dedicarse a todos a la vez. Rescatar informacin de esos sitios requiere de estrategias ms amplias y a ms largo plazo, sobre todo cuando no se trata de un salvamento o un rescate, donde el tiempo es importante Cuando se trata de proyectos con problemas de investigacin bien definidos, la cantidad de informacin recuperada, y ms importante, analizada y publicada, son a la postre ms significativas que la cuantiosa inversin de recursos en un solo sitio o ms bien, en una porcin de un sito, a menos que el objetivo no sea la investigacin sino el turismo, o la legitimacin de alguna autoridad i situacin poltica. No creo que sea necesario abundar sobre este tema que ha sido tratado ampliamente en otros foros (Rodrguez, 1996). Basta con preguntarse qu es lo que conocemos hoy en da de la arqueologa e historia antigua del sur de Puebla. A pesar de todos los proyectos y acciones de proteccin del INAH, el conociendo de los procesos culturales del pasado en esta regin se reducen a unas pocas publicaciones que s tenan un problema definido, independientemente de que hayan logrado o no sus objetivos. En arqueologa de Tehuacn y zonas cercanas, los resultados del proyecto paleobotnico dirigido por 25

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Mmu/os Subterrd11eos UMAE Richard S. MacNeish (1967-1972) en los sesentas. siguen siendo indispensables, as como los proyectos derivados de ste y efectuados por sus excolaboradores en aos ms recientes (Sisson, 1974; Sisson y Lilly, 1994; Norwack, 1977; Drennan, 1997; Paddock, I997a, 1997h). Para el conocimiento de Tepexi el Viejo, el estudio de Shirley Gorenstein (1973) sigue siendo la nica referencia publicada que ofrece anlisis de artefactos e interpretaciones. La vecina Mixteca Baja y sus expresiones culturales presentes en el sur de Puebla, slo han sido definidas por unos pocos estudios (Paddock, 1970, 1983; Moser, 1977, 1983; Winter, 1994). En cuanto a la etnohistoria y etnografa de 1a regin popoloca es preciso referirse a los estudios detallados y crticos de Klaus Jacklein (1974; 1978); para cuestiones lingsticas estn los estudios publicados por Josserand, Winter y Hopkins (1984), y si se quiere saber el estado actual de la discusin de los problemas arqueolgicos en el rea centro y sur de Pueble, ser necesario consultar la antologa preparada por Nicholson y Quiones (1994). Como puede apreciarse, las contribuciones al conocimiento de las antiguas culturas de la regin sur de Puebla, que deberan ser la base para las acciones de conservacin y proteccin, no slo son pocas, sino que han sido realizadas principalmente por proyectos externos al INAH. Por supuesto, hay algunas publicaciones de proyectos de investigacin y salvamento que el INAH ha efectuado, pero los pocos artculos existentes no son resultados de investigacin, sino bsicamente noticias generales sobre avances de trabajo. La solucin al problema de la conservacin patrimonial contina siendo -como siempreel conocimiento previo de ese 26 patrimonio. Y ese conocimiento no se genera con la sola presencia del arquelogo en los sitios, sino con el estudio sistemtico de los mismos, as como la difusin y discusin oportuna de sus resultados. Bibliografa Betancourt, C. I. Informe rendido sobre la excursin etnogrfica entre los Popo/ocas de Los Reyes Metzont/a, Estado de Puebla, por el ayudante tcnico de la Direccin de Antropologa, Secretaria de Agricultura y Fomento. San Jacinto, Tacubaya, Mayo de 1919. Castelln, B. R. 1995a. Estudios arqueolgicos en el Valle de Zapotitln, Mixteca Baja del sur de Puebla, 1900-1994. Anuario de la Revista Alteridades, 1: 15-32. Castelln, B. R. 1995b. Trabajos arqueolgicos en Cuth, antiguo seoro Popoloca en Zapotitln Salinas, Puebla. Revista Mexicana de Estudios Antropolgicos, 61: 165-176. Castelln, B. R. 1996a. Relaciones entre el estilo uie y el sur de Mesoamrica. Una revisin. En: IX Simposio de Investigaciones Arqueolgicas en Guatemala (J. P. Laporte y H. L. Escobedo, Eds.),pp. 583-600. Museo Nacional de Arqueologa y Etnologa, Ministerio de Cultura y Deportes, Instituto de Antropologa e Historia, Asociacin Tikal, Guatemala. Castelln, B. R. 1996b. Tecnologa de produccin y calidad de la sal en

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Mundos Subterreos UMAE EVIDENCIA DE LA OCUPACIN HUMANA EN CUEVAS: LA FORMACIN DEL CONTEXTO ARQUEOLGICO Y SU CON SER V ACIN Sandra Cruz Flores. Coordinacin Nacional de Restauracin del Patrimonio Cultural. Instituto Nacional de Antropologa e Historia. Ex-convento de Churubusco, Xicotencatl y General Anaya s/n. Col. San Diego Churubusco. 04120, Mxico, D. F. Correo electrnico: scruzl @attglobal.net Abstract: An approach to the study of natural caves in Mexico as well as to the knowledge of the vast legacy preserved in these type of contexts is worked out explaining the different processes of interrelation between the archaeological context and the cultural materials through the study of the natural characteristics of the caves and the evolution of the deposition context through time. Rsum: Une rapprochement sur les grottes au Mexique et la connaissance du vaste patrimoine conserv dans ce type de contexte ont t travaill en expliquant les diffrents procds relatifs au contexte archologique et aux matriels culturels travers 1 'tude des caractristiques naturelles des grottes et 1' volution du contexte de dposition tout au long du temps. 30 Introduccin La existencia de evidencias culturales del pasado en el interior de cuevas y abrigos rocosos permite, entendindolas como indicadores arqueolgicos, determinar los diferentes usos dados a estos sitios as como inferir reas de actividad. En este sentido, los materiales que se han conservado y las huellas de las actividades realizadas constituyen, junto con los datos de su distribucin y asociaciones espaciales, uno de los grupos ms valiosos de informacin arqueolgica de que se dispone para abordar el estudio de los grupos humanos que se vincularon con las cavidades naturales. Para la adecuada interpretacin de los indicadores arqueolgicos se requiere, adems de conocer el ciclo de vida de los bienes culturales en el seno de la sociedad que los cre o modific, identificar la forma de su deposicin y los procesos de deterioro o conservacin verificados a travs del tiempo en los contextos arqueolgicos. Esto plantea la necesidad de reconocer y diferenciar entre los procesos de alteracin llevados a cabo durante su creacin y uso, de aquellos verificados despus de su desecho o abandono. Es vasto el potencial arqueolgico de las cuevas e innumerables los bienes culturales que han dado cuenta del desarrollo humano vinculado con stas. Para reconocer la elocuencia de esta aseveracin, basta citar algunos ejemplos estudiados en el territorio mexicano. En referencia a los bienes arqueolgicos inmuebles, sobresalen los espacios acondicionados con divisiones internas o estrechamientos como los creados en las cuevas de Oxkintok en la regin maya (Bonor 1989); las

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construcciones y complejos habitacionales edificados en las cuevas y los abrigos rocosos del norte de Mxico como en Las Cuarenta Casas (Fig.l) y en el Valle de las Cuevas, Chihuahua (Guevara 1986t 1988), as como en las cuevas San Pablo, El Maguey y en el abrigo rocoso La Joya, en Durango. La presencia de escalinatas talladas en la roca como en la gruta de Xcan, Yucatn (Benavides 1982); adems de altares y adoratorios como el encontrado en la cueva de Aktn Na Kan en Quintana Roo (Fig.2), con acabado a base de estuco y diseos pintados en azul (Leira y Terrones 1986). Tambin sobresalen tumbas como la edificada en el interior de la cueva Tapesco del Diablo, Chiapas, en cuya construccin funeraria se encontr un entierro mltiple (Cruz y ,Guerrero 1993). Otros ejemplos son las obras hidrulicas como canales, represas y haltunes comunes en grutas del rea maya (Uk y Canch 1989) ; y los graneros fijos conservados al interior de oquedades en tierras norteas como en la Cueva del Indio, Durango (Cruz 2000). L18 Cuarnla CaHt. Chlh. Figura 1. Planta del sitio de Las Cuarenta Casas, Chihuahua, mostrando una vista general de las estructuras. Fuente: Guevara, A. 1991. Nmero 11-12 Figura 2. El adoratorio en el interior de la cueva de Aktn Na Kan, Quintana Roo. Fuente: Leira, L.J. y Terrones, E. 1986. Entre los ejemplos de pintura rupestre y petroglifos son relevantes, en el rea maya, las cuevas Mis y Petroglifos, en el municipio de Oxkutzcab, Yucatn, con secuencia ocupacional que se remonta a ms de 5,000 aos (Strecker 1984 ); la gruta de Loltn, en el mismo municipio, en la que existen representaciones de personajes ricamente ataviados como el bajorrelieve El Guerrero, as como diseos abstractos y pinturas e impresiones de manos al negativo (Gonzlez 1986). En la parte centro-norte de Michoacn, destaca el sitio conocido como la Cueva de las Pinturas en donde se conservan varias escenas en colores negro, rojo y blancocrema (Faugre-Kalfon 1997). En el norte de Mxico las representaciones grfico-rupestres encuentran importantes ejemplos entre las pinturas de la Sierra de San Francisco, en Baja California, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO (fig.3), as como en los innumerables petroglifos atribuidos a los grupos zacatecos dispersos en cuevas, abrigos y frentes rocosos en los estados de Zacatecas y Durango. Para ejemplificar la presencia de bienes culturales muebles al interior de cuevas, basta mencionar tanto objetos manufacturados por el hombre como son: 31

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Mmzd()s Subterrneos UMAE cermica, recipientes lticos para captacin de agua, esculturas exentas, artefactos lticos, cestera y textiles, entre otros; como restos paleobotnicos y paleozoolgicos, incluyendo a los restos humanos; adems de otros materiales llevados por el hombre a las cuevas tales como trozos de piedra, arcillas, minerales, metales y piedras empleadas para sostener ollas (Schmid 1982). Estos bienes culturales se han hallado tanto depositados en superficie como enterrados o semienterrados entre los sedimentos ; :l..! /tl . :, t' ,'; ,f.!:. _,. .<"J ,, : ra; ;j: \'. .'! r .. ,:. ..... .... Jl \ < J; ::1 . \ . 't.' ('1 -1.' . ... ; : i . >..-. >' i l, .. .... . :.::.:. ...... i1 fi ' ''\, .' U ':." Figura 3. Diseos pintados en un abrigo rocoso de la Sierra de San Francisco, Baja California. Fuente: Schobinger, J. 1997. Sitios que se han distinguido por la riqueza de los bienes culturales muebles contenidos en su interior son las cuevas de La Candelaria, en Coahuila; y Coxcatln, en Puebla, de las que se recuperaron numerosos fardos mortuorios asociados a ofrendas mltiples. En la regin de La Caada, en Oaxaca, sobresale la Cueva de Ejutla, explorada en la dcada de los aos sesenta, y en la cual se conservaron vestigios de entierros correspondientes al periodo Posclsico asociados con restos de antorchas, espinas de maguey, navajillas de obsidiana, plumas de aves y otros objetos empleados en rituales (Moser 1975). En el estado de Puebla, es relevante el hallazgo en la Cueva de Santa Ana Teloxtoc, en donde 32 se encontraron ms de 70 elementos entre mscaras incrustadas con mosaicos de turquesa, tecomates, artefactos de obsidiana, escudos, cuchillos, jcaras, cuentas de jade y restos seos, entre otros (Vargas 1989). Entre descubrimientos efectuados en la ltima dcada, sobresalen el realizado en 1 992 en la cueva El Gallo, en Morelos, en donde se conservaron los fardos mortuorios de un infante y de un perro (Fig.4 ), adems de una importante reserva de materiales culturales de origen orgnico, destacando numerosas piezas textiles y artefactos de cestera; as como el descubrimiento de la Chagera, explorada dos aos despus, asociada espacial, temporal y culturalmente con la cueva anterior. Otros casos notables son el de la cueva Tapesco del Diablo, en Chiapas, descubierta en 1993, cuya ocupacin corresponde al periodo Clsico Tardo y en la cual se encontraron numerosas ofrendas en donde destacan casi dos centenares de objetos tanto de origen orgnico como inorgnico (Fig.5), entre ellos: ollas globulares, piezas de ceram1ca con decoracin postcoccin, vasos rituales de nix y alabastro, jcaras decoradas, fragmentos de un tambor, un hacha con su hachuela, joyera tallada en piedras semipreciosas y metates (Cruz y Guerrero 1993) ; y la Cueva de la Neblina, Coahuila, que exploramos en 1999, y en la que se registraron en superficie numerosos artefactos de uso domstico, asociados con una ocupacin tarda del grupo irritila y entre los que destacan artefactos lticos como puntas de proyectil adems de fragmentos de cestera y cordelera (Cruz 1999).

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Nmero 11-12 Figura 4. Fardo mortuorio de infante hallado en la cueva El Gallo, Morelos. Fotografia: Fototeca de la CNRPC del INAH. La formacin del contexto arq neolgico El estudio de la evidencia cultural en cuevas parte del entendimiento de que los restos materiales constituyen slo una parte del complejo cultural puesto en uso y valor dentro de un contexto sistmico por los grupos que ocuparon estos sitios, correspondiendo a los materiales o elementos duraderos que pudieron conservarse en el contexto arqueolgico, a travs de las mltiples modificaciones ocurridas desde su desecho o deposicin hasta el momento de la exploracin arqueolgica actual. Este reconocimiento de los principios del ciclo de vida de los elementos materiales desde su creacin dentro de un contexto sistmico hasta el momento en que se descubren en un contexto arqueolgico, corresponde a lo que, dentro del mbito de la disciplina de la conservacin, se conoce como las diferentes historicidades de los bienes culturales (Brandi 1996). En este devenir, los procesos responsables de la formacin de los contextos arqueolgicos son el resultado, por una parte, de variables culturales determinadas por el ciclo de vida dado a los elementos tangibles; y por otra, de variables naturales cuyo principal impacto se deja sentir despus de la deposicin de stos. Figura S. Vista general de la tumba y algunos de Jos bienes culturales encontrados en la cueva Tapesco def Diablo, Chiapas. Los componentes culturales de estos procesos han sido discutidos en los trabajos de autores como Binford (1962), 33

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Mmu/os Subterrlleos UMAE Clarke (1968) y Schiffer (1972). En cuanto a los componentes naturales, esto es, las explicaciones de los cambios posdeposicionales de los elementos materiales en el microambiente de cuevas y abrigos, se parte de consideraciones elaboradas desde disciplinas como las ciencias de la tierra y la conservacin, como ser visto ms adelante. En el aspecto cultural, los procesos de formacin de los contextos arqueolgicos pueden visualizarse a travs del modelo de flujo propuesto por Michael B. Schiffer (1972) referido a la historia de vida de los elementos materiales en cuanto a los procesos que se generan en los sistemas culturales. El modelo tipifica cinco procesos bsicos referidos a los elementos duraderos1 : obtencin o procuracin, n1anufactura, usos, mantenimiento y desecho; as como cuatro aplicables al caso de los elementos consumibles o perecederos2 : obtencin, preparacin, consumo y desecho. En ambas categoras, el desecho corresponde al estado de un elemento en contexto arqueolgico. Como complemento del modelo, adems de los procesos bsicos referidos, se han tomado en cuenta en los contextos sistmicos, el almacenamiento, el transporte y la reutilizacin Al reconocer el trnsito de los elementos materiales por los diferentes procesos se pueden estudiar los patrones de disposicin diferencial en el contexto arqueolgico, en relacin tanto a la ubicacin y asociacin de los elementos materiales, como a las frecuencias relativas de su presencia en el contexto. 1 Son elementos duraderos los instrumentos, equipamiento e instalaciones que son transformadores y conservadores de energfa. 2 Son elementos consltmibles o perecederos los alimentos, combustibles y otros similares _cuyo consumo implica la liberacin de energa. 34 As, todos los elementos estn sometidos en un sistema a procesos de modificacin, descomposicin, recombi nacin, utilizacin y eventual desecho cuando se agotan o dejan de ser de utilidad. Estos son momentos de transformacin que implican como mnimo, una fuente de energa, generalmente humana, cuya acc1on influye sobre los elementos materiales (Schiffer 1972). De todo el ciclo propuesto para los elementos culturales, es el proceso de desecho o deposicin, el que presenta una relacin directa con la formacin del contexto arqueolgico en cuevas o abrigos rocosos; pudindose explicar ste en funcin de las siguientes modalidades : l. Desecho por conclusin de la vida til. En este caso, que es el ms comn, los objetos desechados en las cuevas presentan huellas de su uso as como deterioros de diversa ndole. Objetos desechados bajo estas condiciones pueden ser ms frecuentes en cavidades naturales utilizadas para fines habitacionales as como con secuencias prolongadas de ocupacin. 2. Deposicin accidental. En esta modalidad los elementos en el contexto arqueolgico conservan caractersticas que los muestran como piezas an de utilidad. La diferencia con otro tipo de deposicin es la falta de intencionalidad expresa para dejar de hacer uso de ellos. 3. Obsolescencia. En este caso, el desecho se atribuye como resultado de cambios en el sistema conductual que haya vuelto a ciertos elementos prematuramente obsoletos. Esto explica que se hayan dejado de usar,

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an cuando materialmente conservan caractersticas que los mantiene tiles. 4. Deposicin ritual. Se refiere a la presencia en las cuevas de elementos ofrendados, depositados intencionalmente junto a fardos mortuorios o artefactos empleados con uso ceremonial y que permanecieron al interior de estas oquedades. 5. A bando no de cuevas. Es una de las principales variables de deposicin que explica la presencia de elementos tiles en el contexto espeleoarqueolgico, si bien, se encuentran elementos que corresponden a todas las etapas o procesos de flujo en un sistema cultural. Cambios posdeposicionales en el contexto arqueolgico La conservacin, a travs del tiempo, de los materiales culturales depositados en una cueva, as como las huellas de las actividades humanas realizadas en ella, se encuentra determinada por la convergencia de diferentes variables: espeleognesis y tipo de cavidad ; caractersticas fisicas, qumicas, biolgicas y microambientales que influyen en la evolucin del contexto arqueolgico ; y la interrelacin entre ste y los materiales culturales depositados, toda vez que se trata de un sistema dinmico en constante evolucin e inmerso en el entorno natural. Nmero 11-12 Espeleognesis y tipo de cavidad Los aspectos referidos al origen y la forma de las cavidades se encuentran en estrecha relacin con las posibilidades que ofrecen para el uso humano. Se distinguen fundamentalmente dos caminos en la formacin de los contextos espeleolgicos verificados a travs del ciclo geoqumico y de los diferentes procesos de intemperismo tanto fsico como qumico : l. Gnesis gnea, en donde en la formacin de las cuevas interviene la presencia de bolsas de aire durante el fenmeno magmtico, as como el desprendimiento y fragmentacin de las formaciones gneas en diferentes etapas del ciclo geoqumico. Puede estar combinada con la accin elica. 2. Gnesis krstica, en donde la dinmica que se establece entre las aguas en el subsuelo y las rocas calizas genera, con el paso del tiempo, por mecanismos de solubilizacin, arrastre y horadacin, la formacin de cavidades naturales; proceso que depende en gran medida, del grado de solubilidad de las rocas de cada regin, lo que est en ntima relacin con la composicin de stas (Renault 1971 ). Las condiciones climatolgicas, en conjunto con la naturaleza de las rocas en los diferentes terrenos, determinan el grado y velocidad de la evolucin de las cuevas, que con el paso del tiempo pueden desembocar en dos tipos genricos: cuevas activas, que estn marcadas por la influencia de la accin hdrica, es decir, en ellas existen cuerpos de agua o paso de corrientes; y cuevas fsiles o secas, que corresponden 35

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Mllndos Subterreos UMAE principalmente a aquellas de gnesis gnea. que desde su origen han sido contextos ambientales secos, as como a algunas de espeleognesis krstica, pero en las que las fuentes de humedad ya no inciden, sea porque se han secado, por cambios en los cauces de las corrientes o por modificacin de los espacios por movimientos o afloramientos. En cuanto a su fonna y posicionamiento, es necesario distinguir entre dos tipos de cuevas: exgenas y endgenas. Las cuevas exgenas son aquellas que se forman desde el exterior en los cerros y montaas y cuya profundidad es reducida. Por sus limitadas dimensiones ofrecen escasa proteccin contra los agentes climticos externos y una superficie limitada para el desarrollo de actividades humanas. Son contextos que reciben iluminacin directa prcticamente en toda su extensin, que estn sometidos a las fluctuaciones ambientales que se verifican en el exterior y en los que se encuentra cierto grado de actividad animal y vegetal. En algunos casos presentan tambin zona con penumbra que recibe menor impacto del clima general. Las cuevas endgenas son cavidades de grandes dimensiones que se localizan internamente en las montaas y cerros. En ellas, las dimensiones y distribucin espacial permiten, por lo general, la diferenciacin de tres zonas espacio-ambientales: epigea, mesogea e hipogea; en donde las condiciones varan respectivamente de mayor a menor iluminacin hasta llegar a la oscuridad total, y de mayores fluctuaciones de temperatura y humedad a una mayor estabilidad en las partes ms profundas (Cruz 2000). Estas caractersticas las hacen aptas para el desarrollo de 36 numerosas actividades humanas, incluyendo las rituales, que en muchos casos son privativas de las zonas de oscuridad. La evolucin del contexto De los procesos de formacin y evolucin de las cuevas, los aspectos relacionados con las transformaciones por meteorizacin o intemperismo se encuentran directamente asociados con la arqueologa en funcin de la formacin y deposicin de sedimentos as como de las modificaciones espacio-ambientales en estos sitios. La base de esto es el hecho de que las formaciones geolgicas y las oquedades que en ellas han prosperado, con la exposicin al medio ambiente, sufren los efectos de los agentes qumicos, fsicos y biolgicos, que disgregan y transforman sus componentes. Durante este proceso, pueden mezclarse y recombinarse con otros compuestos y formar capas que se depositan (Fig.6). En la explicacin de la formacin del suelo y deposicin de sedimentos al interior de cuevas, su evolucin a travs del factor tiempo y su alteracin por la presencia humana; el conocimiento sobre las caractersticas sedimentolgicas es un referente para determinar las evidencias en un sitio atribuibles a la presencia humana (Goffer 1980; Pavlish y Alcock 1984). De acuerdo con Schmid (1982), en el estudio del carcter de los sedimentos de una cueva deben considerarse las mltiples condiciones microambientales, geolgicas y morfolgicas de sta, tales como su origen, forma, pos1cton topogrfica, distribucin y composicin de los sedimentos, naturaleza de la roca basal y contribuciones o perturbaciones

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por la fauna, entre otras; lo que permite deducir secuencias, reconocer eventos contemporneos de sedimentacin, establecer correlaciones entre unos estratos y otros, e identificar las causas de PARTE HIPOGEA Nmero 11-12 los accidentes geolgicos que pueden afectar el registro de los depsitos culturales. Figura 6. Diferentes orgenes y distribucin de los sedimentos en una cueva. El intercambio dinmico entre los materiales culturales y el contexto de deposicin Para comprender el comportamiento fisico-qumico de los bienes culturales en contextos arqueolgicos tales como las cuevas y los abrigos rocosos, adems de conocer los fenmenos naturales asociados con la formacin de las oquedades y la deposicin de sedimentos en su interior, es necesario tomar en consideracin las caractersticas de los materiales culturales depositados en cuanto a su naturaleza, sea orgnica, inorgnica o mixta ; su forma, sus dimensiones y su grado de resistencia o estabilidad, entre otros; pero, sobre todo, los procesos de interaccin que se verifican entre stos y los elementos naturales del contexto. En dicha interaccin entran en juego los mecanismos de deterioro, los procesos de intercambio dinmico y el estado de equilibrio qumico (Dowman 1970). Se parte del hecho de que los diferentes materiales se encuentran buscando formas estables de energa dentro de la naturaleza. Tanto para obtener las materias primas, como para la elaboracin de diversos satisfactores, el hombre somete a los materiales a procesos de transformacin que modifican su estado de energa. Una vez elaborados los objetos, stos tienden nuevamente a buscar un equilibrio estable en los ambientes en que se inscriben cuando participan en un 37

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M1111dos Subterrdneos UMAE contexto sistmico, por lo que ya, desde que se encuentran en uso, manifiestan diversas alteraciones tales como cambios en la coloracin, prdida de brillo, cambios en la resistencia fisica y mecnica, entre otros. -En el momento en que los bienes culturales son desechados y se hallan en contextos arqueolgicos, quedan inmersos en medios diferentes para los cuales fueron hechos. Si bien en algunos casos los artefactos permanecen expuestos o semiexpuestos en la superficie de las cuevas, esto es, tanto en contacto con el aire como con los sedimentos, la mayora de las veces se encuentran enterrados e incluso, en situaciones excepcionales, dentro de cuerpos de agua. En el contexto de deposicin, las caractersticas esenciales del ambiente son, en trminos generales, una disminucin o ausencia total de luz, presencia de sales minerales, contenidos variables de humedad en los sedimentos (condiciones oxdicas y reductomrficas), suelos o sedimentos ms o menos corrosivos, terp.peratura estable, humedad relativa en el ambiente estable, acceso limitado de aire, particularmente de oxgeno y nula o escasa actividad microbiolgica (De Guichen 1995). As, en el contexto espeleoarqueolgico los bienes culturales entran en interaccin permanente con el ambiente que los rodea y en el que se combina la accin de diferentes elementos como: el tipo de roca basal de las cuevas, la naturaleza del suelo, sedimentos o matriz; las condiciones microambientales en cuanto a temperatura, ventilacin, iluminacin, humedad y pH; las particulares situaciones de expostcton, semiexposicin, entierro o inmersin; las asociaciones materiales, es decir, el contacto o cercana entre los materiales 38 culturales; la actividad de los organismos troglobios, trog/filos y trogloxenos3 ; entre otros. Todos estos aspectos interactan, ejerciendo su accin conjunta sobre los materiales culturales a travs del tiempo, desde su deposicin hasta el momento de la excavacin, desencadenando un proceso constante de intercambios qumicos, principalmente basados en la ionizacin, transformacin y migracin de partculas entre los materiales culturales, las sustancias depositadas y el suelo o sedimentos (Dowman 1970). Cuando estn en el contexto arqueolgico los objetos, sean de origen orgaruco o inorgantco, sufren transformaciones que pueden afectar su color, peso, forma, resistencia, dimensiones' u otras caractersticas (De Guichen 1995). Los deterioros as verificados corresponden a tres tipos : fisicos, qumicos y biolgicos. En el desarrollo de las transformaciones producidas por el intercambio qumico, no slo los objetos reciben adiciones de elementos procedentes del contexto espeleolgico, sino que tambin el suelo o matriz se enriquece a expensas de stos. En cuanto a la evolucin de los objetos en su tendencia a recobrar el equilibrio energtico en su nuevo ambiente, este proceso bidireccional puede seguir dos caminos (Fig. 7): La taxonoma ms difundida en la bioespeleologfa considera tres grupos de organismos relacionados con las cuevas : los lroglobios, que son formas adaptadas a vivir en su interior; Jos troglfi/os, que aunque pueden vivir en estos contextos no muestran modificaciones para adaptarse al ecosistema subterrneo por lo que pueden vivir tambin en otros medios ; y los trogloxenos que son organismos ajenos a las cuevas y que no prosperan en ellas.

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a. Si el intercambio no logra equilibrarse en ambas direcciones, los bienes culturales se transforman drsticamente hasta su total destruccin, quedando tan slo como evidencia de su existencia informacin qumica impregnada en el suelo de la cueva, la cual, si las condiciones no son favorables, tambin puede llegar a perderse por transformacin o remocin, con el paso del tiempo (Escudero y Rossell 1988; Dowman 1970). En este sentido, es necesario indicar que cada tipo de material presenta mayor o menor susceptibilidad al deterioro dependiendo de su naturaleza qumica; as, materiales orgnicos ricos en carbono e hidrgeno, estn lejos de alcanzar un equilibrio en la mayora de los contextos arqueolgicos, mientras que otros materiales una vez incluidos en el contexto o suelo, son fcilmente recuperables. En el caso de materiales minerales, los porcentaje de Fe y Mg determinan inversamente su estabilidad b. El otro camino consiste en que el objeto en el contexto arqueolgico tiende a equilibrarse termodin micamente con este nuevo ambiente, presentando modificaciones hasta que se establece un equilibrio metaestable entr e ste y los sedimentos. Una vez que la estabilidad es alcanzada, las modificaciones en l se detienen y ste se conserva; esto es, que se establece un equilibrio qumico en el intercambio dinmico entre el material cultural y el contexto espeleolgico. Ello favorece tanto la conservacin de los objetos como de las sustancias que quedaron impregnadas como desechos de actividades (De Guichen 1995). Nmero 11-12 Cabe aclarar que el equilibrio total es un fenmeno excepcional y que en la mayora de los casos en que se conservan los materiales culturales existen procesos dinmicos constantes que les han sido favorables durante el tiempo que han pennanecido en entierro. m Q TIEMPO Figura 7. Evolucin de los materiales culturales en trminos de estabilidad con el medio ambiente que los rodea Los objetos y sustancias as conservados, se constituyen en importantes indicadores arqueolgicos que, junto con otras informaciones culturales, dan evidencias de las formas de vida y caractersticas de los grupos humanos del pasado (Fig. 8). Estos indicadores, en caso de haberse adaptado a su deposicin en el contexto arqueolgico alcanzando un equilibrio; pueden permanecer hasta que se de un cambio drstico en el contexto, tal como se verifica durante el proceso de excavacin cuando los materiales culturales son forzados a adaptarse a un nuevo ambiente4 que, por diversos aspectos, es ms inestable que el contexto arqueolgico. 4 Lo que se ha denominado como tiempo cero. 39

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Mu11dos Subterrneos UMAE 1 il v_ ..... .. .. i . : "'. . MA \'OR DL'TtRJORO. PtRDIDA TOTAL O PARCIAL DE LOS DlFE.U:NTES AtATERIAI..ES CULTURALES POR EFECfOS DF.t.IMPAC.TO DE LAS VARIACIONES CLIMTICAS EXTERNAS. . , ..,. ;. .... ZONA JAESOibo; ..,' t ., CONSERVACIN DIFERENCIAL CONDICIONADA roa US fi .. UCTVACIONES 1\IICROAMBlEJI.T ALES. MAYOR IAIP.4.crO DF. l.AS FLUCfUACIONES F.N LOS !\lA TER.IALES ORGNICOS. . -, .. > : ., MEJOR CONSERVACIN POR AUCROAMDIIt:NTE CON 1\-lA\'OR ESTABfl.lDAD. CONSI."RVACIN DE ,.tA TERlAU:S TANTO INORGNICOS COMO ORGNICOS. ... -. Figura 8. Condiciones diferenciales de conservacin de los bienes culturales en relacin con su ubicacin en una cueva. En el ambiente externo, donde los materiales son expuestos a nuevas condiciones fluctuantes, son sometidos a cambios violentos en cuanto a temperatura ambiente y humedad relativa, as como al contacto con la luz y el aire; este ltimo con gran cantidad de oxgeno adems de S02 C02 as como otros gases y partculas cidos y contaminantes (Stanley Price 1995, Sease 1995, De Guichen 1995). En este momento, que puede ser sumamente catico para los materiales, se reactivan procesos de alteracin o se generan nuevos procesos que pueden seguir los dos caminos ya indicados: desembocar en la prdida total del objeto, algunas veces incluso transcurrido poco tiempo de su descubrimiento ; o, si se logra minimizar el impacto ambiental que sufren en ese momento, los objetos podrn alcanzar un nuevo equilibrio y conservarse, siendo tiles indicadores arqueolgicos para el conocimiento de las sociedades pretritas. En ambos casos, el reto que se nos presenta consiste en entender el proceso de deterioro sufrido por los materiales y recuperar e interpretar adecuadamente la 40 informacin cultural que ha llegado a nosotros. Conclusiones Las cuevas y abrigos rocosos existentes en el territorio mexicano son sitios que por sus peculiares caractersticas y evolucin han sido aprovechados, por diversas sociedades a travs del tiempo, para realizar en su interior actividades tanto de carcter domstico, como productivo o ritual. El vasto potencial arqueolgico de estos sitios es indiscutible y exige el desarrollo de estudios sistemticos bajo el marco propio del trabajo interdisciplinario. Se considera que la formacin del depsito arqueolgico en una cueva depende tanto de las caractersticas culturales y conducta del grupo humano que la utiliz, como de la confluencia de numerosas condiciones naturales. En este sentido, si bien, se reconocen los procesos generales de formacin del contexto arqueolgico as como de la conservacin de la evidencia material o de sus huellas en las cuevas, entendindose que los materiales que pueden hallarse estn determinados en su deposicin, por los ciclos de vida establecidos en el contexto sistmico y por la evolucin del sitio; existe la necesidad de tomar precauciones en torno al grado de representatividad de los vestigios encontrados en funcin del bagaje cultural completo de los grupos vinculados con estas cavidades naturales y en cuanto a la correspondencia real de la distribucin espacial en el contexto arqueolgico en relacin con las reas de actividad existentes en el contexto sistmico. En cuanto a la conservacin, se reconoce que los diferentes elementos

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culturales incorporados a los contextos espeleoarqueolgicos al verse inmersos en un medio diferente del original, estn sujetos a un proceso de interrelacin e intercambio con su entorno en donde, los ms duraderos as como aquellos favorecidos por las condiciones micro ambientales, se conservan permane ciendo en la cueva, si bien modificados, hasta el momento de las excavaciones ; y otros, los que fueron consumibles, los perecederos o los que fueron desechados en condiciones microambientales poco favorables, desaparecen dejando, en el mejor de los casos, slo su huella qumica como dato cultural recuperable. Si bien, las consideraciones expresadas permiten inferir las formas de deposicin y el comportamiento general esperado para los materiales culturales en el interior de cuevas y abrigos rocosos, cabe sealar que no existen situaciones idnticas y que cada sitio representa un contexto nico e irrepetible en donde la conjugacin de todos los aspectos tanto culturales como naturales entran en juego definiendo procesos dinmicos espe cficos y muy particulares de interrela ciones que desembocan en la formacin de contextos arqueolgicos con mayor o menor grado de conservacin, lo que repercute en las posibilidades que brindan para obtener datos culturales para el conocimiento de las sociedades del pasado. Bibliografa Benavides, A. 1982. Las Grutas como Depsitos Funerarios. En Exploracin en la Gruta de Xcan, Yucatn, pp.9-21. INAH, Centro Regional del Sureste, Mrida. Nmero 11-12 Binford, L.R. 1962. Archaeology as Anthropology. American Antiquity, 28 :217-225. Bonor, J. L. 1989. Las Cuevas de Oxkintok: Informe Preliminar. En Memorias del Segundo Coloquio Internacional de Mayistas, pp 303-309. UNAM, Mxico. Brandi, C. 1996. Teora de la Restauracin. Alianza Editorial, Madrid, Espaa. Clarke, D. 1968. Analytical Archaeology. Methuen, Londres. Cruz, S. 1999. Cueva de la Neblina, Coahuila. Observaciones sobre las Condiciones Microclimticas de la Cueva, Estado de Conservacin de los Materiales Arqueolgicos en Superficie y Trabajos de Registro y Embalaje Realizados. Mecanuscrito. Mxico. Cruz, S. 2000. Cuevas con Ocupacin Prehispnica en e 1 Norte de Mxico: Dos Estudios de Caso en el Sureste de Durango. Tesis de Maestra en Antropologa (Arqueologa). Facultad de Filosofia y Letras/Instituto de Investigaciones Antropolgicas. UNAM, Mxico. Cruz, S. y S. Guerrero. 1993. Informe sobre los Trabajos de Rescate Arqueolgico en la Cueva del Tapesco del Diablo, Chiapas. Coordinacin Nacional de Restauracin del Patrimonio Cultural, INAH, Mxico. De Guichen, G. 1995. Object Object Disinterred. Interred, En 41

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Mtmdos Subterrneos UMAE LAS EXPLORACIONES ESPELEOLGICAS IT ALlANAS EN MXIC01 Tullio Bernabei. Asociacin Geogrfica la Venta, Sociedad Espeleolgica Italiana. RESUMEN Las exploraciones espeleolgicas Italianas en Mxico hasta ahora han sido poco consideradas en las publicaciones internacionales. Con el presente trabajo el autor pretende resaltar el gran trabajo efectuado en 31 aos de exploraciones, con 50 expediciones realizadas por alrededor de 300 espelelogos y ms de 700 grutas exploradas con 150 kilmetros topografiados. Las investigaciones se han realizado en diversos estados, otorgando mayor privilegio a Chiapas, donde tambin se desarrollo un gran proyecto interdisciplinario con una duracin de 7 aos. En general los espelelogos italianos han buscado siempre tener una relacin correcta y tica con la realidad local, dedicando parte del tiempo a la formacin de nuevos espelelogos y al mejoramiento de las tcnicas individuales y de socorro. Introduccin Las actividades de investigacin en Mxico representan para la espeleologa italiana y para su historia un captulo extremamente significativo. Es posible afirmar que por organizacin, esfuerzo y resultados las exploraciones en Mxico constituyen por mucho el mayor logro espeleolgico 1 Conferencia Magistral presentada en el V Congreso Nacional Mexicano de Espeleologfa, San Joaqufn, Quertaro, Noviembre del 2000 44 italiano en el extranjero. Para sufragar esta acepcin bastan algunos datos. Un periodo de investigacin continuo de 31 aos (de 1969 a la fecha); 50 expediciones realizadas, con un nmero estimado de 300 espelelogos involucrados; ms de 700 grutas exploradas para un total de ms de 150 kilmetros de extensin; y en fin un esfuerzo econmico (decisivo para un pas del otro lado del Atlntico), valuado en al menos 450,000 dlares norteamericanos actuales. Seguramente poco respecto a otros tipos de investigacin, pero mucho en el mbito espeleolgico, donde la base del financiamiento es siempre el dinero personal. En contraste con lo anterior, diversas relaciones publicadas sobre la historia de las exploraciones espeleolgicas en Mxico (entre las cuales se encuentra una firmada por W.C. Stone y T. Raines, AMCS, 1992), parecen ignorar totalmente, o al menos relegar, la participacin italiana a un papel completamente secundario. Uno de los objetivos del presente trabajo es justamente el de resaltar el trabajo italiano en este .esplndido pas, atribuyndole la dignidad histrica que merece y que se ha conquistado en el mbito. Quiero remarcar sobre todo un punto: la capacidad de organizar y administrar proyectos de amplio respiro y larga duracin, como por ejemplo las series "Malpaso" y HRo la Venta". Objetivos y Zonas de Proveniencia Una de las principales caractersticas de las investigaciones espeleolgicas italianas en Mxico es la particular predileccin por sistemas

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subhorizontales en ambientes de selva ms que por sistemas verticales en crst de tipo alpino. Para el europeo en general, resulta mucho ms fascinante la "espeleologa tropical". Tal inters ha llevado a una concentracin de las expediciones sobre todo en el estado de Chiapas, con algunas espordicas en Yucatn, Guerrero, Quertaro, San Luis Potos, Tampico, Tamaulipas, Puebla y V eracruz. Ms que apuntar a los rcords de profundidad los objetivos han sido en general la exploracin de reas completamente vrgenes. Una disciplina estrechamente vinculada a las exploraciones en Mxico es la arqueologa: en muchos casos los espelelogos se han encontrado con vestigios arqueolgicos precolombinos y a veces la entidad de los descubrimientos ha trado un ulterior impulso a las investigaciones, como en el caso del "Proyecto Ro la Venta" en Chiapas (AGLAV). A propsito de este ltimo el hecho de que se hayan realizado 1 O expediciones de gran empeo en los ltimos 7 aos involucrando a ms de 70 exploradores de cada parte de Italia, parece ubicarlo como la mayor investigacin espeleolgica italiana que se haya hecho hasta la fecha, no slo en Mxico sino en el extranjero en general. La regin de procedencia de los exploradores italianos es muy variada, destacndose la espeleologa de Roma: en general se movieron grupos de Friuli Venecia-Giulia, Lombardia, Emilia, Romagna, Toscana, Marche, Lazio, Sardegna, y muchas expediciones han visto participan tes provenientes de varias partes de Italia como siempre sucede en investigaciones de este tipo. Entre los principales grupos involucrados estn: la Accademia Nazionale dei Lincei (que de ahora en Nmero 11-12 adelante llamaremos ANL), las dos Universidades de Roma (UR), el Crculo Espeleolgico Romano (CSR), la Comisin Grutas Eugenio Boegan de Trieste (CGEB), el Club Espeleo Orobico CAl Brgamo (SCO), el Grupo Espeleolgico BoloeseCAl y Unin Espeleolgica Bolofiesa (GSB/USB), el Grupo Espeleolgico Florentino (GSF), el Grupo Espeleolgico Marchigiano (GSM), la Asociacin Geogrfica La Venta (AGLA V), varios grupos de Cerdea (CSC, ASI, GSAGS) miembros de la Federacin Espeleolgica Sarda (FSS) y el Grupo Grutas Brescia "C. Allegretti" (GGB). Las Relaciones con la Realidad Local Las relaciones con la espeleologa local han sido cordiales. En diversos casos, exploradores mexicanos como Carlos Lazcano (Sociedad Mexicana de Exploraciones Subterrneas de la Ciudad de Mxico), Ramn Espinosa y Manuel Casanova han participado en las misiones italianas, y se han tenido buenas relaciones (con varios encuentros formales) con la UMAE y con algunos grupos de Mrida (Yucatn). En los estados en donde la espeleologa era totalmente ausente, en particular en Chiapas, se emple mucha de la energa en tratar de capacitar gente del lugar para explorar. En el mbito del "Proyecto Ro la Venta" se realizaron en Tuxtla Gutirrez un curso universitario de hidrogeologa, dos de topografia y uno de tcnica. Algunos espelelogos italianos fueron ca-fundadores del primer grupo espeleolgico chiapaneco, el Vaxakmen, involucrado inmediatamente en otros dos cursos de socorro espeleolgico y tcnica. 45

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Mzmdos Subterreos UMAE En el ltimo, realizado en mayo del 2000, participaron tambin espelelogos provenientes de otras partes de Mxico. Por lo tanto, podemos afirmar que las investigaciones italianas se encuentran entre las ms abiertas a la participacin de espelelogos locales, y que los principios ticos dictados por la HCarta de Casola" ( 1994) se han aplicado en la mayora de los casos. El tema de la relacin con los pueblos indgenas es ms complicado, porque a veces estos se caracterizan por etnias muy cerradas y poco amables con la presencia extranjera: en territorios limtrofes se ha pasado desde grandes amistades hasta actitudes hostiles al grado de amenazas fisicas. Estos ltimos casos, ocurridos un poco por todas partes, obedecen esencialmente a motivos religiosos y polticos, por desconfianza hacia los extraos y tambin por la presencia en algunas reas de cultivo y trfico de estupefacientes. En este sentido la situacin ha ido empeorando con el paso de los aos y las perspectivas de una libre investigacin espeleolgica, sobre todo en Chiapas, Guerrero y Oaxaca, no son las mejores. Enfermedades y Accidentes Afortunadamente nunca se han registrado graves accidentes espeleolgicos, y Jos que han sucedido han sido siempre resueltos en el mbito de las expediciones mismas. Generalmente los problemas se derivan, ms que de las grutas, del ambiente circundante (morfologa del terreno crstico en la selva, vegetacin, insectos, serpientes, etc.) y por las rpidas crecidas de aguas provocadas por los reveses tropicales. 46 La distancia de las grutas a los centros civiles y la falta de una fuerte organizacin de socorro espeleolgico local exigen por una parte, gran prudencia en las exploraciones, y por la otra la completa autonoma tcnica y logstica en caso de algn accidente. En ciertas regiones es posible, activando los contactos necesarios, hacer que intervengan helicpteros de gobierno o militares pero de los cuales no se debe esperar ni las prestaciones ni las dotaciones de los empleados por ejemplo en el rescate alpino, donde ocurren ms de 3,000 accidentes cada ao. Otro discurso es la Histoplasmosis, una infeccin pulmonar provocada por la espora de un hongo, el Histop/asma caspulatum, que puede estar presente en el guano de grutas tropicales, y no slo en aquellas secas sino tambin en las hmedas y activas. Diversos espelelogos han contrado la enfermedad en forma leve (resfriado, tos, poco de fiebre), curndose despus por s sola, mientras que hay 4 casos ms serios (uno en el 1986, dos en 1995 y uno en el 2000, todos en Chiapas) donde los afectados tuvieron que recurrir a curas hospitalarias (generalmente con grandes retrasos en el diagnstico exacto) y largos tratamientos a base de medicinas que tienen efecto sobre los hongos (Sporanox). La Historia de las Exploraciones A continuacin presentamos una lista de la secuencia histrica de las expediciones realizadas por italianos en Mxico, con los principales organizadores y las regiones que fueron objeto de estudio. Se han excluido las expediciones

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no explorativas. Las abreviaturas obedecen a las presentadas anteriormente. 1969 ANL, UR, CSR: San Luis Potos, Quertaro, Morelos, Tamaulipas, Veracruz 1971 ANL, UR, CSR: Chiapas 1 973 -ANL, UR, CSR: Chiapas 197 5 -ANL, UR, CSR: Chiapas 1981 "Malpaso 81 ", CSR: Chiapas 1984-"Malpaso 84", CSR: Chiapas 1984 "Mxico 84", SCO: Quertaro, Puebla, Oaxaca 1984/85 CGEB: San Luis Potos, Quertaro, Chiapas 1985 -"Sima del Copal", CSR: Chiapas 1985/86 -CGEB: Guerrero, Chiapas, San Luis Potos 1986-CGEB: Guerrero 1 986 "Chiapas 86", SCO 1986"Malpaso 86", CSR: Chiapas 1987 "Rancho Nuevo 87", CSR: Chiapas 1988-CGEB: Guerrero 1988 -"Na Hun-Kun" (Can del Sumidero), CSR: Chiapas 1998 "Chiapas 88'\ CSR 1989 "Garrapatas 89", GSBIUSB: Chiapas 1989/90-"Mexispeleo", CSR: Tampico, Chiapas 1990 -"Ro la Venta 90'', AGLAV: Chiapas 1991 "Mal grado 91 ", CSR: Chiapas 1991 -"Ro la Venta 91 ", FSS: Chiapas 1991 -"Ro Aparecido 91", GSB/USB: Oaxaca 1991 "Popocatpetl", AGLAV: Mxico 1993-"Yucatn 93", AGLAV: Yucatn, Quintana Roo 1993 "Ojos del Tigre", CSR: Chiapas 1993"Arbo1 de Navidad 93", AGLAV: Chiapas 1993"Mxico 93", GSM: Chiapas 1993"El Ocote 93'\ FSS: Chiapas Nmero 11-12 1994 "Ro la Venta 1, AGLAV: Chiapas 1994 "Ro la Venta 2" AGLAV: Chiapas 1995 "Ro la Venta 3'' AGLAV: Chiapas 1995 -"Ro la Venta 4" AGLAV: Chiapas 1996"El Chorro", CSR: Chiapas 1996 "Ro la Venta 5" AGLAV: Chiapas 1997 "Ro la Venta 6" AGLAV: Chiapas 1997 -''Ro la Venta 7" AGLAV: Chiapas 1997 "Cerro Blanco n AGLAV: Chiapas 1997 "Yucatn", CGEB: Yucatn, Quintana Roo 1998"Yucatn", CGEB: Yucatn 1998 -''Chacal 98,, CSR: Chiapas 1998 "Ro la Venta 8", AGLAV: Chiapas 1998"Cerro Blanco 2", GGB: Chiapas 1998"Coahuila 1 ", AGLAV: Coahuila 1999 "Ro la Venta 9", AGLA V: Chiapas 1999"Chiapas 99", CSR 1999"Cerro Blanco 3", GGB: Chiapas 1999"Coahuila 2", AGLA V: Coahuila 2000 "Ro la Venta 10", AGLAV: Chiapas 2000 ''Cuatro Cinagas 2000", AGLA V: Coahuila En el principio de las investigaciones espeleolgicas Italianas en Mxico hubo una serie de expediciones zoolgicas realizadas por el profesor Valerio Sbordoni (UR), entre finales de los aos 60, s y mitad de los aos 70's. En total fueron encontradas y descritas ms de 130 especies nuevas (19 gneros) y exploradas 120 grutas. Las 47

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Mmu/os Subterrlneos UMAE relaciones y las publicaciones de los bioespelelogos n1ostraron por primera vez ambientes exticos y extraordinarios, peligrosos pero infinitamente ricos en grutas. Esas investigaciones, aunque profundizaron poco desde el punto de vista explorativo, fueron las primeras en muchos estados meridionales entre los cuales se encuentra Chiapas, y generaron una fecunda fuente de exploraciones para la espeleologa de Roma (e iniciado por el CSR), que en esa regin ha realizado esfuerzos notables. Las primeras expediciones espeleolgicas importantes, denominadas "Mal paso 81, 84 y 86", se realizaron en Chiapas con resultados significativos: exploracin y topografa de ms de 60 grutas ubicadas en varias zonas, entre las cuales se encuentran el Stano de la Lucha ( -300 y 1,300 m), uno de los abismos n1s bellos de la Tierra, el Sistema de Pecho Blanco (-341 y 5,600m), el Sistema de los Camarones (1,200m), la Cueva del Achin (1,585 m), los stanos gemelos llamados Ojos del Tigre ( -177 y 1,840 m). En 1984 ("Mxico 84"), los espelelogos de la ciudad de Bergamo (SCO) efectuaron el primer descenso italiano de los grandes pozos de El Barro y Las Golondrinas, pero la parte explorativa prevista en el estado de Puebla fue detenida por la poblacin local: un problema que ser una constante impredecible, durante toda la historia de las exploraciones (no slo ialianas)? en Mxico. Los espelelogos se replegaron ms al sur, en Oaxaca y exploraron algunas grutas tnenores. A finales de 1984 entraron en accin los triestinos de la CGEB que se concentraron en otras regiones; sobre todo en Guerrero y en San Luis Potos, y en dos aos realizaron tres expediciones con 48 buenos resultados: ms de 120 grutas nuevas, entre las cuales se encuentran Hoya de Puleo (-375), Cueva Negra (-233), Resumidero del Izote (-176 y 1,560 m), y tambin el Arroyo de Tenejapa en Chiapas (-317 y 2,110 m), junto con espelelogos polacos. Miembros del SCO .regresaron a Mxico en 1986 y se movieron en una zona prometedora de Chiapas (Las Margaritas y Motozintla), donde exploraron 40 cavidades y avistaron muchas ms: las ms relevantes son la Gruta de Llano Grande (1,000 m aprox.) y la Cueva Navidad (-179). El rea hoy presenta grandes dificultades con las poblaciones locales. En 1987, el CSR dedic una expedicin a la gruta de Rancho Nuevo, situada no en la selva tropical sino entre las conferas de la Sierra Central de Chiapas. Espelelogos canadienses en 1976 haban ya explorado la primera parte horizontal (1 ,500 m), convertida despus en turstica, y solamente divisaron el proseguimiento: los romanos ampliaron los conocimientos a .-:.sos y 10,200 m de extensin. El ao siguiente se realiz una nueva expedicin por la CGEB, la ltima de la serie, en Guerrero en la zona de Chilpancingo; con 23 nuevas grutas entre las cuales encontramos al Stano del Granchio (Cangrejo) (-197 y 700 m), el Stano de las Lianas ( -238 y 500 m) y el Resumidero del Agua (-180 y 375m). Todava en 1988, un pequeo equipo romano efectu la primera (y hasta ahora nica) exploracin relevante en el Can del Sumidero, en Chiapas (Cueva Na Hun-Ku, 650 m), inaugurando la escalada en pared. Contemporneamente y siempre en Chiapas el CSR efectu una importante exploracin en la zona de Pueblo Nuevo (El Abuelito, 6,000 m):

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tambin en esos aos y en la misma rea inici, por estadounidenses, el proyecto con el cual se conoci el mayor sistema actual de la regin (Soconusco-Aire Fresco, ms de 25,000 m). En 1989 llegaron otros exploradores italianos provenientes fundamentalmente de Bolofia ("Garrapatas 89", GSB/USB junto con GSF), quienes iniciaron los estudios sobre la selva El Ocote en Chiapas y exploraron sobre el lado oriental de la misma 17 grutas entre las cuales haban varios stanos y una caverna muy amplia, la Cueva de Chute Redondo (1,027 m). Entre 1990 y 1991 el CSR centr su atencin en el corazn de Chiapas, la regin de Yajaln y Tumbal, encontrando la fuente llamada Cuncump (1 ,000 m) y la Sima 3 de Los Alpes ( -184 y 800 m). En enero del '90 el primer descenso explorativo de los 80 Km del Can del Ro La Venta (AGLA V) marc el inicio de un proyecto decena!, largo y afortunado, destinado a influenciar las investigaciones tambin en otros pases. En 1991 regresaron los boloeses con "Ro Aparecido 91" (GSB/USB), y esta vez eligieron el estado de Oaxaca, donde desde haca muchos aos exploradores de otras naciones obtenan grandes satisfacciones. Los italianos descubrieron 14 grutas como la Cueva de V italiano (-300, 1,500 m), pero no lograron alcanzar los sectores ms prometedores de una regin muy vasta y todava poco explorada. En el mismo ao una pequefia expedicin AGLA V se concedi una variante realizando vulcanoespeleologa descendiendo con cuerdas 250 m en el crter activo (en ese tiempo no mucho) del volcn Popocatepetl. Nmero 11-12 En el mismo ao de 1 991 el can del Ro La Venta tuvo su primera repeticin, con algunas pequeas exploraciones, a manos de un grupo mixto sardo (FFS). El ao de l 993 fue particularmente intenso para la espeleologa italiana en Mxico, con 5 expediciones casi contemporneas, 4 de las cuales en Chiapas. La AGLAV organiz la primer exploracin espeleosubacutica italiana en los cenotes de la pennsula de Yucatn (Quintana Roo y Yucatn), explorando varios de ellos y prosiguiendo antiguas exploraciones en otros (Dzibilchatun, Cenote del Aeropuerto, Cenote Cervera). Siempre la AGLA V logr, con un difcil descenso de 700 m a lo largo de la pared E del Caftn del Sumidero (Chiapas), alcanzar la fuente llamada rbol de Navidad la cual despus de pocas decenas de metros se cierra: permanece el logro de uno de los ms largos descensos en cuerda efectuados en el mundo para alcanzar una gruta en pared. El CSR regres, en cambio, a la selva del Mercadito, en la zona del lago de Malpaso, donde los stanos gemelos llamados Ojos del Tigre fueron explorados mejor e inmortalizados en un documental. Continuando en Chiapas, llegaron los espelelogos de Ancona ("Mxico 93 ", GSM) y regresaron a la zona de Las Margaritas visitada por los de Bergamo en 1986, pero con menos fortuna a causa de una mayor hostilidad por parte de los nativos. A pesar de todo, se exploraron aproximadamente 30 cavidades entre las cuales resaltan la Cueva del Rayo ( -118) y la Cueva Lorenzito Zappaluerto ( -112 y 250 m), donde los espelelogos se vieron obligados a retirarse por la presencia de anhdrido carbnico. 49

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Mulldos Subterrneos VMAE En cambio, en la Selva el Ocote, que no est habitada, una expedicin sarda, en 1993 (FSS), efectu una dificil travesa de dos semanas en el terreno crstico muy abrupto: al final alcanzaron y exploraron un bello stano, El Fundillo del Ocote (-200m). El ao de 1994 marc el inicio oficial del Proyecto Ro la Venta, que llevara a realizar 1 O expediciones hasta la fecha. Tal vez por el hecho de que esta serie de investigaciones tuvo participantes de toda 1 talia, no se realizaron otras actividades espeleolgicas significativas, a excepcin de la exploracin del Chorro (3,500 m aprox.), una gran vertiente en el Ro Encajonado, cercano al Lago de Malpaso (Chiapas), por parte del CSR en 1996. En esa ocasin, una crecida excepcional detiene las exploraciones creando una zona sumergida de casi 700 m entre los espelelogos y gracias a la intuicin y fortuna todos salieron sin daos despus de varias horas, con la ayuda de algunos espelelogos y buzos locales. El Proyecto Ro la Venta condujo en 7 aos al descubrimiento de 230 grutas con 60 km de topografia. La ms significativa es La Cueva del Ro la Venta ( .. 375, 13,000 m), que a su vez forma parte del sistema crstico Lpez Mateos, una serie de esplndidas grutas que se extienden por 22 km. con ms de 24 ingresos: un verdadero parque crstico tropical que se est tratando de conservar adecuadamente. En 1998 se alcanz a pi con 15 das de camino, despus de dos intentos muy difciles, el stano llamado Ombligo del Mundo ( -200), que se abre en el centro de la selva El Ocote. 50 Algunos exploradores del Proyecto Ro la Venta fueron invitados en 1997 por el coordinador norteamericano del Proyecto Cerro Blanco (Pueblo Nuevo, Chiapas), en curso desde 1989. La zona es rica de grandes pozos y sistemas activos, y el pequeo grupo italiano contribuy en la exploracin por algunos kilmetros, dndose cuenta de que las posibilidades eran enormes. Se organiz un regreso para los aos sucesivos directamente como GGB, recolectando buenos resultados entre los cuales en 1998 la conjuncin de los sistemas Soconusco-Aire Fresco (-600 y 25000 m), objetivo que los norteamericanos perseguan desde haca ya algn tiempo. Nuevos exploradores subacuticos italianos, miembros de la CGEB, regresaron tambin a los cenotes de Yucatn con dos expediciones en 1997 y 1998: decenas de exploraciones localizadas en una pequea zona confirmaron una vez ms al inmenso potencial de esta regin. Recientemente se han real izado dos nuevas expediciones del CSR en Chiapas, en 1998 y 1999, una en la zona Chacal y la otra entre Las Margaritas y Ocozocoautla (nueva carretera para Apic Pac ), donde fueron exploradas unas veinte grutas entre las cuales nombramos la Cueva del Amate (1,000 m), la Cueva del Metate y la Cueva del Tigre, esta ltima caracterizada por un ingreso enorme. Entre 1998 y 1999, la AGLA V inici una serie de reconocimientos tanto en Oaxaca como en el norte de Mxico, en los estados de Chihuahua y Coahuila, la cual est todava en curso. Finalmente, en Mayo del ao 2000, la AGLAV realiza la dcima expedicin en Chiapas y en Noviembre en Cuatro Cinagas (Coahuila).

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Mundos Subterreos UMAE Bibliografa AA. VV., "Ro la Venta, tesoro de Chiapas" Asociacin Geogrfica La Venta, Coneculta, Turra, Pdua, 1999 Lazcano S.C., Los grandes abismos de Mxico, Editorial Jilguero, Mxico D.F. 1987 Speleologa, noticiero semestral de la SSI, Boloa n. 12, 15, 16, 20, 21, 26, 29, 30, 33, 34, 37, 38,41 Stone W. & Raines T., "A history of Mexican speleology to 1992" AMCS Activities Newsletter n.22, Association for Mexican Cave Studies, Austin, Texas, 1995 Tulio Bemabei durante la presentacin de su Conferencia Magistral en el V Congreso Nacional Mexicano de Espeleologa, San Joaqun, Quertaro. Noviembre 2000. Foto: Dr. Jos G. Palacios-Vargas 51

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Mundos Subterrneos UMAE PROYECTODEESPELEOBUCEO LAS GRANADAS 1999-2001 Bruno Delprat y Jorge Rueda Higareda. Grupo Espeleolgico URION Organizadores : ASP ALA (Pars), Ing. Bruno Delprat URION, Sergio Santana CIMAS, Pr. Carlos Barrera Espinosa Apoyos 1ocales: Seor Fermn Domnguez, Comisario municipal de Zacatecolotla Comisara de bienes comunales de Acuitlapn 1 2 3 4 5 6 7 8 52 Comisara de bienes comunales de Acamixtla Direccin de turismo municipal de Taxco, Lic. Bustamante-Garca Proteccin Civil del Municipio de Taxco, Enrique Delgado Pia Sumario Antecedentes Objetivos Respeto al medio ambiente Metodologa y programa Organigrama Tcnicas de exploracin Seguridad en las exploraciones Calendario tipo de actividades

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l. Antecedentes Se conoce de tiempo atrs la parte accesible de la cueva de donde sale un ro subterrneo. En marzo de 1992, Azdrubal Mendizabal, Felipe y Ral-Octavio Gonzlez del Grupo URION exploraron por tcnicas de buceo el lago terminal de la cueva conocida. Despus del segundo sifn encontraron un pequeo saln como una bolsa de aire antes del tercer sifn. Felipe coment que haba avanzado de noventa metros de distancia en este tercer sifn, armando el paso con una cuerda y logrando la profundidad de 15-20 metros bajo la superficie. En este punto terminal se haca mas estrecha la galera. Durante el reconocimiento preliminar al proyecto del domingo 27 de junio de 1999, Gustavo Prez del Grupo URION y Bruno Delprat levantaron la topografia de la parte accesible de la cueva. El ro subterrneo se encuentra con agua turbia y una visibilidad de menos de 2 metros en la poca de lluvias. Su exploracin requiere una completa maestra de las tcnicas particulares al espleobuceo en cuevas estrechas y con una visibilidad muy limitada. 2. Objetivos : 11 La exploracin y topografa de las partes area y subacutica de la cueva. Ubicacin precisa del sistema de cuevas en relacin con la autopista en superficie, de manera a estudiar la factibilidad de una perforacin y del bombeo al beneficio de las comunidades cercanas. 2/ Coleccin de muestras de fauna caverncola, de muestras de aguas Nmero 1 1-12 para el estudio hidrolgico. Determinacin del caudal de las aguas saliendo de la cueva para conocer las posibilidades de abastecimiento de las 1 O comunidades de la cuenca 3. Respecto al medio ambiente Durante las exploraciones se tomarn medidas propicias para la conservacin del medio ambiente en la cueva as como en lo que respeta a la calidad de las aguas que fluyen de esta. Se evitar daar cualquier formacin natural durante la exploracin avanzando cuidadosamente por las galeras. Siempre se colectar en bolsas la basura aue pueda generar la expedicin, tanto como la que se encuentre dentro de la cueva al momento de las exploraciones. Cabe mencionar que existe en la cueva basura que arrastra el ro subterrneo desde los montes atrs de la cueva donde el agua se infiltra. Tomando en consideracin que se colectan las aguas del resumidero para el consumo de las comunidades, tenemos el cuidado de usar trajes y equipo de buceo previamente lavado. No se utilizan para los buceos ningn tipo de substancia qumica que pueda contaminar las aguas del ro. 53

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Mundos Subterrneos UMAE 4. Metodologa y programa Reconocimiento en la zona y topografia de la parte conocida de la cueva (27/6/99) Reunin para preparativos ( 12/71 1999) Practicas preliminares de tcnicas de espleobuceo y revisin del equipo necesario (Alberca Olmpica, 4 y 9/8/1999) Primera fase de la exploracin con equipo de espleobuceo limitado (2 das de fin de semana, 14-15/ 8/1999) buceo y topografia del primer sifn Buzos: Bruno Delprat Jos Ledesma (Pepe Pez) Segunda fase de la exploracin con equipo de espleobuceo limitado (sbado 26/2/2000) buceo y topografia del segundo sifn Buzos: Bruno Delprat Pierre Beltrand Tercera fase de la exploracin con equipo de esplobuceo limitado (sbado 4/3/2000 ) buceo y topografia del tercer sifn: 1 77 m de desarrollo con 23 m de profundidad max1ma, descubrimiento sobre 200 m de una grande galera con ro 54 Buzo: Bruno Delprat Cuarta fase de la exploracin con equipo de espeleobuceo limitado (domingo 9 de abril de 2000) exploracin y topografia de la galera con ro subterrneo despus del tercer sifn: 350 m de desarrollo; desemboca a la mitad de la galera del lado este una cascada proveniente de una galera superior. La galera por un quarto sifn del lado este y un quinto al sur. Buzos: Bruno Delprat Jos Ledesma (Pepe Pez) Los resultados logrados en las primeras fases de la exploracin nos permitirn ms en adelante, pasar a la exploracin de los dos nuevos sifones con tanques adicionales, prevista para los 13 y 14 de mayo de 2000, si todava no llueve por la zona de Taxco. Tambin se considera tomar ubicaciones precisas con posicionador satlite GPS, medir el caudal de las aguas y buscar sumideros en las dolinas del lado sur de la autopista. Desarrollo total del sistema de cuevas a la fecha: 946 m Nmero de puntos de medida de topografa: 77 estaciones

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Quinta fase de la exploracin con tanques adicionales (Sbado 17 y Domingo 18 de Febrero del 2001) exploracin y topografia del cuarto y quinto sifn que siguen a la galera Andra con 99 m y 33 m de desarrollo respectivamente. Buzos : Bruno Delprat 5. Organigrama Bitcora Nmero 1 J -12 Jos Ledesma (Pepe Pez) Desarrollo total del sistema de cuevas a la fecha : 1083 m Nmero de puntos de medida de topografia: 94 estaciones topogrficas 2 personas Control del acceso a la cueva 1 persona Intendencia 3 espelelogos Apoyo tcnico 2 buzos Exploracin Cueva 1 cronista-fotgrafo 55

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Mundos Subterrdneos UMAE 6. Tcnicas de exploracin Espeleologia Armado de la galera superior al primer sifn con sistema de traccin de apoyo a los buzos entre sifones 1 y 2. Espleobuceo: Armado de los sifones con lnea de vida marcada en metros con flechas indicando la salida cada 1 O metros. Equipo completo de espleobuceo para 2 personas. Para cada uno se necesitan en particular: 2 tanques independientes, 2 reguladores independientes con manmetro, casco equipado con un mnimo de 3 lmparas, tijeras o pinzas, 1 carrete de cordn de lnea de vida, 1 carrete pequeo de cordn de auxilio, 1 chaleco compensador. Se colocan 2 tanques de reserva en la sala antes del primer sifn. De los vehculos a la cueva se portear a pie el equipo con el personal participante. Son unos ISO metros de distancia. 7. Seguridad en las exploraciones Seguridad subacutica Los buzos van uno por uno de exploracin, con otro buzo de apoyo en espera en la cueva. Si el explorador no vuelve despus del tiempo acordado, el segundo penetrar en auxilio. 56 Seguridad de espeleologa El Responsable tcnico determinar la penetracin del personal del Grupo de Documentacin. Los buzos y el personal de documentacin segutran las indicaciones del Responsable tcnico para maniobras con cuerdas. Seguridad general Ninguna persona de los tres grupos tomar riesgos innecesarios en la cueva. En caso de riesgo mayor, los 2 Responsables tcnicos podrn dar una orden de evacuacin general inmediata de la cueva sin sacar todo el equipo de la cueva. 8. Calendario actividades Sbado 08h -Salida del D. F. tipo de Viaje hasta Zacatecolotla con camionetas ( 4 horas) 12h Instalacin de campamento en Zacatecolotla ( 1 hora) 13h-Junta de preparacin (1 hora) Domingo 08h Desayuno, Granadas traslado a Las (2 horas) lOhCargar el equipo de exploracin hasta la entrada de la cueva (2 horas) 12h -Armado espeleolgico de la cueva (2 horas)

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Nmero 11-/2 l2h-Buceo de exploracin y preparativos (4 horas) 16h-Desarmado del equipo de la cueva (1 hora) 17hBajada del equipo de la cueva a los vehculos (1 hora) 18h-Viaje de regreso en camionetas (4 horas) 22h-Regreso al D. F. RESUMIDERO DE LAS GRANADAS Longitud: Latitud: Altitud. Acuitlapn Acamixtla, Municipio de Taxco, Edo. de Guerrero, Mxico Planta y corte longitudinal Escala : 1:250 1 m= 4 mm en la topografia Grupo espeleolgico URION, Mxico D.F. 99'37" Este 18'29" Norte 1360 m.s.n.m. Equipo : Clismetro Suunto Comps de marina Plastimo Cinta mtrica Topografa: Gustavo Prez Montes Bruno Delprat Grado 4, UIS parte seca ; 3, UIS en sifones Buceo: Dibujo: Jos Ledesma ( Pepe Pez ) Bruno Delprat Jos Ledesma ( Pepe Pez ) Pierre Beltrn Jorge Rueda Higareda Desarrollo total 1083 m 94 'estaciones topogrficas Sifn 1 : desarrollo 29 m profundidad -3 m Sifn 2 : desarrollo 77 m profundidad -4 m Sifn 3 : desarrollo 1 77 m profundidad -23 m Sifn 4 : desarrollo 99m profundidad -17 m Sifn 5 : desarrollo 33m profundidad -23m 27 de Junio de 1999, 14-15 de Agosto de 1999, 26 de Febrero de 2000, 4 de Marzo de 2000, 17,18 de Febrero de 2001, 20 de Febrero de 2001 57

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SITUACIN DE LA ESPELEOLOGA EN EL PER Carlos Morales Bermdez Gelogo -CEESPE En la ltima dcada la productividad de la espeleologa nacional fue a menos, con algunos picos que destacan. El hecho es que la exploracin espeleolgica a cargo de un grupo civil independiente, explica en parte la situacin en un pas militarizado y con crisis econmica que es lo que finalmente termina limitando nuestro progreso. Es de considerar que en el interior del pas predomina la mentalidad medieval, unida al creciente autoritarismo oficial que excluye toda posibilidad organizativa juvenil. En este sentido no tenemos ninguna informacin de que se haya realizado alguna exploracin con reporte o topografia de ningn grupo o institucin ajenas al CEESPE. Los principales eventos a destacar en la ltima dcada del milenio son: En 1990 la exploracin post sifn de la caverna de Huagapo, en los andes centrales (Junn) por el Centro de Exploraciones Subterrneas del Per la convirti en la mayor caverna nacional con 2,400 metros de desarrollo siendo en post sifn aproximadamente a 700 metros, siendo la primera vez que se realizaba en el pas una exploracin con esas caractersticas. Nmero JJ.Jl En 1992 el CEESPE explor nuevos prospectos en los andes amaznicos, aprovechando la relativa neutralidad de la zona, en Jan la caverna de P acuyacu una caverna de regular dimensin y con un desarrllo que sobrepasa los 1 ,OOOm, esta caverna posee bvedas que llegan a la veintena de metros y albergan a una gran colonia de huacharos (steatornis caripencis). Ese mismo ao en la provincia contigua de Bagua, se explor tambin pro primera vez la cueva de los huacharos de Copallin o Cambio Pitec donde ya no existen las aves debido a un gran incendio en su interior esta caverna tiene un desarrollo de ms de 500 metros. En 1993 se prospect un carst en la provincia de Bambamarca con oficio de las autoridades locales, por el inters de promover el turismo si bien esta caverna ha sido depredada se consigui colocar una reja en la entrada y se hizo la topografa que no pasa de los 300 metros. En 1994 se realiza la expedicin conjunta del CEESPE con los colegas del grupo Meandres de Francia, que retornando despus de 8 aos al carst de Cochapata Irma Grande, en el oriental departamento de Huanuco se pudo explorar media docena de cavernas pequeas y la resurgencia del ro subterrneo Milpana; la exploracin fue interrumpida a la mitad por los militares y por la supersticin de los campesinos indgenas, pues dicha regin ha sido escenario de hechos violentos y est bajo control militar. 61

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il'lmu/os Subterrneos UNJA E Continuando con la expedicin franco peruana seguidamente en la turstica provincia de Tarrna se reanuda la exploracin de Huagapo en el punto post sifn donde quedara el grupo nacional, hasta un sifn impenetrable a slo 200 metros ms adelante, tambin se explor la galera perdida que asciende hasta un pozo difcil de escalar, la caverna adquiere as un desarrollo de cerca de 2,800 metros. En 1996 Carlos Morales Bermdez es invitado a participar en el I Congreso de Geografia, Arqueologa y Espeleologa de la regin nor oriental del Maraan, en la ciudad de Cutervo, que recibi a las primeras expediciones europeas en los aos setenta. En esa oportunidad se aprovech para topografiar una nueva caverna y exhortar a los estudiantes a que conformen un grupo de espeleologa. Este evento cultural cuyo origen se debi al impulso del pionero de la conservacin y la espeleologa nacional, el bilogo Salomn Vilchez Murga (fallecido en 1993) fue organizado por profesores de la regin y para este ao 2000 se reeditar un nuevo congreso en la ciudad de Cajamarca del 1 al 5 de Noviembre. En el prximo evento expondr sobre la espeleologa nacional, ignoro si habr algn otro expositor en el tema, pero al margen del evento no ha habido mayor organicidad ni actividades espeleolgicas en los ltimos aos. en mis visitas he observado y prospectado algunas cavernas en Tingo Mara donde hay un pequeo grupo de jvenes sin 62 equipo ni conocin1iento qutenes se proponen promover el turismo, lo misn1o ocurre en Cutervo. En la Cueva de las Lechuzas (Huacharos) en el Parque Nacional en Tingo Mara se ha acondicionado pasarelas y andamiajes, sin un estudio tcnico, lo cual causa un fuerte impacto visual y pone en riesgo a los visitantes, pues an no se ha descartado la presencia del Histoplasma capsulatum, endmico de esta cueva, las autoridades sin embargo no se ignoran, todo por el negocio del turismo. Recientemente he tenido noticias de una expedicin furtiva de los norteamericanos a la provincia de Bolvar al oriente del Maran, no existen reportes ni confirmacin. Por lo pronto me encuentro tratando de reorganizar el CEESPE y coordinar con instituciones de provincias, la posibilidad de crear un organismo espeleolgico nacional. Colonia de murcilagos Desmodus rotzmdus en la Cueva del Diablo, Morelos, Mxico. Foto: Dr. Jos G. Palacios-Vargas

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Notas de Informacin Bioespeleolgica de Amrica Latina y el Caribe. X Esta informacin ha sido publicada de 1996 a 1999, incluye principalmente a los pases de la Regin Neotropical, y es continuacin de la publicada en el No. 1 O de Mundos Subterrneos. 168.BOTOSANEANU, L. & T. M. ILIFFE. 1997. Four new stygobiotic cirolanids (Crustacea: Isopoda) from the Caribbean with remarks on intergeneric Iimits in sorne cirolanids. Bulletin de l 'Jntitut Royal des Sciences Naturelles de Belgique, Biologie, 67: 77-94 Se describen cuatro nuevas especies de cirolanidos stygobiontes y troglomorficos de varias partes del Caribe. Cirolana (C.) trog/exuma n. sp. es descrita de una cueva de Cayo Exuma en Bahamas; se reconocen dos subemeros en el gnero Cirolana: sg. Cioronala que incluye a troglexuma, dnde slo se conocen especies stygobiontes, y sg. Anopsi/ana donde hay representantes tanto de especies subterrneas como epgeas. Haptolana bowmani n. sp. y H. belizana n. sp. habitan cuevas de Yucatn y Belice, respectivamente; estas especies son muy diferentes de las especies cubanas de este gnero stygobioernte, y presenten ms similitudes con las especies de Somalia y Oeste de Australia. Jamaicalana pleoscissa n. g. n. sp. fue descubierta en una cueva de Jamaica; el nuevo gnero tiene afinidades con Anopsi/ana y Bahalana, pero la combinacin de caracteres, alguno de ellos ancestrales, Nmero 11-12 justifican la definicin de un nuevo gnero. Bahalana mayana Bowman puede ser removido de este gnero, mientras que Dodecalana yagarae Carpenter es una especie interesante de Baha/ana. 169. POHLMAN, J. W., T. M. ILIFFE & L. A. CIFUENTES. 1997. A stable isotope study of organic cycling and the ecology of an anchialine cave ecosystem. Mar. Eco!. Prog. Ser., 155: 17-27 Datos de istopos estables de carbn y nitrgeno,. complementados con otros parmetros geoqumicos, fueron usados para identificar las fuentes de materia orgnica que soportan la cadena alimenticia del ecosistema de una cueva anquialina en el noreste de la pennsula de Yucatn, Mxico. Las cuevas anquialinas, comunes a lo largo de las costas tropicales crsticas y volcnicas, son completa o parcialmente inundadas por capas altamente estratificadas de aguas dulces y marinas. Datos de istopos estables de la fauna de la cueva, de las partculas de materia orgnica (PMO) provenientes del cenote y de la cueva, el suelo de la selva y los sedimentos de la cueva, indican que al menos tres fuentes de nutrientes pueden estar sosteniendo la red alimenticia de la cueva. Estas fuentes son: 1 ) suelo de la selva circundante ; 2)algas dulceacicolas de las cuerpos de agua adyacentes, y 3) bacterias quimioautotrficas nitrificantes que viven en la cueva. La produccin de nitrato y el decremento en 02 a lo largo de la haloclina, proporcionan evidencia geoqumica de nitrificacin. Los datos de istopos estables de nitrgeno definen de 2 a 2.5 niveles trficos en la red. Adems, se encontr que las especies troglobias (limitas a cuevas) que habitan la columna de agua, son capaces de alimentarse 63

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Mu11dos Sllbterrd11eos UMAE preferencialmente en reservorios orgnicos especficos. Este estudio presenta la primera descripcin extensiva de las relaciones ecolgicas y biogeoqumicas del ecosistema de una cueva anquialina. 170. BOTOSANEANU, L., M. ILIFFE & D. A. HENDRICKSON. 1998. On a collection of stygobiotic cirolanids (Isopoda: Cirolanidae) from northem Mexico, with description of a new species. Bulletin de l'lnstitut Royal des Sciences Naturel/es de Belgique, Biologie, 68: 123-134. De cuevas y manantiales en el norte de Mxico (Tamaulipas y Coahuila), la mayora exploradas por buceo, se muestrearon siete especies de cirolanidos stygobiontes y troglomrficos: cuatro especies de Sphaerolana Bolivar (una de ellas, que es muy interesante en varios aspectos, se describe como nueva) dos especies conocidas de Sphaerolana Col e & Minckley, y Cirolanides texensis Benedict. Para las seis especies conocidas, las localidades estudiada constituyen nuevos registros, y se proporciona informacin adicional sobre su morfologa, variacin y relaciones. Con 15 especies descritas, Mxico tiene una buena proporcin y variedad de los cirolanidos subterrneos. 171. KORNICKER, L. S. & T. M. ILIFFE. 1998. Myodocopid Ostracoda (Halocypridina, Cladocopina) from Ancialine Caves in the Bahamas Canary Islands, and Mexico. Smithsonian contributions to Zoo/ogy, 599: 93 pp. Se describen e ilustran cuatro especies (dos nuevas) pertenecientes a tres gneros de 64 ostrcodos halocypridos de cuevas anquialinas de las Bahamas, y dos especies (una nueva) de dos gneros provenientes de la pennsula de Yucatn. Las nuevas especies son Spalaeoecina mayan, Deeveya exleyi y Deanielopo/ina exuma. Se presentan descripciones complementarias de Spalaeoecia styx Komicker en Komicker et al., 1990, que no haba sido descrita previamente. Se discute la ontogenia de Spelaeoecia, se presentan claves para las especies de Spelaeoecia, Deeveya y Danielopo/ina. Se presentan descripciones complementarias del halocyprido Danielopo/ina wilkensi Hartmann, 1985, y del cladocopido Eupo/ycope pnyx Knomicker & Iliffe, 1995, de un tubo de lava en Lazarote, Islas Canarias. Un espcimen del cladocopido Polycopiel/a de tubos de lava es dejado con nomenclatura abierta como Polycopiel/a especie A. 172. VILLALOBOS, J. L., F. ALVAREZ & T. M. ILIFFE. 1999. New species of troglobitic shrimps from Mexico, with the description of Troglomexicanus, new genus (Decapoda: Palaemonidae ). Jo urna/ ofCrustacean Bio/ogy, 19(1): 111-122. Se describe un nuevo gnero de palaemonido caverncola de agua dulce Troglomexicanus, y dos nueves especies, T. tamau/ipasensis y T. huastecae, del sitema de cuevas arcillosas El Abra, en los estados de San Luis Potos y Tamaulipas, en el noreste de Mxico. Troglomexicanus incluye a T. perezfarfanlae, cercano al genero Trog/ocubanus, distribuido tambin en El Abra. Los siguientes caracteres, que son compartidos por las tres especies, sustentan la creacin del nuevo gnero: rostrum sin diente ventral o dorsal,

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Nznero 1 1-12 1naxila con lbulo endito simple lobulado, epipodito del primer maxilpedo bilobulado, segundo maxilpedo sin podobranquias, sin espinas anetanales, hepticas o branquooestergales en el caparazn. La maxila con un lbulo simple en el endito y epipotido bilobado del primer maxilpedo son dos caracteres no compartidos con ningn otro gnero en la subfamilia Palaemoninae. Colecta manual en la Cueva de las Sardinas, Tabasco. Foto: Dr. Jos G. Palacios-Vargas 65

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Mu11dos SubterrnetJS UMAE DIRECTORIO NACIONAL DE ESPELELOGOS Y ASOCIACIONES DE MXICO DISTRITO FEDERAL UNIN MEXICANA DE AGRUPACIONES ESPELEOLGICAS (UMAE) Dr. Jos G. Palacios-Vargas. Tel. 622-49-02. FAX. 622-48-28 Laboratorio de Ecologa y Sistemtica de Microartrpodos, Depto. de Biologa, Facultad de Ciencias, UNAM, 04510, Mxico, D. F. E-mail: jgpv@hp.fciencias.unam.mx DIR. GRAL. DE ACTIVIDADES DEPORTIVAS DE LA UNAM Cubculo de Montaismo, Espeleologa Tel. 622-06-02 Alberca Olmpica, costado sur Estadio Olmpico, puerta 8 04510, Coyoacn, Mxico, D. F. INSTITUTO POLITCNICO NACIONAL Prof. Ricardo Arias Femndez. Tel. 87197-48 Grupo espeleolgico del IPN, Coyotepec 17, Col. Cumbria, Cuatitln Izca11i, 54740, Estado de Mxico. UNIN DE RESCATE E INVETIGACIN DE OQUEDADES NATURALES (URION) Sergio Santana Muoz. Tel. 753-94-36 Calle Puerto Bias 20, Col. El Olivo 07920, Mxico, D. F. GRUPO DE ESTUDIOS DEL KARST (GEK) Victor Granados Quiroz. Tel. 516-24-89 Carraci Pte. 74 Mixcoac, 03910 Mxico, D. F. Bil. Gerardo Fernndez Ruiz. Tel. 343-38-53 Capricornio 1, Jardnes de Satlite, Naucalpan, 53129 Edo. de Mxico. 66 UMAE CLUB DE EXPLORACIONES DE MXICO, A. C. (CEMAC) Fs. Sebastin Gutirrez. Tels. 657-41-70 y 740-80-32 Juan A. Mateas 146, Col. lamos, 03400, Mxico D.F. ESCUELA DE GUAS DE ALPINISTAS DE MXICO, A. C. Jos Luis Beteta B. Tel 549-81-85 Londres 26-A, Col. Jurez, Del. Cuauhtmoc, 06600, Mxico, D. F. ASOCIACIN BASE DRACO Jos Montiel Castro. Tel 757-76-76 Manuel F. Soto 131, Col. Constitucin de la Repblica, 07460, Mxico, D. F. GRUPO ESPELEOLGICO OZTOTL (GEO) Ing. Alejandro Carrillo Bauelos. Tel. 51920-90 Alfonso 97, Col. lamos, 03400, Mxico, D. F. GRUPO ESPELEOLGICO MEXICANO {GEM) Jorge de Urquijo Tovar. Tel. 396-16-36 Salnica 233, Col. lamos, 03400, Mxico, D. F. GRUPO EXPEDICIONARIO XAMAN-EK Calle13 num. 10, Col. Porvenir, 02940, Mxico, D. F.

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ASOCIACIN MEXICANA DE BUCEO EN CUEVAS, A. C. Av. Presa Don Martn 21, Col. Irrigacin 11500, Mxico D.F. ASOCIACIN ALPINA DE MXICO Las Huertas No. 93-C, Col. Del Valle, 03100, Mxico, D. F. CRUZ ROJA MEXICANA, ESCUELA NACIONAL DE ESPELEOLOGfA Ismael Arturo Montero Garca Tels. (Escuela): 295-16-35, (Oficinas): 580-00-70 ext. 203 y 204,395-11-11 ext. 106 Fax. 580-49-25 Ignacio Aldama 13, Col. El Huizachal, Naucalpan, Estado de Mxico. E-mail 1 03144.2132@CompuServa.com BRIGADA DE RESCATE DEL SOCORRO ALPINO DE MXICO, A. C. Ernesto E. Mendoza Romero. Tels. 566-3270 y 783-48-73 Londres 26-A, Col. Jurez, Del. Cuauhtmoc, 06600, Mxico, D. F. SOCIEDAD MEXICANA DE EXPLORACIONES SUBTERRNEAS (SMES) Ramn Espinasa Perea. Tel. S l 5-32-34 Ingenieros Nm. 29, Col. Escandn, 11800, Mxico, D.F. CHIAPAS PRONATURA, CHIAPAS, A.C. Hctor Mejia Escarcega. Tel. Y FAX (967) 840-69 Mara Adelina Flores No. 21, 29200, San Cristbal de las Casas, Chiapas, MXICO. Nmero J 1-12 GRUPO ALPINO, ESPELEOLOGICA Y DE SALV AMENTE (GALES) Zenaido Ortega Chavarria 15 a Calle Sur Pte. 57 A. P. 13 30000 Comitn, Chiapas, MXICO GRUPO ESPELEOLOGICO INDEPENDIENTE Ulises Garcia Zorrilla Sa Nte. Pte. 1480 29000 Tuxtla Gutierrez, Chiapas, MXICO JALISCO ESPELEO CLUB ZOTZ Sr. John Pint Tel. (523) 741-04-67. FAX 616-09-97 J. R. Alarcn 54, K. 4441 O, Guadalajara, Jal., MXICO MICHOACN GRUPO TZINACANOZTOC Ornar Ramirez Tel. (43)13-81-14 Revolucin No. 505 50000, Morelia, Mich.MXICO NUEVO LEN ESPELEO MONTERREY Ruben Loaiza Tels. 3611-68 y 3611-69 C.A.E.T. (Tecnolgico), Pral. Hidalgo 901 Sta. Catarina, Nuevo Leon, MXICO PUEBLA GRUPO UNIVERSITARIO DE INVESTIGACIONES SUBTERRANEAS DE LA UNIVERSIDAD AUTNOMA DE PUEBLA Armando Pinto UAP 4 Sur No. 104, Puebla, Pue. Dom. Paritucular: Privada A ldama No. 13 Col. Jos Abascal 72130, Puebla, Pue., MXICO SAN LUIS POTOSI ASOCIACIN POTOSINA DE MONTAISMO Y ESPELEOLOGIA Felipe Moreno Leos Verdi No.l40, Col. Himno Nacional, 78260, San Luis Potos, S. L. P., MXICO 67

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Mmzdos Subterrdneos UMAE Claudia Espinoza Anguiano Calle 6a. No. 130, 78260, San Luis Potos, S. L. P., MXICO CLUB POTOSINO DE MONTAISMO Y ESPELEOLOGA Benjamn Oliva Avaniada No. 695 Col. Las AguiJas 78260, San Luis Potos, S. L. P., MXICO TABASCO CLUB DE EXPLORACIONES SUBTE RRNEAS DE TABASCO Sr. Victor Dorantes Gregario Mndez No. 111 O, Piso 4 Esq. Ruiz de la Pea, 86000, V illahermosa, Tabasco, VERA CRUZ ECOA VENTURA, UV Carlos Aranda Castillo Privada de Prolongacin Acueducto 18, Col. Murillo Vidal, 91 O 1 O, Xalapa, Veracruz, MXICO ESPELEOVER Bil. Osear Muoz Jimenez Angel Carvajal No. 12 Col. Emiliano Zapata, Xalapa, Veracruz, MXICO ESPELEO ALPINO Andrs Jira Martnez Madero Nte. 1190 Entre 22 y 24 94300 Orizaba, Veracruz, MXICO YUCATN ESPELEOGRUPO YUCATN, A. C. Jos A. Gamboa Vargas. FAX: (49)41-01-89. Av. Industrias no Contaminantes por Anillo Perifrico Norte SIN. Facultad de Ingeniera 97000, Mrida, Yucatn, MXICO. E-mail: gvargas@tunku.uady.mx SOCIEDAD YUCA TECA DE ESPELEOLOGIA AKTUOOB Jos Luis Vera Poot Calle 64-H #551 Por 113 y 115 Col. Castilla Camara Mrida, Yucatn, MXICO DIRECTORIO DE LA FEDERACIN ESPELEOLGICA DE AMRICA LA TITAN Y EL CARIBE (FEALC) A N GUILLA DAVIDCARTY P.O. Box 44. Anguilla Archaeological & Historical Society Rack Field, ANGUILLA. ARGENTINA CARLOS BENEDETTTO. Secretario General de la FEALC Instituto Argentino Investigaciones 68 Espeleologicas (INAE) Tomasa de San Martin, 752 Barrio Parque 5613Malarge-Mendoza-ARGENTINA Telfono: 54 2627 5 8383054 2627 470728 Fax: 54 2627 470455 E-mail: inaefae@slatinos.com.ar ALBERTO CARLOS GARRIDO Santa Fe 26, (8318), Plaza Huncul, Neuqun, ARGENTINA

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WALTER ALBERTO CALZATO Heredia 426 C 1427CNF-Buenos Aires -ARGENTINA Telefax: 54 J 1 4552 1716 E-maiJ: gea@mail.retina.ar LUIS HERNAN CARABELLI Rosales 2554-Jos Mrmol 1846-Buenos Aires-ARGENTINA E-mail: carabelli@amet.com.ar GABRIEL REDONTE Delegado de la UIS Grupo Espeleolgico Argentino, Fraga 1593 (C1427BUE) Buenos Aires-ARGENTINA Tel.: 54 11 4554 3973 Fax: 54 11 4552 1716 E-mai 1: gredonte@mtea.com.ar ROLANDO VERGARA. Fax (54) 043-29876 Delegado FEALC AZUL DE ESPELEOLOGA Y MONTAISMO DE NEUQUN. C. C. 285.8300. Neuqun, ARGENTINA BAH AMAS ISLAND CA VE RESEARCH CENTER P. O Box F-931 BAHAMAS JILL YAGER. Fax (513) 767-1891 Department ofBiology, Antioch University Yellow Springs, Ohio 45387, USA BELICE HARRIOT W. TOPSEY Archaelogcal Commissioner Dept. of Archaelogy, Ministry os Education, Sports and Culture, Belmopan, BELICE LOGAN Me. NA IT P. O. 195, Belmopan, BELICE Nmero 11-12 BERMUDA THOMAS ILLIFE. Tel. (409) 740-5002 Departament ofMarine Biology, Texas A. & M. Univesity P. O. Box 1675, Galveston TX 77553, USA. ROBERT A. POWER P. O Box HM 1574, Hamiltin HMGX BERMUDA BOLIVIA RODOLFO BECERRA DE LA ROCA. Sec. Adjunto de la FEALC y Delegado FEALCe UIS Sociedad Boliviana de Espeleologa Casilla 1749-La Paz-BOLVIA Telfono: 591 2 32 1619 E-mail: bede)ar@ceibo.entelnet.bo BRASIL JOSE A YRTON LABEGALINI Presidente de la UIS, Comisin de Grutas Tursticas y Delegado de la FEALC e UIS Rua Ernesto Gotardelo, 574 3 7580-000Monte Siao!MG -BRASIL Tel.: 55 35 3465 1451 Fax: 55 35 3465 1332 ou 1011 E-mail: jal@ovemet.com br NIV ALDO COLZA TO Secretario Adjunto de la FEALC Rua Santos Dumont, 325-Ap. 104 13920-000 Pedreira/SP BRASIL Tel.: 55 19 893 2676 E-mail: ncolzato@correionet.com.br SOCIEDAD EXCURSIONISTA E ESPELEOLOGICA EscoJa Federale de Minas. Caixa Postal68. Ouro Preto 35400 MG-BRASIL 69

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M1111dos Subterrneos UMAE COLOMBIA ELISEO AMADO GONZALEZ LUDIS MORALES Delegado de la FEALC Calle 348, 96, Int. 2, Ap. 203, A.A. 41139), Santa F de Bogot COLOMBIA Tel. (57) ] .. 415-2968 E-mail: eamado@ciencias.ciencias.unal.edu.co COSTA RICA GUILLERMO CORTES PADILLA Delegado de la FEALC e UIS Asociacin Espeleolgica Costarricence. Hatillo 1, Casa no. 291 San Jos COSTA RICA Tel.: 506 254 1540 E-mail: aespeleologicacr@hotmail.com CUBA ANGEL GRAA GONZLEZ Secretario adjunto de la FEALC y Delegado de la FEALC e UJS Ave. 9na. A no. 28222 entre 282 y 284 Playa de Santa Fe La Habana CUBA E-mai1: angel@fanj.cult.cu ROBERTO GUTIRREZ DOMECH Calle 9na, 8402 esq. 84. Playa. La Habana, CUBA. J. DE KOK Rondeklip 77. CURAZAO ECUADOR INSTITUTO DE GEOFSICA Escuela Politcnica Naciona, Apartado 2759, Quito, ECUADOR GIOV ANNI ONORE Fax 593-2-565912 P.U.C. Quito-Apartado 2184, Quito, ECUADOR 70 EL SALVADOR DIV. CENTRO INVESTIGACIONES GEOTENICAS Ministerio de Obras Pblicas, San Salvador, EL SALVADOR GUATEMALA MONICA ALEJANDRA PEREZ GALINDO Delegada de la FEALC Santa Matilde Bella Vista, Casa 21 Zona 6 de MixcoSan Jorge Yumar Ciudad GuatemalaC.A. -GUATEMALA TelFax.: 502 591 1296 Celular: 502 514 E-mail: xibalba@kirika.uvg.edu.gt MlKE SHA WCROSS 4a. Calle Oriente No. 5A Apartado Postal 343, 03901, Antigua, GUATEMALA GUYANA COMMISSIONER Guyana Geology & Mines Commission, P. O Box 1028) Georgetown, GUY ANA HONDURAS UNIDAD DE ESTUDIOS Y PROYECTOS Ferrocarril Nacional, San Pedro Sula, HONDURAS JAMAICA PATRICK T. EVANS P. O Box 1136, Kingston, JAMAICA ALAN FINCHAM 261 Sturtevant Drive. Sierra Madre. CA 91024, USA MXICO JOS G. PALACIOS VARGAS. Comisin de Bioespeleologia y Delegado de

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la FEALC e UIS. Tel. (525)622-49-02 FAX 622-48-28 Lab. de Ecologa y Sistemtica de Microartrpodos, Depto. Biologfa, Fac. de Ciencias, UNAM 04510, MXICO, D. F. E-mail: igpv@fciencias.unam.mx JOS A. GAMBOA VARGAS. FAX (99) 41-01-89 Av. Industrias No Contaminantes por Anillo Perifrico Norte S/N Facultad de Ingeniera, UADY 97000, Mrida, Yucatn, MXICO. JUAN ANTONIO MONTAO-HIROSE Delegado suplente de la FEALC, UIS Calzada Tenorios n l J 1, Depto. a-304 Col. Ex hacienda de Coapa, 14330Mxico/DFMXICO Tel.: 5622 5900 E-mai J: espeleo99@yahoo.com. hirose@servidor.unam.mx PARAGUAY FEDERICO GRESLEBIN Casilla de Correos 1604, Asuncin, PARAGUAY PER CARLOS MORALES BERMUDEZ Centro de Exploraciones Subterrneas del Per Ave. Brasill815, Lima 11, PER FAX Treck Per 51-14-468030 E-mail: moralesber@latinmail.com moralesber@yahoo.com PUERTO RICO SOCIEDAD ESPELEOLOGICA DE PUERTO RICO (SEPRI) Apartado Postal 31074, 65 th. lnf. Station, Ro Piedras, 00929, PUERTO RICO Nmero 1 J-1 2 ABEL VALLEPresidente de la FEALC, Sec. Adjunto de la UIS, Comisin de Conservacin del Patrimonio Espeleolgico y Delegado de la FEALCe UIS Urb. La Cumbre, Calle E Poi # 497 -Box 230, 00926-5636SanJunPUERTO RJCO Tel.: 1 787 755 041 O Fax: 1 787 760 2070 E-mail: enlacepr@caribe.net EFRAN MERCADO Comisin de Espeleorescate FEALCIUIS HC 02Box 7429 00627-9112CamuyPUERTO RICO Tel.: 1 787 262 9257 Fax: 1 787n 898 30 16 E-mail: karst@hotmai l.com REPBLICA DOMINICANA DOMINGO ABREU Delagado de la FEALC y de la UIS Av. Independencia 518 apto Santo Domingo a REPBLICA DOMINICANA Tel.: 809 682 1577 E-mail: domingoespele87@hotmail.com URUGUAY ALEJANDRO OLMOS FLORES River Durazno, URUGUAY VENEZUELA RAFAEL CARREO Delegado de la UIS Apartado 4 7.334 1041 A-CaracasVENEZUELA Telefax: 58 212 230 6436 E-mail: rafaelcarreno@cantv.net FRANCO URBANI Sec. Adjunto de la FEALC, Sec. Adjunto de la UIS, Comisin de Fsico-Qumica del Cars y Delegado de la FEALC Tel. y FAX 58-2-662-78-45 71

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MU11dos Subterrdneos UMAE Sociedad Venezolana de Espeleologa Apartado 47-334 Caracas 1041-A, Caracas, VENEZUELA E-mail: urbani@cantv.net COMITE ASESOR PAOLO FORTI Via Zamboni, 67 BolognaITALIA Tel.: 39 51 35 4547 Fax: 39 51 35 4522 E-mail: forti@geomin.unibo.it http://ssi.geomin.unibo.it ADOLFO ERASO Ctedra de Hidrogeologia-Ese. Tec. Su p. Ing. De Minas Rios Rosas no. 2 J 28003 Madrid ESPAA 72 Fax: {.34) -1-336.69.77. E-mal: karmenka@gugu.usal.es ANDR SLAGMOLEN Rue Ad. Marbotin, 113 s .. J 030 .. Bruxeiles -BELGIUM Tel.: 32 2 216 7529 E-mail: aslagmolen.uis@misc.irisnet.be ALAIN GILBERT DRAC de Guyane BP 11 95 avenue Ch. De Gaulle 97321 Cayenne CedexGUY ANE FRANc;AISE E-mail: alain.gilbert@culture.fr ou A.GJLBERT@Mdi-guyane.fr

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Nmero 11-12 FEDERACIN ESPELEOLGICA DE AMRICA LATINA Y DEL CARIBE (F.E.A.L.C.) ESTATUTOS Aprobados en la 1 Asamblea General de la FEALC (Viales, Cuba, 1983) Modificados en la 111 Asamblea General (Befo Horizonte, Brasil, 1988), en la IV Asamblea General (Viales, Cuba, 1992) y en la VI Asamblea General (Brasilia, Brasil, 2001) 1) La FEALC tiene como finalidad intercambiar experiencias y criterios sobre la Espeleologa y ciencias afines, y fomentar las relaciones y contactos entre sus miembros. 2) La FEALC est integrada por los pases de la regin, de acuerdo al principio de voluntad. Cada pas deber nombrar un Delegado Principal y uno Suplente, que lo representar en todas las actividades relacionadas con la Federacin. La designacin en sus funciones -de los delegadosser por el mtodo que estimen ms conveniente los espelelogos de cada pas. Se propiciar que los paises miembros de la FEALC estn afiliados a la Unin Internacional de Espeleologa (UIS). 3) La FEALC est dirigida por un Comit Ejecutivo, que est compuesto por un Presidente, un Vicepresidente, un Secretario General. varios Secretarios Adjuntos segn se estime conveniente. Este Comit Ejecutivo podr crear tantos grupos de trabajo como considere necesario. El Comit Ejecutivo podr establecer aquellas normas que permitar regir su funcionamiento interno. 4) La FEALC se reunir cada 4 aos en Asamblea General para elegir al Comit Ejecutivo mediante el voto directo y secreto de los delegados principales presentes o, en su defecto, de los delegados suplentes autorizados por escrito por aqullos. Los cargos en el Comit Ejecutivo son reelegibles slo por un ( 1) perodo sucesivo, salvo que la Asamblea disponga otro criterio, a modo de excepcin' y fundamentando debidamente dicha decisin. La eleccin para los distintos cargos recaer en personas que a juicio de la Asamblea hayan reunido los mritos necesarios. En el Comit Ejecutivo no podrn ocupar cargos dos (2) o ms personas de una misma nacionalidad. 5) La FEALC promover la celebracin de sus Asambleas Generales en un pas miembro y en fechas intermedias a los Congresos Internacionales de la UIS. En casos especiales la Asamblea podr ser coincidente con los Congresos Internacionales. El Jugar y la fecha de estas asambleas los fijar el Comit Ejecutivo previa solicitud del pas sede. La convocatoria para la reunin se comunicar a los paises miembros por lo menos con seis meses de anticipacin. El pas sede tendr a su cargo la organizacin del evento. El Comit Ejecutivo establecer los procedimientos a seguir en las reuniones oficiales de la FEALC., fomentando una amplia participacin de los pases miembros. 6) La FEALC informar a la UIS con la periodicidad que estime conveniente, sobre las actividades y principales decisiones adoptadas. 7) Todo lo no previsto en el presente Estatuto ser resuelto por opinin mayoritaria de la Asamblea General. 8) Estos estatutos slo podrn ser cambiados por decisin mayoritaria de los pases miembros en las Asambleas General. 9) La FEALC tendr un Consejo Asesor integrado por personas que a criterio de la Asamblea merezcan el ttulo de consejeros; los ex-presidentes de la FEALC tambin integrarn dicho Consejo en forma automtica al dejar sus cargos. Los consejeros no tendrn voto en las Asambleas 73

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Alu11tios S11bterreos UMAE FEDERACIN ESPELEOLGICA DE AMRICA LATINA Y DEL CARIBE (F.E.A.L.C.) Brasilia, 21 de Julio de 2001. Vla. ASAMBLEA GENERAL DE LA FEALC Durante el 13. Congreso Internacional de Espelelologa (SpeleoBrazil 2001 ), realizado en Brasilia en Julio de 2001 se convoc a varias reuniones preliminares para evaluar, informar y proponer asuntos que seran tratados en la Asamblea General de la FEALC del da 2117/01. Dicha reunin se extendi desde las 9.15 hs. Hasta las 11.45 hs. A continuacin se reproducen las propuestas y en recuadro las resoluciones aprobadas por el voto de la mayora. ASISTENTES DELEGADOS VOTANTES: C. Benedetto (Argentina), F. Urbani (Venezuela), A. Vale (PR), E. Mercado (representante de Cuba con carta poder), R. Becerra (Bolivia), J. Montaa (Suplente por Mxico con carta poder), J. A. Labegalini (Brasil y representante por Costa Rica con carta poder). OTROS ASISTENTES: Las reuniones por ser abiertas tambin contaron con la presencia de otros colegas de Argentina, Venezuela, Guyana Francesa, Francia, Grecia, Italia, Espaa, Suiza, Brasil y Repblica Dominicana. REUNIONES CON CANDIDATOS AL PRXIMO CONGRESO UIS -POSTULANTES DE GRECIA Y FRANCIA Ante las proposiciones de dos pases escuchamos ambas propuestas por parte de delegados y tambin se asisti a stands y ponencias. El Comit Ejecutivo les coment que para los latinoamericanos los aspectos mas crticos que nos llevarn a decidir son los siguientes: 74

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Nmero 11-12 A-Aspecto econmico ya que el bajo nivel de ingresos limita la presencia de delegados de nuestra regin, por ello se deben ofrecer opciones al menor costo posible. BOtro aspecto fue la condicin de disponer de un servicio de traduccin al castellano de manera simultnea para no quedar relegados durante el evento. RESOLUCIN: No se resolvi una posicin como FEALC. INFORMES DE LOS PAISES MIEMBROS Tal como se solicit antes del Congreso, entregaron informes de las actividades 19972001 los siguientes pases: Argentina, Venezuela, Mxico. Dichos informes se incorporan como anexos del acta. Bolivia entreg publicaciones recientes. Quedan por entregar Costa Rica, Cuba, Brasil y Puerto Rico. Debido a que en anteriores ocasiones algunos pases han tenido una presencia internacional, pero con escasa producin nacional, se convino en que hace falta una mayor comunicacin sobre las actividades de los paises miembros. Para ello cada pas entregar anualmente un informe de las actividades realizadas en las diferentes ramas de la espeleologa. La finalidad de la propuesta es evaluar el grado de desarrollo nacional para que las membresas ante la FEALC estn sustentadas por un trabajo concreto. Para ello se requiere que cada pafs enve junto con el informe anual una compilacin de trabajos que corroboren el avance. RESOLUCIN: Quedan aceptados (por unanimidad) los infonnes entregados y se aprueba el criterio de que todos los pases miembros entregarn al Comit Ejecutivo un informe para la elaboracin de la Memoria Anual de la FEALC. SITUACIN DE LAS COMISIONES Para todas las comisiones se requiere la entrega de un informe de progreso anual y un informe final al terminar el ejercicio del encargado. GEOESPELEOLOGA (F. Urbani): Se entreg un informe de actividades que se anexa. El encargado desea que haya una participacin ms activa para que los exploradores de Latinoamrica enven muestras para su procesamiento gratis. ES PELEO RES CA TE (E. Mercado): Se recibi un informe de actividades que se anexa. Adicionalmente se est convocando para un curso en Argentina. PROTECCIN DEL PATRIMONIO ESPELEOLGICO (A. Vale): Se expuso verbalmente las actividades realizadas en Puerto Rico, Venezuela y Argentina. Prximamente se anexar una versin escrita. Adicionalmente Argentina expuso por escrito la necesidad de apoyar la inclusin de los karsts y las cuevas como ecosistemas vulnerables en la Conferencia Internacional de Medio Ambiente a realizarse en Johannesburgo en el 2002. 75

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Mu11tfos Sllbterrteos UMAE CAVIDADES TURSTICAS (A. Labegalini): Se expuso verbalmente las actividades realizadas en Puerto Rico, Mxico, Brasil, Venezuela, Chile, Bolivia y Argentina. Se entreg un informe en CD. BIOESPELEOLOGA (J. Palacios-Vargas): El Coordinador envi una nota informativa por medio de su suplente J. Montao. -DIFUSION ELECTRONICA: Venezuela y Argentina propusieron la creacin de un nuevo canal de informacin electrnica. Se entreg una propuesta escrita. Verbalmente se propuso la gestin para crear una pgina Web para la FEALC. Se acept la postulacin de J. Montao de Mxico como encargado. -ESPELEOBUCEO: Brasil propone la creacin de la comisin debido a las actividades realizadas durante los ltimos aos. Se postul con una carta un miembro de Italia para coordinar el trabajo. Se decidi que la comisin debe estar regida por un latinoamericano, y se recibi la postulacin de Sergio Viegas (Brasil) para coordinar la Comisin. -CATASTRO: Despus de muchos aos de actividad Venezuela entreg por escrito la reactivacin de la comisin y la discusin de criterios que sean comunes a los paises latinoamericanos. Cada pas manejar sus labores y la FEALC actuar como promotor y mediador. Se acept la postulacin de R. Carrea de Venezuela como encargado. La primera reunin presencial de esta comisin se realiz durante este Congreso, con la participacin de seis pases. -HISTORIA DE LA ESPELEOLOGA: Despus de un perodo de inactividad Brasil entreg una propuesta escrita para reiniciar las actividades y difundir informacin. Se acept la postulacin de L. A. Vaz de Figueiredo de Brasil como encargado. -EDUCACIN: Argentina y Brasil entregaron por escrito una propuesta conjunta para iniciar las actividades y difundir informacin. Se acept la postulacin de C. Gioia de Argentina como encargada. RESOLUCIONES (por unanimidad): 1) Quedan aceptados los informes entregados. 2) Se aprueba el criterio de que todas las comisiones entregarn al Comit Ejecutivo un informe para la elaboracin de la Memoria Anual de la FEALC. En dichos informes no slo se incluir informacin especfica, sino tambin indicaciones de si ha habido trabajo individual o en equipo. Se propicia que las comisiones sean integradas por espelelogos de todos los pases miembros. 3) Se confirman como coordinadores a los mencionados en los prrafos anteriores. 4) Se decide respaldar la mocin argentina y por lo tanto la FEALC recomienda a sus pases miembros que impulsen la inclusin de las cavernas y carsos en el inventario de ecosistemas frgiles em la Conferencia Internacional del Medio Ambiente de Johannesburgo, 2002, para lo cual los espelelogos debern tomar contacto con los organismos gubernamentales que representarn a sus respectivas naciones en ese evento. 5) Se decidi reactivar la comisin de Antropoespeleologa, lo que ser gestionado por correo electrnico. 6) Los resultados preliminares del trabajo de cada comisin se divulgarn por medio de la Comisin de Difusin Electrnica. 76

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Nmero 11-12 PRXIMO CONGRESO DE LA FEALC Se discuti la inconveniencia de tener tantas actividades internacionales en aos seguidos debido a las limitaciones econmicas de los delegados y pases miembros. Ante la coyuntura se discuti la posibilidad de adelantar el futuro Congreso de la FEALC para que no se realice en aos cercanos al evento de la UIS. Se mantiene el ritmo cada cuatro aos aprovechando el Congreso de la UIS para convocar una reunin intermedia a los dos aos. Se propuso realizar el proximo Congreso en el ao 2003 y la siguiente reunin intermedia en el Congreso UIS de 2005. Ello est acorde al artculo 5 de los estatutos de la FEALC. Al efecto Venezuela entreg una propuesta escrita donde ofrecen a Caracas como sede del encuentro Latinoamericano a realizarse junto con las Jornadas Venezolanas de Espeleologa en fecha a convenir. Ante el inters de la mayora de los delegados Venezuela se encargar de discutir con la Sociedad local para emitir una respuesta concreta en las prximas semanas. Por su parte Dominicana tambin se postul como sede de la prxima reunin. RESOLUCIONES (por unanimidad): 1) Se aprueba el criterio de hacer el prximo congreso en el 2003. 2) Se postergar la decisin por la va electrnica sobre la sede a la espera de una resolucin y propuesta de la Sociedad Venezolana de Espeleologa. 3) Se faculta al Comit Ejecutivo para gestionar esta decisin. MODIFICACIONES DE LOS ESTATUTOS Brasil propone que los expresidentes formen parte del Consejo Asesor.. Ellos se integrarn a los asesores ya designados en la asamblea de Argentina en 1997 (P. Forti, A. Eraso y A. Slagmolen). La propuesta conformar un artculo de los Estatutos actualizados. En el artculo 2 se propone anexar la siguiente oracin al prrafo: "Se propiciar que los paises miembros de la FEALC estn afiliados a la UIS". RESOLUCIN (por unanimidad): Se aprueban ambas modificaciones COMUNICACIONES V ARIAS Ante una propuesta de Argentina, los delegados determinaron facultar al Comit Ejecutivo para que evaluen la aceptacin de nuevos delegados y la reintegracin de pases temporalmente inactivos. 77

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Mundos Subterrtneos UMAE Se recibi la solicitud de Dominicana para reintegrase a la FEALC. Entregaron un recuento de los ltimos 15 aos. Se discuti la propuesta de Puerto Rico en relacin a las expediciones extranjeras en el rea de la FEALC. No se trata de restringir esas actividades sino de exigir que los trabajos se realicen incluyendo intercambios con los espelelogos locales. Al respecto se elabor una solicitud escrita ante la UIS para pedir que se controle el cumplimiento del Cdigo de Etica de la UIS. La misma se someter ante la Asamblea General de la UIS. Tambin se propuso buscar una normativa que sea vigente para Latinoamrica, para ello se revisar el texto ya existente en la SBE de Brasil con posibilidad de modificaciones por parte de los delegados. Se discuti el reclamo de Alain Gilbert (Federacin Francesa de Espeleologa) de que se lo reconozca como representante de Guayana Francesa con voz y voto. Se objet esta propuesta y se analiz a la luz del criterio de que la FEALC admite como miembro a cualquier pas de la regin sea cual ser su status jurdico (nacin soberana, estado libre asociado o colonia), pero siempre y cuando el representante, ms all de su nacionalidad, sea avalado por asociaciones espeleolgicas locales, condiciones que no existen al momento en Guayana Francesa. En vista de los antecedentes del Sr. Alain Gilbert, el mismo es propuesto para integrar parte del Consejo Asesor de la FEALC El representante de Brasil propone que la FEALC considere como mbito de accin de la FEALC a todos los pases y territorios de Amrica Latina y el Caribe sin importar si actualmente son colonias o pases independientes. En la Asamblea el Sr. Rodolfo Becerra de la Roca entreg a Jos Ayrton Labegalini un diploma de reconocimiento de la asociacin AKAKOR por su colaboracin en trabajos espeleolgicos en Bolivia. Asimismo el Sr. Giovanni Badina (Italia) ofrece publicaciones diversas realizadas por la Sociedad Espeleolgica Italiana en base a trabajos de campo em nuestra regin, como asimismo manuales de adiestramiento y formacion espeleolgica, de lo cual se toma nota y se resuelve mantener contacto electrnico, ofrecindole las direcciones pertinentes para su distribucin. 78

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Nmero 11-12 RESOLUCIONES {por unanimidad): 1) Se faculta al Comit Ejecutivo para que elabore una normativa mnima para la aceptacin de delegados de pases. 2) Se acept la incorporacin de Repblica Dominicana a la FEALC y al Sr. Domingo Abreu como representante de ese pas. 3) Se resolvi no aceptar la incorporacin de Guayana Francesa hasta tanto de cumplimiento a las exigencias mnimas de ingreso a la FEALC. 4) Se acepta designar al Sr. Alain Gilbert en el Consejo Asesor de la FEALC. 5) Se aprueba la mocin brasilea de considerar mbito natural de accin de la FEALC a todos los pases y territorios de Amrica Latina y del Caribe independientemente de su status jurdico. POSTULACIONES PARA EL NUEVO COMIT EJECUTIVO FEALC El actual Secretario General J. A. Labegalini postul al delegado de Puerto Rico, A. V ale, para asumir la Presidencia. El actual Presidente Carlos Benedetto postul al suplente de Venezuela, Rafael Carrea, para asumir la Vicepresidencia. El delegado de Venezuela postul al delegado de Argentina, Carlos Benedetto, para asumir la Secretara General. El delegado titular de Venezuela F. Urbani propuso que las Secretarias Adjuntas sean asumidas por los pases que tienen una mayor cantidad de miembros y una mayor actividad espeleolgica. Fueron seleccionados cuatro pases: Cuba, por las limitaciones del pas, A. Graa notificar luego quin ser el encargado. Brasil, con la postulacin de N. Colzato. Mxico con la postulacin de J. Montaa. Bolivia, con la postulacin de R. Becerra. RESOLUCIONES (por unanimidad): 1) Se resuelve que el nuevo Comit Ejecutivo tendr 4 secretarias adjuntas. 2) El Comit Ejecutivo a partir del da de la fecha queda integrado de la siguiente manera: Presidente: Abel V ALE (Puerto Rico) Vicepresidente: Rafael CARREO (Venezuela) Secretario General: Carlos BENEDETTO (Argentina) Secretarios Adjuntos: Juan MONTAO (Mxico); Nivaldo COLZATO (Brasil); Rodolfo BECERRA (Bolivia); Angel GRAA (Cuba) (a confirmar). 79

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Mumlos Subterrneos UMAE Delegados votantes: Carlos Benedetto (Argentina) Franco Urbani (Venezuela) Rodolfo Becerra (Bolivia) Juan Montao (Mxico) Abel Vale (Puerto Rico) Domingo Abreu (R.Dominicana) Jos Ayrton Labegalini (Brasil/Costa Rica) Efran Mercado (p/Cuba) 80

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Nmero 11-12 Nuevas mesas directivas FEALC y UIS Federacin Espeleolgica de Amrica Latina y del Caribe (FEALC) Presidente : Abe! Vale (Puerto Rico) Vicepresidente: Rafael Carreo (Venezuela) Secretario General : Carlos Benedetto (Argentina) Secretarios Adjuntos: Pendiente (Cuba) Nivaldo Colzato (Brasil) Juan A Montao (Mxico) Rodolfo Becerra (Bolivia) 111M Union Internationale de Spllologie (UIS) Presidente : Jos Ayrton Labegalini (Brasil) Vicepresidente: Andy Eavis (Gran Bretaa) Vicepresidente: Aleksander Klimchouk (Ucrania) Secretario General: Pavel Bsak (Repblica Checa) Secretarios adjuntos: Roman Hapka (Suiza) George Huppert (Estados Unidos de Amrica) Andrej Mihevc (Eslovenia) Fadi Nader (Lbano) Armstrong Osbome (Australia) Lin-Hua Song (Repblica Popular de China) Abe! Vale (Puerto Rico) Claude Mouret (Francia) La Asamblea General de la UIS escogi como sede del 14 Congreso Internacional de Espeleologa a realizarse en 2005 a Atenas, Grecia. 81

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PATROCINADORES UNIN MEXICANA DE AGRUPACIONES ESPELEOLGICAS, A. C. FACULTAD DE CIENCIAS, UNAM CONACyT REG :400302-5-0157 Normas de presentacin de originales (Instrucciones para los autores) La revista MUNDOS SUBTERRNEOS acepta para su publicacin ar1culos breves sobre diversos temas de la Espeleologa, preferentemente de Mxico o Amrica Latina. La extensin deber ser con un mximo de 20 cuartillas, incluyendo ilustraciones. En caso de contener ilustraciones a color, el autor pagar anticipadamente los costos. Adems de los artculos, se podrn publicar ensayos y reseas bibliogrficas de una o dos cuartillas. Todos los artculos formales debern contener: Ttulo especificado, autor( es) indicando institucin( es) y direccin. Un resumen en Ingls (ABSTRACT) y otro en Francs (RSUM), antecedern al texto (cada resumen con un mximo de 5 lneas). Figuras en caso necesario, y al final la bibliografa. Los artculos de investigacin original debern incluir: Objetivos, materiales y mtodos; as como resultados, discusiones y conclusiones ms relevantes. Se pide a los autores que los artculos sean originales y de calidad para elevar el prestigio de la revista. Los manuscritos deben presentarse en un disquete en Word for Windows con interlineado sencillo, indicando en la etiqueta que versin del programa se utiliz. El comit Editorial determinar si el artculo es de inters para su publicacin y de ser necesario podr someterlo al arbitraje de especialistas nacionales o extranjeros para tener un criterio de evaluacin.

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Unin Mexicana de Agrupaciones Espeleolgicas, A. C. UMAE


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